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de la primera carta de Tesalonicenses. Estamos en el capítulo 3, versículo
6 al 9. Leo la palabra del Señor. Pero ahora Timoteo ha regresado
de vosotros a nosotros y nos ha traído y nos ha traído buenas noticias
de vuestra fe y amor, y de que siempre tenéis buen recuerdo
de nosotros, añorando veros, añorando vernos, como también
nosotros a vosotros. Por eso, hermanos, en toda nuestra
necesidad y aflicción fuimos consolados respecto a vosotros
por medio de vuestra fe. Versículo 8, porque ahora sí
que vivimos si vosotros estáis firmes en el Señor. Pues, ¿qué
acción de gracias podemos dar a Dios por vosotros? por todo
el gozo con que nos regocijamos delante de nuestro Dios a causa
de vosotros. Según oramos intensamente, de
noche y de día, que podamos ver vuestro rostro y que completemos
lo que falta a vuestra fe. Amén. El título del mensaje es
La firmeza de la iglesia es un medio de consolación para los
creyentes. La firmeza de la iglesia es un
medio de consolación para el creyente. Y la idea que el apóstol
Pablo nos trata de transmitir es que los creyentes son restaurados,
consolados, por el buen testimonio de la fe, del amor y de la firmeza
de la Iglesia del Señor. Por esto ella, la Iglesia, es
el motivo de sus acciones de gracias y de sus oraciones. Amados hermanos, esta idea vamos
a estar ampliándola un poco más. los creyentes somos restaurados
y consolados cuando vemos la firmeza, el amor, la fe de la
iglesia de Jesucristo. Y lo vamos a ver en dos puntos.
El primer punto, el amor y la fe de la iglesia es para el creyente
un medio de restauración y consolación. Eso es lo primero que vamos a
ver. El amor y la fe de la iglesia es para el creyente un medio
de restauración y consolación. Versículos 6 al 8. Y en segundo
lugar, vamos a ver. Que el amor y la fe de la iglesia
es motivo de acción de gracias y oración por ello. El segundo punto es el amor y
la fe de la iglesia es motivo de acción de gracias y de oración
por ella. Versículos nueve al diez. Amados hermanos, cuando la iglesia
está firme en la fe, cuando la iglesia crece espiritualmente. Hemos estado viendo que es un medio de consolación
para nosotros en este mundo caído. Es un medio de bendición para
nosotros. Y hoy vamos a ver que ese es
un medio de fortalecimiento espiritual. Cuando un creyente llega a una
iglesia que ha crecido y ha madurado en el amor, en la fe y en la
verdad, es como una iglesia que reconstruye, restaura la piedad
de ese creyente. En la comunión con los hermanos,
en la enseñanza de la palabra, en todos los medios que Dios
nos da, el Espíritu Santo usa esa iglesia para restaurar, para
fortalecer. como diría alguien, es un reconstituyente. ¿Sabéis de ese medicamento que
con un medicamento es como un suplemento? Que cuando hay cierta
debilidad porque usted ha trabajado mucho, tomes ese suplemento para
que aquellas áreas que usted necesita restaurarse de vitamina
B, del complejo B, de vitaminas de hierro y de vitamina D, Hermano,
todo eso en esas pastillitas usted se restaura. Así va a ser la iglesia local.
Un lugar donde cuando el creyente llega recibe restauración, alimento
espiritual, el amor entre los hermanos, la fe, y entonces somos
fortalecidos. Veamos entonces nuestro primer
punto. El amor y la fe de la iglesia es para el creyente un
medio de restauración y consolación. Veamos el versículo 6. Primera
de Tesalonicenses, capítulo 3, versículo 6. Pero ahora, Timoteo,
has regresado de vosotros a nosotros. y nos ha traído buenas noticias
de vuestra fe y amor, y de que siempre tenéis buen recuerdo
de nosotros, añorando vernos como también nosotros a vosotros. Luego que Pablo se quedara solo
en Atenas, una vez más se reúne con su hermano y compañero Timoteo. Hermanos, Timoteo había ido a ver cómo estaban los hermanos
de Tesalónica. Pablo se quedó solo en Atenas. Pablo se sentía muy angustiado,
tenía temor de que la iglesia fuera atentada hasta dejar la
firma. Estaban siendo perseguidos, angustiados. No tenían al apóstol y a Timoteo
y a Silas. Les habían recientemente predicado
la palabra. Y amados hermanos, por esa causa,
Pablo envía a Timoteo para recibir noticias de esta amada iglesia. y para consolación y para gozo
de Pablo, Timoteo trae buenas noticias. Trae noticias de gozo. Y esa palabra, buenas noticias,
no sé si se recuerda, que es la que comúnmente usamos como
evangelio. Y ciertamente eso fue lo que
trajo. La palabra allí usada es igualesimeno. de donde viene la palabra evangelio.
Y es buenas noticias de la fe de las personas. Timoteo no trajo
buenas noticias del juego de pelota. No. Ganó, ganaron los
potros. No, no fue eso lo que trajo Timoteo.
La buena noticia es la condición espiritual de ese grupo de hermanos,
de esa iglesia que estaba siendo perseguida la condición espiritual
de cómo estaba la palabra siendo consolidada, fortalecida en esta
iglesia. Eso es lo que Timoteo le trae
a Pablo. Buenas noticias en cuanto a la
fe. No olvidemos que Pablo tenía
un gran temor, que Satanás los apartara de la fe. que ellos
perdieran la consolación de las escrituras que se alejaran de
la palabra de Dios hermano eso sucede en medio de la tribulación
hay pruebas que si usted no está firme en la fe hay pruebas que
a ustedes lo hace dudar como veíamos esta mañana en Genesis
capítulo 15 cuando Abraham le pide a Dios que le muestre alguna
señal El padre de la fe está pidiendo señales, está pidiendo
algo que le ayude a entender que ciertamente Dios va a cumplir
su palabra. El padre de la fe, hermano, dudó. Es la condición
nuestra, somos pecadores, hermano, y dudamos. Allí mostró a Abraham
lo que es igual que nosotros, hombres débiles. Y eso pensaba
Pablo. Pueden ser desviados. Timoteo,
ve, fortalece, consuela, enseña a las Escrituras lo que yo les
enseñé. Repítelo otra vez para que se
mantengan firmes. Y amados hermanos, cuando Timoteo
regresó, miren lo que dice el versículo 6 en el capítulo 3.
Trajo evangelio. Buenas noticias, pero en cuanto
a la fe y al amor de que siempre tenéis buen recuerdo de nosotros,
añorando vernos, anhelaban ver a Pablo. Amados hermanos, Timoteo
le informó a Pablo de la firmeza de la fe, es decir, de la confianza
que ellos tenían en la palabra del Señor. La fe no es que yo
sigo siendo cristiano porque sigo creyendo en Cristo. No.
Es la firmeza en las promesas. La fe es la certeza, la seguridad
que usted tiene de que de la palabra de Dios, de las promesas
y del pacto que Cristo ha hecho para su salvación. Hay mucha
gente que dice, sí, yo sé que Cristo murió. Es decir, yo reconozco
que hay un pacto. Pero estoy dudando. No sé. Como que las promesas
las he perdido en la esperanza. No hay gozo en mi corazón. Bueno,
eso sucede en la vida cristiana. Hay un decaimiento espiritual.
Hay una debacle espiritual. Pablo decía, Timoteo ve, anímalos,
llévales la palabra, confirmales a través de la palabra, sosténlos,
consuélales. Y cuando Timoteo regresa, le
trae el informe de que los hermanos permanecen firme en la doctrina
de Cristo, en la palabra de Cristo. Los hermanos han mantenido el
amor o la caridad en la misericordia unos a otros, en la benevolencia,
en la buena voluntad unos con otros. Satanás, una de las cosas
que hace en medio de la iglesia es traer enemistad entre los
hermanos. Satanás trae pelea entre los
hermanos. Y Timoteo dijo, hay amor entre
ellos. Hay unidad entre ellos. Hay comunión
entre ellos. Hay benevolencia. Hay bondad
entre ellos. Se están sirviéndonos a otros. Hermano, usted puede tener mucho
conocimiento, mucha información de la Biblia, pero si al momento
de aplicarlo usted allí es flojo, no ama, no es paciente, no perdona,
Todo ese conocimiento, ¿de qué sirve? Es necesario el conocimiento,
pero un conocimiento aplicado prácticamente entre unos y otros. Esto es necesario. Las tribulaciones,
los ataques del diablo, la persona que estaban allí persiguiendo
a la iglesia, No pudieron disminuir la fe en la palabra, en la doctrina
del Señor, y no pudieron disminuir el amor entre ellos. La comunión entre ellos. Y también
el amor fraternal que ellos tenían hacia Pablo, hacia Silas y hacia
Timoteo. Son tres elementos que Timoteo
llevó en su información en su reporte. ¿Cómo están los hermanos? ¿Están firmes en la fe? ¿Permanecen
en la doctrina o ya andan como los demás? Eso pasa. Hay momentos de tribulación,
momentos de angustia, de persecución, que las iglesias dejan de ser
bíblicas para ser pragmáticas. El pastor cae en pecado y ya
cualquiera toma el lugar del pastor. Como si no fuera un llamado
de Dios y no hubiera una elección bíblica y no hubieran pastores
detrás que pudieran poner la mano sobre este hombre. No, la
iglesia se convierte en algo pragmático. Si lo que funciona
es que hayan esta situación, si tenemos un problema y hay
alguien que lo puede resolver, que véngase alguien, no importa
quién sea. No, hermano. Hay una doctrina que es el medio
que Dios usa para proteger a la iglesia de los lobos, de las
falsas enseñanzas, del diablo que se va a meter en la iglesia.
Si la iglesia es débil en la doctrina, se termina alejando
del Señor. Pero si la iglesia aún contiene
la doctrina, se odia, se llena de envidia, de rencor entre ellos,
no hay amor fraternal, hermano, eso es una gran debilidad, gran
debilidad. No crean que eso es bueno, donde
todo el mundo es una isla y nadie se preocupa por nadie, nadie
llama a nadie, hermano, es una gran, gran, gran debilidad. Porque aquí uno de los reportes
que da Timoteo a Pablo es que había amor entre ellos, se servían
unos a otros, cuidaban unos por otros. Y amados hermanos, esto fue versículo
7 de consolación. Por eso, hermanos, I Deut. 3, versículo 7, por eso, hermanos,
en toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados. ¿Consolados por qué? consolado
respecto a vosotros por medio de vuestra fe. Es decir, Pablo
estaba siendo consolado al mirar la iglesia firme en la palabra,
firme en el amor, firme en el cuidado los unos por los otros.
hermano, había consolación. El amor y la fe de la iglesia
es para el creyente un medio de consolación. Trae consolación
cuando uno llega a una iglesia y ve que hay amor entre los hermanos. Hay consolación porque uno está
viendo el amor de Dios en sus vidas. El amor de Cristo en sus
vidas. Pero si somos todos egoístas,
Si la gente llega de visita y usted no le dice ni buenas tardes,
ni buenas noches. Si usted no le pasa un ignario para que cante.
Si usted no le pregunta, bueno, ¿a ti cuál es su nombre? Y no
le saluda. Si no hacemos eso, hermano, la
gente dirá, fui a esa iglesia y no voy a volver. Ahí no está
el amor de Dios. Esa debilidad en la falta del
amor y la comunión unos con otros, hermanos, es un gran mal en la
iglesia local. Es un gran mal. Nosotros, como
iglesia, también tenemos que aprender de la iglesia tesalónica.
Tenemos que poder decir, o mejor dicho, que se digan de nosotros,
allí se aman. Allí se conoce la palabra. Los
hermanos la conocen y la practican, la viven. Esto fue lo que consoló
al apóstol Pablo. La firmeza en la fe, en la doctrina,
el amor que había entre ellos. Mira lo que dice 1 Corintios,
deja ahí con el dedito en tesalonicenses y vaya a 1 Corintios 13.8. nos dice la palabra, el amor
nunca deja de ser. Pero si hay dones de profecía,
se acabarán. Si hay lenguas, cesarán. Si hay
conocimiento, se acabará. ¿Pero qué es lo que va a permanecer?
El amor. El amor nunca deja de ser. Hermanos, Dios nos ha mandado
a que nos amemos. Esa es una doctrina clave. Dios
nos ha mandado a que nos sirvamos unos a otros. Esa es una doctrina
clave. ¿Cómo conoceréis que sois mis
discípulos? ¿Cómo conocerán que sois mis
discípulos? Por el amor que tendréis los
unos por los otros. Es esa la clave. Pero amados
hermanos, eso fue precisamente lo que restauró al apóstol Pablo. Pablo se sintió restaurado. Era
un reconstituyente, un multivitamínico, el poder ver, escuchar, el poder
oír que la iglesia del Señor permanecía firme en la doctrina
y firme en el amor y el cuidado los unos con los otros. Esto,
amados hermanos, es necesario conocerlo y entenderlo. La consolación
en los hijos de Dios viene a través de una iglesia madura que practica
la piedad y el amor. Que lo hace en medio de la angustia,
en la aflicción. Una iglesia madura crece en estas
cosas. Y permanece firme en estas cosas. Y por eso el creyente que llega
a esa iglesia es restaurado. Es restaurado por el amor que
algunos expresan por este lado, por el cuidado que otros le tienen
por este lado, por la llamada que le hacen otros, por la palabra
y el consejo de la palabra que otro le trae, por la sana doctrina
que es traída. Hermano, todo eso es necesario.
Si solamente usted oye la palabra y no tiene relación con más nadie,
usted no se va a restaurar espiritualmente. No se va a fortalecer espiritualmente.
Todo es necesario, la comunión entre los hermanos, el hablar
con los hermanos, saber cómo está mi hermano, animarlo, consolarlo. Amado hermano, mire lo que dice
el versículo 8. Porque ahora sí que vivimos si
vosotros estáis firmes en el Señor. Pablo expresa la unión
de todo siervo de Dios con la iglesia y su condición espiritual. En el pasaje existe una condición
para el gozo o la preocupación. Hay una condición. Hay una condición. Estaré gozoso
si ustedes están firmes. Estaré triste, preocupado, si
ustedes no están firmes. La preocupación de Pablo o la
alegría de Pablo era dependiente del estado espiritual de la iglesia
del Señor. Y quiero, amados hermanos, que
vean esto como una manera en la que Pablo abre su corazón.
y está siendo transparente con la iglesia. Él no era una máquina. Él no era un ángel. Él tenía,
como todos los demás hombres, sentimientos y emociones. Y cuando
él, luego de haber trabajado por tanto tiempo y servido al
Señor por tanto tiempo, viera a esa iglesia destruirse, eso
no le traería gozo y esperanza. Eso más bien lo terminaría desanimando. Y eso es lo que pasa en muchos
de nosotros. Usted se desanima cuando se mantiene
lejos de la iglesia y se da cuenta que la iglesia no anda en la
fe perseverando, que se alejó y ahora anda en el mundo. Eso
no le trae gozo a un verdadero hijo de Dios. El usted saber
que una iglesia del Señor desapareció, eso no le trae gozo, eso trae
tristeza, hermano. Entonces entendamos que este
es un sentimiento normal, natural en todo hijo de Dios, natural
en el creyente. La consolación, el gozo nuestro se reflejará también en el estado
o condición espiritual de la iglesia. La unidad que tengamos con Cristo
el amor a la palabra de Dios, la obediencia a la palabra de
Dios. Esto también producirá gozo. En la vida de los líderes
o de los pastores que estén preocupados por la iglesia del Señor. No es preocupante. O es de gozo. Cuando usted ve que la gente
está perseverando. Es de gozo cuando usted ve que
los hermanos leen las escrituras y conocen el poder de la palabra
en sus vidas. Pero es preocupante cuando usted
ve que la gente no está interesada en leer, en oír la palabra. Es preocupante porque usted sabe
cómo Satanás astutamente los va a llevar a su propia destrucción. Hermano, Satanás es un león o
como un león, anda rugiente alrededor buscando al desprevenir, al descuidado. Por esa causa, amados hermanos,
tenemos cada uno de nosotros que seguir creciendo, avivándonos
en el amor al Señor, en el servicio a otros, en la palabra del Señor. Cuando la iglesia está creciendo
y madurando, amados hermanos, hay un ambiente natural de amor
en el que cualquier persona que llegue podrá mirar, disfrutar
de ese amor y será restaurado y será consolado. Mira lo que
dice la palabra en Apocalipsis capítulo 22. Apocalipsis 22,
versículo 1 al 5. Apocalipsis 22, versículo 1. Y me mostró un río de agua de
vida resplandeciendo como cristal que salía del trono de Dios y
del Cordero. En medio de la calle de la ciudad
y a cada lado del río estaba el árbol de la vida que produce
12 clases de frutos. dando su fruto cada mes, y las
hojas del árbol eran para sanidad de las naciones. Y ya no habrá
más maldición, y el trono de Dios y del Cordero estará allí,
y sus siervos les servirán. Ellos verán su rostro, y su nombre
estará en sus frentes. Amados hermanos, esto es lo que
produce una iglesia local que crece. produce frutos para el
Señor, agua de vida para su pueblo, hojas que restauran la vida espiritual
de todo aquel que visita ese lugar. Hermanos, en Apocalipsis
no está describiendo otra cosa que no sea la iglesia. Aquí se
está describiendo la iglesia. Allí está en medio de ella el
árbol de vida. Y todo aquel que come de la iglesia
es restaurado y sanado, es consolado y fortalecido. Eso es lo que
está sucediendo en el día de hoy, hermano. Cuando cada uno
de nosotros está participando de los medios de gracia, está
aprendiendo la palabra de Dios, está aplicando la palabra de
Dios, nos estamos amando en el amor del Señor. Nos convertimos
en un medio de gracia, de bendición para todo aquel que llega. Y
el impío recibe el testimonio del amor de Cristo. ¿Qué aprendemos
de este primer punto? Aprendemos que una iglesia madura
restaura a su pueblo, pues aplica la fe, el amor en sus acciones. Perdón. Y el evangelio corre
libremente. Y como el árbol de la vida, en
Apocalipsis 22, 1 al 3, sana a todo aquel que entre en contacto
con él. Todo aquel que entre en contacto
con la iglesia, que crece en fe, que crece en amor, aplicando
estas verdades y principios, es consolado, es fortalecido,
es animado. Hermano, eso fue lo que Pablo
recibió. Consolación, ánimo por una iglesia firme en la palabra
y que aplicaba el amor en sus vidas. Veamos en segundo lugar
que el amor y la fe de la iglesia es motivo de acción de gracias
y de oración por ella. Volvamos a 1ª de Tesalonicenses,
capítulo 3, versículo 9. Pues qué acción de gracias podemos
dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos regocijamos
delante de nuestro Dios a causa de vosotros. Pablo expresa su
gozo en oración y en acción de gracias. Y no solamente lo encontramos
por la iglesia de Tesalónica, también por la iglesia de Corintios,
I Corintios 1, 4. Pablo da acción de gracias por
la iglesia cuando esta anda en el temor de Dios, practicando
la piedad. Filipenses 4, 6. Pablo da acción
de gracias por la iglesia, hermano, no solamente por Tesalónica,
por cada iglesia hermana que está sostenida como la columna
y baluarte de la verdad, pero también que se ama, que se sirve
unos a otros. Pablo da gracias. Pablo cuenta
de la alegría, del gozo que en su corazón. porque ellos son
fieles a Cristo la alegría de todo hijo de Dios debe de expresarse
como la que tuvo como lo expresó Pablo debe de expresarse en acción
de gracias en oración señor te doy gracias gracias por la iglesia
Gracias por mis amados hermanos en iglesia bíblica, porque ellos
oran por mí, porque ellos se han mantenido firme en la fe.
Señor, te damos gracias por la fidelidad que tienen en el servicio
unos a otros. Hermano, esto es lo que debe
producir en nosotros. El ver una iglesia firme orando,
Una iglesia firme predicando la palabra a los inconversos
debe producir acción de gracia. Muy contrario a lo que produce
en personas que no están perseverando, quejas. La vida piadosa de una
iglesia debe producir en mí gracias a Dios, acción de gracias, oraciones
que le demos al Señor. postrándonos delante de Dios,
alabando a Dios por el amor que ha derramado en ese pueblo. Y
es hermoso ver cuando alguien visita y dice, hermano, nosotros
hemos estado orando por usted. Eso debe producir gracias a Dios.
El que nosotros le digamos a otro, ¿estamos orando por ti? María,
¿estamos orando por ti? Michelle, ¿estamos orando por
ti? Ay, gracias a Dios, esa iglesia me ama. Bueno, esa es la evidencia
de una iglesia, de lo que es una iglesia. No son las fiestas,
no son las actividades, no es el club social, o el club de
deporte, o el club de ping-pong, el club de pelota, no es eso.
No es que haya muchas actividades en la iglesia, es que practique
la piedad, lo que debe producir, hacer de gracias. En el versículo
10, Pablo dice, según oramos intensamente de noche y de día,
que podamos ver vuestro rostro. Noche y día, Pablo oraba con
gran insistencia. Pablo daba acción de gracias
por esa vida de iglesia piadosa, pero también oraba por la iglesia
de forma continua. Porque él tenía razones. Mire
lo que dice el versículo 10. Para que podamos ver vuestro
rostro. Primero. Pero en segundo lugar.
Que cumplamos lo que falta de vuestra fe. Es decir, que el
apóstol Pablo oraba para que Dios le concediera volver a encontrarse
con estos hermanos. El amor y la fe de la iglesia
lo motivaban a la acción de gracias y lo motivaban a un reencuentro. Yo quiero volver a mi iglesia.
Yo quiero ver a mis hermanos. Yo quiero ver a mi hermana, a
mi hermano. Quiero ver a cada uno de los
jovencitos que estaban perseverando la fe. Yo les quiero ver. Estoy contento porque Dios les
ha dado crecimiento. Y ellos siguen perseverando.
Y yo quiero volver a verlos. Hermano, ¿eso es lo que produce?
Una iglesia que se mantiene firme, un anhelo por verles, por conocerles. Pero, amados hermanos, el amor,
como dicen por ahí, no quita conocimiento. Pablo también conocía
que la iglesia necesitaba seguir creciendo en muchas años. Y por
eso él dice que él deseaba ir allá a verlos para completar
lo que falta a vuestra fe. Hay áreas en la vida de toda
iglesia que la iglesia debe de seguir madurando y creciendo. Para completar lo que os falta,
hermanos, ninguna iglesia está completa es fiel en todos los
asuntos. Hay áreas. Hay iglesias que son
muy buenas en el evangelismo discipulado, pero muy flojas
en la predicación y la enseñanza. Hay iglesias que son muy buenas
en la predicación, una buena doctrina, pero son flojas en
el evangelismo. No hacen misiones. No levantan
nuevas iglesias. No preparan hombres. Y las hermanas que están allí
también tienen sus flaquezas y debilidades. Hay áreas, diferentes
áreas, en las que nosotros fallamos. No hay ninguna iglesia que sea
hermana completa, perfecta, en todos los asuntos. Y eso tenemos
que entender. Ay, que a esa iglesia le falta
un poco de amor. Pues, si le falta, ore por la
iglesia y inyecte amor. Anime el amor. Ay, que a esta
iglesia le falta más enseñanza de la palabra. Ore por eso y
anime a la enseñanza, a la lectura, a la meditación, a la memorización
de las escrituras. Hermanos, Pablo sabía que la
iglesia tesalónica tenía debilidad. ¿Y cómo él iba a resolver? Yendo
donde ellos, a suplir esa necesidad. ¿Qué hacen muchas personas? Ah,
esta iglesia tiene falta de esto, me voy. Me voy para otra que sí tenga.
Eso no fue el pensamiento de Pablo. Ah, que a esa iglesia
le falta tal cosa. Ah, no, me voy. Yo no puedo tener
una iglesia así. Me voy, ¿por qué? Yo estoy buscando
una iglesia que se acomode a mi deseo. Como hemos dicho, que
sea perfecta. No, no lo va a encontrar. Por lo menos en este mundo caído,
no va a encontrar esa iglesia perfecta. Hay iglesias excelentes
con una enseñanza buenísima y nadie se viste. Nadie se pregunta cómo
está el otro. Viven como islas. Y no necesariamente es un problema
del pastor. A veces algo que los hermanos tienen en su corazón
y no les interesa crecer en el amor. No quieren crecer. Se quieren mantener enanos espiritualmente. Y usted lo ve, amado hermano.
Usted ve que para usted sacarse una ayuda, hermano, usted tiene
que quitarse algo para dar algo. Para usted servir a otro, usted
tiene que dejar de hacer cosas importantes en su casa para ir
a servir. ¿Qué significa eso? Hay un sacrificio,
abnegación. Y es muchas veces en esa área
que no hemos crecido. No nos abnegamos. No nos negamos
nuestro privilegio para poder servir. No. Queremos que todos
nos lo entreguen ahí en una bandeja. para poder escoger. ¿Qué tú quieres
hoy? ¿Chocolate? ¿Malvadisco? Elige. Hermano, la vida cristiana no
es así. En la vida cristiana tome su cruz cada día y sígame.
Señor, pero hoy estoy renquito. Toma la cruz y ven renquito.
Yo te voy a esperar. Camina, avanza. Y mira de paso, ayuda
a María que se cayó la cruz. Ayuda a levantarse. Amados hermanos,
no crecer en misericordia, no crecer en bondad, no crecer en
amor, hermanos, nos impide el poder servir a otros. Usted tiene
que amar para poder ayudar. Usted tiene que tener misericordia. Una persona tacaña no va a prestar
su vehículo para servir a otros. Una persona que no tiene misericordia
no se va a quitar el pan de la boca para compartirlo con otro.
Eso es una debilidad, inmadurez en esa área de nuestra fe. Y óigame bien, para poner una
nota de balance, eso no quiere decir que tú no seas maduro en
otra área. Tal vez eres maduro en otra área, pero en esta otra
área tienes que crecer. Mucha gente tiene mucho conocimiento,
pero así como tienen mucho conocimiento, son orgullosos. No son humildes. No se pueden sentar con alguien
a darle un disipulado, porque se desesperan. Se desesperan. Es que él no entiende, él no
entiende. Pero ¿y cómo va a entender si tú no le explicas? Y tienes
que explicarle con paciencia, porque él no tiene el conocimiento
que tú tienes. Tienes que hacerlo con amor. Tienes que amarlo para
ayudar. Amados hermanos, ¿qué aprendemos
de esto? Aprendemos, en segundo lugar,
que la iglesia de Dios debe de acompañarse en oración y en acción
de gracias, procurando que ella siga creciendo. Oramos para ser
nosotros un instrumento de ayuda para ella. Señor, concédeme ser
un instrumento de bendición para mi iglesia. Señor, ayúdame a
ser un medio de salvación para el inconverso. Señor, prepárame,
da mi amor por las almas perdidas. No podemos solamente orar para
que se salven. Tenemos que orar para que Dios
nos haga ir a buscarnos. Señor, conviértelo en el nombre
de Jesús. Amén. ¿Eso no es una oración? ¿Eso no es una oración de fe?
La oración de fe dice, Señor, obra salvación a esa persona
y envíame a mí. Yo voy a ir a predicar. Esa es
la fe, la que hace. la que conoce la palabra y la
aplica. Hermanos, por eso Pablo era consolado. Y nuestra iglesia debe de seguir
creciendo y madurando en todas aquellas áreas necesarias. Hermanos,
la iglesia, recuerden que no son las paredes, ni son los niños
ni los jóvenes, somos los creyentes. Hemos sido llamados por Cristo
somos nosotros los que vamos a salir a servir, a ayudar, a
trabajar, que tenemos que estudiar la palabra. Y si usted es bueno
sirviendo, usted puede barrer, puede dar una bolsa de comida,
puede quitarse el dinero, pero usted no lee la Biblia, usted
tiene que crecer en esa. Debe de crecer. Si no creces,
no serás apto para el servicio. Porque, hermano, se necesita
ser temeroso de Dios y piadoso para poder servir. Y una persona
ignorante no podemos señalarlo como piadoso. ¿Cómo sabe reconocer
la voluntad de Dios si no conoce la palabra de Dios? ¿Cómo sabe
reconocer? Por el pragmatismo. Porque me
parece. O yo le pregunto a otro. No,
hermano. Veamos algunas aplicaciones para
concluir nuestro mensaje. En primer lugar, amados hermanos,
la madurez en la iglesia se alcanza cuando aplicando la fe en la
palabra y el amor para cubrir todo pecado, nos restauramos
y sanamos. Mira, amado hermano, mire esta
simbiosis, esta unidad. La madurez de la iglesia se alcanza
cuando esta aplica la fe a la palabra. Yo tengo que entender
la palabra y creer primero. Pero en segundo lugar, yo debo
de aplicarla, voltearla a el servicio y cuidado por otro.
Es que las dos cosas son necesarias. Cristo les enseñó por tres años
a los discípulos, pero también los mandó a predicar de dos en
dos. ¿Se acuerdan? Pero también le
lavó los pies y le dijo, haga lo que yo hice. Pero también
los puso a servir los panes entre los 4,000. Cristo no pagó un
servicio de, de, un servicio de cáterin y de bufé. Fueron los apóstoles
que iban con la canasta a servir a los demás, a llevar el pan. Aunque hubiera el pan, ellos
tenían que salir a servir. Ambas cosas son necesarias, la
palabra es necesaria, fe en la palabra y aplicación de esa palabra. De esa manera crecemos. Pero
en segundo lugar, la madurez se alcanza por el continuo clamor
a Dios que nos transforme a su imagen. La madurez se alcanza
cuando la iglesia entiende que depende enteramente de Cristo
para crecer. Necesitamos entender que debemos
de orar, ayunar los unos por los otros. Clamar a Dios, Señor,
dale gracia al pastor para que predique claramente, de forma
entendible, que mi alma se llene de tu palabra. Tenemos que orar,
porque es el Espíritu Santo que trae la palabra, pero también
la aplica nuestro corazón. Pero Dios va a usar el medio
del pastor para enseñar la palabra. Entonces tenemos que orar por
esos medios. Señor, prepara mi alma. Dame sabiduría. Señor, ayúdame a ser un hombre,
una mujer de consolación, de buena palabra para abrar el corazón
de las almas. El Señor nos dice, el que esté
falto de sabiduría, pídele a Dios. ¿Y cómo él dará? Abundantemente
y sin reproche. Él va a dar abundantemente. Entonces,
amados hermanos, tenemos que, para madurar, explicar la palabra
con fe, cubrir en amor, restaurándonos, sanándonos, sirviéndonos por
la fe, y tenemos que orar, perseverar, clamando delante del Señor. Y
en tercer lugar, la iglesia centrada en Cristo y manifestando el amor
restaurador de Cristo es árbol de vida en un mundo lleno de
odio, de rencor y de falsos maestros. Esta mañana decíamos eso, hermano.
Hay un gran peligro con los falsos maestros. Cuán necesaria que
haya buena palabra en la iglesia del Señor. No queremos historias,
no queremos cuentos, no queremos sueños, no queremos tus visiones
inventadas. Queremos la palabra de Dios que
está viva y da vida. Eso es lo que queremos. No nos
traiga otra cosa. Hermano, sé exigente. Pastor, queremos la
palabra de Dios. Queremos el alimento espiritual.
Queremos que Dios siga trayendo nuestras almas el pan espiritual. La iglesia tiene que ser exigente,
hermano. No podemos exigir menos de ahí. Pero también, amado hermano,
Nosotros tenemos que manifestar el amor. Tenemos que manifestar
el amor. No podemos dar lugar al engaño
de nuestro corazón, como que somos el centro de todo. No. Estamos llamados a ser siervos. Yo sé, amados hermanos, que en
el mundo están los títulos, los apellidos, están tantas cosas. Que nosotros nos llenamos de
eso, títulos, nombres, don fulano, que yo llego en mi carro, que
yo tengo tales bienes. Hermano, todas esas cosas, cuando
penetran a la iglesia y nos endurecen, y no podemos servir porque yo
soy don Dan. Cuando eso penetra en la iglesia,
¡Qué tristeza! Aunque haya buena palabra, es
fría, apática, y es muy difícil que el amor del Señor pueda haberse
revelado. Necesitamos que ese amor, ese
servicio, ese perdón, se revele en nuestras vidas los unos a
los otros. Dios nos concede, amados hermanos,
como iglesia ver estas enseñanzas y guardarlas en nuestro corazón
y aplicarlas, que sigamos motivándonos al amor, sigámonos, luchemos
hermanos, luchemos con nuestro corazón, pero también creamos
en la palabra, creamos, mantengámonos firmes en la fe, porque todas
estas cosas son necesarias. Y fue lo que consoló, animó,
fortaleció a un Pablo que estaba lejos, pero su corazón estaba
en la iglesia. Vamos, hermanos, ahora. Bendito
Dios y Padre nuestro, te damos gracias por tu palabra. Te damos
gracias por la bondad y misericordia que nos concedes. Llénanos por
tu espíritu de tu amor. Llénanos por tu espíritu, de
tu palabra y de una fe sólida y firme en tu palabra. Enseñanos a vivir por la fe,
amándonos y sirviéndonos unos a otros. Es en el nombre de Jesús
que te lo pedimos. Amén.
La firmeza de la iglesia es un medio de consolación para el creyentes
Series Epístola 1-2 a Tesalonicenses
La firmeza de la iglesia es un medio de consolación para el creyentes
| Sermon ID | 2102544125610 |
| Duration | 50:07 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 1 Thessalonians 3:6-10 |
| Language | Spanish |
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