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Gracias a Dios por el día. Vamos
a aprovechar la mañana. Lo fresco que hay, ¿verdad? Aquí. También vamos a seguir con la carta. Estamos
en el capítulo 3. Versículo donde el apóstol dice
que el creyente, por causa de que somos llamados, por causa
de que somos llamados para heredar bendición, por esto dice, no
tiene razón el creyente de devolver mal por mal. Porque nosotros,
dice el apóstol, sabemos que fuimos llamados para que heredásemos
bendición. Entonces, hermano, el creyente
es como la bendición de Dios, ahí en el Antiguo Testamento,
bendito desde tu salir y bendito tu entrar, bendito tu trabajo,
bendito el fruto de tu vientre, bendito todo, hermano, la bendición,
tus canastos y tu cosecha, todo. Dios bendijo a la obediencia
de los israelitas, Y Pedro dice que sabiendo que nosotros fuimos
llamados por Dios para que heredásemos bendición. Por esto es la razón,
el por qué el creyente Dice, debe ser un creyente, en lugar
de maldecir, en lugar de pagar mal por mal, en lugar de devolver
mal por mal, sino más bien, dice Pedro, a bendición. En lugar de pagar a los que nos
maltratan, darles también lo que ellos merecen, dice no, al
contrario, bendición. Por eso debemos ser todos, dice,
tener esta mentalidad, ser misericordiosos, amigables, siempre buscando el
bienestar, la bendición de los demás. Y cita la voz de Pedro
en el libro de Isaías, o la profecía de Isaías, perdón, el de Salmo,
perdón, el Salmo capítulo 34, que dice que el que quiere amar
la vida Ver día bueno debe reprenarse lejos del mal, así que no usar
nuestra vida para dañar a otro y los labios para el engaño. Aparte del mal es el bien, busca
la paz y síguela, porque los ojos del Señor están sobre los
gustos y atentos sus oídos a sus oraciones. Pero el rostro del
Señor está contra aquellos que hacen el mal. Entonces el Señor
sí va a dar la recompensa. El único que tiene derecho de
vengarse, dice la palabra, es el Señor. Dios es el único que
tiene derecho de bendecir o maldecir. Dios sí tiene derecho de hacerlo.
El hombre no. Nosotros no tenemos derecho de
condenar a nadie. Pero sí, nuestro Dios tiene toda
la libertad para condenar a aquellos que le resisten. Pero el rostro
del Señor está contra aquellos que hacen el mal. Eso ni quien
lo dude, de que el Señor dará la recompensa a aquellos que
practican lo malo. Ahora, Pedro dice, ¿Quién es
aquel que os podrá hacer daño si vosotros seguís el bien? Entonces, es obvio que no hay
ninguna amenaza en nuestra vida si nosotros solamente damos bendición. Nadie nos va a hacer daño, dice
el apóstol Pedro, si nosotros seguimos el bien, aún También
si sufrimos después de hacer el bien, si sufrimos, entonces
entenderemos, dice Pedro, que es la voluntad de Dios. Dice
el versículo 14, más también si alguna cosa padeceis por causa
de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis
por temor de uniros con turbéis, sino santificar a Dios el Señor
en vuestros corazones y estar preparados y estar siempre preparados
para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que
os demande razón de la esperanza que hay en vosotros, teniendo
buena conciencia para que los que murmuran de vosotros como
malhechores sean avergonzados los que os calumnian vuestra
buena conducta en Cristo. Pedro dice, hermano, que si alguien
de nosotros Si tenemos una conciencia limpia, una conciencia tranquila,
sabemos que no nos estamos portando de alguna manera desleal, sino
que totalmente buscamos el bien de la persona y después de hacer
bien, nos tratan mal o en este caso nos juzgan, como dice la
parte Este 16 nos murmura de nosotros, entonces nosotros debemos
saber que esta es la voluntad de Dios. ¿Cuándo puedo yo saber
que lo que estoy padeciendo es la voluntad de Dios cuando yo
estoy haciendo el bien? Así es el bien. Y por el bien
que yo hago, me pagan mal, entonces entiendo yo que es la voluntad
de Dios, que lo que padezco, el Señor me lo está permitiendo.
Y entonces dice que por sufrir por la justicia, nosotros solamente
somos bienaventurados. Bienaventurado soy, dice Pedro. si alguna cosa padecemos por
causa de la justicia. Obviamente que si yo estoy padeciendo
por mi lengua larga o por maldecir a alguien o por el ponerme al
tú por tú con alguien, pues esto no puedo decir que es la voluntad
de Dios, ¿verdad? Si yo me pelé con alguien y digo,
es que Dios está permitiendo, Dios quiso que... No, no hay
tal cosa. No es la voluntad de Dios, hermano. Pedro dice que cuando tú tienes
una conciencia limpia, sabes que no has cometido ningún agravio
a nadie y esta persona te está haciendo un daño, entonces tú
sabes, Dios está permitiendo esto en mi vida. Y solamente,
Pedro dice que debemos descansar en Dios y saber también que somos
bien aventurado por la justicia padecida. Ah, pero como dice
el capítulo 4, pero si padecemos pitoperio o por alguna razón que nosotros
por entre meternos en lo ajeno, Pedro dice, pues bien merecido
lo tiene, dice el apóstol. El apóstol Pedro ahí en el Capítulo
cuatro, versículo catorce, dice Pedro, si soy vituperado por
el nombre de Cristo, ahora por el nombre de Cristo, si soy vituperado
por el nombre de Cristo, soy bienaventurado, porque el glorioso
Espíritu de Dios repose sobre vosotros. Ciertamente de parte
de ellos, los que nos maltratan, malmiran, Él es blasfemado, Dios
es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Así que, ninguno
de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o mal hecho, o por
entrometerse en lo ajeno. Porque si alguno padece como
cristiano, no sea vergüenza. si nos glorifica Dios por ello. Ah, pero si estamos padeciendo
problemas porque fuimos, porque robamos, porque maldecimos, porque
nos entremetimos en problemas ajenos, pues claro, no puedes
tú decir con limpia conciencia de que esta era la voluntad de
Dios en tu vida. De ninguna manera, sería un error
por parte nuestra. Ahora entonces, es lo que Pedro
viene diciendo, que debemos guardar nuestra, amar la vida, ver el
día bueno, refrenar tu lengua del mal y tu labio de hablar
engaño. Parece entonces que todo el problema
nuestro, muchas veces nuestro Nuestra pequeña lengüita nos
trae muchos problemas en la vida hermano. Aún con nuestra pareja,
con nuestros hijos, con todos los que nos rodean. Todo el problema
hermano, dice el que quiere amar la vida y ver Día bueno, refrena
su lengua del mal y su labio de hablar engaño, dice el salmista. Ah, parece que todo el mal erradica
ahí, ahí está, ahí sale. Ahora como otros salmistas dicen
que lengua ponzoñosa. dice este el salmo 53 53 verdad
53 de lengua ponceñosa dice entonces Pedro dice hermano que debemos
nosotros entender la voluntad de Dios en nuestra vida claro
este el sufrimiento que padecemos en este caso los creyentes estaban
padeciendo por causa de la palabra. Ellos nunca provocaban esa persecución,
ese vituperio, y ellos entonces sabían que era la voluntad de
Dios que estaban viviendo dentro de la persecución. ellos no estaban
provocando o causando, ¿verdad? Entonces, por eso Pedro dice
más, y también, si alguna cosa padeceis por causa de la justicia,
bienaventurados hoy. Por tanto, no os advendrateis
por temor de ellos ni os conturbeis. Vamos a orar, vamos a entrar
en el versículo 15, donde dice, si no santificad a Dios en vuestros
corazones. Padre, gracias te damos en esta
mañana, gracias por el privilegio de vivir y también tener Tener,
Señor, la dicha de adorarte, Señor, de cantar, de presentarnos
delante de Ti. Y en esta mañana ayúdenos, Señor,
para poder meditar una lección más de Tu Palabra y que tengamos
oído, Señor, para oír. Padre de nuestra vida, que se
conforme cada día y seamos, Señor, mejores adoradores en espíritu
de verdad. Padre, que crezcamos también
en la gracia y en el conocimiento. Gracias por cada hermano, por
cada vida presente. Padre, que nosotros seamos personas
nobles, amables, que no seamos personas problemáticas. Señor,
que no ofendamos a nadie. Busquemos, Señor, siempre refrenar
nuestra lengua, porque a veces, como dice Santiago, la lengua
no puede salir bendición y a la vez maldición. No puede, Señor,
no podemos usar nuestra lengua para y a la vez también para
maldecir al hombre semejante a la semejante tuya Señor. Así
como dice tu palabra que no puede en una fuente dar agua salada,
agua y a la vez agua dulce. No es lo natural, no es normal,
Señor. Entonces una vida no puede ser,
Señor, consagrada a ti y a la vez para instrumentos de iniquidad. Padre, ayúdenos. en esta mañana. Padre, sabemos que aún, Señor,
nosotros viviendo una vida perfecta, santa, apartada del pecado, sabemos
que siempre hay problemas, Señor. Somos a veces calumniados, acusados
falsamente, pero esto, Señor, trae aprobación de parte Tuya.
Señor, que tengamos una conciencia limpia delante de Ti, que no
nos acuse nada, el señor que no nos condene nada, nuestra
propia conciencia no nos condena, el señor de habernos portado
de leal irreverente o grosero, señor, ante los demás, señor,
faltando el respeto a nuestros conciudadanos, padres, ayúdenos
a ser diligentes, señor, en nuestra conducta, vida, Gracias por cada
hermano. Bendice Señor tu pueblo y también
los que no son todavía tuyo Señor. Sabemos que necesitan de ti,
de tu gracia salvadora. Gracias Padre. Te damos por todo.
En el nombre de Cristo oramos. Muchas gracias. Amén. Bien, ahora
dice Pedro, ¿y quién es aquel que podrá hacer daño si vosotros
seguís el bien? Hermano, parece que el antídoto,
hermano, de no padecer problemas normal, normalmente como el curso
de la vida lo Este, sigue, ese hermano dice, hacer bien. No,
no, nadie nos podrá hacer daño, dice Pedro, si solamente tú sigues
el bien. A veces los problemas que tenemos
en nuestra vida, hermano, es porque nosotros somos les liales,
somos irreverentes, somos irrespetuosos, este, groseros. Es decir, este,
malos ciudadanos, ¿verdad? Este, por eso es que Pero Pedro
dice que nadie nos va a hacer daño. Si solamente tú bien, bien,
bien, bien, bien, nadie te va a buscar problema. Hermano, ahora
si tú sabes, hermano, que estás haciendo bien, tu conciencia
limpia, es limpia delante de Dios, y luego te vienen todos
los problemas, entonces tú debes saber que éste es la voluntad
de Dios, y entonces tú serás bienaventurado en lo que estás
padeciendo. Pero si tú sabes que tienes pendientes,
y por eso es pendientes, te vienen malos, pues entonces no puedes
tú decir, ah, Dios me está probando. No, no, es el pecado. Por eso
el texto de antemano, Pedro cita, dice que para no sufrir días
malos, para que tu vida no esté amarga, no tengas amargura en
tu vida, entonces quiere ver bueno día, día bueno, dice la
palabra, entonces dice refrena tu lengua del mal. No calumni
a nadie, no hable mal de nadie, no juzgues mal a nadie, no este,
no, no este, Este Andes dice, engañando, engañando. Tu labio no hablen, dice, engaña. Es decir, que siempre seamos
verdaderos, ¿verdad? Que lo que vamos a decir sea
verdad, no nada más insinuando las cosas. Ahora, aparte del
mal, haz el bien, busca la paz, dice la palabra, y síguela, y
síguela. Este bien vamos a ahora dice
el versículo quince este último versículo última parte del versículo
catorce el versículo este cita es Pedro está citando Isaías
cuatro doce en la parte que dice dice este Por tanto, dice el
versículo catorce, última parte, por tanto no os amedrentéis por
temor de ello, ni os conturbéis. Este es un, Pedro está parafraseando
o citando un texto del Antiguo Testamento donde dice a Jehová
de lo que ejército, a él santificad sea vuestro temor y él sea vuestro
Miedo. Entonces es lo que dice Isaías
4.12. El pasaje, el pasaje de Isaías
está hablando de que Jehová de los ejércitos como quien debe
ser, como aquel que debe ser reverenciado. Reverenciar el
Señor significa hacer de él el soberano. de nuestras vidas. Todo lo que hacemos y decimos
debería estar en conformidad a su voluntad. Para su agrado
y para su gloria, el Señor, el Señorío de Cristo debe dominar
todo el centro o área de nuestra vida, nuestras decisiones, nuestras
posiciones, nuestras ocupaciones, nuestra Toda nuestra vida, nuestro
tiempo, debe estar completamente, no debe excluirse ninguno, sino
santificar. Pedro dice, no tengan miedo,
que si vamos a temer a alguien, no debe ser el hombre, sino Dios. Por tanto, no os amedrentéis
por temor de ello, ni os conturbéis. Dice Pedro que no debemos temer
a los que nos amenazan, nos persiguen, nos critican o en este caso nos
calumnian. No debemos temer al hombre. Dice
Pedro, sino más bien temer al Señor. Como lo enseñó Isaías,
que sea nuestro temor y sea nuestro miedo. Dice el profeta. sino santificar a Dios el Señor
en vuestros corazones y estar siempre preparado para presentar
defensa con mansedumbre y reverencia al que os demande razón de la
esperanza que hay en vosotros. Esto entonces se aplica hermano
prioritariamente en los tiempos, claro, en los tiempos de los
hermanos cristianos que estaban pasando una severa persecución
por causa de la fe, de la fe del Evangelio. La conciencia del creyente debe
estar limpia delante del Señor. Deberíamos tener una conciencia
limpia. Por eso dice el 16, teniendo
buena conciencia, teniendo buena conciencia para los que murmuran. Santificado es Dios de los corazones
y está siempre preparado para presentar defensa con mansedumbre
y reverencia. Con mansedumbre y reverencia. Este versículo es también aplicable
a la vida diaria. Obviamente, las personas hacen
a menudo preguntas de una manera muy natural que a veces abre
la puerta para que les hablemos del Señor cuando dice que el
creyente siempre debe estar preparado para presentar defensa con mansedumbre
y reverencia ante todo aquel que os demande razón de la esperanza
que hay en vosotros. Quizás los hermanos en aquel
entonces eran llamados a un tribunal, eran interrogados, y ellos debían
estar listos para defender el evangelio, predicar el evangelio,
como en el caso del apóstol Pablo. hasta, llegó hasta los más altos,
este gobierno de Roma. Así el creyente, hermano, dice,
cualquiera persona que nos demande razón de lo que nosotros creemos,
en el caso de nuestra fe, nosotros tenemos que dar, dice Pedro,
presentar esa defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que
quiera saber de nuestra posición, ya sea doctrinal, de la presentar el Evangelio, nosotros
no debemos dudar de hacerlo. Debemos estar siempre preparados
para hablar las grandes cosas que el Señor ha hecho con nosotros. Este testimonio debe ser claro,
dice Pedro, dado con toda gentileza, con toda reverencia. con toda
mansedumbre y reverencia. No debe haber este rasgo de dureza,
rasgos de amargura o frivolidad. Hermano, cuando estemos hablando
de la palabra del Señor, debemos tomar las cosas santa, y que para presentar con mansedumbre
y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza
que hay en nosotros. ¿Cuál es la esperanza, hermano,
que hay en nosotros? La esperanza de gloria, como
dice Pablo, es Cristo. Te preguntarán qué pensamos de
lo que sucede más allá, cuál es la confianza que tenemos en
Dios, Es de todo la esperanza que el creyente tiene. Claro,
Pablo dice que los otros que no tienen esperanza se refieren
a las personas que no tienen la salvación de su alma. Como
los otros que no tienen esperanza. Nosotros tenemos una esperanza
bienaventurada, una esperanza que no nos avergüenza. Y por
ello, hermanos, debemos hablar siempre de la palabra de Dios
hay ocasiones hermano en que la gente a veces la gente habla
de la vida este en una forma muy como si la como si la vida
no tuviera un sentido es decir este Hay ocasiones en que la
gente, hermano, las personas empiezan a dialogar con uno y
empiezan a ofender a la religión, o en este caso, empiezan a hablar
mal de nuestro Dios, diciendo que hay personas así y nosotros
debemos estar listos, hermano, para defender la verdad, para
enseñar la verdad, para transmitir la verdad, pero dice, con toda
mansedumbre y con toda reverencia. es lo que Pedro les exhorta a
los hermanos. Claro, obviamente que los hermanos
seguramente eran llamados por un fiscal, llamados por alguna
autoridad y eran cuestionados el por qué ellos, cuál es lo
que ellos creían, qué es lo que ellos pensaban, por qué se conducían
así. Hermano, la esperanza que hay
en nosotros, entonces esa esperanza nos permite o se nos conduce
a vivir una vida muy diferente que los demás. Y entonces van
a preguntar, ¿Por qué tú así? ¿Por qué así? ¿Por qué asá? Entonces
nosotros tenemos que estar listos, preparados para presentar defensa. En este caso, hermano, predicar
el Evangelio, ¿verdad? Predicar el Evangelio. Pedro
dice, hermano, que el creyente ha de tener una conciencia, una
conciencia limpia. Si sabes que eres inocente por
causa de lo que estás padeciendo, entonces puedes sufrir con ese
agravio, con toda confianza, como la confianza ahora, como
dicen que el ser más confiado en este mundo, como la misma
palabra lo enseña es el león dice confiado como un león así
debe ser la confianza del creyente hermano como un león es decir
este sin ningún temor del mal y así como leones en la sabana
verdad en la selva ellos están No, ¿quién me va a casar, verdad? No, confiados. Así debemos estar
nosotros, confiados, teniendo una limpia, una limpia conciencia
delante del Señor. Si la vida del creyente es intachable
o los enemigos del Evangelio, los que nos acusan falsamente,
ellos serán avergonzados, pero cuando son llevados a juicio,
acusados, resulta que no es verdad, porque los hermanos en aquel
entonces eran falsamente acusados, como el mismo Nerón que acusó
que los cristianos fueron los que provocaron el gran incendio
de Roma. los hermanos que ellos no respetaban
la autoridad, no se sujetaban a la normativa del imperio, que
eran personas, ahora como dice, como los judíos también decían
de la voz del Pablo, no merecen vivir. sino morir. ¿Por qué?
Porque así como Cristo era acusado de que era violador del día de
reposo y entonces hay muchas acusaciones hermano que el creyente
sufre. Cristo también sufrió las mismas
acusaciones, acusándolo de algo que no era verdad, ¿verdad? Entonces los cristianos también
sufrieron. En el tiempo de Pedro, en el
tiempo que escribió el Apóstol Pedro, había muchas acusaciones
falsas que no eran verdad. Los hermanos en ninguna manera
eran violadores de la ley en aquel entonces, sino al contrario.
La esperanza de ello no los permitía conducirse como los demás, como
el mismo apóstol Pablo dice que nuestra manera de vivir debe
ser diferente como los otros, los otros que no tienen esperanza. Dice Pablo también exhortó a
los hermanos en Éfeso diciéndoles que no deben vivir como los otros. Entonces, Pedro es lo mismo que
está tratando aquí. Ahí en Efesios 4, versículo 17,
Pablo dice que la conducta o la vida cotidiana
del creyente debe ser diferente. Dice Pablo, esto pues digo y
requiere el Señor que ya no andéis como los otros gentiles que andan
en la vanidad de su mente. Entonces ya no andéis, los creyentes
no andaban como los otros normales, gente normal puede decir Quiere
decir entonces que nosotros los creyentes, hermano, no estamos
viviendo una vida como normalmente vive el mundo. Somos personas
diferentes. Y obviamente que esa diferencia,
hermano, es a causa de la esperanza que hay en nosotros. Y entonces
a causa de que somos diferentes en habla, en vestimenta, en conducta,
en donde frecuentamos, la gente va muchas veces a juzgar. Hay
gente que piensa que los cristianos son gente amargada. Esa es la
acusación de los que no conocen el Evangelio. Claro, en el tiempo
de Pedro, obviamente que eran acusados de que eran personas
que no se sujetaban a la ley civil. Eran personas que violentaban
la ley. Entonces eran acusados y eran
perseguidos. Pero hoy en día, hermano, por
causa de la ley de los derechos humanos, ya no existe tanto eso. Pero hermanos, siempre hay la
falsa acusación de que nosotros somos personas amargadas. Es
decir, somos personas que no sabemos divertirnos. Así he oído
muchos comentarios en mi vida de que nosotros somos personas
amargadas. ¿Por qué? Porque no salimos,
solamente estamos metidos en casa, no saben divertirse. Hermanos, la acusación falsa
no es No es cierto, somos más felices que ellos. La verdad, hay gente que solamente
sale, a veces agarro el taxi así, nada más para trabajar un
rato, y hermano, ¿sabes qué dice la gente? La gente dice, ya estoy
fastidiado de estar encerrado, voy a salir a respirar. Eso es
lo que dice la gente. La gente, hermano, No sé, yo
digo, bueno, y esta gente que está en su casa no quiere estar
en su casa, quiere salir a respirar. Dice, ¿qué es lo que va a salir
a respirar? Te digo que hay gente, hermano, que no sabe dónde ir. Ayer, precisamente, encontré
dos personas y yo me puse a pensar, bueno, esta gente, ¿qué es lo
que tiene? Dice, llévame a tal lugar, y luego yo estoy marchándome
a tal lugar, y él, no, no, no, no. Dice, no, mejor llévame a
otro. Y ahí otra vez, bueno, dice,
por fin, ¿dónde vamos? Y ahí vamos. Y entonces, cuando
él sale, nos saca lo que hay dentro de ellos. Lo que pasa,
dice, estoy... en otras palabras, está ansioso,
no sabe lo que quiere, no le trae satisfacción estar en su
hogar y quiere irse a ver un amigo, a divertirse. Hermano,
así es la gente. Entonces, obviamente que el creyente
Como no tiene esa tendencia, dice, bueno, y este, ¿por qué
ese está amargado? ¿Ese no se divierte? Hermano,
hay acusaciones que el creyente muchas veces le es acusado falsamente. Somos acusados falsamente. Pedro
dice, debemos estar siempre preparados para presentar defensa, para
hablar la palabra, para presentar a Cristo en el preciso momento
que se abre la puerta o que te quieran interrogar. Tú, bueno,
¿por qué tú así? ¿Por qué piensas así? ¿Por qué
te conduces así? ¿Por qué no vienes acá? ¿Por
qué no te diviertes aquí con nosotros? Hermano, nosotros debemos
tener esa libertad para presentar a Cristo con toda mansedumbre,
con toda reverencia, y con humildad, teniendo, dice Pedro, una limpia
conciencia delante de Dios. porque cuando nosotros tenemos
una limpia conciencia, hermano, hablaremos con fluidez, hablaremos
con confianza, hablaremos, hermano, con convicción. La vida del creyente
debiera ser intachable a causa de los enemigos del Evangelio
que somos acusados falsamente, pero Dice Pedro, teniendo buena
conciencia para que los que murmuran de vosotros como malhechores
sean avergonzados, o los que calumbian, los que calumbian
vuestra buena conducta en Cristo, porque mejor es que padezcais
haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo,
que haciendo el mal. Si un cristiano ha de padecer
lo que ha de padecer, puede que sea la voluntad de Dios para
él, debería ser para hacer el bien, como ya le comenté, es
mejor, dice Pedro, que nosotros suframos haciendo el bien, porque
mejor es, dice Pedro, que padezcáis, mejor es que padezcáis haciendo
el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere. que haciendo el
mal. Dice Pedro que sufrir por la
verdad, sufrir por la justicia, ah, ese tiene un premio. Tiene un premio, tiene un galardón
y dice tiene una aprobación de parte de nuestro Dios. Gracias
a Dios. Ah, pero si vas a sufrir por
hacerlo malo, no. Ahí hay pérdida solamente. Hay
pérdida. El cristiano debe saber si la
voluntad de Dios le está permitiendo sufrir o si es por su mala conducta,
por su mal comportamiento que está padeciendo, ¿verdad? Calumnia
y todo esto. Esto es lo que enseña Pedro.
El versículo dieciocho, hermano, es un texto Este que se requiere mucho cuidado
para para este ahí empieza un pensamiento del dieciocho, diecinueve,
veinte, un texto que muchas veces han mal interpretado este a través
de los de los tiempos. Dice el dieciocho porque también
Cristo padeció. porque también Cristo padeció
una sola vez por los pecados, el gusto, por el injusto para
llevarnos a Dios, siendo la verdad muerto en la carne, pero vivificado
en espíritu, en el cual también fue y predicó a los espíritus
encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando
una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras
se preparaba el arco en el cual pocas personas, es decir, ocho
fueron salvadas en agua. El resto de este, el capítulo
tres, hermano, presenta a Pedro a Cristo como el ejemplo clásico
de uno que padeció por causa de la justicia. Pedro entonces
remonta aquí, hermano, en la mente de los hermanos, mostrando
que Cristo también Si el hermano padeció injustamente, también
dice Pedro, porque también Cristo padeció una sola vez por los
pecados. Este presentando entonces Pedro
a Cristo como el ejemplo clásico de uno que padeció por causa
de la justicia y nos recuerda que que para él este claro para
él el sufrimiento de nuestro Señor fue el camino que le condujo
hacia la gloria. Es decir, hermano, el sufrimiento
que nuestro Señor padeció. Este fueron, claro, este no fueron
por causa de su propio pecado o causa de algún mal comportamiento. No, los sufrimientos de Cristo
sabemos que fueron, este, vicarios, ¿verdad? Este, no tanto en su
vida, pero este, en su muerte, este, de la cruz. Fueron, los
sufrimientos de Cristo, hermano, fueron expiatorio. Es decir,
hermano, que libraron a los pecadores de la paga de sus pecados. Esto es lo que nosotros aprendemos. Pedro dice, porque también Cristo
padeció una vez por los pecados. Pedro está enseñando que los
sufrimientos de Cristo fueron sufrimientos expiatorios. Sufrió Cristo, dice, padeció
una vez por los pecados. El justo Por lo injusto, fueron
no solamente expiatorio, pero fue un sufrimiento que fue definitivo,
hermano, para expiar los pecados. Fue eficaz, murió una sola vez
por todos los pecados y solucionó para siempre la cuestión de la
paga del pecado. Entonces también Pedro dice que
fueron vicarios los sufrimientos de Cristo. Ahí luego, luego dice
el justo por lo injusto. Esto habla que el sufrimiento
de Cristo fueron vicarios. Cristo sufriendo como justo por
los injustos. Esto murió por los por los injustos. Jehová, como dice el libro de
Isaías, Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Este texto nos enseña que es
vicario el sufrimiento. Fueron vicarios los sufrimientos
de Cristo. Fueron también para reconciliar,
para reconciliar por medio de su muerte hemos sido atraídos
a Dios. Este, dice, el justo por el justo
para llevarnos, para llevarnos a Dios. Entonces, Pedro está
aquí en este texto, este, mostrando que la muerte de Cristo, verdaderamente,
fue, este, fue, este, fue la muerte de Cristo una, Una muerte
expiatorio, una muerte vicario y una muerte reconciliadora para
llevarnos a Dios, siendo la verdad muerto en la carne, pero vivificado
en el espíritu. Entonces, vicario, ¿por qué?
Expiatorio, ¿por qué? Porque solucionaron la paga del
pecado. Vicario, porque murió Cristo
por los injustos. Y reconciliadores, ¿por qué? Porque dice que mediante la muerte
de Cristo fuimos reconciliados, mediante su muerte fuimos atraídos
a Dios. El pecado que causó el apartamento
ha sido ya quitado. Entonces, fueron reconciliados.
Fueron también, claro, como vemos, la muerte de Cristo, dice, siendo
la muerte la carne. Esto habla de la muerte, por
decirlo así, una muerte prematura, no prematura, no es la palabra
correcta, la muerte violenta, como dice el profeta Isaías,
dice que su vida fue quitada, o sea que fue una muerte de cruz,
como dice Pablo, fue una muerte por ejecución, muerte de cruz,
como dice Filipenses. Finalmente fueron culminado por
la resurrección, fue levantado desde los muertos al tercer día.
La expresión vivificado en espíritu significa que su resurrección
fue por el poder del Espíritu Santo, a la verdad, siendo la
verdad muerto en la carne, dice el apóstol, o sea que la muerte
de Cristo no fue un síncope como lo quieren enseñar a algunos,
sino la muerte de Cristo fue verdaderamente certificada. La muerte, hermano, fue certificada. Un centurión lo certificó por
si realmente estaba muerto o no, porque dice que cuando le atravesó,
hermano, lo traspasó con la lanza. Quería ver acá si nada más estaba
desmayado nuestro señor. cerciorarse de su muerte, esa
autoridad, hermano, agarró y le traspasó la lanza en su costado. Hermano, imagínense, quería cerciorarse
verdaderamente de la muerte de Cristo. Entonces, el centurión
dio informe a Pilato y Pilato, hermano, dio la autorización
de que Cristo había ya muerto. Ahora, ¿cómo sabía Pilato que
verdaderamente la muerte de Cristo fue una muerte es decir, certificada,
pues por la informe del Centro Reón, diciéndole, mire, este
hombre está muerto. Porque yo le traspasé la lanza en su costado. Dice que le salió la lanza. Imagínense
hermano, le clavó la lanza. Ahora, por eso dice Pedro, siendo
la verdad, muerto en la carne. Y esa muerte, hermano, fue certificada
por las autoridades competentes de su tiempo. Muerto en la carne,
pero vivificado. Ahora, verdaderamente Cristo
murió no fue un síncope o un desmayo como los enemigos quieren
suponer que ya ven que hay una enfermedad una muerte este hay
muchos así que ha sucedido hermano y lo sabemos hay historias tristes
que oímos simplemente se dice que La abuelita del hermano Jorge,
él siempre nos contaba, y lo contaba con mucha tristeza, que
cuando falleció su abuelita, pues se veía nada más como estuviera
dormida, pero los médicos llegaron, lo cerraron y está muerta, desde
entonces la enterraron. Resulta que por ende, no sé qué
pasó, no sé si era prestada la tumba, la pusieron su abuelita
y después de tanto, cierto tiempo, lo fueron a sacar. ¿Y sabe qué,
hermano? Dice el hermano que la caja,
porque en aquel entonces la caja de madera, lo que era supuestamente sus
pies de la difunta, estaba afuera del cajón, es decir, como si
hubiera patiado la caja y logró destaparlo y estaba afuera. Entonces
se supone que no estaba muerto esa persona cuando la enterraron.
Otro caso que ha sucedido, así existe el síncope, es real,
es real. Hasta cinco días puede estar
muerto una persona. Por eso se han espantado. Hace
poco una persona nos contó con mi esposa que murió un joven
Y supuestamente ya estaban velándole todo y ya a punto de sepultarlo
cuando alguien vio que movía su ojito. Imagínense, movía su
ojito. Claro, no podía moverse, pero
su ojito movía, parpadeaba. Ella se asustó cuando vio, dice,
me está saludando, me está llamando. Pero estaba viva. Hermano, Hay
gente que quiere creer que Cristo nada más se desmayó y ya se desmayó
y lo llevaron y la frescura de la tumba lo hizo resucitar. Hermano,
esa es la mentira del diablo. No existe tal cosa porque hermano
fue certificado la muerte de Cristo habiendo. ¿Quién puede
sobrevivir hermano después de traspasarle? ¿Quién puede estar,
quién puede decir que está desmayado cuando se traspasó la lanza de
su costado? Entonces dice Pedro, siendo a la verdad muerto en
la carne, pero vivificado en el espíritu, vivificado en el
espíritu. La expresión vivificado entonces da a entender que el
poder del Espíritu Santo lo levantó dentro de los muertos. Cristo
hermano entonces, la muerte de Cristo fue expiatorio, fue vicario,
fue reconciliador y fue también violento, muerte de cruz y dice,
pero vivificado. Fue legal, la muerte de Cristo
fue legal, porque dice muerto en la carne, verdaderamente,
pero vivificado en espíritu. Ahora, el versículo 19, en el
cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados. En el
versículo 19-20, ahí es donde está el mero problema de la mala
interpretación de muchos, que conforme a este texto, hay muchos
hermanos Hay mucha confusión, ha sido
usado o mal usado como pretexto para sostener la doctrina antibíblica
como por una parte del famoso purgatorio. Ese es el texto que
usan los católicos para decir que verdaderamente el hay un
purgatorio. Por otro lado, también lo han
usado como la salvación universal, para afirmar que hay una salvación
universal. Sin embargo, nosotros los cristianos
entendemos, por lo menos nosotros, hay una forma correcta de interpretar
este texto donde dice que el cual también fue y predicó a
los espíritus. encarcelados. Hay muchos que
piensan que hay un purgatorio allá y que están sufriendo y
que hay a estar encarcelados en el purgatorio. Otros dicen
que verdaderamente Cristo da una segunda oportunidad de salvación. Esa es la herejía que ha surgido
en esos textos. Según la primera versión, que
Cristo fue al Hades en el espíritu entre en su muerte y resurrección. O sea, este Cristo fue al infierno,
en otras palabras, en espíritu. antes de su resurrección y que
fue a proclamar el triunfo de su poderosa obra en la Cruz del
Calvario. Entonces, hermano, es lo que
hay ese gran rama de interpretación. Hay desacuerdo, claro, entre
los que toman ese punto de vista acerca de que los espíritus encarcelados
Si eran creyentes o eran incrédulos, ya están peleando si eran todos
los creyentes de la antigüedad o juntamente con los incrédulos.
Bueno, hay muchos comentarios. Pero hay hermano, un acuerdo
hermano, en el sentido de que el Señor no fue a predicarle
el Evangelio. En otras palabras, Cristo no
fue a evangelizar a esos espíritus encarcelados. Ahora, si usted
no sabía, los mormones te enseñan Por eso se bautizan ellos, por
un difunto. Es decir, si alguien ya murió y no logró escuchar
el Evangelio, y tú escuchas el Evangelio, bueno, yo voy a creer
por él, por si Cristo les predicó, yo me bautizo. Eso es lo que
enseñan los mormones, hermano. Si tú no sabías. Es una herejía. Quieren bautizarse a polo muerto.
Por eso Pablo decía a los corintios, ¿Por qué entonces se bautiza
a polo muerto? Dice el apóstol, sino a resurrección de muerto.
Ahora, entonces hay problema aquí hermano. En este texto ha
habido mucho problema doctrinal. Cuando dicen que el cual fue
también y predicó a los espíritus encarcelados. Este, quieren decir,
este, que Cristo, sabemos que el puratorio ese es definitivamente,
pero aquí supuestamente, este, hermano, hay fuerte, este, ah... Hay fuerte argumento para decir
que verdaderamente el Señor fue al infierno a proclamar el triunfo
de la cruz, lo que no se sabe a quien le fue a proclamar, si
a los creyentes de la antigüedad o a todos por igual, esa es la
controversia que hay. Esto, claro, pero hermano, esto
involucraría la doctrina de la segunda oportunidad de la salvación,
que no se enseña en ninguna parte de la escritura. Ahora, me pregunto,
¿a qué fue al Señor a proclamarle, como dicen? Uno dice que fue
a predicar el Evangelio a los muertos, a decirle que hay salvación
mediante la obra de Cristo en la cruz. Se oye bonito, interesante,
parece contundente. Los que sostienen este punto
de vista a menudo vinculan también con el texto de Efesios 4.9,
donde se describe que el Señor descendió a la parte más baja
de la tierra. Cita en este texto como una prueba
adicional de que el Señor verdaderamente fue en su estado incorpóreo o
en su estado de espíritu y proclamó su victoria en en su victoria
en la cruz de la cruz del Calvario. También citan los credos de los
apóstoles, donde los credos de los apóstoles dicen que Cristo
fue al infierno. Ahora, hermano, yo la verdad
hasta ahora donde tengo no sé si Dios va a dar más luz, pero
hermano, yo estuve analizando muchos los que piensan, los que
han se han detenido en esto porque es polémico este texto hermano,
es polémico. Hay unos que verdaderamente se
han ido más allá, como lo que ya les comenté de que existe
la famosa, el famoso purgatorio. Sabemos que este es antibíblico,
o que también Existe una segunda oportunidad de salvación. Sabemos
que también es errónea. La Biblia nunca enseña, pero
de que Cristo fue al infierno, o sea, al Hades, obviamente,
hay que considerarlo, porque la Biblia sí dice que Cristo
fue en las partes más bajas de la tierra, como lo enseña en
Efesios capítulo 2, capítulo 4, versículo 4. nueve. Pero hermano, la segunda razón o interpretación
es que Pedro está escribiendo lo que sucedió en los días de
Noé. Entonces tenemos que leer el
contexto. Y hermano, hasta mí, hasta la luz, hasta donde yo
entiendo hermano, estoy más a favor de los que de lo que se piensa
de esta manera. Dice el 18, porque también Cristo
padeció una sola vez por los pecados, el justo, por el justo,
para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne,
pero vivificado, vivificado en espíritu. Ahora, llevando el
contexto, llevando el pensamiento, pero vivificado en el Espíritu,
o en el Espíritu Santo, en el cual también fue y predicó a
los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron,
cuando una vez esperaban la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras
se preparaba el arco, en el cual pocas personas, es decir, ocho,
fueron salvadas en agua, fueron salvadas por agua. Ahora, hermano,
Pedro lo que, por lo que a mi parecer, Pedro está describiendo
lo que sucedió en los días de Noé. ¿Qué es lo que sucedió en
los días de Noé? Hermano, lo que sucedió es que
el Espíritu, es que Cristo fue el Espíritu. Fue el Espíritu
de Cristo, hermano, que predicó a los antediluvianos. ¿Cómo lo
predicó? Hermano, Cristo predicó a los
diluvianos mediante el Espíritu, ahora mediante Noé. O sea, Noé
fue el instrumento. Sabemos que la enseñanza que
estaba dando Noé, hermano, no era su propia enseñanza, sino
era la enseñanza, claro, de Cristo. Era la enseñanza de Cristo. Entonces,
en otras palabras, Cristo estaba predicándole a esos antediluvianos
mediante Noé. Solamente, hermano, que Cristo
no estaba encarnado, sino estaba en espíritu todavía. Entonces,
predicaba a los, predicó a los antediluvianos, por eso dice,
los que en otro tiempo desobedecieron. Claro, cuando una vez esperaba
la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba
el arco, en lo cual pocas personas, es decir, ocho fueron salvadas.
por agua. Ellos, claro, ellos, aquellos
espíritus encarcelados que dices, los que estaban ahora, estaban
en el Hades. Estos no eran, cuando Cristo
les predicó mediante Noé, no eran espíritus, claro, eran personas
comunes y corrientes como nosotros. No eran espíritus fuera del cuerpo
en aquel entonces, sino hombres. y mujeres vivos que rechazaron
la advertencia del Señor anunciada mediante Noé, o por medio de
Noé, y quedaron destruidos por el diluvio, de modo que ahora
son los espíritus encarcelados en el Hades. Este punto de vista
es para mí, hermano, el mejor hasta ahora, claro. Hay muchos
hermanos, por eso digo, hay dos corrientes de pensamiento. Este
texto, hermanos, sí es polémico, pero por el contexto podemos
ver, hermanos, entonces que Pedro está diciendo, no está diciendo
de ninguna manera que Dios fue a proclamar, a predicar a los
perdidos allá por si querían arrepentirse. Otra vez, en ninguna
manera, hermanos, porque hay unos que están enseñando esto.
Es una herejía, es una herejía. Otra cosa, también, la otra falsedad es
que Dios, que hay un purgatorio. Sabemos que esa es una mentira
también del diablo. Pero... Estas dos opiniones sí,
hermano, se requiere sentarse para analizar y ver el contexto. Pedro está diciendo que Cristo
vivificado en espíritu y en espíritu, dice, fue a predicar a, fue a
predicarle a los, a los que desobedecieron en otro tiempo. En otras palabras,
es la misma, hermano, el mismo mensaje que se rechaza hoy es
el mensaje que ellos rechazaron. También, hermano, nosotros entendemos
que un predicador cuando predica, como dice el mismo Pedro aquí
en la primera carta, cuando dice Pedro que el predicador debe
predicar mediante el espíritu. Entonces, hermano, no hay contradicción. Primero Pedro 1.12, vea lo que
dice Pedro. Primero Pedro 1.12, a esto se
les reveló que no para sí mismo, hablaba de los profetas, sino
para nosotros administramos las cosas que ahora o son anunciadas
por los que os han predicado el Evangelio por el Espíritu
Santo enviado del Cielo entonces hermanos dicen que los que predican
el Evangelio por el Espíritu Santo enviado del Cielo en otras
palabras el predicador debe hermanos ser ungido o guiado por el Espíritu. Lo mismo Noé, cuando Noé, hermano,
predicó el mensaje que Dios le había dado, lo hacía en el poder
del Espíritu. El poder del Espíritu de Cristo
lo hacía y fue rechazado. Entonces, Pedro está diciendo
que esos que rechazaron, a los que en otro tiempo desobedecieron,
cuando una vez esperaba la paciencia de Dios, en los días de Noé,
mientras se preparaba el arco. solamente ocho personas se fueron
salvadas en ese diluvio. Entonces, en el cual también
predicó a los espíritus encarcelados. Es el mero problema de la mano,
el mero 19, donde dice que algunos quieren creer que cuando Cristo
murió y estaba en su cuerpo en la tumba, su alma andaba allá
en el infierno, ahí en el Hades. proclamando su victoria, anunciando
su... Hermano, son cosas más allá,
a veces la mente puede pensar que sí fue verdad. Sabemos que
antes la Biblia dice que el Hades estaba dividido en una cima,
entonces estaba el hombre rico perdido en un lado y Lázaro en
otro. Eso sí lo sabemos. Sabemos, entonces
muchos quieren creer o enseñan de que Cristo fue allá al lado
de los santos, de los justos a sacar a los espíritus y llevarlos
a la gloria, ¿verdad? Pero que también fue allá a proclamar
esa verdad. Lo que no se sabe es si los impíos
lo escucharon o no lo escucharon, lo supieron o no lo supieron.
Hermano, muchas cosas se meten, hay muchos problemas en eso,
hay dos corrientes. de pensamiento. Entonces nosotros
hermano creemos, creemos que si este Pedro está comentando
haciendo, haciendo ver que así como Cristo es Espíritu Santo
que lo vivificó en su resurrección, es el mismo que predicó hermano
en el tiempo de Noé, aquellos que se revelaron contra Dios,
contra Dios y rechazaron el mensaje. Entonces, si el mensaje que se
da hoy es mediante el Espíritu y tú lo rechazas, prácticamente
lo que estás haciendo estás siendo igualito que los antediluvianos.
¿Sí? Eres el cúmplice de los antediluvianos
que desecharon el mensaje, el pregón que Dios dio mediante,
muy mediante este Noé, pero Noé, hermano, siendo ungido, siendo
usado por el Espíritu, el Espíritu Santo, ese Espíritu que vivificó
también a Cristo en su muerte. Es lo que hasta ahora llego a
entender, claro, de Dios. es Hay dificultad hermano para entenderlo
en la primera mano. Tenemos que tener mucho cuidado
para interpretarlo, entenderlo a la luz de su contexto. Y es lo que podemos ver aquí. Entonces, Pedro está tratando
la gracia de Dios hermano, manifestada en el sufrimiento. Eso es lo
que Pedro, el autor o el escritor, está exponiendo aquí. Mostrando
que el sufrimiento, hermano, que padecemos muchas veces es
la voluntad de Dios. Pero para saber si es la voluntad
de Dios, tú necesitas, dice Pedro, a tener una limpia conciencia.
Siempre hacer el bien. Obviamente que dice, si hacemos
el bien, nadie nos va a hacer daño, dice el apóstol Pedro.
Pero también si alguien padece por causa de hacer bien, entonces
entenderemos que es de la voluntad de Dios y nada más confirmaremos
de que somos bienaventurados. Es lo que dice el apóstol Pedro. Y luego habla acerca de la muerte
de Cristo, cómo fue una muerte injusta realmente, pero claro,
esta muerte no es nada más sin sentido. Dice Pedro que fueron
una muerte, un sufrimiento expiatorio, fueron vicarios, fueron reconciliadores,
fue legal. la muerte y también fue vivificado,
fue vivificado y es como Pedro lo comenta. Vamos a dejar aquí
hermano este comentario y que Dios nos ayude. Oren por mí,
el próximo seguiremos viendo este punto donde nos quedamos
y que Dios nos ayude a entender en su plenitud. Que Dios nos
dé gracia. Vamos a orar. Padre, te agradecemos
por la libertad que tenemos de abrir tu Palabra en nuestra vida.
Señor, hay, como dice Pedro, el mismo apóstol, que hay cosas
difíciles para entender, los cuales lo inducto en constante
tuerce, como las otras Escrituras, para su propia perdición. Señor,
no queremos errar. Queremos, Señor, estar al acorde,
a la línea Señor, conforme a la ciencia, como dice
el apóstol Pablo. Padre, hay doctrinas, Señor,
que han sido heréticas. Hay doctrinas, Señor, falsas
que conducen al infierno. Y, Padre, debemos nosotros desmantelar
la mentira del diablo. Y, Padre, sabemos que hay cosas,
Señor, que a nosotros no es tan fácil, Señor, de poder Entender
nadie de nosotros puede decir que conoce la profundidad del
Señor de Tu Palabra. Necesitamos, Señor, ser enseñados
por Ti y encaminados a que Tu Espíritu Santo sea quien nos
guíe. Padre, ayúda a mis hermanos, también cada uno, con necesidades
de crecimiento, Entendimiento, Señor. Ayúdenos a ser cada vez
más eficaces, Señor, en nuestra comprensión. Crecer en Tu gracia,
en Tu conocimiento. Padre, no podemos quedarnos estancados. Sabemos que hay suficiente luz,
Señor, para poder entender Tu Palabra. Tenemos la Palabra profética
más segura. Gracias Señor, que te lleve con
bien mis hermanos. Y Padre, que los rebeldes, Señor,
sabemos que siempre hay espíritus rebeldes, almas rebeldes, Señor,
que no quieren sujetarse a Tu Palabra, como los antediluvianos
que rebelaron, se rebelaron contra la autoridad del Espíritu, contra
Tu Siervo, el que daba Tu Palabra. No creyeron en el mensaje. Solamente
ocho, dice Tu Palabra, fueron salvas. Y fueron salvas porque
creyeron que el juicio inminente vendría en contra de este mundo
pecador. Padre, el Espíritu Santo, de
la misma manera, está enseñando hoy, Señor, que hay un juicio
divino. Está establecido para el hombre que muera una sola
vez y después de eso el castigo eterno. Padre, más sin embargo,
también sabemos que la dádiva de Dios es vida eterna. Y este
mensaje, Señor, es la que se debe creer, apropiarse, acogerse
a Cristo, Señor, refugiarse, Señor, en la sangre de su cruz. Padre, hay muchos que no creen
Tu Palabra, son incrédulos, son incrédulos a Tu muerte, a Tu
resurrección, y la autenticidad de la Escritura, y otras muchas
cosas, Señor. Padre, y estos espíritus son
los que un día, Señor, perecerán, si no se arrepienten y oramos
Señor por ellos que tú tengas misericordia y que puedan Señor
creer el mensaje proclamado por tus siervos humanos como Noé
y como nosotros también aquí Señor este creemos nosotros hemos
creído tu palabra y proclamamos Señor que es verdad Y que todo
lo que Tu Palabra enseña, Señor, es para nuestro provecho, para
nuestra felicidad. Gracias, Señor. Te damos en esta
mañana. Llévanos con bien en cada hogar.
Bendícenos antes de salir. Y guárdanos también en la tarde,
Señor, que podamos presentarnos con libertad. Y, Señor, venir. para adorar una vez más Tu nombre,
Señor. Tú eres digno de ser adorado
hoy y por todos los siglos del Espíritu en verdad. Padre, sabemos
que el hombre que no conoce Tu Palabra, Señor, no hay ningún
día, Señor, que dedica para Ti. No hay ninguna necesidad en Él
para poder reverenciar tu nombre. Padre, al contrario, vive blasfemando,
ofendiendo. Vive, Señor, en la inmundicia
del pecado. Rogamos, Padre, que te encargues
de llamar, como dice el mismo texto de Pedro, que el busto
murió por los disgustos, para llevarnos a Dios. Es tu muerte,
Señor. La eficacia de tu muerte es la
que nos da la reconciliación, Señor, para con Dios. Gracias,
Señor, porque mediante esta obra Tú nos puedes llevar a la gloria. Después de perdonarnos, reconciliarnos,
tenemos esa dicha, Señor. Padre, este es el mensaje que
debe ser creído, proclamado, en este mundo pecador. La esperanza
de gloria, como también lo enseña tu misma palabra. Gracias, Señor, te damos en esta
hora. En el nombre de Cristo Jesús oramos. Muchas gracias.
Amén. Hermano, Dios los guarde. Les bendiga que lo lleven con
bien. Oremos, hermano, por el siguiente culto de la noche.
Que Dios ayude a nuestros hermanos a traer a la enseñanza. Gracias,
Dios los bendiga.
La Sumisión A Los Perseguidores Parte 2
Series Gracia Suficiente En Pruebas
| Sermon ID | 531171936571 |
| Duration | 1:05:38 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Language | Spanish |
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