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Isaías capítulo cuarenta y tres.
¡Isaías cuarenta y tres! Estamos aún entre las doctrinas
de gran ánimo para el pueblo de Dios, en esta segunda mitad
del capítulo. En la primera mitad, Dios expresaba
Su amor intenso por Su pueblo, diciendo, Mío eres Tú. Y ahora, a ayudarles a entender
Su pasado, Su futuro, y su propósito en el mundo. Versículo catorce,
Así dice Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel, por vosotros
envié a Babilonia, e hice descender como fugitivos a todos ellos,
a los caldeos en las naves de que se gloriaban. Cuando empieza
diciendo, Así dice Jehová, es para recordar que Esto no es
simplemente la opinión del profeta. No son palabras de Dios para
Su pueblo, primeramente, en la época de Isaías, y también para
todos los hermanos en toda la historia del mundo. Así dice
Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel, Por vosotros
envié a Babilonia, e hice descender como fugitivos a todos ellos,
aun a los caldeos en las naves de que se gloriaban." El santo
de Israel es el nombre favorito de Isaías para su Dios, porque
en el capítulo seis el profeta vio una visión de Dios, En toda
su santidad y los ángeles clamaban, ¡santo, santo, santo! Como Arsenio
dijo abriendo el Cedicio, el pueblo aún no ha sido atacado
por Babilonia. Esto será en el futuro. Pero
aún ahora Dios anuncia la caída de Babilonia. No solamente porque
Dios sabe el futuro, sino porque Dios está controlando, predestinando
el futuro. Los poderosos de Babilonia iban
a descender como fugitivos en sus naves, como esclavos, para
estar vendidos a otras naciones. Y los fieles entre los judíos
iban a entender todo esto siglos antes. 15. Yo, Jehová, santo vuestro, creador
de Israel, vuestro Rey, Para algunos débiles, pensar de Jehová
como rey pudiera ser un poco ridículo. El reino estaba arruinado,
el templo iba a estar destruido, el pueblo sería dominado por
otros. Pero el reino de Dios estaba
intacto, como en nuestros tiempos de una cristiandad débil. Cuando
dice vuestro Creador, como pueblo, Esto implica dos cosas. Primero, el nombre de Dios estaba
conectado con su pueblo, y por esto el pueblo no pudo simplemente
desaparecerse, ni tampoco estar esparcido para siempre. ¡Por
la gloria de Dios todo esto tenía que llegar a su buen fin! Segundo,
como el creador del pueblo, Dios tenía el derecho de establecer
sus normas y su moralidad. Así dice Jehová, el que abre
camino en el mar y senda en las aguas impetuosas. Los que conocen
su Biblia ya saben de qué está hablando esto. Ahora estamos
recordando algo de la historia del pasado. Dios abrió en el mar, el Mar
Rojo, cuando el pueblo salió de Egipto siglos atrás. El mismo
Dios que respondía con gran poder en el pasado, pudo hacer el mismo
en el futuro. Esto es el punto. Los judíos
eran ya pueblo antiguo. Ir a Babilonia y después de escapar,
¿no sería la primera vez? Ya tenían experiencia de esto
en Egipto siglos antes. 17. El que saca carro y caballo
ejército y fuerza caen juntamente para no levantarse, ceñecen como
bábilo, quedan apagados. Esa es una expresión de la soberanía
completa de Dios. Faraón y sus soldados no solamente
salieron al Mar Rojo por su albedrío libre, no, todo estaba bajo el
control y del plan de Dios, el orden de Dios. Como vimos antes,
Dios estaba dispuesto a sacrificar otros pueblos para el Suyo. Y algo semejante va a pasar saliendo
de Babilonia. 18. NO OS ACORDÉIS DE LAS COSAS
PASADAS, NI TRAGÁIS A MEMORIA LAS COSAS ANTIGUAS. Hermanos,
esto es realmente el corazón del mensaje de hoy. Es un poco
sutil, Hay que prestar atención, el profeta recuerda a todos de
la salida de Egipto, el éxodo, pero después dice, no, no acordes
de esto. ¿Pero por qué? Es que la salida
de Egipto era algo sumamente glorioso, con todas las plagas,
con el Mar Rojo abriendo, pero algo más glorioso aún iba a pasar
en el futuro. Este segundo éxodo sería, de
alguna manera, más gloriosa. ¿Pero cómo? Millones salieron
de Egipto, y solamente unos cincuenta mil iban a salir de Babilonia,
o de Persa. Y después, en el tiempo de Esdras,
en Nehemias, iban a tener muchas luchas. ¿Cómo es posible que
el éxodo segundo sería más glorioso? 19. ¡He aquí yo hago cosa nueva! ¡Pronto saldrá a luz! ¿No la
conoceréis? Era peligroso no conocer esto. ¡Otra vez abriré camino en el
desierto y ríos en la soledad! El éxodo segundo iba a llevar
todos al nuevo pacto. Y no deberían de siempre identificarse
con Moisés y el pacto primero. Por eso dice, no os acordéis
siempre esto. Muchos no aprendieron esto. Y
cuando Cristo vino, estos estaban aún identificándose con Moisés
y el pacto antiguo. Todo esto era muy claro cuando
Cristo sanó un ciego en el 9 de Juan, Juan 9, 25. Entonces, Él,
el ciego, respondiendo dijo, Si es pecador no lo sé, una cosa
sé que, habiendo yo sido ciego, ahora veo." Le volvieron a decir,
¿qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? Él les
respondió, ya os lo he dicho, y no habéis querido oír. ¿Por
qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros
sus discípulos? y le injuriaron diciendo, tú
eres su disciplo, pero nosotros, discípulos de Moisés somos. Anclados en el pasado, los que
esperaban este nuevo pacto estaban dispuestos a recibir a Cristo,
estaban anticipando su llegada, pero los que se identificaban
con el primer éxodo estaban siempre identificándose con Moisés para
su ruina total. En el primer pacto, su éxodo
era de una esclavitud física. En el segundo pacto, de una esclavitud
espiritual. Hasta Jeremías hablaba de un
nuevo pacto. Se hablan de esto en hebreos. Pero Ezequiel habló de cómo esto
iba a afectar el corazón de uno. Ezequiel 36, 25, cuando Nicodemus
no entendió lo que Cristo estaba diciendo, Era como que jamás
aprendió nada de Ezequiel 36. Esparciré sobre vosotros agua
limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias, y
de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré
espíritu nuevo dentro de vosotros, y quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra. y os daré un corazón de carne,
y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en
mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por
obra." Esto pasó con la llegada de Cristo, y el derramamiento
del Espíritu Santo sobre nosotros. las fierras del campo me honrarán,
los chacales, los pollos de la vetruz, porque daré aguas en
el desierto, ríos en la soledad, para que bebe mi pueblo mi escogido."
Ahora, el profeta estaba regresando un poco a la poesía, pero, hermanos,
hay muchos lugares en la Biblia en que los animales parecen como
que honran a Dios. Cuando Dios instruía a Job sobre
la creación, hablaba de su providencia y cómo cuidaba de los animales. En Job 38-39 dice, Dios preguntando
a Job, ¿Casarás tú la presa para el león? Como Dios estaba diciendo,
yo sí. ¿Saciarás el hambre de los leoncillos
cuando están echados en las cuevas o están en sus guaridas para
acechar? ¿Quién prepara al cuevo su alimento
cuando sus polluelos claman a Dios? Dios está diciendo, yo, cada
día. Y andan errantes por falta de comida, y los animales saben
algo, de alguna manera, de que están cuidados por Dios. como
que tenían su lugar en el arca de Noé. Esto también está en
los Salmos y en otros lugares, Salmos 147, 9, dice, Él da a
la bestia su mantenimiento y a los hijos de los cuervos que claman.
Para Dios los animales son importantes. pero los hombres redimidos mucho
más importantes. Cristo dijo en Mateo 10, 29,
¿no se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo esto,
ni uno de ellos cae a tierra sin nuestro Padre, como que Él
está cuidando de ellos. Pues aún vuestros cabellos están
todos contados. Así que no temáis, más valéis
vosotros que muchos pajarillos. animales importantes, hombres
redimidos mucho más importantes. Ese es realmente el punto del
texto. Los chacales, los pollos de avestruz serían felices por
el agua en el desierto, pero el pueblo redimido sería más
importante. Eso fue confirmado cuando Cristo
echó una legión de demonios a un hombre y se entraron en los cerdos,
matando a dos mil. Muchos piden, ¿por qué eso? ¿Por
qué tantos cerdos? Un hombre redimido en Cristo,
aún uno que antes vivía como animal, poseído por demonios,
legión de demonios, una vez redimido vale más de dos mil cerdos. Dios sacrificaba naciones para
Israel, dijo en la primera mitad de este capítulo, y sacrificaba
una gran cantidad de cerdos, rescatando un endemoniado. 21. Este pueblo he creado para mí. Mis alabanzas
publicará. Hermanos, esto es nuestro propósito,
gran parte del mensaje de hoy. Estamos redimidos, salvados,
no solamente para escapar de problemas graves de la vida,
de una vida de pecado, sino que estamos salvados para algo, para
alabar la gloria de su gracia. Hay muchos que vienen a Dios
buscando ayuda, si sus vidas ya están insoportables, quieren
estar salvados de algo, tienen problemas de salud, problemas
de economía, pero los que están realmente salvados están salvados
para algo. Van a glorificar a Dios, van
a servir el reino de Cristo, van a alabar la gloria de su
gracia. Bueno, ahora el tema va a cambiar
un poco. llegando al fin del capítulo.
Dios va a registrar unas quejas, justificando Su decisión drástica
de mandar Su pueblo otra vez a la esclavitud. 22. Y no me invocaste a mí, oh Jacob,
sino que de mí te cansaste, oh Israel. el pueblo estaba aburrido
del servicio de su Dios. Hermano, hermana, ¿alguna vez
has sentido, pasando los años, has sentido aburrido con tu Dios? Es mucho venir cada semana a
la iglesia. Para algunos es más de una vez
de la semana. Los hermanos vienen sirviendo,
orando, limpiando, ensayando. ¿Ha convertido todo esto en una
carga, una gran carga para ti? 22. Y no me invocaste a mí, oh
Jacob, sino que de mí te cansaste, oh Israel. Ya ni querían orar, o si oraban
era solamente una rutina. su corazón, su mente estaba en
otro lugar, y Dios sentía todo esto. ¿Cómo está ahora contigo,
hermano o hermana joven? ¿Aún tienes un amor por tu Dios,
un entusiasmo por Su servicio? Si no es así, quiero orar por
ti terminando el servicio, porque cuando esto pasa con uno estás
en un estado de peligro. 23. No me trajiste a mí los animales
de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios. No te hice servir con ofrenda,
ni te hice fatigar con incienso. Algunos ya no estaban ofreciendo
nada, otros ofrecieron pero era para ellos una carga, una carga
pesada. A lo mejor San Pablo estaba pensando
en esto cuando declaraba en 2 Corintios 9, 7. Cada uno de, como propuse en
su corazón, no con tristeza, no por necesidad, porque Dios
ama a dador alegre. Este pueblo en el tiempo de Isaías
o no daban nada, o si daban era con un corazón triste, como que
toda era una gran carga. 24. No compraste para mí caña
aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios,
sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados. Me fatigaste
con tus maldades. En estos dos últimos dos versos
dice que no era para mí. Si estaban dando algo, era para
costumbre o para mantener su reputación delante del pueblo.
Pero Dios dice claramente, no era para mí. Es como hijos que
vienen a la iglesia solamente para complacer a sus padres.
o una persona casada que tiene que participar, tener una participación
mínima solamente para agradar a su pareja y mantener la paz
en la casa. A tales personas Dios puede decir,
sí, vienes a mi casa a veces, pero no es para mí. Otra vez,
24. No compraste para mí caña aromática,
por dinero, ni me saciaste con grosuras de tus sacrificios,
sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste
con tus maldades." En vez de servir a Dios con corazón alegre,
lo que ofrecieron a Dios era la carga de sus pecados, sus
maldades. Esto sería como un joven que,
en vez de servir a Dios con alegría y en santidad, vivía faltando
en lo respeto a sus padres. Y la queja de Dios sería, me
fatigaste con tus maldades, estás cargándome con tus pecados. O un hombre que estaba muy activo
en la iglesia, pero su corazón realmente está, antes que nada,
en su dinero, en su trabajo. y venir al servicio de Dios es
solamente una carga. Dios puede decir a ti, hermano,
me fatigaste con tus maldades. Una hermana regular en su asistencia,
pero más activa en la chismosería, Dios pudiera quejarse diciendo,
me fatigaste con tus maldades. me da la carga de tus pecados. Pero hermano, ahora viene la
gran sorpresa de este capítulo. El pueblo no estaba sirviendo
a Dios con corazón alegre, sino que estaba poniendo sobre Dios
la carga pesada de sus pecados, y el milagro de milagros, Dios
dice, aceptaré la carga. 25. YO, YO SOY EL QUE BORRO TUS REBELIONES
POR AMOR DE MÍ MISMO, Y NO ME ACORDARÉ DE TUS PECADOS. En medio de sus quejas, Dios
anuncia su perdón de pecados. Tu hermano, hermana joven has
cargado a Dios con tus maldades y Cristo dice acepté la carga
la llevaba llevando la cruz lo llevaba llevando la corona de
espinas por esto hermanos vivimos alabando la gloria de su gracia
y es pura gracia porque no hicimos nada para merecer ese gran amor
y esa gran consideración y el profeta quiere comprobar todo
esto antes de continuar. 25. Yo, yo soy el que borro tus
rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Dios te salvó por Su gracia,
no por nada bueno que vio en ti, hermano o hermana, sino que
Dios te salvó para Su propia gloria. Efesios 1.4, según nos
escogió en él antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos
y sin mancha delante de él en amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo según
el puro afecto de su voluntad y ahora viene para la alabanza
de la gloria de su gracia. con la cual nos hizo acepto en
el Amado. Por esto, hermano, hermana, estabas
salvada, redimida en la sangre de Cristo, para la alabanza de
la gloria de Su gracia. Estabas tal vez salvado de algo,
pero también estás salvando a algo, para algo, a la alabanza, al
servicio gozoso de tu Señor. Esto es el propósito de la iglesia. La iglesia existe para la alabanza
de la gloria de su gracia. Una vez más, veinticinco, yo,
yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me
acordaré de tus pecados. En fin, estamos redimidos no
por nada bueno en nosotros, sino que Dios hizo todo esto para
glorificar a Sí mismo, para honrar a Su Hijo. En cuanto a nosotros
éramos sucios, Romanos 3, 23, por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios. Ninguna persona aquí merecía
la salvación de Cristo. Romanos 5, 6, porque Cristo cuando
éramos débiles a Su tiempo murió por los impíos. Ciertamente apenas
morirá alguno por un justo, con todo pudiera ser que alguno osara
morir por el bueno, mas Dios muestra Su amor para con nosotros,
en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros. pues mucho
más estando ya justificados en Su sangre por Él seremos salvos
de Su ira, porque si siendo enemigos, enemigos de Dios, si siendo enemigos
fuimos reconciliados con Dios por la muerte de Su Hijo, mucho
más estando reconciliados seremos salvos por Su vida. Éramos impíos,
éramos los enemigos de Dios, y si no estás de acuerdo con
estas conclusiones, Dios te dará una oportunidad de justificarte. 26. ¡Hazme recordar, entremos
en juicio juntamente! ¡Habla tú para justificarte!
Tal vez haya alguien aquí que quiera decirme, yo no soy un
pío, yo no soy un enemigo de Dios. ¿Qué vas a decir? Pero yo me creí, y estoy justificado
por la fe. ¿Es cierto? ¿Estamos justificados
por la fe? Romano 5, 1. Justificados, pues,
por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo. ¿Pero cómo conseguiste esa fe? Hasta tu fe era don de Dios. Efesios 2, 8. Porque por gracia
sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros. pues es
don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe, porque somos
hechuras Suya, creados en Cristo Jesús, para buenas obras, las
cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Tú estabas muerto en tus pecados. También en Efesios 2, 1, Y Él
os dio vida a vosotros cuando estabais muertos. en vuestros
delitos y pecados, en los cuales anduviste en otro tiempo, siguiendo
la corriente de este mundo conforme al príncipe de la potestad del
aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.
¿Quieres otra oportunidad de defender tu propia justicia?
26. Hazme recordar Entremos en juicio juntamente. Habla tú para
justificarte. Tal vez otra persona pudiera
decir, pero yo me arrepentí de mis pecados, y por eso Dios tenía
que redimirme. ¡Gloria a Dios, que has arrepentido,
hermano! Pero hasta tu arrepentimiento
es un don de Dios. Por esto voy a sacar tres testigos,
segundo de Timoteo dos veinticuatro, porque el siebo del Señor no
debe de ser contencioso, sino amable para con todos, apto para
enseñar sufrido, que con mansedumbre corrige a los que oponen por
si quizás Dios le concede que se arrepientan para conocer la
verdad, y escapan del lazo del diablo. en que están cautivos
a voluntad de Él. Otro testigo, Hechos 5.31, a
este, hablando de Cristo, a este Dios ha exaltado con Su diestra
por príncipe y Salvador para dar a Israel arrepentimiento
y perdón de pecados. Es un don. Tercero testigo, Hechos
11, 18. Entonces, oídas estas cosas,
callaron y glorificaban a Dios, diciendo, de manera que también
a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida. Pero el profeta va a continuar
comprobando ese punto, porque hay personas que jamás pueden
soltarse de su propia justicia. 27. TU PRIMER PADRE PECÓ, Y TUS
ENSAÑADORES PREVERICARON CONTRA MÍ. Tal vez habla de Abraham, que
antes de conocer a Dios servía a los ídolos. También se mintió
sobre su esposa en Egipto. Moisés y Aarón tenían sus momentos
de gran pecado. Moisés mató a un egipcio sin
justificación alguna en su juventud. David y Salomón cayeron terriblemente. Nadie aquí realmente conoce mucho
de mi vida antes de conocer a Cristo, pero yo seguramente estuve en
rumbo al infierno. No hay nadie aquí que puede decir
que se merecía la salvación de Cristo. De otra manera sería
por mérito humano y no por la gracia y la misericordia y la
gloria de Dios. Nosotros estamos salvados por
el mérito de la muerte de Cristo, y por lo tanto ahora vivimos
para la alabanza de la gloria de Su gracia. Último verso veintiocho,
Por tanto yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema
a Jacob, y aprobio a Israel. En este último verso Dios justifica
la sentencia de setenta años en Babilonia, y no hay ninguna
contradicción de lo que dijo antes. Piensen en David, que
estaba perdonado de su pecado con pero de todo modo sufría
consecuencias en su familia. Conclusión Servimos a Dios, hermanos,
en gratitud. Pero si ahora todo esto es una
carga para ti, si ahora estás cada vez más aburrido con los
asuntos de Cristo y Su reino, entonces estás en una condición
bastante grave. y queremos orar por Ti en unos
momentos, porque la vida cristiana debe ser de una alabanza constante,
de la gloria de Su gracia infinita. Vamos a orar, oh Padre, te damos
gracia por todo lo que Tú estás dándonos, Señor, de ese gran
libro de Isaías que poco a poco estamos asimilando ¡Ayúdanos,
Señor, a salir de estas puertas llenos de gozo! Pedimos en el nombre de Cristo.
Amén.
Alabando La Gloria De Su Gracia - Praising The Glory Of His Grace
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En este pasaje, Dios registró unas quejas sobre cómo estaba cargado con los pecados y las maldades de su pueblo. Pero la sorpresa era la manera en que se aceptó esa gran carga.
| Sermon ID | 22518191906 |
| Duration | 30:48 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Isaiah 43:14-28 |
| Language | Spanish |
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