00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
51, el tema es la confesión de
un pecador arrepentido. El propósito es mostrar cómo
es el arrepentimiento bíblico. Porque a veces alguien puede
hacer una confesión de pecado, pero no experimenta un arrepentimiento
bíblico. Y yo creo que el Rey David en
este Salmo deja ver cómo es el arrepentimiento bíblico. Entonces,
vamos a ir mirando poco a poco el Salmo a medida que avancemos.
¿Salmo 51? Salmo 51, sí. ¿Todo? Todo, sí. Entonces, el contexto es que
el Rey David está en la terraza de su palacio. Yo estuve en Israel
hace dos años y vimos las ruinas del palacio. Hay una montaña
así y hay otra montaña así. El palacio está construido en
este lado. Entonces, obviamente, el palacio no es una casa normal,
es mucho más alto. Y desde la terraza se ven todas
las casas enfrente. Entonces, cuando yo fui allá,
dije, tiene sentido lo del Salmo 51, que está descrito en primera
de Samuel, cuando David peca. Él ve a Abetzabé tomando un baño,
la desea, la llama, la manda a llamar. El texto, como es una
narrativa, no da detalles, pero suena como que la llamó y se
acostó con ella. Pero yo creo que es posible que
lo que está sucediendo es un proceso de conocerla a ella,
de hablar con ella, y ella se involucra con un adulterio del
corazón, con él, porque el esposo de ella no está. Entonces la
mujer adultera en su corazón cuando ella cede sus emociones
a un hombre que no es su esposo. El hombre adultera en el corazón
cuando desea a una mujer. Entonces eso sucede en el corazón,
se lleva a cabo el adulterio, y obviamente eso crea un problema
porque ella queda embarazada y Urias y Titas el esposo entonces
David lo que hace es que manda literalmente a matar a Urias
cuando hace que lo pongan al frente de la batalla y lo dejen
solo entonces él trata de solucionar Ese pecado le lleva a otros pecados,
manipular y al homicidio, y él como rey hace todas estas cosas,
tiene la autoridad como rey, no para hacer esto, pero él se
toma la autoridad para hacer todo esto, que es el adulterio,
es el homicidio, es el mentir, es manipular su posición, y todo
por causa de cubrir el pecado del adulterio. ¿Puedo hacer una
pregunta? Sí, sí, hablemos, hablemos, claro. El rey sabe que por ser
rey tenía jurisdicción sobre su pueblo, pero ¿tenía esa jurisdicción
de una manera abierta? No, Dios le prohíbe a los reyes
que tengan muchas mujeres y él ya tiene varias esposas. Pero
¿tenía que haber un proceso o simplemente decir, esa me gusta y Hablando
en términos coloquiales, en términos así. Sí, y si fijan en las escrituras,
son los reyes y los ricos los que hacen eso. La gente normal
no tiene más que una sola esposa. Entonces, tener más de una mujer
es una violación a lo que Dios estipuló para un rey. No tener
muchas mujeres, no tener muchas riquezas y no tener muchos caballos.
Y el rey David guardó las otras porque él dedica sus tesoros
al templo después. Pero en cuanto a las mujeres,
él no se guardó. La arrogancia de su corazón. ¿Y qué es muchas
mujeres? Él tiene seis esposas y tiene
concubinas. ¿Hasta qué cantidad de mujeres
le ha permitido? Pues no era permitido. Ellos
se daban ese permiso. Ellos se daban ese permiso porque
la cultura lo aceptaba con los que eran gobernantes o grandes.
Pero no es bíblico. Lo que pasa es que cuando leemos
el texto, en la narrativa no dice si es bueno o es malo. Entonces
se puede quedar con el concepto de que esto es aceptable. No.
Nomás lo narra. Dice que no podía tener muchas
mujeres. Dice así. No, debería tener una
nada más. Sí, porque el orden de la creación
está desde Génesis. Es un hombre y una mujer. Y es
quebrado después por el hombre en el capítulo 4. El hijo de
Caín habla de adulterio. Está haciendo un canto de adulterio.
Entonces, es el pecado del hombre. Sí. Entonces, David es confrontado
por el profeta Natán acerca de su pecado. Y la respuesta de
David es arrepentimiento. Allí donde David muestra que
su corazón es conforme al corazón de Jehová, en que David responde
al llamado que Dios le hace a través de Natán y se arrepiente, confiesa
su pecado. Y en el Salmo 51, él escribió
cómo fue su confesión. Entonces, el primer punto es
buscando la misericordia y compasión. Versos 1 y 2. Dice, ten piedad
de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia, conforme a lo inmenso
de tu compasión, borra mis transgresiones, lávame por completo de mi maldad
y límpiame de mi pecado. Vamos ahora, Padre, enséñanos,
ayúdanos a ir a este texto, Señor, con la mente abierta, con el
corazón dispuesto para ser ministrados por lo que tú nos quieres enseñar,
Señor. Especialmente en esta área del arrepentimiento, que
es de la manera bíblica como debe de hacerse. en el nombre
de Jesucristo. Amén y Amén. El Salmo 51 Todo
el Salmo contiene 20 verbos imperativos. Los verbos imperativos son los
que indican una orden, pero en este caso están en el contexto
de oración. Cuando oramos y le pedimos a
Dios son verbos imperativos, no porque demandamos de Dios,
pero porque suplicamos a Dios. Entonces, hay 20 ocasiones en
que el rey David habla así delante del Señor. Y fíjense que comienza
el verso uno, ten piedad, eso es imperativo. Es un ruego. Es
un ruego. Es decir, está esperando la respuesta
del Señor. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme
a tu misericordia. Es decir, él sabe que depende
completamente de la misericordia del Señor. Él no tiene nada que
presentarle al Señor allí. Conforme a lo inmenso de tu compasión,
borra mis transgresiones. Acude a la misericordia de Dios. Acude a la compasión de Dios.
Y fíjense que en la segunda línea del verso 1, conforme a lo inmenso
de tu mis compasión, borra mis transgresiones. Ya está hablando
de una acción de parte de Dios para responder por la compasión.
Y el verso 2, lávame por completo de mi maldad. y límpiame de mi
pecado. Entonces, algo clave aquí en
la confesión no es una conversación con Dios. La confesión es un
clamor a Dios. Es un clamor y es un acercamiento
para pedir por la misericordia de Dios. ¿Por qué la misericordia?
Porque yo no tengo nada que pedirle a Dios. Yo no puedo demandar
nada de Dios. La razón por la que Él me puede
perdonar es porque Él es misericordioso. Y esta misericordia es posible
porque Jesucristo muere en la cruz. Ahora, en el tiempo de
David, esto no ha sucedido, pero está la promesa de Dios. Entonces,
cuando David apela a la misericordia de Dios, tiene que haber un castigo
para el pecado de él, y el castigo es la muerte. Pero David no va
a pagar con su vida. Alguien más lo va a hacer, es
el Señor Jesucristo. Entonces, la confesión lleva al creyente
a buscar a Dios basado en la misericordia de él, que es posible
porque hay un sacrificio por ese pecado. David tenía conocimiento
de Jesucristo. Sí, sí, el Salmo 22 lo escribió
él. El Señor a mi Señor. Sí, Salmo
101, si no estoy mal. Y en el Salmo 22 él describe,
han horadado mis manos, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado? Entonces, sí, David sabe del Redentor. Y la promesa
que Dios le hizo a él en el libro de Samuel indica que siempre
va a haber un rey sentado en su trono por la eternidad. y
no puede ser su hijo, tiene que ser el Mesías. Entonces Dios
siempre habló de la promesa del Mesías. Entonces David, fíjense,
David no está apelando a que Dios sea injusto. Cuando hay
pecado, ¿cuál pecado castiga a Dios? Todo pecado. Puede ser
un mal pensamiento, puede ser una mala mirada, puede ser una
acción no hecha o mal hecha. Todos los pecados los castiga
Dios. Entonces, pedirle a Dios, ten misericordia, ten compasión
de mí, pasa por alto mis pecados, ¿y quién va a pagar por ese pecado?
Si no hay un pago por ese pecado, Dios es injusto. Entonces, la
misericordia a la que él está aclamando, la compasión de lo
que él está pidiendo, está basada no en injusticia, sino en la
justicia de Dios derramada sobre su Hijo Jesucristo, lo cual hace
posible que Dios muestre misericordia con el pecador, que Dios en un
sentido pase por alto el castigo para él. Entonces, acercarse
en una confesión genuina es buscar la misericordia de Dios. Misericordia
hace término hesed en hebreo e indica un amor inagotable de
Dios por su fidelidad a su pacto. Dios es fiel a su pacto y da
un amor inagotable. Está basado en el pacto. El pacto
es el mosaico al que se refiere que va a llevar al pacto de Jesucristo
en la cruz. Y Dios es fiel a esos pactos,
por eso Él muestra esa bondad, esa misericordia. Y le dice,
borra mis transgresiones, lávame por completo de mi maldad. maldad, transgresión, pecado,
está reconociendo su maldad. Se declara, fíjese, él se declara
como transgresor, como malvado y como pecador. Y está suplicando
por las misericordias que Dios le borre, que le lave y que le
limpie de su pecado. David es conocido por odiar lo
que Dios odia. David odia a los enemigos de
Dios. David se conoce por eso, así es en las batallas, y está
usando este odio contra sí mismo, porque él es el agresor en este
caso. Se siente manchado y le pide
a Dios, borra mi transgresión. Está sucio, pide que lo lave
por completo de su humandad, de su impureza, le pide que lo
limpie. Fíjense, la confesión bíblica indica Me muestra que
yo no puedo borrar mis pecados. Mi oración no me borra mis pecados.
Mi lamento al clamar a Dios no borra mis pecados. Es Dios. Y
eso es posible por el sacrificio de Cristo Jesús en la cruz del
Calvario. ¿Se han oído la gente que dice, ya que yo esté bien,
entonces voy a la iglesia? Ya que yo esté bien con Dios,
voy a la iglesia. Eso es imposible. Nadie puede limpiar sus propios
pecados. Porque eso es negar la obra de Cristo y hacer a Dios
injusto. Entonces, Dios demanda santidad
y pureza en varias partes. Primera de Pedro, en Isaías 6,
habla de la santidad de Dios. Y David no busca otra cosa más
que eso, lo que Dios exige del hombre, ser limpiado para ser
santo delante de Dios, para poderse presentar delante de Dios sin
la culpa del pecado. Entonces, el pecado, una ilustración
que uso aquí es No confesar el pecado es como vomitarse y estar
untado de vómito y quedarse sin cambiarse. Es lo mismo. Así de
horrendo es el pecado. Porque el pecado ofende a Dios. El pecado es abominable a los
ojos de Dios. Entonces, al confesarlo, tiene
que haber un ruego, una súplica delante de Dios por su misericordia
y por lo inmenso de su compasión. Ahora, fíjense, David sabe que
Dios es misericordioso y David sabe que Dios es compasivo. Cuando
él es tentado para hacer el censo y viene la plaga sobre el pueblo,
el profeta le dice, ¿qué quieres? ¿Que tus enemigos te ganen varias
batallas o caen en las manos de Dios? Y dice, no, no mis enemigos,
pero Dios, porque yo sé que Él es misericordioso y compasivo.
Entonces... Pero él sabe eso de Dios. Dios
es justo, pero él es misericordioso y compasivo. Tengamos en cuenta
este punto. La misericordia de Dios es posible
por el sacrificio de Cristo. Sin el sacrificio de Cristo,
Dios no pudiera mostrar misericordia porque terminaría siendo injusto
al no castigar nuestros pecados. Cada vez que yo peco, ese pecado
es castigado con toda la ira de Dios en la Cruz del Calvario.
Entonces, yo necesito recordarme de eso cuando clamo por la misericordia
de Dios. Justificación. Sí. Entonces, no asumimos que Dios
tenga que hacerlo, suplicamos porque Él es misericordioso.
Segundo, reconociendo que solo uno es justo, versos 3 al 5,
dice, porque yo reconozco mis transgresiones y mi pecado está
siempre delante de mí. Pablo, David está hablando de
su condición, pecaminosa. Y no dice, bueno, dejemoslo ahí
en el verso 13, ahí me voy moviendo. Toma responsabilidad por su pecado. Fíjense que no dice, la mujer
que tú pusiste delante de mí, tú eres soberano, Señor, y mira
a esta mujer, ¿por qué no la quitaste o por qué no impediste?
Él no saca nada de eso. Él admite su culpabilidad, toma
plena responsabilidad. A veces alguien confiesa pecado
con otra persona y dice, lo que pasa es que estaba bien cansado
y pues mira todas las circunstancias y mi enfermedad y eso me llevó
a hacer eso. Eso no es confesión. La confesión
bíblica es tomar plena responsabilidad. Una aplicación es decir, yo soy
culpable, yo causé esto. Ahora, en mi perspectiva general, yo
sé que estaba bajo presión, yo sé que estaba bajo esto. Nadie
me obligó a pecar. Yo tomé esa decisión. Entonces
yo tomo la responsabilidad cuando confieso mi pecado, para que
sea una confesión. Porque dice, porque yo reconozco
mis transgresiones y mi pecado está siempre delante de mí. Entonces hay una responsabilidad
completa de parte de él. El culpable es él. El verso 4
dice, contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo
delante de tus ojos. Ahora reconoce que su pecado
no es algo oculto, no es algo secreto, no es algo en las tinieblas,
es algo que Dios mismo fue testigo de lo que él estaba haciendo.
y no lo mató. En ese momento él sabe que Dios
está mostrando misericordia y reconoce, he hecho lo malo delante de tus
ojos. Entonces la confesión bíblica lleva a reconocer que el primer
ofendido con mi pecado es Dios. Siempre él es el primero ofendido.
Entonces, cuando pido perdón a otra persona por mi pecado,
yo tengo que comenzar con Dios. Entonces, mi primera confesión
tiene que ser con el Señor, yo te ofendí. ¿Sí? Y él aquí reconoce
la omnisciencia de Dios, pero no solo eso, lo inmundo de haber
hecho lo que hizo en la presencia de Dios. Entonces, todo lo que
nosotros hacemos está delante de Dios. Él es el Juez Supremo
Injusto y sabe que si somos juzgados por Dios, sin misericordia, somos
consumidos inmediatamente. Entonces, dice David, de manera
que eres justo cuando hablas y sin reproche cuando juzgas. El único justo es Dios. Nosotros
no podemos proclamar Podemos afirmar ser hombres justos, pero
con mucho cuidado, porque nos equivocamos. En el sentido de
que estoy, digamos, si yo tengo un trabajo que cumplir y marco
la tarjeta, entro a las ocho, ocho en punto marqué, y a las
cinco salgo, a las cinco en punto marqué, y mis breaks los guardé,
eran cinco o diez minutos y no abusé, fue algo justo. Yo no
debo hablar eso de mí, pero se pudiera decir, ¿pero acaso nunca
me equivoco? El único que nunca se equivoca
Dios, el único que juzga justamente es Dios, yo no. A veces mi juicio
a tratar con alguna situación puede estar manchado por alguna
tradición que traigo, algún trauma que yo recibí de antes que no
me deja ver tan claro. Dios es justo, yo no. Yo dependo
de la justicia de Dios. Y cuando confieso mi pecado como
David, yo tengo que reconocer, el único justo es Dios, nadie
más. Yo dependo de su justicia. y cuando dice y sin reproche. ¿En qué verso está? Ahí debajo,
y sin reproche cuando juzgas. Oh, sí, sin reproche. Dios no
se equivoca, todo es perfecto de parte de él. No, cuando dice que Dios es sin
reproche está refiriendo a la perfección de Dios. La justicia
perfecta de Dios. Nosotros tenemos justicia y mostramos
justicia pero no perfecta. Los atributos de Dios que son
comunicables los mostramos pero no en perfección. Y Dios sabe
todo, hasta el mismo detalle, Él no necesita testigos, Él no
necesita evidencia, Él no necesita nada de eso. Él ve, Él ya sabe. Entonces, cuando el creyente
confiesa su pecado, así como David se está presentando ante
el Dios juez, que ve todo, que sabe todo, por tanto, su confesión
solamente puede ser honesta. Mis hijos, yo recuerdo cuando
estaban pequeños, a veces luchamos mucho para que ellos no tuvieran
contienda prevaleciente entre ellos y logramos bastante, pero
a veces uno maltrataba al otro y se venía a quejar, mira lo
que dijo y lo que me estaba diciendo. Entonces yo le preguntaba al
otro, verificaba que la información era correcta antes de tomar un
lado. Cuando verificaba que era correcta, al ofensor le decía,
ok, quiero que hagas esto. Tú le dijiste un insulto a tu
hermano, tú dijiste esto, eso está mal, es pecaminoso, pero
si tú crees que lo puedes sostener, ve a tu cuarto, quiero que te
arrodilles y le digas a Dios exactamente las palabras que
tú le dijiste a tu hermano y que afirme delante del Señor que
tú puedes sostener eso. Y no podían. Entonces eso los
ayudaba a llevar un momento de confesión, de abandonar ese pecado,
de arrepentirse. En el verso 5, yo nací en iniquidad
y en pecado me concibió mi madre. No está hablando que la mamá
de David haya pecado para tenerlo a él. No está hablando de eso.
Está hablando de su condición desde que nació. Ahora, David
no está diciendo, ah, pues, soy hombre, los hombres nos equivocamos,
entonces, pues, por eso pequé. No. No, él está diciendo es,
no hay nada bueno en mí, yo necesito de la gracia, de la bondad, de
la misericordia de Dios. Estoy en esta condición caída
pero soy culpable. Él no se está excusando cuando
hace esto. La psicología en cambio lo que
haría es buscar cuál es el trauma que tuvo. Yo ahorita mencioné,
los traumas sí nos afectan y sí tenemos traumas. Pero no nos
excusan para pecar. Nunca un trauma nos excusa para
pecar. Somos responsables delante de Dios y David lo está haciendo
así. Miremos el 3. Buscando la purificación. Verso 6 a 9. Verso 6. Tú deseas la verdad en lo más
íntimo y en lo secreto me harás conocer sabiduría. ¿Qué es lo
que busca Dios? que David hable de lo que está
en su corazón. Y David al hablar así lo está
diciendo. Tú deseas la verdad en lo más
último, en lo secreto me harás conocer sabiduría. El corazón. Eso es confesión. Fíjense que
David no se queda con nada. Cuando él está haciendo esta
confesión, él como que se desnuda completamente delante del Señor.
Su corazón, sí. Él no guarda nada allí. Es una
confesión verdadera. Ahora tengamos en cuenta algo.
Es posible que esto fue un proceso para David. porque Natán lo confrontó
y le dijo, si he pecado contra Dios, entonces seguida escribió
el sermón 51, yo no creo yo creo que a través de su sufrimiento
y el proceso que Dios lo lleva de humillación David llega a
una confesión plena y lo escribe como bendición para el pueblo
de Israel porque él no tiene nada que esconder y quiere enseñarle
a Israel cómo confesar sus pecados, por eso lo escribe y es que pastor,
él entra en ayuno él entra en un ayuno cuando cuando la mujer
está embarazada y Dios le da el julgamiento que esto no iba
a prevalecer, que el niño no iba a morir, entonces entra un
ayuno que la gente decía, este hombre cuando estaba la posibilidad
del embarazo, el parto, ayunaba y ahora que el niño murió ya
entró en gozo, entró como Si ya no puede hacer nada por la
vida del niño, él sigue adelante. Pero sería un poquito diferente
a esta confesión. Porque él está confrontando una
consecuencia de su pecado. Porque Dios le dijo que ese hijo
no iba a vivir. Entonces, fíjense, cuando tú
buscas lo íntimo del corazón, David está reconociendo que,
de nuevo, mi oración no puede convencer a Dios. Es mi corazón
humillado delante de él. Yo no puedo presentar algo que
convenza a Dios. Hay gente que ora y creen que
tienen que gritar y que tienen que llorar y que tienen que decir
un montón de cosas. Dios no es impresionado por nada.
Dios quiere el corazón. Una persona puede estar súper
arrepentida y no estar llorando, aunque es difícil desconectar
uno del otro. Pero esa persona es honesta en
su confesión delante del Señor. Esa persona ha sido humillada.
Entonces, Dios ve el corazón, ¿sí? Dios ve el corazón. Verso
7 dice, purifícame con hisopo y seré limpio. Lávame y seré
más blanco que la nieve. Completamente, fíjense, en las
manos de Dios. Yo me acuerdo un tiempo que me
lastimé la espalda y no podía caminar, no podía sentarme, y
yo estaba prácticamente en las manos de mi esposa para que ella
me bañara. Y poníamos una silla con armrest
que tuviera que sostener los brazos, y yo ahí con los brazos
tenía fuerza, pero el resto de mi cuerpo Yo dependía completamente
de que ella me limpiara, que ella me lavara. Entonces, David
dice, purifícame con mi isopo y seré limpio. Y usa el término
isopo porque es lo que usaban los sacerdotes. Yo les dijo que
así lo usaban. Era como una brocha que hacían
de una planta. y con eso lo mojaban en sangre y con eso lo esparcían
cuando hacían la dedicación en el tabernáculo. Y bueno, aquí
todavía es el tabernáculo porque el templo no está construido
todavía. Entonces dice, limpiame con mi sopo, está una referencia
a la sangre del sacrificio. David no está usando términos
superficiales, David está hablando con lo que él sabe que Dios pide
como sacrificio para el perdón y la limpieza de la persona.
Limpiame como insopo y seré limpio. Lávame y seré más blanco que
la nieve. Interesante el lenguaje que el
rey David está usando aquí. Entonces, cuando él va con Dios
en su confesión, él sabe que la limpieza que Dios le da es
completa, es total, porque el sacrificio del Señor Jesucristo
es completo. En Hebreos 9, en el verso 20,
dice, diciendo, esta es la sangre del pacto que Dios le ordenó
a ustedes, de la misma manera roció con sangre el tabernáculo
y todos los utensilios del ministerio, Y según la ley casi todo debe
ser purificado con sangre y sin derramamiento de sangre no hay
perdón. Esa es la razón del término isopo en ese versículo. Y es
una limpieza total. David no apela a otro tipo de
limpieza sino a un perdón completo. Después en el verso 8, hazme
oír gozo y alegría, haz que se regocijen los huesos que has
quebrantado. Fíjense de nuevo, hazme oír,
haz que se regocijen. Él es el recipiente de la obra
de Dios en su vida. Él no se puede restaurar. Él
no se puede levantar por sí mismo. Él no se puede limpiar por sí
mismo. Él depende. de que alguien haga eso por él
y es Dios. Y esto es posible por la obra
de Jesucristo. ¿Sí? Y reconoce, mire, Samuel
38, versos 3 y 5. Samuel 38, versos 3 y 5. Allí está hablando el Rey David
de la condición de su cuerpo por causa del pecado no confesado.
Y miren cómo dice en el verso 3, nada es sano en mi carne a
causa de tu indignación. En mis huesos no hay salud a
causa de mi pecado. Verso 5, mis llagas huelen mal
y supuran a causa de mi necedad. Él dice tres veces, a causa de
mi pecado, a causa de mi necedad. está reconociendo su pecado,
lo ha llevado a una condición de enfermedad, inclusive, que
el hermano Manuel no estaba compartiendo ahora. Entonces, cuando dice,
hazme hoy el gozo de alegría, pues cuando uno está enfermo
no tiene mucho gozo ni mucha alegría. Haz que se regocijen
los huesos que has quebrantado. Está hablando de sanidad. Señor,
restáurame completamente. Es lo que Él espera. Entonces,
la aflicción la causa Dios sobre el pecador. La limpieza la da
Dios por el sacrificio de su Hijo en la cruz. Y el gozo y
la alegría lo da cuando quita el peso del pecado. Verso 9 dice,
esconde tu rostro de mis pecados. En otras palabras, ya no mires
lo que hice, perdóname y borra todas mis iniquidades. Uno de
los deseos más sublimes que tiene un judío cuando habla con otro
judío es que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti. Para que
eso sea posible, tiene que haber un sacrificio de por medio. Y
David pide eso. Esconde tu rostro de mis pecados
y mírame a mí. Y borra mis iniquidades. Está
buscando la restauración en su relación con Dios. Que eso nos
lleva al punto 4, verso 10 al 12. Verso 10 dice, crea en mí,
oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. Acuérdense que hay 20 imperativos.
Todos están pidiendo que Dios haga una obra en él. basado en
la misericordia y la compasión de Dios. Crea en mí, Dios, un
corazón limpio y renova un espíritu recto dentro de mí. No me eches
de tu presencia y no quites de mí tu santo espíritu. Verso 12,
restituyeme el gozo de tu salvación y sosténme con un espíritu de
poder. Entonces, fíjense que está pidiendo
una renovación de su corazón, corazón limpio, un espíritu recto
dentro de él, una restauración que Dios solo le puede dar. Y
en el verso 11, no me eches de tu presencia, no quites de mí
tu santo espíritu, no está hablando de perder la salvación. No, David
sabe eso. En el antiguo pacto, el espíritu
santo venía temporalmente. Venía sobre un rey y lo capacitaba
para reinar. O venía sobre un juez, como Gedeón,
y lo capacitaba para pelear una batalla, y después el espíritu
se iba. Entonces, David ha visto que Dios quitó su espíritu del
rey Saúl, porque Saúl desobedeció a Dios. Y él vio que Saúl ya
no podía reinar a Israel. Dios lo abandonó en su pecado.
Y le está diciendo, no quites de mí tu santo espíritu. No me
dejes sin la capacidad, y más adelante lo vamos a ver, de ser
rey, de reinar a tu pueblo. Entonces le pide corazón limpio,
espíritu recto, que no le quite su espíritu, que le restituya
el gozo de su salvación, ¿Tiene la salvación? Sí, pero no tiene
el gozo de la salvación. Porque el pecado para un creyente
le roba el gozo de la salvación. Fíjense, un pecado no confesado
bíblicamente le roba el gozo de la salvación a un creyente
y puede producir amargura en el corazón. Hebreos habla de
eso. ¿Podemos convivir con un pecado no confesado? Es muy difícil. La vida del creyente se hace
bien miserable con un pecado no confesado. Si el creyente
sabe de ese pecado y no lo confiesa, es una lucha que nunca puede
ganar. Nomás lo va a consumir, lo va
a consumir. Ahora, hay pecados que nosotros
cometemos que no los vemos como pecado. Porque no hemos madurado
lo suficiente para entender o no hemos sido confrontados para
entender. Pero una vez que sabemos que
hay un pecado, David ya sabe. Esta es la única opción, confesar
y buscar restauración de parte del Señor. que desde que David cometió a
Euterio hasta que Natán bailó con Fronta pasaron dos años.
No me acuerdo de dónde, pero lo escuché en alguna ocasión. A mí no me lamento ahorita que
mencione el hermano Jorge ese, cuando alguien vive con un pecado
que sabe que es pecado. Porque hay personas que si realmente
por su inmadurez piensan que tal vez no lo es. pero ciertamente
ese es más o menos el tiempo que hay, o no sé. Con la muerte
del... Después de que David se llegó
a saber. sabe y lo tomó y todo lo que
pasó mandó al frente a orillas y todo eso escuché de alguien
hace tiempo de que de ese tiempo quedan dos años hasta que Latao
fue y le habló de las cuarderitas y eso pasaron dos años en que
David vivió con ese pecado bueno la evidencia que tenemos de la
narrativa es que cuando el bebé muere David todavía no ha confesado
su pecado. Parece que no. No, pero quiero
llegar ahí. Entonces, ¿cuánto tiempo pasó
cuando el bebé muere o el niño muere? Pasó nueve meses de embarazo. más la edad que tenía ese niño,
porque no dice qué edad tenía. Entonces, estamos hablando de
un año. Entonces, la confesión de David sucede dentro del segundo
año, no que se terminaron los dos años y entonces se arrepintió,
sino ya entró al segundo año, cuando Natán viene y lo confronta.
¿Por qué David no lo veía como pecado? Porque los reyes se tomaban
esa libertad de hacer esas cosas. Entonces, él estaba abusando
del poder y él no estaba viendo su propia maldad, porque cuando
Natán usa el ejemplo, la parábola que le muestra, dice que ese
hombre tiene que morir. Él entiende la injusticia, pero
no la está viendo en él, hasta que es confrontado de esa manera.
O sea, que el niño no murió a la semana de haber nacido. No sé,
pero no tanto, todavía era chiquito, estaba pequeño. Ahora, esto indica
otra cosa, el Rey David Nadie lo confrontó con su pecado. Y
una de las razones es, como es el rey, pero necesitaba ser confrontado. Y Dios usa al profeta Natán para
confrontarlo. Eso es un problema con el liderazgo
en la iglesia. Que el pastor, es decir, el pastor
está pecando. A mí un miembro de la iglesia
hace dos años me dijo, pastor, yo creo que esto no está bien
en usted. Le dije, ¿por qué? ¿Qué es? y me puse a pensar y
dije ok voy a prestar atención a lo que él me dijo yo necesito
prestar atención a que este miembro está anotando que yo no lo puedo
anotar entonces busqué un cambio entonces todos necesitamos ser
confrontados no necesariamente tiene que ser un profeta que
venga y nos diga en este caso para David así fue y él respondió
y fíjense que el punto quinto él quiere servir yo tengo un
propósito con eso de que le de un largo
tiempo para que y después mandó al profeta, porque Dios pudo
haber usado a cualquiera que estaba alrededor de él. Sí, sí,
sí. Y otra cosa importante ahí, aunque
mi enfoque sea confesión, no tanto el pecado y las consecuencias,
sino la confesión. Pero todas las consecuencias,
hubo muchos muertos, muchos muertos a raíz de esto. Agitofel se suicida. Dice que era el consejero del
hijo de David. Agitofel era consejero de David
antes. Y cuando uno revisa quién es
Agitofel, que era como un profeta en el palacio, él era el abuelo
de Bezabé. Y él quiere que maten a David.
Y el hijo de David no lo escucha, sino que escucha al otro profeta,
y como no sucede, dice que va a su casa, organiza todo y se
cuelga. Entonces hay una muerte allí, está la muerte de todo
lo que su hijo causó cuando hubo la revuelta en el reino, hubo
muchos muertos, muchos soldados murieron. Y después de eso vemos
que uno de sus hijos viola a otra de sus hijas, después mata a
su hermano. Y cuando uno lee el libro de
los Salmos, al principio Salmos, que la mayoría son escritos por
David, muestra mucho gozo, victoria, y después empiezan a cambiar.
Usted nota el cambio y entra un proceso de mucho lamento.
Y es porque la vida de David cambió desde entonces. Nunca
volvió a ser igual. Dios le regresó el gozo de la
salvación. Pues las consecuencias, esas
las tuvo que vivir hasta el final. Y tuvo una vida muy trágica,
muy, muy trágica. Todo lo que le tocó ver. De sus
hijos. Todo eso fue trágico. Y fíjense,
versos 13 al 17, el enfoque de David. Entonces, después de que
reciba el perdón, enseñaré a los transgresores tus caminos y los
pecadores se convertirán a ti. Aquí no hay hipocresía, aquí
lo que hay en David es Yo para eso soy, para anunciar a Dios,
pero no lo puedo hacer a menos que tenga el perdón. Cuando tenga
el perdón, dice, entonces enseñaré a los transgresores tus caminos
y los pecadores se convertirán a ti. Y escribe el Salmo 51,
por ejemplo, verso 14, líbrame de delitos de sangre, oh Dios,
Dios de mi salvación, entonces mi lengua cantará con gozo tu
justicia. enseñaré, cantaré justicia. Verso
15, abre mis labios, oh Señor, para que mi boca anuncie tu alabanza.
Enseñar, hablar de justicia, proclamar alabanza. Verso 16,
porque tú no te deleitas el sacrificio, de lo contrario, yo lo ofrecería.
¿No te agrada el holocausto? Los sacrificios de Dios son el
espíritu contrito y el corazón contrito y humillado. Oh, Dios,
no despreciarás. Todo lo que David puede ofrecer
es su corazón contrito y humillado. ¿Por qué dice en el 16? Tú no
te deleitas en sacrificio, de lo contrario yo lo ofrecería
porque el pecado de él no existe ningún sacrificio para ese pecado.
La pena del adulterio es la muerte. Siempre que un pecado demanda
la muerte no existe ningún sacrificio para ese pecado y David sabe.
Él no puede llevar corderos a sacrificar, él no puede hacer ofrendas para
cubrir su pecado, no tiene nada. Irremisible, sí. Pero aún así él clama a Dios
por misericordia y es basado en el sacrificio del Señor Jesucristo
más adelante, que es presentado en el tabernáculo con los sacrificios
de los sacerdotes y de lo que Dios les mandó a hacer a ellos. O sea que David sabía que era
un hecho de la venida de nuestro Señor Jesucristo. Sí, sí. Él
estaba totalmente convencido de eso. Él profetizó la venida
del Señor. Y exclamaba eso suyo. Bueno, él clama, lo que él entiende
es la bondad, la misericordia, la compasión de Dios. Y él clama
a eso. Pero él sabe que no es posible
a menos que haya un intermediario como sacrificio. Lo que David sabe es que él no
tiene nada que ofrecerle al Señor, solamente su corazón contrito
y humillado, y Dios no despreciará un corazón contrito y humillado.
Entonces él se cerciora que su confesión tenga todos estos elementos. Y obviamente la palabra dice
que Dios resiste al soberbio, pero da gracia al humilde. Tenemos
la ilustración de Lucas donde este hombre dice, o sea, se presenta
delante de Dios y dice, yo no soy como este, que este es un
recaudador de impuestos, yo sí. El creyente puede pecar en eso
y decir, yo no soy como el que anda robando en la calle, yo
no soy como el que anda allí tirado en tal parte o el que
anda abusando de su mujer. Nunca hay punto de comparación.
Cuando yo confieso mi pecado, es mi pecado. Ese pecado me condena. ¿Cuántos pecados necesito cometer
o una persona cometer para ir al infierno? ¿Cuántos? ¿Uno? Uno solo. Y siendo salvo, Cometer
un pecado es atroz, pero lo hacemos. Entonces nuestra confesión es
mejor que esté en línea con lo que la Biblia nos dice para estar
seguros que estamos haciendo, no un método, pero observando
lo que indica esto el corazón de un hombre que se ha humillado
delante de Dios. Sexto, mirando la gloria de Dios, es nuestro
último punto, verso 18 y 19. Haz bien, verso 18, con tu benevolencia,
acción. Fíjense, hasta este punto, ¿de
quién está hablando David? De él. de él, de él, de él, de
su relación con Dios, después pasa para que yo pueda anunciar
al pueblo, aquí cambió, haz bien con tu benevolencia, acción,
ahora se refiere a la ciudad o a la nación en realidad, edificar
los muros de Jerusalén, entonces te agradarán los sacrificios
de justicia, el holocausto, el sacrificio perfecto, entonces
ofrecerán novillos sobre tu altar, le importa la gloria de Dios.
y le importa que el pueblo de Israel presente sus sacrificios
al Señor. La gloria de Dios en Israel es
el enfoque de David. Una persona arrepentida le pesa
la gloria de Dios en su corazón. En el caso de David es la nación,
Sion, los muros de Jerusalén, que representan fuerza y gloria. Entonces los sacrificios cobran
sentido. Entonces cuando cobran sentido.
Hoy el peso entonces para el creyente arrepentido debe ser
el daño que le causa a la iglesia del Señor y como viene a ser
un impedimento para que Dios completamente sea glorificado
en la iglesia, en su relación con los hermanos, en la fe. Entonces
busca que Dios sea glorificado y sabe que su pecado impide que
eso suceda plenamente porque él viene a ser una piedra para
que el nombre de Dios sea exaltado completamente. Y no quiere ser
esa piedra. Él quiere ser parte de la exaltación del Señor. Entonces, las cosas que nos enseña
este salvo de Dios, la piedad de Dios, la misericordia de Dios,
la compasión, el poder perdonador y restaurador, la omnisciencia,
la santidad, la fidelidad, la salvación, la justicia, la verdad,
la gloria de Dios, como es digno de ser adorado, soberano y benevolente. Entonces, una confesión bíblica
es de suma importancia Últimamente es por la gloria de Dios. Y el
Rey David lo entendió y así escribió. Vamos a terminar, obviamente
esto es mucho más amplio, pero por cuestión de tiempo es todo
lo que podemos hacer. Padre, gracias. Señor, somos
hombres necesitados. Necesitamos de tu misericordia,
Señor. Somos los hombres necesitados
de ser instruidos a través de tu palabra aún en algo tan íntimo
como es la confesión de los pecados. Gracias por esta instrucción.
Ayúdanos a meditar, a considerar lo que aprendemos y a arribar
al mismo lugar. Es tu gloria la que está en juego,
Señor. ¿Y quiénes somos nosotros para
no traerla a ti? Ayúdanos, Padre. Te lo pedimos
en el nombre de Jesucristo. Amén y Amén. Oh, vamos a hablar por los alimentos.
Sí, padre, oramos, señor. Gracias por la provisión de los
alimentos. Te pedimos por el pan de cada
día y que así vivamos, señor, esperando en tu provisión, reconociendo
que tú eres el dueño de todo y el que concede para todas nuestras
necesidades. Gracias, padre, en el nombre
de Jesucristo. Amén y amén. Amén. Pues vamos a comer. Hay una carne bien rica. Sí. Sí, sí. Lleven las que quieran.
La Confesión de un Pecador Arrepentido
Series Salmos
Hoy veremos la confesión del rey David y como podemos aprender cuales son los elementos de una confesión bíblica que verdaderamente llega al corazón de Dios
| Sermon ID | 6425227427728 |
| Duration | 41:57 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Bible Text | Psalm 51 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.