00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Primero en Texnolicenses, capítulo
4, versículo 1 al 3. Hoy vamos a continuar con nuestra
serie de mensajes sobre la santidad. Estamos predicando sobre la santidad
personal en la vida del creyente. Primera de Tessalonicenses, capítulo
4, versículo 1 al 3. Por lo demás, hermanos, os rogamos
y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis
de nosotros, cómo os conviene conduciros y agradar a Dios,
así abundéis más y más. porque ya sabéis qué instrucciones
os dimos por el Señor Jesús pues la voluntad de Dios es vuestra
santificación que os apartéis de fornicación. Amén. ¿Qué quiere decir la Biblia cuando
habla de la santificación o del hombre santificado. Recordemos
que la santificación es la obra del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo en nuestras vidas. Ellos tres llevan a cabo esta
obra. ¿Cómo la realizan? Bueno la palabra
en Efesios capítulo 1 3 al 5 nos dice que el padre nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo Jesús. De esa manera él nos santificó
antes de nosotros nacer ya él nos amó. Y nos bendijo antes
de nacer eso está en Efesios capítulo 1 3 al 5 pero también
nos escogió antes de nacer el Padre nos bendice, nos escoge,
nos llama para que seamos santos, nos predestina para que seamos
hijos de Dios todo esto para la alabanza de su gloria el hijo
el Hijo el Señor Jesucristo en Efesios 1 7 dice que nos salva
nos redime con su sangre nos limpia de toda maldad de toda
maldad nos separa de nuestro pecado natural y del mundo para
que seamos santos y sin mancha delante de él y el Espíritu Santo
en Juan capítulo 3 versículo 5 nos da un nuevo nacimiento
y en Efesios capítulo 1 nos dice que el Espíritu Santo nos sella
nos sella para que nosotros pertenezcamos a nuestro Dios es decir que las
tres personas de la Trinidad de la Trinidad están ocupadas
en la obra de hacernos hombres y mujeres santos, santos y sin
mancha. Por lo tanto, la santidad no
es una obra nuestra, es una obra del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo. la santidad es una obra del padre
porque él te adopta como hijo cuando tú creces Jesucristo la
santidad es una obra del Espíritu del Hijo de Dios porque él muere
para salvarte de tus pecados el interceder delante de Dios
por ti pero la santidad es una obra del Espíritu Santo porque
el Espíritu Santo nos da una nueva vida un nuevo nacimiento
y luego viene a morar en nuestros corazones él es nuestro sello
como a veces usted ve que a las vacas se le pone un sello el
dueño le pone un sello a la vaca Todas esas vacas que ustedes
ven caminando por ahí, llevan una marca en el cuerpo. ¿Sabe
qué? Usted y yo tenemos una marca,
un sello. ¿Con qué estamos sellados? Con
el Espíritu Santo de la promesa. El Espíritu Santo mora en ti,
tú eres un hijo de Dios, una hija de Dios, porque el Padre
te adoptó, el Hijo murió por ti y el Espíritu Santo mora en
tu persona. Por eso es que Dios llama a su
iglesia una iglesia de hombres y mujeres santos. Santos. eres una hija de Dios
eres perdonado por la sangre de Cristo y el Espíritu Santo
mora en ti eres un hombre una mujer santa entonces quiero que
vea esto la santidad no es una obra mía es una obra de quien
del padre del hijo y del Espíritu Santo eso es importante recordarlo
porque miren esta lucha contra el pecado contra el diablo y
contra el mundo a veces uno queda medio tonto y uno queda pensando
seré cristiano claro que sí usted no es hijo de dios seré cristiano
pero claro que sí cristo no murió por ti en la cruz de calvario
eres cristiano pero claro que si el Espíritu Santo morir en
ti no depende de ti ay señor que hoy no pude hoy no pude leer
la biblia hoy no pude venir a la iglesia estoy mal la obra de
dios no depende de ti depende de él que es lo que nos ha llamado
a hacer él nos ha llamado a ser diligentes a congregarnos nos
ha llamado a ser diligentes, a adorarle, a leer su palabra. Por lo tanto, amados hermanos,
no olvidemos esto. Somos santos por la obra del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en nuestra vida. Pero ahora yo quiero que usted
vea lo que dice en este pasaje en primera de Te Salonicenses
capítulo 4. luego de que tú eres salvado,
luego que Jesucristo muere por tus pecados, luego que tú recibes
por la fe a Jesucristo y el Espíritu Santo te da un nuevo nacimiento,
entonces a ti se te da una orden. Primera de Tesalonicenses capítulo
4 versículo 2 perdón versículo 1 por lo demás hermanos os rogamos
y exhortamos en el Señor Jesús que de la manera que aprendisteis
de nosotros como os conviene conduciros y agradar a Dios así
abundéis más y más porque ya sabéis que instrucciones os dimos
por el Señor Jesús pues la voluntad de Dios es vuestra santificación
que os apartéis de fornicación si alguien te pregunta cuál es
la voluntad de Dios para tu vida que tú seas santo o que tú seas
un impío cuál sería la voluntad de Dios que sea santo y como
tú lo sabes primera de Tessalonicense capítulo 4 versículo 3 la voluntad
de Dios es vuestra santificación Dios no quiere que ninguno se
pierda Dios quiere que todos pasen arrepentimiento Dios quiere
que todos sean santos Y por eso el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo están involucrados en esa obra. Pero cuando tú crees en
Jesucristo, cuando tú ya eres una hija de Dios, ¿sabe qué? Tú no puedes ser perezosa. Tú
no puedes ser perezoso. ¿Qué Dios espera que tú hagas?
¿En qué Dios quiere que tú trabajes? Dios quiere que tú te esfuerces
y seas valiente y seas una mujer, un hombre santo. Trabaja, esfuérzate,
sé valiente, sé santo. Señor, pero yo tengo mis luchas
aquí. Sí, es verdad, eso es verdad. Tenemos un pecado remanente todavía. pero ya el Padre te adoptó como
su Hijo el Señor Jesucristo murió por tus pecados y el Espíritu
Santo te ha dado un nuevo nacimiento ya tú estás capacitado, capacitada
para ser un hombre, mujer, santa Él te ha dado las herramientas
la santificación es el fruto de nuestra unión con Cristo si
estoy unido a Cristo ya que yo soy un hombre santo si tú estás
unida a Cristo por la fe tú eres una mujer santa por lo tanto
tú no puedes quedarte ay yo no voy a hacer nada voy a esperar
que todo lo haga el padre no ya le hizo su obra El te adoptó. Voy a esperar que Jesucristo
haga la obra. No, ya la hizo. El murió en la
cruz del Calvario. Voy a esperar que el Espíritu
Santo venga a mi vida y me dé una nueva, me haga una persona
nueva. Ya lo hizo. El mora en ti. ya
la Trinidad hizo su obra ahora tú tienes que esforzarte y ser
valiente porque su voluntad es que tú trabajes en esa misma
obra de Dios es que tú te esfuerces porque el fruto de tu unión con
el Padre el Hijo y el Espíritu Santo es la santidad el fruto
que tú tienes que producir es el de un hombre santo, una mujer
santa que tiene que salir por tu boca malas palabras o palabras
que glorifican a Dios palabras que glorifican a Dios que tienen
que salir por tus ojos, por tus manos, por tu cuerpo, tus acciones
toda acción que glorifique a Dios todo fruto, todo fruto que salga
de ti tiene que ser el fruto de la obra del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo ya Dios obró en ti los hombres aquí no
pueden decir no, yo estoy esperando que Dios obre en mí no es que
Él ya lo obró si tú eres creyente Él ya obró en tu corazón tú tienes
como hombre que aplicar la Biblia y cuando tiene que callarte para
no pecar callarte y cuando tiene que refrenar frenar tu cuerpo
para no hacer el mal frenarlo porque ya tú tienes el Espíritu
Santo y Dios te llama a ser santo igualmente la mujer toda mujer
debe ser una mujer llena de dominio propio parar su boca para no
hablar de más parar su acción su actuar para no actuar de forma
pecaminosa porque porque tú estás unida a cristo tanto el hombre
como la mujer que están unidos al padre al hijo y al espíritu
santo deben actuar de forma santa. Bueno, y esto es muy importante
para la iglesia. Si yo digo que soy cristiano.
Y los vecinos lo único que escuchan es malas palabras de mi boca.
Qué testimonio estoy dando? Un mal testimonio. Un mal testimonio. Si yo le digo a mi mujer loca,
cuando Dios me manda a amarla, eso es un buen testimonio. ¿Verdad
que no? Si yo le digo a mi esposo una
ofensa al esposo, usted está hablando como una mujer sana.
No. Si usted es un niño desobediente,
usted está actuando como un niño. que conoce a Dios, no Observe
cómo la obra del Padre, del Hijo del Espíritu Santo debe de a
mí motivarme a hacerlo bueno, ya estoy capacitado Ya Él me
dio los dones, me dio el poder, me dio la gracia para actuar
santamente. Ahora, si usted ha decidido usar
su boca para hacer lo malo, usar sus ojos, sus acciones para hacer
lo malo, no diga entonces que usted es cristiano si usted ha
decidido ser un impío en su casa, en el trabajo no diga que es
cristiano no lo diga porque tú eres un mentiroso y la verdad
no está en ti amados hermanos, la santidad Dios la logró a través
de su Hijo en nuestra vida No somos santos porque seamos buenos.
Somos santos porque Cristo nos compró con su sangre. No somos santos porque seamos
perfectos. Aquí no hay nadie que sea perfecto. Somos santos
porque el Espíritu Santo nos da un nuevo nacimiento. Es por
eso que somos santos. No somos santos porque el pastor
Dante vino y te inyectó vino con una jeringa y te inyectó
y te puso santicilina una sustancia para hacerte santo eso no existe
somos santos porque el Padre nos eligió y nos adoptó en Cristo
es por eso que somos santos por eso Efesios 1 4 en adelante dice
que fue para que seamos santos y sin mancha delante de él es
el propósito la santidad tú serás un joven una mujer un hombre
feliz cuando tú seas santo ahí es que vas a ser feliz porque
vas a tener control de tu lengua vas a tener control de tus acciones
vas a tener control de tus emociones y vas a gobernar tu alma tu mente
y tu corazón conforme a lo que Dios pide en su palabra yo estoy
unido a Cristo yo no me pertenezco Dante no le pertenece al diablo
ni al mundo ni al pecado yo le pertenezco a Dios él me compró
con la sangre de Cristo y si tú eres un hijo de Dios, Él te
compró con la sangre de Cristo tú no te perteneces, tú le perteneces
a Dios usted no puede usar esa boca para la maldad usted no
puede usar sus acciones para pecar usted ha sido llamado a
ser santo, santa delante de quien? de Dios y de los hombres la santificación es un testimonio
de que el Espíritu Santo more en nosotros. Vamos a Romanos
capítulo 8 versículo 9. Romanos capítulo 8. Versículo 9. Más vosotros no vivís según la
carne, sino según el espíritu. Si es. si es que el Espíritu
de Dios muere en vosotros y si alguno no tiene el Espíritu de
Cristo no es de él miren qué hermoso pasaje cuando tú vives
siendo una mujer santa un hombre santo de palabra de hechos tú
estás dando testimonio de que eres guiado, sostenido por el
Espíritu Santo cuando tú estás actuando en santidad tú estás
dando testimonio de que el Espíritu Santo muere en ti es un testimonio
amados hermanos el Espíritu no se mantenía dormido, inactivo
dentro del alma el Espíritu Santo siempre está produciendo frutos
¿Cuál es el fruto del espíritu? Amor, gozo, paz, paciencia, bondad,
verinidad, mansedumbre, templanza, humildad. Hermanos, ¿es el fruto
del espíritu? ¿El chisme es un fruto del espíritu?
No, ¿verdad que no? ¿El decir malas palabras es un
fruto del espíritu? No, ¿verdad que no? El adulterio es un fruto
del espíritu. Es decir, que aquí todo el mundo
sabe lo que es el fruto del espíritu y lo que son las obras de la
carne, obras pecaminosas. Usted es un hombre, una mujer
santa, no puedan dar las obras de la carne. Tenemos que luchar,
en primer lugar, contra tu propio corazón. Porque mire, cuando
alguien le dice a usted, ay hermano Ectalina, usted supo, ese oído
se le pone así. ¿Quiere oír? No mi hermano Ectalina. Dígale, espérate, espérate, espérate,
espérate. Tú va a hablar de alguien. Sí, sí, nada más de Eloidina.
No, no, no, no, no me hable de Eloidina. Lo que usted quiera
decirme de Eloidina, va y dígasela a ella. A mí no me lo digo. hermano,
si el creyente no actúa de esa manera sus oídos se van a convertir
en un zafacón ¿sabe lo que se echa a los zafacones? la basura Y tú supiste, ay yo te quiero
decir algo, no es para que lo diga por ahí, es solamente para
informarte. Y por ahí, mira, te echan ese
veneno. Y de poco usted se trae ese veneno.
Es difícil sacarlo de aquí del corazón. Hermano, no deje que
nadie convierta sus oídos en un zafacón. Espérate, espérate. Si tú vienes a hablarme de una
persona, ve y habla tú con esa persona. No me cuentes nada.
Tenemos que guardar nuestros oídos. tenemos que guardar nuestra
lengua. Si yo voy a la hermana Hernanda,
hermana Hernanda, Hernanda, y comienzo a hablarle mal a la hermana Hernanda,
no estoy usando mi boca para lo bueno. Muchas veces usamos
nuestra boca, hermano, como si fuera una serpiente. Usted ve
como las serpientes pican y sueltan ¿qué? Veneno. Ay, hermana Nanda, quiere decirle
tal cosa y la enveneno y le digo cosa fea, cosa mala para envenenarla. Queridos hermanos, ¿cómo nosotros
podemos usar la boca, los ojos, los oídos, las manos, nuestros
pensamientos de forma pecaminosa? Oiga bien, el que tiene al Espíritu
Santo no puede usar su cuerpo para
el pecado. Dígale no al pecado. ¿Qué tiene
que hacer? Orar. Señor, dame dominio propio. Señor, ayúdame yo a ser amoroso,
bondadoso, compasivo. Muchos de nosotros somos conocidos
por algún pecado Ahí llegó Dante. Con Dante no me gusta hablar
porque él te dice diez malas palabras en cada frase, en cada
palabra. Así somos conocidos a veces por
lo feo que hablamos. Ay, a mí no me gusta hablar con
Dante porque Dante, mira, te dice cosas feísimas y te ofende. A mí no me gusta que me esté
ofendiendo. porque nuestras palabras a veces son como golpes de espada
¿sabes lo que va a hacer una espada cuando tú le haces a alguien?
un machete, lo corta y lo mata. Queridos hermanos, ser santo
en nuestro hablar, en nuestro actuar, va a ser un testimonio
de que el Espíritu de Cristo está en ti. Ser santo en tu actuar
va a ser un testimonio de que el Espíritu de Cristo está en
ti. El ser santo o santa es una señal
de que tú has sido elegido por Dios. Mira lo que dice segunda
de Tesalonicenses capítulo doble ciclo 13 Segunda de Tessalonicenses capítulo
2 versículo 13 pero nosotros debemos dar siempre gracias a
Dios respecto a vosotros hermanos amados por el Señor de que Dios
os haya escogido desde el principio para salvación mediante la santificación
por el espíritu y la fe en la verdad. cuando tú andas en santidad
miren como dice el apóstol Pablo aquí hay testimonio de que fuiste
escogido hay testimonio de que tú eres un hijo una hija de Dios
elegida por Dios cuando nosotros vivimos en santidad los hombres
y mujeres escogidos por Dios pueden ser conocidos y distinguidos
por su vida santa mira esa hermana fulana es una mujer de verdad
que es cristiana porque mira lo que hizo nuestras acciones nuestras acciones
hablan de si somos santos la manera en que vivimos observar
como la iglesia esta asustada por Saulo en el libro de los
hechos Pero luego cuando Pablo se arrepiente en Hechos capítulo
9 versículo 26 ¿Cuál es el testímono de que dicen de Pablo? Él oraba
Ananías ve y predícale a un hombre llamado Saulo Él está en la calle
derecha ¡Ay señor! le dice Ananías ¡Señor! Pero
ese hombre trajo hasta carta para llevarnos preso Ananias
ve el órgano el órgano hermanos miren como
el testimonio de nuestra vida de fe hasta Dios lo usa para
hablar de que somos hijos de Dios ay pero y tú supiste de
Dante así ese hombre si es malo no ese hombre se arrepintió porque
tú sabes lo que hizo me pidió perdón el arrepentimiento es
un testimonio hermano de la verdadera fe entonces quiero que vea amado
hermano que él es un testimonio de que tú eres un hijo de Dios
vivir en santidad cuando un varón actúa santamente trata a lo demás
en santidad él mismo tiene dominio propio en su lengua en su actuar
en lo que dice y hace está testificando de su fe está dando un testimonio
de su fe ¿Cómo conocerán que somos sus discípulos? Por el amor que tenéis los unos
por los otros mano es el testimonio la vida de santidad no solamente
se vive de manera personal la gente lo puede ver y lo puede
escuchar ¿Cómo usted sabe si yo soy un hombre santo? bueno
es muy sencillo pregúntele a la persona que mejor me conoce aquí
pregúntele a María Isabel hermana Marisabel y es de verdad, dígame
la verdad, sea sincera conmigo, es de verdad, de verdad que Dante
Cristiano. Esa es la prueba, no la pregunta
a Dante, porque si usted me pregunta a mí, mire, es un hombre cristiano
desde chiquitito. No me pregunte a mí, pregunte
a la persona que mejor me conoce. Hermana Marisabel, sea sincera,
dígame la verdad. ¿A qué? Entre usted y yo. Usted
y yo estamos solas. Solo. Entonces, hermano, no es
muy difícil saber esto de cristiano. A mí hay que preguntarle a sus
hijos. A la gente que lo conoce. Además, hasta los impíos saben
si usted es cristiano o no. Los impíos. Fulana cristiana. Eso no es verdad. Esa mujer es
demasiado chismosa, demasiado peleona. Esa mujer dice muchas
mentiras. Y mire y maldice por esa boca. Esa no es cristiana. Hasta los
impíos, hermano. Hasta el esposo impío que no
quiere saber del evangelio diría, esa mujer no sale de la iglesia.
Esa mujer cree que orando va a resolver las cosas. Ah, tú
estás dando testimonio bueno de ella. Porque si ella ora,
es porque es cristiana. Es decir, el impío que habla
mal del cristiano puede dar testimonio. Y aún su testimonio malo puede
ser muy bueno. Esa mujer cree que yo le pelé,
pelé y no me pelea. Es que ella no es como tú, ella
es cristiana. Amados hermanos, nuestro testimonio,
nuestro actuar, da testimonio de nuestra fe, de la obra del
espíritu, de que somos elegidos. Eso debe ser una realidad. en
nuestra vida no podemos decir que somos cristianos si en tu
vida la realidad es otra si tu eres una persona que peca
y no se arrepiente que miente y esa es tu manera de actuar
que codicia, que mata con sus palabras tal vez tu no eres cristiano
y te estas engañando y oiga bien mejor es que nosotros ahorita
digamos yo reconozco que ando mal yo reconozco mi pecado y
te arrepientas ahora a que tú vivas una vida de hipocresía
y en el día del juicio Dios te condena porque oiga bien usted
a mí me puede engañar puede engañar a los hermanos pero a Dios lo
puede engañar no no puede engañar a Dios entonces
esa vida doble un santo o una santa en la iglesia y un demonio
en su casa esa no la vida de un cristiano esa no la vida de
un cristiano hermano mejor diga hermano por mi porque yo estoy
mal Necesito que Dios transforme mi vida. Mejor seamos humildes
y arrepentámonos del pecado. Porque oiga bien, tarde va a
ser en el día del juicio. Ahora está tiempo. Ahora está
tiempo. Porque ahora usted puede arrepentirse
de su pecado y pedirle perdón a Dios. Pero si usted sigue en
su vida de hipocresía, en su vida de espalda a Dios, no piense
que a Dios usted lo va a engañar vamos hermanos a concluir aquí
pidiendo al señor que nos ayude a autoexaminarnos pidiendo al señor que nos ayude
a meditar en esto que hemos escuchado y oiga bien si alguno ve su pecado
Recuerden, abogado tenemos en Cristo. Confía en su pecado,
pídale perdón a Dios. Pídale al Señor que lo limpie
de toda maldad. Pídale al Señor que le limpie
y le sane. Porque si nos arrepentimos del
pecado, ahorita tenemos oportunidad de perdón. pero si nosotros seguimos en
nuestra vida de pecado y desobediencia tal vez nos estamos engañando y no somos nada y oiga bien en
el día del juicio ahí no importa la edad no importa si tú eres
niño o grande o un viejito muy grande no importa la edad Todo
el mundo dará cuenta por su pecado delante de Dios. Todo el mundo. Entonces, ahora estamos en tiempo
de examinarnos y de nosotros ver si andamos mal o andamos
bien. Si andamos mal, amado hermano,
joven, arrepiéntete. Arrepiéntete. arrepiéntete, pídele
perdón a tu mujer si has pecado contra ella pídele perdón a tus
hijos si has pecado contra ellos pídele perdón a Dios y arrepiéntete
porque ahorita hay tiempo pero después después no habrá tiempo que Dios
nos dé un corazón humilde yo siempre pido un corazón humilde
¿sabe por qué? porque a veces usted puede tener
20 años en el evangelio 30 años en el evangelio y creer que por
el tiempo ya Dios le deja pasar su pecado recuerde a Moisés 120 años más
años que usted y cuando pecó no lo dejaron entrar a la tira
prometida no olvida Moisés 120 años más
que usted y que yo y cuando pecó no entró a Canaán no entró usted cree que usted va a entrar
si no se arrepiente de su pecado así que que Dios nos dé un corazón
humilde para examinarlos y clamar a Dios de misericordia de mí
y Dios nos limpia de toda maldad vamos hermanos a orar Padre nuestro
que estás en los cielos queremos darte gracias por tu palabra
queremos darte gracias por la obra de tu Espíritu Santo queremos
darte gracias por tu bondad y misericordia rogándote Señor que tú nos santifiques
que tú nos trates con misericordia y bondad y nos muestres nuestro
pecado ayúdame, ayuda a cada uno de mis hermanos a los niños
y jóvenes que están aquí a arrepentirse y apartarse de toda maldad déjalo
a tus pies por medio de la fe en Cristo te lo pedimos amén
La naturaleza de la santificación parte 1
La naturaleza de la santificación parte 1
| Sermon ID | 642425937890 |
| Duration | 36:31 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 1 Thessalonians 4:1-3 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.