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¿Qué es lo que pasa? Muy bien mis hermanos, vamos
a comenzar nuestra escuela dominical en esta mañana que el Señor una
vez más nos regala, nos concede, nos da la oportunidad de nosotros
poder estar acá para aprender de su Palabra, para ser edificados,
para ser desafiados también por su Palabra, para crecer, para
crecer a través de ella. Vamos a elevar una oración al
Señor. Si le es posible, estemos de
pie. Lloremos. Soberano Dios y Padre, tú que
moras en las alturas de los cielos, en esta mañana una vez más nos
acercamos delante de tu presencia, Señor, como iglesia, como pueblo
tuyo que somos, para aprender más de tu palabra. para ser edificados
en ella, para crecer en el conocimiento de estas grandes verdades que
tenemos allí registradas, para conocer tu perfecta voluntad,
la cual es buena, agradable y perfecta, Gracias te damos, Señor, por
este hermoso privilegio de nosotros poder acercarnos a ti, de poder
disfrutar de este tiempo de comunión con nuestros hermanos en la fe.
Te pedimos, Señor, también que tu gracia sea sobre nosotros,
de tal forma que podamos ser aprendices de tu palabra, que
podamos ser real y efectivamente discípulos de Tu Palabra, de
Tu Voluntad, discípulo de Cristo, Señor Real y efectivamente cuando
salgamos de este lugar no participemos de forma ignorante
de lo que es la vida cristiana que Tú nos has llamado a manifestar
sino que a través de lo aprendido esa Palabra pues nos lleve, nos
conduzca a cada día dar testimonio de la verdad, a cada día ser
conformado a la imagen y semejanza de Tu Hijo Amado Jesucristo.
Pedimos Señor que Tú trabajes con los corazones diferentes
en cuanto al tiempo, en cuanto a este tiempo que Tú nos das,
que lamentablemente muchas veces no somos sabios administradores
de este tiempo, pedimos misericordia, que tú tengas misericordia de
estas vidas, que tú uses en tu gracia todos los medios que sean
necesarios para que no haya esa desidia Ese descuido de honrar
tu nombre en el horario establecido, Señor. Obra, obra en estas vidas
y manifiesta tu gran poder, tu gran amor y misericordia, si
es necesario, a través de la vara de la corrección, Señor.
Esto te lo pido, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro
Señor y Salvador. Amén y Amén. pueden sentarse en esta mañana
nosotros vamos a hablar bajo el tema el reloj ese es el capítulo
veintiuno de este libro hábitos de gracia nosotros todos sabemos verdad
que el tiempo avanza siempre avanza el tiempo no se detiene
Lo que usted no hizo ayer no lo va a poder hacer en el día
de ayer, lo podrá hacer otro día. Es inevitable el tiempo,
todo humano, en todo lugar del planeta, cualquiera sea su cultura,
no importa el idioma que hable, no importa cómo haya sido criado,
siempre estará sujeto al incesante paso del tiempo. Es una realidad
universal. Sin importar cuánto lo descuidemos,
lo reprimamos o nos estrecemos por el tiempo, no hay nada que
nosotros podamos hacer para detener su arremetida. El tiempo, el
tiempo, el tiempo. Nosotros podemos ignorar el ajetreo
pero asumiendo el ajetreo que produce el tiempo, pero asumiendo
nuestro propio riesgo. Podemos avanzar por el camino
de la sabiduría siendo buen mayordomo de nuestros cortos y escasos
días como dádivas que provienen de Dios. Esa es la idea, esa
es la meta. ¿Verdad? Que nosotros seamos
sabios administradores de este recurso que se nos escapa de
la mano y que no podemos detener. Y lo primero que hay que decir,
mis hermanos, sobre el hecho de ser intencional con nuestro
tiempo, es que la Escritura sí lo encomienda, la Escritura sí
lo manda. Prestar atención a una mejor
administración del tiempo no es una invención secular, no
es una invención del mundo. Nosotros cuando salimos a la
calle, si vamos a una librería, nos vamos a dar cuenta de la
gran cantidad de libros enfocados hacia las empresas, hacia la
administración, hacia los negocios, y en esos libros es raro, es
raro, lo voy a decir, el libro que usted encuentre que no tenga
algún tema que tenga que ver con la sabia administración del
tiempo. Es raro eso. Pero cuando estamos
hablando del tiempo, no es algo que fue inventado por estos grandes
guruses de la economía, de las ciencias, de la administración.
de los negocios no estamos hablando que fueron ellos que se lo inventaron
ahora se habla mucho en estos tiempos acerca de ello pero la
palabra de Dios, las escrituras ya desde hace miles de años atrás
nos hablaban al respecto cuando nosotros nos vamos a Efesios
capítulo 5 verso 15 al 16 allí nosotros encontramos al apóstol
Pablo diciéndonos a nosotros y a la iglesia de Efesios tengan
cuidado como andan tengan cuidado como andan aprovechando bien
el tiempo. Esa es una verdad divina, verdad,
porque es palabra inspirada por Dios. Incluso, mis hermanos,
podemos decir que cientos de años antes que el
apóstol Pablo dijera esto, ya ese gran hombre de Dios llamado
Moisés, inspirado también, nos dejó el Salmo 90 y específicamente
el verso 12, Salmo 90, 12 nos dice, enséñanos a contar de tal
modo nuestros días que traigamos al corazón sabiduría. enséñanos
a contar de tal modo nuestros días que traigamos al corazón
sabiduría. Entonces, mis hermanos, visto
esto, podemos afirmar y añadir que no es un asunto nuevo este
tema de ser sabios administradores del tiempo, de las horas, minutos,
segundos, días, semanas, meses y años. que están a nuestro alcance. Las Escrituras tienen mucho que
decir sobre la mayordomía de nuestro tiempo y no se requiere
mucho para ver que el reloj es incluso más valioso que el dinero. Y no el reloj que usted se pone
acá, sino el reloj del tiempo. es mucho más valioso que el dinero. Donald Whitney en este libro
Disciplinas Espirituales para la Vida Cristiana dice lo siguiente,
haciendo referencia al reloj. Si las personas desperdiciaran
su dinero tan desconsiderablemente como desperdician su tiempo,
las consideraríamos dementes. Sin embargo, el tiempo es infinitamente
más precioso que el dinero, porque el dinero no puede comprar tiempo. Y es así. Muchas veces nosotros
somos muy comedidos en cuanto a manejar
los recursos que recibimos, el dinero, ¿verdad? Muy comedido
en cuanto a esto, pero muchas veces somos personas desperdiciadoras,
personas abandonadas en cuanto al correcto uso del tiempo que
el Señor nos ha dado. y si lo viéramos así, si viéramos
a las personas así como son abandonadas en cuanto al uso del tiempo,
si lo viéramos como es, si viéramos el malgaste del dinero como es
la persona abandonada en cuanto al uso del dinero diríamos que
esa persona es una persona desconsiderada, es una persona desquiciada, pero
es la triste realidad. Somos malos administradores del
tiempo, somos malos administradores de ese instrumento que está a nuestro
alcance pero que no podemos guardar, no podemos pensar que podré retomar
algo si lo dejé de hacer porque me queda tiempo y eso lo vamos
a ver ahora en un ratito. Pero la Biblia no solo encomienda
la administración del tiempo, también la Biblia incluye advertencias. El descuido del tiempo es un
peligro frecuente, pero la trampa en el otro extremo también es
casi epidémica en nuestros días. Ya sea que el pecado de raíz
sea la ansiedad, el egoísmo o el simple orgullo y la arrogancia,
la respuesta para nuestro descuido no es caer en el otro extremo
de ser consumidos por nuestro calendario. porque siempre les
he dicho que los extremos son malos. Entonces por un lado está
aquel que desperdice el tiempo y aquel que es tan consumido
por una agenda que también le afecta. El Dios de la administración
también nos fallará pronto si reemplazamos a Cristo, a su providencia,
a sus prerrogativas. Entonces tenemos que tener esto
en cuenta. Santiago, lleva la voz cantante
o en cuanto a lo que es santificar, en cuanto a lo que es reprender
o al menos santificar nuestra planificación. Vámonos a Santiago,
Santiago capítulo 4 verso 13 al 16. Santiago capítulo 4 Versos 13 al 16, oiga como nos
dice la Palabra del Señor, oigan ahora ustedes que dicen hoy o
mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año haremos
negocio y tendremos ganancia. Sin embargo, ustedes no saben
cómo será su vida mañana, sólo son un vapor que aparece por
un poco de tiempo y luego se desvanece. Más bien debieran
decir, si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello, pero
ahora se jactan en su arrogancia. Toda jactancia semejante es mala". Santiago 4, 13 al 16. Santiago está siendo eco del
proverbio que dice, no te gloríes del día de mañana, porque no
sabes qué traerá el día. Proverbios 27.1 Nosotros podemos
pronosticar, pero no sabemos lo que traerá la próxima hora,
mucho menos la semana que viene. Por más que nuestro tiempo parezca
ser nuestro, en definitiva todo reloj es de Dios. Él puede llevarnos a una edad
avanzada y peinar canas, como dice Isaías 46.4, o puede decir
sin aviso, necio, esta misma noche te reclaman el alma, como
aquel que había llenado sus graneros, ¿verdad?, en Lucas 12.20. Las agujas del reloj están siempre
en las manos de Dios. resulta arrogante planificar
si no planificamos para Dios. Y lamentablemente el mundo gira
en torno a sus propias planificaciones y quizás mencionan a Dios para
parecer menos arrogantes, pero en su corazón no existe nada
de Dios. Y peor aún, también vemos que dentro del mundo cristiano
hay muchos que viven la vida sin tener en cuenta a Dios. ¿Qué les parece a ustedes? Ciertamente muchas personas son
descuidadas con su tiempo. Pero también nosotros vivimos
en unos tiempos en los cuales la administración del tiempo
está de moda, como le dije al principio, por lo menos en Occidente,
de la parte del globo terráqueo que nos ha tocado vivir. Es posible que nosotros estemos
conscientes del reloj y de cuán efímero es el tiempo más ahora
en estos tiempos que en el pasado. Les decía hace un ratito que
usted va a una librería y se va a encontrar en esa librería
más libros que hablan sobre, una librería secular principalmente,
más libros que hablan sobre productividad y administración del tiempo,
va a encontrar más libros que hablan acerca de ese tema que
sobre la, por ejemplo, la filosofía que sobre la religión. Como dice
el autor del libro, la entre comillas pornografía de la productividad
ha atrapado a una infinidad de personas en sus redes sistemas
y eso provoca que cada día entonces haya mayor énfasis en ser productivo
en poco tiempo, producir más en poco tiempo. En la actualidad los expertos
nos dicen a nosotros que nos encarguemos de nuestra rutina
diaria antes que otra persona lo haga. Que el mayor problema
que nosotros enfrentamos es el volumen de trabajo por reacción.
¿Qué quiere decir eso? Volumen de trabajo por reacción,
que es cuando en el camino vamos resolviendo. y cada día se habla
más de que eso no debe de ser así, que una empresa que sea
productiva es aquella que va previendo, va manejando un esquema,
un orden para que pueda funcionar y en el camino podrán haber algunos
imprevistos porque no debe de ser la norma y eso es lo que
se habla en el mundo actualmente y que nosotros debemos de proteger
nuestra sagrada agenda y lo digo de forma despertiva,
nuestra sagrada agenda de la invasión de las necesidades y
prioridades ajenas. No puedo permitir que me quiten
mi tiempo. Y quizás en esa ocasión nosotros
deberíamos de considerar la invitación que el Señor nos hace en su Palabra
un recordatorio duro pero feliz para nosotros como cristianos
porque no estoy hablando para el inconverso ¿verdad? para nosotros
como cristianos es que entendamos que nuestro tiempo no es nuestro
que nosotros fuimos comprados por un precio a un gran precio
y que somos llamados a glorificar a Dios con todo lo que soy, incluyendo
la agenda, incluyendo mi agenda, incluyendo mi agenda. Eso nos dice 1 Corintios 6, 19
al 20. Muchas veces llevamos una agenda
tan ocupada que no tenemos tiempo para acercarnos a Dios, a esta
reunión. Llevamos una agenda tan ocupada
que necesitamos descansar temprano en la mañana Y no es que está mal descansar,
pero necesitamos descansar temprano en la mañana porque nos acostamos
tarde en la noche del sábado. Entonces, ¿en base a qué está
girando nuestra agenda? ¿En nuestra dedicación a Dios o en nuestra
dedicación al ego, al yo? Entonces, cualquier otra cosa
es más importante que nuestra consagración a Dios. y no debe de ser así para el
cristiano. ¿Por qué? Porque en definitiva
nuestro tiempo no es nuestro, es del Señor, somos de Él, somos
propiedad de Él, a Él le pertenecemos, glorifiquemos a Dios en nuestro
cuerpo. Entonces ahí sube la pregunta
¿cómo podrá la fe esa fe que yo he recibido, dirigir el tiempo
que estamos administrando como un préstamo del Señor. ¿Cómo
yo puedo hacer eso? ¿Cómo yo puedo dejar de estar
centrado en mí mismo y comenzar a estar centrado en lo que a
Dios le importa? ¿Cómo puedo lograr eso? Y un principio clave para nuestra
administración del tiempo desde un enfoque cristiano es que el amor al prójimo sea lo
que dirija nuestra planificación disciplinada e intencional. Ese es el principio. en el amor
al prójimo nos dice la palabra que se cumple la ley de Dios,
Romanos 13, 8, Romanos 13, 10 nos dice, santificar nuestro tiempo con
la guía de Dios va a implicar usarlo en otras personas mediante
múltiples muestras de amor hacia esa persona, y ahí sí como que las cosas van
a comenzar a cuadrar en los planes de Dios. A mí me gusta ver el ejemplo
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, específicamente cuando estuvimos
en la serie de Marcos, nosotros veíamos como Él, a pesar de que
la gente lo abrumaba, a pesar de que la gente iba detrás de
él, él tenía tiempo para las multitudes, tenía tiempo para
los doce, tenía tiempo para el grupo íntimo de los tres, tenía
tiempo para personas específicas, tenía tiempo para orar, tenía
tiempo para dormirse también. Y sabemos que Jesús fue sin pecado,
así que el ejemplo supremo por excelencia de lo que es un uso
correcto de la administración del tiempo lo encontramos en
Jesús. Lo encontramos en Jesús. Cuando nosotros hacemos buenas
obras hacia mi prójimo, pues estamos buscando glorificar a
Dios. ¿Por qué? Porque Dios no tiene
ninguna necesidad de nada de nosotros. Eso es lo que nos dice
Hechos 17, 25, no tiene necesidad de nada de nosotros. Entonces, a fin de cuentas, a
pesar de que yo hago ese servicio hacia mi prójimo, pues yo estoy
buscando glorificar a Dios porque Dios no necesita esas buenas
obras, pero mi prójimo sí. Mi prójimo sí las necesita. Y
a eso es que yo soy llamado Entonces cuando nosotros le pedimos a
Dios que nos enseñe a contar nuestros días, esa es la lección
que aprendemos una y otra vez. Una forma práctica de hacerlo
es programar el tiempo que le vamos a dedicar al prójimo. Pero ese tiempo se puede planificar
de manera proactiva y se puede planificar de manera reactiva. Siempre que hablamos de este
término reactiva siempre tiene una connotación negativa. Siempre
se nos dice a nosotros hay que ser proactivo. Ustedes saben
lo que eso significa, ¿verdad? Tomar la iniciativa, siempre
estar delante, ¿verdad? Irle adelante al problema antes
de que se agrave. y ser reactivo es todo lo contrario,
es como que llegó el problema y vamos a ver cómo lo resolvemos.
Pero en cuanto a nuestro amor al prójimo tenemos que ser de
las dos cosas, tenemos que ser programar el tiempo tanto para
el bien proactivo en el llamado que Dios nos ha dado y también
el bien reactivo que responde a las necesidades urgentes de
otras personas. Necesitamos aprender a permitir
que el amor inspire, que el amor dirija nuestra planificación.
Probablemente en ese camino tendremos que tener bloques muy rígidos
de cómo yo puedo ser proactivo en ayudar al prójimo. Por ejemplo,
una forma de ser proactivos es nos reunimos los domingos, en
el receso tengo esa oportunidad porque están llegando hermanos
para hablar con él, nos reunimos ahora los estudios bíblicos en
las casas, nos reunimos los miércoles, planifico una llamada para ver
si puedo ir durante la semana, no tiene que ser durante una
reunión, eso es ser proactivo, actividades planificadas, rígidas,
con un horario, con un tema específico a tratar, pero también es necesario
ser flexibles para satisfacer regularmente esas necesidades
no planificadas de otras personas. Ah bueno, ahora el hermano tiene
un problema. Se enfermó el hermano. Bueno, yo tengo la agenda muy
ocupada. Imagínate cómo yo voy a sacar tiempo para ir donde
el hermano. No debió de haberse enfermado ahora. Precisamente
ahora se enfermó. ¿Usted cree que eso sería correcto?
No, ahí tenemos que ser reactivo. Bueno, se enfermó el hermano,
hay que visitarlo. Hay que darle una llamada. Hay que ver cómo
sigue. Eso es ser reactivo. Situaciones
que no son planificadas pero que también tenemos que ofrecernos
como personas que queremos glorificar a Dios a través del servicio
imprevisto a nuestros hermanos. Tito capítulo 3, verso 14, ahí
nosotros vemos lo que es una teología de la administración
del tiempo, dice Tito 3, 14, y que los nuestros
aprendan a ocuparse en buenas obras, atendiendo a las necesidades
apremiantes para que no estén sin fruto. La productividad significa
satisfacer las necesidades de otras personas con buenas obras,
utilizando de nuestro tiempo, energía, dinero al servicio del
amor, que serán verdad, como les dije, proactivas en el asunto
de planificarlo dentro de nuestra agenda, muy ocupada, pero hay
que hacerlo y también van a ser reactivos cuando se presenten
esas emergencias. Sin planificación fallaremos
en lo que es la proactividad, sin flexibilidad entonces tampoco
seremos efectivo porque fallaremos, no estaremos disponibles para
la reactividad. Entonces somos llamados a tener
una combinación tanto de ser organizados para tener esos tiempos
para nuestros hermanos y también tener esa flexibilidad de cuando
se presenten esos imprevistos están más que dispuestos a extender
la mano, porque el hermano no quería enfermarse o cualquier
otra situación que se dé, pero llegó. Pero incluso, mis hermanos, cuando
nosotros aspiramos, quizás usted está diciendo, bueno, esta es
una aspiración que yo tengo, voy a comenzar a planificar eso,
Voy a permitir que el amor dirija mi agenda. Ninguno de nosotros
jamás podrá hacerlo de manera perfecta, incluso así, ni siquiera
de manera aceptable. Los pecadores son por naturaleza
derrochadores crónicos del tiempo. y todos somos pecadores. ¿Y qué quiere decir entonces? Que tenemos la tendencia a ser
desrochadores del dinero. Incluso los administradores de
tiempo más disciplinados son vulnerables a tropiezos importantes
cada día. Incluso ellos. Entonces, ¿qué
hacemos con ese remordimiento de todo el tiempo que hemos desperdiciado? ¿Qué hacemos con ese remordimiento?
¿Qué usted podría hacer? ¿Qué usted podría hacer con todo
ese tiempo que usted ha desperdiciado? ¿Qué usted me diría? Vamos a
ver. Excelente, se ganó un 100 Wende.
Es lo único, es arrepentirnos, pedir perdón a Dios, no podemos
hacer nada. Ahora, eso es lo importante, mis hermanos, que
ese tiempo desperdiciado nos inspire con fe para que con mayor
cuidado, a partir de ahora, podamos contar con sabiduría, como dice
el Salmo 90, contar con sabiduría los días que todavía nos quedan
de este lado de la eternidad. Eso es. Ahora, no pasemos la
vida que van pasando los días y todos los días nos estamos
arrepintiendo de lo que no hicimos ayer, porque ya ahí también hay
un problema. Yo me arrepiento ahora, pero
tengo que tomar cartas en el asunto, tengo que tomar medidas
en el asunto para que las cosas no sigan igual. Si no tomo medidas,
de nada me sirve arrepentirme, porque voy a tener la tendencia
a volver a caer en el mismo pecado. Cuando el Evangelio inunda nuestra
alma y nuestro cronograma y sabemos profundamente que nosotros fuimos
alcanzados por Cristo Jesús, entonces en todas nuestras imperfecciones,
en todas nuestras indiscreciones, en todas ellas somos capaces
de seguir adelante con la ayuda del Señor. Eso es lo que nos
dice Filipenses 3, 12 al 14. Una cosa hago. olvidando ciertamente lo que
queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia
la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios
en Cristo Jesús. Es tremendo eso. No podemos quedarnos
aquí lamentándonos lo que pude haber hecho ayer. No, tengo que
arrepentirme, como dijo Wendy. y tengo que tomar medidas, tengo
que tomar cartas en el asunto para que esas situaciones no
se vuelvan a dar en el presente y mucho menos en el futuro. El
tiempo puede avanzar constantemente, pero las misericordias de Cristo
se renuevan cada mañana, nos dice la palabra, incluso cada
hora, Señor es misericordioso con nosotros, Señor es misericordioso
con nosotros. Señor es paciente con nosotros.
Señor es lento para la ira y grande en misericordia. Pero tomemos cartas, ¿verdad?,
en el asunto. No abusemos, como diría alguien,
no abusemos de la misericordia del Señor. Vamos a tomar cartas
en el asunto. Entonces he visto esto mis hermanos,
yo quiero invitarles a que consideremos cuatro lecciones para la administración
productiva del tiempo. Cuatro lecciones para la administración
productiva del tiempo. Para lograr que alguno de estos
principios sean más específicos y prácticos, vamos a ver esas
cuatro lecciones para la administración productiva del tiempo en función
de la misión del amor, que debemos de hacerlo en amor, que lo que
manifiesta nuestra nuestro deseo de agradar al señor es mi grado
de disponibilidad de servicio hacia mi propio de manera proactiva
y de manera reactiva cuatro cosas y como les he dicho en otras
ocasiones pues este este libro siempre aborda así puntos verdad
cuatro puntos para esto cinco puntos para esto seis puntos
para esto pero siempre entendamos lo que no es lo único es decir
que con estos cuatro puntos usted dice ya con esto ya yo lo sé
todo, no en cuanto a la administración del tiempo no siempre es bueno
seguir investigando y siempre es bueno también utilizar otras
fuentes que estén a nuestro alcance para el sabio uso del tiempo
que el señor nos ha dado cuatro lecciones número uno considera
tu llamado que quiero decir con esto Bueno
sencillamente mis hermanos que Dios nos ha dado dones a nosotros,
acuérdense que este es un tema que yo siempre he enfatizado,
Dios nos ha dado a todos nosotros dones y que a algunos les dio más dones
que a otros y que lo importante no es la cantidad de dones que
tengamos sino que hacemos con los dones que Dios nos ha dado. y que el llamado es a ponerlo
a producir, a duplicarlo, o que produzcan, ¿verdad? Aunque
la parábola acerca de los talentos habla de que todos produjeron
al 100%, pero es solamente un ejemplo. El asunto es que no
lo enterremos, que produzcamos. Entonces Dios nos ha dado a cada
uno de nosotros dones y dice la palabra que esos dones que
Dios ha dado a cada uno de nosotros es para el bien común. Primera
de Corintios 12, 7 dice eso, que Dios ha dado esos dones para
el bien común. y también en 1 Corintios 12 nos
dice que Él distribuye, el Señor distribuye una variedad de dones,
servicios y actividades entre su pueblo. 1 Corintios 12 nos
habla acerca de ello. Ahora cuando nosotros estamos
hablando de nuestro llamado profesional a menudo nos resulta más fácil
identificar hacia dónde Dios nos podría estar llevando en
el futuro, en vez de aquello en lo que Él nos está llamando
en el presente. Y el libro pone un ejemplo, un
hombre de negocios o un estudiante de negocios dice que siente un
llamado a trabajar un día en los negocios para la gloria de
Dios. Y puede ser difícil, ¿verdad?,
para una persona darse cuenta que mientras no llega el momento
de ejercer su profesión, el llamado que Dios le está haciendo es
ahora hacer estudiantes. Quizás solamente pensar, bueno,
cuando yo me gradúe voy a hacer esto y esto y esto, voy a buscar
que a través de esto voy a darle gloria y honra a Dios. Pero,
mis hermanos, ¿qué garantía tenemos de que nos vamos a graduar? ¿Qué
garantía tenemos de que vamos a llegar a esa edad? ¿Qué garantía
tenemos? de que tendremos la salud para
hacerlo. No hay garantía de nada. Podemos decir si el Señor quiere,
haremos esto o aquello, pero lo que sí está a nuestro alcance
es ahora. Tomando el ejemplo del estudiante, ahora las que
son estudiantes, que son estudiantes también, es ahora, como estudiante,
buscar glorificar a Dios. Mientras va avanzando en sus
estudios, en lo que es su futuro y su anhelo de ya en su profesión
servir a Dios, pero es a partir de ahora, es en ese momento en el cual
nosotros estamos viviendo. Son esas oportunidades concretas
que Dios nos da en el ahora para servir a los demás. Está bueno hacer planes, no estoy
diciendo que esté malo, Es bueno hacer planes, pero siempre queremos
vivir en el futuro. No, cuando el Señor me dé esto,
voy a hacer aquello. Mentira. Hágalo ahora. Perdón,
le dije mentiroso. No, perdón, perdónenme. Pero
es que el futuro no está en sus manos. Lo que usted tiene en
sus manos es el presente, es el ahora. Haga ahora lo que usted
puede con lo que usted tiene. El tiempo está en sus manos ahora,
no mañana. usted no sabe que va a hacer
de nosotros mañana es ahora todo lo demás queda en el futuro
y es bueno hacer planes para el futuro pero si no comenzamos
a tomar medidas proactivas ahora de lo poco que tengo si no le
estoy fiel a Dios en lo poco ¿Usted cree que Él me va a poner
en lo mucho? Comience a serle fiel ahora en
lo poco, para que lo ponga en lo mucho. No, eso es lo primero.
Usted debe de considerar su llamado. Ese llamado que Dios le ha dado
ahora, no mañana. Ahora. ¿Qué usted va a hacer
con ese llamado al servicio, al amor al prójimo? A dedicar de su tiempo, de sus
recursos para el servicio al prójimo. con lo poco que tiene, hágalo
ahora y Dios va a recompensar ese esfuerzo. Número dos planifica
con grandes rocas planifica con grandes rocas qué quiere decir
esto sencillamente que a la luz del llamado que Dios nos hace
hoy somos llamados a identificar las prioridades principales que
conforman ese llamado. Prioridades. Normalmente estas
prioridades estarán en serio peligro o abandonadas totalmente
si no hacemos planes acordes con cierta intencionalidad. algunos las han llamado a esas
prioridades las grandes rojas y las piedritas son aquellas
cosas pequeñas a las que regularmente les dedicamos tiempo pero no
contribuyen directamente a las prioridades principales de nuestro
llamado. Hace algunos años Yo vi a un
pastor mostrar un ejemplo, él no fue un juego de manos, no
fue haciendo magia, que la magia ustedes saben que es la movilidad
de la mano rápido para engañar a la gente. Él tomó un florero
y comenzó a llenarlo primero con piedras pequeñas. Comenzó
a llenarlo. Y después cuando llegó el momento,
no era piedra pequeña, pero no era arena más fácil. Cuando llegó
el momento de poner piedras más grandes, no jupieron en el florero. Y se vio que no cabía. Dice,
ahora vamos a hacerlo al revés. Vamos a poner las piedras primero
y después vamos a echar la arena. Y ahí jupo todo. Así mismo es
nuestra vida en cuanto al tiempo. Si no le dedicamos tiempo, si
no ponemos la cosa en orden, las cosas prioritarias primero,
si no nos enfocamos en lo más importante primero, entonces
las pequeñas cosas nos van a quitar el tiempo y no tendremos tiempo
para las grandes cosas. Y ahí que está el problema muchas
veces. nos enfocamos tanto en los detalles, en las piedritas,
en la arena primero, que es posible que en el momento dado ya no
tengamos tiempo para los problemas reales, para las situaciones
reales, para las prioridades en nuestras vidas. Entonces,
por esa razón nosotros somos llamados a planificar con grandes
rocas. Primero eso, Tenemos que tener
un orden de prioridades. ¿Qué es prioritario aquí? Y entonces
organizarla de mayor a menor. Esto es primero. Hasta que no
termine esto, no voy a esto, ni a esto, ni a esto. Y así las
cosas, los detalles más ínfimos, pues quedarán relegados a su
correcto lugar. Prioricemos, mis hermanos. planifiquemos las cosas con grandes
rocas, las cosas primeras, las más importantes, las que no se
pueden postergar. Número 3. Aprovecha al máximo
tus mañanas. Aprovecha al máximo tus mañanas. De hecho, las escrituras, el
libro de los Salmos, nos habla acerca de esto. El Salmo 5.3,
el Salmo 3.5, el Salmo 46.5, el Salmo 59.16, el Salmo 88.13,
el Salmo 95 al 6, el Salmo 90.14, el Salmo 90.2, el Salmo 143.8,
de hecho el mismo Jesús, el mismo Jesús, Marcos 1.35 y también de muchos,
muchos hombres en la historia de la
iglesia aprovechaba al máximo las primeras horas de la mañana
y cuando estamos hablando de aprovechar las primeras horas
de la mañana me estoy refiriendo específicamente a personas que
tienen una rutina de trabajo regular que se levantan en la
mañana, trabajan durante el día y llegan en la tarde a la casa,
con el caso de Masía es diferente entonces en este caso, en el
caso de Maciel por ejemplo que tiene un horario diferente la
motivación sería aprovechar aquellos tiempos inmediatamente después
de descansar de manera extendida esa es la idea si usted duerme
en la noche pues esa hora en la mañana es la ideal para usted
poder enfocarse y aprovechar al máximo las mañanas es decir,
después de una jornada de descanso, esas primeras horas es la ideal
para usted enfocar su vida. Incluso muchos estudios confirman
la importancia de las primeras horas del día para llevar a cabo
los aspectos más importantes y a veces los aspectos más intensos
de nuestro llamado. por la mañana nosotros somos
más perspicaces, tenemos mayor concentración de energía para
trabajar de manera creativa, de manera proactiva, también
por la mañana es menos posible que nos desviemos con las interrupciones
y con las urgencias que aparecen en el transcurso del día. Entonces
la invitación es que dediquemos tiempo en las mañanas para ser productivos en cuanto a nuestro
servicio al Señor. ¿Y cómo lo hacemos? ¿Cómo yo
lo puedo hacer? Sencillamente, sencillamente,
cuando nosotros podemos en esas primeras horas de la mañana reorientarnos
hacia Jesús, cuando podemos en esas primeras horas de la mañana
escuchar su voz, en las escrituras. ¿Qué les parece? No comienza el día a mitad, comienza
el día enfocándose en lo importante, en esa gran roca, que es ese
tiempo de comunión con el Señor. Entonces, como usted utilice
esas primeras horas del día, va a ser fundamental como usted pase el resto del
día. Las grandes rojas atendidas a
las primeras horas del día le conducirán a encontrar tiempo
para las pequeñas rojas durante el resto del día, esas primeras
horas de la mañana. Ahora si nos enfocamos en las
nimiedades en nuestras mañanas, lo que no es importante, pues
lamentablemente lo realmente importante no encontrará espacio
en nuestra agenda de trabajo. Comencemos el día en la presencia
del Señor, esa es una gran roja que hay que atender. Usted dirá,
bueno lo que pasa es que el tiempo no me alcanza a mentira, Lo que pasa es que usted no es
un buen planificador del tiempo. Si el tiempo no le alcanza, levante
ese 15 minutos antes. Si no tiene suficiente tiempo
para descansar, acueste ese 15 minutos antes. Todo es cuestión de planificación. De no malgastar el tiempo. Ah, no, que bueno, tengo muchas
cosas que hacer durante el día. Gloria a Dios que tiene muchas
cosas que hacer. Hay otro que está en una habitación en el
hospital y no tiene nada que hacer. Nada que hacer. Nadie le va a
pedir, mira, levántate, que no está trabajando. No, es que está
enfermo. Usted no ha visto eso, ¿verdad?
Yo espero que no. Nadie va a un hospital a decir,
mira, tú tienes dos días ahí que no trabajas. Tú estás produciendo
para los tuyos. pero nosotros sí podemos planificarnos
para trabajar con esas grandes rocas para que esas pequeñas
piedritas puedan haber luego dentro de nuestro tiempo. Y eso nos lleva a una cuarta
y última lección. Genera flexibilidad para satisfacer
las necesidades de tu prójimo. genera flexibilidad para satisfacer
las necesidades del prójimo. Hasta aquí nosotros hemos dejado de manera implícita, ¿verdad?,
la forma en que estas lecciones generales de la administración
del tiempo funcionan al servicio del amor. Ahora vamos a hacer
un poquito más explícito. Por un lado, nuestra cuidadosa
consideración del llamado, la planificación a la luz de las
principales prioridades y el hecho de aprovechar al máximo
las primeras horas del día, todas esas lecciones funcionan al servicio
del amor como resultado proactivo de nuestra ocasión de servir
y bendecir a otros. ¿Qué es lo que estamos diciendo
con esto? Ese es nuestro llamado como creyentes. es que en esa
agenda de trabajo yo debo de tener tiempo para servir a mis
hermanos, debo de tener tiempo para invertirlo regularmente,
tiempo y energía para el bien de los otros. Esa es la dimensión
proactiva de nuestro llamado. Y cuando nosotros tenemos tiempo
para estar a solas con el Señor en las primeras horas de la mañana,
eso nos va a conducir a preocuparnos por las situaciones de otros
hermanos y ahí van a aparecer el tiempo, yo tengo que ir a
tal lugar, tengo que visitar a tal hermano y cuando ya entonces
estamos teniendo esos tiempos pues también vamos a tener una
mayor disponibilidad de prestar atención a las prioridades que
son útiles para el servicio del Señor porque nuestro corazón va a ser
inclinado hacia las cosas de Dios y ya dejaremos de vernos
a nosotros mismos como que todo gire en torno a mí que esa es
la actitud que muchas personas muestran en su día a día todo
gire en torno a mí yo soy la víctima yo soy el que es afectado cuando salgo a visitar a alguien, mi
tiempo es mío y ahí es que está el problema. Cuando tenemos ese
tiempo, cuando tenemos esa oportunidad de planificar esas rocas, esas grandes rocas e incluirla
en nuestro tiempo, pues eso nos va a llevar a avanzar con nuestras
tareas proactivas de amor y también tendremos margen para ser flexibles
para atender a las necesidades no planificadas de otras personas
cuando surgen cuando tenemos ese tiempo a solas
con el Señor cuando tenemos esa gran roja bien organizada como
prioridad número uno. Fraccionar nuestro tiempo es
una práctica cristiana, es más bienaventurado, hay más
bendición en dar que en recibir, los mayores placeres no proceden
del tiempo desperdiciado, del tiempo acaparado o gastado de
manera egoísta, sino del amor abnegado por otros para la gloria
de Dios. Cuando nosotros dedicamos nuestro
tiempo y energía para el bien de otros y encontramos nuestro
gozo en ello, pues las recompensas que le llegan a esa persona son
incontables. son incontables. Entonces esa
es la invitación que nosotros tenemos, seamos sabios administradores
del tiempo, comencemos a priorizar nuestro
tiempo, organicémonos a la luz de los dones, de los talentos
que Dios ha dado. y pongámoslo a producir. A todos
nosotros se nos ha dado 24 horas. Todos nosotros tenemos responsabilidades. El problema de no tener tiempo es precisamente porque lo malgastamos. Hace muchos años esta es una historia que le he
contado en otras ocasiones pero se lo voy a dejar acá de nuevo creo que hicimos una planificación
algo íbamos a salir creo que evangelizar o algo por el estilo y me acuerdo que hubo una persona
que dijo que tenía un tiempo no tenía tiempo para eso que
el pastor haciendo ese comentario con otra persona que el pastor
no sabe como es mi agenda de trabajo muy ocupada y sucede
que esa persona yo la había recomendado para un trabajo y la gerente de ese trabajo días
después por coincidencia verdad porque la gerente no no conoce
ni siquiera el barrio de los frailes, por coincidencia me
llamó y me dijo, mira que Ulana, voy a ver como tu hablas con
ella, porque ella se pasa el día en la computadora de la empresa
navegando en Facebook. Entonces mis hermanos ese tiempo
que esa persona no tenía era porque había sido malgastado
había sido productivo, no había sido proactivo muchas veces cuando
decimos no tenemos tiempo es porque malgastamos el tiempo
que el señor nos da que el señor nos ayude entonces a ser personas
entregadas más que dispuestas a mostrar ese amor de manera
práctica hacia nuestros hermanos, que es la mejor forma que nosotros
tenemos de glorificar a Dios, porque Dios no necesita nada
de nosotros, pero nuestro prójimo sí. Que Dios les bendiga, que
Dios les guarde, vamos a dejarlo hasta acá y vamos a ver si hay
alguna pregunta o inquietud al respecto.
Hábitos de Gracia capitulo 21: EL RELOJ
Series Hábitos de GRACIA
Todo humano, en todo lugar del planeta, cualquiera sea su cultura, está sujeto al incesante paso del tiempo. Sin importar cuánto lo descuidemos, lo reprimamos o nos estresemos por él, no hay nada que podamos hacer para detener su arremetida. Puedes ignorar el ajetreo, pero asumiendo tu propio riesgo. O puedes avanzar por el camino de la sabiduría siendo buen mayordomo de tus cortos y escasos días como dádivas que provienen de Dios.
Haznos llegar tus motivos de oración, acciones de gracias o inquietudes en el chat o a través del número: +1(809)234-7795 y el correo electrónico: [email protected]
La versión de la Biblia que utilizamos es la Nueva Biblia de Las Américas (NBLA)
| Sermon ID | 123241146387597 |
| Duration | 57:49 |
| Date | |
| Category | Bible Study |
| Language | Spanish |
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