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Música de piano Muy bien mis hermanos, entonces
vamos a comenzar este tiempo de estudio bíblico de Escuela
Dominical. nosotros estamos estudiando lo
que es el libro vínculo sagrado y hoy vamos al capítulo 1 vamos
a concluir con el capítulo 1 así que vamos a avanzar donde quedamos
el domingo pasado allí en leyendo los pasajes bíblicos que nos
hacen mención acerca de lo que es el pacto de redención, no
lo menciona directamente estas porciones de las escrituras,
pero sí sabemos, tomando como referencia lo que hemos visto
en la introducción, de que estos términos que se acuñan en estos
pasajes bíblicos tienen que ver con lo que es un pacto como tal. Así que yo le invito, por favor,
a que nos vayamos al libro de Efesios, la página 24 estamos
en la página 24 del libro del libro vínculo sagrado vamos a
leer Efesios sí Efesios capítulo 1 versos
3 al 14 Lo tenemos. Nos dice así la palabra
del Señor. Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Porque Dios nos escogió
en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuéramos santos
y sin mancha delante de Él. En amor nos predestinó para adopción
como hijos para sí, mediante Jesucristo, conforme a la buena
intención de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia,
que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado. En
él tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros
pecados según las riquezas de su gracia que ha hecho abundar
para con nosotros. En toda sabiduría y discernimiento
nos dio a conocer el misterio de su voluntad según la buena
intención que se propuso en Cristo con miras a una buena administración
en el cumplimiento de los tiempos, es decir, de reunir todas las
cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos como las
que están en la tierra. También en Él hemos obtenido
herencia, habiendo sido predestinado según el propósito de Aquel que
obra todas las cosas conforme al consejo de Su voluntad, a
fin de que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo,
seamos para alabanza de Su gloria. en él, también ustedes, después
de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de su salvación,
y habiendo creído fueron sellados en él con el Espíritu Santo de
la promesa que nos ha dado como garantía de nuestra herencia
con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios para
alabanza de su gloria. Entonces, aquí mismo iniciando
lo que es esta epístola, el apóstol Pablo habla acerca de esta noción
de que el hijo recibió su mandamiento del padre antes de la fundación
del mundo. Después que él da esa salutación
en esos dos primeros versículos, el apóstol entonces irrumpe en
lo que es una alabanza a Dios por su gracia. Eso lo vemos allí
en esos primeros tres, cuatro versículos, tres, cuatro, cinco,
y seis. Allí él habla acerca de lo precioso
que es Dios, como pudimos ver. Entonces, ahí en esos versos
deja claro que ese Dios trino Ese Dios trino, Padre, Hijo y
Espíritu Santo redactó el plan de redención en la eternidad
pasada. Eso es lo que nosotros vemos
en esos versos, en esos versos. Ahí dice que nosotros fuimos
escogidos en Cristo antes de qué cosa? De la fundación del
mundo y predestinados para adopción por medio de qué cosa? para adopción por medio de Jesucristo,
todo de acuerdo con ese plan original de Dios. Es decir, como
dice el verso 5, ¿cómo nos dice el verso 5? La parte B, conforme a qué cosa? a la buena intención de su voluntad. Entonces, el padre y el hijo
entraron en un pacto a fin de llevar a los pecadores a la gloria. De toda esa gran cantidad de
personas que ha habitado la tierra desde desde sus inicios, desde
aquel tiempo en que el primer hombre pecó, Dios ha escogido
en todas las épocas a personas los ha escogido a esas personas
que no tenían derecho a ser salvados si sencillamente él los escogió
no porque hubiera nada bueno en ellos sino más bien porque
así a él le plació a él le plació hacerlo así conforme a su propio
propósito también en segunda de timoteo capítulo 1 verso 9
nos dice que dios es quien nos ha salvado como dice ¿Cómo dice? Nos ha salvado y nos ha llamado
con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según
su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús
desde la eternidad. Entonces, el Padre dio estos
pecadores elegidos, se los dio al Hijo, quien los redimió por
medio de su sangre y les proveyó un perdón completo de sus pecados. Nosotros lo podemos también ver
en Efesios 1.7, si usted todavía no ha cerrado eso, ese pasaje
bíblico que leímos al inicio, Efesios 1.7, ahí lo dice, en
Él nosotros tenemos redención. ¿En quién? ¿En quién tenemos
redención? en Cristo Jesús. La vida, la
muerte, la resurrección de Cristo es el medio que Dios ha utilizado
para dar a conocer, como dice Pablo, el misterio de su voluntad. ¿Cuál fue? Es decir, ese plan
eterno que ellos elaboraron en la eternidad pasada, a través
del cual sus escogidos han de recibir estos beneficios. Pero aquí también nosotros vemos
que Pablo da algo más Nos dice que hay algo más en este plan. El Padre no solamente eligió
a un pueblo en el Hijo, sino que también los eligió a través
de quién. A través de quién lo eligió,
ustedes lo tienen ahí en sus libros. Acá, a través del Espíritu. Como la tercera persona de la
deidad del Espíritu Santo tiene también una función única en
el pacto de redención y actúa para llevarlo a cabo. Eso lo
vemos ahí en los versos 13 y 14, Efesios 1, 13 y 14. En él también ustedes después
de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de su salvación
y habiendo creído, creído, perdón, fueron sellados en él con el
Espíritu Santo de la promesa. Entonces aquí lo que nosotros
podemos ver es que mientras el Hijo tenía la responsabilidad
de efectuar la redención a favor de aquellos que el Padre le dio,
el Espíritu Santo tiene la responsabilidad de aplicar la redención a esas
mismas personas. a esas mismas personas, el Espíritu
Santo es el que da convicción de pecado a nosotros, a los que
hemos sido elegidos en la eternidad pasada, da convicción de pecado,
nos da Podemos decir también como la Palabra de Dios habla,
nos abre los ojos espirituales, nos abre los oídos espirituales
para que podamos contemplar y escuchar las maravillas de su ley, como
dice el Libro de los Salmos. Entonces eso lo hace el Espíritu
Santo. Ese mismo Espíritu Santo que aplicó o preparó el camino,
mejor dicho, en el Antiguo Pacto, para la venida de Cristo, equipó
a Cristo en su encarnación con esos dones necesarios para cumplir
su oficio como mediador, también aplica a los elegidos esos beneficios
salvíficos que Cristo ganó para ellos. Esa es la obra que hace
el Espíritu Santo. El Espíritu Santo procede del
Padre y del Hijo, a fin de unir a los elegidos con Cristo y sellar
en ellos todas las bendiciones de esa obra consumada de Cristo. ¿Cuáles son esas bendiciones?
La regeneración, que es el hacernos nacer de nuevo, el Espíritu Santo
da fe a nosotros, somos declarados justos, sin merecerlo, somos
adoptados como hijos de Dios se nos da esa capacidad de ser
santo o lo que es la santificación y por ende nos da esa capacidad
para perseverar y mantenernos firme hasta el tiempo en que
seamos glorificados hasta el tiempo en que partamos de esta
tierra y vengamos a morar por la eternidad con el Señor. O
lo que se conoce también como la glorificación. Y ustedes tienen
ahí varios pasajes bíblicos que confirman esto, aparte de Efesios
1, 13 al 14. Ahí está Juan 14, 26. Juan 15,
26. Juan 16, 17. Entonces, el Espíritu Santo,
como dice el libro, es el regalo de Cristo para la iglesia. Es
el depósito y garantía de la herencia prometida para los elegidos. Es ese, no quiero decir instrumento,
pero ese medio que Dios usa para garantizar de que aquel que comenzó,
como dice la palabra, la buena obra en nosotros, será fiel en
completarla. Amén. Ese es el que nos da esa
garantía, porque no es por nuestras propias fuerzas que vamos a perseverar
acá. Es el Espíritu Santo trabajando
con nuestros espíritus que nos lleva a mantenernos firmes. Vámonos
a Romanos, capítulo 5, versos 2 al 19, otro pasaje bíblico
que nos hace referencia a lo que es el plan de redención o
el pacto de redención. Romano 5.12 al 19. ¿En qué página
estamos? ¿Seguimos? En la página 25. Romano
5.12 al 19. ¿Lo tienen? Léalo conmigo, dice
así, pero ese me quedé en Efesios, ya iba a leer Efesios 5. Romano
5.12 dice, por tanto, Tal como el pecado entró en el mundo por
medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte, así también
la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron.
Pues antes de la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no
se toma en cuenta cuando no hay ley. Sin embargo, La muerte reinó
desde Adán hasta Moisés aún sobre un pecado con una transgresión
semejante a la de Adán, el cual es figura de aquel que había
de venir. Pero no sucede con la dádiva
como con la transgresión, porque si por la transgresión de uno
murieron los muchos, mucho más la gracia de Dios y el don por
la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos. Tampoco
sucede con el don como con lo que vino por medio de aquel que
pecó, porque ciertamente el juicio surgió a causa de una transgresión,
resultando en condenación, pero la dádiva surgió a causa de muchas
transgresiones, resultando en justificación. porque si por
la transgresión de un hombre, por éste reinó la muerte, mucho
más reinarán en vida, por medio de un hombre, Jesucristo, los
que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Así pues, tal como por una transgresión
resultó la condenación de todos los hombres, así también por
un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos
los hombres. porque así como por la desobediencia
de un hombre, los muchos fueron constituidos pecadores, así también
por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos, ¿qué
cosa? Justos, serán constituidos justos. Entonces aquí nosotros
tenemos una analogía. ¿Qué es una analogía? Pues está representando características
de dos personajes. características que tienen similitudes
en ambos personajes. ¿Cuáles son esos dos personajes?
Adán y Cristo. Y en esta analogía el apóstol
Pablo está diciendo que ambos fungieron como representantes
federales de otras personas. Apréndase ese término, representante
federal o cabeza federal. ¿Qué es esto? Se lo voy a explicar
ahora. Nosotros vemos, en primer lugar, que la desobediencia de
Adán en el pacto de obras, que lo vamos a ver el domingo que
viene, si Dios quiere, resultó en la condenación de aquellos
que representaba, a quienes representaba Adán, a toda la humanidad, toda
la raza humana, entonces esa desobediencia también, pues,
llevó a la condenación a toda la humanidad, la desobediencia
de un hombre. Pero también la obediencia de
Cristo, que es el otro representante, en el pacto de redención, que
es el que estamos tratando ahora, resultó en la justificación de
aquellos que representaba. ¿Cuáles son esas personas que
él representaba? Sus elegidos, sus escogidos. Entonces ahí nosotros estamos
viendo lo que es esa enseñanza que encontramos en las escrituras
acerca de esta cabeza representativa de la humanidad que viene a ser
Adán como el primer hombre y Cristo como el posterior Adán, como
también dice el apóstol Pablo. Muchos serán constituidos justos
por esa obra perfecta que hizo Cristo Jesús en la cruz del Calvario
entonces en Adán estaba representada toda la humanidad y en Jesucristo
estaba representado todos los que el Padre eligió desde la
eternidad pasada entonces como en Adán todos mueren dice el
apóstol Pablo en Cristo todos somos vivificados todos somos
vivificados Ok, nosotros tenemos varios pasajes bíblicos que nos
hablan acerca de la función del padre en el pacto de redención.
Eso lo encontramos en Isaías 42, 1 al 7, donde el padre prometió
al hijo ayudarlo en la ejecución de su obra. Isaías 55 al 9, también prometió no abandonar
el alma de Cristo en el Seol o que su cuerpo viese corrupción
en los Salmos 16, 10, 49, 15, 86, 13, en Hechos 2, 31, que
es una referencia a los Salmos, Hebreos 13, 20, Prometió al Hijo que al concluir
su obra lo exaltaría como Rey. Salmos 2, 6 al 8. Lucas 22, 29. Hebreos 1, 1 al 13. 5, 5 al 6. Todos esos pasajes bíblicos hablan
acerca de esa... esa función que llevó a cabo
el padre en la eternidad pasada con respecto al hijo. También
prometió al hijo que aquellos que le dio le servirían, anunciarían
su justicia y proclamarían a las generaciones futuras su obra
consumada. Salmo 22, 30 al 31. Todos esos
pasajes bíblicos están ahí en nuestro folleto. Es bueno que
ustedes lo lean. Por razón de tiempo no lo podemos leer acá. Pero todos eso hablan acerca
de ese pacto intratrinitario, específicamente aquí en estos
pasajes bíblicos, específicamente a esa relación entre el padre
y el hijo. Amén. Las escrituras también
nos enseñan que el hijo es el mediador del pacto, que también
es uno con el padre. Eso nosotros lo vemos en Gálatas
5, 3, perdón, 3, 15 al 22. que fue enviado por el padre
para una misión específica en Mateo 10.40, Mateo 15.24, Mateo
21.37, Lucas 4.18, 4.43, Lucas 10.16, Que el Hijo se sometió a la voluntad
del Padre y no se volvió atrás, Isaías 50, 5 al 9. Que aprendió obediencia a través
de lo que sufrió, Hebreos 5, 8. Que padeció la cruz a la cual
fue designado, menospreciando el oprobio asociado con ella,
Hebreos 12, 2. Dio a conocer el misterio de
la voluntad de Dios que estaba escondido desde la eternidad
pasada, Efesios 3, 8 al 12. Entonces ahí tenemos pasajes
bíblicos que nos hablan acerca de esa relación del hijo para
con el padre, en lo que es el pacto de redención. Por razón
de tiempo no nos podemos detener a leerlos todos acá, pero es
bueno que usted lo lea en su casa y si hay alguna duda me
la haga llegar con toda confianza. También tenemos otros pasajes
que se refieren al Espíritu Santo. El Espíritu Santo siempre actúa
de acuerdo con el Padre y con el Hijo, y el Padre y el Hijo
nunca actúan aparte del Espíritu, porque hay esa interrelación
entre las Tres Divinas Personas de la Trinidad. Entonces, los
pasajes que se refieren a la actuación en la encarnación y
la resurrección de Cristo, como también de su obra de unir a
los elegidos con Cristo, no son secundarios a la obra de Cristo.
Más bien deben de entenderse como ese cumplimiento de la función
del Espíritu Santo en el pacto de redención. Porque no es que
estuvo aislado el Espíritu Santo, sino que también tuvo un papel
preponderante en lo que es la encarnación, comenzando por allí,
en la encarnación de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Eso nosotros leemos en Mateo 1, 18. En Lucas 1, 35 al 80,
allí habla de cómo el Espíritu Santo vendría sobre María y por
obra del Espíritu Santo el Hijo se encarnaría en esta mujer. Entonces ahí comenzamos a ver
cómo el Espíritu Santo comienza a obrar también sin estar aislado,
sin estar aislado de lo que es el plan de redención. Nosotros
también vemos en Hebreos 9.14 que fue a través del Espíritu
que Cristo se ofreció al Padre. Ese es un pasaje bíblico que
me gustaría leerlo. Hebreos 9.14. 9.14 dice, ¿cuánto más la sangre de
Cristo, quien por el Espíritu Eterno, Él mismo se ofreció sin
mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de obras muertas para
servir al Dios verdadero? Es decir, fue por el Espíritu
que Cristo se ofreció al Padre. Y el Espíritu también hizo que
Cristo resucitara de los muertos. Romanos 8.11 nos habla acerca
de eso. Este también se lo voy a leer,
porque son temas que no conocemos del todo, pero que están allí
en las Escrituras. Romanos 8.11 nos dice de la siguiente
forma. Pero si el Espíritu de Aquel
que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes,
el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también
dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu que
habita en ustedes. Amén. Es el Espíritu Santo fue
el que hizo que Cristo resucitara, también es el Espíritu Santo
quien hará que nosotros resucitemos en el día postrero. Amén. Ahí lo dice Romanos 8, 11. Entonces,
el Espíritu Santo allí también está jugando ese papel preponderante,
obrando en la encarnación, obrando en la resurrección de Cristo,
aplicando las verdades de la salvación a lo que han sido elegidos,
Y todo esto, aquí nosotros estamos viendo ese mover trinitario de
las Tres Divinas Personas de la Trinidad, obrando cada uno,
desempeñando un papel, no superponiéndose uno al otro, ni el otro reclamando
alguna función que no le corresponde, cada uno jugando un papel importante. Entonces, eso nos lleva a nosotros,
hasta cierto punto, a ver, mis hermanos, que la salvación, de principio a
fin, es una obra de Dios. Es una obra de Dios, de principio
a fin. Nosotros no hacemos nada, nosotros
no jugamos prácticamente ningún papel, porque hasta el creer
Es obra de Dios, es Dios quien produce en nosotros creer, da
fe a nosotros, el Espíritu Santo. Entonces allí nosotros vemos
algo precioso, algo hermoso en lo que es el plan salvífico de
Dios a través de las tres divinas personas de la Trinidad. Pero
otra cosa que nosotros aprendemos en estos pasajes o en este libro
es que el pacto de redención tenía una relación de obediencia
y recompensa, obediencia y recompensa. Ahí nosotros tenemos cómo el padre determina que el Hijo
ha de venir y tomar forma humana y morir por nuestros pecados. Esa es la ordenanza, el mandato. El Hijo se somete obedientemente
a cumplir con ello. Y luego, entonces el Padre y
el Hijo ordenan al Espíritu Santo, si se puede decir ese término,
porque hubo esa relación de obediencia y recompensa, si se
puede decir así, y el Espíritu Santo entonces es enviado por
el Padre y el Hijo a aplicar esas verdades a sus elegidos.
Entonces, ¿cuál es la recompensa? Aquí estuvo la obediencia, cada
uno estuvo dispuesto a someterse y a cumplir con su rol. ¿Dónde
está la recompensa? En el caso del hijo, se le promete
ese reino donde allí van a estar un pueblo redimido, un pueblo
que va a servir hasta cierto punto a aquel que ha sido su
Redentor. Es ahí que está la recompensa,
ese pueblo que ha de venir a formar parte de ese reino, que ya está
tomando forma ese reino a través de cómo la iglesia se va expandiendo,
va creciendo, porque la iglesia hasta cierto punto es este reino
que Cristo inauguró en su primera venida y que será consumado,
llegará a su punto culminante cuando cristo venga en su segunda
venida es decir el reino fue inaugurado en la primera venida
de cristo y ese reino va creciendo se va expandiendo como la semilla
de mostaza como la levadura las parábolas que hemos visto en
los evangelios ese reino se va expandiendo se va extendiendo
a través de como las personas van llegando, van siendo salvadas,
van conociendo la gracia del Señor hasta el momento en el
cual ese reino sea consumado con la segunda venida de Cristo
nuestro Señor y Salvador personal. Amén. Eso es algo precioso lo
que nosotros podemos ver. Y allí todo tiene que ver con
lo que es la obra de el Señor. Jehová Dios, Padre, Hijo y Espíritu
Santo. Amén. Entonces, vamos a ver qué es
lo que nos dice la teología reformada en cuanto a esto. Bueno, tiene
mucho que decirnos porque la teología reformada es, como se
le conoce también en otras palabras, es una teología pactual. Está fundada en pactos. Por eso
se conoce así a la teología reformadora, una teología pactual. Y ahí tenemos
cómo nos habla la declaración de fe de Westminster, que ya
lo hemos leído en otras ocasiones. La declaración de fe de Saboya,
que fue una modificación de la confesión de fe de Westminster
realizada por hermanos independientes. que también habla acerca de eso.
Entonces, históricamente, la teología reformada ha enseñado
que la mediación de Cristo fue el resultado del pacto de redención,
la función que realizó Cristo como mediador, como Señor de
los creyentes, como profeta. Eso nosotros lo podemos ver allí
en la teología del pacto. Así que le voy a leer solamente
estas secciones porque esto es un tema que lo hemos tratado
en otras ocasiones previamente, pero sería abundar más de lo
que ya vimos en los versículos. Dice así. hablando acerca de John Owen.
¿Qué estaba contenido exactamente en este pacto? John Owen, uno
de los principales arquitectos de la Declaración de Saboya y
con frecuencia llamado el Príncipe de los Puritanos, describió el
pacto de redención como conteniendo cinco elementos fundamentales.
¿En qué página vamos? 27, página 27. cinco elementos fundamentales,
como la mitad, ¿verdad? Ok, dice así, solamente se lo
voy a leer, el padre como el prometedor y el hijo como el
que se compromete voluntariamente acordaron en consejo conseguir
una meta en común, a saber, la gloria de Dios y la salvación
de los elegidos. 2. El Padre ordenó las condiciones
para este pacto, las cuales consistían en que el Hijo asumiera una naturaleza
humana, que cumpliera las demandas de la ley a través de su obediencia,
y sufriera el justo juicio de Dios en lugar de los elegidos,
a fin de satisfacer la justicia de Dios a favor de ellos. Número
3. El padre prometió al hijo que
lo ayudaría y que si el hijo realizaba la obra que le dio,
obtendría la salvación y la glorificación de los elegidos. El padre confirmó
estas promesas con un juramento. Número 4. El hijo voluntariamente
aceptó las condiciones y asumió la obra como fiador del pacto. Y número 5, el padre aprobó y
aceptó el cumplimiento del hijo quien asimismo reclamó las promesas
hechas en el pacto. Entonces, esto es una definición
que está haciendo referencia al pacto por este puritano llamado
John Owen. Entonces, aquí nosotros vemos
como estos creyentes del siglo XVII entendieron que la escritura
enseña el pacto de redención como un pacto de obediencia y
obligación para Cristo, eso ya lo hablamos. El perdón de pecados
y la vida eterna para los elegidos solamente fue posible porque
Cristo cumplió las demandas de la justicia de Dios a través
de su vida de obediencia y por su muerte de expiación. De este
modo, Cristo llegó a ser el cumplidor del pacto en quien ponemos nuestra
confianza para ser salvos. Entonces, ¿qué es lo que esto
nos está diciendo, mis hermanos? Sencillamente de que Cristo es
el El mediador es el cordero expiatorio que cumplió las demandas
de la justicia de Dios. ¿Cuáles eran las demandas de
la justicia de Dios? Que el hombre, por naturaleza, lo que merece
es el infierno. El hombre, general, todo el mundo, todos los nacidos
de mujer. ¿Cuántos son nacidos de mujer
acá? merecen el infierno. Todo nacido de mujer merece el
infierno, o no merece, está condenado al infierno. Entonces, lo que demanda por
causa de su pecado, del hombre, pues es el infierno, eso es,
separación eterna. Y la única forma para poder ser
librado de eso, de ese infierno, es que alguien ocupe el lugar esa demanda de justicia de Dios
el Padre como un juez justo que no va a tener por inocente al
culpable. Alguien tenía que ocupar ese lugar que nos merecíamos
nosotros y ese lugar lo ocupó Cristo, viviendo una vida que
nosotros nunca podremos vivir en esta tierra, una vida de obediencia
perfecta y muriendo siendo inocente. Entonces, siendo nuestro... nuestro cordero, que quita el
pecado del mundo, pero también es un término que se usa en el
mundo, nuestro chivo expiatorio, que es algo que se usa mucho
de forma negativa, pero viéndolo a la luz de la Biblia, nosotros
podemos ver que Cristo vino a ocupar ese lugar como ese cordero expiatorio,
para no decir chivo, ese cordero expiatorio que murió en nuestro
lugar. Entonces, por esa razón, Él llegó
a ser el cumplidor del pacto, Y por lo tanto, nosotros somos
librados del infierno eterno, somos librados de la condenación
eterna por los méritos de Cristo, por su vida perfecta y por su
muerte. Y por esa razón, Él es el cumplidor del pacto. Ahora,
¿cómo ocurrió esto? Bueno, sencillamente necesitaba
venir y tomar forma humana, necesitaba llegar a ser hombre para poder
cumplir con todo esto. Por esa razón, a través del Espíritu
Santo vino y María, siendo Virgen, concibió Cristo se encarnó en
ella a través del Espíritu Santo y por lo tanto vino a ser un
hombre, 100% hombre sin dejar de ser o de tener su naturaleza
divina, 100% Dios, 100% hombre y 100% Dios. Y aparte de esto, de que el Espíritu
Santo hizo que se encarnara en la Virgen María, Pues también,
vuelvo y repito, el Espíritu Santo es el responsable de llevar
a los elegidos a Cristo y mantenerlos unidos a Cristo hasta la eternidad. Amén. Entonces allí nosotros
podemos ver eso que creían los reformadores en Inglaterra. También ahí están los reformadores
en Holanda que hablan acerca de lo mismo tomando como referencia
a los pasajes bíblicos que les hemos hecho mención. Así que no voy a abundar en ello
porque ya lo hemos hablado en los pasajes bíblicos. pero es
parte de nuestra doctrina como iglesia reformada que somos,
es parte de nuestra herencia, lo que nosotros hemos recibido
a través de los siglos, que ha sido legado, se nos ha dejado
a fuego y sangre. porque ahora es que podemos vivir
con cierta tranquilidad, pero estos reformadores, para que
esto llegara a nuestras manos, pues muchos de ellos tuvieron
que sufrir muertes también atroces. Así que no fue algo que fue tan
fácil que llegara a nuestras manos, pero ahí lo tenemos. Entonces,
la teología reformada es una teología pactual, una teología
de pactos. Ahora, yo creo que hagamos una
diferencia que no es de pacto como enseñan estas iglesias neopentecostales,
estas iglesias de la prosperidad. No estamos hablando de eso, mis
hermanos. Estamos hablando de la teología del pacto que se
revela en las escrituras, sino una teología basada en un pensamiento
positivista, en un pensamiento de decláralo y recibelo. No estamos
hablando de eso. Así que siempre mantenga la diferencia
cuando hablamos de que la teología reformada es una teología pactual,
una teología de pacto. y también se le ha llamado como
una teología que está basado en términos federales o representando
a Cristo como la cabeza federal de los elegidos como el mediador
y también como Adán, la cabeza federal de la humanidad, como
le dije hace un ratito. Entonces, ¿qué es lo que nosotros
podemos ver en esto? Bueno, que Cristo es el representante
de su pueblo. Cristo representa a su pueblo. ¿Dónde lo representó Cristo a
su pueblo? Su vida perfecta, su muerte y
resurrección. Ahí Cristo nos representa. Vida perfecta, que nosotros no
podemos vivir, fue aceptado por el Padre. Muerte expiatoria,
es decir, muerte en nuestro lugar, siendo inocente. Nosotros merecíamos
ese castigo y Él lo sufrió. Y la resurrección, que es la
promesa que también está dada para todos nosotros en un tiempo
no muy lejano, donde todos seremos levantados para morar con Cristo.
Entonces, eso es lo que tiene que ver con lo que es ser Cristo
la cabeza federal. Él nos representa. Y de la misma
manera, él también es nuestro mediador. ¿Por qué? Porque él
también es nuestro representante delante del Padre. Él nos representa
en ese triple oficio de profeta, sacerdote y rey. Él nos representa
allí. Él media por nosotros. Y por último, Él también es nuestro
fiador. Ese es un término que todos nosotros
conocemos. ¿Qué es un fiador? Alguien que
se ofrece en garantía de algo, ¿verdad? Entonces, Él es nuestro
fiador porque Él se ofrece como la garantía de nuestra salvación,
porque Él fue quien cumplió las condiciones de su pacto de que había establecido esas
funciones entre las tres divinas personas de la Trinidad. Él es
nuestro fiador, Él es nuestro mediador, Él es nuestra Cabeza
Federal. Vuelvo y repito, Cabeza Federal
porque representa a todos los escogidos, así como Adán representa
a toda la humanidad. Es nuestro mediador porque intercede
ante el Padre, por nosotros. Y es nuestro fiador porque en
él está la garantía de que ese pacto que hicieron las tres personas
de la Trinidad se cumplió en él. Amén. Por eso todo tiene que girar
en torno a Cristo Jesús. Ahora, ¿por qué esa doctrina
es importante, mis hermanos? ¿Por qué esa doctrina del pacto
y específicamente el pacto de redención es importante? Sencillamente
porque eso nos enseña acerca del amor, del amor de Dios para
con los elegidos. Eso nos consuela, eso nos da
seguridad, eso también nos protege en contra de la especulación.
Es decir, si Dios fue capaz de dar a su Hijo a morir en nuestro
lugar, aún cuando nosotros éramos pecadores, porque eso Él lo hizo
en la eternidad pasada, cuando todavía, ¿verdad?, nosotros ni
siquiera existíamos acá, Y cuando él lo hizo así, con ese grado
de entrega, ¿qué no será capaz de darnos a nosotros? Entonces, esa doctrina del pacto
de redención nos revela que existe ese amor de Dios para con la
humanidad. Pero ante todo, es un amor que
existe entre el Padre, entre el Hijo, entre el Espíritu Santo. Porque en ellos hay armonía perfecta. ellos demuestran ese amor mutuo
a cada uno jugar un papel desempeñar un papel cumplir con ese papel
hasta el final entre ellos hubo ese amor es por ejemplo el amor
del padre que nosotros vemos hacia el hijo se expresa en esa
recompensa que le da de un pueblo que el hijo gobernará como rey
cuál es ese pueblo nosotros el pueblo de dios El amor del Hijo
por el Padre se expresa en que? En que Él se somete a la voluntad
del Padre, incluso al más alto costo personal. Y el amor del
Espíritu por el Padre y el Hijo se expresa en esa obra que Él
realiza de llevar este plan a su cumplimiento. de irnos conduciendo,
de dar en nosotros el nuevo nacimiento, de provocar en nosotros fe, de
cuidarnos, de preservarnos hasta el día de Cristo. Y ahí se ve
ese amor que tiene el Espíritu Santo por el Padre y por el Hijo
al cumplir con ello. Entonces ahí nosotros aprendemos
también que en ninguna parte de la Trinidad actúan a parte
de los otros dos miembros. Hay una comunicación eterna entre
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de comunicar ese amor que
se experimenta dentro de ellos mismos. Hay un amor tremendo
allá, mis hermanos. Y por lo tanto entonces Dios
ha decidido compartir su amor. Dios, Padre, Hijo y Espíritu
Santo ha decidido compartir su amor con sus elegidos. En su
soberanía, Dios Soberano decidió escoger algunos para hacernos
en los objetos de ese amor eterno que existen entre ellos. Nosotros
no hicimos nada, nosotros no hicimos nada que le conmoviera
a ellos para darnos su amor, sino que Él nos amó cuando todavía
nosotros éramos pecadores. ¿Usted sabía eso? Cuando todavía éramos sus enemigos,
él nos amó. Es lo que dice Romano 5, 8 al
10. Por si usted no me cree, mire
lo que dice. Pero Dios demuestra su amor para
con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces, mucho más habiendo
sido ahora justificado por su sangre, seremos salvos de la
ira de Dios por medio de él. Porque si cuando éramos enemigos
fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su hijo, mucho
más habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida. Romano 5, 8 al 10. Entonces,
Dios actuó primero derramando su amor sobre nosotros antes
de la fundación del mundo. Y en ese glorioso... en ese glorioso amor, pues, se
involucró las tres divinas personas de la Trinidad. Entonces, es una salvación que
fue cuidadosamente planeada por el Señor desde la eternidad pasada.
Nosotros no llegamos por casualidad. Hay veces que nosotros pensamos,
yo llegué por casualidad o porque yo tenía como esa inquietud.
No, mis hermanos, no fue casualidad. No estamos aquí por casualidad,
fue porque Dios así lo determinó. Y el simple hecho de que estemos
aquí escuchando esto es una muestra del amor de Dios, porque Él nos
ama, nos ha dado a conocer estas verdades en las escrituras. Ahora,
¿por qué Dios no le ha dado a conocer esas verdades a otras personas
que están ahí en la calle? Porque Él es soberano y Él quiso
hacerlo con nosotros. ¿Hay algo mejor en usted que
esas personas? No. ¿Habrá algo mejor en usted? No.
No lo habrá, mis hermanos. Todo es por gracia. Todo es por
gracia. Esa misión que vino Cristo a
hacer para cumplir con esas obligaciones del pacto, Él lo hizo por amor,
por ese amor eterno entre las tres personas de la Trinidad
y por ese amor por sus escogidos, a quien a Él le plujo escoger. De gloria y honra al Señor por
ello. alaba y bendiga el nombre del señor porque usted tiene
un privilegio que otros no tienen y usted lo tiene no porque sea
mejor que el otro sino porque a dios le ha placido concederle
ese privilegio eso debería entonces a nosotros de consolarnos y darnos
seguridad saber que nuestra salvación fue algo planificado en la eternidad
pasada eso debe de dar consuelo a nosotros Si usted es cristiano
se debe a que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo juntos hicieron
un pacto en la eternidad para salvarle. Usted no es cristiano porque
usted sea mejor, más inteligente o porque usted posea un corazón
más receptivo que los demás. Usted es cristiano porque el
Padre le escogió a usted en el Hijo el Hijo cumplió las condiciones
de su salvación y el Espíritu Santo le aplicó a su corazón
esos beneficios redentivos de la obra del Hijo eso es mis hermanos
entonces cuando usted se sienta tentado a dudar de la salvación
que Dios ha hecho en su vida acuérdese lo que Cristo dijo
en la cruz del Calvario la última palabra que él dijo, consumado
es, consumado es, es decir que el padre está satisfecho con
la obra de su hijo, eso es lo que quiso decir Cristo Jesús,
entonces esa salvación no está garantizada porque usted o yo
hayamos hecho algo sino porque Cristo terminó la obra que el
Padre le dio que hiciera y satisfizo la justicia de Dios y por esa
razón el Padre exaltó al Hijo hasta lo sumo y nosotros como
parte de ese privilegio que hemos recibido pues se nos ha dado
también el honor de que ahora podamos postrarnos delante de
él. Todas rodillas se doblen, ahora, antes de que ocurra por
toda la humanidad, ahora, y toda lengua confiese que Jesucristo
es el Señor, mis hermanos. Eso es lo bello, que Cristo ganó,
Cristo ganó nuestra redención. Cristo ganó nuestra redención
como la recompensa por esa obra que Él hizo. Y esa obra que Él
hizo nos da a nosotros esa garantía de que somos salvos, no por nuestros
méritos, sino por los méritos de Cristo. Y que el Padre nos
acepta, no por nuestra obediencia, sino por la obediencia del Hijo,
por la obediencia de Cristo Jesús. Eso es lo bello, eso es lo bello,
que Cristo fue, es nuestro representante legal. Él ocupó nuestro lugar,
mis hermanos, ocupó nuestro lugar. Nosotros debemos de vivir agradecidos
por ello. entregado por completo a ello
y decirle hay algo en mi vida que yo sea capaz de negarte a
ti señor cuando tú diste todo por mi vida por mi salvación
hay algo en mi vida que yo pueda negarte la respuesta claro es
no no hay nada que podamos negarle al señor nosotros en esta tierra
estamos viajando caminando hacia la eternidad Pero lo estamos
haciendo con pasos firmes, pasos seguros, no por nosotros, no
por nuestras habilidades, sino por lo que Cristo hizo por nosotros. Y en medio de cualquier vida
de sufrimiento, cualquier vida de angustia o de necesidad, nosotros
estamos fijos mirando en lo que Él hizo por nosotros. Y si Él
hizo eso por nosotros, siempre toda situación adversa que podamos
vivir en esta tierra redundará. para la gloria de Dios y para
nuestro beneficio particular. Y por eso vivimos confiados,
descansando en sus promesas, mis hermanos. Eso es lo que debe
de llevarnos a nosotros a considerar este pacto de redención. Si estamos
aquí, vuelvo y repito, no es por casualidad. es porque Dios
así le plujo por su gracia, misericordia y amor con que nos amó. Entonces, ¿ahora qué usted debe
de hacer? Sería la pregunta. Si no decir, Señor, el resto
de mi vida en esta tierra lo quiero vivir para ti, Señor,
para tu gloria, para tu honra. No hay nada en mi vida que yo
te niegue porque tú lo has dado todo por mí. Amén. Muy bien,
vamos a dejarlo hasta acá. Y vamos a...
La Gracia Antes Del Tiempo: El Pacto De Redención
Series Vinculo Sagrado
Estudio del libro Vinculo Sagrado, segunda parte del capítulo uno, llevado a cabo en la Escuela Dominical de adultos
| Sermon ID | 410222231261442 |
| Duration | 51:53 |
| Date | |
| Category | Sunday School |
| Language | Spanish |
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