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El título del sermón es Amando
a la familia de Dios. Escritura de Romanos 12, del
9 al 13. La serie La gracia salvadora
de Dios. Si tienen su palabra abierta
y quieren ponerse de pie una vez más a reverencia a la palabra
de Dios, si lo pueden hacer, por favor háganlo. Yo leeré la
palabra del Señor aquí. Esta es la bendita y santa sagrada
palabra del Señor. El amor sea sin hipocresía. aborreciendo
lo malo, aplicándose a lo bueno. Sean afectuosos unos con otros,
con amor fraternal, con honra, dándose preferencia unos a otros. No sean perezosos en lo que requiere
diligencia. Sean fervientes en espíritu,
sirviendo al Señor, gozándose en la esperanza, perseverando
en el sufrimiento, dedicados a la oración, contribuyendo para
las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad. Amén. Padre, te damos gracia
por tu palabra. Pidimos que abras nuestro entendimiento,
que lo apliques a nuestras vidas. Y si hay dificultades, padre,
por causa de tu palabra, te decimos, damos un gran amén y gloria a
Dios. Si hay pecados en nuestras vidas, corrige. Si hay mal entendimiento,
padre, enseña. Si requerimos, padre, tu mano,
pedimos tu mano. El que entró, padre, adolorido,
que salga, padre, lleno de tu espíritu. Y, padre, que en todo,
tu palabra, padre, se haga real en nuestras vidas. No algo que
solo escuchamos, sino que algo que se aplica a nuestra vida,
cambia nuestras vidas, a nuestros matrimonios, a nuestra iglesia,
a nuestra comunidad. Pedimos todo esto en el nombre
de Jesús y para tu gloria. Amén y amén. Pueden tomar asientos. En nuestro último sermón en Romanos,
que fue sobre el capítulo 12, versículo 3 al 8, Pablo nos enseñó
la importancia de la humildad en el cuerpo de Cristo. Nos abrirtió
contra el orgullo, instándonos a pensar, como él dice, con juicios
sobrio. y reconocer que nuestros dones
espirituales fueron dados por Dios para el bien de la iglesia
y no para la exaltación personal. Algunos el Señor dio para ser
pastor, otros para ser maestros, diferentes dones para diferentes
funciones en la iglesia. Pablo nos recordó que así como
un cuerpo humano tiene muchos miembros con diferentes funciones,
también en la iglesia cada creyente desempeña un papel único Innecesario. Hemos sido llamado a usar nuestros
dones fielmente, no con envidia, sino con gratitud y un corazón
dispuesto a servir. Aprendimos que toda la iglesia
prospera cuando cada miembro sirve con humildad y propósito. Así que el que enseña o el que
limpia o el que ayuda, el que evangeliza, diferentes dones
que miramos, ¿verdad? El que tiene el don de dar, No
debe mirar el otro don que tiene el otro hermano y codiciar ese
don, sino estar contento con lo que Dios le ha dado y usar
lo que Dios le ha dado para servir a su iglesia. Así que eso es
lo que la palabra del Señor nos ha llamado. Esta verdad nos lleva
a Romanos 12, del 9 al 13, donde Pablo ahora pasa del uso de los
dones al corazón que lo impulsa. La forma en que nos servimos
unos a otros debe estar arraigada en un amor genuino, no como se
ama en el mundo, sino como el amor de Cristo, un amor sincero,
un amor sin hipocresía, un amor que aborrece el mar y se afera
al bien, amor que demuestra honra, es ferviente de espíritu y dedicado
al servicio. De estas cosas hablaremos hoy. Cuando servimos amados con humildad
y amamos genuinamente al pueblo de Dios, reflejamos a Cristo
y edificamos su iglesia como él lo planificó. Así que con
todo esto de introducción, por favor pongan su atención al versículo
9, donde recibimos un mandato para amar genuinamente. El amor
sea sin hipocresía, aborreciéndolo malo, aplicándose a lo bueno. El primer mandato de Pablo sirve
como un tema central que da forma a todos los mandatos que van
a seguir. Pablo comienza con este mandato. El amor sea sin
hipocresía. En otra palabra, que el amor
sea genuino. Si el amor es genuino, es sin
hipocresía. Si el amor es sin hipocresía,
entonces el amor es genuino. Lo que Pablo está diciendo es
que el pueblo de Dios tiene que amar. ¿Pero amar a quién? Bueno,
sabemos lo que Cristo nos enseñó. Cuando Cristo resume toda la
ley nos da dos señales por el cual vamos a reconocer que alguien
es un cristiano. El primero es que aman a Dios,
el Padre con toda su alma, corazón, mente, fuerza, espíritu, con
todo lo que tenemos. El segundo mandamiento es amarnos
los unos a los otros como miembro de la familia de Dios. En estas
dos cosas se ve que realmente, genuinamente el Señor ha obrado
en nuestras vidas Y aquí es lo que Pablo se refiere cuando él
dice El amor sea sin hipocresía El amor hacia Dios sea sin hipocresía
El amor hacia el hermano sea sin que? Hipocresía Aquí entonces
Dios llama a cada creyente a un amor puro En otras palabras,
estamos llamados a amar a los santos profundamente y sinceramente
interesándonos en ellos, orando por ellos, buscando su bienestar
y viviendo esta vida juntos. Al cristianismo no debe ser que
nos miramos los domingos, te deseo el bien, cómo estás, todo
bien, gracias Dios, que Dios te bendiga hermano y olvidarme
de la familia de Dios el resto de la semana. El cristianismo
dice, somos familia unida para la sangre de Cristo y nos amamos
los unos a los otros de una manera real, una manera que invierte
mi vida en la vida de ustedes y ustedes invierten sus vidas
en la vida mía. Jesús dijo lo mismo en Juan 13,
35. En esto conocerán todos que son
mis discípulos si se tienen amor los unos con los otros. Y Cristo no está hablando de
un amor superficial, le está hablando de este amor genuino
cuando el mundo lo mira a usted que usted ama al pueblo de Dios
que se tratan como hermanos que buscan la honra de los hermanos
que buscan el benestar de los hermanos que buscan disminuirse
a sí mismo para que ellos sean ensalzados cuando usted busca
el bien de los otros y el mundo mira como estos que no son relacionados
por carne se aman mejor que nosotros amamos a nuestras propias familias
ellos dirán es que son que cristianos ¿Las que están en qué? Cristo.
Y cuando Cristo nos ama amar, que el mundo nos reconocerá por
nuestro amor por los unos a los otros, tenemos que mirar quien
lo dice, nuestro Señor, que amó a su iglesia hasta el punto que
murió por ella. Así que Él nos está hablando,
llamando a amar de esa misma manera que el amor, sacrificante.
Amados, el amor cristiano genuino cumple con el segundo gran mandamiento. Pero aquí este llamado a amar
genuinamente también enseña el primer mandamiento, que es amar
a Dios sobre todas las cosas. ¿Por qué? Porque aquí Pablo instruye
a los creyentes con respecto a Dios dos mandamientos, aborrecer
el mal y aferrarse al bien. Está hablando de nuestra relación
con quién? Con Dios. Aborrecer lo qué? Lo malo y aferrarnos
a lo que es bueno. Entonces, tenemos que preguntarnos,
¿qué significa aborrecer el mal? Bueno, el odio al pecado que
Pablo describe es de la más alta intensidad. Él usa una de las
palabras griegas más fuertes para este odio, apostogio. Con el uso de esta palabra, Pablo
ordena a todos los creyentes en el nombre del Señor Jesucristo
que aborrezcan el mal por completo y sean Y se ahorricen por completo
ante el pecado Que el pecado sea tan terrible a nuestros ojos
Que podamos reconocer el pecado Sutil a veces que es, a veces
tan directo Mirar la enormidad del pecado, que horrificante
es el pecado Y que nosotros lo aborrazcamos con cada parte de
nuestras vidas Odiar el pecado Ese es el llamado de la palabra
de Dios Como cristianos debemos reconocer el mal El pecado por
lo que es un ataque al carácter y la soberanía ¿De quién? De
Dios Eso es lo que es el pecado Es un ataque al carácter de Dios
y a la soberanía de Dios Y dejamos recordar que Dios odia el pecado
porque Dios mismo es bueno y porque Dios es santo. Su carácter tiene
que odiar lo malo porque Él es todo lo que es puro, todo lo
que es bueno. Y nosotros entonces como sus
hijos tenemos que reflejar el mismo carácter de Dios, tenemos
que reflejar la misma actitud de Dios. Los hijos se parecen
a sus padres. Y nosotros tenemos que parecernos
a nuestro Padre en el cielo. Miren lo que dice la Palabra
de Dios, Salmo 5, versículo 4. Porque tú no eres un Dios que
se complace en la maldad. El mal no mora en ti. Escuchen lo que dice la Palabra
de Dios. El mal no mora en quien? En Dios. Así que no debe morar
en nosotros, si somos hijos de Dios. Nosotros no podemos complacernos
en el mal, mirar las cosas malas, reírnos en lo que es malo, gozarnos
en lo que es mal. Nosotros tenemos que aborrecer
el mal, porque el mal no mora en quien? En Dios nuestro Padre. Y Primera de Juan 1.5 dice lo
siguiente, este es el mensaje que hemos oído de él. y que les
anunciamos a ustedes Dios es luz y en el no hay ninguna tiniebla
no hay ninguna oscuridad en otras palabras para Dios todo es blanco
y negro no hay área gris para Dios todo es o bueno o es que
o malo no hay área gris y nosotros como humanos como nos fascina
la área gris Nos fascina la área gris. Ok, Dios dijo esto, pero
esto no aplica a mi vida de esta manera porque Dios entiende mi
situación y mis circunstancias y queremos hacer lo que es blanco,
lo que es negro, lo queremos hacer gris. Para no obedecer
o para hacer lo que queremos hacer, incluso como cristianos. Dios dice no toques, Dios dice
no, no te metas en un yugo desigual y cuantas personas tienen amigos,
mejores amigos en el mundo, personas que confían, personas con quien
andan en vida y comparten la vida que no son del Señor, no
quieren nada que ver con el Señor pero es que yo estoy con ellos
para que puedan ver Cristo en mi pero nunca le hablas de Cristo
y una de las cosas que he oído por ejemplo en este aspecto es
que la gente dice ¿Cristo comió con los pecadores? y yo digo
sí pero predicó el evangelio mientras estaba comiendo y no
se quedó con ellos, no vivió la vida con ellos fue en ocasión
con ellos y compartió con ellos y presentó el evangelio a Zacías,
a Mateo, a todas estas personas que vinieron a Cristo, gloria
a Dios pero la vida la invirtió con los discípulos la vida de
él estaba ligada con el pueblo de Dios pues denme la diferencia
Nosotros tenemos que entender esto, que Dios es luz, en Él
no hay ninguna oscuridad, no hay ninguna tiniebla, en los
hijos de Dios no debe haberla tampoco. Amados, algunas veces
pensamos, pero el odio es una de las emociones más fuertes
que una persona puede sentir y a menudo y por lo regular el
odio es destructivo, es dañino a nuestras vidas. Aquí tiene
la palabra Dios aborécelo mal, no solamente ódialo, aborécelo
con todo el alma lo que es mal Y podemos preguntarnos ¿Es posible
que Dios nos llame a odiar? ¿Es bueno? ¿Sería malo odiar? Pues no en este caso No en el
caso del pecado y del mal Es propio y necesario que los hijos
de Dios odien lo que el Padre odia Amén Así que las preguntas
que usted debe considerar hoy son las siguientes ¿Odio yo lo
que Dios odia? ¿Odio la maldad de este mundo?
Huye como huyó José de la maldad. Usted recuerda a José, el huyó
del pecado porque temía al Señor en Génesis 39, es versículo 9
al 12. Del mismo modo no debemos nosotros
tolerar el mal, sino aborrecerlo con la misma intensidad que Dios
lo aborrece. Odiar lo que Dios odia, si recuerda
1 Juan 2, 15 al 16 dice lo segundo No amen al mundo ni las cosas
que están en el mundo Ni las personas que están en el mundo
que no quieren venir a Cristo Porque son del mundo, si alguien
ama al mundo Dice la palabra del amor del Padre no está en
él Está descalificado, su confesión es en vana, su confesión de que
yo soy cristiano no vale nada, no vale ni el papel en que usted
la escribió, dice la Palabra de Dios. Si usted ama el mundo,
dice entonces, dice la Palabra de Dios, el amor del Padre no
está en usted. En el mundo que decimos no juzgues
y no digas que yo no soy, yo si clamo soy cristiano, ¿por
qué? ¿Quién te da el derecho de decir que yo no amo a Cristo?
Si tú amas al mundo, dice la Palabra de Dios. El amor del
Padre no mora, no habita en ti. Porque todo lo que hay en el
mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos, la arrogancia
de la vida, no proviene del Padre, sino de que del mundo. Del mundo
sale lo malo. ¿Cómo puedo odiar lo malo si
estoy en Cristo? Tengo que aborrecer lo malo.
Si usted recuerda este pasaje, Juan el Revelador continúa diciendo,
y este mundo está pasando de vista. No es permanente. Y la consideración es que si
amo al mundo estoy construyendo mi vida sobre la arena porque
está pasando, no estoy construyendo una fundación sólida. Amados,
no podemos amar al mundo, tenemos que aborrecer lo que es malo.
Y eso es el primer mandato de mi cumplimiento en la ley de
amar a Dios. Pero hay un segundo mandato aplicándose
a lo bueno, dice la palabra de Dios. No es suficiente darle
la espalda a lo que es malo, Y correr de lo malo, tengo que
correr hacia algo nuevo. ¿Lo que es qué? Lo que es bueno,
dice la palabra de Dios. Así que nos preguntamos, ¿cómo
debemos saborecer el mal? Bueno, con toda nuestra pasión.
La segunda pregunta, entonces, ¿cómo nos aplicamos a lo bueno?
Bueno, pues aplicamos a lo bueno corriendo hacia Dios. Pablo vuelve
a usar un lenguaje fuerte, aquí un término traducido. Aquí aplíquense
a lo bueno, proviene de la palabra griega kulau, que significa pegamento,
cemento. Así que cuando él dice aplícate
a lo bueno, él dice pégate a lo bueno. Cementate en lo bueno
para que no te podamos arrancar de lo que es bueno. No es solamente
que agarren lo bueno, sino que estén pegados a lo bueno. Imposible
de separar de lo que es bueno. Estamos llamados entonces a aferrarnos
firmemente a lo bueno, dejando que se semente lo bueno a nuestras
almas para no perderlo con cada cambio de tendencia de nuestra
cultura. El mundo ahora dice que lo bueno es malo y lo malo
es bueno. Lo que Dios odia celebran y lo que Dios le agrada a ellos
abominan, no quieren nada que ver con ellos. Y la verdad en
el pensar del mundo cambia cada dos segundos, pero el que está
pegado a la verdadera verdad, al que tiene a Dios en su palabra,
el que está aferrado, cementado en lo bueno, cuando el mundo
cambie de opiniones y morales, nosotros estamos en la actualidad,
la verdad. Estas verdades antiguas que no
cambian porque la verdad nunca cambia. Amén. Algo hermoso considerar. Así que usted debe considerar
si su amor por Cristo Le lleva a ferrarse, a pegarse, a cementarse
Dijimos en el primer servicio como con crazy glue O el guerrilla
glue que todo el mundo está usando, ¿verdad? A ferrarse la verdad
inseparable ¿Ama usted la Palabra de Dios? Esto es bueno Dice,
aférrate, apégate, cementate a lo bueno ¿Y qué hay más bueno
que la Palabra de Dios? Que nos enseña Dios su amor,
su carácter, lo que ha hecho por nosotros, las promesas del
futuro, las bendiciones estar en él, su fidelidad
a las promesas del pasado. Aférrate a lo bueno, aférrate
aquí a la palabra de Dios, ceméntate a ella. ¿Ama usted lo bueno? ¿Ama usted la palabra de Dios,
su verdad y a su pueblo? ¿Está apegado a lo bueno o simplemente
está cerca de lo bueno? El que está cerca de lo bueno
puede ser separado de lo bueno. El que está cementado, apegado,
no se puede arrancar de lo que es bueno. Entonces, ¿qué miramos
de este amor genuino? Es un amor hacia mis hermanos,
es un amor hacia Dios cumpliendo con los dos grandes mandamientos.
Y miramos algo de este amor genuino que Pablo nos llama. Es un amor,
amados, que no es, que no es pasivo. El amor verdadero no
es pasivo, abraza activamente la justicia y se niega a ser
influenciado por el moral pecaminoso del mundo. Ama a los hermanos
con un amor genuino, ama a Dios con todo su corazón. El amor
cristiano, el amor genuino, sin apocresía, es algo activo. Y con esto vamos al versículo
10. donde Pablo nos enseña qué significa amar a los hermanos
con este amor genuino. Nos da un ejemplo dándonos otros
mandamientos, un mandamiento de amor con afecto fraternal
y honor. Dice, sean afectuosos unos con
otros, con amor fraternal, con honra dándose preferencia unos
a los otros. El siguiente mandato de Pablo
está dirigido no a los del mundo, pero para usted que clamas el
creyente si usted dice yo soy de Cristo Pablo está hablando
directamente a usted tengan amor fraternal señen honra unos a
los otros honrese uno a los otros más que se quieren honrar a ustedes
mismos este es el mandato a usted esta no es una sugerencia de
Pablo entonces si ustedes quieren amense los unos a los otros Es
decir, si ustedes están en Cristo, es el deber, el mandamiento,
la regla de la fe, es que se amen con amor fraternal. ¿Amén? No es algo que podemos elegir
si vamos a cumplir con ello. No, no me siento que quiero cumplir
con eso. Es un mandato. ¿Amar a quién?
A los hermanos, porque están cubiertos ¿Con qué? La sangre
¿De quién? De Cristo. Igual que usted y yo. La cosa
más preciosa que ha visitado este mundo. Entonces, tenemos
que amarnos los unos a los otros y a menudo he oído esto es que
usted no sabe cuánto dolor me ha causado la iglesia a otros
creyentes no puedo amarlos porque mi corazón tiene tantas cicatrices
porque hay tantos hipócritas incluso usted y yo en la iglesia
de Dios tanto dolor me han causado que no puedo amar y lo que llamamos
eso perdone si soy muy directo es una excusa Usted lo que está
diciendo, mis emociones valen más de lo que Dios está mandando.
Mi corazón no quiere así que no voy a aplicarme y hacer lo
que Dios manda hacer. Y el cristianismo dice, lo que
Dios manda es correcto, no me importa como yo me sienta cerca
de ello. Amén. Entonces, yo he oído personas
decir, pero no puedo amar de esta manera porque es algo tan
dificultuoso. Pero aman a incrédulos con un
amor más amoroso que aman a la familia de Dios. Eso nunca debe
de ser. Aman su abuelo, su abuela, su hermano, su hija, que no aman
a Dios, no quieren nada que ver con Dios, pero a los hermanos
con quien van a compartir toda una eternidad. Hay un amor frío
si hay amor en verdad. se nos manda entonces amar a
los santos con afecto fraternal la palabra griega aquí es filostorgos
de que sacamos la palabra Filidelfia la ciudad de amor fraternal aunque
no creo que haya mucho amor en la ciudad de Filidelfia hoy se
refiere a un amor profundo compartido entre quienes pertenecen a la
misma familia de Dios y no compare esto a la familia que usted tenga
hoy en la carne, no estamos porque sabemos que muchos tenemos familias
que cosas horribles ocurrieron uno no fue una familia como debe
ser a veces estamos hablando de la familia de Dios tenemos
que amarnos como miembros de la familia de Dios la familia
cristiana escuchen lo que voy a decir tiene que ser la más
unida y amada en nuestros corazones porque cada miembro ha sido lavado
con la sangre preciosa de Cristo Y si usted dice, pero usted me
está diciendo que tengo que amar a la familia de Dios más que
mi abuelo, mi madre, mi padre, que no son conversos. Sí, absolutamente. Pero yo no creo que la Palabra
de Dios diga eso. Se lo voy a, si Dios quiere,
probar aquí. Cristo lo expresó en la manera
más hermosa en Mateo 12, 49 al 56. ¿Recuerda esta pasada se
ha leído la Palabra de Dios? Su madre y sus hermanos. Y sí,
Cristo tuvo hermanos en la carne. Estaban afuera, no podían entrar. Estaban muchos discípulos en
el salón donde Cristo estaba hablando y los llamaron. Vino un tendiente, le dice a
Cristo, mira que tu madre y tus hermanos están afuera esperándote.
Y el pensar del grupo era que Cristo se iba a levantar, se
iba a ir afuera y conversar con ellos porque su familia había
venido. Ese era el pensar, la expectativa
del grupo. Y les recuerdo que los hermanos
de Cristo en este momento eran inconversos. Eran inconversos. Muchos de ellos vinieron a Cristo
después como Salvador. Gloria a Dios. Pero eran inconversos.
¿Cómo sabemos? Antes de la crucificación sus hermanos, dice la Palabra
de Dios, lo estaban. Porque no te vas y te presentas.
Porque no vas abiertamente. El que quiere la atención como
la quieres tú, no hace nada en secreto. ¿Usted recuerda leer
esa parte de la Escritura? Y esto decían sus hermanos porque
aún ellos que no creían en él Así que en este momento sus hermanos
eran que inconversos Gloria a Dios que iban a arrepentirse de sus
pecados después El libro de Santiago un gran ejemplo El hermano de
Cristo, el medio hermano de Cristo escribe el libro de Santiago
Y cuando él se introduce en el libro de Santiago, no se introduce
como Santiago, el medio hermano de Cristo, no, él se introduce
de la siguiente manera, Santiago, un esclavo de Jesucristo, alguien
que había aprendido el valor de Cristo, después de haber rechazado. ¿Por qué le digo todo esto? Porque
la familia en la carne de Cristo, la mayoría de ellos eran ¿qué?
Inconversos, y querían hablar con Él. ¿Y qué dice Cristo? Escúchale,
dice la palabra, Y miren, no solamente la acción, las palabras,
pero miren el corazón de Cristo Y extendiendo la mano hacia sus
discípulos Así como lo estoy haciendo yo, apuntando a sus
discípulos Él dijo, miren, aquí están mis madres y mis hermanos
¿Qué dijo Cristo con esta acción? Esta es mi familia Ustedes que
me están escuchando Ustedes que están caminando tras mí Ustedes
son mi familia actual Entonces, no le estoy pidiendo que haga
nada que Cristo no demuestra en sus propias acciones Él dejó
a su madre y a sus hermanos afuera porque su verdadera familia necesitaba
la enseñanza Él dijo, esta sangre la sangre que voy a vertir por
estas personas es más poderosa que la sangre hermano y hermana
es algo increíble es algo realmente es un terremoto aquí lo que está
enseñando Cristo en la punta dice estos son miren dice aquí
están mis madres y mis hermanos y continúa porque cualquiera
que hace la voluntad de mi padre que está en los cielos ese es
mi hermano, esa es mi hermana, esa es mi madre, esa es mi familia
El que hace la voluntad de Dios Así que ¿Quién son sus hermanos?
Sus madres, sus padres, sus abuelos, sus abuelas ¿Quién es su familia?
Los que estamos en Cristo Y el mayor deber de amar debe estar
a la familia de Dios con todo el alma y el corazón Y servir
a nuestro Dios con todo lo que tenemos Estos son los dos grandes
mandamientos que comprueban que somos de ¿Quién? De Cristo Jesús
Si bien los cristianos están llamados a amar a todos, incluso
el pasaje romano nos va a llamar a odiar a nuestros enemigos.
Pero este afecto, este amor fraternal, caracterizado por la intimidad,
la comprensión y la unidad espiritual, está reservada solamente para
los hermanos. Estoy de acuerdo, amados, que
hay unos hermanos, yo he sido pastor por veintipico años ahora,
Hay algunos hermanos que son más fáciles de amar que otros,
amén. Como cualquier otra familia,
hay familiares que son más fáciles de amar que otros, ¿verdad? Hay
algunos que, ay Señor, yo sé que están en la familia, pero
ay Dios mío, ¿por qué? ¿verdad? Y hay otros que son
una dulzura, es una bendición y gloria a Dios por ellos. Pero
yo como pastor, yo como hijo de Dios no tengo el derecho de
amar a unos más que a otros o amar solamente un grupo. El que esté
en la sangre de Cristo genuinamente es mi hermano, es mi hermano. Los que hacen la voluntad de
Dios son de Dios y tengo que amarlos a todos. Y otra vez,
tenemos que entender lo que la palabra de Dios está diciendo.
Yo le debo un gran deber a ustedes. ¿Cómo sabemos? Amados, la Escritura
deja en claro que debemos priorizar el cuidado de los hermanos sobre
cualquier otro cuidado de nuestra vida. Mira lo que dice Galatas
6.10 Así que entonces hagamos bien a todos según tengamos oportunidad. Glorie Dios. Amén. A todos, como
tengamos oportunidad. Pero escuchen lo que dice después.
Especialmente a los de la familia de la que a ellos es el más grande
deber. Incluso más que mi abuela, mi
abuelo, mi tío, mi primo que no están en Cristo, que no quieren
nada ver con Cristo Los tengo que amar, les tengo que mostrar
Cristo, tengo que predicar el Evangelio Pero mi vida tiene
que estar ligada, no con ellos los incrédulos Que dice la palabra,
no podemos estar en yugos desiguales Mi familia, mi amor debe estar
ligado con ustedes yo le debo a usted un gran deber más a ustedes
con cualquier familia, no importa que cerca sean aún mi propio
hijo o mis hijas si no están en Cristo yo le debo a usted
un amor más especial es algo increíble considerar lo que la
palabra está diciendo porque le someto que no amamos de esta
manera en la iglesia cristiana de hoy no amamos en esta manera
en la iglesia de América hoy nuestro amor es como estás hermano
todo bien, gloria a Dios que bueno hasta el próximo domingo
Y eso no es como debemos vivir nuestras vidas No es como podemos
vivir nuestras vidas Si vamos a decir que somos de Cristo Recuerden
lo que dice Cristo Los reconocerán como mis discípulos En la manera
que se aman los unos a los otros No solo como se quieren los domingos
Pero como se aman completamente Y por eso Pablo ahora instruye
a cada miembro del cuerpo de Cristo En qué significa amar
a los hermanos aún más Él dice que demos honor, dando preferencia
unos a los otros. Amados, esta exhortación no significa
que tenemos que ver a cada creyente como más sabio, más capaz que
nosotros, sino que nos llama a no buscar la honra para nosotros
mismos, sino reflejarla o desviarla hacia los demás. En otras palabras,
es un llamado a la humildad. Y si quieren ver ejemplo de este,
de alguien que se honra a otro más que se honra a sí mismo.
Recuerdan a Cristo Jesús lavando los pies de los discípulos. Es
una tragedia que Cristo tenga que lavar pies, amén. Está muy
bajo de su posición como el Hijo de Dios, Él tener que lavar los
pies. ¿Quién lava los pies? El esclavo más bajo en la sociedad,
el peor de los peores, el más bajo tenía que lavar los pies
y usted recuerda la escena, los discípulos están argumentando
tú debes lavarles los pies a Cristo y a nosotros, no tú lo haces,
no y nadie quería lavar los pies, no porque no querían lavar los
pies de Cristo, sería un honor lavar los pies de quien? de Cristo
porque no se querían lavar los pies unos a los otros, si yo
lavo los pies de Cristo pero los pies de Pedro absolutamente
no porque él va a pensar que es mayor que yo y yo tengo que
mi posición pueden ver lo que está ocurriendo el problema no
eran los pies de Cristo el problema eran los pies de los otros discípulos
porque ellos estaban peleándose y dice la palabra a ver quién
iba a ser el más grande y el que merecía todo el honor el
que era más grande de todos el que era el maestro y no el discípulo
el hijo de Dios el Dios hecho hombre se quita Su túnica se
viste como un esclavo de los peores más bajos rangos de la
sociedad y empieza a lavar pies. Honor dándose preferencia unos
a los otros. Dios no te pide a ti que hagas
algo que su hijo no hizo cuando estaba aquí en esta tierra. Quieres
ver el ejemplo perfecto de dar honor a otros, hacerse menos
mientras alguien se hace más grande, elevas a otros, amar
a los que no merecen tu amor Mira a Cristo lavando los pies
Cristo hubiera dicho a ustedes todos tercos de corazón Pedro
ven y lávame los pies Amén No lo hubiéramos, no hubiéramos
visto nada mal en que Cristo los arrepentiera y que apuntara
a alguien a lavar los pies pero Cristo enseña El honor, Él nos
honra a ellos más de lo que merecen Él se hace menos haciéndolo a
ellos más grande Y es algo completamente increíble Porque Pablo dice aquí
Así debes de vivir tú y yo, nosotros, ustedes Debemos vivir de esa
manera Yo debo amar al hermano tan punto que le doy honor a
él más que me honra a mí Es algo increíble, ese es un gran ejemplo
Otro ejemplo es el Cristo en la cruz Muriendo por los pecadores
y aún sirviéndoles a quien los estaban matando. Padre, perdónalos
porque no saben lo que están haciendo. Y 40 días después el
Señor contesta esa petición con un resuelto sí, amén. Cuando
en Pentecostés Él salva a las mismas personas porque en Cristo
rogó. Los que estaban gritando crucificale. Ah, pastor, pero tú no sabes
que ser humano es difícil. Amén. Si quiere ver otro ejemplo
dice la palabra de Dios que Cristo nos amó a nosotros mientras éramos
pecadores, nos vino a servir, vino a morir por usted y por
mí. ¿Qué excusa yo no tengo de amar a nuestro hermano con todos
sus defectos que puedo ver? Si mirar el espejo y mirar los
defectos que yo traigo también a la relación. Es dando honor, dando preferencia
unos a los otros. y he oído tantas personas que
yo no puedo porque usted no sabe cómo fui tratado por esta iglesia
los hermanos me trataron tan terrible mal y si usted quiere
hablar con alguien que ha sido tratado completamente mal que
tiene cicatrices de tantas batallas hable con un pastor los pastores que realmente aman
al Señor hablen con ellos ¿te han lastimado las ovejas del
Señor? ¿ovejas del Señor? perdón absolutamente
¿Tiene cicatrices pastor? Sí. ¿Están cansados llanto y
dolor? Usted no sabe. Algunos de ustedes
han estado aquí, me han visto llorar a mí a diferentes tiempos
en mi vida. Pero el pastor tiene que amar,
si va a ser pastor. Estaba en una conferencia y lo
voy a dejar, estaba hablando con un joven pastor, estaba abandonando
su púlpito, su ministerio, y le pregunté por qué. Esas ovejas
como me han tratado. Estaba bien adolorido. Me han
causado tanto dolor. Y yo empecé a tratarle, enseñarle
por la palabra del Señor donde está mal. Y la persona peor para
aconsejar en todo el mundo, ¿sabe quién es? Un pastor. Porque no
diga, no va a haber nada que usted le diga que él ya no lo
haya leído o predicado en la palabra del Señor. Y no quería
escuchar nada de lo que le decía. Y yo le decía, Y digo, pero no,
que ellos me han tratado, que esto no sé, que yo pensaba que
iba a ser, y siguió hablando, y mientras más habló, llegué,
cambié de completo punto de vista, le dije, sabes que debes, debes
de abandonar el pastoreado, porque el problema no son ellos, el
problema eres tú, tú quieres honor. tú quieres que te traten
de la manera el tiempo que yo invierto en sermones y predico
y cuando ellos tenían problemas yo estaba ahí y cuando yo los
necesitaba me trataron mal y tal y tal tú quieres que te honren
pero Cristo vino a servir y a morir debes de dejar tu pastorero y
lo dejó y unas semanas atrás terminé
con el libro de Deuteronomio y permíteme decirle que lo leí
y el Señor habló a mi corazón de una manera especial como lo
hace con todas las partes de la palabra del Señor, pero estudiando
específicamente la reacción de Moisés. ¿Quiere usted ver a alguien
que fue lastimado por el pueblo que él estaba amando? Hable con
Moisés. Cuarenta años con este pueblo.
¿Lo trataron bien amados? Bien mal, es lo que lo trataron. ¿Se quejaron contra él? por lo
menos 10 veces llegando a la tierra prometida y no sé cuántas
después de los 38 años después en el desierto, por total de
40 años. Con frecuencia querían agarrar
piedras y apedrarlo, lo querían matar y regresar a Egipto a la
esclavitud. ¿Y por qué nos trajisteis en
el desierto para matarnos de seta? Y que no había ¿No había
cementerio en Egipto que nos traiste ese desierto para matarnos
con el calor? ¿Y dónde está la carne? Ah, en
Egipto teníamos melones y cebollitas. Se olvidaban que eran esclavos.
Romantizaron el pasado sin recordarse la servidumbre terrible que tenían
en Egipto. Una foto del mundo bajo el yugo
terrible de Faraón que representa a Satanás. Se quejaron contra
Moisés una que otra y que otra vez. Y Moisés, ¿pero por qué
se quejan contra mí? Yo no soy nada. Mira que su queja
es contra Dios que me apuntó, no hagan esto. Y enseñándole,
y enseñándole, y enseñándole, y amándole, y amándole. Y quejándose,
y quejándose, y quejándose. Y el Señor derramando ira, y
derramando ira, y no aprendían. ¿Quieren ver? Alguien que amaba
al pueblo del Señor, continuó con ellos por 40 años. Los llevó
directamente a la tierra prometida, no quisieron entrar, se quejaron,
el Señor los mandó al desierto a morir esa generación para levantar
la próxima generación. ¿Y quién fue con ellos? Moisés.
Moisés tuvo que ir con este pueblo. Él debe de tener casi 38 años
en la tierra prometida, 38 es en el desierto porque era el
pastor de ellos. Él no pecó contra Dios. Incluso
se muere su hermana. y él está de luto su corazón
herido se acaba de morir su hermana y vienen y se quejan de ser otra
vez y Moisés pierde control y va a la piedra que debe hablar con
ella y ¿qué hace? le pega y pinta una foto del
evangelio equivocada pinta una foto de que Cristo puede ser
crucificado ¿cuántas veces? dos por pegarle a la piedra la
segunda vez y Dios dice tú no puedes entrar a la tierra prometida Pero es que el pueblo, yo estaba
de luto después de 40 años quejándose, quejándose, quejándose. Miren,
me tienen alto. Mi hermana se acaba de morir
y no me dieron ni el tiempo para llorarla a mi propia hermana
quejándose. Pero Moisés no dice nada de eso.
Emma le ruega a Dios, oh Señor déjame entrar a la tierra prometida
que yo quiero ver ese gran lugar que tú has dado, esa foto del
cielo. En no entrar, el Señor está pintando
una foto del que quiere crucificarse a Cristo dos veces, nunca puede
entrar ¿a qué? al cielo. El Señor está pintando
una foto increíble en la vida de Moisés, ¿no? Moisés obviamente
está en el cielo, pero el Señor está pintando una foto para que
podamos entenderle que quiere crucificar a Cristo doble veces.
como dice en Hebreos capítulo 6 y le rogo a Dios y Dios le
dice basta cállate hasta aquí llegamos te dije que no puedes
subir a la montaña puedes mirar a la tierra prometida y vas a
morir ahí pero no entrarás y llega el punto donde Dios le dice a
Moisés hoy es el día de tu muerte imagínese que Dios te diga hoy
es el día de tu muerte te vas a morir y sabes que sale de la
boca de Moisés algo que realmente me quedé todito, tuve que cerrar
la biblia y tenía lágrimas en los ojos, le dice Señor si hoy
es un día mi muerte levanta otro pastor para tu pueblo cuánto
los amo No, ay, gloria a Dios que me muero hoy, no puedo con
este pueblo, ya me tienen alto. Señor, levanta a otro pastor
que ame a este pueblo. Y después de esa palabra que
miramos reflexionada en el Nuevo Testamento, en la vida de Cristo,
no quiero que sean ovejas como, ovejas sin pastor. Tengo compasión
de ellos. Oh, Señor, levanta a alguien
que los ame, que los guíe. Ellos necesitan a alguien. Los
he amado por 40 años y si tengo que morir, levanta a otra persona
que los ame. entonces no importa el dolor
del pasado que tengamos tenemos que amar al pueblo de Dios que
hoy, amén hoy con todo el alma, con todo el corazón olvidando
el pasado y el dolor y diciendo sabes que estás tú en la sangre
de Cristo eres valioso te amo porque Cristo te ha amado no
me has tratado bien no me importa seguiré amándote es lo que dice la palabra de
Dios es un llamado amar humildemente Como lo dice también el libro
de Juan, Juan el Bautista hablando de Cristo, es necesario que Él
crezca y que yo disminuya. Ese es el llamamiento al cristianismo,
amándose los unos a los otros. Siendo estas cosas ciertas, y
si lo son, debemos pedirle a Dios, el Espíritu Santo, que examine
nuestros corazones y actitudes hacia nuestros hermanos en la
fe. Estamos amando y honrando genuinamente a quienes pertenecen
a la familia de la fe, priorizándolos con afecto fraternal y humildad,
invirtiendo nuestras vidas en las vidas de ellos. Estamos tratando
a nuestros hermanos en la fe con el amor profundo y sacrificado
que se espera en la familia de Dios, reflejando el mismo amor
de Cristo que Él nos ha mostrado a nosotros. Y si usted me pregunta,
pero pastor, entonces, ¿hasta qué punto tengo que amar a este
hermano? Puedo ver que le debo un gran deber Puedo ver que tengo
a Amal como Moisés Puedo ver que no importa como me siento
acerca de Amal Si he sido lastimado en el pasado, no importa No camino
por lo que veo, camino por fe Pero hasta que punto tengo que
amar Primera Juan 3.16 En esto conocemos el amor ¿Cómo conocemos
el amor? En que Cristo puso su vida por
nosotros ¿Amén? Es la definición de amor Mirar
a la cruz y mirar a Cristo Podemos ver, comprobar lo que es un amor
genuino Pero escuche la segunda parte, también nosotros debemos
poner, sacrificar nuestras vidas por los hermanos. ¿Hasta qué
punto tiene que amar usted a su hermano en Cristo? Hasta el punto
de la muerte. Es un alto llamado, ¿verdad que
sí? Y estoy seguro que muchos de nosotros faltamos en esta
área. Versículo 11, Pablo ahora cambia del amor que cumple con
el segundo mandamiento y regresa para atrás al primero el amor
que ama a Dios con todo y dice lo siguiente un mandato de tener
celo por el reino de Dios en el versículo 11 dice lo siguiente
no sean perezosos en lo que requiere de diligencia sean fervientes
en espíritu sirviendo al Señor pueden ver no sean que perezosos
durante el gran despertar en las colonias de América antes
que América fuera una nación, el gran predicador Jonathan Edwards
predicó un semón titulado, Avanzando hacia el Reino de Dios. En él,
él predicó sobre el pasaje de Lucas 16, 16, que dice lo siguiente,
la ley y los profetas se proclamaron hasta Juan. Desde Juan, entonces,
se anuncian las buenas nuevas, el Evangelio del Reino de Dios.
y todos se esfuerzan para entrar en él. ¿Han leído esta parte
de la escritura? Todos se esfuerzan a entrar en
él. Sobre este versículo, el pastor
Edwards dice lo siguiente, a todos nos corresponde hacer de la entrada
al reino de Dios la prioridad de nuestras vidas, debemos dedicarla
todas nuestras vidas con diligencia y actuar como que si estuviéramos
conquistando el cielo, aún por fuerza. Cuidado con su etiología
aquí. Lo que Jonathan Edwards no está
diciendo es que nosotros podemos, por nuestras propias obras, patear
las puertas del cielo, entrar y agarrar la salvación por el
cuello y decir, me perteneces a mí por mi poder. Eso no es
lo que está diciendo. Lo que él está diciendo es que
la persona que ha sido convertida, la persona que el Señor ha abierto
los ojos, la persona que ha venido a Cristo, ahora puede ver la
realidad del cielo como algo tan grande, tan innumerable,
tan bendito, que dice no pararé, todo mi esfuerzo será de ahora
para adelante por el poder del Espíritu Santo en avanzar en
mi fe. Mirar hacia el cielo, mirar las promesas de Dios, captarlas
como dice Pablo, Pablo dice, yo he perdido todo y nada me
importa mientras pueda que ganara Cristo y ese debe ser el tema
de su vida, ganaré no por mi esfuerzo, Cristo me ha salvado
pero voy a poner toda mi motivación, todo mi pensar en avanzar en
mi fe, a no ser perezoso, a tener celo por las cosas de Dios a
poner a Dios como la prioridad de toda mi vida ¿Qué fácil? Nos distraemos, somos como el
insecto que mira la luz y corremos hacia la luz, a diferentes luces. Empezamos en el jubilar y en
comprar la casa y hacer esto y lo otro, y priorizamos las
cosas que no son tan importantes como nuestra entrada al cielo.
Tenemos que ser como Abraham, que dice la palabra que él estaba
buscando, una ciudad cuyo arquitecto y creador es ¿quién? Dios. Caminando como Moisés, que dice
la palabra de Dios que él no quiso los placeres del palacio,
sino que se identificó con el sufrimiento con el pueblo de
Cristo para ganar lo que venía después. Amados, el reino de Dios nunca
debe ser una preocupación secundaria para el cristiano, debe ser la
prioridad. Estamos llamados a ser diligentes
y activos en la obra de Dios. Mateo 24, 46 dice, dichoso aquel
siervo a quien cuando su Señor venga lo encuentra siendo así.
Prioritizando las cosas del Señor. Amén. Pablo, ahora va al versículo
12, nos da otro mandato acerca de nuestra vida espiritual. Dice,
gozándose en la esperanza, perseverando en el sufrimiento y dedicándose
a la oración. Los mandatos de Pablo continúan
y nos enseña que el cristianismo tiene tres aspectos especiales.
Primero, es el gozo, pero no es solamente un gozo, es un regocijo
en la esperanza, como dice el apóstol. Amados, el concepto
bíblico de esperanza no tiene nada que ver con la incertidumbre
como la tiene en el mundo. Ay, tengo esperanza que mi mamá
Que mi madre me cocine tal y tal para comer mañana No sabemos
si va a cocinar tal y tal cosa Es un deseo más que una certidumbre
Pero aquí regocijarnos en la esperanza La esperanza de que
de las promesas del Señor En el concepto de esperanza en el
Nuevo Testamento Se basa en la certeza absoluta De que las promesas
de Dios siempre son Amén Siempre se cumplen Así que la fe mira
hacia atrás, recordando lo que Dios ha hecho en el pasado, impulsándonos,
entonces mirar hacia adelante, encontrando una ancla para el
alma en las promesas futuras de Dios. Este es el fundamento
de nuestro gozo. No importa cuán doloroso sea
el presente, tenemos las promesas de Dios. El segundo aspecto del cristianismo
es la perseverancia en el sufrimiento. Pablo habla de la cualidad piadosa
de perseverar y soportar cuando las cosas se ponen difíciles.
Es como el boxeador que entra al ring y alguien le pega y se
cae, pero rehúsa quedarse en el suelo, se levanta y levanta
sus puños y otra vez le pegan y se cae y sigue levantándose
y rehúsa quedarse en el suelo. Sigue peleando, no importa cuántas
veces le peguen, no importa cuántas veces caiga, se levanta y sigue
hacia adelante porque él sabe que hay algo para que pelear.
Es como el que corre, le duelen las piernas, están hinchados
los pies, tienen sed, el cuerpo gritando, para de correr, no
que yo corro mucho, pero oigo decir. Y llega el punto donde
él dice, el cuerpo dice, ya párale, no, y él dice, no tengo que seguir,
porque la carrera no ha terminado. Esta es la perseverancia en el
sufrimiento, es considerar seguir hacia adelante, incluso
cuando el cuerpo quiere cuando la mente dice, cuando otros nos
llaman a parar. Considere la perseverancia de
Job. Leemos en Job 13, 15a. Aunque el Dios me mate, en el
que esperaré. Una canción en inglés que mi
hijo acaba de compartir conmigo. Dices, aunque me arruines, seguiré
hacia adelante contigo. De la misma manera, amados, estamos
llamados hoy a mostrar esta misma perseverancia inquebrantable,
confiando en la soberanía de Dios, incluso al enfrentar pruebas
y dificultades. Y finalmente, el tercer aspecto
que pega todo esto juntos es la dedicación a la oración. La
vida cristiana es una vida de oración, no solamente por mi
comida, no solamente cuando me levanto y me acuesto. Pero todo
el día una conversación con Dios, todo el día buscando a Dios.
Es una conversación continua entre nuestros corazones y Dios. Y amados, les someto que sin
esta conexión constante con Dios a través de la oración, el gozo
en la esperanza y la perseverancia en las tribulaciones son imposibles.
Usted no va a perseverar si no está siempre orando. Usted no
tendrá gozo en la esperanza de las promesas futuras si usted
no está continuamente orando. Va a empezar a vivir día por
día en lo que mira y no mirando las cosas como son. Y por último,
otra vez regresa el apóstol, el amor que debemos enseñar a
la familia de Dios en el versículo 13, cuando él dice contribuyendo
para las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad.
Pablo continúa enseñándonos a amar sin hipocresía, enfocándose específicamente
en suplir las necesidades de nuestros hermanos y hermanas
cristianos y demostrando hospitalidad. Es importante recordar que cuando
cuidamos a los necesitados dentro del cuerpo de Cristo, en última
instancia cuidamos de Cristo mismo. En otras palabras, amados,
amar al pueblo de Dios es amar a Dios. Amar al pueblo de Dios
es amar aquí en Dios. Podemos ver eso en el Libro de
los Hechos Viene Cristo y le dice a Saúlo, Saúlo, Saúlo ¿Por
qué me estás persiguiendo a mí? Él no dice a ellos Él dice ¿Qué? A mí, porque la vida de Cristo
está ligada con la vida de sus santos Algo increíble considerarlo
¿Verdad que sí? ¿Por qué esta pelea? ¿Por qué?
¿Por qué esta tribulación? ¿Por qué este enojo a mí? O sea,
lo puede decir, no es tú, es ellos que no los quiero. No,
no, el que pelea contra ellos. ¿Pelea contra quién? Contra mí.
Pueden verlo, amados. Es algo importante. Amar al pueblo
de Dios es amar a Dios. Mateo 25.35 Una porción de la
Escritura mal interpretada por muchos dice lo siguiente, porque
tuve hambre y ustedes me dieron de comer, tuve sed y me dieron
de beber, fui extranjero y me recibieron, y él continúa. Estaba
en la cárcel, me visitaron, estaba desnudo, me vistieron. El continúa. Vamos a mirar el contexto de
este versículo. Cristo está hablando de la separación
entre los cabros y las ovejas del Señor. A su mano izquierda
los que van a ir al infierno y a la mano derecha aquellos
que realmente le pertenecen a Él. Y Él les dice a los que van a
andar al infierno, tenía hambre, no me diste de comer, tenía sed,
no me diste que beber. tenía necesidad y le supliste
mi necesidad y ellos van a decir correctamente ¿de qué estás hablando? yo nunca te conocí en la carne
hasta este momento no te he visto en toda mi vida como usted nunca
ha visto a Cristo en su actualidad ellos dicen no he visto a Cristo
si hubiera visto a Cristo y supiera que escrito y lo hubiera visto
necesitado le hubiera suplido sus necesidades pero dice porque
no lo hicieron uno de estos chicos míos Él no está hablando de visitar
a la persona que está en la cárcel, nada más porque está en la cárcel.
Como mucha persona toma en este versículo. Él no está hablando
de suplir las necesidades de todo el mundo. No, específicamente
Él está hablando de las necesidades de quién? De los cristianos.
Pueden verlo. Es más importante, más impactante.
El cristiano como Pablo que estaba en la cárcel sufriendo por la
causa de quién? De Cristo. Me visitaste, te identificaste
conmigo. El cristiano como autínticos
que estaba en la cama muriéndose por el evangelio Estaba sufriendo
su cáncer, había un malestar que cayó de él Se estaba sirviendo
hasta el punto de la muerte dice la palabra de Dios Lo visitaste,
fuiste enfermero, enfermera, doctora, ellos lo bendeciste
Él está hablando de las necesidades cristianas cuando miramos al
cristiano sufriendo por causa de la causa de Cristo ser las
manos, los pies, el amor, el corazón de quien a Cristo a ellos
y le dice a los cabros porque me miraste sin necesidad y no
cumpliste con mis necesidades nunca te hemos visto hasta hoy
dice pero no lo hiciste a uno de estos chicos míos está hablando
del pueblo de él no lo hiciste a mí Y a otro le dirá, pues me
miraste con hambre y me diste de comer, me miraste con sed,
me diste aguas de tomar, estaba en la cárcel por la causa de
Cristo, me visitaste, me trajiste aliento. Y ellos dirán, pero
Señor, personas como usted y yo que nunca hemos visto a Cristo
con nuestros ojos hasta ese momento, ¿de qué estás hablando? Nunca
te vimos en necesidad. Ya cuando nosotros decimos cristianos
ya tu estabas en el cielo reinando de nuevo después de la crucificación
nunca te hemos visto hasta hoy y el dirá pero porque se lo hiciste
a uno de los míos me lo hiciste a que? a mi pueden verlo amada
esto debe casar no solamente un gran gozo pero un gran temor
en nuestras vidas que deber le debo a estos hermanos todo amén
todo esta verdad también se repite en otras palabras en otras partes
perdón de las de la escritura mire lo que dice Hebreos 6.10
porque Dios no es injusto ¿qué sabemos? Dios no es ¿qué? injusto
como para olvidarse de la obra de ustedes ¿cuál obra? y del
amor que han mostrado ¿cuál amor? hacia su nombre oh que bueno
ellos amaban el nombre de Cristo ¿y cómo lo demostraron? habiendo
servido y sirviendo a un a los santos. Pueden verlo, ahí está
el segundo mandamiento otra vez Dios no es injusto, Él no se
va a olvidar tu gran trabajo de amor, tu gran trabajo, tu
obra que has hecho, has amado mi nombre ¿Cómo? Serviste a los
santos amaste aquellos que yo he amado, increíble considerar
el deber que le debemos a los cristianos Primero Juan 3, 17,
18 Pero el que tiene bienes en este mundo y vea a su hermano
en necesidad y cierra su corazón contra él ¿Cómo puede morar el
amor de Dios en él? ¿Cómo es posible que pueda decir
yo soy de Cristo? Yo teniendo y usted no tiene
Esto no está hablando de un cristiano que está viviendo una manera
pecaminosa Ay hermano mira que no puedo con el pago del Cadillac
Escalade nuevo que acabo de comprar ¿Me ayudas? No vende el carro
y compra algo más que puedas vivir. No voy a pagar por un
carro que yo no puedo manejar, ¿verdad? Que no sea, no está
hablando de eso, pero si te miro, si lo mira usted sufriendo por
la causa de Cristo, solo sufriendo como hermano, y yo tengo dos
sacos de frijoles y tú no tienes ningún saco de frijol, ¿cómo
voy a cerrar mis ojos y pretender que no vi tu necesidad? Dice,
¿cómo puedo decir que el amor de Dios está en mí? Cristo ama
los suyos y si usted diría pero es que Cristo provee por los
suyos si y lo usa usted para proveer y a mi dice hijos no amemos de palabra
ni de lengua sino de que hecho y en verdad es fácil decir hermano
te amo con el corazón I love you brother pero miralo en necesidad
dice el ser como vida, mirar su necesidad como mi necesidad.
Eso es algo completamente diferente. Es saber y amar como Cristo que
nos vio en gran necesidad. Les recuerdo las palabras del
nacimiento de Cristo. Los ángeles vinieron y hablaron
con los pastores que estaban pastoreando las ovejas y vinieron
y leyeron, no teman, tengo gran noticia para ustedes. Hoy ha
nacido en la ciudad de David lo que ustedes realmente necesitan,
un Salvador, quien es Cristo Jesús. Amén. Dios nos vio de gran necesidad
y nos vio exactamente lo que necesitábamos a su Hijo, causándole
gran dolor a Él para que nosotros pudiéramos participar de la familia
de Dios. Ahora, si Dios ha salvado a algunos
o todos ustedes, ¿Cómo no los voy a amar? Si amamos a aquel
que murió por mí, tengo que amar a usted, porque él también murió
por usted. Recuérdense, no sean egoístas
en su pensar teológicamente. Dicimos tantas veces, Cristo
murió por mí. Y si yo hubiera sido el único
pecador que iba a creer, él moriría, ¿por qué? Por mí. Y estas cosas
son ciertas. Pero recuérdense que la palabra
dice que él vino a comprar una iglesia, a un pueblo. ¿Amén? A una novia. Dice la palabra
del Señor a un cuerpo cuyo es la cabeza. La palabra de Dios
habla del amor de Cristo por pecador individual, pero también
habla del amor de Cristo por el cuerpo corporativo de Cristo. Y en esto sabrá todo el mundo
que ustedes somos discípulos de Cristo, en que se amen los
unos a los otros y lo amen a él suficiente para aborrecer el
mal. Amén. Correr hacia el bueno y
tener celo por las cosas del cielo, que el Señor me lo bendiga,
oremos. Padre, te amamos, gracias por
tu palabra. Difícil. A lo mejor causa dolor. A lo mejor, padre, aún causa
un poco de confusión hoy en que si examinamos nuestra vida sabemos
que no amamos a los hermanos como debemos amarlos. Tenemos
que preguntarnos, ¿por qué no, Dios? Que miramos, Padre, que
estas no son sugerencias, sino mandatos, reglas normativas que
se tienen que cumplir si vamos a decir que somos tú y yo. Y
si hay una área en que faltamos nuestro amor hacia ti o amor
hacia uno o los otros o ambos, Padre, que hoy confesemos y que
activamente sigamos en una manera, Padre, que demostremos ese amor
genuino por cada uno de los hermanos y por Dios. Enséñanos, Padre,
a hablar, a pedir a los hermanos por qué quieren que oren por
usted, a mirar necesidades, cumplir con ellas, a orar por ellos constantemente,
que sus lágrimas sean nuestras lágrimas y sus risas sean nuestra
risa, Padre. Enséñanos, Padres, la importancia
de la familia de Dios, la que comprastes con la sangre de tu
Hijo Precioso. pedimos en el nombre de Jesús
y para tu gloria y honra. Amén.
Amando a la familia de Dios
Series La Gracia Salvador de Dios
Como miembros del cuerpo de Cristo, a cada uno se nos ha asignado un rol único para servir y edificar su iglesia. En Romanos 12:9-13, Pablo nos lleva de usar nuestros dones al corazón que los sustenta, llamándonos a servir con amor sincero, rechazar el mal y aferrarnos a lo bueno. Este sermón nos insta a amarnos unos a otros con profundo afecto fraternal, a servir con celo y a regocijarnos en la esperanza, incluso en las pruebas. Cuando caminamos con humildad, nos honramos unos a otros y nos mantenemos firmes en la oración, reflejamos el amor de Cristo y fortalecemos su iglesia como él lo dispuso. Que este mensaje los anime a servir con alegría y devoción, sabiendo que al amar al pueblo de Dios, lo amamos a él.
| Sermon ID | 330252228231179 |
| Duration | 1:02:34 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 12:9-13 |
| Language | Spanish |
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