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Que alegría estar aquí, celebrando
75 años. He estado investigando, yo no
conozco y no conozco quien conoce otra iglesia bautista, fundamental,
independiente, hispana, que tiene 75 años en el mundo. No conozco
ninguno. Así es que no está la prensa,
no está la media, no está el televisor, pero en el cielo están
regocijando por la fidelidad. Estaba yo ayer predicando en
Pasco, Washington. Estaba yo comentando. Los hermanos
me estaban preguntando de la iglesia, la primera iglesia bautista
de Brooklyn. Y me estaban preguntando. Y me decían, pues ¿cuántos pastores
han tenido? Y yo les decía, pues esta iglesia
ha tenido dos pastores. ¿Quién es bueno mi hermano Barro?
Pues el hermano Acevedo y el hermano Acevedo. ¿Qué bendición. Amén. Y gracias hermano Fernández por
su fidelidad. Gracias hermano porque en realidad
nosotros en el mundo no podemos pagar la deuda que tenemos con
usted hermano. Por lo que usted ha hecho. Y
gloria a Dios por la manera que Dios ha usado al hermano Fernández
en las conferencias. Hermano Acevedo, gracias por
el privilegio de estar aquí. La verdad es hermanos que todos
podemos dar testimonio de que usted para nosotros eres un líder,
eres una persona a quien buscamos, a quien acudimos, consejos y
no hay palabras para expresar el amor con que estamos aquí
hermano, el cariño con que estamos aquí hermano, que privilegio
y que gozo. Hermanos, yo soy, yo creo que
soy el güero más bendecido de todo el mundo. Yo creo. Yo creo que soy el güero más
bendecido de todo el mundo porque puedo trabajar en el mundo hispano
en tiempo de cosecha. Otros sembraron, otros pagaron
el precio, pero mientras que nos estábamos anunciando, me
quedé pensando de las veces que he estado en sus iglesias, ahí
predicando. Hermanos, ¿cuántos pastores aquí,
cuántos pastores he tenido el privilegio de estar en su iglesia
predicando? Puedo ver las manos, todos los
pastores que he predicado en su púlpito, en su iglesia. Hermanos,
gracias por el privilegio, gracias por el privilegio. y no hay palabras
para expresar la gratitud que siento para con Dios y para con
ustedes por el privilegio de servirle. Hoy no voy a tomar
mucho tiempo. Les traigo buenas noticias. Mi
papá está en Brooklyn. Amen. Y para mí esto es de gran
gozo porque es la primera conferencia en años que mi papá ha asistido. Y me da mucho gusto. A él llegó cansadísimo y les
recomendé que descansara para estar con nosotros y el miércoles
va a venir a predicar ah ven el miércoles en la mañana va
a venir a predicar mi papá y gloria a Dios por como el hermano Fernandez
dijo el privilegio de seguir las pisadas de una hebra de la
fe y espero que ustedes pastores también pueden animar a sus hijos
que sigan en el camino. Yo me acuerdo cuando fuimos a
Perú, hermano Omar. Yo me acuerdo cuando fuimos ahí.
Usted no sabe, y esto era mucho antes porque en realidad estaba
yo revisando, era en los setentas. Las conferencias de las fadas
empezaron en setenta y dos. Y yo me acuerdo, usted no sabe,
mi papá recibió mucho crítica por haberme llevado. Muchos dijeron,
hermano Carlos, que estás malgastando su dinero, ahí comprando el boleto
de avión tan caro para que tu hijo vaya a las conferencias
de la ESPADA. Y mi papá nunca les hizo caso. ¡Gloria a Dios!
¡Gloria a Dios! Y me llevó a todos lados, cada
rinconcito del mundo. ¡Qué bendición! Me acuerdo ahí en Curacao, hermano,
¿me entiendes? ¡Qué bendición! Me acuerdo cuando
mi papá con gozo nos llevó allí. Allí, ¡qué gozo! ¡Qué gozo! ¡Qué privilegio! Gozo da a servir
a Cristo. Y son muy pocos hermanos, como
el hermano Acevedo, que llega a un aniversario como éste, pudiendo
haber disfrutado, haber sido fiel en un lugar, en un sitio
tanto tiempo. Amén. Amén. En gloria a Dios por lo que estamos
viendo aquí. Es privilegio y es gozo. Pues hermanos, hoy en la noche
voy a predicar acerca del aguijón. Ahora no nos gusta el aguijón.
Pero yo espero que terminando este mensaje, usted va a dar
gracias a Dios por el aguijón que Dios ha permitido en su vida.
Abren sus Biblias por favor al libro de Hechos capítulo 9, Hechos
capítulo 9. Hechos capítulo 9, versículo
1 dice, Saulo, ustedes estudiantes de la Biblia saben que el nombre
Saulo era el nombre del apóstol Pablo antes de que él se convirtió
a ser cristiano, antes de que él fuera salvo. Saulo respirando
aún, y la palabra aún es palabra clave, porque la palabra aún
quiere decir que esto ha estado sucediendo por un tiempo. Es
decir, que Él está persistiendo en hacer lo que está haciendo.
Aún lo está haciendo. Amenaza sin muerte contra los
discípulos del Señor. Vino al sumo sacerdote y le pidió
cartas para las cenagogas de Damasco, a fin de que si hallase
algunos hombres o mujeres de este camino, los trajese presos
a Jerusalén. Hermanos, me da gozo anunciar
que yo también soy de este camino. Muchos veces hermanos menospreciamos
la libertad en que vivimos. Yo estaba leyendo la revista
del Dr. Charles King, donde habla acerca
de los que no han recibido la palabra de Dios, los millones,
y allí vi una estadística que me impactó. Yo no sabía que el
año pasado, el año 2004, murieron mártires, 167 mil cristianos. Yo no sabía. Que el año pasado,
el año 2004, murieron mártires, hermanos y hermanas nuestras
en Cristo, que murieron, fueron matados, asesinados, por el mero
hecho de que fueron cristianos. y mientras que nosotros aquí
con toda libertad nos reunimos hay hermanos y hermanas nuestros
ahí en China, ahí en Vietnam que se congregan en temor y muchos son llevados presos cada
día y muchos cienes mueren cada día la mayoría de los mártires
del año 2004 murieron en países musulmanes, países islámicas
muchos no saben la media aquí, no la están enseñando, pero ahora
mismo en Irak los musulmanes tienen equipos de asesinos que
van eliminando sistemáticamente los cristianos de Irak nosotros
a veces menospreciamos la libertad que tenemos no temas la persecución
Si acaso Dios le manda persecución, también le va a mandar la gracia
para soportarla. Como la hermanita que me dijo,
hermano, dale que estoy atemorizado de morir. Yo le digo, qué buena
noticia me trae. ¿Por qué me dice qué buena noticia?
Porque usted es cristiana, ¿verdad? Sí, hermano, dale. Entonces me
está trayendo buena noticia, porque cuando usted como cristiana
acerca la muerte, Dios le va a dar gracia para morir. Y obviamente
no te lo ha dado, es decir, que no está cerca la muerte. Los musulmanes de hoy en día
son como los católicos de la Inquisición, los cuales dijeron,
o te conviertes o mueres. Y, hermanos, quiero decirle algo.
Estamos perdiendo la batalla Este mundo cada año, en vez de
ser más cristiano, llega a ser más musulmán. Y nosotros tan contentos aquí
en los Estados Unidos, con nuestros carros y nuestra aire-condición,
mientras que ahí en las regiones al interior de México, los musulmanes
han llegado con su herejía en el infierno a hablar a los mayas
donde no hemos llegado nosotros con el Evangelio de Cristo y
leí una historia de una señora maya que vendió su rancho y vendió
sus animales para comprar un boleto de avión para ir a Saudia
Arabia porque se les requiere a cada musulmán que visiten la
tumba, el sepulcro de Moamí una vez en la vida Y él ya nunca
había salido de la selva de México, pero para cumplir con el requisito
vendió su ranchito y sus animales y se fue para cumplir. Y cuando leí esa historia me
quebró el corazón, porque hermanos, mientras que el mundo está yendo
al infierno, nosotros jugamos. Me da pena decir que en México
los enemigos nuestros, porque siendo enemigos de nuestro Cristo,
son enemigos nuestros, tocan cada puerta, cada año, con su
herejía, con su veneno. Y en México, la iglesia que creció
más en el año 2004 es la iglesia mormona. Me da pena decirlo que nosotros
tenemos ciudades en México donde hay hasta uno Monterrey, donde
hay 700 iglesias bautistas fundamentales independientes. ¿Y sabes cuántas
veces hemos llegado a cada puerta de Monterrey con el Evangelio
de Cristo? Ni una. Porque salimos con un plan de
hablar a todos los que puedo. Pero el plan público tiene que
ser hablar a todos. Y las fadas está buscando motivar, equipar,
entrenar a pastores para que motivan, equipen y entrenen a
su gente de llevar el Evangelio de Cristo a toda criatura, bautizar
a cada uno que se cree y recibe y luego de enseñarles todas las
cosas que Cristo nos ha enseñado. Pastor, espero que usted esté
pensando en la libertad que tenemos y aprovechando de la libertad
que tenemos. Versículo 3, Más viendo por el
camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente
le rodeó un resplandor de luz del cielo, y cayendo en cielo
oyó una voz que le decía, ¡Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Él dijo, ¿Quién eres, Señor? Y le dijo, Yo soy Jesús, a quien
tú persigues. Y aquí está nuestro texto para
la tarde. dura cosa que es dar coces contra
el aguijón. Vamos a orar. Padre, Tú me has encargado este
mensaje. Ciertamente es humanamente imposible
saber quién es el que está aquí presente, que está dando coces
contra el aguijón. Lo único que te pedimos, oh Padre,
es que tú mismo cumples con tus propósitos divinos en esta noche.
Una vez más nos rendimos reconociendo que tú eres todo y sin nada de
valor eternal podemos hacer. Por favor, cada persona aquí
presente en silencio, en su corazón, pida a su Dios y pídale a su
Dios, Dios, háblame a mí. Dios cambia mi corazón. Gracias Dios por escucharnos
en el nombre de Cristo. Te lo agradecemos. Amén. Yo me
acuerdo cuando primero fuimos a México en los 60. Yo me acuerdo
cuando en el sur de México, en Centroamérica, era algo muy raro
ver tractor. El que tenía tractor era algo
excepcional. Todo el mundo salió para verlo.
En ese tiempo, cuando yo primero fui al sur de México, a Centroamérica,
lo que veían es más fueron los bueyes en yugo, jalando la careta,
ajalando el aro y trabajando en el campo. Yo me acuerdo cuando
una vez estábamos ahí y tuve el privilegio de ver el uso del
aguijón. El buey estaba allí en Yulare
y se puso un poco rebelde. El amo quería ir a la izquierda
y el buey quería ir a la derecha. Entonces, cuando el amo sacó
el aguijón, el buey pensaba, pues, ¿qué tiene? Y no pasó mucho
tiempo hasta que el buey decidió ir a la izquierda. Dura cosa es dar cosas contra
el aguijón. Vaya conmigo para poner cimiento
al pensamiento que vamos a predicar a Mateo capítulo once. Mateo
capítulo once, versículo veintiocho. Venid a
mí todos los que estáis trabajados y cargados, y os haré descansar. Primero, permítame decirle que
el yugo es para que descanse. El yugo es para que descanse
porque el yugo es de Cristo. Mira el versículo veintinueve.
Y va mi yugo. Por favor entiende que el yugo
que Cristo le ofrece no es yugo para que usted se esfuerza o
batalla, para que usted se quema en el ministerio. El yugo que
Cristo le ofrece es yugo para que descanse porque el yugo es
de Él. Y cuando digo es de Cristo, no solamente estoy diciendo que
pertenece a Cristo, pero estoy diciendo que es yugo en que Él
se ha metido. Y lo que Él sencillamente está
invitando es que usted también se enyuga con Él para que descanses. Porque obviamente si estamos
enyugados con Cristo, Él es el quien va a jalar y nosotros podemos
descansar. El problema que tenemos en el
ministerio es cuando tratamos nosotros de hacer la obra en
nuestra fuerza, en nuestra inteligencia, con nuestros métodos, con nuestros
talentos, con nuestras habilidades, y ahí nos cantamos. Pero Cristo
dice, venid a mí para que descanses y evad mi yugo. Ajá. Porque enyugarse con Cristo es
permitir que Él haga la obra. El yugo siempre tiene para dos. Y en el yugo Siempre hay uno
que enseña y hay otro que aprende. El versículo continúa diciendo,
aprended de mí. Y por favor nota que dice que
soy manso y humilde de corazón. Permíteme decir, hermano, si
usted de verdad está enyudado con Cristo, usted también va
a ser manso y humilde de corazón. Dices, y hallaré descanso para
vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga. Todos los agricultores saben
que cuando ponen dos bueyes para jalar en yugo, nunca es preciso, nunca es debido,
nunca es correcto, nunca es sabio poner dos bueyes no entrenados
juntos. lo que hace es que buscan uno
que ya está bien entrenado y luego le ponen ahí al lado del otro
que no está entrenado y estos dos güeyes van trabajando, realizando la
obra pero es que uno enseña y otro aprende y Cristo está diciendo
aquí sencillamente quiero que descanses llevar mi yugo, venga,
vamos a yugarnos juntos y tú vas a aprender de mí yo soy el
que voy a estar enseñando aquí yo quiero que aprendas de mí
y aprendes de mí mi espíritu. Soy manso y humilde. Y todo eso
que le estoy diciendo es para que descanses, porque mi yugo
es fácil y mi carga ligera. Este es sencillamente el yugo
en que estamos. El yugo es fácil y la carga es
ligera porque Cristo es Cristo. En Juan 15 nos habla acerca de
llevar fruto. No tienen que ir ahí. Pero todo
este capítulo No es para que nosotros concentremos en llevar
fruto. Usted estudielo. Este capítulo es para que nosotros
nos concentremos en permanecer en la vida. Porque el pánpano
no puede llevar fruto sin que la vida produce fruto a través
del pánpano. El problema que tenemos hoy en
día son pánpanos que están allí queriendo llevar fruto. Pero
dice, permanecer en mí, esta palabra permanecer es una palabra
de tan, tan descanso Es como cuando usted se levanta en la
mañana, y el alarma suena, y la tocas, y usted decide permanecer
en la cama otros cinco minutos. Este es el esfuerzo que debe
requererle a usted permanecer en la vid. Es un descanso. Permitir
que la vid produce el fruto. El yugo es fácil, la carga es
ligera. Hermanos, quiero decirle que el aguijón tiene su propósito. El aguijón que no se resiste
no duele. El aguijón contra el cual el
buey no lucha nunca, nunca duele. Es para protegerle, es para dirigirle,
es para permitir al buey saber cómo ser usado al máximo para
el bien del campo. Pero a veces he visto animales
que cuando están allí y su amo les toca con el aguijón para
dirigirles y los bueyes bien entrenados nada más les toca
y ellos mueven exactamente como el amo quiere pero de vez en
cuando he visto uno que cuando el amo se le toca no quiere y
empieza a empujar en contra del aguijón y ahora sí es cuando
duele ahora sí es cuando es muy inconfortable Yo quiero que usted
entiende que el aguijón tiene su propósito. Es para dirigir,
es para corregir, es para manejar, es para proteger. El aguijón
tiene su propósito porque el aguijón es de Dios. El aguijón
es de Dios. Así es que luchar contra el aguijón
es luchar contra Dios. Usted que está resistiendo contra
el aguijón que Dios ha permitido en su vida. Tiene que entender
que está resistiendo usted a Dios mismo porque el aguijón es de
Él. Y Dios lo ha puesto en su vida
para bien. Y este apóstol Pablo que aún
amenazaba y que aún perseguía a la iglesia estaba dando coces
contra el aguijón y resistiendo al aguijón. ¿Por qué? no reconocía
de quién era el aguijón. El aguijón es de Jesús y luchar
contra el aguijón es luchar contra Dios. Horrenda cosa es caer en
las manos del Dios vivo. Permítanme decirles, si usted
está luchando contra Dios, yo ni quiero meterme en carro con
usted, porque es peligroso estar en barco con un Jonás. Quiero decirle, el aguijón es
de Dios, y luchar contra el aguijón es luchar contra Dios, y el aguijón
es de Dios, y luchar contra el aguijón es inútil. Este Jonás
corriendo de la voluntad de Dios. Y Dios le mandó una tormenta.
Y él, reconciliado con Férreco, morir, dice, tírame al mar, prefiero
morir que ir a Nínive. Pero Dios tenía otros planes
para él, y mandó ahí a este pez quien lo tragó, y él tan duro
de cabeza que aguantó tres días y tres noches. Y por fin decidió,
voy, luchar contra Aguijones, luchar contra Dios y luchar contra
Aguijones. Y no es ir porque le vea confesar
algo. Dios va a ganar. ¿Se acuerdan la historia de este
pueblo que no quería salir del edificio de la casa donde estaban?
Y Dios nunca fuerza a alguien a hacer algo que no quiere. Pero
Él es capaz de cambiarnos el querer, hermanos. Y Dios entonces
mandó a dispas y salieron. Luchar contra el guijón es luchar
contra Dios y luchar contra el guijón es inútil. Estoy pensando
en un misionero a Sudamérica, quien Dios llamó a ir a Sudamérica,
y él no quiso ir. Una de las cosas que estoy encontrando
del pueblo hispano en los Estados Unidos, es que muchas veces cuando
Dios llama a sus jóvenes regresar a su país de origen, los mismos
padres no quieren que regrese. El sábado tuvimos 146 jóvenes
que bañaron el altar con sus lágrimas, rendiéndose y regresar
al mundo, a su país de origen, como misioneros. Y mientras que
estos niños estaban allí, estos jóvenes estaban allí, entregando
su vida al Señor, yo vi unos padres allí. y éste no quería ir a Sudamérica
como misionero porque tenía miedo a las culebras venenosas y él decía no voy a ir ahí porque
no quiero poner mi familia en riesgo, en peligro y una noche
en una conferencia misionera de la iglesia aquí en los Estados
Unidos salieron a subir en el minivan para ir a la iglesia
y el niño de tres años no lo encontraron desesperadamente
salieron a buscarlo estoy viendo unos pastores aquí quien saben
de quien estoy hablando salieron a buscarlo y su hermanito un
poco años mayor le encontró abajo del carro porque el niño había
salido del carro se había metido abajo del carro y allí en la
ciudad no en el campo en la ciudad una culebra de cascabel había
mordido al niño estaba muerto Y cuando su hermanito se metió
abajo, también esa culebra mordió al hermanito y murió. Estoy por
decirle que este hermano ahora es misionero en Sudamérica. Por
favor, escucha la voz de su siervo, porque mucho más vale que usted
se tira a la piedra, aunque se quiebra, a que la piedra no se
le cae encima y se le eche en polvo, hermanos. Dura cosa es dar coces contra
el laguijón, hermanos. porque luchar contra el aguijón
es luchar contra Dios y luchar contra el aguijón es inútil porque
Dios es Dios y el someterse al aguijón es
someterse a Dios y es descanso algunos de los que me oyen en
esta noche necesitan el descanso de dejar de dar coces contra
el aguijón. Cristo, Dios dice, someteos,
pues, a Dios, resistid al diablo y jurad de vosotros, acercaos
a Dios, y Él se acercará a vosotros. El aguijón es para nuestro bien. El aguijón sólo duele cuando
se resiste. pero el aguijón es lo que Dios
usa para llevarnos a alturas más altas algunos de ustedes en su iglesia
les he contado la historia de la madre águila porque la madre
águila cuando va poniendo su nido siempre lo edifica de aguijones
de espinas y busca aguijones grandes En todos y de estos aguijones,
de estas espinas, la madre águila va formando su nido. Y una vez
que la forma, una vez que la tiene listo y preparado, la madre
águila sale para buscar algo para ensuavezar el nido. Busca
un piel de oveja que encuentra por allí y la pone en el nido.
Encuentra aquí un piel de conejo, hasta que en los nidos de las
águilas han encontrado toallas, cobijas, almohadas y muchas cosas
que, a saber de dónde lo pescaron, pero busquen algo para ensuavezar
el nido. Y una vez que lo tiene bien suave,
ahí la madre águila pone sus huevos. Las aguilitas salen y qué contento
y qué rica es la vida, porque mamá sale y regresa con comida.
y ella siempre sabe a quien debe dar la comida porque ella siempre
va a dar la comida a la aguilita que tiene la boca más abierta
ustedes que me están escuchando, estoy hablando de oración, hermanos las aguilitas ahí, mamá, para
mí, para mí, para mí, para mí las aguilitas van creciendo hasta
que un día tienen sus plumas y ya están listos a aprender
a volar y la madre águila les invita suba a mi espalda vamos
a dar un paseo y las aguilitas por sus acciones responden diciendo
no gracias mamá estamos contentitos quedarnos en el nido y esto es
cuando la madre águila utiliza el aguijón porque va agarrando
uno de esos cosas que ha puesto para esfuavizar el nido y lo
tira para afuera este piel de oveja para afuera y las aguilitas,
¿qué estás haciendo mamá? este piel de oveja me provee
mucho comodez en el nido y tú, yo pensaba que me amabas y la
madre águila dice, sube mi espalda y llega el día que una de las
aguilitas que siempre parece que sus prójimos les están echando
al lado más incómodo decide me parece buena idea y sube la espalda
de su madre y la madre águila va subiendo, va subiendo y la
aguilita por su reacción está presentando, mamá esto no es
tan mal, lo hubiera hecho desde hace mucho tiempo llegan a una
altura y la madre águila lo suelta y la aguita va cayendo como una
piedra gritando ¡Mamá! ¡Mamá! ¿Qué me estás haciendo?
¡Está cayendo! Pero nunca muera porque la Madre
Águila siempre viene y lo recoge antes de que cae con algo que
le puede hacer daño. y cuando otra vez se encuentra
en la espalda de su madre la grita agarra con toda su fuerza
y otra vez van subiendo arriba y poco a poco la grita se pone
más cómodo y mirando y otra vez la mamá lo suelta y va cayendo
y la grita gritando mamá ¿qué me estás haciendo? ¿qué me estás
haciendo? hasta que de repente se encuentra
mira no más yo también puedo habiendo entrenado al primero,
la Madre Águila regresa al nido y invita a los otros que han
quedado en el nido, suban, vamos a dar un paseo, mira tu hermanito
ahí como vuela, no mamá, estamos perfectamente cómodos aquí y
la Madre Águila agarra otro pedazo que ha metido ahí para ensuavezar
y otra vez utiliza el poder del aguijón y otra vez tiró un piel
de oveja para afuera y otra aguilita decide pues si, la espalda de
mi mamá me parece mejor que estos espinas aquí y se va subiendo
y uno por uno la madre águila va entrenando sus aguilitas permítame
decirle a usted Dios ha puesto el aguijón en
su vida para su bien Y en vez de estar resistiendo, lo que
deberíamos estar haciendo es dándole gracias por el amor y
el cariño con que nos ha puesto el aguijón. Porque dura cosa es dar cosas
contra el aguijón. Vamos a orar.
Dura Cosa Es
Series Conferencias 2005
Predicado durante una Conferencia Fuegos de Evangelismo/La Espada celebrando los 75 años de la Primera Iglesia Bautista de Habla Española en Brooklyn, NY.
| Sermon ID | 9405161713 |
| Duration | 31:42 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Bible Text | Acts 9:1 |
| Language | Spanish |
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