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Primera Carta a los Tesaronicenses,
capítulo 5, versículo 23 al 28. Y que el mismo Dios de paz os
santifique por completo, y que todo vuestro ser, espíritu, alma
y cuerpo, sea preservado, irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual
también lo hará. Hermanos, orad por nosotros. Saludad a todos los hermanos
con beso santo. Os encargo solemnemente por el
Señor que celesta carta a todos los hermanos. La gracia de nuestro
Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén. El título del mensaje es
un último anhelo por la santificación de la iglesia. Un último anhelo
o un último deseo. Y la idea exegética que el apóstol
Pablo nos trae aquí es su anhelo por la iglesia, una iglesia santificada,
una iglesia que madure y crezca. Pero también él añade algunas
peticiones a sus queridos hermanos. Él expresa su anhelo por ellos,
pero también le pide a ellos, oren por nosotros. Vamos a estar viendo esta idea
en dos puntos. El primero, anhelando la santificación de la iglesia.
Y el segundo, peticiones finales a los hermanos. Nosotros, amados
hermanos, hemos estado viendo la exhortación a que mantengamos
el orden bíblico y práctico. hermanos una de las cosas que
tristemente las iglesias están haciendo al día de hoy es que
se separan del orden bíblico y se preguntan qué es lo que
funciona qué fue lo que hizo fulanito que llenó la iglesia
vamos a hacerlo no se preocupan por el orden bíblico quieren
resultados quieren una iglesia llena quiero una iglesia una
mega iglesia pero Para eso muchas veces tenemos que sacrificar el orden bíblico,
sacrificar la iglesia, sacrificar la práctica piadosa del temor
a Dios. Hoy vamos a ver, amados hermanos,
que esto, o mejor dicho vimos en el mensaje anterior que esto
no era necesario, pues la iglesia rebosa de vida cuando esta practica
la sana doctrina. Hoy veremos el gran deseo que
continúa Pablo, un deseo ferviente para que la iglesia sea santificada,
para que Dios la siga capacitando, preparando. Y aún él concluye trayendo algunas
peticiones a esos hermanos. Veamos nuestro primer punto.
Anhelando la santificación de la iglesia. Versículo 23. Leo. y que el mismo Dios de paz os
santifique por completo. Esa primera parte vemos allí. Que el deseo de Pablo es que
Dios, es decir, el Dios de paz, el Dios de nuestro, nuestro Dios,
ponga quien es el que pone en nosotros el querer como el hacer
por su buena voluntad, como dice filipenses 2 13 ese mismo dios
continúe su obra en nosotros nadie hace la obra en la iglesia
nadie hace la obra en el creyente sino dios es dios que la hace
dios usa medios dios puede usar a los pastores dios puede usar
a los hermanos dios puede usar a grandes tribulaciones grandes
aflicciones para santificar a su pueblo pero al final y al cabo
es dios y pablo lo llama el dios de paz el dios de paz o el autor
y promotor de la paz ese mismo que va a obrar en nosotros para
capacitarnos para hacernos madurar es el autor en nuestras vidas
de la paz tenemos paz Tenemos paz, hermanos,
porque Él la ha hecho nosotros a través de Cristo. Pero no solamente
la tenemos por Él, sino que también Él la mantiene y la sostiene
esa paz. Es el promotor de la paz en nosotros. Por lo tanto, la esperanza y
la salvación en Cristo que Dios ha obrado en nosotros es lo que
produce esa paz en nuestras vidas. es lo que produce esa tranquilidad,
es lo que produce esa paciencia en medio de las pruebas, es lo
que produce ese contentamiento, ya sea en la riqueza o en la
pobreza, en la tristeza o la alegría. Estamos hablando del
Dios que es el autor de toda consolación en nuestra alma.
Él pide, Pablo, que el Dios de paz, el Dios de vuestra consolación,
el promotor de la paz en tu vida, el que te trae tranquilidad,
en medio de la aflicción, Él continúa la obra en ustedes.
Y es hermanos hermoso ver cómo Pablo no quita de sus ojos la
gloria, la majestad y la presencia de Dios. No la puede quitar y
no la debemos quitar nosotros. ¿Quién va a obrar en nosotros
hermanos? Es el Dios de paz. ¿Quién nos va a empujar a crecer?
El Dios de paz. y no olvidemos que es el dios
de paz es el dios de paz hermanos que
nos da paz y consolación que nos da contentamiento él es el
que nos trae la aflicción el dios de paz y él nos cura y nos
sana en la aflicción el dios de paz pero pablo dice que es
que pablo expresa en su anhelo que ese dios de paz no santifique
santifique la iglesia hablando de esa obra donde él nos hace
progresar avanzar hermanos el dios de paz que nos ha dado esperanza
en cristo no nos va a dejar tranquilos, estancados ahí, en un hoyo. No. Él nos va a santificar, nos va
a obligar a progresar en la fe, en la esperanza, en el amor.
Nos va a hacer progresar en el dominio propio. Y, queridos hermanos,
Él va a hacer esa obra. Muchos de nosotros llegaremos
al cielo, miren, con el trasero caliente de fuete, fuete, Fajaso, fajaso, fajaso, porque
es la única manera en que nos movíamos. Atento a fajaso. De
lo contrario estábamos ahí parados, haciendo nada, estorbando a los
que venían atrás. Pero Dios, el Dios de paz, nos
va a santificar. Hablando de esa santificación
progresiva, hablando de esa obra del Espíritu Santo en nosotros
para tratar con nuestro carácter. para tratar con nuestro orgullo,
para tratar con nuestra alma, hermano. Él no nos va a dejar
tranquilos. En la oración del apóstol Pablo
en Filipeses capítulo 1, estoy orando para que el Señor os santifique. Estoy orando para que el Señor
os mueva a que hacer más como Cristo. El versículo 23 nos sigue
diciendo y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo sea preservado
irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
En este aspecto necesitamos ser santificados en espíritu, alma
y cuerpo, haciendo el énfasis en todo el ser del hombre. Dios quiere que nosotros progresemos,
hermanos, en lo físico, en lo material. pero también quiere
que progresemos en lo espiritual y por eso él expresa todo esto
tanto internamente como externamente es necesario que usted avance
porque lo interno es para su beneficio pero lo externo es
para el testimonio de lo que están afuera no es lo mismo tener
a un negociante cristiano desordenado Orgulloso a tener un negociante
cristiano humilde y manso como Cristo. Es un testimonio glorioso,
externo e interno. El Dios de paz va a hacer eso
en nuestras vidas. Muchos interpretan este pasaje como si el hombre poseyera dos
elementos espirituales, espíritu y alma. En mi opinión, está hablando
de lo mismo. el espíritu y el alma es la misma
cosa ahora yo lo que sí puedo ver es que el apóstol Pablo está
hablando sobre la multiforme obra que el espíritu o el alma
en uno está haciendo hermanos a veces uno se pregunta y por
qué yo pensé en eso a veces uno dice yo siento que está expresando
eso hermano simplemente una que algo te tocó una brisa que tú
sentiste a veces no lo decimos en algo interno del alma en algo
interno de nuestro corazón pienso que sí pienso que el pasaje más
bien está hablando está hablando del espíritu como
el centro del ser del hombre el centro del ser como cuando
se habla del corazón cuando se habla en la biblia del corazón
o en este caso del espíritu está hablando de todo lo que involucra
a la persona internamente. Pero también cuando se habla
del alma, también se nos hablan de la fuente, como la fuente
de las emociones, afectos y deseos. Y uno dirá, y no es lo mismo,
es lo que yo digo, si es lo mismo. El espíritu y el alma están haciendo
la misma cosa. Ahora, se expresa como si fueran
aspectos diferentes. Mateo 10, 28 nos dice, y no temáis
a los que matan el cuerpo, más el alma no puede matar. Es decir,
en algunas porciones de la Biblia se habla de dos cosas solamente,
de cuerpo y alma. ¿Qué fue lo que Dios hizo cuando
creó a Adán? Tomó polvo, el cuerpo. Y luego
sopló aliento de vida, el alma. Ya, ahí está, dos. Pero en otros
pasajes como este, aparece alma, espíritu y cuerpo. Por lo tanto,
en mi humilde opinión, al hablar de espíritu y alma, está hablando
de lo mismo, pero mirando las diferentes acciones que el alma
realiza en las emociones, como también como el centro del ser
del hombre. Pablo anhela una transformación
interna o externa. Yo creo que a resumidas cuentas,
Pablo Canela es que todo el alma se ha transformado, que todo
el cuerpo se ha transformado, que usted vea su necesidad de
crecer, de sentarse, de memorizar, de leer las escrituras, que usted
vea su necesidad de usted avanzar espiritualmente. Si usted no
ve esa necesidad, usted o está muerto espiritualmente. o usted
necesariamente anda ignorando las cosas que usted necesita
como creyente Pablo anhela una transformación completa para
que dice Pablo dice el versículo 23 sean preservados y reprensibles
Para la venida de nuestro Señor Jesucristo. El final de todo
el comentario es este. El final del deseo del apóstol
Pablo es que a medida que tu alma y tu cuerpo van avanzando
y progresando espiritualmente en la fe en el temor a Dios.
Tú te mantengas irreprensible, sin mancha, la palabra irreprensible
es sin contaminación una hermosa iglesia gloriosa, bella porque
ha sido salvada con la sangre de Cristo y Dios la ha llamado
a la salvación y se mantiene perseverando en esa salvación,
se mantiene sostenido en la gracia de Dios, no está como muchos
que cuando no se sienten bien ya dejan la iglesia, duran cuatro
meses, dos meses, un mes y vienen a la iglesia y tú le preguntas
¿Estaba enfermo? No ¿Y qué tú tenías? No nada,
me quería quedar en mi casa ¿Y tú eres cristiano? ¿Y qué compromiso
tú tienes con el Señor? Y tú eres cristiano. ¿Y qué tipo
de fe la que tú vives? La de los demonios, que no se
someten a la palabra de Cristo. ¿Cuál es la fe que tú tienes?
Sin embargo, amados hermanos, usted vaya conmigo, por favor,
a Efesios capítulo 5, versículo 25, dice maridos amad a vuestras
mujeres así como cristo amó a la iglesia
y se dio a sí mismo por ella versículo 26 para santificarla
es lo que pablo está pidiendo Cristo se dio para santificar
la iglesia, habiéndola purificado por lavamiento del agua con la
palabra, a fin de presentársela a sí mismo una iglesia en toda
su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante,
sino que fuera santa e inmaculada. Miren el propósito de la santificación. Miren el propósito de la obra
de Cristo, de que nosotros seamos una iglesia gloriosa, que seamos
creyentes santificados, preparados para la bondad de Cristo. Hermano,
es como si fuéramos trofeos. Aquí tengo yo a Carolina. Mira mi trofeo. Cristo se la
está mostrando al diablo y al mundo. Mira mis trofeos, yo la
gané con mi sangre. Ella ha sido lavada con la sangre
del Cordero. Mírenla, perfecta, sin pecado. Hermanos, así como
Dios va a presentar a su iglesia, Y ese es el motivo por lo cual
Pablo anhela, desea que la iglesia se mantenga siendo santificada
por Dios. Esa es la oración del apóstol
Pablo. Volvamos otra vez a I Tessinolicense capítulo 5. Ese es el ruego del
apóstol Pablo que Dios os siga santificando, preservando en
santidad, ayudándoles a perseverar, negándose a sí mismo, fortaleciéndose
en el temor del Señor, que Dios os siga capacitando hermanos
para que se mantengan irreprensibles. Para que el día que usted tenga
que testificar usted diga yo he preservado en la fe, no soy
perfecto. He pecado contra mi Dios, pero
Él me ha levantado. Y tú, persevera la fe. Yo persevero la fe. Una iglesia
gloriosa. Pablo mira el día de Jesucristo. Oiga bien, el día de Jesucristo,
las excusas no valen. Cuando Cristo venga a buscar
a su esposa, las excusas no valen. Solamente el que persevera hasta
el fin, ese será salvo. Ay Señor que yo me quede en mi
casa porque me dolía la uña. Solamente que perseveras hasta
el fin, ese será salvo. El único testimonio que tú tienes
de que tú eres un hijo de Dios es eso, la perseverancia. Es
eso, la obra del Espíritu Santo en tu vida. Pablo mira hacia
el día de Jesucristo cuando seremos vestidos, cuando seremos levantados
como trofeos de la gracia. vestidos de su justicia, perfectos,
santificados. ¿Sabe cuándo hará eso? Dios lo
está haciendo ya, ahorita. Nos está santificando, amonestando,
corrigiendo, llamando, diciendo apúrate, muévete, esfuérzate,
sé valiente. Señor, pero es que nadie lo hace.
Pero yo te mandé a ti que lo haga, hazlo tú. Hazlo tú. Romanos capítulo 8 versículo
29 nos dice la palabra porque a
los que de antemano conoció también los predestinó a ser hechos conforme
a la imagen de su hijo para que él sea el primogénito entre muchos
hermanos Y a los que predestinó a esos también llamó. Y a los
que llamó a estos también justificó. Y a los que justificó a esos
también glorificó. Mano, miren la obra del Señor
ahí. Miren la obra del Señor en nuestras vidas. Él nos elige. Él nos llama. Él nos perdona,
nos declara inocentes, nos justifica. Él nos glorifica. Esa es su obra.
Pablo está hablando de la obra del Dios de paz en nosotros.
Y esa obra no se va a detener, hermanos. Va a seguir en nosotros,
avanzando en nosotros, guiándonos, amonestándonos, corrigiéndonos,
hasta que seamos perfectos, sin mancha, sin asruga, sin nada
que nos señalen. En el versículo 24, volvamos
a tesalonicenses, fiel es el que os llama. el cual también
lo hará dice la biblia de las américas la confianza de pablo
descansa no en la iglesia no en los hermanos sino en él en
el fiel oiga cómo le llama fiel es el que os llama que adjetivo
usa de dios qué cualidad qué atributo tiene el señor él es
fiel si tú y yo somos infieles él no él es fiel y él nos llamó
Y él en su fidelidad completará la obra. Él lo hará. Él lo va a hacer. La fidelidad
de Dios se nota en su pacto. La fidelidad de Dios se revela
en el Evangelio de Cristo. En Cristo descansa la fidelidad
del trino Dios. Él produce en nosotros la santificación. Mis queridos jóvenes, ven al
Dios de paz. Entiende el camino del Dios de
paz para ti. El Dios de paz quiere que tú
seas un hombre, una mujer santa. Santa para su gloria. No un impío
con conocimiento, porque el conocimiento envanece. Muchos de nosotros
aquí nos envanecemos. Ah, sí, yo sé eso. Pero tú lo
crees, y tú lo vives, y tú lo practicas. Si tú no lo crees, tú no lo vives,
tú realmente no lo sabes. Tú tienes información que no
te sirve de nada, pero el propósito de Dios es tu santificación.
En el día del juicio, ¿cómo te presentarás delante del Señor?
¿Como parte de la iglesia, hermosa, gloriosa, santificada, o como
los enemigos del Señor, apartado de mí? eso es lo que va a suceder
Pablo clama Señor santifica más y más a tu iglesia prepárenos
para ese gran día prepárenos para que seamos dignos de recibir
las palabras ven ven siervo bueno y fiel en lo poco
fuiste fiel en lo mucho te pondré que seamos digno de este llamado
porque hemos vivido de forma irreprensible Hermanos, aprendemos
de esto que el anhelo de la santificación de la iglesia de Dios es Dios
mismo que la cumple, que la completa por su fidelidad y propósito.
Y tenemos que estar buscando eso en nuestras vidas. Tenemos
que estar buscando eso en nuestra familia. Tenemos que estar buscando
eso en nuestra iglesia, ser santificados, perfeccionados. Vamos a ver nuestro segundo y
último punto. Peticiones finales a los hermanos. Versículo 25, hermanos, orad
por nosotros. Pablo pasa ahora a pedirles en
una forma de despedida de esta carta o de estos hermanos, que
así como él ora por el progreso espiritual de ellos, así como
él pide por la santificación de ellos, Pablo le dice a ellos,
por favor, también ustedes oren por mí. Hermanos, creo que aquí
encontramos una de esas gracias del Espíritu en la vida de este
hombre de Dios. Este es un hombre transparente.
Pablo no tenía miedo de pedirle oración a los hermanos. Hay personas
que ni en el culto de oración piden oración. No quieren que
nadie sepa su vida. Pablo no tiene ese problema.
No tenés el problema con el orgullo, hermano. Era un hombre humilde.
Oren por mí. Clamaba la iglesia. Pidan por
mí. Estamos unidos, hermanos. Nosotros oramos por Pablo para
que Dios le guarde del mal, Dios le dé sabiduría para predicar
la palabra, Dios le santifique también para que él siga progresando
en la fe. Y Pablo ora por nosotros. Pablo
ora por nosotros. Para que seamos santificados,
para que seamos perfeccionados. Y es lo que prácticamente la
iglesia tiene que estar haciendo por su pastor. El pastor orando
por la iglesia y la iglesia orando por el pastor. Para que mutuamente
seamos confortados, santificados. Versículo 26, también él saluda
a todos los hermanos. Saludad a todos los hermanos
con besos santos. En la Biblia Reina Valera dice
con, la Biblia Reina Valera dice con ósculos santos. Hablando
de un beso, a un beso que era algo habitual entre ellos. El
beso era algo normal en el salud de las personas. Y Pablo le dice,
hermanos, saludaos con este afecto entrañable del amor los unos
por los otros. No debemos contentarnos con un
trato frío, debemos más bien mostrar unidad, cercanía santa,
respetuosa unos hacia otros. un abrazo fraternal, un amor
fraternal. Eso es lo que tenemos que estar
mostrando. Hermanos, y Pablo pide o da eso a todos los hermanos
allí. En el versículo 27, él dice o
se encarga solemnemente por el Señor que se lea esta carta a
todos los hermanos. Pablo ruega para que la carta
que ellos habían leído y que había sido para su edificación
y crecimiento espiritual también llegara a otras iglesias. Hermano
Pablo estaba pensando en que las iglesias todas necesitaban
crecer, todas necesitaban ser santificadas. Tal vez una iglesia
no necesitaba crecer en oración porque eran muy fervientes en
oración, pero tal vez otra iglesia sí. Pablo estaba exhortándolo
para que se edificaran, para que usaran los medios de gracia,
en este caso las cartas del apóstol, para edificación. Hermanos y
gracias a Dios, gracias a que estos hermanos hicieron eso,
hoy tenemos la carta de Pablo escrita de su mano. Gracias a
que estos hermanos la copiaron y se le enviaron a otras iglesias,
esas cartas copiadas y recopiadas, hermanos, hicieron posible que
no se perdieran estas hermosas cartas. Mira, se me dañó la carta
de Pablo, mándamela, por favor. Y ahí venía a copiarla otra vez
para reenviársela a la iglesia, que la había perdido. ¡Qué bendición!
Pablo quería que fueran edificados todos los creyentes. En el versículo
28, Pablo se despide diciendo, la gracia de nuestro Señor Jesucristo
sea con vosotros. Él concluye pidiendo que la gracia
que nos salva, la gracia que nos sana y consuela en Cristo,
Cristo, el regalo o el don de Dios para nuestra salvación,
continúe santificando la iglesia, guardando la iglesia, continúe
siendo un medio de crecimiento, de perfeccionamiento de nuestras
vidas. Hermanos, mientras nosotros estemos
en este mundo, necesitaremos avanzar en la fe. necesitaremos
crecer la fe no podemos estar lo mismo y es una cosa que yo
mismo me lucho conmigo mismo necesito que dios habla mi corazón
y necesito que dios me despierte a muchas cosas que no estoy haciendo
lo necesito Y es lo que Pablo está diciendo
aquí. Eso es lo que necesitamos. Unos a otros edificarnos, edificarnos. Unos a otros animarnos. Unos
a otros amonestarnos. ¿Hasta cuándo? Hasta que Cristo
venga. ¿Para qué? Para presentarnos
perfectos, sin mancha. Oye, pero la hermana Marisabel
no me suelta. Para que llegue perfecto, sin mancha. ella no
deja que yo diga ni una mentirita, ah pues que pecado y de que ella
te oye decir una mentirita te lo dice, eso es mentira, eso
no agrada a Dios. Ahí está la hermana, ahí está
la hermanita, no me sueltas la hermanita, hermano es para que
llegues santificado, para que llegues sin esa mancha, ya Cristo
te ha perdonado pero esa boquita debe llegar santificada hermano
y eso es lo que Pablo está diciendo Pablo está esperando que nosotros
nos amemos nos amonestemos y el dios de paz está detrás de todo
eso algunas aplicaciones hermanos busquemos crecer en
fe y esperanza Busquemos crecer en el conocimiento del Señor,
pero también una práctica piadosa. Hermanos, si no somos santificados,
si la gente no nos puede decir las cosas para dejar de hacerlo
malo, estamos convirtiéndonos en un
tropiezo para nosotros mismos. Y el Señor nos dice en Marcos,
si tu ojo te da la ocasión de caer, sácalo. Y qué bueno cuando un hermano
se puede acercar a nosotros y decirnos, pero Dante, ¿y por qué tú dijiste
esto y esto y esto? Eso no es verdad. Y tú puedes evaluar eso y decir,
tienes razón. ¿Y dejar esos malos caminos? Pero fulano, ¿y por
qué tú dices esto y esto y esto? Hermanos, es una misericordia
cuando Dios nos amonesta. Pero es una desgracia. Cuando
usted vive una vida de pecado y nadie le dice nada, es una
desgracia. Porque Dios le está dejando ese
pecado para su condenación. Óigalo bien, no se va a salvar.
Solamente el pecado perdonado es perdonado. Si usted no confía
en su pecado, Qué triste presentarse en el tribunal de Cristo en su
segunda venida para darse cuenta que no es creyente. Qué triste. Pero Pablo quiere
que seamos santificados para que cuando llegue ese día, hermano,
no tengamos mancha. Pero qué bendición que alguien
se te acerque y te diga las cosas. Qué bendición. Qué bueno. Debemos anhelar, en segundo lugar,
el bien y el crecimiento de la iglesia. Tenemos que anhelar
que la iglesia crezca. Tenemos que anhelar nosotros
mismos crecer. Hermanos, ¿qué tiempo tú tienes
en la iglesia? ¿Cuánto has crecido? Joven, ¿qué tiempo tienes en
la iglesia tú? ¿Conoces a Cristo? ¿Qué tiempo
tienes en la iglesia? Llegará el día en que te vas
a casar y te vas a ir. ¿Y a dónde te irás? Al mundo. Quiero que lo piense, porque
no es para otro sitio que usted va. Si hoy Dios no te santifica,
¿dónde terminarán tus caminos? La gente no quiere pensar, quiere
vivir una vida rápida y loca. Pero hay un final, hermano. Todo
lo que sube, Tiene que bajar. Y baja. Así nuestras vidas. Pero Cristo quiere una vida para
nosotros plena en santidad. Y necesitamos desear eso. Debemos
desear eso. Y tenemos que buscar eso. Por
lo tanto, oremos unos por otros. Ayunemos, animémonos unos a otros. Hermanos, en este mundo, se vive
al revés. Dios dice congregate, el mundo
dice no te congregue. Dios dice ama, el mundo dice
odia. Dios dice vístete y el mundo te desviste. Entonces,
si tú sigues el mundo, tú vas a terminar donde está el mundo,
condenado. Quiero que miren eso, hermanos. ¿A quién tenemos que
seguir? Es a Cristo. ¿Y buscar consejo
para qué? Para cambiar hacia la voluntad
de Dios. Tal vez usted está haciendo lo
que usted quiere, pero esa es la voluntad de Dios. Esa es la
voluntad de Dios para tu santificación, para tu casa, para que sea más
como Dios, más como Cristo. Tenemos que preguntarnos eso.
No toda la vida es dinero, no toda la vida es juego, no toda
la vida es estudio, no toda la vida... Oye, todo tiene un límite.
El fin de las cosas, ¿no? El fin de tu vida no es ese,
ser estudiante, A veces pensamos que seremos estudiantes para
siempre. Jóvenes, tranquilos, eso se va a acabar. Llega un
día que dejas de ser estudiante. Pero te lo digo para que aproveches
el tiempo. Porque cuando se acaben los estudios
y quieras estudiar, no vas a poder. Con un trabajo, una familia,
y un negocio o algo así, oigan bien, difícil se te va a hacer
la cosa. Yo vi, conocí a muchos estudiantes
universitarios, casados con hijos, que lo que iba era a dormirse,
lo que iba era a hablar tonterías porque no estudiaban nada. Obviamente
no todos, hay algunos que eran muy responsables, pero que difícil
se le hacía la vida, con familia, con hijos, con esto, que se me
enfermó, Mil cosas. Trabajo, negocio, mil cosas. Hay un tiempo para todo. Tu fe,
tu esperanza en Cristo. ¿Cuándo llegará ese tiempo para
tú pensar en la eternidad? ¿Cuándo llegará ese tiempo? Cuando mueras será tarde. muy tarde y abrirás tus ojos
contemplando al ser más despreciable para ti, a Dios. Para ti Dios es el ser más despreciable,
lo que tú más odias, no quieres nada con Él, esa es tu realidad.
Pero lo vas a ver cara a cara. Es el ser más glorioso para los
que le aman y esperan su venida. Pero para limpio, Dios es el
ser más despreciable. Pero lo verás cara a cara. Y
qué triste será para ti ese día. Dios te conceda esta santificación. Porque esta santificación Dios
la quiere para ti, para que seas un hombre, una mujer santa a
través de la fe en Cristo. Ven a Él. Deja tu vida de pecado. Y entiende que tus días en esta
tierra van avanzando. Es como un reloj que va... El cronómetro va al revés. En
vez de ir sumando, como a veces nosotros decimos, ya tengo 10
años. Dice Génesis, tengo nueve, ya crecí. Tengo 15, voy avanzando
en edad. Realmente es un poquito al revés.
Cada año que pasa es un año más cerca de la eternidad. Cada vez
más cerca de tu eternidad. Dios te conceda encontrar en
Cristo que esto es para ti. Es para tu santificación que
Pablo está orando. Para ti. Pensando en ti. Arrepentidos
y convertidos. para que se han borrado vuestros
pecados. Y encuentren en el Señor refrigerio y lo que tú tanto
desprecias venga a ser lo que tú tanto amas. Adiós. Vamos ahora. Padre, gracias te
damos. Gracias por tu palabra y gracias
por el mensaje que tú nos das. Queremos rogarte que sea tu Espíritu
Santo aplicándolo en nuestro corazón. para que nosotros podamos
meditar profundamente en lo que tú demandas y lo que tú esperas
en lo que debemos estar trabajando. Ayúdanos, Señor. Capacítanos. No nos dejes tranquilos hasta
que seamos llevados a tu presencia, Señor. Santifica a tu pueblo
y también a aquellos que aún no te conocen. Tráelos a Cristo. Trae salvación a sus almas. Conviérteles
en el nombre de
Un último anhelo por la santificación de la iglesia
Series Epístola 1-2 a Tesalonicenses
Un último anhelo por la santificación de la iglesia
| Sermon ID | 51225185392145 |
| Duration | 38:20 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 1 Thessalonians 5:23-28 |
| Language | Spanish |
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