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Vamos a seguir avanzando con
nuestra serie de lecciones en la vida de personajes bíblicos. La última vez analizamos las
lecciones en la vida de Edemas, lecciones en la vida de un apóstata. Si recuerdan vimos ocho puntos
principales, ocho grandes lecciones en la vida de Edemas. Vamos a
repasarlas rápidamente. La primera lección fue que la
apostasía es un peligro real. En la Biblia encontramos narradas
las vidas y muertes de muchos apóstatas. Si eso no fuera un
peligro, si no fuera algo que debemos considerar, no estarían
registrados todos estos casos en la Biblia. Después contestamos
la pregunta qué es la apostasía, qué significa apostatar. El apóstata
es alguien que dijo ser creyente y que incluso creyó ser creyente,
pero nunca lo fue realmente. Nunca conoció a Cristo. Por lo
tanto llega el momento de desertar, abandonar la verdad e incluso
rebelarse en contra de la verdad. Un apóstata no es un creyente
enfriado, ni un creyente que simplemente ha caído en pecado.
Apostatar es rebeldía abierta en contra de Dios, es rechazar
al Salvador que afirmabas era tu Señor, porque nunca lo fue,
nunca fue tu Rey. ¿Cómo comienza la apostasía?
Vimos que es un proceso gradual, la apostasía nunca llega de golpe,
no llega de la noche a la mañana, siempre es un proceso gradual
y sutil en el corazón. La Biblia usa varias palabras
para describir este proceso gradual. Lo describe como mirar atrás,
luego retroceder, volver atrás, ser vencidos y finalmente apartarse. Luego analizamos dos ejemplos
de apostasía en Saúl y en Judas. La segunda lección que vimos
fue que debemos cuidarnos de poner nuestra confianza en los
hombres. Si nuestra confianza está puesta
en los hombres, lo menos que nos va a traer son grandes decepciones. En todas las esferas de la vida,
nuestra confianza debe estar puesta en la roca, que es Cristo. Los hombres somos débiles. Luego vimos señales de peligro,
¿se acuerdan? Señales de peligro, cosas que
nos deben alarmar si las vemos en nosotros mismos o en otros. Y la última lección en la vida
de demás fue el cuidado que debemos tener para identificar y mortificar
presunción y exceso de confianza en nosotros mismos. Tu seguridad,
Tu exceso de confianza en ti mismo son posiblemente el primer
paso en el camino a la apostasía, si Dios no te despierta. Hoy vamos a ver lecciones en
la vida de Sansón. Lecciones en la vida de Sansón. Así que antes de orar y pedir
la ayuda de Dios, comencemos leyendo en el Libro de Jueces.
Vamos todos, por favor, al Libro de Jueces, capítulo 13. Y luego
vamos a leer en Hebreos, capítulo 11, jueces 13, 1. Leemos, Los hijos de Israel volvieron
a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y los entregó Jehová
en manos de los filisteos durante cuarenta años. Había un hombre
en Zora de la familia de los Danitas que se llamaba Manoah.
Su mujer era estéril y nunca había dado a luz. Y el ángel
de Jehová se apareció a la mujer y le dijo, He aquí que tú eres
estéril y no has dado a luz, pero concebirás y darás a luz
un hijo. Ahora, guárdate, por favor, y
no bebas vino ni licor, tampoco comas nada inmundo. Porque he
aquí que concebirás y darás a luz un hijo sobre cuya cabeza no
pasará navaja, porque el niño será nazareo de Dios desde el
vientre de su madre. Él comenzará a librar a Israel
de mano de los filisteos. Saltamos ahí mismo a los versículos
24-25. La mujer dio a luz un hijo y
le puso por nombre Sansón, y el niño creció. Y Jehová lo bendijo. El Espíritu de Jehová comenzó
a manifestarse en él en el campamento de Dan, entre Zorah y Estahol. Ahora vamos a Hebreos capítulo
11, por favor. 11.32. ¿Qué más diré? Me faltaría el tiempo para contar
de Gedeón, de Barak, de Sansón, de Ejefte, de David, de Samuel
y de los profetas. Por la fe, éstos conquistaron
reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
sofocaron la violencia del fuego, escaparon de la fila de la espada. del filo de la espada. Sacaron
fuerzas de la debilidad, se hicieron poderosos en batalla y pusieron
en fuga los ejércitos de los extranjeros. Vamos a orar. Padre, acudimos ante ti de nuevo.
Agradecido, Señor, porque nos traes aquí, nos das este tiempo
para buscarte. Te pedimos, Señor, que nadie
pueda irse de aquí sin haber visto tu gloria. sin haber visto
la necesidad profunda que tenemos cada uno de nosotros de Ti, de
Cristo. Te pedimos, Señor, que nos abras
esta historia de Sansón y que podamos aplicar las lecciones
de Su vida a la nuestra. Señor, que nadie pueda pasar
este tiempo pensando que esto no le es relevante o no es importante.
Escudriña nuestros corazones, Señor. Te pedimos la presencia
especial de Tu Espíritu. Te pedimos, Señor, que hables
Tú y no hombres. Que Tú convenzas, Señor. Que
Tú nos muestres nuestro pecado, nuestra debilidad. Nos lleves
a los pies de Cristo y seas engrandecido. Te pedimos esto en el nombre
de Cristo. Amén. Lecciones en la vida de
Sansón. Según los expertos en hebreo,
el nombre Sansón significa hijo pequeño, hijo pequeño. Eso no nos suena mucho, porque
para nosotros Sansón es sinónimo de fuerza y proeza física. Una forma de expresarse común
es no te pongas con Sansón a las patadas, ¿no? Pensamos en Sansón
y pensamos en alguien fuerte. ¿Alguien alto? ¿Alguien fornido? Si pones Sansón en Google, te
van a salir puras imágenes de cuates que parecen superhéroes,
¿no? Más fuertes que Superman. Pero
todo indica que así no se veía Sansón. Es probable que Sansón
no era muy alto, ni muy impresionante en su físico. Podemos concluir
eso porque los que lo conocían Incluso su esposa, para su esposa,
la fuente de su fortaleza física era un gran misterio. Si Sansón
hubiera sido alto, ancho e impresionante visualmente, no habría prevalecido
esta gran duda y misterio sobre, pues, ¿de dónde sale la fuerza
de este cuate? ¿Por qué es tan fuerte? Todo
indica que su presencia física y su fuerza no coincidían, parecían
una contradicción. Por eso Dalila le pedía una y
otra vez, dime, ¿en qué consiste tu gran fuerza? Leímos en Cuesos
13-5 que Sansón fue nazareo desde el vientre de su madre. En Números
capítulo 6 pueden encontrar la descripción del voto nazareo.
Un nazareo no debía cortarse el cabello ni rasurarse la barba
como símbolo de su entrega y consagración a Dios. Un nazareo no debía concebir,
consumir ningún derivado de uvas, ni siquiera semillas de una uva. Y por esto podemos saber que
Jesús no era nazareo. Este es un comentario, me estoy
yendo a una tangente aquí. Estamos bombardeados por todas
estas imágenes de Jesús con el pelo por acá. Todos los ídolos
así lo retratan. No, Jesús no tenía el pelo largo. Lo justifican y dicen, no, es
que Jesús tomó el voto nazareo. No, vemos a Jesús bebiendo vino. Vemos a Jesús haciendo otras
cosas que van en contra del voto nazareo, como vamos a ver. Les
voy a leer en números. Número 6-3. Se abstendrá de vino
y de licor. No beberá vinagre de vino ni
vinagre de licor. No beberá ningún jugo de uvas,
ni comerá uvas frescas ni secas. O sea, pasas tampoco. Durante
todo el tiempo de su nazareato, no comerá nada que provenga de
la vid, desde las semillas hasta el hoyejo. Un nazareo era alguien
separado para Dios, alguien separado para dedicarse a servir a Dios.
Otras prohibiciones para los nazareos incluían el acercarse
o tener cualquier contacto con un cadáver. Les voy a leer en
números de nuevo. Durante todo el tiempo de su
consagración a Jehová, no se acercará a ninguna persona muerta. Ni aún por su madre, ni por su
padre, ni por su madre, ni por su hermano, ni por su hermana.
Se contaminará cuando mueran, porque su consagración a su Dios
está sobre su cabeza. Todo el tiempo de su Nazareato
será santo a Jehová. Si alguien muere de repente junto
a él, o sea, va caminando, ¿no?, y el galado se tropieza, lo atropella
en lo que sea, muere instantáneamente. y contamina su cabeza de Nazareo,
entonces rasurará su cabeza en el día de su purificación, en
el séptimo día la rasurará. Según número seis, un hombre
o una mujer podían tomar este voto y jurarse a servir a Dios
de esta manera por un tiempo. Podría ser un mes, Podría ser
tres meses, un año, pero ciertos individuos eran señalados como
nazareos por Dios desde antes de nacer y de por vida. Este
fue el caso de Sansón. Otros ejemplos, otro ejemplo
de esto fue el profeta Samuel, que fue nazareo desde el vientre
de su madre. Otro ejemplo de esto es Juan
el Bautista, que también fue nazareo desde el vientre de su
madre, ambos grandemente usados por Dios. Entonces, regresando
a Sansón, Dios dotó a Sansón de fortaleza física inigualable,
pero también lo dotó de inteligencia. Estamos dando una pequeña introducción
para saber un poco más de quién era Sansón y tener el contexto
de las lecciones en su vida. Dios dotó a Sansón de inteligencia. Sansón era un hombre muy ingenioso,
muy astuto. Los pecados que cometió Sansón
los cometió por su rebeldía, por su debilidad ante la tentación
y sus pasiones, no porque era un tonto. Posiblemente tengamos
esta idea de que Sansón era un tipo fuerte y gigantón. Yo he
visto películas, según esto de Sansón, donde lo quieren pintar
como un grandulón tonto, ¿no? Un gigante torpe. Pero este no
era el caso de Sansón. Eso no coincide con el registro
bíblico. Sansón tenía una mente afilada.
Lo vemos en el famoso acertijo que les plantea a los filisteos.
Y vamos a ir saltando aquí en los textos. Les voy a pedir que
pongan mucha atención. No, no es posible que leamos
todo esto porque la vida de Sansón abarca cuatro capítulos. Antes
del sermón, yo dije, bueno, pues vamos a darnos la libertad de
leer los cuatro capítulos y luego me di cuenta que nos íbamos a
echar más de veinte minutos nada más leyendo eso, entonces no
lo vamos a poder hacer. Leemos en Jueces 14.14 sobre
este acertijo. Sansón les dijo, del que come
salió comida. y del fuerte salió dulzura, y
los filisteos no pudieron interpretar la adivinanza en tres días. La
adivinanza fue tan difícil para los filisteos que la única manera
que encuentran de resolverlo es amenazar de muerte a su esposa
y a su familia. Otro ejemplo de la inteligencia
de Sansón viene después de que mata a los mil hombres con la
quijada de un burro, en Jueces capítulo 15. Sansón les estaba
causando tantos problemas a los filisteos que los filisteos invaden
Judá. con el único propósito de que
los hombres de Judá le entreguen a Sansón. Así que los de Judá
van a hablar con Sansón y Sansón acepta ser atado y entregado
por ellos a los filisteos. Entonces vamos a Jueces capítulo
15. No pierdan su lugar ahí en Jueces
porque sí les voy a pedir que leamos varios versículos y ahí
vamos a estar todo el día. Jueces capítulo 15. Vemos en 15-13, lo ataron con dos cuerdas
nuevas y lo hicieron subir a la peña, o subir de la peña donde
estaba. Cuando llegaba hasta Lejí, los
filisteos salieron a su encuentro con gritos de júbilo. Entonces
el Espíritu de Jehová descendió sobre él con poder. Las cuerdas
que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado al
fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos. Y hallando una
quijada de asno todavía fresca, extendió la mano, la tomó y mató
con ella mil hombres. Entonces, Dijo Sansón, con una
quijada de asno los amontoné a montones, con una quijada de
asno he matado a mil varones. Este versículo 16 en el original
hebreo también rima, también lleva rima, también está escrito
a manera de poema. En muchas traducciones no nos
hacen el favor de traducir este pasaje respetando la rima y la
poesía del original. pero en esta versión actualizada
que les estoy leyendo si lo hicieron dice con una quijada de asno
los amontoné a montones con una quijada de asno he matado a mil
varones lo mismo pasa en el libro de los salmos muchos pasajes
están escritos con rima y poesía que es muy difícil de mantener
en la traducción pero cuál es el punto aquí en qué circunstancias
está componiendo poesía Sansón Leemos ahí mismo, más adelante,
en los versículos 18 y 19, que Sansón termina tan agotado después
de matar a mil hombres con sus propias manos, con una quijada
de asno, que siente que se está muriendo. Leemos, teniendo mucha
sed en 18, teniendo mucha sed, Sansón clamó a Jehová diciendo,
tú has dado esta gran liberación por mano de tu sievo y ahora
he de morir de sed y caer en mano de los incircuncisos? el versículo 19 indica que estuvo
a punto de desmayarse por la deshidratación siente que va
a morir de sed y Dios le da a beber milagrosamente pero en este estado
de agotamiento total deshidratación al punto de desmayarse todavía
tiene la capacidad mental de componer un poema sobre lo ocurrido
entonces Sansón no era un tonto ni era débil intelectualmente.
Sus caídas, como veremos, se debieron a su debilidad ante
la tentación y su debilidad ante sus pasiones y concupiscencias. No se debió a debilidad mental. Esto nos trae a nuestra primera
lección en la vida de Sansón. Estas lecciones no van en orden
Si van en orden, las últimas dos son las más importantes,
como veremos, pero no van necesariamente en orden ni de la historia de
Sansón, ni en orden de importancia a las demás. Esta es la primera
lección en la vida de Sansón. Veremos nueve lecciones, con
la ayuda de Dios. Esta es la primera. Así como
lo hizo con Sansón y la Quijada de Burro, Si estás sirviendo
a Dios en donde estés, si estás llevando a cabo Su voluntad en
tu vida, Él te dará las armas necesarias para vencer. Puede
ser la cosa más insignificante, pero Dios te dará los instrumentos
y las armas que necesites para llevar a cabo Su voluntad. sea lo que sea que tengas que
hacer. Dar un buen testimonio, dar razón
de la fe que hay en ti, predicar, andar sabiamente ante el mundo,
luchar en batallas espirituales. Dios te va a equipar con lo que
necesites, como lo hizo con Sansón y la Quijada de Burro, como lo
hizo con David y su onda, que usó para enfrentar al gigante
y derrotarlo. y muchos casos más. Muchos tememos
arriesgarnos para servir a Dios. ¿No les ha pasado esto? ¿Ven
una oportunidad para servir a Dios? ¿Una oportunidad para hacer testimonio
a alguien? ¿Una oportunidad para comprometerte
a algo en la iglesia? Y sentimos miedo. No queremos arriesgarnos. Sentimos
la carga, sentimos la responsabilidad, vemos la oportunidad, pero nos
excusamos diciendo cosas como, yo no puedo hablar, yo no puedo
ser lucisal, es que yo no soy ningún David, hermano. Es que
yo no soy ningún Sansón. No estoy equipado. No tengo las
armas para hacer esto. Pero tu temor está mal fundado,
y no es más que una excusa que seguirás usando a lo largo de
tu vida. Conforme no la enfrentes, seguirás
usando esta excusa una y otra vez. Si servir a Dios dependiera
de ti y de tus fuerzas, estarías en lo correcto. Entonces sí,
mejor no te arriesgues. Entonces sí, no vas a poder,
pero no depende de tus fuerzas, ni de tu sabiduría, ni de tus
capacidades. El mismo Sansón, con tanto poder,
con tanta fuerza, el mismo Sansón reconoció que en esta, la que
consideraríamos su más grande batalla antes de morir, la victoria
fue de Dios, no de él. Dios le dio todo lo necesario
para vencer. Leímos que Sansón le dice a Dios
en 18, Tú has dado esta gran liberación. Tú has dado esta
victoria por mano de tu siervo. Entonces, la próxima vez que
estés dudando si puedes servir a Dios o si te atreves a servirle
en una oportunidad que te ponga enfrente, recuerda esto, Él te
va a equipar para servirle. Él te va a dar las armas, no
para buscar el éxito terrenal, ni para hacerte rico. Si estuvieran
aquí en una congregación que predica el evangelio de prosperidad
o algo así, te estarían diciendo, sí, Dios te va a dar las armas
para salir y hacerte rico, y te va a salir las armas para ir
a tener éxito en el trabajo, para tener gloria para ti. No,
no para eso. Dios no te va a dar la victoria
para eso. pero si te va a dar la victoria
si le quieres servir para servirle a el te va a dar las armas para
servirle a el el mandamiento mas repetido por cristo en los
evangelios o mejor dicho la prohibicion mas repetida por cristo en los
evangelios es la prohibicion a temer el mandamiento no temas
no temais entonces no temas servir a Dios. Él proveerá lo que necesites. Él nos sostendrá. La segunda
lección para nosotros en la vida de Sansón es una lección más
triste. La mayoría de las lecciones en
su vida son tristes, como veremos. La lección es esta. Aun padres
creyentes temerosos de Dios, aun padres creyentes temerosos
de Dios pueden tener hijos pródigos. y descarriados. La Biblia no
garantiza que si obedecemos a Dios y criamos a nuestros hijos según
la palabra, todos llegarán a ser salvos. Algunos de los más grandes
siervos del Señor han tenido hijos pródigos que les han roto
el corazón. Pero sí hay un principio en este
asunto, hay una gran lección en la vida de Sansón que vamos
a ver, que vamos a notar hoy. Un principio que nos aplica a
nosotros si somos padres. Vean, la madre de Sansón temía
a Dios. Era una creyente fiel. Dios le
dijo que su hijo sería Nazareo desde su vientre, y que por lo
tanto debería guardarse y prepararse ella, ya que su hijo sería Nazareo. En todo el capítulo trece de
jueces vemos que era una madre buena, dedicada, y temerosa de
Dios. Incluso vemos, estamos en 13,
incluso vemos en el versículo 23, que tenía más entendimiento
y sabiduría espiritual que su esposo, que también temía a Dios. Después de recibir el mensaje
sobre Sansón del ángel del Señor, que era una manifestación de
Cristo en su estado preencarnado, su esposo le dijo en jueces 13,
22, Manoá dijo a su mujer, ciertamente
moriremos porque hemos visto a Dios. Pero su mujer le respondió,
si Jehová hubiera querido matarnos, no habría aceptado de nuestras
manos el holocausto y la ofrenda, no nos habría mostrado todas
estas cosas, ni ahora nos habría anunciado esto. Sansón tuvo una
madre temerosa de Dios, También tuvo un padre temeroso de Dios,
leemos ahí mismo en 13, versículo 8. Entonces, Manoa imploró a
Jehová y dijo, oh Señor, te ruego que aquel hombre de Dios que
enviaste venga de nuevo a nosotros y nos enseñe lo que debemos hacer
con el niño que ha de nacer. El papá de Sansón buscó a Dios,
oró y buscó guía de Dios para criar a su hijo. Sin embargo,
a pesar de padre y madre fieles, Sansón crece para ser rebelde,
para estar centrado en sí mismo. Encontramos cosas en su vida
como lo del siguiente pasaje, jueces 14, que muestran el tenor
y el patrón general que encontramos en la vida de Sansón, jueces
14.1. Entonces Sansón descendió a Timnat
y vio en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos. Cuando
regresó, se lo contó a su padre y a su madre diciendo, he visto
en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos, ahora
pues tomádmela por mujer. Pero su padre y su madre le dijeron,
¿no hay una mujer entre las hijas de tus parientes? ¿Ni entre todo
nuestro pueblo para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos
incircuncisos? Pero Sansón dijo a su padre,
tómala para mí, porque ella me gusta. Aun padres creyentes pueden
tener un hijo pródigo. Vimos en la vida de Caín que
la fe no se hereda. Sansón vivía según lo que veían
sus ojos, según sus antojos, según la feria de vanidades,
a pesar de su crianza cristiana, a pesar de la influencia de sus
padres cristianos. Sansón vivía siguiendo sus apetitos
y pasiones pecaminosos. Entonces, algunos estarán escuchando
esto y se preguntarán, entonces, ¿cuál es el punto de esforzarnos
con nuestros hijos, hermano? ¿Cuál es el punto? Si no hay
garantías, si a pesar de todo se pueden apartar, ¿cuál es el
punto de ser tan cuidadosos y estorbarles en sus pecados, y luchar con
ellos, y esforzarlos tanto por criarlos, según la palabra? El punto, la lección, el principio,
es éste. Si eres padre, si eres madre,
has de poner mucha atención. Si como padres, Hemos hecho todo
lo que podemos en obediencia a Dios. Si nos hemos esforzado
de todo corazón por criar a nuestros hijos en el temor del Señor y
estorbarles en sus pecados y sus rebeldías, entonces tenemos razón
para orar. Aunque tus hijos ya no estén
contigo, aunque ahora sean adultos viviendo en pecado y rebeldía,
aunque hayan renunciado la fe de sus padres para vivir en la
feria de vanidades lejos de la iglesia, porque ellos nunca se
entregaron realmente a Cristo. Si como padre o madre puedes
acudir al Señor y decirle, Señor, Tú sabes, Tú sabes que hemos
hecho todo por dar buen testimonio entre nuestros hijos y vivir
en santidad ante ellos. Señor, tú sabes que hemos buscado
con todas nuestras fuerzas enseñarles tu palabra y tus caminos. Desde
su juventud hemos estorbado sus pecados y les hemos dirigido
a Cristo. Hemos orado por ellos consistentemente. Si como padre o madre puedes
decir esto y puedes confesarlo delante de Dios, entonces tienes
motivos para aferrarte a las promesas de Dios. y esperar que
Dios salvará a tu hijo o hijos a su tiempo, a su tiempo. Si por el contrario, lo único
que podemos decir es, Señor, perdóname. Señor, perdóname por
mi negligencia. Perdóname porque he sido permisivo
ante todo tipo de pecados en mis hijos. Perdóname porque he
criado a mis hijos según la sabiduría del mundo. en vez de la sabiduría
de tu palabra, a mi manera. ¿Qué esperanza tendremos? ¿Qué
esperanza tendremos más que ver que nuestros hijos repitan nuestros
propios pecados? Entonces, hermanos, que nada
nos robe de poder arrodillarnos ante Dios con una conciencia
limpia en este asunto para pedirle la conversión de nuestros hijos. La tercera lección en la vida
de Sansón es esta. Dios nos puede dar muchos talentos,
pero poca gracia. Dios nos puede dar muchos talentos,
pero poca gracia. Hay muchos individuos en este
mundo dotados de muchos talentos, pero que gozan de poca o ninguna
gracia, para usarlos correctamente glorificando a Dios. Dios, por
su Espíritu, da diversos talentos y gracias a cada individuo. ¿Cuál es la diferencia entre
los talentos y las gracias del Espíritu, hermano?, preguntarán.
En I Corintios hay tres capítulos que hablan de esto. El capítulo
doce lista los diversos talentos o capacidades que da el Espíritu. El capítulo catorce explica cómo
han de ser usados estos talentos en la congregación, en la iglesia. Y en medio de estos dos, en medio
de doce y catorce, está el capítulo trece. El capítulo, el gran capítulo
del amor que conocemos. Y ahí encontramos fe, esperanza
y amor. Leemos en 13.13 de 1 Corintios,
permanece en la fe, la esperanza y el amor. Estos tres, pero el
mayor de ellos es el amor. Estas son las gracias que el
Espíritu Santo produce en los creyentes. Sin fe, sin esperanza
y sin amor no podemos usar los talentos y capacidades que Dios
nos dé correctamente, para su gloria. Hay muchos hombres muy
dotados en este mundo, pero que carecen de las gracias del Espíritu.
Por eso leemos en 1 Corintios 13, si yo hablas en lenguas humanas
y angélicas y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena
o símbolo que retiñe. Si tuviese profecía y entendiese
todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal
manera que traslada a los montes y no tengo amor, nada soy. Y
si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,
y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor,
de nada. me sirve. Un hombre dotado, pero
sin gracia, no será usado en el reino de Dios, y abusará de
sus dones. Un hombre puede tener el don
de oratoria, el don de hablar en público, pero la falta de
gracia en su vida lo hace La falta de gracia en su vida al
hablar públicamente lo hace completamente inútil para predicar la palabra
de Dios con poder. Tal vez esto no les haya pasado
a ustedes. Por la gracia de Dios, escuchamos
la mayoría del tiempo al hermano Tomás, pero yo visitando iglesias
en todo este país, no tienen idea la necesidad que tienen
de pastores. Escuchas a personas pasar al
frente, muy inteligentes, muy preparadas académicamente, con
muchos dones y talentos, pero no pueden predicar con poder.
Dios no usa lo que hacen para transformar las vidas de otros. El Espíritu de Dios no usa su
predicación. Spurgeon era un excelente ejemplo
de alguien dotado grandemente, tanto de dones como de gracia. Uno de los más grandes predicadores
desde el tiempo de los apóstoles. Pero por muy dotado que fuera,
si Dios no le hubiera dado gracia, nunca lo hubiera usado como lo
usó. Por eso vemos cientos de iglesias
llenas de personas inconversas, donde los pastores son grandes
oradores, pero Dios no usa sus predicaciones para salvar pecadores,
ni para edificar a su pueblo en la verdad, porque carecen
de gracia. La mayoría de las predicaciones
más poderosas que he escuchado en mi vida han venido por vía
de pastores, que tal vez no tengan los grandes talentos y dones
de pastores, celebridades, pero Dios los ha llenado de gracia.
Dios los usa con poder. Sea predicar, sea caridad, exhortación,
intelecto, sea el don que sea, Dios te haya dado a ti el don
que sea, sin gracia será malusado. Así es el caso de muchos. Hay
personas que nos rodean, que podrían ser grandemente usados
por Dios, pero hay poca gracia en sus vidas. Evidenciado por
los pecados que los dominan y los detienen y los descalifican de
servir. Dotados, pero carentes de gracia. Así fue en la vida de Sansón. Dios le dio a Sansón fuerza física. pero fue un esclavo de sus pasiones. Dios le dio inteligencia a Sansón,
pero fue un esclavo de sus pasiones. Dios le dio grandes dones, pero
poca gracia. Sansón se casó con una mujer
filistea inconversa, violando el mandamiento de Dios sólo por
lo que veía en sus ojos. Hizo caso omiso de la palabra
de Dios al buscar esposa. abusó una y otra vez de sus dones
porque carecía de gracia se acostó con una prostituta filistea se
casó con Dalila sabiendo que ella sólo buscaba destruirlo
provocó terriblemente a Dios una y otra vez con su pecado
se reveló una y otra vez y la aplicación de todo esto para
nosotros es lo siguiente Pongan mucha atención. El gran obstáculo
para que tú seas usado por Dios no es que tú no tengas talentos. El gran obstáculo para que tú
seas usado por Dios no es que Dios no te haya dado dones. Es
tu pecado. Es tu pecado. El obstáculo número
uno en la vida de cada creyente que lo detiene de ser usado más
por Dios es su pecado. No pienses, no, es que Dios no
me usa porque no me ha dado talentos. Piensa, Dios no me usa porque
no estoy tratando seriamente con mis pecados. Por eso, para
muchos es el pecado del orgullo. Por eso Dios tiene que dar a
muchos aguijones en la carne, para mantenernos humildes. Para
otros es la flojera, o la codicia, o la lujuria, como fue con Sansón. Puede ser cualquier otro pecado,
pero lo que nos detiene de ser usados es nuestro pecado. Sansón rompió su voto nazareno. No tengo tiempo para ver todos
los textos, pero sabemos que rompió su voto nazareo en todos
los sentidos. Todo indica que bebió vino y
consumió derivados de uva. Se acercó al cadáver del león
que él mismo había matado y permitió que Dalila cortara su pelo. Pecó descaradamente en contra
de Dios. Lo vemos tomando venganza a diestra
y siniestra, como vamos a ver más adelante. Pecó descaradamente
y eso resultó en que fuera usado poco por Él. Vamos a ver cómo
fue que fue usado poco más adelante. Pero hermanos, Dios nos ayude. No a depender de nuestros dones
y talentos. Si tú estás dependiendo de tus
dones y talentos para servir a Dios, para vivir una vida que
le honre, estás mal. No dependamos de nuestros dones
y talentos. O no nos lamentemos porque según
nosotros, Dios no nos ha dotado. Dios no nos ha dado dones. No hagamos eso sino cultivemos
las gracias del Espíritu. busquemos vivir una vida de santidad
y así Dios podrá usarnos seremos un vaso útil para su servicio
la cuarta lección que encontramos en la vida de Sansón es que Dios
se glorificará y hará su voluntad aún a pesar de los errores y
pecados de sus hijos leemos en el capítulo 14 vamos a leer todos
ahí en jueces 14 por favor leemos sobre cuando Sansón se aferró
a casarse con una inconversa filistea. Leemos que su padre
y su madre le dijeron en 1403, no hay una mujer entre las hijas
de tus parientes, ni en todo nuestro pueblo para que vayas
tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos. Pero Sansón dijo
a su padre, tómala para mí, porque ella me gusta. Versículo 4, más
su padre y su madre no sabían. que esto venía de Jehová porque
Él buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo
los filisteos dominaban sobre Israel. Ni siquiera los pecados
de los creyentes pueden estorbar o evitar que Dios haga su voluntad
y se glorifique en todo lo que hace. Dios sabía que Sansón se
dejaría vencer por su lujuria. Sabía que se casaría con una
finistén conversa en desobediencia a su palabra y su voluntad. Aún así, fue glorificado e hizo
su voluntad. Eso no libra a Sansón de su responsabilidad
humana en ningún sentido. No libra a Sansón de las consecuencias
de su pecado. ni de la disciplina divina que
le vendrá resultando en su muerte prematura. Sansón muere de una
forma prematura, pero la voluntad de Dios se hará. Nadie le robará
su gloria, ni obstaculizará sus propósitos. Nosotros tenemos
la oportunidad como creyentes de ser colaboradores en esto,
colaboradores en la verdad. Recordarán que lo vimos en un
sermón hace tiempo, que así se tituló. Pero Dios no nos necesita. Dios no nos necesita. Si no le
servimos, si no colaboramos, ¿nos estamos robando a Él? No. Nos estamos robando a nosotros
mismos, no a Él. En Efesios capítulo 1, yo se
los leo, leemos que Dios hace todas las cosas. según el designio
de su voluntad. La quinta lección para nosotros
en la vida de Sansón la tomamos del acertijo que les dio a los
filisteos. El acertijo es el siguiente. Bueno, vamos a leerlo. Jueces
14, 14. Del que come salió comida. Y del fuerte salió dulzura. y los filisteos no pudieron interpretar
la adivinanza en tres días la solución que le dieron fue manipular
a su esposa y vemos en la solución en el 18 qué cosa más dulce que
la miel y qué cosa más fuerte que el león Sansón se inspiró
en el león que mató donde después encontró un panal de abejas que
habían decidido aprovechar el cadáver del león para hacer ahí
su casa y la lección es esta Hay un principio en este acertijo
de Dios Sansón, un principio bíblico. Dios muchas veces invierte
las circunstancias providencialmente. Hace lo opuesto de lo que esperábamos. Invierte los roles y los resultados
de algo terrible y temible. Sale el bien. Dios saca las mejores
cosas de las peores circunstancias. Y hay muchos ejemplos de esto
en la Biblia. Podemos tomar el ejemplo de Pablo,
que escribió a Efesios, Filipenses, Colosenses, Hebreos, Filemón
y más, encarcelado. El diablo lo quiere en prisión.
El león, el enemigo, lo quiere en prisión, sus enemigos lo quieren
encarcelado, donde ya no pueda predicar, donde ya no pueda hablar,
pero ahí es donde realiza sus más grandes obras para el Señor,
encarcelado. Ahí es donde Dios más lo usa. Entonces, hermanos, la lección
es que no debemos temer el encarcelamiento. No debemos temer enfermedades
físicas, ni ninguna circunstancia terrenal, porque Dios puede usarlas
en nuestras vidas. Dios muchas veces puede usarnos
más, bajo las peores circunstancias. Spurgeon dijo que Dios usó sus
tiempos de enfermedad, e incluso depresión espiritual, donde pensaríamos,
bueno, Spurgeon, híjole, pues fue inutilizado, ¿no? Está enfermo,
está en cama. Pues ni modo, el enemigo quitó
a ese gran siervo de Dios y ahora está inutilizado. Está enfermo,
está deprimido. Y Spurgeon dijo que Dios usó
tiempos de enfermedad e incluso depresión espiritual para llevarlo
a escribir su gran comentario sobre los Salmos, el tesoro de
David. El más grande comentario jamás
escrito sobre los Salmos. Spurgeon mismo dijo que su enfermedad
y su depresión lo llevaron a estudiar los comentarios de los grandes
autores puritanos en la historia, los comentarios que hicieron
sobre el Libro de los Salmos. Y así fue que llevó a cabo la
labor de conjuntar todo lo mejor que encontró en esas obras, buscando
alimentarse primero a él mismo. O sea, no lo hizo en primer lugar
como una gran labor para otros, sino lo hacía para alimentarse
a él mismo en sus tiempos más difíciles, en sus tiempos más
desesperados. Hizo esta labor y después lo
unió todo en su propio comentario. Entonces, del que come, salió
comida. De la enfermedad, de la prueba,
de dificultades y del fuerte. salió dulzura. Este principio
nos debe consolar en cada prueba que enfrentemos. Dios nunca manda
pruebas a sus hijos que no sean para su bien. Las circunstancias
más terribles, cuando el león me ataca, cuando estoy en dificultades,
pueden resultar para tu bien. La sexta lección para nosotros
hoy la encontramos también en este evento del león y la miel.
Leemos, vamos a 14.5, jueces 14.5. Entonces Sansón descendió
a Timnat. Y aquí un león joven venía rugiendo
hacia él. Y el Espíritu de Jehová descendió
con poder sobre Sansón, quien sin tener nada en su mano, despedazó
al león como quien despedaza a un cabrito. Al regresar después
de algunos días para tomar a esta mujer que había escogido, estoy
leyendo ahora en el versículo 8, se apartó para ver el cuerpo
muerto de León, y vía aquí que en el cadáver de León había un
enjambre de abejas y miel. Él la recogió con sus manos y
se fue comiéndola por el camino. Cuando alcanzó a su padre y a
su madre, les dio a ellos también, y ellos comieron. Ya hablamos
de que Sansón había roto sus votos, no voy a retomar ese punto. Lo que queremos notar es el siguiente
principio. El recordar victorias espirituales
y la salvación que hemos visto de parte de Dios en nuestra vida
es bueno. Nos fortalece, nos da esperanza. Sansón regresó a la escena de
la victoria que Dios le dio en esa batalla con el león y salió
fortalecido, salió animado. Hermanos, Dios nos dio una memoria. Si hay algo para lo cual debemos
usarla, muchas veces la malusamos, la usamos para recordar pecados
pasados, para recordar muchas cosas que no deberíamos de recordar,
que deberíamos de dejar atrás, pero si hay algo para lo cual
debemos usarla, si hay algo en lo que debemos meditar, es en
la bondad que Dios nos ha mostrado, salvándonos de circunstancias
desesperadas. por su gracia. Si tú eres creyente,
tienes estas cosas que han pasado en tu vida. Dios te ha librado,
te ha salvado. Debemos recordar las victorias
que nos ha dado, no porque las merecemos, sino por su gloria,
para su gloria. ¿Cuántas veces has pensado, creyente? ¿Cuántas veces has estado en
una situación que dices, de esta no salgo? Hasta aquí, hasta aquí
llegamos. De esta no voy a salir, no hay
forma. Y Dios te libró. Cada que llega una nueva crisis,
cada que llega una nueva prueba, muchas veces llegamos y nos enfrentamos
a ella y es como si Dios nunca hubiera hecho nada en nuestra
vida. Y como si Dios nunca nos hubiera ayudado. Y estamos reaccionando
mal y estamos reaccionando en nuestras propias fuerzas. Hemos,
cada vez que llega una nueva prueba, hemos de meditar en cómo
Dios nos ha bendecido, ayudado y librado antes. Cómo Dios nos
ha salvado, incluso dándonos la victoria. Leemos en el libro
de Salmos las palabras de David, Bendito sea Jehová mi roca, quien
adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra. Como creyentes, hermanos, vean
este principio. Como creyentes debemos aprender
a amar la lucha. Hermano, tú eres creyente, vas
a estar luchando toda tu vida. Todos los días de tu peregrinaje
por el desierto de este mundo vas a estar luchando. Dios te
va a mandar pruebas, luchas, no se van a acabar. Tenemos que
aprender a amar la lucha, amar la batalla espiritual esperando
en Dios. porque nunca se va a acabar en
tu vida esto, nunca se va a acabar. Si no aprendemos a apoyarnos
en Dios, recordando su gracia y su salvación para enfrentar
las nuevas batallas y pruebas que nos llegan día con día, si
no lo hacemos la vamos a pasar muy mal. Dios nos va a tener
que obligar a que lo recordemos. Nos va a tener que forzar a que
recordemos todo lo que ha hecho con nosotros. La vamos a pasar
muy mal. La séptima lección en la vida
de Sansón es otra lección muy triste. De nuevo no tengo tiempo
para leer todos los pasajes, así que tendremos que resumirlos.
Cuando los filisteos le ganan la apuesta a Sansón, dándole
la respuesta a su acertijo sobre el león y la miel, se va enojado,
porque usaron a su esposa para conseguirlo. Se va enfurecido,
va y mata a treinta hombres para conseguir los treinta cambios
de vestimenta que debía por la apuesta que había realizado.
Cuando regresa a buscar a su esposa, su suegro le dice, pensé
que la aborrecías y se la di a tu compañero. Otra vez se va
enfurecido, atrapa a 300 zorras, les prende fuego y los usa para
destruir los campos y los viñedos de los filisteos. ¿Cómo reaccionan
los filisteos? Matan a su esposa. Ahora van
y matan a su esposa y a toda su familia. De nuevo se enfurece
Sansón. De nuevo, y leemos en el capítulo
15 que le dice, puesto que habéis actuado así, ciertamente no pararé
hasta haberme vengado de vosotros. Entonces les hirió en el muslo
y en la cadera con gran mortandad, mata muchos. ¿Cómo reaccionan
los filisteos? Reúnen a todo su ejército, envaden
a Judá. Los hombres de Judá les preguntan,
¿qué pasó? Estamos aquí tranquilos, ¿por
qué vienen o qué? ¿Qué hicimos para provocarlos?
Y esta es la respuesta que dan. Los hombres de Judá preguntan,
¿por qué habéis subido contra nosotros? Ellos responden, hemos
subido para prender a Sansón, a fin de hacerle lo mismo que
él nos hizo a nosotros. Entonces bajaron tres mil hombres
de Judá a la cuada de la peña de Tam y preguntaron a Sansón,
¿No sabes tú que los filisteos dominan sobre nosotros? ¿Qué
es esto que nos has hecho? Él le respondió, lo mismo. Lo mismo que ellos me han hecho
a mí. Eso les he hecho yo a ellos. Espero que vayan empezando a
ver un patrón aquí. Sansón había adoptado la moral
filistea. ¿Cuál era la moral filistea?
Haz a otros como te hicieron a ti. Págales a otros con la
misma moneda. La lección es esta, hermanos. Si sigues este ejemplo de Sansón
en tu vida, arruinarás tu vida. Arruinarás tu vida. Arruinarás
las amistades que más valoras. Arruinarás tu matrimonio. No,
hermano, es que ella me hizo... No, es que mi esposo... Arruinarás
tu matrimonio. Arruinarás esta iglesia. si tú vives pensando no le voy
a hablar porque a mí no me habla cada domingo no lo voy a saludar
porque a mí no me saluda no me voy a interesar por su vida porque
no se interesa por la mía no voy a sacrificarme por él o por
ella aunque yo sé que está en una prueba y en un problema yo
no me voy a sacrificar por él o por ella porque no se sacrificó
por mí Cuando yo estaba en problemas. Cuando vives guiado por venganza.
No hermano, yo nunca he pensado así en venganza, pero no has
actuado así. Esto es venganza. Esto es tratar a otros como te
han tratado a ti. Tal vez tú no pienses y le pongas
el sello de venganza. Es venganza. Cuando vives guiado
por venganza, buscando hacer a otros lo que te hicieron a
ti, estás viviendo como un inconverso. Ninguna amistad. Ningún matrimonio, ninguna iglesia
prosperará así. No prosperarás ni tendrás la
bendición de Dios si vives así. En la vida de Sansón vemos que
esta moral, esta forma de tratar a otros no termina hasta que
todos mueren. O sea, ¿cuál es la conclusión
de yo te hago y tú me dices ahora yo te hago y así? ¿Cuál es la
conclusión? Todos mueren. Terminan muertos
todos. La respuesta de Dios a nuestro
deseo de vengarnos es, no os vengáis a vosotros mismos, amados
míos, antes, dad lugar a la ira, porque escrito está, a mí es
la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Ahora, si no han puesto
atención hasta aquí, si se distrajeron, les pido que pongan atención,
en estas dos últimas lecciones viene lo más importante, La octava
lección que vemos en la vida de Sansón es el debilitamiento
espiritual que trae el persistir en pecado como creyente. Debilitamiento
que frecuentemente es drástico y repentino. Un creyente que
vive atesorando un pecado o pecados sin luchar sinceramente contra
ellos. sin mortificarlos con la ayuda
de Dios, está en terrible peligro de caer drásticamente de un momento
a otro. La caída de Sansón comenzó cuando
se dejó guiar por sus ojos y sus apetitos en lugar de la palabra. Leemos, entonces Sansón descendió
a Tinat y vio, dice que vio en Timnat a una mujer de las hijas
de los filisteos, y le dijo a su papá, tómala para mí, porque
ella me gusta. Hermanos, el debilitamiento espiritual
es algo sutil, es algo que crece sin que nos demos cuenta, porque
como ocurrió con Sansón, nuestro pecado muchas veces no trae consecuencias
inmediatas. Nuestro pecado muchas veces no
trae consecuencias inmediatas. Inicialmente no sentimos ningún
cambio. Todo marcha igual. Todo está
bien. Ninguna diferencia incluso espiritualmente
hablando. Pero vendrá. Vendrá. La aparente falta de consecuencias
lleva a qué? Mayor atrevimiento. No pasó nada
con esto pequeño que dice, ahora voy a hacer algo más grande.
No pasó nada. Todo sigue igual. Sansón empezó
queriéndose casar con esta mujer inconversa, ahora se acuesta
con una prostituta. Al parecer, sin consecuencias. Leemos. Vamos a leer todos en
Cuences 16, por favor. jueces 16-1 Sansón fue a Gaza y vio ahí a
una mujer prostituta y se unió a ella y fue dicho a los de Gaza
Sansón ha venido acá entonces ellos lo rodearon y lo estuvieron
acechando toda la noche junto a la puerta de la ciudad estos
estuvieron en silencio toda la noche diciendo cuando aparezca
la luz de mañana entonces lo mataremos Pero Sansón estuvo
acostado solamente hasta la medianoche. Se levantó a la medianoche y
tomando las puertas de la ciudad con todo y sus postes, las arrancó
con cerrojo y todo, las puso sobre sus hombros y las subió
a la cumbre del monte que mira hacia Hebrón. ¿Qué está pasando
aquí? Parece que no hay consecuencias.
¡Todo sigue igual! ¡Aquí está mi fuerza! ¡Me voy
a llevar las puertas! ¡Voy a hacer un gran show! Mi
pecado no me ha debilitado física ni espiritualmente, eso pensaba
Sansón. No me ha restado poder alguno,
ni siquiera en lo espiritual. Pero la realidad es que Sansón
está al borde de terribles consecuencias. Pérdida de su vista, muerte prematura. Pensar que puedes gozar del pecado
porque no ves consecuencias es fatal. Sólo porque no sientes
ninguna diferencia sólo porque no identificas consecuencias
ni debilitamiento espiritual, no significa que no está pasando. Puedes estar al borde de arruinar
tu vida y destruirte a ti mismo. En la vida de Sansón todo esto
llega a su clímax cuando se casa con Dalila. Y tras la insistencia,
noche tras noche, de su nueva esposa en conversa. Sansón está
tan ciego. No ha pasado nada. He hecho lo que he querido. No
ha pasado nada hasta aquí. He violado todos mis votos nazarenos.
No ha habido ninguna consecuencia. Está tan autoengañado, tan insensible
a su declive y debilitamiento espiritual que se vuelve el autor
de su propia destrucción. Le confiesa a Dalil el secreto
de su poder. ¿Se acuerdan? después de mentirle
tres noches a Dalila que le ruega por favor le amas tienes que
decirme etcétera tienes que decirme y tres veces le dice una mentira
y entran los filisteos que vienen a tomarlo y Sansón se levanta
y así hay una matanza y los humilla y los destroza y llega este punto
cuando Sansón está tan cegado tan confiado que le dice el secreto
entonces vamos a jueces 16 y 17 nos falta muy poco es el último
esfuerzo jueces 16 versículo 17 entonces le descubrió todo
su corazón y le dijo nunca pasó una navaja sobre mi cabeza porque
soy Nazareo de Dios desde el vientre de mi madre Si soy rapado,
entonces mi fuerza se apartará de mí, me debilitaré y seré como
un hombre cualquiera. Viendo Dalila que él le había
descubierto todo su corazón, envió a llamar a los jefes de
los filisteos diciendo, venid esta vez, porque él me ha descubierto
todo su corazón. Entonces los jefes de los filisteos
fueron a ella, llevando el dinero en la mano. Ella hizo que él
se durmiese sobre sus rodillas, llamó a un hombre quien le rapó
los siete mechones de su cabeza, Y entonces ella comenzó a atormentarlo,
pues su fuerza se había apartado de él. Y ella dijo, Sansón, los
Firiseos están sobre ti. Él despertó de su sueño y pensó,
y vean lo que pensó. Saldré como las otras veces.
Saldré como las otras veces. Y me escaparé. Pero no sabía
que Jehová ya se había apartado de él. Entonces los filisteos
echaron mano de él, le sacaron los ojos y lo llevaron a Gaza,
y lo ataron con cadenas de bronce para que moliese en la cárcel.
Sansón nunca volverá a ver, nunca volverá a ver en su vida terrenal
por su pecado, por dar lugar a sus pasiones y ceder en la
batalla contra el pecado. La lección para ti es esta, lo
mismo puede pasar contigo. Si sigues en los pasos de Sansón,
si sigues atesorando tus pecados favoritos, pensando que porque
no sientes ninguna diferencia, entonces no la hay, y no habrán
consecuencias. ¿Cómo termina la historia de
Sansón? Se burlan de él sus enemigos, leemos en el 23. Entonces los
jefes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio
a Dagón, su dios con minúscula, para regocijarse y decían, nuestro
dios ha entregado en nuestra mano a Sansón nuestro enemigo.
25. Y aconteció que cuando el corazón de ellos estaba alegre,
dijeron llamar a Sansón para que nos sirva de espectáculo.
Vamos a burlarnos de él. Vamos a humillarlo al máximo.
Llamaron a Sansón de la cárcel y servía de espectáculo delante
de ellos. Lo pusieron entre las columnas.
Y Sansón dijo al joven que le llevaba de la mano. Déjame palpar,
déjame tocar las columnas sobre las cuales descansa el edificio,
para que me apoyen ellas. El edificio estaba lleno de hombres
y mujeres. Todos los jefes de los filisteos estaban ahí. Y
en la azotea había como tres mil hombres y mujeres que estaban
mirando el espectáculo de Sansón. Entonces, Sansón clamó a Jehová
diciendo, Señor Jehová, por favor, acuérdate de mí. Dame, te ruego,
fuerza solamente esta vez, oh Dios. para que de una vez tome
venganza de los filisteos por mis dos ojos. Enseguida Sansón
palpó las dos columnas del medio sobre las cuales descansaba el
edificio y se apoyó contra ellas, contra una con su mano derecha
y contra la otra con su izquierda y dijo Sansón, muera yo con los
filisteos. Entonces se empujó con todas
sus fuerzas y el edificio cayó sobre los jefes y sobre la gente
que estaba en él y fueron más los que mató al morir Sansón
que los que había matado durante su vida. Sus hermanos y toda
la casa de su padre fueron y lo recogieron, luego lo llevaron
y lo sepultaron entre Zora y Estahol en el sepulcro de su padre Manoah.
El juzgó a Israel durante veinte años. La última lección en la
vida de Sansón es considerar lo que pudo ser. Lo que pudo
ser Sansón sabía y reconocía que su poder venía de Dios. Si
no se hubiera entregado al pecado, si hubiera luchado por mortificar
sus pecados favoritos en lugar de dejarse dominar por ellos,
¿qué pudo haber sido? ¡Qué gran líder! ¡Qué liberación,
qué salvación de parte de Dios, qué pudo haber sido! ¡Qué gran
juez habría sido para su pueblo! Cuán grandes victorias y restauración
pudo haber traído con la ayuda de Dios, pero no pudo ser. Su problema no fue falta de dones
y talentos, fue carencia de gracia, carencia de fe, esperanza, amor,
carencia de santidad, carencia de santidad. Entonces termino
preguntándote, ¿qué hay de ti? que hay de ti. ¿Estás luchando
por una vida santa? ¿Estás cultivando, pidiendo y
dependiendo de Dios de todo corazón para obtener las gracias del
Espíritu, para que seas útil? Porque sin esto abusarás de tus
dones, malgastarás tu vida y terminarás en ruina. Hermanos, que nunca
se diga de nosotros qué pudo ser, lo que pudo ser. Que no se escriba en tu tumba
lo que pudo ser. Dios nos guarde de nosotros mismos,
Dios nos libre de nosotros mismos. Dios nos dé gracia para que se
diga de cada uno de nosotros, ese es un hombre, esa es una
mujer, entregados a Cristo, entregados a buscar su gloria, que no termine
tu vida en un lo que pudo ser. Y por último, una palabra para
quienes están aquí sin Cristo el día de hoy. Si tú mueres en
tus pecados sin Cristo, tu eternidad, no sólo tu vida, tu eternidad
será sellado con un gran lo que pudo ser. Tú has sido advertido,
tú has escuchado el Evangelio, tu vida terminará en un gran
lo que pudo ser. Vamos a orar. Padre, qué terribles lecciones,
qué terribles advertencias vemos en la vida de Sansón. Líbranos de nosotros mismos,
Padre. Límpianos, perdónanos. Danos gracias, Señor, para luchar
en contra de nuestros pecados favoritos. Señor, que nadie se
vaya de aquí atesorando su pecado, pensando que porque ha pecado
una y otra vez y no ha visto nada, y no siente ninguna diferencia,
entonces no vendrá su caída como la caída de Sansón. Padre te
rogamos que no nos permitas auto-engañarnos de esta manera. Y si hay alguien
sin Cristo aquí el día de hoy, Señor, tráelo a Tus pies, muéstrale
Tu gracia, Tu misericordia, muéstrale que en Ti puede tener una vida
útil para Tu gloria, que dure para la eternidad. y que para todo Señor no se diga
lo que pudo ser. Te pedimos esto en el nombre
de Cristo Jesús. Amén.
Lecciones en la vida de Sanson
Series Lecciones en la vida
Que nunca se diga de nosotros. "¿Qué pudo ser…?"
| Sermon ID | 81319132253798 |
| Duration | 1:07:44 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 11:32-34; Judges 13 |
| Language | Spanish |
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