Música Música Música Música Música Música Se sorprenderían ustedes si les
digo que un gran número de personas hablan de Dios y hasta dicen
creer en Dios, pero no conocen a Dios. Bueno, esta no es una
pregunta del otro mundo, es una realidad lamentable y sé que
no lo sorprendo. Lo cierto del caso es que la
inmensa mayoría de personas no tienen idea quién es Dios. Ojo,
no les estoy diciendo que ellos puedan negar la existencia de
Dios. Y esto porque ningún ser humano,
por muy pervertido que sea, o por muy bajo que haya caído en el
pecado, puede negar lo innegable. Que Dios existe, que Él es el
Creador, y que Él también es el Juez y Señor. Eso nadie lo
puede negar. Aún en el más rancio de todos
los ateos, en ese corazón, Él sabe que hay Dios. Por eso cuando
el ateo dice no hay Dios, la escritura lo llama necio. Dice el necio en su corazón no
hay Dios. Lo que sí les estoy diciendo
es que la gente no conoce a Dios. ¿En qué sentido o de qué forma? tal y como Él mismo se revela
en las Sagradas Escrituras. Y usted debe tener muy pero muy
en cuenta que a Dios sólo se le puede conocer por medio de
las Sagradas Escrituras, claro. Necesitamos una revelación sobrenatural,
porque los impíos también leen la palabra del Señor y no creen
en Él. Así que necesitamos una revelación, una obra de Dios
en el corazón nuestro, pero también necesitamos una fuente de información. No el chat GPT, no la inteligencia
artificial, no el internet. La palabra de Dios es la fuente
de información a la cual deben, debemos todos, acudir si es que
realmente queremos saber quién es Dios, cuál es su carácter,
cuáles son sus promesas, cuáles sus amenazas, etcétera. Lo que
ha sucedido, por el contrario, Es que en vez de apelar a las
sagradas escrituras, en vez de ir a las sagradas escrituras,
a la Biblia, lo que ha ocurrido es que las personas se han hecho
y continúan haciéndose ideas de Dios. Es decir, no es la Biblia
dice, no es está escrito, sino es a mí me enseñaron. ¿Quién? Mi abuelita. No es en la Biblia
dice esto y aquello otro de Cristo. Eso no es. Es yo creo que Cristo
es así y asa y encontramos entonces una disparidad entre la manera
como Dios se revela y lo que la gente cree. Pero no obstante,
la gente siga diciendo yo conozco a Dios, yo sé quién es Dios,
etc. Es más, podría pasar buen tiempo
dándoles ejemplos. O sea, hay personas que no tienen
idea quién es Dios y cuál es su carácter. De nuevo, de acuerdo
con la Biblia y piensan en Dios. Usted sabe que una persona no
ha conocido a Dios. ¿Por qué? Porque hablan del Señor
en términos, hombre, peyorativos, por decirlo monos. Dioscito,
por no hablar las otras cosas que dicen. Es que nada más ayer,
por equivocación, estaba viendo un video donde un personaje se
refiere a Dios, a nuestro Señor, al Creador, aquel Dios inmanente,
trascendente, como, eso lo digo con respeto, evidentemente, como
mi viejo en el cielo. Usted ya sabe que una persona
que habla así de Dios no lo conoce a Él, no sabe quién es Él, ¿cierto? Y peor aún, cuando usted se encuentra
personas diciendo que conocen a Dios y se refieren a Dios como
Diosito es tan bueno que no es capaz de colocar a nadie en el
infierno. El infierno es una invención de los hombres. De
nuevo, ahí uno puede darse cuenta de que no conocen al Señor. Otros piensan, mis amados, y
les estoy hablando de gente que no conoce a Dios, otros piensan
y hablan de Dios, pero no conocen a su Cristo ni el Evangelio de
Cristo. Ahora les hago una pregunta.
¿Podríamos hablar del único Dios vivo y verdadero aparte de Cristo? Todos sabemos desde luego que
no se puede. Por eso una persona, una religión, por mucho que hable
de Dios y niegue a Cristo, hombre, qué lástima decirlo, pero hay
que decirlo. Son malditos, están alejados
del Señor. Son extraños para el Señor, pero
es que yo menciono a Dios. No, la Palabra de Dios dice no
me conocen, pero es que yo le doy gracias a Dios. No, la Palabra
del Señor dice no hay apelación. La Palabra de Dios es la corte
suprema de nosotros los creyentes. No hay apelación a eso. El que
niega a Cristo niega al Padre que lo envió, como vamos a verlo.
Y así hay muchos ejemplos como los que les acabo de dar. Y en
esos ejemplos creo que se nos viene a la mente, no tanto nuestros
amigos, esto lo digo siempre con respeto, nuestros amigos
católicos romanos, sino en el contexto de los pasajes que hemos
estado considerando, se nos viene a la mente quienes? Los judíos,
personas que decían somos linaje de Dios, conocemos a Dios, pero
evidentemente la historia de las escrituras han testificado
lo contrario, los judíos de antaños. los protagonistas secundarios
de esos pasajes de Isaías 61 y de Lucas capítulo 4 que hemos
considerado. Entonces, mis amados, con esa
pequeña introducción en mente, damos gracias al Señor que hoy
nos concede aproximarnos a este pasaje. Vamos a tomarlo del pasaje
de Lucas 4. Damos gracias al Señor. Y la
división del sermón, aunque no siempre la comparto con ustedes,
es muy sencilla. No siempre es evidente en el
pasaje, pero la podemos inferir del pasaje. La división del sermón
es sencillamente ¿Quién es Cristo? La segunda es la misión de Cristo
y el tercer punto o encabezado es el Evangelio de Cristo. ¿Quién es Cristo? Es importante
que usted sepa quién es Cristo, no que usted crea. ¿Quién es
Cristo? sino que usted sepa que dice
la Biblia de Cristo. Es importante que usted sepa
a qué vino Cristo a este mundo o que usted conozca su misión
y en tercer lugar el Evangelio de Cristo por supuesto. Entonces
vamos sin preámbulos al primer punto ¿Quién es Cristo? En este
pasaje, hermanos, y quiero que vamos a la palabra de nuestro
buen y gran Señor en Lucas capítulo 4, quiero que abra su Biblia,
por favor, que usted lea con sus propios ojos. En ocasiones,
hermanos, voy pasando y les digo, leo a favor de ustedes, leo por
ustedes, pero en un culto público de adoración, lo menos que debemos
hacer es tener nuestras Biblias y leer con nuestros propios ojos. ¿Para qué? Entre muchas otras
cosas, para que usted se dé cuenta que el predicador nos está inventando
un texto o un pasaje entonces Lucas capítulo 4 versículo 18
palabras de Cristo dice el Espíritu del Señor está sobre mí por cuanto
me ha ungido donde estaba Cristo estaba en una sinagoga un día
de reposo para dar buenas nuevas a los pobres, y de ahí en adelante
continúa. Vamos a leer hasta ahí. Vamos
a considerar los versículos, o más bien la enseñanza, entre
los versículos 18 y 19 de Lucas capítulo 4. Entonces, en este
texto podemos ver a quién, principalmente a nuestro Rey Señor. a Cristo
el Señor usted puede ver ahí a Emmanuel que traducido significa
Dios entre nosotros ahí estaba Emmanuel nuestro Cristo aquel
a quien llamamos Jesús el Cristo o nuestro Salvador es Emmanuel
que traducido de nuevo significa Dios entre nosotros Allí lo vemos,
maravilloso este pensamiento, allí lo vemos leyendo la palabra
de Dios de manera pública en una sinagoga. Allí estaba el
Mesías prometido leyendo el libro de Isaías capítulo 61, para nosotros,
para ser más preciso. Ya la situación de si le entregaron
el pasaje o el rollo abierto con ese pasaje para leer o si
él en el rollo lo buscó es un asunto que no nos compete. En
lo que deberíamos entretener nuestros corazones es en lo siguiente,
es maravilloso Pensar que aquel que inspiró la palabra estuviera
en este mundo caído predicando la palabra. Eso es maravilloso,
es sobrecogedor. Es maravilloso meditar que el
Cristo que es el corazón y la esencia misma del evangelio,
estuviese allí entre los hombres necesitados del evangelio, predicándoles
el evangelio de todo corazón. Eso es maravilloso. El corazón
del evangelio, predicándole al hombre necesitado del evangelio,
el evangelio, y lo hacía de todo corazón. A mí personalmente,
mis amados, me arruga el corazón imaginarme a Cristo, predicarle
el Evangelio a estas personas que tanto lo necesitaban sabiendo
que lo iban a rechazar. Yo no sé quién entre ustedes
rechazará las palabras que digo con la autoridad que el Señor
me ha conferido en su palabra. Yo no lo sé, no los puedo ver,
no puedo dilucidar las intenciones de su corazón. Pero Cristo sí
que podía hacerlo. Y todos conocemos por pasajes
que él sabía que él no necesitaba que la gente le diera testimonio
de otras personas. ¿Por qué? Porque él sabía lo
que había en el corazón de las personas. Yo no lo sé. Yo no
sé si hoy al hablarle de Cristo, al predicarle el Evangelio, usted
lo va a rechazar. No lo puedo discernir. Pero él sí lo sabía. Y en verdad
hermanos, estar frente a una congregación como lo estaba el
Señor Jesucristo y predicarles el Evangelio porque hermanos,
pocos pasajes, bueno hay muchos en realidad, pero pocos pasajes
en mi opinión más evangelísticos que Isaías 61 y predicarles este
pasaje evangelístico a los judíos que estaban muertos en sus delitos
y pecados que necesitaban al Cristo salvador que necesitaban
escuchar el evangelio y saber Cristo en su corazón que lo iban
a rechazar y no obstante así predicó el evangelio mis amados
hermanos. Así que estamos hablando de los
judíos de aquellos que eran esclavos de sus pecados pero decían linaje
de Abraham somos y jamás hemos sido esclavos de nadie Juan 8
33 por si lo quiere buscar esclavos de sus pecados y totalmente muertos
en sus pecados. Judíos, hermanos, cuando meditamos
en la historia de los judíos, el viejo testamento, hermanos,
nos da testimonio de eso, judíos que estaban preparados para reconocer
al Mesías cuando éste viniera, pero cuya ignorancia de Dios
y de su palabra queda en evidencia de esta manera. tuvieron al Dios
encarnado frente a ellos, proclamándole las buenas nuevas de salvación,
y ni reconocieron a Dios entre ellos, ni tampoco abrazaron las
buenas nuevas del Evangelio. Ahí se ve plasmada la ignorancia
que de Dios tenían los judíos. Tuvieron al Dios encarnado frente
a ellos. Es más, miren lo que dice Cristo,
Dice, hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros,
o sea, más claro no se puede, les está diciendo, yo soy el
enviado de Dios, yo soy en quien usted puede encontrar buenas
nuevas, yo soy quien doy vista al que no ve, yo soy quien sano
el corazón del quebrantado, eso les está diciendo, hoy se ha
cumplido Esta Escritura delante de vosotros ¿Qué les está diciendo? Les está diciendo oigan Ustedes
esperaron, ustedes esperaron Esta profecía se cumpliera Bueno
ya no hay nada más que esperar Hoy se ha cumplido O sea más
claro no se puede Entonces, de nuevo, la ignorancia de los judíos
con respecto a Dios. Hombre, puede que los judíos
o de ellos se pueda decir duchos en la ley ceremonial, meticulosos
en la ley ceremonial, muy pendientes de esos tejemanejes de la ley
ceremonial, pero de piedad y de conocimiento de Dios no tenían
nada. Los reyes de Oriente reconocieron
a Cristo. Y muy probablemente habían escuchado
hablar, sí, pero no tanto como los judíos. Los judíos no reconocieron
a Cristo. Hombre, qué cosas pasan, qué
cosas pasan. Y aquí es donde apreciamos y
donde sabemos que hasta el sol de hoy la mayoría de los judíos
ya se permanece en la oscuridad del desconocimiento de la persona,
de la obra y del Evangelio de Cristo. Pues pese a que la luz
vino al mundo, ustedes saben, ellos prefirieron más las tinieblas
que la luz. Y pese a que Cristo vino a darles
vida y vida en abundancia, ellos amaron más la muerte que la vida
misma. Entonces, de nuevo, gente muy
religiosa, gente con mucha educación religiosa, pero gente que no
conocía ni al padre ni al hijo. Mucho podríamos hablar del desconocimiento
que la mayoría de los judíos tenían de Dios y de su Cristo.
Pero lo más destacado es el hecho de que los judíos creían que
el Mesías de repente era un gran general montado en un caballo
de qué color, no lo sé, no vale la pena, pero creían eso, creían
que era un gran general que venía con un gran número de soldados,
que venía a liberarlos, sólo a ellos, del yugo, en ese entonces,
del yugo romano. Y es que volvemos a lo mismo.
Ese pensamiento nacionalista y orgulloso de los judíos, ¿qué
le dice a usted? Hermano, lo que le he venido
repitiendo por los últimos minutos, no conocían a Dios. se formaron una idea de Dios
que no era lo que Dios mismo había revelado de sí mismo en
la Palabra. ¿De qué sirve esa información?
¿De qué sirve entonces que usted crea que Dios es así o asá, si
eso que usted cree difiere con lo que él mismo ha revelado en
la Santa Palabra? Lo que le estoy diciendo es que
literalmente, y lo hablo de manera espiritual, su vida depende de
que usted conozca a Cristo. De eso depende su vida. Y usted
no va a conocer a Cristo por lo que le dijo su abuelita y
la abuelita de la abuelita o la tradición de la abuelita de la
abuelita de la abuelita. De hecho, usted tiene más posibilidades
de equivocarse al respecto de la persona de Cristo si usted
escucha los testimonios de personas que tampoco han tomado su información
de las Sagradas Escrituras. Personas sobre quienes prevalece
más la tradición que el texto de la escritura. Gente no conoce
a Dios. Usted no puede confiar en una
persona que le describa maravillas acerca de Dios si esa información
no va de acuerdo con la Biblia. Bueno, y entonces yo estoy interesado
en eso que me dice. ¿Cómo puedo yo cerciorarme de
que una persona me está hablando la verdad? Con la palabra de
Dios. Si la persona no habla de acuerdo
a la Palabra de Dios, no se le puede creer, no es digno de que
le crea. Es más, es peligroso de que usted
le crea. Bueno, este Mesías es descrito
en las Escrituras como un libertador nacional, jamás. El Mesías es
descrito en la Palabra del Señor e Isaías lo describe como el,
en términos de aquel siervo sufriente. Nunca, nunca la Palabra del Señor
describe al Mesías como el general en caballo que va a conquistar
la nación y va a liberar a esa raza, a ese pueblo de esto, de
aquel otro. Nunca. En las palabras del propio
Isaías, él, ese Mesías dice, habría de ser herido por las
rebeliones de su pueblo, habría de ser molido por nuestros pecados. Ese Mesías del que habla las
Sagradas Escrituras en particular, Isaías era Aquel Dios, segunda
persona de la Trinidad, que tomó apariencia, forma de hombre,
que fue uno como nosotros, sin el pecado del hombre, pero que
expió nuestros pecados mediante su muerte. Eso nos dice Isaías
53 10. Los judíos tenían esta palabra
frente a ellos. En fin. Alguien puede decir que los judíos
conocían al Dios de la Biblia. pero que hombres estaban muy
ocupados pensando en aquello otro y conocían al Dios de la
Biblia, pero no reconocieron a su Hijo Eterno, al Mesías Prometido. Hermanos, ¿qué es lo que dice
la Palabra de Dios? La Palabra de Dios nos dice,
no, no conocieron a Dios y por tanto no reconocieron a Cristo. Y eso nosotros lo vemos en Juan,
como Juan en el capítulo 8 versículo 19 nos dice, ni a mí me conocéis,
ni a mi padre. Si a mí me conocieseis, también
a mi padre conoceríais. Es un silogismo sencillo. Es
decir, ustedes no me conocen a mí, por tanto, como no me conocen
a mí, no conocen al Dios que me envió. palabras sencillas
de Cristo que ratifican lo que hemos dicho. Los judíos, o al
menos estos, o al menos la gran mayoría, no conocían ni a Dios
mismo, ni tampoco reconocieron a Cristo. Por eso, hermanos,
por todo lo que hemos dicho, es tan importante hablar de la
persona de Cristo y del ministerio de Cristo aquí en la tierra.
Y es muy importante que usted lo sepa esto. porque sin Cristo
no hay buenas noticias y sin aquellas buenas noticias solamente
queda la mala noticia y es que no hay salvación para usted no
hay esperanza para usted si me entendió eso Si usted no conoce
a Cristo, si no hablamos de Cristo, si quitamos a Cristo de nuestras
vidas, entonces usted no está quitando solamente a la persona
de Cristo, sino la esencia cuyo centro es Cristo. Le estoy hablando
del Evangelio. ¿Cómo puede decir un testigo
de Jehová y de nuevo también? Por muy herejes que para nosotros
lo sean, Se tiene que hablar con respeto de la gente. ¿Cómo
puede decir un testigo de Jehová que es un cristiano? O sea, ¿cómo
puede decir un testigo de Jehová que es un cristiano? No puede,
no puede hacer eso. Y no puede hacerlo por muchas
razones, pero una entre ellas es porque niegan la Deidad del
Hijo. Y un hijo eterno, es decir, un
Cristo que no es Dios perfecto y a la vez hombre perfecto, no
puede ser un salvador perfecto ni un mediador perfecto. Están
perdidos. Pero bueno, son muchos los argumentos
que podríamos dar. Entonces es importante hablar
de la persona de Cristo. Muy importante, esencial. ¿Quién es Cristo entonces? Hermanos,
Todavía se están escribiendo libros acerca de Cristo. Pero digamos algunas cosas de
nuestro Señor. ¿Quién es Cristo? No enfoque
sus ojos en Cristo como una buena persona. Eso lo hacen los impíos.
Me hace acordar de hecho de Tony, un compañero de trabajo que yo
tenía en el Reino Unido. Y nunca hablaba mal de Dios. Pero no conocía quién era Cristo,
decía yo sé que él fue un buen hombre que hizo muchas cosas
buenas por los pobres y se le tiene que respetar. No piense
así de Cristo. Eso es formarse una idea ajena
a la revelación de la palabra. ¿Quién es Cristo? Cristo es la segunda persona
del Dios trino y esto nunca, nunca va a sobrar que sea repetido. la segunda persona del Dios Trino. En la Trinidad o en la Deidad
hay sólo una esencia divina, no hablamos de tres. Hay una
esencia divina en la que subsisten tres personas. Cada una de ellas
diferente entre sí y no obstante cada una de ellas Dios en sí
mismo. El Padre, El Hijo y el Espíritu
Santo. Bueno, Cristo es esa segunda
persona. El Hijo Eterno. De la misma esencia, o en términos
de los antiguos creos y confesiones, de la misma sustancia consubstancial
con el Padre y con el Espíritu Santo. ¿Sabe qué quiere significar
eso? que Cristo es tan Dios como el Padre y como el Espíritu Santo,
ni más ni menos que ellos. También podemos derivar de esa
maravillosa afirmación que siendo Cristo, Dios, Cristo es igual
en honor, en poder, en autoridad en eminencia, en gloria tanto
al Padre como al Hijo. Segundo punto, usted tiene que
saber esto, estas cosas usted las debe saber. Cristo es Dios
perfecto y hombre perfecto. No vamos a usar los términos
técnicos que solemos usar nosotros en nuestra fraseología cristiana. No es que haya nada de malo en
eso, pero allí está la esencia divina, la plenitud, dice la
Biblia, la plenitud de la deidad habita en Cristo. Y a la vez. Es hombre perfecto. Le dio sed. Hambre, sueño, angustia, tuvo
aflicción, derramó lágrimas. Es como usted y como yo. Y tenía
que ser así porque un ángel no nos puede representar, mis amados.
Y tenía que ser así porque teníamos que tener un cordero que fuese
sacrificado y un ángel no puede ser sacrificado. Un ángel no
puede derramar su sangre a favor de nosotros. Tenía que ser un
varón perfecto. Pero estamos diciendo Cristo
es Dios perfecto y hombre perfecto. Fue, ojo con esto, engendrado
fuera del tiempo. No piense en una línea. Esto
es difícil para mí, para usted y para todos. Pero no piense
como en una línea de tiempo hace un millón de años, dos millones.
No piense fuera del tiempo. Algo que nosotros no podemos
de repente comprender muy bien. Cristo fue engendrado fuera del
tiempo por el Padre, quien al interior de la Trinidad le comunicó
la esencia divina. Pastor, ¿y cuándo sucedió eso?
Fuera del tiempo. Si usted lo entiende mejor de
esta manera, póngalo así. En la eternidad pasada. No hay ningún tipo de cálculo
matemático que nos pueda ayudar en ese concepto. Pero, si bien
fue engendrado fuera del tiempo, de manera eterna por el Padre,
Nació en el tiempo por concepción milagrosa, por obra milagrosa
del Espíritu Santo en el vientre de María. Y esto es muy importante.
Porque por esa razón decimos Él es verdaderamente Dios, pero
también fue nacido de hombre, verdaderamente hombre. De ahí
que las Sagradas Escrituras se refieran a Cristo como el Hijo
de Dios y el Hijo del hombre. El Salvador tenía que ser un
Dios perfecto y un hombre perfecto porque de qué serviría un hombre
para que nos represente delante de Dios si no es justo y perfecto
y eso sobra responder de absolutamente nada. Por eso la Biblia nos enseña
que además de ser hombre, cosa que lo habilita para representarnos
delante de Dios, hombre perfecto. Si Cristo no hubiese sido un
hombre perfecto, pues no hubiese sido necesario que Él viniera.
Le pido el favor al hermano Miguel, o al hermano Ananías, o a cualquier
otro hermano que me represente delante de Dios. Pero como esa
persona o esos otros hermanos son igual de pecadores a mí,
entonces estamos todos metidos en una misma bolsa. ¿Cuál es
esa bolsa? Todos necesitamos un representante. Ningún ser
humano puede acercarse a Dios en sus propios méritos, esgrimiendo
sus propias obras, sus logros delante de Dios. No lo podemos
hacer. Necesitamos un representante que sea como nosotros, que sufra
como nosotros, pero sin el pecado de nosotros. Si usted no conoce
a ese Cristo, usted está en serios aprietos. Pero bueno, ¿qué más podemos hablar de Cristo?
Hermanos, sabemos, no vamos a terminar. Pero pensemos un poquito en su
nombre. Solemos hablar de él como el
Señor Jesucristo. bueno o Jesús el Cristo si ustedes
le dicen el nombre de Jesús está bien el nombre de Cristo está
bien en el nombre del Señor Jesucristo está bien usted tiene que saber
por qué le llamamos Jesús el Cristo o de manera abreviada
Jesucristo Jesús ¿Por qué? porque Él dice el ángel porque
Él salvará a su pueblo de sus pecados. Y aquí se presenta Cristo delante
del pueblo y es como el pueblo no queremos ser salvo de nuestros
pecados para que usted pueda dimensionar la magnitud de la
necedad de quienes se rehúsan a conocer a Cristo, a pedirle
a Él que lo salve. Jesús el Cristo Pero Cristo porque
es el ungido, el Mesías, el Salvador, el Rey, el Señor, perdón. Ese Cristo Salvador que les hablaba
a los judíos personalmente y que estoy seguro hoy nos habla a
todos nosotros por medio de su palabra. Ese Cristo, entienda
esto por favor, es el centro y la esencia del Evangelio. quite a ese Cristo del Evangelio
que es lo que hacen y también lo digo con respeto que es lo
que hacen la mayoría de iglesias que profesan la fe cristiana
quite a Cristo del Evangelio y con qué termina todo con un
mensaje positivista así termina todo Triste es más lamentable
que eso, si usted se lo pregunta, es no que no que existan inductos
trazando mal la palabra del Señor y hablando blasfemias en el nombre
del Señor y prometiendo cosas que el Señor no ha prometido.
Más triste que eso hay algo. Si personas llenando las bancas
de las iglesias, porque ese es el mensaje que les gusta. ni
el que predica conoce a Cristo, ni el que se sienta a escuchar
quiere conocer a Cristo. ¿Cuánto tenemos que orar por
ellos? Porque allí, al otro lado de la eternidad, de repente no
los vamos a ver con nosotros. Pero bueno, Cristo es el centro
y la esencia del Evangelio, nunca se lo olviden. Cristo es el autor
y el consumador de la fe. Sin Cristo, escuche esto, Sin
Cristo no hay fe verdadera o salvadora por medio de la cual Dios lo
pueda salvar. Claro, si usted no cree en Cristo,
está negando, está negando al autor y al consumador de la fe.
Por tanto, cualquier fe que usted esgrima o diga tener es falsa. Usted negó a Cristo. ¿Sí me entiende,
hermano? Cristo, que más podemos decir de Cristo? Cristo es la
roca de la salvación. En nadie más hay salvación salvo
en el nombre de Cristo. Esto no le gusta a las personas
y les voy a decir por qué. Porque a nosotros nos gusta tener
opciones. Los cristianos posmodernos de
hoy en día les gusta tener opciones. No están con su corazón en una
iglesia local, entonces miran a ver qué opciones tienen. Ah,
bueno, ya hay otras dos o tres. Uy, siquiera. Ya no solamente
tenemos a Gracia Redentora. Bueno, eso está muy bien. Existan
iglesias fieles. Gloria al Señor por cualquier
cosa. Pero a las personas les gusta tener opciones. Cuando
les choca algo, cuando no les gusta algo, entonces ¿qué hacen?
Menos mal, tengo otras dos opciones. Bueno, y por eso el nombre de
Cristo, y cuando nosotros decimos es sólo por medio de la fe en
Cristo que se puede obtener la salvación por gracia, por favor
y merecido, a la gente no le gusta. La gente quiere tener
opciones. Entonces unos crean opciones,
no que las haya, unos crean opciones. Unos dicen, no pero es que tenemos
la ayuda de estos santos. Otros dicen, sí, usted cree en
Cristo, bueno, está bien. Pero cualquier camino de cualquier
profeta, llámese Mahoma, llámese este, o llámese incluso Buda,
o cualquier camino de los grandes maestros, del maestro Saint Germain,
y de cualquier otro, nos lleva también a Dios. No, no hay opciones,
mis amados. No las hay. Y perdónenme, yo
soy un poquito grosero, pero o es Cristo o no es nada. O es la vida o es la muerte O
es como Cristo lo ha determinado Pero jamás será como usted quiere
que sea Así que usted debe entender esto Pero sigamos hablando de
Cristo Él es el camino a Dios Él es la verdad misma Y Él es
la vida Nadie más es como Cristo Sólo Cristo obtuvo todas las
bendiciones que reconcilian al pecador con Dios, nadie más las
ha obtenido. ¿O quién pagó con su propia vida
el precio que necesitaba ser pagado? Los falsos profetas murieron
de vejez. Como dijo alguien, las tumbas
de esas personas y de los creadores de las falsas religiones hoy
están entre nosotros. La de Cristo está vacía. Por medio de su muerte, él compró
a precio de sangre lo que cuesta el alma del pecador arrepentido.
Si escuchó eso bien a precio de sangre, porque si hubiese
sido a precio de de algún a obra, pues nosotros hubiéramos comprado
nuestras almas por lo menos varias veces y yo hubiera ahorrado todo
lo que hubiese sido posible para vivir la vida de la manera más
desordenada del mundo y antes de morirme o antes de creer que
me voy a morir, pues entonces compro mi alma, pues solamente
cuesta esto, entonces la puedo comprar. No, solamente Cristo pagó con
su vida en sufrimiento y aprecio de sangre lo que cuesta su alma. Si es que usted ha creído en
él y se ha arrepentido de sus pecados. Amigo y podríamos seguir
hablando de Cristo hasta la noche y aún así no haríamos justicia
con su persona. Lo que deseo que entienda es
que la salvación o depende de que haya un evangelio Aún en
el Antiguo Testamento, aún en el Antiguo Pacto, en sus maneras
más básicas, más elementales, más proto evangélicas, digamoslo
así, aún así había evangelio desde Las palabras de Génesis
3 capítulo 15, aunque básicas, había promesa de restauración
y esas promesas continuaron perpetuándose, confirmándose con el paso del
tiempo. Entonces, ¿qué es lo que le estoy
diciendo ahora? Es sencillo. La salvación de
una persona, quizás de su persona, depende sin lugar a dudas de
que haya un evangelio. Muchas veces lo hemos dicho usted
no se va a salvar leyendo un folletito de repente ese folletito
lo inquieta y usted sea pringado y venga la luz de la palabra
y es otra historia la que hablamos pero entienda esto usted necesita
el evangelio pero el evangelio depende y necesita
que haya un Cristo Porque un evangelio donde no se predica
la persona de Cristo, lo que hizo Cristo, el sufrimiento de
Cristo, la resurrección gloriosa de Cristo, es un mensaje simplemente
como cualquier otro. Y créanme, el evangelio no es
un mensaje como cualquier otro. Vuelvo y repito, su vida depende
del evangelio. Así que habiendo ya solamente
arañado la superficie de lo que bien pudiésemos hablar de la
persona de Cristo ¿Por qué no hablamos de la misión de Cristo?
Quiero que volvamos al texto versículo 18 El Espíritu del
Señor está sobre mí por cuanto me ha ungido, me ha separado
para una labor ¿Por qué? Porque me ha apartado. ¿Para
qué labor? Dice, para dar buenas nuevas. Buenas nuevas. Evangelio. Eso es lo que significa el Evangelio.
Buenas nuevas a personas que viven con la mala nueva de que
están bajo estado de condenación. Cuando usted no entiende la mala
noticia, usted no puede verle el beneficio a la buena noticia. Así que es muy importante que
usted comprenda esto. Nosotros podríamos, hermanos,
decir entonces, ah bueno, a la luz de este texto, a la luz de
este texto, el Señor Jesucristo vino para predicar el Evangelio. ¿Es eso correcto? Eso es correcto,
pero no es el punto principal. ¿A qué hago referencia? es mejor
hermanos cuando nosotros tenemos un texto, un texto así de cerquita es mejor tomar cierta distancia
del texto para verlo en el contexto de todas las Sagradas Escrituras
si me hice entender Entonces, en este contexto particular,
el Señor Jesucristo está diciendo, claro, yo fui ungido, fui separado
para, para proclamarles el Evangelio, ¿cierto? ¿Eso no fue lo primero
que hizo Cristo después del desierto? Arrepentidos y creed en el Evangelio,
claro que sí. Entonces, esa respuesta no está
mal. Pero frente a la magnitud y envergadura
de esta pregunta, nosotros debemos echar un poquito para atrás y
mirar en el contexto general de las sagradas escrituras y
ahí es cuando decimos hermanos que la misión de Cristo fue salvar
las almas de los hombres Lucas capítulo 9 versículo número 56
Lucas 9 56 dice la palabra Dice, porque el Hijo del Hombre
no ha venido para perder las almas de los hombres sino para
salvarlas. Esa es la misión de Cristo. Si Cristo vino y fue misericordioso
con los pobres. Si Cristo vino y multiplicó los
panes y los peces. Si Cristo vino y sanó a muchas
personas. Si Cristo vino a mostrar la misericordia
del Señor para con la raza humana. Pero la misión principal de Cristo
fue salvar las almas de los hombres. ¿De cuáles hombres? De todos
aquellos que ponen en Él su confianza. De todos aquellos que creen que
solamente hay reconciliación con Dios por medio de la obra
y de la persona de Cristo. A ellos vino Cristo a salvar. La misión del Mesías no era libertar
a una nación, que entre otros asuntos era impía en su mayoría,
sino libertar a los hombres de su pecado. Y de nuevo cito estos
textos para que usted los mire, los revise, como nos dice Juan
8, 36. Así que si el Hijo os libertare,
dice, seréis verdaderamente libres. Los judíos jamás pudieron ser
un pueblo libre porque rehusaron a Cristo, rechazaron a Cristo
no quisieron el Evangelio de Cristo Bueno, cada hombre tiene su plan
de vida como solemos llamarle unos quieren estudiar para luego
conseguir un buen trabajo y luego casarse y otros quieren trabajar
para comprarse sus propias casas ¿Hay algo de malo en eso? No,
siempre y cuando no se viole la ley del Señor y muchas otras
cosas pero no hay nada de malo en eso Otras personas quieren
trabajar y comprarse sus viajes y sus casas y muchas otras cuestiones
Bueno, cuando uno lee la Biblia uno lee verdades y una de esas verdades que llegan
a nuestra mente y que nos hablan de la misión de Cristo la encontramos
por ejemplo en Hebreos 17 que dice He aquí que vengo oh Dios
para hacer mi voluntad oh no dice He aquí oh Dios vengo para
hacer Tu voluntad, la misión de Cristo en su ministerio terrenal
fue hacer la voluntad del Padre. ¿Cuál fue la voluntad del Padre?
Bueno, la podemos resumir en esto, que a todos aquellos que
Él miró con amor eterno para ser salvos, que por todos y cada
uno de ellos, Cristo diera su vida en el Calvario. O porque no leemos el versículo
45 de Marcos 10 que dice que el hijo del hombre no vino para
ser servido sino para servir y para dar su vida en rescate
de muchos. Usted ya sabe entonces cuál era
el plan de vida de Cristo. Hermanos, hay personas que en
su estado de condenación el plan de vida es ¿Cómo le hago un quinto
piso a mi casa de cuatro? ¿Cómo voy al Medio Oriente si
ya he recorrido otros tres continentes? Esos son los planes de vida.
El plan de vida de Cristo, ¿saben cuál fue? Oh Señor, descenderé
a ese mundo que me aborrece para rescatar a los pecadores de la
esclavitud de sus pecados, para sanar el corazón de los quebrantados,
ese era el plan de vida de Cristo para darle ojos literal a los
ciegos y para sacar de las prisiones a quienes estaban presos en sus
pecados Señor ese es mi plan de vida Padre es ir a ese mundo a morir para
que todo aquel que en mí crea no se pierda sino que viva y
tenga vida eterna y disfrute de tu presencia. Ese es el plan
de vida de Cristo. Pero subyacente entonces claro
está a ese objetivo de redimir a los pecadores mediante el derramamiento
de su sangre en el Calvario estaba el de comunicarles a los pecadores
que las buenas nuevas del evangelio. Entonces, claro, estamos diciendo,
sí, hubo un una razón principal o sea una misión principal y
era la de redimir a todos aquellos que habían puesto su confianza
en él y que habrían en el futuro decir eso lo puede incluir a
usted alguno de ustedes de poner su confianza en él esa era la
misión de Cristo pero también la misión era proclamar el evangelio
esas buenas nuevas Esas buenas nuevas que nos hablan de que
alguien que no es el que cree va a morir para que el que cree
tenga vida eterna. Eso es una buena nueva. Mala,
mala, mala noticia es que usted por no creer va a pasar la eternidad
bajo el justo juicio de Dios en un lugar donde solamente se
escucha el lloro y el crujir de dientes, en un lugar donde
el gusano nunca deja de roer, en un lugar donde el sufrimiento
nunca merma. Eso es una mala noticia. ¿Y por
qué me van a dar esa mala noticia? Porque no has querido abrazar
la nueva. Es así de sencillo, mis amados.
Y es que es tan fácil, tan fácil, que a las personas que les gusta
ganar méritos, Les parece difícil el Evangelio ¿Cómo es posible? Que este hombre allá me predique
Que voy a ser reconciliado con Dios Sin que yo haga nada ¿Cómo
es posible eso? Eso a mí no me lo enseñaron A
mí me enseñaron a dar limosnas A mí me enseñaron a ir a procesiones
A mí me enseñaron a hacer esto A dejar de hacer lo otro Porque
era por medio de esos méritos Que yo podía o acumulaba puntos
¿Para con Dios? ¿Cómo es esto? Bueno, claro,
a usted le enseñaron eso porque eso no es lo que enseña la Biblia. La Biblia nos enseña de que la
segunda persona de la Trinidad tomó forma de hombre, fue milagrosamente
engendrado en el vientre de María, nació, vivió sin pecado, que
por cierto, esto es increíble. Tenía que ser así. Y tenía que
ser así porque en el momento de un mal pensamiento, en el
momento de una mala palabra, cosa que Cristo jamás tuvo o
hizo, ya no podía, quedaba inhabilitado para salvarnos. Usted si ha pensado
en eso. Tiene que pensar en eso, en la
perfección de Cristo. Nosotros de repente no lo podemos
dimensionar porque nosotros de continuo estamos o pensando o
haciendo o diciéndolo malo. Pero usted tiene que pensar en
la perfección de Cristo, porque si Cristo entonces algún día
pensó lo malo quedó descalificado como ese cordero sin mancha,
pero no lo hizo. Fue concebido sin pecado, nació
sin el pecado con el que usted nació, vivió sin el pecado con
el que usted vivió, no amó el pecado que nosotros amamos desde
pequeños, No practicó el pecado en el que usted y yo nos volvimos
especialistas. Y por eso Cristo es digno de
confiar. Porque no estamos hablando de
un pecador, sino de Dios mismo hecho carne. Ya lo dijimos de
la segunda persona de la Trinidad. Así que esto nos trae a qué?
Al tercer punto. Hemos hablado de la persona de
Cristo, de la misión de Cristo. Tenemos que hablar del Evangelio
de Cristo. El Espíritu del Señor está sobre
mí por cuanto me ha ungido, me ha apartado, destinado para dar
buenas nuevas, para predicarle el Evangelio a los pobres. Y
hermanos, podemos hablar y amigos, podemos hablar de que en el resto
de estas frases ahí está el Evangelio, en cierta manera. Dice, me ha
enviado, ¿para qué? Para sanar a los quebrantados
de corazón. Esto es, a los que con corazón
contrito y humillado se postran pidiendo perdón a quienes sus
corazones están heridos, dolidos por el pecado que han cometido
y se humillan delante de mi Padre, a esos vine a salvar. Oh, que
diferencia, ¿no es así? Que en la sinagoga no había ninguno
de estos. En la sinagoga solamente habían
personas justas en su propia opinión. En la sinagoga, aquí
en esta sinagoga en particular, en esta sinagoga todos, todos,
al menos hasta donde podemos discernir, no sintieron la necesidad
de Cristo. Y cuando tú predicas el evangelio
y hay una persona que no siente la necesidad de Cristo, es porque
esa persona todavía Dios no le ha abierto los ojos para que
vea su condición y el estado de su alma. porque cuando Dios
abre los ojos de una persona y esa persona puede comprender
quién es a la luz de la palabra y esa persona pueda entender
que lo único que merece de Dios es la condenación, seguro esa
persona va a reaccionar y en ese estado de condenación, de
tristeza, de desespero, de angustia, de culpa por su pecado, ¿qué
es lo que va a hacer? Va a abrazar a aquel que murió
en la cruz del Calvario para que la multitud de sus culpas
quedase cubierta pero si usted entonces no conoce la mala noticia
o el estado de su alma pues usted va a ser como los judíos que
tuvo a cristo frente a él hoy no tenemos a cristo frente a
nosotros pero hoy tenemos su evangelio que es poder de dios
para salvación para todos los que creen así que en ese versículo podemos
decir está el evangelio y el evangelio es un mensaje usted
debe comprender eso el evangelio es un mensaje piense y no necesariamente
estoy haciendo una ilustración piense en el evangelio como como
una carta de amor cuando yo era pequeño decían
que las cartas de amor se escribían con lapicero quilométrico rojo
Hay algunos aquí que no conocen que es kilométrico. Entonces
cuando usted escribía en rojo era porque usted estaba mandando
cierto amor. Pero piensa en el Evangelio como
una carta de amor escrita en color escarlata. Porque esa carta
de amor de Dios para con toda la raza humana literalmente tiene
validez por la sangre de Cristo no por nada más y en esa carta
Dios le dice sin excepción alguna sin excepción alguna pero pastor
es que yo he pecado y he hecho cosas horribles tranquilo no
necesito conocerlas Lo que usted debe conocer es que no hay acepción
de personas. Cuando una persona comete ciertos
crímenes, ciertos crímenes, la justicia hace acepción de personas,
porque con ciertos crímenes a la persona le permiten entrar en
acuerdos para rebajar la sentencia, ¿no es así? pero hay otros crímenes
en la que la justicia no permite ningún acuerdo, entonces la justicia
hace acepción de personas, bien o mal, pero la hace, Cristo no. Así que si usted ha cometido
barbaries, atrocidades y cosas que ninguno de nosotros quiere
saber, pero cosas que lo avergüenzan, que le han hecho doler su corazón
cosas de las que no nos sentiríamos orgullosos en lo más mínimo para
hablar esa carta de amor es para usted y esa carta de amor lo
único que dice o lo único que trae es una muy buena noticia
y como le digo que bueno es que Dios le abriera sus ojos para
que usted viera la mala noticia en la que usted se encuentra
y esa buena noticia Es que a ti no te toca morir por tus
pecados porque mi Hijo Eterno hace más de dos mil años descendió
a este mundo cruel y en representación tuya cargando tus pecados subió
a la fría cruz y soportó mi ira por tus pecados y derramó la
sangre inocente por tú que eras culpable para reconciliarte conmigo. En esencia, eso es lo que dice
esa carta de amor. Escrita, si me puedo expresar
quizás de esa manera, escrita con la sangre de Cristo. La promesa
que Dios le hace a todo pecador que ponga su confianza en su
hijo es válida. ¿Por qué? Por el color escarlata
de la sangre de Cristo que selló ese evangelio. El Evangelio es la mejor noticia
de todas, la mejor de todas. Dios salva para aquellos que
viven la peor noticia de todas. Estás bajo el juicio de Dios.
Y en esencia es la buena noticia de que Jesucristo, el Hijo de
Dios, vuelvo y repito, cargó con tus pecados, sufrió en la
cruz No por los pecados de Él, porque Él fue el Cordero sin
mancha, es decir, sin pecado. ¿Por quién sufrió Cristo en la
cruz? Por los pecados que cargó tuyos, si crees en Él. Y derramó
su sangre bajo el justo peso de la ira de Dios para cubrir
la multitud de cada uno de tus pecados. tus atrocidades, tus
perversidades y cosas de las que no es digno ni siquiera mencionar
en un púlpito si tú crees en Cristo. Esos pecados quedaron
cubiertos con su sangre. ¿Sabe usted qué significa eso?
Que Dios nunca, nunca los va a volver a tener en cuenta. ¿Saben
qué más significa eso? Que usted nunca, nunca será juzgado
por Dios por esos pecados Pero pastor entonces yo tengo una
pregunta Si yo me arrepiento hoy, si yo de verdad creo hoy
¿Qué pasa con los pecados que vaya a cometer mañana? Hay personas
a quienes les da miedo depositar enteramente su confianza en Cristo
porque siguen pensando de una manera muy mundana o humana y
dicen pero es que si yo confío en Cristo y si Dios me perdona
hoy y ellos lo comparan como con las relaciones humanas pero
mañana seguramente o la otra semana no, no pasará un día antes
de que usted peque después de haber recibido a Cristo y ese
pecado Ya fue cubierto con su sangre Así que no diga bueno
yo voy a venir a Cristo Y después voy a vivir una vida impecable
Por supuesto que los que hemos creído en el Evangelio Honramos
al Señor y nos esforzamos honrándolo Para adornar con nuestras vidas
ese Evangelio pero no piense, no sea iluso y diga bueno yo
voy a creer en Cristo y bueno de repente cuando peque el otro
mes muy probablemente usted va a pecar al otro día pero va a
pecar con dolor la cosa es diferente antes de Cristo y después de
que usted confía en Cristo créame no se lo estoy diciendo yo por
llenar dos minutos de un sermón que ya suficiente hemos escuchado ese es el evangelio que Cristo
estaba predicando que Cristo les estaba predicando a los judíos
estaban condenados bajo el juicio de Dios muertos en sus delitos
y pecados apartados de Dios pero sobre todas las cosas la mala
noticia dice ustedes están a la espera del juicio final en el
que Dios justamente pagaría justamente No con el espíritu nuestro revanchista,
ni vengativo, ni vindicativo. No, no, no, no, no. Escuche esto. Dios le da a cada persona lo
justo, lo que se merece. créame eso y la mala noticia
es que usted está cargando delito sobre delito está añadiendo le
pecado al pecado la mala noticia es que usted está apartado de
Dios está muerto en sus delitos y pecados responsable por cada
uno de esos delitos y pecados y lo espera una eternidad pagando
sus delitos y pecados. Ah, bueno, pastor, pero entonces
eso quiere decir que como los voy a empezar a pagar, algún
día terminaré de pagarlos. Eso es. Tan tonto como decir
que usted a usted le prestan. 30 mil o 40 mil millones de pesos
y usted ganándose un salario mínimo. Diga algún día lo voy
a pagar. Nunca lo va a pagar. Los intereses se lo comieron
vivo. Asimismo en el infierno. Usted nunca, nunca, la justicia
de Dios quedará satisfecha, sí. Pero usted nunca terminará de
pagar por sus crímenes, sus pecados, sus malos pensamientos, palabras
u obras. Esa es la mala noticia y si usted
no puede comprender eso, entonces no va a ir corriendo a los pies
de Cristo. ¿Pero qué hicieron estos judíos? Ya me acerco al
final ¿Qué hicieron estos judíos? Despreciaron a Cristo Despreciaron
el Evangelio de Cristo Y al hacer esto ¿Saben qué hicieron? Se
cerraron ellos mismos las puertas del cielo en sus propias caras
Por ponerlo de una manera quizás un poquito poética así Se me
permite tal libertad Se cerraron ellos mismos Al decir no creo
en Cristo y no abrazo el Evangelio Cerraron la puerta de la entrada
a la comunión con Dios Ahora la pregunta es, dejemos de hablar
de los judíos ¿Qué de usted? ¿Qué de usted? ¿Qué va a hacer
ahora que sabe quién es Cristo? ¿Qué va a hacer ahora que sabe
a qué vino Cristo? ¿Y por qué vino Cristo? Esa es
la pregunta para usted ¿Qué va a hacer ahora que ha escuchado
el Evangelio de Cristo? Bueno, unos no abrazarán estas buenas
nuevas del Evangelio porque ya lo dijimos no entienden las malas
noticias de la condenación en la que viven Pero otros por la
gracia de Dios verán su necesidad se avergonzarán de su miseria
les dará pena su bajeza sentirán dolor por sus pecados y abrazarán
el evangelio un evangelio mis amados dice las palabras de Cristo
por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres
no está siendo una referencia a las personas que de repente
solamente pueden comprar pocos alimentos Está haciendo referencia
a aquellos que están en bancarrota moral, que no tienen nada para
darle a Dios salvo sus pecados, pobres de espíritu, aquellos
que no se creen merecedores y bien por ellos del favor de Dios Los pobres quienes se ven a sí
mismos como culpables Quienes vienen delante de Dios a pedir
perdón en el nombre de Cristo Como diciendo Señor no me mires
a mí que soy pecador Como aquel hombre en la sinagoga Que en
vez de vanagloriarse diciendo mira este decía Con la cabeza
agachada sé propicio a mi pecador Ese hombre fue pobre de espíritu
Y a ese hombre, dice la escritura, salió justificado para su casa
antes que el otro. Así que este evangelio es un
evangelio de riquezas, porque los pobres hayan riquezas en
Cristo. Es un evangelio de salud. En
qué sentido? En que los quebrantados de corazón son sanados. Es un
evangelio de libertad en el que los cautivos son liberados. es
un evangelio de gozo y paz porque los oprimidos por el pecado son
rescatados ningún otro mensaje le da al alma tanto y ningún
otro mensaje es una buena noticia de la magnitud del evangelio
he aquí pues queridos amigos hemos hablado del cristo del
evangelio de la misión de cristo y del Evangelio del Señor Jesucristo. Quiere el Señor aplicar lo que
hemos hablado conforme su propósito soberano para bien de sus almas. Música Música Música Música Música Música