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Reconocer que Jehová es Dios,
Él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo suyo somos y ovejas
de su pradero. Entrar por sus puertas con acción
de gracias. Por sus atrios con alabanza,
alabadle, bendecid su nombre, porque Jehová es bueno, para
siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones. Oremos, hermanos. Bendito Señor,
venimos alegres, gozosos delante de tu presencia, Señor, reconociendo
que tu oído está atento a las oraciones de todos tus hijos.
Y somos tus hijos por tu gracia, Señor, que tú nos has dado. y por la fe que nos has dado
en Tu Hijo. Y por eso en esta mañana, Señor,
podemos elevar nuestra oración estando 100% completos seguros
de que Tú nos escuchas, Señor, y que podemos entrar al trono
de Tu gracia por lo que hizo nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo
en la cruz por nosotros. Señor, En esta mañana queremos
venir a ti adorándote a través de orar, a través de los cantos,
a través de la lectura de tu santa palabra, a través, señor,
de la ofrenda que hemos apartado, señor, durante la semana. También, señor, especialmente
a través del estudio de tu santa palabra, señor. ayuda a nuestro
pastor que lo que preparó Señor, lo que tú has puesto en su corazón
para darnos en esta mañana a través de tu palabra que pueda fluir
en su mente en sus labios señor tal y como tú lo pusiste señor
a través de tu espíritu santo por medio de tu palabra señor
ayúdanos a nosotros abre nuestro corazón nuestros oídos señor
ilumínanos para entenderla y ayúdanos y danos el deseo de obedecerla
señor y aplicarla en nuestra vida porque de esa forma señor
adoramos tu santo nombre rogamos señor que todo lo que hagamos
en este lugar señor sea de tu agrado para tu honra y tu gloria,
Señor. En Cristo Jesús lo pedimos y
te damos gracias. Amén. Pueden tomar asiento, hermanos. Quiero dar la bienvenida a todos
ustedes, en especial, pero parece que había una familia que nos
visita por primera vez. Les voy a pedir que, por favor,
nos den su nombre. José. ¿Cómo? Andy García. Andy García. Andy García, bienvenido. Mucho gusto, es un bebé. Pues
bienvenido, sean bienvenido. Hoy, tiene otro niño. Pues bienvenido,
si tomen asiento. Muchas gracias, aquí estamos
para servirnos. Si no tienen boletín, el que
no tenga boletín que levante su mano y los hermanos que tienen
los boletines, ahí lo van a repartir. Y ahí en sus boletines podemos
ver los anuncios, hermanos. Todos los miércoles nos reunimos
a las 7 de la noche. Estudio bíblico, estamos estudiando,
seguimos estudiando en el libro de hechos. Todos son bienvenidos. El sábado 30 de marzo va a haber
una reunión de las hermanas, de mujeres. Pueden ponerse en
contacto con la hermana Tere, la esposa del pastor, si quieren
más información. Y el domingo 31, el otro domingo
que viene, vamos a tener un servicio especial de resurrección. Así
es de que todos están invitados y vamos a tener un almuerzo después
del servicio. Hay comida después del servicio. Así que sean todos invitados. También hay, si ven en sus boletines,
la lista de oraciones, hermanos, que hemos estado orando. Primero
es por la unidad de la iglesia, que aumente entre los miembros,
que seamos más unidos. El compromiso que tenemos con
Cristo y con la iglesia. Que no haya nada que nos divida,
hermanos, porque cómo podemos venir a tomar la santa cena y
tenemos algún problemita con algún hermano que yo no le hablo,
que no lo miro bien o que tengo algo que tengo que confesar.
Y el Señor nos dice que vayamos y confesemos y arreglamos nuestra
Nuestra relación, ¿verdad? Y pidamos al Señor que siga habiendo
esa unidad que el Señor quiere que haya. El Señor nos manda
a que nos amemos tal y como Él nos amó. Entonces, esa es parte
del amor, hermanos. Y bueno, les invito también,
agarro la oportunidad para invitarlos a la escuela dominical, porque
exactamente de eso estamos estudiando acerca de la iglesia, la iglesia
universal que está desde el principio de la primera persona que creyó
en Cristo, hasta ahorita en estos tiempos y lo último que va a
ser eso es la iglesia, todos los creyentes que Dios ha llamado,
que Dios ha justificado y que Dios ha glorificado, ya en el
pasado lo hizo pero hasta que se cumpla, todos los que formamos
la parte del cuerpo de Cristo que es la iglesia. Los invito
a la escuela dominical porque de eso estamos tratando. Haremos
también por el pastor y los diáconos, hermanos, porque de seguro los
líderes son los que son más atacados, especialmente por Satanás, por
el mundo y muchas veces en la misma iglesia no somos considerados,
no los consideramos al pastor o a los ancianos verdad, no los
consideramos como deberíamos de considerarnos y saber que
han dado sus vidas para el servicio del Señor y no es igual como
nosotros que venimos y nos congregamos y servimos de alguna forma, pero
el pastor es muy diferente hermanos. cuando se da toda su vida al
servicio del Señor y luego que reciba malos tratos. ¿Qué nos
dice en Hebreos capítulo 13, versículo 17? Que nos dice que
nos obedezcamos, que nos sujetemos a ellos, porque están velando
por nuestras armas. También por los diáconos, porque
los diáconos servimos, bueno, los sirvientes, los que son diáconos.
Yo no soy diácono, soy el tesorero, pero sirvo. Si me dicen que hay que lavar
baños, allí voy, me pongo los guantes. O si hay que levantar
las hojas, yo voy allí. Donde el Señor me ponga, allí
voy, hermanos. Gracias al Señor que Él pone,
Él es el que pone el deseo en nuestros corazones. Él dice que
pone el querer como el hacer, por su santa voluntad. Gloria
sea su nombre por eso. También oremos, hermanos, por
la salvación de nuestros familiares, amigos no creyentes, los que
conocemos, todos nosotros de seguro tenemos familiares que
no son creyentes. Mi esposa, mis hijos no son creyentes,
pero gracias al Señor que me mantiene firme. Estos 15 años
que el Señor me concedió arrepentimiento, me tiene firme nomás por Su propia,
sólo por Su gracia, hermanos, sólo por Su gracia. Pero hay
que seguir adelante orando por ellos. y viviendo delante de
ellos una vida que agrade primeramente al Señor y después que nuestra
conciencia esté limpia delante de los hombres también. Y por su salvación hay que orar
por ellos, que el Señor tenga misericordia de ellos. Hermanos,
por todos los hermanos enfermos, hay bastantes hermanos enfermos
que están pasando por ciertas condiciones físicas. Nuestra
hermana Betty, que ya tiene buen rato, pero me acaban de decir
que le pregunté a una hermana que cómo estaba, que si sabía
y me dijo que está ya en casa, entonces se le puede visitar
en casa más fácilmente o le pueden hablar hermanos, mandarle un
testito allí. Decirle que seguimos orando por ella para que el señor
la recupere. Nuestra hermana Ana Caseros,
¿cómo sigue su esposa, hermano? Está con los niños. Está con
los niños. Gloria a Dios, porque es Gloria a Dios por nuestra hermana
Ana, la esposa de nuestro hermano Jorge. Es un testimonio de cómo
el Señor la levantó y la está recuperando. Gloria a Dios, con
una condición difícil, pero gloria sea al Señor nuestro Dios. Y
nuestra hermana Rebaca Palma también, que siga, me estaba
contando en la mañana que fue a darse una ajustadita de sus
músculos y todo, de sus nervios. Qué bueno, Erna, que está bien.
A nuestra hermana Pati Muñoz también. ¿Cómo sigue, hermana
Pati? ¿Bien? ¿Mejor, verdad? ¿Está
mejorando poco a poco? Qué bueno, gloria a Dios. Nuestro hermano Gonzalo, también
hay que orar cuando nos acordemos de nuestro hermano Gonzalo, la
condición que tiene y qué bueno verlo siempre fiel, aunque a
veces anda ahí batallando para caminar, pero ahí viene. Gloria
sea al Señor por nuestro hermano Gonzalo. Y, hermanos, yo creo
que todos recibimos el texto porque nos mandó el pastor, ¿verdad?,
y si no lo recibieron por nuestro hermano Cirilo, que ha estado
delicado de la operación que le habían hecho en su cerebro. Y, hermano César, ¿usted sabe
cómo está ahorita el hermano Cirilo? Tiene mucho dolor. Pero está en casa. No, no, está
en el hospital. ¿Todavía está en el hospital?
Pero está bajo mucho dolor. Bueno, vamos a rogar al Señor
para que el Señor lo fortalezca y le sane y que pueda estar bien
pronto. También por su familia, también
hay que orar por su familia, que les dé fortaleza y todo.
Seguimos orando también por la mamá del pastor, Domitila Zamora,
que pasó por diferente situación. ¿Cómo está, pastor? Está estable,
está mejor ya en casa. Sí, ya está estable. Gracias
al Señor. Gracias al Señor que contesta las oraciones, pero
sigamos orando, hermanos. Sigamos orando por todos nuestros
hermanos que están pasando situaciones difíciles físicamente. También
por la familia obeso, fortaleza por la pérdida de su familiar,
¿verdad? Y qué bueno verlos aquí con nosotros
de nuevo, tenerlos aquí. Bienvenidos, hermanos. Por las
mujeres del Centro de Rehabilitación en Tijuana, sigamos orando por
ellos y por nuestro hermano Agustín, que está también en Tijuana.
Por la familia de nuestra hermana María Cortés, que nuestro Dios
obre en ellos, petición especial sobre su familia. Sigamos orando
por ellos, señor, para que el Señor les ayude a arreglar la
situación entre su familia, ¿verdad? Vamos a seguir orando por ellos.
Si dan vuelta sus boletines, hermanos, ahí atrás tienen toda
la lista de los misioneros que estamos ayudando, orando por
ellos y ayudándoles económicamente también, ¿verdad? En lo más que
podamos. Y ahí están en nombre de ellos,
por ejemplo, la organización de Heart Pride, los misioneros
en Argentina, Jonathan y Carolina Willoughby, misioneros en Colombia,
Fernando y Julia Jaimes, y misionero en Kapala, Uganda, Payos Mizungo,
que estuvo con nosotros hace poco, ¿verdad?, predicando. Y por nuestro misionero, también
por el hermano Agustín, que está como misionario allí en Tijuana,
Agustín y su esposa Mónica Cardetti. Sigamos orando por ellos. No es fácil el Ministerio de
los Misioneros, hermanos. Es difícil, es muy difícil, pero
también es bien hermoso ¿por qué? porque dice el Señor en
su palabra que hermosos son los pies que llevan el mensaje ¿verdad? y ellos son los que están llevando
el mensaje y también nosotros sigamos predicando el evangelio
donde quiera que andamos ahora vamos a tener una lectura hermanos
y les voy a pedir que se pongan de pie por favor y vamos a tener
la lectura que se encuentra en Isaías Isaías capítulo 9 capítulo 9 del versículo 1 al
7 y dice así la palabra de nuestro
Señor Mas no habrá siempre oscuridad para que esté ahora en angustia,
tal como la aflicción que le vino en el tiempo que le livianamente
tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí. Pues al fin llenará de gloria
el camino del mar. De aquel lado del Jordán, en
Galilea de los Gentiles, el pueblo que andaba en tiniebla vio gran
luz. Los que moraban en tierra de
sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Multiplicaste la
gente y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como
se alegran en la ciega, como se gozan cuando reparten despojo. porque tú quebraste su pesado
yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como
en el día de mediano. Porque todo calzado que lleva
el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado
en sangre, serán quemados, pasto de fuego. Porque un niño nos
es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro,
y se llamará su nombre, admirable, consejero, Dios fuerte, padre
eterno, príncipe de paz. lo dilatado de su imperio y la
paz no tendrá límite sobre el trono de David y sobre su reino
disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde
ahora y para siempre el celo de Jehová de los ejércitos hará
esto. Que Dios bendiga su palabra y
ahora le voy a pedir a a la hermana Luis que pase y vamos a adorar
a nuestro señor con estos cantos hermanos. Gracia y paz, ¿cómo puede ser
para el transgresor y ladrón sin valor? Dices que nuestro juicio es morir
por la eternidad en dolor y sin ti. Oh, qué gran misterio es
para mí, qué gran misterio es para mí, que tu gracia vino a
mí. ¡Gracia y paz, cómo puede ser
que el perfecto Rey con su sangre pagó! ¡Qué expiación tan grandiosa
tú das, que al mar del pecador puede limpiar y librar! Oh, qué gran misterio es para
mí, qué gran misterio es para mí, que tu gracia vino a mí. Gracia y paz, ¿cómo puede ser? Canción de gratitud, cantaré
sin parar. Apartado y amado por Dios, satisfecho
estoy en Jesús mi Señor. Oh, qué gran misterio es para
mí, qué gran misterio es para mí, que tu gracia vino a mí. Oh, maravilloso amor por mí,
maravilloso amor por mí, que tu gracia vino a mí. y de verdad hermanos que tremendo
es eso no que la gracia de dios nos alcanzó porque dice la palabra
de dios que por gracia soy salvos por medio de la fe y es por pura
gracia no merecemos quién de nosotros puede decir que merece
que jesucristo murió en la cruz por usted ninguno ninguno no
podemos decir eso es por amor por pura gracia es algo que nos
da sin merecerlo porque ninguno de nosotros ningún ser humano
merece que cristo haya muerto por él pero él por su amor y
su gracia lo hizo gloria sea a jesucristo nuestro señor Ven, contempla el gran misterio,
el amanecer del Rey, alabado en el cielo, se vistió de humanidad. Este mundo de tinieblas Esa luz
de vida entró Mira a Cristo hecho hombre Para darnos redención Ven, contempla el gran misterio,
el perfecto Hijo de Dios. En su vida y sufrimiento, en
pecado no cayó. Mirada del verdadero, Salvador
del hombre infiel, Cristo el firme cumplimiento de la ley,
la roca es Él. Ven, contempla el gran misterio
Cristo alzado en una cruz En lugar de pecadores Traspasado
fue Jesús Mira el precio por salvarnos Mira el plan de redención,
lleva a muchos a la gloria, oh, cuán vasto e inmenso amor. Ven, contempla el gran misterio
Dios de vida que murió Mas la tumba fue vencida Gloria al Padre,
el vivo está Oh, esperanza tan segura vida eterna nos dará. El Señor resucitado cuando venga
a reinar. El primer verso dice, alabado
en el cielo, se vistió de humanidad. Fíjense, el Todopoderoso, el
Creador del cielo y de la tierra, el Creador de nosotros, se humilló,
se hizo hombre. Esto es una humillación, hermanos
míos, tan grande, pero por amor, por amor a aquellos que iba a
salvar. Pero el Señor lo exaltó también
en gloria. Que amor mis pecados decide olvidar,
lanzados al mar no los quiere contar. El siendo omnisciente
olvida mi error, mis faltas son muchas, su gracia es mayor. Paciente me aguarda en mi desviar
Un Padre que tierno me llama al hogar Recibe al débil y vil
pecador Mis faltas son muchas, su gracia es mayor Gloria a Dios,
su gracia es mayor Sus misericordias hoy nuevas
son, mis faltas son muchas, su gracias mayor. Qué grandes riquezas Él nos otorgó
Su sangre fue el pago, Su vida entregó Pagó esa deuda y la canceló
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor Gloria a Dios, su gracia
es mayor Sus misericordias hoy nuevas
son Mis faltas son muchas, su gracia es mayor Gloria a Dios,
su gracia es mayor Sus misericordias hoy nuevas
son Mis faltas son muchas, su gracia es mayor si piensas que el señor no puede
perdonar tus pecados estás equivocado no hay pecado que el señor no
pueda borrar pero también te llama a que te arrepientas y
vengas a él y esté dispuesto a morir como él murió en la cruz Cristo no existe canción que
honra el valor de tu gloria, ni que pudiera expresar tu incomparable
belleza. Eres incomparable Cristo te amamos,
te adoramos Incomparable Cristo te amamos, te adoramos Dios No hay quien esté más allá de
la magnitud de tu gracia. ¿Cómo podremos pagar la forma
en que nos has amado? Eres incomparable Cristo te amamos,
te adoramos Incomparable Cristo te amamos, te adoramos Dios Nuestro amor, nuestro todo, eres
tú, Jesús. Nuestro todo Eres tú, Jesús Nuestro
amor Nuestro todo Eres tú, Jesús Eres incomparable Cristo
te amamos, te adoramos sin compasión Parabre Cristo te amamos, te
adoramos Dios A que le podemos comparar No
hay nada, no hay nada. Dice que los hombres se dan gloria
unos a otros y no dan gloria a Dios, pero Él es el que merece
toda la gloria y la honra. Pueden tomar asientos. que van a levantar la ofrenda,
que pasen por favor enfrente. Oremos, hermanos. Bendito Señor, como dice este
canto que acabamos de cantar, Tú eres incomparable. No hay
nada que se parezca a Ti, Señor, porque sólo Tú eres digno de
que nos caigamos delante de Ti en adoración y exaltación. Eres digno de ser adorado, Señor,
exaltado. Gracias, Señor, por este gran
privilegio que nos das de ser tus hijos y de poder venir en
este servicio y adorarte con toda nuestra mente, con todo
nuestro corazón, con todo lo que somos, Señor. Y todo lo que
tenemos Señor, sea poco, sea mucho, es Tuyo. Y Señor a través de la semana
hemos apartado nuestro corazón y nuestra mente lo que vamos
a traer este momento para ofrendar a Ti, Señor. Queremos que tú,
Señor, lo bendiga, Señor, esta ofrenda. Que tú la multipliques,
Señor. Que tú nos des sabiduría cómo,
Señor, administrarla. Y que tú des a los hermanos que
están batallando para trabajo, que tú les proveas, Señor, trabajo
y se puedan gozar juntamente con los que podemos hacerlo,
Señor. Señor, todo lo hacemos para tu gloria y tu honra. En
tu nombre, Señor, Jesús. Amén. Ahora vamos a tener la lectura
en el Nuevo Testamento y lo va a pedir nuestro hermano Juan,
que va a pasar a traerla. Se encuentra en Lucas, el capítulo
20. El Evangelio de Lucas, hermanos, capítulo 20. Lucas capítulo veinte vamos a
estar leyendo ahí del versículo uno al versículo ocho dice la palabra de Dios hermanos
ahí comenzando en el versículo uno del capítulo veinte dicen
sucedió un día que enseñando Jesús al pueblo en el templo
y anunciando el evangelio llegaron los principales sacerdotes y
los escribas con los ancianos y le hablaron diciendo dinos
con qué autoridad haces estas cosas ¿O quién es el que te ha
dado esta autoridad? Respondiendo, Jesús les dijo,
os haré yo también una pregunta, respondedme. ¿El bautismo de
Juan era del cielo o de los hombres? Entonces ellos discutían entre
sí, diciendo, si decimos del cielo, dirá, ¿por qué pues no
le creísteis? Y si decimos de los hombres,
todo el pueblo nos apedreará porque están persuadidos de que
Juan era un profeta. Y respondieron que no sabían
de dónde fuese. Entonces Jesús les dijo, yo tampoco
os diré con qué autoridad hago estas cosas. Esta es palabra
de Dios, hermanos. Hermanos, buenos días a todos.
Dios les bendiga. Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Evangelio de Marcos. Y en esta mañana vamos a estar
estudiando el capítulo 11, versículos 27, al versículo número 33. Y esa es la porción de las Escrituras
que vamos a estar meditando. El título de este mensaje es
La Autoridad de Jesús. la autoridad de Jesús. Y quiero, en primer lugar, que
vayamos al Señor en oración y después leamos la porción de las Escrituras. Padre, en esta hora en lo que
los niños se van para tener su clase, nosotros nos acercamos,
Señor, al trono de tu gracia para alcanzar tu misericordia,
para rogar, Señor, que tú, a través de tu palabra, nos hables en
esta hora y que cada uno de nosotros pueda venir a una comprensión
de lo que tu palabra dice poder entenderla y poder aplicarla
en nuestras vidas. Así que, Señor, rogamos que tú
abras nuestro entendimiento y que nos des la capacidad para poder
entender esas cosas y llevar una aplicación a cada una de
nuestras vidas y vivir de una forma en la que a ti te agrada,
Padre. Estas cosas te las rogamos en el nombre de nuestro Señor
Jesucristo. Amén. Vamos a leer hermanos entonces
Marcos capítulo 11 versículos 27 al 33. Esta porción de las
escrituras seguramente que si alguno tiene una Biblia que tiene
encabezados va a decir la autoridad de Jesús. Dice la Escritura,
Volvieron entonces a Jerusalén, y andando él por el templo, vinieron
a él los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos.
Y le dijeron, ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te
dio autoridad para hacer estas cosas? Jesús respondió. Jesús respondiendo les dijo,
os haría también una pregunta, respondedme y os diré con qué
autoridad hago estas cosas. ¿El bautismo de Juan era del
cielo o de los hombres? Respondedme. Entonces ellos discutían
entre sí diciendo, si decimos del cielo, dirá, ¿por qué pues,
no le creísteis? Y si decimos de los hombres,
Pero temían al pueblo, pues todos tenían a Juan como un verdadero
profeta. Así que respondiendo dijeron
a Jesús, no sabemos. Entonces respondiendo Jesús les
dijo, tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas. Hermanos, yo quiero comenzar
mi sermón en esta mañana haciéndoles algunas preguntas para que nosotros
juntos meditemos en ellas. Y la primera es, ¿Es Jesús verdaderamente
el Señor de tu vida? Y la palabra clave en esa frase
o en esa pregunta es Señor. ¿Se hace la voluntad del Señor
Jesús en tu vida? ¿Obedeces con gusto al Señor
Jesucristo? ¿Alguna vez te has preguntado
por qué es necesaria la obediencia para un verdadero cristiano?
Cada una de esas preguntas tiene el propósito de hacernos entender
y ver a cada uno de nosotros que el Señor Jesucristo es Señor
y por cuanto es Señor tiene autoridad sobre nuestras vidas. Él es soberano. Cada uno de nosotros debe de
someter su vida a Él. La rebelión de los hombres causa
que los hombres por naturaleza no se sometan al Señorío del
Señor Jesucristo. La única razón por la que nosotros
estamos aquí en esta mañana y tenemos deseos de llamarlo Señor y de
obedecerlo es porque Él ya ha hecho una obra de regeneración
en nosotros y se ha mostrado como Salvador y ahora le reconocemos
como Señor. La razón por la que mucha gente
se revela ante el Señor Jesucristo. La razón por la cual mucha gente
le falta sumisión al Señor Jesucristo es porque no le conocen como
Señor y no le reconocen como Salvador. Y la Biblia nos advierte
repetidas veces a través del Nuevo Testamento que una persona
le debe de reconocer como Señor y Salvador a través del arrepentimiento
y de la fe en Él De otra manera, sufrirá pena de eterna perdición. Cuando nosotros tomamos decisiones
en nuestra vida, por ejemplo, vienen las elecciones. Si usted
vota o deja de votar, bueno, si no votó, su vida no va a tener
un afecto trascendental. Es decir, usted muere y ahí terminó
todo. Quizás no va a quedar como candidato, la persona que usted
prefería, pero no le va a afectar su vida en una forma en la que
le afecte para siempre. Sin embargo, cuando una persona
no reconoce al Señor Jesucristo como Salvador y como Señor, esto
le afecta su vida presente y su vida futura y eterna de una forma
totalmente que trasciende todas las cosas. Por eso es importante
entender el tema que vamos a estudiar esta mañana. En este pasaje que
nosotros leímos, Se conecta muy cercano a lo que ha acontecido
antes y a lo que está a acontecer más adelante. El Señor Jesucristo
en el contexto ha limpiado el templo. Él echó fuera a los que
vendían animales, tiró las mejas de los cambistas, limpió el templo. Y por esa razón, los principales
líderes del pueblo de Israel, los escribas, los sacerdotes
y los ancianos, se acercan al Señor Jesucristo y le hacen la
pregunta, ¿con qué autoridad haces estas cosas? Y no solamente
eso, sino que también ahí está implicada en la pregunta, ¿con
qué autoridad enseñas? ¿Con qué autoridad sanas a los
enfermos? ¿Con qué autoridad perdonas pecados?
¿Con qué autoridad tienes poder sobre la naturaleza? ¿Con qué
autoridad haces todas estas cosas? pero más específicamente con
qué autoridad limpias el templo. El siguiente pasaje que está
en medio de este es la parábola de los labradores malvados. Un
hombre edifica una viña y luego la da a rentar y en su tiempo
manda a uno de sus siervos para cobrar los beneficios de la viña,
y los labradores matan a este hombre, después envía a otro
siervo, lo matan, después envía a otro, lo matan, y por último
envía a su hijo, y ya a mi hijo lo respetarán, y también hacen
exactamente lo mismo. Entonces, encontramos esta porción
de las escrituras en medio de dos pasajes que son sumamente
importantes para entender el contexto de ello. Y en este estudio
vamos a aprender que Jesús es el hijo soberano de Dios y tiene
poder sobre todo lo creado, visible e invisible, para que nosotros
nos sometamos y le reconozcamos como el Señor de nuestras vidas.
Si al terminar de estudiar este pasaje cada uno de nosotros no
está convencido de que Jesucristo es el Señor de su vida, sufrirá
pena de eterna perdición. Tanto así afecta la escritura,
por esa razón es de bendición entender la escritura y es de
maldición si uno rechaza lo que la palabra de Dios dice. Entonces
vamos a ver en este estudio tres encabezados y el primero de ellos
es La autoridad del Señor Jesucristo es desafiada La autoridad del
Señor Jesucristo es desafiada Vean en los versículos número
27 y 28 donde dice volvieron entonces a Jerusalén y andando
él por el templo vinieron a él los principales sacerdotes los
ancianos los escribas y los ancianos y le dijeron y esta es la pregunta
con qué autoridad haces estas cosas y quién te dio autoridad
para para hacer estas cosas noten que estaba hablando en plural
La pregunta está en plural y se refiere inmediatamente al contexto
donde el Señor Jesucristo limpia el templo, donde el Señor Jesucristo
profiere una maldición contra la higuera, que es una representación
de la maldición contra el sistema religioso de Israel. Y ahora
ellos vienen y desafían su autoridad. Y ellos tenían hasta cierto punto,
podríamos decirlo, una razón. Entendamos quienes son los que
le hacen la pregunta. El versículo 27 nos dice que
son los principales sacerdotes, los escribas y los fariseos.
Estos son un grupo de 70 ancianos que componían el Sanedrín. Eran los que gobernaban al pueblo
de Israel. Entonces, la autoridad máxima,
no solo política, sino religiosa, vienen delante del Señor y le
hacen la pregunta, ¿por qué vienes a nuestra casa, por decirlo de
esta manera, a nuestro templo y haces algo que solo nos corresponde
a los que tenemos autoridad? ¿Quién te dio autoridad para
hacer estas cosas? Jesús actuó como uno que tiene
autoridad. Vemos en el contexto, en el versículo
15, dice que echó fuera a los que vendían y compraban en el
templo. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los
que vendían palomas. Y en el versículo 16 dice que
no consentía, o sea, no quería, no los dejaba que nadie atravesase
el templo. y en el versículo número 17 dice
que les enseñaba y les enseña a tal punto que no solamente
los enseña sino que hace una pregunta del antiguo testamento
donde dice mi casa será llamada casa de oración y para todas
las naciones dice no está escrito así y él les dice a ellos más
vosotros la habéis hecho cueva de ladrones Hermanos, esta es
una acusación muy severa. Ellos son quienes separan en
los lugares públicos con ropas blancas para que la gente los
reconozca. Ellos son los que se sienten
en los primeros lugares en la sinagoga para que la gente los
toma en cuenta. Ellos son los que les gusta ser
alabados. Cuando dan su ofrenda, ellos quieren que la moneda que
ellos tiran suene en el cofre para que sepan si el ruido es
grande es porque la moneda era grande. Ellos quieren ser alabados,
quieren ser reconocidos, quieren ser venerados. Y el Señor Jesucristo
destruye totalmente ese concepto que ellos tienen de sí mismos
y Él les dice la verdad de lo que ellos son. Él dice, ustedes
son una cueva de ladrones. Ustedes son unos ladrones como
los que están en el camino a Samaria, que se esconden en las cuevas
y están listos para asaltar a las personas. Así ustedes asaltan
al pueblo de Israel y los roban. Esta es una acusación muy grave
hermanos, extremadamente grave y ellos vienen ahora en el versículo
número 27 este grupo de hombres y vienen no como amigos, la pregunta
no es amigable, la pregunta es una pregunta retórica La pregunta
tiene que ver con el hecho de que ellos quieren matarlo, ellos
se quieren deshacer de él, ellos literalmente lo odian y vienen
y le hacen esta pregunta. Ahora, es importante que al ver
la autoridad del Señor Jesucristo, aquí ellos la están cuestionando,
son los principales de Israel. Y aquí mismo en Marcos 11.27,
estos principales es importante que nosotros los identifiquemos.
Noten que se mencionan esos tres grupos que forman el Sanedrín. El primero es el Consejo de Gobierno
Judío. Son un grupo de 70 hombres. En
primer lugar, son los sacerdotes gobernantes. Son los principales
sacerdotes y entre ellos está el sumo sacerdote. En segundo
lugar, son los expertos de la ley, es decir, son los escribas.
Y en tercer lugar son los ancianos, aquellos que tenían influencia
política y se cree que había uno representante de cada una
de las tribus de Israel. Entonces usted tiene un grupo
de sacerdotes, un grupo de maestros que conocen la ley y tiene también
un grupo de representantes de cada tribu. Ellos se creían los
líderes del pueblo de Israel. Sin embargo, el Señor ya los
ha venido descubriendo, por decir esta manera. Desde el principio,
en el Evangelio aquí de Marcos, nosotros vemos que el Señor Jesucristo
enseña como quien tiene autoridad y no como los escribas. La enseñanza de Cristo es reconocida
como uno que tiene autoridad, no como los escribas que enseñaban
doctrinas de hombres. Ya hemos visto que el Señor Jesucristo
echa fuera a los demonios, sana a los enfermos, tiene poder sobre
la naturaleza y todo esto no lo hace como a él lo acusaron
que hacía todo esto en el nombre de Belzebú. En Marcos 3.22 los
expertos de la ley de Jerusalén decían que él expulsaba a los
demonios por Beelzebú. Vean ahí conmigo por favor en
el capítulo número 3 en el versículo número 22. Esta es la acusación
que previamente le han hecho. Dice, pero los escribas que habían
venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú y que por el
príncipe de los demonios echaba fuera a los demonios. Es decir
que ellos creían que la autoridad por la cual Jesús hacía todas
esas cosas era por un demonio, por Beelzebú. Esta es una acusación
muy severa. Sin embargo, nosotros sabemos
que la autoridad de Cristo no venía de Beelzebú, sino que venía
directamente de el Padre. Entonces, los líderes le hacen
esas preguntas. Ellos quieren saber quién te
dio autoridad, con qué autoridad haces estas cosas. Y en este
contexto hace referencia a todas las acciones que el Señor Jesucristo
ha venido teniendo. Desde la enseñanza, el echar
fuera demonios, el tener poder sobre la naturaleza, sobre la
enfermedad, sobre todo esto que él ha hecho. Ellos dicen con
qué autoridad haces todas estas cosas. Ellos no quieren saber
quién le dio autoridad, ellos quieren saber, ellos quieren
que él caiga en una trampa. Los rabinos están buscando evidencia
de los reclamos de la autoridad mesiánica en oposición al templo. Son estas acusaciones las que
las que traen para acusarlo más adelante. Vean el capítulo 14.
Capítulo 14 en el versículo número 58. Aquí mismo en el Evangelio
de Marcos 14 en el versículo número 58. Vean cómo corre a
través de todo esto y se da cuenta que la motivación no era conocerlo
sino acusarle. Nosotros le hemos oído decir
yo derribaré este templo hecho a mano y en tres días edificaré
otro hecho sin mano. Esta es una de las acusaciones
que le están haciendo. Ahí mismo en el capítulo 14, en el versículo
número 61. Capítulo 14, versículo 61. Mas
él callaba y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a
preguntar y le dijo, ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y el Señor no responde. En el capítulo número 15, ahora
en el versículo número 29, Y versículo número 32, dice el versículo
29 primeramente. Y los que pasaban injuriaban,
meneando la cabeza y diciendo, va, tú que derribas el templo
de Dios y en tres días lo redificas. Y ahora en el versículo número
32 nos dice lo siguiente. El Cristo Rey de Israel descienda
ahora de la cruz para que veamos y creamos también los que estaban
crucificando con él le injuriaban. Había unos que estaban siendo
crucificados con él y también ellos le injuriaban. Ambos ladrones
están injuriando al Señor Jesucristo. Esto es en contraste a todo lo
que acaba de ocurrir acá en el contexto donde el Señor Jesucristo
entra a Jerusalén donde aquel pasaje se le llama la entrada
a triunfar a Jerusalén en el capítulo 11 desde el versículo
número 1 hasta el versículo número 11 y ahí dicen ellos en el versículo
10 bendito el reino de nuestro Padre David que viene o sanan
las alturas Y el Señor entra a Jerusalén, pero esta gente
no saben en qué forma Él está entrando. Él no está entrando
como una figura política poderosa que va a derrocar a los romanos. Él está entrando como el siervo
sufriente de Dios que habría de morir por los pecados del
mundo. Entonces, aquí encontramos que esta misma gente que lo alaba,
después es la misma gente que le gritan, crucifícale, crucifícale. Entonces aquí la pregunta en
el versículo número 28 no tiene el propósito de alabarlo ni de
reconocerlo como señor sino tiene todo el propósito de ir en contra
de él. Y quizás a este momento hermanos
nosotros estamos leyendo esta porción de la escritura y decimos
en nuestro corazón que perversos, que malvados. Pero sabe que muchos
de nosotros desafiamos la autoridad de Cristo cuando no le obedecemos. Cuando leemos lo que claramente
dicen las Escrituras y vamos en nuestro caminar ignorando
lo que las Escrituras dicen y pensando como si Él no fuera a ser ofendido.
¿Qué acaso lo que el Señor Jesucristo nos manda en sus mandamientos
no debe de ser obedecido por nosotros? Entonces, si nosotros
le ignoramos, si nosotros no ponemos atención a sus palabras,
de la misma manera estamos desafiando la autoridad del Señor Jesucristo.
Y nosotros debemos de tener cuidado con estas cosas. Este acontecimiento
de haber limpiado el templo es importante porque la ley romana
castigaba fuertemente a los revoltosos y Jesucristo estaba haciendo
algo que parecía una revuelta en el templo. Y la ley judía,
en el Antiguo Testamento, en Deuteronomio 13, 1 al 5 y 18,
20, mandaba que los falsos profetas podían ser ejecutados según la
ley. Entonces, por un lado, tiene enemigos de los romanos que lo
están considerando como un revoltoso, y por otro lado, tiene a los
judíos que lo están considerando como un falso profeta que debe
de ser apedreado. El Señor Jesucristo se encuentra
en una encrucijada tremenda. Sin embargo, vean lo que dice
el versículo número 27. Volvieron entonces a Jerusalén. El Señor Jesucristo sabía lo
que le esperaba en Jerusalén. En este contexto, Él predijo
su muerte tres veces. Y en esas tres predicciones Él
dice que lo habían de ejecutar, lo habían de entregar a los gentiles,
los de su pueblo, y le habían de hacer mal. Y aún así el Señor
Jesucristo viene y entra una vez más en el templo, dice, y
andando por el templo vinieron a él los principales satanotes
y los esquivas y los fariseos. Entonces vemos aquí la autoridad
de Cristo cuestionada. Y esto, hermanos, nos lleva al
segundo encabezado que es la fuente de la autoridad de Jesús. Vean cómo Él les dice de dónde
viene su autoridad sin decírselos directamente porque ellos ya
lo sabían. Y la pregunta que Él les hace
en el versículo 30 dice, el bautismo de Juan era del cielo o de los
hombres. Pero en el versículo 29 dice,
Jesús les respondió y les dijo, os haría yo también una pregunta,
respondedme y os diré con qué autoridad hago estas cosas. Y
la pregunta que Él hace, les da la respuesta a ellos la cual
ellos ya sabían. Dice, era del cielo de los hombres,
la autoridad de Jesús era del cielo. Era del Padre quien había
dado testimonio del Señor Jesucristo dos veces en este Evangelio.
En el contexto, en el momento de su bautismo, Dios dice que
ese es su Hijo amado quien tiene complacencia. En el momento de
la transfiguración en el monte, dice que ese es su Hijo amado
a él oíd. Dios ha dado testimonio de que
la autoridad de Cristo viene del cielo, pero les pregunta
a ellos, ¿Era del cielo o de los hombres? Y luego dice, respondanme. Aquí el punto es que la autoridad
viene directamente de Dios. Vean hermanos, el versículo número
32 dice, Y si decimos de los hombres, pero temían al pueblo,
pues todos tenían a Juan como un verdadero profeta. O sea que
el pueblo sabían que Juan venía de Dios y que Jesús se venía
de Dios porque Juan anunció que Jesús era el Mesías. Pero ellos
no querían reconocer la respuesta. La autoridad de Jesús confirma,
estaba confirmada por sus milagros y sus enseñanzas. ¿Por qué? Porque él enseña como quien tiene
autoridad y no como los escribas. Jesús es el hijo de Dios Con
la máxima autoridad porque el evangelio comienza en el capítulo
1, en el versículo 1 cuando dice Evangelio de Jesucristo hijo
de Dios. Esa es la máxima autoridad. No
se puede tener una mayor que esa. Así que la pregunta aquí
del Señor Jesucristo tiene el propósito de darles, de decirles
a ellos ustedes conocen la respuesta. Sin embargo, ellos se negaban
a responder porque no querían reconocerle como señor. Y esto
nos lleva al tercer punto, en el cual vamos a pasar un poco
más de tiempo, porque el tercer punto contiene una frase que
debe de ser para cada uno de nosotros, no sé qué palabras
utilizar, aparte de una que me viene a mi mente, que aunque
no es muy propia, es espeluznante, Pero es trágica, es severa, es
digna de consideración y es las implicaciones de la autoridad
de Jesús. ¿Cuál es la implicación de que
Jesús es Señor? Vean el resto de los versículos.
Dice el versículo 33. Así que, respondiendo, dijeron
a Jesús, no sabemos Esto quiere decir que ellos jugaron al tonto.
Conocían la respuesta, pero no le quisieron responder. Esto
quiere decir, no le quisieron reconocer por quién él es. Hermanos, esto es exactamente
lo que pasa cuando se predica el evangelio de nuestro Señor
Jesucristo hoy en día. Que se le dice a la gente que
Jesús es Dios, es el Hijo de Dios. La segunda persona de la
Trinidad. que siendo eterno vino y se encarnó,
se hizo hombre y que siendo hombre era cien por ciento Dios y cien
por ciento hombre que vivió una vida perfecta que murió en la
cruz una muerte no por sí mismo sino por nosotros el justo por
los injustos para llevarnos a Dios y que ahora el Señor demanda
a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan porque viene
un día de juicio Y la gente escucha, se da cuenta, no puede negar
lo que escuchan. Y cuando se les hace el llamado
para que se arrepientan y creen, dicen no, no, pues que yo no
sé. Es que dicen que Jesucristo ni siquiera existió. Ellos no
quieren ser confrontados con la realidad de quién es Jesús.
Ellos simplemente no se quieren arrepentir, no quieren venir
a la luz. Y así estos hombres. Dice, no
sabemos. Y aquí viene la frase, la frase
que es sumamente importante. Dice, entonces, esto es el resultado
de la negación de la autoridad de Cristo. Estas son las implicaciones
de negar la autoridad de Cristo. Cuando una persona se niega a
reconocer quién Cristo es. Cuando una persona escucha el
testimonio de las escrituras quién es Jesús y se niega a responder
en arrepentimiento y fe en el Señor Jesucristo y en adoración
y en sumisión a su Señor y yo, esto es lo que ocurre. Jesús
les dice a ellos, entonces respondiendo Jesús les dijo, y escuchen esto
hermanos, Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas
cosas. Alguien podría decir, ah mira
el Señor Jesucristo se la está cobrando, le está pagando con
la misma moneda. No es así hermanos, no es así. Él está respondiendo al hecho
de que alguien alguien se alguien se niegue a someterse a la autoridad
del Señor Jesucristo. Entonces, por esa razón, vean
lo que dice. Tampoco yo os digo con qué autoridad
hago estas cosas. La peor maldición que una persona
pueda llegar a experimentar en la vida no es el COVID. No es que de presidente alguien
al quien él se opone. No es ni siquiera una enfermedad
física terrenal. Es que Dios le abandone. Es que Dios ya no trate con él
o con ella. Eso es lo peor que le puede ocurrir
a una persona, lo peor que le puede ocurrir a una nación. Si
Dios ya no trata con nosotros porque nos ha dicho una vez,
nos dice otra vez, nos habla por la palabra de Dios leída
personalmente, nos habla por la palabra de Dios predicada,
Nos habla a través de los hermanos en Cristo que nos exhortan. Nos
habla una y otra vez a través de circunstancias y problemas
de nuestra vida. Y si nosotros no respondemos
llega un tiempo en el que el Señor ya no tratará con nosotros. Él conoce ese tiempo. Él conoce
ese momento. Él conoce ese día. Y nosotros
debemos de tener cuidado porque eso es lo que las Escrituras
llaman el abandono de Dios. En el libro de Romanos, en el
capítulo número uno, se refiere a este abandono como
la ira de Dios. Vean lo que dice el versículo
18. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra
toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con
injusticia la verdad. Esta frase detienen tiene que
ver con suprimir. Contratar de hacer que algo no
sea descubierto Romanos 1.18 Y entonces dice La ira de Dios
se revela desde el cielo contra todo y en piedad y injusticia
de los hombres Que suprimen la verdad Que detienen con injusticia
la verdad Y luego dice Porque lo que de Dios se conoce les
es manifiesto Pues Dios se lo manifestó O sea que Dios mismo
se revela al hombre Porque las cosas invisibles de él, su eterno
poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del
mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas de
modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios,
no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias. Y escuche
esto. Sino que se embanecieron en sus
propios razonamientos y su necio corazón no dice se entenebreció
su necio corazón fue entenebrecido la acción ahí es pasiva en el
individuo y es Dios quien hace la acción el corazón de una persona
se entenebrece porque Dios quita la luz y cuando Dios ya no trata
con nosotros Dios quita su luz y lo único que queda del corazón
del hombre es obscuridad Y dice ahí el mismo versículo, se entenebreció
sus corazones, se unió su corazón fue entenebrecido. Profesando
ser sabios, o sea, en la oscuridad ellos profesaron sabiduría. El
versículo 23, cambiaron la gloria de Dios incorruptible en semejanza
de imagen, o sea, se hicieron dioses conforme a su imagen y
semejanza. Versículo 24, ¿Qué ocurre? Porque los hombres se apartaron
de Dios, por lo cual también Dios los entregó. Versículo 26 Por esto Dios los
entregó. Versículo 28 Como ellos no aprobaron
tener en cuenta a Dios, Dios los entregó. Esas tres menciones
de que Dios los entregó quiere decir que los abandonó en sus
propias tinieblas, los abandonó en su propio pecado, los dejó
en su propia desesperación y Dios no actuó sobre ellos o en ellos
en ninguna forma. Hermanos, esto es tremendo. Esto se llama en las escrituras
el abandono de Dios. Esto se llama en las escrituras
el que Dios ya no trate con una persona. Esto se llama en las
escrituras la apostasía del hombre. Cuando una persona apostata de
la fe ya no tiene vuelta para atrás. No hay forma en la que
se va a regresar. No se vuelve jamás. Una persona
que apostata de la fe no vuelve de regreso. Y esos hombres en
los que tenemos, que estamos estudiando en este pasaje, rechazaron
la autoridad del Señor Jesucristo. Vean ahí en el capítulo 12, en
el versículo número 12 en la parábola cómo esta parábola concluye. Dice, y procuraban prenderle
porque entendían que decía contra ellos aquella parábola porque
temían a la multitud y dejándoles se fueron. Ellos querían matar
al Señor Jesucristo porque les había dicho ahora una parábola,
una parábola que no les gustó, una parábola que les cayó muy
mal. Someterse a la autoridad del
Señor Jesucristo y seguir sus enseñanzas evita que una persona
traiga su vida Consecuencias destructivas. He aquí la importancia
de someterse, Señor Jesús. Cuando nosotros nos sometemos
a Cristo, hermanos, nos evitamos una gran cantidad de dolores. ¿No es cierto, hermanos, que
la mayoría de nuestros dolores son consecuencia de nuestras
propias decisiones? ¿Contraes a la voluntad de Dios?
¿No es así? Yo casi no conozco un dolor que no venga por eso. A veces, a veces somos atacados. Eso es cierto y sufrimos. A veces
tenemos enfermedades que no son por causa de pecado, son para
probar nuestra fe. Pero la mayoría del sufrimiento
en el ser humano es por causa del pecado. La gran mayoría de
su sufrimiento. Vean lo que dice el capítulo
8 en el versículo 34 al versículo 38 con referencia a las consecuencias
destructivas de no someterse a la autoridad del Señor Jesucristo.
Versículo número 34 al 38 Dice, llamando a la gente y a
sus discípulos les dijo, si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese
a sí mismo y tome su cruz y sígame. Porque todo el que quiere salvar
su vida, la perderá. Y todo el que pierda su vida
por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque, ¿qué aprovecha
el hombre si ganara todo el mundo y perdiera su alma? ¿O qué recompensa
dará el hombre por su alma? Porque, el que se avergonzare
de mí, y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora
el hijo del hombre se avergonzará también de él cuando venga en
la gloria de su padre con los santos ángeles esta es la catástrofe
este es el gran problema de negarse a reconocer la autoridad del
señor Jesucristo y esto es algo que nosotros como cristianos
debemos de reconocer cada día hermanos Jesucristo es señor
Al menos eso es lo que el Evangelio dice. Y los creyentes reconocemos
al Señorío de Cristo. ¿Cómo está nuestra actitud en
este momento en reconocimiento al Señor Jesucristo? La autoridad
del Señor Jesucristo aquí ha sido cuestionada, pero su fuente
de autoridad fue finalmente confirmada por Dios. ¿Saben cómo confirmó
Dios la autoridad de Cristo? Resucitándolo de entre los muertos.
Esa es la máxima confirmación del Señor Jesucristo. Y aquí
hay una lección, hermanos. Los hombres pueden decir lo que
quieran de nosotros. Aún cuando somos falsamente acusados,
falsamente observados y las conclusiones sean malas, no se preocupe por
el juicio de los hombres. Lo único que importa es el juicio
de Dios. Y Él conoce bien nuestros corazones. Las implicaciones de rechazar
a la autoridad aquí en esta porción de la escritura son severas.
Porque aquellos que voluntariamente se someten al negarse a la autoridad de
Jesucristo, ellos no experimentarán las bendiciones y la paz que
vienen a través del reino de Dios. En este momento el reino
invisible y en la eternidad, en el futuro el reino visible
y por la eternidad la presencia de Dios para los creyentes. Hay
que considerar, hermanos, a la Señoridad de Cristo nuestras
vidas en esta hora. No seamos como los principales sacerdotes,
como los maestros de la ley, como los ancianos que rechazaron
la autoridad de Jesucristo, sino que nos sometamos a su autoridad
en nuestras vidas y le sigamos de todo corazón así como Él nos
llama a seguirle. Hermano, la autoridad de Jesús
ha sido un tema destacado en el Evangelio de Marcos. y la
primera mención que se hace aquí de ello está en el capítulo número
uno, vayan al capítulo uno por favor hermanos en el capítulo
número uno en el versículo 22 y 27 dice y se admiraban de su
doctrina porque les enseñaba como quien tiene autoridad y
no como los escribas versículo 27 Y todos se asombraron de tal
manera que discutían entre sí diciendo ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta? Que con autoridad manda a uno
a los espíritus inmundos y le obedecen En los capítulos que
vienen a continuación se ve la autoridad del Señor Jesucristo
Tiene autoridad para dar vida. Tiene autoridad para perdonar
pecados. Tiene autoridad para sanar. Tiene
autoridad para echar fuera demonios. Tiene autoridad sobre la naturaleza.
Tiene autoridad sobre todas las cosas. Y esto lo demuestra a
él como el Señor. Él es el Señor. Por eso nosotros
debemos hacernos la pregunta. ¿Tiene Jesús autoridad en tu
vida? Esa es la pregunta que debemos
responder esta mañana. ¿Es Jesús el Señor de tu vida? Pregúntese a sí mismo. ¿Es Jesús
el Señor de mi vida? ¿Me estoy sometiendo a su autoridad?
Son preguntas que debemos de responder. En el contexto bíblico,
la afirmación de que Jesús es el Señor Tiene un profundo significado,
tiene una trascendental influencia. Cuando hablamos del cristianismo
reconocer a Jesús como Señor significa recibir su autoridad
absoluta sobre nuestras vidas, sobre toda la creación. Cuando
una persona confiesa que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Mesías
prometido, el Salvador del mundo, Y el Soberano del Universo está
reconociendo que Jesús es Señor. Hermanos, si nosotros aprendemos
hoy a ser más conscientes y a reconocer más al Señor Jesucristo en nuestras
vidas, seremos más felices. Porque no hay mejor gobierno
que el de Cristo sobre nuestras vidas. ¿Se confía usted mismo
para guiar su vida? No lo haga. El que quiera salvar
su vida, la perderá. Pero el que la pierda por causa
de Cristo, la ganará. Encomiende su vida a Él totalmente. ¿Cómo es posible que nosotros
decimos que hemos creído en Él para salvación, pero no queremos
someter aspectos de esta vida terrenal que son más simples
que la salvación? La salvación es imposible para el hombre.
Y hay cosas en nuestra vida que son imposibles para nosotros,
pero son posibles para el Señor. Sometámonos a Él como el Señor
de nuestra vida. Cuando se llama al Señor Jesucristo
Señor, se reconoce su divinidad, su soberanía sobre todo Se reconoce
que Jesucristo no es solamente un líder espiritual, un maestro,
un profeta, sino que es el mismo Dios encarnado que vino al mundo
para redimirnos, para mostrarnos el camino a salvación, para reconciliarnos
con Dios. Reconocer al Señor Jesucristo
como Salvador de nuestra vida implica comprometerse con Él,
obedecerlo en sus mandamientos, obedecer sus enseñanzas, Vivir
una vida de fe y de servicio a los demás en amor. Y esto es
una declaración de su misión completa al Señorío de Cristo.
Jesús dijo, si me amáis, guardad mis mandamientos. Esa es la prueba,
hermanos, de que Jesús es Señor. Mi oración para ustedes, para
mí, es que cada uno de nosotros podamos salir de aquí en esta
mañana reconociendo el Señorío de Cristo. Si usted reconoce
en esta mañana que Cristo no ha sido el Señor de su vida,
arrepiéntase y crea. Crea en el Señor Jesucristo hoy
para que reciba vida eterna. Someta su vida a Cristo. Acérquese
al Señor Jesucristo en oración, en fe, reconozcale. Arrepiéntase
y reconozcale como el único que puede darle vida eterna por fe
en su nombre. Si usted es uno que ha venido
siguiendo a Cristo y se da cuenta que en realidad le seguía la
distancia, no en una obediencia completa, ora al Señor para que
le dé fe, para vivir una vida de completa sumisión al Señor.
Ora al Señor para que rompa en usted cualquier resistencia que
se esté oponiendo al Señorío de Cristo sobre su vida. Ora
al Señor Jesucristo para que tenga misericordia de usted y
pídale que le aumente la fe. Y Él lo hará. Él es muy misericordioso,
sobre todo cuando pedimos de acuerdo a su voluntad. Así que
los invito a orar en esta hora. Padre, te damos gracias por tu
palabra. porque nos enseña que tú eres
el Señor, que tú eres el que debe de reinar sobre nuestras
vidas a través de la presencia de tu Santo Espíritu en nosotros
y tu palabra escrita que nos has dado. Señor, oramos para
que cada uno de nosotros en esta mañana pueda crecer en su amor
por ti, su sumisión a ti. Oramos, Señor, para que nuestro
reconocimiento de Ti como el Señor sea cada día mayor y verdaderamente
vivamos vidas sometidas a Tu Señorío, vidas que reflejen Tu
amor en nosotros por los demás, Tu humildad en nosotros para
servirnos en amor unos a otros, Vidas que reflejan tu señorío
sobre nosotros. Donde nos sometemos a ti y buscamos
el darte honra y gloria en todo lo que hacemos. Estas cosas te
las pedimos Padre en el nombre de Cristo Jesús. Amén. Amén. Dios les bendiga hermanos. Gloria a Dios por su palabra
de verdad expuesta a nosotros y que el Señor nos ayude a obedecerla
y a creer en Cristo quien Él es. Debemos de creer en Cristo
por lo que dice Él, quién es Él, no lo que el mundo dice de
quién es Cristo. Y su palabra nos enseña, Él es
el Señor de señores y Rey de reyes. Incomparable, y dice este
canto, es incomparable, Cristo es incomparable. Cristo no existe canción que
honre el valor de tu gloria, ni que pudiera expresar tu incomparable
belleza. Eres incomparable. Cristo te amamos, te adoramos
sin comparar. Cristo te amamos, te adoramos
Dios. No hay quien esté más allá de
la magnitud de tu gracia. ¿Cómo podremos pagar la forma
en que nos has amado? Eres incontable. Parable, Cristo te amamos, te
adoramos sin comparable, Cristo te amamos, te adoramos Dios. Nuestro amor, nuestro todo, eres
tú, Jesús. Nuestro amor, nuestro todo, eres
tú, Jesús. Nuestro amor, Nuestro todo eres tú, Jesús. Eres incomparable. Cristo te amamos, te adoramos
sin compasión. Parable Cristo te amamos, te
adoramos Dios Señores bendigos hermanos y el servicio ha terminado
La Autoridad de Jesús es Cuestionada
Series Marcos
| Sermon ID | 32524110468137 |
| Duration | 1:25:47 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 11:27-33 |
| Language | Spanish |
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