00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Muy buenos días a todos. Me alegra mucho verles a todos
ustedes. Mi tema en estas semanas va a
ser más temático. Temático quiere decir que abordamos
un tema y son más bien de origen doctrinal en el sentido que vamos
a tocar la doctrina bíblica, de la teología bíblica, ya la
doctrina de las Sagradas Escrituras. vamos a combinar algunas de las
cosas que ocurren en el tiempo también presente. ¿Qué es la
Palabra de Dios? Por ejemplo, el creyente no puede
creer nada que no está escrito en la Escritura. Entonces, he
usado las Sagradas Escrituras para que simplemente no tengamos
como la Biblia. La gente oye la Biblia y lo toma
como un libro muy común. Pero son las Sagradas Escrituras.
Dios nos dio su Santa Palabra. Y es la única forma como tú y
yo podemos llegar a creer en Dios. Porque hay mucha gente
que piensa así, yo creo en Dios. Pero creer en Dios es que tú
crees en su palabra y obedeces su palabra. Esa es la parte importante
del cristiano. De nada vale decir que tú crees
en Dios si no obedeces la palabra. Wayne Gruden, por ejemplo, utiliza
dos verbos en eso que es interesante, creer y o desobedecer. O sea,
si tú crees, obedeces. Si no crees, vas a desobedecer
las Escrituras. Entonces, no pongas el verbo
creer, que el verbo creer es lo que da base a la fe. La fe,
el verbo es creer. Pero, ¿qué crees? No es algo
que viene en tu sustancia gris, que se hace una metamorfosis
en tu cerebro. es porque hoy es la palabra de
Dios, porque la fe es por oír la Escritura, y la fe es la que
hace que maduremos en nuestra fe. Entonces, si nosotros nos
basamos en este versículo, entonces va a ser la contraparte, diferentes
pareceres u opiniones que aparecen en Internet bajo formas de narrativas. vamos a explicar qué es una narrativa.
O sea, estamos comparando todo esto que los autores en teología
hablan de las cuatro características de la sagrada escritura. Estoy
empleando el singular, no sagradas escrituras, sino el singular
porque toda la escritura es una para con Dios, pero como hay
varios libros en la Biblia, por eso es Biblio, es como una biblioteca,
entonces se le llama las sagradas escrituras en plural. Entonces,
cuando hablamos de esto, la gente, o los teólogos, los eruditos,
los escolásticos, los entendidos, hablan de que la Escritura es
la única autoridad para todo lo que tú crees, sabes y debes
practicar, o debes negar, o no hacer. También hablan ellos de
la claridad de las Escrituras. Es verdad que la Biblia es un
libro que tiene que ser enseñado, por eso estamos aquí. Tiene que
ser explicado. Nadie así que porque si abre
la Biblia ya tiene un entendimiento per se. Tiene la capacidad por
el Espíritu Santo, como veremos. Pero hay que explicarla, hay
que enseñarla. Pero siempre será la escritura
clara. La escritura es clara en todo
lo que Dios quiere enseñar. No hay nada confuso. Cuando la
gente dice, bueno, eso depende de cada interpretación, es porque
no cree la verdad de la Sagrada Escritura, que Dios la ha dejado
de una forma clara para que la creamos, la podamos entender. También por necesidad. O sea,
la Escritura es clara porque nos es necesaria a nosotros.
Hay una necesidad que el ser humano tiene la revelación especial
de Dios. Si simplemente miramos al espacio,
miramos la naturaleza, seremos naturalistas, podemos ser deístas,
podemos tener una imagen de un Dios que no es correcta. Entonces
hay una necesidad de tener la palabra de Dios para saber cómo
es Dios, cómo Él se da a conocer. es que cuando tú escribes tu
biografía, uno llega a conocer a una persona por la biografía. Claro, el biógrafo puede exagerar
y ocultar algunas cosas, pero en la Escritura no. En la Escritura
se nos revela claramente, y debido a nuestra incapacidad de entender
a Dios, la Biblia nos es necesaria. Y también es suficiente. Por
ejemplo, tú vas a encontrar a mucha gente que, por ejemplo, habla
de un iluminado profeta que les dejó alguna, algún enseñanza
o algún libro inspirado por ellos. Y tú ves que la gente defiende
a esa profetisa, en el caso de algunos adventistas, con el lenaje
de Juan. O algunos escritos de José esniden
el libro del mormón. O sea, tienen la Biblia y otro
libro. Tienen la Escritura, pero tienen
libros apócrifos o la tradición de la Iglesia. Sin embargo, todo
eso se combate con la suficiencia de la Palabra de Dios. La Biblia
no es suficiente para que lo que has de conocer de Dios es
clara. y te es necesario porque tú no
puedes saber todo de Dios y nunca lo haremos en esta tierra. Entonces
tenemos esta claridad de las Escrituras, pero en esta mañana
vamos a centrarnos en esa autoridad de las Sagradas Escrituras. Y
vamos a basarnos primeramente en ese versículo que ora el Señor
Jesucristo en la oración sumo sacerdotal. Tú no puedes ser
santificado si no tienes la verdad. La verdad de Dios. O sea, cuando
hablamos de la Escritura y de Dios, es la verdad de Dios que
Dios no miente. Esa es la base del cristiano.
No es tu verdad. No es lo que nos imaginamos de
Dios. Jesús oró, santificalos en la verdad. Tu palabra es verdad. Vamos a orar. Bendito Dios, gracias
te damos por habernos mostrado tu santa palabra. por habernos
convertido, traído a los pies de Jesucristo, para que nos arrepintamos
de nuestros pecados. Gracias, Señor, porque hemos
nacido de nuevo por Tu voluntad, por el poder y la autoridad que
tiene en Tu Palabra. Pero ese poder y autoridad es
porque proviene de Ti, no por la Palabra en sí, sino porque
Tú, cuando hablas, dices siempre la verdad. Gracias por dejarle
en forma esquerita Gracias por tenerla en nuestro idioma y que
podemos comprenderla, analizarla, inquirir en ella, investigar
en ella. Derrama, por lo tanto, tu gracia
sobre los oyentes, tanto aquí presentes como a través de la
red del Internet. Oramos que tú sigas cambiando
nuestras vidas, santificándolas. por la gracia y el poder de Cristo
ahora. Amén. Muy bien, por lo tanto, una vez
dicho esto, vamos a centrar un poquito versos, porque hoy día
tú oyes muchas cosas, y el Internet ha traído todo esto, algo para
bien, como también para mal. y creo que la mayoría de la gente
tiene siempre una red social, sea el Facebook, sea que usen
Google, sea que realmente estén empleando diferentes asuntos
de las redes sociales, siempre están oyendo, unos dicen una
cosa y otros dicen otra. Es como algo que realmente viene
a mi mente y dice, vivimos en un periodo de desinformación
bien informada. O sea, tenemos mucha información,
pero toda esta información no sabemos cuál es la verdad y cuál
es la realidad. Y lamentablemente muchas veces
eso se pone en los creyentes. Por eso vamos a explicar y aclarar
qué queremos decir con las narrativas, lo que usted oye, lo que usted
ve en el Internet, lo que dicen unos, lo que dicen otros y pasan
horas, sea en lo que era antes el Twitter o la Plataforma X
en Facebook, en Whatsapp, en Instagram y ahora TikTok, o sea
usted nómbrelo y usted ve a los jóvenes, los niños perdiendo
o pasando el tiempo en el Internet y tenemos que tener nosotros
cuidado. No porque no lo hagamos, porque todo lo que inventa el
hombre se ha quedado, o sea, todo lo que hay el hombre lamentablemente
lo usa para mal, pero también se puede usar para bien, como
ahora nosotros que estamos empleando la tecnología a través de Sermon
Audio y salimos por el internet. Entonces este es un tiempo que
usted dedica para oír la Palabra de Dios y no quiere decir que
todo es malo. Entonces, ¿qué queremos decir
por narrativa? Porque a veces tú oyes estos
argumentos en las redes sociales y no le tenemos un nombre. Entonces
son narrativas. Para que tengan una idea de esto,
por ejemplo, acabamos de salir, y a gracia de Dios hace un tiempo,
de la pandemia y algunos tenían ideas del COVID-19, y hay que
ver cómo estaba dividida el cristianismo. Ponte, no te pongas la vacuna,
que te va a hacer mal, te va a cambiar esto. Y entonces, algunas
de las personas polarizan cualquier tipo de conversación, lo hacen
político, lo hacen de la salud o lo hacen de la fe cuando no
tiene que ser así. Porque, por ejemplo, yo oía mucho
decir, no, hay que tener fe en Dios que no te vas a contagiar.
Pero nosotros vivimos en un cuerpo caído. Es un cuerpo que es enfermo. Es un cuerpo que no sabe cómo
va a responder a las cosas que van a venir. Jesús nos habló
claramente que vendrían guerras, rumores de guerra, cambios en
la naturaleza. Y también, por supuesto, todo
eso afecta en nuestra naturaleza caída. sino no nos enfermaríamos,
no tendríamos alguna debilidad y el asunto es tan interesante
que cada ser humano, aunque podamos hacer un estudio de su cromosoma,
decimos es un ser humano, es latino, es hispano, es caucásico,
es asiático o es afroamericano, etcétera, tenemos diferentes
maneras de cómo reaccionamos a través de las cosas del mundo,
llámese microbios, virus, enfermedades, Pero usualmente la ciencia ha
crecido, quizás donde mejor ha crecido es en el área esa de
conocer y poder extender nuestra vida. Porque contrario a las
narrativas de otra gente, decían, no, la gente antes vivía más
en las estadísticas, vivimos más en este tiempo, no como antes. Algunos vivían muchos años, Algunos
vivían, pero no todos. Hoy la estadística, sobre todo
en este país, es que tú y yo como hombre tendremos un promedio
de vida de 79 años. Las mujeres siempre nos van,
van a 5 años más, o sea, 84. Cuando digo promedio, algunas
vivirán mucho más tiempo, otras vivirán menos tiempo. Pero vivimos
en un cuerpo que va a morir. y la vejez, la ancianidad, nos
va diciendo a nosotros que nos aproximamos a aquello. Entonces
no es falta de fe si te mueres, no es falta de fe si te enfermas,
porque por ahí lo volvemos algo religioso, o ¿dónde está tu esperanza? ¿para qué te vas a vacunar si
vas a tener entonces tu confianza en Dios? Una cosa no tiene nada
que ver con la otra, porque Dios ha puesto todas estas cosas y
es verdad, no quiere decir que no vas a orar, Hay exámenes y
cosas que me tengo que hacer, o ustedes supieron que me operaron,
bueno, son cosas que me tenían que hacer y me siento mucho mejor
después de la operación. Puedo funcionar mejor. En otro
tiempo, quizá cuando hacían esta operación la gente demoraba uno,
dos, tres meses de recuperación, mi recuperación fue más rápida.
Entonces, ¿qué podemos decir? Que ha sido para mejor, no para
peor. Entonces, el diccionario inglés,
Miriam Webster, como quiera pronunciarlo, define una manera de presentar
o entender una situación o serie de eventos que refleja una manera
particular de un punto de vista o un conjunto de valores. O sea, un punto de vista o un
conjunto de valores porque estás en un área comunitaria. piensas
en una comunidad. Hay diferentes comunidades dentro
de tu país o del país que has venido, dentro de tu familia,
que tienen una serie de valores. Y digo serie de valores porque
lo practican, lo creen. Lo que tú vas a practicar es
lo que tú crees. Pero lo que tú crees tiene que
venir de una buena fuente, de lo contrario, simplemente será
un cuento. O como decimos nosotros, un cuento
chino. Pero la Real Academia de la Lengua
habla de la narración como una parte de un todo. Es la exposición,
es la relación, es la descripción, es una novela, es un cuento. Y retóricamente es, o sea, cuando
das una oratoria, una de las partes en que suele considerarse
dividido el discurso en la que se refieren los hechos que constituyen
la base de la argumentación. Algo como que estoy haciendo
ahora. Te pongo algo de la Biblia primero, pero vamos a explicar
en forma negativa la otra parte del argumento, en que las narrativas
no siempre nos van a llevar a conclusiones verdaderas. Y la idea de todo
esto es que tú y yo podamos llegar a conclusiones bíblicas, porque
la Biblia es la única que tiene autoridad para que nosotros podamos
normar nuestra vida, administrar nuestra vida. Así que, ¿qué es
una narrativa entonces? La narrativa es cuando la gente
comienza a hablar y decir, esto es lo que le parece. Por ejemplo,
de política, que este año es algo muy divisorio y polariza
a la gente. Y tenemos dos candidatos, sea
quien va a votar por Biden o quien va a votar por Trump, y cada
quien tiene sus argumentos. Y tú oyes a los demócratas y,
por supuesto, Biden es lo mejor, la crema innata de la democracia. Esa es la manera como ellos lo
presentan. Otros podemos diferir en cuanto a eso y ver a Trump
con sus debilidades y sus defectos, pero que es lo que promete para
todo el plan del gobierno. Ahora, nosotros no nos basamos
en esperanza en el gobierno, porque todo eso está delante
de Dios. Pero lo que quiero decir es que la gente va a favor de
uno y otro argumento en cosas que hacen o no hacen y entonces
quién tiene la verdad, quién tiene la razón y como nunca a
través de estos últimos años se ha politizado la política,
se ha polarizado entre un polo y otro y ya no como un equilibrio.
de poderes, un equilibrio en que no solo una persona tenga
todo el poder, o que alguno de estos poderes legislativos o
ejecutivos tenga todo el poder. Por eso este país se ha sostenido,
hay un equilibrio de poder. Tú lo ves en otras partes y donde
hay un poder absoluto es lo que ellos dicen y se acabó, no hay
nada que hacer. Tienes que buscar la manera en
cómo tú te puedes liberar de esa dictadura. en que realmente
tu voto sí cuenta, sí cuenta cuando tú puedes cambiar otras
cosas. O lo mismo en cuanto a la salud,
no a aquello que yo expliqué en cuanto a lo que había gente
que iban a favor de la vacuna, otros en contra. Y hay gente
que también cree en Dios y se ha puesto la vacuna y se ha muerto
por la vacuna. No quiere decir que no creen en Dios. Siempre
van a ocurrir tres cosas que incluso Apocalipsis lo dice.
Habrá una tercera parte que le va a dar cualquier enfermedad
y sobrevivirá. Hay una tercera parte que morirá.
Hay otra tercera parte que no sentirá ningún tipo de síntoma
y no necesita vacuna. Bueno, dichoso ellos. Pero ¿quién
se quiere arriesgar? ¿Qué puedes saber tú de que sí
te va a afectar o no te va a afectar? Y yo tengo varios amigos o pastores
que están ya con el Señor y gente joven. Se murieron porque les
faltó el oxígeno a tiempo, quizás si se hubieran puesto la vacuna.
Pero nunca pongamos en nuestra palabra, bueno, ya el Señor quiso. A veces somos muy fatalistas.
Bueno, ya Dios quiso. Pues te pongas o no te pongas.
No necesariamente es una explicación así de simple. Y así por el estilo,
vivimos en ese tipo de fatalismo predestinado que no es el bíblico
realmente. En realidad las vacunas han hecho
más mal que bien. Al revés, han hecho mejor. Han
hecho más bien a la humanidad que mal. Siempre habrá una población
que le afectará. Pero yo me acuerdo de niño que
estábamos esperando que salga la vacuna de Sabine del polio. que a propósito hay mucha gente
que todavía está sufriendo de polio, ya más diluido, como ahora
el COVID que también ha venido, y las teorías de las conspiraciones
que salen es realmente puro cuento narrativo. Vivimos siempre en
una teoría de conspiración. Déjame decirte, la teoría de
conspiración empezó en el huerto del Edén, con que Dios os ha dicho que
no comáis del huerto. Al contrario, el día que ustedes
comieran iban a ser como Dios, sabiendo el bien y el mal. Siempre
que tú escuches algo que venga del mundo y del cosmos, realmente
es en contra de Dios y de la Escritura. La humanidad siempre
va en contra de esto. Así que es importante que tú
y yo podamos estar claros en cuanto a esto. Y por supuesto
hay errores en la medicina, claro, no hay nada perfecto. Por ejemplo,
¿recuerdan ustedes en los años 60, cuando comenzó a salir, las
mujeres sufrían de náuseas y querían que tomaran una pastilla y se
inventó la talidomina? Hasta que vieron sus efectos
desastrosos en algunos que nacieron sin miembro. Hoy en día ya sabemos
que las mujeres que se embarazan no deben tomar nada, por lo menos
en los primeros trimestres de formación. Entonces, vivimos
en una era de desinformación muy bien formada. Y el mayor
problema va a ser cuando hacemos caso de estas narrativas, como
si eso fueran realmente todo. Vamos a hablar en el aspecto
negativo, a mi modo de verlo. Se basa en Ryan Davidson, es
un pastor, es un doctor en filosofía que enseña en un seminario bautista
reformado, pero también es pastor en una iglesia reformada donde
se mantiene por ancianos, se sostiene o predican ancianos
y pastores, esa es su forma de congregación, política de gobierno,
o sea, no es congregacional, te voy a decir, sino más bien
es por medio de ancianos y pastores, o sea, que tienen discernimiento
espiritual. Y hay cinco puntos que él pone
en cómo él nos previene. Él habla de la tiranía de las
narrativas, cualquiera que éstas sean. Así que cuando usted va
con su familia y comienzan a polarizar, si este conversa de una cosa
y este de otra, ya usted sabe, usted está entrando en el terreno
de las narrativas. de argumentación que a veces
no llegan a ninguna parte. Y sobre todo si usted contesta
en las redes sociales. Hace muchos años yo me di cuenta
que tú no puedes contestar bíblicamente en las redes sociales. Las personas
tienen un punto de vista. Tú no sabes en qué condición
están en su vida espiritual. Por eso la enseñanza que tú debes
seguir y la gente en iglesia o por el COVID comenzó a ir a
muchos predicadores. ¿Qué dice tu pastor? Si tu pastor
enseña positivamente y explica la Biblia, sólo a él tenemos
que oír. Ahora, eso no quiere decir que
no oigas a otros, pero es la obediencia a que tú estás centrado,
¿verdad?, eclesialmente, estás siguiendo una enseñanza clara,
estás siguiendo una enseñanza que te ayuda a ti en tu vida
diaria, sobre todo porque el pastor te conoce y tú conoces
al pastor. Tú puedes oír a otros apologetas
y a otros pastores, pero tú no los conoces. Tú no puedes decir,
uy qué bien o qué buen pastorez, porque ese no te pastorea, el
que te pastorea soy yo. Es la iglesia que tú vienes.
Y puede ser que el pastoreo sea de acuerdo a la escritura y que
tú lo aceptes. Déjeme decirte que en mi experiencia
la gente se quiere pastorear a sí misma. Es muy raro que la gente entienda
lo que es la labor pastoral. Mira, el pastor quizás como un
cura, está bien, haz tu cosa religiosa, pero mi vida la gobierno
yo. Y eso no es lo que la Biblia enseña, o sea, es pastorear.
Dios te da a ti pastores para guiar tu vida, maestros para
enseñarte. Y no es que todo lo que dice
sea infalible, pero harías muy bien en vertar atención, como
dice Hechos 17, 11, que es un versículo-lema de nuestra Iglesia.
Eso así es lo que dice la Escritura. Si la Escritura dice eso, se
tiene la autoridad para obedecerlo. Entonces noten, primero dice,
cuando nos apasionamos a las narrativas y las adoptamos como
lentes a través de lo cual vemos, nos arriesgamos a perder nuestro
discernimiento espiritual al oír la palabra de Dios predicada. Casi lo he dejado, esto ha sido
difícil poder ponerlo en nuestro idioma, en el sentido de que
cuando tú estás influenciado por las narrativas del mundo,
lo que dice la gente, y vienes y te sientas ahí y escuchas la
palabra de Dios, te pones en contraposición, pero este es
lo que yo no he oído allá afuera, o este es lo que yo creo, este
es lo que me están diciendo, y cuando vienes acá el pastor,
o el que está de turno, predica y enseña algo que para ti puede
ser diferente. Aun los creyentes de años que
están acostumbrados a oír una sana enseñanza, una buena enseñanza,
pueden poner en tela de juicio aquello. Y eso va mermando tu
discernimiento espiritual. ¿Cuál discernimiento espiritual?
En el hecho de que cuando se enseña la Palabra de Dios, que
tú la escuchas y tú dices, esa es la Palabra del Señor. tú asientes,
esa es parte de la fe, asentir en el corazón y con un razonamiento,
en el entendimiento espiritual de que esta es la verdad de Dios
y que no hay ninguna duda en cuanto a eso. Entonces la influencia
del mundo en su narrativa o la que este dice aquí y el otro
dice allá y este dice aquí nos previene a nosotros a ser vigilantes
y estar alerta para este primer punto porque va a amenguar tu
vida espiritual. Notarlo en las cosas diarias,
por ejemplo, siempre me he dado cuenta que nos cuesta trabajo
crecer en las cosas espirituales o siempre estamos pensando en
las cosas negativas y descender en las cosas espirituales es
muy fácil Entonces ciertamente el mundo, sus ideas, su filosofía,
la familia o la gente que dice muchas veces nula. lo que nos
cuesta tanto trabajo ha costado al Espíritu Santo darnos como
iluminación. Por eso, mientras menos atención
prestemos a la narrativa y más tiempo pasamos en las cosas de
Dios, llámese esto predicar el Evangelio, asistir a la Iglesia
y asistir a cualquier evento que la Iglesia tenga donde la
palabra es primero, entonces nos va a ayudar a que nuestro
discernimiento espiritual crezca. Segundo, entonces nos convertimos
como encríticos juzgadores de otros. Por ejemplo, el mundo
entero hoy día no quiere criticar ni juzgar el hecho de que vivimos
en el mes del orgullo, ya ustedes saben qué orgullo, y que la gente
dice, bueno, eso es su pensamiento, eso es su filosofía, y piensa
que nosotros juzgamos a los demás, pero es al revés, la gente juzga
y critica nuestra manera de pensar, porque es un efecto nocivo de
la narrativa, porque comenzamos a decir, bueno, sí, son seres
humanos, claro que son seres humanos, o si tienen el derecho
de esto y lo otro. Entonces, cuando la gente nos
critica o juzga o juzgamos a otro superficialmente, es por la influencia
de estas narrativas. Nos vuelven tiranos. Aquí no
somos yo para juzgar a otro. Jesús no habla de aquel. Habla
de predicar el Evangelio y llamarlos al arrepentimiento. Y al final,
en el tercer punto, es que nos vuelve cínicos. Si tú miras y
oyes a la gente, por ejemplo, ya yo he dejado de ver noticias,
las veo de vez en cuando para ver qué está pasando, porque
me he dado cuenta que me sube el estrés. Y aumenta tu cinismo,
porque te das cuenta de que estas cosas que están ocurriendo no
deben pasar. Hay un nivel de deshumanización que tú dices,
¿a dónde vamos a llegar? Entonces nos vuelve cínico, nos
vuelve sin esperanza. Y por eso a veces llega gente
a la iglesia y dice, esta es una iglesia más. La iglesia no
está cumpliendo su deber de predicar el Evangelio y traernos esperanza.
Pero ese es el efecto de lo que tú ves, como que la gente opina. Como que no hay solución. como
que no hay esperanza y nosotros vivimos bajo la esperanza bíblica.
Cuarto, las narrativas tienen un efecto en nosotros que con
el paso del tiempo nos olvidamos de profundizar en el estudio
y la reflexión. Y esto es importante lo que dice
este señor. No solo porque es doctor en filosofía
y ha estudiado, hay mucha gente que ha estudiado y no llega a
ninguna parte. Pero nos olvidamos de las confesiones. nos olvidamos
de profundidad, de tener reflexión para madurar nuestro entendimiento
y nuestro raciocinio. Y se empieza con algo muy básico. ¿Cuántos de ustedes recuerdan
que sus padres le leían algún libro en las noches? A lo mejor le contaba un cuento,
y era el mismo cuento de Caperucita Roja y el lobo feroz desgraciado
que se comía la huelga. Y esos eran los cuentos, cuando
se enredaban con Santa Claus, Papá Noel, etc. Pero tú ves,
hay muchas formaciones ahora, yo veo en cristiano, en nosotros,
que cuán bueno es comenzar a leerles un libro a los niños, bíblico
mejor, en la noche, porque va formando su pensamiento. No solamente oye, por ejemplo,
el club de lectura nos ha enseñado a muchos y nos ha enseñado a
nosotros, además estos mensajes surgen del flujo de lectura,
algo básico, superficial, pero van profundizándonos, van ayudándonos
a madurar. Usted igual viene años aquí y
si usted no madura es porque no quiere, no da tiempo, o algunos
se van, ¿por qué se van? Porque no pueden resistir la
enseñanza y aplicarla a su propia vida. Entonces Él mismo, que
está hablando de una cultura bíblica y de gente que estudie
la reflexión, es mucho más fácil copiar y ser monos en repetir
como cotorros lo que otros dicen. ¿Pero lo hemos estudiado? ¿Lo hemos comparado? Sobre todo
con la experiencia bíblica en nuestras lecturas. Entonces es
importante que tenemos que entender que las narrativas muchas veces
no son del estudio profundo. de la reflexión. Se lo voy a
mostrar en los próximos minutos cuando hablemos, por ejemplo,
de la confesión de fe de Westminster de 1647. Imagínense cuántos siglos
han pasado de 1647 al 2021, que estamos en el siglo XXI, o sea,
del siglo XVII al siglo XXI. Entonces, por último, en estas
narrativas o tiranías de las narrativas, dice que tenemos
un aumento en las divisiones del cuerpo de Cristo por las
narrativas. Imagínense cómo la Iglesia se divide simplemente
por lo que algunos dicen y afirman. y por no entender cuál es la
situación en que alguien explica o no explica. Por ejemplo, en
las redes sociales o en los grupos bíblicos, una de las preguntas
que ha traído mucha controversia es si usted debe asistir como
cristiano a un matrimonio gay, de lesbianas o de homosexuales. Si usted lo invita, vas a asistir
a una de estas. Y entonces comenzamos a perder
el tiempo en si o no, y si en esta cosa o no, si es tu hijo,
si es tu nieto, si son estas cosas, y nos olvidamos de predicar
el Evangelio. Entonces eso divide en lugar
de atraer. La música, ¿cuánto divide a la
iglesia? A lo mejor usted escucha la música acá y dice, uy, esto
no está bien nada. Bueno, a veces hay que ponerle
un poquito de ánimo. Pero no es todo. La gente cree
que brincando y saltando como los falsos profetas de Baal están
dando alabanza y adoración a Dios. Algunos estarán a favor, otros
en contra. Algunos dirán, este pastor es demasiado exagético
en ese aspecto o exigente. Alguien puso un comentario. El
pastor se la pasó comentando todo el tiempo que las mujeres
iban en pantalón. Lo puso para nuestra iglesia
y yo creo que estaba exagerando y mintiendo. Ese es el problema,
se convierten en críticos. esa narrativa, porque no ven
a lo mejor todo el punto del principio bíblico de por qué
estoy hablando de estas cosas. O nos extraña ahora que los hombres
quieran parecer mujer y las mujeres quieran parecer hombre. Tenemos que tomar una línea,
te parezca a ti legalista o te parezca raro, pero todas las
cosas que estamos viendo es porque desde un punto de vista, bueno,
no importa, no interesa, claro que sí importa. Claro que importa
que las mujeres se vistan con decoro. Claro que sí importa
que los hombres se presenten varoniles. Pablo le dice a la
iglesia en Corinto, portados varonilmente. Entonces cuando
tú y yo estamos viendo las formas en que hoy día la gente anda,
cree, se muestra, se manifiesta, tenemos que recordar otra vez
de dónde viene nuestra autoridad. ¿Por qué decimos lo que decimos?
contra las narrativas de la Iglesia. Entonces volvemos a la autoridad
de las Sacradas Escrituras. Jesús dijo, santifícalos en la
verdad. Tú no puedes crecer en santidad
si no es a base de la verdad de Dios. Y la verdad de Dios
en Génesis 1.1. O sea, tú no puedes sectarizar
la Escritura. Toda la palabra de Dios, toda
la palabra de Dios, Todas las Sagradas Escrituras no están
en algunas partes de la Biblia, es toda la Biblia. Tú y yo tenemos
que conocer toda la verdad de Dios. Y Jesús nos manda a la
dirección correcta. Tu palabra es verdad, porque
Dios es verdad. Escúchalo bien, nunca Dios ha
mentido, nunca jamás mentirá. Eso está en su esencia y su naturaleza,
ser veraz. muy diferente de nosotros, con
sus diferentes países y matices de mentira. ¿Tú realmente no
sabes qué gente está diciendo 100% la verdad? Es correcto y a veces cuando
uno mira a la gente y su verdad están diciendo una mentira atroz.
Es más, y tú la sabes. ¿Cómo Dios no la va a saber?
Entonces la confesión de fe de Westminster, que tiene una versión
moderna en 1647. O sea, ¿por qué ocurre esto? Recuerden que en el periodo de
la Reforma cada quien tenía una verdad porque la Iglesia, dentro
de lo que se denominaba Iglesia, se había transformado y había
dicho de que tienes que aceptar lo que la Iglesia dice. Lo que
la Iglesia interpreta es lo que tú tienes que creer. Pero lo
que la iglesia decía que tú tenías que creer y lo que practicaban
ellos, había un abismo. Y por eso es que Lutero clava
su noventa y cinco tesis y empieza la reforma. Que Lutero era católico
en ese sentido. Ahora no quiero decir con esto
de que ahí empieza la verdad. Porque Jesús oró esto en el año,
vamos a ponerlo, 34, 33 después de Cristo. antes de ir a la cruz. Él estaba diciéndole a su pueblo
y orando al Padre de que la base es la Escritura. La Reforma lo
que recupera es que sólo la Escritura, lo que tú tienes que creer de
acuerdo a la Escritura, la Palabra de Dios, es suficiente, es claro,
tiene poder para salvarte, porque viene de Dios. Y por eso es que
en la confesión de fe de Westminster hay confesión belga, hay el catecismo. ¿Por qué surgieron? Para darle
armonía, para que tú puedas saber. Por ejemplo, cuando tú vas a
la escuela no te enseñan ecuaciones ahí mismo. Poco a poco te van
poniendo, ¿verdad? En la madurez primero tienes
que aprender una aritmética simple para luego tener una matemática
más complicada. y probablemente muchos de nosotros
ya nos hemos olvidado del álgebra y de muchas cosas, pero empezamos
que 2 más 2 es 4. No a veces, siempre. Y que si hago alguna variación
y pongo 1 más 3 me va a dar 4. Y que si pongo 3 más 1 igual
me va a dar 4, porque es una suma aritmética. es algo que
es como un dogma, y lo mismo es Dios en su palabra. No ha
cambiado con el paso del tiempo. A paso de los siglos, cuando
es la verdad de Dios que él ha hablado, no hay cambio. No hay
tecnología que pueda ir por encima de la inteligencia que Dios le
ha revelado al hombre. Por lo tanto, en el capítulo
1, en el párrafo 4, porque todos empiezan con las Sagradas Escrituras,
dice, la autoridad de las Sagradas Escrituras por la cual deben
ser creídas y obedecidas. ¿Creídas y qué? Obedecidas. No depende del testimonio de
ningún ser humano e iglesia. Recuerda la iglesia dominante
que había en aquel entonces. no depende de la Iglesia, sino
enteramente de Dios, quien es la verdad en sí mismo. O sea,
vamos a la Palabra de Dios porque es la verdad de Dios, el autor
de ellas, y por lo tanto deben ser recibidas porque son la Palabra
de Dios. ¿No te parece maravilloso? O
sea, algo que fue escrito siglos. Sin embargo, esta es la palabra
de Dios, porque es Dios quien la ha hablado. Cuando tú quieres
oír la voz de Dios, hay que leer la Escritura. Es como Dios ha
hablado a la humanidad a través de los milenios. ¡Qué bendición
que tú y yo podemos tenerla! El testimonio de la Iglesia puede
movernos e inducirnos a tener una estimación alta y reverenciar
por las Santas Escrituras, como lo que estamos haciendo ahora.
O sea, la Iglesia te anima. Asimismo, constituyen argumentos
por los cuales ellas evidencian abundantemente por sí mismas
ser la Palabra de Dios. O sea, el punto es que la Biblia
no es cualquier libro. es la Palabra de Dios, el carácter
celestial de su contenido, la eficacia de su doctrina, la majestad
de su estilo, la armonía de todas sus partes, el propósito de todo
su conjunto, que es dar toda gloria a Dios, la plena revelación
que hacen del único camino de la salvación del ser humano,
las muchas otras incomparables excelencias y su total perfección,
Sin embargo, nuestra completa persuasión y seguridad de su
infalible verdad y de su autoridad divina proviene del Espíritu
Santo que obra en nuestro interior, dando testimonio en nuestro corazón
mediante la Palabra y con la Palabra. Ese es el testimonio
que encontramos No solo de esta confesión, sino de nosotros mismos.
La autoridad proviene del Espíritu Santo que obra en nuestros corazones
y nos afirma. Esta es la verdad de Dios que
tienes que creer. Versus lo que la gente opina. Lo que la gente dice. Lo que
la gente o el mundo, a lo mejor pueden ser muy instruidos, pueden
hablarnos a nosotros y decirnos, ah, y nos distraen. ¿Qué tenemos
que hacer, Emmanuel? Tenemos que volvernos, tenemos
que ver otra vez la Escritura, a un pasaje que es recontra y
archiconocido por nosotros, que toda la Escritura es que inspirada
por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir,
para instruir en justicia. Y tú le añades el verso 17 porque
es la parte que se aplica a fin de que el hombre y la mujer de
Dios sean maduros, sean perfectos. Toda la Escritura es inspirada
por Dios. Nunca fallaremos en confiar infaliblemente en lo
que Dios dice aquí en su Palabra. Esta es la autoridad final, es
la autoridad primaria y es la autoridad final. Por eso Jesús
dijo, yo soy el Alfa y la Omega. También el apóstol Pedro está
hablando, consideren la paciencia de nuestro Señor como salvación,
tal como les escribió también nuestro amado hermano Pablo,
según la sabiduría que le fue dada. Asimismo, en todas sus
cartas hablen ellas de esto, en las cuales hay algunas cosas
difíciles de entender. Que los ignorantes e instables
tuercen, como también tuercen el resto de las Escrituras para
su propia perdición. se habla de la perspicuidad de
la Biblia, la claridad de las Escrituras. Pero tú ves, se ponen
al mismo nivel las Escrituras. Tú y yo hemos crecido a lo mejor
con catecismo y con ideas de religión, pero no con la Biblia. Dichoso tú si has ido desde temprano
a la escuela dominicana. Si aunque quizás no con la profundidad
de la maestra o del maestro te estaban hablando de la Biblia,
Eso surge con el paso del tiempo en nuestra mente y corazón. Hay
algunos de ustedes que a lo mejor no recuerdan, pero que en sus
comienzos fueron a una iglesia que les hablaba de las historias
de la Biblia. Hoy son creyentes, han pasado años, quizá no vivieron
toda esa vida en santificación, pero los atrajo a la salvación,
las cuales te pueden hacer sabios para la salvación que es en Cristo
Jesús. Si no predicamos la Escritura
como la única fuente de la verdad de Dios, como el único camino
a la verdad y la vida, no hay ninguna otra autoridad. Y queridos
hermanos, anoten estos versículos para que ustedes lo estudien
en sus oídos. Ese es cuando Jesús le da autoridad a la Escritura.
Y cuando Él resucita, le dice a sus discípulos, tardos y necios
de corazón, en Lucas 24, para creer todo lo que los profetas
dijeron, todo lo que está escrito en la ley de Moisés. Ahora ustedes
ejercen su discernimiento espiritual cuando van a su hueco, abren
esta palabra, abren esta escritura y comienzan ustedes a leerla
y compartir. En 2 Pedro 1, lo que el apóstol
está diciendo es que ninguna interpretación de la escritura
es de interpretación privada para los apóstatas y herejes.
Este es lo que yo creo, este es lo que pienso. Siempre nuestra
sujeción es al grupo comunitario de la Iglesia. Que lo que el
pastor enseña, la Iglesia está de acuerdo, y la Iglesia está
de acuerdo con lo que el pastor está enseñando y diciendo. Porque
esto no es una interpretación privada, recuerda la confesión
de Westminster. Es lo que el Espíritu Santo nos
enseña. Ahí se repite, según Leti y Mateo.
Pero vamos a Primera Tesalonicense, una de las primeras cartas que
escribe el apóstol Pablo. a esta iglesia naciente en Europa. Él había ido, después de Tesalónica,
va a Berea, y es en Berea que los hermanos se ponen a estudiar
e investigar la Biblia, a ver si estas cosas eran así. Y en
primera los tesalonicenses, con gran oposición, él llega, escribe,
hablando y diciendo cómo los tesalonicenses recibieron la
palabra del Señor. Así que en el capítulo 2, en
el versículo 10, el apóstol Pablo dice así, Y voy a poner que ustedes
son testigos, porque esto que escriben a los tesalonicenses
es para ustedes los bereanos, es para nosotros los creyentes
de este siglo XXI. Dice, ustedes son testigos, y
también Dios, de cuán santa, justa y reprensiblemente nos
comportamos con ustedes los creyentes. Saben además de qué manera los
exhortábamos, alentábamos, e implorábamos a cada uno de ustedes, como un
padre lo haría con sus propios hijos, para que anduvieran como
es digno del Dios que los haya amado a su reino y a su gloria. ¿Por qué los animaba y exhortaba?
Porque la Biblia tiene la autoridad. Sólo Dios puede cambiarte. Nota lo siguiente, el versículo
13. Por eso también nosotros, sin cesar, damos gracias a Dios
de que cuando recibieron la palabra de Dios, que oyeron de nosotros,
la aceptaron no como la palabra de hombres, sino como lo que
realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra
en ustedes, los que creen. El impío no tiene esta bendición.
El impío tiene primero que creer. Pero tú y yo que hemos creído
porque alguien nos habló la palabra de Dios, ahora Dios nos lleva
a la santificación. Es fantástico, es importantísimo,
es asombroso. La aceptaron, no como palabra
de hombres. La aceptaron porque era la palabra
de Dios que vino a ustedes. La cual también hace su obra
en ustedes, los que creen. Porque los que creen, obedecen. Vamos a orar. Señor, en el mundo hay muchas
voces, pero tú has dicho que tus ovejas oyen tu voz y te siguen.
En el mundo hay millones de religiones, millones de insinuaciones y de
cantos de sirena, pero en esta hora, oh Dios, te agradecemos
porque tu palabra es la que consuela nuestros corazones. He oído tu
voz, oh Jehová, Has enternecido nuestro corazón con tu Palabra. ¿Cómo nos dejarás? Podemos pasar por el valle de
sombra de muerte porque tu ar y tu callado están ahí. Tu Palabra
es verdad. Tu Palabra es verdad para aquellos
que no te conocen, para que crean y se arrepientan. Tu Palabra
es verdad para todos aquellos que sufren, para todos aquellos
que están pasando por alguna prueba o necesidad. es la que
nos trae las bellas promesas del Señor. Esta es la palabra
que actúa en los creyentes, no actúa en el mundo. Tú oraste,
santificalos en tu verdad, tu palabra es verdad. Santifica
a tu pueblo. En el nombre de Cristo oramos. Amén.
La autoridad de las sagradas Escrituras
-Narrativas.
-Discernimiento.
-Criticar, juzgar.
-Cinismo, descaro, sin esperanza.
-Olvido del estudio y reflexión.
-División.
-Autoridad de las Escrituras viene de Dios.
-Testimonio de la Iglesia.
| Sermon ID | 62424230445347 |
| Duration | 46:41 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Thessalonians 2:10-13; 2 Peter 1:19-21 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2025 SermonAudio.