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Buenos días, hermanos y hermanas. Hablan conmigo en Inemias, capítulo 9. Y espero no leer tres horas con muestras. Lo hizo en el capítulo 8 y 9. Déjenme poner aquí el record. Pero sí vamos a leer el capítulo 9. y siempre tengo este dilema mucho tiempo leyendo y me pierdo pero no que me pierdo en leer sino que de repente tengo algo en este versículo y sigo leyendo y se me olvida y qué es lo que iba a hacer y qué es lo que estaba y a mí me gusta tal vez explicarlo así creo que hoy día voy a estar tecnológico voy a usar mi tableta como hizo Moisés Porque la tableta tiene las letras más grandes y ya los ojos están más viejitos. Más viejitos. Eso significa que necesito lentes. Nehemiah es capítulo 9. Arrepentimiento y confesión, dice aquí el título del capítulo 9. En la Reina Valera tengo Esdras confiesa los pecados de Israel. Y así dice el capítulo 9 de Neemias, el día 24 de ese mes se congregaron los israelitas en ayuno. vestido de silicio y con polvo sobre sí. Y los descendientes de Israel se separaron de todos los extranjeros, y se pusieron en pie, confesando sus pecados y las iniquidades de sus padres, puestos de pie cada uno en su lugar. Una cuarta parte del día estuvieron leyendo en el libro de la ley del Señor su Dios, y otra cuarta parte estuvieron confesando y adorando al Señor su Dios. Y sobre el estrado de los levitas se levantaron Jesúa, Bani, Cadmiel, Zebanías, Buni, Serebías, Bani y Kenaní, y clamaron en alta voz al Señor su Dios. Entonces los levitas Jesúa, Cadmiel, Bani, Asabnías, Serebías, Odías, Zebanías, Y Petahías dijeron, levántense, bendigan al Señor su Dios por siempre y para siempre. Sea bendito tu glorioso nombre y exaltado sobre toda bendición y alabanza. Sólo tú eres el Señor. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos y el ejército de los cielos se postrará ante ti. Tú eres el Señor Dios que escogiste a Abraham. Y voy a parar aquí para orar. Padre, gracias por darnos tu palabra y por darnos los ejemplos de todo tu pueblo, comenzando del principio de tu creación y hasta ahora esperando a tu segunda venida para estar en tu presencia para siempre. En dice tu palabra en esta mañana, danos entendimiento una vez más. si oramos en el nombre de tu Hijo. Amén. Muy bien, el capítulo 8, Estras abre el libro, abre el rollo, abre el libro y el pueblo empieza a llorar y Nemeas y todo el pueblo Estras, los padres dicen, no, este no es el día, día de las trompetas vamos a ver todos estos días de celebración de tabernáculos y se están celebrando y le dicen los líderes no se puede llorar este es un día de agradecimiento y de regocijo pero llegamos al capítulo 9 y el capítulo 9 lo veo como una parte del capítulo 10 también porque vamos a llegar ahí y aunque son versículos largos vale la pena ver no solamente los triunfos de Dios en su pueblo el juicio de Dios en su pueblo mismo, ¿no? Pero siempre hay esta confesión del pueblo, perdón de Dios. Confesión del pueblo, perdón de Dios. Y les hago recordar que están aquí viniendo de este día más santo, ¿no? De esta celebración del nuevo año para ellos, ¿verdad? Ya han colectado esto, este 24 días. no el primero del mes séptimo ahora están ya el 24 día y vemos en el versículo 1 el día 24 dice de ese mes se congregaron los israelitas y ahora sí ahora sí hay lloro en ayuno vestidos de silicio y con polvo sobre sí Y es más, los descendientes de Israel se separaron de todos los extranjeros y se pusieron en pie, confesando sus pecados y las iniquidades de sus padres. Y hay dos cosas importantes, porque si se recuerdan en el libro de Esdras, estudiamos, vimos, leímos, que Esdras dijo, ustedes están cazando políticamente para arreglar estas mafias, ¿recuerdan la palabra? Para arreglar estas mafias en que se conviene así, en business, ¿no? Les conviene, pero esto no es lo que Dios. Y una vez más ahora en Nehemiah se escribe que los descendientes de Israel, ahora los hijos, también tienen que hacer lo mismo y se separan. Y puesto de pie, versículo 3, cada uno en su lugar, una cuarta parte del día día doce horas, una cuarta, tres, tres por cuatro, doce, podemos decir más o menos tres horas, una cuarta parte del día estuvieron leyendo en el libro de la ley del señor su dios y otra cuarta parte estuvieron confesando y adorando al señor su dios y sobre el estrado los levitas y estos líderes clamaron en altavoz al señor su dios Y si ellos se recuerdan, Esther se estaba predicando en un púlpito, especialmente esos primeros ocho días, ¿verdad? Y estaban leyendo, y se puede imaginar que obviamente no tenían micrófonos. los tenemos hoy día y tal vez se dividían entre grupos o familiares que se entendían y cada levita entonces también predicaba o leía lo mismo que estaba leyendo estas así que el versículo 5 igual dice así y dice que le dijeron estos líderes estos levitas levántense en bendigan al señor su dios por siempre y para siempre y sea bendito Ahora sí me perdí. Y sea bendito tu glorioso nombre y exaltado sobre toda bendición y alabanza. Sólo tú eres el Señor. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos, todos ellos, y al ejército de los cielos se postra ante ti. Y empieza entonces aquí desde el versículo 7 como una serie una serie de reconocimiento y agradecimiento, no solamente de porque él es creador de Dios, sino una confesión también de los pecados. Así que se mezcla como una parte. Tú llamaste desde el comienzo a Abraham y lo que hiciste por Abraham y lo que estás haciendo por tu pueblo y todo lo que has hecho. Y ahí hay unos versículos que vamos a ver en que el pueblo no obedeció. una y otra vez y yo sé que es bastantes versículos 30 30 y algo por lo menos de esta sección pero quiero que lean conmigo no se me pierdan voy a parar para entonces detalladamente comprender así este está hablando de nuestra historia y después vamos a ver cómo entonces nosotros vamos a aplicar nuestra historia la historia en como Jesús lo quiere que la apliquemos. Versículo 7 Entonces tú eres el Señor Dios que escogiste a Abraham, lo sacaste de Ur de los caldeos y le diste por nombre Abraham. Hallaste fiel su corazón delante de ti e hiciste con él un pacto. para darle tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del fereseo, del jebuseo y del jerjeseo, para darle a su descendencia. Y has cumplido tu palabra, porque eres justo. Dios cumple. Tuviste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y escuchaste su clamor junto al mar rojo. Entonces hiciste señales y maravillas contra Faraón. contra todos sus siervos y contra todo el pueblo de su tierra, pues supiste que ellos los trataban con soberbia, y te hiciste un hombre como el de hoy. Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio del mar sobre tierra firme, y echaste en los abismos a sus perseguidores como a una piedra en aguas turbulentas. Con columna de nubelos guiaste de día y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino en que debían andar. Luego bajaste sobre el monte Sinaí y desde el cielo hablaste con ellos. Les diste ordenanzas justas y leyes verdaderas, estatutos y mandamientos buenos. Les hiciste conocer tu santo día de reposo y les entregaste mandamientos, estatutos y la ley por medio de tu siervo Moisés. Keep this in mind. Muy importante. Les proveíste pan del cielo para su hambre. Les sacaste agua de la peña para su sed. Y les dijiste que entraran a poseer la tierra que tú habías jurado darles. Pero ellos, nuestros padres, obraron con soberbia, fueron tercos y no escucharon tus mandamientos. Rehusaron escuchar y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellos. Fueron tercos y eligieron un jefe para volver a su esclavitud en Egipto, pero tú eres un Dios de perdón, clemente y compasivo, lento para la ira y abundante en misericordia, y no los abandonaste. Ni siquiera cuando hicieron un becerro de metal fundido y dijeron, este es tu Dios que te sacó de Egipto y cometieron grandes blasfemias, en tu gran compasión tú no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no los dejó del día para guiarlos en el camino, ni la columna de fuego de noche para alumbrarles el camino por donde debían andar, y diste tu buen espíritu para instruirlos. No retiraste tu maná de su boca y les diste agua para su sed. Por cuarenta años proveíste para ellos en el desierto y nada les faltó. Sus vestidos no se gastaron ni se hincharon sus pies. También les diste reinos y pueblos, y se los repartiste con sus límites. Tomaron posesión de la tierra de Zeon, rey de Esbón, y la tierra de Ogre, rey de Bazán. Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra que habías dicho a sus padres que entrarán a poseerlas. Así que entraron los hijos y poseyeron la tierra, y tú sometiste delante de ellos a los habitantes de la tierra, a los cananeos, y los entregaste en su mano con sus reyes y los pueblos de la tierra, para hacer con ellos como quisieran. Capturaron ciudades fortificadas y una tierra fértil, tomaron posesión de casas llenas de toda cosa buena, cisternas excavadas, viñas y olivares, y árboles frutales en abundancia. comieron, se saciaron, engordaron y se deleitaron en tu gran bondad. Pero fueron desobedientes y se rebelaron contra ti, echaron tu ley a sus espaldas, mataron a tus profetas que los amonestaban para que se volvieran a ti, y cometieron grandes blasfemias. Entonces los entregaste en manos de sus enemigos, que los oprimieron. Pero en el tiempo de su angustia clamaron a ti, y tú escuchaste desde el cielo, y conforme a tu gran compasión les diste libertadores, los jueces, que los libraron de mano de sus opresores. Pero cuando tenían descanso, volvían a hacer lo malo delante de ti. Por tanto, tú los abandonabas en manos de sus enemigos para que los dominaran. Cuando clamaban de nuevo a ti, tú oías desde el cielo y muchas veces los rescataste conforme a tu compasión. Los amonestaste para que volvieran a tu ley, pero ellos obraron con soberbia y no escucharon tus mandamientos, sino que pecaron contra tus ordenanzas, las cuales si el hombre las cumple, por ellos vivirá, por ellas vivirá. Dieron la espalda en rebeldía, fueron tercos y no escucharon. Sin embargo, tú fuiste paciente con ellos por muchos años y los amonestaste con tu espíritu por medio de tus profetas, pero no prestaron oído. Entonces los entregaste en mano de los pueblos de estas tierras. Pero en tu gran compasión no los exterminaste, ni los abandonaste, porque tú eres un Dios clemente y compasivo. Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y temible, que guardas el pacto y la misericordia, no parezca insignificante ante ti toda la aflicción que nos ha sobrevenido a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo. desde los días de los reyes de Asiria hasta el día de hoy pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros porque tú has obrado fielmente pero nosotros perversamente y aquí voy a parar para terminar el resto del capítulo porque es bastante y la voz se me cansa un poquito pero es como un resumen excelente de todo lo que Dios había hecho con el pueblo, los pecados, el juicio de Dios contra su propio pueblo y contra otros pueblos. Y si ustedes tienen hijos, yo creo que ustedes saben ser consistente, porque así les digo a mis hijos día por día, mes por mes, semana por semana, y siguen, y siguen, y siguen. Recoge tu cuarto. Recoge. Trata de ayudarnos. Que tu ropa esté lista para el domingo. Yo la plancho. Y cuando veo el domingo en la mañana estoy planchando, no están listas. Y es como un, siempre como que, no crece, pero it gets better. si madura pero el pueblo de Dios ellos se están reconociendo y están declarando esto es toda la historia nuestros padres eran tercos y los mandamientos estaban a sus espaldas esto es lo que dice Nehemias estaban leyendo esto es lo que están confesando hicimos mal el versículo 33 es muy importante y quiero que lo leamos una vez más porque lo puse después pero reconocieron que tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros todavía me demora mi misión dicen no es justo it's not fair no you're mean soy el peor de los padres soy el peor de todo pero cuando uno tiene que ser justo y espero que un día me diste mucho así también lo reconozco yo que lo que tenemos y lo que Dios nos ha provisto no es más no es solamente lo suficiente sino es más tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros porque tú has obrado fielmente fielmente siempre lo mismo esperando fielmente nosotros perversamente y este es el pueblo de dios ajá asimismo ese es el pueblo de dios ya te dije no nos acostumbramos ya te dije viste lo que pasa así siempre no los abuelos los padres ya te dije que iba a venir ahora las consecuencias y el pueblo de dios ahora separando de los extranjeros una vez más porque ya estas lo había dicho ya habían conocido ya habían escuchado y ahora más y más ahora entendiendo leyendo estas los levitas las palabras la ley de dios tú has obrado fielmente pero nosotros perversamente y le echan la culpa a todos versículo 34 nuestros reyes nuestros jefes nuestros sacerdotes y nuestros padres no han observado tu ley No han observado tu ley, ni han hecho caso a tus mandamientos, ni a tus amonestaciones con que los amonestabas. Pero ellos en su propio reino, con los muchos bienes que tú le diste, con la espaciosa y rica tierra que pusiste delante de ellos, no te sirvieron ni se convirtieron de sus malas obras. Por tanto, hoy somos esclavos. Y en cuanto a la tierra que diste nuestros padres para comer de sus frutos y de sus bienes, ahora somos esclavos en ella. y su abundante fruto no es para ellos, es para los reyes que tú pusiste sobre nosotros a causa de nuestros pecados, los cuales dominan nuestros cuerpos y nuestros ganados como les place y en gran angustia estamos. A causa de esto nosotros hacemos un pacto fiel por escrito y en el documento sellado están los nombres de nuestros jefes, nuestros levitas y nuestros sacerdotes. y ellos son los responsables por todo el pueblo, que hagan bien y ellos reconocen que estamos mal. Estamos esclavos en nuestro propio pueblo, nuestra propia tierra, estamos con el templo, estamos sacrificando, estamos haciendo lo que necesitamos hacer ahora, entendemos y reconocemos porque estamos esclavos al pecado. porque ahora, digo, tanta historia, ¿cómo uno aplica tanta historia? Pero lo bueno es que en el Antiguo Testamento, Nehemias dándonos un perfecto resumen, digo, o sea, ¿Jesús habla de la ley? No, no exactamente, no voy a decir no, no, sino que Jesús perdona, pero ¿se recuerdan qué dice Él? Jesús viene y perdona, tu fe te ha salvado, sanado, dependiendo de, he leído de la nueva Biblia de las Américas, no de la Reina Valera, hoy en día creo que se hace un poco más fácil, pero Jesús no dice la ley te ha salvado, porque en Enemías todo lo que hemos leído, la ley y tus mandamientos, la ley y tus mandamientos, la ley y tus mandamientos no hicieron, estamos esclavos, pero Jesús le añade algo más, yo no le voy a decir le añade lo positivo, amonestaciones, advertencias, su paciencia es lo nuestro, Deuteronomio 28 no solo es una advertencia y una manifestación para el pueblo, pero decía, si tú no obedeces, esto es lo que va a pasar. Deuteronomio 28, 47 dice, por cuanto no serviste al Señor tu Dios con alegría y con gozo de corazón, cuando tenías la abundancia de todas las cosas, por tanto servirás a tus enemigos, los cuales el Señor enviará contra ti en hambre, en sed, en desnudez y en escasez de todas las cosas. Él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello hasta que te haya destruido. Así que, Voy a leerles rápidamente algunas citas del Nuevo Testamento. Si me quieres seguir, está muy bien. Voy a comenzar con Lucas capítulo 5. Pero lo que me interesa es que aquí el pueblo de Dios, Neemías, en el tiempo de Neemías, confesando sus pecados como Dios Jesucristo mismo, les habló a su pueblo, a esos especialmente los que estaban afectados por el pecado y cómo los judíos querían decir era el pecado porque ahora tú no ves, era el pecado porque ahora no tienes, you're not healthy, no estás sano. ¿Qué hicieron? ¿Qué hiciste? Porque así era el pecado, ¿no? Entonces Dios mandaba a juicio y dice, ah, tú tenías que pecar. Y a Jesús no, eso no era lo que él le decía. Que el pecado no es... voy a decir, como la iglesia católica dice, estos pecados son más pecaminosos. Y no, el pecado es qué? Pecado es pecado para Dios. Y en Lucas capítulo 5, voy a ver Lucas, después Marcos, Mateo, Versículo 12 dice, estando Jesús en una de las ciudades, había allí un hombre lleno de lepra. Y cuando vio a Jesús, cayó sobre su rostro y le rogó, Señor, si quieres, puedes limpiarme. Extendiendo Jesús la mano, lo tocó diciendo, quiero. Se limpió y al instante la lepra lo dejó y él le mandó que no se lo dijera a nadie. Pero anda, le dijo, muéstrate al sacerdote y da una ofrenda por tu purificación según lo ordenó Moisés, una vez más, para que le sirva de testimonio. Y aquí me doy cuenta, oh, ¿sabes qué? El pueblo de Dios en Nemias estaba sirviendo de testimonio. Ellos no tenían nada. Ellos construyeron las murallas, estas paredes, y el resto del mundo comenzaron y vieron, esto no fue solamente de ellos, esto fue de Dios. Porque así Nehemiah siempre dice, Esdras dice, esto es de Dios. Marcos capítulo 2, versículo 4, 5, 6 hasta el 7, Marcos 4 hasta el 7 dice, como no pudieron acercarse a Jesús a causa de la multitud, Levantaron el techo encima de donde él estaba y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que estaba acostado el paralítico, que a mí siempre me recuerda. Siempre hacía esto en la escuela dominicana con una cajita de de zapatos y abríamos un huequito y había un dibujito y el paralítico y siempre que lo bajamos. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico, hijo, tus pecados te son. perdonados. Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones. ¿Por qué habla este así? ¿Está blasfemando? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? Y lo que no se daban cuenta es que Jesús mismo fue el que abrió, cerró el libro. Él escribió el libro. Él era la ley cumplida. Mateo 9, una mujer, sufriendo de flujo de sangre, por doce años se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto, pues decía para sí, si tan solo toco su manto sanaré. Pero Jesús volviendo y viéndola dijo, hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Estas palabras me suenan. Y al instante la mujer quedó sana. Lucas 17, versículo 12, empezando los diez leprosos, dice y al entrar en cierta aldea le salieron al encuentro diez hombres leprosos que se pararon a distancia y gritaban, gritaron Jesús maestro, ten misericordia de nosotros. Cuando él los vio, les dijo vayan y muéstrense a los sacerdotes y sucedió que mientras iban quedaron limpios. Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz, cayó sobre su rostro a los pies de Jesús y le dio gracias. Y este era samaritano. Jesús le preguntó, ¿no fueron diez los que quedaron limpios? ¿Y los otros nueve dónde están? No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero. Entonces le dijo, levántate y vete. tu fe te ha sanado. Pero ahora sí quiero que todos vayan conmigo. Juan capítulo 9. Don Emias 9. Juan capítulo 9. Y leyendo una y otra vez más de Juan capítulo 9, creo que esta historia está como sana Jesús este ciego. lo he visto de un punto de vista diferente con Emias, porque puedo aprender y aplicar lo que tal vez el pueblo de Dios y Dios mismos hace del pueblo de Dios, cómo culturalmente el judío ve este pecado, cómo Jesús lo trata aquí en este hombre ciego y cómo nosotros podemos aprender que cuando confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para salvarnos. muy interesante Juan capítulo 9 y les voy a recordar que Juan para mí no es como Lucas que es simple. Lucas viene y habla y te dice las palabras es todo simple o Mateo tal vez un poco más relacional Marcos Juan es un poco más elevado para mí más espiritual hablando más o sea que él trata de ver algunas cosas un poco más allá tal vez que no tanto elemental sino un poquito más elevado y quiero que se concentren en las respuestas del hombre no de Jesús porque aquí Jesús habla muy poco pero la respuesta del ciego dice al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento y le preguntaron sus discípulos diciendo rabí quien pecó este sus padres para que haya nacido? Aquí está el primer problema. ¿Quién pegó? ¿Quién pegó? Fue él. Y él no estaba hablando los fariseos. Aquí les preguntaron sus discípulos. Hasta ellos mismos estaban, tenían una corrupción de lo que entendían por los fariseos y los sacerdotes de sus tiempos. Respondió Jesús, ustedes están más perdidos. Así, no es que pecó éste, porque todos nacimos en pecado, ¿verdad? No es que pecó éste. Este cuerpo sufre el pecado todos los días. Jesús responde, ni sus padres, ni él, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. Me es necesario hacer las obras del que me envió, entretanto que el día dura, la noche viene, cuando nadie puede trabajar. Entretanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. Dicho esto, escupió en tierra e hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los ojos del ciego. Y le dijo, ve a lavarte en el estanque de Siloe, que traducido es enviado. Fue entonces y se lavó y regresó viendo. Entonces los vecinos y los que antes le habían visto que era ciego decían, ¿no es este el que se sentaba y mendigaba? unos decían él es y otros a él se parece él decía yo soy y le dijeron cómo te fueron abiertos los ojos respondió él y dijo aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo me untó los ojos y me dijo ve al siloe y lávate y fui me lavey y recibí la vista entonces le dijeron dónde está él él dijo no sé si que claramente está aquí ahora la respuesta del hombre es el hombre que se llama Jesús me puso algo en los ojos, lodo, me dijo haz esto y claro cualquier ciego dice me tengo que lavar igual porque estoy sucio pero fue fue obediente y ahora veo y él dice no yo soy yo yo yo soy el que era ciego y ahora veo y es solamente simple Versículo 13. Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Ahora los fariseos los llevaron. Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo y le había abierto los ojos. Y aquí es donde Juan siempre pone esas, esas cositas que elevan el entendimiento para nosotros. Era algo importante de saber. Volvieron pues a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo, me puso lodo sobre los ojos y me lavé y veo. Entonces, algunos de los fariseos decían, ese hombre no procede de Dios porque no guarda el día de reposo. Otros decían, cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos. Entonces volvieron a decirle al ciego, ¿qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo que es profeta. Simplemente que es profeta. Pero déjeme aplicarlo aquí un poquito más. Dice, ¿cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Porque el pueblo de Dios vio la nube. Igual pecaron. Y aquí el Nuevo Testamento, este hombre ciego es profeta. Yo no vi las señales. Él no vio. Él no las vio. El pueblo de Dios sí las vio. Vio Egipto, vio todas las señales contra el faraón. El mar abierto. Y el hombre ciego. Yo no sé. Me pergunto a mí. Es profeta. Es profeta. Versículo 18. Pero los judíos no creían que él había sido ciego. Aún el mismo milagro que Jesús había hecho. Si en el desierto no creían, aquí los mismos judíos no creían que él había sido ciego y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista y les preguntaron diciendo, ¿es este vuestro hijo el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo pues ve ahora? Y sus padres respondieron y les dijeron, sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego. pero como ve ahora no lo sabemos o quien le haya abierto los ojos nosotros tampoco lo sabemos, edad tiene preguntarle a él, él hablará por sí mismo y para mí es interesante porque el pueblo de Dios en Nehemias ellos hablaron del pecado de los padres y aquí los judíos vamos a traerlos y los padres dicen ya pasó Bar Mitzvah y estoy creyendo que si hago como Arsis Pro, cuando él estaba vivo en su enseñanza, él decía allow me to speculate, permítanme que especule un poco, pero hasta ahora los padres le dijeron, él es de edad, pregúntenle a él, bueno judíos 13 años, no, vamos a decir tal vez tenga 18 pero ustedes sabemos que un niño de 18 años, voy a decirlo así, un niño de 18 años no responde igual como a un hombre tal vez de 30, 40, 50 especialmente si está casado ¿verdad? y tiene hijos no responde y por todas las respuestas de este hombre yo creo que es un poquito más piojo, un poquito más no tan maduro. Su respuesta son más como un hijo de su madre. ¿Tú viste esto pasó? Sí. ¿Y qué pasó? No sé. ¿Por qué fueron estos? Porque sí. Entonces, ¿pero quién lo hizo? Él. ¿No? ¿Y cómo te abrieron los ojos? No sé. ¿Qué pasó? Me lavé los ojos. entendieron las preguntas y este hombre ciego pero me imagino que es joven me imagino que no es tan tan viejo o tan maduro no y lo vamos a ver los padres vienen y dicen no sé si será más él es hombre él puede responder y vemos por qué dijeron esto versículo 22 estos dijeron sus padres porque tenían miedo de los judíos por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el mesías fuera expulsado de la sinagoga por eso dijeron sus padres edad tiene preguntarle a él entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego y le dijeron da gloria a dios nosotros sabemos que ese hombre es pecador entonces él respondió y dijo Si es pecador, no lo sé. Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. Simple. Le volvieron a decir qué hizo. ¿Cómo te abrió los ojos? Y él respondió, ya os lo he dicho y no habéis querido oír porque lo que quieres oír otra, ¿por qué lo quieres oír otra vez? ¿Quieres también vosotros haceros sus discípulos? Y le injuriaron y dijeron, tú eres su discípulo, pero nosotros discípulos de Moisés somos y hablaron claramente porque ellos todavía estaban en la ley, en la ley, en la ley, en la ley, en la ley. Y aquí Jesús dice, muy bien, pero Jesús es la ley. Él es la ley, y por eso la ley puede decir, tu fe te ha perdonado. Por eso Dios mismo, ¿quién puede perdonar? Jesús mismo. Y el pueblo de Nehemias, ley, ley, ley, ley, estaban llorando y decían, y ellos estaban a punto de decir, vamos a hacer este pacto. hasta que llegue la salvación. Y aquí nosotros tenemos la salvación y tenemos a este hombre ciego. Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés, versículo 29, pero respecto a ese no sabemos de dónde sea. Respondió el hombre y les dijo, pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea. Y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores, pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ese oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si este no viniera de Dios, nada podría ser. Respondieron y le dijeron, tú naciste del todo en pecado y nos enseñas a nosotros. y lo expulsaron déjenme decirles que esto es poderoso porque aquí el hombre ciego y no sé cuál enseñanza y qué podían hacer, cuán cerca podía entrar al templo obviamente que no o tal vez escuchar algunas enseñanzas le injuraron nosotros sabemos pero la respuesta una vez más versículo 30 respondió el hombre y les dijo a ellos pues esto es lo maravilloso que vosotros no sepáis de dónde sea que ellos eran la ley ellos tenían los libros y a mí me abrió los ojos dice el hombre y sabemos que Dios no oye a los pecadores pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad a ese oye Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. Y lo expulsaron. ¿Tú nos vas a enseñar a nosotros? Tercos y soberbios. Oh, voy otra vez a anemias. ¿Tercos? y soberbios. Y hermanos, todos somos así, somos pecadores, tercos y soberbios. Hasta que Jesús nos pone lodo en los ojos. Y este ciego respondiendo con años de experiencia, pero lo más simple. Esto es lo maravilloso. Ustedes no saben de dónde viene. Yo soy el que no veo. yo soy el que no puedo ver y yo sé que por lo menos él me ha salvado ahora veo y ustedes no saben y Jesús viene en versículo treinta y cinco oyó Jesús que le habían expulsado y ahora miren lo habían expulsado lo habían tirado ¿de dónde específicamente? no dice pero me recuerda todo de Nehemias porque ellos se alejaron de los extranjeros y ahora tienen su propio pueblo y sus murallas, su templo, el altar. Oyó Jesús que le habían expulsado y hallándole, le dijo, ¿crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo, ¿quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús, pues le has visto, y el que habla contigo él es. Y dijo, creo, Señor. y le adoró. Dijo Jesús para juicio he venido yo a este mundo para que los que no ven vean y los que ven sean cegados y así fueron los fariseos pero lo grande es que bueno que ahora el ciego ve y lo ha visto el Salvador y el pueblo de Dios estaba en los mismos pasos del ciego ahora vamos a hacer este pacto y algunos de los fariseos que estaban con él al oír esto le dijeron acaso nosotros también ciegos somos Jesús les respondió si fueras ciegos no tendréis pecado más ahora porque decís vemos vuestro pecado permanece telcos y soberbios Entonces, que vamos a tener un juicio como vieron todo el pueblo, y el pueblo en el tiempo de Nemias, ¿entendieron? Sí. Pero trae un cambio en ellos. En el ciego, abrió los ojos. En el pueblo de Nemias, no solo hacen un pacto nuevo, sino en el capítulo 10, vamos a ver cómo ellos entonces en realidad empiezan los nuevos sacrificios. Ya están pobres, pero en el capítulo 10 dicen, no, vamos a aportar a la iglesia, vamos a aportar a estos sacrificios. En realidad, los levitas no tenían nada, no tenían nada. Y ellos escogieron, bueno, vamos a escoger, algunos van a vivir adentro de la ciudad, otros no. pero cambia. Y así el ciego dice, ¿Quién es? Él es. Y le adoró. Y el pueblo en Nehemias adoró. Nosotros hoy en día podemos adorar libremente. Y espero que esta, aunque sé que había que leer mucho, pero la aplicación creo que es excelente. en que nosotros, toda una historia, este pecado, no importa de los padres ahora, pero lo que apreciamos es que ahora Jesús ha venido y nosotros podemos entender que Dios era fiel y nosotros hemos, nosotros hemos obrado perversamente. Y cuando nos damos cuenta, es ahí en que Jesús nos, Él nos puede dar El Espíritu está orando en ti, decir, tú eres salvo. Tú vas a ver. Tú vas a ver todas mis glorias. Tú vas a ver en realidad la nueva Jerusalén, nuevos muros. Y no va a ser físico, sino va a ser su iglesia. Oremos. Padre, te damos gracias porque encontramos salvación en tu Hijo Jesucristo. En como el pueblo de Dios sabemos que somos tercos. Sabemos que siempre tenemos que pelear con este cuerpo que ya está destruido con el pecado. Físicamente
Nehemias 9
Series Nehemías
| Sermon ID | 992404835436 |
| Duration | 45:48 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | English |
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