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Vamos, hermanos, a ir a la Carta
a los Gálatas, en el capítulo 5, versículo 16. Carta a los Gálatas, capítulo
5, versículo 16. Carta a los Gálatas, capítulo
cinco, versículo dieciséis. Dice el Señor, digo, pues, andad por el Espíritu,
y no cumpliréis el deseo de la carne, porque el deseo de la
carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la
carne. pues éstos se oponen el uno al
otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis. Pero si
sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Ahora
bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son inmoralidad,
impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos,
celos, enojos, rivalidades, disenciones, sectarismos, envidias, borracheras,
orgías y cosas semejantes contra las cuales os advierto, como
ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas
no heredarán el reino de Dios. Amén. El título del mensaje es Andad
en el Espíritu y no cumpláis los deseos de la carne. Y la
idea exegética que Pablo está tratando de transmitirnos en
estos versículos es que Dios nos llama a vivir por la guía
del Espíritu. o vivir en el espíritu y no bajo
el deseo de la carne es la exhortación que veremos aquí y lo vamos a
ver en dos puntos el primero mandato e instrucción andar en
el espíritu y no en el deseo de la carne y el segundo en las
evidencias de una vida bajo los deseos de la carne Amados hermanos,
somos libres en Cristo para amarnos. Porque el cumplimiento de la
ley es el amor. Y nunca la libertad debe ser
pretexto para hacer mal al prójimo. Eso fue lo que vimos en el mensaje
anterior. Hoy veremos que si la ley nos... Hoy veremos que si la ley nos
demanda amarnos, el mandato es entonces andar en el espíritu
si la ley nos manda a amarnos no podemos satisfacer los deseos
de la carne y estos son evidentes los deseos de la carne son en
contra de la ley de Dios veamos hermanos nuestro primer punto
el mandato e instrucción andar en el espíritu y no en el deseo
de la carne versículo 16 galatas 5 16 digo pues andad por el espíritu
y no cumpliréis el deseo de la carne aquí el apóstol Pablo luego
de explicar que la ley demanda que nos amemos unos a otros llega
a la siguiente conclusión Y Pablo, cuando trae algunas enseñanzas
en los primeros capítulos, enseñanzas claras, definidas, ahora en los
últimos dos capítulos, capítulos cinco y seis, Pablo nos va a
traer conclusiones en las que tenemos que meditar y aplicar
a nuestras vidas. ¿Qué espera Pablo que nosotros
hagamos? Él, con autoridad, ahora proveniente
de la ley de dios porque observe que menciona la ley de dios la
ley de dios se cumple en el amor la ley de dios se cumple en amar
a mi prójimo el espíritu andar en el espíritu es andar en la
ley del amor de dios y con esa autoridad de la con esa autoridad
de la ley él nos manda ahora nos da una orden y esto es un
imperativo siempre que encontramos en la biblia un imperativo es
una orden, el nos ordena andar por el espíritu a la iglesia
de galacia les manda andar o a caminar en el espíritu, en el espíritu
santo, el debe de ser la fuente de nuestra práctica diaria, el
debe de ser la guía en la comunión los unos con los otros. Ustedes
deben ser gobernados por el Espíritu cumpliendo la ley del amor de
Dios en Cristo. Miren hermanos cómo le está relacionando
todo y lo va explicando poco a poco. La ley de Dios demanda
que nos amemos. Ese es el testimonio del Espíritu
Santo a nuestras vidas. andar en el espíritu es andar
en la ley del amor de dios en cristo así nos dice pablo en
romanos capítulo 8 versículo 11 dice pero si el espíritu de
aquel que resucitó a jesús entre los muertos habita en vosotros
el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos también
dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su espíritu
que habita en vosotros está hablando del espíritu de Cristo el espíritu
de Dios la ley del espíritu es la del amor la ley del amor de
Dios Por eso, amados hermanos, qué hermosa relación hace Pablo
aquí. Andar en el Espíritu es andar
en la ley de Dios, en los mandatos de Dios. ¿Y cómo resume Jesús? ¿Cuáles son los dos grandes mandamientos? El primero, amar a Dios. Con el alma, la mente, el corazón,
con todas nuestras fuerzas. Y el segundo, amar al prójimo. La ley se cumple en el amor.
Miren lo que dice el versículo 16. Estoy en Gálatas 5, otra
vez versículo 16. Andad por el espíritu y no cumpliréis
el deseo de la carne. También Pablo nos da una orden. Hay algo que no debemos de hacer. No debemos andar en el deseo
de la carne. La palabra es episomía o concupiscencia. Este deseo es la codicia de las
cosas carnales. Este deseo es el apetito irregular
por los bienes mundanos, la inclinación de goces ilícitos. Cuando alguien
quiere disfrutar de algo que no le corresponde, eso es una
concupiscencia el hombre que está casado y se enamora de otra
mujer eso es una concupiscencia es un deseo ilícito una pasión
ilícita por eso el apóstol nos dice aquí no no cumplan el deseo
de la carne no cumplan sus pasiones ilícitas es el anhelo por lo prohibido
Pablo nos dice no los cumpliréis exponiendo que los deseos nos
ordenan como si tuvieran alguna autoridad sobre nosotros no cumplan
esos deseos y es como si Pablo nos estuviera diciendo a veces
esos deseos vienen y nos exigen dame de comer dame de comer los
deseos ilícitos, la codicia pecaminosa nos exige que les alimentemos
aliméntame aliméntate con la pornografía aliméntate con el
odio aliméntame con la mala forma de vestir aliméntame hermano
los deseos, la concupiscencia esos apetitos pecaminosos nos
exigen pero sobre nosotros los creyentes no tienen autoridad
Cristo nos ha dado libertad por eso aunque ellos nos exigen Pablo
nos dice no los cumpliréis niégale el alimento que mueran de hambre
no debemos cumplir esos deseos porque la ley que nos gobierna
es la ley de Dios no la ley de nuestras pasiones no la ley de
nuestra concupiscencia no la ley de los deseos ilícitos Amados hermanos, usted siente
esa fuerza, esa ley que les exige. Simplemente cuando usted ve en
un lugar un terreno bonito, un césped bonito, y diga a un letrero,
no pise el césped, usted desea hacerlo. ¿Sabe qué es eso? Su deseo carnal de desobediencia. su deseo carnal de concupiscencia
es la verdadera maldad lo que te empuja a ir en contra de lo
que se te dice es la verdadera maldad de tu corazón si eso lo
entendían algunos de nuestros hijos rebeldes que se rebelan
contra Dios no entienden van como caballos sin freno a sus
pasiones ya sea en su casa porque algunos no salen para ningún
lado pero sus pasiones y deseos lo disfrutan en su propia casa
se deleitan en su propia casa sin salir porque donde están
esas pasiones y deseos en el corazón hermano pero Pablo nos
dice vosotros los creyentes no los cumpliréis no los cumpliréis
porque la ley que os gobiernes la ley de Dios y no se cumple
la ley de Dios en el egoísmo en los deseos mundanos en los
pleitos en los deseos por ganar sino en el amor a Dios en el
amor al prójimo hay que se cumple la ley de Dios tú quieres cumplir
la ley de Dios dile no a tu deseo pecaminoso a tu concupiscencia
al deseo por lo ilícito por lo que a Dios no le agrada, dile
no pero eso sí dice el apóstol Pablo andad en el espíritu andad
en la ley de Dios obedeced la ley de Dios que se cumple en
el amor hay una cosa positiva que tienes que hacer y hay una
cosa negativa que tienes que hacer o tienes que dejar de hacer
para poder andar en el espíritu. Y, amados hermanos, esto es importante
para nuestras almas. Usted puede comerse la mejor
comida en su casa, bien preparada, con una limpieza excelente, pero
si luego de haberse comido eso, se va al puesto de la esquina,
donde la doña ni se lava la mano, donde la doña está arracándose
el cuerpo entero y de una vez cocinando con la misma mano y
sirviendo los alimentos, donde andan las moscas volando así.
Hermano, no importa lo que usted come en tu casa, usted va a estar
enfermo, porque es que estás comiendo en la calle y en un
mal lugar, porque si por lo menos fuera en un buen lugar, bien.
Entonces, amados hermanos, ese es el punto. Usted quiere andar
en el Espíritu, pero también le da comida a sus deseos carnales. Usted no va a crecer en la fe.
Tiene que frenar ese odio, esa ira, esas pasiones, esa mentira,
ese orgullo. Tiene que frenarlo y entonces
crecer en la que son las gracias del Espíritu y orar y enfocarse
en eso. Hay cosas que como creyentes,
hermanos, Dios nos dice no lo hagas y yo como un hijo de Dios
que quiero y amo a Dios y quiero agradarlo entonces diré no a
esas cosas viene el versículo 17 porque el deseo de la carne
es contra el espíritu y aquí la razón y el del espíritu es
contra la carne cuando Pablo dice porque está dando la razón
te he mandado a hacer algo anda en el espíritu pero te he mandado
a que no hagas algo no le des deleite a tus pasiones pecaminosas
porque el deseo de la carne es contra el espíritu y el deseo
del espíritu es contra la carne pues estos se oponen el uno al
otro de manera que no podéis hacer lo que deseáis Pablo pasa
a explicarnos que estos deseos de la carne de los apetitos mundanos
el anhelo por lo prohibido es contra el Espíritu Santo y la
ley del amor de Dios mire la razón es que no vas a
andar en el amor de Dios y en la ley de Dios el Espíritu Santo
con la verdad, la justicia y el amor al prójimo van en contra
de los deseos del rencor, del odio de las pasiones lujuriosas una cosa va en contra de la otra estos son contrarios nos enseña
el apóstol Pablo estos son contrarios de tal forma que no puedes hacer
con toda libertad en todo tiempo la voluntad de Dios y le está
hablando a creyentes hermano, algunos de nosotros deseamos
seguir creciendo espiritualmente ¿por qué no sucede? algunos de nosotros queremos
hacer la voluntad de Dios sin ningún tropiezo ¿por qué no lo
hacemos? examinémonos Tal vez estamos
dándole rienda suelta a los deseos de los ojos. Y todo lo que pasa
a través de YouTube, o de Facebook, o del internet, o de los canales
del telecable, todos lo tragamos, todos nos lo tragamos. Todos
nos lo creemos. Tú estás sembrando para la carne. No satisfagas eso. Ay, pero entonces
Internet es del diablo. No, no es del diablo. Es un medio
de comunicación. Sé prudente. ¿Cómo lo usas? Sé sabio. Usted no tiene que
ver toda la torpeza y porquería que tiran por ahí. Basura que
tiran por ahí. Que dañan qué? Tu mente y tu
corazón. Eso es lo que hace. Te corrompe. te pudre por dentro. Entonces, amados hermanos, tenemos
que luchar contra eso. No le des paso a estas cosas
en tu corazón. Lucha contra estas cosas, identifícalas,
señálalas. Eso es malo, eso es pecado. Eso
es malo, eso pudre, destruye el alma. Queridos hermanos, el Espíritu
Santo proclama la verdad. ¿Cómo vamos a llenar nuestra
mente y corazón del error y de la mentira? No, no te entregues. No cumpla
los deseos pecaminosos, lujuriosos de tu corazón, engañosos. No
lo cumplas, dile que no. Anda en el Espíritu. procura
vivir en el espíritu el deseo del espíritu es vivir en la justicia
la verdad y la santidad pero el deseo de la carne y de las
concupiscencias es que te pudras de vanidad te pudras lleno de
suciedad de toda la suciedad que muchos llenan la internet
y llenan los cines para corromper el alma la preciosa alma del
varón o de la hembra corromperlos por eso amado hermano nos dice
el apóstol el apóstol hay una batalla en vuestro corazón
hay una batalla en vuestra alma regenerada si eres un hijo de
Dios hay una ley la ley del amor que te consuela y te llena de
la verdad pero la ley de la carne la ley del pecado remanente que
sigue ahí sigue dando órdenes como si fuera el jefe pero no,
no satisfaga sus deseos porque ya tú no estás bajo la condenación
ya no estás bajo el juicio de Dios ahora somos libres en Cristo
no estamos atados a los deseos de la ley de la carne no tienen
poder sobre nosotros tu deber es no ceder, no obedezcas a los
deseos de la carne, ocúpate con temor y temblor del amor a Dios
y del amor al prójimo eso es lo que Pablo dice en Efesios
4.22 en cuanto a la pasada manera de vivir despojaos del viejo
hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos deseos
engañosos que engañan tu alma te mienten para llevarte cautivo
a tus deseos pecaminosos que dice el versículo 18 Galatas
5 18 pero si sois guiados por el Espíritu no estáis bajo la
ley hermanos que hermoso testimonio Pablo nos explica que si tenemos
esta lucha pero somos guiados por el Espíritu Santo gobernados
por la ley del amor de Dios estamos bajo la ley del pecado y de la
muerte somos verdaderos hijos de Dios qué hermoso testimonio
qué hermoso el ver eso en nuestras vidas romanos 8 2 dice porque
la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de
la ley del pecado y de la muerte Observen estas leyes, dos leyes
exigiendo su cumplimiento. La ley del pecado exigiendo peca,
peca, peca. Y la ley de Dios exigiendo sé
santo, sé santo, sé santo. Pablo dice, tú perteneces al
plo de Dios, al plo del pacto. No satisfaga los deseos de la
carne. No deje que tu ira te gobierne. ve a Cristo y pide
el poder y la gracia para ser una mujer mansa un hombre manso
y humilde y mantener esa ira y ese enojo bajo el control de
la gracia y del Espíritu Santo hermanos es ahí que se nos llama
a ser llenos del Espíritu Santo porque mire es muy fácil decir
soy lleno del Espíritu Santo cuando estoy predicando, cuando
estoy hablando, evangelizando pero cuando usted coge un pique
en su casa y se enoja con sus hijos ¿qué pasó con la llanura
del Espíritu Santo? se fue queridos hermanos no se fue es
que tú cedes le entregas tu corazón y tu mente a tu pecado conscientes. Bueno, está bien. Ahora es tiempo
de un buen pique. Vamos, explota. Ahora es tiempo de un buen, de
una buena mala palabra. Dila. Ahora es el momento adecuado
para tú tirar una silla, romper los platos. Nosotros somos los
que consentimos y le damos permiso al pecado. Y después nos sentimos
mal, porque, ay, mira lo que hice, mira cómo me permití hacer
eso, cómo es posible. Y nos regañamos. En vez de entender
lo que realmente está pasando en nuestra vida, le estamos dando
lugar a las concupiscencias de nuestro corazón. Estamos alimentando
esa ley del pecado. En vez de pelear contra ella, y no satisfacerla entregamos
nuestro corazón a esta mentira que aprendemos desde el primer
punto este primer punto aprendemos que la vida en el espíritu es
vivir bajo el poder de la ley del amor pero vivir bajo la carne
es la ley de la muerte hermano Todo verdadero creyente se somete
al Espíritu con la lucha de los deseos de la carne pero con victoria
sobre ellos hermanos nosotros nos sometemos al Espíritu Santo
nosotros nos sometemos a la palabra de Dios oiga la palabra que estoy
utilizando yo no estoy diciendo yo quiero a veces yo no quiero
es que yo me someto es que yo me pongo por debajo de la palabra
de Dios es que mi anhelo es hacer la voluntad de Dios y yo me voy
a someter a la voluntad de Dios aunque no me guste lo voy a hacer
para la gloria de mi Señor veamos hermanos algunas evidencias
de una vida bajo los deseos de la carne y aquí voy a tener que
cortar un poquito que ya el tiempo se me está yendo. Desde el versículo
19 hasta el 21, en esos tres versículos encontramos todos
los tipos de deseos y pasiones que se levantan, salen de nuestro
corazón. Menciono algunos. Las obras de
la carne son estas. Son evidentes, las cuales son
inmoralidad, impureza, sensualidad. primero Pablo dice son manifiestas,
son evidentes hermanos no la ocultemos usted tiene que verlas
como son y llamarlas como son eso es importantísimo Pablo dice
son evidentes y la señala nosotros tenemos que hacer lo mismo a
las obras de la carne que se levantan en tu corazón y que
te hacen cegar, te ciegan y te hacen explotar llámalas por su
nombre son evidentes son frutos de la concupiscencia
que destruyen tu vida, destruyen la iglesia, destruyen el testimonio
de Cristo en el mundo entiende lo que hacen esas obras de la
carne señala por su nombre para que sea claro que no pertenecen
a la voluntad de Dios. No, no es la voluntad de Dios
que tú explotes como un cohete cuando te llenas de ira. Esa
no es la voluntad de Dios. Tienes que entenderlo y asimilarlo. Porque a veces nos damos el permiso
porque creemos que es la voluntad de Dios que yo tome este púlpito
y lo tire contra la pared para mostrar enojo contra el pecado. Parece, parece. Amados hermanos, el espíritu
del profeta está sujeto al profeta. Es decir, nuestro espíritu debe
estar subordinado, nuestro corazón debe estar subordinado a la palabra
de Dios. Yo no puedo explotar y destruir a mis hijos. Yo no puedo explotar y destruir
mi matrimonio. destruir la iglesia por un pique
fuera de control y yo puedo estar enojado por el pecado como el
Señor Jesucristo estuvo enojado por el pecado pero no estuvo
fuera de control no parece un loco y no hablaba destruyendo queridos hermanos que menciona
el apóstol Pablo aquí primero fornicación El primer grupo son varios. Dicen inmoralidad o fornicación,
relaciones sin estar casados. Eso es pecado, una obra de la
carne. Toda relación que esté fuera
del matrimonio, amados hermanos, es una obra de la carne. impurezas
y lascivias es decir adulterios malos pensamientos se aplica
a aquellos que llevan una vida desenfrenada a todo pensamiento
que se levante en contra del séptimo y décimo mandamiento
y eso lo vemos en éxodo capítulo 20 mira lo que dice éxodo capítulo
20 éxodo capítulo 20 versículo 14
y 17 versículo 14 no cometerás adulterio 17 no codiciarás la
casa de tu prójimo no codiciarás la mujer de tu prójimo ni su
siervo ni su sierva ni su buey ni su asno ni nada que desea
ni nada que sea de tu prójimo entonces hermanos esos dos versículos
señalan lo que Pablo está diciendo el adulterio la fornicación,
la lascivia, las impurezas, no son el fruto del amor de Dios.
Ay, Dios nos ha unido en esta vida de fornicación. No. Es el
fruto del pecado y de tu vida desordenada delante de Dios.
En el segundo grupo, versículo 20, Pablo menciona en el versículo
20 estoy perdón agarra a éxodo ahí
no lo suelte a éxodo quédese con éxodo 20 ahí porque vamos
a volver en Gálatas capítulo 5 versículo 20 dice idolatría
hechicería y hay otro grupo adoración a imágenes adoración de personas
animales o cosas eso es pecado Son parte de las obras de la
carne, la hechicería. Los que pretenden tener acceso
a un poder sobrehumano para recibir algún beneficio del mundo de
los espíritus. Hermano, eso contradice la palabra
de Dios. Deje Galata ya agarradito y vuelva
conmigo a Éxodo capítulo 20. Estoy contrastando estos pecados,
deseos de la carne, con la ley de Dios. Éxodo capítulo 20, versículo
3. no tendrás dioses ajenos no tendrás
otros dioses delante de mí no te harás ídolo ni semejanza alguna
de lo que está arriba en el cielo ni abajo en la tierra ni las
aguas debajo de la tierra no los adorarás ni los servirás
mire como claramente el Señor lo dice ellos han cambiado la
adoración a Dios por la adoración a las criaturas por lo tanto
amados hermanos es una obra de la carne el adorar imágenes el
adorar personas el adorar seres angelicales el adorar figuras,
fotos todo eso es una obra de la carne no es el fruto del espíritu
es importante verlo y va en contra del espíritu de la ley de Dios
que es el amor o el tercer grupo disculpen otra vez y volvamos
a Gálatas ya no vamos a quedar en Gálatas
ahí para ver el tercer grupo en el versículo 20, Gálatas 520
pleitos, celos, enojos, rivalidades, disenciones, sectarismos en todo
esto amados hermanos podemos ver un tercer grupo que Pablo
agrupa allí las diferencias del odio, los celos producen ira,
la sedición, la contienda, esto se relacionan porque los que
promueven, porque esto es lo que hacen algunos para promoverse
como líderes, desprecian a otros, forman sus propios grupos y tratan
de defender explotando en ira, contienda unos contra otros.
convirtiéndose en grupos pecaminosos que debilitan y destruyen ya
sea el hogar, el negocio, la familia o la iglesia. Todos estos
pecados la gente los usa, hermano, para atraer confusión y tener
también control de los demás. movidos por motivos egoístas
levantan disenciones unos contra otros buscan tan sólo su honor
por celos o por miedo a perder lo que tienen como el caso de
Saúl la envidia movió a Saúl hermano a perseguir a David Y
aunque David estaba sirviendo en la casa de Dios, tuvo que
dejar su casa, la casa de Dios, y huir para que no lo mataran.
Porque Saúl tenía envidia. Él no quería perder su reino,
el gran trabajo que había hecho hasta ese momento, su obra. Pura envidia, hermano. Llevó
a David a tener que huir. queridos hermanos y no es la
única historia Corea, Atán, Abirán quisieron quitar a Moisés y Aarón
de su llamado el chisme de Aarón y Miriam para criticar a Moisés
así como las palabras amargas del hijo mayor en la parábola
del hijo pródigo contra su padre y contra su hermano arrepentido
hermano, es el mismo formato usando las obras de la carne,
ira, chisme, el egoísmo, los celos, la contienda, todo eso
con fines egoístas. Por eso, amado hermano, es importante
señalar estos pecados para que los reconozcamos en nuestro propio
corazón. para que los reconozcamos, que
no vienen de una obra de Dios. Ay, que yo tengo celo por el
Señor. Algunos dicen eso. Algunos dicen eso. Cuando en
lo verdad lo que está detrás es envidia, codicia. Hombres que están sirviendo bien
los atacan porque quieren su lugar. Y yo tristemente he tenido que
ver muchas de esas cosas. y vivir muchas de esas cosas.
¿Por qué? Porque la gente le gusta los
primeros lugares. Y es triste verlo en algunas
iglesias. Hermanos, como algunas personas, dueño de comité, le
quitaron las iglesias al pueblo de Dios para vender el terreno. Oye bien, quitaron iglesias para
vender el terreno. ¿Y qué pasó con ese pequeño grupo
de hermanos que estaban ahí? ni les importa. Ah, sí, váyanse
para tal sitio. Como que son una cosa que ustedes
pueden mover como les parezca. Hermanos, eso se ve en muchos
lugares. Aarón y Miriam, que querían. Hablando mal de su hermano. Queridos hermanos, estos tres
grupos de pecado que él está señalando aquí, es importante
reconocerlo. Porque es lo que se levanta en
nuestro propio corazón. Y usted tiene que ver el pecado
y llamarlo por su nombre. ¿Para qué? Para que no lo consienta. Para que no lo alimente. Es lo
que hemos estado diciendo. No cumplas el deseo de tu corazón
pecaminoso. ¿Cómo debo de hacerlo bíblicamente?
Es la pregunta. ¿Cómo debo de actuar bíblicamente?
¿Cómo debo de exigir mi derecho bíblicamente? ¿Cómo debo de llamar
la atención bíblicamente? ¿Cómo debo de aconsejar a mi
hermano? ¿Cómo debo de amonestar a mi hermano? Hermano, son esas
cosas las que debemos de hacer. Sí debemos de hacerlas. Pues
hágalas según la palabra de Dios. Veamos el versículo 21. Envidias,
borracheras, orgías y cosas semejantes. Pablo señala aquí el embriaguez,
las fiestas o juergas donde hay todo tipo de desenfreno, falta
de dominio propio, éstas no pueden ser vistas como formas sociales,
no pueden ser vistas como parte de la vida cotidiana de un hijo
de Dios. Mano, usted no puede volver a
entregarse esas cosas. Si Dios le sacó de esa vida social que
el mundo llama social, de trago, de vida en la que usted no tiene
freno, Eso es en contra del amor de Dios, de la ley de Dios. Los que practican tales cosas,
dice el apóstol Pablo, la parte B, Galatas 521, la parte B, os
advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican
tales cosas no heredarán el reino de Dios. Miren, amados hermanos,
la enseñanza final del apóstol, Él vuelve a repetir lo que anteriormente
había enseñado. Los que practican tales cosas
no heredarán el reino. Pablo está señalando que los
que siguen esa vida de engaño, de contienda, de sedición, de
odio, los que siguen esos malos deseos de idolatría, de hechicería,
de fornicación, de lascivia, impureza, no heredarán el reino. hermano no podemos ceder ante
los deseos pecaminosos pero tenemos que conocer cuáles son esos que
se levantan de nuestro propio corazón por eso Pablo dice son
evidentes son evidentes estas son las evidencias que el apóstol
Pablo deja para que el creyente sepa con qué debe de luchar contra
qué debe de luchar Hermano, luchemos, pero luchemos contra las pasiones
de nuestro corazón. Luchemos, no las alimentemos,
dejémoslas morir. Más bien, andemos en la ley de
Dios que se gobierna y se traduce en el amor. De ahí lo que Pablo
está señalándonos. estas son, estas obras de la
carne más bien revelan o demuestran que un hombre que está viviendo
estas cosas no es creyente un hombre, una mujer que se entrega
estas cosas más bien está diciendo que no es un hijo de Dios porque
no son, son en contra de la ley de Dios Por eso los falsos maestros
que habían introducido contienda, celo, ira, desenfreno en estas
iglesias. Pablo con esto les está recordando
a los hermanos que esa gente no andan conforme al amor de
la ley de Dios. Hermanos, al final, al final,
¿quiere Dios la unidad de la iglesia o la división de la iglesia? Al final, ¿qué es lo que Dios
busca y quiere de su pueblo? Y yo debo de preguntarme, ¿lo
que yo hago, lo que yo digo, lo que yo expreso, promueve eso? ¿La unidad de la iglesia? ¿El
amor? ¿O promueve la división y la
destrucción de la iglesia local? No lo consintáis, no le deis
lugar, llévalo a Dios. Llévalo a Dios. Esas luchas que
a veces tenemos en el corazón. Si lleváramos esas batallas a
Dios, Él nos daría la respuesta y la dirección, el camino correcto
que tomar. Y si nosotros estamos bien, Él
nos honraría a nosotros y humillaría a los demás. Mano, esto es muy
prudente lo que el apóstol Pablo nos está mandando a hacer. Andemos
en el amor del Espíritu. No satisfacamos los deseos de
la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu. Al final, no harás la voluntad
de Dios. ¿Qué es lo que el creyente desea?
El creyente quiere hacer la voluntad de Dios, pero no harás la voluntad
de Dios. Si tú estás en ese conflicto,
haciendo un día algo bueno y otro día entregándote a lo malo. No harás la voluntad de Dios.
Estás confundido. Y lo que yo veo en muchos creyentes
es una gran confusión. Queremos hacer la voluntad de
Dios. Deseamos agradar a Dios. Pero tristemente usamos la sobra
de la carne. Y eso no agrada a Dios. Es triste ver el mal ejemplo
que dio Caín. Cuando queriendo agradar a Dios
y llevando una ofrenda, no fue aceptada la ofrenda, en vez de
arrepentirse y dejar ese mal camino y tomar el camino de su
hermano, que era el bueno, el hermano siguió en los malos caminos
y mató a su hermano. y eso es lo que tal vez esté
pasando en muchas iglesias en el día de hoy se están matando
entre ellas y todo el mundo quiere hacer la voluntad de Dios pero
el chisme es la forma para hacer la voluntad de Dios el tú llamar y molestar a los
hermanos de otra iglesia es la forma de hacer la voluntad de
Dios el tú traer división y pleito a una iglesia No, eso es lo que
Pablo está diciendo, hermano, y corrigiéndolo. Esas son las
obras de la carne. La ley del Espíritu nos llama
al amor y al respeto los unos a los otros. Yo no tengo que
ir a ninguna iglesia a meterme con nadie, a pelear con nadie. Yo le puedo dar mi punto de vista.
Yo no tengo que ir a la casa de ningún hermano a traer chisme
o disensión. Yo tengo que promover la amistad
y el amor, el respeto mutuo. ¿Qué aprendemos de este último
punto? Las obras de la carne dentro de la iglesia, es decir,
la gloria personal, los celos pecaminosos, el proselitismo,
amados hermanos, frustra, destruye, divide al pueblo de Dios pero
también aprendemos que las obras de la carne tienen frutos muy
conocidos y deben ser mirados con mucho cuidado pues el testimonio
de la palabra de Dios es que todo aquel que practique esto
son inconversos son impíos si yo como creyente he pecado en
eso Yo como creyente tengo que pedir perdón y arrepentirme de
mi pecado. Delante de Dios, pero también
delante de aquellos contra los que he pecado. Porque a veces,
hermanos, pecamos. Yo he codiciado con mis ojos.
Y cuando me he acercado, hermano, perdóname, he pecado contra ti. Y le he confesado mi pecado.
Hermano, perdóname, porque yo dijiste esto y te ofendí. Hermanos, si nosotros no actuamos
como creyentes, yo me pregunto, ¿somos creyentes? Si vivimos
en las obras de la carne, ¿somos creyentes? Queridos hermanos,
voy a traer solamente dos aplicaciones. Los creyentes debemos de vivir
en el espíritu. Y el espíritu cumple la ley del
amor al prójimo. tiene como fundamento la vida
en el espíritu amados no no cumplamos con los deseos de la carne con
sus pasiones porque el hacerlo es pecado y si algún verdadero
creyente ha obedecido las obras de la carne el señor te llama
al arrepentimiento el señor te llama a confesar tu pecado Porque
al tú ceder a tu pecado remanente, te conviertes en un tropiezo
para la iglesia y un tropiezo para la gloria de Dios en medio
de su pueblo. Arrepentíos y dad frutos dignos
de arrepentimiento. Arrepentíos, pedid perdón por
vuestros pecados. Y mi segundo y último punto o
aplicación. El apóstol nos exhorta a examinarnos
rigurosamente porque señala las obras de la carne como un testimonio
en contra de los que la practican. Estas obras que él ha señalado
es para que las veamos en nosotros, pero también es un testimonio
para que nosotros entendamos y veamos cuando otros la practican. Cuando otros están actuando pecaminosamente,
yo tengo que reconocerlo, para decirle, espérate, no me interesa
involucrarme en tu pleito. Eso que tú me vas a decir, ¿tú
se lo dijiste a ese señor? No, yo no he hablado con él.
Ah, pues a mí no me digan nada. Ah, sí, yo hablé con él. Ah, pues
no me digan nada tampoco, porque yo no quiero involucrarme en
tu chisme. amados hermanos tenemos que reconocer
esta sobra de la carne para nosotros no pecar pero también para reconocer
cuando otros están pecando porque a veces se almancosan
y hay gente que ni lo sabe ni se dieron cuenta ay pero yo ni
cuenta me di lo que este señor estaba haciendo de ese cuenta porque la palabra
nos habla de que las obras de la carne son evidentes y ellas
destruyen el cuerpo de Cristo amados hermanos Dios nos conceda
poder hacer positivamente lo que el apóstol nos manda andate
en el espíritu en el amor de la ley de Dios pero también no
hagamos lo que el apóstol nos manda No cumplas los deseos pecaminosos
de tu corazón. No serán un testimonio de Cristo
en tu vida. Serán un tropiezo para la iglesia. Y va a dividir
la iglesia de Cristo. Y nos ha llamado a mantener la
unidad del cuerpo de Cristo. Dios nos conceda, amados hermanos,
escuchar esta sabia instrucción y amonestación para nuestras
vidas. para aplicarla y también para sanar la iglesia, porque
todos nosotros andamos en el espíritu. Vamos, hermanos, a
orar. Padre, damos gracias por tu palabra.
Damos gracias porque tú, al abrir tu palabra, nos revelas el pecado. En primer lugar, para que lo
aborrezcamos en nosotros mismos y nos apartemos de él. Pero también, Señor, para que
sepamos cómo debemos de andar, en qué debemos de andar. En tu
amor, en la ley del amor, en el Espíritu Santo. Oh, bendícenos,
Señor, y ayúdanos a poder reconocer, a diferenciar estas obras de
la carne del verdadero amor. Que Tú seas con nosotros. y podamos
poner en práctica tu amor en medio nuestro. Es en el nombre
de Cristo que te lo pedimos. Amén.
Andad en el Espíritu y no cumplid los deseos de la carne
Series Epístola a los Gálatas
Andad en el Espíritu y no cumplid los deseos de la carne
| Sermon ID | 71524171141502 |
| Duration | 50:01 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Galatians 5:16-21 |
| Language | Spanish |
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