00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
El propósito es que tengamos
un fundamento bíblico de lo que nosotros creemos, que nos apoyemos
en la verdad de la palabra, en las cosas que afirmamos y esto
es lo que vamos a seguir estudiando con la elección incondicional.
Elección incondicional quiere decir que Dios elige quién va
a salvar Él y cómo lo elige, ya lo empezamos a ver la semana
pasada soberanamente, es decir, nosotros no tenemos nada que
ver con la elección de Dios, la elección se origina en Dios,
en Él mismo, Él es el que elige, por eso es incondicional, no
existe ninguna condición, si existiera tendríamos un Dios
muy pequeñito, difícil de adorar como lo adoramos el día de hoy. Ahora si dijéramos que Dios simplemente
miró hacia el futuro, algunas cosas van a sonar repetitivas
pero es con la intención de establecer y aclarar y avanzar. Si Dios
miró hacia el futuro y allí vio quienes iban a creer y a esto
salvó, entonces estaríamos hablando de elección condicionada. El
problema con esto, es que Dios ve el corazón del hombre. Cuando
Samuel va a ungir al rey David como rey, él quiere ungir al
más alto, al más fuerte. Yo le dije no, Dios le dice no
Samuel, tú ves la apariencia, yo veo el corazón. Entonces si
Dios hubiera mirado al futuro y mira el corazón del hombre,
¿cómo es el corazón del hombre de acuerdo a lo que la Biblia
dice? Es perverso. Hubiera visto un montón de gente
perversa. Entonces no hubiera podido salvar a nadie. No tiene
sentido pensar que Dios pudiera estar condicionado. a algo que
el hombre haga o piense o vaya a hacer en el futuro. Entonces
eso nos lleva de nuevo a la intervención divina a favor del hombre. Y esa intervención divina se
origina en Dios, una salvación pura gracia, es un regalo de
Dios, la palabra afirma por todas partes que es un regalo de Dios
pero surge esta pregunta, entonces si Dios salva a unos y rechaza
a otros, a los que rechaza lo hace sin considerar sus decisiones
pues lo hizo antes de la fundación del mundo, esto suena algo injusto
porque ellos no han podido decidir y así Dios los ha elegido, La elección incondicional, para
responder eso, no es fatalística, no es mecánica, no es una suerte
tampoco que Dios ha hecho, es algo originado en Dios. Esa es
la parte donde nosotros tenemos que confiar en el carácter de
Dios, lo que la Biblia refleja del carácter de Dios para que
Él haga la elección. Déjenme les pregunto algo, ¿en
qué se puede equivocar Dios? Y cuando Él eligió, ¿cómo se
pudo haber equivocado? es incondicional. Por eso no
se pudo haber equivocado, porque está fundamentada en él, en su
persona. Las escrituras, hablando de la
elección incondicional, ni una sola vez dicen que nuestra fe
es la razón de la elección divina. No dice eso, al contrario. Dice
que no, específicamente dice que no es así. La elección basada
en algo bueno en nosotros, en nuestra fe, ¿qué sería? el comienzo
de la salvación por méritos. ¿Quién enseña eso? La iglesia
católica, mormones, testigos de Jehová, donde quiera que se
vaya, cualquier religión en el mundo enseña eso. La predestinación
basada en el conocimiento anticipado de Dios. no es para darle a las
personas una decisión libre, la decisión la toma Dios para
la salvación, Dios predestina basado en su conocimiento previo,
conocimiento previo a qué se refiere, el conocimiento previo
cuando primera de Pedro dice que por su presencia o conocimiento
previo, No es que Dios miró y vio. El conocimiento está hablando
de la omnisciencia de Dios y es un conocimiento íntimo de esa
persona. Algo que no se basa en hechos,
en datos o en información, se basa en relación. ¿Cómo Dios
se relaciona con una persona que no existe? Para Dios no hay
tiempo. Dios no está limitado en el tiempo
como nosotros. Él creó el tiempo para nosotros.
Entonces, Dios no está limitado en nada de lo que Él hace. Entonces,
la elección se debe a la determinación soberana de Dios. Leamos algunos
textos, algunos van a sonar repetitivos, no se preocupen. Pero vamos a
ir avanzando y vamos a estar yéndonos a Romanos 9 más adelante.
Efesios 1.5. cómo hizo Dios esta elección. En amor, hay que leer un poquito
antes porque el verso está mal puesto. Los versos no son inspirados
por el Espíritu Santo. Los versos los puso una persona
cientos de años después de que la Biblia había sido escrita.
Entonces, en amor nos predestinó para adopción como hijos para
sí, mediante Jesucristo, conforme a la buena intención de su voluntad.
La fe del hombre no aparece absolutamente para nada en esta declaración
del apóstol Pablo. Lo que aparece que es la obra
del Señor Jesucristo que hace posible la elección de Dios.
¿Y cuándo determinó Dios la muerte de Cristo en la cruz? en la eternidad
pasada. Así que ni tratemos de ponerle
fecha. Eso es algo, por eso habla de predestinación. Entonces,
la elección de Dios fue porque a él le plació amarnos. ¿En quién? En Cristo. porque hubiera visto
de antemano algo de fe o algún mérito en nosotros y así fuera,
la muerte de Cristo queda completamente desacreditada y hecha a un lado.
Entonces la elección incondicional es incondicional porque no está
condicionada por nada que Dios haya visto en nosotros, que nos
haga dignos de ser elegidos por él. es como si alguien invita
a otra persona a la casa, le dice ven, quiero que vengas a
mi casa pero tienes que traer 24 sodas, si no, no vengas a
mi casa, esa es una invitación condicionada, pero si le dice
ven a mi casa y el otro dice qué quieres que lleve, no traigas
nada, nomás ven, quiero que vengas, quiero atenderte, esa es una
invitación no condicionada. No tiene nada que ver con el
invitado, tiene que ver con el que invitó. Así es la elección
incondicionada. Entonces, punto número uno, esto
nos lleva a pensar en la doctrina de la reprobación. La doctrina
de la reprobación es una doctrina muy difícil pero necesitamos
mirarla. La pregunta que sale es si Dios
salva a unos y rechaza a otros, a los que rechaza lo hace sin
considerar sus decisiones pero lo hizo antes de la fundación
del mundo, lo mencioné antes, esto suena injusto, esa es la
doctrina de la reprobación, miremos Romanos 9.14. Dios salva a unos
pero reprueba a otros. ¿Cómo hace Dios la reprobación?
¿En base a qué? La elección ya vimos que Dios
la hace en base a su amor, en base a la obra de Cristo. En
Cristo nos escoge, nos predestina, nos llama para adoptarnos como
hijos suyos, lo que lo motiva es su amor. ¿La reprobación cómo
sucede? Sale esta pregunta, Romanos 9,14.
¿Qué diremos entonces? Que hay injusticia en Dios, Ya
vimos esa parte, la respuesta es absolutamente no. El no más
grande que se puede describir, Pablo lo usa aquí, mega no. Está
hablando de mega, de algo exageradamente grande. y está haciendo referencia
a una escritura en Malaquías 1, 2, 3, en esa porción Pablo
donde dice que Dios amó a Esaú, aborreció a Esaú y amó a Jacob. La elección la hizo Dios, ¿cuándo?
Antes de que nacieran. Yo hice un énfasis, ¿de quién
está hablando? De bebés. ¿Dónde? ¿En el vientre de quién?
De la mamá de ellos. ¿Son hermanos? ¿De quién? Perdón,
son hermanos porque son hijos de los mismos padres. Pablo está
usando eso. Claro, cuando él hace la referencia,
aquí quiero aclarar algo, a Malakía se está refiriéndose a dos naciones
que salen de ese vientre, que son los descendientes de Saúl,
¿quiénes son ellos? Los árabes. Y los descendientes
de Jacob, ¿quiénes son ellos? Israel. Obviamente, Pablo está
haciendo esa referencia, pero el punto de la elección es los
bebés cuando no han nacido. Por eso hice ese énfasis. No
quiero malinterpretar tampoco un texto, pero quería mencionar
eso. Miremos en Romanos 9.16. Romanos
9.16. Estamos hablando de la reprobación,
así que no depende del que quiere ni el que corre, sino de Dios
que tiene misericordia. ¿Para qué? Para la salvación,
esta es la elección, depende es de Dios. Verso 17, Porque
la escritura dice a Faraón, para esto mismo te he levantado, para
demostrar mi poder en ti y para que mi nombre sea proclamado
por toda la tierra. ¿Qué pasó con Faraón? Dios reprobó
a Faraón. Esa es la doctrina de la reprobación.
¿Por qué lo hizo? Porque Dios quiso hacerlo. ¿Por
qué? Porque él es Dios, aquí dice.
No dice nada más. Obviamente, quiero moverme un
poquito más a ampliar esto. ¿Sí? Porque ¿qué parte tiene
el hombre en esto? y está reciendo referencia, eso
no es 16 y ahí presenta la rutina de la reprobación, para eso te
tengo aquí faraón, para demostrar mi poder sobre ti, para demostrar
mi ira sobre ti y para mostrarle al mundo que yo soy Dios, así
dice, eso es lo que dice el texto. ¿Por qué podemos hablar así de
Dios? Porque Dios no es como usted ni como yo. Dios no es
un hombre. Dios no puede ser comparado con
un hombre. Entonces estamos hablando, cuando
hablamos de Dios y del carácter de Dios, es algo muy por encima
de nosotros. Hubiera visto la ilustración
que usamos hoy, me entendería un poquito mejor cuando di la
clase de proverbios. no hay manera de que entendamos
la grandeza de Dios, pero sí podemos creer lo que nos deja
saber en las escrituras. Así que Dios tiene misericordia,
verso 18, del que quiere y al que quiere endurece, ahí está
la doctrina de la reprobación. Dios al que quiere le muestra
misericordia y al que quiere lo endurece. Eso es prerrogativa
de Dios o un derecho de Dios. ¿Qué más dice la Biblia acerca
de la reprobación? Miremos Proverbios 16, 4, algunos
textos que nos pueden ayudar a mirar qué dice la Biblia del
hombre o de la obra de Dios en relación con el hombre. Ya quedó
establecido que Dios no está obligado a salvar a nadie, Dios
no está obligado a llamar a nadie, Dios no está obligado a predestinar
a nadie, si Él lo hizo es porque Él quiso, eso es movido desde
su amor. Proverbios 16, 4, todas las cosas
hechas por el Señor tienen su propio fin, hasta el impío para
el día del mal. Está claro, ¿cierto? Todas las
cosas hechas por Dios tienen su propio fin hasta el impío
para el día del mal, el día de la condenación. ¿Ok? Suena como algo injusto todavía,
no se preocupe. Juan 12, 39 al 40. ¿Qué más dice
acerca de la doctrina de la reprobación? ¿Está en la Biblia? ¿No está
en la Biblia? ¿Podemos usarla para acusar a
Dios o para creer en Dios? ¿Qué vamos a hacer? Miremos la
Biblia, miremos qué la Biblia dice. Cada uno de esos textos
está humillándonos a nosotros y está exaltando a Dios y nos
deja sin entender a Dios. Así nos deja. Juan 12, 39 al
40. el Señor Jesucristo, Juan escribió
lo que el Señor Jesucristo, por eso no podían creer porque Isaías
dijo también Él, hablando de Dios, ha cegado sus ojos y endurecido
su corazón para que no vean con los ojos y entiendan con el corazón
y se conviertan y yo los sane. Esto dijo Isaías porque vio su
gloria y habló de él. ¿Quién es el que ha hecho esto?
Dios cegó su entendimiento. ¿Quién endureció el corazón de
ellos? Dios endureció el corazón de ellos. Isaías tiene una visión,
Isaías 6, ve al Señor. Y el Señor le dice, eme aquí
después de que es limpiado de su pecado. Y aquí yo iré, el
señor lo envía, y Isaías le pregunta, señor, ¿quién va a creer a nuestro
anuncio? Y el señor le dice, nadie. ¿Hasta cuándo debo predicar? Hasta que no quede ni uno solo.
A todos les vas a predicar, pero no van a creer. ¿Quién determinó
eso? Dios. Todavía suena injusto, no se
preocupe, vamos a llegar, vamos a ampliar esta explicación. Porque
aquí esto nos tiene, ahí me tiene como, entonces, ¿qué clase de
Dios es este? ¿Es cierta la acusación contra
Dios de que él creó personas, las hizo para ponerlas allí y
un día tirarlas al infierno y allí mostrar su ira contra ellos caprichosamente? Esa es la acusación que el arminianismo
hace contra Dios. Vamos a ver si se puede sostener.
Die Carson acerca de este texto dice lo siguiente, el endurecimiento
de los corazones en juicio divino no se presenta como la manipulación
caprichosa de un potentado arbitrario que maldice seres moralmente
neutrales o incluso moralmente puros, es una condenación santa
de un pueblo culpable, condenado a hacer y hacer lo que han escogido. Ellos escogen no creer en Dios. Ellos escogen no escuchar el
mensaje de Isaías. Ellos escogen cuando Jeremías
también les dice, entreguense a Babilonia. Dicen, sí, pero
no lo hacen. Jeremías les dice, no se vayan
a Egipto. Dicen, no nos vamos a ir. Pero se van, hasta se llevan
a Jeremías y el pobre Jeremías muere allá con ellos. y es cuando
entra Navocodonosor y quema la ciudad, destruye todo, se lleva
el arca del pacto, se lleva todo lo que está en el templo, porque
ellos no van a creer a qué dice, por qué dice que Dios cegó su
entendimiento, endureció sus corazones, lo que está hablando
es que esto no es nuevo para Dios, es parte del plan de Dios,
que así sea, pero violó entonces Dios la voluntad de estos hombres,
no, ellos eligieron no creerle a Dios, esa fue la elección de
ellos, Pero para Dios esto no es nuevo. Vamos a mirar más textos
que nos ayuden a ver esto. Miren Juan 13, verso 18. Ahí mismo, el siguiente capítulo. No hablo de todos ustedes. Está
la oración sacerdotal de Jesús. Yo conozco a los que he escogido. Pero es para que se cumpla la
escritura. El que come mi pan ha levantado
contra mí su talón. ¿Para que se cumpla qué? La escritura. ¿De quién está hablando? De Judas. La escritura en el libro de Salmos
dice que mi íntimo, mi amigo, el que comía junto conmigo, me
traicionó. Está hablando de Judas. ¿En qué
año fue escrito Salmos? Más o menos en el año 1000 antes
de Cristo. Y Jesucristo está diciendo aquí,
antes de que suceda. No hablo de todos ustedes, yo
conozco a los que he escogido, pero es para que se cumpla la
Escritura. Aquí hay un reprobado entre los escogidos. Once escogidos
y uno reprobado. ¿Quién lo reprobó? ¿Quién sabía
que él era reprobado? Jesús está hablando antes de
que Judas lo traicione. Salmo 46 está hablando mil años
antes de que Judas nazca. ¿Quién sabía esto? Dios, lo que
nos está dejando ver es el conocimiento infinito de Dios, ilimitado de
Dios. ¿Qué está haciendo Jesús cuando
dice esto? Está afirmando su señorío con
sus discípulos. Yo los escogí, en otro texto
dice, ustedes no me escogieron, yo los escogí, pero entre ustedes
hay uno. que es un traidor, es Judas. Jesucristo ya sabe el destino
de Judas. ¿Qué indica esto? Que Jesucristo
es Señor, que Él no es víctima, Él no es una víctima de Judas. Él predestinó que así sucediera
sin violar la voluntad de Judas, porque Judas escogió hacer esto,
Judas mismo escogió hacer eso. Entonces Jesucristo no es una
víctima de las circunstancias, es soberano, él es Dios y él
mismo escogió cada evento, cada situación y a cada persona conforme
el plan determinado de el Padre. Jesucristo no estaba haciendo
elecciones en su propia voluntad. Él estaba cumpliendo todo el
propósito del Padre cuando vino aquí a la tierra. Uno de sus
propósitos era escoger a Judas de entre los doce y que se manifestara
la maldad de Judas al extremo. ¿Ante qué? La bondad del Señor,
el amor del Señor, la compasión del Señor, la misericordia del
Señor, los milagros del Señor, la gloria del Señor, Judas escogió,
así traicionada al Señor. ¿Quién sabía esto? Dios. ¿Quién
le dice a los discípulos? Dios el Hijo, está diciendo a
ellos. Esta es la doctrina de la reprobación,
aquí estamos viendo que no es algo caprichoso que Dios hizo,
la acusación que el albinismo hace contra Dios es falsa, no
se puede sostener desde la escritura, no hay manera de hacerlo, no
se puede. Juan 17, 12, leemos un texto más. Voy a leer desde el verso 1,
estas cosas habló Jesús y alzando los ojos al cielo dijo al Padre
ahora la hora ha llegado glorifica a tu Hijo para que el Hijo te
glorifique a ti Perdón, no es dos, es doce. Me fui diez versos atrás. Es
doce, verso once. Ya no estoy en el mundo, pero
ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti, Padre Santo, guárdalos
en tu nombre, el nombre que me has dado para que sean uno, así
como nosotros somos uno. Cuando yo estaba con ellos, los
guardaba en tu nombre, el nombre que me diste, y los guardé, y
ninguno se perdió. ¿Qué más dice? Excepto el hijo
de perdición. ¿Para qué? Para que la escritura
se cumpliera. para que la escritura se cumpliera.
Era necesario que Judas traicionara al Señor. ¿Para qué? Para que
la escritura se cumpliera. Para mostrar la soberanía de
Dios. ¿Sí? ¿La elección de quién fue? De
Judas. Dios obligó a Judas a pecar contra
él. No, Judas tuvo más oportunidades de ser salvo que ningún ser humano
que haya existido en la tierra. porque Jesucristo, Dios mismo,
anduvo con él por tres años, le mostró su bondad, su gracia,
su compasión, su misericordia, y él decidió rechazar al Señor. Cuando Judas dice la palabra,
que sintió remordimiento, nunca se arrepintió. Fue y tiró las
molenas al templo y nunca regresó con el Señor Jesucristo. Dijo,
he entregado sangre inocente. Reconoció su maldad, pero no
se arrepintió. ¿Por qué sabemos que no? Porque
nunca volvió con el Señor. ¿Qué hizo? Se horcó. Fue y tomó
su propia vida. Y bueno, Hechos habla más de
él, dice que cayó, se abrió su cuerpo, se salieron sus vísceras
y ese terreno lo dedicaron después para los extranjeros. Primera
de Pedro 2, 7 al 8, tenemos otro texto más. Esta predicación no es nada agradable,
Yo no voy a ganar nada de popularidad al predicarse este tema, nadie
lo logra. Juan Calvino cuando enseñó acerca
de estas verdades de la Biblia, obviamente se ganó un montón
de enemigos. ¿Por qué? Porque no creen en Dios. Arminianismo
no cree en el Dios de la Biblia, lo digo Francamente, abiertamente,
enfáticamente, el arminianismo no cree en el Dios de la Biblia.
Yo no lo puedo aceptar. Miren hermanos, yo fui arminianista
desde el año 1990. Yo fui arminianista, yo creía
como un arminianista, vivía como un arminianista. Hasta el año
2003 o 2004, cuando alguien desafió mi fe, cuando una persona me preguntó
por qué yo pensaba que era salvo, mi respuesta fue porque yo elegía
a Dios y yo hice esta oración, eso nos enseñaron a los que me
conocen de la iglesia donde venimos, nos enseñaron mal, nos enseñaron
al revés, Dios no es soberano en iglesias como esa, el hombre
es soberano y yo pensé así por años, ese confrontamiento con
esa persona me llevó a investigar en las escrituras y a pensar
si yo estaba bien lo que pensaba mi relación con Dios, a considerar
si pensaba bien y me di cuenta que no, y fue un proceso difícil
de cambio, no es fácil cambiar esta postura, no es fácil, había
maldad en mi corazón al pensar así, no, ¿No evangelizaba yo
por pensar así? No. ¿No amaba a mi esposa o a
mis hijos por pensar así? No. Yo no estoy diciendo que
un arminianista es un monstruo. Yo lo que estoy diciendo es que
un arminianista es una persona que tiene un concepto errado
de quién es Dios y termina creyendo en un Dios que no es el Dios
de la Biblia. Mi conocimiento tuvo que ser corregido. Conocí
el calvinismo, es decir, lo que Calvino enseñó, Juan Calvino,
de lo que la Biblia habla de la soberanía de Dios y mi mente
fue transformada, poco a poco, poco a poco el Señor me llevó
allí. Si usted está en esa condición, no se preocupe, Dios le va a
ayudar. Dios le va a ayudar, conoceré la verdad y la verdad
los hará, yo fui libre por lo menos de esa parte. ¿Mi salvación
estaba en juego? No. ¿Mi relación con Dios estaba
en juego? No, pero no podía disfrutar lo
que disfruto ahora, mi relación con Él en cuanto a adorarlo y
servirle y la libertad que he experimentado después de que
conocí bien la verdad. Primero de Pedro 2, 7 al 8, dice
el apóstol Pedro, este precioso valor es pues para ustedes los
que creen, pero para los que no creen piedra que desecharon
los constructores, esa en piedra angular se ha convertido y piedra
de tropiezo y roca de escándalo, pues ellos tropiezan porque son
desobedientes a la palabra, aquí está la voluntad del hombre y
miren la soberanía de Dios y para ello estaban también destinados,
es decir Dios ya sabe esto. ¿Dios hizo que ellos tropezaran?
¿Dios hizo que ellos fueran desobedientes? No, esa fue la elección de ellos,
pero así estaban destinados. ¿Qué dice esto? Que está en control
de Dios, el que es soberano de Dios, el que conoce es Dios,
yo no, es Él. Es un Dios soberano el que estamos
estudiando aquí. Dios no... Esto es importante. Bueno, todo esto es importante,
pero... Dios no destina activamente a una persona a la incredulidad. Eso haría de Dios un monstruo. Eso haría de Dios un monstruo.
Dios destina a una persona a la condenación de una manera pasiva. El texto dice... Pues ellos tropiezan porque son
desobedientes a la palabra. Y para ellos estaban también
destinados. Quiere decir que Dios no intervino
para que ellos dejaran de desobedecer. Dios no intervino a su favor.
Eso es lo que está diciendo. Entonces, es una destinación
pasiva de parte de Dios. Dios los deja que ellos se escojan. ¿Cómo escogen? su libre albedrío". Si usted está tomando nota póngale
ahí, libre albedrío, esa es la elección del hombre descrita
aquí. Ellos tropiezan porque son desobedientes
a la palabra, ¿cómo son desobedientes? La piedra que desecharon los
constructores, ¿a quién se está refiriendo? A los judíos que
tienen la palabra de Dios. Viene Jesucristo que es la piedra,
esa en piedra angular se ha convertido en piedra de tropiezo y roca
de escándalo. Dice la palabra que son aplastados
por esta roca porque ellos la rechazaron, ellos decidieron
rechazar. ¿Y qué hizo Dios? Él los dejó. Él los dejó en su maldad. Él
no intervino a su favor, ¿por qué? Esa es la prerrogativa de
Dios, es el derecho de Dios, así quiso obrar Dios. ¿Y por
otro sí intervino? Sí, por otro sí intervino. Judas
4, miremos un texto más, un poquito ahí cerca, avance unas cuantas
páginas y encuentra Judas, un solo capítulo, versículo 4. Pues
algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde
mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos
que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje y niegan
a nuestro único y soberano Señor Jesucristo. ¿De qué está hablando
Judas? De los falsos maestros, marcados
para condenación. ¿Por qué? Porque Dios estableció
condenar a los apóstatas. Ellos son apóstatas, ellos decidieron
entrar allí. Dios lo había establecido, pero
ellos son los que escogen entrar allí, tomando esa postura y quedan
condenados. Todos estos versos tienen en
común que Dios ha pasado por alto su gracia sobre ciertas
personas. Acuérdese, Dios no está obligado
a salvar a nadie. Dios no está obligado a mostrar
su gracia. ¿Por qué? ¿Qué lo obliga? ¿Qué
obliga a Dios? Nada. Dios no está obligado con
nada ni con nadie. La palabra dice Dios hace como
quiere. Él es el creador, el sustentador de todas las cosas,
es el que da vida. El aire que usted y yo estamos
respirando, es el que Dios nos permite respirar. El cuerpo en
que usted vive, es el cuerpo que Dios le dio a usted. El nivel
de vista que usted tiene, todo se lo dio Dios. Exactamente hasta
donde va a llegar, eso es cosa de Dios. Segundo, diferencia
entre la elección y la reprobación. Elección de los que Dios aparta
para que vengan a Él. Los llama para salvación. y reprobación
en los que no llama a salvación. Entonces determina Dios el destino
de unos como otros sin tener en cuenta ninguna de sus acciones
y así asigna a unos para el cielo y otros para el infierno, esto
es lo que Dios hace en la predestinación, ciertamente así es porque no
hay ninguna condición para la elección de Dios, Dios obra de
acuerdo al puro de su voluntad, su voluntad no
puede estar tocada por nada ni por nadie, porque entonces ya
no es su voluntad, ya no es soberano. Ahora la distinción con los reprobados
es en base a que son reprobados para ser enviados a dónde, al
infierno. Voy a leer la confesión de fe
de Westminster. Este es un documento muy importante
del año 1643 al 48, cinco años, ya lo mencioné antes. Estos hombres
se reunieron para escribir estas declaraciones que son muy importantes
para la iglesia. Capítulo 3.5 y 7 de la confesión
de fe de Westminster. Si quieres saber qué es, mira
el video, ahí va a encontrar confesión de fe de Westminster.
Es un documento público, lo va a encontrar fácil. El punto 5
dice, aquellos que Dios ha predestinado para vida desde antes de que
fuesen puestos los fundamentos del mundo. ¿Cuándo los predestinó
para vida? Antes de la creación, conforme a su eterno y mutable
propósito. ¿De quién? De Dios. Inmutable
propósito, o sea, Dios no cambia nada, lo mueve. Y al consejo
y el beneplácito secreto de su propia voluntad. Dios le dice
a Job, tú me diste consejo para poner las estrellas donde las
puse, tú me diste consejo para establecer el límite de las aguas.
¿Quién le da consejo a Dios? Esta afirmación es de acuerdo
a su propio consejo, al beneplácito de su propia voluntad. los ha
escogido en Cristo para la gloria eterna a los que Él apartó para
sí". Y aquí tengo una lista de textos,
voy a pasar por alto por cuestión de tiempo. Más esto, por su libre
gracia y puro amor, o sea, nació en Dios, sin la previsión de
la fe, la creación de fe de Westminster afirma eso, sin la previsión
de la fe o buenas obras, o sea Dios no vio esto en las personas,
la fe o buenas obras de la perseverancia en ellos o de cualquier otra
cosa en la criatura como condición a causa que le mueva a ellos,
o sea Dios no fue movido por nada del hombre y lo ha hecho
todo para qué, para qué Dios eligió a estas personas, para
alabanza de su gracia gloriosa, para él ser
alabado. ¿Por qué puedo decir esto de
Dios con libertad? La Biblia así lo dice, porque Dios no es
pecaminoso como nosotros. Si nosotros hacemos algo para
recibir alabanza, somos arrogantes, somos vanagloriosos. Dios no. Él es el único que puede recibir
gloria, porque Él no es como nosotros. El punto 7 del capítulo 3 dice,
respecto a los demás hombres del género humano, es decir,
a los reprobados, le ha placido a Dios según el consejo inescrutable
de su propia voluntad, por el cual otorga su misericordia o
deja de hacerlo según quiere, para la gloria de su poder soberano
sobre todas las criaturas, quiso pasarles por alto y ordenarles
a deshonra y a ira a causa de sus pecados. ¿Para qué? ¿Para qué van al infierno? Para
la mansa de la justicia gloriosa de Dios. Un hombre me preguntó
una vez, pastor, pero si mi hijo muere y va al infierno sabiendo
yo que nunca quiso creer en el Señor, y yo voy al cielo, ¿cómo
voy a alabar al Señor? viendo eso, mi respuesta fue
esta, usted va a alabar al señor, lo va a exaltar y va a celebrar
la justicia de Dios porque su hijo se negó a creer, la condenación
de él fue porque él se negó a creer, no queremos que eso pase con
nuestros hijos pero la respuesta delante de Dios, usted lo va
a exaltar porque él es justo, él hizo justicia contra alguien
que no quiso creer Alguien decía, cuando yo vaya
al cielo le voy a preguntar al apóstol Pablo, apóstol Pablo
quiero saber esto, usted tiene mucho conocimiento y lo otro.
Le decía, ¿saben qué le voy a preguntar yo al apóstol Pablo cuando lo
vea en el cielo? Le voy a decir, ¿tú aquí? ¿Un homicida? ¿Uno que odiaba la iglesia? ¿Uno
que perseguía a las familias y las separaba? A los padres
de los hijos, los metían a cárcel, tuviste que ver en la muerte
de Esteban. ¿Tú aquí en el cielo, Pablo? Porque debe ser una admiración. Cualquier persona que está en
el cielo... ¿Cómo es que está en el cielo? ¿Cómo es que está
en el cielo? ¿La admiración por qué es? ¿Por
qué no está en el infierno? Está en el cielo. Esa es la admiración. Y Dios es glorificado en ambos
casos, con los que Él elige para salvación y los que Él deja para
reprobación. Los dos son iguales, en que se
originan en la voluntad de Dios y su consejo inescrutable, que
no podemos entender y no en la voluntad del hombre. La elección
la hace Dios, salvación o pasar por alto a la otra persona y
no mostrarle su gracia. Y también son iguales en que
ambos tienen como propósito traer gloria a Dios, pero hay dos cosas
que los diferencian. Miremos las diferencias entre
la elección incondicional y la doctrina de la reprobación, que
las dos se originan en Dios mismo. Primero, los reprobados son pasados
por alto y destinados al infierno. A nadie le gusta escuchar esta
doctrina. Esta doctrina no es predicada
en la mayoría de las iglesias del mundo, no es predicada. Pero
hay que predicarla, ¿por qué? Yo la encuentro en la Biblia.
Yo no estoy por arriba de la palabra del Señor, tengo que
decir lo que la Biblia dice. Usted tiene que creer lo que Dios dice.
Entonces, los reprobados son pasados por alto y destinados
al infierno. Ahora, la razón por la que algunos creen es por
la intervención de Dios a su favor para que puedan tener fe.
Dios interviene para que ellos puedan tener fe. El hombre no
puede tener fe por sí mismo. Es falso decirle a una persona,
ten mucha fe. Es una necesidad decirlo. Pero
es falso pensar que la persona puede generar fe. Es una necesidad. ¿Por qué? Porque Dios nos ordena
que lo hagamos. ¿Y qué va a pasar? Bueno, si Dios regenera su corazón,
esa persona va a tener fe. Eso es lo que va a pasar. Entonces
Dios regenera el corazón para que la persona pueda entonces
tener fe y ser salvo. Pero los que se pierden no son
provocados por Dios a no creer. Una persona que no cree, piensa
en Judas, Jesucristo jamás provocó a Judas para que no creyera en
él, jamás, al contrario, amó a ese hombre, lo amó igual que
a los demás discípulos, allí estaba uno que era un asesino
entre los discípulos, estaba otro que era un traidor de la
nación entre los discípulos, Dios a todos los trató igual,
los amó igual incluyendo a Judas, Dios nunca provocó o nunca provoca
al hombre para que no crea en él. Ellos no creen porque de
sí mismos escogen no creer, ese es su libre albedrío, escogen
no creer. Así que lo que Dios hizo al decretar
su reprobación es simplemente esto, no regenerarlos ni darles
su gracia, sino dejarlos que decidieran de acuerdo a su libre
albedrío, por tanto son culpables y condenados al infierno por
su propia elección. Segundo, Dios los ordenó a deshonra
y a ira a causa de sus pecados. Una afirmación enfática. Esto
nos muestra la reprobación como un acto de qué? De justicia. La reprobación es un acto de
justicia y no como una decisión por capricho, como falsamente
quieren acusar a Dios. no se sostiene con ninguna escritura.
Por cierto, no se puede. Los perdidos son enviados al
infierno, no porque Dios los condicionó caprichosamente para
que pecaran, sino porque los está juzgando por sus obras de
maldad. Apocalipsis capítulo 21 muestra
al gran trono blanco, por qué son juzgadas las personas, por
sus obras. ¿Qué dice el Señor Jesucristo
cuando habla con sus discípulos? Por tus palabras serás juzgado. En otras palabras, Dios les da
a los que van al infierno lo que ellos se merecen, están allí
porque se lo merecen. Dios, siendo justo, los va a
condenar al infierno porque se lo merecen. Ellos escogieron
eso. Abraham Cuper, historiador, teólogo,
filósofo, escritor, profesor, estadista en Ásterdán, dice que
mientras que Dios, de acuerdo con su consejo no revelado, eligió
los que han de ser salvos, este mismo Dios Todopoderoso nos hace
moralmente responsables. Así que cuando alguien se pierde,
no es porque no pudiéramos ser salvos, pero porque no queremos
ser salvos. Una persona no es salva porque
no quiere ser salva. Usted lo ha visto, usted lo ha
notado cuando predica el evangelio. El evangelio es claro, usted
le insiste, la persona no quiere. Es más, hablábamos con alguien
ayer, algo muy común. Usted puede hablar del tema que
quiera. de soccer, de fútbol, de béisbol, de trabajo, del clima,
de viajes. Pero cuando empieza a hablar
de Jesucristo, las cosas inmediatamente cambian. Hay un rechazo. Hay
una fuerza espiritual en las personas que los lleva a rechazar
al Señor Jesucristo y al mensaje de la salvación. Eligen no ser
salvos. Eligen no querer la salvación.
Esa es su propia decisión. Ese es su libre albedrío. Y Dios los hace moralmente responsables. Así que cuando alguien se pierde,
no es porque no pudiéramos ser salvos, pero porque no queremos
ser salvos. Y ninguna persona puede ir delante
del Señor y decirle, Señor, es que tú no entiendes. Tú no entiendes
porque tú no sufriste lo que yo he sufrido. Jesucristo sufrió
todo el sufrimiento de la humanidad. Tú no entiendes porque tú no
has parado. Jesucristo pasó por todo el sufrimiento y el peso
del pecado cuando Él está en la Cruz del Calvario. ¿Para qué? Para que usted no tenga que pasar
por allí. Para que usted no reciba la ira
de Dios. Para eso Jesucristo lo hizo.
Eso es amor. Eso es bondad, eso es misericordia.
Dios activamente está obrando en bondad y misericordia, pero
las personas deciden rechazar al Señor. Cuando leemos la historia
del cristianismo han muerto más de 100 millones, no estoy exagerando,
más de 100 millones de cristianos muertos a manos de quién? de
personas que ellos estaban tratando de alcanzar con el evangelio,
porque esas personas decidieron no creer, no querían la salvación,
querían matar y callar a los que estaban hablando del evangelio. Dios elige activamente a los
que él va a salvar, pero reprueba pasivamente a los que va a condenar,
porque la elección la hacen ellos. Usted dirá, pero yo no puedo
entender esto, ya somos dos, o tres o cuatro. En la elección Dios activamente
interviene para rescatar a los que merecen castigo eterno, mientras
que en la reprobación Dios pasivamente permite que algunos reciban el
justo castigo que merecen por sus pecados. Esto lo debemos
estudiar porque está en la Biblia. Y usted dice, yo no puedo creer
en un Dios que sea así. Bueno, es con el Dios que usted
se va a tener que confrontar un día. Este es el Dios que le
va a pedir cuentas a usted, es este exactamente. Tercero. La ventaja de conocer
la doctrina de la reprobación. ¿De qué nos beneficia estudiar
la doctrina de la reprobación? Primero, la reprobación nos asegura
que los propósitos de Dios no han fallado. Los propósitos de
Dios no han fallado. Romanos 9, 6. Sí, cuando alguien se pierde, entonces
se perdió todo el evangelismo, se perdió la muerte de Cristo.
No, los propósitos de Dios no fallaron. Romanos 9, 6. El apóstol Pablo dice, pero no
es que la palabra de Dios haya fallado, porque no todos los
descendientes de Israel son israeles, es decir, en cuanto a la nación
de Israel, no porque nacen siendo israelistas van a ser pueblo
de Dios, sólo los que son escogidos dentro de ellos son pueblo de
Dios. ¿Ha fallado la palabra de Dios? Si la palabra de Dios
falla, quiere decir que Dios falla. Dios no ha fallado, su
propósito no ha fallado. ¿Qué está sucediendo con las
personas que están en el infierno? Era exactamente el propósito
de Dios. ¿Los creó Dios para mandarlos
al infierno? No. y ahorita vamos a ver un texto que dice que no.
Yo sé que esto suena como un choque en nuestra mente, es paradójico,
no es contradictorio, es paradójico. Paradojas son dos verdades que
las dos verdades se pueden sostener bíblicamente, las dos verdades
como que chocan, pero las dos están afirmando una verdad. Entonces
no podemos sacrificar una para dejar a la otra y explicarlo,
tenemos que dejar a las dos. Entonces, Conocer la doctrina
de la reprobación nos ayuda a entender que el propósito de Dios no ha
fallado. Dios decretó exactamente que
así sucediera la vida de Cristo, es una demostración clara de
eso. Entonces, ¿ha fallado la evangelización
en el mundo? No, nada. Hasta el día de hoy, ¿quién está
en el cielo? Exactamente los que Dios eligió
que fueran al cielo. ¿Cómo los eligió? Les mostró
gracia. Les mostró compasión. Regeneró
sus corazones. Y les dio fe para que creyeran
en él. Dios es glorificado en eso. ¿Qué pasó con todos los que se
han ido al infierno hasta el día de hoy? Dios decretó que
ellos fueran al infierno. ¿Los provocó para que no creyeran?
No, les dio la oportunidad, pero ellos decidieron no creer, entonces
los condenó al infierno. Segundo, la reprobación nos ayuda
a lidiar con las herejías y la apostasía. Usted y yo conocemos
personas que dicen ser salvos pero viven como el diablo, que
han estado en la iglesia pero ahora andan en el mundo regocijándose
en el pecado. Si permanecen en ese estado es
simplemente que no eran elegidos por Dios. Salieron de nosotros,
pero no eran de nosotros, dice el apóstol Juan, no refiriendo
a la gente que cambia de iglesia, refiriéndose a los que salen
de la familia de la fe. Se van al mundo, salieron de
nosotros, estuvieron, pero no eran de nosotros. Estaba afirmando,
no fueron elegidos, si así mueren. eso no lo sabemos, Dios es el
que lo sabe. Tercero, la reprobación nos recuerda
que la salvación es enteramente por la gracia divina y que la
contribución del hombre en su salvación es cero, nada, el hombre
no contribuye nada a su salvación, nada, porque si contribuyera
algo entonces no es por gracia, no es una obra de Dios, es otra
cosa. Cuarto, ¿la reprobación glorifica
a Dios? Sí. ¿Que alguien vaya al infierno
condenado por Dios glorifica a Dios? Sí. ¿Muestra su justicia?
Sí. ¿Muestra la gloria de Dios, la
soberanía de Dios? Si Dios tuviera que salvar a
todas las personas, entonces le tenemos que quitar a Él su
gloria. Nos haríamos universalistas. Nadie me llamó un pastor universalista. Quería usar el edificio donde
nos reuníamos. yo le dije, estás perdiendo tu tiempo, estás hablando
con la persona equivocada, tú predicas una dotena falsa, el
dios que tú predicas, que de acuerdo a ti tiene que salvar
a todas las personas, no es el dios que está en la biblia, así
que mejor llama a otro lado porque aquí tú no tienes entrada, no
hay manera de compartir este edificio contigo, con tu pensamiento. La reprobación glorifica a Dios,
sí. La elección y la reprobación,
ambas glorifican al Señor porque nos recuerdan que Él es absolutamente
soberano y libre en su decreto. Dios hace lo que quiera hacer
con su universo. Al cabo, todo es de Él. Su gracia
mostrada en los elegidos y su justicia mostrada en los reprobados,
ambas le glorifican al demostrar que Él es un Dios soberano. Dios es el origen de la salvación
y el hombre es la causa de la reprobación. El hombre es responsable
de no creer en Dios. Dios es glorificado por salvar
a los que Él salva. La gloria la recibe del cuarto.
La elección es hecha con deleite y la reprobación con tristeza. Efesios 1, 3 al 6. Miren los
términos que usa Pablo cuando habla de la elección que Dios
hace de los que Él va a salvar. ¿Cierto que nos saludamos y decimos
Dios te bendiga? es bueno, Dios nos ha bendecido,
está hablando de algo bueno, la elección de Dios es algo bueno,
nos ha bendecido. ¿Cómo? Con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo, ¿nos ganamos algo? No,
lo recibimos de bendición. Cuarto, porque Dios nos escogió
en Cristo antes de la fundación del mundo, qué bueno que fue
antes de la fundación del mundo y no después de que yo empezara
a actuar porque no me hubiera elegido. para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él. Para pureza. Miren el verso 5.
En amor, que lo leímos ahora, nos predestinó para adopción
como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme a qué? A la buena intención
de su voluntad. Cuando Dios elige a las personas
es la buena intención de su voluntad. Para el alabanza de la gloria
de su gracia que está, que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en
el amado. Para él ser glorificado en la elección que él mismo ha
hecho. Primera de Pedro 1, 1 al 3, el
apóstol Pedro, este es un tema precioso que lo vamos a ver después
más en detalle cuando hablemos de la perseverancia de los santos.
Pero primera de Pedro 1, 1 al 3, dice Pedro apóstol de Jesucristo
a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Cappadocia,
Asia y Bitinia. Estamos sabiendo que la elección
se hace con deleite, ¿cierto? Elegidos según el previo conocimiento
de Dios Padre, la presencia de Dios, no de algo que él adquirió
y conoció, la presencia de ser un conocimiento previo que no
agrega nada a su conocimiento del Somniciente, por la obra
santificadora del espíritu, ahí el hombre no tiene nada que ver
para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre, el hombre
no tiene nada que ver que la gracia y la paz le sean multiplicadas
a ustedes. Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo quien según su gran misericordia nos
ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva mediante la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos. Para mostrar misericordia, la
persona no puede hacer nada para merecer misericordia, si la merece
ya no es misericordia, ya es algo que la persona se ganó,
ya deja de ser misericordia. La misericordia es no dar el
castigo que una persona merece, eso es misericordia. Entonces
la persona no puede hacer nada, es cierto, ¿cierto? Una persona
puede ponerse a llorar y pararse en la cabeza, pero depende del
que da la misericordia. O aún ni siquiera hacer nada
y recibir esa misericordia. No depende del que la recibe,
depende del que la da. La misericordia depende de Dios.
Entonces, la elección de los que Dios salva es hecha con deleite. Habla de amor, habla de bendición,
habla de adopción, habla de hijos, habla de compasión, habla de
misericordia, habla de la redención que el Señor hace a través de
su Hijo Jesucristo. Muestra mucho de Dios en su bondad.
Pero miremos qué dice la Biblia acerca de las personas que se
pierden y se van al infierno en Ezequiel 33, 11. Ezequiel
33, 11. Dice el Señor, diles, vivo yo,
declara el Señor Dios, que no me complazco en la muerte del
impío. No me complazco en la muerte
del impío. Dios no encuentra ningún placer con una persona
que se va al infierno, cero. Así afirma él mismo, no me complazco
en la muerte del limpio. ¿Y qué más sigue diciendo él
mismo? Sino que el limpio se aparte de su camino y viva, vuélvanse,
vuélvanse de sus malos caminos, porque han de morir o casa de
Israel. Dios constantemente llamando
a su pueblo para que se arrepientan. Yo sé que en su mente debe estar
trabajando, pero si no le da gracia, ¿qué va a pasar? Eso
es lo que la Biblia dice. La doctrina de la reprobación
nos pone en una situación de completa humillación delante
de Dios. Estamos ante un Dios que es todopoderoso,
que es soberano en su propia elección, movido por su propia
buena voluntad para hacer todo lo que Él hace, sea elección
o reprobación. Todo lo que podemos hacer es
como el ciego Bartimeo cuando en Marcos 10, 47 dice, cuando
cayó, cuando oyó que era Jesús en Nazareno, comenzó a gritar
y a decir, Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí. Hágalo
usted, si usted no tiene la salvación. Hágalo. Clame a Dios por su misericordia. Dios quiere mostrar misericordia. Predicamos la doctrina de la
reprobación porque la Biblia lo dice. Pero anunciamos la salvación
porque es la invitación que Dios da, como dice Ezequiel 33.11. ¿Por qué ha de perecer? ¿Por
qué ha de morir en sus pecados? ¿Por qué se va a quedar allí?
Venga Cristo, crea en Él. Ahí está la invitación de parte
de Dios. No tenemos nada que aportar para
la salvación. No tenemos nada. Todo lo que podemos hacer es
clamar por la misericordia de Dios. Cuando entendemos que estamos
en la mano de Dios a merced de su misericordia o su justicia
y que aparte de su intervención no tenemos esperanza de salvación,
entonces podemos clamar, Señor, ayúdame, ten misericordia de
mí que soy pecador. Lucas 18, 13. Señor, ayúdame. En Romanos 9.15, Dios soberanamente
dice lo siguiente, porque Él dice a Moisés, tendré misericordia
del que yo tenga misericordia y tendré compasión del que yo
tenga compasión. ¿Qué dice Dios a usted que está
en sus pecados? Crea, venga, clame, suplique,
ruegue por misericordia. Dios ordena eso, su parte es
hacerlo. Y la parte suya que predica el
evangelio es invitar a las personas a que vengan a él. Yo cuando
era arminiano, Dios me permitió traer personas a los pies de
Cristo. Pero un día arminianos, que solamente son arminianos
porque son arminianos, pero ni siquiera traen a nadie a Cristo.
Ni siquiera eso hacen. Hay que tener cuidado con la
soberanía de Dios, con las posturas que se toman. y demostrar con
nuestras vidas. Aún si usted decide seguir teniendo
esa postura, sigue evangelizando. Dios lo va a hacer de todas maneras.
Usted no puede cambiar el propósito de Dios. Dios lo va a hacer.
Dios es Dios. Él es soberano. Él no depende
de usted, ni de su pensamiento, ni del mío, ni del de nadie.
Él es soberano. Quinto. Preguntas que generan
o tienen la lección de las reprobaciones. Dios injusto. Pablo trata con
la pregunta, dice, no. En el verso 14 de Romanos 9.
¿Por qué hacer este tipo de preguntas? Simplemente porque en nuestra
naturaleza pecaminosa queremos tomar el lugar de Dios. Queremos
ser nosotros los que hacemos esa elección. Queremos ser nosotros
los que decimos quién puede ser salvo y quién no. Y queremos
medir a Dios de acuerdo a ese concepto humanístico. Eso es
pecaminoso. Dios es justo e igual en todos
sus decretos, de justicia y de gracia con todos, Él es justo. ¿Pero cómo es que elige a unos
para salvación y a otros para reprobación? ¿Cómo puede haber
justicia en esto? Primero, todos los seres humanos
merecen ir al infierno. Sigo en los Romanos 3.23, ¿por
cuánto? ¿Quiénes pecaron? Cuando un bebé nace, ¿nace en
qué? ¿En pecado o en qué? Pecado, un bebé nace en pecado.
Si muere como bebé, ¿a dónde se va? Al cielo. ¿Por qué? ¿Porque no tiene pecado? No,
porque Dios muestra misericordia con uno inocente que no tiene
la capacidad de discernir entre el bien y el mal, ni puede planificar
en su corazón hacer daño a alguien. Simplemente llora con malicia,
porque hay malicia, cuando llora usted no sabe si el niño está
llorando de verdad o porque está exigiendo, quiero mi leche ya,
la quiero ya. Si usted nunca educa a un niño
y lo corrige, lo disciplina, crece siendo un monstruo, demandante,
arrogante, peligroso con otras personas. Eso es lo que sucede
con un niño que no se corrige. Pero el punto es, todos los seres
humanos merecen ir al infierno, entonces, ¿la doctrina de la
reprobación es injusta? No, es verdadera, es justa. ¿Qué
tiene que hacer una persona para ir al infierno? Nada. Ya se lo merece. Entonces la
salvación es algo maravilloso, que Dios llame a personas para
que no vayan allí. Todos calificamos para el infierno.
¿Quién merece la justicia? Perdón, ¿quién merece la misericordia
de Dios? Nadie. ¿Quién merece la justicia de
Dios? Todos. Hay gente que yo le digo, ¿usted
sabe lo que usted se merece? Yo no me merezco nada tratando de ser
humilde, le digo, está muy equivocado. Usted se merece el infierno.
Usted se merece el infierno, como toda persona. Entonces,
¿es injusto Dios al salvar a algunos y no a otros? No, aparte de la
elección divina y la hora misericordiosa de la muerte de Cristo en la
cruz, al hombre solo le espera lo peor. Si no hubiera muerto
Cristo en la cruz, no hay manera de que el hombre sea salvo. Pensar
que el hombre puede escoger a Dios, tiene que hacer a un lado a Cristo,
tiene que borrar la cruz. Es más, no puede hablar mucho
de la cruz. Si alguien se salva es solamente por la gracia de
Dios. Todos merecemos la justicia de Dios. Nadie merece la misericordia
de Dios. Dios no tiene ninguna obligación de salvar a nadie.
La pregunta más bien es cómo es posible que Dios haya hecho
lo que hizo en la cruz para salvar a los que merecen ir al infierno.
¿Cómo es posible ese amor? ¿Cómo es que es ese amor? Esa
es la pregunta. Eso es lo que debería consumir
nuestros pensamientos. Eso es lo que debería carcomer
nuestro corazón si queremos pensar cómo es Dios. pero no cuestionarlo
a él. Dios es soberano. En Romanos 9.15 dice el apóstol Pablo, porque él dice
a Moisés, tendré misericordia del que yo tenga misericordia,
tendré compasión del que yo tenga compasión. ¿Menciona Dios justicia en ese
texto? Miren que no, no hay mención. ¿Qué es lo que dice? Misericordia
del que yo tenga misericordia, compasión de que yo tenga compasión.
Activamente Dios muestra misericordia o compasión. La elección de Dios
para una persona que está perdida en sus pecados, que lo hizo desde
antes de la eternidad, está basada en la misericordia y en la bondad
del Señor. Entonces no hay injusticia en
esto. Tercero, si Dios salva a personas basado en algo que
ellos hagan, fe, buenas obras, otra cosa, esto mostraría injusticia. ¿Por qué? Los judíos tuvieran
la primera prioridad, porque ellos conocen personalmente de
las obras de Dios. Tienen los profetas, tienen las
escrituras, tienen los milagros, son la nación elegida de Dios.
Ellos tuvieran la prioridad en todo para creer en Dios. Sería
algo injusto. si dependiera de la fe de las
personas. También hay otras personas que no son salvas, pero no se
meten en problemas, no les gustan los pleitos, no les gusta el
bullicio, no les gusta eso, son personas que viven tranquilos,
moralmente buscan lo que está bien, ellos tuvieran prioridad,
habría injusticia de parte de Dios entonces, habría una selección
y sería como el humanismo lo presenta y como muchos quieren
creer. Yo no soy tan malo como aquel
que está allá. Yo soy buena persona. Yo no he
matado como aquel que está allá en la cárcel. Él es así. Yo no.
Yo creo que la palabra dice, cuando el Señor usa la ilustración
del recalador de impuestos y del fariseo, la elección es de Dios. No puede
ser, no puede estar condicionada en ningún sentido en lo que el
hombre haga, porque entonces cambiarían todas las oportunidades.
Sería un Dios injusto. Entonces habría personas que
tuvieran razón para gloriarse en lo que ellos hicieron porque
tuvieron ventaja sobre otros. decir que Dios en su presencia
o conocimiento previo sabía a quienes iban a tener fe y por eso los
salvó, es decir que Dios es injusto, pues para estas personas sería
más fácil creer. Así que la elección es justa
y Dios tiene todo el derecho de elegir a algunos y pasar por
alto a otros. La elección comienza con todas
las personas al mismo nivel, en el mismo barco que van rumbo
al lago de fuego, todos adentro del mismo barco, toda la humanidad
así va. Y Dios de allí, desde la eternidad, eligió a quienes
él iba a salvar. Y a otros los pasó por alto.
Esto es enteramente libre de parte de Dios. No tiene nada
que ver con las características de las personas, con el mérito
de las personas, porque todos merecen ser dejados en el mismo
marco y terminar en el mismo lugar el lago de fuego. Todos
merecen, todas las personas merecen el infierno. Entonces tenemos
otra pregunta. ¿Por qué Dios no muestra misericordia
para todos? Al cabo, Él soberanamente puede
hacerlo. Esta es una pregunta justa. ¿Por
qué Dios es soberano? ¿Por qué no le muestra a todos
misericordia? ¿Él pudiera hacerlo? Claro que sí. Bueno, primero
que todo, cuando se le hace una pregunta a Dios, tenga en cuenta
esto. Dios no tiene que responder a nadie, para empezar. Dios no
tiene que responder. ¿Se puede hacer la pregunta?
Sí. Pero Dios no tiene que responderla. Ahora miramos qué es lo que Dios
dice. 9.15. Romanos. Aquí está la respuesta. Porque Él dice a Moisés, tendré
misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión
del que yo tenga compasión. Esa es la respuesta de Dios.
Ahí está la respuesta de Él. Él no va a dar ninguna explicación.
Ahora miremos el verso 17. Porque la escritura dice a Faraón,
para esto mismo te he levantado, para demostrar mi poder en ti,
para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. Esa es la
reprobación. ¿Por qué? Porque dice él que así lo hizo.
¿Por qué? Porque él dice que así lo hizo.
¿Por qué? Porque él dice... Y ahí nos podemos quedar toda
la vida hasta la eternidad. No salimos de ahí. Porque estamos
hablando desde Dios. No podemos cuestionar a Dios
solamente creer, recibir lo que él nos deja ver en la palabra. Y ese es el propósito de Dios,
para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea anunciado por
toda la tierra. ¿Dios es anunciado el día de
hoy porque Él condenó a el rey de Egipto? Sí. ¿Es exaltado en
los salmos porque Él hizo eso? Sí. ¿Es glorificado porque Él
hizo eso para liberar a su pueblo de la esclavitud que estuvo 400
años en Egipto? Sí. Dios recibe gloria por esto
y lo recibirá por la eternidad. Dios quiere que sepamos que Él
es todopoderoso y soberano sobre todos aquellos que se le oponen,
que fue lo que hizo al faraón en el tiempo del exo. Luego versos
22 al 24, aquí mismo en Romanos 9 dice, y que si Dios, aunque
dispuesto a demostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó
con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción,
lo hizo para dar a conocer la riqueza de su gloria sobre los
vasos de misericordia que de antemanos él preparó para gloria,
es decir, nosotros a quienes también llamó, no sólo de entre
los judíos sino también de entre los gentiles. Esta es la doctrina
de la elección, el verso 15 era la doctrina de la reprobación,
es Dios justo, sí, él quiere escoger así, sí, Dios escoge
bien, sí, porque la voluntad de Dios es buena y es perfecta,
de Dios no viene nada malo. y Él lo hizo para hacer notoria
su gloria. Todo el drama que vive la humanidad
es lo suficientemente valioso para Dios mostrar sus atributos
en ellos. Dios nos ha alejado de la humanidad.
¿Cuál es la mayor prioridad de Dios? ¿En la elección o en la
reprobación? ¿Cuál es la mayor prioridad de
Dios? Su propia gloria. Por eso cuando predicamos el
Evangelio, Tenemos que tener en mente, predicamos el evangelio
porque esto trae gloria a Dios, que esa persona crea y tenemos
que creer que todos van a creer porque no somos Dios. La doctrina
de la elección y la reprobación nos habla de la soberanía de
Dios, pero a mí no me pone en la postura de yo elegir a quienes
reprobó Dios y a quienes va a elegir, eso es pecaminoso. Lo que me
llama es a confiar en Dios y a predicar con mayor aínco el mensaje del
Evangelio, suplicándole a las personas que vengan, porque Dios,
como si rogara por medio de nosotros, dice Pablo en 2 Corintios capítulo
5, cuando nos dio el ministerio de la reconciliación, está rogándole
a las personas por medio de nosotros que vengan a Él. Nosotros eso
es lo que hacemos, cuando entendemos la soberanía de Dios. ¿Pero por qué es necesario que
Dios sea glorificado? Es necesario porque Él es Dios.
Este es su universo, esta es su creación. Él es el dueño de
cada ser humano. Él es su dueño, créalo o no. Usted respira el aire que es
de Él. Usted viene el cuerpo que Él le dio. Y fuimos hechos para su gloria
y su honra. Filipenses 2, 9-11, lo cual Dios
también lo exaltó hasta lo sumo. Hablando de Jesucristo, le confirió
un nombre que es sobre todo un nombre para que al nombre de
Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y en
la tierra y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesucristo
es Señor. ¿Para qué? Para la gloria de
Dios, Padre. La gloria de Dios es la prioridad
de Dios en la salvación o en la condenación de una persona. Conclusión. Los beneficios de
esta doctrina. La doctrina de la elección es
humillante. Porque somos salvos no por obras,
sino por gracia, por medio de la fe, nos quita, nos despoja
completamente de todo. Ni siquiera la fe. Porque dice
que la fe es un don de Dios. Segundo, la elección nos lleva
a creer a crecer en nuestro amor por Dios, amarlo a Él, saber
que ahora estamos en la salvación. La elección enriquece nuestra
forma de adorar a Dios, ¿por qué? por su magnificencia, es
más grande. La elección nos anima para evangelizar,
para ir y llevar el evangelio. Mira lo que dice Romanos 10,
ahí cerquita, 14 al 15. ¿Cómo invocarán a aquel en quien
no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien
no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién
les predique? Se pregunta Pablo. ¿Y cómo predicarán
si no son enviados tal como está escrito? Esto dicen los profetas. Cuán hermosos son los pies de
los que anuncian el evangelio del bien, qué hermoso cuando
se toma el tiempo de ir y evangelizar. Y para evangelizar usted se mete
en la doctrina de la elección y la doctrina de la reprobación,
no, no, por qué, por qué va a hablar de eso, tenemos que hablarlo
en la iglesia, lo necesitamos para conocer quién es Dios, pero
en la evangelización usted le ruega a esa persona arrepiéntete,
No sigas viviendo como estás viviendo, ven a Cristo, cree
en el Señor, confía en Él. Eso es lo que usted predica.
¿Cómo funciona eso? Pregúntele a Dios, ya lo estudiamos.
O si quieren, vuelvo a empezar. Me regreso al primer mensaje.
No creo que quieran que lo repita todo otra vez. El corazón de
uno inconverso está tan opuesto a Dios como la Biblia lo declara.
Así que, si no es por la intervención de Dios, no hubiera ninguna posibilidad
de que tuviéramos éxito al compartir el evangelio. Si dependiera de
nosotros la salvación de los incrédulos y nos equivocamos
al predicar el evangelio, y esa persona se pierde porque le dimos
un mal evangelio, tendríamos el porcentaje, la posibilidad
de estar enviando personas al infierno, todos nosotros. Porque
¿quién de nosotros puede hacer todo bien para salvar a una persona?
La salvación es una obra perfecta de gracia. Pero Dios en su bondad
y en su misericordia ha decidido usarnos a nosotros como sus labios,
como su boca, para anunciar y llamar a las personas como sus pies,
para ir donde está ellos y decirles vengan a Cristo, crean en Él. ¿Y en qué nos enfocamos? En la
obra de Cristo, en la capacidad de la persona. No, a esa persona
le decimos estás condenado, eres un pecador, te va a hacer el
infierno pero mira a Cristo, Cristo es Dios manifestado en
amor para la humanidad, para rescatar una humanidad perdida
en su inmundicia que vino y amó a las personas y ellos lo clavaron
en la cruz y gritaron crucifíquenlo y se burlaron y lo escupieron,
esa es la parte del hombre Y Dios en ese amor maravilloso, cuando
Cristo soporta lo que sucede en la cruz, está mostrando el
amor de Dios. Dios es así. Esa es la parte
que nosotros sí podemos entender y la tenemos que dar. La manera
como Dios obra, se lo dejamos a Dios, porque reconocemos su
soberanía. Y eso nos impulsa a predicar
más el Evangelio. ¿A quién? A todas las personas.
¿Por qué? Porque todos los que Dios eligió,
todos van a venir a Él. Y la reprobación que hacemos,
no se preocupe, usted no es, ni yo, Dios es, nuestra parte
es llamar a las personas para que vengan a Cristo porque tenemos
un mensaje que es el poder de Dios para salvación, dice Pablo
en Romanos capítulo 1. Debemos llevar este mensaje,
debemos estar seguros, no estamos predicando un mensaje a ver si
sucede ¿Por qué habríamos de dudar cuando Dios es soberano
en la elección o en la reprobación? ¿Por qué habríamos de dudar?
No debemos de dudar, al contrario, debemos estar firmes, sólidos,
apasionados, llenos del amor del Señor, interesados por el
perdido, orando todos los días, teniendo listas de oración por
el inconverso. fieles, pidiendo por ellos, anotando
nuestras oraciones por ellos, porque nos importa la salvación
de ellos. ¿Quién pone ese sentir en el
corazón nuestro si no es Dios? Servimos a un Dios que quiere
salvar a las personas. Servimos a un Dios que es soberano
y no entendemos su elección, no la entendemos, no la muestra
la Biblia. ¿Para qué? Para que nos humillemos
delante de él. para que reconozcamos que estamos
en él, porque él quiso que estuviéramos aquí en él, hoy. Hay muchos que
necesitan conocer de ese mensaje maravilloso de la salvación en
Cristo Jesús. ¿Van a creer? Usted créale a
Dios, tenga fe. Ningún texto nos dice que por
qué vamos a predicar, al contrario, nos impulsa a predicar. Vamos
a ver, ¿por qué no nos ponemos de pie y le damos gracias al
Señor? Señor, gracias. Padre, tú eres
soberano. Tú eres Dios Todopoderoso. Tú
eres el soberano del universo, Señor. Tu palabra dice que hay
personas que estaban destinadas para el infierno. Tu palabra
dice que hay personas que tú elegiste desde la eternidad para
salvarlos mostrándoles gracia. Son verdad las dos. Y tu palabra
dice que el hombre es responsable en su propia voluntad de responder
al llamado que tú das. Yo sé que mi mente no capta todo
esto, no puedo, señor. Si hay alguien que lo capta,
maravilloso, yo no puedo, señor. Pero sí lo creo. Sí lo creo,
señor, porque tú lo dices. Yo quiero creerte, señor. Yo
no quiero luchar contra ti, yo quiero creerte y servirte a ti.
Dios soberano y todopoderoso. y seguir llevando este evangelio
seguir amando a las personas, seguir mostrando compasión y
seguir sufriendo por ser cristiano, por ser un hijo de Dios el oprobio,
el rechazo y lo que venga Señor cada uno de nosotros por predicar
la verdad pero no hay otra manera de hacerlo, no hay otro Dios,
no hay otro Señor, no hay otra salvación solamente está en ti,
oramos Señor que nos hagas efectivos en llevar el evangelio apasionados
Señor, entregados y confiados en ti, en tu soberanía en la
manera como tú obras, que va más allá de nuestro entendimiento,
que no hagamos de ti un dios pequeñito. un Dios de necios,
sino un Dios soberano, un Dios todopoderoso, un Dios que obra
en maneras que ni siquiera podemos entender, un Dios que ama con
un amor que ni siquiera pasa por nuestra mente jamás. ¿Cómo
entender ese amor? Al entregar a tu Hijo Jesucristo
para morir en la cruz, para pagar por los pecados de quienes creen
en ti, Señor. Gracias. Gracias por tu palabra, Señor.
Gracias por quien tú eres, Señor. Y por el acceso que tenemos a
ti a través de tu Hijo Jesucristo. Esto es maravilloso, Señor. Gracias,
Padre. En el nombre de Jesucristo. Amén.
La Elección Incondicional y Reprobación
Series Doctrinas de la Gracia
La Elección Incondicional nos lleva a la Doctrina de la Reprobación
| Sermon ID | 71241631255466 |
| Duration | 1:12:42 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 9:16-18 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2025 SermonAudio.