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Pues en el día de hoy yo quiero que nosotros consideremos este tema de la autenticidad del creyente. La autenticidad del creyente. Y es que existe una verdad universal con relación a todos los hombres. Es una verdad universal para toda criatura creada según el patrón de Dios. Y esta verdad es que unos han sido creados para usos viles y otros han sido creados para usos honrosos. Unos han sido creados para ser llamados sus hijos y otros están destinados para condenación. Dos caminos. dos destinos y dos finales distintos. En cuanto a nosotros, amados hermanos, a los que por su beneplácito, a los que por según su voluntad gozamos ya de esta salvación que el Señor nos ha otorgado gratuitamente, Nosotros tenemos una marca distintiva, algo que nos diferencia o nos debería diferenciar de los que aún no son salvos. ¿Alguien me puede decir cuáles son? esas marcas distintivas en el creyente que nos hace distinto a los que aún no son salvos para no llamarle impíos a todos porque Dios es el único que conoce quién de aquellos de los que están allá de aquel lugar, en el otro lado, que pasarán a ser también cristianos como nosotros, porque han sido preordenados desde antes de la fundación del mundo para ser llamados sus hijos. ¿Alguien sabe? ¿Sí, Cornelio? Un buen testimonio delante de los hombres y delante de Dios, dice Cornelio. Un momentito que estamos habilitando el... Están habilitados los micrófonos. Correcto. ¿Alguien más? Aquí. Ah, David. Sí, dice la palabra en el Evangelio de Juan. En esto conoceréis que son mis discípulos, dice Cristo, cuando os amáis los unos a los otros. Es decir, que un auténtico creyente ama a sus hermanos como Cristo amó a la iglesia. Amén. Amén. Gracias. Gracias. Así es. ¿Sí, hermano? Por ejemplo, el señor parece cristiano. El señor Misael parece cristiano porque tiene un comportamiento que es de cristiano. En el trabajo, en la sociedad donde nos movemos, damos ese ejemplo. Solamente crear, poner esto en la mesa de que ciertamente un hombre puede ser moral y no ser creyente. solamente poner esto que estamos hablando del creyente y obviamente estoy identificando que su respuesta apunta a esa persona que es creyente y que modela un buen ejemplo en el trabajo, pero una persona moral, una persona moral ante la sociedad que no es cristiana puede serlo, puede ser bondadoso, ¿verdad que sí? ¿Alguna otra marca distintiva en el creyente? Sí, amada hermana. Sí. Amén. Ese cambio de vida radical. Las cosas que amaba antes, ya no las amo. Ya tengo otro patrón. Bien, hermanos. ¿Si nadie más? ¿Sí, hermana? ¿Sí? No, estamos hablando de las marcas distintivas en el creyente. en el creyente y en ese sentido quiero pues en el día de hoy hablar de esta marca distintiva una marca distintiva que quizás puede que la pasemos por alto y quiero quiero unirme a mi armado hermano Jason cuando enfatiza dice una y otra vez miremos los detalles miremos los detalles porque en los detalles a veces hay cosas que la eléctrica chiquita esa eléctrica que nos ponen los bancos como trampa pues miren hermanos el cristiano también posee un sello posee un sello Sin este sello nadie podrá entrar al reino de los cielos. Es cuando hemos comprado algo y lo reconocemos a distancia y podemos decir eso es mío porque está marcado y yo lo conozco. El cristiano posee un sello. En Efesios, vayan a Efesios capítulo 1 versículo 13. Efesios capítulo 1 versículo 13. Si alguien me lo puede leer con el micrófono, por favor, si está habilitado. Efesios, capítulo 1, versículo 13. Sí. Sí. Ah, bueno, ya Cornelio había levantado la mano, perdón. Sí, Efesios 1, 13. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Amén. Gracias. Así es. Hemos sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Y desde la antigüedad, desde la antigüedad, nosotros podemos ver como reyes o monarcas. Príncipes y grandes oficiales tenían su sello, una marca distintiva que los caracterizaba y los distinguía uno del otro. Y este sello ciertamente era una marca que los distinguía y quien recibía un documento de ellos podía saber la procedencia del mismo y sabía si era auténtico o no. Sabía. Esto es real. Mira, tiene ese sello ahí. Un sello es una marca que asegura la originalidad y legítimo de algo en cuestión. Nosotros podemos saber cuándo una ropa es original y cuándo es una copia. Y nosotros sabemos mucho de eso. Y esa marca, es reconocible a distancia. Sin esa marca nadie podrá entrar al reino de los cielos y es por eso que en Hechos capítulo 8 se narra una historia interesante. Y no hace mucho se dio una escuela dominical por Tito quien hablaba de este tema de Hechos capítulo 8. y allí vemos a Simón quien trató de comprar ese sello del Espíritu Santo de Dios y qué fue lo que pasó allí dice Hechos capítulo 8 versículos 9 en adelante que había un hombre llamado Simón que antes ejercía la magia Antes se ejercía la magia y se hacía pasar por algún grande entre ellos, porque con su astucia los engañaba. Y él les engañaba diciéndoles, este es el gran poder de Dios. Oye, oye, qué astucia. Y les estaban atentos. Les estaban todos atentos. Pues imagínate, este es el gran poder de Dios. pero cuando creyeron a Felipe que anunciaba el evangelio dice el texto pues empezaron a bautizarse y resulta que Simón mismo se bautizó pero su bautismo no fue real no fue real y entonces cuando los apóstoles se dieron cuenta que Samaria había recibido la palabra, enviaron a Juan y a Pedro para que oraran y les impusieran las manos. ¿Y qué fue lo que pasó? Que cuando ellos oraron, también allí aparece Simón, quien dice ahora que le impongan la mano también para que él reciba este poder, versículo 18. Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo, dadme a mí también este poder para que cuando yo le imponga la mano a alguien, reciban el Espíritu Santo. Y Pedro le dijo, tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. Trató de comprar ese sello. trató de comprar, pero no, no, espérate Simón, eso no es así. Dios es uno, pero en Él hay tres personas. Él es un, Él es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Son tres personas, pero un mismo Dios. Así como el agua tiene tres estados, sólido, líquido y gaseoso, y en los tres estados sigue siendo agua, en él hay tres personas y en los tres estados él es el mismo. Por eso él es tres veces santo. En sus tres estados él es santo. El Espíritu Santo en hebreo es la palabra Ruach, soplo o viento. Y el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. Y a veces nosotros decimos, ¿pero por qué le dicen una persona? Sí, es una persona. Es una persona porque tiene características que lo distingue de los objetos y animales. el Espíritu Santo posee conocimiento y voluntad y estamos llamados nosotros, amados hermanos, a vivir bajo ese conocimiento y amparados o dispuestos a cumplir esa voluntad del Espíritu Santo, pero además de conocimiento el Espíritu Santo posee una mente con pensamientos altos, perfectos y sublimes. Es por eso que Él es, como hemos dicho, tres veces santo, porque Él es perfecto, Él es santo, Él es sublime. En Juan 15.26 es aquel a quien el Padre envió para estar con nosotros y en Juan 15 6 dice Jesús cuando venga el Consolador a quien yo os enviaré del Padre el Espíritu de verdad el cual procede del Padre él dará testimonio de mí y por eso en el en el capítulo siguiente y versículo 7 o sea estoy hablando de Juan 16 7 El Señor Jesús le dice, os conviene que yo me vaya amados hermanos, porque si no me fuera yo no le enviara ese consolador, os conviene que yo me vaya, no los dejaré huérfanos, les enviaré el Espíritu Santo La persona del Espíritu Santo tiene un propósito divino en nosotros. Él ha sido enviado para cumplir la voluntad del Padre en nosotros. Y por tanto, su obra es exaltar, glorificar y honrar a Jesús en la vida del creyente. Ese es su propósito. Ese es el propósito del Espíritu Santo. Pero en Romanos capítulo 8 hay unos principios allí que quisiera que nosotros consideráramos en esta mañana. Romanos capítulo 8. Romanos capítulo 8 y versículos 1 al 9. Leda, ¿usted lo puede leer? El micrófono, hermano Leda. Romanos 8, 1 al 9. Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne, para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu, en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Y los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios. más vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu. Y si es que el espíritu de Dios more en vosotros, y si alguno no tiene el espíritu de Cristo, no es de él. Amén. Gracias, amada hermana. Si alguno no tiene el espíritu de Cristo, no es de él. Si alguno no tiene este sello, no es de Él. Pero fíjense cómo Él inicia. Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Para los que no andan conforme a la carne. Porque ya nosotros somos una nueva criatura. Y las cosas viejas pasaron. nosotros somos un ser creado ahora a imagen de cristo que él va purificando y completando hasta su segunda venida en nosotros pero además de ese sello además de este sello que venimos hablando en hechos perdón en efesios el versículo que estamos considerando el 13 capítulo 1 y versículo 13 pero el versículo 14 da otra característica más Efesios 1 13 y 14 dice en él también vosotros habiendo oído la palabra de verdad el evangelio de vuestra salvación y habiendo creído en él fuisteis sellados con el espíritu santo de la promesa continúa versículo 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria amén esta palabra arras viene del griego a rabón que expresa un depósito o pago por adelantado es Ese famoso conocido entre los inmobiliarios es como ese 10% que se da por un apartamento. Ya ese apartamento no puede venderse. Está apartado. No puede venderse. Está apartado hasta que se dé y se complete su pago total. Las palabras, perdón, la ARRA son la garantía o el pago anticipado que se ha dado por algo, que se ha adquirido, que se ha comprado con precio. Y es una confirmación de algo que se ha dado. Y para el cristiano, esa compra es la seguridad en la herencia de la redención final que nos ha de dar nuestro Padre Celestial. Las arras son entonces la confirmación de que Dios es nuestro dueño y de que por tanto le pertenecemos. Tú tienes una marca, Madre María. Tú le perteneces a Dios. Estás marcada con el Espíritu Santo de la promesa desde el momento mismo del bautismo, desde el momento mismo en que recibiste a Jesús. Según Dalo Corintios 1, 21 y 22, 2 Corintios 1, 21 y 22. Y el que nos confirma con vosotros en Cristo y el que nos ungió es Dios, el cual también nos ha sellado y nos ha dado las arras del Espíritu Santo en nuestros corazones. Amados hermanos, estamos sellados por Cristo. Él nos ha dado sus arras como una garantía, porque Él ha dado un pago por nosotros. Este sello y estas arras son la confirmación de autenticidad, de que le pertenecemos a nuestro Padre. Y algo es auténtico cuando se mantiene en su estado puro. No es como unas personas que vendían leche en el campo donde yo vivía, que la bautizaban con agua. Y ya esa agua no estaba pura, ya esa leche no era pura, estaba más... estaba adulterada. Algo es auténtico, grábate esto, amado hermano. Algo es auténtico cuando se mantiene en su estado puro. cuando se mantiene en su estado puro. Pureza que Dios va dando a su pueblo con la llamada perseverancia de los santos, al permanecer viviendo según los principios que ahora nos rigen, según esos patrones de vida que ahora tenemos en Cristo Jesús, la palabra de Dios. Así cual agua que está contaminada pero pasa por una planta de tratamiento y ahora está apta para el consumo? Así es el cristiano. Asimismo, es el Hijo de Dios, contaminado por el pecado original, pero una vez que pasó por la planta de tratamiento de su regeneración, al nacer de nuevo, está limpio, limpio en su sangre de todos los pecados, de todos, de todos. tú eres sellado con el Espíritu Santo de la promesa pero el Espíritu no está en su forma completa Dios te da Espíritu Espíritu Santo al convertirte en una nueva criatura pero tú no estás lleno del Espíritu Santo y este principio lo vemos en Lucas capítulo 11 versículo 13 vayan allá Lucas capítulo 11 versículo 13 Lucas once trece dice la palabra de Dios allí Lucas once trece pues si vosotros siendo malos sabéis dar sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos cuánto más vuestro Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan inmediatamente nosotros nos convertimos en una nueva criatura, tenemos el Espíritu Santo, pero no de forma completa. Nosotros podemos pedir más, que seamos llenados por el Espíritu Santo y ese Espíritu Santo nos será dado, porque en la medida en que nosotros contristamos el Espíritu Santo de Dios, ese Espíritu Santo se apaga, se apaga como vamos a ver más adelante. que Dios nos ha sellado con el Espíritu Santo de la promesa es un concepto que el apóstol Pablo enfatiza una y otra vez en el Nuevo Testamento y en el Antiguo Testamento también, pero no Pablo. Este sello significa una legítima compra del Señor hacia nosotros y este sello es una confiable y segura posterior glorificación cuando el Señor se manifieste en su segunda venida, porque hemos sido sellados Y como les puse el ejemplo del apartamento, ya ese apartamento no se puede vender. Puede venir una persona con el 100% del dinero en mano y está apartado. Tú fuiste sellado con el Espíritu Santo de la promesa. Desde que naciste tú eres sellado, apartado para su segunda venida. Y nada ni nadie te puede quitar eso. Pero debes tener pendiente que ya no nos gloriamos en andar en nuestra antigua vida. Nosotros debemos de andar en una pureza que estamos llamados a alcanzar. Estamos llamados a alcanzar. Por esa causa, el apóstol Pablo enfatiza en Efesios capítulo 4, versículo 30. Efesios 4, 30. Y no contristeéis al Espíritu Santo de Dios. con el cual fuiste y sellado para el día de la redención. ¿Cómo es posible, amado hermano, que tú tienes un sello, una marca distintiva, como un objeto de pertenencia para nuestro Padre Celestial? ¿Cómo es posible que ahora tú te vas a volver a tus antiguos rudimentos, a tu antigua manera de vivir? tú estás sellado y estás reservado para Cristo y por lo tanto somos coherederos de su gracia coherederos con él ese sello amado hermano es la prueba de que somos hijos de Dios y de que somos verdaderos y auténticos somos sellados con el Espíritu Santo desde el nuevo nacimiento. Por eso Pablo enfatiza en Romanos 9, perdón, en Romanos 8, versículo 9, si alguno no tiene el Espíritu Santo, no es de él. Si alguno no tiene este espíritu, no es de él, como leía nuestra hermana Leida. Pero, ¿cómo nosotros entonces vamos a ocuparnos ahora de contristar ese espíritu santo en nosotros. ¿Cómo nosotros vamos a entristecer? ¿Cómo nosotros vamos a andar en una manera vergonzosa de vida, no dando honor a este sello, a esta marca distintiva que está en nuestras vidas? De una misma boca, no puede salir bendición y maldición, amado hermano. De un mismo pensamiento no puede salir cosas, de una misma mente no puede salir cosas buenas y cosas malas. Si hemos sido regenerados, si en verdad habéis creído, entonces debemos limpiarnos de todas aquellas cosas que nosotros andábamos antes, en nuestros delitos y pecados. Porque este sello redentor del Espíritu Santo distingue a los creyentes que son propiedad adquirida te distingue amado hermano comprado por precio y redimido por Dios para que seamos diferentes por eso Efesios 1 versículo 4 Efesios 1 4 dice según nos escogió en él antes de la fundación del mundo cuál es el propósito que se da en Efesios para que fuésemos santos y sin mancha delante de él. Es el propósito, amado hermano. Le hablé de pureza, para que fuésemos santos y sin mancha. El Espíritu Santo es una persona muy interesante en la vida del creyente porque a medida que conforme avanzan tu conocimiento, te va dando convicción de pecado y te va limpiando, te va quitando esas impurezas que tenemos, que nos brotan, porque nosotros somos de una simiente o nacimos o fuimos formados en pecado, amados hermanos. Es al nacer de nuevo que nosotros nos convertimos en nueva criatura. no podemos volver a moldearnos bajo esos principios que nosotros teníamos andando en nuestra pasada manera de vivir. Y ciertamente, en ese sentido, quiero hacer un llamado a que no nos gloriemos en nuestro pecado, sino más bien abandonemos el pecado. Si somos reprendidos por algún hermano ¿Por qué nosotros vamos a insistir en nosotros continuar en ese pecado? Si el Espíritu Santo nos ha dado esa convicción de que estás pecando, ¡abandona eso! Porque tú estás llamado, llamado a ser santo y sin mancha delante de Él. tú estás marcado, sí, amado hermano, pero tú estás llamado a ser santo y sin mancha delante de él. Y yo quiero hacer una pregunta, ¿cómo nosotros podemos saber si tenemos este sello? ¿Cómo saber si un cristiano posee este sello, está vigente? ¿Cómo saber? en primera tesalonicenses capítulo 5 versículo 19 dice no apagueis al espíritu no apagueis al espíritu el espíritu santo se apaga y es triste y penoso que después que nosotros éramos esclavos del pecado y que ahora somos libertados por la preciosa sangre de Jesús volvamos nuevamente a estar esclavizados y el Espíritu Santo se apaga, amados hermanos, según 1 Tessalonicenses 5.19 y ya hemos visto que Efesios 4.30 dice no contristéis, no lo entristescas, no lo entristescas Debemos preguntarnos si tenemos una fe viva en Jesucristo como Hijo de Dios. Debemos preguntarnos si ese sello de Dios, aunque lo recibimos al nacer de nuevo y nos convertimos en nueva criatura, está vigente en nosotros. Y eso no es algo del pasado ni del futuro, es algo del presente, tiene que ver con el aquí y ahora, con nuestro andar, con nuestro trato para con nuestros hermanos. Todas las obras y acciones en conjunto del Espíritu Santo constituyen el sello y las arras del Espíritu Santo en nuestras vidas. tus dones, tus frutos, ministerios y su llamado en ti de forma personal son evidencia del Espíritu Santo en tu vida. Son evidencia. Entonces, cuando todo nuestro ser es liberado de la servidumbre de la esclavitud, cuando nosotros abandonamos aquellos antiguos rudimentos y somos ahora libertados pasamos a gozar de esa libertad gloriosa en Cristo Jesús. Somos libres, amados hermanos, somos libres. Es interesante la unión que tiene el libro de Gálatas y Efesios. Y el libro de Gálatas en el capítulo 5 versículo uno dice, estad pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libre, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud. No estéis sujetos al yugo de la esclavitud, amados hermanos. Y por eso él sigue en el versículo dieciséis, digo, pues, andad en el espíritu y no no le demos comida a los deseos de la carne porque prontamente engordan en nosotros. Prontamente. Porque el deseo de la carne es contra el espíritu y el deseo del espíritu es contra la carne y estos se oponen entre sí. Pero si sois guiados por el espíritu no estáis bajo la ley y manifiestas son las obras de la carne. que son adulterio, no porque yo no soy un adulto. Fornicación, yo no fornico. Inmundicia, no. Lascivia, no, no. Idolatría, tampoco. Hechicería, no, no. Enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas. disenciones, herejías. ¿Nos salpican? ¿Nos salpican? Cosas semejante a estas acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Qué bueno que Primera de Juan 1.9 dice, si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para limpiarnos de nuestros pecados, limpiarnos de toda maldad. pero amado hermano debemos humillarnos debemos humillarnos para que esto sea una realidad a los que él llamó también predestinó a los que predestinó justificó y a los que justificó glorificó Porque lo que Dios está buscando en nosotros es una relación inquebrantable. Una relación inquebrantable y que sea fuerte en toda la trayectoria de nuestra vida, no sólo en el momento de la conversión. Cuando todos tenemos un vigor. Cuando todos tenemos un ánimo. Cuando estamos dispuestos a abandonar cualquier cosa. Pero ahora, ya que hemos adquirido un poco de confianza, entonces nos hemos vuelto a esos antiguos rudimentos. Es muy interesante cómo el apóstol Pablo continúa en el desarrollo de lo que viene diciendo en el texto que leímos en Romanos 8. Romanos 8, versículo 12, 16, dice el apóstol Pablo, Así que, hermanos, deudores somos. Somos deudores, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne. Porque si vivimos conforme a la carne, moriréis. Mas si por el espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Si por el espíritu Si por el Espíritu Santo hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción. Yo te he hecho mi hijo y por eso te marqué. tú recibiste ese espíritu por el cual clamamos Abba Padre el espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios el espíritu santo en ti da testimonio en ti de que tú y yo somos hijos de Dios entonces amados hermanos debemos de considerar esto con mucha atención porque esto es muy peligroso es muy cuidadoso. Nosotros no podemos volver a vivir conforme a los patrones de vida que hemos tenido en nuestra vida antigua. Y ya que hemos sido alcanzado por esa certera flecha de la salvación, porque el llamamiento es eficaz, ya que hemos sido alcanzado por esa certera flecha de la salvación, ¿Vamos otra vez a estar sujetos a esclavitud cuando hemos sido libertados del pecado? Una de las cosas que el Espíritu Santo realiza en el hombre es que seamos sensibles. Y este tema lo tratábamos anoche, a pesar de que no Cuando hablaba nuestro hermano José Manuel, no lo apuntaba al sentido del Espíritu Santo. Pero una de las cosas que el Espíritu Santo realiza en el hombre es que seamos sensibles. El Espíritu Santo quiere que nosotros nos gocemos con los que lloran. Perdón, nos gocemos con el que se goza y lloremos con el que llora. Eclesiastes dice, mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete. Pero si nosotros apagamos el Espíritu Santo de Dios, esos frutos del Espíritu Santo no van a estar hábiles. Ese amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, templanza, no estarán vigentes en ti y en mí y no van a dar fruto. Si nosotros contristamos el Espíritu Santo de Dios, no va a estar funcionando y brotando como fuente, como ríos de agua viva en nosotros. El orgullo es una herramienta muy útil en las manos del diablo. El orgullo hace que nosotros no reconozcamos nuestros pecados. Que nosotros digamos, no, yo estoy bien, yo no tengo pecado, yo no tengo que hacer esto, yo no tengo que hacer aquello. Y eso es del diablo. Y qué bueno que el Señor nos da convicción de pecado. Qué bueno. Qué bueno que Él nos preserva para estar con él, para morar con él por la eternidad. Qué bueno que él nos purifica, qué bueno que él completa su obra en nosotros hasta que él se manifieste en su segunda venida, porque lo que empezó en vosotros lo completará hasta que él venga nuevamente. Segunda Timoteo, capítulo dos, versículo diecinueve y veintitrés. Segunda Timoteo, capítulo dos, diecinueve y veintitrés. Pero el fundamento de Dios está firme teniendo este sello. Conoce el Señor a los que son suyos y apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. pero en una casa grande no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos son para usos honrosos y otros para usos viles. Así que si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra. Si alguno se limpia de estas cosas, si alguno. ¿Quieres tú limpiarte, amado hermano? ¿Deseas limpiarte de esas cosas? Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Dios. Ya hemos visto cómo el apóstol Pablo enfatiza esos frutos de la carne. Y es verdad que algunos no nos dan, no nos pegan. Algunos no son para nosotros. Tal vez para mí no algunos, otros sí. Tal vez para ti no algunos, otros sí. Alguno te debe de pegar. Y en ese sentido, apártese de iniquidad. Todo aquel que invoca el nombre de Cristo es lo que Dios te dice hoy en su santa palabra. Si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra. Y nosotros nos disponemos a realizar una buena labor en la iglesia. pero debemos estar hábiles debemos estar debemos ser santos debemos de purificarnos para nosotros poder cumplir esa obra de manera eficaz continúa el apóstol Pablo aconsejando a timoteo huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia la fe el amor y la paz con los de con los que de corazón limpio invocan al señor pero desecha rechaza las cuestiones necias e insensatas sabiendo que engendran contiendas. Sí, amado hermano, esas cuestiones insensatas que engendran contiendas no son buenas para ti y para mí, para nadie. Porque apagan el Espíritu Santo en nosotros. Porque entristecen el Espíritu Santo en nosotros. y los frutos de ese Espíritu Santo que hemos estado llamados a dar como hijos de Dios, a dar fruto abundante, esos frutos no van a estar fluyendo entre nosotros, van a estar limitados. Amados hermanos, esto es serio y quiero hacer un llamado a ti mi amado hermano el miércoles pasado yo decía que conforme avanzan los días uno va amando más a los hermanos y es verdad que el pecado hace muchas cosas y destruye pero cuando tú recibes esa convicción de pecado Y tú miras a la hermana ahora con ese sentido de igualdad, porque todos somos iguales ante Dios. No importa que sea yo quien esté dando la escuela dominical en el día de hoy, yo solamente estoy siendo un instrumento en cuanto a esa elección de Dios para ti y para mí. Tú y yo tenemos el mismo nivel. No hay nada en mí por lo cual yo deba gloriarme. Por lo tanto, en ninguna manera te debo de mirar como superior a mí. No. En ninguna manera. Al contrario. Al contrario. El Espíritu Santo me da convicción de pecado y entonces empiezo a amar de una forma que no amaba a mis hermanos al principio. Sí, eso es así. Eso es así. Nosotros habíamos estado en Hechos capítulo 8. Vuelvan otra vez a Hechos capítulo 7 ahora y versículo 51. Hechos capítulo siete, versículo cincuenta y uno. Dice la palabra allí, duros de servicio e incircuncisos de corazón y de oído. Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo como vuestros padres, así también vosotros. ¿Estamos resistiendo al Espíritu Santo con el cual fuisteis sellado? ¿Estás diciéndole al Espíritu Santo que no, que no venga a fluir en ti? ¿Que no venga a manifestarse en ti? ¿Que no venga a producir esos frutos en ti? ¿Lo estás resistiendo como nuestros padres? Dios no dará por inocente al culpable. Y debemos arrepentirnos de nuestros pecados. Y el que esté firme, mire que no caiga. El que esté firme, mire que no caiga. Si estás firme, si esta palabra que ha traído el Espíritu Santo en este día no son para ti, si en ninguna de ellas te salpican, como a mí, en el caso que me salpicaron, amado hermano arrepintamos, arrepintamos porque esto es serio, tus dones se apartan de ti, cuando el Espíritu Santo tu los resistes, los frutos de tu Espíritu, del Espíritu Santo perdón, no van a estar hábiles en ti, Y es por eso que el principio de Lucas 11, 13, nosotros podemos pedir para ser llenados. Oh, Señor, haz que tu santo espíritu llene mi vida. Convénceme de pecado, de juicio y de justicia. Hazme una mejor persona. Concédeme yo poder ser limpio. Concédeme yo poder andar e invocar tu santo nombre de una manera pura, que no esté contaminada por el pecado. Y es interesante que en el Salmo 51, en el Salmo 51, vayan allá, Salmo 51, el salmista David, luego de haberse llegado a Jezabel por su pecado, Vamos a ver cuál fue el principio que él dijo allí. Salmo 51 y versículo 11. Desde el versículo 1, él venía clamando al Señor, ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia, conforme a la multitud de tus piedades, bórrame, bórrame mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado está siempre delante de ti contra ti contra ti he hecho pecado y contra ti contra ti solo he hecho pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos versículo 11 No me eches delante de ti y no quites de mí tu santo espíritu no me eches delante de ti y no quites de mí tu santo espíritu. Alá y el Señor con estas palabras nos ayuden a nosotros estar conscientes de que nosotros estamos llamados a ser sensibles. Esa es la obra del Espíritu Santo, ser sensibles. ¿Sensible de qué? Sensible del dolor de mi hermana. Sensible de la aflicción de mi hermano. Que yo pueda estar triste porque mi hermana está triste. Que yo pueda ayudar a mi hermano porque mi hermano tiene una necesidad. Que no hay ningún tapujo. Que no hay ningún impedimento. porque los frutos del Espíritu están todos hábiles. Nuestros primeros cristianos hermanos, ellos vendían sus ropas, ellos hacían de todo porque no había ninguna congoja entre ellos. Nosotros estamos llamados a ser así, amado hermano. Estamos llamados a vivir con ese ambiente que vivieron nuestros hermanos. ¿Por qué? Volver a nuestros antiguos rudimentos. ¿Por qué? Oh, gálatas insensatos, ¿quién os fascinó ¿Quién os fascinó para no obedecer la verdad? En otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses. Mas ahora, conociendo a Dios, o mejor dicho, siendo conocidos por Él, ¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos a los cuales os queréis volver a esclavizar? Me temo de vosotros que haya trabajado en vano con vosotros. ¿Dónde pues está esa satisfacción que experimentabais al principio? vuelve otra vez a esa misma satisfacción. ¿Por qué los celos? ¿Por qué las contiendas? ¿Por qué las disputas? ¿Por qué? ¿Vas a dejar que eso se enseñore de nosotros? ¿Vamos a dejar eso? ¿Vas a dejar que eso se enseñore de ti y que de manera completa te autocontrole? los bracer hacen que yo me me trabe hermano pero gloria a dios amados hermanos deseo que el señor en este día te de convicción de pecado a mí me la dio espero que el señor manifieste todos los frutos del Espíritu Santo en ti y en mí. ¿Recibiréis poder cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo? Claro que sí, nosotros tenemos poder. Tenemos poder. Segunda Timoteo capítulo 1, versículo 7. No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Dominio propio. ¿Cómo tú vas a dejar que algo insignificante dirija tu vida? Él no nos ha dado espíritu de cobardía. El espíritu que nos ha sido dado es de poder, de amor y de dominio propio. Tenemos que tener ese dominio propio. Ese dominio propio que pueda decir, yo hasta aquí llegué con esa vida antigua que yo tenía, con ese pecado que yo cometía, con aquella antigua o pasada manera de vivir. No nos hagamos vanagloriosos irritándonos unos a otros, sino más bien amémonos unos a otros con entrañable amor. Este es el primer mandamiento. Pudiéramos decir que en esto se cumple, así como lo dice la palabra, la ley perfecta de Dios. Amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. tu prójimo como a ti mismo. ¿Alguien tiene alguna pregunta? Ustedes están muy callados hoy, yo no sé. Yo estoy asustado. Yo estoy asustado, mi hermano Jason. ¿Señor? Sí. Usted comenzó su exposición hablando de la diferencia que podemos advertir entre una cosa que es legítima y una que es falsa. Así es. En el día de ayer dieron un reportaje en el programa de Nuria Piera donde hablaban de la iglesia aquella de Estados Unidos donde la luz del mundo donde el supuesto apóstol Es un enviado de Dios. Sin embargo, personas dieron testimonio de cómo él había sido, cómo habían sido violadas, niñas, embarazadas y toda una serie de cosas. Y él se declaró culpable. A pesar de eso, millones de personas en el mundo lo siguen. Lo siguen. Ella entrevistó a un representante de ello aquí, porque ellos tienen una iglesia aquí. y le preguntó ¿y qué usted dice de eso? ¿Usted lo cree? Dice no, yo no creo eso. Es decir, que haya una diferencia entre lo que es una iglesia falsa que, como yo decía al principio, no da un buen testimonio ante Dios ni de los hombres. Una iglesia falsa y podemos reconocerla claramente. Gracias mi hermano por su participación, su aporte. ¿Alguien más? Señor y Dios y Padre nuestro nosotros queremos pedir que tu santo espíritu nos convenza de pecado ayúdanos Señor a nosotros limpiarnos de todas aquellas cosas que no glorifican tu santo y gracias señor por tú sellarnos con tu santo espíritu pero padre ayúdanos a nosotros poder vencer y cambiar todas aquellas cosas que no exaltan tu nombre tu santo nombre bendícenos señor gracias te damos por este tiempo ayúdanos señor ahora nosotros poder ser hacedores de tu palabra y no tan solamente oidores olvidadizos Oh Padre bendícenos en este día, en este tu día santo, dándonos una doble porción de tu santo espíritu. Te lo imploramos por lo mérito de Cristo Jesús. Amén.
La autenticidad del creyente
La autenticidad del creyente
Sermon ID | 292344261796 |
Duration | 59:16 |
Date | |
Category | Sunday Service |
Language | Spanish |
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