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autonomio libro de deuteronomio capítulo cinco quiero enfatizar
en el verso veintinueve pero para entender el contexto en
que se dice esta expresión vamos a leerlo desde el verso veintidó
hasta finalizar el capítulo dice así la bendita palabra de nuestro
Dios de Deuteronomio capítulo cinco a partir del verso veintidós
y vamos a hacer énfasis en el verso veintinueve. Estas palabras
habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte de en medio del fuego
de la nube y de la y la escribió en dos tablas de
piedra, las cuales me dio a mí. Y aconteció que cuando vosotros
oísteis la voz de en medio de las tinieblas y visteis al monte
que ardía en fuego, vinisteis a mí, todos los príncipes de
vuestras tribus y vuestros ancianos, y dijisteis, He aquí Jehová nuestro
Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza y hemos oído su
voz de en medio del fuego. Hoy hemos visto que Jehová habla
al hombre y este aún vive. Ahora pues, ¿por qué vamos a
morir? porque este gran fuego nos consumirá. Si oyeremos otra vez la voz de
Jehová, nuestro Dios, moriremos. Porque, ¿qué es el hombre para
que oiga la voz del Dios viviente que habla de inmedio del fuego,
como nosotros la oímos y aún viva? acércate tú y oye todas
las cosas que dijere Jehová nuestro Dios y tú nos dirás todo lo que
Jehová nuestro Dios te dijere y nosotros eh Moisés nosotros
oiremos y haremos y oyó Jehová la voz de vuestras he oído la voz de las palabras
de este pueblo que ellos te han hablado bien está todo lo que
han dicho y aquí está donde quiero hacer énfasis quien diera que
tuviesen tal corazón que me temiesen y guardasen todos los días todos
mis mandamientos para que a ellos y a sus hijos les fuese bien
para siempre ve y diles volveos a vuestras tiendas y tú quédate
aquí conmigo y te daré y te diré todos los mandamientos y estatutos
y decretos que les enseñarás a fin de que los pongan ahora
por obra en la tierra que yo les doy por posesión mirad pues
que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado no os apartéis
a diestra ni a siniestra andar en todo el camino que Jehová
vuestro Dios os ha mandado para que viváis y os vaya bien y tengáis
largos días en la tierra que habéis de poseer mi buen Dios
y Padre eterno. Yo estoy muy necesitado de ti,
Señor, y este pueblo ha venido a escuchar voz tuya, Señor. Por
lo tanto, suplicamos que tu santo espíritu ilumine nuestras mentes
y corazones. Trata con este pueblo, Señor. Yo he pasado toda la semana leyendo
y estudiando y aplicando esto, Señor, Pero yo necesito de tu
ayuda, Señor, para que seas tú obrando en el corazón del niño,
del joven, del matrimonio, del obrero, de este hombre, de esta
mujer a quien tú has llamado y a tanto que están escuchando
también a través de la Internet. Señor, ministranos por amor de
tu nombre y nosotros haremos como tú digas, señor. En el nombre
de Jesús. Amén. Amén. Obedeciendo a las
escrituras, es el tema de esta noche. Obedeciendo las escrituras. la lectura de las escrituras,
el estudio de la Biblia, la memorización de las escrituras, y la la devoción a Dios manifestada
en la obediencia. Hija mía, ¿usted ve para qué
yo insisto en que usted lea la Biblia, la medite, la memorice? Es que Dios tiene un objetivo
con ello. La devoción a Dios manifestada
en qué? En la obediencia. Si usted, hermano,
que me escucha, que lee su Biblia, que medita en su Biblia, ¿Por
entonces no la obedece? Ah, pues no ha entendido. No
ha entendido. Porque el objetivo de la vida
cristiana no es solo conocimiento o la comprensión de lo que usted
está leyendo. El verdadero objetivo es la transformación
de nuestro carácter a la imagen de nuestro Señor Jesucristo.
Quien vivió en perfecta obediencia a la voluntad de nuestro Dios.
Y así como Jesucristo, ustedes y yo debemos tratar de someter
toda nuestra vida a los mandatos de nuestro Dios. Solo entonces
habremos cumplido el propósito de las Escrituras para nuestras
vidas. Y yo, hermano, estoy luchando con esa situación. En mi hogar,
en el inicio de esta nueva iglesia, estoy luchando con esto. Porque
aunque han dicho sí a Cristo, aunque yo a ese grupo le bauticé
y a mis hijas las bauticé, seguimos luchando, hermanos, con el tema
de obedecer a las Escrituras. Y es imposible enfatizar demasiado
este punto. ¿Cómo así? Miren qué es lo que
sucede, mis hermanos, en mi experiencia. Es que nuestra carne tiene la
tendencia a buscar el conocimiento que nos hincha, pero a evitar
la aplicación práctica que requiere sumisión y obediencia. Sin embargo, ustedes y yo debemos
de resistir a esta tendencia de obedecer a la voluntad de
Dios. ¿Por qué no queremos sujetarnos
a la autoridad de la Escritura, mis hermanos, si ella habla tan
claro? Y esto es algo que lo vamos a aprender muy bien esta
noche. Miren el verso que quiero enfatizar. de Toronomio cinco
veintinueve, miren el deseo de nuestro Dios, quien diera que
tuviesen tal corazón, ponga su nombre ahí, y el de su familia,
que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos
para que a ellos y a sus hijos les fuese bien durante un mes. para siempre hermano, para siempre, o sea que el Señor
tiene este deseo, que a nosotros nos vaya bien para siempre. Pero yo estudiando creía que
era hacia ahí, que era hacia el asunto de que me vaya bien
para siempre. No, no, ese es el beneficio que tendremos. Pero
ese no es el deseo de Dios. Dios lo que quiere es que temamos
a Él, a su mandamiento, a su palabra, todos los días, hermano.
Y yo me iba solamente a la parte aquella que me interesa, que
me vaya bien, que me vaya bien para siempre. Y el Señor dice,
mira, ese es el resultado de caminar en la presencia de dios
caminar bajo el temor de dios donde quiera que esté en donde
quiera que esté así que ese es el deseo de dios para su pueblo
miren le leo otra vez quien diera que iglesia bíblica cristiana
de la trinidad iglesia bíblica de la trinidad que tuviesen tal
corazón su miembro que temiesen y guardasen todos los días todo
mi mandamiento para que a ellos y a sus hijos les fuese bien
para siempre hermano para el creyente del Nuevo Testamento
esto no es solo un Escuchen bien. Ya Dios nos ha
justificado y liberado de la condenación del pecado. Ya él
nos ha regenerado y nos ha dado un nuevo corazón que desea hacer
su voluntad. Por último, él también nos ha
dado su palabra para guiarnos y su espíritu para enseñarnos
y fortalecernos. aunque el pecado sigue siendo
una realidad dolorosa en la vida de cada creyente, pero se nos
han dado los medios para vencerlo y para vivir una vida marcada
por una obediencia gozosa. Hermano, yo quiero manifestarle,
detenemos un momento, y expresarle de todo corazón,
mis hermanos, lo bien que yo me siento entre ustedes. Lo que
yo disfruto es avenita en la mañana. Hermanos, mi familia y yo nos
sentimos que una carga grande, enorme se ha quitado de nuestro
sombro. Pero no crean que no tenemos
lucha. Sí tenemos lucha. Pero hemos
entendido que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para
vivir una vida marcada por una obediencia gozosa. Ya en el mes
cumplo ya acá, desarrollando los servicios en este grupo que
estamos iniciando esta nueva iglesia, y personas de entre
ustedes se me han acercado en la noche y me dicen, ay hermano,
pero es difícil, otra vez aquí. Porque me ven en la mañana, saben
que tengo un servicio a las 4, y otra vez aquí a las 6. Y entonces
no me ven con cara de machete. ¿Ustedes entienden esto de cara
de machete, cara de limón? No, una obediencia gozosa. Este es el día del Señor. Este
es un día para disfrutarlo en la presencia del Señor y más
entre los santos. Entonces, hermanos, Dios espera
de ustedes y de mí, de cada uno de nosotros, una obediencia,
¿cómo? Gozosa. que esto no es una carga,
hermano, esto es una delicia estar aquí en la casa del Señor.
Hombre, qué bendición me ha tocado ahora, tres servicios, hermano.
¡Gloria a Dios! Es una bendición. Bueno, ahí
en Deuteronomio, donde estamos, capítulo 5, verso 1, vaya allá. Deuteronomio 5, 1, llamó Moisés
a todo Israel y les dijo, oye, Israel, los estatutos y decretos
que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. ¿Qué cosa tienen que hacer
con ellos? Aprenderlos y guardarlos para
que ustedes lo sepan y tengan conocimiento nada más, no para
ponerlos por obras. ¿Cuáles son las tres respuestas
apropiadas que Dios espera de iglesia bíblica de la Trinidad
con respecto a los mandamientos de Dios? Que nosotros oigamos
la palabra de Dios predicada. Hay muchas personas que vienen
y se sientan ahí, y yo la estoy observando, yo me siento allá
atrás, y este está ahí hablando con este, y se está predicando
y hablando con este. No te apures, que después de
un tiempo aquí te me voy a acercar. Después de un tiempo, porque
tengo que esperar tiempo a que... A coger confianza, ¿ustedes saben?
A coger confianza. No puede ir llegando de una vez,
¿qué pasó? Pero después de un tiempo, te
me voy a acercar. Te voy a acercar. Claro, en amor,
hermano, en amor. Todo en amor, hermano. Porque,
oiga, usted está aquí para oír la palabra de Dios. ¿Qué hace
usted hablando con el del lado? y hablando con el del lado, y
un celular. Muchos creen que hay que ir con
la Biblia, traiga su Biblia, traiga su Biblia. El mandato
de hoy Israel proviene de la palabra Shema. Y en este contexto
y en muchos otros de la escritura, por ejemplo, ahí mismo en Deuteronomio
6, 4, que se dice ese oye también, 6, 4, donde dice, oye Israel,
Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. No se trata de un llamado
a oír, ese oye se trata de un llamado a obedecer lo que se
oye. La frase en vuestros oídos es
literalmente a tus oídos, hermana, hermano, que está aquí esta noche.
Dios ha hablado claramente. Y la pregunta es, ¿tienes tu
oído para oír lo que Dios te está hablando? Porque allá en
el libro de Marcos 4.29 y 4.23 dice el Señor que el que tenga
oído para oír, oiga. Y ustedes tienen oído, pero al
parecer en ocasiones sus oídos espirituales como que están distraídos. y me gusta hablarle a los jóvenes,
a los matrimonios. Hermanos, ustedes vinieron aquí
a escuchar, tienen que salir de aquí diciendo que Dios ha
hablado a su vida, pero si no están atentos. ¿Cuál otra respuesta se espera
de los miembros de la iglesia bíblica de la Trinidad con respecto
a los mandamientos de Dios, además de oírlos y obedecer lo que se
oye? Aprender. ¿Qué es lo que yo he visto en
la práctica? Que escuchar superficialmente la voluntad revelada de Dios,
porque eso es lo que yo estoy aquí comentándole, ¿verdad? La
voluntad revelada de Dios, escucharla superficialmente, no produce
obediencia. De ahí que muchas personas tienen
2, 3, 5 años aquí en la iglesia y usted no ve transformación
en ello, porque si están ahí y la están escuchando, ¿cómo?
Superficialmente. La obediencia puede y debe fluir
de un conocimiento profundo de la voluntad de Dios. Así que,
hermanos, debemos dedicarnos a comprender todo lo que Dios
ha revelado sobre Él mismo. Ahí está Dios hablándonos ahora
de que Él quiere que su temor santo y su mandamiento nosotros
estemos guardándolo. Entonces, oye esto para obedecerlo,
para guardarlo. ¿Y qué otra respuesta se espera
de los miembros de esta hermosa iglesia? Para guardarlo, oírlo,
aprenderlo, para guardarlo, cada uno de esos mandamientos y decretos. proguardarlo para ponerlos por
obra, dice el texto. La frase es literalmente observarlo
para hacerlo. Observarlo para hacerlo. ¿En dónde? En mi casa. Yo tengo
ahí un terreno maravilloso. Yo empiezo ahí con el tesoro
más grande que yo tengo, mi esposa. No es fácil, hermano, dos personas
que no son nada y que tiene un carácter diferente, una formación
diferente y escuche y que es una pecadora porque yo quiero
aclararle a todos ustedes aquí que aunque ustedes no vean tan
bonito que familia tan bonita en la familia de pecadores por
misericordia y gracia de dios verdad él nos dio arrepentimiento
y fe pero somos personas que estamos luchando y entonces La frase observa estos mandamientos
y decretos para hacerlo. Debemos aprender para poder hacer. Porque yo estoy hablando de aprender
que los mandamientos y decretos de nuestro Dios, no se vayan
a confundir cuando menciono a mi esposa, a mis hijas o cualquiera
de ustedes. No, no. Es sobre los mandamientos
y decretos de nuestro Dios. El objetivo del estudio de estos
mandamientos y decretos de Dios es la transformación de nuestro
pensamiento, actitudes, palabras y obras. Así que a medida que
pasen los días, los meses, los años, yo tengo que ser un mejor
esposo, un mejor padre, un mejor miembro de iglesia, una mejor
oveja del Señor. Si usted, hermano, a medida que
pasan los tiempos en esa relación de matrimonio, sus pensamientos,
actitudes, palabras y la manera de obrar suya no reflejan a Jesucristo. Arrepiéntase, vuélvase a Dios
de todo corazón, porque los mandamientos y decretos de Dios que usted
está oyendo no lo está observando para hacerlo, que es lo que Dios
nos está pidiendo. Así que la esposa mía, si se
pone a pelear conmigo, pierde su tiempo. porque en la noche
yo la voy a abrazar, yo no voy para los pies, nada de esa cuestión
porque yo he aprendido en los mandamientos del Señor que no
te puede acostar Miguel Andrés guardando el enojo, guardando
cualquier cosa que haya que hacer, hay que arreglarlo antes de que
lleguemos allí y si ella no quiso arreglarlo y perdió a ella pues
yo la voy a abrazar hermano sabemos de familia, que
ustedes entienden esto de mutismo, que cualquier situación lo lleva
a que no se hablan el día entero o entre hermanos y no se hablan. Oyeron los mandamientos y decretos
de Dios, pero no para hacerlo. no para ponerlo por obra. Hermano,
uno va a crecer en la vida cristiana si es así, porque el objetivo,
el objetivo de la vida cristiana, el objetivo de tú leer Biblia,
meditar Biblia, es ponerte a esta palabra predicada, es la transformación
de tus pensamientos, actitudes, palabras y obras. Hay otro texto que refleja muy
bien esto. Por favor, vayamos allá. Esderas,
capítulo 7, versículo 10. Libro de Esderas. Esderas, capítulo
7, en el versículo 10. Esderas. ¿Cómo es que dice este pasaje,
Esderas 7.10? Porque Esderas había preparado
su corazón, ¿para qué? Para inquirir la ley de Jehová
y para cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos. Otra vez. porque Ézderas había
preparado su corazón para adquirir la ley de Jehová y para cumplirla
y para enseñar en Israel sus estatutos y decreto. ¿Qué tres cosas fue que Ézderas
preparó su corazón? para inquirir la ley de Jehová. Este inquirir es como para estar
buscando como quien busca un tesoro, porque eso es lo que
hacemos cuando vamos a la escritura. Entonces, para inquirir y para cumplirla. Entonces, él va, la conoce, y
después que la conoce, ¿qué? la cumple. Él ha preparado su
corazón para estas cosas, para cumplir la ley de Jehová. Ustedes
saben muy bien, hermanos, que en todas las Escrituras se nos
advierte que debemos ser oidores nada más de las Escrituras. No,
hacedores de la palabra de Dios y no simples oidores que se engañan
a sí mismos. Allá en el libro de Santiago,
En el Nuevo Testamento, Santiago, casi al final, Santiago capítulo
1, los versos 22 al 25, se nos dice, Pero sed hacedores de la
palabra, y no tan solamente oidores, engañando a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de
la palabra, pero no hacedor de ella, Este es semejante al hombre
que considera en un espejo su rostro natural, porque él se
considera a sí mismo y se va, y luego olvida cómo era. Mas
el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad,
y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor
de la obra, este será bienaventurado. en lo que hace. ¿Escucharon esa
parte? Este será bienaventurado, feliz, siete veces dichoso. ¿En qué? En lo que hace. Dedíquese
a vender botellas, dedíquese a lo que usted quiera. Dios le
va a bendecir a través de lo que usted realice. Pero cuando
usted viva de esta manera, hermano, Ahí mismo, Mateo 7.21, hablando
sobre esto, dice Mateo 7.21. No todo el que me dice, Señor,
Señor, entrará en el reino de los cielos, sino ¿quién? Sino el que hace la voluntad
de mi Padre, que está en los cielos. ¿Ven? Hay muchas personas
engañadas en las iglesias, son miembros de iglesia, pero entonces
no quieren hacer la voluntad de su padre. Y Esdra preparó su corazón para
inquirir en la ley de Jehová, para cumplirla, porque no es
solamente conocerla y comprenderla, hay que llevar esto a cabo, hermano.
Así que si a usted le cuesta perdonar o pedir perdón, tiene
que trabajar ese asunto, porque para nosotros los cristianos
esto es de todos los días. Y dice que luego que él inquirió
en ella, la conoció y dedicó tiempo, ¿verdad?, para cumplirla,
¿qué hizo? Lo tercero que se espera también
de cada uno de nosotros, para enseñarla en Israel, la ley de
Jehová. Y nosotros tenemos un terreno
muy grande, hermano, porque quizá usted no pueda ocupar este púlpito,
pero, hermano, usted tiene mucho terreno en su comunidad, en su
vecindad, en su lugar de trabajo. Usted tiene muchos lugares donde
dar a conocer la ley de Jehová. Así que a menudo se dice que
el cristiano que no comparte la verdad que recibe se vuelve
como una piscina de agua estancada. Y yo viendo esta ilustración
dije, wow, cuánta piscina. Sí, porque yo pregunto, yo soy
de los pastores que se meten en la vida de los hermanos, por
eso les dije que tengo que tomarme un poco de tiempo. Pero claro,
está, es con la que se desarrolla ahí abajo, no es con la que se
desarrolla acá. Hermano, miren, porque si no
están compartiendo lo que están recibiendo, son eso, piscinas
estancadas. La palabra que fluye en nosotros
debe luego fluir hacia los demás. Y hermanos, se van a dar cuenta
que cuando ustedes dedican tiempo a enseñar a otros, aprenden más,
aprenden más, aprenden más. Dios les da más, más y más. Miren, miren otros textos, hermanos,
que nos dicen cómo debemos responder a los mandatos de Dios, porque
ya sabemos el deseo de Dios, que Dios desea que todos nuestros
días nosotros sus mandamientos, sus decretos los tengamos presentes
y los guardemos, lo aprendamos para que los pongamos por obra
y que tengamos temor de Dios. Hermano, yo te pregunto, ¿tu
esposa puede decir que tú eres un hombre temeroso de Dios, que
tú eres un hombre que camina en el temor de Dios? O a usted,
esposa, su esposo puede decir, ¿quién mi esposa? Mi esposa es
una mujer temerosa de Dios. O a ti, hijo que está aquí, hija
que está aquí, pueden decir tus padres, ese muchachito camina
en el temor de Dios. Esto es algo, hermano, que a
mí me pone a llorar muchas veces, porque yo hablo, una, dos, tres
veces, y me siento a enseñar, no me siento a dar golpe, me
siento, ellas me dicen, dame una pela, papi, mejor, no, escuche. Y ellos prefieren mejor que le
peguen a escuchar. Escuche, esto es lo que dice
el Señor, esto es lo que Dios espera de nosotros. Así que debemos
responder a nuestro Dios. Miren, hermano, algunos pasajes
de cómo debemos responder a los mandatos de nuestro Dios. Deuteronomio,
capítulo 5, verso 32. Mirad, pues, que hagáis como
Jehová vuestro Dios os ha mandado allí en ese matrimonio. Allí
en esa relación de hermano, de hijo, de miembro de iglesia,
de obrero, de líder. Mirad pues que hagáis como Jehová
vuestro Dios os ha mandado. No os apartéis a diestra ni a
siniestra. Andad en todo el camino que Jehová
vuestro Dios os ha mandado. ¿Y para qué? para que viváis
y os vaya bien y tengáis largos días en la tierra que habéis
de poseer. ¿Cómo debemos responder entonces,
hermano? Haciendo como el Señor nos ha mandado. Hermano, entonces,
si tú y yo no nos llevamos bien porque yo hice algo que tú no
comprendes o si te falté, Vamos a aplicar lo que dice la escritura.
Porque aquí dice que andemos como el Señor nos ha mandado,
y el Señor tiene respuesta para cualquier conflicto o dificultad
que se esté dando. Decía hoy a la iglesia que están
haciendo, decía hoy yo a ellos, si se presenta un conflicto,
vaya a la escritura y pregúntele a la escritura, ¿qué dice la
Biblia al respecto? ¿Qué dice la Biblia? ¿Cuál es
la situación? ¿Cuál es el conflicto? Vamos
a ver qué dice la Biblia. Porque nosotros, como pueblo
de Dios, esta es nuestra autoridad máxima. No, pero es que yo tengo
un sentir. Ay, gran cosa que tú tengas un
sentir. Yo también tengo otro sentir. Pero vamos a ver qué
dice Dios. Porque a esa regla es que nosotros
vamos a seguir. A lo que dice Dios. ¿Qué otra
respuesta debemos dar? Josué veintidó, verso cinco. Josué, capítulo veintidó, verso
cinco. Solamente que con diligencia,
¿qué cosa deben hacer? Cuidéis de cumplir el mandamiento
y la ley que Moisés, siervo de Jehová, os ordenó. que améis
a Jehová vuestro Dios y andéis en todos sus caminos, que guardéis
sus mandamientos y sigáis a Él y le sirváis de todo vuestro
corazón y de toda vuestra alma. Amén. Gloria a Dios. Hermano, esta es la respuesta
que se espera de mi familia, de mí. Yo voy a luchar por estas
cosas, hermano. Yo voy a luchar por estas cosas.
¿Por qué? Por andar como Dios ha mandado.
Recuerden, hermano, no querían ustedes que no hay un precio
que pagar. Hay un precio que pagar. Pero se te ha dado todo
lo que tú necesitas para pagar ese precio. Se nos dio el mejor
regalo del cielo a Jesucristo. Se nos dio el Espíritu Santo.
Tenemos la Biblia. Hemos sido regenerados. Se nos
ha dado un nuevo corazón, hermano, que podemos pedir. Podemos venir
aquí y entender. Hay otro que usted le puede dar
esto con cucharita y no van a entender, hermano. Pero gracias a Dios
tú tienes al Espíritu Santo y tú puedes entender y obedecer. Se te ha dado esa capacidad,
hermano. Así que Este es mi lucha, esto es lo que voy a hacer. Recuerden
el tema, obedeciendo, ¿qué? Las Escrituras. Observen que
la relación entre el amor a Dios y la obediencia a su mandato,
ninguno puede existir sin el otro. ¿Quiénes aquí dicen que
aman a Dios? A ver, levantando la mano, ¿quiénes
aman a Dios? ¿Pastor, usted tiene una iglesia
que ama a Dios? ¿Pastores? Ahora, ahora el asunto está,
¿y obedecen a sus mandatos? Allí en la casa, en esa relación
de matrimonio, allí en esa relación de padre-hijo, de hermano, ahí
en esa relación de qué, de miembro de iglesia, de oveja, condúcase
como oveja del Señor, no como una cabra. Porque entre el amor
a Dios y la obediencia a su mandato, ninguno puede existir sin el
otro. y ustedes levantaron la mano.
Así que se espera que obedezcan a estos mandatos del Señor, hermano. Una cosa que yo luché por muchos
años, y ya estoy viendo frutos con mis hijas, y es una obediencia
gozosa, una obediencia gozosa, no tardía, no a media. Nuestro conocimiento de la Escritura,
hermano, no es suficiente Porque no vayan ustedes a pensar que
porque sepan mucha Biblia, porque aquí hay gente que tiene años
en esta iglesia, casi desde que la fundaron. Hermano, nuestro
conocimiento de la Escritura no es suficiente para agradar
a Dios. Él desea nuestra obediencia reverente y gozosa. Una obediencia
reverente y gozosa. desde que me esté haciendo la
cosa regañadiente o al ojo porque me ve, porque fulano está ahí,
pues no ha entendido. Usted lo tiene que hacer como
para el Señor. Así que hay algunos textos que
quiero compartir con respecto a esto de esa obediencia que
Dios espera de cada uno de nosotros, una obediencia gozosa, reverente. Primera de Samuel, capítulo quince
primera de samuel capítulo quince pero en su verso veintidó primera de samuel quince veintidó
miren lo que le dice el profeta y samuel dijo se complace a jehová
tanto en los holocaustos y víctima como en que se obedezca a las
palabras de jehová Ciertamente, el obedecer es mejor que los
sacrificios y el prestar atención que la grosura de los carneros. Se esperaba una obediencia aquí
del rey, pero no a media, porque ustedes vieron que fue lo que
él trajo, ¿verdad? La orden era que acabara con todo, ¿verdad?
Y él ha traído Ciertas cosas que no se le pidieron. Entonces,
no, no, una obediencia a media, así no. Mateo 7.21, que ya leímos,
pero vamos a leer nuevamente. Mateo 7.21 dice, no todo el que
me dice, Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino
el que hace la voluntad de mi padre, que está en los cielos. el que hace, el que hace ahí
en ese matrimonio, ahí en esa relación de hijo, de padre, de
hermano, de oveja, de miembro de iglesia, el que hace. Lucas
6, 46. ¿Por qué me llamáis Señor, Señor
y no hacéis lo que yo hago en ese matrimonio? En esa relación de oveja, de
miembro de iglesia, o de hijo, o de hermano, póngale el apellido
que usted quiera. ¿Por qué me llamáis Señor, Señor
y no hacéis lo que yo hago? Dice el Señor. Miguel Andrés,
¿por qué tú no haces lo que yo te digo y tú me llamas a mí,
Señor? Hermano, esto es algo con lo
que yo lucho, con lo que yo lucho y procuro, hermano, que sin importar
lo que yo pierda o lo que esté en juego, prefiero agradar a
Dios. Harán casi 10 años ya. llegó
a mí el conocimiento verdad de las doctrinas de la gracia escuchando
un programa en radio eternidad a vuestro pastor y yo me sentía
amonestado porque le digo que esto es algo que dio apuesto
en mí hace muchos años pero necesitaba ser expuesto a la escritura de
esa manera y el pastor me pidió que que fuera a su oficina. Yo no sabía que su oficina era
la casa y fuimos allá a la casa. Y una reunión de 15 minutos se
volvió en 5 horas. Y de ahí yo salí con libros de
Richard Baster, con esto, con aquello. Y hermano, yo quería
era dejarlo todo y comenzar de nuevo como miembro de iglesia
de cero, porque me sentí muy amonestado. Como que yo no conocía
a Cristo realmente. por las cosas que se dijeron
en ese programa y que se hacían en la iglesia en la que yo era
pastor y yo quise cambiar todo eso ¿por qué? porque quiero hacer como el Señor
dice ¿por qué me llamáis Señor, Señor y no hacéis lo que yo digo? entonces empecé a cambiar que
no se le dijera pastor a mi esposa y que no se usara eso de danzar
ahí adelante. Y cambié, empecé a hacer cambios
y hacer como estaba aprendiendo con Richard Baster, pero el bando
tenía que esperar muchos años, no podía hacerlo tan rápido y
se me fue media iglesia. Bueno, han pasado los años y
por querer hacer lo que el Señor dice, he tenido que llegar al
punto de dejarlo todo y comenzar de nuevo. Pero para hacer lo
que el Señor dice. Muchos dicen, pero ¿y entonces
cómo te va a sostener? Bueno, Él mismo ha dicho, yo
te sostendré. Él mismo, es que Él te lo da
todo, hermano. Yo te sostendré, dice el Señor.
Entonces, hermano, Hagámosle caso a lo que dice
el Señor, es mejor así. El resultado y la prueba de nuestra
salvación por la fe es nuestra creciente obediencia a la voluntad
de Dios. Y yo le pregunto, ¿está usted
creciendo en la obediencia a la voluntad de Dios? Porque eso
es lo que prueba que usted es una persona de fe, que usted
es salvo. En el evangelio de Juan, capítulo
catorce, Mateo, Marco, Lucas, Juan, capítulo catorce, verso
quince, se nos dice de la manera siguiente, si me amáis, guardad
mis mandamientos. ¿Cómo? Si yo te amo, señor, pues
guarda mis mandamientos. Óyelo, obsérvalo, para hacerlo,
para hacerlo, no es sólo para conocerlo, para hacerlo. Santiago
1, verso 22 al 25, que ya leímos. Recuerdan, pero vamos a repetirlo. Santiago 1, verso 22 al 25. Pero se hacedores de la palabra,
y no tan solamente oidores, engañando a vosotros mismos. Porque si
alguno es oidor de la palabra, pero no hacedor de ella, este
es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. porque él se considera a sí mismo
y se va, y luego olvida cómo era, mas el que mira atentamente,
el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad,
y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor
de la obra, este bienaventurado en lo que hace. Hermano, yo repito,
pero es para el bien de sus almas. Así que la obediencia que exige
la palabra de nuestro Dios a usted como miembro de iglesia, a usted
como padre, como esposo, como esposa, como hermano, y ponga
el apellido que usted quiera ahí, es una obediencia entusiasta,
gozosa, de todo corazón, y una obediencia contante. que no es
que por una semana, por dos semanas, no. Nosotros hemos recibido el
Espíritu Santo para que por siempre nosotros podamos obedecer al
Señor. Así que la obediencia tardía
o la obediencia media es desobediencia. Obediencia tardía, obediencia
media es desobediencia. Y voy a mostrarle algunos textos
para ello. Salmo 119, verso 60. Salmo 119, verso 60, dice de
la manera siguiente. Recuerden que Dios espera una
obediencia gozosa, entusiasta, ¿verdad? contante y dice el salmista
me apresuré y no me tardé en que hermano en guardar tus mandamientos
óyame el salmista se apresuró y no se tardó en guardar los
mandamientos del señor ahí en ese matrimonio ahí en esa relación
de hijo de hermano de miembro de iglesia Hermano, apresurarse,
no tardarse en esto que tú has oído para hacer, para obedecer. Ahí mismo en el Salmo 119, pero
el verso 112 dice el salmista, mi corazón incliné, ¿a qué cosa? A cumplir tu estatuto. ¿Cómo? De continuo hasta el fin de mi
vida. Hasta el fin de mi existencia.
Señor, y eso es lo que yo quiero, Señor. Que hasta el fin de mi
existencia yo pueda inclinar mi corazón a cumplir los estatutos
del Señor. De continuo, hermano. De continuo,
hasta el fin de mi vida. ¿Y cómo dice la iglesia eso?
Sí, hermano, que cada uno de nosotros Inclinemos nuestro corazón. Recuerden que esto es una disposición
que tú tienes que poner. Esas cosas no salen solas, Albano. Tienes que, aunque ya tú tienes
el espíritu de Dios, aunque tú tienes la Biblia y una iglesia
maravillosa y excelente pastores, ustedes han sido muy bien instruidos,
porque tú tienes que inclinar tu corazón para estas cosas.
Muchos creen falsamente que las escrituras son demasiado difíciles
de entender o que la obediencia a las escrituras es una carga
y una esclavitud. Pero hermanos, nada podría estar
más lejos de esta verdad. Y se lo dice alguien que está
experimentando y que no tiene 20 años en esto. Tengo muchos
años en esto. Miren lo que nos enseña la palabra
de Dios al respecto. Deuteronomio capítulo treinta
verso once al catorce. Deuteronomio capítulo treinta
verso once al catorce. Ustedes, hermanos y hermanas,
gracias a Dios que pueden comprender y obedecer los mandamientos de
Dios. Deuteronomio treinta verso once al catorce. Porque este
mandamiento que yo te ordeno hoy, Iglesia Bíblica de la Trinidad,
no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en
el cielo para que digas, ¿quién subirá por nosotros al cielo
y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? ni
está al otro lado del man para que digas quién pasará por nosotros
el man para que nos lo traiga y nos lo haga oír a fin de que
lo cumplamos porque muy cerca de ti está la palabra en tu boca
y en tu corazón para que la cumplas para que la cumplas hija mía
familia mía para que la cumplas Yo doy por sentado que todos
los aquí presentes han recibido la palabra de Dios. Han recibido
buena instrucción bíblica. Lo que yo no doy por sentado
es que la están cumpliendo. Entonces, la monetación es esta.
Está bien cerca de ti, de tu corazón. Haz como yo cuando tiene
lucha. Ve donde el que te llamó. Yo
tengo dificultad por muchas. ¿Sabe qué hago? Voy donde el
que me llamó. Señor, ayúdame con esta situación. Padre, acudo
a ti por fortaleza para esta, esto. Sí, hermano. Bueno, ahora
en estos inicios de iglesia tengo dificultad para el tiempo de
adoración porque quiero una adoración que agrade a Dios. quiero una
adoración como él ha prescrito no como yo sienta ni como le
gusten a los hermanos quiero que se adore este bíblicamente
escritural y he orado a dios y dios me está dando personas
de esta iglesia que nos ayudan al tiempo de adoración hermano
y estamos a esta iglesia desde su inicio intruyéndole como es
un servicio de adoración no hay que estar con saltaderas ni nada
de esa cosa Y yo lo que hice, ¿ustedes saben qué fue? Doblar
mi rodilla y llorar. Y de repente me acerqué al pastor
Guzmán y le dije, pastor Guzmán, yo necesito, y me acerqué también
al hermano Buanerje y, mire, que esa ya no sea su preocupación.
Le tendrá esa ayuda hasta que el Señor lo mueva de aquí. Y
yo, gloria a Dios. Dios lo da todo, hermano. Dios lo da todo, hermano. No
sé con qué será que tú estás luchando, hermano, pero hay herramientas,
hay recursos para ti. Hay recursos para ti. Mikea 6,
8. Mikea 6, 8. Muchos lo saben aquí
de memoria que dice, ¿qué es lo que pide del Señor de ti? Amar misericordia. Hacer justicia. ¿Y qué más? Y humillarte ante
tu Dios. Ah, por ahí es que mucha gente
no quiere en esa relación humillarse. Humillarte ante tu Dios. Hermano, esto no es tan difícil si tú
vienes y te humillas ante tu Dios. Los mandamientos de nuestro
Dios no son una carga para nosotros. primera de Juan cinco dos al
tres lo dice de esta manera primera de Juan capítulo cinco verso
dos al tres lo dice de esta manera todo aquel que cree que Jesús
es el Cristo es nacido de Dios y todo aquel que ama al que engendró
ama también al que ha sido engendrado por él en esto conocemos que amamos
a los hijos de Dios cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos
pues este es el amor a Dios que guardemos sus mandamientos y
su mandamiento no son no son una carga Oye, hija, oye, hijo,
no es una carga obedecer a papá, someterte a las normas establecidas
por papá. Los límites que papá y mamá te
están dando son para tu bien. No es una carga cuando el pastor
le dice a los miembros de la iglesia, lo necesitamos tal día,
necesitamos hacer tal cosa. Es para su bien, hermanos. No es una carga para mí cuidar
de mi esposa, proveer para ella, amarla sin importar... Ustedes saben que no son iguales
todos los días para las mujeres, pero sin importar el mando como
se presente. Tengo que amarle, cuidarle, porque
los mandamientos del Señor no son, ¿qué? Una carga, no son
gravoso. Ahora, el asunto es que cuando
tú sientes que hay dificultad, escucha, este es el secreto,
ve a Dios en oración, humíllate. Y si no sabes qué, ve a tus pastores
o pide mentores, personas que han caminado, que ya vivieron
estas cosas. Mateo 11, 28, hablando nuestro
Señor de que no son gravosos los mandamientos del Señor, nos
dice el mismo Señor Jesucristo en Mateo 11, ustedes conocen
de memoria, verso 28 al 30. Venid a mí, todos los que estáis trabajados
y cargados, Y yo los haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. ¿Y qué
más? Y hallaréis descanso para vuestras
almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga. ¿Quién fue el que dijo que esto
es complicado? No, lo complicado es que tú no quieres romper con
ese orgullo. que tú no quieres someterte a
la obediencia de las escrituras porque ese es el tema para esta
noche obedeciendo las escrituras Dios nos ha dado su mandato no
para esclavizarnos sino para traernos bendición y para traernos
gozo ¿Qué clase de papá que tú tienes?
que no te deja ir para tal parte, que no es... Ah, pero tú eres
una esclava de él. No, no. Mira, mira que tu esposo
que... Ah, pero tú eres una esclava
de ese hombre. No, hermano, no es asunto de
esclavo, es que estamos por hacer lo que dice el Señor. Pasa que
usted no lo entiende. Pero Dios a nosotros nos da gozo,
alegría, cuando hacemos lo que Él nos pide. Miren, miren estos
textos que nos muestran que esto es una gran verdad,
que Dios nos trae bendición y gozo cuando nosotros le obedecemos
a él. Salmo 19, verso 8. Salmo 19. El versículo 8, 10 y 11 del Salmo
19 dice, los mandamientos de Jehová son rectos. ¿Y qué hacen? que alegran el corazón. Yo conozco
gente que tiene que darse un tumbe y una cuestión para poder
estar alegre. Y yo, hermano, estoy alegre sin
nada de esas cosas. Los mandamientos de Jehová son
rectos, que alegran el corazón. El precepto de Jehová es puro,
que alumbra los ojos. Versos 10 y 11. Deseables son
más que el oro. Y miren que hay gente que se
mata por la plata. deseables son más que el oro,
y más que mucho oro afinado, y dulce más que miel y que la
que destila del panal. Y el salmista dice, tu siervo
es además amonestado con ello, en guardarlo hay grande galardón. hermano yo creo que usted va
a salir de aquí animado a decir que lo que dice el señor vamos
a hacerlo vamos a hacer lo que dice el señor porque en guardarlo
hay grande galardón y lucas nuevamente capítulo 11 verso 27 al 28 hablando
al respecto dice lucas 11 verso 27 al 28 dice luca mientras él decía estas
cosas una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo bienaventurado
el vientre que te trajo y los senos que mamaste y el señor
le respondió antes bienaventurado lo que oyen la palabra de dios
y que y las guardan para obedecerla en ese matrimonio, en esa relación
de padre e hijo, de hermano, de iglesia. Miren hermano, tienen
que tratar bien a sus hermanos y tratar bien a sus pastores
y a sus diácono, bienaventurados los que oyen esta palabra de
Dios y las guardan. Hermano, Santiago sigue insistiendo
allá Santiago uno verso veinticinco sigue insistiéndonos ya lo he
dicho tres veces esta noche más el que mira atentamente el
que mira atentamente en la perfecta ley la de la libertad y escuche
y persevera en ella no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor
de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Hermano, de ahí
es que yo no tengo problema con esto
de hacer lo que el Señor me ha pedido. Le he perdido el temor
a los hombres. Y las circunstancias se puede
poner color de hormiga. Mi Dios ha dicho, yo proveeré
para ti, yo te sostendré. De ahí que después que yo conocí
estas enseñanzas, solamente falté a la conferencia allá en Noruega
cuando llegó la pandemia porque allá la cerraron, pero no porque
yo no quería ir. y usted dirá y cómo usted se
hace pastor yo no sé yo lo que sé que que yo digo que por fe
yo voy para allá y que dios proveerá para mí y cuando me pregunta
porque hay varios pastores acá que vamos a la conferencia y
ya varios me han preguntado pastor como usted está con lo de la
conferencia para no ver que yo le dije hermano ya sé ese billete
de avión está comprado ya hermano como así fueron y ustedes le
están yendo también no es que el señor ha dicho que él me sostendrá
y si para hacer su voluntad él ha dicho que le pida pues hermano
hágalo hermano si para levantar esa familia tan hermosa que dios
te ha dado dios quiere que tú cuides de tu familia dios quiere
que tú le honren tu familia dios quiere que tú crezca en la vida
de tu iglesia pero si tú no asiste a los medios de gracia si tú
eres una persona que solamente te queda con lo que aquí se expone
y no profundiza en ello si esto mensaje cuando tú llegas a la
casa no vuelve a escucharlo y durante la semana vuelve a la escritura
si tú no si tú no aparta tiempo a sola con dios como como que
tú Esto no es de manera superficial que se crece y no se adquiere
obediencia así. Se adquiere obediencia cuando
yo profundizo y cuando yo me comprometo a que lo que yo oigo,
lo observo, lo aprendo, lo guardo y luego me pongo a cumplirlo. Si tengo dificultad en cumplirlo,
voy al que me llamó, a Cristo el Señor. Así que hermano, ustedes
todos están capacitados para estas cosas y han recibido al
Señor. Yo espero ver a una iglesia bíblica de la Trinidad más fuerte,
más obediente, más sumergida en la Palabra de Dios. Y cuando
vean un pasaje de la Escritura en el que se le ordena hacer
algo, se acuerden de esta noche, que estamos tratando el tema
de obedeciendo a las escrituras y te he dicho que ya Dios lo
hizo todo para que tú puedas hacer estas cosas, te ha perdonado,
te ha dado a Cristo, te ha dado su Espíritu Santo, te ha dado
pastores, te ha dado una comunidad de fe maravillosa, tú lo tienes
todo para obedecer al Señor. Humíllate, humíllate. y vuélvete
a Dios y trata con esa situación con la que tú estés luchando.
Vamos a pedir a Dios su bendición y su gracia para ello. Señor, yo sé que no estoy solo
en esta lucha, que aquí hay un sinnúmero de familias que como
yo estamos luchando, pero qué bueno que tenemos un Dios tan
grande y tan inmenso y tan bondadoso que está totalmente dispuesto
a que, sin importar la hora, el lugar o la circunstancia en
que toquemos a tu puerta, tú estás dispuesto para atender
a nuestras necesidades. Señor, mi mayor necesidad eres
tú, Señor. Yo necesito más de ti, Señor. Mi familia te necesita, Señor.
Dale estabilidad física y espiritual a cada miembro de mi familia.
Ayúdanos, mi Dios, a los pocos días que nos quedan en esta tierra.
Traer honor y gloria a tu nombre, mi Dios. Contribuir a la expansión
de tu evangelio y ser testigos eficaces de tu evangelio, mi
Dios. que podamos proclamar abiertamente,
Señor, estas verdades y amar, amar, oh, Dios, el obedecer lo
que tú nos mandas en tu palabra, mi Dios, que sea un deleite para
cada miembro de esta iglesia el obedecer a tu mandato, mi
Dios, el caminar en el temor tuyo, oh, Dios, Ven, ven y asístenos,
Señor, ¿por qué? Porque esta iglesia y yo, mi
familia y yo necesitamos estas cosas desesperadamente, oh, Dios. Ten misericordia de nosotros
y asístenos. Por amor de tu nombre, en el
nombre de Jesús. Amén. Amén.
Obedeciendo a las Escrituras
Obedeciendo a las Escrituras
| Sermon ID | 41225191502218 |
| Duration | 1:03:56 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Deuteronomy 5:29 |
| Language | Spanish |
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