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primera de Corintios, primera
epístola a los Corintios capítulo número 16 y vamos a leer los
versículos 13 y 14 primera de Corintios capítulo 16 versículos
13 y 14, si son tan amables para ponerse en pie y leer la
palabra de Dios? Velad, estad firmes en la fe. Portaos varonilmente y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas
con caridad. Vamos a leerlo todos juntos.
Velad, estad firmes en la fe. Portaos varonilmente y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas
con caridad. Hoy vamos a hablar acerca del
tema Portaos varonilmente. ¿Qué significa eso? Para muchos
de nosotros la palabra varón ya ha desaparecido de nuestro
lenguaje coloquial y diario. En Latinoamérica, sobre todo,
los que tenemos una cultura latina, y no latina porque vivimos en
Latinoamérica, sino muchos de nosotros tenemos mucha influencia
de lo que era la costumbre latina de Europa, sobre todo de la costumbre
que rige en esos países como España o como Italia. Y el hecho
de que esos países han influenciado sobre nosotros, nosotros más
que ellos, hemos desarrollado la cultura del macho. La cultura
del macho es la cultura que ha dañado nuestros países. Los países latinos están dañados
por la cultura del macho. Y hay muchos cristianos, hombres,
que se han convertido a Cristo y han llegado a ser o son cristianos
pero no son mejores cristianos porque siguen siendo machos.
El macho, dentro de lo que es la naturaleza, es el nombre que
se utiliza para el animal, el masculino del animal. Y eso no
nos pone a nosotros dentro del esquema de que fuimos creados
a imagen y semejanza de Dios. La palabra que utiliza la Escritura
para referirse al hombre es la palabra varón. La palabra varón
significa alguien que tiene una autoridad dada por Dios y que
tiene que ejercerla dentro de las esferas bajo las cuales Dios
le mandó a desarrollarla. Y por eso esta noche, esta mañana,
estaremos hablando acerca de cómo un hombre se debe portar
o conducirse varonilmente. oremos padre celestial dios bueno
y misericordioso te damos gracias en el nombre de nuestro señor
y salvador jesucristo porque tú eres nuestro dios que guía
guarda y sostiene nuestra alma gracias mi dios por la fidelidad
o padre de la gloria que tú nos permite vivir por estar en cristo
Pero, Señor, hay tantas cosas que cambiar, hay tantas cosas
que debemos ajustar al diseño tuyo y no al diseño de esta sociedad. Ayúdanos, Señor, a cambiar nuestra
mentalidad en la forma en que nos comportamos en nuestras casas. Concédenos, Señor, por la gracia
y la misericordia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo,
que cambios se han hecho en cada uno de nosotros a partir de hoy. que podamos entender por la revelación
tuya, por tu palabra, por la obra de tu santo espíritu, la
iluminación de tu espíritu, por el entendimiento, Señor, que
tú nos das, cómo podemos nosotros ser hombres, varones, en nuestras
casas y poder guiar nuestras casas como tú, Dios del Cielo
lo quiere. Señor, obra con poder en tus
siervos. Lléname de tu gracia, de tu poder
y de tu espíritu. Incapaz me declaro Señor de poder
exponer por mí mismo las verdades divinas. Confío en Tu palabra
que nos ha dicho, que nos será dada palabra para dar a conocer
con de nuevo la verdad divina. Mi Dios, en esto confiamos. En
el nombre de Jesús. Amén. Siempre el contexto inicial por
el cual una verdad fue dicha nos ayuda a entender bastante
el asunto que tenemos por delante pero la iglesia a los corintos
era una iglesia con muchos problemas con muchos problemas yo le voy
a decir una cosa en un lugar donde hay muchos problemas es
porque faltan varones bajo la alianza de Dios Cuando en un
matrimonio hay muchos problemas, la tendencia es a culpar a la
mujer. Pero lo que yo he visto es que cuando en un matrimonio
hay problemas, el problema mayor es el hombre. Cuando en una iglesia
hay problemas, los problemas mayores lo están causando hombres. Cuando en una nación hay problemas,
los problemas lo están causando hombres. Nosotros los hombres
somos los causantes de los problemas porque fuimos puestos por Dios,
dice el Libro de Génesis, para nosotros señorearnos, ser los
señores. Pero no los señores en el sentido
de hacer las cosas a nuestra manera, sino de señorear, en
el Libro de Génesis significa, ocúpate de mi creación. Eso es lo que significa señorear
ahí en el libro de Génesis. Ocúpate de mi creación, de la
creación de la naturaleza. Ocúpate de la creación animal. Ocúpate también de la creación
humana. Ocúpate de mi naturaleza. Ocúpate de lo que yo he creado.
Te encomiendo que te ocupes en lo que yo he creado. De manera
que nuestra... cuando fuimos hechos fue para
que estemos ocupados en las cosas que Dios ha hecho. Y hoy en día
la mayoría de los hombres están ocupados en las diversiones,
ocupado en el internet, ocupado en la televisión, ocupado en
el entretenimiento, ocupado en tomar cerveza. Allá en nuestro
país ahora se ha dado una moda y es que los colmados, yo no
sé si usted sabe qué significa eso, pero son como las bodegas
aquí. Y entonces ahora en los colmados
han hecho lo que se llaman, ya no le llaman colmados a algunos
de ellos, sino colmadones. Colmadones. Porque han abierto
unas terrazas, un lugares ahí, donde se van, se sientan a tomar
cerveza y a oír bachatas y oír toda esa música. Y ahora la mayoría
de las esposas, cuando los esposos salen del trabajo, le dice ella,
te preparo la cena de la noche. No, no, no, no. Me voy a quedar
con los amigos en el colmadón. Y ahí se ponen a tomar cerveza.
Ha sido tanto el daño que eso ha causado en nuestro país, que
en el año pasado el Presidente de la República dictó un decreto
que decía que no se puede expedir o vender bebidas alcohólicas
después de las 12 de la noche. De lunes, de domingo a jueves
no se puede. Y el viernes y el sábado se permite
hasta las 2 de la madrugada. Habían tantos hogares abandonados,
tantos pleitos, tantas muertes, porque se quedaban entreteniéndose
en el colmadón. y ahí se ponían a tomar bebidas,
se olvidaban de los hijos o llegaban a la casa y las mujeres lo dejaban
y entonces luego ellos se molestaban porque la dejaban y la perseguían
y ellas no querían volver porque él todo se lo gastaba y al final,
como no querían, muchos de ellos las mataban y se mataban ellos.
El problema es porque los hombres están pensando egoístamente La
Palabra de Dios nos dice, allí en el libro de II Timoteo, el
capítulo 3, debe saber esto, que en los posteros tiempos vendrán,
en los últimos días vendrán tiempos peligrosos. Y no es porque va
a haber guerra, porque va a haber hambre, porque van a haber pestilencia,
no. No se refiere a las situaciones sociales que van a causar, sino
al carácter a la moral de los hombres que van a estar al frente
de esa generación. Ellos, dice la Biblia, serán,
recuerda usted, primero, amadores de sí mismos. Por ahí es donde
comienza todo. Amadores de sí mismos. La mayoría de los hombres dicen,
si yo traigo el dinero a la casa, que nadie se meta conmigo. Y
solamente son proveedores económicos. Y luego dice, amadores de los
deleites más que de Dios. Y luego utiliza una palabra que
es avaros. Y la palabra avaros es la palabra
griega philarguros que significa amor al dinero. Los hombres de
hoy en día son amadores de sí mismos, amadores del dinero y
amadores de los deleites. Y ese es el problema principal
que tenemos hoy en día. En la iglesia de Corintios había
muchos problemas, porque era que había muchos machos y pocos
hombres, pocos varones. Y esta sociedad tiene ese problema,
que hay muchos hombres, hay muchos machos y pocos varones. Porque
el varón fue puesto, no se olvide eso, por Dios, para que se señore,
para que el cuide, para que el proteja, para que el dirija toda
la creación de Dios. Por eso dice la Biblia que Adán
hasta los animales le puso nombre, porque él era el que tenía que
estar al frente de eso. Y hoy en día, vuelvo a repetirle,
donde hay problemas, hay hombres que no están haciendo lo que
Dios le puso hacer. Y por eso habían tantos problemas
en la iglesia de Corinto. Por eso habían algunas mujeres,
inclusive, que estaban predicando. Porque esos hombres estaban envueltos
en divisiones. Esos hombres estaban envueltos
en que yo soy de Pablo, o de Pedro, o de Juan, o de Cristo,
o de cualquiera de los apóstoles. Estos hombres estaban pleiteando
en los tribunales. Estos hombres no sabían ponerse
de acuerdo entre ellos mismos. Tenían problemas en su vida matrimonial.
Por eso el apóstol Pablo le escribió en Primera de Corintios 7. Dejaban
a sus esposas por cualquier motivo, por cualquier razón, y él le
tuvo que legislar acerca de eso. Parece que eran hombres carentes
de amor. Porque cuando el hombre se dedica
a las cosas de él y no a las cosas de Dios, va perdiendo el
amor hacia sus hijos, su esposa, las cosas de Dios. y por eso
él tuvo que escribirle el capítulo 13 de primera de Corintios. Estaban
envueltos en cualquier mala doctrina y después de él reclamarle y
decirle que ellos tenían que ocuparse en las cosas de Dios
y de una manera correcta y que las mujeres debían callar en
la iglesia porque no le era permitido a la mujer ejercer dominio sobre
el hombre sino estar sujeta porque ellos estaban desatendiendo todo.
y al final que el apóstol Pablo le corrige y le habla todos los
problemas que encontramos en primera de corintios al final
él le dice le voy a resumir cómo se puede arreglar todo lo malo
que hay en esta iglesia es si ustedes se comportan si ustedes
se conducen de una manera varonil si ustedes llegan a ser los varones
con los que Dios había planeado que ustedes fueran Hermano, si
hay problemas con sus hijos, no le eche la culpa a la mamá.
Si hay problemas en su matrimonio, no le eche la culpa a su esposa. Si hay problemas económicos en
su hogar, no le eche la culpa a nadie. Cuando algo anda mal,
es porque el varón, el hombre, no está haciendo las cosas como
Dios le manda. porque hay una gracia infinita
que Dios da, hay una paz que Dios da, hay una armonía que
Dios produce en un hogar que no importa como sea la esposa
o como sean los hijos, hay una gracia que Dios da especial cuando
el hombre se dedica a hacer lo que Dios le ha mandado hacer.
Dios va a dar una gracia especial para que en ese hogar haya armonía.
No importa que ese sea un hogar cristiano o sea un hogar no cristiano. Usted y yo conocemos hogares
de gente no cristiana, donde el hombre hace las cosas como
deben ser y usted ve que usted entra a ese hogar y hay como
armonía, hay paz, las cosas van bien, ellos progresan, echan
adelante. A veces el problema viene cuando,
y muchos yo lo he visto, muchas mujeres han pasado por experiencias
desagradables, se casan, dos o tres veces, se convierten a
Cristo y no se quieren someter a su marido. Porque están pendientes
a las experiencias desagradables y dicen, para que este hombre
se vuelva a enseñorear de una manera negativa de mí, pues yo
siempre voy a tener una actitud como desafiante. Y yo le digo
eso, hermana, aunque usted haya tenido experiencias negativas,
como quiera, recuérdese el patrón de Dios. Recientemente, fue una
pareja que yo había aconsejado mucho y me dijeron, pastor, quisiera
que usted nos aconsejara porque tenemos serios problemas. Y yo
le dije, había orado mucho al Señor por ellos y Dios puso algo
en mi corazón. Y yo me le acerqué y le dije, bueno, yo creo que
ustedes han llegado a un punto en que cada cual tiene que coger
su lado. Váyanse, usted váyase. Usted
váyase para su casa, usted váyase para la suya, de su mamá, ustedes
desaparezcan y dejen eso. Oh, pastor, como no esperábamos
eso de usted. Claro. ¿Saben qué? Cuando alguien no quiere hacer
las cosas como Dios dice, no queda de otra. El problema es que ustedes no
quieren hacer las cosas como Dios dice. Y yo les voy a decir
algo. Yo no les voy a seguir ayudando si ustedes no hacen
las cosas como Dios dice. Porque hay gente que viene para
convencerme a mí. Hay mujeres que vienen buscando
ayuda para convencerme a mí que él es que está mal. Y hay hombres
que vienen para convencer a uno de que ella es que está mal.
Y yo le dije, es que ustedes no entienden. Ustedes los dos
están mal. Tú no eres el hombre que debe
ser en la casa y usted no quiere sujetarse. Y yo sé que ustedes
han tenido experiencias previas malas y negativas y por eso están
así a la defensiva. Pero ustedes van a seguir, yo
te veo a ti con el cuarto matrimonio y a ti con el quinto. Y se pusieron pálidos hermanos,
pálidos. Y entonces le dije, ¿Quisieran
ustedes oír lo que Dios dice? Sí pastor. Y comencé a buscar
en la Biblia, a buscar en la Biblia. Y cuando comencé a buscar
en la Biblia, a decirle muchas verdades que se encontraban en
la palabra, fuertes, con algunas cosas que estaban haciendo, bajaron
la cabeza y le dije, y no me hable nadie aquí, no quiero volverlo
a oír más. No, pero escúcheme, no le voy
a escuchar, no me interesa, porque me van a decir más de lo mismo.
Le voy a decir esto, se paran y se van. Y se pararon, oramos, se pararon
y se fueron. Cristiano los dos. Yo me quedé frío y el próximo
domingo, el próximo miércoles fue ella, fue él pero no ella,
y lo llamé a mi oficina y le dije, mi hijo, ¿cómo va la cosa?
Y dice, oh pastor, desde que yo llegué a la casa le dije que
me perdonara. Y ella me dijo, perdóname, pastor, y las cosas
están mejor que nunca. Hay un momento en que tú tienes
que aprender, o tú haces las cosas como Dios dice, o tú vas
a seguir sufriendo por ti mismo. Y le dije a él, óyeme bien, aunque
tú dices que ella tiene esto y esto, pero déjame decirte esto,
tú tienes que arreglar esto en tu vida, y esto, sí pastor, y
esto, y esto, y esto, y yo voy a estar detrás de ti, no voy
a estar detrás de ella, no me voy a hablar de ella, tú y yo
vamos a trabajar juntos, tú y yo vamos a hablar, tú y yo vamos
a conversar, porque yo quiero que tú seas el hombre de la casa.
Si ustedes no van a llegar a un divorcio, dale gracias a Dios.
Porque ya ustedes han hecho lo suficiente como para que estuvieran
cada uno a su lado. Y si ustedes se separan por esos
motivos, ustedes van a acarrear el castigo de Dios, porque ustedes
no tienen ningún motivo para eso. Y yo me digo, sí, pastor,
sí. Y gracias a Dios están caminando
bien. Hermanos, hay un momento en que alguien tiene que decirle
a las personas que tienen que hacer las cosas como Dios dice. Y al hombre, sobre todo, que
es a quien yo más le hablo, usted tiene que portarse varonilmente.
Usted tiene que hacer las cosas correctamente. ¿Sabe lo que dice
la Biblia? Que el hombre, cuando le habla
a su mujer como varón, tiene que hablarle no ásperamente. Yo creo que mientras más fuerte
habla un hombre, más débil y flojo es. Así yo creo. Esos hombres bocones, allá tenemos
un refrán que dice perro que ladra no muerde me perdonen la
comparación pero sólo le digo lo que dicen esos
hombres bocones así no le haga caso el hombre es un hombre varón
habla bien habla correctamente hay tres cosas hermanos en la
que el hombre debe estar ocupado él por encima de la mujer. Él tiene que estar ocupado en
tres cosas por encima de su mujer, que no dependen de su mujer,
que no dependen de su esposa, que son ayudas idóneas, pero
que él tiene que hacerlo sin depender de la ayuda de su esposa,
aunque ella le pueda ayudar. Pero lo que quiero decirle es
que en cuanto a su responsabilidad, Él lo hace no pendiente a si
su esposa le va a ayudar o no, sino que es su deber hacerlo
Él, y que son deberes que encontramos en la Biblia, algunos de ellos,
antes de que existiese mujer. Cuando muchas de las cosas que
Dios le dijo a Adán, se las dijo antes de que llegara Eva. Antes
de que llegara Eva. Y alguna se la dijo, en el momento
que Eva llegó, que él ni le había oído hablar, que ni siquiera
había estado cerca de ella, Dios le advirtió algunas cosas, en
las que yo creo que usted y yo debemos estar ocupados. Mire
conmigo en el libro de Génesis, el capítulo número 2. Génesis capítulo número 2. Génesis capítulo número 2, versículo
número 15. Tomó pues Jehová Dios al hombre
y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre
diciendo, de todo árbol del huerto comerás. más del árbol de la
ciencia del bien y del mal, no comerás de él, porque el día
que de él comiere, ciertamente morirá." La palabra de Dios dice
que Dios le dijo al hombre, antes de que existiese la mujer, le
dijo, de todos los árboles del huerto tú puedes comer, pero
de ese árbol tú no puedes comer. Y más adelante, en el capítulo
3, cuando ya ellos habían pecado, dice la Biblia, en versículo
8 del capítulo 3, y oyeron. ¿Qué significa la palabra oyeron
ahí? ¿En qué tiempo está? Plural. dice, oyeron la mujer
y el hombre la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto
al aire del día y escondiéndose el hombre y su mujer de la presencia
de Jehová Dios entre los árboles del huerto pero oiga como dice
aquí, como dice ahí, lealo conmigo y llamó Jehová a quien? a quien fue que llamó? al hombre
Los dos oyeron la voz, los dos se escondieron, pero cuando Dios
iba a pedir cuenta, ¿a quién le pidió cuenta? Llamó al hombre. En primer lugar, hermanos, el
hombre debe ocuparse de la relación de Dios de él, de su relación de él con Dios,
y la relación de Dios de toda su familia. Él tiene que ocuparse
de guiar espiritualmente de Él, caminar detrás de Dios, ocuparse
de su relación con Dios Él, y ocuparse también de su relación con Dios
de toda su familia, de todos sus hijos, de su esposa. Él debe
estar ocupado en eso. Un hombre que es el varón, que
se porta varonilmente en primer lugar, debe estar ocupado en
su relación con Dios y relacionar con Dios al resto de su familia.
Él debe estar ocupado en eso. Por eso en el libro de Génesis,
como vemos, eso fue lo que Él le dijo. le dijo ahí Dios yo
te voy a dar una orden y te la voy a dar antes yo creo hermanos
que el hombre es el que en la casa recibe la voz de Dios y
él se la comunica a sus hijos él es el que le da la verdad
de Dios a sus hijos él es que le da la voz de Dios a su esposa
recuerda usted en primera de corintios Dios le dice no permito
que la mujer hable en la iglesia Y luego dice, si quiere preguntar
algo, si tiene alguna duda de algo espiritual, dice la Biblia
a sí mismo, vaya y pregúntele al pastor y el pastor le va a
decir. ¿Lo ha leído usted? ¿Así lo dice
la Biblia? ¿Qué dice la Biblia? Vaya a su casa y pregúntele a
quién. A su marido. El problema es que en muchas
iglesias hay mujeres que saben más Biblia que los maridos. Papi, la profesora, la maestra
de la escuela dominical me dijo que Caín se casó con una mujer,
pero que esa mujer... Ay, mi hijo, ve, pregúntale a
tu mamá. Ve, ve a hablar con tu mamá. Vete. Y hay esposos,
hermanos, que no entienden que la responsabilidad espiritual
de la familia descansa en ellos. Que ellos solo se le tienen que
recibir la voz de Dios que ellos son los que tienen que recibir
el mandato de Dios que ellos son los que tienen que guiar
espiritualmente a su familia y que gozo, que bendición cuando
aparece también una mujer que se ocupa de su relación con Dios
y que ayuda a su marido y ayuda a sus hijos pero recuérdese la
mujer es una ayuda la mujer no es la encargada La mujer es la
persona que también necesita la guianza y la dirección del
marido. En los estudios que han hecho,
oiga bien, en los estudios que han hecho los incrédulos sobre
este asunto del matrimonio, y no, cuando hacen esos estudios no
le preguntan a los segmentos que toman, la población que toman
para hacer esos estudios, no es población cristiana. Normalmente
población no cristiana o quien sea. Pero ellos dicen, las mujeres
han puesto en esos estudios que se han hecho, en esas investigaciones,
que una de las cosas que una mujer más anhela es un hombre
que guíe su vida y que guía la vida de su familia. La mujer
le gusta tener un hombre al lado, que sepa para dónde va y a dónde
está guiando a todo el mundo. Amén. Díganme, hermana, que la
estoy ayudando. Están ahí calladitas como que... Pero es así, eso es lo que una
mujer desea, eso es lo que una mujer anhela, encontrarse con
su marido, que tener un marido ahí al lado, un varón, un hombre
que cuando tome una decisión, todo el mundo ve los buenos resultados.
Por lo tanto, sería bueno, sobre todo algunos jóvenes aquí y algunos
que quizás estén casados, que sepan que son los hombres en
el matrimonio. Esos muchachos y hermanas, usted
debe criar a los varones como varones. Hay muchas madres que son las
causantes de que hayan tantos maridos flojos en el mundo. Porque
los crían, no los crían como varones. No los crían como varones. Los crían como, bueno, No las crían como varones. Y
esos muchachos cuando tienen un problema, se los va a decir
a papá, se los va a decir a mamá. Dicen algunos que la razón por
la que Acam, quizás fue así, es porque Acam parece que no
tuvo una madre de ese tipo, porque todo lo decidía esa vez. todo
lo decidía Jezabé. Dice la Biblia en el primero
libro de Reyes que nadie se entregó a hacer la maldad más que a Acán
porque su mujer Jezabé le incitaba. Muchos muchachos hoy en día,
hermanos, no son los hombres que deben ser en sus hogares
porque las madres asumieron el control de ellas porque papá
se fue por la razón que sea y hoy en día no valen que Dios nos
libre, que nuestras hijas se casen con hombres así. Y probablemente aquí en esta
iglesia hay algunos así. ¿Quién sabe? En todas las iglesias hay.
A veces es lamentable que por el hecho de que somos cristianos,
a veces queremos proteger demasiado a los varones. Yo le dije a mi
esposa, de los varones me encargo yo. Tú te encargas de la hija. Y yo me encargo de los varones.
Si yo van a pedir permiso, que me lo digan a mí. ay pastor,
pero usted cree que eso está, eso es como un poquito exagerado,
no, no, no cuando la mamá le dice, cuando la mamá, los hijos
le dicen mamá yo voy a subirme en esa mata a tumbar mangos,
no te subas mijo que te caes y yo le digo súbete que cuando
yo era chiquito yo andaba por esa mata y me tiraba y me subía
por la mata de mangos y tiraba los mangos y eso le da habilidad
al muchacho, eso le da capacidad Cuando iban a la playa, yo los
subía en una cosa como esta, así, y les decía tírate, y ella
les decía, no te tires, mijo, que te puede dar un golpe, y
yo les decía, tírate, tírate. entonces venían y no se querían
tirar y yo me subía con ellos y lo agarraba y me tiraba con
ellos y entonces después le decía tírate mi hijo y ellos con el
corazón afuera se tiraban y después se seguían tirando, se seguían
tirando para que coja valor, para que es un hombre, los hombres
son los que se tiran de ahí, no las mujeres. Las matas de
mango no se tiran, no se tumban tirando piedra, uno se sube hasta
allá arriba y la tira uno, así es. Y cuando yo estaba allá jugando,
nosotros vivimos en un cuarto piso, se ponían los muchachos
a jugar ahí en el parqueo, pelota, y se metían en discusiones. Yo
siempre estaba ahí mirando. Y se ponían en discusiones, y
venía uno y decía a uno de mis hijos, ¿tú quieres pelear? ¿Sabes
lo que hacía yo? Yo me escondía así. Porque ellos de una vez miraban
para allá arriba. Y yo hacía conmigo lo que quería decirle,
tira para adelante, papá, dale. Tira una patada, dale, dale.
para que eche pa'lante él solo. Esa trompadita y esos golpecitos
de niños, eso no van a tumbarle un diente a nadie. Es bueno que
ellos sepan resolver su problema solo en la calle, ahí, que uno
sabe, ¿verdad?, que no son contigueres ni grandes. Yo los dejaba ahí,
ahí, para que ellos, ellos solos, ahí. Yo miraba por una cosita
ahí, por ahí, a ver, para evitar que las cosas fueran mayores.
Porque si no, hermanos, no se hacen hombres. No se hacen hombres. Ay, mi hijo, ven, ayúdame a fregar.
No, no, no, no. Fregar no es para niños, es para
damas. No, no, no. No, no, no. Óigame bien. Óigame bien. De 18 años para
abajo, No lo ponga a fregar, no lo ponga
a lavar, no lo ponga a barrer. De 18 años para abajo. De uno
a 18 años ellos tienen que afirmar su género, dicen los estudiosos.
De los 18 años para abajo, póngalo a fregar, a lavar, a suapiar
o a mafiar, como ustedes dicen. Que hagan todo. Yo en mi casa,
en mi esposa, yo hago todo eso con ella. Yo le ayudo a cocinar,
no, porque ella siempre hay alguien que lo pudiera hacer, pero yo
le ayudo a lavar la ropa, yo le ayudo a planchar, yo le ayudo
a hacer todo. Pero de los 18 años en adelante. Después que
se hagan esos hombres, ya hayan afirmado su género, como dicen
los estudios. Porque si no... Yo lo he tenido
en mi oficina. Hay un pobre muchacho que su
mamá tiene varios hijos, y él es el que se ha encargado de
ayudar a su mamá. Y yo tuve que sentarlo y decirle, tú eres el
que friega en la casa, sí. Tú eres el que cocina en la casa,
sí. Así yo le dije al paso. Y tú eres el que baña a tus hermanitos,
sí. Entonces yo le dije, párate.
Y me le paré en la cara y le dije, tú eres un hombre, ¿oíste?
¿Tú sabes lo que tú tienes ahí abajo? ¿Sí? Me perdonan, hermanos, que se
lo estoy diciendo así. ¿Tú sabes lo que Dios te puso ahí? Sí.
¿Y tú sabes para qué Dios puso eso? Sí. Bueno, eso es por una
mujer un día. Tú eres un hombre, aunque tú
hagas hecho eso, tú eres un hombre. Porque la mamá fue llorando,
diciendo, Pastor, tengo dudas de mi hijito. yo no estoy viendo
algo bien y le dije, hermana, es que eso no se hace y yo tengo
que acercarme a él y decirle, toma papá y lo ayudo económicamente
y trato de ser, como son una familia muy cercana trato de
ser como la figura masculina de él y le hablo y le digo, ven
acá, camina no, camíname derecho y cuando tú me hables, no me
hable así, no, háblame así porque él viene y me dice, pastor y
yo le digo, qué, qué, dime, qué, qué ¿Qué? Si hermanos, yo no
se crean, eso no es machista decirle a los niños que no. Yo
a mis hijos nunca los dejé que fregaran, pero ahora yo les digo,
mira papá, ayuda a tu mamá a fregar los trastes, si papi, si, si.
Coge la escoba y ponte a barrer, si, si papi, si. Tu tienes que
aprender a planchar, si, si papá, ya. Esas ropas tu las puedes
lavar en la lavadora por ti, si, si, si. Ya, pero ya son hombres,
ya, ya. Nosotros necesitamos, hermanos,
los hombres necesitamos criar a nuestros hijos que sean hombres.
Y ustedes, damas, hermanas, no se metan. No sé si me escucharon. No se
meta en eso. De los varones, que se encargue
el varón, el papá. Déjelo. De los permisos y de
todo. Déjelo. Déjelo. Tiene riesgo. Cuando iban a manejar. Ay, no,
no lo deje guiar solo. Vete, mijo, vete. Guía. ay pastor, ¿qué usted hace? Me
pongo a orar, señor cuídalo, guárdalo y proteja. Pero que
se vaya, que aprenda, no es que me duele, que no le pase algo,
yo estoy pendiente y mire lo que yo hago. Como nosotros vivimos
en una cuarta y allá se ve por el medio de la calle el edificio,
porque el edificio donde nosotros vivimos es que termina la calle,
a veces llegan, se van con los muchachos de la iglesia y son
las doce de la noche y no llegan. Pero yo sé, me han llamado, están
con la casa del hermano fulano, comiendo algo, jugando, haciendo
algo de jóvenes cristianos. Y déjeme decirle, bueno, yo no
sé cómo es aquí, pero sería bueno que usted le dé cierta libertad
a los jóvenes cristianos, cierta libertad, bajo control de un
encargado o algo, para que ellos disfruten la vida cristiana en
amor, pero con cuidado, ¿verdad? Con cuidado. Y yo me quedo ahí.
Y hermano, yo me he sabido quejar ahí hasta las doce de la noche,
cayéndome de un sueño. Y cuando yo los veo que vienen
en el carro, Yo voy y me escondo. Y entonces me tiro en la cama.
Cuando yo oigo que suena la puerta, que abre la puerta ya, y entran,
y la cierran, yo me tiro en la cama así. Y van y me dicen, papi. Y yo, ¿qué, qué, qué? ¿Qué pasó? ¿Qué fue, mi hijo?
¿Qué? ¿Qué? Ay. ¿Y qué hora es? Oh. ¿Todo bien? Sí, póngale la llave
allí. Acuérdate. Sí, gracias, papi. Toma. Para
que se hagan hombres. para que sepan caminar en la
calle, chequear a hacer, hacer esto por acá, hacer lo otro por
acá. Hermanos, eso así debe ser. Así es como debemos criar a nuestros
hijos. El hombre que se porta varonilmente es un hombre que
cría a hombres. Y le dice a la esposa, déjame
los varones a mí. en esos aspectos hay otros aspectos
que usted sabe que la dama participa y ayuda y la mamá es un gran
complemento para ayudar y equilibrar y darle mucha sabiduría a los
hombres y todo eso y así debe ser a los muchachitos pero hermanos
nosotros necesitamos guiar a nuestros hijos en nuestra relación con
Dios necesitamos ayudar a nuestros hijos a que ellos puedan entender
la voluntad de Dios para su vida necesitamos nosotros los hombres
hermanos encargarnos del altar familiar en la familia. Necesitamos nosotros crecer mucho
espiritualmente. Lamentablemente en muchos hogares
cristianos, la mujer lee más la Biblia y ora más que muchos
hombres. En mi casa, mi esposa no lee
más la Biblia que yo. Yo no estoy orando como pastor.
yo no leo lo que uso la biblia para estudiar es otra cosa pero
mi vida personal yo me levanto temprano y abro mi biblia y me
pongo a leer la palabra de Dios y leo más capítulos que mi esposa
y duro más tiempo orando que mi esposa porque yo necesito
recibir más que mi esposa para poder darle a ella y a mis hijos
Y eso es lo importante, que el hombre sepa que él necesita recibir
más de Dios, buscar más de Dios. Que no sea mi esposa nunca ha
dicho, date rápido que nos vamos para la iglesia. No, yo soy que
le digo a mis hijos, levántense mis hijos, vamos para la iglesia,
cámbiense, arréglense. Pónganse esto, háganlo otro.
Y estoy ahí con mi esposa. Mi amor, ¿en qué te ayudo? Dime,
el desayuno, ¿qué hacemos para que estemos a tiempo para la
regresa? Deja la cena tranquila, no te preocupes, vámonos, ven,
porque tenemos que ir a la casa de Dios. ¿Pero qué tengo cosa
que hacer? Yo te ayudo cuando vengas. ¿Tengo que planchar el
uniforme de los niños? No, no, yo te lo plancho. El
hombre que guía espiritualmente a su familia se sacrifica para
que espiritualmente su familia pueda estar en las cosas de Dios.
Y usted y yo tenemos que hacer eso. Usted y yo tenemos que ocuparnos
de eso. Usted y yo no podemos esperar
que sean nuestras esposas que se ocupen de eso. Dios le dijo
a Adán, tú vas a hacer esto, y tú tienes que tener cuidado,
Adán, porque aquí es que yo te voy a pedir cuenta. No es a Eva. Y ya usted lo vio, que Él le
dio este mandato antes de que Eva estuviera, y luego cuando
lo llamó fue a Él. ¿Sabe usted cuál fue el problema
de Loh? lo trajo desgracia a su familia
porque él no fue óigame bien no el padre que él debía ser
hermanos yo le he dicho a los hermanos de la iglesia usted
quiere ser un buen esposo bueno yo le digo oiga como yo le digo
no lea libro para ser un buen esposo no se esfuerce en ser
un buen esposo ni una buena padre no no no ni una buena madre olvídese
de eso tranquilo Esfuércese en ser un buen cristiano. Es imposible
que alguien sea un buen cristiano y no sea un buen padre. Es imposible
que una persona sea una buena cristiana y no sea una buena
madre, una buena esposa. La calidad de esposo o de esposa,
de madre o de padre que tú eres, te va a decir la calidad de cristiano
que tú eres. Hay mucha gente que no se da
cuenta que dependiendo de cómo esté su crecimiento espiritual,
ese tipo de padre o de madre va a ser. Si tú no eres una buena
esposa, si tú no eres un buen esposo, eso dice que tú no eres
un buen cristiano o una buena cristiana. Así de sencillo, hermanos. Porque cuando usted sabe lo que
hizo Adán, cuando Adán debió decirle a Eva y estar velando
por Eva y estar cuidando por Eva para que Eva no tuviera que
tomar esa manzana o ese fruto y comérselo y también dárselo
a él. Porque fue a él que Dios le dio
la encomienda. Y Lord metió a su familia a Sodoma,
vio lo que le pasó en Sodoma, que Abraham tuvo que irlo a buscar
y rescatarlo, se llevaron preso. Y en vez de decir, no, esto es
una señal de Dios para que yo saque a mi familia, no, él se
quedó ahí. Y al final, aunque salió con
su familia, su esposa, ya usted sabe lo que le pasó, y a sus
dos hijas, ya usted sabe lo que le pasó. Lo mismo pasó con Elí. Elí dice la palabra de Dios,
que Elí, Dios le dijo a Elí, Tú sabes una cosa, a ti te estoy
llamando la atención, porque tus hijos han blasfemado contra
Dios y tú no los has estorbado. La Biblia inclusive dice que
el arde deber de un padre, dice en el Pentateuco, que si veía
a unos hijos que hacían algo malo y los corregía y no le hacía
caso, lo llevaban de los jueces. Y si no hacía caso, ¿qué tenían
que hacerlo? Apedrearlo. Tenían que apedrearlo. Y era
el Padre que tenía que sacarlo. Y usted y yo necesitamos, hermanos,
entender que somos los que debemos guiar espiritualmente a nuestra
familia. Pero para guiar espiritualmente
a nuestra familia tenemos nosotros que crecer, que amar al Señor,
que dedicarnos al Señor, que dedicarnos a vivir para Dios,
a dedicarnos a caminar con Dios. Viene conmigo en el libro de
Job, el capítulo número uno. Libro de Job, capítulo número
uno. Un hombre que se porta varonilmente está ocupado, no solamente en
su relación con Dios, sino que él está ocupado en todo lo que
es la vida de su familia y de sus hijos. Libro de Job, capítulo
número uno, dice la palabra de Dios, hubo un varón en la tierra
de Uz. ¿Cómo es que dice aquí? ¿Hubo
qué? ¿Hubo qué? No dice macho, dice un varón
en la tierra de Uz llamado Ho y era este hombre perfecto y
recto y temeroso de Dios y apartado del mal. Él. No dice su esposa,
no dice sus hijos, dice Él. Era un hombre perfecto, era un
hombre recto, era un hombre temeroso de Dios, era un hombre apartado
del mal. Y nacieronle siete hijos y tres
hijas. Y su hacienda era siete mil ovejas,
y tres mil camellos, y quinientas yuntas de bueyes, y quinientas
asnas, y muchísimos criados, y era aquel varón grande más
que todos los orientales. e iban sus hijos y hacían banquetes
en sus casas, cada uno en su día, y enviaban a llamar a sus
tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. Y acontecía
que, habiendo pasado el turno, los días del convite, Job enviaba
y santificaba a los Y levantabase de mañana y ofrecía holocaustos
conforme al número de todos ellos, porque decía Job, quizás habrán
pecado mis hijos, y habrán blasfemado a Dios en sus corazones. Y de
esta manera hacía, ¿cómo? ¿Cómo lo hacía? Todos los días. Este era un varón. El ser es un varón que estaba
encargado de sus hijos. Estaba al frente de sus hijos. Cuidaba y protegía a sus hijos. Estaba pendiente de lo que hacían
sus hijos y llevaba espiritualmente la sanidad y la limpieza a sus
hijos. Este hombre, Job, era un verdadero
varón. Sus hijos andaban y disfrutaban
la vida porque había una protección espiritual, había una cobertura
espiritual que estos hijos tenían y esa cobertura espiritual era
su padre. Y nosotros como padres hermanos
tenemos que hacer una cobertura espiritual para nuestros hijos.
Nosotros como hombres debemos hacer una cobertura espiritual
para que cualquier cosa que pudiera pasar en su vida, arreglarla,
oiga bien, el mismo día. El mismo día. Hay algunos padres que les gusta
dejar las cosas para después. Hay algunos padres que no les
gusta entregar con los problemas de los hijos. Hay algunos padres
que prefieren seguir criando a sus hijos como ellos nos criaron
nuestros padres. Sabe, la mayoría de nosotros,
hermanos, tenemos una imagen de lo que es un padre completamente
equivocada. Y esa imagen la hemos recibido
de nuestros padres. Nuestros padres, gracias a Dios,
yo le doy muchas gracias a Dios por mi papá. Es un hombre bueno,
como uno lo puede decir humanamente hablando yo lo quiero mucho,
mis hermanas lo queremos mucho pero mi papá cometió muchos errores
porque no era cristiano en esa época y un día mi papá me dijo hijo
nunca hagas tal cosa como yo hice a veces hermanos nosotros seguimos
repitiendo el mismo tipo de vida que nuestros padres repitieron.
Yo hablé con un muchacho cristiano que, siendo recién creyente,
recién convertido, varias veces tenía que llamar la esposa a
su pastor porque él le pegaba a la esposa. Y yo le pregunté,
¿y por qué tú le pegas a tu esposa? Me dice, yo vengo de un hogar
donde mi papá le pegaba a mi esposa. a su esposa, a mi mamá. Y nosotros somos cinco hijos,
o cuatro hijos varones, y solamente el mayor no lo hace. Después
todos nosotros le damos golpe a nuestra esposa. A veces venimos de hogares donde
papá tomaba. Y como usted sabe, los estudios,
los que estudian lo que se llama la familia alcohólica, dicen
que si usted viene de un hogar alcohólico, usted siempre va
a ser un alcohólico. Siempre. Ellos dicen que hay dos tipos
de alcohólicos, alcohólicos mojados y alcohólicos secos. Alcohólicos mojados llaman ellos
a los que toman porque su papá tomaba. Y alcohólicos secos ellos
llaman que no toman Porque odian el alcohol, pero tienen las conductas
de un alcohólico. Agresión, amargura, enojo, indiferencia. Y quizás usted viene de un hogar
alcohólico y dice, bueno, yo nunca tomé. Pero hay que ver
cuáles son sus conductas. Hay que ver cómo usted se está
comportando con sus hijos o con su esposa. Porque el alcohol
obliga a todos los hijos a asumir un rol de supervivencia los que
algunos llaman que son poses de supervivencia o mecanismos
de defensa para poder sobrevivir en medio de un hogar tan problemático
como el hogar del alcohólico, y se quedan actuando así toda
la vida. Pero como ya ustedes y yo estamos
en Cristo, la Palabra de Dios dice que somos nuevas criaturas.
Sería bueno que el pastor de esta iglesia y yo estuviéramos
predicando todos los domingos sobre qué significa ser nueva
criatura en Cristo. Yo creo que si hay un pasaje
de la Biblia del que pudiéramos pasar 20 años predicando domingo
tras domingo, qué significa ser nueva criatura, nunca nadie terminaría. Porque hay tantas cosas que cambiar
en nuestras vidas, y oiga bien, cambiarlas a tiempo. cambiarlas
a tiempo para que cuando nos demos cuenta no podamos decir,
como mucha gente dice, si yo hubiese sabido eso cuando mis
hijos estaban pequeños, si yo hubiese sabido eso antes de yo
casarme. Pero hermanos, en Cristo siempre
está la posibilidad segura de que si usted cambie, Dios le
va a ayudar a quitar muchas de las heridas que son causadas
precisamente por lo que hemos hecho antes de conocerle a Él.
Usted no se imagina, usted no se puede imaginar cómo es la
obra del Señor, la gracia de Dios. Si usted es un mal padre,
y usted reconoce que ha sido un mal padre y usted reúne a
sus hijos y le dice hijo mío perdóname porque yo le he fallado
en esto, en esto, en aquello usted verá que sus hijos no solamente
le van a perdonar sino que ellos van a cambiar mucho del cambio
de nuestros hijos va a depender del cambio nuestro porque muchas
actitudes de los hijos poco malas son como formas de ellos mostrar
su disgusto por la forma en que nosotros como padres le formamos,
le criamos y le ayudamos. Yo tengo 22 años trabajando en
colegios y cuando yo miro a estos niños aquí parados tengo que
comenzar a mirar, a reírme porque solamente con yo verles la cara
a algunos de ellos hermanos honestamente yo le puedo decir muchas cosas
que están pasando en la vida de ellos. Yo se lo puedo decir.
A uno le enseñaron a poder entender lo que se llama el lenguaje no
verbal. Lo que la gente no dice con los labios, pero lo muestra
con su forma de hablar, su forma de ser y muchas otras cosas más. Eso le enseñan a uno en todo
este asunto de educación y de trabajar con personas. Y yo le
puedo decir que cuando yo veo a los niños allá en el colegio,
yo me le acerco y le puedo decir, ven acá papá, y esto, mi hijo,
y aquello, mi hijita, y lo otro. A veces yo estoy parado dirigiendo,
cantando el himno nacional, que lo cantamos antes de comenzar
las canciones, y hay niñas que me dicen, niñas de kindergarten,
de maternal, me dicen, ¿cómo está usted, pastor? Pero hay
otras que vienen corriendo y se me abrazan de las piernas. o
me dicen, denme un beso, pastor. Y si son hijos de los hermanos
de la iglesia, yo juego con ellos. Pero imagínense, son hijos de
gente que yo ni sé quiénes son. Yo me quedo frío así. Ni me atrevo
a ponerle la mano, pero ya se me abrazan de las piernas. ¿Y
sabe lo que significa eso? Que están buscando un papá. Y cuando uno se mete a mirar
el récord de ellos, ya uno sabe, viven sin papá, su papá se va
de viaje, su papá no lo conocen y andan buscando un padre. Y
como eso les puedo decir muchísimas otras conductas que reflejan
que a un hijo le ha faltado un padre, que a un hijo le ha faltado
porque mire, aunque es importante, óigame bien, aunque es importante
y diríamos más importante muchas veces, muchas veces la mamá Pero
vamos a ser honestos, hay abuelas que hacen el rol de madre también. tías que hacen el rol de madres
también. Se puede fácilmente encontrar
una madre sustituta, pero nunca se puede encontrar un padre sustituto. Nunca, ni padrastro, ni tío,
ni nadie puede sustituir la figura masculina de un hombre en la
vida de los hijos los primeros siete años de su existencia.
Nadie lo puede sustituir. La mamá, ya le digo, como las
mujeres tienen ese corazón de madre, y yo he visto en nuestro
país, usted sabe, madrinas que han criado, tías que han criado,
primas mayores que han criado, nanas que han criado. Yo he visto gente llorando más
por su nana que por su mamá, llorando más cuando se mueren
que por su mamá. Pero cuando falta papá, nadie
sustituye a esa persona. Nadie. Nadie. Si a una persona
le faltó su papá, ya. No hay nadie en el mundo que
pueda ejercer esa función. Nadie. Porque así fue como Dios
lo diseñó. Y dice la palabra de Dios que
Job estaba siempre pendiente de sus hijos. Un hombre que se
porta varonilmente es un hombre que está velando en su relación
con Dios. Es un hombre que vela en la relación
por su familia, que siempre está pendiente a sus hijos, que siempre
está pendiente a su esposa, que siempre está pendiente a todo
lo que falta en el hogar, que se sacrifica. La palabra de Dios
dice, maridos, amad a vuestras mujeres así como que Cristo amó
a la iglesia. y se entregó a sí mismo por ella,
habiéndola purificado por el lavamiento del agua por la palabra
de Dios. La comparación es que Cristo
ha amado tanto la iglesia, es tan paciente con la iglesia,
es tan cuidadoso con la iglesia, es tan bueno con la iglesia,
es tan misericordioso con la iglesia, es tan tolerante con
la iglesia, y así un hombre debe ser con su mujer. Así debe ser. No puede ser de otra manera.
Yo le oro al Señor, Señor, que nada de mi esposa me moleste. Porque siempre nosotros los hombres,
todo lo que la mujer hace nos molesta. Yo le oro al Señor, le digo,
Señor, que no me moleste nada de mi esposa, aun cuando ella
diga o haga algo que no sea correcto. Que yo tenga el espíritu para
decirle, no, no es así. Así no. Pero que tenga el espíritu
correcto. que tenga la actitud correcta.
Porque a veces la corrección a la esposa, hermanos, no es
si ella hizo lo correcto o no. La mujer no está tanto mirando
lo que tú dices, sino lo que se comunica de la boca al oído,
sino lo que se comunica del corazón al corazón. Y con las palabras
y con las actitudes, ellas se dan cuenta. Ellas se dan cuenta. Igualmente pasa con nuestros
hijos. Usted y yo tenemos que estar ocupados. A mí le dice
el apóstol Pablo, portaos varonilmente. Portaos varonilmente. Ocúpate
de tu relación con Dios y de guiar a tu familia a su relación
con Dios. Ocúpate de las necesidades, de los problemas, de las situaciones
de su familia. Hermanos, si usted es un padre
ya eso cambia todo en la vida. Mire lo que pasó con Enoch. Mírelo conmigo. Génesis. el capítulo
número 5 yo no sé si usted ha leído o entendido esto como yo
lo he entendido pero en el libro de Génesis el capítulo 5 hablando
acerca de Enooc recuérdense que en la Biblia hay dos personas
que nunca murieron ¿quienes fueron esos? Elías y Enooc nunca murieron
fueron arrebatados por el Señor al cielo ellos nunca murieron
nunca murieron Y mire lo que dice de Enoch. ¿Cuál es la característica
principal de Enoch? ¿Cuál era? Que él, dice la Palabra
de Dios, caminaba con Dios. En el libro de Génesis, el capítulo
número 5 y el versículo número 20. Y fueron todos los días de
Jared, 962 años, y murió. Y vivió Enoch 75 años y engendró
a Matusalén. Y mire lo que dice la Biblia
aquí. Y caminó eno con Dios. ¿Cuándo? ¿Cuándo comenzó él a
caminar con Dios? ¿Cuándo? Después, después que
engendró a Matusalén trescientos años. Y engendró hijos e hijas. y fueron los días de Eno trescientos
sesenta y cinco años y caminó pues Eno con Dios y desapareció
porque le llegó Dios. ¿Sabe lo que sugiere este pasaje? Lo que sugiere este pasaje es
que el cambio de vida y de relación de Eno con Dios comenzó cuando
nació su primer hijo Matusalén y caminó Eno con Dios después
que engendró a su hijo Matusalén 300 años. Duró 300 años caminando
con Dios porque a los 65 engendró a su hijo y todo lo que vivió
fueron 65 años. El cambio en la vida de este
hombre vino precisamente porque él se dio cuenta ahora yo no
solamente soy un cristiano ahora yo debo ser un buen cristiano
porque yo tengo que engendrar yo tengo que poner en mi corazón
en el alma de mi hijo una vida que glorifique a Dios y la única
manera que él puede caminar con Dios es si me ve a mí caminando
con Dios Si me ve a mí caminando con Dios. Yo creo que en el viernes,
con los jóvenes, que yo les dije que aunque la Biblia dice que
uno tiene que orar al Señor en su aposento, y siempre todo el
mundo se entra en su aposento, en mi casa, mi esposa y yo solemos
orar en la sala, a veces en el comedor. y si se va para la cocina
tiene que pasar, se ve quien está en la sala o quien está
en el comedor porque las habitaciones quedan de aquí atrás y en el
pasillo de las habitaciones terminan con el comedor, a mano izquierda
la sala y a mano derecha la cocina y lo que nos tocaríamos es que
nuestros hijos nos vean arrodillados nos vean arrodillados nos vean
leyendo la biblia temprano papi, tú me puedes decir algo, entonces
uno sabe cómo hacemos Uno cuando uno se levanta por la mañana
que no se ha cepillado, no se ha bañado. Papi, ¿y mi cena? Entonces uno mira el desayuno
y dice, tu desayuno está en la mesa ahí. Como para que no se
haga el mal aliento, ¿verdad? Tu desayuno está en la sala.
Y en otras palabras, ¿sabe lo que queremos decirle a nuestros
hijos? Mi papá ni siquiera se cepilla antes de leer la Biblia. Ni se baña antes de leer la Biblia.
Y antes de orar al Señor. Mi esposa y yo no nos desayunamos
antes de leer la Biblia y de orar. Y nos poníamos así, aparte
del devocional que hacíamos. ¿Sabe qué? Porque los hijos,
los hijos tienen que ver a uno, tienen que ver a uno caminando
con Dios, tienen que verlo. Y en nos dice la Biblia que caminó
con Dios. Y la Biblia dice en el libro
de Deuteronomio que si tú le enseñas la verdad de Dios a tus
hijos cuando estén en la cama, cuando estén caminando, cuando
estén en la casa, dice la palabra de Dios en Deuteronomio que el
Señor te va a dar larga vida a ti y a tus hijos. Y no es algo
extraño que el hombre más viejo y que vivió más en la tierra,
Matusalén, fue el hijo de un hombre que caminó con Dios. Debe
haber una relación, en lo que la Biblia dice, entre hijos que
les va bien en la vida y que viven muchos años cuando sus
padres le enseñan las verdades de Dios y la viven frente a ellos. Y por eso dice la Palabra de
Dios, hermanos, que usted y yo tenemos que portarnos varonilmente.
Primero, en guiar nuestra relación con Dios como lo primero de todo. En segundo lugar, guiar a nuestra
familia y ser el ejemplo a nuestra familia. Y en tercer lugar, tenemos
que portarnos baronilmente en la iglesia, en la casa de Dios. Primera de Timoteo, el capítulo
3, versículo 14, Pablo le dice a Timoteo, para que sepas cómo
debes conducirte. Y una de las, la casa de Dios,
y una de las cosas que debe conducirse, él le dice que los diáconos,
los líderes y los pastores deben ser personas, dice la palabra
de Dios, que uno de los requisitos principales es que gobiernen
bien su casa. Y luego dice, el que no sabe
gobernar su casa, ¿cómo cuidará la iglesia del Señor? y en Tito
dice que los ancianos deben tener a sus hijos en toda su gestión
hermanos, en la iglesia necesitamos en la iglesia, aquí en esta iglesia
hay muchos hombres y yo me imagino que hay muchos
machos pero aquí no se necesitan machos
aquí se necesitan varones y un varón no es uno que viene
y se sienta y se va. El hombre, donde quiera que esté,
óigame bien, óigame hermanos esto, Donde quiera que el hombre
esté, debe cumplir con el propósito de Dios, que es cuidar o señorearse
sobre toda la creación de Dios. Y la iglesia es la creación del
Señor. Y cuando usted venga aquí, usted
tiene que decir, ¿cuál es mi parte, Señor, que yo tengo que
señorearme aquí? ¿En qué área, en qué cosa yo
debo ser alguien que cumpla el propósito tuyo y que cuide lo
tuyo aquí? Donde quiera que usted se encuentre.
Si vamos en la calle, si estamos en el trabajo, el hombre tiene
que recordar eso. Donde quiera que yo estoy, algo
de Dios tengo yo que hacer, porque aquí lo que está ha venido de
Dios, y todo lo que existe dice la Palabra de Dios. Por Él fue
hecho. Aunque los hombres hagan esto o hagan lo otro, pero de
una manera u otra. A veces vemos un papel en el piso, en la calle,
y no lo recogemos. Cuando yo llego al colegio a
la hora de recreo, mire, está todo ese aunque ponemos a facones,
le decimos que le vamos a quitar el recreo, pero los niños, ir
a los papeles por acá, y a mí me duele cuando yo veo un profesor
que pasa por el lado con un papel y no lo coge. Y yo de que llego al patio, donde
tiene el recreo, es recogiendo los papeles, hermanos, recogiendo
todo. Hermano, yo soy el director general, eso no es mi función,
pero yo creo que donde quiera que uno está, Uno no es un título,
uno no es un nombre, uno es una persona que representa a Dios
que es el grande y con humildad uno tiene que decir aquí yo soy
el varón que tengo que ayudar y cuidar la creación y las cosas
de Dios y ando recogiendo los papelitos y ando arreglando las
sillas y si yo veo que algo está mojado mando a buscar a las hermanas,
si no llega rápido yo mismo cojo tomo el mapo, el suape como le
dicen y el trapo y lo limpio y hago todo porque ni ando diciendo
a mi esposa, bueno esta casa como que como que no hay quien
la cuide aquí, ¿qué tú estabas haciendo mi amor? No, no, no,
no. Desde que yo llego yo le digo, ¿en qué te ayudo? Dime,
¿en qué? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué hago?
Porque yo creo que el hombre hermanos, el varón, donde quiera
que está debe recordarse que Dios lo puso, ¿para qué? Para
que soñereara la creación y cuidara de ella. Y en la iglesia, hermanos,
no se quede esperando ahí a ver si lo van a elegir para algo,
si lo van a tomar en cuenta para algo. No, desde que usted llegue,
algo espiritual, algo material, algo de cualquier cosa usted
puede hacer. A unos papelitos, esos papelitos
que ustedes tienen de los visitantes. Esperanza Martínez, que viven
en Providence. Ay, pastor, deme ese papelito,
por favor. Porque así yo llamo a la señora Esperanza y le digo,
doña Esperanza, qué bueno que usted vino a la iglesia. Me gustaría
darle el plan de salvación por teléfono. ¿Tiene unos minutitos?
Sí. Mire, en primer lugar, la Biblia dice, en el Libro de Romanos,
capítulo 3, que no hay justo ni a uno. Eso se puede hacer. ¿Y cuántas
cosas, hermanos como esa, no se pueden hacer para uno poder
llegar a la iglesia? Pero no, llegamos a querer señorearnos,
pero como machos. Yo no creo que el pastor debió
ponerse así. El pastor algo tiene. Si yo sé
que el sábado los yanquis perdieron, yo no voy a la iglesia el domingo.
Porque yo no quiero ver en la cara al pastor. A todo el mundo
le habla mal. A todo el mundo le dice. El pastor es más de
los yanquis que cristiano. Perdóneme, pastor, que estoy
diciendo sus secretos desde aquí. Hay gente que hasta eso se inventa.
Hay gente que hasta eso se inventa, sí o no. No, no, ya no tienen
que hablar. Alguien dijo por ahí que cuando
una persona anda buscando defectos en la persona, nunca encuentra
otra cosa que no sea eso. La gente que anda buscando defectos
siempre los va a encontrar. Pero la persona que anda buscando
ayudar siempre va a decir, yo aquí no hay nada que hacer, aquí
no hay nada que... no, no, no o que están esperando
yo tengo 15 años aquí, yo tengo 20 años y no me han tomado en
cuenta y yo no sé no se dan cuenta que yo soy un hombre fiel no
se dan cuenta que yo soy un cristiano que vengo a todos los cultos
de la iglesia pero aquí nunca me toman en cuenta yo estoy esperando
el día que alguien me diga ve, toma esto porque yo vi aquel...
no, no, no es una actitud de machos pero la actitud del varón
del que Dios puso para señorear es No solamente para que haga
un edificio, sino para que le ponga los nombres a quienes?
A los animales. Para que tú te cuides de esto,
cuides de lo otro. Y en la iglesia, hermanos, se
necesitan varones. En la iglesia hace falta varones.
Que tengan la idea de Dios clara. El varón fue puesto para cuidar
todo lo de Dios. Para sacrificarse por todo lo
de Dios. Cuando la Palabra de Dios dice,
aquí en el libro de 1 Corintios, el capítulo 16, que comenzamos
leyendo, versículo número 13, cuando dice la Palabra de Dios
aquí eso, ya usted se imagina lo que Él está diciendo. Nunca
puede olvidar eso. Lo que la Palabra de Dios nos
está diciendo es, velar. ¿Sabe lo que significa eso? Tú
tienes que estar mirando en qué tú puedes. ser útil, porque tú
y yo fuimos hechos para ser útiles. Velar, en segundo lugar le dice
estar firmes en la fe, por eso le hemos dicho que el verdadero
hombre es aquel que está más pendiente en su crecimiento espiritual
que en ser buen padre o ser buen esposo, porque como hemos dicho
siempre, siempre siempre un buen cristiano va a ser, de una manera
u otra, un buen padre y una buena madre, un buen esposo, una buena
esposa. Están firmes en la fe. Y luego
le dice, su conducta, su comportamiento, su manera de actuar, tiene que
ser varonilmente. Tiene que ser varonilmente. Y luego dice, esforzaos. Eso va a requerir, hermanos,
que usted se esfuerce. Eso va a requerir que usted sea
humilde. Eso va a requerir que usted sea una persona trabajadora,
una persona que cuando llegue a su casa no se siente cansado
a ver televisión, a leer el periódico y que nadie le moleste, porque
usted llegó cansado. Pero la mujer también, y cuidado
si se cansa más que el hombre, Usted tiene que ser, como dice
aquí, esforzarse. Y eso fue lo que el Señor le
demandó a Josué. Eso fue lo que le ha demandado a todo el mundo.
Cuando Dios pone a alguien al frente de algo, le dice, de las
cosas pesadas, de las cosas difíciles, de las cosas imposibles, de las
cosas grandes, me encargo yo. Tu tarea es bien sencilla, pero
como va a ser constante, tiene que esforzarte. Y le digo a Josué,
esfuérzate y sé valiente. En otras palabras, sé tú una
persona con autoridad. ¿Sabe lo que le dijo David a
Salomón? David le dijo a Salomón, esfuérzate
y sé hombre. Esfuérzate y sé hombre. Aunque
tú seas joven, sé hombre. Aunque tú, yo sé que tú eres
una persona que no tiene toda la capacidad, pero sé hombre.
Recientemente mi hijo pasó por una situación bien difícil, incómoda
ahí en su trabajo. Mis consejos eran, hijo, mira,
cuando yo tenía tu edad, yo tenía una posición tan importante como
la tuya, y era más joven que tú. Y me pasó esto, y me pasó
aquello con el administrador, y me pasó esto con aquel supervisor.
Con la gente uno no tiene problema, pero uno tiene que ser hombre.
Uno tiene que ser hombre. Y yo salía de ahí y decía, bueno,
tengo que echar para adelante. Tengo que aprender a hacerlo
bien. No, no me quedaba con, ah, yo quiero dejar este trabajo.
Yo quiero cambiar. Ya yo no quiero estar aquí. Porque
mira lo que este me dijo. Y mira lo que el otro me dijo.
Mejor me voy de aquí. No, no, no. El hombre aguanta. Dije que
aguanta. Yo te lo digo yo, esos muchachos
que andan cambiando trabajo, papi, yo voy a dejar el trabajo,
¿por qué? Porque ahí uno no echa pa'lante, ahí uno eso, no, no,
no, no, no. Usted tiene que ser hombre, echa
adelante, haga las cosas bien. Si Dios le abre puertas en otro
sitio que sea Dios, pero no es que usted anda corriendo y huyendo
y dejando eso y buscando lo más cómodo, ay no, este trabajito
sí es bueno. Ay, ¿por qué? Porque uno no hace
nada. ¿Usted se ríe? Hay mucha gente
que yo lo hago diciendo eso. Y si a mí, con mi naturaleza,
me ponen en un lugar donde yo no hago nada, me enfermo. Yo
me enfermo. Yo no puedo estar siendo hombre,
no haciendo algo. Los hombres están hechos para
trabajar. ¿Oyeron? Trabajar. Fuera, dentro
y donde sea, trabajar. Allá en Santo Domingo, hay un
señor que los hijos le decían, papá, ya quédese tranquilo que
usted está muy viejo. Y él le dice, si me quedo tranquilo,
me muero. Me muero más rápido. Y cogen
un caballo con 90 años y se van para la finca, para allá arriba,
atender a sus siembradíos y sus cosas. Y esa gente, mire, los
hombres mientras más trabajan, más duran. Esos hombrecitos ñeñeñes, como
decimos allá, eso no lo queremos aquí. Hay muchos hombrecitos
que están hechos como de azúcar, como que... Bueno, yo no voy
para la iglesia... No, mis hijos, no vamos para
la iglesia porque está lloviendo. Son hombres para el de azúcar. David le dijo a Salomón, sé hombre,
sé hombre. Así le dijo David a Salomón,
tú debes ser un hombre. Luego le dijo, Para que usted
vea este versículo, para que usted lo lea más adelante, pero
mire aquí, como le dijo en el versículo número catorce, todas
vuestras cosas sean hechas con caridad. Todas las cosas que
ustedes hagan, hágalas por amor. Todas. No como una obligación, no como
no tengo otra cosa que hacer. No, no, no. por amor. Háganla porque le sale del corazón.
Yo quiero mucho a mi esposa, mucho. Y yo siempre estoy pendiente
a ella, de que no... cuando yo la veo, que tiene...
la esposa sí llena de ropa, hermanos, y aunque hay lavadoras y todo
eso, a mí se me rompe el corazón, ya tú no estás para eso, ya tenemos
alguien que va una vez a la semana y se encarga de planchar todas
las ropas y de limpiar, hace una limpieza general de la casa
y esa persona mantiene todo el apartamento limpio y yo le digo,
eso es lo que hay que buscar, gente que nos ayude, porque allá
en nuestro país eso puede aparecer, aquí es más difícil. Pero tiene
que ser alguien y ya dejamos de pagar la casa, terminamos
de pagar el apartamento, gracias a Dios, el año pasado. Entonces
yo comencé a ahorrar eso y le compré un carrito a ella. Ella
tiene por primera vez su carro para que ella vaya, que tiene
aire acondicionado para que ella se vaya al supermercado, para
que ella vaya a esto, para que vaya a lo otro. Yo trato de tenerla
a ellas. Hermano, si no lo hago porque
es mi deber, lo hago por amor. La manera en que usted trata
a su esposa le va a decir a ella lo mucho o lo poco que usted
la quiere. No te ponga la carita como de
que yo no fui, es con usted que estoy hablando. La manera en
la que usted trata a su esposa le va a decir cómo lo ama. La
manera en que usted trata a sus hijos le va a decir cómo lo ama.
La manera en la que usted trata a los hermanos de la iglesia
y al pastor le va a decir como usted lo ama. Esos cristianos
que por todo se ofenden y por todo dejan de venir a la iglesia
y se enojan, lo que están diciendo, ¿sabe qué? Que no aman la iglesia,
no la aman. Esos cristianos que por todo
están criticando lo que están diciendo que no aman y están
llegando y están viniendo y están haciendo las cosas pero no la
están haciendo como en amor. Todas vuestras cosas sean hechas
con caridad. con amor. Quiero que terminemos
con este versículo. Segundo libro, primer libro de
Samuel, capítulo número cuatro. Primer libro de Samuel, capítulo
número cuatro. Primer libro de Samuel, el capítulo
número 4, nota lo que dice la Palabra de
Dios aquí en este pasaje cuando Samuel se dirige aquí al pueblo
para que el pueblo vaya a hacer la voluntad de Dios. Dice, esforzaos,
perdón, no es Samuel que lo dice, cuando la nación de israel va
a pelear con los filisteos y la nación de israel tomó el arca
de dios diciendo bueno es que con esta arca en el medio dios
no va a dar la victoria y entonces los filisteos se enteran
de que el arca de dios va y dicen ellos bueno es que esos dioses
son muy poderosos mejor no vamos a la batalla alguien dijo oiga
bien alguien le dijo allí Esforzaos, oh filisteo, y sed que hombres,
para que no sirváis a los hebreos, como ellos nos han servido a
vosotros, sed hombres y pelear. ¿Y sabe lo que pasó? Que los
filisteos ganaron la victoria y tomaron el arca de Dios. Aun cuando una persona no es
cristiana, pero se esfuerza y se es hombre, siempre va a tener la victoria.
Y usted y yo, hermanos, lo que tenemos que hacer es, como dice
la Palabra de Dios, ser hombres, portados varonilmente y esforzados,
y todas las cosas sean hechas en amor. Oremos. Padre del cielo, Dios de toda
gloria y misericordia, Te damos gracias en el nombre de Jesucristo,
porque Tú eres nuestro Dios. Eres el único soberano que sabe
hacer todas las cosas. La haces bien, Señor, para Tu
gloria y honra. Tú fuiste el que diseñaste, Señor,
que nosotros, los hombres, fuéramos varones. Por eso dice la Biblia
que el hombre llamó a la mujer varona, porque fue tomada del
hombre. Y Padre de la Gloria, ayúdanos
Señor a ser varones, a ser hombres, hombres de verdad, hombres fieles,
hombres que tengamos una relación con Dios superior a la que pueda
tener nuestras esposas y nuestros hijos. hombres que podamos tener
una relación con nuestras esposas y nuestros hijos de amor, de
cuidado, de protección, de guianza, de ayuda, de trabajo, de sacrificio
y de esfuerzo superior a la que ellos pueden tener por nosotros.
Y hombres que nos esforcemos y nos sacrifiquemos y nos esforcemos
por la iglesia más de lo que la iglesia puede hacer por cada
uno de nosotros. Padre mío, ayúdanos. Ayuda a
cada hombre aquí en esta mañana. obra con tu poder. Así con sus
ojos cerrados, su cabeza inclinada, quizás hay alguien aquí que todavía
no ha entregado su vida a Cristo Jesús. Dice, Pastor, yo soy un
joven, una joven, un señor y una señora, y yo quiero poner mi
vida en las manos del Señor. Yo quiero que el Señor me salve
y me limpie de todos mis pecados y me dé la vida Yo quiero ser
salvo o salva.
Portaos Varonilmente
| Sermon ID | 72207171632 |
| Duration | 1:20:03 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Language | Spanish |
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