00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Mateo, capítulo 7, por favor,
versículo 7 al 11. Vamos a leer de forma alternada
esta porción de la palabra de Dios. Yo leo el versículo 7,
ustedes el 8 y todos en el versículo 11 de Mateo, capítulo 7. Si lo tienen, digan amén, por
favor. Vamos a leer entonces de forma alternada, dice así.
Pedid, y se os dará. Buscad, y hallaréis. Llamad,
y se os abrirá. Todos, por favor. Porque cualquiera
que pide, recibe. Y el que busca, haya. Y el que
llama, se abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros a
quien, si su hijo pidiera pan, le dará una piedra? ¿O si le
pidiera un pez, le dará una serpiente? Todos en el once, por favor.
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros
hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas
cosas a los que le pidan? Quiero que pensemos, por favor,
en esta porción de la palabra de Dios, en la fórmula en la
cual el Señor responde a nuestras peticiones. Quisiera que en esta
noche, mientras pensamos en el hecho de que el Señor hace una
invitación a pedir y se os dará a buscar y hallaréis llamada
y se os abrirá, meditemos en esta pregunta que quiero hacer
en esta noche. ¿Por qué entonces a mí Dios no me contesta? ¿Por
qué Dios entonces a mí no me contesta? Vamos a orar, vamos
a pedir la bendición de nuestro Dios sobre su palabra. Padre,
gracias. Gracias por tu palabra. Y Señor, gracias por el recurso
ilimitado de la oración. ¿Cuántos bienes, cuánto consuelo,
cuánta fortaleza y cuánta gracia podemos obtener a través de tu
palabra, Señor, cuando ella, la oración, se convierte en el
recurso fuerte de nosotros como cristianos? Pido que mientras
me permites predicar este sermón, tu palabra y tu Espíritu Santo,
Señor, hablándonos y retándonos a pensar en las causas del por
qué tú no nos respondes, Señor. Bendice este tiempo. Visítanos,
Señor. En Cristo Jesús. Amén. Uno de los mayores privilegios
que tenemos al haber creído en Jesucristo como nuestro Salvador
personal es que se nos ha dejado una herramienta, hermanos, en
nuestras manos ilimitada, que es la oración. Constantemente,
a lo largo de los cuatro evangelios, Mateo, Marcos, Lucas y Juan,
El Señor nos hace una invitación de forma constante a orar, a
pedir. Orar como aún los propios discípulos
le dijeron al Señor Jesús, enséñanos a orar, como también Juan enseñó
a sus discípulos a orar. Pero cuando hablamos mucho de
la oración, una de las cosas que yo creo que todos deberíamos
de preguntarnos y a la misma vez evaluar las respuestas es
porque a mí entonces Dios no me contesta cuando yo oro. Ha
sucedido en nuestro tiempo y en nuestra vida que aunque ciertamente
sabemos que orar es una oportunidad y la invitación a lo largo de
la Biblia desde el libro de Génesis hasta el final del libro de Apocalipsis
se nos hace una invitación a orar. Hay ocasiones donde definitivamente
tenemos que evaluar la razón o la causa del por qué Dios no
me contesta entonces a mí. Antes de contestar esta pregunta,
que muchos de nosotros como cristianos nos hacemos constantemente de
por qué Dios no me responde, por qué Dios no me contesta,
hay algo que yo quiero que todos entendamos y dejemos claro en
esta noche. Que Dios está dispuesto a contestar cualquier petición
que nosotros hagamos. Que Él está dispuesto, hermanos,
a responder nuestras peticiones y bendecir con respuesta. Y que está dispuesto, hermanos,
a responder con buenas cosas a nuestra vida. Pero, primeramente,
lo que Dios pide de parte de nosotros es que pidamos lo que
necesitamos. A buscar su respuesta. a llamar
a su puerta mediante la oración por eso Jesús dice pedir se os
dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. A Dios no le
molesta que nosotros oremos es más es un deleite que sus hijos
quieran tener comunicación con su padre y creo que cuando nosotros
oramos hermanos Le pedimos a Él, hermanos, sabiendo que confiamos
en que Dios va a responder a la petición que nosotros elevamos
al Señor. Cuando oramos estamos siendo
conscientes que dependemos de Él. Cuando oramos estamos diciendo
que somos incapaces en nuestras propias fuerzas de avanzar en
medio de tantas cosas que nos abruman a lo largo de los días
y de la vida misma en nosotros, si no dependemos de la oración.
Entonamos de una forma increíble ese famoso himno que dice ¿Cuántos
bienes recibí mediante ti? Dulce oración. Pero a veces ese
canto, hermanos, está lejos de ser una realidad de nuestra vida.
Y es bueno que en esta noche nosotros preguntemos y contestemos
a la luz de la palabra de Dios. Entonces, ¿por qué a mí Dios
no me contesta? Cuando Dios nos invita a orar,
cuando Dios se complace en que oremos, Cuando Dios está atento
a nuestras oraciones y su oído al clamor del pobre, constantemente
usted va a encontrar esas declaraciones a lo largo de toda la Biblia. Y la segunda cosa que creo que
debemos de pensar es que Él mismo nos da la garantía de que todo
lo que nosotros pidamos lo vamos a recibir, que el que busca haya
y al que llama se le abrirá. Esto se conoce, hermanos, como
la triple garantía del cristiano. Diciéndonos, hermanos, que está
dispuesto a atender nuestras peticiones, nuestras necesidades,
y dispuesto a contestar lo que nosotros le pidamos al Señor. Cuando oramos, la tercera cosa
que debemos de pensar es esta, que nos hace reflexionar sobre
la bondad del hombre pecador comparado con la bondad perfecta
e infinita que el Padre tiene hacia nosotros. Él dice, hermanos,
que si nosotros, siendo malos, sabemos dar buenas cosas a nuestros
hijos, ¿cuánto más, mire esa comparación, dará, dará buenas
dádivas a sus hijos, buenas cosas a los que se las piden? Si nosotros
somos imperfectos, pecadores, malos, y fallamos y nos esforzamos
por darle a nuestros hijos una buena vida a ellos y a nuestra
familia cuanto más Dios hará buenas cosas por nosotros cuando
oramos por los motivos apropiados en nuestra vida entonces la invitación
del padre es que oremos la invitación del padre es que le busquemos
La invitación del Padre es que nosotros nos arrodillemos si
se humillara mi pueblo sobre el cual mi nombre es invocado
y lloraran y buscaran mi rostro y se convirtieran de sus malos
caminos. Dice entonces yo iré desde los
cielos y perdonaré su pecado y sanaré su tierra. Luego dice
el versículo 15 ahora estarán abiertos mis ojos y mis oídos
en este lugar. En segundo de crónicas 7 15.
Entonces Dios si quiere que le pidamos Él está dispuesto a contestarnos,
su bondad es infinita y nos bendice aún a pesar de lo que nosotros
somos en nuestra vida. Entonces, habiendo dicho estas
tres realidades que acabo de describir el día de hoy, una
vez más todos deberíamos de preguntarnos, entonces, pastor, ¿por qué Dios
a mí no me contesta? ¿Por qué Dios no escucha entonces
mis oraciones sobre cosas específicas en las que yo oro y oro y oro
y oro y pido y pido y suplico e intercedo y le ruego al Señor
por ciertas cosas específicas en mi vida y pareciera ser que
yo no tengo respuesta de parte del Dios del cielo a esas peticiones
que yo estoy elevando al Padre Celestial en mi vida. Quiero
que en esta noche veamos hermanos algunas razones del por qué Dios
no me contesta en mi vida y pensemos que podría ser, hermanos, estas
verdades que compartiré con ustedes la base de una multiplicidad
de razones del por qué Dios no responde a mis peticiones en
mi vida. La última respuesta la tiene
Dios y no podemos intentar conocer los pensamientos, las intenciones
y los propósitos del Señor en nuestra vida cuando Dios nos
dice no. ¿Sabían ustedes que aún un no
de parte de Dios es una respuesta? A veces Dios dice no con razones
específicas. Y no es que Dios diga no me interesa,
no es el momento de responder a esa petición por causas que
detrás de su perfecta soberanía ha determinado que nosotros recibamos
una espera de parte del Señor a nuestra petición. La palabra
de Dios si me da varias razones del por qué Dios no me responde. Y una de las primeras razones
la encontramos aquí en filipenses, perdón, en Mateo capítulo 7,
versículo 9. Y meditemos al versículo 9 y
10 en la primera razón del por qué entonces a mí Dios no me
contesta. Miren lo que dice aquí. ¿Qué
hombre hay de vosotros a quien si su hijo pidiera pan le dará
una piedra? ¿O si le pidiera un pez le dará
una serpiente? Y miren la comparación, pues
si vosotros siendo malos sabéis dar buenas dádivas a vuestros
hijos, miren, cuanto más vuestro Padre que está en los cielos
dará buenas cosas a los que les piden. Yo creo que una de las
primeras razones del por qué Dios no responde muchas veces
a nuestras peticiones. Número uno es porque pedimos
cosas que nos pueden dañar en nuestra vida. Si hay alguna razón
del por qué Dios no me responde a mí en mis peticiones, yo podría
decir el día de hoy Que muchas veces esa petición que yo estoy
llevando o elevando al Señor delante de él, al trono de la
gracia, es porque esa petición, hermanos, tarde o temprano terminará
dañándome y sacándome de la voluntad del Señor en mi vida. Pedimos
muchas veces lo que es dañino a nosotros. El escritor de Santiago
nos dijo, hermanos, pedís y no recibís porque pedís mal. Y dijo esto, para gastar en vuestros
deleites. Y antes de decir esa declaración,
Santiago dijo, oh, almas adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del
mundo es enemistad contra Dios? Y dijo esto, que cualquiera pues
que quiera ser amigo del mundo se constituye en un enemigo de
Dios. Entonces, si podemos meditar
en esta noche de la razón principal del por qué Dios a mí no me contesta
mis peticiones, es porque definitivamente puede ser dañino para mi vida
que Dios me responda a esa petición por la que yo estoy intercediendo
delante de Él. En ocasiones Dios sabe, Dios
sabe de parte de nosotros, Dios sabe todo, ¿verdad hermanos?
Pero en ocasiones lo que pedimos el Señor sabe que va a terminar
perjudicándonos en nuestra vida. Mira la pregunta del Señor, ¿qué
hombre hay de vosotros que si su hijo le pidiera pan le dará
una piedra? o si en lugar de pez le dará
una serpiente. Yo creo que ninguno de los que
somos padres en este lugar haríamos una cosa semejante a esa de entregarle
a nuestro hijo en vez de un pescado una serpiente para que lo muerda
y el veneno entre en su organismo y lo mate. Jamás haríamos ninguno
de nosotros ese daño de esa magnitud, aun cuando nuestros hijos Tiene
la tendencia en ocasiones a no hacer lo que nosotros queremos
y anhelamos para que vivan en obediencia hacia nosotros. Es
una realidad, hermanos, que jamás un padre en su sano juicio desearía
o haría un daño en contra de su propio hijo. Tiene que estar
algo mal en la mente y en el corazón cuando un padre quiera
hacer un daño a su hijo. Dios no nos contesta las peticiones
porque sabe que lo que estamos pidiendo en una manera muy real
hermano se podría convertir en una serpiente y no nos lo va
a responder no nos la va a dar porque sabe que el efecto del
veneno de esa petición irregular e incorrecta va a terminar haciéndonos
un daño a nuestra vida muchos de nosotros cuando se trata de
orar nos olvidamos hermanos que debemos de orar en el espíritu
Romanos 8.26 nos dice hermanos que el mismo Espíritu intercede
por nosotros con gemidos indecibles y una de las tragedias grandes
al tiempo en el cual nosotros oramos y pedimos es que la primera
cosa que olvidamos hacer al orar hermanos es que no pedimos la
intervención del Espíritu de Dios para orar como nosotros
deberíamos de orar con la guía del Espíritu Santo Qué bueno
sería que pudiéramos antes de orar decir Espíritu Santo por
favor conduce mis oraciones. Yo creo que muchas de nuestras
oraciones serían mejores y más apropiadas si nosotros pidiéramos
la intervención del Espíritu de Dios porque Él intercede por
nosotros con gemidos indecibles. Mientras estaba predicando hermanos
allá en Pensilvania para el pastor Manahem veía al hermano Benjamín
Garlick con los libros clásicos de la espada y entre ellos el
libro de Conozca el Espíritu Santo. Uno de los capítulos hermanos
que habla de la oración en el espíritu dice que uno de los
grandes errores del por qué tantos creyentes no reciben respuesta
a sus peticiones es porque no invitamos al Espíritu Santo de
Dios en nuestra vida para que interceda por nosotros porque
al orar de esta manera mientras yo estoy haciendo una petición
específica sobre una situación y estoy orando en el Espíritu,
el Espíritu Santo está diciendo si responde, si escucha, si atiende,
si por favor Padre respóndele sabes que es lo correcto a Él
si oráramos en nuestra vida sabiendo hermanos que hay algo que es
dañino para nuestra vida ni siquiera nos atreveríamos a sacarlo de
nuestros labios sabiendo que eso nos va a afectar en el largo
plazo de nuestra vida cristiana entonces ¿por qué Dios no me
responde hermanos? porque es dañino para nuestra vida. Número
2 Pablo dijo en Filipenses 4.19 estas palabras miren lo que dijo
allá en Filipenses 4.19 mira lo que dice allá en filipenses
4.19 dice estas palabras mi dios pues suplirá todo lo que os falta
conforme a sus riquezas en gloria en cristo jesús quiero que noten
estas palabras por favor mi dios pues suplirá todo lo que os falta
conforme a sus riquezas en cristo jesús si bien es cierto es un
pasaje que muchos de nosotros citamos Nos olvidamos que en
el contexto inmediato de esta porción de la palabra de Dios
está hablando de la obra misionera está hablando de creyentes en
Filipos que estuvieron ofrendando a la vida y ministerio del apóstol
Pablo y Pablo está agradeciendo hermanos el olor fragante el
sacrificio acepto a Dios conforme a sus riquezas en gloria proveyendo
por el Señor a través de esta iglesia en el ministerio misionero
del apóstol Pablo y les dijo estas palabras mi Dios pues suplirá
todo lo que os falta o falte conforme a sus riquezas en gloria
en Cristo Jesús porque Dios no me contesta entonces pastor a
mis peticiones yo oro y pareciera ser que mis oraciones no pasan
del techo Yo oro Señor y pareciera ser que el cielo es de cobre
si o no y como que el Señor no quiere atender a mis peticiones
¿Qué está sucediendo Pastor, Señor con las peticiones que
yo estoy elevando a Él? ¿Por qué no me responde? ¿Por
qué no atiende cuando sabe que tengo necesidades específicas
y no veo la intervención del Señor a estas peticiones? La
segunda razón que yo creo del por qué Dios no me responde está
basada en este pasaje mi Dios pues suplirá todo lo que os falta
mire conforme a sus riquezas en gloria y note estas palabras
en Cristo Jesús en Cristo Jesús la segunda razón del por qué
Dios no me responde es porque no pedimos acorde a la realidad
de mi necesidad en mi vida Hay un ejemplo hermanos con el ciego
Bartimeo en Marcos capítulo 10 que me gustaría que vieran conmigo
con el ciego Bartimeo mire lo que dice en Marcos capítulo 10
versículo 46 y quiero que note estas palabras por favor en Marcos
10 46 mire lo que dice acá Marcos 10 46 mire lo que dice allá entonces
vienen a Jericó y saliendo de Jericó mire y sus discípulos
y una gran compañía Bartimeo el ciego, hijo de Timeo estaba
sentado junto al camino mendigando y oyendo que era Jesús el nazareno
mire lo que comenzó a hacer comenzó a dar voces y a decir Jesús hijo
de David ten misericordia de mí y muchos le reñían que callase
mire más él daba mayor voz me encanta esta descripción de Bartimeo
hijo de David Ten misericordia de mí entre más me decían que
callaba que callara más gritaba más suplicaba por misericordia
de parte del Señor entonces Jesús mire parándose mandó llamarle
y llaman al ciego diciéndole ten confianza levántate te llama
sin cuenta mire de entonces echando su capa se levantó y vino a Jesús
y respondiendo Jesús le dice mire lo que le dijo Jesús a Bartimeo
¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dice maestro que
cobre la vista. Cuando pensamos en un ejemplo
claro de lo que es una respuesta de parte del Dios del cielo en
mi vida o en su vida y de la razón del por qué Dios no me
responde a mí en mis peticiones en mi vida como cristiano, es
bueno que pensemos, hermanos, que muchas veces no pedimos conforme
a nuestra necesidad y a veces terminamos orando más por nuestros
deseos que por reales y genuinas necesidades en nuestras vidas. Cuando el Bartimeo, hermanos,
el ciego Bartimeo estaba rogando, suplicando y exclamando, recuerden
que el oído de las personas con esta discapacidad de ceguera
tienden a desarrollar sobre sus demás sentidos mayor habilidad. Yo puedo ver, y cada vez que
yo estoy en esta porción de la Biblia puedo escuchar casi el
ruido de los pies de la multitud que está pasando por ahí, su
oído más sensible. puedo tal vez pensar en como
su olfato literalmente detectó que el polvo que se estaba levantando
del lugar donde Bartimeo se colocaba a pedir monedas era mayor al
común y preguntó qué era lo que estaba sucediendo y cuando estaba
escuchando hermanos que era Jesús el nazareno la primera cosa que
hizo fue comenzar a exclamar Jesús ten misericordia de mí
entre más le decían que se callara más gritaba Más suplicaba, más
pedía Una vez que tuvo este encuentro con el Señor Jesús Jesús le pregunta
¿Qué quieres que te haga? Y la primera cosa que Bartimeo
rogó Fue sobre una genuina y una real necesidad Que Bartimeo tenía,
que recobre la vista Que recobre la vista Yo creo que si nosotros
hubiéramos escuchado esas palabras del Señor Jesús diciéndonos qué
quieres que te haga le hubiéramos dicho nosotros Señor dame un
mejor carro, dame una mejor camisa, dame una mejor casa, dame una
mejor economía y a veces actuamos en contrariedad a Bartimeo con
una ceguera espiritual en nuestra vida rogando por un carro cuando
en verdad hay tantas necesidades prioritarias en nuestra vida
que nos olvidamos de orar verdaderamente por necesidades genuinas en nuestra
vida en una sociedad hermanos como la que nos está tocando
vivir hermanos de un país desarrollado si no tenemos cuidado escúchenme
bien hermanos podemos dar por sentado ciertas cosas que nosotros
creemos que merecemos olvidándonos las dos grandes diferencias hermanos
que hay entre una necesidad y un deseo en nuestra vida una verdadera
necesidad entonces cuando usted ora quiero preguntarle el día
de hoy es realmente una necesidad apremiante por la que usted ora
porque cuando Jesús le preguntó al ciego Bartimeo ¿Qué quieres
que te haga? Bartimeo era consciente que su
mayor necesidad que tenía era de de vista, de vista pero a
veces nosotros somos tan ciegos pidiendo un mejor carro somos
tan ciegos y pedimos una mejor camisa somos tan ciegos y pedimos
una televisión mejor de las más nuevas somos tan ciegos y terminamos
hermanos rogando por cosas que realmente no tienen verdadero
y genuino sentido en nuestra vida es una realidad hermanos
que cuando nosotros pasamos por una situación compleja en nuestra
vida o una prueba real como la que veíamos hoy por la mañana
es real pensar que a veces cuando llega una situación que aparentemente
ha salido de control. Escúchenme bien, nos invita a
orar genuinamente por cosas que realmente tienen sentido en nuestra
vida. Estaba ganando almas hace dos o tres semanas allá en Anaheim
con los hermanos de la iglesia del pastor Ayala. Y había un
tremendo grupo de hermanos, por lo menos unos 70 hermanos saliendo
a testificar de la iglesia del pastor Ayala. Y mientras estábamos
yendo casa por casa en los apartamentos ahí en esta región cercana a
Disney, Pasó a mi lado, hermanos, un hermano que yo había visto
hace cuatro o cinco años atrás, que yo había pasado a la iglesia
del pastor Ayala en el tiempo cercano a la Navidad. Yo había
conocido a un hermano desde México, de Acatlán de Juárez, Jalisco.
Y cuando lo vi sentado, me sorprendió porque no estaba sentado en la
banca, sino estaba sentado en una silla de ruedas de la misma
edad que su servidor. ¿Cómo estás, hermano? ¿Qué haces
en esa silla? Y a veces uno no debe de hacer este tipo de preguntas,
¿verdad? Pero yo pregunté. Me dijo pues pastor este no me
di cuenta Que trabajando en un restaurante de comida En el que
yo estaba aquí en cerca Los Ángeles me había salido una llaga Debajo
de mi pie y no le puse atención Pasaron los días yo no sabía
que no yo Tenía problemas de azúcar y pastor usted no lo va
a creer cuando los doctores me evaluaron me dijo esto ya la
gangrena casi había llegado hasta las tres cuartas partes debajo
de la rodilla me dijo mire pastor y se quitó la prótesis que traía
casi me daba un infarto porque literalmente tenía días que el
hermano había salido de su cirugía dijo sabe que me ha enseñado
esto pastor a orar por cosas que realmente tienen sentido
en mi vida y saben que me sorprendió el día que estábamos ganando
almas el hermano llevaba su andadera con su silla con su pierna colocada
sobre el lugar donde regularmente la persona se sienta y ahí andaba
el hermano con pie y medio válgame la descripción compartiendo el
evangelio sin ninguna dificultad a otras personas Le volví a preguntar
yo cómo te sientes dijo pastor estoy feliz porque a pesar de
que cortaron mi pierna y usted va a recordar eso le dije lo
recuerdo bien casi me infarto puedo todavía servir a mi señor
a veces oramos por cosas que no tienen sentido a veces oramos
hermanos más por necesidad por deseos que por verdadera necesidad
Y a veces terminamos preguntándonos por qué entonces Dios a mí no
me contesta porque estamos pidiendo lo que en realidad no nos hace
falta en nuestra vida muchas veces hermanos damos por sentado
que Dios nos debe de dar la salud pero no somos agradecidos porque
nos la da damos por sentado hermanos que definitivamente hermanos
tenemos que comer pero en realidad nunca oramos pidiéndole al Señor
que ponga nuestro pan diariamente en nuestra mesa y agradeciendo
al Señor que nos da aun cuando tenemos sobre la mesa las cosas
que realmente no queremos y a veces hasta tiramos echando a perder
en nuestro hogar ¿por qué Dios no me contesta entonces pastor?
porque estamos pidiendo por cosas que realmente no necesitamos
Si usted y yo vamos a orar como debemos de orar, tenemos que
aprender a diferenciar entre una necesidad y un deseo en nuestra
vida. Cuando oramos con verdadera necesidad, siempre me hace recordar
de ese momento en el cual Jacob luchó con el ángel en el valle
de Jaboc, ahí en el libro de Génesis. Y como estaban luchando
con el ángel, y el ángel le dijo déjame porque está por rayar
el alba, y le dijo no te dejaré si no me bendices porque Jacob
estaba por enfrentarse con su hermano Saúl que le había prometido
que lo iba a matar vaya necesidad la que tenía si o no hermanos
le había prometido que lo iba a matar que iba a acabar con
él cuando lo volviera a ver y Jacob era consciente de orar por una
necesidad diciéndole al ángel una teofanía en el antiguo testamento
no te dejaré si no me bendices ese encuentro con el ángel hermanos
donde luchó a solas con el señor hizo la diferencia en el encuentro
que tuvo con Esaú porque luchó con Dios y le ganó dice la palabra
de Dios porque venció al ángel como nos hace falta orar pensamos
que Dios debe de responder y oramos dos minutos yo escuchaba esta
semana decir si usted va a fortalecer el músculo de la oración comience
al menos con un minuto yo le diría no esa es una mediocridad
Dios no va a responder hermanos cuando nosotros no tenemos interés
en gastar tiempo a solas luchando con Dios, rogando por una intervención
sobrenatural del Dios del cielo en nuestra vida y hay ciertas
cosas que requieren en nuestra vida una intervención sobrenatural
en nuestra vida de parte del Dios del cielo. Déjeme decirle
¿Por qué no le pide un nuevo corazón? ¿Por qué no le pide
por su familia? ¿Por qué no le pide porque su
corazón es el libro libre de rencor? ¿Por qué no le pide que
Dios libre su corazón de tener un corazón divisivo? ¿Por qué
no le pide al Señor porque usted no tenga amargura? ¿Por qué no
le pide al Señor porque usted tenga la capacidad de amar y
perdonar? Pero a veces estamos pidiendo
por cosas que Realmente no tienen sentido en nuestra vida Que no
son verdadera necesidad de Nuestra vida el día de hoy hermanos y
vamos a Evaluar y revisar porque Dios no me Contesta en mi vida
hermanos dijimos Número uno hermanos puede ser porque Estamos pidiendo
algo dañino para nuestra vida Porque no estamos pidiendo una
necesidad genuina en nosotros. Número 3 ¿Por qué Dios no me
contesta pastor? Vaya conmigo a Santiago y volvemos
al libro de Santiago. Mira lo que dice Santiago allá
rápidamente en Santiago capítulo 4 versículo 3 y 4. Vamos rapidito. Mira lo que dice acá. Pedís y
no recibís porque pedís mal. Y note estas palabras, para gastar
en vuestros deleites. Adúlteros y adúlteras, mire lo
que dice aquí. ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad
con Dios? Cualquiera que quisiera ser amigo del mundo se constituye
enemigo de Dios. Aquí está la siguiente verdad
del por qué, hermanos, Dios no me contesta a mí, porque pedimos
para gastar y no para invertir. Hay una gran diferencia, hermanos,
entre pedir para invertir Y otra cosa pedir para gastar miren
es una pena Decir que muchos de nosotros hermanos cuando se
Trata de pedir al Señor pedimos para derrochar Y no para dar
para compartir yo le quiero Preguntar el día de hoy la salud por la
que Usted está pidiéndole al Señor para qué Quiere esa salud
para gastarla o para invertirla mire yo le digo al señor señor
si me vas a mantener con vida estable y salud señor que yo
pueda gastar mis fuerzas en lo que realmente vale la pena hay
tantos malgastando su tiempo y su vida saliendo de la perspectiva
y de los planes y propósitos del señor para su vida el nuevo
trabajo que usted está pidiendo al señor para que lo quiere para
gastar o para invertir dios no nos contesta Porque Él sabe y
conoce que la nueva oportunidad De vida por la cual le estamos
pidiendo No lo queremos utilizar para invertirlo En sus caminos,
en su obra, en sus propósitos Hermanos, sino que la queremos
gastar En nuestros propios deleites de nuestra vida En los caminos
del mundo como recuerdo yo una familia hermanos empezando la
primera iglesia ya en la ciudad de Ibagué una familia que hablaba
de que tenían un proceso hereditario donde oraban y oraban mientras
fueron salvos no faltaban a ningún servicio llegaban allá se reunían
asistían llegaban antes aún inclusive que su servidor al servicio y
cuando llegaba los encontraba arrodillados rogando por su petición
y siempre pedían por esta petición pastor si el señor responde vamos
a hacer algo grande por el señor fue tan grande que en cuanto
y recibieron su respuesta jamás volvieron a la iglesia para gastar en los deleites del
mundo la vida que nos da el trabajo que nos da la salud que nos da
No la da para que la gastemos en nuestros propios deleites,
hermanos, la da para que la invirtamos en la eternidad, hermanos amados.
Nos la da para que la invertamos nuestra economía, nuestro tiempo,
nuestra familia en Cristo Jesús. ¿Por qué Dios no me responde,
hermanos? ¿Por qué Dios no me contesta entonces? Vayan conmigo
a 2 Corintios 12 y con esto quiero terminar. Miren lo que dice aquí.
¿Por qué Dios no me contesta? 2 Corintios 12, versículo 7 al
10. Miren lo que dice aquí el apóstol
Pablo. Dice en el versículo 7, y porque la grandeza de las revelaciones
no me levantase, no me levante desacomedidamente, me has dado
un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee para
que no me enaltezca sobremanera. Por lo cual, tres veces, mira
lo que dijo Pablo, ¿he rogado cuántas veces al Señor, hermanos?
Tres veces, que se quite de mí. Y me ha dicho, mire, bástate
mi gracia, porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona.
Por tanto, dice Pablo, de buena gana me gloriaré más bien en
mis flaquezas para que habite en mí la potencia de Cristo. La siguiente razón y última,
hermanos, del por qué Dios no me contesta, es para que aprendamos
a amar a nuestro Dios por lo que Él es y no por lo que Él
nos da en nuestras vidas, hermanos. Es una pena decir que hay tantos
de nosotros, hermanos, Que no hemos aprendido a amar a Dios
por quien es, sino porque nos da. Y cuando llega el momento
en el cual Dios me dice o no me responde o no me atiende a
una petición en mi vida, cuánta amargura, cuánto resentimiento,
cuánto enojo puede despertar en la vida de un cristiano pensar
que Dios tiene la obligación de decirme sí a todas mis peticiones. Déjeme decirle, deberíamos de
aprender a amar a Dios por lo que Él es en nosotros, no por
lo que nos da en nuestras vidas, hermanos. Cuando la Biblia nos
dice que Pablo recibió la respuesta negativa de parte del Señor,
de no, un no definitivo, que se va a estar en la gracia de
Dios, Pablo terminó diciendo, por tanto, de buena gana me gloriaré
en mis debilidades para que repose sobre mí la potencia de Cristo,
porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso. Tenemos que aprender
a amar a Dios, no por lo que nos da, sino porque es nuestro
Dios, hermanos amados. Amén. Muchos tienen las bendiciones
de Dios, pero no quieren al Dios de la bendición. Y es el Dios
de la bendición al cual debemos amarle, porque Él es el Dios
de nuestra alma. Entonces, si en esta noche vamos
a responder apropiada y debidamente por qué Dios no me contesta,
estas cuatro declaraciones que acabamos de ver el día de hoy
nos dan cierta luz en nuestra vida. que nos recuerden hermanos
que el cristiano debe de insistir, rogar, suplicar, interceder,
ayunar, orar y esperar que Dios en su voluntad responda acorde
a estas cuatro cosas que acabo de compartir el día de hoy de
por qué Dios no me contesta el Dios del cielo quiere responder
hermanos amados no más tiene usted que determinar que está
impidiendo que usted no reciba petición de esa petición al Señor
en su vida vamos a orar incline su rostro cierra sus ojos vamos
a orar padre te doy gracias por este día y te doy gracias señor
porque este recurso de la oración señor es inagotable ¿Y cómo nos hace falta orar?
Como los propios discípulos le dijeron al Señor Jesús, Señor,
enséñanos a orar. Enséñanos a orar, Señor, a orar
debidamente. Perdónanos, Señor, porque muchas
veces estamos pidiendo algo dañino a nuestras vidas. Perdónanos,
Señor, porque muchas veces estamos pidiendo por cosas que realmente
no necesitamos. Perdónanos, Señor, porque muchas
veces estamos pidiendo no para invertir, sino para gastar. Y
perdónanos, Señor, porque se nos olvida. que no oramos Señor
porque tú nos das y no oramos porque tú eres Dios Señor perdónanos
Señor porque a veces somos atrevidos yo confieso Señor que a veces
hay ese grado malo de orgullo en mí que impide que tú respondas
a mis peticiones de manera adecuada en mi vida Señor Señor perdóname
lloro y busco tu rostro por quien eres tú Señor no por lo que recibo
de ti Señor Gracias porque eres Dios. Gracias porque eres nuestro
Salvador. Gracias porque tenemos el sello
de tu Espíritu Santo y tantas promesas, Dios. Eres Dios. Ayúdanos a adorarte por esa razón.
Señor, gracias porque podemos orar. Y el día de hoy, mientras
meditamos en la oración con pena y con la convicción que tu Espíritu
Santo produce en nuestras vidas, podemos entender por qué no respondes
a nuestras peticiones. A veces nuestros motivos están
mal encauzados. Y por eso pido el día de hoy,
Señor, que nos oídes a orar y no desmayar. A orar y no menguar. Orar y cambiar aquellas áreas
que sabemos que están mal delante de Ti, Señor. Señor, bendice
este día, bendice Tu Palabra. Instanos, muévenos a buscarte
en oración, Señor. Bendice este tiempo. Gracias
por Tu Palabra. En Cristo Jesús. Amén. Amén.
Por Que Dios A Mi No Me Contesta
| Sermon ID | 82222056155645 |
| Duration | 36:05 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Matthew 7:7-11 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.