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Mateo capítulo veintiséis, vamos
a leer a partir del versículo veintiséis. Y mientras comían, tomó Jesús el
pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo,
Tomad, comer, esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo
dado gracias, les dio diciendo, ¡Bedez de ella todos! Porque
esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada para
remisión de los pecados. y os digo que desde ahora no
beberé más de este fruto de la vida hasta aquel día en que lo
beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre". Y cuando
hubieron cantado el himno, salieron al monte de los olivos. Y aquí
es donde vamos a enfocarnos esta mañana. Versículo 31. Entonces
Jesús les dijo, todos vosotros os escandalizaréis de mí esta
noche. Porque escrito está, heriré al
pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. Pero después
que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea." Respondiendo,
Pedro le dijo, aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca
me escandalizaré. Jesús le dijo, de cierto te digo
que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres
veces. Pedro le dijo, aunque me sea
necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos
dijeron lo mismo. Vamos juntos a nuestro Dios en
oración. para... Señor, es un gozo reunirnos
con tu iglesia. Te doy las gracias por mis hermanos
y hermanas en Cristo, por todo lo bueno que has hecho y continúas
haciendo en esta congregación. Te doy las gracias por lo que
hemos gozado juntos esta mañana, desde el estudio en las clases
de las nueve de la mañana, la oración, la lectura de tu palabra,
las alabanzas en canción, todo ha sido un gozo para nuestras
almas. un medio que tú usas para fortalecernos y preservarnos
hasta el final. Te damos las gracias. Y ahora,
Señor, nos hemos reunido alrededor de Tu Palabra y te pedimos Tu
bendición sobre el tiempo de la predicación, gozosamente confiándonos. que en la próxima hora te necesitamos
a ti. Sin ti, la palabra no saldría
como debería. Sin ti, no será recibida como
debería. Así que levantamos nuestros ojos
a ti. Como hemos cantado, vemos a la
cabeza de la iglesia, al salvador de esta iglesia, y pedimos su
bendición sobre este tiempo de predicación. Obre nuestros corazones
de tal manera que seamos alimentados, tus ovejas sean alimentadas.
Donde necesitamos corrección, seamos corregidos. Donde necesitamos
fortaleza, seamos fortalecidos. Pero estamos conscientes que
algunos de los que me escuchan no te conocen. Y te pedimos que
este sea el gran día de salvación para ellos, y sus ojos sean abiertos,
y puedan ser traídos al arrepentimiento y la fe en Jesús como Señor y
Salvador. Te daremos las gracias por todo lo que haces en el nombre
de Jesús. Amén. Una de las cosas en las que nos
deleitamos cuando leemos la Palabra de Dios es que la Biblia nos
da la verdad acerca del pueblo de Dios. Yo sé que pueden ver esto y reconocerlo
al leer la Biblia. La Biblia nunca deja de decirnos
todo lo que es veraz acerca del pueblo de Dios. Eso incluye las
cosas negativas del pueblo de Dios. Lo mismo es cierto de los
apóstoles. Dios nos da la verdad acerca
de los apóstoles. Vemos sus debilidades. En ocasiones escuchamos sus necedades. Los vemos tropezar. La pregunta, sin embargo, es,
quiero que consideres eso esta mañana, cuando tú ves esto, cuando
tú ves la Palabra de Dios, cómo honestamente presenta al pueblo
de Dios, y pensando en los apóstoles de Cristo esta mañana, ¿cómo
te ves tú a ti mismo cuando los ves a ellos? ¿Cómo nos vemos cuando vemos
la debilidad, la necedad, el tropiezo del pueblo de Dios?
¿Cómo nos vemos nosotros? ¿Nos vemos como superiores a
ellos? pensamos que estamos por sobre
el tipo de pensamientos necios y palabras equivocadas, decisiones
malas que a veces vemos en ellos, y al verlos compararse a ellos
entre ellos, y nosotros nos reímos de eso mientras están debatiendo
quién va a ser el mayor en el reino de los cielos, cuando vemos
que se comparan el uno con el otro, ¿Acaso no reconocemos que
a veces nosotros nos comparamos con discípulos antiguos, sino
que tal como ellos lo hicieron, nos comparamos con discípulos
contemporáneos? Nos comparamos con aquellos que
están a nuestro alrededor y con los discípulos que los vemos
a distancia, pero los vemos y nos comparamos con ellos. ¿Vemos a otros y pensamos que
somos fuertes? ¿Vemos a otros y pensamos que
somos sabios? ¿Vemos a las fallas famosas de
los discípulos y pensamos, yo no caería de la manera que ellos
cayeron? Esta mañana hemos llegado a unos versículos que nos recuerdan
que ningún discípulo se ha salvado a sí mismo, nunca. Ningún discípulo
se ha salvado a sí mismo en ningún momento. La historia de un discípulo
no es la historia de un héroe. La historia de todo discípulo
es la historia de alguien que ha sido rescatado, liberado,
y luego guardado. Nosotros no somos guardados por
nuestra propia fortaleza. El Señor nos ha rescatado y Él
es el que nos guarda. Así que todo discípulo verdadero
en este salón debe saber que toda gloria, toda alabanza debe
estar acorde con lo que leemos, por ejemplo, en Judas 1.24, y
aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha
delante de su gloria con gran alegría. al único y sabio Dios
nuestro Salvador. Sea gloria y majestad, imperio
y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén. Esto no solo le pertenece la
gloria a Él ahora, sino que siempre le pertenecerá. Toda gloria,
toda alabanza, toda majestad es para Dios, porque Él es el
que nos ha salvado y Él es el que nos guarda sin caída y nos
presentará un día sin mancha delante de su presencia. La historia
de los discípulos no es la historia de héroes, la historia de los
discípulos es la historia de personas que han sido rescatadas. Esto es tan claramente desplegada
en la noche en que el gran pastor le dijo a sus discípulos que
ellos fallarían. Jesús les dice, tú… ustedes me
fallarán, pero yo triunfaré, dice el Señor Jesús, y yo os
guardaré. Ustedes fallarán, pero yo los
guardaré. Así que en esta noche, cuando
hay esta falla tan visible de parte de los discípulos, al mismo
tiempo, hay una dignidad gloriosa y una fuerza que vemos en nuestro
Salvador. Así que esta mañana pensaremos
acerca de la fuerza del Salvador que será derribado, la fuerza
del Pastor que será derribado. Veremos esto bajo tres encabezados.
El primero es esto, el gran Pastor informa, el gran Pastor informa. 31. Entonces Jesús les dijo,
todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche. Porque escrito
está, heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. Pero después que he resucitado,
iré delante de vosotros a Galilea. Como vimos en los versículos
previos, salen del aposento alto y están camino hacia el jardín
de Getsemaní y camino al lugar. Jesús les dice lo que viene. El gran pastor es también el
profeta divino. No solo les advierte en términos
generales, sino en términos específicos, incluyendo el número de veces
que Pedro le negaría. Tres veces me negarás. A ese nivel, al nivel de términos
específicos, les está diciendo exactamente lo que viene. ¿Qué es lo que viene? ¿Qué les
dice? Les dice que el pastor será derribado. heriré al pastor, y las ovejas
del rebaño serán dispersadas." Jesús está citando. Zacarías
13.7 Y si vemos ese versículo en su
contexto, comenzando en Zacarías 12.1, lo que encontramos es que
el profeta Zacarías está hablando de la liberación y salvación
en última instancia de Israel, saliendo hacia adelante, las
promesas del reino. al cumplimiento de las promesas
del reino. Pero como es común en los profetas del Antiguo Testamento,
hay una mezcla de cosas que están más cerca que otras. Así la salvación
y liberación en última instancia de Israel y el reino futuro,
el Mesías reinando, pero esa carga está dada a través del
profeta Zacarías. Vemos elementos de la primera
venida del Mesías y la segunda venida del Mesías. y cuando Zacarías describe la
primera venida de Cristo, describe este pastor que es derribado,
y sus ovejas siendo dispersas. Cuando leemos Zacarías 13,7,
la espada que derriba al pastor es llamada por la Palabra de
Dios. La espada es el juicio del Señor sobre este pastor. nos recuerda de lo que Pedro
declaró el día pentecostés. Lo que Jesús sufrió, sufrió por
manos de hombres malvados, y ellos son responsables de lo que le
hicieron al Mesías. Y sin embargo, lo que hicieron simplemente fue
la voluntad de Dios que ordenó desde toda la eternidad para
nuestra salvación. El plan soberano de Dios es ejecutado, su voluntad
se hace, y sin embargo, los pecadores son responsables por su lugar
en el plan. Hechos 2.22, varones israelitas,
oí estas palabras, Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre
vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios
hizo entre vosotros por medio de Él, como vosotros mismos sabéis,
a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento
de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inícuos, crucificándole."
¿Quién lo crucificó? Los pecadores. Son responsables
de ello. Pero lo que ha ocurrido es por
el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios. Eso es
lo que declara Zacarías 13.7. Pedro continúa, al cual Dios
levantó sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible
que fuese retenido por ella. Así que Jesús le dice a sus discípulos
que Él es este pastor que Zacarías 3-7 habla, y ellos serán dispersados,
son sus ovejas y serán dispersadas. Así que les informa que el pastor
va a ser derribado, y al mismo tiempo les informa que ellos
van a fallar. 31 Jesús les dice, «Todos vosotros
os escandalizaréis de mí esta noche». Las ovejas tropiezan, se dispersan,
todos lo dejarán por lo que le pasa a Jesús. escandalizaréis, es una forma
de la palabra griega, escandalizo, tropezarán, caerán, fallarán,
por Jesús. Está hablando de una falla de
parte de ellos. Leon Morris comenta, no es fácil
encontrar una traducción adecuada para el verbo Algunas traducciones
dicen caerán, perderán la fe, tomarán ofensa. Pero Jesús no
está diciendo que ellos realmente caerán o abandonarán la fe en
Él. Está indicando que tendrán un
lapso grave. Y aunque será un lapso de carácter,
le fallarán. Pero eso no quiere decir que
cesarán de ser discípulos o que ya no confiarán en Él o que estarán
ofendidos de Él. Morse comenta de Lenski, los
discípulos no tomaron ofensa por Jesús, simplemente fueron
atrapados y abrumados por lo que le ocurrió a Jesús. Esto
está escrito en la Escritura, así que debe ser cumplido. Pero
hay consuelo en ese pensamiento también, porque aclara que lo
que ocurrirá, ocurrirá en cumplimiento del propósito divino. aunque nuestro Señor les está
diciendo a sus discípulos de sus fallas, está colocándolos
en el contexto del cumplimiento de la Escritura. y como Morris
menciona, debe haber consuelo ahí aún cuando hay falla grande. William Hendrickson dice, todos
os escandalizaréis o no me seréis veraces a mí. El versículo, el
verbo significa básicamente atraparse. Estar atrapado en conexión con
Jesús por su propia debilidad. Estos hombres estarán atraídos
por el pecado, probablemente refiriéndose a que no eran veraces
un maestro. Esto ocurrirá a todos ellos,
dice Jesús. Él va a ser derribado y ellos
tropezarán. Ellos serán atrapados. Ellos
van a fallarle al maestro. Y si nos vamos al versículo 55
de Mateo 26, notemos lo que va a ocurrir después. En aquella
hora dijo Jesús a la gente, ¿como contra un ladrón habéis salido
con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba
con vosotros enseñando en el templo y no me prendisteis. Mas
todo eso sucede para que se cumplan las Escrituras de los profetas.
Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. ¿Qué es lo que les está informando?
¿Qué les está diciendo anticipadamente? El pastor será derribado y las
ovejas serán dispersas. En tercer lugar, les dice que
el pastor será resucitado. Aún cuando les habla de sus fallas,
les dice de su triunfo. Versículo 32, pero después que
haya resucitado, después que haya resucitado, el Hijo de Dios
ofreciéndose a sí mismo como nuestro sacrificio por el pecado,
el Padre complacido en aplastarlo. Isaías 53, 5. Mas el herido fue por nuestras
rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra
paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Versículo
10, de Isaías 55, con todo eso Jehová quiso quebrantarlo sujetando
el apadecimiento. Cuando haya puesto su vida en
expresión por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días,
y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Es la
voluntad de Dios aplastar a su propio Hijo, porque de esa manera
Dios salvará a los pecadores. El Hijo sufrirá por nosotros,
pero Él no será abandonado. Él resucitará de los muertos
por Su Padre, por el poder del Espíritu de Dios. La perfecta obediencia del Hijo
significará nuestra salvación y el honrar a Su Padre, y el
Padre honrará a Su Hijo resucitándole de los muertos y restaurándolo
a la gloria. Pedro lo declaró en Hachato 23,
a este entregado por el determinado consejo de anticipado conocimiento
de Dios, prendisteis y matasteis por manos de Inicuos, crucificándole,
al cual Dios levantó sueltos los dolores de la muerte, por
cuanto era imposible que fuese retenido por ella, porque David
dice de él, veía al Señor siempre delante de mí, porque está a
mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró
y se gozó mi lengua, y aún mi carne descansará en esperanza.
Porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu
santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos
de la vida, me llenarás de gozo con tu presencia." Esa es una
promesa dada a la descendencia de David, al Mesías, al Hijo
de Dios. Pedro declara también. Puedes
encontrar la tumba de David, pero la tumba de Jesús está vacía. Dios está hablando de su Hijo. Así que el pastor es derribado,
las ovejas se dispersan, el pastor es resucitado, y les informa
que las ovejas serán reunidas. Versículo 32. Pero después que hayas resucitado,
iré delante de vosotros a Galilea. os encontraré de nuevo en Galilea. Y eso es lo que ocurrió después
de la resurrección de Jesús. Pero en estas palabras en que
los está preparando e informándoles, piensen en la gloriosa seguridad
que se encuentra en esta información, porque si él se va a encontrar
con ellos de nuevo en Galilea, quiere decir que él ha resucitado,
pero también quiere decir que su fe ha sido preservada. Sí, los discípulos van a fallar
gravemente, pero eso no es el fin. Ellos se encontrarán con
Él en Galilea nuevamente. Lo que habla es la perseverancia
y la preservación de su fe. Ustedes me fallarán, pero yo
os guardaré. Ustedes me fallarán, pero yo
me aferraré a ustedes. Hendrickson también comenta,
interpretando esto a la luz de la profecía y el Nuevo Testamento,
podemos decir que Jehová mismo puso sobre el mediador todas
nuestras iniquidades, Isaías 53, 6. Fue Él el que lo derribó. lo castigó, lo hizo sufrir, hizo
a su alma una ofrenda por el pecado. Fue Dios el Padre quien
rescatimó a su propio hijo, Romanos 8.32. Como se indica en versículo
56, las ovejas fueron esparcidas, huyeron, iban a huir en toda
dirección, la belleza en todo esto. No solo es que Jesús los
amó, sino que esta predicción sirvió el propósito de traer
a las ovejas desparcidas juntas de un bebé, cuando reflexionaron
en el hecho que su maestro les había anunciado esto anticipadamente
en amor. Henderson está diciendo, y está
correcto, no solo es esta información dada anticipadamente, es un medio
de Dios, una manera en que el Salvador reunirá a sus ovejas. Ellos recordarán estas promesas
que fueron dadas antes que Él sufriera. Recordarán el hecho
de que Su resurrección fue anunciada anticipadamente y que Él se reuniría
con ellos en Galilea. Las palabras que ahora les están
doliendo, se les están dando para su bien, porque Dios las
usará para guardarlos en la fe y para reunirlos nuevamente con
el pastor. Así que lo primero que vemos
en el texto es que el gran pastor informa, informa a sus obeses. Pero ahora vemos una segunda
cosa en los versículos 33 y 34, el gran pastor corrige, el gran
pastor corrige, Respondiendo, Pedro le dijo,
«Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré». Jesús le dijo, «De cierto te
digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces». El Señor le dice lo que viene
y lo que vemos ahora en su versículo es que los discípulos no lo recibieron
bien, la información. Inmediatamente se despliega la
sobreestimación de Pedro. En versículo 33 vemos la sobreestimación
de Pedro. Pero quiero que notemos, cuando
llegamos al final del versículo 35, dice que todos los discípulos
dijeron lo mismo. Pedro, nuevamente el líder de
los doce, Él es el portavoz. Él es el que expresa lo que era
una actitud encontrada en todos ellos. No solo es Pedro que no
recibe estas palabras bien. Todo el grupo de discípulos no
recibe esta información bien. Y lo que se despliega es el hecho
de que Pedro no se conoce a sí mismo bien. Lo que lo dice, lo
dice sinceramente, pero luego se probará que estaba equivocado.
Les recuerdo que Lucas nos da una versión más amplia de lo
que ocurrió. Jesús había preparado a Pedro
con palabras adicionales. Lucas 22, 31, dijo también el
Señor, Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos
como a trigo. pero yo he rogado por ti que
tu fe no falte, y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos."
Él le dijo, Señor, dispuesto estoy a ir contigo no solo a
la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo, Pedro,
te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres
veces que me conoces. Pensando en lo que Mateo nos
da y Lucas en el capítulo 22, debemos reconocer que lo que
Pedro está haciendo es ignorar, completamente ignorar lo que
Jesús le está diciendo, y disputando con lo que no ignora. Pedro ignora
mucho de lo que Jesús le dice, y cuando escucha a Pedro, no
está de acuerdo, disputa con Jesús por ahí. ¿Qué es lo que
Pedro ignora? considerando Mateo 26 y Luca
21 en primer lugar, ignora lo que se le dijo acerca del diseño
del enemigo. Jesús le dice a Pedro, Pedro, ¿estás lidiando con algo
más que tú y yo? El gran enemigo de tu alma ha
pedido permiso y se le ha dado permiso para zarandearos como
trigo. Tú estás involucrado en algo
más grande que tú, Pedro. que debió haber humillado a Pedro
y un sentido de desesperación por la misericordia de Dios,
pero ni siquiera lo escucha, simplemente no comenta sobre
ello. Tu Señor te está diciendo que
algo que está ocurriendo en el ámbito invisible y tú ni siquiera
comentas sobre ello. Así que Pedro ignora esto. Y
en segundo lugar, ignora lo que se le ha dicho acerca de la intercesión
del pastor. Simón, Simón, Satanás te ha pedido
para salandearos como a trigo. Pero yo he pedido por ti, yo
he rogado por ti, he orado por ti, que tu fe no falle. Y cuando regreses, cuando vuelvas,
fortalece a tus hermanos. Jesús le dice a Pedro que está
intercediendo por él. Y al otro lado de su falla. la falla será usada como una
manera en que Pedro podrá fortalecer a sus hermanos. Esto, por supuesto,
quiere decir no sólo falla, sino arrepentimiento. Jesús le dice
a Pedro que fallará, pero tú te arrepentirás cuando regreses,
cuando vuelvas, cuando te hayas arrepentido. Entonces, fortalecerás
a tus hermanos por tu falla. Pedro ni siquiera comenta sobre
esto. Simplemente lo ignora. No dice
nada sobre esto. También ignora en nuestro texto
en Mateo 26, ignora que Jesús le está diciendo algo acerca
de todos los discípulos. Versículo 31, todos vosotros
os escandalizaréis de mí. No estaba haciendo una excepción
por Pedro. Cada uno de vosotros tropezará
esta noche. Cada uno de vosotros fallará
esta noche, incluyéndote a ti, Pedro. Eso se incluye a ti. Esa es una de las cosas que Pedro
escucha, no lo ignora, pero sí la pelea y disputa de tal manera
que Pedro se exalta a sí mismo. Por eso digo que es una sobreestimación.
Pedro dice que su lealtad, no solo en contra de lo que Jesús
dice, sino en contra del resto de sus hermanos. Noten lo que dice, en versículo
33. Aunque todos se escandalicen
de ti, yo nunca me escandalizaré. Piensen en lo que está diciendo.
Mi hermano tal vez, Juan tal vez, y podemos hacer la lista completa. Yo puedo ver cómo estos hombres
pueden hacer esta falla, pero no yo. Yo nunca haré esto." Así
que no sólo está disputando con su Señor, está tratando a su
siervo con desdén, se está exaltando por sobre ellos, por sobre los
otros discípulos. Ignora lo que se le ha dicho
acerca del triunfo de su Salvador. Jesús habla de la resurrección. Versículo 32, tampoco comenta
sobre esto Pedro, sobre la resurrección de Jesús. Pero después que hayas
resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Pedro no menciona
nada de Galilea. Lo que su Señor le está diciendo,
Pedro ni siquiera lo escucha. Pero lo que escucha, lo disputa. Y lo que aclara es que él ha
sido herido. Todos están dolidos por ese pensamiento
que fallaría a su maestro, pero no solo ha sido herido Pedro
emocionalmente, sino también en su orgullo. entendió que el Señor estaba
tratándolo como líder, y los discípulos lo vieron. Así que
su pensamiento es, habiendo sido tratado de esta manera por el
Señor, aunque todos caigan, Señor, yo no lo haré. Lo que quiere decir que ignora
el conocimiento perfecto que Cristo tiene sobre él. Pedro
piensa que se conoce mejor a sí mismo de lo que Jesús lo conoce
a él. que es lo que Jesús hace en el
versículo 34, lo corrige. La sobreestimación de Pedro corrige
a Jesús. Jesús le dijo en el versículo
34, de cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante,
me negarás tres veces. Notemos que Jesús corrige a Pedro
con gran solemnidad. Le dice, de cierto te digo, lo que te digo, puedes contar
que sí será. Esto es certero. Corrige a Pedro
urgentemente. De cierto te digo que esta noche,
no estamos hablando de algo en el futuro distante. Está muy cerca. Ocurrirá en un
momento. corrige a Pedro con cosas específicas. No solo le dice esta noche, sino
que le dice antes que el gallo cante. Me negarás tres veces. Negarás que me conoces. Tres veces. Tenían las vigilias de la noche
enumeradas en este tiempo. La tercera vigilia de la noche,
tres de la mañana a seis de la mañana. se refería como el cantar
del gallo, la tercera vigilia de la noche. El Evangelio de
Marcos dice esto, Marcos 13, 35, vilad pues porque no sabéis
cuándo vendrá el Señor de la casa, si al anochecer o a la
medianoche o al canto del gallo o a la mañana. Esas son las cuatro
vigilias. Al canto del gallo es la tercera vigilia de la noche.
Jesús no está diciendo que antes de las tres de la mañana. Está
hablando en términos literales. Pedro me negarás tres veces antes
que escuches que un gallo canta. Y si llegamos al versículo 69
de Mateo 26, dice, Pedro estaba sentado fuera en el patio y se
le acercó una cría diciendo, tú también estabas con Jesús
el Galileo. Mas él negó delante de todo diciendo, no sé lo que
dices. Saliéndole a la puerta, le vio
otra y dijo a los que estaban ahí, también éste estaba con
Jesús el nazareno. Pero él negó otra vez con juramento,
no conozco al hombre. Un poco después, acercándose,
los que por ahí estaban dijeron a Pedro, verdaderamente también
tú eres de ellos, porque aún tu manera de hablar te descubre.
Entonces él comenzó a maldecir y a jurar, no conozco al hombre. y enseguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús que le había dicho antes que cante el gallo
y menagrar tres veces, y saliendo fuera, lloró amarcamente. Nuestro Señor nota no solo la
cercanía de la falla de Pedro antes que la noche termine, antes
que el gallo cante, sino también nota la persistencia de la falla
de Pedro. No fallará una vez, no fallará
dos veces, va a fallar tres veces. Esto es algo que va a persistir.
Pedro sabe que eso está mal, pero por debilidad y temor, él
es atrapado por esto y sucumbe ante ello, así como Jesús lo
dijo. El gran pastor informa, el gran
pastor corrige. En tercer lugar, en versículo
35, el gran pastor guarda silencio. ¿Cómo respondes a esto? De cierto
te digo, versículo 35, Pedro le dijo, aunque sea necesario
morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron
lo mismo. ¿Puedes ver? Yo confieso que no entiendo completamente
cómo eso puede ocurrir, pero yo sé que somos, cómo somos nosotros,
sé que puede ocurrir. ¿Cómo es que escuchas tú la enseñanza
de Jesús, los milagros de Jesús? Dices lo que dices acerca de
Jesús, Pedro. Eres el Cristo, el Hijo de Dios.
¿Cómo sabes todo esto? Y te dice que algo está por ocurrir,
y tú disputas con Él. ¿Cómo haces esto? aún la promesa que Jesús le da,
no detiene a Pedro y a los otros discípulos de decir esto. ¿Qué
hace Jesús entonces? No hace nada. No dice nada. Simplemente continúa camino a
Getsemaní. Es, guarda silencio. ¿Por qué? Porque sabe que ellos comprenderán
la lección. Tú puedes argumentar con él,
puedes discutir con él, puedes negarlo, no te conoces de la
manera que él te conoce, pero él no necesita continuar diciéndote
eso porque tú lo encontrarás por experiencia. La experiencia
será tu maestro. La falta de habilidad de escuchar
a Jesús está en todo este pasaje. Jesús habla de su falla, pero
habla de la restauración. Ellos no escuchan eso. No hay
consuelo en ellos, solo dolor, no hay seguridad, solo argumento.
Le dice de su muerte y resurrección, ellos solo escuchan de su muerte.
Habla de su falla y de su reunificación y ellos solo le escuchan acerca
de su falla. Y lo que escuchan, no lo creen. ¿Qué aprendes de esto? Su falla
comienza con su habilidad de disputar con su Señor, con su
falta de habilidad de escuchar cuidadosamente lo que el Señor
les dice y creerles. Esto contribuye a aquello que
les dice Jesús que viene. El gran pastor informa, el gran
pastor corrige, el gran pastor guarda silencio. Así que quiero terminar esta
mañana con tres puntos de aplicación para nosotros. En primer lugar,
¿realizas tú que el medio de nuestro pastor para nuestro crecimiento
a veces involucra el silencio? A veces el Señor nos deja al
duro maestro de la experiencia porque nosotros rehusamos escucharle. No le escuchamos a él, y por
lo tanto él permite que nosotros seamos enseñados por un maestro
más cruel de lo que es su voz. Eso es por nuestras fallas. En algún punto, si alguien no
escucha, tienes que dejar que ellos aprendan duramente. No estoy descartando la realidad
de la disciplina familiar, la disciplina de la iglesia. No
estoy dejando eso por fuera, pero hay cosas que no caen en
el ámbito de la disciplina de la iglesia, pero aún ahí puedes
ver necedad. Puedes ver la necesidad de una
persona, las personas que le aman, tratando de ayudarles,
tratando de enseñarles, pero ellos no escucharán. Así que
hay un punto en que tomamos un paso atrás y decimos, Señor,
te los dejo. Esto no es algo para la disciplina
de iglesia, pero no están dispuestos a ver y escuchar, así que te
los dejo a ti sabiendo que tú eres fiel. para enseñarle a tu
pueblo, a tus hijos, lo que ellos no quieren escuchar. Proverbios
capítulo 5, versículo 7. Espero el día que ya no se muera
este gimnasio por el ruido. Proverbios 5, versículo 7. Ahora
pues, hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja
de ella tu camino, el padre advirtiéndole a su hijo acerca de una mujer
promiscua. Aleja de ella tu camino y no
te acerques a la puerta de su casa para que no des a los extraños
tu honor y tus años al cruel. No sea que extraños se sacien
de tu fuerza y tus trabajos estén en casa del extraño. Y si más
al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, y digas, cómo
aborrecí el consejo y mi corazón menospreció la reprensión. No
oí la voz de los que me instruían y a los que me enseñaban no incliné
mi oído. Casi en todo mal he estado en
medio de la sociedad de la congregación. ¿Qué es lo que el escritor de
los Proverbs dice? Si no me escucharás a mí, un día aprenderás la lección
y quebrantará tu corazón que no escuchaste antes. Tú desearás
haber escuchado. Tú te encontrarás en circunstancias
que nunca hubieras querido estar y la razón por la que estarás
ahí es porque no escuchaste. Hay alguien aquí que me está
escuchando esta mañana, que como estos discípulos, Tú no estás
dispuesto a escuchar la voz de tu Señor, y por lo tanto un día
te encontrarás con la vara de tu Señor si eres salvo. Te vas
a encontrar con la vara de tu Señor porque no escuchas. Proverbio 19-29, preparados están
juicios para los escarnecedores y azotes para las espaldas de
los necios. Proverbio 17-10, la reprensión
aprovecha el entendido más que cien azotes al necio. ¿Cómo sabes
un hombre que tiene sabiduría ver sobre un hombre que es necio?
El hombre que tiene sabiduría escucha, pero el hombre que es
un necio puede azotarlo cien veces y no aprende la lección.
Así que, a veces, nuestro pastor, así como con sus discípulos,
trata con nosotros con un cierto silencio. No escucharás mi voz,
aprenderás la lección de una manera dura. Segundo lugar, la
majestad de nuestro pastor, cuando vemos este texto, la majestad
de nuestro pastor se ve en su soledad. Jesús atravesará esto solo, y
veremos esta noche cuando lleguemos al jardín de Getsemaní. Nuestro
Señor, en Su humanidad real, desea que Sus discípulos estén
con Él en Su momento de prueba, pero ellos continúan durmiéndose.
Jesús atraviesa esto solo. Y creo que John MacArthur hizo
un gran punto acerca de esto. Escuchen a MacArthur. Los escépticos hacen preguntas
como ¿Qué tipo de líder es que sus seguidores lo dejan en su
tiempo de gran necesidad? ¿Qué tipo de líder es que tiene
tan poco control sobre sus discípulos que no puede guardarlos de correr
cuando la batalla acrecienta? ¿Acaso no hay hombres heroicos
en la historia que se han parado firme por menores causas y mayor
peligro? ¿Cómo es que alguien que hizo
tan grandes cosas como Jesús pudo haber sido tan pobre constructor
de hombres. Pero Mateo revela que en los
propósitos de Dios, la falla de los discípulos aumenta e intensifica
la grandeza de lo que el Señor logró, contrastando la impotencia
de ellos, y eso sirve para magnificar su poder. Su infidelidad sirve
para magnificar su fidelidad, y su falta de honor sirve para
magnificar su majestad. Vemos a Jesús y vemos sus discípulos
fallándole, en total, todos, es decir. Y sin embargo, Jesús
va a la cruz completamente solo. Ustedes me fallarán, pero yo
os salvaré. Ustedes me fallarán, pero yo
los reservaré. Yo seré resucitado, seremos reunificados. Tu falla magnifica la fidelidad
de Cristo. Vemos eso en nuestro caso. ¿Ves
eso en tu vida? ¿Cuántas veces tú le fallas a
Él y, sin embargo, Él nunca te falla a ti? Él siempre es fiel,
aun cuando nosotros somos infieles. Y de esa manera, Él es magnificado.
Lo que me lleva a mi tercera observación final de aplicación,
la obra de salvación del pastor, la obra del pastor, a veces en
su silencio, a veces en la vara, en su soledad, Y la obra salvadora
de nuestro pastor, el tercer punto, la obra salvadora de él
se magnifica por nuestra propia impotencia. Vemos esta escena
y no estamos en duda de que somos salvos por una compañía de hombres.
Fuimos salvos por uno. Jesús nos salvó. Jesús salvó a Sus hombres y nos
salva a nosotros, y nos salva Él solo, Él mismo. Los discípulos todos fallaron,
pero Jesús no falló. ellos no llegaron a su rescate,
pero Él los rescató a ellos y nos rescata a nosotros. Así que por
este pasaje, nuestra sobreestimación es quebrantada. Como Pedro, nosotros no sobreestimamos,
pero estos versículos nos quebrantan. ¿Cuál es su historia? Hablamos
de nuestro amor por Jesús y realmente le amamos, pero estos versículos
aclaran que no somos salvos por nuestro amor por Jesús. Porque
dejados por nosotros mismos, nuestro amor falla. Tu amor por
Jesús no pudo haberte salvado. Tu determinación por Jesús nunca
podría salvarte. Pedro es sincero y determinado.
No me importa si tengo que ir a la cárcel o a la muerte. Yo
no me escandalizaré. Pero Pedro se escandalizó. Su
determinación no lo pudo salvar. Su sinceridad, nuestra sinceridad,
no nos puede salvar. Pero yo soy sincero, yo sé que
tú eres sincero, pero no puedes salvarte a ti mismo. Tu amor
no puede salvarte, tu determinación no puede salvarte, tu sinceridad
no puede salvarte. Lo que tú dices no puede salvarte.
Pedro habla estas palabras arrogantes, pero sus palabras son falsas,
y las palabras de Jesús son perfectamente veraces. No somos salvos por
nuestra profesión. Nuestro Salvador nos salva. y después de salvarnos, luego
nos pastorea. Nos pastorea de manera que hace
uso aún de nuestros peores momentos. hace uso de sus fallas anticipadamente
para su reunificación. Hace uso de la falla de Pedro
para fortalecer a sus hermanos y de la misma manera. Jesús nos
ha salvado, Jesús nos guarda, y en nuestras fallas, aún en
nuestras fallas, fallas más grandes, nuestras fallas más visibles
y más dolorosas, Él los toma. Y porque Él es nuestro gran pastor,
Él los usa. no solo para fortalecernos, sino
para fortalecer a otros. ¿Qué vemos en nuestro versículo?
Vemos la fuerza del pastor que será derribado. ¿Cómo será Cristo glorificado
en nuestras vidas en esta iglesia? Cuando Conozcamos más y más que la historia
no somos nosotros, sino Él. Él de principio a fin. No nos salvamos a nosotros mismos en ninguna esfera de nuestra
salvación. Aún en la santificación progresiva,
aunque estamos activos y hay esta obra sinergística, si Él
no nos sostiene, a cada paso que damos, caeremos. Así que
de principio a fin, nuestra historia es Cristo, porque
para mí el vivir es Cristo. y el morir es ganancia, mi único
gloriarme es en Cristo. Y en esta noche, cuando fallaron,
ellos aprendieron que Jesús no falla. Así que nos unimos con
Judas en decir que toda majestad, gloria y autoridad le pertenece
a él. Le ha pertenecido desde toda
la eternidad hasta toda la eternidad porque él es capaz de guardarnos,
poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante
de su gloria. Su gracia para con nosotros es
increíble. Su fuerza nos salva a pesar de
nuestras debilidades. Y en eso nos gozamos. Amén. una fidelidad que nos ha traído
a ti y una fidelidad que nos guarda, cuando en nuestra propia
fortaleza no podríamos guardarnos a nosotros mismos. Gozosamente
estamos de acuerdo que no somos salvos por nuestro amor por ti,
no somos salvos por nuestra determinación para contigo, no somos salvos
por nuestras confesiones. Nuestra salvación se explica
por nuestro Salvador de principio a fin, y en Él nos gloriamos. Pedimos esto en el nombre de
Jesús. Amén.
La fuerza del Pastor que seria derribado
Series Spanish Translation
| Sermon ID | 3724118334479 |
| Duration | 50:26 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Matthew 26:31-35 |
| Language | Spanish |
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