00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Muy bien, ordenemos Padre Celestial
nuevamente, nos has reunido en tu nombre, en obediencia a tu
palabra, y por el privilegio que tenemos
de hacer esto sin miedo, sin temor, sin oposición, te damos
muchas gracias y te seguimos pidiendo para que esta libertad
no se nos acabe para que ningún enemigo humano o diabólico pueda
hacer cosas que pondrían en peligro esta libertad. Por eso, le suplicamos
nuevamente y te pedimos ahora, por lo que vamos a escuchar,
este ejercicio espiritual de ser oidores, expositivos, escuchando,
analizando explicando Tu Palabra a nosotros mismos, a nuestras
vidas, a nuestros corazones, con la ayuda y el poder de Tu
Espíritu, ayudándonos, iluminando nuestro entendimiento y actuando
sobre nuestra voluntad con el fin de que Tu Palabra no te vuelva
vacía, sino cumpla todo lo que quieres hacer en nuestras vidas
el día de hoy. Por eso te pedimos, nuevamente
te damos las gracias. En el nombre de Cristo Jesús.
Amén. Ahora seguimos acercándonos a la parte final de este tema
sobre las guerras y los pacificadores. Hemos hecho una gran vuelta para
discutir diferentes puntos que se relacionan con nuestro tema.
Terminaremos otra vez en la bienaventuranza y viendo una serie de aplicaciones. Estamos detenidos con los obstáculos
a la paz y los obstáculos que impidan tú y yo seamos pacificadores. Estos obstáculos son muchos,
como hemos estado viendo, y ahora estamos en medio de un, es un
paréntesis aquí, en donde empezamos a discutir todo este asunto desde
la perspectiva de la amistad con Dios y el hecho de que somos
reconciliados con Él y colocados en esta relación de paz con nuestro
Dios por medio de la persona y obra de Cristo. Y en este tema
de la amistad en que hemos empezado, vamos a meternos más a fondo
en esto. Aplicando el día de hoy en nuestro
estudio este tema de la relación que
tenemos entre los creyentes en muchos contextos cristianos,
no es posible que que seamos usados por Dios como pacificadores,
porque no estamos viviendo en paz los unos con los otros, ¿no?
Como vamos a discutir una parte de esto hoy, y si Dios lo permite,
de hoy en noche. Este, y luego vamos a volver
Lo vuelvo a comentar un momento. Vamos a volver a este asunto
de la amistad con Dios. Vimos una pequeña parte de esto
en relación con su presencia especial, con cada creyente caminando
por este mundo. Estoy debatiendo el tema, pero
en este tema de la amistad con Dios hay aguas muy profundas
que vamos a ver en relación con con las emociones divinas en
este asunto, ¿no? Lo que algunos llaman la vida
emocional. Yo lo voy a limitar por el momento
a decirlo en relación con nuestro Señor Jesús, ¿no? Hace siglos
escribían tratados y libros sobre las emociones de estos que nos
dicen que Dios no tiene emociones. Les pido que tengan paciencia.
Están lo más equivocados que una persona pudiera ser. Y esto
lo dicen porque no pueden reconciliar la larga lista de argumentos
en relación con la inmutabilidad de Dios. con el efecto que las
emociones tienen sobre cualquier persona, ¿no? Y le tienen a Dios
como un iceberg, como una máquina, como encerrado. La forma que
usan, sin discutirlo el día de hoy, es sin pasiones, porque
ni siquiera entienden de qué están hablando estas personas,
¿no? ¿Cómo vamos a ver? Pero, ¿qué tiene que ver esto
con nuestro tema? Tiene mucho que ver ¿Cómo vamos a ver, no? Pero el tema es complicado y
estamos todavía esperando para discutirlo de una forma más amplia. Tan solo les comento esto, en
este caminar con Dios. Terminamos hace ocho días con
andar en la luz, como Dios está en la luz. Y de inmediato surge
este tema de no contristar al Espíritu Santo. No se traduce
en tristecer al Espíritu Santo de Dios en la relación que tenemos
con Él. Para que vean como un elemento
emotivo, emocional, está metido de por medio en todo este asunto
de nuestra amistad para con Dios. en el diario vivir. Es un tema
importantísimo. Vamos a tratar de salir de dudas
y corregir algunos errores que están circulando por Internet,
por favor. El Internet es una plaga hoy
en día con estas cosas. Ahora, los textos son, en Romanos
16, rápido, ¿no? Todo esto fue necesario, pero
quiero que sepan un poquito acerca de hacia dónde vamos. Esto lo
volveremos a ver un momento. En Romanos 16, de cinco o más
textos que hablan con este lenguaje. Vamos a citar por el momento
tan solo romanos 16. Saludaos los unos a los otros
con este tema. ¿Se acuerdan ustedes? Esto es
nuestra versión antigua, ósculo santo. Este famosísimo beso santo. Como vamos a volver a ver una
pequeña parte de este tema en nuestro sermón el día de hoy.
Ahora vamos a 1 Thessalonicenses 4. El segundo texto, por favor,
es 1 Thessalonicenses 4. Y aquí se introduce este concepto
del amor en relación con los hermanos. Se llama caridad fraternal,
amor fraternal, amor para con los hermanos. 4.9. Acerca del
amor, fraternal, caridad fraterna, nuestra versión antigua, no habéis
ministerio de que os escriba, ven como lo plantea, y ni siquiera
es necesario hablar de esto, ¿no? ¿Y el por qué? Porque vosotros mismos habéis
aprendido de Dios, y la idea es que Dios mismo nos ha enseñado
algo importantísimo sobre esto, y lo que nos ha enseñado es lo
que viene al final, de que os améis los unos a los otros, Esto
es algo que cada creyente en alguna medida ha aprendido. La gran importancia de esto es
algo que Dios mismo nos lo ha enseñado. Y obviamente, ya sabemos,
es en base a su amor para con nosotros. Ahora, el último texto,
y a este vamos a llegar, si Dios lo permite, primero de Pedro,
y vamos a discutir más a fondo una parte de lo que vamos a leer
ahora en primera de Pedro, por favor. Y viene este gran tema. En primera
de Pedro estamos, ¿no? Ya lo tienen. Y en el veintiuno,
por él, crece a Dios, ¿no? El cual le resucitó de los muertos,
hablando de nuestro Señor Jesús, y le ha dado gloria para que
vuestra fe y esperanza sean en Dios. Y de inmediato, como si
fuera un paréntesis en el contexto de la pura lectura, habiendo
purificado vuestras almas en la obediencia, es en la obediencia
de la verdad o en en obediencia a la verdad o en obediencia por
medio de la verdad, ¿no? Son las traducciones por el y
aquí obviamente el poder del Espíritu Santo es lo que lo que
importa en todo este asunto y este poder del Espíritu Santo que
ha purificado nuestras almas y nos ha conducido a obedecer,
la verdad aquí es la verdad del evangelio, ha resultado en, no
todo esto, en en nuestro el mismo tema, amor Fraternal, caridad. En nuestra versión antigua, hermanable. Vean el lenguaje. En caridad,
hermanable. ¿Qué quiere decir ese amor fraternal
o amor para con los hermanos? Sin fingimiento. Y cada texto
que menciona el tema lo plantea como una orden, como en la forma
de un mandato. Amaos unos a otros. Y luego esta
palabra entrañablemente. ¿No? Ardientemente. Fervientemente,
increíblemente, la misma palabra que habla nuestro Señor Jesús,
que oraba fervientemente en el huerto del Getsemaní. Esa es
la misma palabra griega. Con esa intensidad es increíble.
Siendo renacidos, habiendo sido renacidos, no de simiente corruptible
sino de incorruptible por la palabra de Dios que vive y permanece
para siempre. Entonces aquí estamos, habiendo
comenzado a discutir una parte de este tema de La amistad con
Dios y los elementos incluidos en esta amistad, estima, afecto,
la palabra afecto quiere decir emoción, placer y gozo. Nuestro Señor Jesús por el gozo
fue a la cruz. El gozo es una emoción. En esta
relación de amistad con Dios hay un paquete emotivo, muchas
emociones metidas por medio del asunto de ambos lados, de ambas
partes. Esto es así. Y de igual manera, comunión verdadera,
comunicación íntima, confianza, aceptación. No hay ningún miedo
de que seamos malentendidos, rechazados, descartados, desechados
por este Dios en esta relación de amistad verdadera. Y hay en
el contexto su amor incondicional, eterno, metido de por medio en
el asunto, de igual manera como su amor de complacencia. Y lo que muchos nunca han entendido
en relación con los atributos de Dios es que hay un concepto
de los atributos de Dios que entendemos desde la perspectiva
de la eternidad y su inmutabilidad. Y hay otra perspectiva de los
mismos atributos de Dios desde la perspectiva del tiempo. y
su relación con nosotros. Y para los que nunca lo han entendido,
comento, no, no puedo resistir, Tomás, por favor, no, pero no
puedo resistir la tentación. La ilustración es la más fácil
de entender. Antes de la creación, en su amor,
podría haber mostrado Dios gracia, o misericordia, o paciencia,
para mencionar tan solo tres atributos suyos, antes de la
creación en el tiempo, pudiera haber demostrado en su naturaleza
eterna, ¿Varios aspectos de su misma naturaleza? La respuesta
es que no. Para los que no han entendido
nada de hacia dónde va ese argumento, ¿no? Ahora, llegando a la eternidad,
¿tendrá Dios paciencia, misericordia y gracia llegando al estado eterno? No lo voy a contestar. Tan solo estoy introduciendo
un argumento al cual volveremos, que está en muchos textos, lo
que estoy insinuando aquí. Ahora, comencemos con lo siguiente,
a la luz de este comentario. Escuchen con mucha atención la
introducción. Y a esto vamos a volver, en esto
nos vamos a meter. Nuestro concepto de la amistad,
¿no? El concepto bíblico de la amistad
con Dios es algo más profundo con la excepción de algunas cuestiones
teológicas, es lo más profundo que hay en la Biblia y en la
realidad de la vida cristiana. Lo vuelvo a decir, el concepto
bíblico de la amistad con Dios es algo, para entenderlo por
el día de hoy tan solo voy a dar una mini lista, es algo que es
tan profundo que va más allá de cualquier concepto humano
de la amistad, todo este tema de la lista de personas que fueron
llamadas o identificadas como amigos de Dios en la Biblia. Abraham es una de esas personas,
¿no? No es una de estas, hay una lista, ¿no? Una lista muy
interesante. Y nuestro Señor Jesús, en el
Evangelio según Juan, se digna de decir, ustedes ahora son,
no son simplemente mis siervos, no son simplemente súbditos,
son mis amigos de igual manera, ¿no? Pero escuchen con mucha
atención, esta gran realidad de la amistad con Dios a través
de Jesús, no es una relación entre dos personas iguales. Obviamente
no. No, por ejemplo, una de las personas
en esta relación sabe todo, lo hemos repetido cada vez, sabe
todo acerca de nosotros, todo lo es conocido, ¿no? En el Salmo
139, lo vimos hace ocho días, hasta tus pensamientos, tu, este,
el kilometraje que traes ahí, entonces, aquí traigo esto que
es un poco más, ¿no? Es de que no es, tengo que mostrarles
que traigo algunos más que no tienen tanto kilometraje, ¿no?
Pero Dios sabe cuántas veces, ¿no? lleva el conteo. Su conocimiento va más allá de
esos puntos porque éste, una de las personas en esta relación
sabe todo acerca de nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. Eso es un tema maravilloso, porque
nosotros cuando leemos una biografía de la persona X, es un tema maravilloso
esto de las biografías, no las románticas, las más acertadas,
las biografías más realistas, nos pintan la vida pasada. de
una persona, pero al leer la biografía nos metemos en su vida
pasada, en algunos momentos estamos viendo en el presente como si
estuviéramos ahí como testigos de la vida, la historia, y sabemos
hasta cómo termina la vida en una biografía, ¿no? Su pasado,
presente y futuro, todo nos es presentado en una forma, si es
una biografía, una de estas buenas, ¿no? Terminamos pensando, ahora
conozco Es como si estuviéramos conociendo, como si estuviéramos
entrando en una relación con esta persona y llorando al final
al ver que llega la hora de su muerte. Nos sentimos como si
hubiera fallecido una persona. Depende, no voy a decir ningún
nombre aquí, hablando de personas históricas. Pero en esta relación
rápido, todo desconocido. Tu pasado, tu presente, tu futuro,
todo. Pero de tu parte, de parte nuestra, sabemos muy poco acerca
de Dios. Muy poco acerca de nosotros mismos,
incluso en esta relación. Una de las personas sabe todo
y la otra persona, tú y yo, sabemos muy poquito. Esto no es como
ninguna, ningún concepto de la amistad humana cabe en esto.
Por ejemplo, una persona en esta relación es perfecta en su sabiduría,
en su conocimiento, como acabamos de decirlo, pero esto quiere
decir en su discernimiento. Esta persona sabe perfectamente
bien la realidad acerca de todo. en relación con nosotros. No
tan solo detalles, cada cabello, sino la realidad acerca de nosotros,
la desconocida, esta persona. Y tú y yo somos tan deficientes,
tan débiles, tan imperfectos, y luchamos constantemente para
entender nuestra propia realidad y vivir en el contexto de esa
realidad. Entonces, en esta relación de
amistad con Dios es algo desigual, o sea, es desproporcional todo
el argumento. Una de las personas es completamente
confiable, veraz y fiel, hasta el punto y el grado en que nunca
falla. Una de las personas en esta relación de amistad siempre
cumple su palabra, siempre cumple sus promesas, siempre cumple
con sus propósitos y compromisos para con nosotros. Esta persona
es el 100% confiable. Pero la otra persona, tú y yo
en esta relación de amistad con Dios, somos incongruentes, inconstantes,
infieles, en el mismo paquete, inconstantes, incongruentes en
nuestras palabras, en nuestros compromisos, en nuestros propósitos
para con Él. Personas completamente diferentes,
¿no? Y más que propensas a fallar
en esta relación con él. Esta amistad no es como ninguna
otra cosa que exista, ¿no? Por ejemplo, una de las personas
no nos necesita lo más mínimo. En ningún sentido depende de
nosotros una de las personas en esta relación de amistad.
No le hacemos falta lo más mínimo. Por un lado, y por el lado nuestro,
por el otro lado, dependemos el 100% de él en cada momento,
cada asunto, en todos los detalles, grandes y pequeños, en la fórmula
apostólica vida, y llega a decir aliento, respiración, y todas
las demás cosas dice Pablo en el libro de los hechos. En uno
de sus sermones más importantes, la dependencia nuestra en esa
relación es total. Para decir que, estamos de paso
comentando esto, la relación, de amistad que tenemos con él,
es una relación extraordinaria en donde hay una desigualdad
total, desproporcional. ¿Qué tipo de amistad sería esta?
Y sin embargo, este Dios nos busca, nos encuentra al principio
para establecer esta reconciliación y esta paz para con nosotros
y tener esta amistad contigo, conmigo, con cada creyente, nos
encuentra en la peor condición posible. al principio, y se digna
de buscarnos, se digna de rescatarnos, de perdonar y salvarnos, se digna,
o sea, se humilla, ¿no? Para colocarnos en la relación
más íntima posible con él, aceptándonos a través de Cristo, todo con
el fin de convertir a nuestro mejor amigo Y en estas relaciones,
el asunto es tan desproporcional que podríamos discutirlo más
en detalle, no lo vamos a hacer el día de hoy, pero él está dando
todo y tú y yo casi nada a cambio, porque esto no es un cambalache
ni siquiera. No, no es yo hago esto, no, no,
no, nada de esto. Totalmente desproporcional el
asunto. Y hay aguas muy profundas a las
cuales vamos a llegar antes de terminar, ¿no? Con esta parte
de la miniserie. Ahora comencemos de nuevo. Ahora veamos este asunto antes
de lanzarnos a discutir nuestro tema el día de hoy. Ahora veamos
este asunto en otra forma, desde otra perspectiva. Y esto es la
perspectiva realista. Triste, sin embargo realista,
¿no?, de este asunto. La mayoría de nuestros problemas
en esta vida, tiempos de gozo, hasta júbilo, hasta la peor tristeza,
han sido la mayoría de estos cambios emocionales en nuestras
vidas, han sido por causa de nuestras relaciones buenas o
malas con los demás. Es un tema gigantesco, ¿no? En
donde en el péndulo de emociones de un lado al otro, ¿no? Del
gozo, el contentamiento y la paz hasta la felicidad, por un
lado, hasta la peor decepción, la peor frustración, el peor
desánimo y el enojo más grande, al otro lado, todo en relación
con qué? Las relaciones que tenemos con
los demás. Y la triste realidad en esto,
la mayoría de la gente no tiene idea alguna de cómo tener una
relación sana con nadie. Hablando del mundo inconverso,
se repitan en todas las personas las pautas de conducta, los errores,
garrafales que aprendieron en su propia familia, en su propio
hogar, desde chicos, y a lo largo de su vida todos sus inconversos
han sido en su mayor parte preprogramados para fallar y fracasar. en cualquier
relación, desde su niñez, preprogramados desde su adolescencia. ¿Y cuánto
más en la relación matrimonial? Preprogramados por sus padres,
por su papá, por su abuelo, por su abuela, por su mamá, preprogramados
para fracasar en su propio matrimonio. Y el error de entrada en todo
este asunto comienza con lo que estamos comentando aquí. Ya no
estamos hablando de la relación de amistad con Dios. Estamos
hablando de la relación que tenemos nosotros con nosotros, ¿no? Y
el error más común en este asunto es que podemos cambiar esta triste
realidad sin la necesidad de que nosotros seamos cambiados.
De que podemos cambiar y mejorar cualquier relación con quien
sea sin la necesidad de cambiarnos a nosotros mismos, sin la necesidad,
y hay un asunto, a lo mejor llegaremos a esto, es una distinción, tengo
que, de paso, por favor, nada más. Hay una distinción entre
la palabra personalidad y la palabra carácter. A esa distinción
volveremos. Es una distinción muy, muy importante. sin la necesidad de cambiar nuestro
carácter. De eso estoy hablando, que son
cualidades y características y tendencias, en un sentido,
la palabra preprogramada no entra aquí. Es un tema más profundo. No estamos hablando de que hay
problemas entre dos personas porque sus personalidades son
conflictivas. No, de eso no estamos hablando
aquí. Estamos hablando del carácter.
de una persona. Y eso es un gran tema en relación
con la santificación y la transformación de cada creyente. Dios sabe todo acerca de nosotros y nos
mete en toda una lista de relaciones los unos con los otros con el
fin de cambiar nuestro carácter No, no nuestra personalidad. A eso volveremos. Para los que
nunca han entendido la distinción les pido perdón. Es un tema que
vale la pena analizarlo. Pero vuelvo al argumento aquí
rápido para terminar la introducción. Nuestra gran necesidad en todo
este asunto es de que nuestro carácter sea cambiado. Y esto
comienza con lo que vamos a discutir en parte el día de hoy, con nuestra
falta de amor. Y en todos los ejemplos, al analizar
qué es lo que anda mal en todas las relaciones interpersonales,
llegamos a este asunto de qué es nuestra falta de amor, lo
que nos meten problemas de ambos lados de cualquier relación.
Y claro, en el trasfondo, todo esto es el problema gigantesco
que comienza con Dios. Los problemas para amarnos los
unos a los otros son siempre, siempre problemas en nuestra
relación con Dios. Porque en la medida en que conozcamos
y entendamos más y mejor y vivamos la realidad del amor de Dios
para con nosotros, tan solo en esa medida seremos capaces de
amar a los demás. Y cuando no, cuando hay problemas
para amar a quien sea, eso es debido a que no conozcamos a
Dios lo suficiente y no estemos siendo transformados en nuestro
carácter a través de la amistad y la relación que tenemos con
él. Todo esto está vinculado. Y el
tema, como vamos a volver a ver el día de hoy, es que el amor
comienza con Dios. Su fuente, su causa, su origen
se encuentra no en nosotros. Y este amor no es simplemente
una emoción. Pero es increíble esos grupos
que están a favor de que Dios no tiene emociones. Están alegando
que ni siquiera hay algo emotivo en su amor para con nosotros.
Por favor, ayúdenme. Estoy confundido. Pero el amor no es simplemente
una emoción. El amor está centrada en una persona. Esta persona
es nuestro Señor Jesús. Y sin discutir todos los detalles
entre la relación entre su naturaleza humana y su naturaleza divina,
nuestro Señor Jesús dice categóricamente, el que me ha visto a mí, ha visto
al Padre. Ese es su argumento categóricamente.
Y por eso el amor es personificado, el amor divino se encarnó en
la persona de nuestro Señor Jesús. Y nuestro Señor Jesús, de una
lista de textos, hace una distinción entre su amor eterno inmutable
y su amor para con nosotros en esta relación de amistad en el
tiempo. Y su amor de complacencia está
en una larga lista de textos. Pero el punto sigue siendo que
tan solo Jesús nos puede enseñar algo sobre todo este problema. Y el problema sigue siendo que
fuimos creados para tener relaciones con los demás, relaciones personales,
¿no? Ese es un gran tema de que la
vida solitaria no es la voluntad de Dios. Y aquí no estoy hablando
del tema del matrimonio cuando hablo de la vida en ese sentido,
no estoy hablando. El hombre fue creado para vivir
una relación de amor con su prójimo. Esto fue y sigue siendo el propósito
de Dios. Y estas relaciones interpersonales
son siempre, como vamos a ver rápido en un momento, la causa,
como lo sigo diciendo, de un sinnúmero de problemas. Luchamos
con el pecado. Nosotros pensamos que está en
nuestro prójimo. Pero nuestro prójimo está luchando con el
mismo pecado que está en nosotros. Está en ellos y está en nosotros.
Y esto enreda, esto dificulta, esto termina causando un gran
lío en la vida de quien sea. Y este asunto va por muchos caminos.
Cuando preguntamos a cualquier persona, ¿nunca has sido malentendido
por algún amigo en alguna relación en tu vida? ¿Nunca has sido tú
víctima de chismes, de calumnias? ¿Nunca te has envuelto en un
desacuerdo, atrapado en un gran conflicto, traicionado, decepcionado,
defraudado por quien sea? ¿No te has sentido, y la victimización
es el tema que hemos tocado mil veces desde este púlpito, nunca
te has sentido como víctima De los pecados aqueños, desde los
celos y la envidia hasta la lista nunca termina. ¿No te has sentido
nunca manipulado, usado? ¿Esto nunca te ha sucedido? Te
pregunto, ¿no? Y el punto rápido es lo siguiente.
Somos tentados a pecar, a caer en una lista de pecados en nuestras
relaciones los unos con los otros, tentados a pecar más que en cualquier
otro asunto. Es por eso que la mayor parte
de los 10 mandamientos viene plantado el argumento en sentido
negativo. No mentir, no engañar, no robar,
no ser infiel, no ni siquiera codiciar, menos matar. No, no, porque el pecado nuestro
y el pecado ajeno termina en todo esto. Y nuestras mayores tentaciones
en relación con el pecado surgen cuando otros pecan contra nosotros. Es lo que provoca toda una lista
de reacciones emocionales, desde enojo, amargura, coraje, venganza. Eso es lo que provoca los chismes,
la violencia verbal, la venganza verbal. etcétera, etcétera. Todo esto lo sabemos, respondemos
a los ataques desde un principio, sacando la pistola que está en
nuestra lengua, usando la lengua como un arma mortal, lanzando
un ataque mortal en contra de quien sea o tan solo con calumnias
o en las redes sociales. Y el tema que es increíble, lo
que estoy pintando aquí en el aspecto negativo de este asunto,
de cómo la vida en este mundo es caracterizada por todo este
asunto de problemas interpersonales. Cuando tú no recibes de parte
de algún amigo, algún pariente, la relación aquí puede ser más
íntima o no, cuando tú no recibes lo que estás buscando, y tú pensabas,
tú me vas a ayudar, y tú me vas a apoyar, y tú me vas a dar una
lista de cosas, y tú me vas a tratar como a mí me gusta ser tratado,
y yo voy a disfrutar de esta relación. Y cuando recibimos
lo contrario, la relación se vuelve más que sensible, la relación
se vuelve frustrada, superficial, en el mejor de los casos, o se
descompone por completo el asunto. Y lo que estamos diciendo,
escuchen con mucha atención, es que Dios permite todo esto. Y la palabra aquí os permite
como vamos a ver, el mundo en que vivimos es lo que acabamos
de resumir a nivel de relaciones interpersonales y hay un mundo venidero Y traigo
esto, lo tengo, estaba luchando para ver si lo voy a comentar,
a esto volveremos, pero aquí me atrevo a hacerlo, ¿no? Ya,
en el mundo venidero, esto lo circulamos entre la familia,
¿no? En el cielo se van a publicar libros, ayúdenme, ¿va a haber
libros de estudio? De que va a haber aprendizaje,
sí. Esto se puede comprobar. Los mismos ángeles están aprendiendo,
¿no? Y son perfectos. Pero nadie es perfecto en su
conocimiento. Todos somos infinitos. Aún llegando al cielo, no vamos
a saber ni entender todo. Los que dicen que sí, están equivocados.
Vamos a pasar toda la eternidad aprendiendo. Pero habrá libros
sobre matrimonio publicados en la casa publicadora celestial.
Habrá el nuevo título sobre el matrimonio. El matrimonio ni
existe en el cielo. Ningún libro sobre el matrimonio.
Luego, el nuevo libro, las dinámicas sobre la familia y la crianza
de hijos. No se va a vender ni una sola
copia de ese libro en el cielo. Porque la familia no será como
la relación de padres e hijos tampoco. Y así, Cualquier libro
sobre relaciones, problemas en nuestras relaciones con los demás,
lo pueden publicar, no se va a vender ni un solo ejemplar
de ese libro en el cielo. Nada. Y la lista aquí es increíble,
¿no? Y va desde libros sobre cómo
compartir tu fe, ya en el cielo. Cómo evangelizar en el cielo,
evangelizar. ¿O libros sobre enseñanzas falsas
y doctrinas erradas? ¿Habrá algún libro en el cielo
sobre enseñanzas falsas? ¿Vamos a estudiar sobre las sectas
en el cielo? ¿Algún libro sobre doctrinas
falsas? Ayúdenme. ¿O libros sobre cómo
entender las religiones no cristianas en el cielo? ¿Van a estudiar
religiones no cristianas? Así, así, así. Incluso, es un
gran tema sobre las biografías, tú vas a escuchar la versión
directamente del protagonista, a lo mejor con algún tipo de
vídeo, con él narrándolo, no va a haber ni biografías escritas
por alguien en el cielo, a primera mano vas a escucharla. o el tema que tocamos hace ocho
días, libros sobre que nos ayudan a mantener una conciencia de
la presencia especial de Dios en mi vida, en el cielo. Libros
sobre cómo cultivar una conciencia en la presencia de Dios. Ya estamos
en el cielo, en su presencia. Ni hablar de una larga lista
de pérdidas. ¿Libros sobre cómo enfrentar
el divorcio? ¿Cómo superar las pérdidas? Nada,
ni deudas, ni problemas. ¿Cómo mejorar tu situación socioeconómica
en el cielo? ¿Algún libro se puede vender?
Haz tu lista. ¿Qué es lo que estoy ilustrando?
Estoy contrastando algo aquí. No, nada de eso en el cielo.
Nada, cero, en lo absoluto, nada de esto en el cielo, ¿no? Pero
aquí en la tierra, todos y cada uno de esos temas que acabo de
mencionar, bestsellers en las librerías cristianas, en todo
el mundo. Estos libros se venden así, ¿no? ¿Por qué? Porque Dios nos ha dejado aquí
con el fin de que aprendamos a vivir en amistad con él, en
medio de un mundo lleno de problemas, en nuestras propias vidas rodeadas
de todo tipo de enemigos y oposición, y en nuestras relaciones interpersonales,
todo tipo de problemas, para que aprendamos a amar a nuestro
prójimo, y estoy adelantándome aquí porque tengo mucho miedo
con el tiempo ya, y comento lo siguiente, Tenemos que aprender
a amar a nuestro hermano, a nuestros hermanos, a nuestras hermanas,
no importando cuán extraños, ni
egocéntricos, ni molestos, ni difíciles que sean. Estoy hablando
de nuestros hermanos, de nuestras hermanas. Tenemos que aprender
a amar a nuestro prójimo cristiano, no importando cuán tonto, ni
cuán débil, ni cuán diferente sean desde nuestra perspectiva. O sea, tenemos que aprender a
personas en su carácter, personas llenas de defectos. No estoy
diciendo personalidad, escuchen la distinción aquí. Personas
en su carácter, en donde hay en su carácter, de todo el proceso
de transformación y santificación, Dios está moldeando y transformando
su carácter, independientemente de su personalidad. No sé si
me explico. Y ahora, acercándonos a nuestro
tema rápido, por favor. Vimos hace algunos domingos,
creo que ya son tres o cuatro domingos, vimos Este gran tema
con el cual empezamos la lectura, salúdense los unos a los otros
con el famoso beso santo. El beso santo. Y lo que vimos
en ese sermón es un tema ahora al cual estamos volviendo. Hay
por lo menos cinco textos en el Nuevo Testamento que repitan
la orden, el mandamiento. Salúdense los unos a los otros
con beso santo. Un beso dado con respeto y afecto. Un beso no relacionado con la
sexualidad. ¿Se acuerdan? Un beso en la mejilla,
la frente, las manos, pero no en los labios. se acuerdan de la distinción,
no, y este tema rápido, escuchan,
que significa mucho, significa pesar, requiere proximidad corporal
o física, aunque yo lo tengo convertido en el Codazo Santo,
está bien, tienes que acercarte lo suficiente para el Codazo
Santo, no, proximidad física, o la mano, Proximidad física. Y también esto requiere cierto
grado de confianza. Los ejemplos que citábamos, ¿no?
Coabusando, abusando, ¿no? Bajo el pretexto de besar, apuñalando,
matando. ¿Qué tipo de desconfianza? ¿Se
acuerdan? El beso en síntesis, en algún
sentido como muestra de afecto, una expresión externa de lo que
aparentemente es una postura interna, una realidad interna
en el corazón. Y lo vimos en esta lista de ejemplos. En la Biblia este tema va por
muchos caminos, el beso de saludo o de despedida. ¿Se acuerdan? O el beso en el contexto matrimonial.
O el beso de la persona adulta en Proverbios 7, ¿no? Increíble. El beso malvado, ¿no? En Proverbios, increíble. En
relación con la realeza, ¿se acuerdan del beso? Es un gran
tema de homenaje, el beso de bendición, el beso incluso en
una lista de textos, incluso si no me equivoco, con el hijo
pródigo, ¡el beso de perdón! En la vida de David, el mismo
con su hijo. Absolón, el beso de perdón. Así,
así, así lo vimos, ¿no? Y terminamos en la introducción
a todo este argumento en la amistad con Dios, ¿no? Hablando del Dios
que no podía ser besado físicamente por labios humanos. ¿Se acuerdan?
Lo vimos. El Dios que se convirtió en hombre
Capaz de ser visto, tocado, besado, increíble en su encarnación. Y los dos ejemplos en los cuatro
evangelios, el beso de traición, el beso de muerte, el beso de
Judas, ¿se acuerdan? Y la pregunta, con un beso, literalmente
beso de muerte, Se acerca y traicionas al hijo del hombre con un beso,
Lucas 22, de la boca de Cristo, con un beso. ¿Me traicionas Judas? Y terminamos con la mujer pecadora
en Lucas. Increíble la historia. Esta mujer. Besando sus pies. ¿Se acuerdan
de Lucas 7? Llorando, lavando sus pies con
sus lágrimas. Y concluimos en el Salmo 1 la
fórmula, besar al hijo, que no sea que se enoje. De ambos lados
hay profunda emoción. Besar al hijo, ¿con qué? Con
besos que expresan amor y reverencia, besarlo como un acto de reconciliación,
buscando la paz, la humillación, el arrepentimiento. Besar al
hijo como nuestro soberano, como nuestro señor, por medio de la
fe. Es un tema increíble. Besarlo como nuestro mejor amigo.
Lo vemos con David y con Natán besándose en más de un solo texto. Como los mejores amigos aquí
en la tierra, se despidan con este beso. Todo este gran tema
está de por medio. A este tema volveremos en relación
con la amistad con Dios y las emociones. De ambos lados, emociones. De ambos lados de la relación. Del lado divino, del lado humano,
las más profundas emociones posibles están metidas de por medio. Pero
ahora llegamos a esto. En el Nuevo Testamento, esto
es la fórmula usada para hablar de nuestro tema, del amor entre
los creyentes. Esto es la gran ilustración de
una lista tremenda de cosas. Es sorprendente todo esto. No
es algo simplemente saludarnos con el beso santo como algo cultural
en aquel entonces en el mundo greco-romano. No. Claro que no. Es algo que trasciende cualquier
manifestación cultural o tradicional. Sí. Lo vemos con aquella mujer que
brantaba llanto, la mujer pecadora, besando los pies de su señor.
Sí. El escándalo que se armó en la
cultura de aquel entonces, sí. Pero lo vuelvo a decir, nos encontramos
aquí con todos los problemas que tenemos en la vida, en las
relaciones interpersonales, nos encontramos en un contexto cristiano
obligados a amarnos los unos a los otros, y lo vuelvo a repetir,
no importando cuán diferentes pudiéramos ser en relación con
lo que es tu personalidad y la personalidad de algún otro creyente,
No importando cuán extraños, molestos o difíciles que sean
otros creyentes. Cuando podemos sentir dudas al
abrazar a algún creyente. ¿Dudas? Cuando puede haber problemas
no resueltos entre nosotros como creyentes. Problemas no resueltos. En la famosa ilustración, la
más conocida aquí, un indicio de que puede haber algún problema
en el matrimonio, es que ya no sé, ya no, la una o la otra parte
ya no quiere besar. No. Mi marido ya no me quiere
besar. O el pobrecito, no, el marido,
mi mujer ya no me besa. Es por corazón nada más. me dice
que es el corazón de amor y yo quiero el beso de amor y ella
está con el corazón de amor. ¿Cómo? ¿Cómo? Es una ilustración. Y al mismo tiempo, escuchen lo
que estamos diciendo. Se nos acercan en un contexto
eclesiástico, esto es increíble. Personas y se nos acercan y para
saludarnos ¿Y no sabemos si son como Judas
y nos quieren besar con un beso de traición? En un contexto cristiano,
que haya en muchas congregaciones personas como Judas besando a
los demás, metafóricamente. ¿Qué es lo que estoy diciendo?
Que se aprovechen de todo este asunto del amor fraternal y la
relación entre los creyentes para aprovecharse de la cercanía
y la confianza que existe en cualquier congregación. Personas
que se nos acercan usando todo esto para engañar, expresando una profunda emoción
de amor, fraternal, para explotar, usar, engañar a los demás, como
Judas. Tan cariñoso. Algunos, es un
gran debate, es un tema teológico que nunca se puede resolver,
basándose en uno de los textos de los Salmos, mi mejor amigo
en la profecía es el que me entregó, es el que me traicionó. No cualquier
amigo, el que parecía ser mi mejor amigo. El texto habla de
Judas traicionando a nuestro señor Jesús. Al grado en que
los demás ni sospechaban de Judas. Sentados a la hora de la última
cena, ¿no? Ni pensaban, ¿será él? Ninguno
pensaba, a lo mejor es Judas, el impostor, el engañador. Nadie
sospechaba de él. ¿El beso santo para apuñalar? ¿Cómo? ¿Para matar? ¿Cómo? O sea, rápido, termino con esto.
Está encapsulado en todo este argumento, todo el tema. Ese
beso, en teoría, es el beso de humillación, de estimación, de
servicio, de lealtad, o sea, al saludarnos
los unos a los otros así, es un acto de servicio, de lealtad,
en donde estamos expresando amor mutuo, en teoría, estamos tratando
de comunicar afecto sincero, en vez de engañar, manipular,
jugar el papel de un de un creyente verdadero siendo de principio
a fin personas falsas. No sé si me explico. Ahora vuelvo
en el texto en 1 Tessalonicenses 4, y tenemos que apurarnos en
el tiempo que nos resta. 1 Tessalonicenses 4, por favor. Y en este texto con el cual empezamos
el día de hoy, ya lo vimos, el apóstol habla de este asunto
del verdadero amor fraternal, que es lo que no hemos dejado
en nuestro tema. Este amor es la base de la amistad
entre los creyentes. De igual manera como es la base
de la amistad entre Dios y los creyentes, ¿no? Es la base de
la relación que tenemos como creyentes. Los unos para con
los otros. Es el mismo amor de Dios en todo el asunto. Y el
texto dice que ni siquiera es necesario escribir, ¿no? Enseñar. con inspiración del
espíritu, dar más detalles, explicaciones, porque de manera fuertísima dice,
esto es lo que ustedes aprendieron de Dios. El amor fraternal que se menciona
en el texto, la palabra griega Filadelfia, es algo aprendido
por cada creyente directamente, directamente de Dios, Y hay una tremenda lista de textos
que usan esta palabra. Esta lista no la vamos a ver
el día de hoy. El tiempo no lo permite. Pero en cada texto,
en Romanos 2, es dando preferencia, ¿no? Que nos amemos unos a otros
con el amor fraternal y dice, dando preferencia, honor y respeto,
¿no? El uno al otro. Y hay otros textos,
algunos de los cuales vamos a ver, pero tremendos textos que meten
de por medio lo que estábamos comentando al principio del sermón.
O sea, se da por centrado de que puede haber obstáculos. Incluso de hoy en noche vamos
a ver la tremenda lista de obstáculos que hay a todo esto. Es increíble
la lista de obstáculos. Como ya lo vimos en las relaciones
con los demás, ¿cuántos, en un sentido genérico, cuántos obstáculos
hay? en este asunto. Ahora vamos a
primera de Juan y hay que leer aquí este texto que es siempre
la base de todo el argumento y en el contexto hay una larga
lista de argumentos acerca de este amor, su origen en Dios,
no que nosotros hayamos amado a Dios sino el que nos amó primero
y ha enviado a su hijo en propiciación comprobando su amor y su amistad
para con nosotros entregando su vida para salvarnos. Todo
esto es el trasfondo. Y en 16 hemos conocido, hemos
creído este amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor
y el que vive en amor vive en Dios y Dios en él, dando a entender
que en esta relación de reconciliación y paz y amistad, toda su base
es este amor increíble, amor para con Dios, que comienza en
la eternidad y que se manifiesta en el tiempo. Es increíble todo
el tema. Pero vean lo que dice aquí. Estamos
en 1 de Juan 4, en el versículo 7. Carísimos amémonos unos a
otros porque amor es de Dios y todo aquel que ama es nacido
de Dios. Y todo aquel que ama con este
amor conocen a Dios. Y el argumento es la capacidad
de amar verdaderamente procede de este conocimiento del amor
de Dios. Como vamos a ver, procede del nacimiento nuevo. Esto es
obvio, el texto lo dice. Estas personas han nacido de
Dios. Y lo pinta en la forma más fuerte posible diciendo que
en el versículo 8, el que no ama no conoce a Dios. Es una
marca, es una evidencia. de haber nacido de nuevo, de
conocer a Dios, de tener la verdadera amistad con Dios, de pertenecerle
no a él como nuestro mejor amigo, de pertenecer en el contexto
aquí a su familia. Ven cómo el capítulo termina.
Eso es un gran discurso. En el versículo 20, en el 19,
nosotros le amamos a él. Todo el asunto comienza y termina
en él porque él nos amó primero. Y si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano, Es mentiroso porque el que no ama a su hermano,
el cual ha visto cómo puede amar a Dios a quien no ha visto. Y
nosotros tenemos ese manejamiento de él, que el que ama a Dios,
ame también a su hermano. Y no hay divisiones en capítulos
en el griego. Todo aquel que cree que Jesús
es el Cristo ha nacido de Dios y todo aquel que ama al que ha
engendrado, ama también al que ha nacido de él. Y el tema aquí
es contundente. Este amor comienza y termina
en Dios, y ahora escuchen la fórmula más sencilla. En cualquier
medida en que somos capaces de amar a otros, este amor es un
reflejo del amor de Dios. Es un reflejo del carácter de
Dios. Es Dios replicando algo de su
amor, o sea, comunicando y produciendo milagrosamente algo de este amor,
lo está comunicando a nosotros. Entonces esto es crucial para
entender la relación que tenemos entre nosotros. Su base es un
amor que no procede de la otra persona. Escuchen lo que estoy
diciendo, que no tiene nada que ver con su personalidad y nuestra
personalidad. Tiene que ver con Dios, con su
carácter, con su atributo de amor, que está metido de por
medio, reproduciéndose en alguna medida de ambos lados. Es por
lo tanto sobrenatural, no hay nada natural aquí. Todo el asunto
sobrepasa lo que la naturaleza humana caída es capaz de lograr. Es sobrenatural este amor. Y en esto conocerán todos los
que son mis discípulos en que tengamos este amor que es sobrenatural. En la boca de Cristo el argumento
Y escuchen ahora este asunto de la iglesia como la escuela
del amor. Lo hemos escuchado muchas veces. Pero en este asunto
hay algo más allá de lo que muchos han entendido. Este amor, en
la medida en que se ha replicado, reproducido en nosotros, nos
está preparando para vivir en el cielo que es el mundo de amor.
A eso volveremos, ¿no? Y el tema es increíble. El amor
es la gracia espiritual que permanecerá. La fe se desaparece, dice 1 Corintios
13, ya no fe, sino ahora por vista andamos. La esperanza se
cumple en la plena realización de todo lo que Dios nos ha prometido.
Ya no estamos esperando nada. Y la gracia espiritual que permanece
en el cielo. Y tenemos un libro increíble
de Johnson Edwards sobre este tema. Si no lo han leído, es
increíble. Hay que volver a leerlo tres, cuatro, cinco, veces este
libro sobre el amor verdadero. Pero en el cielo este amor será
perfeccionado, llevado a su máxima expresión, al nivel que va tan
por encima de cualquier manifestación de este amor aquí. Este amor
será perfeccionado, completado y en una forma que no es posible
aquí en la tierra. Y Dios amará a cada creyente
en una forma tan íntima y tan personal, de forma tan intensa,
¿no? Con el amor más intenso posible,
que podemos decir que seremos como inundados, bañados, ¿no? Estaremos nadando en este océano
de amor en el cielo, el amor del Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo, que son derramados en nosotros ahora en forma cíclica,
pero tan solo en cierta medida, ese amor será derramado en toda
su plenitud en nuestra conciencia, nuestra mente, nuestros corazones,
nuestros afectos y la fórmula apostólica, la anchura, la longitud,
la profundidad, la altura de este amor de Dios que excede
en el lenguaje del griego los límites del universo. Seremos
llenos de toda la plenitud del amor de Dios en el cielo. Es increíble ver el tema del
cielo desde esta perspectiva, ¿no? Porque en el cielo todo
lo anterior, todo lo que hemos visto hasta ahora, ningún obstáculo,
ningún impedimento, nada, nada en lo más mínimo que pudiera
limitar, que pudiera obstaculizar este amor, nada de esto en el
cielo, nada. Veremos los obstáculos, Más a
fondo, pero nada de egoísmo, nada de soberbia, nada de envidia,
nada de mis intereses, nada del ego, nada del yo. No tendremos
que luchar con ningún impedimento. No habrá ningún impedimento en
el cielo a este amor, a la plena manifestación, a la plena experiencia
de este amor. No habrá nada en el cielo. En el cielo todos los creyentes
se aman los unos a los otros con el mismo amor. con el mismo
amor en el cielo y con ningún impedimento, no habrá envidia,
no habrá nada, los más exaltados, los que parecen ser los más grandes
o los más pequeños, es un tema de tremendos debates acerca de
grados de recompensa, grados de gloria y servicio celestial,
no lo vamos a discutir el día de hoy, pero nada de esto, nada
en lo más mínimo, será un obstáculo Cada uno, nadie buscará su propio
bienestar. Todos estarán disfrutando el
bienestar y la felicidad en la dimensión, en la capacidad en
que somos capaces de disfrutar de todo esto. Al grado, escuchen ahora, En
que Dios es capaz de llenarnos de este amor. Eso es lo que vamos
a vivir eternamente en el cielo, el mundo de amor. Es increíble
ese tema. Es un tema sobre el cual hemos predicado muchas veces.
Pero ahora escuchen. En el tiempo, en el presente,
aquí estamos atrapados. Escuchen ahora. Sed pues imitadores
de Dios como hijos amados. Todo el tema. Sed pues imitadores
de Dios como hijas amadas. Todo el asunto, el amor de Dios,
la base de esta amistad que tenemos con él, su amor para contigo,
para conmigo, si somos en verdad creyentes. Y de inmediato dice
andar en amor, como también Cristo nos amó, se entregó a sí mismo
por nosotros, ofrende sacrificio a Dios en olor suave y la fórmula
andar. Y todos los textos, andar en
fe, andar en el espíritu, toda la larga lista, andar en la verdad,
en los mandamientos, en la sabiduría, todo está resumido aquí, andar
en este amor. ¿Por qué? Porque en el sentido
positivo, esto es el elemento crucial en el proceso de nuestra
transformación, nuestra santificación. Hay una lista de textos que dicen
que el amor cumple con todos los mandamientos. Es una lista
de textos que no hay debate, no hay discusión, no hay argumento.
El fruto del espíritu es amor. Andar en el espíritu significa
andar en amor. Andar en los mandamientos es
andar en el amor. Y la negación de nosotros mismos
es con el fin de amar a nuestro prójimo. A esto volveremos en
el próximo estudio. Es uno de los mayores obstáculos. Pero todo esto, Espero que sea
fácil de verlo ahora. Es esencial para la unidad, la
edificación, este argumento de que la iglesia local crece por
las coyunturas que se ayudan mutuamente según la actividad
propia de cada miembro recibiendo crecimiento para edificarse en
el amor de Dios. Es un tema como si el amor fuera
el paquete de vitaminas, en todo lo que nos ayuda en los alimentos
para nutrir y fortalecer y transformar la condición física de nuestro
cuerpo, vamos creciendo como si el amor fuera el alimento,
la bebida, para nutrir y para mantenernos en condiciones, y
hay que entender lo que estamos diciendo. Porque es imposible
que seamos pacificadores con el mundo en converso, capaces
de superar las guerras y buscar que estas personas conozcan la
paz de Dios, sean reconciliadas con Él, tengan esta relación
de amor y amistad con Él, y aquí estamos peleando entre nosotros.
Eso es imposible. Y podría tardar media hora aquí
narrando catástrofes que conocemos en la Unión Americana, de iglesias enteras que se deshicieron,
se destruyeron, por lo que estoy comentando aquí. En colosenses,
escuchen, no es necesario que buscan el texto, pero escuchen
lo que voy a leer, porque aquí se plantea todo lo que hemos
estado diciendo, Nuestra versión antigua dice, como escogidos
de Dios, santos, amados, a que vestirnos de entrañas de misericordia,
de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia, soportándoos. La versión antigua lo traduce
sufriéndoos los unos a los otros y perdonándoos los unos a los
otros. Si alguno tuviera queja del otro
de la manera en que Cristo os perdonó, así también hacedlo
vosotros. Pero ven, ¿cómo lo plantea? Entrañas,
eso es una palabra que habla metafóricamente del sede de las
emociones, misericordia, benignidad, mansedumbre, tolerancia, sufriendo. ¿Qué? Lo que ya hemos dicho. Aguantando, soportando, son las
traducciones. Y luego termina diciendo, sobre
todas las cosas vestidas de amor, el cual es el vínculo de la perfección,
que es la plena madurez. Y el tema es tremendo. El vínculo
de madurez es este amor. Lo que nos une con los demás
creyentes es este amor. El vínculo, el elemento crucial
que Dios usa para transformar nuestro carácter es este amor. Así, tantos textos, ¿no? Ahora
vuelvan a 1 Pedro. Uno tras otro, tras otro texto
afirma el argumento. Y no se asusten, ¿no? Porque
ya hemos planteado el argumento, pero ahora lo vamos a ver en
una forma más profunda y vamos a dejar todo el asunto pendiente
para el próximo sermón, si Dios quiere.
Si me dejan volar a la medianoche de Mérida, nos veremos aquí el
próximo domingo. Si yo tengo que quedarme en Mérida, les voy
a hablar de esto a ellos. No les va a gustar, pero de mi
modo. ¿Listos? Regresamos al texto con el cual
empezamos. Ya lo tienen en primer de Pedro,
en la pura lectura. Ahora vamos a bosquejar esto
y nos vamos. Aquí Pedro dice todo lo que hemos escuchado el
día de hoy. Y lo dice en una fórmula bosquejada que es de
mucha ayuda. Y la lectura comienza en el 22,
hablando de el hecho de creer en Dios, de creer en el Evangelio
y de tener nuestra fe, nuestra esperanza. Se refiere a nuestra
relación con Dios. Es el trasfondo de lo que dice
en 22. Después de hablar de esta conversión,
dice Habiendo purificado vuestras almas, Vean la lista. En obediencia a la verdad, por
el espíritu, para, es quizás la mejor traducción, el amor
fraternal, sin la versión antigua fingimiento, amados unos a otros
entrañablemente de corazón puro, habiendo sido renacidos, así,
así, así. Ahora, en este texto tenemos
una descripción técnica de todo el paquete y la descripción la
vamos a discutir en parte. Ahora, el texto dice que lo que
sucede en esto, escuchen con mucha atención, es lo siguiente. Este amor, esta capacidad de
amar a alguien que no sea el yo, a esto volveremos hoy en
ocho, es una capacidad que surge de un corazón puro. Algunos prefieran,
habiendo purificado nuestra versión antigua, vuestras almas o vuestros
corazones. Es lo mismo, el corazón puro.
Ese es uno de los puntos en las bienaventuranzas. Es uno de los
puntos para que seamos pacificadores. Pero el corazón puro, el corazón
purificado, significa que el corazón haya sido cambiado, transformado
y capacitado para amar. Ese es el argumento. Y esto sucede
tan solo en obediencia a la verdad del Evangelio. Los únicos que
pueden hacer lo que este texto dice, amarse unos a otros entrañablemente
de corazón puro, de alma pura. Las dos cosas son los creyentes.
Nadie más. Todos los demás, incluso en un
contexto eclesiástico, están fingiendo, están actuando y no
merecen ni ser nominados para el Oscar porque porque son muy
malos actores. La mayoría de estos no. ¿Qué es lo que estamos diciendo?
Los únicos que pueden hacer esto son los creyentes, son los que
se han arrepentido del pecado, son los que han creído el Evangelio,
son los que han experimentado el cambio señalado en este texto. Obedeciendo a Cristo, arrepentiéndose,
entregándose a Cristo, un milagro sucedió. Un gerundio, en nuestra
versión antigua, su corazón fue purificado, su alma purificada.
¿Habiendo purificado vuestras almas? habiendo purificado nuestros
corazones. ¿Qué es esto? Que Dios no simplemente
perdona el pecado, sino cambia el corazón. Pecado creyente. Que somos librados no simplemente
del castigo y la condenación y la culpa de nuestros pecados,
sino librados de la esclavitud y el dominio del pecado. El corazón
limpiado de pecado es el corazón regenerado por el Espíritu Santo
de Dios. Y en este corazón hay motivos
nuevos. Escuchen, esto nos libra de todo
lo malo que hemos escuchado en el sermón de hoy. Nos libra de
nuestro egoísmo. Nos libra de los motivos falsos.
Nos libra de la necesidad de fingir y actuar y engañar a los
demás. Sí, porque el corazón purificado
por la sangre de Cristo conoce el amor de Dios. Conoce el amor
de Dios. El tema aquí es el mismo. Este
corazón es capaz de amar porque conoce el amor de Dios. En lo
que vimos en 1 Juan, el que no ama, no conoce a Dios. Y por otra parte, los que aman,
conocen a Dios. Ya lo vimos en 1 Juan 4. Entonces,
muchos, escuchan, dicen amar a los hermanos. Pero de estos,
no todos han sido cambiados, no todos han obedecido realmente
al Evangelio, no todos tienen un corazón nuevo, y por lo tanto,
lo máximo que pueden hacer es darnos besos de Judas. Es lo máximo que pueden hacer,
no pueden hacer más. Y en contraste, estos, sí, disfrutan
de un amor espontáneo, instintivo, sobrenatural, porque han sido
enseñados por Dios, por su Evangelio, por amor de Cristo. Y en este
sentido, esto se vuelve, comienza como sobrenatural y se vuelve
instintivo en los creyentes. Es algo Cuando hablamos de personas
preprogramadas para lo contrario, aquí somos reprogramados, por
Dios, en lo más profundo de nuestro ser, y capacitados para amar
a alguien que no sea yo. Ahora, hay una fórmula técnica
que Pablo usa y la quiero citar. Es un texto que es de mucha ayuda. Apúntenlo, 1 Pedro 1, versículo
5. El fin del mandamiento es el
amor. El fin del mandamiento, ¿qué es esto? El fin de lo que
Dios quiere, y yo voy a decir en todos sus mandamientos morales,
es este amor. Pero lo dice, nacido de corazón
limpio, nacido de una buena conciencia, eso es lo que sucede cuando somos
convertidos, el corazón es limpiado, la conciencia buena, no perdonada,
limpiada de la culpa y la condenación del pecado, nacido de fe no fingida. En 1 Timoteo 1.5 dice exactamente
lo que Pedro dice aquí. Es el mismo argumento en forma
de síntesis, de forma técnica. Entonces, esto es lo que producen
esta capacidad, ¿no? Este milagro del amor de Dios
derramado en nuestros corazones por medio del Evangelio de Cristo
nos cambia de esta manera. Y obviamente la pregunta para
cada persona presente que profesa ser creyente es ¿qué sabemos
de esto? ¿Es esta una realidad en nuestra
vida, en nuestro corazón? Sí o no. Ahora, en el tiempo
que nos resta, vamos a acelerar el paso para concluir. Y lo que
quiero hacer, en una forma de síntesis, es cerrar el argumento,
o sea, dar la vuelta y concluir por el momento. En este asunto
con el cual empezamos, diciendo que en los demás creyentes vemos
deficiencias, defectos, incongruencias, obstáculos, ¿no? A todo esto
lo vemos en la mayoría de los casos, ¿no? En la relación que
tenemos los unos con los otros, esto es una realidad triste y,
sin embargo, esto es la realidad. Vean lo que está pasando. Aún
en el contexto cristiano, en donde todo lo que hemos escuchado
es la verdad, Dios nos está obligando a aprender a amar a personas
que no son perfectas, a amar a personas que no, en muchos
casos, no van a poder devolvernos, salvo una muy pequeña parte de
nuestro amor. Estamos siendo obligados a relacionarnos
con personas que, lo sigo diciendo, que están en el mismo Proceso,
pero ahora escuchen con mucha atención lo siguiente. A pesar
de todo esto, lo que vemos es lo siguiente. Tenemos con los
demás creyentes muchos intereses en común. Sí. Tenemos con los demás creyentes
muchos pensamientos en común. Tenemos con los demás creyentes
muchos deseos comunes entre nosotros. Los mismos intereses están de
por medio con los demás creyentes. Los mismos pensamientos y deseos
están de por medio en esta relación. Sí. Los mismos afectos están
de por medio. ¿Qué es lo que estoy diciendo?
Vemos en cualquier creyente verdadero, vemos algo de esta gracia de
Dios sobrando en su vida. Vemos que hasta cierto grado
los mismos deseos están en el corazón de ese creyente. Cuando analizamos más a fondo
cuáles son sus metas, cuáles son sus aspiraciones, cuáles
son sus esperanzas en esta vida, descubrimos que tenemos las mismas
esperaciones, las mismas esperanzas en común. De tal modo que, escuchan,
sin lugar a dudas, vean lo que voy a decir. ¿Tenemos los mismos
valores en común? ¿Entre un creyente y otro creyente
en teoría son los mismos valores? ¿Sí? ¿Entre ellos? ¿No? ¿Están vinculados por todo esto?
¿Sí? ¿Por todo esto vinculados? ¿Sí? Y qué es lo que estoy identificando
aquí? Todo este asunto es el parentesco, no? Es el tema del
espíritu de adopción, la actitud que vemos en cada creyente en
relación con Dios como su padre celestial, en donde Dios está
fomentando en su vida estos deseos, estas aspiraciones, estos valores,
estas actitudes, estas pautas de conducta, incluso transformando
su carácter. Cambiando su carácter. Y en la
medida en que vemos esto, Nos sentimos vinculados, vinculados
los unos con los otros. Y ahora cuando Pedro habla de
esto, vuelvo al texto, dice que en amor hermanable o fraternal,
sin fingimiento, dice que hemos de amarnos unos a los otros,
y la palabra la mencioné al principio, entrañablemente en la versión
antigua, ardientemente en las versiones modernas. ¿Qué es esto? Esto es la constancia,
esto es la firmeza, esto es la estabilidad de este amor. No es algo tan fluctuante, ¿no? Como lo que vemos en las mejores
manifestaciones del amor entre los enconversos, es algo fluctuante,
inestable, en el mejor de los casos. Pero aquí se refiere a
algo entrañable, intenso, poderoso. La palabra que se traduce aquí
ardientemente, lo mencioné en la lectura, se refiere a Cristo
orando intensamente en el Getsemaní. ¿Este amor es capaz de producir
esta intensidad? ¿Este amor puede ser tan poderoso
como para si fuera necesario tú darías tu vida en lugar de
otro creyente? Lo que dice Cristo acerca de
la mayor manifestación de este amor es de entregar tu vida.
En este conocemos el amor de Dios que Él puso su vida por
nosotros. Nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos,
dice Juan. Igual a lo que dijo Cristo. Que
si fuera necesario, haríamos esto. Daríamos nuestra vida. por algún creyente, vamos a suponer
que fueran a entrar aquí ahora y fueran a decir, vamos a fusilar
por el motivo que sea, no nos interesa el motivo, vamos a fusilar
a cinco personas en esta congregación. ¿Estaríamos peleando entre nosotros
para hacer el primer fusilado? O si fuera un asunto más personal, vamos a matar a alguien para
perdonarle la vida a Pablo. ¿Quién quiere dar su vida en
lugar de Pablo. Cuán poderoso, cuán intenso,
cuán profundo sería un amor, y no estamos hablando de, para
nosotros eso son cuestiones teóricas, en el Medio Oriente no, en Ucrania
no, A lo largo de la historia del cristianismo, no. En Alemania
nazi, no. En Corea del Norte, no. En China,
comunista hasta el día de hoy, no. No hay nada teórico en lo
que estamos pintando aquí. Esto es una realidad. Hasta en
la ex Unión Soviética obligaban a los candidatos para bautizarse
a jurar frente a la congregación que entregarían sus vidas antes
de negar a Cristo. Que entregarían sus vidas. Si
les tocaba a ellos ir al campamento de concentración en Siberia. En Siberia. en lugar de otros
creyentes, si lo harían o no. A recién convertidos les hacían
estas preguntas. Y hay que decirlo, aunque me da
pena. Y hoy en día, personas que vienen
a los cultos tan solo para discutir, a eso vienen, tan solo para criticar,
tan solo para juzgar, tan solo para quejarse de lo que sea,
nada más a eso vienen, o tan solo para proclamar su grandeza
ante los demás y llamar la atención y vienen porque quieren ser vistos
y escuchados y conocidos y harán un gran escándalo y hay cantidad
de iglesias en donde de eso se trata cada domingo, le vamos
a dar felicidades a fulano, le vamos a dar las gracias a tal
o cual persona y vamos a llamar la atención Nada más, como si fuera un club
social, como si el asunto fuera tan superficial. Ahora termino
con lo siguiente. Los textos que hemos visto, todos
dicen lo que está en Juan 13, que os améis unos a otros, pero
ahora escuchan y concluyo con esto. Lo estaba ilustrando, pero
ahora vamos a verlo. Que os améis unos a otros como
yo os he amado. Que se amen unos a otros tal
como yo les amo a ustedes. De la boca de Cristo en Juan
15. De la boca de Cristo en Juan 13. De la boca de Cristo mediante
el Espíritu Santo en Efesios. Ya lo vimos. De la boca de Pablo,
¿no? El texto lo vuelvo a leer para
los que dudan. Imitadores de Dios, andad en
amor como Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros.
Cuántos textos explican todo esto en términos del amor de
Cristo? Ahora rápido, el bosqueco lo
tengo que repasar aquí para concluir. El amor de Cristo es el ejemplo
de este amor. Y nuestro amor tiene que imitar
su amor. Rápido, los puntos son. Este
amor de Cristo, escuchan, es primero incondicionado. No es un amor condicionado. Eso
es lo que hemos estado diciendo. Al hacer la distinción entre
el carácter de una persona y la personalidad de una persona,
eso es una parte del argumento. Este amor es, en su naturaleza,
incondicionado. No es condicionado por algo bueno
en el hermano. No es condicionado por algo bueno
en la hermana. No es condicionado por algo que
vamos a recibir a cambio. No es un cambalache. No. No está
basado en ningún mérito, ninguna obra, nada de parte del objeto
de este amor. Nada de por medio. Como el amor
de Cristo no fue condicionado por nuestras obras, por nada.
Es por lo contrario. Su amor nos encontró en la peor
condición posible. Lo vimos al principio. Entonces, no es porque me cae
bien, no es porque tenemos estos puntos en común, no es porque
me gusta, no, nada condicionado de por medio. Segundo, escuchen,
se me cante al amor de Cristo en su simpatía. La palabra técnica
es su identificación con nosotros. Ese es un tema, entre los más
profundos de la Biblia es este tema. El tema comienza en el
Antiguo Testamento para los que dicen que Dios no tiene emociones.
Hay más de uno de estos salmos que pinta a Dios como el inmutable,
este, incambiable, eterno Dios en el Libro de los Salmos. Y luego que se identifica con
el más humilde, que tiene simpatía por el más necesitado, De que
mira al corazón con trito y establece su presencia especial en el corazón
de esa persona. Como lo vemos a lo largo del
Ministerio Público de nuestro Señor Jesús, compadeciéndose
de un sinnúmero de problemas, identificándose, ¿no? Su capacidad de identificarse
con los problemas, los más graves problemas imaginables. Nuestro
Señor Jesús identificándose con nosotros, en su simpatía, en
su amor, identificándose. Es un gran tema que podríamos
discutirlo. ¿Qué significan estos textos?
¿Por qué me persigue Saulo? Como si todo lo que le estaban
haciendo a Saulo, en su identificación con Saulo, En su acusación, me estás, tú
me estás, yo soy la persona que tú estás persiguiendo, Saulo.
Yo estoy identificado con todos estos que tú has maltratado,
hasta mujeres golpeadas. El debate de si 39 azotes o no
se aplicaba a alguna mujer o no, y me estabas persiguiendo a mí. La identificación. Es un tema
de tremenda controversia teológica. El problema con todas esas personas
que se enredan en estas controversias teológicas es simplemente que
no creen lo que está escrito. Como no lo pueden explicar a
fondo, ni reconciliar, ¿cómo es que Cristo está a la yesta
del Padre? Pero en algún sentido sufre con su pueblo. Y no sufre
como en la cruz del Calvario, eso se terminó. Se acabó, consumado
es. No estoy hablando de sufrimientos
salvíficos, propiciatorios en lugar, no, en lugar del culpable,
no. Estoy hablando de este amor,
de simpatía, de identificación con su pueblo. ¿Por qué me persigues
a mí? En el día de juicio es lo que
vamos a escuchar con cada perseguidor. ¿Por qué me perseguiste a mí? Ahí frente a su pueblo perseguido.
Eso será la acusación. Este amor de Cristo. Hay muchas cosas aquí, el tiempo
no nos permite ver cada punto, pero voy a decir esto. Este amor
de Cristo que no tolera el pecado. El Señor al que ama disciplina. Este amor que es tan profundo
que nos ama celosamente. ¿Qué sería esto? Estos que dicen,
no, Dios, es un... What's the iceberg word in Spanish? Le acusaban a una candidata de
ser iceberg, la reina del hielo, por favor. Dios es el reino del
hielo, es lo que nos dicen. Que no, no, no, ustedes están,
son antropomorfismos, es lo que nos dicen. Ah, bueno, ¿es cierto
eso? No, es falso. Porque ellos no
pueden reconciliar el Dios inmutable que no está sujeto a ningún chantaje
emocional de parte de nadie. no pueden reconciliarlo con lo
que las santas escrituras dicen. Que este amor de Cristo es el
Espíritu Santo conquistado, entristecido. Es el Señor Jesús mirando a los
ojos de Pedro. En el mismísimo momento cuando
Pedro, en teoría, le estaba negando, sus ojos entraron en contacto. Y este amor siempre dispuesto
a perdonar cualquier ofensa nuestra, aguantando toda una lista de
debilidades, efectos y deficiencias en nosotros, pero no pasando
por alto. Ningún pecado nuestro en su disciplina
como Padre Celestial, en su disciplina como nuestro Señor Jesús, en
su amor de complacencia, no da luz verde, no bendice ningún
pecado nuestro. En su amor. Y estos padres que
dicen, no, yo no disciplino a mis hijos porque los amo. Y el libro
dice los aborreces. Entonces, el que no disciplina
a sus hijos es porque los aborrece. No. Y los que no quieren interpretar
la palabra disciplina más allá de unas palabras y nada más. Está bien. Dios nos disciplina,
y en las palabras técnicas que describen esta disciplina, tenemos
una miniserie sobre la disciplina de Dios, y las palabras técnicas
las tengo que, no, hijo mío, no menosprecias, y las palabras
castigo, que es disciplina, la primera palabra, la segunda,
ni desmayes cuando eres reprendido, reprensión, y dicen, se debe
terminar con disciplina, reprensión, que no sea nada más, Y el texto
dice, y el Señor al que ama azota a todo aquel que recibe como
hijo. Y es la misma palabra griega
que habla de lo que hicieron a nuestro Señor Jesús. Azota. Esa es la palabra. Pero el punto,
el punto, ¿no? Amar a nuestros hermanos no tolerando. De ahí entra todo el tema de
la disciplina eclesiástica, incluso en la iglesia, que lejos de ser
falta de amor, es exactamente la manifestación de este amor.
Y termino con esto. Este amor se deleita en nuestra
prosperidad, en nuestro crecimiento, en nuestros triunfos espirituales,
en nuestro crecimiento, en nuestra madurez, se deleita. Se deleita
hasta el grado de no ser avergonzado de llamarnos, en los textos en
hebreo, citado en el libro de los Salmos, de llamarnos sus
hermanos. Su deleite en nosotros, se regocija
en nosotros. No avergonzándose, sino lo contrario. Aunque no seamos muchos nobles,
aunque no son muchos de nosotros sabios, aunque ante los ojos
del mundo somos los viles y los menos preciados, y la escoria,
la palabra técnica basura del mundo, de la boca de Pablo. Y
este Dios en su amor, buscando nuestro bienestar espiritual,
por encima de todo, se identifica con nosotros. Y hace tremendos
sacrificios. a favor de nosotros. Y espera
que nosotros hagamos, como imitadores de Dios en este amor, que nosotros
hagamos algo parecido. Termino con esto. Es tremendo
la ilustración. Spurgeon alegaba a veces que
los creyentes deberíamos de ser el obstáculo, el impedimento
que impide que en el círculo de amigos y seres queridos en
términos humanos, nosotros debemos hacer el obstáculo para que ellos
vayan al infierno. Que nosotros, usó una ilustración,
la mencioné repetidas veces hace años, de cómo aquí viene tu amigo
en converso corriendo rumbo al precipicio, se va a lanzar al
infierno con todo lo que está haciendo en su rebeldía y pecado,
y tú te echas de por medio en el camino de esta persona. Es
como si le agarraras de los pies o las piernas cuando se estaba
lanzando y tú le estás tratando de impedir que vaya al precipicio,
al abismo del infierno en tu amor. Y eso es lo que los padres
hacen. Hasta ese grado llega el asunto
entre padres cristianos e hijos no cristianos. A ese grado llega
el asunto. Estamos ahí agarrando a nuestros hijos, aunque sea
por los pies y nada más. Estamos tratando de impedir que
se lanzen a la perdición en nuestro amor. La ilustración gráfica, ¿no?
De cualquier sacrificio, cualquier precio, ¿no? Y termino leyéndolo. En este
ejemplo evangelístico hay algo espantoso en la boca de Pablo.
Es otro tema de increíbles debates teológicos porque Pablo llega
al extremo de decir, y es espantoso lo que dice, digo en Cristo la
verdad, no miento. dándome testimonio, mi conciencia
en el Espíritu Santo, invocando al Espíritu Santo como testigo,
de que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Gran tristeza,
continuo dolor en mi corazón, y esto demuestra que el amor
está repleto de emociones, porque deseara yo mismo ser apartado
de Cristo. por los judíos en aquel entonces
estaba dispuesto a ser, la palabra del griego es anatema, condenado
al infierno por los judíos en conversos y habla de sus parientes
según la carne israelitas y no estaba hablando simplemente de
un pequeño círculo familiar y hay un gran argumento que viene de
esto pero el punto estaría dispuesto Hacer apartado, lo vimos en el
libro del Éxodo, es increíble, dos veces Moisés echándose de
por medio, diciendo, no, no, no, no matas a aquellos judíos
rebeldes, mátame a mí, ¿no? Y perdónales a ellos, pero encárgame
a mí la culpa y la condena, yo me entrego. Aquí lo vemos de
Pablo. En el tema aquí evangelístico,
Es una ilustración en un amor en cuanto a los no creyentes
dispuestos a entregar su vida. Cuanto más con los creyentes. Entonces así, una gran vuelta
el día de hoy para terminar con el beso santo. Que no es lo que vemos con Judas
en el Getsemaní, no, no es ese beso de muerte del traidor, no,
sino el beso santo entre los creyentes. Y lo que tenemos que
hacer al irnos de aquí el día de hoy es preguntarnos, no, Yo
uso el colazo santo, algunos nunca lo querían entender, es
santo, post-COVID pudiera ser el pie santo, en un mundo de
contagios post-COVID pudiera ser, no voy a decir, pero es
santo, para que no sea mal entendido, mi forma de ilustrar esto es
insuficiente. Porque si estamos expresando
amor fraternal entre nosotros, todo lo que hemos escuchado está
de por medio en el asunto. Sí, todo esto está de por medio en
el asunto. Y como veremos, la verdadera amistad
cristiana comienza con esto. No con lo que veremos hoy en
otro. Un sinnúmero de falsificaciones de la amistad cristiana están
por todos lados. No, esta es la verdadera amistad
cristiana, porque esto es la verdadera amistad para con Dios.
Oremos. Padre, damos muchas gracias por
habernos reunido, por habernos permitido el tiempo, la paciencia
necesaria para examinar una parte de esta relación de amistad que
tenemos contigo, nuestro mejor amigo en Cristo Jesús. Nuestro amigo excelente. Nuestro amigo extraordinario. Este amigo que puso su vida por
la nuestra y ahora nos está enseñando Avaluar a nuestros hermanos,
por quienes puso su vida también. Estimar a los demás creyentes
como personas que hemos de amar humildemente, verdaderamente,
entrañablemente, ardientemente. Y tú sabes, Padre, qué tan lejos
estamos de esta realidad. Pero te pedimos que nos ayudes
a irnos de aquí, entendiendo que tenemos mucho que hacer al
aprender a amarnos unos a otros. Mucho. Que nos hace falta mucho
de tu gracia, de tu amor. de tu poder, de tu ayuda, porque
sabemos que este amor no procede de nosotros, sino procede de
tu corazón, de tu amor eterno, del amor de Cristo para con nosotros. Y por eso te pedimos, para que
podamos irnos buscando más de tu amor, disfrutando y viviendo
en tu presencia, conscientes de la realidad de tu amor para
con nosotros. Y así, así podemos amar más a
quien sea, a los enconversos que nos rodean y a todos los
creyentes verdaderos que conocemos. Por eso te pedimos en el nombre
de Cristo Jesús. Amén. Muy bien, vamos a ponernos de
pie, vamos a cantar.
Guerras y Pacificadores 17
Series Guerras y Pacificadores
La mayoría de nuestros gozos y tristezas, cumbre y valles, vienen en anclados a nuestras relaciones con los demás (buenas o malas).
| Sermon ID | 42524181871384 |
| Duration | 1:57:29 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Thessalonians 4:9; Romans 16:16 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.