00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Música Música Música Música Música Música Queridos amigos, quiero que ustedes
por favor abran sus Biblias en el Antiguo Testamento, libro
del profeta Isaías, Isaías capítulo cincuenta y cinco. Isaías cincuenta y cinco versículos. Uno al trece. me excusan ese es el pasaje estamos
considerando pero el texto es el versículo 6 vamos a leer ese
versículo alrededor del cual estaremos meditando en esta mañana
dice la palabra del Señor entienda las siguientes palabras como
un mensaje de Dios para usted Buscad a Jehová mientras pueda
ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Después del primer sermón que
titulamos Banquete para el alma, y del segundo sermón que titulamos
Vida para el alma muerta, ahora venimos con este tercer sermón
de esta miniserie de Isaías 55, el cual titularemos tiempo para
el alma. Banquetes para el alma hambrienta.
Vida para el alma muerta. Y hoy simplemente nuestro título
será tiempo para el alma, tiempo para el alma. Bueno, es apropiado
hablar de tiempo porque el tiempo es un bien temporal. y todo lo que es temporal hay
que saberlo aprovechar de acuerdo con lo que dice Dios en la Palabra. El dinero, la misma historia.
El mundo le enseña a las personas, gaste el dinero, viaje, dese
placeres. Cuando usted se muere, miren
la mentira, ¿qué se va a llevar? tenga buenos recuerdos. Es como
si no se va a llevar nada, pero se va a llevar los recuerdos.
Mundo mentiroso. Eso no es así. Debemos nosotros
entender que en las sagradas escrituras está todo aquello
que el hombre necesita para ser salvo y para vivir de una manera
agradable a Dios. Bueno, Este versículo, el versículo
6, de manera implícita nos enseña de que el tiempo es limitado,
de que hay oportunidades que las personas tienen hoy que de
repente no las van a tener mañana. Puede que usted hoy escuche la
voz de Dios y puede que mañana ya no la vuelva a escuchar Así
que hoy aquí y ahora es el lugar donde su corazón debe estar Busque
a Jehová dice el texto mientras puede ser hallado De hecho hace
cinco meses predicamos exactamente el mismo sermón que hoy vamos
a predicar Lo que sucede es que no voy digo
el mismo pasaje lo que sucede es que no voy a predicar el mismo
sermón sino que le voy a dar un enfoque diferente le voy a
dar un matiz diferente porque en aquel entonces casi eso fue
a comienzos de enero nos ocupamos o nos enfocamos en cómo debía
ser la correcta actitud del que busca la salvación hoy no nos
vamos a enfocar en la correcta actitud del que busca la salvación
Y esto también para que ustedes vean las multiformes riquezas
de la palabra del Señor. Hoy nos vamos a enfocar en el
tiempo que tienen los que buscan al Señor, el tiempo que tienen
los que buscan al Señor, el tiempo en el que el Señor debe ser buscado
y ya no en la manera en la que debe ser buscado. Bueno, en esta
ocasión también de igual modo mis amados vamos a compartir
con ustedes los dos encabezados en ocasiones no comparto los
encabezados otras veces sí pero para quienes estén tomando nota
he aquí los dos encabezados vamos a hablar en primer lugar del
deber que tienen las personas que aún no han sido salvadas
de sus pecados vamos a hablar del deber y en segundo lugar
vamos a hablar del tiempo evidentemente en el que ese deber debe ser
ejecutado entonces primer punto el deber y el tiempo en el que
ese deber debe ser ejecutado entonces sin más preámbulos mis
amados vengamos al primer encabezado el deber y el objeto de ese deber
ese es el primer encabezado ¿Qué piensa usted si me paro
en frente suyo y le digo, oiga, coja el celular y deme una llamada? Esto no tendría mucho sentido,
¿verdad? Estoy frente a alguien, cerca a alguien, y no tiene sentido
que yo le diga, oiga, tome su teléfono y llámeme, porque lo
tengo al frente, lo tengo cerca. En ocasiones nos burlamos de
aquellos que tienen un teléfono y llaman al hermano que está
al final del local. Digo, me estoy inventando un
ejemplo. Cuando nosotros tenemos cerca a alguien No lo llamamos,
hablamos con Él, ¿no es así? Nosotros llamamos por lo general
a alguien cuando está a cierta distancia de nosotros. Y exactamente así son las palabras
de este versículo número 6. Entendemos que Dios no llama
a quienes se han acercado a Él, Dios nos llama a quienes ya ejercieron
la fe en él. Dios nos llama a quien hombre
de cierta manera los está llamando a que sean más como él, a que
se santifiquen. Pero antes de la santificación,
antes de agradar a Dios por medio de las obras que nosotros hacemos,
tiene que primero existir la justificación, es decir, Muchos
de los que buscan agradar a Dios sin haber sido primero justificados
con Dios, están perdiendo su tiempo, se están engañando, quieren
hacer cosas buenas para Dios estando ellos mismos en enemistad
con Dios. Así que esas son obras, como
dice la palabra, manchadas de injusticias. Esos son harapos
que Dios nos recibe. ¿Por qué? Porque usted primero
no ha confiado en la persona de Cristo. No se nos puede olvidar
eso. Recuerden las palabras también
de Cristo. Dios no llama a justos, sino
a pecadores al arrepentimiento. Y este, mis amados, es un llamado
de Dios a sus enemigos. ¿Usted llama? No sé, espero que
ninguno de nosotros lo tenga. ¿Pero cuándo fue la última vez
que usted llamó a su enemigo? ¿Cuándo fue la última vez que
usted llamó a alguien que le hizo mucho, muchísimo mal en
su vida? ¿Cuándo fue la última vez que
lo llamó y lo invitó a su casa? ¿Cuándo fue? He aquí, no un hombre, sino Dios
llamando a sus enemigos. ¿No es eso maravilloso? He aquí
Dios llamando a quienes están apartados de Él. He aquí Dios
llamando a quienes están perdidos en el laberinto del pecado. ¿Se
ha puesto usted a meditar en eso? Amigo, el pecado es como
un laberinto. Usted entra riéndose y cuando menos piense ya no encuentra
la salida, no la encuentra. Usted entra confiado, va dejando
migajitas para luego usarlas como camino de regreso y cuando
voltea a ver las aves malignas ya se han comido esas migajas
y usted no sabe cuál es la salida y entonces usted empieza a adentrarse
más y más y más hasta que usted ya pierde el interés por salir
tenga cuidado con eso El laberinto es un pecado, es un pecado donde
los pecadores están perdidos. Ojo con eso. Y si no es Dios el que se deja
encontrar por el pecador, el pecador no tiene esperanzas de
salir de ese laberinto por sí solo. Tiene que ver de esa manera. Espero que ustedes lo comprendan.
Así que quiero que noten en primer lugar, cuando ustedes leen Isaías
55 6, buscad a Jehová mientras pueda ser hallado. Quiero que
noten en primer lugar, la nobleza, la hermosura. Puedo, déjenme
expresarme de esa manera. La ternura, la bondad de un Dios
que no le dice al pecador, prepárate porque te voy a matar. Y lo podría
hacer. de un Dios que no le dice prepárate
porque te pudrirás en el infierno. Y el pecador merece el infierno
y que tampoco le dice alístate porque te voy a juzgar ya. Noten
que las palabras del versículo 6, buscada Jehová mientras pueda
ser hallado, son palabras tiernas. Este es un llamado de parte de
un Dios, del único Dios vivo y verdadero que quiere ser hallado
por el perdido. O si desea verlo de esta manera,
este es un llamado del Dios ofendido con su pecado que quiere perdonarle
el pecado. así debe ver este llamado no obstante ese llamado de Dios
buscada Jehová mientras pueda ser hallado no obstante ese tierno
llamado y la voluntad que Él tiene para perdonarlo y escuche
bien esto y el poder y la potestad que Él tiene para perdonarlo
no obstante estas cosas usted su vida eterna depende
de que Dios pueda ser hallado usted entiende eso cierto su
vida depende de que Dios puede ser hallado pero suya es la responsabilidad
de buscarlo por eso el texto dice buscada
Jehová mientras puede ser hallado vuelvo y repito esto no lo deje
pasar entiéndalo Usted depende amigo pecador de que Dios pueda
ser hallado, pero suya es la responsabilidad de buscar a ese
Dios que hoy te dice, búscame. mientras yo pueda ser hallado
por ti. ¿Qué le dice estas palabras?
Más adelante lo vamos a ver. Estas palabras le están diciendo
búsqueme hoy con premura, con urgencia, con ansiedad. Si me
puedo expresar de esa manera, porque viene un tiempo, vendrá
un día donde yo no voy a poder ser hallado. Amigo, Dios pudo haberse escondido
del hombre para siempre y ser inaccesible. Y él seguiría siendo
justo y bueno. No nos atreveríamos a decir otra
cosa que es. O pensemos de esta manera. Dios
pudo haberle puesto al hombre multitud de condiciones incumplibles
para el hombre. De tal manera que nadie fuese
salvo, que nadie las pudiera cumplir. ¿Y no estaría nuestro
buen Dios en derecho de hacerlo? Sí, sí lo estaría. Porque justo
cuando el hombre piensa que merece el perdón y piensa que merece
la salvación, es cuando en realidad menos lo merece. Pastor, ¿y qué merecemos? Yo
le voy a explicar brevemente qué merecemos. Lo que el hombre
merece después de haber transgredido de manera impenitente la ley
de Dios es la muerte. Eso es lo que dice la palabra.
Usted no merece vida eterna. Usted no merece disfrutar de
la presencia de Dios para siempre. Ninguno de nosotros la merecemos.
Lo que nosotros merecemos es la condenación. La condenación
es la paga justa. Por qué? Por el pecado. Dice la paga del pecado es la
muerte. Esa palabra paga es importante
porque es el salario del pecado. Es decir, el salario por todo
lo que usted ha trabajado en su vida violando la ley de Dios
es justo. Cuál es? Es la muerte. Eso es
lo que merecemos. nosotros no merecemos estar cerca
de Dios no lo merecemos porque nacimos apartados de Dios Y hasta
ese punto alguien hubiese podido decir bueno, no es mi culpa,
pero que cuando comenzó a amar el pecado, a deleitarse en el
pecado y a perderse en el pecado. Usted mismo nació apartado de
Dios a causa de la herencia del pecado y usted mismo escogió
por voluntad propia vivir apartado de Dios o no es así. Es así. Así que usted no merece estar
cerca de Dios ni yo. ¿Qué más merecemos nosotros?
Merecemos la justa condenación. La gente no le gusta que le hable
del infierno, ni de cómo es el infierno, ni de la condenación
física y del dolor. No, no le gusta. Pero eso es
lo que merecemos conforme lo que nos dice el Señor. ¿Por qué?
porque hemos despreciado el evangelio eso merecemos entonces si vamos
a hablar de aquello que merecemos hablemos de lo que merecemos
pero a la luz de la palabra no a la luz de nuestro humanismo
que nos hace falsamente merecedores de todas las dádivas que Dios
da pero a quienes creen en él así que no merecemos nada mis
amados absolutamente nada Busca a Jehová mientras Él pueda
ser hallado. Estas palabras, mis amados, dejan
entrever a un Dios que no tenía por qué salvar a los pecadores,
pero que quiere aún salvar a los pecadores. de un Dios que no
tenía por qué proveerles ni fe a ellos, ni a un Salvador para
ellos, pero que de manera soberana les provee la fe para que crean
en el Salvador y a un glorioso Salvador para que dé su vida
por ellos, porque ellos mismos no pueden pagar el precio por
sus propios pecados. Repito, El hombre pecador no
puede pagar con su vida el precio de sus pecados porque su vida
en sí misma es un pecado. Por tanto, su sacrificio nunca
sería acepto al amado. Eso nos deja en una condición
difícil, ¿no es así, mis amados? Pero luego tenemos, hermanos,
la ley de Dios. Esa ley que Dios imprimió en
cada corazón de cada ser viviente conocida mucho por la ley natural
que luego fue ratificada en el monte Sinaí y es lo que conocemos
como la ley moral de Dios o los diez mandamientos su papá y su
mamá no tuvieron que enseñarle a usted a no robar para que cuando
usted robó por primera vez, su conciencia le haya dicho hizo
algo malo. No es así. Esa es la prueba de
que la conciencia lo juzga a usted cuando usted hace algo contraria
a la ley de Dios. Entonces tenemos la ley de Dios,
los mandamientos, lo que usted conoce como los diez mandamientos.
Ya ha hecho usted con los diez mandamientos. Y le pregunto a
aquellos que no han confiado en el Señor Jesucristo ¿Qué ha
hecho usted con los 10 mandamientos? Bueno Mucho tiempo, asumo Mucho
tiempo vivió en la idolatría ¿No es así? Mucho tiempo adoró
a Dios como no debe ser adorado También fue así Mucho tiempo
se resistió a la autoridad de Dios mismo y de sus padres y
de toda autoridad que el Señor estableció sobre usted. ¿Qué
hace usted con la ley? La pisotea. La ley dice no hurtarás
y usted busca la manera solapada de quedarse con lo que no es
suyo. La ley dice no levantarás falso
testimonio contra el hermano y usted a la verdad le quita
o le aumenta. Usted no ha hecho nada sino violar
la ley de Dios. La ley de la ley del Señor dice
no codiciarás. Y qué hace usted? Codicia desagradece
primero por lo que tiene, pero luego codicia lo que los demás
tienen. La ley del Señor dice no matarás. Y cuántos asesinos lleva usted
en su espalda? Cuénteme usted. No, pastor, ninguno
así. Yo no he empuñado una arma blanca,
ni tampoco he apretado el gatillo. No. ¿A cuántos ha matado usted
con su lengua? La ley de Dios dice, no cometerás
adulterio. ¿Y cuántas veces usted no se
ha revolcado en la pornografía o en la fornicación o en cualquier
otra expresión de impureza sexual? Dígame solamente. Bueno, luego
como usted de manera persistente ha violentado y ha quebrantado
la ley de Dios, lo que la palabra dice es que no hay absolutamente
nada que usted merezca, sino el justo rigor del castigo de
Dios por haber quebrantado su ley, porque la ley del Señor
es el reflejo de su santidad. Así que cuando usted viola, violenta,
quebranta la ley, lo que usted está haciendo es escupiendo y
parándose sobre la imagen santa de Dios mismo. No cree que eso
merece una justa condenación. Probablemente a los ojos de algunas
personas no. a la luz de la palabra de Dios
si merecemos la condenación porque hemos violado la ley de Dios
y no obstante aquí está el Señor llamando a quien está lejos aquí
está el Señor llamando a quien está perdido aquí está el Señor
llamando a quienes han pisoteado su ley y diciéndoles Búscame
mientras yo pueda ser hallado. Oh, queridos hermanos, podríamos
ilustrar este punto de mil maneras. Supongamos que estamos en un
bosque muy denso, ya sin alimentos, sin absolutamente nada, nos perdimos
literal. Sabemos que lo que nos aguarda
es la muerte. Y luego vemos una luz muy lejos,
pero vemos una luz y pasa el tiempo y la luz sigue ahí. Yo
le hago una pregunta, solamente una pregunta y voy a apelar a
su instinto de supervivencia. Usted se queda a lo lejos mirando
la luz y diciendo ay, yo creo que ahí hay una hermosa casa.
Y pues bueno, veo la casa desde aquí. ¿Lo hacemos o no lo hacemos?
No, no es cierto que nuestro instinto de supervivencia nos
dice, dirígete hacia esa luz. No es cierto que nosotros pensamos
en el fondo del corazón, puede que mañana no vea esa luz. Me
voy a afanar. Bueno, lo mismo es con el llamado
que Dios hace a que le busque. Mire este llamado como una luz
de esperanza para su alma. Una luz que mañana puede que
no esté más. Así que usted tiene un deber.
Y el deber es buscar porque está perdido. pero también hermanos
el pasaje nos muestra el objeto y esto es muy importante pese
a que es muy obvio esto es muy importante porque el profeta
inspirado nos muestra el objeto de esa búsqueda buscad a Jehová
el Señor Dios es aquel que debe ser buscado por los pecadores
el único a quienes ellos deben buscar ¿Y por qué es el único? Es sencillo, mi amado, porque
es el único que los puede salvar. Si Dios hubiese establecido varias
avenidas para la salvación, pues hubiésemos nosotros estado en
la libertad de escoger la que mejor nos parezca. Pero Dios
no dejó varias avenidas para ser salvos. Cristo mismo se estableció
como el camino, la verdad y la vida. Y además dijo que nadie
puede ir al Padre, sino por él, es decir, por medio de la fe
en el en Cristo. Las personas del mundo hablan
de Dios, no saben ustedes cierto. Dios por aquí, Dios por allá,
el Ser Supremo, la Mente Suprema. Dice la Biblia, no, solamente
hay un Dios y es el Padre y Señor de Jesucristo y solamente hay
un camino para entrar. delante del señor y es por medio
de cristo por medio de la fe en cristo y hay solamente una
manera de ser reconciliados con el dios ofendido porque usted
ha roto la ley como poniendo la fe en la persona a muerte,
obra y resurrección de Cristo, porque aparte de la fe en Cristo,
al pecador no le aguarda más, sino terminar el resto de sus
días perdido en el laberinto del pecado y bienvenido a la
condenación eterna de donde no hay vuelta atrás. Si me ha comprendido
eso, mi amada, son cosas sencillas, buscada Jehová, no mañana, Busque
a Jehová mientras Él pueda ser hallado. Y es que hermanos, tenemos
el problema. El problema es que el Señor es
el único que puede perdonar pecados. El único que puede traer tranquilidad
a sus conciencias. El único que le puede dar paz
a una conciencia como la suya atribulada por el pecado. Porque
la conciencia es como un juez. Escucha esto. la conciencia es
como un juez cuando alguien comete algo indebido un delito o un
crimen esa persona se presenta a un juzgado y ese juzgado después
de procesarlo le dice usted es culpable de tal y tal delito
y tiene una pena de tantos y tantos meses o años el dictamen del juez es y tiene
que ser sustentado con la ley que rige en esa nación, ¿cierto? Asimismo, la conciencia del hombre. La conciencia del hombre es como
un magistrado que vive en nosotros y que nos dice, nos reprocha,
nos recrimina, nos condena, señala cada vez que nosotros rompemos
un mandamiento del Señor y nos dice eres culpable de tal pecado. No es así, así funciona la conciencia
del hombre. y cuando frente a una tentación
de repente hacemos lo que es apropiado resistimos al demonio
y eluye de nosotros que hay en nuestra conciencia condenación
no hay gozo hay placer porque la conciencia o inflige dolor
o también inflige, digo, concede una paz y un placer, una tranquilidad
en el alma. Pero su conciencia, amigo, si
su conciencia aún no ha sido lavada de sus pecados, si su
conciencia no está en paz con el Altísimo, créame lo que le
voy a decir. Usted necesita paz y esa paz
solamente la puede hallar en el Señor. El problema es que
No se aproximan y no buscan estar en paz con Dios, acercándose
a Él, humillándose delante de Él, reconociendo delante de Él
sus pecados, confesando sus transgresiones, pero también la fe en el Hijo
Eterno que murió por esos pecados, sino que se ponen a buscar otras
cosas. Entonces el punto del versículo
es, pecador busca, pero busca al único que puede perdonarte. El problema del SIA es que muchos
buscan distraer sus conciencias en diferentes actividades. Muchos
buscan distraerse con sus redes sociales con tal de no pensar
en los pecados. Otros, según lo que uno ve en
las películas, otros buscan apaciguar sus conciencias fumándose un
cigarrillo y tomándose un trago. Otros buscan incluso en la religión
paños de agua tibia que tranquilicen sus conciencias. Pero lo peor de todo es que los
pecadores buscan en otros pecadores afines a ellos. Buscan compañía
para que ellos justifiquen sus pecados. para que ellos no los
culpen por sus fallas para que ellos minimicen su culpa el pecador
busca a otros pecadores peor que él para que ellos les digan
no usted tiene la razón todo lo que hizo bueno si eso lo hace
todo el mundo pero usted tiene la razón de haber obrado de esa
manera oiga amigo o esposa Fíjese que, fíjese que yo hice, yo hice
algo malo. No, no, pero eso no es tan malo,
pero tampoco. Entonces la conciencia le está
diciendo violó la ley del Señor y la persona en vez de correr
al Señor a pedir perdón por sus pecados, lo que hace es buscar
en otro pecador que ese pecador le diga no, cualquiera lo hubiera
hecho en tu lugar, no te preocupes, tranquilo. No es así, así es. En vez de buscar a Jehová, en
vez de buscar al Dios que te dice hoy, búscame porque aún
puedo ser hallado, llámame porque aún estoy cercano, buscan otros
pecadores que los absuelvan moralmente, que les digan tú eres la víctima,
tú no deberías sentirte culpable por eso que hiciste, Sea, escúcheme,
sea cual sea aquello en lo que el hombre intente buscar paz
para su alma, vicios, religiones, redes sociales, consejos de psicólogos,
todas esas cosas, escúcheme bien, podrán proporcionarle. Un paño
de agua tibia a su conciencia, pero nunca podrán librar su conciencia
de la culpa del pecado. Vuelvo y le repito. Todo esto
que le mencioné, los vicios, los amigos que lo aconsejan mal,
todo esto podrá proporcionarle un poquito de tranquilidad y
temporal a su conciencia, pero no que su conciencia esté libre
de la culpabilidad de los pecados que practica diario. Busque a Jehová Búsquelo porque aún puede ser
hallado. Búsquelo porque él es la parte ofendida. Usted ha ignorado
sus mandamientos. Usted ha despreciado el Evangelio
por esa mera razón. Búsquelo y pídale perdón por
romper sus mandamientos y por despreciar. El buen medicamento divino que
Dios envió en la persona de Cristo. Busque al Señor y reconozca que
ha quebrantado su ley y reconozca que merece todas las cosas de
las que hablamos ahora castigo por sus pecados búsquelo porque
Él quiere perdonar los pecados si Él no quisiera que usted lo
hallara no le hubiese dicho el día de hoy búscame Si Él quiere
estar escondido de ti, no te dice en esta mañana, búscame
mientras yo pueda ser hallado. Si Él no quisiera perdonarlo,
no te estaría llamando esta mañana al arrepentimiento y no obstante
te está diciendo, llama a mí, pídeme perdón porque yo estoy
cercano a ti para perdonarte si te presentas delante de mí,
arguyendo la fe en Cristo. Entonces mire eso, Pero sobre
todas las cosas amado busque al Señor Porque el tiempo se
acaba y después de que la Ventana del cielo se baje y de que la
puerta Estrecha se cierre ya no habrá segundas Oportunidades
mire se lo suplico por favor No hay segundas oportunidades
después de la muerte, no las hay. Y uno de los grandes triunfos
del enemigo de las almas, es decir, de Satanás, es hacerle
creer a las personas, principalmente a nuestros amigos católicos romanos,
que después de la muerte puede haber oportunidad. Tanto los
tiene engañado que las personas mueren y se van por nueve días
a rezar unas novenas miedosísimas con la esperanza de que el tiempo
en el purgatorio se les acorte. Tan engañados los tienen que
no pueden todavía refutar el hecho de que esas cosas no están
en las sagradas escrituras. Pero lo siguen haciendo. Se siguen
dando paños de agua tibia en sus conciencias. No, si hay un
purgatorio, lo que pasa es que el pastor está equivocado. No,
el pastor es muy extremista. No, la Biblia o la Biblia tiene
errores. Guardan la esperanza de algo
que nunca va a suceder y es una segunda oportunidad. Después
de la muerte no va a pasar. Eso no va a suceder. Las oportunidades
están mientras usted vive. Usted ha tenido oportunidades
literalmente desde el momento en el que usted sale del vientre
de su madre hasta el momento en el que usted exhala su último
suspiro. No hay más oportunidades. Busque
al Señor. Busque al Señor porque no hay
segundas oportunidades. Y lo anterior le debe dar un
mensaje claro. Hay un tiempo apropiado para
buscar a Dios. Los niños y miren los errores,
miren los errores de todas estas personas que voy a mencionar
a continuación. La palabra de Dios dice buscada
Jehová, no le dicen niños, busquen al Señor, no le dice ancianos,
busquen al Señor, no le dice a las personas de cuarenta, busquen
al Señor, le dice a toda la raza humana, pero miren el error que
cometen los niños. No, es mejor jugar, es mejor
jugar con el teléfono. Y van creciendo y las tareas
los van ocupando y le van perdiendo poco a poco el interés. Y pregúntele
a un joven de 17 años si buscar a Jehová es agradable. Le va
a dar mil excusas por las que él no busca al Señor. Y luego
esa persona ya de repente se descarría por algunos vicios
y menos busca al Señor. Y luego va adquiriendo responsabilidades
sociales y familiares y ya no hay tiempo para buscar al Señor.
Y después lo posee el dinero, el deseo de tener todo el mundo
entero y menos que busca al Señor. Y luego le viene la enfermedad
y no puedo así buscar al Señor. Y siempre está posponiendo y
posponiendo y posponiendo la búsqueda del Señor. Y llega el
lecho de muerte y ya no pudo buscar al Señor. Se le acabó
el tiempo. Ah, pero si tuvo 40 o 50 o 60
años para buscarlo. Y muchas veces escuchó el Evangelio
y no lo hizo. Hay un tiempo apropiado para
buscar a Dios. Y es claro que ese tiempo no
fue antes porque hasta hoy usted no puede decir he sido salvado
de mis pecados. Estoy en paz con el Altísimo.
Es cierto eso. pero es cierto que usted no sabe
si mañana usted tendrá el tiempo es más usted no sabe si el pequeño
deseo que tiene hoy de buscarlo mañana va a desaparecer no lo
sabe por eso el tiempo de salvación es hoy aquí y ahora no lo deje
para después porque usted no es el amo ni el señor del tiempo
y este versículo siempre se lo va a recordar busque al señor
mientras pueda ser hallado y ahora entramos al encabezado
del tiempo donde no voy a tardar mucho si cada uno de nosotros
supiera el día y la hora de nuestro último suspiro De repente seríamos
más cuidadosos con el tiempo que tenemos y no lo usaríamos
en aquellas cosas que lastiman nuestros cuerpos, pero sobre
todo nuestras almas. Hay personas cuya respuesta al
escuchar el evangelio ya ha sido quizás más adelante. Yo tengo
un amigo en esta ciudad, hace mucho tiempo no lo veo. al que
le predique el evangelio muchas veces y él me escuchaba con atención
y me decía hombre César yo yo sé que dices la verdad
pero pero no no no yo tengo que hacer algunos cambios en mi vida
para entonces poder ir a la iglesia y le decía yo pero no te das
cuenta que la iglesia es un hospital para almas enfermas No te das
cuenta de que estás primero tratando de agradar a Dios por tus obras
cuando tus mismas obras están plagadas e infestadas de pecado. No te das cuenta tal y tal que
lo que primero tienes que hacer es buscar al Señor y ponerte
a cuentas con él. Fueron años en los que tuvimos
esta conversación. años y que yo me acuerde ya llevamos
20 años en esa conversación y hasta el día de hoy siguen sus delitos
y pecados y por qué porque cuando una persona escuche bien esto
cuando una persona empieza a decir o a responder frente al evangelio
mañana Quizás más adelante, después lo voy a considerar. Cuando una
persona empieza a responder de esa manera, lo que hace es que
el corazón se le va endureciendo. Y créame lo que le voy a decir,
a medida que su corazón se endurece, es decir, entre más, más y más
usted no reconozca la persona de Cristo, que Él es su Dios,
su Rey, su Señor, que Él es el único en quien usted puede tener
sus pecados perdonados y el único en quien usted puede estar a
cuentas con el Señor. Entre tanto usted no haga eso
de corazón, el corazón el corazón se va endureciendo y usted le
va tomando resistencia poco a poco a las cosas del Señor y Dios
no quiera que llegue un punto el que le llega a muchas personas
donde usted le va a tomar fastidio al evangelio y a las cosas de
Dios esto pasa yo lo he visto pasar lo he visto pasar Así que mi amigo, usted no es
el dueño ni el señor de su tiempo. Si usted aprecia un poquito su
alma. Recuerde, usted tiene un tiempo
limitado para buscar a Dios. A usted nadie le asegura que
Dios le va a dar otra oportunidad el día de mañana. porque ninguno
de los aquí presentes somos señores del tiempo, vivimos sujetos al
tiempo, estamos limitados por el tiempo. ¿O quién le puede garantizar
a usted que el próximo domingo se va a predicar el Evangelio
en este púlpito? Nadie se lo puede garantizar.
¿O quién le garantiza a usted que va a poder estar vivo el
próximo domingo para escuchar el Evangelio? Y entonces ese
domingo si se va a arrepentir. Mire amigo, si Dios le ha hablado
a su corazón hoy, el arrepentimiento no lo deje para mañana. vuelvo y le repito si Dios le
ha hablado a su corazón hoy no deje el arrepentimiento para
mañana y no es el pastor con las tonterías y con y con los
truquillos viejos diciendo cierto manipulándolos para que tengan
miedo no no hermanos yo estoy ya muy viejo muy mayor para ponerme
con esas cosas y ustedes no son niños a los que uno engaña le
estoy diciendo la verdad, le estoy recordando la verdad. Espero
que usted no se ofenda por lo que le voy a decir, pero incluso
mañana puede ser tarde para usted. Y yo le voy a contar algo que
sucedió hace dos días y que a muchos de ustedes les va a resultar
difícil creerme. Hace dos días, dos días ante
ayer, Una muchacha, feliz, con su hermano que la
amaba, con su madre que la amaba. Dos días, esto fue hace menos
de 48 horas, dos días. Yo sentí un bullicio en el balcón
del apartamento donde vivo y me asomé. y hace dos días sacaron
a esa muchacha en una bolsa blanca de la fiscalía. Dos días. Esa muchacha muy probablemente
no sabía que iba a estar muerta el otro día. Les traigo este ejemplo, hermanos,
sólo para recordarle y a mí también, que el día de salvación, de reconciliación
es hoy. Quizás mañana pueda ser tarde. Le voy a poner otro ejemplo.
En Londres hay una plaza que se llama Trafalgar Square y había
un un predicador allí callejero predicándole a las personas y
se había reunido mucha gente a su alrededor y miró a un chico
con una chaqueta azul y tuvo una fuerte, una fuerte, una fuerte
convicción de predicarle el evangelio a esa persona y se entretuvo en otros asuntos
no le prestó atención lo volvió a mirar ahí estaba y cuando volteó
a mirarlo otra vez ya no estaba Minutos más tarde, una tragedia
en la esquina, porque ese chico de chaqueta azul se le tiró a
un carro. Y esto solamente se los cuento
por una sencilla razón. Lo que ha de hacerse que se haga
ahora. No deje para mañana lo que puede
hacer hoy, porque de repente no lo va a poder hacer. Y hay cosas que usted no hace
hoy que puede hacer mañana. Pero una de ellas no es pedir
perdón, esa la tiene que hacer hoy. Porque de repente mañana
ya no hay tiempo. Así que Dios dice en su palabra,
buscad a Jehová mientras pueda ser allá. Y yo les digo con otro
versículo, si ustedes escuchan hoy la voz del Señor, no endurezcan
sus corazones, es decir, no rechacen el evangelio y como si este versículo
no fuera suficiente para mover su corazón a la convicción de
que hoy es el día en el que debe arrepentirse. He aquí otro argumento
que lo deja sin excusas para seguir diciendo mañana o después. Segundo de Corintios 6 2 nos
dice el en tiempo aceptable te he oído y en día de salvación
te he socorrido. Ojo con esto. He aquí. Mañana
es el no. He aquí ahora. He aquí ahora
el tiempo aceptable. He aquí la próxima semana. No he aquí ahora. El día de salvación
aquí y ahora. Oiga no lo estoy presionando
para que pase al frente ni para que diga algo que no siente ni
para que prometa hacer algo que no va a poder cumplir lo que
le estoy diciendo es busque el perdón en el Señor porque puede
que mañana no lo tenga y solamente un corazón duro responderá
ya mañana veremos pero el corazón dócil hoy muy seguramente será
redarguido por el Espíritu Santo y será convencido de que es hoy
y no mañana el día de su salvación así que yo le imploro que no
deje pasar este día porque esto si le garantizo que si usted
está vivo mañana el día de mañana se lo garantizo si usted vive
mañana el día de mañana vendrá con su propio afán porque eso
es lo que nos dice el Señor no es así pero lo que no le puedo
garantizar es que el día de mañana venga con un nuevo llamado del
Señor la Biblia siempre estará ahí esas palabras siempre van
a estar ahí pero su corazón ya quizás para mañana puede pasar
el punto del no retorno donde usted ya no quiera escuchar la
palabra de Dios y termino este mensaje con tres
puntos sencillos primero busque la salvación antes de que Cristo
regrese porque Cristo regresará ya no
como el cordero manso sino como el león rugiente ya no como el
salvador aunque siempre será uno de sus títulos sino como
el juez que juzgará sus pecados así que cuando los ángeles aparezcan
y las trompetas suenen y la tierra tiemble y de las tumbas comienzan
a levantarse los muertos como está escrito y el rostro del
Señor se ha visto por todos los habitantes del mundo. Ya usted
sabe y ya no hay más oportunidades para usted. No, no, no. Es que
en ese momento yo, yo, yo voy a ver y voy a creer. No, ya será
tarde. Ni siquiera ahí podrá creer. Busque salvación en el Señor
antes de que Cristo regrese Así que el día de regreso de Cristo
es el fin de las oportunidades pero en segundo lugar como le
decía ahora se lo suplico busque, busque al Señor y las bendiciones
que sólo Él nos puede dar antes que su corazón se endurezca Y tercero, búsquelo antes de
que usted muera. Considere el valor del tiempo,
mi amigo. Piensa en el tiempo como un poco de agua que usted
recoge en sus manos, agua que usted recoge en sus manos y que
de manera inevitable será escapando poco a poco mientras usted camina
de un lugar a otro. Pero si es descuidado con ese
tiempo que Dios le ha dado, desaparecerá en la brevedad. En un breve cerrar
de ojos, ya todo habrá terminado. Y ya cuando los vuelva a abrir,
en un instante, ya será tarde para arrepentirse. Yo le pido
que sea consciente de este llamado y de la brevedad del tiempo en
el que el Señor puede ser hallado. Como decía un puritano de un
libro que recientemente terminé de leer, que las aflicciones
y que las enfermedades y que los accidentes y que la muerte
que vemos a nuestro alrededor y que las situaciones difíciles
que pasamos sean un recordatorio de que aquel día se acerca y
de que quizás usted no está preparado para enfrentarse a la eternidad.
Por tanto, entienda usted que debe buscar al Señor y este es
el mayor reto de su vida o el mayor deber buscar al Señor y
la mayor dificultad es esta usted solo tiene un poco de tiempo
para buscarlo ahora termino este sermón intentando ser de ayuda
para usted ¿Cómo busca el Señor? ya lo hemos dicho en vano lo
busca si el Señor no permite ser hallado pero este texto nos
está diciendo estoy hoy disponible para ti ¿Cómo lo buscas? Bueno hay muchas maneras lee
la palabra del Señor Vuelve a leer este texto, pídele al Señor que
te muestre tu pecado y es en el momento en el que usted vea
su pecado y es en el instante en el que usted esté dispuesto
a reconocer su pecado, es en ese momento donde usted debe
ser recordado. Tengo que correr aquel que me
llama a la vida. Tengo que ir en pos de aquel
que me dice solamente en mí hay perdón de pecados. Busca al Señor. El que necesita algo, lo busca. ¿O cuántas veces no hemos necesitado
un favor y que nos quedamos en la casa esperando a que alguien
lo conozca y nos lo traiga? Los que necesitamos favores,
¿qué hacemos? Buscamos favores. Bueno, el favor
más grande que usted necesita es que Dios perdone sus pecados.
Así que busque de todo corazón al único que le puede perdonar
los pecados. No pierda su tiempo buscándolo
en las cosas que ya mencionamos. Busque a aquel que perdona los
pecados sobre la base de la expiación. Y ya con esto termino. Sus pecados
demandan sangre. Nunca se olvide de esto. Sus
pecados demandan sangre. Porque esa sangre aplaca la ira
de Dios. Y la única sangre, y le digo
no es la suya, y la única sangre proveniente del único sacrificio
que aquel que lo está llamando aceptó fue la sangre del Cordero
sin mancha, es decir, no de ningún hombre, sino de Jesucristo a
quien se le llama el Cordero sin mancha, fue la única sangre
que él aceptó. ¿Para qué? Para que habiendo
derramado esa sangre preciosa los pecados de todos los que
creen en él sean cubiertos. Y una vez que sus pecados, y
dónde se hace eso? Dónde está la sangre? Dónde tengo
que ir? No, eso todo se hace en medio del contexto de la fe,
de la convicción que usted tenga para decir, creo en la persona
de Cristo. Creo que yo soy pecador, quebrantador,
violador, avasallador de la ley de Dios. Y entonces creo que
merezco la muerte. Mi sangre tiene que ser derramada.
Todo esto sucede en el contexto de la mente, pero como mi sangre
derramada no aplaca la ira de Dios, entonces. ¿Quién podrá
librarme de esa ira? Oh, el Cordero sin mancha, la
segunda persona de la Trinidad, aquel que descendió de los cielos
y tomó forma de hombre y fue concebido en el vientre de María
de una manera milagrosa, aquel que fue concebido sin pecado,
que vivió sin pecado, que murió sin pecado, pero que sí murió
por el pecado de los que creen. La sangre de ese cordero sin
mancha fue derramada hace dos mil años en un lugar cercano
a Jerusalén llamado Golgotha o el Calvario para que los pecados
de los que creen en él fueran cubiertos. ¿Y qué pasa con esto?
Que cuando los pecados son cubiertos, las personas que confiaron dejan
de ser culpables a los ojos de Dios. ¿Pero cómo así? ¿Dios perdona mis pecados y ya
no soy culpable? Sí, así es, correcto. Pero hay
algo más. En virtud de que usted ha puesto
su fe, su esperanza, su confianza en la persona de Cristo, usted
tiene más bendiciones. ¿Cuál es? Tiene los méritos consignados
a su favor de la vida perfecta de Cristo. ¿Qué implica esto? Que Dios no lo va a ver a usted. Si usted se arrepiente y cree
en él, que Dios no lo va a ver a usted en virtud de lo que usted
haga, sino en virtud de lo que Cristo hizo por usted. Y todo lo que Cristo hizo por
usted fue acepto a Dios. Luego Dios ve a todos los que
creen en Cristo como perfectos a sus ojos. Como si nunca hubieran
pecado. Boom. Es difícil de comprender. Como si nunca hubieran pecado. Así ve Dios a todos aquellos
que confían en el Señor Jesucristo. Se baja el martillo. Del juicio divino. Y todos los
pecadores que confiaron han sido declarados justos a los ojos
del Señor. Hoy, ese ofrecimiento está frente
a usted, hoy. Mañana no sé si usted estará
para volverlo a escuchar, pero tampoco sé que usted querrá volverlo
a escuchar. Hoy es día de salvación. y llévese el siguiente mensaje
a su casa cada hora que usted viva es una hora más cercana
de la muerte y cada hora que usted viva rechazando el evangelio
cada una de esas horas de esos minutos de esos segundos que
usted viva rechazando el evangelio hace grandes aportes y contribuciones
para el endurecimiento de su corazón busca amigo a Jehová mientras
pueda ser hallado y hoy puede ser hallado llámale clámale y
dile que perdone tus pecados en virtud de que has creído en
el Cristo que murió por tus pecados y Él te perdonará pero llámale
hoy porque Él hoy está cercano hoy es día de salvación mis amados
y quiere el Señor que esta semilla del Evangelio haya caído en buena
tierra del fruto no sabemos cuándo vendrá pero pidamos para que
esta semilla hoy sembrada tenga fruto para la gloria de Cristo
así que buscada Jehová mientras pueda ser hallado llamarle en
tanto que está cercano esas son las palabras de Dios para con
usted hoy quiera él que las palabras de mañana no sean Nunca os conocí,
apartados de mí, hacedores de iniquidad. Bendito sea el nombre
de nuestro buen Rey. Música Música Música Música Música Música
Tiempo Para El Alma
Series Sermones Evangelísticos
Título: Tiempo Para El Alma
Predicador: César A. García Rincón
Series: Sermones Evangelísticos
Fecha: 11 de mayo de 2025
Biblia: Isaiah 55:6
Uno de los pasajes más evangelísticos en todas las Escrituras es Isaías 55; y uno de los versículos en los que podemos ver la disposición de Dios para perdonar los pecados, es el 6: Buscad a Jehová mientras puede ser hallado… Acaso podrá existir un día en el que Dios mismo sea absolutamente inaccesible para el pecador? A esa pregunta muchos responderán: ¡La muerte!, y otros, ¡La Segunda Venida de Cristo! pero — y qué de la dureza del corazón? En este sermón, algunas de esas consideraciones.
YouTube: https://youtu.be/6B1xHXtS8do
SermonAudio: https://www.sermonaudio.com/sermons/51225173153088/
| Sermon ID | 51225173153088 |
| Duration | 1:01:58 |
| Date | |
| Category | Special Meeting |
| Bible Text | Isaiah 55:6 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.
