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Continuemos con el verso catorce.
When the hour had come, Jesus reclined at the table and the
apostles with him. And he said to them, I have earnestly desired
to eat this Passover with you before I suffer. For I say to
you I shall never again eat it until it is fulfilled in the
kingdom of God. Y cuando tomó un vaso y le dio
gracias, dijo, toma esto y compártelo entre vosotros mismos. Porque
te digo, no beberé de la fruta del vino hasta que el Reino de
Dios llegue. Y cuando tomó un poco de pan
y le dio gracias, lo rompió y le dio a ellos, diciendo, Este es
mi cuerpo que es dado para ti, hazlo en recordación de mí. Y
de la misma manera, tomó la copa después de la cena, después de
que habían comido, diciendo, Esta copa que se ha echado para
ti es el nuevo covenante en mi sangre. Jesús tomó el pan y la copa de
la mesa de la Pascua. Pero Él les estaba a punto de
dar una nueva cena para recordar. Ahora, en vez de pensar en la
Pascua en Egipto, los discípulos de Jesús iban a estar recordando
algo diferente. Él dice, al tomar el pan, este
es mi cuerpo. Al tomar la copa esta es mi sangre. Y le dice este es el nuevo pacto
en mi sangre. Cuando los discípulos oyeron
nuevo pacto, sus mentes iban a estar pensando Les haría recordar una nueva
promesa de parte de Dios. Vamos a Jeremías 21. El profeta
Jeremías. Capítulo 31. Jeremiah chapter 31, verse 31.
This is where the new covenant was promised to Israel. Verse
31. Behold the days are coming declares the Lord when I will
make a new covenant con la casa de Israel y con la
casa de Judah. No como el pacto que hice con sus padres en el día que los tomé de la
mano para sacarlos de la tierra de Egipto. Mi pacto que ellos rompieron Aunque fui un esposo para ellos,
declara el Señor. Pero este es el pacto que haré
con la casa de Israel después de aquellos días. Pondré mi ley dentro de ellos
y sobre sus corazones la escribiré. Y yo seré su Dios y ellos serán
mi pueblo No tendrán que enseñar más a
cada uno a su prójimo, y cada cual a su hermano diciendo, conoce
al Señor, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos
hasta el más grande, declara el Señor. Pues, perdonaré su
maldad y no recordaré más su pecado. Israel no pudo guardar el pacto
antiguo. Fallaban y fallaban una y otra
vez. Así que Dios dijo, haré un nuevo
pacto. Y lo voy a hacer de tal manera
que ustedes lo puedan obedecer. Porque lo voy a escribir en sus
corazones. Voy a cambiarlos desde adentro. Y esa promesa de Nuevo Pacto
fue la promesa del perdón de los pecados. Que Dios no recordaría sus pecados
nunca más. Y Él dijo, Ustedes serán mi gente
y Yo seré su Dios. No van a poder fallar a este
pacto porque yo lo voy a cambiar a ustedes desde adentro. Así que la buena noticia en Lucas
es que Jesús les dice, piensen en esto, es tiempo para un nuevo
pacto. Es tiempo para un nuevo pacto. Es tiempo para el pacto que ustedes
no van a poder romper, porque los cambiaré para que
sean fieles. Si regresamos a Lucas 22, recuerde lo que Jesús le dijo
a sus discípulos. Él ha estado esperando por esta
comida. Verso quince. Luca veintidós quince. Y les
dijo. Intensamente he deseado comer esta pascua con ustedes. You could actually say, I've
desired with desire to eat this Passover. Usted podría decir,
he deseado con deseo tener esta Pascua. It's like me saying,
I hunger with hunger to eat some tacos. Es como que yo dijera,
tengo hambre de hambre para comer unos chocolates. You would say
to me, you must be pretty hungry. Usted me diría, wow, de veras
estás muy hambriento. If you're hungering with hunger.
Si estás hambriento de hambre. Él estaba deseando con deseo
hablar con ellos. Es como que el Señor no puede
esperar para decirles esto. Él está esperando por este día.
Él está esperando por este momento para tomar el pan y la copa de una celebración que era una
foto de Él, una representación de Él, para dejarles saber que
la realidad ahora estaba allí. Jesús está diciendo, voy a morir
y voy a derramar mi sangre y ustedes deben poner su fe en mí. Mi muerte será por ustedes. Mi sangre va a limpiar sus pecados. Y serán parte de un nuevo pacto. Ustedes van a poder decir, ese
es mi Dios. Y Dios dirá, ese es mi pueblo. Y serán con el Señor. Yo he deseado profundamente, intensamente he deseado comer
esta Pascua con ustedes. Mis amigos, Jesús le dijo eso
a Sus discípulos. Si ustedes creen en el Señor
Jesucristo, ustedes serán Sus discípulos. Jesús no podía esperar para que
usted escuchara esta noticia. Porque cada persona que Jesucristo
está salvando, Jesucristo le está diciendo, he deseado con
deseo que ustedes conozcan esto. Es maravilloso que nuestro Dios
Es maravilloso saber que nuestro Dios tiene tal deseo por nosotros
para que seamos su gente, su pueblo, y para que nosotros le llamemos
a Él nuestro Dios. Pero todo sucedió porque Jesús
estaba a punto de morir. There was a point earlier when
Jesus was asking the disciples, who do you think I am? And Peter
ultimately says, Tú eres el Cristo. Tú eres el
Hijo del Dios viviente. Y Jesús le dice a él, No viniste
con eso por ti mismo, Pedro, pero Dios te lo reveló. Él sabía que Pedro había dicho
la verdad, y que Dios le había revelado esta verdad a él, porque Jesús era el Cristo. Jesús
es el Cristo. El Cristo significa el ungido,
el ungido para ser rey, rey del reino de Dios. Y Pedro dice, yo sé que eres
el Rey, y sé que eres el Hijo de Dios, lo que significa que
por naturaleza eres Dios. Me has escuchado decirlo antes,
yo tengo dos hijos, no son chimpancés. No son nada más que seres humanos. Son de la misma naturaleza que
yo. Cuando la Biblia dice que Jesús
es el Hijo de Dios, es que Él por naturaleza es Dios. Pero Pedro está diciendo, yo
sé que eres el Rey y sé que eres Dios. Y eso era muy bueno. Pero Jesús había venido para
morir. En Mateo 16, Pedro dice, tú eres
el Cristo, el Hijo de Dios. Él también le dijo a Jesús, después
de que Jesús le dijo que él iba a morir, Pedro dijo, no vas a
morir. Él no entendía que Jesús tenía
que morir. Y Jesús mira a Pedro y recuerda
que dice, Y Jesús mira a Pedro y recuerden lo que le dijo. Jesús
le dice a Peter, apártate de mí Satanás. Ese es como un golpe
para Pedro. Pedro estaba oponiéndose a lo
que Dios había enviado que su hijo hiciera. Si Jesús no hubiera muerto por
nosotros, no podemos ser el pueblo de Dios. Si nuestros pecados
no son perdonados, no podemos proclamar a Dios como nuestro
Dios. Así que, incluso si Peter entendió que Jesús era Cristo
y Dios, Aunque Pedro entendió que Jesús era el Cristo y el
Hijo de Dios, él no entendía que Jesús tenía que quitar sus
pecados. Así que Jesús le dice a sus discípulos, Yo he estado
intensamente esperando tener esta cena. Porque cuando tomas
el pan, y cuando tomas la copa, van a recordar que yo morí y
que derramé mi sangre por ustedes. Y es la única forma, es la única manera que un hombre
o una mujer puede estar en paz con Dios. Si usted no cree lo que Jesucristo
dice o en Él, el nuevo pacto. Así que vamos
a tomar la cena del Señor, pero sólo quiero recordarle un par
de cosas. De hecho, cuatro. ¿Por qué tomamos esta cena? ¿Qué es lo que recordamos? Piense
en estas cosas mientras se acerca ahora a la mesa. Debemos recordar la obra de Cristo. Esta mesa nos va a recordar de
la obra de Cristo. En Segunda de Corintios, capítulo
cinco, Segunda de Corintios cinco, verso veintiuno, Él lo hizo. Es decir, Dios lo hizo, Jesús. Al que no conoció pecado, lo
hizo pecado por nosotros. ¿Por qué hizo eso? Para que fuéramos hechos la justicia
de Dios en él. Cuando Jesús muere, toma nuestros pecados sobre Él.
Si usted ha confiado en Cristo, Jesús tomó sus pecados en Él
y Él murió como si Él hubiera cometido sus pecados. El fue juzgado como si él hubiera
vivido su vida, la suya. Dios lo hizo al que no conoció
pecado, que fuera pecado por nosotros. Él murió en su lugar. Por fe usted muere con Él a sus
pecados. Esa es la representación. Cuando usted cree en Jesucristo, usted muere con Él a sus pecados
y es levantado con Él a una vida nueva. Usted deja su pecado atrás. Usted se deja a si mismo atrás,
su vida ya no le pertenece a usted, su vida le pertenece a Él. Usted
es hecho vivo en Él para que seamos la justicia de
Dios. Dios le salva a usted de sus
pecados para que usted viva para Él. Por eso la Biblia dice que
Él es el Señor y nosotros somos los esclavos. Nosotros hacemos la labor del
Señor. Seguimos al Señor. Vivimos para
Dios, porque Él murió en nuestro lugar, tomó cuidado de nuestros
pecados, pagó por nuestros pecados y nos da vida nueva. Así que esta mesa nos recuerda
de la obra de Cristo. También nos recuerda la dignidad
del Señor Jesucristo para ser adorado. ¿Por qué adoramos al Señor? Porque Él nos trajo a una vida
nueva. Él pagó el castigo que nosotros
no podíamos pagar. Él fue sacrificado en nuestro
lugar. Su sangre fue derramada. Su vida
derramada. para que usted pueda vivir. Apocalipsis capítulo cinco. El que está sentado en el trono
tiene un rollo en su mano. Es un libro con siete sellos. Y para que el juicio de Dios llegue, los sellos de ese libro tienen
que ser quebrados. Capítulo cinco, verso tres. Y nadie, ni en el cielo, ni en
la tierra, ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar
su contenido. Y Juan dice en el verso 4, yo
lloraba mucho, porque nadie había sido hallado
digno de abrir el libro. Y luego en el verso 5, uno de los ancianos que rodea
el trono de Dios, él dice, no llores más. Mira, el león de
la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir
el libro y sus siete sellos. Y vi entre el trono, con los
cuatro seres vivientes y los ancianos, a un cordero de pie
como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete
espíritus de Dios. El vino y tomó el libro de la
mano derecha de Aquel que estaba sentado en el trono. Cuando tomó el libro, los cuatro
seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante
del corredor, cada uno teniendo un arpa y copas de oro llenas
de incienso, que son las oraciones de los santos, y cantaban un
cántico nuevo, Digno eres de tomar el libro y de abrir sus
sellos, Porque tú fuiste inmolado y con tu sangre compraste para
Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Los has hecho
un reino y sacerdotes para nuestro Dios y reinarán sobre la tierra. Miren lo que dice en el cielo
aquí. El cielo dice, el cordero es
digno porque murió para salvar personas para Dios. Tomamos esta
mesa. recordando que Jesucristo es
digno de nuestra adoración. Él murió por nosotros. Él se
levantó para darnos vida nueva. Y la Biblia dice que ahora Él
intercede por nosotros. ¿Qué tal esto? Su Salvador en
el cielo intercede por usted. para que usted tenga fortaleza,
que tenga gracia, para que continúe, para que sea en victoria, Él
es digno de ser adorado, Él es todo para nosotros. Recordamos la obra de Cristo
y Su dignidad, también recordamos Que tenemos que huir del pecado,
confesar el pecado y luchar contra el pecado. ¿Por qué? Él murió por el pecado. Él murió para quitar el pecado. Para que usted sea libre del
pecado. Para que tenga poder sobre el pecado. Para que pueda
resistirlo. Para que camine en justicia y
no en pecado. Romanos 6. Romanos 6, verso 1. ¿Qué diremos entonces? ¿Continuaremos en pecado? ¿Para que la gracia abunde? De
ningún modo. Nosotros que hemos muerto al
pecado, ¿cómo viviremos aún en él? No saben ustedes que todos, los
que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados
en Su muerte? Cuando usted cree en Jesucristo,
mire que usa la palabra bautizo, es decir que usted ha sido sumergido
en, sumergido completamente. Cuando usted confía en Jesucristo,
usted es puesto en Él. Así que cuando Él muere al pecado,
usted muere al pecado. Y en Cristo, cuando Él se levanta,
usted se levanta. Su pecado es quitado. Ahora usted en el poder del Espíritu
tiene el poder de Él para sobrepasar el pecado. No nos mantenemos
en el pecado. Sabemos que tropezamos en el
pecado algunas veces. Sabemos que caemos algunas veces. Pero ¿qué se nos dice que hagamos?
Confiesa tu pecado. Está de acuerdo con Dios acerca
de lo que Él dice de tu pecado. Usted hace algo pecaminoso. Usted lo reconoce como algo por
lo que usted debería de morir. No tiene lugar para un seguidor
de Cristo. Estaría para el juicio de Dios. Es horrible en los ojos de Dios
y en sus ojos. Es ofensivo para usted. Me siento mal que yo haya estado
participando de esto. Y me comprometo a quitarlo de
mi vida. Eso es estar de acuerdo con Dios
acerca de su pecado. Porque Él lo odia. Y quiere que
su vida no tenga nada que ver con el pecado. Por eso Él murió
por usted. Para que usted sea libre del
pecado y con la fortaleza del poder para vivir aparte del pecado. Venimos a esta mesa. No podemos
venir guardando algún pecado. No podemos venir a esta mesa
planeando volver a pecar de nuevo después de tomar la mesa. Eso
va a traer problemas. Pablo le dice a los corintios,
algunos de ustedes, tomando la mesa de una manera indigna, están
débiles. Algunos han caído en enfermedad
y algunos han muerto en la iglesia de Corintios porque no tomaron los elementos
de la mesa de una manera digna. No tenemos que tener miedo a
la mesa. Somos ordenados por Dios para
venir a la mesa. Pero no venimos a la mesa con
nuestros pecados. Confiamos en el poder de Dios
para quitar esos pecados de nosotros. Si depende de mí, o si depende
de usted, para que usted esté bien para venir aquí, nunca vendríamos. Pero ¿a quién confiamos? Confiamos
en la justicia y la rectitud de Cristo, que fue hecho pecado por mí en
la cruz y Él sobrepasó para dar el poder a todo aquel que cree
en Él. Así que venimos por Cristo. Venimos en Su justicia. Venimos
porque Él hizo la obra. Venimos porque Él salva. Pero queremos estar de acuerdo
con Él y dejar nuestros pecados atrás, confiando en Su perdón,
en Su maravillosa en Su gracia maravillosa, que hizo el camino
para que podamos venir a esta mesa. Último. Recordamos regocijarnos en nuestra
unión con Cristo. Cuando Ud. viene a la mesa, Ud.
no viene porque Ud. es la gran cosa, Si fuera por usted no debería
venir. Usted no pudiera venir. Pero porque Jesucristo es justo. Él es el justo y recto que perdona
a los pecadores. Y cuando confiamos en Él, cuando
creemos en Él, venimos en Él en Su justicia, en Su dignidad, porque estamos unidos con Cristo
por la fe, somos permitidos venir a la mesa. Y recordamos lo que
Él ha hecho. Damos gracias por lo que Él ha
hecho. Y sabemos que de esta mesa Cuando
nos retiramos de la mesa, vamos en el poder de nuestro Señor
Jesucristo. Nuestro Señor y Salvador que
murió por nosotros y se levantó de los muertos. Estamos unidos
con Él y estamos con permiso para venir a la mesa. Y en Él
nos retiramos de la mesa, nos regocijándonos que estamos unidos
con Cristo. No porque lo merecemos, porque
Él nos ha mostrado gracia y misericordia. ¿Ha creído usted en el Señor
Jesucristo? ¿Ha puesto usted su fe solamente en Cristo para
el perdón de sus pecados? ¿Está confiando que su muerte
es suficiente para el perdón de sus pecados? ¿Está confiando que por el poder
de Jesucristo usted va a llegar hasta la eternidad? Si usted
lo está haciendo, esta mesa es para que usted recuerde esto,
que recuerde que Él murió, que recuerde que Él derramó Su sangre
y que cualquiera que cree en Él no va a morir. pero tendrá vida eterna. Así que, hermanos y hermanas,
te invito a venir a la mesa para que podamos recordar juntos que
Jesús murió por nosotros. Él derramó Su sangre por nosotros. En Él estamos perdonados y en
Él tenemos vida eterna. Y en él tenemos vida eterna. La gloria sea para él. Quiero invitarles a que hagan
una línea por los lados y se acercan al centro. Toma los elementos y regresa
a su lugar para tomarlos juntos. Espera que le demos indicaciones.
Mantengamos un espíritu de dignidad en lo que estamos haciendo. Una recomendación, si usted nos
ha bautizado en agua como un adulto, le suplico que por favor
no pase, que espere en su lugar. ¿Puedes dejar que todos se sientan?
¿Pueden quedarse sentados? Es la práctica de la iglesia
de El Valle Central, hacerlo estando de pie, entonces vamos
a hacerlo estando de pie. En 1 Corintios 11, Pablo le dice a la iglesia lo
que el Señor le ha instruido a él acerca de la mesa. Porque yo recibí del Señor lo
mismo que les he enseñado. Que el Señor Jesús, la noche
en que fue entregado, tomó pan. Y después de dar gracias, lo
partió y dijo, este es mi cuerpo que
es para ustedes. Hagan esto en memoria de mí. Tomemos el pan recordando la
muerte de Cristo. En el mismo modo, también tomó
la copa después del desayuno. De la misma manera tomó también
la copa después de haber cenado, diciendo, esta copa es el nuevo
pacto en mi sangre. Hagan esto cuantas veces la beban
en memoria de mí. Tomemos la copa juntos recordando
la sangre de Cristo derramada por nuestros pecados. Dios, gracias por permitirnos
tener esta recuerda de lo que hiciste en la cruz, de lo que
significa estar en el nuevo covenante a través de tu cuerpo y tu sangre
que se hundió en la cruz debido a nuestros pecados. Gracias Señor por haber muerto
en la cruz y permitirnos ahora compartir esta cena recordando Que tu cuerpo fue lacerado, Señor. Fue crucificado y tu sangre derramada
por nuestros pecados. Has puesto tu justicia en nosotros
y tomado nuestra maldad en ti. Gracias que nos permites recordar
esto, Señor. En el nombre de Jesucristo, gracias. Amén, amén. Amén. And we'll read verse 26
together. Esto es lo último que vamos a
leer. De 1 Corintios 11, verso 26. Porque todas las veces que
coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor
hasta que Él venga. Dios les bendiga. Estén agradecidos. Piensen en el sacrificio de Cristo mientras celebramos esta semana
y esperamos la celebración grande del domingo. Dios les bendiga. Salúdense los unos a los otros. Muchas gracias.
Cristo, el Nuevo Pacto
Series Semana Santa
Jesus anuncia el comienzo del Nuevo pacto en su cuerpo y su sangre sacrificados en la cruz
| Sermon ID | 417251920485298 |
| Duration | 39:59 |
| Date | |
| Category | Midweek Service |
| Bible Text | Luke 22:14 |
| Language | Spanish |
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