causamos tristeza, causamos escándalo
al cuerpo del Señor, afrentamos a la esposa de Cristo, y esto
debe de causar en nosotros espanto y temor, porque cuando yo estoy
solo, yo estoy representando a todo el cuerpo de Cristo. Y
así mismo usted, cuando usted está solo, cuando usted está
en la calle, cuando nadie más sabe de usted, usted representa
al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. y usted debe mantener
en alto ese testimonio, que es la iglesia, el cuerpo de Cristo. Pero nosotros vemos aquí, mis
hermanos, que este anuncio de Jesús en esta oportunidad fue
además un ay para el traidor. Leamos nuevamente el verso 21.
Porque el Hijo del Hombre se va tal y como está escrito de
él pero hay de aquel hombre por quien el hijo del hombre es entregado
mejor le fuera a ese hombre no haber nacido una tremenda amenaza
y no es cualquiera que está amenazando porque yo puedo amenazar y no
tener fuerza para cumplir lo que amenazo con amenaza es el
mismo Dios está diciendo mejor le fuera a ese no haber nacido
tremendo tremendo el señor deja ver que el culpable no quedará
impune que la responsabilidad de él del culpable se mantiene
y que la soberanía de Dios no puede ser tomada como excusa
para pecar y decir