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Es sólo ese verso. Dice, al día
siguiente Juan vio a Jesús que venía hacia él y dijo, ahí está
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Vamos a
orar. Señor oramos pidiéndote ayuda
para poner nuestra mente, nuestro corazón aquí, ahora, en una actitud de adoración,
de reverencia para recibir tu palabra. Háblanos, Señor, te
lo pedimos. Bendícenos con este mensaje. Permite que yo esté bajo la autoridad
de tu palabra entregándolo como tú has diseñado que se entregue. Te lo pedimos en el nombre de
tu Hijo Jesucristo y te damos las gracias, Señor. Amén. El título del mensaje es El Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo, es la misma declaración
que hace Juan el Bautista. Dice la palabra que Elizabeth,
la mamá de Juan el Bautista, cuando estaba embarazada de él,
en su segundo trimestre, si no estoy mal lo que el texto dice,
y María, estando embarazada del Señor Jesucristo, viene a visitar
a su prima Elizabeth. Cuando Elizabeth ve a María y
oye su voz, dice que el bebé al escuchar la voz de María saltó
en el vientre de Elizabeth. Dice que fue lleno del Espíritu
Santo. Entonces, aún desde bebé, Juan
El Bautista tiene un ligamiento, una cercanía con el Señor Jesucristo,
un propósito espiritual hay allí. Él crece, predicando el evangelio,
y él entiende que él es una voz que clama en el desierto para
anunciar y preparar el camino del que habría de venir. Esa
es la labor que Juan el Bautista hace. Y cuando él ve al Señor
Jesucristo, hace esta declaración que acabamos de leer. Ahí está
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Entonces,
lo que vamos a hacer es mirar en dos partes lo que dice la
Biblia acerca del Cordero. ¿Quién es el Cordero de Dios
y cuál es la identidad? ¿Cuál es su identidad y cuál
es su propósito? Esas dos cosas. ¿Quién es o sea su identidad?
¿Cuál es su propósito? Esas dos cosas. Y esto debe ayudarnos
a nosotros a entender mejor quién es este Cordero, a recordarlo
y anunciarlo también cuando evangelizamos y a tener agradecimiento por
Dios, con Dios por lo que Él ha hecho por nosotros. Entonces,
el primer punto, el Cordero de Dios. Cuando Juan ve a Jesús
aquí en Juan capítulo 1, la declaración que hace es por la revelación
que Él ha recibido de parte de Dios, el Padre. Algo que indica
esto es que Juan el Bautista conoció acerca de Jesús a través
de la enseñanza de sus padres y a través de la enseñanza de
la sinagoga. Ellos usaron textos del Antiguo
Testamento que hablan donde está la promesa del Mesías. Esto indica
que para conocer a Jesucristo El Antiguo Testamento es suficiente
sin el Nuevo Testamento. No estoy diciendo que no necesitemos
el Nuevo Testamento. Lo que estoy diciendo es que
Juan el Bautista, como judío, para él fue suficiente lo que
sabía del Antiguo Testamento. Cuando vea a Jesús, él sabe quién
es. Simeón en Lucas 2, cuando vea
a Jesús siendo un bebé, sabe quién es. Entonces, lo que tenemos
aquí es que la revelación que Dios ha dado en el Antiguo Testamento
por sí misma se sostiene y es suficiente para que los judíos
entendieran quién es el Hijo de Dios, quién es este Mesías. Y Juan el Bautista lo reconoce. Y aquí en el Evangelio de Juan
Juan le da el título de Cordero de Dios a Jesús. Solamente el
Cordero es usado en los escritos de Juan el Bautista. Solamente
el Cordero, sí, es usado en los escritos de Juan, en el Evangelio
de Juan. Perdón, estoy distraído con esto
del sonido. Ok, sigamos con este. Decía que
el Evangelio de Juan y los escritos del apóstol Juan son los que
usan el título de Cordero de Dios. El primero que le da el
título al Señor Jesucristo del Cordero de Dios es Juan el Bautista. Está registrado aquí en el libro
del Evangelio de Juan. También Apocalipsis, no vamos
a ir allí, pero Apocalipsis usa el título el Cordero de Dios
o el Cordero 29 veces. para referirse al Señor Jesucristo.
Este primer punto lo que estamos viendo es el Cordero de Dios,
es decir, la identidad de Él como el Hijo de Dios. y esa la
vemos, la encontramos en el Antiguo Testamento, en Isaías 53, la
encontramos en la declaración de Juan, en Juan capítulo 1,
la encontramos en el Libro de los Hechos, cuando el eunuco
está leyendo el texto del Antiguo Testamento y ahí es mencionado
el cordero, y la encontramos en el Apocalipsis, cuando en
el Apocalipsis el cordero ya está en su gloria, lo cual indica
que es el Cordero de Dios, porque el Cordero es Dios, Él es Dios. Esto es muy importante para entender
lo que significa el sacrificio del Señor Jesucristo y para ver
cómo es suficiente para la salvación de los que creen en Él. Entonces,
la identidad del Cordero es que Él es el Hijo de Dios, y la declaración
de Juan es precisa en cuanto a esto. Miremos un poco de la
identidad del Cordero de Dios en Juan 1, versos 1 al 5, allí
mismo. Dice así el apóstol Juan. Aquí
cuando voy a leer se usa el término verbo. Verbo se está refiriendo
al Señor Jesucristo. Y dice, en el principio ya existía
el verbo. ¿Cuál es el principio? Desde
la eternidad. desde la eternidad, dice que
ya existía el verbo. ¿Qué indica esto del Señor Jesucristo?
El Cordero de Dios es eterno y el verbo estaba con Dios. ¿Qué quiere decir esto? Esta
declaración de Juan indica que el hijo no es el padre, por eso
dice el verbo está con Dios, haciendo una distinción de persona,
refiriéndose a la eternidad. Y seguimos, y el verbo era Dios. Aquí no hay una contradicción,
aquí hay una revelación de la identidad de Cristo Jesús. En
el principio ya existía el verbo, Él es Dios. El verbo estaba con
Dios. Bueno, déjenme lo, voy a refrasear. En el principio ya existía el
verbo, Él no es un ser creado. Él es Dios. Ya existía el verbo
que quiere decir que no es un ser creado. El verbo estaba con
Dios. Dice que no es el padre, él es
el hijo. Y el verbo era Dios. Es una afirmación de nuevo de
su deidad. Él es Dios. Y sigue diciendo.
Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron
hechas por medio de Él. Es decir, Él es el creador del
universo. Y sin Él, nada de lo que ha sido
hecho, fue hecho. En él estaba la vida y la vida
era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas
y las tinieblas no la comprendieron. El Cordero de Dios es Dios el
Hijo. El Cordero de Dios no es un ser
creado. El Cordero de Dios no es el padre,
es el hijo, la segunda persona de la Trinidad. La identidad,
cuando Juan dice, he aquí el Cordero de Dios, Juan tiene un
entendimiento por revelación divina de quién es el Cordero
de Dios. Escuchamos ese término. sale
en cantos, es parte de la tradición católica, pero poco se entiende
de su identidad y se pasa por alto el efecto que esto tiene
en la muerte del Señor Jesucristo en la cruz. Hoy celebramos generalmente
lo que es el Domingo de Ramos, el Domingo de Ramos que indica
Cuando Jesucristo viene de Betsabe, pasa por el Monte de los Olivos,
es una descendencia no muy alta, él baja, camina por allí y entra
por la puerta oriente en la muralla para entrar a la ciudad de Jerusalén
y se dirige hacia el templo. Él ahí está cumpliendo todas
las profecías que hablan del Cordero de Dios que entra para
quitar el pecado del mundo. Ese es el propósito del Señor.
Dice la palabra que Él puso su rostro para ir hacia Jerusalén. ¿Quién fue el que pasó por esa
puerta? El Cordero de Dios, como dice Juan el Bautista, el Hijo
de Dios. En Juan 1, 29-30, esto es lo
que afirma Juan. Estamos hablando de la identidad
del Cordero de Dios. El día siguiente, Juan vio a
Jesús que venía hacia él y dijo, ahí está el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije,
después de mí viene un hombre Que es antes de mí porque era
primero que yo. ¿Qué indica esto? Juan está hablando
de la deidad y de la humanidad del Señor Jesucristo. Dice, viene
un hombre, está hablando de la humanidad del Señor Jesucristo.
Que es antes de mí. ¿Quién es mayor entre Juan y
Jesús? Son primos. Juan nació primero. Pero Juan está diciendo que Jesucristo
es mayor que él. Y dice, y un hombre que es antes
de mí porque era primero que yo. está hablando de la eternidad
del Señor Jesucristo. Él está afirmando en la identidad
del Señor Jesucristo con esta declaración que Jesucristo es
Dios. Básicamente eso es lo que está
diciendo, Él es Dios. Jesucristo tiene dos naturalezas,
su naturaleza divina, porque en el principio ya existía el
verbo, Él no es un ser creado, Él desde siempre ha sido. Pero viene un hombre que es antes
de mí, dice Juan, está hablando de su humanidad. Entonces, Jesucristo,
el Hijo de Dios, tomó humanidad sobre su deidad, cubrió su gloria
y vivió con dos naturalezas, la naturaleza divina y la naturaleza
humana. Cuando habla así la palabra de
Dios, nos está hablando de la identidad del Señor Jesucristo
y más adelante vamos a ver el propósito que no se puede cumplir
si no conocemos primero cuál es la identidad. La identidad
de Él tiene que ser que Él es Dios. De lo contrario, su propósito
no se puede cumplir. Miremos en los versos 33 al 34
del mismo capítulo. dice Juan el bautista yo no lo
conocía pero el que me envió a bautizar en agua me dijo el
que lo envió a él fue dios aquel sobre quien veas el espíritu
descender y posarse sobre él este es el que bautiza en el
espíritu santo aquí está la tercera persona de la trinidad el que
me envió ese es el padre vas a ver cuando veas al Hijo sobre
quien posa el Espíritu Santo, aquí está el Padre, aquí está
el Hijo, aquí está el Espíritu Santo. Este es el que bautiza
en el Espíritu Santo. Yo lo he visto y dado testimonio
de que este es el Hijo de Dios. No es un ser creado. No es el
Padre. Él es Dios. Jesucristo es Dios. El Cordero de Dios significa
esto. En Juan 3, 16 al 17, podemos ver el testimonio de
Dios acerca del Hijo. Este es el testimonio de Juan,
ahora miremos el testimonio de Dios. Juan 3, 16 al 17. Porque de tal manera amó Dios
al mundo que dio a su hijo unigénito, ese es el cordero, para que todo
aquel que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Aquí
está hablando de su propósito. Porque Dios no envió a su hijo
al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo.
Entonces Dios da testimonio del Hijo en Juan, perdón en Marcos,
en el capítulo 3, Juan el bautista está bautizando, Jesucristo viene
para que lo bautice, le dice no, Jesucristo le dice sí, deja
que cumplamos así con toda justicia Y cuando lo bautiza se abre el
cielo y se oye una voz que dice, este es mi hijo amado en quien
tengo complacencia, estoy complacido en él. Dios da testimonio de
que ese es su hijo y el Espíritu Santo desciende sobre él como
paloma, como forma de paloma, perdón. Entonces tenemos el testimonio
de Juan el apóstol, tenemos el testimonio de Juan el bautista,
tenemos el testimonio de Dios y tenemos el testimonio también
de las escrituras que nos dicen que Jesucristo es Dios, el Hijo
de Dios. Mire Hebreos 1, versos 2 al 4. Hebreos 1, aquí hay otro testimonio. No sabemos quién escribió Hebreos,
pero el que escribió Hebreos sabía muy bien del Antiguo Testamento.
Y se dedica a presentar a Jesucristo como superior a la ley, superior
a Moisés, superior a los ángeles, superior al tabernáculo, superior
a los sacrificios. Y esto es lo que él dice de Señor
Jesucristo en Hebreos 1, versos 2 al 4. En estos últimos días
nos ha hablado por su hijo. El Cordero de Dios es el Hijo,
a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de
quien hizo también el universo, afirma que Él es el Creador.
Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza
y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Él es
resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza,
lo cual indica que Jesucristo es el Hijo, la segunda persona
de la Trinidad. Es igualito, igualito al Padre
en esencia. Él es Dios. Por eso Juan dice,
en el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y
el Verbo era Dios. Y Juan cuando dice, he aquí el
Cordero de Dios, está hablando de la identidad del Señor Jesucristo. muy importante para entender
el propósito de la venida del Señor Jesucristo. Entonces, Juan
no dice que Jesús era un Cordero de Dios, Juan dice Él es el Cordero
de Dios, lo que muestra su procedencia y su identidad divina. El Cordero de Dios. El ser santo,
eterno, verdadero, justo, el creador del universo, el mismo
que sostiene todas las cosas con su palabra de poder, ese
es el Cordero de Dios que vino para presentarse a sí mismo como
sacrificio por los pecados del mundo. Y eso nos lleva al segundo
punto. Segundo, el cordero que quita
el pecado del mundo. Estas son las dos partes que
este verso contiene. Entonces, ya tenemos la identidad
del cordero. Es muy importante. Hay películas
como la de Mel Gibson cuando habla del sacrificio de Cristo. Muestra meramente lo físico de
la muerte de Cristo, pero no indica la identidad del que murió
en la cruz, porque según esa película, María tiene algo que
ver allí cuando hace lo que hace con la sangre de él. Obviamente,
son actores. Y si la persona no sabe la identidad
del hijo, puede ver cosas así y piensa, ay, pobrecito, mira
cómo lo trataron. Ay, pobrecito, cómo sufrió. Ay,
fue una víctima y quedó atrapado allí. Si él es Dios, él tiene
control absoluto de todo lo que está sucediendo. Él tiene una
voluntad perfecta para venir y hacer lo que él hizo, morir
en la Cruz del Calvario. Y él tiene la capacidad como
Dios de hacer efectivo ese sacrificio. Si no es Dios el que está muriendo
en la cruz, si no es Dios el que entró por las puertas del
este de Jerusalén para caminarse al templo, si no es Dios el que
estaba allí, entonces no tiene sentido la celebración del domingo
de Ramos, la celebración de la crucifixión, de la sepultura
y de la resurrección. Él es Dios. El que murió en la
cruz es Dios mismo. Es Dios mismo. Entonces entramos
aquí, ya que vimos su identidad, ahora miramos su propósito. Juan muestra en la primera parte
el origen del cordero, él es Dios, y con la segunda muestra
el propósito por el cual vino a la tierra. El Antiguo Testamento,
en Génesis, Dios se provee de un sacrificio para que no muera
Isaac. Desde allí empieza una sombra
que apunta hacia el Cordero de Dios. Miremos el texto en Génesis
22, 7 al 8. Y en este texto hay una pregunta
bien interesante. ¿Dónde está el Cordero? Esa es
la pregunta que hace Isaac. ¿Dónde está el Cordero? 22 7
al 8 Dios ha llamado a Abraham, Abraham le ha creído al Señor,
Dios le dice a Abraham quiero que me sacrifiques tu hijo, tu
único Isaac y Abraham al día siguiente, yo no sé si él durmió
o no, yo pienso que no, pero se levantó al día siguiente,
se llevó a su hijo, llevó la leña y llevaba siervos con ellos,
caminan cerca del monte Moriat y ahí le dice a los siervos ustedes
quédense aquí yo voy a subir al monte Moriat Para adorar,
dice voy a subir con mi hijo para adorar y vamos a regresar. Él habla con fe, creyendo que
él va a regresar con su hijo con vida. Pero Dios le ha dicho,
quiero que me entregues a tu hijo, tu único. Lo vas a sacrificar
allá en el Monte Moriad. El Monte Moriad es allí donde
está construida la mezquita. Ahora en Jerusalén es allí donde
se construyó antes el templo. Y ahora está allí, en ese lugar
es donde él fue a hacer ese sacrificio. Dice en ese 22, 7 al 8. Isaac habló a su padre Abraham. Padre mío. Y él respondió, aquí
estoy, hijo mío. Aquí están, dice Isaac, el fuego
y la leña, dijo Isaac. Pero, ¿dónde está el cordero
para el holocausto? Esta es la pregunta, ¿dónde está
el cordero? Y Abraham le dice, respondió,
Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío.
Y los dos iban juntos. Entonces, el cordero es mencionado
desde aquí como un sacrificio, en lugar de una persona regular. ¿El cordero de quién? De Dios. ¿Quién iba a proveer el cordero?
Dios. El concepto del cordero lo encontramos
en Génesis capítulo 4, cuando Abel sacrifica a un cordero. para ofrecérselo al Señor y Dios
acepta el sacrificio de Abel, no el de Caín. Un poco antes,
cuando Adán y Eva pecan, Dice la palabra que Dios cubrió a
Adán y a Eva, les cubrió su vergüenza, porque el pecado causó vergüenza
y muerte espiritual con pieles de animales. No dice cuáles animales,
pero en el capítulo 4 hay un sacrificio de un cordero. Puede
que sean corderos. Puede ser que el primer animal
en la historia de la tierra y de la humanidad que murió fue un
cordero. O fueron dos corderos, no sé.
El texto no dice, pero puede que sea que tenga sentido en
conexión con todo lo que la palabra nos habla del cordero. El cordero
de Dios, en relación con el pecado, comienza a verse después de la
caída de Adán y Eva. Y es prevalente en toda la historia
de Israel. Y Dios se proveyó ese cordero
para liberar a su pueblo. Y en Éxodo nos dice que se proveyó
de un cordero para liberar al pueblo de la esclavitud de Egipto.
Y Dios pide ese sacrificio en Éxodo 12, verso 3. Vamos allí, ahí está cerca, después
de Génesis, el libro que sigue es Éxodo. En el capítulo 12,
vamos a leer del 3 al 13. Esto debe ayudarnos a tener en
nuestra mente un concepto más claro de quién es el Cordero
de Dios. ¿Quién es el Cordero de Dios
y su relación con quitar el pecado del mundo? Éxodo 12, versos 3
al 13. Dice así, hablen a toda la congregación
de Israel y digan, el día 10 de este mes cada uno tomará para
sí un cordero según sus casas paternas, un cordero para cada
casa. Una pausa aquí, el día 10. Es
el día cuando se celebra el Domingo de Ramos, hoy es el día de ellas,
equivale a ese día. Pero si la casa, y lo que hacen
ese día es escoger el cordero. Pero si la casa es muy pequeña
para un cordero, entonces él y el vecino más cercano a su
casa tomarán uno según el número de personas, conforme lo que
cada persona coma, dividirán ustedes el cordero. El cordero
será un macho sin defecto de un año. lo apartarán de entre
las ovejas o de entre las cabras y lo guardarán hasta el día 14
del mismo mes. Entonces, toda la asamblea de
la congregación de Israel lo matará al anochecer. Ese cordero
es separado de los demás corderos. Cuando estuvimos en Belén, la
guía, que es palestina, judía, ella nos decía, los pastores,
Cuando nace de entre los corderos, se escogen un cordero que lo
envuelven en pañales, pañales no es pampers, es una tela especial
para bebés, pero en este caso lo ponen para el cordero, lo
ponen en un pesebre y así lo separan para después ese cordero
sacrificarlo en Jerusalén. Jesucristo nació en Belén. Jesucristo
fue puesto en un pesebre, envuelto en pañales. Los pastores vieron
esa señal y supieron que Él era el Hijo de Dios. Ellos no hacen
la declaración de Cordero de Dios, pero Él es el Hijo de Dios.
Y es exactamente lo que nos está diciendo la palabra que cuando
Dios establece la Pascua para liberar a su pueblo Israel de
la esclavitud de Egipto, escogen un cordero. ¿Dónde está el cordero? En la casa. Es como una mascota
para ellos. Come con ellos, duerme con ellos,
vive con ellos. Y a ese cordero que es inocente,
lo tienen que matar, dice aquí, lo guardarán hasta el día 14
del mismo mes, entonces toda la asamblea de la congregación
de Israel lo matará al anochecer. Ellos tomarán parte de la sangre
y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde
lo coman. La sangre del cordero es la que
se va a poner en las puertas. Comerán la carne esa misma noche
asada al fuego y la comerán con panes sin levadura y con hierbas
amargas. Aquí están los elementos de la
Pascua. Ustedes no comerán nada de él crudo ni hervido en agua,
sino asado al fuego tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas. No dejarán nada de él para la
mañana, sino que lo que quede de él para la mañana lo quemarán
en el fuego. De esta manera lo comerán, ceñidas
sus cinturas, las sandalias en sus pies y el callado en su mano.
Lo comerán apresuradamente. Es la Pascua del Señor. El domingo de Ramos, el Cordero
de Dios está entrando por la puerta de la ciudad de Jerusalén,
el día en que el Cordero era escogido, según la Pascua. Jesucristo está cumpliendo exactamente,
el Cordero de Dios está cumpliendo exactamente lo prescrito por
Dios para liberar, aquí en el Antiguo Testamento, a Israel
de la esclavitud de Egipto. El cordiero viene para liberar
a Israel de la esclavitud del pecado. Dice verso 12, porque
esa noche pasaré por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito
en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal, ejecutaré
juicios contra todos los dioses de Egipto, yo el Señor. La sangre
les será a ustedes, aquí en Israel, por señal en las casas donde
estén, cuando yo vea la sangre pasaré de largo y ninguna plaga
vendrá sobre ustedes para destruirlos cuando yo hiera la tierra de
Egipto. Las casas donde estaba la sangre
de ese cordero que habían escogido el día 10 y lo tenían en sus
casas, dormía con ellos, comía con ellos, era un cordero inocente
lo degollan y esa sangre la ponen en las puertas. Cuando viene
el ángel de la muerte, que es el Señor mismo, así se presenta
Él aquí en Éxodo, Él viene y en esas casas donde está marcada
con la sangre del Cordero, nadie muere allí, pero donde no está
la sangre, Él mata a todos los primogénitos de los egipcios.
a todos. Hay mortandad en todo Egipto,
es cuando el faraón deja ir a Israel, en ese momento es cuando lo deja
ir. Entonces, por medio de la sangre del Cordero, Dios libera
a su pueblo de la esclavitud, por medio de la sangre del Cordero.
Ahora miremos otro texto en el Antiguo Testamento, Isaías 53.
Ya sabemos, el Cordero de Dios, Él mismo es Dios, el Hijo, esa
es su identidad. Y es cordero porque Dios escogió
que él fuera cordero, que él fuera el sacrificio para el perdón
de los pecados. Esa es 53, verso 7 al 8. Está
hablando proféticamente acerca del sacrificio del Señor Jesucristo.
Mira lo que dice. Fue oprimido y afligido, pero
no abrió su boca. como cordero que es llevado al
matadero, y como oveja que ante sus trasquiladores permanece
muda, él no abrió su boca. Jesucristo, el Cordero de Dios,
es el creador del universo, el Rey eterno, el principio y el
fin, el Todopoderoso, y camina como un cordero callado, como
un cordero que va al matadero. como un cordero que no se niega
a ser degollado para que su sangre sea derramada. Verso 8. Por opresión y juicio fue quitado.
Y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuenta que él
fuera cortado de la tierra de los vivientes? Y aquí está el
propósito. Por la transgresión de mi pueblo,
a quien correspondía la herida, Esa es la razón por la que Cristo
viene. El Cordero de Dios viene por causa del pecado del pueblo
de Israel. Y en el libro de Levíticos, el
Señor establece en el Antiguo Testamento que por causa de sus
pecados tienen que sacrificar un cordero. ¿Y qué hace la sangre
del cordero con ellos? Cubre sus pecados, los cubre. Y Dios muestra misericordia con
ellos para permitirle acercarse al Padre, pero tiene que venir
un día en que no solo sea cubierto el pecado, sino completamente
perdonado, borrado, quitado, que es cuando viene el juicio
de Dios sobre el pecado en el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo. Este cordero tiene que ser entregado
y presentado sin mancha como sacrificio por los pecados del
pueblo. ¿Cuántos corderos sacrificó Israel
en su historia? Millones de corderos. Se cree
que en la fiesta de la Pascua por lo menos 400 mil corderos
eran muertos porque venían tal vez dos millones de judíos de
todas partes del mundo a Jerusalén. Y en el día de la entrada triunfal
del Señor Jesucristo, el domingo de Ramos, ese día es cuando seleccionan
el cordero. ¿Pero qué está pasando en el
templo en Jerusalén? Ellos han hecho un negocio con
los corderos y la gente pobre trae su corderito y le dicen
tu cordero no sirve, tienes que comprar uno de nosotros. Tienen
una mafia en el templo y Jesucristo viene y dice ustedes han hecho
la casa de mi padre una cueva de ladrones. Entonces, lo que
Dios les dio para que ellos vinieran a Él, lo hicieron algo degenerado,
algo torcido. Ellos mismos están rechazando
lo que Dios les ha dado para que se puedan acercar al Padre.
Y cuando el Cordero de Dios, Jesucristo, viene a quitar el
pecado de ellos, ellos rechazan al Cordero porque ellos no quieren
un Cordero. Ellos quieren un rey, ellos quieren
un gobernante, ellos quieren un jefe militar que los libere
de las fuerzas que los oprimen, que son los romanos. Pero el
Cordero de Dios, el Hijo de Dios, Él viene como un cordero, manso,
entra subido en un burrito, Hijo de Asna, que nunca ha sido usado
antes, para entrar a Jerusalén, para liberar a su pueblo de sus
pecados. Entonces el cordero entra y está
allí para celebrar la Pascua, él mismo celebra la Pascua, él
mismo es el sacrificio con que concluye la Pascua. A los cuatro días ellos matan
el cordero. Y al cuarto día es cuando Jesucristo
muere, dice que en la noche. Pero cuando es en la noche, ellos
han cambiado los tiempos. La noche ya es parte del viernes. Hacen dos sacrificios por la
cantidad de gente que hay, los que son de Jerusalén, los que
vienen de afuera. Y Jesucristo está exactamente muriendo, siendo
crucificado y muriendo a la hora que ellos degollan a los corderos
en el templo. Exactamente. En el tiempo que
Dios determinó. Ahora, ¿cuál es la razón del
sacrificio del cordero? La razón tiene que ver con el
perdón de los pecados. En Romanos 6.23 dice, la paga
del pecado es la muerte. Pero el regalo de Dios es vida
eterna en Cristo Jesús. En Génesis, el Señor le dijo
a Adán, el día que comas de este fruto, que te he dicho que no
comas, ciertamente morirás. La paga de su pecado es la muerte.
¿Qué hizo Adán y Eva para que entrara la muerte? comieron un
fruto. ¿Qué significa esto? Desobedecieron
a Dios, se independizaron de Él, tomaron su propia decisión,
yo vivo mi propia vida, yo la vivo como yo quiero, no le doy
cuentas a nadie, no necesito a Dios, con que no me meta con
otros está bien. Eso es lo que está sucediendo
allí. Y entra la muerte. Es lo que mucha gente dice. Yo no me meto con nadie, yo no
ando robando, no ando hiriendo a otras personas, yo puedo vivir
mi vida como yo quiera. Al cabo, yo soy buena gente.
Adán y Eva hicieron eso y murieron espiritualmente, quedaron separados
de Dios. Y Dios es el que los busca a ellos desde entonces
y el que busca a la humanidad. En Levítico 16 establece, no
vamos a ir allí, pero el sacrificio de los corderos y establece que
un macho cabrío, nos explicaba el doctor Lucas Alemán, ellos
ponen la mano sobre el macho cabrío. Y eso transfiere los
pecados del sacerdote que representa a todo el pueblo de Israel sobre
el macho cabrío y es suelto para que muera. Entonces hay una transferencia,
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, hay una
transferencia que sucede en la cruz sobre él. Hay una transferencia,
algo recibe él allí. Y es los millones y millones
de pecados de millones y millones de personas en el mundo, lo cual
es algo horrendo. Jesucristo se hizo horrendo,
deplorable, detestable en la cruz al Padre. Porque Dios no
habita donde está el pecado. El Cordero de Dios, el Hijo de
Dios, el Creador del mundo, el que sostiene todas las cosas
con su palabra de poder. Él entra allí a Jerusalén, celebra
la Pascua y es entregado para ser crucificado y a esa transferencia
en Él. Él se hace pecado. Es el Cordero
de Dios para quitar el pecado del mundo. Israel había rechazado
completamente la oferta de Dios desde el Antiguo Testamento cuando
Malaquías dice que no solamente no presentaban lo que Dios les
dijo, un cordero sin mancha, sino que buscaban a uno que tuviera
las patas quebradas o tuviera un ojo tuerto o estuviera enfermo
y lo llevaban y eso era lo que sacrificaban. Habían perdido
completamente de vista. el mensaje de Dios, pero vemos
que personajes como Juan el Bautista, como Simeón, que fueron fieles
al nacimiento de Dios, como hemos visto en Romanos, entendieron
el mensaje de Dios y sabían que sacrificar el cordero los iba
a llevar al Cordero de Dios, a conocer el Cordero de Dios,
a tener el perdón de los pecados allí. Entonces, cuando Jesús
llega a Jerusalén el domingo de Ramos, entra al templo, lo
limpia porque los sacrificios son detestables delante de Dios. Y esto indica que todos necesitan
que el cordero muera por ellos. Todos allí necesitan que él muera
por ellos. Romanos 3.23 dice, por cuanto
todos pecaron. y han sido destituidos o quitados
o no alcanzan la gloria de Dios, se puede traducir así también
en Romanos 3.23. Israel, teniendo la ley, los profetas, las promesas,
el plan de Dios y que era a través de ellos que Dios anunciaba la
salvación a las naciones, perdieron allí. Se negaron a recibir lo
que Dios les estaba ofreciendo como nación, porque es un remanente
que se cree. Jesús viene, anuncia al reino, promete morir por sus
pecados para perdonarlos, pero ellos lo rechazan. Por eso Juan
en Bautista dice, el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo. Él nunca dijo el Cordero de Dios
que quita el pecado de Israel. Él dijo que quita el pecado del
mundo. Es decir, de todas las personas
en la tierra que crean en él, la muerte de Jesús alcanza a
todos. Juan 3, 14 al 18, lo leímos ahora, pero
este es un poquito, agregué dos versos más aquí. Juan 3, 14,
perdón, dice, Y como Moisés levantó la serpiente
en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del
Hombre, para que todo aquel que cree tenga en él vida eterna. Porque de tal manera amó Dios
al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree
en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque Dios
no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que
el mundo sea salvo por él. Pero eso es un cordero. El que
cree en él no es condenado. Pero, esto es muy importante,
Pero el que no cree ya ha sido condenado porque no ha creído
en el nombre del Unigénito Hijo de Dios. La declaración de Juan
el Bautista es un anuncio para que las personas crean en él.
He aquí el Cordero de Dios. La identidad divino que quita
el pecado del mundo, su propósito, el sacrificio que viene a ser.
¿Por qué? Porque todos están en pecado. Obviamente nosotros
entramos allí. Voy a leer una lista, por favor
no busque los textos porque es muy rápido que lo voy a decir
y yo mismo no lo voy a leer. Pero una lista que tengo aquí
que muestra cuál es la condición del mundo que requiere o ha requerido
que un cordero como Cristo Jesús venga a pagar por los pecados.
No hay nada que podamos hacer para ser librados del pecado,
Isaías 1.4, Jeremías 2.22. Estamos condenados por la justicia
de Dios, Romanos 3.19 y 5.18. Estamos separados de Dios en
nuestra totalidad, en toda la persona completa, separada de
Dios, Romanos 8.7 al 8 y Efesios 2.1 al 2. Somos reos de muerte, de acuerdo
a la justicia de Dios, Romanos 5 al 12, por haber quebrado los
mandamientos de Dios. Espiritualmente muertos, separados
de Dios, Génesis 3, 8, Isaías 59, 2. En camino al castigo eterno
para ir al infierno, Mateo 25, 41, 46, segunda de Tesalonicenses
1, 9, Apocalipsis 23, 15. Y por naturaleza, objeto de la ira de dios hijos
de la ira de dios esa es la condición de la humanidad esa es la condición
en que todas las personas se encuentran cuando dios desde
la eternidad decide enviar a su hijo jesucristo su único hijo
el cordero de dios para morir por los pecados para quitar el
pecado de la humanidad el pecado de los que crean en él ¿En qué condición está usted?
¿Necesita usted el Cordero de Dios? ¿Necesita usted que Él
quite sus pecados? ¿O ha creído usted o ha pensado
usted que usted puede hacer algo para pagar por sus pecados? ¿Cuántos
pecados ha cometido usted? ¿Puede hacer la cuenta? ¿Cuántos
pecados cometió la semana pasada? ¿Cuántos pecados necesita cometer
usted que le condenen por la eternidad? Adán y Eva cometieron
uno. Y Santiago dice, el que rompe
un punto de la ley se hace culpable de toda la ley. Y la paga del
pecado es la muerte. Entonces, como consecuencia del
pecado todos morimos, pero eso no paga por nuestro pecado. Simplemente
es una consecuencia del juicio de Dios está allí y viene una
separación eterna en el infierno donde no hay salida. Hay condenación
y sufrimiento para siempre. Entonces, para que se pueda pagar
por sus pecados, por mis pecados, tiene que haber un sacrificio
perfecto, tiene que ser el Cordero de Dios, el Hijo de Dios, que
obedeció en todo al Padre, que nunca pecó, el Ser Santo que
nació de María. Entonces, cuando Él llega a la
Cruz del Calvario sin pecado, sin ofrecer sacrificio por Sí
mismo, sino ofreciéndose Él mismo como el sacrificio, para perdonar
a todo aquel que cree en Él. Y cuando dice cree, el verbo
aparece muchas veces en el Libro de Juan y en los Evangelios,
indica tú no puedes hacer nada, nada. El Cordero de Dios que
quita, no que cubre. El Cordero de Dios que quita,
no que contribuye. El Cordero de Dios que quita,
no que ayuda en algo. El Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Todo pecado es perdonado por
él, para el que cree en él, para el que cree en él. Así que es
necesario que el Cordero muera para que por su sangre pura el
pecado sea quitado. Tiene que haber un sacrificio.
Mire, usted ha cometido pecados. Yo le preguntaba a alguien, ¿tú
crees que la mentira es un pecado tan serio como para que te lleve
al infierno? Y me dijo, no. Yo le dije, ¿tú
sabes quién es el padre de la mentira? Satanás es el padre
de la mentira. El que miente está orando como
un hijo de Satanás. Eso es mentir. Es un pecado suficiente
para condenarle al infierno, como cualquier pecado. Entonces necesita caer bajo juicio
ese pecado. Dios, siendo juez justo, va a
ejecutar ese pecado, todos los pecados. No hay excepción en
ningún pecado. Y la gente dice, pero ya le pedí
perdón a Dios. Hay juicio contra ese pecado de todas maneras.
Todo pecado es ejecutado por Dios con la muerte. Por eso la
muerte de Cristo paga por los pecados de los que creen en Él,
los pecados pasados, presentes y futuros. Y cada vez, hablemos
de un creyente, cuando un creyente peca debe dolerle en su corazón
de manera profunda haber ofendido al Señor porque sabe que por
ese pecado Cristo tuvo que ser crucificado, por ese pecado que
cometió. Tiene el perdón, pero debe acordarse. Cada pecado es ejecutado por
Dios. Y el que no está en Cristo no
puede hacer nada por esto. Tiene que creer. Cristo es el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y Él no es
una víctima de las circunstancias, es por eso que puede quitar el
pecado del mundo. Él es el sacrificio perfecto,
el único que Dios acepta porque es el único santo, justo y perfecto,
su propio Hijo. Y Dios planeó esto desde la eternidad
porque Apocalipsis 13, 8 dice, fue inmolado desde el principio
del mundo, desde la eternidad, lo cual indica no es una casualidad,
no es algo en lo que Él cayó y quedó atrapado. Él mismo dice
en Juan 10, 17 y 18, nadie me quita la vida sino que yo la
doy por mi propia cuenta, tengo poder para ponerla y tengo poder
para volverla a tomar. Jesucristo es el Cordero de Dios. que voluntariamente en obediencia
al Padre viene para entregar su vida y pagar por los pecados
de aquel que cree en él. No es que al Cordero le tocó
morir, porque ni modo, allá entró y quedó atrapado. Él decidió
venir a ser ese hombre para morir en la cruz pagando por los pecados
del mundo. Y después, él mismo levantarse de entre los muertos.
Ese es el sacrificio perfecto. Sólo Dios puede hacer eso. Y
en eso Él da garantía del perdón y la vida eterna cuando resucita
entre los muertos. Él así demostró que Él es el Hijo
de Dios y garantiza esta vida eterna. El Cordero quiere decir
el único Cordero. No hay otro Cordero, no hay otro
sacrificio, no hay otro camino, no hay otra provisión, no hay
otra salida, no hay otra manera de encontrar el perdón con Dios
más que con el Cordero de Dios. El Padre sólo acepta el sacrificio
de su Hijo. Él se hace pecado en la cruz
y en la cruz Dios, el Padre, derrama su ira sobre él. La ira
de Dios no es como la ira del hombre. La ira del hombre es
algo descontrolado, explosivo, irrazonable. La ira de Dios es
en perfecto y absoluto control la manifestación del castigo
por el pecado que viene por el juicio perfecto de Dios, Dios
a justicia. el pecado. Y cuando él está matando
a su hijo Jesucristo o lo está ejecutando, él lo está haciendo
de manera perfecta, castigando allí cada pecado que él ha tomado
en sí. Jesucristo afirma en relación
con eso, dice, nadie quita mi vida, yo mismo la pongo de mi
propia voluntad. Y el texto de la palabra dice,
consumado es cuando Jesucristo termina de recibir el juicio
de Dios, Y dice, y Jesús entregó su espíritu. ¿Qué indica eso? Él decidió cuando morir. Ya había
completado el propósito del padre, ya había completado su tarea
como Cordero de Dios. Para pagar esa deuda que usted
tenía delante de Dios. Si usted no está en Cristo, usted
tiene una deuda infinita con Dios. Es infinita. Es eterna. y va hasta la eternidad, no hay
salida de allí si usted muere en sus pecados. Usted ha roto
la ley de Dios por cuanto todos pecaron, ha sido destituido de
la gracia de Dios, todos. Usted no puede buscar a Dios
y decir yo voy a hacer algo para reconciliarme con Dios porque
la palabra dice en Romanos 3.10 que nadie busca a Dios, no existe
una sola persona que haga eso, nadie. La herencia que le han
dado sus padres no le salva. Su religión no le salva. Su tradición
no le salva. Cuando usted dice que usted es
buena gente, no le salva porque usted no es buena gente a los
ojos de Dios. Dios conoce sus pecados, sus secretos. El Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Ese es el sacrificio que
le puede permitir tener perdón si usted cree en él. Ahora, si
usted cree que no necesita al Cordero de Dios y usted sale
de aquí hoy no aceptando la oferta de la salvación en Cristo Jesús,
entonces quiere decir que usted piensa que usted puede pagar
sus pecados por su propia cuenta o usted piensa que Dios no le
va a juzgar, Dios le va a juzgar. Usted tiene que tomar una decisión.
Lo mejor de sus obras son trapos de inmundicia. Dice Proverbios
21 que la oración del impío es una abominación a Dios, ni siquiera
su oración es escuchada por Dios, no se engañen. Dios no escucha
su oración. La oración del impío es una abominación
para Dios. Hay gente que dice, mi diosito
yo le pido y mi diosito esto y aquello. Pues será un muñequito
que cargan en el bolsillo y le dicen diosito porque es muy pequeño
seguramente. No hay nada que usted pueda hacer.
Todo lo que usted puede llegar a hacer, Isaías 40 dice, es en su propio
esfuerzo, es un ídolo. Es todo lo que puede llegar a
hacer. Jamás, jamás se podrá acercar a Dios por su propia
cuenta. Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo. Es el Hijo de Dios que se hizo hombre para venir y morir
en la cruz para pagar por sus pecados. No hay manera de acercarse
a Él. solamente a través de Jesucristo.
Él es el Cordero de Dios. Dios mismo se proveyó del sacrificio
perfecto con su Hijo Jesucristo cuando Él viene de su propia
voluntad y toma la forma de hombre para morir en la cruz. Miren
lo que dice Romanos 3, 21 al 26. Romanos 3, 21-26. Yo sé que el
punto dos es el punto más largo del mensaje. El punto uno es
la identidad del cordero y eso lo traemos o lo arrastramos hacia
el punto dos cuando habla del propósito del cordero. Romanos 3, 21-26 dice así, pero
ahora, Aparte de la ley, la justicia
de Dios ha sido manifestada, confirmada por la ley y los profetas.
Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para
todos los que creen porque no hay distinción por cuanto todos
pecaron y no alcanzan la gloria de Dios. Todos son justificados
gratuitamente por su gracia, por medio de la redención que
es en Cristo Jesús, a quien Dios exhibió públicamente como propiciación
por su sangre, a través de la fe, como demostración de su justicia,
porque en su tolerancia Dios pasó por alto los pecados cometidos
anteriormente. para demostrar en este tiempo
su justicia a fin de que él sea justo y sea el que justifica
al que tiene fe en Jesús. No hay justo, ni a uno no. El
único justo es Dios. Cristo toma sus pecados y él
puede poner sobre usted su justicia para que usted quede perdonado
delante de él. Fuera de él no hay salvación,
no hay esperanza, no hay futuro. Mi pregunta para usted, ya estoy
cerrando, ya esto es el final. ¿Está listo para encontrarse
con el Cordero de Dios? Porque el libro de Apocalipsis
dice que el Cordero de Dios se sienta en el gran trono blanco
y se van a abrir los libros y los muertos sin Cristo serán resucitados
para que den cuenta de todas sus acciones y serán juzgados
por este Cordero que estoy predicando. Y él los va a lanzar al lago
de fuego que es llamada la segunda muerte porque no creyeron en
él. Es lo que dice Juan cuando leímos
Juan 3 en el versículo 17 y 18. ¿Cuál es su respuesta? La respuesta de Juan el Bautista
fue decir, he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo. Si usted cree en él, confiéselo
así. No viva en su pecado. No se quede
donde usted está. ¿Cuál es su declaración? ¿Cuál
es su respuesta? Tome una decisión. ¿Usted la toma hoy? ¿Usted la
toma hoy? Vamos a orar, ¿por qué no nos
ponemos de pie y cerramos con una oración? Este texto tan cortito,
pero que contiene tanto en él, está bien profundo lo que dice
Juan el Bautista cuando hace esta declaración. Señor, sabemos
que tú eres el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Entendemos, de acuerdo a tu palabra, que siendo el Dios, su sacrificio
es perfecto y nos da el perdón a los que creemos. Oramos por
quienes no han creído todavía, pidiendo fe para ellos y convicción. convicción para saber que necesitan
del Cordero, un ser santo que les puede librar el Hijo de Dios,
y fe para saber que pueden confesar, creer y declararlo a Él como
el Señor y el Salvador de sus vidas. Gracias, Padre, en el
nombre de Jesucristo. Amén y Amén.
El Cordero de Dios
Series Juan
- El Cordero de Dios
- El Cordero que quita el pecado del mundo
| Sermon ID | 4323310305844 |
| Duration | 53:46 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | John 1:29 |
| Language | Spanish |
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