00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Bienvenidos hermanos a este culto
esta mañana. Gracias por la invitación a predicar
otra vez y estaremos en el libro otra vez de Primera Tesalonicenses. Primera Tesalonicenses y vamos
a empezar en capítulo 2 hoy y espero a estarnos aquí en capítulo 2,
probablemente esta mañana y también en la tarde estaremos. Pues antes
de empezar debemos dar este tiempo a nuestro Salvador. Oh Señor,
gracias por tu palabra preservada, traducida a palabras para nosotros que
podamos entender. Gracias Señor hoy por cada uno
que esté aquí. Oh Señor, ayúdanos para entender. Ayúdame Señor en la predicación
de tu palabra que sea correcta y que sea de provecho para tu
pueblo. En el nombre de Cristo Jesús. Amén. Entonces, estamos en Primera
Tesalonicenses. Como dije antes, yo creo que
fue el miércoles, empecé en Tesalonicenses. Prediqué de cómo este libro es
posible que fue el libro escrito primero. de nuestro Nuevo Testamento. Hay ciertas opiniones de los
más sabios que yo, que posiblemente Santiago fue el primero o este,
pero los dos salieron muy temprano en la historia de la iglesia
primitiva. Y Pablo escribió este libro cuando
estuvo en a Corinto. Pero aquí vemos en capítulo 2
empezando con versículo 1. Porque vosotros mismos sabéis,
hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana, pues
habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, Como sabéis,
tuvimos de nuevo en nuestro Dios para anunciaros el Evangelio
de Dios en medio de gran oposición. Si miramos a Hechos, entenderemos
mejor. Entonces regresamos ahora a Hechos
16. En Hechos 16, vamos a leer algo
aquí muy interesante como llegaron allí a Tesalónica. Dice en 16.11, fueron llamados
por una visión que tuvo Pablo y vieron, él vio un hombre de
Macedonia pidiendo, pidiendo paz a Macedonia y ayúdanos. Entonces dice, zarpando pues
de Troas, venimos con rumbo directo a Samotrasia y el día siguiente
a Neapolis y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la
provincia de Macedonia y una colonia, eso es colonia de los
romanos. Y estuvimos en aquella ciudad
algunos días. Y un día de reposo salimos fuera
de la puerta junto al río donde solía hacerse la oración y sentándonos
hablamos a las mujeres que se habían reunido. Llegaron solamente
mujeres aquella vez. Probablemente ellas eran un grupito
de damas así orando. Entonces una mujer llamada Lidia,
vendedora de púrpura de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios,
estaba oyendo y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese
atenta a lo que Pablo decía. Cuando pedimos a personas a abrir
su corazón a Dios, Estamos desviados. Es Dios quien
abra corazones por medio de su palabra. Es interesante. Nuestras prácticas y palabras
a veces no están de acuerdo con la palabra misma. Es Dios quien
abra corazones. Y cuando fue bautizada y su familia
nos rogó diciendo si habéis juzgado que yo sea fiel al señor, entrad
a mi casa y posad y nos obligó a quedarnos. Entonces ya tuvieron
lugar para reunirse. Aparentemente ella era una mujer
con posiblemente un poco más de sostén que otros y ellos pudieron
quedarse ahí con ella. Tenemos el asunto de la. Una muchacha que tenía espíritu
de adivinación, pues Pablo. Dice al espíritu temando en el
nombre de Jesucristo que salga de ella y salió en aquella misma
hora. Versículo 18 Estoy avanzando
rápido aquí. Pues hubo un alboroto después
de eso y fueron echados en la cárcel. Dicen 22 y se agolpó
el pueblo contra ellos y los magistrados, rasgándoles las
ropas, ordenaron azotarles con varas. Suena horrible. Después de haberles azotado mucho,
los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase
con seguridad, el cual, recibido este mandato, los metió en el
calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo. No puedo imaginar el sufrimiento
de ellos y su reacción, que fue Pero a medianoche, orando Pablo
y Silas, cantaban himnos a Dios y los presos los oían. Interesante, ellos sufriendo
el dolor de esa tortura, echados en la parte más abajo de la cárcel. No sé si han ido al museo de
la Inquisición en Lima. Han visto eso. Algunos sí han
estado allí. Eso me tocó casi más que todo
en mi viaje al Perú en la primera vez. Pasamos a la cárcel del
calabozo allí. Allí abajo de aquel lugar. Las celdas allí abajo se bajan
y se bajan, escarbados en pura piedra. Y luego a lo más profundo
hay, pues, el lugar más profundo allí. Y tienen un foco allí para
ver abajo y tienen, pues, como monos de humanos. como estatuas,
personas, cómo fueron puestos. Aquí igual. Ahí igual. Los metió allí con pies en el
cepo. Allí están dos, pues, estatuas
de prisioneros allí abajo. Y es la parte más abajo de la
cárcel allí. ¿Y saben qué fue? Fue como aquí atrás. Fue su lugar
para baño, no para limpiarse, sino lo que imaginamos. Allí abajo, los prisioneros más
castigados, allí abajo de los otros. Imagínense la suciedad,
el sufrimiento. Y cuando vi eso, tuve más entendimiento
de lo que significa aquí. Hermanos, estamos parados. en los hombros de gigantes de
la fe. Pensamos si alguien dice algo
mal a nosotros, si hay algún chisme en contra de nosotros,
sufrimos, estamos perseguidos, no imaginamos persecución así. Y qué hizo Dios? Qué hicieron
ellos? Cantaban himnos a Dios y los
presos los oían. Las palabras de nuestros himnos
deben en enseñar algo. algo de Dios no son solamente
para nuestros sentimientos, pero deben ser palabras profundas,
palabras doctrinales que enseñe. Al pueblo. Entonces sobrevino de repente
un gran terremoto. de tal manera que los cimientos
de la cárcel se sacudían, y al instante se abrieron todas las
puertas y las cadenas de todos se soltaron. Despertando el carcelero
y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada
y se iba a matar pensando que los presos habían huido. Más Pablo clamó a gran voz diciendo
no te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. ¿Por qué
se quedaron? Posiblemente el efecto de los
himnos. El entonces pidiendo luz se precipitó
adentro y temblando se postró a los pies de Pablo y de Silas. Y sacándolos les dijo, señores,
¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron, cree en el Señor
Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa. No está diciendo,
si él cree, toda la casa es salva. Aplica a toda la casa creer en
Cristo. Y le hablaron la palabra del
Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos
en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas y enseguida
se bautizó él con todos los suyos. ¿Qué reacción? Pues sabemos que después salieron
de ahí y se fueron a Tesalónica. Dicen 17 pasando por Anfipolis
y a Polonia llegaron a Tesalónica donde había una sinagoga de los
judíos y Pablo como acostumbraba fue a ellos y por tres días de
reposo discutió con ellos. Entonces hablamos de eso la vez
pasada de lo que hizo ahí. Entonces tenemos esto que él
dice en En primera Tessalonicenses 2 1. Habiendo antes padecido y sido
ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos de nuevo en nuestros
Dios para anunciaros el Evangelio de Dios en medio de gran oposición. Si llegaron los mismos judíos
infieles que siguieron a él. y levantando otro alboroto en
contra de él. Qué horrible. Pero él tuvo que
de nuevo. Miren conmigo a Mateo 13. No digo vamos primero a Juan
15. Empezamos con Juan 15. En Juan 15, ¿qué dice Cristo? Dios a veces opera como el labrador de la vida. Y Él dice en 15.5, Yo soy la
vida, vosotros los pámpanos. El que permanece en mí, y yo
en él, ese lleva mucho fruto, porque separados de mí, nada
podéis hacer. El que en mí no permanece, será
echado fuera como pámpano, y se secará. y los recogen y los echan
en el fuego y arden. Si permanecéis en mí, mis palabras
permanecen en vosotros. Pedid todo lo que queréis y os
será hecho. Él dice que En cuatro, permaneced
en mí y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros. Si no permaneces en mí, mira, ya adelante, arriba más. Todo pámpano que en mí no lleva
fruto lo quitará. Y todo aquel que lleva fruto
lo limpiará para que lleve más fruto. ¿Limpiará? ¿Qué significa? No sé si han andado en un huerto
como de narajas o frutas, manzanas, así. El labrador cada año quita
ramas con la vid. de las uvas es mala
cosa dejarla sin cortar. Lo hacen y parece cruel. Están maltratando a su planta. Pero después, ¿qué pasa? Lleva
mucho fruto. En nuestra vida es así. Las cosas
como la persecución al momento duelen mucho, mucho. A veces Dios manda cosas a nuestra
vida como enfermedad, debilidad. Por qué? Para hacernos más fructuosos. Pero al momento. No. Déjame en paz. Estoy feliz aquí. Pero Dios tiene
su manera de operar en nosotros. Dice Pablo aquí también. Nuestra
visita a vosotros no resultó vana. Siempre Pablo está hablando
de fe que es vana. Hay un peligro de fe que es vana,
que no es real. Miren conmigo ahora Mateo 13. En Mateo 13 tenemos la primera parábola. Yo creo que todos nosotros somos
bien conocidos de la parábola del sembrador. La parábola de los suelos, los
diferentes tipos. Y Cristo usa parábola Hay muchos
que dicen el día de hoy, pues Cristo usaba parábolas para hacer
las cosas más entendibles. No. Qué dice él? En 13 10, entonces
acercándose, los discípulos le dijeron por qué les hablas por
parábolas? Él respondiendo les dijo porque
a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos,
más a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene
se le dará y tendrá más, pero al que no tiene aún lo que tiene
les será quitado. Por eso les hablo en parábolas,
porque viendo no ven y oyendo no oyen. ni entienden de manera
que se cumple en ellos la profecía de Isaías que dijo de oído oiréis
y no entenderéis y viendo veréis y no percibiréis porque el corazón
de este pueblo se ha engrosado y que con los oídos oyen pesadamente
y han cerrado sus ojos para que no vean con los ojos. y oigan
con los oídos y con el corazón entiendan y se conviertan y yo
lo sane, pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros
oídos porque oyen. Si puedes oír la palabra y entenderla,
es la gracia de Dios sobre ti. Dándole. La habilidad de entender. Mira que dice Cristo, oíd pues vosotros la parábola
del sembrador. Cuando alguno oye la palabra
del reino y no la entiende, viene el malo y arrebata lo que fue
sembrado en su corazón. Ese es el que fue sembrado junto
al camino. Vamos, predicamos, compartimos
el evangelio y la gran mayoría alrededor de nosotros que hacen. Ni prestan atención. Yo compartí
el evangelio una vez a a un trabajador en el mismo empleo. Hablando
de a él de arrepentimiento. Y él me dijo. Eso es la cosa más tonta que
yo he escuchado en toda mi vida. Yo no voy a arrepentirme a nadie. Qué fue? Esto. lo que fue sembrado en el camino y el que fue sembrado
en pedregales. Este es el que oye la palabra
y al momento la recibe con gozo. Cuando escuchamos a pedregales,
pensamos nosotros de suelo con muchas piedritas. No significa
eso. Significa suelo que no está de mucha profundidad. Y abajo
hay piedra pura abajo. Como en las montañas vemos a
veces. Es la piedra así con poco suelo encima. Y lo que pasa en
lugares así en la primavera, Ustedes no entienden primavera
aquí porque siempre es verano aquí, pero allí sale. Las plantas salen, las plantas
se se brincan rápido, son las primeras vistas. En la primavera,
después del invierno, pero qué pasa con aquel tipo de sacate? no dura mucho tiempo, porque,
que dice Cristo, al momento la recibe con gozo,
pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues
al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego
tropieza. Hermanos, hay muchos en el día
de hoy que piensan que son cristianos porque alguna vez hicieron ellos
algo. Han pasado a la frente durante
un culto. Posiblemente han levantado la
mano durante una cruzada. Alguien aquí quiere levantar
la mano a decir que acepta a Cristo. Una persona que ha levantado
la mano así, solamente podemos seguir seguros, estarnos seguros
de una sola cosa, Él tiene un brazo. Es la única cosa que podemos
saber por seguridad. ¿Qué ha pasado adentro del corazón? Y yo digo que hay muchos que
a veces reciben el Evangelio con gozo. Y yo digo que han recibido
con gozo, probablemente no han escuchado bien. Porque el Evangelio
va a quebrantar tu corazón. ¿Qué más? no tiene raíz en sí. Esto es de lo que habla Pablo
aquí, que no resultó vana, es vana esto. el que fue sembrado
entre espinos. Este es el que oye la palabra,
pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan
la palabra y se hace infructuosa. También tenemos otro grupo que
fue vanas. hay otras cosas más importantes. ¿Cuántos, cuántos hemos conocido
así? En un tiempo parecían que eran cristianos y iban a
seguir adelante y luego hay otras cosas más importantes. ¿Y dónde están? Una vez En mi
propia iglesia estuvieron hablando de la cantidad de niños que llegaron
a su escuela de vacaciones, escuela bíblica de vacaciones para los
niños. Y estuvieron hablando de esos niños No recuerdo el número, pero muchos
vinieron a la iglesia y estuvieron hablando de cuántos de ellos
aceptaron a Cristo durante la semana. Y una cantidad de, yo
creo que como 20. Uh, qué bueno, 20. Y yo pregunté a las personas
haciendo la escuela, Pues en los años pasados han tenido números
así igual. Oh, sí, siempre, cada año, cada
año tenemos un montón de niños que aceptan a Cristo. Yo dije entonces puede ser hasta
cientos durante estos últimos 20 años. Oh, sí, hermano. Yo
dije ¿dónde están? ¿Dónde están? ¿Por qué era un grupo no más
grande que éste? Si son cristianos ahora, ¿por
qué no vienen? ¿Por qué no tienen interés en
las cosas de Dios? Hermanos, ¿qué hemos hecho? Y hemos asegurado a ellos que
si son salvos, porque alguna vez en su vida, alguna vez hicieron
cierta decisión. Hermanos, que sea de regeneración
un cambio profundo en la persona. es realidad en tu vida o estás
confiando en que hiciste algo en el pasado, algo. Pues estamos confiando en nuestras
obras o en Dios mismo para nuestra salvación. Luego que dice Cristo, más el que fue sembrado en buena
tierra, Este es el que oye y entiende la palabra y da fruto y produce
a ciento, a sesenta y a treinta por uno. La persona en realidad
que ha aprendido el Evangelio y el Evangelio ha penetrado en
su corazón y Dios ha hecho un cambio en ellos, tendrá fruto
Vamos a ver que es nueva criatura. Las cosas. Del pasado han pasado. Y anda diferente, anda perfecto,
pues no. Pero la dirección de su vida
ya ha cambiado. Eso es de lo que habla Pablo
aquí o nuestra visita a vosotros no resultó vana. Pues habiendo
antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos
de nuevo a nuestro Dios para anunciaros el Evangelio de Dios
en medio de gran oposición. Porque nuestra exhortación no
procedió de error, ni de impureza, ni fue por engaño. Hermanos,
tenemos aquí unas marcas de los falsos, falsos profetas, los
falsos maestros. Hablan error, cosas en contra
de la plena enseñanza de la escritura. Andan en impureza y engaño. No sé si han visto las cosas
que hacen aún en el televisor o en Internet de aquellas iglesias
locas que están haciendo cosas tremendas. Yo conocí de una iglesia
ahí en los Estados Unidos donde dijeron que cayeron plumitas
de las alas de Los Ángeles sobre nosotros. Un truco con plumas de gallinas
que echaron en el sistema de su aire acondicionado, que se
cayeron plumitas sobre la gente. Eso es un truco, es engaño. Otra
vez misma iglesia se cayó oro, polvo de oro. No, fue hecha de plástico que
pareció a oro. Pero la gente, oh, mira qué gran
milagro. Eso es engaño. Los verdaderos
maestros no tienen que usar trucos así. Usamos la verdad. ¿Qué más vemos? Mira 2 Corintios
4, como Pablo habla a los corintos. En 2 Corintios 4, versículo 1, por lo cual Teniendo
nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido,
no desmayamos. Antes bien, renunciamos a lo
oculto y vergonzoso, no andando con astucia, como hablé de aquellos
maestros falsos. ni adulterando la palabra de
Dios. Esta palabra adulterando. Viene
del mercado de aquel tiempo. Los vendedores de vino en aquel
tiempo. Para ganar más dinero. No vendían vino en total. Añadieron un tantito de agua. Ajá, adulterando su producto. Los que andan aquí vendiendo
drogas, ¿qué hacen ellos? Toman su droga y luego añaden
posiblemente polvo de azúcar o algo así para expandir su producto. Eso es adulterando y no tenemos
el derecho de adulterar la palabra, de añadir algo que posiblemente
lo haga más pasible, más suave. Vemos alrededor hoy en estos
tiempos con el avance de ideología de género, Hay iglesias ya diciendo
pues no es no es malo portarse así. Podemos aceptar a los homosexuales
aún a los aún más perversos. Porque somos amables aquí creemos
en el amor de Dios. Queremos hablar del amor de Dios. Eso es adulterar la palabra. no adulteramos, no usamos engaño. Sino que según fuimos aprobados
por Dios para que se nos confiase en el Evangelio, así hablamos. no como para agradar a los hombres,
sino a Dios que prueba nuestros corazones. Nuestro Evangelio
no es para agradar a los hombres. Hay suficientes grupos que hacen
eso. Déjalo a los partidos políticos
agradar a los hombres. Nuestra tarea es compartir el
Evangelio y el Evangelio puro, y que es que Cristo salva pecadores. Y llamamos a personas a arrepentimiento
y fe en Él y en Él solo. Hermanos, yo ni cubrí la mitad
de mis notas hoy. Hermanos, ¿qué tipo de evangelio
has creído? ¿Estás confiando en algo que
hiciste tú o estás confiando en Cristo mismo? ¿Estás confiando
en tu fe y no en Cristo mismo? Hay muchos
que están en aquella condición confiando en algo que ellos han
hecho. Es Cristo quien salva. Oh, por favor, escudriña tu propio
corazón hoy a ver si es realidad en tu vida. Ha cambiado tu corazón,
Dios. Tienes diferente dirección de
tu vida. Oremos. Oh, señor, toma tu palabra
hoy. Úsala. Para llamar a tus ovejas. Gracias, señor, por salvación
en Cristo y Cristo solo. En su santo nombre, amén.
Encargados con el Evangelio
Series Tarapoto, Peru
| Sermon ID | 5272323232042 |
| Duration | 39:12 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Thessalonians 2:1-8; 2 Corinthians 4:1-6 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.