00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Dios le bendiga qué bendición
por la palabra hace un rato men mientras se escuchaba predicar
al pastor José Luis Gómez decía él en un momento acá hay muchos
Daniel y yo eso me preguntaba verdaderamente
hay por qué por qué me preguntaba Porque, bueno, podemos observar
el título de la conferencia, avivando la obra. Entonces, para avivar la obra,
necesitamos personas avivadas. De lo contrario, la obra no se aviva. Y eso tiene
que ver con cada uno de nosotros. Amén, hermanos. Tiene que ver
con cada uno de nosotros. Seguramente acá en todas las
personas, todos los hermanos que estamos acá, hay hermanos donde están siendo
pastoreados, por algún pastor en particular. Yo no conozco
a todos, pero me gustaría quizás verlos, a los pastores. ¿Pueden
ponerse de pie, los pastores, por favor? Que represente a cualquier
congregación, o sea, iglesia. Los pastores, por favor, ¿pueden
ponerse de pie? ¿De pie? OK. Uno, dos, tres. Dos, cuatro, seis, ocho, nueve,
diez, once, doce. Bien. Trece pastores. Catorce por allá. Amén. Amén. Gracias, pastores. Quince
hombres de Dios. ¿Sabe que toda la gente que está
acá, de una forma u otra, está siguiendo
a estos hombres? ¿Amén? No estoy diciendo que
el pastor es tu ídolo. No, no, no. Lo que estoy diciendo
es que el que está enfrente lo estás mirando y estás analizando
para ver si verdaderamente es un ejemplo en el cual te puedas
apoyar. Amén, hermano. ¿Me entiende lo
que estoy diciendo? Es muy importante. Entonces, me preguntaba, ¿cuántos,
Daniel, hay acá? Porque el pastor al predicar
y hablar de este hombre, Daniel, y los amigos de Daniel, verdaderamente
estuvieron en un tiempo difícil, muy difícil. Circunstancias adversas,
pero terribles, hermano. Y voy a recalcar un poquito lo
que él dijo. ¿Me permite, pastor? Perdón, no soy como algunos que tienen
buena vista. Pero él decía en un momento, ¿qué debemos hacer
nosotros en tiempos difíciles? En otro momento dijo, estos muchachos
estaban firmes en sus decisiones. También dijo, se les quitó toda
posibilidad a estos muchachos. Ellos estaban buscando hacer
diferencia en un pueblo pagano. Estuve escuchando, pastor, porque
me interesa escuchar que Dios hable a mi vida. Amén, hermano. Ellos sabían quién era su Dios. Amén, hermano. Dios les dio a ellos más inteligencia,
más sabiduría, más conocimiento, más protección que a cualquiera
de aquellos tiempos. Nabucodonosor quedó maravillado
con ellos. Son palabras de usted, Pastor,
que si nosotros prestamos atención deberíamos preguntarnos a nosotros
mismos. Amén, hermano. Gracias, Pastor, por eso. Entonces,
yo me preguntaba si Nabucodonosor quedó maravillado
¿Quién se queda maravillado con nosotros? Acá hay 15 hombres
de Dios que de una forma u otra están batallando también en tiempos
difíciles. ¿Amén, hermanos? Quizás no son
las mismas condiciones, las mismas situaciones, pero de todas maneras
todo el tiempo para un Hijo de Dios fue difícil la situación.
¿Amén, hermano? Entiende lo que estoy diciendo,
¿verdad? Ok, bien. no me presenté aunque la mayoría
me conoce a mi hermano soy Gabriel Núñez como dijo el pastor estamos
pastoreando una iglesia acá cerca y por la gracia del señor digo
yo siempre el señor es muy bueno con nosotros y siempre le digo
a los hermanos pastorear hermanos como ustedes la verdad que es
fácil mire ya estamos llegando a los
50 y todavía no hay cana entonces quiere decir que los hermanos
se portan muy muy bien amén hermano Bueno, el pastor Owens no puede
decir lo mismo, ¿verdad? Debe ser porque usted es medio
rebelde, quizás. Bien, vamos a lo nuestro. También voy a tomar un libro
del Antiguo Testamento y vamos a ir un libro antes de
Daniel, el profeta Ezequiel. La verdad que en todo tiempo fue difícil y siempre que vamos a hablar
la palabra de Dios, siempre que vamos al Señor y nos preguntamos
y decimos, Señor, ¿qué necesita tu pueblo?, ¿qué puedo hablar,
Señor, a tu pueblo?, ¿qué puede, Señor, ser de edificación a tu
pueblo? los hombres de Dios saben de
lo que estoy hablando. Entonces, simplemente me vivo cuestionando
o haciendo preguntas y a modo de título usted puede poner el
mensaje ¿Cómo avivo la obra de Dios en estos tiempos? ¿Sabe usted hermano cuál son
los pecados más comunes que en la actualidad hay del ser humano
en general? No, quizás no vamos a ir a los
tiempos de antes, pero los de ahora. Son pecados igual que
antes, pero yo no creo que Ezequiel estaría con Wi-Fi, no estaría
con TikTok, y no estaría horas y horas en
las redes. Donde si nosotros simplemente
mencionamos eso, ¿sabe el tiempo que le robamos
a nuestro Señor? Amén hermano, ¿me entiende lo
que? Hay las madres como sabrán renegar con los hijos, ¿verdad? Si es así o no. Y a veces los
padres también hacen lo mismo. Amén. son tiempos difíciles igual
que antes nada más que el diablo es astuto y de una forma u otra
hermano nos va a atrapar o de una forma u otra nos va a entretener
o de una forma u otra nos va a desanimar el diablo es una
máquina de de formar situaciones o de hacer cosas para que el
cristiano no pueda crecer, para que él esté ahí, quizás relegado,
tirado, mendigando. El diablo es astuto, hermano.
Pablo dijo, no ignoramos sus maquinaciones. Amén, hermano.
Entonces, ¿cómo avivo la obra de Dios en estos tiempos? Me preguntaba y le paso la pregunta
a usted también. A ver, quizás usted mismo se
la pueda responder. Amén. Vamos a ir al capítulo
2 de Ezequiel, por favor. Yo no sé por qué cada vez que
llego a mi casa, porque Betel es mi casa, amén, aquí nací,
gracias, gracias Dios, Dios te bendiga. Muchas gracias. A alguien le vamos a tirar con
esto. Pero cuando llego a mi casa,
lo primero que hacen los hermanos es decirme que ya no va a dar,
que viene, que ¿Por qué digo? ¿Por qué tienen ese concepto
de mí? Si yo me considero bueno. Pero bueno, le podemos hacer
el favor, amén. Ezequiel capítulo 2, verso 1 en adelante. Dice la palabra de Dios. Me dijo,
hijo de hombre, ponte sobre tus pies y hablaré contigo. Y luego
que me habló, entró el espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies
y oí al que me hablaba y me dijo, hijo de hombre, yo te envío a
los hijos de Israel, a gente rebeldes que se rebelaron contra
mí. Ellos y sus padres se han rebelado
contra mí hasta este mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de
duro rostro y de empedernido corazón, y les dirás, así ha
dicho Jehová el Señor. ¿Acaso ellos escuchan? Pero si
no escuchan, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que
hubo profeta entre ellos. Y tú, hijo de hombre, no les
temas, ni tengas miedo de sus palabras. Aunque te hallas entre
zarza y espino y moras con escorpiones, no tengas miedo de sus palabras,
ni temas delante de ellos porque son caza rebelde. Les hablarás,
pues, mis palabras. Escuchen o dejen de escuchar,
porque son muy rebelde. Mas tú, hijo de hombre, oye lo
que te hablo. No seas rebelde como la casa
rebelde. Oramos. Padre, en el nombre de
Jesucristo, tu hijo amado, te doy las gracias por el privilegio
tan grande, Señor, que me das a mí de poder hablar con mis
hermanos, de poder tenerme en este lugar, Señor, que considero
hay muchos hermanos mejores que yo. Es tu gracia, es tu misericordia,
Señor, la cual nos tiene en este momento acá. Te pido, por favor,
bendice, exalta y engrandece tu palabra, Señor, que pueda
ser tocado en los corazones. Ayúdame a mí, Señor, que soy
siervo inútil. Quita al hombre, por favor, y
que tu Espíritu Santo obre. Gracias Padre, en el nombre de
Jesucristo te lo pido. Amén. ¿Qué palabras del Señor hacia
este profeta? ¿Qué tiempos también aquellos
en los cuales Dios le habla a Ezequiel? Si nosotros tomamos el libro
de Ezequiel, si nosotros tomamos el libro de Daniel, si nosotros
tomamos Mateo, si nosotros tomamos cualquier carta o libro, hermanos,
vamos a ver siempre gente rebelde. No estoy hablando de los que
estamos acá. Acá son todos santos, amén. En todo tiempo. Hermanos, Y en este contexto
acá del libro de Ezequiel, y en estos textos en particular que
acabamos de leer, Dios le pide algo a Ezequiel. Y una primera cosa le piden los
textos que hemos leído. ¿Sabe cuál es, hermano? Vamos
a leer, por favor. Dice el verso 1 y 2. me dijo, hijo de hombre, ponte
sobre tus pies y hablaré contigo. Verso 2 dice, y luego que me
habló, entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies y
dice Ezequiel, y oí al que me hablaba. Hermanos, cómo avivo la obra de Dios en
estos tiempos. Hoy en día, hermanos, el creyente
en particular, en el mundo entero, hermanos, el cristianismo no
está realmente siendo el cristianismo que debería ser, que debería
impactar, que el pastor estaba hablando hace un rato. Cómo me
gustaría de verdad que lo que dijo el pastor separaran Daniel,
separaran Ezequiel, separaran acá en este momento vienen las mujeres,
pero hay mujeres hermanos en la Biblia wow Es impresionante
lo que la Biblia dice de ellas y de los hombres ¿Por qué cree
mi hermano que están en su palabra? Porque ellos son ejemplos para
nosotros Y saben que en Ezequiel, en estos textos que hemos leído
nosotros La Biblia le dice a él ponte sobre tus pies y te hablaré
y él se quedó a escuchar y una de las cosas que no estamos haciendo
nosotros es justamente escuchar a Dios no lo estamos escuchando
como debemos de escucharlo hermano amén ¿sabe qué? la verdad que
yo pienso nosotros estamos constantemente diciendo que predicamos la sana
doctrina y lo creo hermano Pero y qué pasa que no hay gente como
vemos en otros lados Cómo se llena de gente ¿sabe por qué?
Porque la gente no quiere escuchar a Dios Quiere escuchar a hombres
que solamente lo animen a ellos ¿sí? Quieren solamente darle
¿sabe qué? Algo superfluo, algo que no le
va a durar mucho hermano Por eso es que el próximo domingo
tiene que ir Y no escuchan la palabra de Dios como deben de
escucharla No hay sana palabra hoy en día ¿Por qué? Porque no
hay hombres de Dios Como Ezequiel, como Daniel, no hay Nosotros
como pastores, digo nosotros pastores Nos falta un montón
a mi hermano, nos falta Claro que sí, digo y me incluyo Pero
gracias a Dios por lo que estamos haciendo, amén hermano Porque
estos tiempos si son difíciles también, amén hermano Pero gracias
a Dios por esos 15 hombres que se levantaron hoy Y mire, está
usted, usted, involúcrese en esto Porque usted está acá escuchando
la palabra de Dios, amén Pero no solamente estos 15, porque
no hay alguno más que diga Yo voy a ayudar a mi pastor, yo
voy a ser un hombre más En la próxima conferencia quisiera
levantarme también Junto a esos 15 hombres, amén hermano, junto
a esos 15 hombres ¿Pero qué va a pasar? Tienes que pararte y
escuchar primeramente la palabra de Dios. Amén hermano, porque
si no la escuchas, lo siento, no sé qué harás. Cualquier cosa
podrás escuchar, pero no la sana palabra de Dios. Amén hermano. Nosotros también batallamos hermano. Nosotros también tenemos nuestras
luchas. Nosotros también salimos por
fe. Nosotros también, a nosotros
también el enemigo nos quiere enredar como a todos los demás.
A nuestras esposas también, a los hermanos que están ayudando en
la obra también, e inclusive a aquel que quiere simplemente
venir a congregar. Oh hermano, El hermano, digo,
el diablo no, no ha cambiado sus tácticas y ¿sabe qué? Siempre le da resultado. ¡Amén! Siempre le da resultado. Primera cosa que debiéramos hacer
nosotros para avivar la obra en estos tiempos es que nos pongamos
sobre nuestros pies firmes, como diríamos nosotros, al pie del
cañón, hermano. Para escuchar la Palabra de Dios,
para escuchar lo que Dios tiene para decirnos, para escuchar
lo que Dios tiene que decir que nosotros cambiemos, para que
podamos realmente escuchar lo que Él quiere hacer con nosotros.
Hermanos, eso es lo que primero debiéramos hacer para que la
obra de Dios avive. ¿Sabe por qué? Porque ahí a los
pastores que se han levantado, los conozco a la mayoría, Quizás
no he tenido, no he entablado conversación con ellos, pero
los conozco y sé que en su área están luchando también. Amén,
hermano. Muchas veces, el día de ayer
o antes de ayer, yo le decía a los hermanos, pregúntale a
un pastor cómo le va. Cualquiera, pregúntele a un pastor
cómo le va. ¿Qué respuesta crees que va a recibir? Bien. A ellos
nunca les va mal. nunca le va mal y algunos dirían
por ahí como me gustaría ser pastor porque le pregunto y siempre
está bien verdaderamente no sabes con las luchas que tiene pero
saben que te voy a decir una cosa hermano se necesitan hombres
así amén hermano se necesitan hombres así hermano amén claro
que sí porque porque si no la obra de dios no se aviva hermano
amén y ese avivamiento tiene que empezar en nosotros en particular
en vos mi hermano en vos hermana amén Porque ya tienes hombres
de Dios que te están dirigiendo, que te están ayudando, que están
ahí, hermano. No serán perfectos, se equivocarán,
claro que sí, pero están, hermano, amén. ¿Qué te parece si acá el
año que viene hubieran 50? Pero yo te voy a decir una cosa. Debes solamente proponértelo
a hacer y ya vas a ver cómo vas a tener la lucha. Y ya vas a
ver. Y ya vas a ver. y el año que
viene vas a venir y vas a decir no pastor intenté pero la verdad
está bien difícil mejor me quedo como estaba gloria a dios por
esos 15 hombres que se levantaron porque de una forma u otra hermanos
es esto para que la obra de dios se vive pero eso empieza en cada
uno en particular de nosotros gloria a dios por eso dice entonces
la palabra de dios ahí lo primero que debiéramos hacer nosotros
es afirmarnos sobre nuestros pies Y oír la palabra de Dios
lo que Dios nos quiere Decir qué es lo que te dirá en esta
conferencia Hoy tienes la palabra de Dios mañana tendrás La palabra
de Dios tendrás enseñanza pasado mañana Tendrás enseñanza otra
vez la palabra de Dios que Te dirá Dios no que querrá hablar
Dios a tu vida Que querrá proponerte Dios que qué decisión Tomarás
de acá el tercer día de esta Conferencia amén hermano sabe
que lo vas a saber Pero si no, si estás acá pero tus oídos o
tu mente o lo que sea está en otro lado no vas a escuchar la
palabra de Dios y lo primero que debieras hacer es pararte
sobre tus pies y estar atento a lo que el Señor quiere decirte
mi hermano amén Aprender a escuchar es lo primero
que tenemos que hacer Vamos a buscar Hebreos capítulo
12. Hebreos capítulo 12, verso 25. Dice el Señor en su palabra,
mirad que no desechéis al que habla, porque si no escaparon
aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra,
mucho menos nosotros si desecharemos al que amonesta desde los cielos. Cada pastor que va a hablar la
palabra de Dios, vos puedes tomarlo como que habla un simple hombre,
Puedes tomarla. Puedes tomarla. Quizás pudieras
decir que está en todo tu derecho de tomarla así. Está bien. Nadie
te va a obligar, hermano. Pero también puedes decir en
tu corazón, es palabra de Dios. Amén, hermano. Es palabra de
Dios. ¿Sabe por qué están estos hombres
trabajando para el Señor? porque un día estuvieron así
igual que nosotros, igual que ustedes ahí y estuvieron atentos
a la palabra de Dios y Dios les hablaba y Dios los motivaba y
Dios los fortalecía y Dios los hacía crecer y Dios les daba
conocimiento y Dios les daba sabiduría y un día decidieron
Señor acá estoy acá estoy Señor no sirvo pero si te sirvo acá
estoy amén hermano acá estoy Ojalá que lo pueda hacer con
vos Para que no seamos 15 Para que seamos 30 Para que seamos
40 Para que seamos 50 Para que todo Tucumán, hermano, sea ganada
para Cristo, mi hermano, amén La obra de Dios se aviva primeramente
en nosotros, mi hermano, amén En nosotros Segundo Vamos al texto que habíamos
empezado a leer, hermano Ezequiel, volvamos otra vez Ezequiel 2 Dice en el verso 3 Ezequiel 2
verso 3 Y me dijo, hijo de hombre Yo te envío a los hijos de Israel,
a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí, ellos y sus padres
se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Yo pues te envío
a hijos de duro rostro y de empedernido corazón y les dirás, así ha dicho
Jehová el Señor, Acaso ellos escuchen, pero si no escucharen
porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta
entre ellos. Todos los que estamos acá, ninguno
de nosotros tiene excusa para decir yo nunca escuché la palabra
de Dios. Amén hermano, nunca voy a poder
decir Que el hombre de Dios habló Y el hombre de Dios habló de
parte de Dios Y habló a mi mente, habló a mi corazón Amén hermano,
porque así es Como las personas deben de tomarlo Así es como
el cristiano sobre todas las cosas Debe de tomarlo, puede
ser que no lo tomes Ok, es una responsabilidad tuya mi hermano
Amén, entonces la segunda cosa es ¿Por qué o cómo avivo la obra
de Dios en estos tiempos? Porque los cristianos no generamos
confianza. Yo te puedo asegurar, hermano,
y esto es algo común entre nosotros, y no estoy acusando a nadie en
particular, pero te voy a decir que es algo común entre nosotros.
¿Sabes qué? Acá hay Hermanos que tienen su
corazón algo malo contra otro. Acá hay hermanos que murmuran
de otro, que están peleados con otro, que están divididos con
otro. ¿Y qué pasa? Señor, yo quiero
que me avives, porque quiero realmente que la obra de Dios
se avive. ¿Sabe qué el Señor diría? Deja
primero tu ofrenda. Perdón, ve y reconcíliate primeramente
con tu hermano y después ven y presenta tu ofrenda. Amén,
hermano. Reconcíliate con tu hermano. ¿Cómo puede ser avivada
la obra de Dios en estos tiempos? Bueno, Justamente escuchar al
Señor, saber que hay algo en mí e ir y arreglar cuentas ¿Para
qué? Para que entonces la Palabra
de Dios pueda llegar a este corazón rebelde ¡Amén hermano! Y no lo
estoy diciendo por vos hermano, porque así nos pasa también a
nosotros ¡Amén! Pero ¿sabe qué? Gloria a Dios por lo que están
acá hermano Gloria a Dios por los siervos de Dios, qué bueno
a mí, qué bueno cuando un pastor hermano es una bendición para
mí, yo puedo aprender algo de él, qué bueno cuando un pastor
me anima mi hermano, ¿sabe qué? qué bendición para mí y si quiero
ver hombres de Dios así que me animen, claro que sí mi hermano,
quiero que me animen ¿por qué? porque si hay algo que tengo
es celo por la obra de Dios también amén hermano y qué bueno sería
vos que en la iglesia pudieras ver hermanos que te animan sí
que te están ahí sustentando con la palabra que te están dando
palabra y para qué para que puedas crecer tu vida tu familia tus
hijos hermano amén claro que sí necesitamos de esos hombres
necesitamos de esas mujeres para que la obra de Dios se avive
hermano amén Los cristianos debemos generar
confianza y eso es lo que impide que la
obra de Dios se avive. Y vuelvo a reiterarte hermano,
yo me examino, pero la pregunta es ¿te examinas vos? No lo sé,
no lo sé, eso lo sabe vos, eso lo sabe Dios. claro que sí hermano dicen primera de corintios vamos
a buscar primera de corintios en el capítulo 8 por favor Primero de Corintios, capítulo
8, verso 9, dice la palabra de Dios, pero mirad que esta libertad
vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles, porque si alguno
te ve a ti que tienes conocimiento sentado a la mesa en un lugar
de ídolos, la conciencia de aquel que es débil no será estimulada
a comer de lo sacrificado a los ídolos, y por el conocimiento
tuyo se perderá el mano débil por quien Cristo murió. De esta
manera, pues pecando contra los hermanos e hiriendo su débil
conciencia contra Cristo, pecais. Por lo cual, si la comida le
es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás. ¿Para qué? Para no poner tropiezo
a mi hermano. ¿Por qué no se aviva la obra
de Dios? Porque no estamos generando la
confianza necesaria en aquellos que nos ven a nosotros a diario
hermano ¿Sabe que hermano? La vida cristiana no es solamente
llegar a la iglesia y sentarme La vida cristiana no es solamente
levantarme a la mañana y leer la Biblia La vida cristiana no
es solamente arrodillarme y orar nada más eso es parte de la vida
cristiana pero no es todo hermano la vida cristiana es desechar
todo aquello malo que hay en mí para qué para que justamente
aquel pueda mirarme a mí decir qué hombre qué mujer diferente
eso es lo que decía el pastor hace un rato Nabucodonosor se
maravillaba de estos jóvenes quién se maravilla de nosotros
en nuestra vida cristiana mi hermano amén y claro obviamente
Si muchas veces nos parecemos al mundo hermano, estamos discutiendo
por allá, estamos peleando por allá, estamos enojados por allá,
estamos murmurando por allá, ¿a quién nos parecemos? queremos avivar la obra no lo
vamos a hacer hermano no lo vamos a hacer no nos engañemos por
eso es que tenemos que decidir ya nosotros hermano tenemos que
tomar decisión firme ponernos sobre nuestros pies y señor háblame
háblame dime que esta mal en mi para quitarlo de mi vida amén
porque si quiero que la obra de Dios se avive amén hermano
si quiero que la obra de Dios se avive pero no con esa conducta
no con esa postura no con esos pensamientos mi hermano amén
no señor alguien me está escuchando hermano los cristianos debemos generar
confianza que cuando te den algo lo devuelvas que cuando te pidan algo puedas
hacerlo que cuando te quiten de un lugar
no murmures que cuando no tienes plata digas
quizás Señor no sé por qué pero gracias Señor no hay esos cristianos hermano
no hay esos cristianos ¿Qué clase de cristianismo vamos
a dejar para las generaciones venideras? ¿Qué le vamos a dejar? ¿Le vamos
a enseñar a pelear? ¿Eso es? No hermano, no es así
No vamos a avivar la obra de Dios de esa manera. No lo vamos
a hacer. No nos engañemos hermano. Amén
hermano. No nos engañemos hermano. Amén. Es una mentira. Si nosotros profesamos
fe, si decimos que somos hijos de Dios, si decimos que somos
cristianos, comportémonos como cristianos hermano. Amén. Para
que la obra de Dios realmente sea avivada. Amén. Y principalmente
en mí. Alguien me está escuchando lo
que estoy diciendo. Aprender a escuchar primero.
Segundo, generar confianza en los que nos observan. Amén. Generar confianza en los que
nos observan. Tercero. Vamos a ese quiero otra vez,
por favor. Dicen el verso 6 en adelante,
2, 6. Y tú, hijo de hombre, no les
temas, ni tengas miedo de sus palabras. Aunque te hallas entre
zarza y espinos y moras con escorpiones, no tengas miedo de sus palabras,
ni temas delante de ellos porque son cazas rebeldes. Les hablarás,
pues, mis palabras. Escuchen o dejen de escuchar,
porque son muy rebeldes. Y dice, más tú, hijo de hombre,
oye lo que te hablo, no seas rebelde como la casa rebelde. Voy a tomarme el atrevimiento
de preguntar a los que están presentes acá. Me gustaría, con
honestidad de tu corazón, de todos los presentes, que puedan
pararse los que tienen deseo ferviente en su corazón de servirle
al Señor. Me gustaría verte de pies, honestamente, los que quieren servir al Señor. No, no, pero los pastores ya
están sirviendo, así que pastores siéntense. Digo, los que están
ayudando a sus pastores quizás, pastores siéntense, no hay problema.
Digo, los hermanos. Mira, mira hermano, usted observe,
mire a su alrededor cuántos son, mire cuántos son. ¿Por qué los pastores batallan
solo entonces a veces? ¿Por qué? ¿Por qué si hay un
montón? ¿Por qué? ¿Por qué la obra de
Dios no se aviva si usted tiene el deseo ferviente de servir
al Señor? ¿Sabe qué? Lo que debiera hacer es acercarse
a su pastor y decirle, pastor, ¿qué debo hacer? Pastor, ¿qué
debo hacer? Mira mi hermano, por ahora nada.
Ah, el pastor no quiere que haga nada, entonces no seas rebelde
amén hermano porque sabe tu pastor donde te necesita no es donde
vos quieres es donde él te necesita y sobre todo donde Dios te quiere
poner mi hermano amén porque no es cosa del pastor esto amén son muchos hermanos que bendición
pero de verdad que así sea pueden tomar su asiento pueden tomar
su asiento gracias Son muchos. ¡Oh, Pastor Owen, mire esto!
¡Mire cuánto hay para servir, Pastor! ¡Qué bendición más grande! ¡Pastor Ezequiel, mire lo que
hay! ¡Pastor Isaac, mire lo que hay ahí! ¡Amén! No sé si vino
con su gente. ¡Pastor José Luis, qué bendición,
mire! ¡Mucha gente para servir! Tercero. Tercero, tercer punto. Si quieres servir, no reclames supuestos derechos. ¿Escuchaste, hermano, lo que
te dije? No reclames supuestos derechos. vieron que fueron muchos los
que se levantaron para servir ya lo vamos a ver el domingo
en la iglesia local gloria a Dios por aquel que se
ponga y diga pastor acá estoy sea varón sea mujer no importa
gloria a Dios por ese que diga pastor usted diga lo que voy
a hacer ¡Qué bendición tener eso hermano! ¡Qué bendición tener
esas hermanas que están dispuestas para el servicio del Señor! ¡Amén
hermano! ¿Saben por qué? Porque un pastor
no trabaja para él, trabaja para el Rey de Reyes mi hermano ¡Amén!
Para el Rey de Reyes hermano ¡Amén! ¡Gloria a Dios por eso!
Entonces ¿Qué pasa? Cuando los que quieren servir
sucede mi hermano que reclaman supuestos derechos que
tienen ¿Sabe por qué no se aviva la obra? Justamente por los corazones
así. Pastor, yo tengo muchos años
en la iglesia, usted debiera ponerme en un mejor
lugar. No, esto no es verdad, no estoy hablando
de usted, ustedes no son así. No, no, es de otra gente, de
otra iglesia, son de otras iglesias. No, no, no, no estamos hablando
de acá. Los que vinieron hoy, de ninguno estoy hablando. Así
que no se sienta tocado, pero si le calza el zapato, póngaselo. Yo trabajo más que el otro. ¿Y qué es lo que querés por eso?
¿Sabes por qué no se aviva la obra de Dios? Porque quieren
servir, quieren servir. Gloria a Dios por eso. Pero te
voy a decir una cosa mi hermano, tu corazón está mal. Por eso
no se aviva la obra de Dios. Por eso no se puede ganar ni
a la familia. Por eso no se puede ganar al vecino. Por eso no se
puede ganar a nadie. Amén, hermano. No se puede ganar
a nadie. Y no puedo motivar, no puedo generar confianza en
nadie por causa de cómo está mi corazón al actuar de esa manera
yo, mi hermano. Amén. Por eso no se aviva la
obra. Y te voy a decir una cosa. Sorpresa,
hermano. Nunca se va a avivar. Por eso es que debemos de decidir
nosotros cambiar esa postura nuestra. Amén. supuestos derechos, reclamos. Pastor, yo puse plata, ¿no? Él puso menos. Entonces, a mí póngame un escalón
más arriba. que estas reclamando hermano
el corazón esta mal, esta mal vos lo estas haciendo mi hermano
para quien para el rey de reyes o para el hombre de Dios que
esta enfrente para quien lo estas haciendo si estas siguiendo a
tu pastor estas mal amén hermano porque cuando le sigas al señor
te puedo asegurar que no te vas a fijar en eso mi hermano amén
y eso es lo que queremos nosotros los pastores hombres y mujeres
que no se estén fijando en nosotros sino en aquel que hace la obra
amén hermano Dios nuestro señor amén hermano claro que si Pastor, yo soy más fiel que el
otro. Nunca falto, pastor. Es que estoy hablando de los
otros fieles, no de ustedes, infieles. Por eso no es para usted. Estoy
hablando de los fieles, ellos se quejan. Como usted es infiel,
entonces no le estoy hablando de usted, ¿verdad? Como decía el pastor Salazar,
me acuerdo, mañana me voy, amén. Que se arregle el pastor Owens. Pastor, él no sabe nada. Yo tengo
más conocimiento. ¿Y qué crees que por eso tienes
derecho? ¿Dónde dice eso en la Biblia? ¿A dónde está anotado
eso? ¿De qué Biblia lo sacaste o de
qué libro de teología lo sacaste? Amén, hermano. el Señor Jesús
dijo, nuestro Señor Jesucristo dijo yo no he venido para ser
servido sino para que para servir mi hermano si Él lo hizo porque
no nosotros pero no ahí andamos reclamando derechos la obra de
Dios no se aviva por causa de nuestros corazones mi hermano
amén por eso no se aviva la obra de Dios cuando cambiemos eso
entonces van a cambiar las cosas entonces si va a haber verdaderamente
todo lo que se levantaron todo van a estar sirviendo pero de
lo contrario ninguno va a estar sirviendo porque no se puede
servir al Señor con un corazón así mi hermano amén Pastor, yo soy más inteligente. Aparte, lo merezco. ¿No? Vuelvo a reiterar, yo no estoy
hablando de ustedes, mi hermano. No, de ustedes no. Yo sé que
a usted ni se le ha cruzado por su mente eso un día. No, no,
para nada. Usted nunca fue al pastor a reclamarle
nada. Usted nunca fue a quejarse de nada al pastor. ¿Por qué?
Porque todo lo que pasa en su vida, usted dice, toma Romano
828, todas las cosas me ayudan a vivir. Así hace usted, ¿verdad?
Usted es un mentiroso. ¿Por qué? Porque usted sabe que
no es así. Pastor, yo lo hago mejor. Yo
lo hago mejor. Mi hermano, si nosotros queremos
avivar la obra, tenemos que empezar a cambiar nosotros. Si queremos
que verdaderamente la obra de Dios se avive, si es sincero
esto, si es de lo profundo de tu corazón, si es lo que Dios
realmente ha puesto, tenemos que empezar a cambiar nosotros.
Porque si nuestro corazón no cambia. ¿Y sabe qué? Esto para nosotros, pastores,
nosotros también. ¿Amén? ¿Sabe por qué esto? Yo
te voy a decir una cosa, hermanos, porque nosotros los pastores
deberíamos estar unidos. deberíamos estar unidos. Trabajando en común,
¿sabe qué? Porque trabajamos para uno solo.
No trabajamos para nosotros mismos. Amén, hermanos. No trabajamos
para nosotros mismos. Claro que sí. Mi hermano es diferente
a mí. Claro que sí. Pero eso no impide que yo haga
la obra de Dios, hermano. Amén. Igual que mis hermanos
los pastores. Amén, hermanos. Gloria a Dios
por eso. Si empezamos a cambiar, eso. Hay que sacar ese chip,
mi hermano, de nuestra cabeza. Amén. Y claro, alguno va a decir acá,
Es que yo soy fiel seguidor de mi pastor, por eso hago eso.
Uy, perdón, se me escapó. Por eso estamos juntos, por eso
estamos tratando de luchar juntos. Por eso estamos tratando de juntarnos
juntos. Por eso estamos tratando de que
el juntarnos genere confianza allá afuera. Amén, hermano. Eso
es lo que estamos tratando de hacer. No somos perfectos, no
somos perfectos, mi hermano, pero sí estamos tratando. Ahora,
vos, mi hermano, que estás apoyando a tu pastor, que estás apoyando
en tu iglesia, que estás sirviendo en tu iglesia, empieza también
lo mismo a hacer. Amén hermanos, para que verdaderamente
la obra de Dios se avive. ¿Saben qué? La obra de Dios o
las obras en distintos lugares. Yo te voy a decir una cosa mi
hermano, sufren, ¡sufren! Porque no hay corazones para
el Señor de verdad. porque estamos metidos muy en
nosotros mismos porque estamos peleándonos entre
nosotros cuando el mensaje del Señor fue amáos los unos a los
otros hermano espero que de verdad tomes como
la Palabra de Dios Espero que verdaderamente el Espíritu Santo
de Dios toque tu corazón y puedas empezar a pensar diferente y
no solamente a pensarlo, sino a hacer diferente. Hermanos, todos los que están
acá de una forma u otra tienen sus pastores. ¿Cuánto lo apoyas? ¿Cuánto lo ayudas? ¿Cómo es que
estás a la par de Él para que verdaderamente la obra de Dios
se avive? El Señor dijo en un momento,
este pueblo de labios me honra y a veces así somos hermano,
estamos muy en lo nuestro, muy metido en lo de nosotros nada
más, no me interesa más nada el otro, no me interesa más nada,
no, no, no, no puedo, no puedo, no puedo ¿Dónde está tu Dios
grande? ¿Cuál es entonces tu Dios? Amén hermano, yo te animo
que en esta noche puedes empezar a cambiar eso. Yo te animo que
en esta noche de verdad salgas con un pensamiento diferente
y que la decisión que tomes, que
es importante, sea firme y no mañana estés pensando estaba emocionado. No hermano,
Dios no vive de las emociones. imagínese Daniel, imagínese a
Ismael, a Sarías imagínese si estaban emocionados solamente
¿sabe por qué los usó? porque estuvieron firmes en sus
decisiones como decía el pastor claro que sí, claro que sí yo
te animo en esta noche cambia tu pensamiento y cambia tu accionar
entonces la obra de Dios se va a avivar, amén Vamos a inclinar
nuestras cabezas, vamos a cerrar nuestros ojos. Si la palabra de Dios te tocó, yo te animo, hermano, porque
no puedes pasar al frente y tomar una decisión de empezar a cambiar
eso. o sea cuando la música suene a lo mejor vamos a hacer eso,
vamos a tomar una decisión ¿para qué? verdaderamente si es que
el Señor ha tocado tu corazón cuando la música suene yo te
animo que puedas pasar al frente y que puedas hermano Decidir,
cambiar, decidir que verdaderamente la obra de Dios se avive pero
no va a ser así hasta en tanto y en cuanto vos no decidas Ahora
que la música suena aquel que Dios le ha tocado su corazón
pase al frente para tomar la decisión
Como Avivo la Obra en estos Tiempos - Pastor Gabriel Nunez
Series Pastor Gabriel Nunez
Pastor Gabriel Nunez - Iglesia Bautista Maranatha - Barrio San José II - Yerba Buen - Tucuman - Argentina .
| Sermon ID | 9182416525710 |
| Duration | 51:01 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.