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Libro de los Hechos, capítulo
18. Hemos llegado a este versículo donde dice, vamos a ver del 1
al 8. El apóstol Pablo ahora llega
a Corinto y dice, después de estas cosas, Pablo salió de Atenas
y fue a Corinto. Y halló un judío llamado Aquila,
natural del punto, recién venido de Italia con Priscila, su mujer,
por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen
de Roma. Fue a ellos, y como era del mismo oficio, se quedó
con ellos y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer
tiendas. Y discutía en la sinagoga todos
los días de reposo, y persuadía a los judíos y a griegos. Y cuando
Silas y Timoteo vinieron a Macedonia, Pablo estaba entregado por entero
a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que
Jesús era el Cristo. Pero oponiéndose y blasfemando
éstos, les dijo, sacudiéndose los vestidos, vuestra sangre
sea sobre vuestra propia cabeza, yo limpio desde ahora me iré
a los gentiles, y saliendo de allí se fue a la casa de uno
llamado Justo, temeroso de Dios. la cual estaba junto a la sinagoga. Y Crispo, el principal de la
sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa, y muchos de los
corintios, oyendo, creían y eran bautizados. Nada más hasta ahí,
hermanos. Después de que el apóstol Pablo
ha predicado el evangelio en la ciudad de Atenas, A los filósofos,
según el contexto en el capítulo 17, versículo 18, dice algunos
filósofos de los epicúreos y de los estoicos, ahora él hace un
viaje de aproximadamente 80 kilómetros, es decir, de Atenas a Corinto
hay una distancia de aproximadamente 80 kilómetros, y llega a una
ciudad que es la ciudad de Corinto. Y en aquella época esta era una
ciudad muy, muy importante. No se sabe exactamente el número
de habitantes específico que tenía la ciudad, pero hablando
de ciudadanos registrados, eran más de 200.000 y creyendo y contando
los esclavos, se cree que aproximadamente había 700.000 personas. Entonces
es una ciudad muy grande. Corinto era la capital de lo
que es conocido como Acaya. La ciudad de Corinto antes había
sido destruida en el año 46 a.C. por los romanos y 100 años después,
Julio César reconstruyó la ciudad y la hizo una colonia romana. La ciudad superaba la importancia
de Atenas por su ubicación. Si ustedes alguna vez han visto
un mapa, ustedes se van a dar cuenta que esa ciudad está en
un ismo, lo mismo que es el ismo de Panamá, un lugar muy estrecho
donde ya unos ingenieros que hicieron el canal de Panamá hicieron
otro canal ahí a un lado en Corinto. Y es un puerto, es un lugar donde,
en lugar de dar una gran vuelta al continente, puedes cruzar
de un lugar a otro en barco. Y eso ayuda a la economía y trae
grandes bendiciones, pero también trae grandes problemas. Todas las ciudades que tienen
gente transitoria que no vive ahí, desafortunadamente no es
una buena ciudad. Y nosotros tenemos un ejemplo
aquí en Tijuana. En Tijuana usted va a encontrar
muchos negocios que son para transeúntas, para gente que va
a estar ahí por uno o dos días de pasada. Y muchos de esos negocios
no son buenos negocios. Esta ciudad era conocida principalmente
no solo por su comercio, sino que era una ciudad que era conocida
por su vileza y su perversidad y corrupción moral, de tal modo
que si alguien quería señalar a alguien como inmoral, le decía,
eres un corinto. o estás viviendo una vida acorintiada,
o vamos a ser una corintiada, es decir, vámonos de jerga a
vivir una vida inmoral. Y ese era el vocabulario que
se utilizaba. Campbell Morgan, el predicador,
dice, era proverbial por su libertinaje. Los hombres de la época, cuando
deseaban describir la corrupción total, decían, vive como en Corinto. O sea que la fama era una fama
parecida, por decirlo de esta manera, a la de Las Vegas. Otro
comentarista bíblico dice La religión era demasiado vil para
discutirla públicamente. Ninguna lengua decente podría
describir qué ocurría bajo el nombre de la religión. Y esto
lo decían porque El lugar era un lugar donde no solamente había
falsas filosofías y muchas deidades, sino que era una ciudad donde
se encontraba un templo a la diosa Afrodita, el cual tenía
mil sacerdotisas prostitutas que descendían a la ciudad en
búsqueda de adoradores a Afrodita. Entonces ustedes podrán tener
ahora una idea de la gran, la gran, gran inmoralidad que existía
ahí. El pastor comentarista Harsher
Ford escribió y dice, Corinto era un maravilloso centro comercial,
también el centro deportivo del mundo antiguo. El boxeo, las
carreras pedestres, el lanzamiento de disco y muchos otros juegos
eran practicados por cientos de personas y presenciados por
otros miles. Entonces, empiece a ver cómo
es la ciudad. La ciudad tiene un templo de
idolatría inmoral. La ciudad tiene un puerto donde
marineros de otros lugares pasan y vienen a las prácticas de la
ciudad de Corinto. La ciudad tiene un centro, por
decir así, deportivo. Entonces, tiene todos los entretenimientos
que un turista está buscando. Pero lo que más se destaca en
esto es que la inmoralidad es tan grande que cuando Pablo escribe
la Carta a los Corintios en el capítulo número 5, él dice que
hay tal inmoralidad entre los corintos que ni siquiera aún
se menciona entre los incrédulos. O sea, la inmoralidad había penetrado
todos los ámbitos. Estaba en todo lugar. Y Lucas
aquí lo que hace es declarar la presencia de Pablo en Corinto
y Pablo llega a esta ciudad con el propósito de predicar el Evangelio. No tiene ninguna otra razón.
Entonces, el versículo número uno del capítulo número dieciocho,
vemos en los versículos uno al tres, los colaboradores de Corinto. Ahí Pablo llega a la ciudad y
se encuentra con una pareja, un hombre judío que es descrito
aquí en el versículo número dos, donde dice, y halló un judío
llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila,
su mujer. Estos son los compañeros de Pablo
en el ministerio en Corinto, porque Pablo y Silván, porque
Timoteo y Silván no se habían quedado en Atenas. hasta que
más adelante vamos a ver que ellos llegan. Entonces comienza
diciéndonos Lucas después de estas cosas. Y la pregunta es
¿de qué cosas? Bueno, de lo que acaba de ocurrir
en el capítulo 7 en Atenas. Pablo se va de Atenas y se dirige
a Corinto y llega con el propósito de predicar el evangelio. No tiene ninguna otra cosa en
mente Pablo, sino llegar y predicarles el evangelio a los corintios.
La iglesia de Corinto Entonces se nace con la primera visita
de Pablo a esta ciudad en el capítulo 18, verso 1. Y según
el versículo 12 al 17 de este capítulo 18, Pablo se presenta
al tribunal del procónsul romano Galeón y Apolos también estaba
activo en Corinto. Y dirige las dos cartas, de acuerdo
a 1 Corintios 1.2 y 2 Corintios 1.1, A los creyentes de Corintios,
y ustedes estudian las observaciones de estas cartas, se dan cuenta
que hay muchos problemas. Uno de ellos es la inmoralidad,
las divisiones, el partidismo, las divisiones, y una serie de
problemas grandes. Pero bueno, Pablo llega a Corintio
y tiene ayuda. ¿A quién conoce ahí, según esos
versículos, el versículo 2? A una pareja de un hombre llamado
Aquila y una mujer llamada Priscila. Estos dos personajes son importantes
porque se mencionan, hermanos, seis veces en las epístolas del
Nuevo Testamento. Y quiero llevarlos a una mención
que creo que expresa, en pocas palabras, quiénes realmente eran
Priscila y Aquila. Y esta es una pareja la cual
creo que toda pareja hace bien en observarlos a ellos. Dice
el versículo Romanos 16, 3. Saludad a Priscila y Aquila,
y escuche esto, mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron
su vida por mí, a los cuales no solo yo doy gracias, sino
también todas las iglesias de los gentiles. Ustedes ven en
qué alta estima tenía Pablo a estos dos. Él los describe a ellos
como colaboradores en Cristo Jesús. Algunas versiones en inglés
dice que ellos estuvieron dispuestos a arriesgar sus cuellos, es decir,
sus propias vidas. Y esto es importante porque es
una pareja en el Nuevo Testamento que nosotros los casados debemos
de imitarlos a ellos en el sentido de ser colaboradores en el Evangelio. Eso es algo importante. Los hombres
y las mujeres en las iglesias, los esposos, ellos deben de vivir
juntos como colaboradores del evangelio. Hay muchas parejas
en el Nuevo Testamento, pero no todos somos los ejemplos.
Por ejemplo, tenemos en Hechos capítulo número 5 a los que a
los que venden la heredad y mienten. Y obviamente nadie quiere invitarlos
a ellos. Pero acá tenemos a esta pareja
que es digna de ser imitada. Y en lo que Pablo lo menciona,
los considera como colaboradores. Ellos son personas que han arriesgado
su vida por el Evangelio juntamente con Pablo. Aquí la dice la Escritura
que era un judío que procedía del Ponto, una provincia situada
en el noreste de Asia Menor, a orillas del Mar Negro en Bitinia. Su esposa Priscila era probablemente
una ciudadana romana, al igual que Pablo, y ellos eran tenderos. Era gente que se dedicaba a hacer
tiendas. En ese tiempo había solo dos
materiales con los que se hacían las tiendas. Uno de ellos era
el cuero de animales y el otro era el pelo de chivo o de cabra. donde lo preparaban para hacer
una especie de tela que era sumamente durable. Y por esa razón, Pablo
y estos hermanos, esta pareja, conocían el trabajo. Ese era
el, como se dice en inglés, el trade, el oficio, perdón. Versículo
3. Y como eran del mismo oficio,
se quedó con ellos y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos
era hacer tiendas, hacer tiendas. En inglés hay una frase que se
le llama tentmaker, hacedor de tiendas, y es una referencia
a los pastores que trabajan predicando el evangelio sin recibir un sueldo,
puesto que tienen una profesión. Por ejemplo, cuando alguien va
a China, y en China trabaja como un profesor de inglés, Está como
profesor de inglés para suplir para su vida, pero en realidad
está para predicar el evangelio. A eso se les llama Ten Makers. La idea es que se autosostienen
con el oficio que ellos tienen. Y el apóstol Pablo, vemos aquí
que llega a Corinto. Aquí no hay una iglesia, aquí
no hay creyentes, esos son los únicos creyentes que se encuentran.
Y por lo tanto, él vive de su trabajo junto con Priscila y
Aquila. Y esto le produce a él un gran
gozo, hermanos, porque se ha encontrado con dos hermanos que
conocen el Evangelio y están dispuestos a trabajar juntamente
con él. Esto es sumamente importante.
Noten ahí que nos dice también el versículo que ellos se habían
ido porque Claudio había ordenado que todos los judíos salieran
de Roma. Y Pablo va hacia ellos. Priscila
aquí se destaca como una de las grandes damas del Nuevo Testamento,
dice un comentarista bíblico, y siempre representada en el
ministerio, en equipo con su marido. Y hermanos, de las seis
veces que se menciona esta pareja, cuatro veces se menciona a ella
primero. Y hay una discusión aquí donde
una de las razones por las que se menciona ella primero es porque
se cree que ella era una persona muy importante en la sociedad
y que todo mundo la conocía y que el acceso a los lugares para
predicar el evangelio muchas veces fueron dados por ella porque
ella conocía a personas de influencia y esa es la razón por la que
de estas seis veces cuatro se menciona primero ella en la lista.
Cualquiera que sea la razón, El Espíritu Santo, inspirando
a los autores del Nuevo Testamento, la pone a ella en primer lugar
en esas cuatro ocasiones. Y es evidente que estos creyentes,
al conocer a Pablo ahí, se unen por su deseo de predicar juntos
el Evangelio. Ahora, dice ahí que ya lo vimos
que eran del mismo oficio. Y posiblemente, como ya lo mencioné,
hacían tela, tiendas o también artículos de cuero. Es muy posible. No se sabe exactamente si solo
se limitaban a esta parte de las tiendas o también hacían
otros tipos de artículos de cuero. En las cartas del apóstol Pablo
siempre vemos que escribió sobre su ocupación y parecía que él
era un hombre muy orgulloso en el sentido de su autosuficiencia
cuando los creyentes no pudieron enviarle para la ofrenda. Vamos
a ver algunas partes de la escritura. Vean en 1 Corintios, ahora dije
que era un hombre orgulloso, no lo quise decir en el sentido
negativo de la palabra, sino en el sentido positivo. 1 Corintios
capítulo número 4, en el versículo número 12. 1 Corintios 4, 12. Dice, nos fatigamos trabajando
con nuestras propias manos. Nos maldicen y bendecimos, padecemos
persecución y la soportamos. Pero fíjese lo que dice ahí.
Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos. ¿Alguna
vez se ha puesto usted a pensar En aquellos hombres que están
en el campo misionero, que están en países donde no se permite
evangelizar y que por fuerza ellos tienen que llegar con un
oficio y con ese oficio se autosostienen y trabajan largas horas en su
oficio donde suplen su necesidad y se fatigan y luego trabajan
otra cantidad de horas evangelizando, predicando el evangelio a la
gente que conocen. Creo que es bueno orar por aquellos que ni
siquiera conocemos sus nombres. por aquellos que están lejos,
por aquellos que están trabajando. Y esto nos muestra por qué Pablo
tenía este deseo, perdón, este gusto de poder decir, nosotros
hemos trabajado para nosotros mismos. Primera de Tesalonicenses
2.9. Primera de Tesalonicenses 2.9.
Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga.
Como trabajando de noche y de día para no seros gravosos a
ninguno de vosotros os predicamos el evangelio de Dios. Noten ahí
que él está tratando con un problema de algunos que no querían trabajar
y él dice nosotros les dimos ejemplo. Y cuando estuvimos entre
vosotros, entre ustedes, trabajamos de noche y de día. Había una
gran fatiga en el trabajo de Pablo. En segunda de Corintios,
en el capítulo número 11, en el versículo número 7, 2 Corintios
11.7. Esto es importante que nosotros
lo tengamos claro en nuestras mentes porque vamos conociendo
la mente del apóstol y esto nos ayuda a entender sus cartas.
2 Corintios 11.7. Dice el versículo, porque yo,
porque yo humillándome a mí mismo para que vosotros fueseis enaltecidos
por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de Balde. Él
está predicando el evangelio y él hace su humillación como
un esfuerzo, como un trabajo para predicarles el evangelio
a ellos. Y el punto aquí es en ese predicado
de Valde hacia la pregunta. Ahora ya hemos visto en esos
primeros tres versículos la llegada de Pablo a Corinto. Ya hemos
visto los compañeros que encuentra y ahora teniendo sus compañeros
en los versículos cuatro al seis, él se dedica fielmente a la predicación
del evangelio en Corinto. Vean los versículos cuatro al
seis. El versículo número cuatro nos dice que Pablo era consistente
en donde predicaba, porque dice ahí, y discutía en la sinagoga
todos los sábados y persuadía tanto a judíos como a griegos.
Noten ahí que Lucas está describiendo una consistencia de Pablo. Hace un momento mi esposa me
estaba contando, habló con una hermana que se congregaba aquí
hace algunos años Y le estaba diciendo que en su congregación
salen a evangelizar todos los sábados. Y está hablando de consistencia. Bueno, aquí Pablo los sábados
también iba a la sinagoga. Discutía en la sinagoga todos
los sábados. Y él persuadía tanto a judíos
como a griegos. Ya hemos visto en otras ocasiones,
en este contexto, que Pablo discute en las sinagogas. Esta palabra
discutir ya la estudiamos y vemos que se menciona 17 veces en el
Nuevo Testamento y que de estas veces que se menciona en el Nuevo
Testamento, la mayoría de ellas se encuentra en Hechos y significa
aplicar persuasión, discernir, tratar de convencer a alguien
de un punto que se está argumentando. Y un ejemplo de esto, vayan conmigo
a Hechos 19, 8. Está el uso, una vez más, de
la palabra. Hechos 19, versículo número 8
y versículo número 26. Hechos 19, 8 y 26. Y entrando
Pablo en la sinagoga, habló con Denuedo por espacio de tres meses,
y escucha esto, y discutiendo y persuadiendo acerca del reino
de Dios. Versículo 26 ahora. Pero ve,
pero veis y oís que este Pablo, no solamente en Éfeso, sino en
casi toda Asia, ha apartado a mucha gente con persuasión, diciendo
que no son dioses los que se hacen con las manos. Increíble. Era un hombre que tenía todo
el propósito de persuadir a las personas. Estábamos en una ocasión
en la casa de uno de ustedes, teniendo un estudio bíblico,
y un familiar que estaba visitando me dijo, ¿estás tratando de convertirme? porque llegaba todos los viernes
al estudio bíblico. ¿Estás tratando de convertirme?
Digo, tienes seis meses viniendo y no te has dado cuenta que ese
es el propósito. Sí, quiero que conozcas a Cristo. Quiero que vengas al conocimiento,
a la fe en el Señor Jesucristo. Y ese es el propósito nuestro. Cuando hablamos con una persona,
hermanos, no les damos el evangelio como para informarles el resultado
del juego de fútbol. O el clima, oh muy buenos días,
mira te cuento que hoy la temperatura va a estar a tantos, un día ideal
para la playa, que tengas un buen día. No, queremos persuadirlos
a que se conviertan, a que se arrepientan de sus pecados, que
vengan al Señor Jesucristo. El día de ayer me hicieron una
pregunta y me dijeron yo sé que la Biblia es la palabra de Dios
pero cuando yo la leo no tengo fe y simplemente creo que son
historias de judíos y que solamente les deben de importar a ellos
y no a mí. ¿Qué me aconsejas? Creo que te arrepientas de la
dureza de tu corazón porque toda la escritura es inspirada por
Dios y es útil para enseñar para corregir, para reduir, para instruir
en justicia, a fin de que el hombre de Dios esté enteramente
preparado para toda buena obra. ¿Qué te queda a ti sin la palabra
de Dios? Nada. Que venimos del chango y que
no existe Dios. ¿No? Eso es lo único con lo que
nos vamos a quedar. ¿No es así? Eso es. Entonces tienes que arrepentirte
y creer en el Señor Jesucristo. Pablo está persuadiendo. Pablo no solo quiere persuadir
a los judíos sino también a los gentiles. Vean ahí en nuestro
versículo hermanos como él dice ahí en el versículo número 4
y discutía en las sinagogas todos los días de reposo y persuadía
a judíos y a griegos. O sea, a todos. ¿Para quién es
el evangelio hermanos? Para todos. ¿Quién necesita el
evangelio? Todos. ¿Cómo le predico al evangelio
a los judíos y a griegos? De la misma manera. De la misma
manera. Yo entiendo que existe algo que
se llama contextualización. Y cuando uno va a un país que
no conoce, hay ciertas cosas que uno puede hacer y ciertas
cosas que no puede hacer, que son culturales. Pero cuando se
llega al punto del evangelio, Esa persona a quien se le predica
es pecadora. Necesita arrepentirse. Necesita
entender que hay un solo Dios. Que hay un solo mediador entre
Dios y los hombres. Y que si esa persona no se arrepiente
y cree en el Señor Jesucristo, no será salva. O sea, el Evangelio
es el uno para todos. Obviamente, resguardando algunas
cuestiones culturales que quizás son importantes. No se me viene
a mi mente ninguna, porque yo no soy experto en estas cosas,
ni he jamás sido al campo misionero. Pero los que han estado en el
campo misionero conocen de estas cosas. Ahora, hermanos, nosotros
podemos aquí ver que el deseo de Pablo era de predicarle a
todos, de convencerlos a todos, de ganarlos a todos. Esta es
una mente bien definida, porque este es el propósito del Evangelio.
La Escritura dice que Dios no quiere que nadie perezca, sino
que todos procedan al arrepentimiento. Y aquí nos hacemos una pregunta. ¿Es horas por los perdidos? ¿Es tu oración constante por
los que no conocen a Cristo? ¿Tienes una lista de oración
por los que no conocen a Cristo? ¿Estás trazando un plan para
hablarle a aquellos que no conocen a Cristo? Uno tiene que pensar
qué es lo que va a hacer. Tiene que ser intencional. Les
doy un ejemplo. Supongamos que usted tiene en
otro país un amigo de la niñez, que ya es un hombre adulto, que
quiere evangelizarlo, que han vuelto a tener un contacto, que
es profesor de una universidad, que es un licenciado, que es
un abuelo, lo que sea. Uno tiene que pensar la forma en cómo hacerle
llegar un material, ya sea de lectura, un material ya sea de
audio, que pueda apelar con el Evangelio para que se arrepienta
y crea en el Señor Jesucristo. Y llamarle y preguntarle, ¿leíste
lo que te mandé? ¿Escuchaste lo que te envié?
Con ese propósito insistente. La persona que me predicó el
Evangelio a mí me daba cassette, me dijo, mire, escuche esto.
Yo no los escuchaba, yo amontonaba los cassettes y no los escuchaba. Y un día me dio por escucharlos
y nunca le decía que los estaba escuchando, pero siempre le estaba
diciendo, lo escuchó. ¿Y qué piensa de lo que escuchó?
¿Y qué va a hacer con lo que escuchó? O sea, enfadoso, hermanos. Persistente. Y así es lo que
vemos la actitud de Pablo aquí con estos, en este lugar. En
el versículo número 7, nos dice que Pablo era valiente en cuanto a lo que él predicaba.
Él era un hombre valiente en cuanto a quien le estaba predicando
el Evangelio. Noten lo que dice el versículo
número 5. Y cuando Silas y Timoteo vinieron a Macedonia, aquí hay
una palabra clave y es la siguiente. Pablo estaba, ven la palabra
que sigue ahí, entregado por entero a la predicación de la
palabra, testificando a los judíos que Jesús es el Cristo. Pablo fue fiel en la predicación
de la palabra de Dios en Corinto. Pablo fue fiel con la palabra
de Dios en la ciudad de Corinto. Él proclamó fielmente la predicación
del Evangelio a todos los que estaban ahí en esa ciudad, porque
ahí había gran pecado, gran maldad, gran corrupción en esa ciudad.
Y Lucas nos dice que llegaron sus amigos, sus compañeros, Silvano
y Timoteo, y ahora el equipo ya no son solamente tres. Son
cinco, y los cinco son bravos, hermanos. No eran cualquier cinco. Era como, no recuerdo en qué
olimpiadas, Estados Unidos barrió con el básquetbol, pero estaban
cinco de los mejores jugadores casi de todos los tiempos. Y
decían ese grupo, los fantásticos cinco. Bueno, aquí tenemos otros
fantásticos cinco que son probados en el Evangelio. Esto es importante,
hermanos, cuando hay gente que ya ha sido probada. ¿Se recuerdan
lo que le pasa a Pablo con el sobrino de Bernabé, Marcos, en
el primer viaje? Se echó para atrás, ¿no? Y Pablo
dice, no, este no, este yo no me lo llevo a este, este retrocede. Pero tiene a Timoteo, que es
un hombre maduro ya, tiene a Silvano, quien está... Silvano es un hombre
maduro y Timoteo es un hombre joven que está preparando. Y
aquí Pablo, ahora él tiene cuatro personas que están respaldándolo
en oración, en ánimo, en la predicación del Evangelio. Pablo estaba por
decir, perdón la palabra coloquial, envalentonado. por el apoyo,
por decirlo así. Pero en realidad estaba lleno
del poder del Espíritu de Dios. Herschel Ford, William Herschel
Ford, dice algo que a mí me tocó mucho cuando lo leí. Dice, nada
en el mundo ayuda tanto a un pastor como saber que los hombres
buenos de su iglesia están con él. Nada. le duele tanto como saber que
algunos de los que se supone que deben ayudarle están criticándole
y apañalándole por la espalda. La llegada de Silas y Timoteo
habrían hecho maravillas por Pablo. Un poco de ánimo puede
llegar muy lejos. Él ya estaba animado por los
dos compañeros que tenía que Dios le había prometido proveído
y conoció ahí. Pero ahora tiene estos otros
dos que son probados y conocidos por él. Y ahora Pablo está listo
para seguir predicando y está enfocado. ¿Se recuerdan la palabra
que les mencioné aquí en el versículo número 5 donde dice Pablo estaba
entregado? Esta palabra es una palabra muy
importante porque tiene que ver con el fortalecimiento que el
Espíritu de Dios da Es con una determinación que hay en la persona
Lucas nos dice aquí que Pablo está siendo impulsado por el
Espíritu de Dios para proclamar el Evangelio Y la Escritura nos
ordena hermanos que en Efesios 5.18 que seamos llenos del Espíritu
Santo En Efesios 6.18 dice que oremos en el Espíritu Santo Y
vemos aquí a Pablo que él está con toda la determinación en
el espíritu. Entonces el valor de Pablo para
testificar ante los judíos acerca del Señor Jesucristo no provenía
de una resistencia personal, hermanos. no provenía de una
resistencia personal porque más adelante vamos a ver que Dios
le habla en visión en el capítulo 18 verso 9 y dice entonces el
Señor dijo a Pablo en visión de noche no temas sino habla
y no calles ¿por qué le dice que no tema? porque temía la
tentación de temer al enemigo ahí estaba Pero entonces Pablo
está entregado por completo. Y la palabra esta, estar entregado
por completo, tiene que ver con atestiguar, con protestar seriamente,
con acusar algo, con testificar en contra de algo, con atestiguar
algo. O sea, él está entregado por
completo Con la Palabra de Dios y si ustedes observan el versículo
como culmina, es una predicación cristocéntrica. Vean ahí hermanos. Testificando a los judíos, versículo
5 al final, que Jesús era el Cristo. Este era el mensaje de
Pablo. Ya leímos en la lectura de 1 Corintios capítulo 1 que
Pablo dice que cuando estuvo entre ellos no se propuso saber
ninguna otra cosa sino a Jesucristo y a este crucificado. ¿No es
así hermanos? ¿Cuánto hay aquí para aprender
de Pablo? Versículo 6 Pablo era claro en
lo que él predicaba porque nos dice, pero cuando se lo pusieron
y blasfemaron sacudió sus vestiduras. Lucas aquí nos está diciendo
y nos habla de la oposición de los judíos de Corinto. Dice que
unos se opusieron a él y blasfemaron contra el Señor Jesús. Esta palabra
oponerse significa simplemente ponerse en contra de alguien. Es decir, oponerse, resistirse. Y esto fue lo que hicieron, se
le resistieron a Pablo. Ellos se les resistieron así
como el enemigo resiste en una batalla. No les gustaba el mensaje
de que Jesús es el Cristo y lo mostraron a Pablo que no les
gustaba. Ellos se pusieron contra Pablo,
levantaron batalla contra Pablo y estaban listos para actuar
contra Pablo. Ellos se oponen. No solamente
se oponen sino que manifiestan su oposición blasfemando. Posiblemente hablaron mal del
nombre de Cristo. Posiblemente hablaron mal de
la predicación de Pablo. Posiblemente dijeron cosas contra
Pablo. Pero ellos estaban yendo contra
Dios. La palabra blasfemar significa
especialmente hablar impiamente. Significa difamar, injuriar,
hablar mal. Y obviamente esos judíos en la
sinagoga no hablaban contra Jehová, contra Yahweh. Ellos estaban
hablando mal contra Pablo y contra Jesús, puesto que eran judíos. Lucas nos dice ahí qué es lo
que Pablo hace. Va en el versículo número 6.
Sacudiéndose los vestidos, dice. Les dijo sacudiéndose los vestidos.
¿Qué les dijo? vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza,
yo limpio desde ahora me iré a los gentiles. John MacArthur
escribe aquí lo siguiente. Los judíos que regresaban de
las tierras gentiles acostumbraban sacudir el polvo gentil de sus
sandalias, un acto que se convirtió en un símbolo de su odio hacia
los no judíos. El acto de Pablo simbolizaba
un rechazo a los judíos, un acto exasperante para ellos por parte
de los suyos. También mostraba una aversión
a la blasfemia de los judíos que no querían reconocer a Cristo. No quería que el polvo de la
sinagoga donde había tenido lugar la blasfemia se pegara a sus
ropas. Esto es tremendo, ¿no? Y hermanos,
esto es lo que nosotros mismos debemos de hacer cuando vamos
a un lugar y predicamos el Evangelio y una persona blasfema contra
el Evangelio. Tenemos que sacudirnos el polvo
e irnos. No tenemos por qué más estar
ahí. Pablo responsabilizó aquí por completo a sus opositores
de blasfemar contra Cristo y rechazar el mensaje del Evangelio. Ellos
son responsables. Y se les debe de hablar con esa
claridad de que son responsables. Entonces Pablo fue muy claro
en su determinación. Les dijo a ellos, vuestra sangre
caiga sobre vuestras propias cabezas. Yo estoy limpio. No
tengo ninguna culpa. Pablo no tenía una conciencia
a la cual Dios le acusara. No les hablaste del evangelio.
No les dijiste la verdad. Deberías de haberles hablado.
La pregunta ahora, pensando en esto, hagámonos una pregunta
nosotros. ¿Hemos estado en lugares donde deberíamos de haber hablado
del evangelio y no lo hablamos? ¿Nos va a culpar Dios por no
haberle hablado a ciertas personas que Dios nos proveyó el lugar,
la oportunidad, el tiempo y aún así no nos atrevimos de hablar
a las personas? Tenemos que estar seguros de
que estamos limpios de la sangre de todos los hombres. de todos. Cuando vea la oportunidad de
predicar el evangelio a una persona, asegúrese de irse de ese lugar
limpio de la sangre de la persona y no culpable de la sangre de
esa persona por no haberle hablado del evangelio de Cristo. Porque
estamos bajo esa responsabilidad. Necesitamos ser claros con nuestras
respuestas. Pablo fue muy claro con su respuesta.
Y aquí Pablo responsabiliza a estos hombres y les dice que su sangre
caiga sobre sus cabezas. En el versículo número 6, noten
ahí hermanos, dice, yo limpio, desde ahora me iré a los gentiles. Ya no más va a estar en la sinagoga,
ahora él se va a salir de entre los judíos y se va a ir solamente
a hablarle a los gentiles. A partir de ese momento él se
va y habla con los gentiles. Y empieza otro tiempo de predicación. Y vemos que Pablo está ahí en el
capítulo, en el versículo número 7, dice, saliendo de allí, se
fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual
estaba junto a la sinagoga. Se cree, hermanos, que esta casa
es la primera casa donde el Evangelio Donde el Evangelio comienza a
crecer y ahí estaba la iglesia de Corintio. Nace en esa casa. Y ahorita vamos a ver algunas
evidencias. Noten, en primer lugar, el nombre
del hermano. ¿Vean cómo dice el versículo
número ahí, hermanos? ¿Se llamaba cómo? Versículo número 7 se llama
Justo. Él es temeroso de Dios y su casa
está junto a la sinagoga. Hay dos, es el mismo nombre,
es el mismo nombre, sí, lo vamos a ver ahorita, más adelante.
Sí, cuando tengan, cuando tengan en manos una Biblia que no es
la Biblia de Reina Valera, que es la nueva Biblia de las Américas
y viene alguna cosa que es un poquito diferente, no, no piensen
en error. Dejemos la pereza a un lado y
estudiemos. Porque los perezosos critican inmediatamente la palabra
de Dios y dicen, error, error, por su ignorancia. Pero todo
tiene una respuesta en las escrituras cuando se busca. Vamos a tratar
de buscar esta. Primera de Corintios. Vamos a
ver los nombres, el nombre de Tisio Justo o Gallo Tisio. Uno de los doce. Primera de Corintios
1, 14. Vayan ahí hermanos por favor. Primera de Corintios capítulo
número uno del versículo número catorce. Soy gracias a Dios de
que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a
Gallo. Pero aquí está el mismo Justo,
porque este Justo se le llama Justo Gallo o Tisio Justo. Vayan ahora al capítulo número
16 del libro de Romanos, en el versículo número 23. ahí nomás
atrás, un poquito atrás, bien cercas, dieciséis veintitrés,
dice, o saluda Gallo, hospedador mío y de toda la iglesia, o saluda
Erasmo, tesorero de la ciudad, y el hermano cuarto. Entonces,
cuando se menciona a Gallo, a Tisio, a Justo, estamos hablando de
la misma persona, de la misma persona. Y es importante ver
que este hombre era un hombre temeroso de Dios, que amaba a
Pablo, amaba el Evangelio, y tuvo valor para dejar que Pablo viniera
a su casa. Ahora ven el versículo número
7, hermanos. Volviendo a nuestro capítulo 18, versículo número
7. Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo
Temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga. Vean la
ubicación de la casa. junto a la sinagoga, un lugar
estratégico. Lo corrió de la sinagoga y Dios
le abre otra puerta a un lado de la sinagoga. Versículo número
8. ¿A quién salvó Dios en Corinto? En el versículo número 8. Vean
los nombres, hermanos. Crispo, el principal de la sinagoga,
creyó en el Señor con toda su casa, Y muchos de los corintos
oyendo querían y eran bautizados. Imagínense a Crispo, el principal
de la sinagoga, no más principal de la sinagoga y congregándose
en la casa de un lado. ¿Se imagina el impacto que eso
tuvo entre los judíos? Tuvo que haber tenido un gran
impacto, pero el Señor convirtió a este hombre. Porque este hombre,
escuchando la predicación del Evangelio, conociendo el Antiguo
Testamento, dijo, esto es así. Esto que se está diciendo es
así. Y la conversión de este líder tan respetado, debió haber
sido una noticia muy dura para la comunidad judía en todo Corinto.
En el nuevo versículo número 8, Se mencionan muchos que no
son nombrados. Vean ahí. Y muchos de los corintios,
oyendo, creían y eran bautizados. Noten ahí, hermanos. Cuando no
se menciona un nombre en las Escrituras, no necesariamente
no es que no sea importante. Simplemente no hay necesidad
de mencionarlo, pero aquí hay muchos que no se mencionan. Ahora
vean esa frase, hermanos, y piense por un momento en ella, qué es
lo que ocurre aquí en esta congregación. Porque dice el versículo, dice,
oyendo creían que eran bautizados. ¿Qué se necesita para que esto
ocurra en la iglesia bautista de Manuel? Que la gente crea
y sea bautizada. Lo que se necesita es que escuchen. ¿Pero cómo van a escuchar si
no hay quien les predique? ¿Ven la conexión? Hay una gran
conexión. Entonces vemos aquí nuestra necesidad,
nuestra responsabilidad de predicar el Evangelio por lo que estamos
observando aquí en este versículo número 8. Ahora, noten que el
versículo número 8 es una nota de un triunfo poderoso de la
palabra de Dios en Corinto. Hay ciudades en este mundo que
dicen, no vayas a esta ciudad en Italia porque dicen que ahí
es la muerte de los misioneros. Si saben que Italia es conocido
como la tumba de los misioneros, hermanos, que la mayoría de los
misioneros que van a Italia mueren sin fruto, la gran mayoría. Hay
lugares en España que no pueden ir los misioneros porque son
ciudades tan, pero tan extremadamente católicas que la gente no los
deja predicar. Y alguno quizás ha dicho, mira,
en Corinto es tanta la inmoralidad y tanta la religión pagana y
tan fuerte el judaísmo que ahí no vayas porque ahí no va a haber
éxito. Sí hubo éxito, hermanos. Pablo predicó y el versículo
número ocho parece una sinfonía que termina en un presto pam,
pam, pam, pam, pam, pam, pam, pam, pam, pam, pam, pam, pam y oyeron muchos y creyeron fueron
bautizados. Termina con una nota hermosa,
es el triunfo de la palabra de Dios. Pero para poder experimentar
el triunfo de la palabra de Dios, es necesario que se predique. De otra manera, no hay absolutamente. No es así. Usted puede tener
un campo muy hermoso, pero si no lo cultiva y planta buena
semilla, de nada sirve. Nomás tiene el campo y puede
soñar todo lo que quiera con ese campo, pero si no lo cultiva
y planta y cultiva lo que ha plantado, no hará cosecha. De
la misma manera, observamos nosotros en esos versículos que Pablo
ha llegado a una ciudad que es una de las peores ciudades, hermanos. Mire, Primera de Corintos es una carta que algunos le llaman
la terrible reprensión, que Pablo está reprendiendo fuertemente
en esta carta, no solo en la primera, también en la segunda.
Pero vemos que el evangelio triunfa, el evangelio es poderoso y podemos
poner nuestra confianza en él y saber que cuando el evangelio
se predica, las personas llegan a creer, se convierten y son
bautizadas. Y esto nos debe dar esperanza
a nosotros, nos debe de instruir a nosotros. Y volvemos a tocar
la misma nota ya y a dar el mismo comercial de la semana pasada.
Ahí hay tratados, hermanos. Llévense a los tratados. Si hay
una oportunidad de un tratado, den un tratado. Como siempre,
muchos de ustedes ya lo hacen, gloria a Dios. Si alguien no
lo ha tratado de hacer, hágalo. Y el nombre del Señor será sumamente
glorificado. Amén. Oramos, hermanos. Nuestro Padre, te damos gracias
por el estudio de tu palabra en esta noche. Te agradecemos,
Señor, que nos has permitido leer tu palabra y leerla. Ahora rogamos, Señor, que lo
que hemos aprendido en ella, que es la perseverancia, la persistencia
de Pablo en la predicación del Evangelio, el valor para predicar,
la dedicación total y completa. Vemos que tiene fruto. Y así
mismo, nosotros queremos rogarte que nos hagas una congregación
que es perseverante en la predicación, que tiene una resolución permanente
de predicar el Evangelio, y que como resultado, tú nos desfrutes.
Señor, te rogamos estas cosas en el nombre de Cristo Jesús.
Amén. Amén. Dios les bendiga, hermanos.
El Evangelio Llega a Una Ciudad Corrupta
Series Hechos
| Sermon ID | 52324646426888 |
| Duration | 48:10 |
| Date | |
| Category | Midweek Service |
| Bible Text | Acts 18:1-8 |
| Language | Spanish |
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