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Efesios 4, versículos del 1 al
6. Yo, pues preso en el Señor, os
ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis
llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los
unos a los otros en amor, Solícitos en guardar la unidad
del Espíritu en el vínculo de la paz. Ahí está el llamado a
la unidad. Solícitos en guardar la unidad
del Espíritu en el vínculo de la paz. Un cuerpo y un Espíritu,
como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra
vocación. Un Señor, una fe, un bautismo. un Dios y Padre de
todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Padre Celestial, te damos las
gracias esta noche que somos uno en Cristo Jesús. Eso no es
algo que nuestro Señor oró en Juan 17 y que no sea una realidad. En cuanto a las personas que
te pertenecen, tú nos has unido en unión con tu Hijo. Y nosotros
conocemos una unidad real. que nosotros ni siquiera creamos
y nosotros no podemos sostener por nosotros mismos. Es una obra
tuya. Y sin embargo, vemos en tu palabra,
como vemos en el versículo tres de Efesios cuatro, que somos
exhortados a hacer solicitos en guardar el vínculo de la paz
y vivir de tal manera como pensamos, como nos tratamos unos a otros.
Así que esta noche al comenzar este pequeño estudio acerca de
la unidad en tu iglesia, yo oro. que tú abras nuestros ojos para
ver cosas maravillosas en tu palabra que sirvan bien a esta
congregación en los días venideros. Dame pensamiento claro, expresión
clara, que mis palabras tú las uses y tú trates con nuestras
mentes y corazones que estemos atentos y que podamos ver lo
que tú quieres que veamos esta noche y aplicarlo en nuestra
vida. Señor, al pensar en la unidad, nosotros estamos pensando
en tu iglesia, estamos pensando algo que debe caracterizarnos
en toda relación de vida en cuanto a lo que debemos buscar y ser
solicitos que nuestros hogares sean hogares unidos, nuestras
relaciones en toda esfera de nuestra vida, que nosotros busquemos
eso. Aplica tu palabra a nuestra vida,
te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén. La unidad de la Iglesia se experimenta
en la vida de la Iglesia cuando reconocemos que existe no en aislamiento de toda obra
aparte de la vida cristiana a la que Dios nos ha llamado. Cuando
tú encuentras unidad en una iglesia, existe en un fundamento más amplio
que sí mismo, que el concepto mismo. Esto no quiere decir que
no encontramos exhortaciones directas en la palabra de Dios
en cuanto a la unidad. Lo vimos en el versículo 3 del
capítulo 4 de Efesios. Solícitos en guardar la unidad
del espíritu en el vínculo de la paz. Ese es un llamado a la
unidad. Pero ese llamado viene a nosotros. construido en la exhortación
de toda la sección. Pertenece a toda otra exhortación
que encuentras en esta sección. No puedes aislarlo. No puedes
tomar el llamado a la unidad, sacarlo de este capítulo y entenderlo
y aplicarlo y experimentarlo propiadamente. La única manera
de vivir esto es cuando está unido al todo de la vida cristiana. Eso es muy instructivo en cuanto
a otras partes de la vida cristiana. Muchas veces lo que hacemos,
si estamos batallando con algo en nuestra vida, nosotros queremos
ir directo al problema. Dios, dame versículos que tratan
con mi ira, dame versículos que tratan con mi egoísmo, o dame
versículos que tratan con la falta de unidad. Queremos ir
directo al asunto. Cuando lo que vas a encontrar
es que la respuesta muchas veces a nuestros problemas, las respuestas
se obtienen de una manera más indirecta. Lo que nos preocupa. pertenece a lo que queremos resolver,
pero no solo es la única batalla que tienes. Si tienes problemas
con la ira, hay algo más que está alimentando esa ira. Así
es también con la falta de unidad en la iglesia. No es suficiente
decir, debemos ser unidos como iglesia. ¿Cómo debemos pensar
si vamos a estar unidos? ¿En qué se basa esa unidad? ¿Por
qué sería que tenemos evidencia de falta de unidad? ¿Y cómo es que el Señor quiere
que nosotros tratemos con esas manifestaciones de falta de unidad?
Esto es más amplio que solo el tema de la unidad. Se nos recuerda,
cuando llegamos a Efesios 4.1, que la vida cristiana, no solo
es doctrina, Tenemos tres capítulos de doctrina profunda, rica, maravillosa,
la gran salvación que tenemos en Cristo Jesús, lo que Dios
ha hecho por Su gracia en Su Hijo. Ese tercer capítulo termina
con un, con alabanza a Él Aquel que es poderoso para hacer todas
las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.
Esta doxología maravillosa. Y luego el capítulo 4 versículo
1 comienza con yo pues. Y desde el capítulo 4 hasta el
final del libro. Se trata en términos generales
de aplicación. Eso puede ser una sobresimplificación. En los
capítulos del 1 al 3 encontraremos aplicación, y en los capítulos
del 4 al 6 encontraremos doctrina. El punto es que no debemos dividir
estas cosas. La vida cristiana no solo es
doctrina, es doxología, es alabanza a Dios, y también es obligación. Los tres elementos pertenecen
a la vida cristiana. Tienes los principios encontrados en la
palabra de Dios. Esos principios comprendidos correctamente resultarán
en alabanza a Dios. Y si la alabanza es genuina,
tendrás la práctica. Tú vives a la luz de lo que es
verdad, de lo que tú sabes que es verdad. Y tu corazón está
lleno de agradecimiento y alabanza y aprecio en cada paso del camino
de la vida cristiana. Estas tres cosas van juntas. En capítulo 4, versículo 1, tenemos
un llamado para una vida digna. Yo, por expresión del Señor,
os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis
llamados. Dijo en efecto, has entendido
tú los primeros tres capítulos de la doctrina. Estás tú Comprendiendo
lo que Dios ha hecho por ti en Cristo Jesús, ¿perteneces tú
a la verdad en los capítulos del 1 al 3? ¿Acaso estos capítulos
te describen a ti? Y si tú dices que estos capítulos
te describen a ti, yo te estoy exhortando entonces a que esa
verdad tú la pongas en práctica en la manera en que tú vives.
que andes como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.
Y esa vocación tiene que ver con la salvación. Vive de tal
manera que esté acorde con lo que Dios ha hecho en ti, que
se describe en los capítulos del 1 al 3. Realizas tú que la alabanza imparte responsabilidad,
la gracia, perdón, imparte responsabilidad, obligación. Así que debes vivir
una vida que está acorde con tu profesión de fe en Cristo
Jesús. ¿Estás tú listo para vivir una vida que está acorde a tu
profesión de fe en Cristo Jesús? Antes de llegar al tema de la
unidad, Entiende que el llamado que él hace en el capítulo 3
solo le importará a los que le importa la exhortación del versículo
1 del capítulo 4, vivir como es digno de la vocación con que
oficias llamados. La unidad por lo que nos esforzamos,
eso solo le importará y solo tendrás la capacidad de hacerlo. si tú eres alguien que los capítulos
del 1 al 3 han descrito y por lo tanto ese pues del versículo
1 quiere vivir una vida que está acorde a la profesión de fe.
Solo a esas personas les importa la unidad. Así que antes de hablar
de la unidad, hablemos del caminar digno, la vocación digna. un
llamado a vivir una vida digna acorde a la salvación. Cuatro cosas que quiero mencionar
acerca de esta vocación. En primer lugar, el llamado a
un caminar digno es un llamado lógico. Al principio del verbo
encontramos esa palabra que encontramos en muchas epístolas del Nuevo
Testamento, la palabra pues. Lo que yo les voy a decir requiere
que tú entiendas algo que ha precedido. Lo que ahora te llamo
a hacer ahora está basado en algo que escribí antes, mencioné
antes, esta exhortación. Es una palabra muy importante
porque nos enseña lecciones valiosas acerca de la vida cristiana.
Dice que la vida cristiana es lógica. Somos un pueblo pensante. Vivimos como vivimos porque creemos
lo que creemos y sabemos lo que sabemos, lo que Dios nos ha revelado.
Nuestras vidas están siendo edificadas basado en la revelación de Dios.
Dios ha revelado la verdad, nos ha llevado al conocimiento de
la verdad en su Hijo, y ahora seguimos a Cristo, caminando
a la luz de lo que sabemos, y lo que sabemos es lo que Dios ha
revelado. es una vida lógica. Es una gran lección de cómo debemos
leer nuestras Biblias. Nos recuerda que la Biblia no
debe ser leída, estudiada o aplicada de una manera cortada. Quitando una cosa de su contexto
y querer construir una manera de vivir, en una idea que está
aislada del contexto en el cual fue dado. ¿Cuántos errores doctrinales,
pero cuántos errores en pensamiento y en el vivir serían evitados
si los pasajes de la Escritura fueran entendidos en su contexto? a lo largo del movimiento carismático.
¿Y cuántas personas están confundidas con esa doctrina? Y parece tener
sentido porque lo que dicen lo dicen fuera de su contexto. Pero
no es solo eso. No solo son esas doctrinas. Hay
todo un mundo de temas como ese. Así que se nos llama a entender
las partes a la luz del todo. Ese pues nos alerta a eso. También nos recuerda cómo debemos
vivir la vida cristiana. Hay consecuencias lógicas en
cuanto a la verdad. Todo lo que aprendemos nos llama
a algo, demanda algo de nosotros. Como hablamos en el Libro de
Santiago, no somos auditores de la Palabra de Dios, no solo
escuchamos la Palabra de Dios, sino que debemos ser hacedores
de la Palabra. Toda verdad que tú aprendas llama
a una respuesta, a una acción, como resultado de esa verdad.
Puede ser algo tan sencillo como alabanza, pero lo que sea que
se nos llama a hacer, hay algo, alguna obediencia activa a la
luz de lo que acabamos de aprender. Se nos recuerda que la vida cristiana
no solo es aprender. Podemos decir también, la acción
obediente es glorificar a Dios, alabándolo, tener pensamientos
correctos acerca de Dios. Pero si tomas todo el Nuevo Testamento,
la vida cristiana no es solo aprender y no solo es alabanza,
sino también acción obediente. Debemos escoger ciertas cosas
a la luz de lo que aprendemos en la Palabra de Dios. Así es
como la santificación ocurre. La doctrina nos da el conocimiento
que necesitamos para la vida cristiana. La doctrina nos da
la motivación para la vida cristiana. Incluso podemos decir que la
doctrina nos da la confianza para la vida cristiana, porque
no estamos basando nuestras vidas en una idea extraña o la opinión
del que más, sino que hemos abierto la palabra de Dios y ahora sabemos
cuál es la luz en nuestro camino y sabemos cómo caminar, proveer
el conocimiento, la motivación, la ambición, la confianza. Pero
luego tienes que actuar, tienes que ponerlo en acción. Yo, pues,
a la luz de la doctrina de los capítulos del 1 al 3, os ruego
que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.
Vive ahora a la luz de lo que has aprendido. Esa es la vida
cristiana. Así es como vivimos la vida cristiana. Filipenses 2.12. Por tanto, amados
míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente,
sino mucho más ahora en mi ausencia. Ocupaos en vuestra salvación
con temor y temblor. Eso llama al esfuerzo, a la acción. Estar prestando atención para
ocuparnos en nuestra salvación. No somos pasivos en el proceso.
No es... no es solo decir, lo voy a hacer
por Dios, o solo dejar que Dios lo haga, sino que se nos llama
la acción a nosotros. Pensando en la unidad, en estos
momentos, hay cosas que debemos escoger si vamos a andar de una
manera unida. Y lo que se nos llama a escoger
para ser, para estar unidos, eso corresponde a una vida digna,
el tipo de vida que está acorde a la salvación, un pueblo que
vive El uno con el otro, que está acorde a lo que profesamos,
que hemos llegado a conocer en Cristo Jesús. Así es como la
unidad se entiende en el contexto más amplio. Antes de llegar a la unidad en
el versículo 3, habla de la vida digna en el versículo 1. Pero
en Filipenses 2, da esta instrucción también, versículo 13, porque
Dios es el que en vosotros produces el querer como el hacer, por
su buena voluntad. Es la de ella, es la de la cristiana. No somos
pasivos, no vivimos en nuestras propias fuerzas tampoco. Dios
está obrando en su pueblo, dándonos el deseo y la habilidad para
hacer lo que le complace a Dios. Así que cooperamos con la obra
del Espíritu en nuestra vida. La vida cristiana, la santificación
progresiva, es una obra sinergista. Dios obra y nosotros obramos.
Y Dios está obrando en nuestras vidas con Su Palabra. Aprendemos
la verdad, pero aprendemos la verdad para practicar la verdad. Este es un balance. Yo sé que
esa palabra puede ser abusada. Cuando hablo del balance en la
vida cristiana, no estoy hablando del camino medio entre dos sugerencias. Así es, muchas veces, esta persona
dice esto, otra persona dice lo otro, así que balanceémoslo
en el punto medio. Tú puedes encontrar el punto
medio entre dos opiniones y estar en el lugar equivocado. El balance
es ver las cosas en su proporción adecuada. colocando las cosas
en su lugar apropiado. No es vivir una vida simplista,
sino que sencilla. Tú crees lo que Dios revela y
tú vives acorde a lo que Dios ha revelado. Todo está en su
proporción adecuada. Ese es el balance. Y necesitamos
balance en el tema de doctrina, doxología y obligación. Necesitamos
balance. Todos hemos ido a campamentos
de jóvenes, algunos de nosotros. ¿Tú recuerdas lo que era cuando
íbamos a los campamentos de jóvenes y éramos jóvenes? Y tú regresas
a casa y tú has estado en una montaña. Te han ofrecido a veces
una semana completa con otros creyentes y alabanzas y predicación
y juegos y diversión. que nos pudiéramos quedar en
el campamento, pero no te puedes quedar ahí. Tienes que regresar
a casa. Y ahora tengo que tratar con mis padres. ¿Voy a ser sumiso
a ellos? ¿Voy a aprender de ellos? ¿Voy
a honrar al Señor ahí, en esas relaciones? Así es con muchas otras cosas
en la vida cristiana. Quisiéramos como los discípulos
en el monte de la transfiguración. ¿Podemos hacerte los tabernáculos
y decir, podemos simplemente quedarnos acá? Pero no puedes
quedarte ahí. Cuando bajaron del monte de la
transfiguración, ¿qué es lo que Jesús ve? Un joven endemoniado. Viene de la montaña y te encuentras
con lo feo del pecado y la obra de Satanás. Así es como debemos recordar
la vida cristiana. Hay personas que solo quieren hablar de doctrina. Vámonos a tomar un café y hablemos
de doctrina. Eso es maravilloso. Y hay un
lugar para eso. Pero algunas de estas personas
se quieren quedar ahí. No lo aplican a su vida lo que están
aprendiendo. Y hay personas que se imaginan
que no necesitan doctrina. Yo, yo, yo, a mí no me importa
la doctrina. Yo amo al Señor. ¿Cómo es eso posible que vas
a amar al Señor sin doctrina? No hay vida cristiana sin doctrina. Estamos aprendiendo, pero estamos
aprendiendo para vivir vidas que glorifican a Dios y eso nos
llama a la práctica. Debemos ponernos el calzado y
debemos hacerlo en todas áreas de nuestra vida. Cuando llego
a casa, en mi vida individual, vivo las cosas que estoy aprendiendo
en mis amistades, vivo las cosas que estoy aprendiendo en el trabajo,
vivo las cosas que estoy aprendiendo en la iglesia, estoy viviendo
las cosas que estoy aprendiendo. Así es como la santificación
ocurre. Así que esa palabra, pues, esta es una vida lógica,
nos enseña cómo leer la Biblia, nos enseña cómo vivir la vida
cristiana. también nos habla el carácter de la vida cristiana. Esta puede ser una simplificación,
pero lo podemos decir, la vida cristiana no solo es cabeza,
sino que es corazón. No solo tener más conocimiento,
sino amor a Dios. Es una vida lógica, pero no es
una vida fría, sin amor. Cuando estamos aprendiendo doctrina,
¿qué produce en nosotros? Si lo estamos aprendiendo como
debemos aprenderla, ¿Qué es lo que va a producir? Va a producir
un corazón que ama a Dios y ama a su pueblo, y ama a los perdidos
y desea vivir de tal manera que glorifica a Dios al máximo. Yo, pues, preso en el Señor,
os ruego que andéis como es digno. ¿Qué ves en estas palabras? Vive
una vida que está acorde. ¿Por qué te importaría esto?
Porque esta no es una vida de seguir reglas. Esta es una vida
que vivimos a la luz de esta gran salvación que se nos ha
sido dado por la gracia y misericordia de Dios, y por lo tanto debemos
vivir vidas que están acorde, que tienen sentido a la luz de
tal misericordia para con nosotros. Eso es corazón, eso no es solo
cabeza. Tú sabrás que estás aprendiendo
la Palabra de Dios como Dios quiere porque el conocimiento
tendrá dos compañeros que lo acompañan con el conocimiento
cuando estás aprendiendo algo de manera correcta. Con el conocimiento tendrás de
acompañante la humildad y la acción de gracias, la humildad
y el dar gracias. Verás tu pequeñez a la luz de
la revelación de quién es Dios y lo que ha hecho por nosotros.
Te verás correctamente. Y junto con eso, tendrás una
apreciación y una acción de gracias por lo misericordioso, paciente
y bueno que Dios ha sido contigo, que alimentará tu corazón con
una disponibilidad, disposición de tratarnos con humildad. Versículo dos, con toda humildad
y mansiadumbre, soportando con paciencia los unos a los otros
en amor. Esto es lo que ocurre en las vidas de personas que
han sido llamadas para vivir una vida. Andéis como es digno
de la vocación con la que fuisteis llamados. Dios ha tenido misericordia
de ti. ¿Cómo se ve entonces eso en la vida? Comienza con nuestras
actitudes. Hay una cosmovisión que acompaña
el aprender verdaderamente la verdad de Dios. Es una cosmovisión
mansa, humilde, Pienso en 1 Corintios 8.1, en cuanto a los sacrificados
a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. Pablo escribe, el conocimiento
embanece, pero el amor edifica. Yo sé que como yo trate con la
comida, está molestando a personas de la congregación, pero todos
sabemos que el ídolo no es nada, Pablo. Dice, sí, todos sabemos
que no es nada, pero ¿estás tú amando a tu hermano? Porque si tú sabes algo realmente
acerca de la idolatría y de la gracia y de la libertad, si tú
conoces verdaderamente estas cosas, tú serás una persona humilde
que ama a sus hermanos y te importa más edificarlos a ellos que satisfacerte
a ti mismo. Esto es una gran prueba de si
estamos aprendiendo algo en la vida cristiana de manera correcta.
Esto es muy importante para la unidad de la iglesia. ¿Esta es
una iglesia que está aprendiendo realmente? Porque donde hay verdadero
conocimiento, hay humildad. Y donde hay verdadero conocimiento,
hay acción de gracia por lo que Dios ha hecho en nuestra vida.
Y nos tratamos unos a otros de tal manera que refleja cómo Dios
nos ha tratado a nosotros. Este es un llamado lógico. Yo,
pues, después de tres capítulos de Doctrina Intensa, esto está
al otro lado de esa doctrina. Esto es lo que es requerido por
esta doctrina. Tú perteneces a estos tres capítulos.
Se te ha llamado a vivir una vida que está acorde a esa profesión
de fe. Y en ese contexto más amplio es que el llamado a la
unidad se da. La unidad tiene un fundamento
más amplio que sí misma. No solo es un llamado lógico,
sino que es un llamado viviente. Dios ha escogido de manera increíble,
no solo poner su palabra en nuestras manos en la Biblia, sino comunicar
su verdad a través de vasijas de barro en la predicación de
la enseñanza. La verdad viene a nosotros de
una manera viva. Así que escuchamos no solo el
llamado, a vivir de una manera que es digno de nuestro llamado,
buscando la unidad, versículo 3, sino también que lo estamos
escuchando a través del siervo del Señor, de un hombre que lo
está viviendo. Pablo no solo es el maestro,
él es un gran modelo de esto. Por lo tanto, yo pues... ¿Quién eres tú, Pablo? Dice él,
se describe preso en el Señor. Estoy escribiendo como un prisionero. Este hombre ha sufrido mucho
en su vida cristiana y su ministerio. Yo pues, preso en el Señor, os
ruego que andéis como es digno de la vocación en que fuisteis
llamados. Este es un llamado viviente. Y cuando piensas en lo que está
siendo dicho y el hombre que lo dice, algunas cosas se notan
de lo que se nos ha llamado a hacer. Es una vida que cuesta. Pablo es un prisionero en el
Señor. No es el prisionero de Roma.
Él, en última instancia, es preso por el Evangelio en su relación
con Jesucristo, pero también reconoce que la soberanía de
Dios no está ahí por accidente. Dios lo ha puesto ahí donde Él
está. Y eso afecta tu actitud con todo lo que pasa en tu vida.
Yo estoy donde estoy, en la providencia de Dios. Y donde Él está es difícil. Las
prisiones no eran fáciles en su tiempo. La vida cristiana
no está alejada del dolor, no es un camino fácil. Si piensas
vivir una vida acorde a la salvación, ¿estás tú listo para un camino
difícil? Mateo 7.14, porque estrechas
la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos
son los que la hallan. Nuestro Señor nos dijo desde
el principio, hay una entrada y es difícil. A través de muchas
tribulaciones entraremos al reino de Dios. Es una vida que cuesta. Es una
vida consagrada. Pablo es un prisionero. ¿Por
qué? Porque él reconoce que su vida
ya no le pertenece a él. Y lo que es cierto de él es cierto
de ti y de mí. Según Corintios 5.15, hablando
de Jesús, y por todos murió, para que los que viven ya no
vivan para sí. ¿Escuchas eso? Por todos murió
para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel
que murió y resucitó por ellos. Tú y yo existimos para Jesús
y por Él. Según De Timoteo 2.4, ninguno
que milita se enreda en los negocios de la vida a fin de agradar a
aquel que lo tomó por soldado. Eso aplica de una manera especial
a los hombres que se dedican al ministerio, hombres que están
enfocados en cuanto al ministerio. Pero hay un elemento que aplica
a todos en este salón. Reconocemos que somos peregrinos,
No estamos viviendo para los placeres pasajeros del pecado,
sino a la luz del tesoro eterno, atesorando las cosas en el cielo. Pablo dice en Hechos 20-24, Pero
de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para
mí mismo, con tal que acabe mi carrera. ¿Con gozo? ¿Cómo termino
bien? Contando mi vida como que no
importa. en cuanto a aferrarnos a esta
vida. con tal que haga mi carrera con
gozo en el ministerio que recibió el Señor Jesús para dar testimonio
del Evangelio de la gracia de Dios. Esta es vida cristiana
normal. Vivir de una manera digna de
nuestro llamado quiere decir que hemos sido llamados a no
considerar nuestra vida como preciosa nosotros para que podamos
servir fielmente a Jesús. Existimos. Para mí, el vivir
es Cristo y el morir es ganancia. Ese es el lema y la actitud de
cualquier creyente genuino que está pensando correctamente.
¿Pablo estaba en prisión? Porque el evangelio para él era
más valioso que su propia vida. ¿Él está en prisión porque para
él Cristo vale más que su propia vida? ¿Él está en prisión porque
la iglesia para él vale más que su propia vida? está en prisión
porque el evangelismo era más importante para él que su propia
vida. Esto dice en 2 Timoteo 2.10. Por tanto, todo lo soporto por
amor de los escogidos para que ellos también obtengan la salvación
que es en Cristo Jesús con gloria eterna. Soporto todo esto por
amor de los escogidos, los que ya son pueblo de Dios y los que
serán parte del pueblo de Dios. Este es un llamado lógico. Este
es un llamado viviente. Es un llamado para que nosotros
vivamos lo que profesamos, habiendo perdido nuestra vida para ganar
a Cristo. ¿Acaso estoy siendo honesto al
decir que para mí el vivir es Cristo? Y Pablo era un ejemplo
vivo. de lo que él exhorta que hagamos.
Esa es la vida que se acorde a su profesión. Pero si es como
nosotros estamos viviendo, este es un hombre que lo está viviendo.
Es un prisionero mientras escribe, porque él realmente vive de esa
manera. En tercer lugar, es un llamado
amoroso. Lógico, viviente, amoroso. Yo, pues presos del Señor, os
ruego Yo les imploro, podríamos traducir también. Algunas versiones
dice yo, yo os ruego intensamente. Es un una petición apasionada. Viene junto a ellos para exhortarles
con todo su corazón para que vivan la vida cristiana como
debe vivirse. y para ser parte de una iglesia
que experimente unidad, para que podamos experimentar esa
unidad, tú tienes que estar listo para ese tipo de pasión. ¿Te molesta a ti cuando se te
exhorta a vivir lo que tú profesas que vives? ¿Te molesta cuando las personas
te aman lo suficiente Porque cuando amas a alguien,
tú quieres que ellos vivan, conforme es digno de la vocación para
la que fuiste llamado. Hermano, hermana, vivamos juntos lo que
decimos que creemos. ¿Eres tú alguien que amas lo
suficiente a alguien para decirle eso? Si tú realmente amas a alguien,
esto es lo que quieres para ellos. Si tú eres indiferente, como
otras personas están espiritualmente, no los amas verdaderamente. Si
esta es una iglesia en el que vamos a andar en unidad, debemos
estar preparados para amarnos los unos a los otros. Caminar
al lado uno del otro, poner nuestros brazos uno sobre el otro y andemos
juntos. Hablemos de esto, vivámoslo.
Este es un llamado amoroso. Os ruego, os exhorto, les imploro
que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.
Me gusta lo que John MacArthur dice de esto. Los cristianos
no deben resentir que un pastor les ruegue en la fe como Pablo
lo hace a aquellos que ministró. Un pastor que ve su ministerio
con indiferencia no es digno de su oficio. La preocupación
amorosa para el bienestar espiritual de otros cuesta, y aparte de
la fuerza de Dios, frustra y nos demoraliza. El pastor MacArthur tiene razón,
les he dicho antes a otras personas, el ministerio no sería difícil
si no te importan las personas, pero si te importa, si te importa
tu llamado, la iglesia, te importa el pueblo de Dios y como ellos
están. es la carga más pesada que puedo imaginarme. Pablo dice,
da una lista de todo el sufrimiento que él ha tenido, pero aparte
de todo eso, dice, la ansiedad diaria que tengo en mi corazón
por las iglesias, y esa era la carga más pesada para él. MacArthur continúa, no solo pastores,
sino cada creyente deben tener una preocupación amorosa para
rogar, implorar y pedirle a otros que respondan en obediencia al
Evangelio. Como Pablo, deben tener una pasión para rogarle
a sus creyentes que caminen como es digno de la vocación con que
fuiste llamado, ser todo lo que Dios quiere que sean. Yo oro que esta sea una iglesia. Si quieres venir y simplemente
dormirte espiritualmente, no querrás estar acá. Yo oro que
este es el tipo de iglesia donde las personas nos aman lo suficiente
para decirnos, caminemos juntos, andemos tras Cristo. es un llamado amoroso. Pero no puedes llamar a alguien
a lo que no está dentro de tu propio corazón. No puedes rogarles
a vivir una vida que es digna de la vocación con que fuiste
llamado si tú no andas como es digno de la vocación con que
fuiste llamado. Lo que me lleva al cuarto y último punto es lógico,
viviente, amoroso y es un llamado sublime. a lo que se nos llama es alto. Yo, pues, profesor del Señor,
os ruego que andéis con buen digno de la vocación con que
fuisteis llamados. Es una vida fiel a la que se
nos está haciendo llamado. Estamos siendo llamados. Andar,
caminar, esa es la imagen. Andéis como es digno, día tras
día, tras día, tras día, camina, anda digno de la vocación con
que fuisteis llamados. Vive una vida que está acorde
a esa profesión de fe todo el tiempo. Vive una vida que encaja
en todas las circunstancias. Sigue al Señor Jesús, sin importar
lo difícil que se vuelva. ¿Cuánto más, señor, hasta que
salgan estas circunstancias? ¿Cuánto tiempo más hasta que
todo se ponga más fácil? ¿Hasta que esta persona cambie
o las circunstancias cambien? Y si nunca cambia, tú y yo hemos
sido llamados a andar como es digno de la vocación que hemos
sido llamados. No importa cuán cansado, cuán
decepcionante, no importa cuán largo sea, no importa lo que
alguien más haga. ¿Qué haces si tú estás en una
iglesia tibia? Tú debes vivir una vida digna de su llamado. Es una vida fiel. Estás tú esforzándote
en vivir una vida fiel. ¿Acaso esa palabra puede, esa
palabra está asociada a tu vida? ¿Alguien puede decir, ese hombre,
esa mujer, ellos son fieles? confiables. La palabra digna
nos habla de que es una vida... Tiene la idea de pesos iguales. Aquí está el peso de lo que Dios
ha hecho por ti y ahora tú vives una vida que está acorde a eso.
Las pesas son similares. Lo que tú profesas en Cristo
Jesús que ha hecho por ti, ahora tú vives acorde a eso. Podemos
pensar de esta manera. No debe haber un contraste fuerte
entre nuestra profesión y nuestra práctica. No hay un contraste fuerte entre
nuestra doctrina y nuestra obligación. Están acorde. ¿Qué llamado es al que se refiere
Pablo acá? Andéis como es digno de la vocación con que fuisteis
llamados. ¿Qué vocación tienen en mente?
Creo yo que es el llamado efectivo de Dios para salvación. Vive una vida que está acorde
con lo que es un discípulo de Jesucristo. Vive una vida que
está acorde a lo que piensas de la familia de Dios, que está
acorde a la regeneración, al nuevo nacimiento, a la nueva
creación. Es un llamado sublime que recibimos en el versículo
uno. Andéis como es digno de la vocación
con la que fuiste llamado, según nuestra salvación. Mateo 22,
14, porque muchos son llamados, es el llamado general, y pocos
escogidos. Muchos son llamados en general, pero tú eres, como
cristiano, el espíritu de Dios abrió tu corazón. Uno de aquellos
que Dios te dio nuevos ojos, arrepentimiento y fe. te ha dado
a ti fe para abrazar su hijo y por lo tanto te ha perdonado
todos tus pecados. Y ahora se te ha dado como un
don un una estación en la gracia de Dios. Estar bien delante de
Dios, tu Salvador vive para siempre. Cómo se debe ver tu vida a la
luz de esto? Apocalipsis 17 14 pelearán contra
el cordero y el cordero lo vencerá porque él es señor de señores
y rey de reyes y los que están con él son llamados y elegidos
y fieles. Segundo Corintios 4 6 dice que
Dios que dijo que la luz salga a la oscuridad, es aquel que
mostró en nuestros corazones la luz del conocimiento de la
gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Tú pudiste ver lo que no podías
ver antes. Tú lo amaste a quien no amabas
antes. Tú te arrepentiste cuando no
había arrepentimiento antes. Tú creíste cuando no había fe
antes. Y Dios hizo esto por ti. Vive como alguien por quien Dios
hizo esto. Primera de Pedro, 2, 9. Mas vosotros
sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
por Dios, para que anunciéis las virtudes de Aquel que os
llamó de las tinieblas a su luz admirable. Esto es quien tú eres. Pesas
iguales. Camina entonces de una manera
que es digna, que está acorde. a eso. Y esto es sublime. Sabemos que todos caemos cortos
de esto en el sentido último, pero nosotros nos esforzamos
para ello en nuestra vida. Y este es el fundamento más amplio
sobre el cual una exhortación como el versículo 3 del capítulo
4 de Efesios, ahora se solicitó en guardar la unidad del espíritu
en el vínculo de la paz, está siguiendo mi lógica. Si solo
le dices a la iglesia, estén unidos. Eso puede perder el punto
principal y amplio. ¿Por qué queremos vivir juntos
de tal manera que refleje lo que ya es real? Nuestra unión
con Cristo Jesús y el uno al otro en Él. El Señor nos ha salvado. Esa es la razón. Y eso es lo
que es digno de esa salvación. que nosotros tratemos unos con
otros de una manera gentil, paciente, mansa, humilde, amorosa, que
nos permitirá andar juntos en unidad. Así que termino preguntando,
¿compartes tú esta motivación? Vamos a pensar los domingos en
la noche, ¿qué significa ser una iglesia unida? Pero no importará,
si tú no compartes esta motivación, ¿quieres tú vivir una vida que
está acorde a lo que Jesús ha hecho por ti? ¿Acaso la unidad entonces te
importa? ¿Te importa que tú estés caminando en unidad con tus hermanos
y hermanas en Cristo? Pablo habla de esto, que su vida
no es preciosa para sí mismo, que no la estima como preciosa
para sí mismo. ¿Acaso Cristo te importa más a ti que a ti
mismo? ¿Acaso la iglesia te importa más que a ti mismo? ¿Acaso el
bienestar de otro creyente te importa más a ti que a ti mismo?
Cuando tú estás primero, ahí es donde no hay unidad. Lo que
complace a Jesús te importa menos que tu propia vida, cuando lo
que es mejor para la iglesia te importa menos que tu propia
vida. lo que edificará a alguien más. ¿Te importa a ti menos que tu
propia vida? Todos tenemos conocimiento de
la carne sacrificada a los hijos. ¿Qué importa? Lo que yo coma.
¿Lo que importa es lo que le estás haciendo a alguien más?
¿Pero te importa a esa otra persona? ¿O te importas tú mismo más que
esa otra persona, que tu hermano o hermana en Cristo? ¿Estamos nosotros dispuestos
a ponernos en segundo lugar? para que el vínculo de la paz
sea mantenido en el cuerpo de Cristo. Voy a terminar con este
pensamiento. ¿Cuándo fue la última vez que
tú sacrificaste algo que tú querías para mantener la unidad con alguien
más en el cuerpo de Cristo? No estoy hablando de sacrificar
la verdad, pero sí estoy hablando de sacrificar preferencias. ¿Cuándo
fue la última vez que tú sacrificaste algo por la unidad en la iglesia,
o por la unidad de tu matrimonio, o por la unidad de una amistad? ¿Acaso Cristo te importa más
que ti mismo? ¿Te importa más la iglesia que
ti mismo? ¿El bienestar de otra persona
te importa más que ti mismo? Así que, antes de pensar en la
unidad, pensamos en el caminar digno. Andéis como es digno de
la vocación con que fuisteis llamados. ¿Acaso esta motivación
resuena en nuestros corazones? Padre Celestial, te damos las
gracias que tú nos has dado nueva vida, nos has dado nuevas ambiciones
que pertenecen a esa nueva vida, nuevos deseos, nuevas metas,
una nueva meta. Y ahora tenemos como nuestra
meta, nuestra ambición, como dice Pablo en Corintios, según
de Corintios, que estemos ausentes o presentes, estar en el cuerpo
o frente al Señor Jesús. Tenemos como nuestra ambición,
el serle agradables, el serte agradables a ti. Queremos ser fortalecidos para
abrazar esto, para mortificar nuestro pecado. Fortalécenos
para mortificar nuestro orgullo, nuestro egoísmo, matarlo, Señor.
Fortalécenos para colocarnos a nosotros mismos en segundo
lugar y preferir a otros antes que nosotros mismos. que abracemos
lo que más te complace a ti y es lo mejor para tu pueblo. Ayúdanos
a ver el fundamento más amplio sobre el cual descansa la exhortación
a la unidad y lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
El caminar digno y la unidad de la Iglesia - Parte # 1
Series Spanish Translation
| Sermon ID | 9723022261492 |
| Duration | 47:05 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Ephesians 4:1 |
| Language | Spanish |
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