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Hermanos, quisiera que busquen
por favor en sus Biblias, en el libro de Primera de Thessalonicenses,
y mientras que estén encontrando su lugar, quiero dar gracias
otra vez a la Iglesia, especialmente al Pastor Tomás por la invitación,
compartir con ustedes en esta en esta ocasión de dar estudios
a los hermanos de Torreón y también de aquí, asistiendo con nosotros
también Jonathan, hermano Jonathan, y gracias a Dios por el interés que tienen los hermanos en cuanto
a estudiar la palabra y prepararse para la obra del ministerio. También Quiero decir que los
hermanos y hermanas en San Antonio, en la Iglesia Bautista de la
Libre Gracia, os mandan saludos. Y gracias a Dios que también
tenemos este compañerismo en la oración por medio de Jesucristo
en la obra del Evangelio. Bueno hermanos, en estos días
hemos, como dijo el Pastor en la primera hora, hemos estado
enseñando a los hermanos la doctrina gloriosa de la persona y la obra
de Cristo. La Cristología, hablando técnicamente,
es la ciencia santa del estudio de todo aspecto de la persona
y la obra redentora de Cristo, especialmente mientras que estaba
aquí en la tierra, lo que hacía, lo que decía. Tenemos como parte
de la revelación divina los cuatro evangelios que nos enseñan, nos
enseñan todo lo que necesitamos entender acerca de aquel Cristo. que ha sido enviado por el Padre
para cumplir su plan de las edades. Y tenemos también en el resto
de la Palabra de Dios, en las epístolas de Pablo, de Pedro
y los demás de los apóstoles, tenemos más información acerca
de lo que Cristo decía y hacía. Pero en cuanto a este plan, sabemos
que el plan principal desde la eternidad fue y es redimir a
los suyos. Y después de redimirlos, usarlos
en cada edad para hacer su voluntad, que es testificar por sus vidas
y por sus palabras que hay un Dios en los cielos. y este debe ser glorificado. Dios es glorificado en gran parte
a través de Su Hijo Jesucristo, que vino para declarar a Su Padre. Hemos hablado en nuestros estudios
acerca de la Deidad de Cristo. acerca de la encarnación de Cristo,
la vida de Cristo, la muerte de Cristo, la resurrección de
Cristo, los oficios de Cristo. Y solamente lo que nos hace falta
es una sola cosa, el plan futuro de Cristo o la segunda venida
de Cristo. la redención de Cristo por la
cual vino para cumplir y lo ha cumplido. No puede ser completamente
cumplida hasta que todos los redimidos están seguramente encontrados
en el cielo junto con su Redentor. Y esta promesa ha sido profetizado,
ha sido anticipado por todos los santos en toda edad. Y en nuestro texto, en 1 Tesalonicenses
capítulo 4, encontramos que la segunda venida está vitalmente
conectada a la obra redentora de Cristo. Dice en versículo
14, el primero de Tessalonicenses, porque si creemos que Jesús murió
y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron
en él. Por lo cual, os decimos esto
en palabra del Señor, que nosotros que vivimos que habremos quedado
hasta la venida del Señor, no, precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz
de mando, con voz de acángel, con trompeta de Dios, descenderá
del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos,
los que hayamos quedado seremos arrebatados juntamente con ellos
en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos
siempre con el Señor. Por tanto, alentad los unos a
los otros con estas palabras. También Cristo mismo dijo a Sus discípulos cuando estaban
en pues una actitud o una disposición
atribulada. Dijo Jesús en Juan 14, no se
turbe vuestro corazón. ¿Creéis en Dios? Creed también
en mí. En la casa de mi padre muchas
moradas hay. Si así no fuera, Dios lo hubiera
dicho. Voy, pues, a preparar lugar para
vosotros. Y si me fuera y os prepare lugar,
vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo
estoy, vosotros también estéis. En los Hechos capítulo uno, después
de la resurrección y la ascensión de Cristo a la gloria, los ángeles
dijeron o el ángel dijo a los que estaban mirando, este mismo
Jesús que se ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá
como le habéis visto ir al cielo. Y también Pablo a los romanos
y a todos nosotros dijo en Romanos 8, 23, y no solo ellas, sino
que también nosotros mismos que tenemos las primicias del Espíritu,
nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando
la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Mi deseo, hermanos,
en este mensaje es causar un gemido, un anhelo profundo en
cada uno de ustedes acerca del último detalle en el plan de
la redención. Cristo viene otra vez. Tengo tres puntos breves para
su consideración. El primero es, la segunda venida
es inminente. El segundo punto es la inminente
venida de Cristo debe causar una vida seria y santa acerca
de las cosas de Dios en la vida de cada creyente. El tercer punto
es la inminente venida de Cristo debe causar un temor profundo
en la vida de cada pecador. que no está preparado para este
evento. Me imagino que si hay en este
lugar tales personas. Primeramente, la segunda venida
de Cristo es inminente. La palabra inminente quiere decir
cercano o próximo. desde la primera venida de Cristo,
Cristo mismo, y después sus apóstoles han anunciado que el reino de
Dios, el reino de los cielos, el día o el fin de todas las
cosas estaba cerca. Cristo dijo, por ejemplo, en
Marcos capítulo 1 y versículo 15, el tiempo se ha cumplido,
el reino de Dios se ha acercado, arrepentíos y creed en el Evangelio. Luego mandó a sus discípulos
en Mateo 10, versículo 7, y yendo predicar, diciendo, el reino
de los cielos se ha acercado. Sus apóstoles seguían su ejemplo. Pablo dijo a los romanos en 13,
12, la noche está avanzada, se acerca el día. A los filipenses
dijo Pablo en 4, 5, vuestra gentileza sea conocida a todos los hombres,
el Señor está cerca. Pedro dijo en su primera carta
en 4.7, más el fin de todas las cosas, se acerca, ser pues sobrios
y velar en oración. Dos veces Juan escribió lo que
le había sido revelado en el Apocalipsis, por ejemplo capítulo
1 y versículo 3, abriendo la revelación de Cristo. dijo, bienaventurado
el que lee y los que oyen las palabras de esta profecía y guarden
las cosas en ella escritas, porque el tiempo está cerca. En el fin de la revelación, un
ángel le dijo a Juan en veintidós diez No selles las palabras de la
profecía de este libro porque el tiempo está cerca. La única ocasión en que tenemos
algo fijo, podemos decir, precediendo la segunda venida de Cristo,
se encuentra en segundo de Tesalonicenses capítulo 2 y versículo 1 al 3. Habían unos aparentemente que
estaban enseñando que Cristo ya vino. Entonces Pablo, pero
sí, Pablo dijo, pero con respecto a la venida de Nuestro Señor,
Segunda de Tessalonicenses 2, 1 a 3, Señor Jesucristo y nuestra
reunión con Él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente
de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis ni por espíritu,
ni por palabra, ni por carta, como si fuera nuestra, en el
sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en
ninguna manera, porque no vendrá, no vendrá Cristo sin que antes
venga la apostesía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo
de perdición. Esta excepción puede ser entendida
históricamente, en mi opinión, humilde, con la gran apostesía
que se llevó a cabo en el siglo IV cuando la iglesia de aquel
entonces y el Estado de Roma, el Imperio Romano bajo Constantino,
se juntó y dejó las instrucciones claras
de Cristo acerca de la naturaleza de la Iglesia. Cristo enseñó
que la Iglesia, o podemos decir así, la Iglesia verdadera de
Cristo, es un cuerpo espiritual que existe en un reino espiritual
y no tiene nada en común con los gobiernos terrenales. Entonces, cuando se unió la iglesia
con el Estado de Roma, apostató de la enseñanza de Cristo, dejó
ser una iglesia verdadera de Cristo. Pero gracias a Dios,
Dios guardó a su pueblo y a través de muchas, mucha tribulación,
la iglesia perseveraba en muchas iglesias y en la verdad de Cristo
hasta el día de hoy. Yo sé que también hay dificultades
creer para uno creer en la inminente venida de Cristo. Y principalmente,
la dificultad descansa en las presuposiciones escatológicas,
lo que uno crea acerca de los últimos días. Muchos creen, no voy a mencionar los nombres,
pero muchos creen que es necesario que tres cosas deben suceder
antes que Cristo regrese. La conversión de los judíos,
la caída de Babilonia o la iglesia falsa de Roma, y la gran prosperidad
espiritual de la verdadera iglesia, o sea que vendrá un avivamiento
como nunca había visto anteriormente. Otros creen en un rapto de la
iglesia y siete años de tribulación antes que Cristo venga para establecer
su reino terrenal. Otros creen en una transformación
de los gobiernos terrenales por medio de establecer de nuevo
la ley de Dios similar al que fue dada a Moisés. cambiando
los gobiernos terrenales a algo como lo que existía en los
días de Moisés. Preparando el mundo, dicen ellos,
para la segunda venida de Cristo. Hay otros que no creen en un
reino literal de Cristo, entonces están esperando la segunda venida
sin mucho que decir. Pero en mi entendimiento, los
versículos que leímos, con la excepción de Segundo de Tesalonicenses,
no presuponen una posición escatológica u otra, sino que da la realidad
de que desde la primera venida de Cristo hemos estado viviendo
en los últimos o los posteros días. y en los últimos o los
posteros días, Dios o Cristo vendrá otra vez. En Hebreos 1,
1 y 2, Dios, el escritor dijo, Dios, habiendo hablado muchas
veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por
los profetas, en estos posteros días nos ha hablado por el Hijo. Principalmente según muchos comentaristas
la frase se ha acercado o está cerca el día del señor nos está
dando a conocer la diferencia entre la estimación divina de
tiempo o la calculación divina de tiempo con la de nosotros. Pedro escribió en segundo Pedro
Segunda carta de Pedro capítulo 3 y versículo 8. En donde habla
mucho de la segunda venida de Cristo más o hermanos no ignoréis
esto. Que para para con el Señor un
día es como mil años y mil años como un día. Entonces no le hace
qué posición tiene uno acerca de los últimos días. Dios quiere
que tomemos en cuenta la exportación de su promesa que Cristo vendrá
en su tiempo, cuando Él quiera, y este será muy pronto. Dijo Cristo en Mateo 24, 36,
pero el día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre. Cristo nos enseñó a orar de esa
manera después que declaró su intención escatológica en Apocalipsis
22, 20. Cristo dijo, el que da testimonio
de estas cosas dice, ciertamente vengo en breve. Yo creo en eso. Yo creo en esa palabra. Ciertamente
Vengo en breve. ¿Y qué es la respuesta de nosotros? ¿La respuesta nuestra? ¡Amén! ¡Sí! ¡Ven, Señor Jesús! Juan Calvino dijo acerca de este
tema, de que la venida de Cristo es inminente. Debe ser creído
como principio primero. que desde la primera venida de
Cristo no hay nada más para los fieles en Cristo que con lentes
despertadas sean siempre intentos o atentos sobre su segunda venida. Entonces, necesitamos vivir cada
día con este presuposición. que Cristo vendrá muy pronto. No le haces lo que cree uno acerca
de los detalles de la segunda venida, qué pasará antes o durante
o después. Esa es la enseñanza bíblica. Ahora la inminente segunda venida
de Cristo debe causar una vida seria y santa acerca de las cosas
de Dios en la vida de cada uno de nosotros como creyentes. En segundo de Pedro, busquen
por favor segundo de Pedro capítulo tres, y los versículos once al quince,
la primera parte de quince, dijo en este gran capítulo donde encontramos
mucha enseñanza acerca de, no solamente acerca de nuestro tema,
la segunda venida de Cristo, pero también la manera en que
debemos pensar y reaccionar y vivir en el contexto de esta creencia
fundamental de la obra redentora de Cristo. puesto que todas estas
cosas han de ser desechas en el contexto de la segunda venida,
obviamente. Con una exclamación dijo, ¿Cómo
no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando
y apresurándoos para la venida del día de Dios en el cual los
cielos encendiéndose serán deshechos, y los elementos siendo quemados
se fundarán. Pero nosotros esperamos según
sus promesas cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando
en espera de estas cosas, procurar con diligencia ser hallados en
él sin mancha e irreprensibles en paz. Y tener entendido que
la paciencia de nuestro Señor es para la salvación. La salvación última podemos decir. Dos cosas. La certeza del fin
de todas las cosas, puesto que todas esas cosas han de ser desechas. Esa es una declaración de certeza
o de certedumbre. Este no es una fábula, hermanos. Este no es algo afuera de nuestro
alcance mental o espiritual. Este es tan real como la de nuestra salvación. Es parte de nuestra salvación. Es parte de nuestra redención. Es la verdad. Y meditando sobre
esta verdad continuamente va a cambiar nuestras vidas. Y va a cambiar y transformar
nuestras iglesias. con toda la actividad de la iglesia,
con toda la actividad de nuestras vidas personales, yo tengo temor que estamos comportándonos como dijo Pedro que muchos de
los no creyentes están tomando en cuenta esta verdad. Dijo Pedro
en capítulo 3, sabiendo, y versículo 3, sabiendo esto, que en los
posteros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
y diciendo, ¿dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los
padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el
principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente. Bueno, yo sé que eso se aplica
a los burladores incrédulos, pero creo que en nuestro comportamiento
muchas veces burlamos. por no dar cuenta, y no estar
atentos y diariamente meditando, despertando cada día con esta
anticipación o esperanza, y vamos haciendo lo que hacemos sin pensar,
sin orar, sin ver el peligro que está alrededor de nosotros,
especialmente en cuanto a los perdidos andando diariamente
en ignorancia. Despertando cada mañana, hermanos,
con la anticipación y la pregunta en la oración, ¿será? ¿Será hoy? ¿Será hoy? Yo les garantizo que
ese va a afectar la manera en que hablamos, vivimos y andamos. Creerlo con todo corazón en la
segunda venida es lo que nos hace falta y lo que necesitamos
en nuestro día. Pero cuando, por la gracia de
Dios y por medio de la meditación en esta verdad, ¿Cómo que no
vamos a andar, entonces, en una manera santa y piadosa? ¿Cómo
que no vamos a esperar cada día con ojos levantados hacia el
cielo, orando, amén, sí, ven, Señor Jesús? ¿Cómo que no vamos
a esforzarnos en hacer nuestra parte en el reino espiritual
de Cristo? La palabra, apresurándoos, en
la Primera de Pedro, lo que leímos en Primera de Pedro capítulo
3, apresurándose para la venida del día de Dios, viene de la
palabra spudo en el griego, que significa esforzar o agonizar
en el labor al que el Señor nos ha llamado. Trabajando con esta
mentalidad, con esta esperanza, trabajando para la venida del
día de Dios, haciendo todo con esta anticipación. Obviamente está refiriéndose
al día de juicio para los santos, que cada obra será escudriñada
por Dios, y por el fuego de juicio, purificando, o sea, aceptando
tal obra que fue hecha en el Señor y quemando las demás. ¿Cómo que no vamos a guardar
nuestras vidas de toda mancha de pecado y vivir en una manera
irreprensible delante de Dios y delante los unos a los otros
en la iglesia, viviendo y sirviendo unos a otros en paz. Juan dijo en Juan 2, perdón,
primero en Juan 3, 2 a 3, amados, ahora somos hijos
de Dios. Este debe ser suficiente para
vivir una vida pura. hijos de Dios. Pero añaden, y
aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que
cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos
tal como Él es. Y todo, versículo 3, y todo aquel
que tiene esta esperanza en Él, se purifica en él, la persona
que tiene esa esperanza, se purifica a sí mismo, así como él, Cristo,
es puro. Cada día, hermanos, que Cristo
tarda su venida, es para mostrar su paciencia en prepararnos para
su reino espiritual y hacernos más santos, es decir, para nuestra
santificación. Una pregunta, ¿cómo está? ¿Cómo está perseverando en su
paciencia, esperando aquel día? Y tener entendido que la paciencia
de nuestro Señor es para salvación. Cada Cada día, como dijo el hermano,
Cristo está trabajando en nosotros con mucha paciencia, preparándonos
a través de la obra santificadora para aquel día. No estamos viviendo,
muchos no están viviendo con esta anticipación y por lo cual
sus vidas no está llevando esta perseverancia, porque la perseverancia
está vitalmente conectada con aquel día. Lo triste es que muchos serán
avergonzados, vergonzosos en este día, 1 Juan 2, 28. Y ahora, equitos, permanecer
en él, perseverar en él, para que cuando se manifieste tengamos
confianza, eso es lo que queremos. Para que en su venida no nos
alejemos de Él avergonzados. Imagínense tener vergüenza cuando
Él venga. Por eso Cristo dijo en Lucas
21 y treinta y seis, velad, pues en todo tiempo, orando, que seáis
tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán,
y de estar en fie delante del Hijo del Hombre. Hermanos del tiempo, meditar. profundamente meditar diariamente,
continuamente meditar y creer en la segunda venida como nunca
hacíamos antes. El tiempo está cerca. En tercer
lugar, por lo último, la inminente segunda venida de Cristo debe
causar un temor profundo en la vida de cada pecador que no está
preparado para este evento. No obstante, las muchas declaraciones
de Cristo que se encuentran en los cuatro Evangelios acerca
del Día de Su Venida las parábolas y también las enseñanzas escatológicas
de Cristo, hablando de la bendición que este día será para unos y
la maldición, condenación que será para otros. La mayoría de aquellos con que
Cristo habló fueron profesantes solamente profesantes en la religión
de Jehová, pero no poseedores de ella. Pero, no obstante, no
tenemos tiempo para investigar todo esto, pero creo que los
pasajes más claros y horribles acerca de este evento para los
no creyentes se encuentran en dos pasajes, porque vamos a terminar. Tessalonicenses, segunda carta
a los Tessalonicenses capítulo 1 y también uno más en capítulo
2, pero segunda Tessalonicenses 1. Comenzando en versículo 4, dice Pablo, tanto que nosotros
mismos Segundo Testaronicenses 1, 4. Tanto que nosotros mismos
nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios por vuestra
paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones
que soportáis, esto es demostración del justo juicio de Dios para
que seáis tenidos por dignos del reino de Dios por el cual
asimismo padeceis. porque es justo delante de Dios
pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que
sois atribulados Daros reposo con nosotros, cuando se manifieste
el Señor Jesús desde el cielo, con los ángeles de su poder,
en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios,
ni obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, los cuales
sufrirán pena de eterna perdición. excluidos de la presencia del
Señor y de la gloria de su poder. Cuando venga en aquel día para
ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que
creyeron, por cuanto, gracias a Dios, nuestro testimonio ha
sido creído entre nosotros. Aquí tenemos el gran contraste. Claro, entre el estado y la reacción
a la segunda venida de Cristo para los creyentes y para los
no creyentes. Por ejemplo, el estado de los
creyentes en aquel día es que, o mientras que esperan aquel
día, es que son pacientes en su fe, esperando, trabajando,
reposando, en las promesas de Dios, especialmente en el contexto
de aquel día. Al contrario, el estado de los
no creentes es que por su... es una ignorancia voluntaria,
una incredulidad y, peor que todo, una desobediencia al Evangelio
del Señor. En el Evangelio, y estoy hablando
a los que no conocen al Dios, en el Evangelio hay un mandamiento. Es un mandamiento lleno de gracia. Arrepentirse de sus pecados y
creer en Cristo Jesús. Aún creer que vendrá otra vez. Creer en Él es creer en todo
lo que ha dicho, ha enseñado, ha prometido. y creyendo en Él,
todos sus pecados serán perdonados, y tendrán una paz y una consolación
de que en aquel día cuando venga Cristo, Él ha prometido traer
y tener para sí mismo todos los suyos, y llevarlos al cielo para
vivir una eternidad en gozo, paz y gloria. Y eso es lo triste, dijo Pedro,
para los que siguen en su ignorancia voluntaria, para que ellos que
siguen en su a desobediencia van a ser juzgados. Los creentes en aquel día serán
conocidos por su reacción a la venida de Cristo y van a glorificar
al Señor Jesucristo. y admirarle por su gracia de
la salvación que les fue dado en Cristo Jesús, el perdón de
sus pecados, que será el canto por todas las edades. En Apocalipsis 9 a 10, que nos
da un ejemplo de la actividad celestial, cantaban un nuevo
canto o cántico diciendo, digno eres de tomar el libro y de abrir
sus sellos, porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos
has redimido para Dios de todo linaje y lengua y pueblo y nación,
y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y renaremos
sobre la tierra. Al contrario, los no creyentes
verán al Señor con todos sus ángeles poderosos. En llama de
fuego, dice Pedro, que es el fuego eterno del justo juicio
de Dios, los cuales sufrirán pena de eterna perdición. Excluidos de la presencia del
Señor y de la gloria de su poder. Imagínense. No sé qué es más
triste, sufrir pena de eterna perdición o ser excluidos de
la presencia del Señor y de la gloria de su poder. Creo yo que parte del sufrimiento
eterno es que los que perseveran en su desobediencia y su incredulidad
van a ver con sus propios ojos lo que hubiesen tenido si hubiesen
creído en Cristo, la presencia del Señor, el poder de su gloria. ¡Oh! Esto es lo que hubiera tenido
si hubiera yo creído en Cristo Jesús. Y por lo último, en 2
Tessalonicenses capítulo 2, versículo 10 al 2,3, después de describir
el anticristo quien es bajo el control de Satanás, quien es
cabeza de ambos la iglesia falsa y también en control de todo
el mundo perdido como el príncipe del aire. Pablo habló de su último
juicio, es decir, Satanás y todos los suyos. Pablo habló de su
último juicio en el contexto de la segunda venida de Cristo
en versículo ocho y dijo, entonces se manifestará aquel iniquo a
quien el Señor matará con el espíritu de su boca y destruirá
con el resplandor de su venida. Y su destrucción es en parte
porque engañó al mundo, es decir, a los del mundo. le describió
de esta manera, con todo engaño de iniquidad para los que se
pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad, ¿por qué?
No recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por eso Dios
les envía un poder engañoso para que creen la mentira, a fin de
que sean condenados, todos los que no creyeron en la verdad,
sino que se complacieron en la injusticia. La mentira de Satanás
siempre ha sido igual. Es que la salvación se encuentra
en el poder del pecador. ser obras buenas o obras o ritos
religiosos. Pero la verdad de Cristo es que
la salvación solamente encuentra en Él. Pecador, hablo con usted,
deja la mentira, recibe la verdad, que la salvación de tus pecados,
el perdón de tus pecados, La seguridad de tu alma, la promesa
del cielo, se encuentra en la persona y en la obra de Cristo,
no en tu persona, mucho menos en tus obras. Dejando tus pecados, creyendo
en Cristo, quitarán el temor profundo del justo juicio de
Dios, y será reemplazada reemplazado con la paz y el gozo del Señor,
esperándole desde el cielo en su segunda venida. Nosotros les amamos, hermanos,
pero también amamos a los perdidos, y no queremos que sean en este
estado y peligro en aquel día. Y también Cristo tiene paciencia,
por eso que enseñó que los servidores de Él tengan paciencia, por si
quizás Dios les concede a los perdidos que se arrepienten de
sus pecados para que conocen la verdad y escapen del lazo
del diablo en que están cautivos a voluntad de él. Quiero terminar, hermanos, con
lo que dice la confesión de fe. Si tienen un linario en la página
289 bajo el capítulo 32, el juicio final. Quiero leer nada más artículo
2 y 3. El propósito de Dios al establecer
este día es la manifestación de la gloria de su misericordia
en la salvación eterna de los elegidos. y la de su justicia
en la condenación eterna de los reprobos que son malvados y desobedientes. Pues entonces entrarán los justos
a la vida eterna y recibirán la plenitud de gozo y gloria
con recompensas eternas en la presencia del Señor. pero los
malvados que no conocen a Dios ni obedecen al Evangelio de Jesucristo. ¿Por qué? Creen en Cristo, pero
si no, serán arrojados al tormento eterno y castigados con eterna
perdición, lejos de la presencia del Señor y de la gloria de su
Así como Cristo quiere que estemos ciertamente persuadidos de que
habrá un día de juicio, tanto para desguadir a todos los hombres
de pecar, como para el mayor consuelo de los fiadosos en su
adversidad, así también quiere que ese día sea desconocido para
los hombres, para que se desprendan de toda seguridad camal y estén
siempre velando porque no sabe, sabe a qué hora vendrá el Señor. Y estén siempre preparados para
decir todos en una voz, ven Señor Jesús, ven pronto. Amén.
#6 La Segunda Venida de Cristo
Series Cristología
| Sermon ID | 824222357191244 |
| Duration | 48:49 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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