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capítulo 2. Seguimos con nuestro
estudio de Tito. Miramos la última vez cómo los
jóvenes pueden dar un ejemplo de la doctrina de Dios y mostrar
la belleza de la doctrina de Dios. Y vamos a seguir ya hablando
de los siervos y los trabajadores. Vamos a orar? Entonces, juntos
mirar Tito capítulo 2. Tito capítulo 2. Vale, gracias
por tu palabra. Gracias por cada uno de los hermanos
que ha hecho el esfuerzo para venir otra vez esta noche. Gracias
por ponerlo en nuestros corazones. Sabemos que solamente eres tú
el que pone en nosotros tanto el querer como el hacer de tu
santa voluntad. Señor pedimos que esta noche
podamos ser transformados por tu Palabra. Señor que podemos
ver que tu Palabra no solamente debe afectar nuestras emociones,
no solamente debe poner en nosotros esa alegría y gozo y amor de
sentimientos, pero debe afectar nuestra vida diaria. Como vamos
a mirar esta noche, debe afectar aún la manera en que trabajamos
en nuestro trabajo y para los jóvenes, la manera en que estudian
y para cada uno de nosotros, la manera en que nos sometemos
a las autoridades que han expuesto en nuestras vidas. Señor, ayúdanos
en verdad a adornar la doctrina de Cristo para que Él sea glorificado
en todo. En nombre de Cristo pedimos estas
cosas. Amén. Mi esposa ha estado tratando
de enseñarme acerca de las estaciones. No las estaciones del año en
sí, pero ella estaba diciéndome esta tarde que yo soy un verano. Eso significa que no que soy
muy caliente o que soy muy alegre o algo así, pero según ella,
hay ciertos colores que van bien con ciertas personas. Entonces,
si eres un verano, llevas esos colores, o si eres un otoño,
llevas esos colores. Ella siempre me está hablando
cuando miramos a alguien, oh, ella está llevando los colores
correctos y eso hace salir la belleza que ella tiene. Esa persona
es muy bella, pero los colores que está llevando no sacan la
belleza como otros colores que pueden hacerlo. Recuerdo cuando
estaba comprando un anillo para mi esposa antes de casarnos,
cuando iba a comprometerme con ella. Estaba estudiando mucho
acerca de los anillos y hablaban del hecho de que un diamante,
aun el diamante más brillante. Si se pone un anillo no buen
hecho, no se mira la belleza del diamante. Necesita un anillo
que está diseñado exactamente para que la luz pueda entrar
en un ángulo perfecto para que la belleza que ya está en el
diamante pueda salir de una manera que todos puedan apreciar la
belleza que ya está ahí. En Tito capítulo 2 habla de la
doctrina o la enseñanza de Cristo. Y sabemos que el Evangelio y
la doctrina, la enseñanza de Cristo es lo más bello. El mensaje
de la Biblia es el mensaje más bello que hay. Pero igual como
una persona que es muy, una persona muy bella que no lleva la ropa
correcta o un diamante que es muy brillante y muy fino, que
si no está puesto correctamente un anillo puede detractar, puede
quitar de la belleza que ya está ahí o ya puede distraer. Muchas veces dicen que para un
diamante tiene que limpiarlo. Si no se limpia, las manchas
hacen que ya el sol no pueda entrar y ya no se brilla de la
misma manera. Igual nosotros somos como la
ropa, o podríamos decir el anillo, que debe sacar la belleza que
ya está en el Evangelio. Y por eso en Tito capítulo 2
Dice en versículo 9, exhorta a los siervos a que se sujeten
a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones, no defraudando,
sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina
de Dios nuestro Salvador. En verdad está refiriéndose a
todo ese pasaje, pero especialmente a los siervos, hablando del hecho
de que nuestra conducta, la manera en que nos comportemos, va a
sacar la belleza que ya está en el evangelio o va a oscurecer
la belleza del evangelio. Va a atraer a personas a Cristo
o va a hacer que las personas no vean la belleza que está en
el evangelio. Y dice si nosotros queremos que
otros lleguen a conocer cuán bello es nuestro señor, cuán
bello, cuán bella es la doctrina que nos ha dejado la enseñanza
y especialmente el evangelio, el mensaje de la palabra de Dios.
Tenemos que comportarnos de una manera que muestra la belleza
de la doctrina. Y aquí menciona tres diferentes
maneras en que específicamente los siervos, o podríamos decir
para nosotros cualquier trabajador o cualquier que está en una posición
de sumisión a otro. También se puede referir a los
hijos, a los padres, a los estudiantes, a sus maestros. También se puede
referir a todos nosotros, al gobierno, a todos los que están
en una posición de sumisión, a alguien que está en control,
sea a uno que está rentando una casa, un apartamento, al dueño
de la casa o el apartamento. Hay muchas diferentes áreas en
nuestras vidas en que tenemos que someternos a alguien que
está en autoridad. Y dice que cuando lo hacemos
de la manera que agrada a Dios, adorna la doctrina de Dios. Hace
que las personas quieran conocer más de Cristo y más de la enseñanza
de la palabra de Dios. Y muestra aquí que específicamente
hablando del trabajo, que fieles trabajadores muestran la belleza
del evangelio. Fieles trabajadores muestran
la belleza del Evangelio. La primera cosa que menciona
aquí Pablo a Tito es que exhorta a los siervos a que se sujeten
a sus amos. Esa palabra es interesante y
se usa en Lucas capítulo 2 en el siglo 51 hablando de Cristo.
Nosotros sabemos que Jesús fue perfecto. Jesús sabía más que
cualquier otro. Jesús era mejor que cualquier
otro. Pero en Lucas 2.51 dice que Jesús
fue a su casa y fue sujeto a sus padres. Aunque sus padres no
eran tan buenos como él, aunque sus padres no eran tan inteligentes
como él, él quería mostrar la importancia de su misión a una
autoridad y Cristo se sujetó a sus padres. Igual con cada
joven, cada niño, cuando se sujeta a sus padres, aunque tú creas
que sabes mejor que tus padres, aunque tú creas que eres mejor
que tus padres, aún así, sujetándose a sus padres, muestra la belleza
del Evangelio. También menciona en el libro
de Romanos capítulo 8 y versículos 7. No tienen que buscar, solo
escuchar. Voy a leer varios versículos
aquí y dicen Romanos 8 7 en verdad nos da el base de la sumisión
a otros y dice por cuanto los diseños de la carne son enemistad
contra Dios. porque no se sujetan a la ley
de Dios, ni tampoco pueden. El hecho es que ninguno de nosotros
nacemos con el deseo de sujetarnos a otros. No sé de ustedes, pero
no me alegre mucho cada año cuando yo tengo que ir y pagar mis impuestos. No me da mucho gozo decir, oh,
qué bueno que puedo sujetarme al gobierno y pagar miles de
dólares a esas personas tan buenas y santas en Washington que siempre
hacen lo mejor. Si compro una cosa muy costosa
y ya tengo que pagar muchos impuestos ahí, tampoco. No me gusta cuando
mi jefe en la escuela me dice algo que yo no quiero hacer.
No me gusta cuando yo tengo que sujetarme. Antes ya teníamos
una casa, pero antes estábamos en un apartamento. En ese apartamento
había varias reglas que a nosotros nos parecían un poco tontas y
no nos gustaban. Pero teníamos que sujetarnos
a la autoridad que Dios nos había puesto encima de nosotros. Cuando
estaba en la universidad tenían muchas reglas que a mí me parecían
un poco raros o no necesarios. Pero tenemos que sujetarnos a
eso. Pero naturalmente no queremos hacer eso. Naturalmente queremos
revelar. Y la razón es porque hemos revelado
en contra de la ley de Dios desde nuestros primeros padres, Adán
y Eva, y han pasado esa naturaleza pecaminosa a cada uno de nosotros
y nacemos rebeldes. Nacemos con el deseo de revelar
primero en contra de Dios y entonces en contra de otros. Y hasta tener
un corazón nuevo, hasta tener un corazón que puede sujetarse
a la ley de Dios, nunca vamos a sujetarnos a nadie más. Y por
eso sigue en Tito capítulo dos, hablando en reciclo once, Tito
dos once, porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación
a todos los hombres. enseñándoos que, renunciando
a la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria,
justa, piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y
la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos
de toda iniquidad. y purificar para sí un pueblo
propio celoso de buenas obras. Cristo murió en la cruz para
salvarnos de nosotros mismos, para librarnos de la rebeldía
natural que tenemos en nuestros corazones, primero en contra
de su ley y entonces en contra de cualquier ley que está encima
de nosotros, sea padre, sea jefe, sea gobierno, sea cualquier ley
que está sobre nosotros. Pero solamente es cuando aceptamos
su salvación y tenemos, como menciona el capítulo 3, la regeneración
del Espíritu Santo y lavamiento por su sangre y su poder, y ya
Él nos da el poder para sujetarnos a la ley de Dios, que ya podemos
sujetarnos a cualquier otra ley, cualquier otra autoridad. Entonces,
empieza con la sumisión a Dios, que solo es posible por medio
de la sangre de Jesús. Lo menciona más en 1 Corintios
capítulo 15 y versículo 28 usa esa misma frase hablando de la
sumisión que es necesaria. 1 Corintios 15 versículo 28 dice
así, Pero luego que todas las cosas le estén sujetas Entonces,
también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las
cosas, para que Dios sea todo en todo. Todas las cosas se sujetan
a Cristo, pero Cristo mismo se sujeta al Padre. No entendemos
eso, como hemos hablado antes, pero nos da el ejemplo perfecto
de la sumisión. ¿Por qué no nos gusta someternos
a nuestro Jefe? ¿Por qué no nos gusta someternos
al gobierno, a los hijos, a los padres? Además del pecado, creo
que una razón es que nos gusta tener control. Queremos control
sobre nuestras decisiones, sobre nuestras vidas. Y no queremos
que alguien más tenga control sobre nosotros. Y cuando nos
sometemos a alguien, ya demos a esa persona un poco de control
sobre nuestras vidas. Y la razón por la que no queremos
sujetar ese control es porque nosotros somos egoístas y nosotros
somos orgullosos. Creemos que nosotros siempre
sabemos mejor. Cada joven sabe mucho mejor que sus padres como
a tomar decisiones, verdad? Cada trabajador sabe mejor que
su jefe como mejor organizar y hacer la compañía y hacer el
trabajo. Cada ciudadano sabe mejor que el presidente como
guía del país, verdad? Y por eso no queremos someternos
a los que están encima de nosotros porque no queremos rendir ese
control sobre nuestras decisiones y vidas. No queremos pensar que
alguien sepa mejor que nosotros. Pero para poder someternos a
ellos, otra vez requiere la sumisión a Dios. Si nosotros creemos que
Dios en verdad sabe mejor que yo, cuando Él puso la autoridad
en nuestras vidas, tenemos que confiar en Él, que Él también
sabe lo que es mejor cuando nos dice, sométete a tu autoridad. Aun cuando parece que sus padres
no saben nada, jóvenes, si Dios te ha dicho que es mejor para
ti someterte a tus padres, Él sabe lo que estás haciendo. Y
si confías en Él, vas a someterte a Él y también a tus padres.
Trabajador, si Dios te ha dicho, métete a tu jefe, aunque tú creas
que es la cosa más tonta que podemos hacer, si creemos que
Dios sabe mejor que nosotros, vamos a hacerlo. Porque Él ha
puesto ese orden y Él sabe mejor que nosotros. Pero qué pasa cuando
nos revelamos en contra de nuestros padres o en contra de nuestros
jefes o en contra de otras autoridades en nuestras vidas? No solamente
estamos diciendo yo sé mejor que mi jefe, estamos diciendo
yo sé mejor que Dios. Y que estamos haciendo la doctrina
de Cristo. Estamos diciendo que la Biblia
en verdad no tenga mucha valor. Porque la Biblia ha dicho algo,
pero con nuestras acciones nosotros hemos dicho no, yo sé que mejor
que la palabra de Dios. Y en vez de atraer personas a
la Biblia, hacemos que las personas no crean que en verdad creemos
la Biblia y no es muy importante para nosotros. No adornemos la
doctrina de Cristo. Muchas veces cuando yo estoy
enseñando en la escuela. Yo enseño muchas diferentes cosas,
pero especialmente lo veo en matemáticas. A veces digo a mis
estudiantes, miren estudiantes, si quieres sacar una buena nota
en matemáticas, en ese concepto, solamente sigue esos pasos. Yo
sé, y lo que siempre pasa es que al principio empiezan con
problemas muy fáciles. Y siempre los jóvenes creen,
no, no tengo que seguir los pasos que el maestro me dio, porque
yo sé cómo hacer ese problema muy fácil. Pero siempre les digo,
es cierto, puedes resolver esos problemas fáciles, pero cuando
vienen los problemas más difíciles, si no sigues esos pasos, no vas
a saber cómo hacerlo. Y ellos muchas veces deciden,
no, no tengo que seguir el consejo del maestro. Y siempre les digo,
mira, yo he estado enseñando ese concepto por 13 años ya. Yo he tenido literalmente cientos
de estudiantes y he visto a cientos de estudiantes hacer el mismo
error que tú vas a hacer. ¿Por qué? Porque tú creíste que
sabes mejor que yo, que sabes, oh, no necesito hacer eso, entonces
no voy a someterme a tu guianza. Pero eso es lo que nosotros hacemos
cada uno de nosotros con Dios. Decimos, sí señor, en la mayoría
estás correcto, pero no conoces a mi jefe. Es que él nunca me
agradece por nada. Es que él siempre me pide hacer
lo peor. Es que nunca toma mi consejo. Y si yo no solamente hago lo
que yo pienso que es mejor e ignoro a él, no van a ir muy bien las
cosas. ¿Y qué estamos diciendo? Nosotros
sabemos mejor que Dios. y no estamos adornando la doctrina
de Dios. Los hombres dicen, bueno, si
yo me sujeto a mis padres, todo va a ir mal. Mi vida va a ser
un desastre. Todos me van a odiar y voy a
terminar el joven más pobre y más triste de todo el mundo. Bueno,
no estamos adornando la doctrina de Dios. Estamos diciendo a Dios,
tú no sabes de lo que estás hablando, porque él ha dicho, si obedeces
a tus padres, él te va a bendecir y vas a tener una vida larga.
Pero nosotros creemos que nosotros sabemos mejor que Dios. Entonces,
la primera cosa que vemos si queremos adornar la doctrina
de Dios, fieles trabajadores muestran a la belleza del evangelio
primeramente porque su misión a nuestra autoridad muestra su
misión a Dios. Y al revés, si revelamos en contra
de nuestra autoridad, muestra que no en verdad estimamos la
palabra de Dios como importante y estamos revelando en contra
de Dios. Entonces, si queremos ganar el mundo para Cristo, si
queremos mostrar al mundo que ese libro es el libro más importante
y adornar la doctrina de Cristo, tenemos que someternos a las
autoridades que Dios ha puesto en nuestra vida, mostrando que
confiamos que Dios sabe mejor que nosotros. Pero no solamente
tenemos que someternos a la autoridad, pero sigue en versículo 9 dice
que agraden en todo que no sean respondones. Entonces habla aquí
que no solamente tenemos que obedecer, no tenemos que solamente
someternos, pero debemos nosotros hacerlo con la actitud correcta.
Tenemos que buscar agradar a la autoridad y no ser respondones,
no siempre argumentando con nuestros padres o con nuestros jefes o
con los líderes, no siempre hablando mal de ellos, quejándonos de
todo lo que nos piden hacer cuando no están ahí, hablando a los
otros de cuán malo es este jefe, cuán terribles son mis padres,
qué terrible es esa autoridad. No tenemos que tener una actitud
correcta. a ellos también para poder adornar
la doctrina de Cristo. Tenemos que buscar agradarles
y debemos ser los mejores trabajadores que hay. Debemos hacerlo con
todo el corazón. Eso es lo que dice ahí que deben
agradarles en todo. Había un predicador una vez que
dijo, si un hombre Es llamado para limpiar las calles. Debe
limpiar las calles como Miguel Ángel pintó su pintura. Debe limpiar las calles como
Beethoven escribió la música. Debe hacerlo como Shakespeare
escribió su poesía. Y debe limpiar las calles tan
bien que todos los huestes del cielo y de la tierra se paran
para decir, aquí vivía un gran limpiador de calles que hizo
su trabajo bien. Y así debe ser para cada uno
de nosotros. Si usted limpia casas, debe limpiarlos como estaba
limpiándolo para Jesús, porque eso es lo que está haciendo.
Si usted es una persona que ayuda como enfermera o ayuda a los
enfermos, debe tratar a cada paciente como fuera el Señor
Jesucristo. y hacerlo con compasión, con
amor, no importando cómo nos trata. Si construimos o si hacemos
jardinería, lo debemos hacer lo mejor posible. Si estamos
cuidando a los niños, debemos hacerlo de la mejor manera posible,
como si fueran los niños mismos de Dios, porque así son. Cada
trabajo que el Señor nos llama para hacer, sea un trabajo que
los hombres creen que es importante o un trabajo que los hombres
no creen que es importante, debemos hacerlo lo mejor posible. No para los hombres, sino para
Dios, para agradar a nuestro Señor. Otra vez nos dice en Romanos
capítulo 14 y versículo 18, hablando de esa idea, Romanos catorce
dieciocho, porque el que en esto sirve a Cristo agrada a Dios
y es aprobado por los hombres. Debemos trabajar no solamente
para agradarnos a nosotros mismos, pero también al señor. Otra vez
habla en Colosenses capítulo tres y versículo veintidós. Dice
así la palabra del señor Colosenses tres veintidós. Siervos, obedeced en todo a vuestros
amos terrenales, no sirviendo al ojo solamente cuando están
mirando, como los que quieren agradar a los hombres, sino con
corazón sincero temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo
de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo
que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Porque a Cristo
el Señor servís. Vemos que cuando trabajemos y
lo hacemos de la mejor manera posible, van a ver que en verdad
creemos lo que la Palabra de Dios dice. Y vamos a apuntar
otros a la belleza de la enseñanza de Cristo y al Evangelio que
cambió nuestras vidas y también puede cambiar las vidas de ellos.
Entonces, la segunda cosa que vemos es no solamente su misión.
Nuestras autoridades muestran confianza y su misión a Dios,
pero agradando a nuestras autoridades, muestra la dignidad de Dios. En verdad, muestra que nosotros
creemos que Dios es digno de nuestro mejor. aún en limpiar
un baño, aún en cuidar de un enfermo que a nadie más le importa,
aún de sacar basura, lo hacemos para el Señor, lo mejor posible,
para adornar la doctrina de Cristo. Fieles trabajadores muestran
la belleza del Evangelio. Entonces, siguiendo el versículo
10, Tito 2.10, dice no defraudando, sino mostrándose
fieles en todo, para que en todo adorne la doctrina de Dios nuestro
Salvador. Vemos aquí esa palabra defraudando
literalmente se traduce poner aparte. Se usa esa misma frase
en Hechos capítulo 5, hablando de Ananias y Zafira. Habla allí
de esa pareja que vendió un terreno y lo trajo el dinero al Señor,
pero puso aparte algo para ellos. El problema no fue que ellos
habían puesto aparte una parte. El problema fue que Mintieron
sobre el Espíritu Santo. Pero tiene esa idea de tomar
algo que no es nuestro y ponerlo aparte. Y cuántas veces personas,
trabajadores, hacen eso. Piensan, bueno, mi compañía no
me paga lo que me debe, entonces a mí yo merezco tomar un poco
aquí. Yo merezco decir que trabajé
10 horas cuando en verdad solo trabajé 8 horas. Yo merezco decir
que estoy enfermo y tomar un día libre cuando en verdad solamente
quiero pasar un día con mi familia. Yo merezco ese dinerito que está
ahí. Yo merezco decir que las herramientas
en verdad valían tanto dinero cuando en verdad eran mucho menos
para poder tomar un poco más de dinero. Yo merezco tomar unas
cuantas cosas a casa para solamente por un tiempo para usar porque
en verdad pertenecen a mí. Y con esa idea de tomar lo que
no es nuestro, de no ser personas como dice ahí, fieles en todo,
de integridad, confiables, ¿qué hacemos? Bueno, hacemos que las
personas no crean que somos confiables. Y entonces, ¿qué pasa cuando
tratamos de hablar de ellos en el Evangelio? Igual como la historia
que muchas veces se cuenta de ese joven pastor que estaba en
el campo y estaba muy aburrido. Entonces dijo yo quiero hacer
un trampa y empezó a gritar lobo, lobo, lobo y todos los del pueblecito
vino corriendo para ayudar a pelear el lobo y no había lobo. Y entonces
otro día otra vez estaba muy aburrido y quería hacer solamente
confusión y gritó Lobo, Lobo, Lobo y todos corrieron para ayudar
con Lobo y no había Lobo. Entonces qué pasó la última vez?
Si vino el lobo y cuando gritó Lobo, Lobo, Lobo, que hicieron?
Nadie vino. Por qué? Porque cuando tenía
un mensaje que en verdad era importante, la gente no confió
en él porque en las cosas más pequeñas no era confianza. ¿Y
qué de nosotros? Si nosotros decimos a los que
trabajan con nosotros, oh sí, yo puedo ayudarte con eso. Yo
puedo cubrir tu lugar en ese tiempo. Entonces, cuando viene
el tiempo, no apareces. Cuando tu jefe sabe que siempre
llamas enfermo cuando en verdad no estás enfermo, Cuando tu jefe
y los otros trabajadores saben que estás tomando un poco aquí
y allá, que mientes un poco en cuanto a las horas que trabajas
o otras cosas así. Cuando mientes y no eres fiel
a las cosas pequeñas, ¿qué va a pasar cuando vienes a compartir
con ellos el mensaje más importante de toda la eternidad? ¿Van a
confiar en nosotros? No. No adornamos la doctrina
de Cristo. Y ya en vez de hacer personas
querer creer el evangelio, dicen, no, siempre has gritado lobo.
Entonces estás diciendo que esa mensaje es el más importante
de todo el mundo, pero no puedo confiar en ti. Y la última cosa
que vemos aquí es no solamente su misión a la autoridad muestra
nuestra confianza en Dios, agradando a nuestra autoridad muestra la
dignidad de Dios, pero integridad en nuestro trabajo muestra la
verdad de Dios. Muestra que nosotros servimos
a un Dios que nunca mienta, que es fiel en todo, que siempre
dice la verdad. y que es completamente confiable.
Y cuando nosotros somos conocidos en nuestros trabajos, en nuestros
vecindarios, en nuestras familias, como personas de integridad,
que somos confiables, cuando compartimos el mensaje más importante,
ya es mucho más probable que nos van a escuchar. Porque ya
podemos adornar la doctrina de Dios con nuestra integridad. Nos la pregunta para nosotros
es, si voy a tu trabajo, si voy a tu casa, si voy a tu escuela,
si hablo a tus vecinos, si trato de compartir con ellos la doctrina
de Cristo solamente en base de tu ejemplo, ¿creerían? ¿Estás adornando la
doctrina de Dios en la manera en que te sujetas a tus autoridades,
aun cuando es difícil? ¿Estás adornando la doctrina
de Dios en la manera en que trabajas con todo el corazón lo mejor
posible agradando al Señor? Estamos adorando la doctrina
de Dios en la manera en que somos confiables, que si prometemos
que vamos a hacer algo, lo hacemos. Que estamos fieles en todo lo
que decimos, que tomemos nuestra palabra en serio, que no mentimos
o robamos. Es de suma importancia porque
nuestras vidas adornan y atraen personas al evangelio. o hacen
que las personas no crean que el Evangelio es algo tan bello,
tan importante. Oremos. Padre, gracias por tu
palabra. Señor, muchas veces miramos nuestros
trabajos o para los jóvenes ser estudiante o ser hijo como algo
de no mucha importancia. Y muchas veces descuidamos de
nuestro testimonio. Señor, ayúdanos a ver que nosotros
tenemos la responsabilidad enorme de mostrar la belleza del Evangelio
con nuestras vidas, con nuestra conducta, con nuestras decisiones,
con la manera en que trabajemos en nuestros trabajos y la confiabilidad
de nuestra palabra. Señor, sabemos que otra vez no
podemos hacerlo sin ti. Señor, ayúdanos a estar andando
cerca de Ti, llenos de Tu Espíritu Santo, para que nosotros en verdad
podamos adornar la doctrina de Cristo, para mostrar la belleza
que es el Evangelio. En nombre de Cristo pedimos sesgo.
Trabajadores hermosos
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| Sermon ID | 5823418397057 |
| Duration | 30:41 |
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| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Titus 2 |
| Language | Spanish |
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