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Ahora en ese tiempo tenemos el
privilegio de adorar al Señor por medio del sermón principal. Continuamos en nuestra exposición
de Juan capítulo 4 y vamos a leer Juan 4. Pongámonos de pie y leemos
Juan capítulo 4. El Evangelio de Juan, capítulo
cuatro, versículo uno dice. Cuando pues el señor entendió
que los fariseos habían oído decir Jesús hace y bautiza más
discípulos que Juan, aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos
salió de Judea y se fue otra vez a Galilea. y le era necesario
pasar por Samaria. Vino pues a una ciudad de Samaria
llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino,
se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino
una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dijo, dame de
beber, pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de
comer. La mujer samaritana le dijo,
como tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer
samaritana. porque judíos y samaritanos no
se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo. Si conocieras el don de Dios
y quién es el que dice Dame de beber. Tú le pidieras y él te
daría agua viva. Esa es la palabra de Dios. Ahora
en este tiempo leemos Salmo 119, un Salmo dedicado para enseñarnos
de la palabra de Dios y cómo debe ser nuestra relación
con Dios por medio de la palabra. Estamos en Salmo 119 y versículo 77. Dice, vengan a mí tus misericordias
para que viva, porque tu ley es mi delicia. Ahora tenemos
aquí la necesidad de observar nuestra necesidad por misericordia. para que vivimos, vivimos y encontramos
ese misericordia, ese renacer en la palabra de Dios, en la
palabra de Dios, oremos. Señor, en acuerdo con ese versículo
pedimos por tu misericordia. En tus misericordias, señor.
Tenemos vida. Tenemos bendición. Por favor,
ayúdanos, ayúdanos en ese tiempo, depender en la grandeza de tu
misericordia revelado en Cristo Jesús en el Evangelio. Enseñenos, señor, la grandeza
de Cristo hoy. Amén. Amén. Pueden sentarse. He recibido algunos regalos increíbles
en mi vida. Muchos de ustedes me han dado
muchos regalos bonitos y estaba tratando de pensar, ¿cuáles son
algunos de los regalos más increíbles que he recibido? Pensé en los
ochentas, un miembro de la familia regaló un terreno a mi familia
cuando era niño. Y otro, pensé, en los noventas,
otro miembro de la familia nos regaló un van, como un carro
usado, pero un van. Era increíble. Estaba pensando
en los 2000, recibí Ashley, que es el mejor regalo que alguien
puede imaginar. Pero en pensar de todos los regalos,
cada uno es temporal. Ahora no tenemos el terreno.
Ahora el carro, no sé, está en la basura en un lugar. Todavía
tengo a Ashley, pero no para siempre. Pero hay un regalo que he recibido,
que es el Señor Jesucristo y las aguas vivas, la vida eterna en
Él. Ese regalo es el regalo que es
incomparable. Ese regalo no es temporal, pero
es un regalo eterno. En esta historia tenemos la bendición
de Cristo en la sobreabundancia de su gracia. Cristo en la sobreabundancia
de su gracia. Está buscando una pecadora, una
pecadora. Una pecadora vil que mereció
juicio. Rechazo el infierno por sus pecados. Pero Cristo dio el regalo, el
regalo. El mejor regalo que es comprensible
sí mismo en el Evangelio, sí mismo en el Evangelio. Por la
gracia de Dios, tenemos el plan de estudiar esa historia de que
Jesús evangeliza a la mujer samaritana por varias semanas. Hoy es la
introducción. Hoy es la introducción a esa
conversación. Y tenemos esa introducción estudiar
en dos partes. Tenemos primero en versículos
uno a seis la gracia ilimitada de Jesús en su providencia. la gracia ilimitada de Jesús
en su providencia. Y segundo, tenemos la gracia
ilimitada de Jesús en la evangelización. Otras palabras que Cristo tomó
la iniciativa hablar con ella sobre las buenas nuevas en él,
sobre la vida eterna que hay en él y únicamente en él. Esos
son los dos puntos. Ver la gracia de Dios en la providencia
y ver la gracia de Dios en dar las buenas nuevas, en dar las
buenas nuevas. Ahora, en ese texto que tenemos
una conversación con Cristo y la mujer samaritana, que es el punto
central, las sobre abundancia de la gracia de Dios derramado
en con esa mujer. Y podemos ver el regalo de Dios
en aguas vidas, en vida eterna dado a ella. Y esa es la conversación
más larga que tenemos en la Biblia con Cristo y una persona. Esa es la conversación más larga
que tenemos con Cristo y con solamente una persona. pues debemos
poner nuestra atención y escuchar Cristo y la interacción con Cristo. Hoy por la gracia de Dios y por
las siguientes semanas vamos a ir afuera. y evangelizar con
Cristo y estar a la par de Cristo y escucharle cómo él está hablando
con alguien que tiene necesidad de él, cómo está mostrándole
su pecado, cómo está ayudándole a ver cuáles puntos son más importantes
de la salvación y arrepentirse y confiar solamente en él. Hemos
escuchado Jesús antes en una conversación. Era Jesús con Nicodemo. Pero era una conversación muy
diferente que esta conversación. Hay un gran contraste. Tenemos
en nuestras Biblias, en un lado de la Biblia, tenemos la conversación
con Nicodemo y otro con la mujer samaritana. Con Nicodemo, él
era hombre, judío, bien morado, con buena reputación, buscando
Jesús. con mucha educación, con mucha
influencia y influencia política, y vino en noche, durante la noche. Pero en contraste a eso, tenemos
la mujer, que no es judía, pero semeritana. Ella no es moral,
ella es inmoral. Ella no tiene nombre, solamente
Ella es la mujer samaritana. Ella no está buscando a Jesús.
Jesús le buscó. Ella no tuvo educación, no tuvo
cualquier influencia, y mucho menos influencia política, y
ella estaba allí durante el medio del día. Mira todo el contraste. Jesús puede salvar cualquier
persona. Él puede salvar el moralista
y Él puede salvar el más vil pecador y moral. Jesús es un
gran salvador. Ahora el primer parte de la historia,
la la gracia ilimitada de Jesús en su propia providencia, su
propia providencia. Versículos uno a seis, uno a
seis. El punto central es la providencia.
Qué es la providencia? La providencia es una obra de
Dios. Dios ha decretado antes de la
fundación del mundo todo la historia, todo evento. Y ahora en esa historia
podemos ver el control que Cristo, Cristo que es soberano y como
él está al control de cada detalle. Leímos versículo uno que dice,
¿Cuándo pues el Señor entendió que los fariseos habían oído
decir, Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan? Ahora en
ese tiempo, tenemos el motivo por qué Jesús viajó y cambió
ubicaciones. Él estaba en el sur de Israel,
en Jerusalén, pero no por medio de temor de hombre, pero por
medio de un control soberano sobre su propia muerte y su propia
obra de ministerio y de su propia obra de salvación en la cruz
de Carvario, él sabía que los fariseos empezaron a aborrecerle
y a hacer planes para matarle. Tenemos eso en todo el evangelio
de Juan y todos los evangelios. En el evangelio de Juan podemos
leerlo en muchos lugares, pero algunos son siete, capítulo siete,
versículo treinta y dos, Capítulo nueve, versículo trece. Capítulo
once, cuarenta y seis. Capítulo dieciocho, versículo
tres. ¿Qué observamos en ese primer
versículo? Es la verdad que leímos en Juan
10, 17 y 18, que dice Jesús hablando, dice por en Juan 10, Juan 10,
versículo 17. Por esto me ama el padre, porque
yo pongo mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino
que yo de mí mismo, la pongo. Tengo poder para ponerla. Tengo poder para ponerla. Y tengo
poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi
padre. Jesús está mostrando su poder
como Dios elijo, soberano sobre su propia muerte. Versículo 1
de capítulo 4. Regresamos a capítulo 4. Jesucristo
está en control de su propio ministerio y vida y muerte y
resurrección. Y sabía que ahora no es el tiempo
para morir, pero es tiempo para predicar y salvar. en versículo
uno tenemos ese resumen ahora versículo dos capítulo cuatro
versículo dos dice aunque Jesús no bautizaba sino sus discípulos
tenemos una explicación del apóstol Juan aquí decir que los fariseos
pensaron Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan y estaba
pensando estaban pensando de la gran multitud que estaba siguiendo
Jesús y con envidia Los líderes religiosos pensaron mal de Juan
del Bautista y también de Jesús. Y la explicación aquí tenemos
en versículo dos es que Jesús dio a sus discípulos la obra
de bautizar físicamente. Él no estaba bautizando personas
físicamente. Tenemos esa explicación que nos
ayuda a entender, pero también observamos algunas verdades.
Uno es que no debemos comparar bautismos y decir, pues, fulano
me bautizó, pero tú recibiste un bautismo por medio de un hombre
normal o algo así, como un debate de 1 Corintios 1. Por alguien
que hubiera sido bautizado por Cristo, hubiera sido mi bautismo
es mejor que cualquier otro. Pero también observamos no solamente
la humildad en bautismo y no el valor de un bautismo no es
en quién está bautizando. Pero también observamos que bautismo
nos salva. No nos salva. Es una evidencia
de la salvación, pero no nos salva. Porque si Jesús que es
el salvador. Si salvación, si salvación hubiera
sido por un por ciento en la bautismo, Jesús hubiera bautizado
y no. Pues aprendemos, aprendemos por
ese paréntesis. Algunas verdades importantes
de bautismo. Ahora continuamos, continuamos
y tenemos la explicación en versículos uno a seis del viaje de Cristo
y en el viaje que es el punto central. Jesús está en control
de todos los detalles. Jesús está en control de todos
los detalles. En versículo tres dice salió
de judía. Es del sur. Y se fue otra vez
a Galilea. Es del norte. En el norte. Donde
creció Jesús. Dice otra vez, porque en capítulo
dos, versículos uno hasta once, la boda, la boda estaba en Cana
de Galilea. Ahora está regresando al norte.
Versículo cuatro dice, y le era necesario pasar por San María. Ahora necesitamos más explicación
aquí. Más explicación de la cultura
y más explicación de cómo los judíos viajaron. Primero, la
cultura. La cultura. Leímos pasar por
Semaria. Semaria. ¿Qué era Semaria? Semaria era parte del país de
Israel. Pero había mucho separación en
práctica y por racismo. Mucho separación de Samaria,
del resto de Israel, en religión, en práctica y en racismo, por
los tres. En la historia, Samaria, en el siglo ocho antes de Cristo,
en el siglo ocho antes de Cristo, había división del país de Israel. En Judea en el sur, y Judá y
Benjamín en el sur, en separado de los otros tribos en el norte.
Y los otros tribos en el norte estaban dedicados a mucha idolatría. La mayoría de cristianos verdaderos
estaban en el sur, central en Jerusalén. La mayoría. Dios dio un juicio el norte Israel
antes, 300 años antes de la destrucción y juicio en el sur, en Jerusalén. Y en el norte, Dios usó a Siria
para castigarles, destruirles en guerras y Siria tuvo la práctica
de destruir cultura y otros países en sus guerras por medio de tomar
muchos que tuvieron influencia a otro país y enviar muchos extranjeros
y enviar muchos extranjeros al país de Israel. Y todos los judíos que quedaron
y los gentiles que se mudaron empezaron a tener familias. ¿Cómo
es la familia, mi familia? Mi familia es una mezcla de chapinas
y gringos. Ustedes piensan que solamente
somos gringos, ¿verdad? Pero cuando regresamos a los
Estados, ellos piensan, ah, ustedes tienen mucho chapín. Hasta que
mis amelos piden tortilla de maíz, ¿verdad? Mira la mezcla, la mezcla de
culturas que salió en Semaria. Pero mezcla de cultura mezcla
de religión también mezcla que los judíos aborrecieron su idolatría. Los judíos aborrecieron el en
oposición y este confrontación es evidente en el libro de Estras
y Nehemiahs, Estras y Nehemiahs cuando Los judíos del sur regresaron
de Babilonia en el siglo en el siglo. Cuando ellos regresaron
de la cautividad de Babilonia, regresaron a Jerusalén para edificar
la ciudad y el templo. Ellos tuvieron mucha oposición. ¿De quiénes? ¿De quiénes? De
los samaritanos, los samaritanos. Y en Esdras, 3, 4, Nehemiah 4,
podemos leer mucho de esa oposición. Pero la historia continuó. En
cada siglo había guerras y oposición y más oposición. En el Antiguo
Testamento terminamos como más o menos 400 años antes de Cristo.
Pero entre el fin del antiguo testamento y el principio del
nuevo, entre Malakías y Mateo, había más conflictos entre los
samaritanos y los judíos. Y el racismo, el aborrecimiento,
la división de religión continuó, continuó, continuó. Todas las
categorías continuaron. Y leímos en los evangelios mucho
conflicto por el racismo, mucho conflicto por la religión, mucho
conflicto por aparecimiento entre los dos pueblos, entre los dos
pueblos. Y Jesús usó este situación cultural
para enseñar gracia, gracia, gracia a enemigos, como el buen
samaritano, gracia y amor que Dios salva y que Cristo es un
salvador a todo el mundo. Cristo es un salvador a todo
el mundo. Ese es el trasfondo de la cultura y la historia.
Ahora leímos otra vez en capítulo 4 versículo 4 que dice y le era
necesario pasar por Samaria. Era necesario y no era necesario. No era necesario porque la mayoría
de judíos viajaron por Samaria. Pero en otro aspecto, los fariseos
no viajaron por Semaria. Ellos tomaron un camino más largo
para evitar Semaria, de cruzar el río Jordán y cruzar en otro
lado. Es como si aborrecí el zona 10, puedo decir. Y yo viajaba por
otras zonas, para evitar esa zona, porque yo aborrecía, yo
aborrezco todos en esa zona. Y por todo el tráfico, me tomó
una hora más. Pero llegué más contento, porque
yo aborrecía todo ese tipo de gente. ¿Me entienden? es así
es así y Jesús dijo dice aquí de la palabra de Dios le era
necesario evitar Samaria no pasar por Samaria porque era el plan
de Dios esa palabra Necesario es la palabra de, diciendo que
era necesario, una necesidad en el plan de Dios. En el contexto,
eso es como el Evangelio de Juan le gusta usar esa palabra. No
es siempre en cada uso, hablando del plan soberano de Dios. Pero
aquí, sí, está hablando del plan soberano de Dios. Dios, el Hijo,
Es soberano aquí, en control de todos los detalles, y dice,
yo tengo una cita. Yo tengo una cita en Semaria
con una mujer que no está buscándome, que no es religiosa, pero no
religiosa en una buena manera. Es religiosa en toda mala manera.
Ella no está buscándome, pero yo estoy buscando a ella para
salvarle. Ella es una de mis elegidas.
Ella merece la ira y el infierno como Raab, como cualquier otra
mujer inmoral. Pero voy a salvarle. Voy a confrontarle. Voy a mostrar y dirimar gracias
sobre ella. Ese es el plan soberano de Cristo. No es un accidente aquí, es parte
del poder de Cristo, parte del poder de Cristo en su plan soberano. Versículo 5 describe ahora ese
plan. Vino pues a una ciudad de Samaria, llamada Sicar, junto
a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Juan el postre está
describiendo ese terreno, ese área y dice recuerden Génesis,
Génesis 23 y Génesis 48. En los capítulos en Génesis de
Jacob compró ese terreno y hizo ese pozo, un pozo allá y también
en el fin de Génesis dio ese terreno a su hijo. Sabes que en este terreno había
un pozo, diciembre siglo 6. Estaba allí el pozo de Jacob. 2,000 años antes de Jesús, Jacob
hizo ese pozo. Ahora podemos visitar ese pozo
y verlo 2,000 años después de Cristo, si tenemos el dinero
para viajar allá. Por lo mínimo tenemos el internet
y ayer estaba mirándolo en mi celular. 2,000 años antes de Cristo, ahora 2,000
años después. ¿Ese pozo todavía está allá?
¿Dónde Jesús habló con esa mujer? Y en versículo 6 dice, entonces
Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. El pozo es como un hoyo profundo,
profundo. Más o menos como 30 metros abajo. Pero tiene algunas piedras edificadas
alrededor del pozo. Y Jesús llegó y se sentó en las
mismas piedras que están allá. Y empezó y esperó para una mujer,
una mujer en particular, para llegar. Pero leímos otra verdad
aquí. Jesús está bien cansado. Él ha
viajado muchos kilómetros. Ha caminado un camino difícil. y estaba bien cansado. ¿Cómo
es así que verdadero Dios puede estar cansado? Porque él es verdadero
hombre también. Verdadero Dios, soberano sobre
quienes van a pasar. Y sabía que tuvo una cita con
alguien en particular para su salvación. Y la salvación de
muchos por medio de Juan 4. No solamente de ella, pero también
verdadero hombre. Como un sacerdote perfecto, ¿verdad? Como hemos escuchado en Hebreos
4, un salvador perfecto, en control de todos los eventos, pero también
cansado del viaje. Y con mucho sed, mucho sed. Mira la humildad de Dios. Mira
su amor. El Creador del Sol se humilló
para estar cansado abajo del sol. El Creador del Universo
y de toda el agua que existe en el Universo se humilló hasta
el punto de tener sed y pedir uno de su creación por una bebida
de agua. Mira su humildad en ser un salvador. Mira su poder. En un momento
hubiera sido posible hacer un nuevo universo. Él no tuvo que
sufrir así, pero mostró amor y humildad. Y mira a nosotros,
no merecemos, no merecemos un salvador así. Y terminamos esa
descripción de la providencia de Cristo con una explicación
de la hora, que es probablemente en mediodía, en el tiempo de
los judíos, en mediodía, que empezaron su tiempo a las seis
de la mañana en el amanecer. Seis horas después, mediodía,
mediodía. Ahora en versículos 1 a 6 hemos
visto la gracia ilimitada de Jesús en su providencia, en su
control soberano sobre todos los detalles. Ahora el segundo
punto parte de la historia versículos 7 a 10 la gracia ilimitada de
Jesús en el evangelismo. Leímos versículos 7. que dice
vino una mujer de Samaria a sacar agua. Y si Jesús le dijo dame
de beber. Ahora. Tenemos nuestra primera
descripción, la mujer hemos esperado, Cristo ha esperado aquí para
ese punto. Estaba allí cuando la mujer llegó. Y la mujer llegó sola, sola. Era la práctica de mujeres en
ese tiempo de caminar juntos y hablar y para sacar agua de
los pozos para cocinar, para bañarse y más. Eso implica que
esta sola probablemente que ella era alguien expulsado de la comunidad
en muchas maneras. Y aprendemos que ella era una
mujer muy inmoral. Ella era una mujer muy inmoral. Ella estaba sola y Jesús empezó
a pedir. Mira cómo Cristo está empezando
una conversación de evangelismo. He pensado, he empezado muchas
conversaciones de evangelismo. Pero nunca he empezado pidiendo
gente por una cosa. ¿Puedes comprarme una dona? Tengo mucho sed. ¿Puedo darme
una vasa de agua? ¿Tienes un consultorio? Nunca
he pensado una conversación de evangelismo así. Hendrickson dice, una manera
de empezar una conversación de evangelismo es servir o pedir
un servicio. Y por medio de uno de los dos,
pudimos empezar una conversación de evangelismo. Jesús sabía que
quiere caminar por un camino y está empezando la conversación
sobre el tema de agua. Sobre el tema de agua. en obediencia
a su padre ha buscado a esa mujer. Él tiene un plan de manifestar
su gloria en la salvación y su gracia. Y Jesús tiene un gran
regalo para dar. Podemos escuchar la sonrisa de
Cristo cuando está pidiendo por su vaso de agua. porque tiene
buenos planes en esa conversación, para hablar de la vida eterna,
para ser un medio, para salvar no solamente ella, pero salvar
muchos alrededor en ese pueblo. En versículo 8 tenemos la explicación,
pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. Ese muestra otras verdades. Uno,
Cristo, como el rabí, en acuerdo con las prácticas del día, envió
a sus estudiantes para buscar almuerzo. Todos los maestros,
como Hugo, le hubiera gustado, si todavía tenemos esta práctica,
que todos los estudiantes compraran almuerzo para el maestro, ¿verdad?
No, es un mal plan. Eres otro maestro, ¿verdad? Ahora estoy buscando a todos
los maestros que hubieran tenido amor gratis. Jesús envió a los
discípulos, pero también eso muestra otra verdad. Cristo no
era como los fariseos, que tuvieron una separación estricta de los
samaritanos. Un rabí, Rabí Eliezer, escribió,
es mejor comer un cerdo que comer el pan de un samaritán. ¿Entienden qué está diciendo
el fariseo, el rabí? Qué sucio son. Por todos sus
ídolos, por toda su inmoralidad, es mejor no estar cerca a ellos. En todo su orgullo religioso.
Los fariseos y otros maestros de la Biblia tuvieron mucha separación
de los maritanos, pero Jesús está enviando a sus discípulos
de buscar comida de ellos. Ahora, en versículo 9, continuamos
con la conversación. Otro paréntesis en versículo
8, En versículo 9, la mujer responde. La mujer samaritana le dijo,
¿cómo tú, siendo judío, me pides? A mí debe ver que soy mujer samaritana,
porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Es claro
que esa mujer tiene experiencia. Tiene experiencia en hablar,
hacer debates, responder en una manera rápida, Fuerte. Poco chistoso. Ella tiene experiencia. Experiencia en diferentes maneras.
Malas. Y ella está mostrando un poco
de orgullo. Y confrontación. Diciendo, ¿sabes quién estás
pidiendo? Tú sabes quién estás pidiendo.
Tú sabes mejor. ¿Por qué estás hablando a mí
así? Otra vez, regresamos a la cultura. Y la cultura era de
los judíos. No solamente no pudieron comprar
la comida preparada de los samaritanos, pero no pudieron compartir vasos,
o tenedor, o cuchillo, o plato con los samaritanos. Ella está
diciendo, tú estás pidiendo, de tomar de mí agua? ¿Cómo es así que tú puedes hacerlo?
Tú eres más santo que eso, ¿verdad? De tomar de mí agua. Mira cómo ella está empezando
a confrontar a Jesús. Pero en esa palabra, esas palabras
de la mujer samaritana, Ella está hablando de hay barreras
entre nosotros. Hay barrera de racismo. Hay barrera de religión. Hay
una barrera de género. Tú eres hombre y yo soy mujer. Hay barreras de pecado. Y como
alguien que no quiere ser evangelizado. Ella está respondiendo así. Ella
no vea cualquier cosa buena en Jesús. Ella simplemente vea otro
judío con orgullo y ella no vea cualquier necesidad en él que
él puede dar a ella. Ella está respondiendo con incredulidad. Incredulidad. Y dice, y más,
como tú sabes, dice, Los judíos y samaritanos no se tratan entre
sí. Eso es decir que no tenemos amistades. No tenemos tiempo juntos. No
usamos los mismos vasos, platos o cualquier otra cosa. No compartimos
cosas. Pero ella no sabe que Cristo
es el único que puede tocar el inmundo y hacerlo limpio. Ella dice, hay mucho separación. Ella no sabe cómo Cristo tiene
el poder de tocar un pecador y decir, limpio, sea limpio,
sea limpio. Como él hizo con el lepro, el
leproso, el proso. Ahora versículo 10, versículo
10. Leímos versículo 10 que dice, Respondió Jesús y le dijo, si
conocieras el don de Dios y quién es que te dice dame de beber,
tú le pidieras y él te daría agua viva. Empezamos la conversación
en un nivel básico, Cristo pidiendo un vaso de agua. Ahora hemos
cambiado El plan de Jesús. Estamos en otro nivel en la conversación. Estamos hablando de vida eterna. Ese era el plan de Jesús todo
el tiempo. Empezar con una pregunta básica y mover al tema de vida
eterna. No estaba esperando para conocerle
más Él empezó inmediatamente en la conversación para llevarle,
para ver un tema de vida eterna en él, de vida eterna en él. Él empieza con dos puntos, dos
puntos. Si conocieras, ¿qué? Dos cosas. ¿Cuáles son las dos
cosas? El don de Dios, pues hay un regalo, Dice Jesús que yo
tengo para darte el mejor regalo en el mundo. Pero hay otra cosa
de conocer, ¿qué es? ¿Quién? ¿Quién es Jesús? ¿Quién
es Jesús? Si conocieras que tengo y quien
yo soy, no hubieras hablado así. Otra vez podemos escuchar la
sonrisa de Cristo en su gracia. Empezar esa conversación amable,
lleno de misericordia para una mujer que no mereció. Y está
dando dos puntos diciendo mira mi gracia en mi regalo. Mira mi gracia en quien yo soy. Y él empezó a hablar de la salvación
es un regalo de Dios. está llevando la conversación
desde cosas, cosas normales. Ahora él está diciendo, estás
hablando con Dios, el Hijo. Estás hablando con Dios, el Hijo,
que tiene vida eterna en su mano. Y he preparado ese regalo para
ti. No porque mereces, pero porque
yo soy lleno de gracia, una gracia ilimitada. y está hablando de
un regalo que es el don de Dios. Hemos considerado quién es el
que dice verdadero Dios en control soberano de todo verdadero hombre
con sed real. Pero ahora consideramos, ¿qué
es el don? ¿Qué es el don que Jesús tiene? El don de Dios. El don de Dios,
en acuerdo con el contexto, es agua viva. Agua viva. Te daría
agua viva. Agua viva y ese don de Dios es
una manera hablar, dice la Biblia de herencia y reforma, en una
manera simple y clara, Ese aguas vivas o don es un símbolo. Símbolo de qué? Símbolo de la
vida de gozo. Sobre abundante. Encontrado solo en Jesús unión
con Dios. A través de Cristo en el Espíritu
Santo. Escucha esa definición. Habla
de una vida de gozo sobre abundante. Esa vida de gozo es vida eterna. Vida eterna. ¿Y cómo recibimos
esa vida eterna? Es por medio de Dios el Padre,
Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo. Ese regalo de aguas vivas
es de vida eterna dado en Cristo Jesús. Aguas vivas es una manera
en el Antiguo Testamento hablar del Espíritu Santo. Algunos han
pensado, ese don es el Espíritu Santo. Tienes razón, imparte. Otros han pensado, ese don es
vida eterna. Tienes razón, imparte. Otros
han pensado, ese don es Jesucristo sí mismo. Tienes razón, tienes
razón, imparte. Es en verdad todo eso. Todo eso. Todo ese nuevo vida en Cristo. hasta que en el nuevo mundo y
un río en medio de esa ciudad en Jerusalén para enseñarnos
de este gozo y alegría para siempre en Dios, el Hijo y Dios, el Padre
y Dios, el Espíritu Santo, todo por gracia, todo por gracia de
Dios. En las siguientes semanas vamos
a hablar más de eso. Pero terminamos aquí, terminamos
aquí con la exposición. Hemos visto, hemos visto y hemos
pausado el video así en un momento, en medio de la conversación.
Y la mujer samaritana está respondiendo así en el video. Pero ponemos
pausa por otra semana. Hemos visto hoy mucho gracia
del Cristo. Gracias en dos maneras, en su
control soberano, hacer ese plan de evangelismo para salvar almas
en particular. Y también su gracia mostrado
en tomar el primer paso, la iniciativa para evangelizar, llevar las
buenas nuevas. Tenemos muchas lecciones de aprender
de eso. Ahora, ¿cómo aplicamos? ¿Qué
es el significado para nosotros ahora, en el año 2025? ¿Qué es
el significado? Primero, necesitamos ver que
no somos mejor que la mujer samaritana. No somos mejor que la mujer samaritana. ¿Recuerdan todos los contrastes
con Nicodemo y la mujer? Él es hombre. Él era hombre.
Ella era mujer. Él es religioso. Ella es religiosa
en mala manera. Él era muy moral, muy estricto. Ella era muy inmoral. Él buscó a Jesús. Ella no estaba
buscando a Jesús. Pero tú eres como uno de los
dos antes de Cristo. ¿Eres ahora o era como uno de
los dos antes de Cristo? Mira toda tu necesidad por la
gracia de Dios. Mira toda tu necesidad. Si tienes
apatía en ese día, en escuchar todos los testimonios. Si tienes
apatía en escuchar de la sobreabundancia de la gloria de Cristo en salvar
almas ahora o en la Escritura. y ver Jesús haciendo la misma
obra ahora en la escritura. Si tienes apatía a eso, necesitas
preguntar. ¿Has experimentado este regalo
de gracia de Dios? ¿Has probado ese don? ¿Has tomado de las aguas vivas
de Cristo? Los que han probado tiene alegría
en que Dios como Dios salva y comparten en la alegría de Dios cuando
un pecador se arrepintió mira si tienes esa gracia se
has experimentado y tomado de esa gracia necesitas cultivar la alegría y la confianza
en Cristo y decir no soy mejor que la mujer samaritana y escuchar
la conversación con Cristo y la mujer samaritana. Yo puedo recordar
como Cristo me confrontó. Cristo me enseñó de mi necesidad. Yo era idólatra huyendo de Jesús
y él me buscó en una manera soberana. En una manera con mucha gracia
llevó el mensaje. En una manera particular a mí. Es increíble pensar como Dios
que hizo el universo en su providencia nos dio el mensaje de Cristo. Estoy llamándoles. Tal vez hoy
es ese día para ti ver por la primera vez. Yo soy como la mujer
es americana. Yo merezco el infierno, pero
Cristo es un salvador suficiente para mí. Confía en la gracia
de Jesús. Confía. Que Dios en su gracia
escogió este mujer antes de la fundación del mundo, a pesar
que ella no mereció. No hay pecador que merece recibir
gracia en providencia. No hay pecador que merece recibir
gracia en el mensaje de salvación. Pero todavía Dios muestra esa
gracia a muchos. Otra aplicación. Sométete y confía
en la providencia de Jesús. Sométete y confía en la providencia
de Jesús. En someter esa providencia tú
necesitas decir y rechazar la idea que yo soy soberano sobre
mi vida. Que yo soy puedo ordenar el día
de mi muerte. Yo puedo guardar mi vida por
mi dieta, mi ejercicio y cuidarme. Yo puedo, por mi plan soberano,
llevar el mensaje de salvación a algunos. Yo puedo crecer mi
negocio. Yo puedo tener hijos o no tener
hijos. Yo puedo tener control. Hemos
aprendido en el Salmo 127, si Dios no edifica la casa, el que
obra, obra en vano, verdad? Es así en cada aspecto de nuestras
vidas. Cada aspecto. Pues necesitas
someter. Tienes que someterte a la plan
soberano de Dios. Y ese no es rechazar medios.
Es rechazar que tú eres el rey de medios. Y rechazar que tú eres soberano
sobre tu propia vida. Mira a Cristo. Cristo en esa
historia está en control de miles de millones de cosas, de momentos,
conversaciones, de cualquier detalle en el universo, en su
providencia. Y tú sabes, ¿qué tú sabes de la
providencia de Dios? Tú sabes tal vez algunos, uno,
dos propósitos que Dios tiene en por qué Él ha ordenado un
evento. Tal vez. Y Él sabe de mil, de
millones de cosas en un momento. Y tú vas a quejarte contra Dios
y decir, ¿por qué permitiste para ese pasar? Cuando él está en control de
cada momento, de cada detalle del universo, enseña la palabra
y tú vas a juzgar el Dios que sabe todo, es todo poderoso,
y decir, ¿por qué no me diste tal y tal cosa? Cuando sufrimos
es difícil, pero bonito confiar en Dios. Cuando sufrimos en maneras
reales es difícil, pero bonito decir tú eres soberano y yo no. Pues confía en Él, confía en Él. Punto número tres de aplicación. Sacrificate por las almas de
los demás. Hemos visto el plan soberano
de Dios, pero también él llevó las buenas nuevas. También Cristo
es un modelo para nosotros de confianza en su Padre y también
usar todo su esfuerzo. Él estaba cansado y todavía pensó,
voy a evangelizar. ¿Cuántas veces has pensado tú?
Estoy demasiado cansado para evangelizar. No puedo. Más tiempos que... Más tiempos
que queremos decir, ¿verdad? Hemos tenido mucho egoísmo. Y
necesitamos examinar nosotros mismos. Mira a Jesús. Mira cómo,
por qué, cuánto caminó. Y qué agotado estaba. Y todavía estaba perseverando
para hacer la voluntad de su padre. Negó sí mismo. Negó sí mismo. Tal vez vamos a estar cansados,
hermanos. Pero es un buen sacrificio. Es
un buen sacrificio. Y no estoy hablando de un extremo,
de no tener tiempos de descansar. Ese no es ser sabio. Pero sí,
Cristo tuvo tiempos de descansar y también se esforzó para hacer
la voluntad de su padre y usó el tiempo. Mira el tiempo, hermanos,
pasa rápido. Solamente una vida tenemos para
dar a Cristo. Vamos a pasar así hasta regresar
a ser polvo. Nuestras vidas son un vapor.
Es muy fácil caer en un patrón de decir, pero yo necesito, yo
necesito, yo necesito. Y llegamos a una práctica de
negligencia por nosotros mismos. Sí, necesitamos tiempos de descansar,
pero también necesitamos negar nosotros mismos otros tiempos
y necesitamos esforzarnos para llevar las buenas nuevas y seguir
el ejemplo de nuestro Salvador. Hemos escuchado que Dios el Hijo
es soberano en control y necesitamos confiar en Él, pero también Él
es hombre. Él es hombre y nos dio un patrón
para seguir Y necesitamos luchar para evangelizar. Otra aplicación. Punto número
cuatro. Usar la sabiduría, la humildad
y el temor de Dios en la evangelización. Usar la sabiduría, humildad y
el temor de Dios en el tiempo de evangelismo. Mira cómo Jesús
no era no era rudo. No era gritando a ella. No era
pensando, soy mejor que ella. ¿Cómo respondiste así a mí? ¿No
sabes quién yo soy? No respondió así. Mira toda su
gracia. Él era, él es Dios. No un evangelista orgulloso.
Él es Dios. Y Tobía respondió con sabiduría. humildad y temor de Dios. Si tememos Dios, hermanos, no
necesitamos preocuparnos de qué piensa quién más. Si hablamos
con amor, sabiduría, en una manera, ser agradable a Dios, no importa
qué piensen los demás. Podemos tener buena conciencia
delante de Dios. Y hacemos eso en privado, conversaciones
que nadie ve, y hacemos eso en público, podemos confiar en Dios
como Cristo aquí. Y encontramos buen ejemplo. Buen
ejemplo. Pues vamos a seguir la el amor de Cristo, la sabiduría
de Cristo, la humildad de Cristo. En esa conversación. Otro punto,
no dejas que los obstáculos te impiden cuidar almas. Mira como
Cristo. Tuvo muchos barreras, muchos
obstáculos para hablar con ella. Él estaba solo. Ella era mujer, el hombre. Ella era de otra religión, otra
raza. Ella mostró mucho orgullo. Había
muchos barreras y Jesús saltó sobre todos los obstáculos. buscando
oportunidad para mostrar gracia en buena conciencia. Vamos a
aplicar la misma deseo, fervor para llevar el evangelio y no
recibir el primer no. Vamos a saltar sobre algunos
obstáculos por la gracia de Dios y decir yo tengo vida eterna. Yo tengo agua viva que el Señor
Jesús me ha dado y yo puedo darlo a otro. Yo puedo ser un medio
de llevar las buenas nuevas. ¿Cuál es el mejor regalo que
has recibido en toda tu vida? Cristo Jesús y la vida eterna,
la vida de gozo en Él por el Espíritu Santo. ¿Veis? Lleve este regalo a otros. Dime
este regalo. Trae ese regalo a otros por la
gracia de Dios. Porque tú tienes un regalo de
vida eterno. Oremos.
Jesús evangeliza a la mujer samaritana. Juan 4:1-10
Series Evangelio Según Juan
v.1-6 La gracia ilimitada de Jesús en Su providencia.
v.7-10 La gracia ilimitada de Jesús en la evangelización.
| Sermon ID | 8425421335844 |
| Duration | 59:17 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | John 4:1-10 |
| Language | Spanish |
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