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La usó Juan principalmente, Pedro
la usó en alguna ocasión, pero se encuentra repetidamente en
el libro de Apocalipsis. En el libro de Apocalipsis se
repite el término Cordero por lo menos 29 veces en referencia
a Cristo. O sea, se le llama a Cristo Cordero
29 veces. Se usa, para hablar del Señor
Jesucristo, se usa Jesucristo siete veces en el Apocalipsis
y cuatro veces se le llama Cristo. O sea, para hablar del Hijo de
Dios, el Apocalipsis no usa Jesucristo tan frecuentemente como Cordero.
Siete veces contra veintinueve. Cristo, cuatro veces contra veintinueve. ¿Por qué razón? Obviamente, hermanos, eso nos está enviando un mensaje,
nos está queriendo decir que el Apocalipsis tenemos que contemplarlo
desde la perspectiva del Cordero. Y por eso es importante entender
qué es lo que la Biblia enseña sobre el Cordero. Por supuesto, hermanos, este
concepto del Cordero no es desconocido, es muy, muy, muy antiguo desde
desde el libro de Génesis. Cuando dice la Escritura que
Adán y Eva pecaron y se vistieron con hojas de higuera, la Escritura
dice que Dios los desnudó y luego los volvió a vestir con pieles
de animales. Y la Biblia no dice que es un
cordero, pero nosotros asumimos que es un cordero. porque de
ahí en adelante era el sacrificio de corderos lo que protegía y
cubría al pueblo de Dios de todos sus pecados. Cuando Caín y Abel
presentaron sus ofrendas, Abel llevó un cordero. Caín llevó
del fruto de la tierra. Y el sacrificio de Abel fue agradable
delante de Dios. Por varias razones, pero una
de ellas es que El sacrificio de Abel llevaba sangre, incluía
sangre, la sangre del Cordero. Por supuesto hubo otros aspectos,
por ejemplo, dice que Caín era del maligno, sus obras eran injustas,
pero el Cordero era central en ese episodio y en la adoración
de Abel. De ahí en adelante, hermano,
encontramos a Noé Abraham, a todos los patriarcas, ofreciendo corderos.
Y cuando Moisés recibe de parte de Dios la revelación del templo,
una parte central de la adoración en el templo era sacrificar corderos. Y uno de los principales trabajos
de los sacerdotes era matar corderos. El trabajo de los sacerdotes
era un trabajo sangriento, grasoso, sucio, maloliente. Era un trabajo
grotesco. realmente muy difícil. Recuerdo
que cuando yo era niño mi padre trabajaba en un rastro, rastro,
no sé si todos entienden ese término, pero le llamaban el
rastro de ganado mayor porque mataban allí animales, mataban
vacas y él llevaba el registro de todo lo que se hacía en una
noche y en algunas ocasiones yo estuve con él toda la noche
y mataban a esos animales y aquello era toda la noche sangre, sangre,
grasa, los animales los destazaban, es decir, les quitaban la piel,
era una cosa sangrienta, era terrible. Entonces cuando yo
pienso en los corderos me recuerdo de aquellos momentos cuando yo
veía que mataban a esos animales y caían muertos sangrando e inmediatamente
los comenzaban a pues a cortar y a quitarle la piel y todo eso.
Ese era el trabajo de los sacerdotes, por supuesto con corderos, pero
ellos constantemente estaban haciendo eso. En el Antiguo Testamento
se mataron millones y millones de corderos, se derramaron millones
de toneladas de sangre de corderos y esos corderos señalaban al
cordero, el cordero del cual habla el libro de Apocalipsis,
el cordero que nosotros adoramos. el Cordero del cual vamos a hablar
ahora en los minutos que nos quedan. Y lo que vamos a considerar
en el libro de Apocalipsis, hermano, es la imagen que nos presenta,
las diversas imágenes que nos presenta Apocalipsis del Cordero.
Nos presenta la imagen del Cordero Redentor, un Cordero como inmolado,
inmolado quiere decir herido, con sus cicatrices visibles,
inmolado porque fue a la cruz. Eso lo encontramos en el capítulo
5. El Cordero Juez. Este mismo Cordero también es
un juez, es un león y juzga. El Cordero Consolador. Este mismo
Cordero consuela a aquellos que han salido de la gran tribulación,
dice el capítulo 7 de Apocalipsis. El Cordero Guerrero. Este Cordero
pelea es un cordero inusual es un cordero diferente porque es
un cordero que pelea pelea contra un dragón contra una bestia contra
un falso profeta contra las naciones enteras en el capítulo 17 dice
pelearán contra el cordero y el cordero los vencerá porque él
es señor de señores y rey de reyes El cordero esposo es un
cordero que se casa. Se habla de las bodas del cordero.
Qué extraño, ¿no es cierto? Las bodas del cordero. ¿Qué es
eso? ¿Un cordero casándose? ¿Por qué? ¿Por qué la Biblia
habla de esa manera? Se habla del cordero exaltado,
diciendo que allá, en la ciudad eterna, no hay templo, porque
el cordero es el templo. No hay luz, porque el cordero
es la luz. ¿Qué es el Cordero, hermano?
¿Por qué la Biblia usa ese término, el Cordero? ¿Y qué implica para
nosotros ese lenguaje, esa figura, esa manera de referirse a Cristo,
especialmente en el libro de Apocalipsis? Ustedes saben que
el libro de Apocalipsis es un libro, es un libro altamente
simbólico. Por lo tanto, tenemos que considerar
esto de esta forma, simbólicamente. Para comenzar, vamos a ir al
capítulo 5 de el Apocalipsis, verso número seis. Y miré y vi
que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio
de los ancianos estaba en pie un cordero como inmolado que
tenía siete cuernos, siete ojos, los cuales son los siete espíritus
de Dios enviados por toda la tierra. Y vino y tomó el libro de la
mano derecha del que estaba sentado en el trono y cuando hubo tomado
el libro los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se
postraron delante del cordero todos tenían arpas copas de oro
llenas de incienso que son las oraciones de los santos y cantaban
un nuevo cántico diciendo digno eres de tomar el libro y de abrir
sus sellos porque tú fuiste inmolado con tu sangre nos has redimido
para dios de todo linaje lengua pueblo y nación Este es el Cordero
Redentor y los ancianos y los seres vivientes cantan un nuevo cántico diciendo
tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido. Estos ancianos
representan al pueblo de Dios en toda la historia y representan
a la creación porque este es el Redentor de su pueblo y el
Redentor de la creación. El Cordero entregó su sangre
para redimir del pecado a los suyos y para redimir de la maldición
la creación entera, que hoy día jime esperando la manifestación
de los hijos de Dios, jime sabiendo que va a ser redimida. Este mundo,
este planeta va a ser destruido por completo. pero no destruido
en el sentido de que va a desaparecer. El sistema del mundo va a ser
quemado. Todas las obras que en ellas
hay serán quemadas, pero será reconstruido. Será, por decirlo
así, resucitado. Y a esto el Abril la llama Cielos
Nuevos y Tierra Nueva donde mora la justicia. y el único motivo,
la única razón por la que esto es posible es porque el Cordero
fue inmolado y por eso dice acá que cuando él hubo tomado el
libro los seres vivientes y los 24 ancianos se postraron delante
del Cordero y cantaban un nuevo cántico diciendo digno eres de
tomar el libro y de desatar sus sellos Ahora, este Cordero que
fue inmolado, este Cordero Redentor, es el único digno, según esta
escena, de abrir el libro que está en la mano del que está
sentado en el trono. Que nadie, ni en el cielo, ni
en la tierra, ni debajo de la tierra, lo puede ver, lo puede
ver, lo puede abrir, nadie lo puede tocar, pero el Cordero
es digno. Juan lloraba, lloraba mucho porque
no había nadie digno. Se dio cuenta que la humanidad
estaba sin esperanza, que ese decreto divino iba a quedar cerrado
y que el juicio habría de venir sobre el mundo, pero hubo uno
digno, el Cordero, el Cordero que fue inmolado, digno de abrir
el libro. Ese libro representa, hermanos,
la historia humana. Este libro representa el hecho
de que Dios tiene la historia humana en sus manos, pero su
justicia demanda Condenación para la humanidad, pero el Cordero
fue digno de abrir el libro y de desatar sus sellos. Este es el
Cordero Redentor, el dueño de la historia, el Redentor del
mundo, el Redentor de su pueblo. Digno es el Cordero, digno de
tomar el libro y de abrir sus sellos, porque es el Cordero
inmolado. Así lo presenta el libro de Apocalipsis,
el Cordero Redentor. Pero también más adelante, en
el capítulo número 6, encontramos otro episodio, otra imagen de
este mismo cordero en una diferente circunstancia. En el capítulo
6, verso 16, leemos y decían a los montes y a las peñas caed
sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está
sentado sobre el trono y de la ira del cordero porque el gran
día de su ira ha llegado y quien podrá sostenerse porque el cordero que es digno
de abrir el libro comienza y de desatar sus sellos comienza a
desatar los sellos y cuando él desata los sellos Salen cuatro
caballos de diferentes colores que representan juicios para
el mundo. Salen también las almas de los
que han sido muertos por causa del testimonio del Señor Jesucristo. Y sale también un juicio en contra
de las naciones. Dice En el verso 12, mire cuando
abrió el sexto sello y aquí hubo un gran terremoto y el sol se
puso negro como tela de silicio y la luna se volvió toda como
sangre y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra como
la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte
viento y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla
y todo monte y toda isla se removió de su lugar Y los reyes de la
tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos,
y todo siervo, y todo libre, se escondieron entre las cuevas
y entre las peñas de los montes, y decían a los montes y a las
peñas, caed sobre nosotros. Escondednos del rostro de aquel
que está sentado sobre el trono y de la ira del cordero, porque
el gran día de su ira ha llegado. Esto se refiere, hermanos, a
la segunda venida del Señor Jesucristo y al juicio que vendrá cuando
Él retorne a la Tierra y a la manifestación de Cristo hacia
el mundo. En otras palabras, acá Él se
está manifestando como el Cordero, pero no el Cordero Redentor,
sino el Cordero Juez. Un Cordero que descarga su ira
sobre un mundo rebelde, indiferente, desobediente, incrédulo. El Cordero juez, el Cordero airado,
la ira del Cordero, en el capítulo número catorce. El capítulo catorce
y el capítulo quince, hermanos, son dos capítulos muy dramáticos
en el libro de Apocalipsis porque especialmente en el capítulo
quince Se derrama las siete plagas postreras
y el capítulo 14 es la preparación para el derramamiento de esas
siete plagas postreras sobre el mundo. Y en el capítulo 14
de Apocalipsis verso 9, tres ángeles desde el verso 6 en adelante
tres ángeles salen anunciando el juicio que ha de ser derramado
y en el versículo 9 leemos lo siguiente el tercer ángel los
siguió diciendo a gran voz si alguno adora a la bestia y a
su imagen y recibe la marca en la frente o en su mano él también
beberá del vino de la ira de Dios que ha sido vaciado puro
en el cáliz de su ira y será atormentado con fuego y azufre
delante de los santos ángeles y delante del Cordero atormentados
con fuego y azufre delante del Cordero es decir, el Cordero,
la presencia del Cordero será real cuando el juicio se ejecute
sobre los incrédulos, sobre los indiferentes, sobre los rebeldes,
sobre los hipócritas. Este cordero que redime es un
cordero también que condena, un cordero que emite juicio,
un cordero que derrama su ira. Qué extraño, hermanos, que el
libro de Apocalipsis use ese lenguaje, esas imágenes, de un
cordero que redime y un cordero que hace juicio. Qué asombroso es que lo primero
que le dicen al visionario, a Juan el profeta, que hay alrededor del trono es
un león, le hablan del león, el león de la tribu de Judá,
la raíz de David, Cuando Juan llora porque no hay nadie digno
de abrir el libro, le dicen, es aquí el león, el león de la
tribu de Judá, la raíz de David. Y eso se refiere al hecho de
que Dios ha hecho pacto, se hizo un pacto con David para establecer
un rey. Y cuando Juan se vuelve para
ver al león, lo que mira es un cordero. Y el león no vuelve
a aparecer en el libro de Apocalipsis, aparece allí. Este cordero es
un león entonces. Este cordero es un cordero redentor
que derramó su sangre, pero es un cordero que tiene la fuerza
de un león. Y puede destruir y desgarrar
y puede atacar y matar como mata un león. De modo que los grandes
de la tierra los reyes, los ricos, los capitanes, los poderosos,
todo siervo y todo libre, se escondían de la ira del Cordero. Nadie es camarada del Cordero.
Tú puedes tener a este Cordero como tu redentor o como tu enemigo. Este Cordero puede librarte del
pecado. o puede destruirte, desgarrar
tu vida eternamente. Pero este cordero también aparece
en el capítulo 7 como un pastor. Es un pastor que consuela, el
cordero consolador. Es un cordero, pero es un cordero
que pastorea. Dice el capítulo 7, verso 9 de
Apocalipsis. Después de esto miré y vi aquí
una gran multitud la cual nadie podía contar de todas las naciones,
tribus, lenguas, pueblos y lenguas que estaban delante del trono
y en la presencia del Cordero. Una gran multitud de todas las
naciones, tribus, pueblos, lenguas, todas las etnias, todos los lenguajes,
todas las naciones, una gran multitud. Delante del Cordero,
en la presencia del Cordero. Delante del trono. Dice, estaban
vestidos de ropas blancas, con palmas en las manos y clamaban
a gran voz diciendo la salvación pertenece a nuestro Dios que
está sentado en el trono y al Cordero. Y todos los ángeles
estaban en pie alrededor del trono y de los ancianos y de
los cuatro seres vivientes y se postraron sobre sus rostros delante
del trono y adoraron a Dios, diciendo amén. La bendición,
la gloria, la sabiduría y la acción de gracias, la honra y
el poder, la fortaleza sean de nuestro Dios por los siglos de
los siglos, amén. Entonces uno de los ancianos
habló diciéndome, estos que están vestidos de ropa blanca, ¿quiénes
son y de dónde han venido? y yo le dije Señor tú lo sabes
y él me dijo estos son los que han salido de la gran tribulación
y han lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre
del Cordero aquí está el Cordero Redentor pero continúa diciendo
por esto están delante del trono de Dios y le sirven día y noche
en su templo y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo
sobre ellos y ya no tendrán hambre ni sed y el sol no caerá más
sobre ellos ni calor alguno porque el cordero que está en medio
del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de agua de vida
y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos el cordero
que está en medio del trono dice los pastoreará es un cordero
consolador. Esto lo podemos contemplar hermanos
en el capítulo 5 cuando los 24 ancianos y los cuatro
seres vivientes y todos los que están allí en aquel en aquella
escena frente al trono y Juan dice en el verso 6 capítulo 5
miré y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes
y en medio de los ancianos estaba en pie un cordero como inmolado
y en el verso número 8 dice cuando había tomado el libro los cuatro
seres vivientes y los 24 ancianos se postraron delante del cordero
y todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso que
son las oraciones de los santos es decir delante del cordero
están las oraciones de los santos las oraciones que nosotros hacemos
no las oraciones de los santos canonizados por la iglesia católica,
sino de los santos, sencillos, débiles, redimidos como nosotros
por la sangre del Cordero. Y allí están las copas de oro llenas
de incienso, que son las oraciones de los santos. copas de oro y las copas de oro se usan hermano
solo en ocasiones muy especiales y para bebidas muy especiales,
no es cierto son copas de oro llenas de incienso y esas son
las oraciones de los santos y el incienso es la intercesión de
nuestro Señor Jesucristo porque nuestras oraciones en nosotros
mismos hermano no tienen eficacia No tienen dignidad, pero el Cordero
las hace dignas. El Cordero las pone en copas
de oro, les agrega el incienso de su intercesión, y Él nos consuela. Es por eso que la oración es
tan preciosa para nosotros. Es por eso que muchas veces venimos
a esta iglesia, a este lugar hermanos, quizá desanimados,
cansados físicamente, mentalmente, y cuando nosotros nos ponemos
delante del Señor salimos de aquí renovados, consolados, porque
el Cordero es un Cordero consolador. Como lo dice el capítulo número
7, el Cordero que está en medio del trono los pastoreará. y los
guiará a fuentes de agua de vida y Dios enjugará toda lágrima
de los ojos de ellos y aquí en el capítulo 7 estos
a los cuales el cordero está pastoreando son el pueblo de
Dios y está representado por una multitud de toda nación,
tribu, pueblo y lengua y cuando pregunta alguien O cuando Juan
pregunta, Señor, ¿y estos quiénes son? Le responde, estos son los
que han lavado sus ropas y las han emblanquecido con la sangre
del Cordero. Estos son los que han salido
de la gran tribulación. Ahora hermano, yo sé que en la
mente de muchos, y quizás de algunos aquí, la gran tribulación
son siete años de angustia, pero en la Biblia no son siete años,
en la Biblia es toda nuestra vida en esta tierra. La vida
en esta tierra es una gran tribulación, continua, constante, persistente. especialmente para los santos.
La Biblia dice que es que el que quiera vivir piadosamente
en Cristo Jesús padecerá persecución. Es necesario que por medio de
muchas tribulaciones entremos al reino de Dios. Muchas son
las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo librará el
Señor. Estos han salido de la gran tribulación,
le dicen a Juan. han emblanquecido sus ropas en
la sangre del Cordero pero están delante del trono de Dios y les
sirven de día y de noche y Dios extiende su tabernáculo sobre
ellos y vendrá el momento cuando ya no tendrán hambre ni tendrán
sed y el sol no caerá más sobre ellos ni calor alguno porque
el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los
guiará a fuentes de agua de vida. Ojalá pensáramos nosotros hermanos
más frecuente, más seriamente, más intensamente en la eternidad. ojalá nosotros no nos aferráramos
tanto a lo terrenal y quisiéramos pensáramos sólo en nuestro vientre
y en nuestro bienestar sino pensáramos en lo eterno porque allá es donde
está la verdadera vida porque todo aquí en esta tierra se termina
absolutamente todo todo en esta tierra es vano vanidad de vanidades
todo lo que hay debajo de la tierra es vanidad es vano puede
ser muy útil El dinero es útil. El automóvil que manejas es útil.
La casa donde vives es útil. Las bendiciones que Dios te da
son para nuestro bienestar. Pero igual las podemos perder. Igual podemos pasar el hambre
que nunca habíamos imaginado, padecer el sufrimiento, la enfermedad
y eventualmente la muerte. ¿Y qué nos queda después de eso?
lo único que nos queda es el consuelo del Cordero. Los hombres
fallan, nuestras fuerzas físicas fallan, las circunstancias cambian,
pero el Cordero es un Cordero consolador, es un Cordero redentor,
un Cordero consolador, y es el juez en contra de sus enemigos. Ahora, también encontramos ahora
en el capítulo 17 verso 14 a este cordero peleando peleando contra
el dragón y de nuevo hermanos lo extraño, lo peculiar de este
simbolismo el cordero peleando contra el dragón peleando contra
la bestia Pero es precisamente por eso
que en el capítulo 5 de Apocalipsis este cordero se nos dice, aunque
desaparece súbitamente esa imagen, pero permanece allí como una
realidad, como un hecho, que este cordero es un león. Es un cordero. Actúa como cordero. Tiene el temperamento de un cordero. la naturaleza de un cordero pero
tiene la fuerza y el poder de un león y dice el capítulo 17
verso 14 de Apocalipsis pelearán contra el cordero y el cordero
los vencerá porque él es señor de señores y rey de reyes y los
que están con él son llamados, elegidos y fieles. Él es Señor
de señores y Rey de reyes. Esto tiene relación con lo que
le dijeron a Juan en el capítulo 5 de Apocalipsis cuando le dijeron
el león de la tribu de Judá, la raíz de David. La raíz de
David se refiere al hecho de que este león de la tribu de
Judá es un rey por la promesa que Dios le hizo a David, por
el pacto que Dios hizo con David. Es rey, pero no es cualquier
rey. No es ni siquiera como el rey David. Es rey de reyes y
señor de señores. Porque lo que Dios le prometió
precisamente a David fue un rey, un rey eterno, un rey que vendría
de sus lomos. Dios le prometió a David un rey,
y ese rey es el Cordero, nuestro Señor Jesucristo. Así que a la
vez que se le llama acá, en el verso 14 del capítulo 17, el
Cordero, también se le llama Señor de señores y Rey de reyes. Pelearán contra el Cordero, dice.
¿Y quiénes son los que pelean contra el Cordero? Bueno, el
capítulo 17 en particular se refiere, hermanos, a Babilonia
la Grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la
tierra. Y eso representa la soberbia del mundo, la soberbia de las
instituciones, de los gobiernos, de las finanzas, La soberbia
de los poderosos de la tierra. Babilonia. Eso es en referencia
a la torre de Babel que edificaron los rebeldes. Nimrod, el rebelde,
edificó la torre de Babel. Una torre que, según decían ellos,
iba a llegar hasta el cielo. y se hizo en rebelión contra
el mandato de Dios de esparcirse y llenar la tierra Nimrod no
quería esparcirse y llenar la tierra Nimrod quería tener el
control de las naciones y edificó una torre rebelde y acá se vuelve
a traer esa figura y se habla de este personaje siniestro Babilonia
Babilonia la Grande y se le llama la Madre de las Rameras. Por
cierto, hermanos, que de allá de esa región de Babilonia, de
Mesopotamia, es de donde vienen las religiones más antiguas,
las religiones más satánicas, las religiones más paganas. Bueno,
todas las religiones falsas son paganas, pero de allí nació,
hermanos, de ahí viene la raíz del paganismo. Y aquí está representada como
Babilonia la madre de las rameras, las rameras se refiere seguramente
a todo tipo de abominación en contra de Dios, abominación religiosa
y filosófica, institucional en contra de Dios. La madre de las
abominaciones de la tierra, todas las abominaciones. Algunos dicen
esta es la iglesia romana católica, claro que es la iglesia romana
católica, pero no es solo la iglesia romana católica, es todas
las religiones falsas. Roma, hermano, es solamente una
pequeña parte de las abominaciones en contra
de Dios. Están los musulmanes, están los
brujos de Haití, o están las religiones falsas del Lejano
Oriente, o las religiones falsas de nuestra cultura contemporánea
también. El materialismo, El naturalismo,
el ateísmo. Babilonia, la madre de las rameras,
de las abominaciones de la tierra, dice que esa era una mujer ebria. Es una madre ebria, hermano,
una madre ebria, una madre de rameras y de abominaciones ebria,
y está ebria con la sangre de los santos, dice el verso 6 del
capítulo 17. ebria de la sangre de los santos,
de la sangre de los mártires de Jesús. Dice Juan, cuando la
vi quedé asombrado, con gran asombro. Y el ángel me dijo,
¿por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la
mujer. Y ese misterio está relacionado
hermanos con la historia de Roma, de la Roma contemporánea de Juan. Juan vivió en la época de las
persecuciones de los romanos y esas persecuciones de los romanos
y todo lo que sucedió entre los romanos en aquel tiempo hermano
y las naciones las potencias mundiales que hubo antes de Roma
todas esas representan la historia de la humanidad en su rebelión
contra Dios y dice en el verso número 12 de este
capítulo 17 los 10 cuernos que has visto son 10 reyes que aún
no han recibido reino pero por una hora recibirán autoridad
como reyes juntamente con la bestia estos tienen un mismo
propósito y entregarán su poder y su autoridad a la bestia pelearán
contra el cordero pero el cordero los vencerá porque él es señor
de señores y rey de reyes Particularmente en la época de Juan hubo muchas
persecuciones y probablemente esos reyes y esos diez cuernos
se refieren a los reyes romanos que se levantaron en esa época. No es claro, es un pasaje un
poco difícil de interpretar, pero aparentemente se refiere
a los reyes de esa época. Pero esos reyes, hermano, a la
vez representan a los reyes de toda la época, a los poderes
institucionales, políticos, de todo tipo, que se rebelan contra
Dios y pelearán contra el Cordero y el Cordero los vencerá. Hermanos, no tengan ustedes duda
que dentro de algún tiempo, tarde o temprano, quizás sea en nuestra
época o quizás en la próxima generación, pero creo que no
tarda mucho, se va a desatar persecución contra el pueblo
de Dios acá en esta nación. Estaba leyendo apenas la semana
pasada en la noticia que son noticias recurrentes, salen por
aquí y por allá y son verdaderas. En uno de los estados, acá en
los Estados Unidos, una de las personas, uno de los oficiales
de educación de esta nación estaba proponiendo que se prohibiera
que hubiese maestros cristianos en las escuelas y el motivo que él decía que existía para esto
es que los maestros cristianos o maestras cristianas son peligrosos
son peligrosos para el tipo de filosofía que se vive hoy día
las escuelas hermano cada día son más y más venenosas para
nuestros niños el mundo entero pero nuestros
niños que son vulnerables que no tienen la madurez que están
expuestos por su inocencia a la influencia de aquellos que se
supone que saben, que conocen. Y los niños tienen la tendencia,
hermano, a pensar que sus papás no saben. Los niños, especialmente
cuando llegan a la adolescencia, tienen la tendencia a menospreciar
el consejo y la sabiduría de sus padres y a aceptar el consejo
y la sabiduría de gente de afuera. Pelearán contra el Cordero y
el Cordero los vencerá. Esto indica por un lado hermano
que Cristo es invencible, pero es invencible en la personificación
de en la manifestación de su persona a través de la iglesia. Esto indica que la iglesia es
invisible siempre y cuando predique el evangelio verdadero de la
gracia de Dios. No importa que nos persigan como
a Pablo, no importa que nos maten como a los apóstoles, no importa
que haya oposición como la ha habido siempre, si se predica
el verdadero evangelio pelearán contra el Cordero y el Cordero
los vencerá. Porque Él es Señor de señores
y Rey de reyes. Este es un Cordero Guerrero.
Vengan al capítulo 12 conmigo, por favor, del libro de Apocalipsis. Verso número 10. Entonces oyó
una gran voz en el cielo que decía, ahora ha venido la salvación,
el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo,
porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche, y ellos
le han vencido. ¿Quiénes ellos? Los creyentes,
los verdaderos cristianos. Ellos le han vencido por medio
de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de
ellos y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Es decir, la victoria está en
la sangre del Cordero. El Cordero. Pelearán contra el
Cordero y el Cordero los vencerá. y ellos, los creyentes, los que
siguen al Cordero le han vencido, han vencido a Satanás y han vencido
las fuerzas satánicas de esta tierra le han vencido por medio
de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de
ellos y menospreciaron sus vidas hasta la muerte es lo que les
decía hace un momento Va a haber persecución. Tenemos que prepararnos para
eso. Tenemos que estar conscientes de esa realidad. Tenemos que
saber que el Señor no nos va a dejar cuando eso suceda. Si
tú eres un verdadero creyente, hermano, vas a enfrentar eso.
Lo vamos a enfrentar. Y el Señor te va a dar la gracia.
A los verdaderos creyentes. Los que no son creyentes, hermano,
claro, van a salir huyendo. Lo van a negar. Los verdaderos
creyentes recibirán la gracia para soportar. Porque pelearán
contra el Cordero y el Cordero los vencerá. Porque ellos le
han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del
testimonio de ellos y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Eso
es lo que dice la Escritura. Esto es el Cordero. Un Cordero
Redentor, un Cordero Juez, un Cordero Consolador, un Cordero
Guerrero. Pero también la Biblia nos presenta en el capítulo 17
a este Cordero como el Cordero Esposo. Parece incongruente, ¿no es cierto?
Un cordero león, un cordero pastor, un cordero juez, un cordero guerrero
y ahora un cordero esposo. Pero, por un lado, la perspectiva,
la visión cambia de un león Un juez, un consolador, un pastor,
un guerrero. Esa perspectiva cambia. Pero
lo que sigue permanente allí, lo que permanece es la figura
del cordero. Sigue siendo el mismo cordero.
Es un león, pero es el cordero. Es un juez, pero es el cordero.
Es un pastor, pero es el cordero. Es un guerrero, pero es el cordero.
Y ahora es un esposo y es el cordero. Veamos lo que dice,
hermano, el capítulo 19, verso 7. Aquí se está refiriendo a la
segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Y escuchamos esta voz que invita
al pueblo de Dios y invita a la creación entera a gozarse. Dice
gozémonos y alegrémonos y démosle gloria porque han llegado las
bodas del Cordero y su esposa se ha preparado. La esposa es
la iglesia, la esposa son los creyentes. Han llegado las bodas del Cordero
y su esposa se ha preparado y a ella se le ha concedido que se vista
de lino fino, limpio y resplandeciente porque el lino fino es las acciones
justas de los santos. Claro, acciones justas de los
santos porque el Cordero nos ha lavado con su sangre y el
Cordero nos santifica y Él acepta nuestras obras en base a su justicia
y a su inocencia. Las bodas del Cordero. Dice el
verso número 9. Y el ángel me dijo, escribe,
bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo, estas son palabras
verdaderas de Dios. Las bodas del Cordero, la segunda
venida de Cristo. La celebración. Pero no es una celebración cualquiera,
es la celebración de una boda. Y una boda implica, hermanos,
pacto. Cuando se celebra una boda, se
celebra alrededor de un pacto. Un hombre
y una mujer vienen delante de Dios, un hombre y una mujer vienen
delante de sus testigos, delante del pueblo de Dios, delante de
todos aquellos que están presentes, y hacen un pacto sagrado. Juran. El pacto se sella simbólicamente,
en nuestro caso, en nuestra cultura, con una argolla, ¿no? Una manera
simbólica de sellar el pacto, algo que no tiene principio ni
fin. de diferentes maneras en diferentes
culturas pero en la biblia el pacto se sella con sangre siempre
se selló con sangre en este caso la sangre del cordero las bodas
del cordero implica el pacto las bodas implican amor también
porque cuando un hombre y una mujer se casan están enamorados,
se aman y se juran amor eterno y se están casando por amor amor
pero ese amor no puede quedar a expensas de los sentimientos
de las emociones porque así es como el mundo hace ellos se casan
en base a los sentimientos y a las emociones y al deleite que están
experimentando porque están enamorados y cuando se pasan esas emociones
y ese deleite y ese sentimiento y comienzan los problemas y los
choques y las realidades de la vida entonces dicen no, yo no
aguanto a esta mujer Yo no me casé para esto. Esto no se puede. Diferencias irreconciliables,
separémonos, divorciémonos, está bien, divorciémonos. Porque están
basados en sus sentimientos, en sus circunstancias, pero el
pacto que Dios hace con su esposa está basado en su sangre preciosa,
un pacto sagrado delante de Dios, inquebrantable. Por eso es que
nosotros creemos, hermano, en la perseverancia eterna de los
santos. Porque la Biblia dice claramente
que el que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará
hasta el día de Jesucristo. Por eso tenemos la seguridad,
porque el Señor Jesucristo dijo, nadie las arrebatará de mi mano,
nadie las arrebatará de la mano de mi Padre y hace un pacto con
nosotros. y el pacto es con sangre porque
significa que si alguien rompe el pacto si alguien rompe ese
pacto tiene que morir tiene que derramar su sangre y la sangre
ya se derramó la sangre la derramó el inocente nosotros somos los
culpables hermano nosotros somos los que quebrantamos el pacto
pero él anticipadamente derramó la sangre para que nosotros podamos
permanecer en el pacto y recibir los beneficios del pacto y el
amor de esa boda. Gocémonos y alegrémonos y démosle
gloria porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa
se ha preparado. Escribe bienaventurados los que
son llamados a las bodas del Cordero, bienaventurados los
que han entrado en este pacto, bienaventurados los que viven
bajo este amor, bienaventurados aquellos que son llamados la
esposa del Cordero. Ese simbolismo sí lo usa el apóstol
Pablo, ¿no? Mucho. La esposa de Cristo. La esposa del Cordero. El Cordero. El que hizo pacto. Derramó su
sangre para que ese pacto se hiciese posible. Pero luego en
el capítulo 21 encontramos nuevamente al Cordero. Y en esta ocasión, en los versos
22 y 23, Juan, porque Juan es un espectador, está viendo todo
lo que sucede y hasta haciendo preguntas y le explican y se
queda asombrado, se pone a llorar en algunas ocasiones, en otras
ocasiones se equivoca grandemente y se pone hasta a adorar a un
ángel de lo maravilloso que los ángeles son. Juan es un espectador
débil como nosotros lo somos, hermano. Confundido como nosotros
lo somos, pero protegido por la gracia del Cordero. Entonces
Juan dice en el verso 22, capítulo 21, no vi en ella templo, porque
Juan está contemplando una ciudad, la nueva Jerusalén, que desciende
del cielo, la ve descender del cielo, y aquella ciudad tiene
calles de oro que son simbólicas. Y dice, y no vi en ella templo,
porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad
de sol ni de luna que brille en ella porque la gloria de Dios
la ilumina y el cordero es su lumbrera. El cordero es el templo,
el cordero es la lumbrera. Hermanos, lo que nos está diciendo
el libro de Apocalipsis con esto es que Cristo es todo para nosotros.
Cristo es todo para nosotros. Él es nuestro Redentor, nuestro
Consolador, el Guerrero que ha ganado la batalla y la pelea
con nosotros mientras estemos en esta tierra. Él es nuestro
Esposo que ha hecho un pacto y nos ama con amor eterno, inquebrantable. Y Él es la luz de nuestra vida. Y Él es nuestro templo. Este lugar, hermano, es un lugar
que nos ofrece pues abrigo, nos ofrece un techo, nos ofrece un
lugar agradable donde adorarlo. Pero Cristo es nuestro templo.
No un edificio, es Cristo nuestro templo. Y nosotros en Él somos
un templo vivo. Él es la piedra viva y nosotros
somos piedras. Él es la principal piedra del
ángulo. Nosotros somos piedras vivas que estamos siendo edificados
como un templo espiritual para ofrecer sacrificios espirituales. agradables a Dios por Jesucristo. Él es el templo y nosotros en
Él somos el templo. Nosotros en Él somos sacerdotes. Y allá, en aquella ciudad gloriosa,
Juan contempla aquella escena y le explica que allí no hay
templo porque el Cordero es el templo y el Dios Todopoderoso
es el templo. Que allí no hay necesidad de
luna de sol porque la gloria de Dios la ilumina eso significa
hermano que aunque Dios creó el sol en el cuarto día de la
creación en Génesis ya la luz existía porque la luz no viene
del sol el sol nos da luz y nuestra luz viene del sol en un cierto
sentido ¿no? porque Dios usa el sol como un
medio para darnos luz pero la luz no es del sol, la luz es
de Dios, Dios es luz y Él será nuestra luz por toda la eternidad. El Cordero, este Cordero que
aparece desde Apocalipsis, desde Génesis hasta Apocalipsis, que
aparece veladamente, sutilmente, cuando Dios hizo al hombre y
a la mujer túnicas de pieles y los vistió en Génesis. aquí
en Apocalipsis surge en toda su gloria en toda su plenitud
frente al trono de Dios tomando el libro que nadie podía abrir
de la mano del que está sentado en el trono y al final del libro
de Apocalipsis dice en el capítulo 22 verso 1 después me mostró
un río limpio de agua de vida resplandeciente como cristal
que salía del trono de Dios y del Cordero un río de agua limpia
que salía del trono de Dios y del Cordero. Ahora la pregunta, hermanos,
¿por qué? ¿Por qué Cordero, Cordero, Cordero,
Cordero León, Cordero Juez, Cordero Pastor, Cordero Guerrero, Cordero
Esposo, Cordero Exaltado? ¿Por qué Cordero siempre? Porque
es por su sangre, es por su sacrificio. El Cordero El cordero es un animal,
el cordero literal es un animal débil, manso y sumiso. Los corderos
son así, débiles, mansos y sumisos. Y Dios escogió representar en
la Biblia a su Hijo Jesucristo como un cordero, débil, manso
y sumiso. Débil porque siendo Dios se hizo
hombre, se despojó de su gloria, no de su divinidad, de su gloria.
y se despojó de usar sus atributos aunque los conservaba y ocasionalmente
los usó para algún propósito. Pero él vino en debilidad, nació
como un bebé. Los bebés, hermano, son tan vulnerables,
tan débiles, ¿Ustedes saben que entre toda la creación, todos
los seres vivientes, los seres humanos, somos los más débiles
cuando nacemos? Y permanecemos débiles, vulnerables,
dependientes por muchos años. Hay animales que nacen y nacen
en cuestión de segundos o de minutos, ya están caminando por
sí mismos. y en cuestión de semanas ya se
están valiendo por sí mismos o los padres los dejan allí y
se valen por sí mismos, no los seres humanos Cristo tomó la
forma de un ser humano débil vivió en debilidad le preguntaron
¿dónde vives? ¿dónde moras? y él lo llevó y
le dijo las aves tienen nidos y Los animales tienen donde recostar
su cabeza, pero el Hijo del Hombre no tiene donde vivir. Débil,
pobre, se empobreció para enriquecernos a nosotros, como un cordero. Inocente, inocente, fue obediente
y luego se entregó al sacrificio para morir en la cruz. y así
vencer con su muerte al dragón, a la bestia, al falso profeta,
a Babilonia que representan a Satanás y el mundo de pecado y de mentira
que persigue al pueblo de Dios. Este cordero ha vencido, ha sido
exaltado para ganar para sí una esposa que son los redimidos
con su propia sangre y que han entrado en ese pacto glorioso
con él. Este cordero, hermanos, ha vencido
con debilidad con mansedumbre. Aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón, y hallaré descanso para vuestras almas.
Él venció con mansedumbre, venció con humildad. Por eso Dios resiste
a los soberbios. La soberbia no es agradable para
Dios. Por eso es que Dios dice que no nos venguemos a nosotros
mismos. Por eso Dios dice, bienaventurados los pacificadores, porque ellos
recibirán el reino por heredar. Por eso es que el Señor nos invita
a arrepentirnos, nos invita a ser humildes. pero apoyados en él,
nos invita a que nosotros seamos diligentes en lo que hacemos,
no perezosos en lo que hacemos, que creamos en él y que nos esforcemos
y peleemos esta batalla hasta la muerte, pero no con armas
carnales, las armas de nuestra milicia, dice Pablo, no son carnales,
sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Y
el Señor Jesucristo lo mostró con su ejemplo, con su vida.
¿Y qué es lo que hace el pueblo de Dios, hermano, frente a este
cordero? Segundo lo muestra el capítulo
número 5. En el verso número 9 dice, cantaban
un nuevo cántico y decían, digno eres de tomar el libro, de abrir
sus sellos, porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos
has redimido para Dios de todo linaje, lengua, pueblo y nación.
en el verso 11 dice y miré y oí la voz de muchos ángeles alrededor
del trono y de los seres vivientes y de los ancianos y su número
era millones de millones que decían a gran voz el cordero
que fue inmolado es digno de tomar el poder las riquezas la
sabiduría la fortaleza la honra la gloria y la alabanza y todo
lo creado todo lo creado que está en el cielo, sobre la tierra,
debajo de la tierra, en el mar, y todas las cosas que en ellos
hay. Yo les oí decir, al que está sentado en el trono y al
Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria, el poder por
los siglos de los siglos. Y los cuatro seres vivientes
decían amén, y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus
rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos. ¡Qué Cordero más maravilloso!
el Cordero Redentor, nuestro Señor Jesucristo, el Cordero
Juez, el Cordero Consolador, el Cordero Guerrero, el Cordero
Esposo, el Cordero Exaltado. Con razón el apóstol Pablo decía,
para mí el vivir es Cristo, el morir es ganancia. Ahí está nuestra
esperanza, ahí está nuestra fortaleza. Ahí está nuestro perdón, ahí
está la garantía hermano, en Cristo Jesús, no en nosotros,
no en los hombres, no en la religión, no en nuestros esfuerzos y si
nos esforzamos y debemos esforzarnos. Es para la gloria de Él en respuesta
de gratitud y por la obra que Él hace en nosotros, por su Espíritu
Santo y por los mandatos que Él nos da y la capacidad y la
gracia, la aptitud que Él nos da para obedecer esos mandatos
santos y buenos como lo estamos estudiando en los 10 mandamientos.
Los 10 mandamientos son los 10 mandamientos del Cordero, hermano.
Son los mandamientos del Dios Eterno. Amén. Vamos a orar. Señor y Padre, gracias por ese
cordero maravilloso. Gracias por su sangre redentora. Líbranos, Señor, de su ira con
esa sangre preciosa, que es donde buscamos nuestra protección,
nuestro refugio. Bríndanos el consuelo, Señor,
el consuelo eterno de este pastor maravilloso. que a la vez es
un cordero. Líbranos, Señor, del dragón,
la serpiente antigua, el diablo y Satanás, de las seducciones
del mundo, el engaño de nuestro propio corazón, de la persecución
de los impíos. Pelea esta batalla por nosotros.
Y permítenos, Señor, deleitarnos en el amor eterno del pacto de
ese esposo amado y amante que es nuestro Señor Jesucristo.
Y que pensemos mucho en la eternidad, miremos hacia la eternidad. Veamos,
Señor, hacia aquella segunda venida gloriosa de nuestro Salvador,
de nuestro Cordero, para participar de las bodas del Cordero. Gracias,
Señor, en el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Cristo el cordero
Series Santa Cena
Cristo el cordero
| Sermon ID | 6623614502450 |
| Duration | 58:49 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Revelation 4:8 |
| Language | Spanish |
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