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Muy buenos días hermanos y amigos
que en este día hermoso que el Señor nos regala comenzando la
mañana Dios nos bendiga a todos de una manera especial en este
día y día viernes nos corresponde leer el evangelio según Lucas
específicamente sus capítulos 13 y 14 Así que yo le invito
por favor a que me acompañe en la lectura de estos dos capítulos
del Evangelio según Lucas. Nos dice así la palabra del Señor. En esa misma ocasión había allí
algunos que contaron a Jesús acerca de los Galileos cuya sangre
Pilato había mezclado con la de sus sacrificios. Él les respondió,
¿Piensan que estos Galileos eran más pecadores que todos los demás
Galileos porque sufrieron esto? Les digo que no, al contrario. Si ustedes no se arrepienten,
todos perecerán igualmente. ¿O piensan que aquellos 18 sobre
los que cayó la torre en Siloé y los mató eran más deudores
que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Les digo que no,
al contrario. Si ustedes no se arrepienten,
todos perecerán igualmente. Entonces Jesús les dijo esta
parábola. Cierto hombre tenía una higuera
plantada en su viña y fue a buscar fruto de ella y no lo halló. Y dijo al viñador, mira, hace
tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo
hallo. Córtala. ¿Por qué ha de cansar
la tierra? El viñador le respondió Señor,
déjala por este año todavía hasta que yo cabe alrededor de ella
y le eche abono y si da fruto el año que viene, bien y si no,
córtala Jesús estaba enseñando en una de las sinagogas un día
de reposo Y había allí una mujer que durante 18 años había tenido
una enfermedad causada por un espíritu. Estaba encorvada y
de ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó
y le dijo, Mujer, has quedado libre de tu enfermedad. Y puso
las manos sobre ella y al instante se enderezó y glorificaba a Dios. Pero el oficial de la sinagoga,
indignado porque Jesús había sanado en día de reposo, reaccionó
diciendo a la multitud, hay seis días en los cuales se debe trabajar,
vengan pues en esos días y sean sanados y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió,
hipócritas, ¿no desata cada uno de ustedes su buey o su asno
del pesebre en día de reposo y lo lleva a beber? Y esta que
es hija de Abraham, a la que Satanás ha tenido atada durante
dieciocho largos años, ¿no debía ser libertada de esta ligadura
en el día de reposo? Al decir él esto, todos sus adversarios
se avergonzaban, pero toda la multitud se regocijaba por todas
las cosas gloriosas hechas por él. Entonces Jesús decía, ¿a
qué es semejante el reino de Dios y con qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza
que un hombre tomó y echó en su huerto, y creció y se hizo
árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas. Y volvió a decir,
¿a qué compararé el reino de Dios? Es semejante a la levadura
que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina hasta
que todo quedó fermentado. Pasaba Jesús por ciudades y aldeas
enseñando mientras proseguía camino a Jerusalén. Alguien le
preguntó, Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo,
esfuércense por entrar por la puerta estrecha, porque les digo
que muchos tratarán de entrar y no podrán. Después que el dueño
de la casa se levante y cierre la puerta, y ustedes, estando
fuera, comiencen a llamar a la puerta diciendo, Señor, ábrenos. Él respondiendo les dirá, no
sé de dónde son. Entonces comenzarán a decir,
comimos y bebimos en tu presencia, y enseñaste en nuestras calles. Y él dirá, les digo que no sé
de dónde son, apártense de mí, todos los que hacen iniquidad. Allí será el llanto y el crujir
de dientes cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los
profetas en el reino de Dios, pero ustedes echados fuera. Y
vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán
a la mesa en el reino de Dios. Por tanto, hay últimos que serán
primeros, y hay primeros que serán últimos. En ese momento
llegaron unos fariseos y dijeron a Jesús, sal y vete de aquí porque
Herodes te quiere matar. Y él les dijo, vayan y díganle
a ese zorro, yo expulso demonios y hago curaciones hoy y mañana
y al tercer día cumplo mi propósito. Sin embargo, debo seguir mi camino
hoy, mañana y pasado mañana porque no puede ser que un profeta muera
fuera de Jerusalén. Jerusalén, Jerusalén, la que
mata a los profetas y apedrea a los que les son enviados. ¿Cuántas
veces quise juntar a tus hijos como la gallina sus pollitos
debajo de sus alas y no quisiste? Por tanto, la casa de ustedes
se les deja desierta y les digo que no me verán más hasta que
llegue el tiempo en que digan, bendito el que viene en nombre
del Señor. Capítulo 14. Y aconteció que
un día de reposo, Jesús entró para comer en casa de uno de
los principales de los fariseos, y ellos lo estaban observando
cuidadosamente. Y allí, frente a él, estaba un
hombre hidrópico, un hombre hidrópico, dirigiéndose Jesús a los intérpretes
de la ley y a los fariseos, les dijo, ¿Es lícito sanar en el
día de reposo o no? Pero ellos guardaron silencio.
Y él, tomando al hombre de la mano, lo sanó y lo despidió. Y a ellos les dijo, ¿a quién
de ustedes, si se le cae un hijo o un buey en un hoyo en día de
reposo, no lo saca inmediatamente? Y no le pudieron responder a
esto. Jesús comenzó a referir una parábola
a los invitados cuando advirtió cómo escogían los lugares de
honor en la mesa. Cuando seas invitado por alguien
a un banquete de bodas, no tomes el lugar de honor, no sea que
él haya invitado a otro más distinguido que tú, y viniendo el que te
invitó a ti y a él te diga, dale lugar a éste, y entonces avergonzado
tengas que irte al último lugar. sino que cuando seas invitado
ve y siéntate en el último lugar para que cuando llegue el que
te invitó te diga amigo ven más adelante entonces serás honrado
delante de todos los que se sientan a la mesa contigo porque todo
el que se engrandece será humillado y el que se humilla será engrandecido
Jesús dijo también al que lo había convidado. Cuando ofrezcas
una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos,
ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos, no sea que ellos
a su vez también te conviden y tengas ya tu recompensa. Antes
bien, cuando ofrezcas un banquete, llama a pobres, mancos, jojos,
ciegos, y serás bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte,
pues tú serás recompensado en la resurrección de los justos.
Cuando uno de los que estaban sentados con él a la mesa oyó
esto, le dijo, Bienaventurado todo el que coma pan en el reino
de Dios. Pero Jesús le dijo, Cierto hombre
dio una gran cena e invitó a muchos. A la hora de la cena envió a
su siervo a decir a los que habían sido invitados, vengan porque
ya todo está preparado. Pero todos a una comenzaron a
excusarse. El primero le dijo, he comprado
un terreno y necesito ir a verlo, te ruego que me excuses. Otro
dijo, he comprado cinco yuntas de bueye y voy a probarlos, te
ruego que me excuses. También otro dijo, me he casado
y por eso no puedo ir. Cuando el siervo regresó, informó
de todo esto a su señor. Entonces, enojado el dueño de
la casa, dijo a su siervo, sal enseguida por las calles y callejones
de la ciudad y trae acá a los pobres, los mancos, los ciegos
y los cojos. Y el siervo dijo, Señor, se ha
hecho lo que usted ordenó y todavía hay lugar. Entonces el señor
dijo al siervo, sal a los caminos y por los cercados y oblígalos
a entrar para que se llene mi casa, porque les digo que ninguno
de aquellos hombres que fueron invitados probará mi cena. Grandes multitudes acompañaban
a Jesús y Él volviéndose les dijo, si alguien viene a mí y
no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos
y hermanas, y aún hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.
El que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de ustedes deseando
edificar una torre no se sienta primero y calcula el costo para
ver si tiene lo suficiente para terminarla? No sea que cuando
haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que
lo vean comiencen a burlarse de él diciendo, este hombre comenzó
a edificar y no pudo terminar. ¿O qué rey, cuando sale al encuentro
de otro rey para la batalla, no se sienta primero y delibera
si con diez mil hombres es bastante fuerte para enfrentarse al que
viene contra él con doscientos mil? ¿Y si no, cuando el otro
todavía está lejos, le envía una delegación y pide condiciones
de paz? Así pues, cualquiera de ustedes
que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo. Por
tanto, buena es la sal, pero si aún la sal ha perdido su sabor,
¿con qué será sazonada? No es útil ni para la tierra,
ni para el montón de abono. La arrojan fuera. El que tiene
oídos para oír, que oiga. Esta ha sido la palabra del día
de hoy. Dos capítulos basados en el Evangelio
según Lucas, específicamente sus capítulos 13 y 14. y catorce. Le invito a que consideremos
los que son en esta ocasión los pensamientos para el culto personal
y familiar correspondientes a estos dos capítulos. La vida está llena de incertidumbres.
Los desastres naturales y la violencia humana pueden golpear
en cualquier momento y en cualquier lugar, y a menudo sorprende a
las personas totalmente desprevenidas, dejando miles de muertes en un
breve espacio de tiempo. La única manera en que podemos
enfrentar las incertidumbres de la vida es viviendo en constante
arrepentimiento de nuestros pecados, El arrepentimiento no es sólo
una decisión que una persona toma en un punto determinado
de su vida, sino que es una lucha que dura toda la vida, batallando
y peleando en contra del pecado a través de la fe en la gracia
de Cristo. Muchos oyen el Evangelio, admiran
a Cristo y dan por sentado su gracia, pero se hallarán excluidos
en el día del juicio. La sanidad de la mujer de su
larga enfermedad fue una señal de lo que Cristo hace en el Evangelio
por los pecadores. Su gracia, la de Cristo, los
libera de las consecuencias de sus pecados y de la carga pesada
de las reglas, expectativas y ceremonias humanas. Cristo no es un tirano,
sino que está lleno de amor por los pecadores. Él está dispuesto
a salvar a todos los que estén dispuestos a acudir a Él. Esa
es la clave. Él probó su disposición para
salvar a pecadores por su determinación de ir a Jerusalén y morir por
los pecados de ellos. Esto es lo que nosotros podemos
aprender en este capítulo 13 de Lucas, en primer lugar, hay
que vivir en arrepentimiento constante, es decir, no es una
decisión, no es algo que yo hice hace años atrás, yo me arrepentí
años atrás y ya no necesito volverme a arrepentir hoy, no, siempre,
constantemente, debo de vivir en arrepentimiento venir en arrepentimiento
delante del Señor. Por eso 2 Corintios nos invita
a que nos autoexaminemos, que probemos si estamos en la verdadera
fe. Esto es una constante en la vida
del creyente, de todo aquel que ha nacido de nuevo. No es posible
No es posible que exista una persona que se dice ser creyente
y que diga ahora yo no necesito arrepentirme de nada. Esa persona
está engañada, no ha conocido la gracia, porque esa gracia
que hemos recibido nos lleva constantemente a acercarnos delante
del Señor en arrepentimiento y fe, con ese temor reverente,
con ese temor de ser expuesto a las verdades del evangelio
y y ver esas faltas y suplicar al Señor que nos restaure, que
trabaje con nuestras vidas, que nos ayude a seguir creciendo,
porque el creyente toda la vida se mantiene en crecimiento constante. Así que si usted conoce a alguien
que dice que no tiene ya de qué arrepentirse, esa persona está
más condenada en el infierno que el peor dictador que haya
existido en esta tierra. Así de cierto es esta verdad. Y ese ejemplo de esa mujer que
fue sanada, que estaba encorvada, pues representa lo que el Señor
hace cuando nos trae a salvación. Así es nuestra vida, destruida,
totalmente inservible, y el Señor transforma nuestro ser cuando
nosotros acudimos a Él en arrepentimiento y fe, como dice la meditación. El capítulo 14, las meditaciones,
dicen de la siguiente forma. La gracia humilla a las personas. En vez de dar por sentado que
merecemos los primeros lugares en la sociedad, nos hace estar
preparados a servir a otros y escoger los últimos lugares para nosotros
mismos. Cristo mostró este espíritu durante
su vida y lo enseñó por su espíritu a todo su pueblo. Verso 7 al
9, capítulo 14. ¿Qué día será aquel cuando Cristo
exalte a todo su pueblo y diga, amigo, sube más arriba, como
dice 14.10? O como escribe Santiago, humillaos
delante del Señor y Él los exaltará. Santiago 4.10. Cristo dijo que
cuando oyeron la invitación del reino, todos a una comenzaron
a excusarse. Lo vemos en el verso 18. El hombre
que hace que su rechazo de Cristo parezca creíble, el hombre mejor
dicho, el hombre por naturaleza desea tejer una red de pensamiento
que hace que su rechazo de Cristo parezca creíble. Otros dan una
respuesta superficial al Evangelio, pero fallan en calcular el costo
y se excusan a sí mismos porque lo ven muy duro. Esto es algo
muy, muy, muy real, mis hermanos, es algo que nosotros vemos constantemente
en nuestra vida, las tantas excusas que ponen la gente para buscar
de Dios, las tantas excusas que quieren presentar para tratar
de quedar bien delante de los que le invitan a buscar de Dios. Ojalá usted que me esté viendo
no sea una de esas personas que está poniendo excusas para no
acercarse a Dios. Aquí nosotros tenemos el ejemplo
de esta parábola que simboliza el reino y donde hay una invitación
a participar de esta gran cena y la gente comienza a excusarse.
He acabado de comprar esto, he hecho aquello, he hecho lo otro.
no tengo tiempo para esto, no tengo tiempo para lo otro y siempre
la vida se le va priorizando cosas que no son tan importantes
y dejándolas importantes a un lado. Llegará el momento en el
cual ya no habrá vuelta atrás, en el cual estaremos delante
de la presencia del Señor y quizás esas mismas personas, si usted
es una de ellas, estén delante de la presencia del Señor y le
diga al Señor, Señor, pero yo, yo fui una buena persona, yo
escuchaba las meditaciones y las lecturas que daban diaria, y
quizás en ese momento el Señor le diga, apártate de mí, no te
conozco, ojalá usted no sea de ellos, y usted pueda aprovechar
este tiempo que el Señor le está dando y usted pueda venir en
arrepentimiento y fe delante del Señor en el día de hoy. No
lo deje para mañana, acérquese al Señor, confíese sus pecados,
pídale a Él que tome control de su vida y esté dispuesto a
someterse, a hacer la voluntad de Dios que ya ha sido revelada
en las Escrituras. No hay que salir a buscar nuevas
revelaciones por ahí. Ya está en la palabra. La revelación
ha sido dada en su palabra. A nosotros solamente nos corresponde
obedecer. Oremos al Señor. Gracias te damos,
Señor, por esta porción de las escrituras que nos has permitido
leer en este día. Gracias, Señor, por lo que nosotros
podemos aprender de ella. también nos desafían Señor. En
primera instancia a aquellos que ya son cristianos todos los días acudir a ti auto
examinarse a la luz de tu palabra como dice el salmista ver si
en nosotros hay camino de perversión y suplicarte que nos guíes por
el camino correcto pero también hay un llamado para aquellas
personas que no te conocen para que se puedan acercar a ti en
arrepentimiento y fe yo suplico por estas vidas de igual forma
padre para que tú trabajes con estos corazones tú les abras
sus ojos espirituales puedan estar atentos a estas verdades
y acudan a ti en arrepentimiento y fe, dispongan sus corazones
a dejar ya de lado todas las excusas inventadas por ellos,
pudiendo ser ciertas o no, pero nada tiene mayor importancia
que el servirte a ti, que el entregarse a ti, dejando de lado
estas excusas y acudir a ti en arrepentimiento y fe, Señor.
En tus manos estamos, Padre, tanto los creyentes como aquellos
que no te conocen. concede Padre, suplicamos oh
Dios el don del arrepentimiento a aquellos que no te conocen
y a aquellos que ya te conocen que sea una constante en nuestras
vidas acudir a tu palabra para ser examinados y probadas por
ello, por ella tu palabra y así ser limpio de toda maldad. Esto te lo pedimos Señor en el
nombre de Cristo Jesús nuestro Salvador. Amén y Amén. Que Dios les bendiga mis hermanos,
ha sido un placer estar con ustedes y será hasta el día de mañana
si Dios quiere. Que la pasen bien, que tengan
un excelente fin de semana en el Señor.
175-Tiempo de lectura, meditación y oración (Lucas 13 y 14)
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| Sermon ID | 623221929282022 |
| Duration | 23:16 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Luke 13 |
| Language | Spanish |
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