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Estamos, hermano, en... Estamos detenidos en la... Estamos detenidos en la homicidio,
hermano. Todavía estamos ahí, bajo este
punto. Y queremos continuar con la ayuda del Señor. estamos viendo
cómo el Señor conoce todas las cosas las impresiones lejanas
es decir, todo, todo, todo la Biblia dice que todo las conoce
y ya vimos cómo el Señor conocía el estatero en la boca del pez
según Mateo 17 al 24, 24 al 27 encontramos que se le ordena
a Pedro que vaya a la pesca y que el primer pez que llegara a pescar
el primer pescado que sacara que sea que le abriera la boca
y sacara un estatero para pagar el impuesto en Capernaum Y el
Señor, vemos ahí en la omnisciencia, como Él ya sabía que traía la
moneda en la boca del pez y que ese pez a Pedro lo iba a pescar
al ir a la pesca, ¿verdad? Ya lo vimos, también vimos su
visión a distancia cuando se le revela a este... Se me olvida el nombre de este
hombre. Se le dice ahí en Juan 1, 45
al 50, Natanael, Natanael se le dice que el Señor lo vio cuando
estaba sentado junto a la higuera, cuando estaba debajo de su higuera
o de la higuera. El Señor ya lo estaba viendo
a ese varón que pronto se iba a encontrar con él. Esto lo vemos
también su omnisciencia, su omnisciencia. Esto también muestra, hermano,
en la vida de la mujer samaritana, cuando ahí en Juan 4, 14 al 19,
encontramos a la mujer samaritana impresionada por lo que el Señor
le dice, cuando le dice que solamente cinco maridos había tenido, y
lo que ahora el varón con la cual vivía no era su marido.
Esto el Señor lo sabía también y se lo hizo, se lo manifestó
a la mujer samaritana y ella quedó espantada por la revelación
que el Señor le estaba haciendo en su vida íntima, en su vida
privada. También nos quedamos aquí donde
la Biblia muestra que el Señor sabía que un puino estaba junto
al camino y que el Señor lo iba a necesitar y lo mandó a buscar. Ahí es, hermano, ahí vemos también
su omnisciencia manifestado. Vamos a ver esto, hermano, en
Lucas capítulo Lucas capítulo diecinueve dice ahí la palabra
Lucas capítulo diecinueve el versículo el versículo veintiocho
Lucas diecinueve veintiocho encontramos también la revelación de su omnisciencia
bajo esta historia que encontramos. Lucas 19-28 dicho esto iba adelante
subiendo a Jerusalén y aconteció que llegando cerca de Bethajé
y de Betania al monte que se llama de los Olivos envió dos
de sus discípulos diciendo, y a la aldea de enfrente, y al entrar
en ella hallaréis un pollino atado, el cual ningún hombre
ha montado jamás. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os preguntare, ¿Por
qué lo desatais? Le respondereis, Así, porque
el Señor lo necesita. fueron los que habían sido enviados,
y hallaron como les dijo. Y cuando desataban el puino,
sus dueños le dijeron, ¿Por qué desatáis el puino? Ellos dijeron,
porque el Señor lo necesita, y lo trajeron a Jesús. Y habiendo
echado sus mantos sobre el puino, subieron a Jesús encima, y a
su paso tendrían sus mantos por el camino. Entonces, aquí encontramos,
hermano, este, aquí en la historia, la omnisciencia del Señor. Llegó el Señor a Bet-Hab, Bet-Hab,
Bet-Faher dice la palabra, y ahí, cerca de Betania, al monte que
se llama de los Olivos, el Señor se quedó detenido ahí, en ese
lugar, como si fuera un paradero, vamos a decir así, entonces envió
a sus discípulos para que fuesen o entraran a la aldea que estaba
enfrente de ellos. Y el Señor le dice que vayan
a la aldea, a la aldea que está enfrente, y que al entrar en
la aldea, entrando en ese pobladito, iban a encontrar un pollino,
un pollino atado, amarrado, persogado, en el cual ningún hombre ha montado
jamás, dice el Señor, desatadlo y traedlo. Ahora, el Señor ya
sabía que el pollino estaba ahí, amarrado, en la entrada del pueblo,
y también sabía que el Señor, al desatar los discípulos del
pollino y llevárselo, los dueños iban a salir a decirle, oye,
ustedes que hacen con mi puino, que están haciendo con mi burrito.
Entonces el señor también dio instrucciones diciendo lo que
ellos debían responder a los dueños. Entonces resulta que
cuando ellos se llevaban el puino, salió el dueño y les dice, ¿por
qué desatáis el puino? Ellos dijeron, porque el señor
lo necesita. Entonces, interesante cómo el
Señor instruyó a sus discípulos lo que aún debían ellos responder.
El Señor lo necesita. El Señor, hermano, es dueño de
todo, aún de nuestra vida. Por lo tanto, también era soberano
sobre el poíno. Vemos cómo el poíno dice que
era un animal que jamás alguno lo había montado y el Señor fue
la primera persona que montó el poíno y el poíno obediente
entró a Jerusalén llevando al Señor como la profecía de Zacarías
lo había profetizado hace 500 años después antes del acontecimiento. Vemos hermano que se cumplió
al pie de la letra. Esto es lo que encontramos, hermano. Pero lo que estamos viendo ahora
es que el Señor conocía el poíno ahí persogado. Conocía a los
dueños también. Y sabía lo que los dueños iban
a decirle a los discípulos. Dice, ¿por qué desatáis el poíno? El Señor ya lo sabía. Y el Señor
ya dijo lo que debían responderle. Y vemos que los dueños accedieron. Ahora, parece que era muy conocido
el Señor, porque también dice, el Señor lo necesita, y era la
respuesta. Entonces... Cuando el Señor necesita
algo, nadie se lo puede impedir. Cuando Dios ordena, nadie puede
resistir su voluntad. Ni los dueños, mucho menos el
burrito también, no pudo desobedecer a su verdadero amo. Al creador,
su creador, ellos, este animalito, obedeció fielmente al Señor Jesús
y lo usó para entrar montado en la ciudad de Jerusalén. Es
interesante, como les decía a mis hijos en la mañana, Ojalá fuéramos
útiles nosotros como ese puino, que tan solamente obedeciéramos
o hiciéramos lo que el Señor nos ordena, es decir, si nosotros
fuéramos, que seamos útiles, que seamos útil en la mano del
Señor o para la obra del Señor, ¿verdad? Vamos ahora, hermano,
y vamos a continuar viendo algunas otras cosas que, hablando de
la omnisciencia de nuestro Señor Jesucristo. Todo esto, hermano,
muestra que Él es verdaderamente Dios, ¿verdad? Vamos a orar.
Padre, una vez más te damos gracias por la oportunidad que tenemos
de mirar las historias que tenemos en los Evangelios y en otros
libros también. Padre, donde aprendemos tu verdadera
omnisciencia, donde miramos, Señor, todo de antemano tú sabías
lo que había de suceder, a los hombres lo que había de decir,
y todas las circunstancias, Señor, que estaban por suceder, Tú ya
las conoces, Señor, los tienes presentes. Padre, por eso eres
grande, por eso eres el Dios sempiterno, un Dios, Señor, que
para nosotros es difícil de comprender, porque estamos limitados por
el espacio, por el tiempo, Señor, para nosotros siempre hay un
ayer, un hoy y un mañana. Para ti no existe el ayer, no
existe el hoy, mucho menos el mañana. Padre, tú vives en la
eternidad y eso es lo que tu palabra da a entender en todos
los sentidos. Gracias Señor, por eso confiamos
y descansamos y por eso pedimos tu ayuda porque tú de antemano
sabes todas las cosas que sucederán en nuestra vida y aún en este
mundo. Gracias te damos, Padre, por todo. Oramos en el bendito
nombre de Cristo Jesús. Amén. Amén. Hermano, si vemos el Señor, para
el Señor, no hay nada, hermano, no hay nada que no conozca el
Señor lo que ha de suceder el día de mañana, en los tiempos
venideros, porque dice que Él habita la eternidad. Es decir,
hermano, Dios ya estaba... el Señor está ya al fin de la
historia. Eso es lo grandioso. Para nosotros
todavía estamos... no sabemos lo que será el fin
de este año, pero el Señor ya sabe exactamente. Por eso Él
es... omnisciente, y no solo en los
días, meses, años, sino toda la eternidad, hermano. Toda la
eternidad de la grandeza de nuestro Dios. Él ve las cosas, las cosas
que han de acontecer para nosotros, hermano. Siempre para nosotros
es algo futuro, para el Señor es algo realizado, es algo ya
efectuado. Y esa es, hermano, lo grande,
la gran diferencia entre el hombre y su Señor y su Creador. También
encontramos otra enseñanza de la omnisciencia de Nuestro Señor
en la vida de la viuda. Lucas capítulo 21. Cuando el
Señor manifestó en Lucas capítulo 21, versículo 1 al 4. Vamos a ver el Evangelio de Lucas. Lucas 21 1 al 4 dice levantándose
levantando los ojos vio a los ricos que echaban sus ofrendas
en el arca de las ofrendas. vio también a una viuda muy pobre
que echaba ahí dos blancas ahora dos blancas y dijo en verdad
os digo que esta viuda pobre echo más que todos porque todo
aquello echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra más
esta de su pobreza echo todo el sustento que tenía. Ahora, ¿cómo sabía, hermano,
el Señor que era lo único que tenía la viuda en su bolsillo
o en lo que trajo en el altar? Vemos que el Señor manifestó
que todos echaban de lo que les sobraba, pero esta viuda echó
todo el sustento que tenía. Ahí vemos, hermano, revelando
al Señor la vida de la viuda. confiado en Dios. Esto, hermano,
es fe también. Ahí vemos la fe, la verdadera
fe de la viuda, que aunque no se iba a quedar con ninguna moneda,
pero sabía que Dios era grande y se lo iba a devolver. Ahora
sí, más de lo que ella iba a dar, seguramente el Señor, sin duda,
esa mujer fue suplida su necesidad. No sabemos cómo, la Biblia no
dice, pero hermano, seguramente al alabarla al Señor, ella también
lo estaba bendiciendo en ese instante. Estaba reconociendo
su esfuerzo, su fe, admirando su fe, además de que ella echó
todo lo que ella tenía. para el arca de Dios. Y vemos, hermano, que el Señor
lo estaba alabando delante de todos, delante de todos, este
alabándola, elogiando a esa mujer de fe que echó todo lo que tenía. Ahora, obviamente que el Señor,
por su omnisciencia, este sabía que era todo lo que tenía la
viuda. La viuda no tenía nada más que esas dos blancas que
había echada en el arca de Dios. Ahora, ahí vemos también revelado
la omnisciencia de nuestro Dios. Y también vemos cómo el Señor
conocía la necesidad. Dice que esa mujer hecho todo
del sustento que tenía. El Señor conocía la necesidad
de la viuda. Ahora, otra enseñanza, hermano,
que tenemos aquí es lo que acontecería en el caso del templo. En Lucas
21 también, Lucas 21, versículos 5, versículos 6, encontramos
otra revelación de la omnisciencia de nuestro Señor. Cuando, cuando
Él dijo lo que habría de suceder con el templo tan hermoso, que
habían levantado los judíos por medio de Herodes, que le llevó
46 años levantando ese gran templo y con piedras adornadas, piedras
labradas, piedras hermosas. Dijeron así los discípulos, Lucas
21, 5, y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado
de hermosas piedras y ofrenda donativa dijo. En cuanto a estas
cosas que veis, día vendrá en que no quedará piedra sobre piedra
que no sea destruida. Hermano, el señor en su omnisciencia
estaba ya contemplando la ruina, la destrucción, la demolición,
del templo de Jerusalén que sucedió en el año 70 con Tito con el
emperador Tito cuando destruyó el templo de Jerusalén porque
dice que era lo más sagrado de los judíos y hay muchos se guardaban
en el templo hermano porque el templo hermano era una unas inmensas
piedras una una verdadera, este, un verdadero refugio. Ah, pero
el Señor, dice, le dijo de antemano, veis, dice, en cuanto a estas
cosas que veis, hablando de las piedras hermosas, este, adornadas,
y este, todas esas ofrendas donativas que dieron para el templo, veis,
dice Cristo, en cuanto a estas cosas que veis, día vendrá en
que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida. Ya estaba
revelando la destrucción del templo que obviamente sucedió
en mano del emperador Tito, este, en el año setenta de nuestra
era. Entonces, hay, hermano, enseñanzas de la omnisciencia
de nuestro Señor como la moneda de la boca del pez,
que el señor ya los conocía, y como la vida del varón que
estaba sentado junto a la higuera, o el que estaba debajo de la
higuera, y también como la vida de la mujer samaritana, como
el puino atado y jamás montado, y también la necesidad de la
viuda y la destrucción del templo ahora hay otro otra visión del
señor en su omnisciencia lo vemos en lucas 22 vamos a ir más adelantito
lucas capítulo 22 versículos 7 al 13 encontramos otra historia
donde encontramos hermano revelada la omnisciencia de Nuestro Señor
Jesucristo, hablando del hombre que llevaba el cántaro de agua
cargando. Lucas 22, versículo 7, dice ahí
la palabra, llegó el día de los panes sin lavadura, o sea, que
la Pascua, en otras palabras, en el cual era necesario sacrificar
el cordero de la Pascua. Y Jesús envió a Pedro y a Juan
diciendo, y prepararnos la Pascua para que la comamos. Ellos le
dijeron, ¿dónde quieres que la preparemos? Ahora, ellos no sabían,
claro. Él les dijo, he aquí, al entrar
en la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro
de agua seguidle hasta la casa donde entrare y decid al padre
de familia de esa casa el maestro te dice donde esta el aposento
donde he de comer la pascua con mis disipulos entonces el os
mostrara un gran aposento alto ya dispuesto preparad ahi fueron
pues y hallaron como les habia dicho y prepararon La Pascua. Ahora, ¿qué hermano enseñanza
de la omnisciencia de nuestro Señor? Los discípulos no sabían
dónde iban a preparar la Pascua, lo que iban a hacer. Ellos no
tenían nada ahí. Dice, Señor, cuando digo el Señor,
este dice, llamó a Pedro, igual le dice, y preparadnos la Pascua
para que la comamos, dijo el Señor. Entonces ellos dijeron,
¿Dónde quieres que la preparemos, Señor? El Señor le dijo, es aquí,
al entrar en la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre que lleva
un cántaro de agua, seguidlo hasta la casa donde entraré.
La señal que le dio. Cuando usted entra en la ciudad
dice el señor un hombre va a salir a ustedes a encontrarle y ese
hombre como señal dice lleva un cántaro cargando un cántaro
cargando este y él y Y así se fueron ellos. Entraron a la ciudad
de Jerusalén pendiente a ver dónde estaba el hombre con un
cántaro. De repente ahí venía el julano
con su cántaro. Ah, es este. Entonces los siguieron
nada más. Los siguieron donde entró ese
hombre con su cántaro. Entraron también y le dicen el
dueño de la casa. El señor te dice dónde está el
aposento. que tienes preparado para que
yo coma la Pascua. Así le dijeron. Parece que el
Señor ya lo tenía preparado todo y el Señor, llegaron los apóstoles
a la casa y le dijeron, ¿Dónde está el aposento donde he de
comer la Paz con mis discípulos? Entonces dice el Señor, y Él
os mostrará un aposento alto, un aposento amplio, un aposento. Así lo hicieron los discípulos,
entonces Él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto,
o sea, con la mesa, con silla, con todo, ya dispuesto, dice,
prepárate ahí. Ya tenía todo. Ellos ahí fueron,
prepararon el jorderito, lo asaron, todo lo que hacían los judíos
en su Pascua. Y llegó la noche y el Señor llegó
a ese lugar y comieron, celebraron la Pascua donde también la Biblia
dice que fue inaugurado por primera vez La cena del Señor. Hermano,
el Señor, hermano, es omnisciente. Él sabía dónde estaba el lugar ideal,
el lugar. Y el hombre también, que iba
a estar dispuesto para prestar la casa, prestar todo lo que
tenía en ese lugar. Hermano, Dios mueve los corazones.
Es como el dueño de los coinos. No fueron egoístas. Oye, no,
no, está bien tu señor que lo necesite, pero este es mío y
no lo vas a llevar. Claro, no hicieron resistencia. Dios fue la que movió el corazón
de esos hombres para que hermanos prestaran el animal. De la misma
manera, Dios ya había tocado el corazón de ese hombre para
que le obsequiara, en este caso no obsequiara, pero le prestara
un gran un gran aposento ya bien preparado para que ahí como la
pascua dice el catorce cuando la hora cuando era la hora se
sentó a la mesa con él los apóstoles entonces ahí llegó la noche fueron
a cenar fueron a celebrar la pascua que todo judío fiel lo
hacía en la tierra de Israel. Entonces ahí vemos, hermano,
otra enseñanza de la omnisciencia de nuestro Señor. Es interesante. Hay más. Vamos a ver tres más
rápidamente. Vamos a ver ahora Otra omnisciencia
de Nuestro Señor en el Evangelio de Lucas. Y fíjense que Lucas
está lleno de esta enseñanza. Lucas capítulo 22, Lucas capítulo
22, versículo 31. Ahora ya el Señor conocía la
prueba. que Pedro iba a sufrir y iba
a suceder en su vida. El Señor ya la sabía de antemano,
Pedro no la sabía. Pedro no sabía, no tenía la menor
idea de lo que le iba a suceder, cómo iba a caer en la trampa
del diablo, cómo iba a resbalar, no lo sabía. Pedro ni lo esperaba
para empezar, ni el sueño lo tenía. ni la imaginación. Ah,
pero el Señor ya sabía lo que iba a suceder con Pedro y también
el Señor en su omisciencia había visto ya la petición de Satanás. Dice ahí, de Lucas 22, 31, dijo
también el Señor, Simón, Simón, Y aquí Satanás os ha pedido para
zarandearos como a trigo, pero yo he rogado por ti que tu fe
no falte. Y tú, una vez vuelto, confirma
a tus hermanos. Él dijo, Señor, dispuesto estoy
a ir contigo, no solo a la cárcel, sino también a la muerte. Y Él le dijo, Pedro, te digo
que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que
me conoces Hermano, el Señor en su omnisciencia ya estaba
viendo la caída de Pedro, la negación de Pedro, ya estaba
viendo todo lo que iba a suceder en la vida de Pedro, hermano. Entonces el Señor le dijo, Simón,
Simón, Satanás os ha pedido para el saladeño como trigo. Pero
yo he rogado por ti, ahí la gran bendición, la gran bendición
del pueblo de Dios, que Dios ruega por nosotros. He rogado
por ti que tu fe no falte. O sea que no iba a quedarse postrado
ahí, se iba a levantar y tú una vez vuelto, confirma tu hermano. Claro, Pedro, hermano, Pedro
no creyó en esto. El Señor le estaba diciendo,
así somos como Pedro. El Señor nos dice una cosa, pero
como, yo haré? No, no, no, yo no voy a hacer
eso. Pedro no creyó capaz, hermana,
de negar al Señor. Jamás pensó negar a su Maestro. Le dijo, Señor de Señor, dispuesto
estoy a ir contigo, no solo a la cárcel, sino también a la muerte. El Señor le estaba diciendo,
mira Pedro, tú me vas a negar. Dice no señor, dice no, yo no
solo, no solo quiero ir a la cárcel, sino que, sino que estoy
dispuesto aún a ir a la muerte. Le digo Pedro, Pedro, le digo
el señor, Pedro te digo que el gallo no cantará hoy antes que
tú me niegues tres veces, que tú niegues tres veces que me
conoces. Ahora, Pedro fue advertido. Y
aún con toda la advertencia, Pedro no tuvo cuidado. Siempre
resbaló. Ah, hermano, como el Señor se
lo dijo. Ah, Pedro, hermano, nada más.
Por eso lloraba amargamente después de pensar todo lo que el Señor.
Pero si el Señor me lo dijo, qué cabezón soy, pero me lo dijo,
¿por qué no lo hice? Hermano, se lo dijeron en su
cara. Y luego hizo exactamente lo que le dijeron. Hermano, esto nada más está mostrando
la deidad de nuestro Dios, es decir, su divinidad está mostrando,
hermano, que Él es omnisciente y Pedro no lo quería creer. Así
somos nosotros. A veces estamos viendo lo que
Dios dice, pero no lo que... hermano, esa es la incredulidad.
La incredulidad es tan, es tan arraigada en nosotros muchas
veces que estamos escuchando lo que dice el Señor, pero no
podemos creerlo. Pero yo eso, no, no creo. Hermano,
mire, es lo que le pasó a él, exactamente lo que el Señor le
estaba diciendo. El Señor en su omnisciencia estaba
viendo ya la caída de Pedro, la negación de Pedro, el fracaso
de Pedro, y también se le estaba diciendo que Satanás iba a zarandearlo
como trigo. Ahora, no solo esto, hermano,
podemos ver la omnisciencia del Señor, pero también, hermano,
le digo que el gallo, el gallo cantaría tres veces. Hermano,
cantaría, el, el, el, el, perdón, que el gallo, al canto del gallo,
Pedro habría negado al Señor tres veces. Le dijo, te digo,
que el gallo no cantará hoy, antes que tú niegues tres veces
que me conoces. Hermano, Así le dijo el Señor
para que Pedro se acordara y quién sabe si el gallito estaba en
frente de él para que no lo pasara desapercibido. Creo
que el gallo hasta vino corriendo a cantar frente a Pedro para
que se acordara bien lo que el Señor le estaba diciendo. No
va a cantar el gallo del Señor sin que tú me niegues tres veces.
Tú me vas a negar tres veces. Tres veces me vas a negar y luego
el gallo va a cantar. Hermano, y así sucedió, dice
la Palabra, vamos a verlo más adelante. Ahí en el versículo,
este, cincuenta y cuatro. Dice, y prendiéndole le llevaron
a, y le condujeron a casa del sumo sacerdote, estoy en Lucas,
veintidós cincuenta y cuatro, y Pedro le seguía de lejos. Y
habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron
alrededor y Pedro se sentó también entre ellos. como un extraño,
pero una criada al verle, sentada al frente, se fijó en él y dijo,
también éste estaba con él, pero él negó diciendo, mujer, no lo
conozco, ahí está la primera negación, mujer, dice, no la
conozco, no la conozco. Y un poco después, viéndole otro,
dijo, otra criada, dijo, tú también eres de ellos. Y Pedro dijo,
hombre, dice, no lo soy. Segundo. El hombre dice, no lo
soy. ¿Qué andas diciendo tú? Dice,
estaba molesto. Dice, ¿qué? Yo no soy de ellos,
dijo. Tú también eres de ellos, le
dijo. Pedro dijo, hombre, no lo soy. Como una hora después,
una hora, tenía tiempo de reflexión. Oye, ya ha mentido dos veces.
No, se le olvidó. Como una hora después, otro afirmaba,
diciendo, verdaderamente también este estaba con él, porque es
galileo. Y Pedro dijo, ¡hombre, no sé
lo que dices! Y enseguida, mientras él todavía
hablaba, dice, ¿qué pasó? El gallo, mi hermano, cantó en
la presencia de Pedro, ¡cantó el gallo! Ahora parece que el
gallo le despertó su conciencia de Pedro, porque vea lo que dice.
Entonces vuelto, el Señor miró a Pedro y Pedro se acordó de
las palabras del Señor que le había dicho. Antes que el gallo
cante, me negarás tres veces. Hermano, el señor, Pedro estaba
espiando ahí nada como si nada, viendo que le iba a estar haciendo
el señor, como lo estaba juzgando, enjuiciando todo eso. Y hermano
dice que cuando cantó el gallito, hermano, ya él había negado tres
veces al señor. Cantó el gallo y cruzaron la
mirada. El señor volteó a ver a Pedro. hermano y se acordó de lo que
le había dicho unas horas antes le había dicho tú me vas a negar
tres veces antes que el gallo cante y se acordó hermano ese
gallito le picó la conciencia a pedro cuando cayó creo que
ese gallito cantó con toda su fuerza para que pedro se acordara
el señor le dijo y dice que por eso pedro salió fuera y lloró
amargamente, es decir, se sintió triste, se sintió avergonzado por haber
traicionado a su Señor. Se sintió tan mal y se fue, salió
de ahí y no aguantó. y se fue a llorar amargamente
por haber negado, por haber traicionado a su Señor. Pero el Señor ya
en su omnisciencia le había revelado todo. Y Pedro no lo creía, no
lo creyó, no lo creyó. Era increíble, en otras palabras.
Entonces, así el creyente muchas veces, Dios dice una cosa y nosotros
no queremos creer lo que Dios dice. Pero lo que Dios dice en
su palabra, hermano, eso es verdad. Esa es verdad. Ahora, vamos a
ver una cosa más. Vamos a ver otro ejemplo de la
Omnisciencia de Nuestro Señor. Este, hay un versículo, y quiero
comentar esto y dejar claro en su mente, hay un versículo que
refleja duda sobre esto, o sea, que da a entender que el Señor
no sabe nada, o sea, como si no supiera nada. Es el Evangelio
de Marcos, capítulo 13, versículo 32, donde nos enseña que el Señor,
el Hijo del Hombre, dice que no sabe ni aún cuándo. Ha de
venir el Señor. Hay muchos que toman este texto
para decir que el Señor no es todopoderoso. Y se aferran. Pero este hermano se explica
por el enfoque de cada libro. Marcos
capítulo 13, versículo 32. Dice ahí la palabra. Este texto
da a entender que el Señor no es omnisciente. Eso es lo que
da a entender. Supuestamente. Marcos capítulo
13 versículo 32 dice ahí. Leo, Marcos 13, 32, pero de aquel
día, hablando de la venida del Señor, voy a leer hasta adelante
porque es necesario que leamos desde el 24. Marcos 13, 24, pero
en aquel día, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá
y la luna donde dará su resplandor. Y las estrellas se irán del cielo
y y las potencias que están en los cielos serán como vida. Entonces
verán al Hijo del Hombre que vendrá en las nubes con gran
poder y gloria. Y entonces enviará a su ángel
hijo y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos desde el
extremo de la tierra hasta el extremo del cielo. De la higuera
aprended la parábola. Cuando ya su rama está en tierra
y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también
cuando veáis que sucederán esas cosas, conoced que está cerca
las puertas. De cierto os digo que no pasará
esta generación hasta que todo esto acontezca. En el versículo
treinta y uno dice que el cielo y la tierra pasarán, pero mi
palabra no pasará. Pero aquel día y de la hora nadie sabe,
ni aún los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino
el Padre. Ahora, fíjense cómo el Señor
está diciendo que ese día de la venida del Señor no lo sabe
la hora, pero el día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles
que están en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. Mirad,
velad, y orad, porque no sabéis cuándo será el tiempo. Ahora,
este es el único texto donde podemos ver que Cristo supuestamente
no es omnisciente. Pero esto, hermano, se explica
por el enfoque de cada libro. Cada libro del Evangelio tiene
un enfoque céntrico. Es decir, En el caso del Evangelio
de Mateo, sabemos que su enfoque principal es presentar a Cristo
como el rey de los judíos. Ese es, hermano, el enfoque central
del libro de Mateo, presentar a Cristo como rey de los judíos.
Y para ello, por eso, siempre en Mateo encontrarás la expresión
que dice, como está escrito en el como está escrito por el profeta
como está escrito como está escrito Mateo hermano está mostrando
a Cristo presentando a Cristo como el rey de los judíos como
la profecía lo venía anunciando de antemano mientras que Marcos
presente a Cristo y Marcos siempre presente a Cristo como un siervo
como un siervo que no sabe nada de lo que hace su dueño o su
amo, en ese caso. Ahora, Marco presenta a Cristo
como un siervo obediente, por eso la simbología de Marco es
el buey, es el buey, el que ara la tierra, el que solamente trabaja. En otras palabras, Marco está
presentando a Cristo como aquel que se humilló hasta lo sumo,
se humilló hasta la muerte. de la Y Lucas presenta a Cristo como
el Hijo del Hombre, como un verdadero humano. Por eso Lucas da la genealogía
de Cristo, de toda la genealogía de José y por lo consiguiente
la genealogía de María. Porque Lucas quiere presentar
a Cristo como un hombre verdaderamente humano. Ahora, mientras que Juan
presenta a Cristo, Juan se enfoca a presentar a Cristo como el
Dios encarnado, como el Dios verdadero. Por eso Juan, desde
un principio, en el vertículo 1, empieza a presentar aquel
Verbo, el Verbo existente, el preexistente, el Verbo que fue
encarnado. Ahora, entonces, ahí es donde
se explica el por qué el texto de Marco dice que Jesús no sabe
cuándo ha de venir, cuándo sucederán estas cosas, porque está asumiendo
su posición de siervo. Esa es la explicación que se
da. Hay muchos hermanos, hay muchos
que tratan de, mire, mire lo que está diciendo que Jesús dijo
que ni aún Él sabe a qué hora, cuándo sucederán esas cosas.
Sólo Su Padre sabe, pero Él no. Y si Él no sabe, obviamente que
porque Él no es Dios, es lo que dice, no es todopoderoso, pero
es porque Marco está presentando a Cristo en su papel de ciervo,
de buey, no como Mateo lo presenta como león y Lucas lo presenta
como hijos de hombre y Juan lo presenta como hijo de Dios. Su
simbología de Juan es el águila. Entonces, así es como se explica
teológicamente, hermano. Todo, la Biblia jamás se contradice. Todo tiene una explicación concreta,
una explicación acertada, una explicación, hermano, de los de ciervo hecho semejante a los
hombres. Sin embargo, aún esta posición
presentada de ciervo tuvo conocimiento de todo cuando fue libertado
de su condición de ciervo y luego de haber resucitado gloriosamente.
La revelación del día de la segunda venida del Señor, claro, Juan
lo sabe, Cristo lo sabe, por eso lo reveló lo que había de
suceder en su iglesia. Cuando el Señor resucitó, por
eso el Señor le dijo, Padre, y que se encarnó entonces se hizo semejante
a nosotros pero después de su resurrección dice la palabra
que está sentado sobre ángeles sobre el principado sobre potestad
de otra vez el señor soberano después de la resurrección fue
glorificado fue exaltado tomó otra vez hermano como él mismo
lo rogó padre aquella gloria que he tenido contigo. Aquella
gloria que tuve contigo desde antes que el mundo fuese. El
Señor otra vez volvió en su estado después de cumplir esa gran obra,
hermano, de redención mediante su humillación en la tierra. Ahora, espero que quede claro. Vamos a terminar viendo su omnipotencia. Esto no lo dudamos. La Biblia
dice que el Señor está su omnipotencia, omnipresencia, omnisciencia,
ya lo vimos. Su omnipresencia también lo vemos
cuando el Señor dice que donde quiera que están dos o tres.
Dice, yo estoy en medio de ello, dice el Señor. Ahí vemos, hermano,
también cuando dijo yo estaré con vosotros todos los días hasta
el fin del mundo. Esa es la omnipresencia del Señor,
el Hijo del Hombre que está en el cielo, como se le dijo a al
mismo Nicodemus. Hermano, dejamos esta enseñanza
aquí. Vamos a seguir con la ayuda del
Señor. Más adelante, si Dios nos permite, entraremos en la
avenida de Cristo. Cómo el Señor estuvo preparando
la tierra o preparando terreno antes que el Mesías llegara.
Se requirió 1,500 años para preparar el mundo, para que el mundo recibiera
al Mesías, al Dios encarnado. Han pasado dos mil años, hermano.
El mundo está siendo preparado para que vuelva el Señor a venir,
hermano, a gobernar este mundo. Entonces lo sabemos que estamos
ya en los últimos tiempos. Vamos a dar gracias y vamos a
terminar en esta noche. Vamos a orar. Padre bendito,
gracias te damos por tu palabra verdadera, fidedigna, fiel. Señor, nosotros necesitamos escudeñar,
analizar, entender. Padre, que no haya, Señor, duda
en nuestra mente. A veces nosotros, los humanos,
entra la duda de la fidelidad, de la veracidad de tu palabra
y queremos poner en tela de juicio, en duda tu Palabra. Padre no
permitas que Satanás siempre duda nuestra mente. Y Señor,
hay textos que a veces no entendemos en el momento, no parece contradecir
a los otros textos, pero jamás se contradice tu Palabra. Tu
Palabra es verdad, tu Palabra es fiel, tu Palabra Señor es
eterna. Gracias por mis hermanos que
estuvieron en esta noche. Bendice la vida de cada uno,
particularmente. Señor, perdona también nuestras
maldades, nuestra negación, como Pedro, que cayó en la negación. Padre, nosotros también muchas
veces fracasamos como Pedro. Ayúdenos, Señor, para levantarnos
y seguir adelante por Ti. Cuando sintamos que nos estamos
hundiendo a causa del pecado, hundiendo en el mar, Padre, que
nos ayudes, que nos socorres, Señor. Que seamos auxiliados
por Ti, así como Pedro. Cuando estaba hundiéndose en
el mar, dijo, Señor, sálvame que perezco. Padre, a veces estamos
así de la misma manera. Ayúdenos, Señor, este que extiendas
tu mano poderosa, misericordiosa, para que podamos anclar a echar
mano y afianzarnos en ella, Señor. Gracias por Por todo, Señor,
bendice cada hermano presente, lleve con bien a cada uno, y
bendice también Tu Palabra donde quiera que llegue, donde quiera
que sea escuchada. Padre, que Tu Espíritu Santo
obre con libertad y produzca fe, fe para salvación y para
crecimiento, Señor. Gracias te damos, que la honra
y la gloria sea para Ti, hoy y por todos los siglos. Muchas
gracias te damos por todo, Señor. Amén.
La Omnisciencia De Cristo
Series Las Siete Posiciones De Cristo
| Sermon ID | 1230162148335 |
| Duration | 45:58 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Language | Spanish |
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