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Victor Callejas que hoy no se sentía bien, ven que están ausentes porque no se sentía bien, oremos por él, oremos por todas las necesidades por cada uno de nosotros tenemos diferentes necesidades y oremos sobre todo hermano para darle gracias al Señor por tanta misericordia en nuestras vidas.
Los que puedan hacerlo pónganse de pie por favor, los que vamos a orar juntos, los que puedan ponerse de pie.
Padre amado, bendecimos Tu nombre agradecidos porque tanta misericordia, tanta bondad porque tantos favores Señor que Tú derramas sobre nuestras vidas nos muestran quién eres Tú nos muestran que es verdad lo que Tu Palabra nos dice que cada mañana son nuevas Tus misericordias que grande es Tu fidelidad nos muestran Señor que Tú eres bueno y aunque nosotros somos malos y somos indignos tú te has compadecido Señor y nos miras con ojos de misericordia porque conoces nuestra condición tú sabes que somos polvo de la tierra Señor y por eso invocamos tu nombre y suplicamos Señor más de tu presencia suplicamos más para que nuestra conciencia Señor esté clara acerca de esa realidad de que tú eres Dios de que eres digno Señor ven a nosotros escucha nuestra súplica, nuestro clamor mira nuestra necesidad especialmente nuestra necesidad de ti Señor nuestra necesidad de tu gracia de tu presencia Señor mira las necesidades circunstanciales presentes en nuestras vidas y permite Señor que nuestras mentes, nuestros corazones, nuestros pensamientos no se enfoquen en eso Señor sino que estén siempre enfocados en Ti porque sabemos que todo lo que sucede en nuestras vidas aún las cosas más dolorosas son parte de Tu proceso Señor Tú nos haces bien aún a través de las cosas que a nosotros nos parecen malas nos haces bien a través de las cosas que a nosotros nos duelen Padre que nunca olvidemos eso Señor y que nuestra mirada esté fija en el autor y consumador de nuestra fe que pongamos la mirada en las cosas de arriba y no en las de la tierra aunque nos ocupemos de las cosas de la tierra para glorificarte para subsistir para hacerle bien a nuestro prójimo Señor que todo lo hagamos con la mirada puesta en ti Señor gracias, gracias por tu misericordia mira las necesidades entre nosotros mira nuestros enfermos Señor aquellos que están padeciendo físicamente o que están en tratamientos y procedimientos médicos Señor, en recuperación aquellos que ahora están Señor sufriendo el dolor físico de alguna afección de alguna enfermedad por nuestro hermano Víctor Callejas te pedimos Padre te pedimos por cada uno de nosotros aunque no mencionemos nombres, Tú lo sabes Padre amado Te pedimos Señor por nuestras almas especialmente, nuestros corazones que se mantengan enfocados en Ti Padre amado, por nuestros hijos, por nuestros niños, por nuestros hijos adultos Padre, por los padres y las madres que sean dirigentes, que sean conscientes, que sean sabios, Señor, en instruir a sus hijos bendice a tu pueblo Padre amado y bendice la predicación de tu palabra esta mañana derrámate, derrama tu espíritu sobre nosotros Padre te necesitamos y eso es lo que pedimos tu presencia en el nombre precioso de nuestro Señor Jesucristo Amén y Amén, Amén pueden sentarse hermanos queridos
Vamos a cantar un himno antes de entrar a la predicación de la palabra El número 380 Que está relacionado con nuestro tema de hoy El tema de hoy lo vamos a encontrar en Mateo 5,8 Y es la bienaventuranza que dice Bienaventurados los limpios de corazón Porque ellos verán a Dios Bueno, vamos a cantar este himno Que pide al Señor que limpie nuestro corazón Que nos limpie 380 biblias por favor
en el evangelio de mateo capítulo número 5 mateo capítulo número 5 vamos a leer allí el verso número 8 o más bien vamos a leer todo el pasaje desde el verso 1 hasta el verso 12 todas las bienaventuranzas
Dice, viendo la multitud subió al monte, y sentándose vinieron a él sus discípulos, y abriendo su boca les enseñaba, diciendo, Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredar. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron los profetas que fueron antes de vosotros. Amén. Amén.
Muy bien, tenemos de nuevo frente a nosotros las bienaventuranzas, que es la descripción que el Señor Jesucristo hace del carácter de sus hijos, de los verdaderos creyentes, de los súbditos de su reino. Además, estas bienaventuranzas describen las características de la verdadera felicidad, de una persona verdaderamente feliz.
Se repite ocho veces la palabra bienaventurado acá. y son siete bienaventuranzas. Una de ellas se repite dos veces, la bienaventuranza relativa a la persecución se repite dos veces, por eso son ocho veces. Son siete bienaventuranzas y todas están relacionadas con el carácter interno y externo y luego, al final, con las consecuencias de ese carácter.
Estas bienaventuranzas son las que el Señor produce en la vida o más bien estas virtudes conectadas a estas bienaventuranzas porque son virtudes conectadas a las bienaventuranzas son las que el Señor produce en el corazón de todo verdadero creyente y que nosotros debemos de cultivar para acrecentarlas, para hacerlas firmes
Por supuesto ninguno de nosotros es capaz de vivir plenamente, de una manera total, de una manera perfecta, en el carácter de estas virtudes. Sin embargo, esa es la inclinación del corazón. Esa es la capacidad que Dios nos ha dado. Dice que Dios nos ha hecho aptos para participar de la herencia de los santos en luz. Es decir, todo verdadero creyente tiene esta inclinación y esta capacidad y por eso somos responsables de cultivar estas virtudes.
Sin embargo, sí hay uno en quien estas virtudes se manifiestan o se manifestaron plena, total y absolutamente, y es por supuesto nuestro Señor Jesucristo. Las Bienaventuranzas es una de esos pasajes, hermanos, que describen de una manera indirecta, pero muy clara, la imagen de Cristo, el carácter de Cristo, que es
Es muy, muy importante y muy interesante el hecho, hermanos, de que la Biblia no describe nunca físicamente a Cristo. Todos esos dibujos que existen de Cristo, los rostros que existen de Cristo, las imágenes de Cristo, son imaginaciones de hombres. Cristo no es eso. Dios no quiere que nos imaginemos a Cristo ni a Dios físicamente, pero quiere que nosotros tengamos una imagen clara de su carácter. Y entonces las bienaventuranzas nos ayudan en esto. Muy bien. Esto como introducción a las bienaventuranzas en general. Hoy nos vamos a concentrar en la bienaventuranza que encontramos en el versículo número 8. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Antes de esta bienaventuranza tenemos la primera bienaventuranza que se refiere a los pobres en espíritu, la segunda que se refiere a los que lloran, la tercera que se refiere a los mansos, la cuarta que se refiere a los que tienen hambre y sed de justicia, la quinta que se refiere a los misericordiosos y esta sexta que se refiere a los de limpio corazón.
Por supuesto, todas estas bienaventuranzas están conectadas, hermanos. Y cuando llegamos a esta sexta bienaventuranza, los de limpio corazón, pues estamos llegando a la cima, por así decirlo, de las bienaventuranzas. Porque un corazón limpio es el producto de las bienaventuranzas previas. Un corazón limpio no puede estar desconectado de las otras bienaventuranzas, no puede haber un corazón limpio simplemente por el esfuerzo humano. El corazón limpio es algo que Dios produce, y lo produce pues a través de estas otras bienaventuranzas, es una mecánica espiritual, por así decirlo, es una dinámica espiritual.
Los pobres en espíritu lloran su pobreza, su pobreza espiritual. Y aquí no está hablando de pobreza física o material, está hablando de la pobreza, de la miseria, de la indignidad nuestra delante de Dios. Y eso causa un verdadero dolor en el verdadero creyente. Ahora, esa pobreza en espíritu y esas lágrimas producen mansedumbre, hacen que una persona se doblegue, hacen que una persona se someta, lo hacen manso, van transformando su carácter. Y luego lo hacen también hambriento de la justicia, lo hacen una persona muy necesitada.
Por supuesto, si es pobre y llora su pobreza y es manso, pues tiene hambre porque es pobre. tiene hambre pero el hambre es hambre de justicia, hambre y sed de justicia porque estas bienaventuranzas y sus virtudes relacionadas hermano tienen que ver con la vida espiritual tienen que ver con el carácter del creyente hambre, hambre y sed de justicia, deseos espirituales y luego nos habla de la misericordia, de los misericordiosos.
Por supuesto, una persona que reconoce su miseria, su necesidad y que llega a tener hambre o tiene hambre por esa razón y que se ha vuelto manso y que ha llorado, pues se vuelve misericordiosa porque ha sufrido, ha sufrido esa humillación, ese despojo, esas lágrimas, esa hambre Y cuando ve a otras personas en esa misma condición, tiene misericordia. Porque Dios es misericordioso y porque esa persona ha recibido misericordia. Y entonces el Señor dice, bienaventurados los misericordiosos.
Y esto, hermanos, produce lo que ahora vamos a considerar más detenidamente, un corazón limpio. Un corazón limpio. Las lágrimas limpian el corazón, la necesidad limpia el corazón, el hambre limpia el corazón. Una persona mansa, hermanos, una persona con la cual el Señor trabaja de una manera más eficiente para limpiarle el corazón. Una persona arrogante, autosuficiente, no va a tener un corazón limpio.
Bueno, vamos a considerar entonces, hermanos, lo que es un corazón limpio. Vamos a considerar cuatro aspectos de un corazón limpio. Primero, es lo único que Dios acepta. Dios solamente acepta corazones limpios. Segundo, solo Dios puede darnos un corazón limpio. Solo Dios puede darnos un corazón limpio. Tercero, Un corazón limpio requiere diligencia. Para que nuestro corazón se mantenga limpio, se requiere diligencia de nuestra parte. Dios lo produce, pero nosotros tenemos que ser diligentes. Y cuarto, un corazón limpio es lo único que agrada a Dios, lo único que Dios ve en nosotros. Perdón. Un corazón limpio, quiero decir, corrijo acá, un corazón limpio es el único que ve a Dios. Solamente el que tiene un corazón limpio puede ver a Dios. Esto es lo que dice la bienaventuranza, ¿cierto? La bienaventuranza dice, bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Ellos son los que conocen verdaderamente a Dios. Sin santidad, dice el libro de Hebreos, nadie verá al Señor. Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios. Sin santidad nadie verá a Dios.
Corazón limpio. Así que el cristiano debe cuidar su corazón. Debemos cuidar nuestro corazón y debemos buscar de Dios la limpieza que solamente Él produce en el corazón. Y debemos permitirle a Dios que Él limpie nuestro corazón. porque esto es lo único que Dios mira y los de limpio corazón son los únicos que pueden mirar a Dios que pueden ver, comprender, contemplar la gloria de Dios y satisfacerse en él
Decía el salmista una cosa he demandado al Señor y esta buscaré que esté yo en la casa del Señor para contemplar la hermosura del Señor pero no podemos contemplar la hermosura del Señor hermanos si no hay un corazón limpio se puede venir a la iglesia y se puede participar de la ceremonia y del rito dominical acá pero contemplas tú a Dios te deleitas tú en Dios lo que haces lo haces delante de Dios y te produce un deleite espiritual
Bueno, hermanos, de eso se trata esta bienaventuranza. Antes de entrar, déjenme decir algo acerca del corazón en términos generales. El término que hoy usamos para referirnos al corazón médicamente es cardio. Hablamos de cardio, de ejercicios cardio. Hablamos de enfermedades cardíacas, porque viene de la palabra griega que se usa en la Biblia para hablar de corazón, cardio. Pero cuando la Biblia habla de corazón, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, muy, muy raramente se refiere al órgano físico. Se refiere más bien, es una metáfora para referirse más bien a la vida interior del hombre, a la mente. a la voluntad, a los sentimientos, a la conciencia de una persona. Cuando la Biblia da del corazón puede estar hablando de cualquiera de estas cosas. Y en términos generales, hermano, se refiere a la vida interna del hombre, el corazón. Abarca el ámbito de las emociones. El corazón, por ejemplo, la Biblia dice que el corazón puede odiar, el corazón puede amar, el corazón puede ser un corazón valiente o un corazón temeroso. El corazón puede estar triste, el corazón puede estar alegre, el corazón puede ser envidioso o confiado. Y, por supuesto, tiene que ver también con la forma en que nosotros pensamos. Allí está el asiento de nuestra voluntad. Tanto las cosas buenas como las cosas malas, las cualidades positivas o negativas y el comportamiento, todo procede del corazón, de nuestro corazón. Eso es importante tenerlo en cuenta cuando leemos de un corazón limpio.
Muy bien, consideremos hermanos en primer lugar que un corazón limpio es lo único que Dios acepta, es lo que Dios pide de nosotros, un corazón limpio. Dice que Él ama la verdad en lo íntimo. Eso es lo que Dios ama, la verdad en lo íntimo, la verdad en lo íntimo del corazón. Dice el proverbio Proverbios 4.3 Sobre toda cosa guardada Guarda tu corazón Esa es la amonestación divina Guarda tu corazón Sobre todo lo que tú cuidas Tú cuidas tu salud Tú cuidas tu familia Cuidas tus pertenencias Cuidas tu trabajo Pero sobre todo lo que tú guardas Guarda tu corazón
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón ¿Por qué? Porque de Él mana la vida La vida no proviene de tu trabajo, ni de tu dinero, ni de tu condición física, ni de tu familia, ni de tus amistades La vida proviene del corazón Si el Señor está allí
Eso es lo que Dios pide Que guardemos nuestro corazón dice el libro de proverbios capítulo 23 dame hijo mío tu corazón y miren tus ojos por mis caminos dame hijo mío tu corazón eso es lo que Dios está pidiendo el corazón Dios no pide que vengas el domingo a la iglesia Dios pide tu corazón Dios no pide que leas la Biblia todos los días y que ores todos los días no, Él pide tu corazón porque si tú lees la Biblia todos los días y vienes a la iglesia sin el corazón Dios no lo mira
De eso acusó el Señor a los fariseos, les dijo a este pueblo con sus labios me honra pero su corazón está lejos de mí y siguen mandamientos de hombres Dios lo que busca es tu corazón Dios lo que pide es tu corazón
Dice el Salmo 24 ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Quién estará en el lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón Es el único que puede subir a la presencia de Dios Porque eso es lo que Dios espera Dice Él recibirá bendición de Jehová Y justicia del Dios de salvación Tal es la generación de los que le buscan De los que buscan tu rostro Oh Dios de Jacobo
El corazón Dios busca tu corazón mi hermano Samuel parece que no había entendido muy bien eso porque cuando él fue para ungir al rey que Dios le dijo que fuera la casa de Isaí y Isaí tenía ocho hijos y todos eran musculosos y altos, fornidos, bien parecidos parece que el menos impresionante físicamente era David y Samuel sube, hermanos Y está ungiendo a los hijos O también pretende ungir a los hijos de Isaí Pero ignora a David Y entonces el Señor le dice lo siguiente No mires a su parecer Y a lo grande de su estatura cuando él mira a uno de los hijos de de Isaíles le dicen no mires a su parecer y a lo grande de su estatura porque yo lo desecho porque Jehová no mira lo que mira el hombre, el hombre mira lo que está delante de sus ojos pero Jehová mira el corazón Dios estaba buscando el corazón y vio el corazón de David Era el menos impresionante físicamente, era el que no... al que lo mandaban a cuidar las ovejas de su padre mientras sus otros hermanos estaban en la batalla, eran protagonistas de los grandes eventos históricos. David no, pero el corazón de David era agradable delante de Dios. llegó a ser conocido como un hombre conforme al corazón de Dios.
Esta fue una gran lección para Samuel dice el apóstol Pablo que cuando los pastores como como Timoteo a quien Pablo dejó en Éfeso cuando los pastores se ocupan en enseñar y se ocupan en combatir a los falsos maestros el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio de buena conciencia y de fe no fingida el amor nacido de corazón limpio Dios busca corazones limpios que amen Que tengan una fe no fingida, una buena conciencia. Los que se desvían de esto, dice Pablo, se apartan a vana palabrería. Dios busca el corazón. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. nuestro corazón hermanos no el corazón físico no ese músculo que físicamente nos da vida sino el músculo espiritual la vida interna nuestros pensamientos nuestra voluntad nuestras emociones nuestra conciencia debe ser para Dios eso es lo que busca y con eso con todas las fuerzas de nuestro ser interno debemos amar amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón
Con toda tu alma, con todas tus fuerzas Y cuando repita tu alma y tus fuerzas Aparte de corazón hermano es para enfatizar Lo mismo tiene que ser de adentro Eso es lo que Dios ve, eso es lo que Dios pide Es lo único que Dios acepta, el corazón Dios no acepta cánticos, Dios no acepta oraciones, Dios no acepta trabajo en la iglesia y devoción a nuestras doctrinas y conocimiento teológico Dios busca el corazón, eso es lo que Dios busca
Ahora, nuestra segunda consideración hermanos es que eso solo Dios lo puede producir solo el Señor lo puede producir, es imposible para nosotros purificar nuestros corazones. Es imposible para nosotros mantener nuestros corazones purificados. Lo más difícil que existe, decía John Flavio, un puritano, lo más difícil que existe es transformar el corazón de un pecador y luego mantener limpio el corazón de los santos. La vida cristiana es una vida de batalla, no es una vida fácil, es una vida de batalla por mantener limpio nuestro corazón, pero tenemos que tener presente, tenemos que estar claros, conscientes de que el corazón no lo podemos limpiar nosotros, eso no lo producimos nosotros, eso lo produce el Señor, es Él el que limpia el corazón, es la obra de Él.
la Biblia caracteriza el corazón en términos generales hermano como lleno de maldad el señor vio a la generación de antes del diluvio y dijo el corazón de los hombres está inclinado de continuo al mal y fue una declaración respecto a aquella generación pero en realidad hermano es una declaración que se aplica a toda la humanidad el corazón de los hombres está inclinado de continuo a lo malo la necedad está ligada en el corazón del muchacho dice la escritura La necedad está ligada desde que nuestros niños son unos bebés Y la vara de la corrección lo apartará de ella Hablando de su conducta externa Pero en realidad el cambio de corazón solamente Dios lo puede hacer El corazón es engañoso y corrupto Dice Jeremías capítulo 7 verso 19 Necesita el milagro de la regeneración La transformación divina que solamente el Señor la puede provocar El Señor dice aunque te laves con lejía y a montones jabón sobre la mano, sobre ti La mancha de tu pecado permanecerá delante de mí Es decir no hay manera de lavar el corazón Nosotros no podemos hacerlo hermanos queridos
Escuchen esto que dice la escritura acerca del estado del corazón humano. En Job capítulo 25 dice, ¿Cómo se justificará el hombre para con Dios? ¿Cómo será limpio el que nace de mujer? He aquí que ni aún la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos. Cuanto más el hombre que es un gusano y el hijo del hombre también gusano. Hermano la Biblia no se retrae de describirnos a nosotros como realmente somos Los hombres dicen somos como gusanos delante de Dios Ni las estrellas son limpias delante de los ojos del Señor No hay hombre que se justifique con Dios Ninguno que nace de mujeres limpio Es muy explícita la escritura acerca de eso Mudará el tío de su piel dice Jeremías El leopardo sus manchas Así también podréis vosotros hacer bien estando habituados a hacer el mal Entonces cómo es que Dios nos pide un corazón limpio Si no podemos Él lo tiene que hacer Hermanos por eso es que David clamaba Crea en mí oh Dios un corazón limpio Y renueva un espíritu recto dentro de mí Por eso es que David clamaba Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus mandamientos Tú encargaste que fuesen muy guardados tus mandamientos Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos Es decir, anhelos, deseos, oración, súplica Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio Y renueva un espíritu recto dentro de mí
La escritura es clara hermanos que el Único que limpia el corazón es el Señor Él es el que ha purificado nuestros corazones Y los ha rociado con la sangre de nuestro Señor Jesucristo Sólo la sangre de Cristo puede limpiar el corazón Dice Juan si andamos en luz como Él está en luz Tenemos comunión unos con otros Y la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado La sangre de Cristo que se entregó mediante el Espíritu Santo sin mancha. Dios limpia nuestras conciencias de obras muertas para que sirvamos al Dios vivo. Sólo Dios puede limpiar el corazón. Eso en relación a los incrédulos, a los inconversos.
Ahora, cuando ya somos creyentes, hermanos, nuestro corazón tiene que mantenerse limpio también. Y por supuesto, Como es la sangre de Cristo la que nos limpia originalmente de nuestro pecado, la sangre de Cristo es la que nos mantiene limpios también, la que nos tiene que limpiar constantemente.
Pero nosotros hermanos nos contaminamos también constantemente por causa de este cuerpo de bajeza en el que vivimos. Tenemos un tesoro en vaso de barro. vivimos en un cuerpo de bajeza y la ley del pecado todavía opera dentro de nosotros hay un remanente de pecado que nos contamina constantemente vienen los malos pensamientos viene las envidias, las fornicaciones, los homicidios todo eso procede del corazón humano aún del corazón del creyente
por lo tanto tenemos que pelear una batalla pero el Señor ha hecho provisión Como Él es el único que limpia el corazón de los inconversos, es el único que limpia el corazón del creyente también. Él nos ha justificado, nos ha declarado inocentes, legalmente inocentes. Nos ha regenerado, ha cambiado nuestro corazón para que nuestras inclinaciones sean santas.
Nos ha santificado para que nosotros vivamos en este proceso de perfección continua. que solamente va a poder ser completada cuando el Señor regrese cuando seamos glorificados pero los recursos están allí a nuestra disposición nosotros no estamos abandonados no estamos solos el Señor hace exigencias muy, muy elevadas pero no nos ha dejado sin recursos no nos ha dejado hermanos sin los medios para que nosotros podamos avanzar pero es Dios el que lo hace
Ahora esto nos lleva a nuestra tercera consideración que un corazón limpio requiere diligencia requiere diligencia es Dios el que lo hace pero nosotros tenemos que usar los medios que Dios pone a nuestra disposición nosotros tenemos que ejercitarnos para la piedad dice el proverbio sobre toda cosa guardada guarda tu corazón el apóstol Pablo dice algo similar en otras palabras dice que nosotros debemos de ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor Dios pone el querer, Dios pone el hacer pero nosotros debemos de ocuparnos con temor y con temblor sobre toda cosa guardada guarda tu corazón ocupados en vuestra salvación con temor y temblor
Es Dios el que lo hace. No somos nosotros los que lo producimos. Pero Dios nos da los medios. Es Dios el que te da la provisión para tu mesa, para tu casa, para tu carro, para tus necesidades físicas. Ustedes han oído a los incrédulos, a los mundanos decir a mí Dios no me da nada, yo todo me lo gano con el sudor de mi frente. pero ellos no reconocen que es Dios el que les da la inteligencia y les da la energía y les da la capacidad y les da las oportunidades para poder ganar ese dinero con el sudor de su frente por supuesto con el sudor de la frente pero es Dios el que les da la frente, la mente, la capacidad, los brazos, la energía para poder hacerlo es decir hermanos Dios nos da los medios pero nosotros tenemos que usarlos
Dios es el que nos da todas las cosas el pan nuestro de cada día viene de Dios pero viene a través del trabajo viene a través de la diligencia el que no trabaja que no coma pues el que no usa los medios de gracia no va a tener un corazón limpio dice Hebreos 10 acerquémonos acerquémonos con corazón sincero debemos de acercarnos acerquémonos en plena certidumbre de fe Purificado los corazones de mala conciencia ¿Cómo se purifica el corazón de mala conciencia? Pues confesando el pecado Arrepintiéndonos del pecado Examinando nuestros corazones Lavado los cuerpos con agua limpia El agua limpia de la palabra La palabra limpia nuestros cuerpos espirituales
Aquí hermanos aquí radica, en el corazón radica la llama y la esencia de la vida espiritual la mayor dificultad de la conversión es ganar el corazón para Dios y la mayor dificultad después de la conversión es mantener el corazón con Dios es difícil es un camino estrecho el camino del mundo es ancho la gente camina a sus anchas no se preocupan no meditan, no se examinan, no se arrepienten, no les afecta el pecado y por lo tanto sus corazones se contaminan bueno, viven contaminados y hay creyentes también que siendo creyentes no practican estas disciplinas y sus corazones se contaminan se llenan de mundanalidad, se llenan de impureza se llenan de desgano, de desánimo, de menosprecio, de ignorancia, creyentes débiles, creyentes mediocres, creyentes cuyo corazón se contamina.
Pero la bienaventuranza está ahí, hermanos. Ahí está la felicidad en tener un corazón limpio. Un corazón contaminado no te va a hacer feliz, te va a hacer sentir esa carga, quizás la puedes disimular temporalmente, ocasionalmente con placeres o con olvidos o con disimular, pero vas a ser miserable. La felicidad está en la limpieza de corazón.
Bienaventurados los pobres en espíritu De ellos desde el reino de los cielos Bienaventurados los que lloran Ellos recibirán consolación Bienaventurados los mansos Ellos recibirán la tierra por heredad Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia Ellos serán saciados Bienaventurados los misericordiosos Ellos recibirán misericordia Bienaventurados los de limpio corazón Ellos verán a Dios no podrás conocer al Señor no podrás deleitarte en el Señor no podrás entender los caminos del Señor si tu corazón está contaminado no podrás disfrutar el gozo del Señor, la bienaventuranza del Señor si dejas que tu corazón se cargue de mundanalidad, de pecado, de culpa de negligencia espiritual
Un corazón limpio requiere diligencia. Solo Dios lo puede hacer, no eres tú el que lo hace. Hermano, no eres tú, no es tu esfuerzo, no es tu virtud, es el Señor, pero tienes que buscarlo. Tienes que inclinar tu corazón hacia Él. Tienes que entregarle, dame hijo mío tu corazón, dice el Señor. Hermano, la llama y la esencia de nuestra vida espiritual está ahí en el corazón. Y precisamente porque nuestra vida con Dios es una cuestión del corazón, hermano. Es que es un camino angosto y la puerta del cielo es una puerta estrecha. El mundo no va a caminar por eso, pero los verdaderos creyentes sí van a caminar por allí.
Un corazón limpio requiere un compromiso sincero y firme. Un compromiso sincero y firme. que tampoco depende de tu voluntad propia depende de Dios depende de que tú estés buscando al Señor pero tienes que tomar la determinación Josué dijo yo y mi casa serviremos al Señor tengo esa determinación eso es lo que yo quiero hacer hay muchas cosas a las que puedo dedicarme hay muchas cosas que pueden ocupar mi energía mi tiempo hay unas cosas muchas cosas por las que puedo preocuparme pero yo y mi casa le daremos prioridad al servicio del Señor prioridad tiene que ser prioritario yo y mi casa serviremos al Señor y eso requiere hermano examinarnos a nosotros mismos examinarnos a nosotros mismos reconocer confesar nuestra indignidad nuestros pecados examíname oh Dios y conoce mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos decía el salmista y hermanos ese hombre se ponía delante de Dios y le pedía examíname y sabes que eso es algo doloroso, humillante a nuestra carne no le gusta hacer eso por supuesto no le gusta queremos sentirnos cómodos y eso nos hace sentir incómodos pero precisamente esa incomodidad y esa culpa que puede venir hermano es la que nos va a llevar a Cristo a quien necesitamos el único que puede limpiar nuestra conciencia y limpiar nuestros corazones
tenemos que permitir que Dios nos examine y cuando veamos el pecado allí arrepentirnos porque Dios es un Dios que perdona Jehová asimilares a los pecados ¿Quién podrá mantenerse en pie? Pero hay perdón cerca de ti Para que seas temido Él perdona Cualquiera que sea tu pecado Cualquiera que sea tu falta Cualquiera que sea tu desliz El Señor lo perdona Pero tienes que venir a Él Tienes que acercarte Tienes que suplicarle Tienes que examinarte Tienes que confesar y reconocer tus pecados
Crea en mí, oh Dios Un corazón limpio decía David Renueva un espíritu recto dentro de mí Permite que la palabra te lave hermano Que esto que estás oyendo ahora Que esos versículos que lees en la Biblia Lleguen a tu corazón, ábrele Ábrele tu corazón a la palabra Con que limpiará el joven su camino Con guardar tu palabra En mi corazón he guardado tus dichos En mi corazón, no en mi cabeza solamente En mi corazón he guardado tus dichos Para no pecar contra ti
Por eso es que necesitamos tanto la oración Hermano la oración La oración no es para pedir solamente por nuestras enfermedades y nuestros problemas y la solución de nuestras circunstancias. Y claro que el Señor escucha, hermano, porque es misericordioso. El Señor cuando estuvo en la tierra le dio de comer a los hambrientos, sanó a los enfermos, consoló a los afligidos, enseñó a los ignorantes. Pero su principal propósito era buscar adoradores. Que adoraran al Padre en espíritu y en verdad Limpiar el pecado, buscar y salvar a los que se habían perdido
En otras palabras hermano tenemos que orar mucho, orar mucho Pero orar con este espíritu de necesidad Orar pidiendo un corazón limpio, orar Reconociendo nuestra pobreza Suplicándole al Señor que nos consuele Que sacie nuestra hambre Tenemos que hermanos estimular esa hambre, hambre y sed de justicia y el Señor nos va a saciar El Señor dice pedir y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá Saben ustedes cómo entiende eso la mayoría de la gente, los mundanos principalmente y muchos cristianos también de pedir cosas, de pedir resolución de problemas, de pedir por cuestiones puramente físicas y de negocios y de trabajo y de familia Está bien porque el pan nuestro de cada día Dios nos lo da, pero antes de eso Él dice que pidamos que el nombre de Dios sea santificado, que el reino de Dios venga, que su voluntad se haga en nuestra vida y en la vida de la iglesia. Eso es lo primero que tenemos que pedir, lo prioritario.
Un corazón limpio requiere esta diligencia hermanos, requiere que busquemos la comunión con los hermanos también, que no abandonemos la congregación. requiere que nosotros inclinemos nuestro corazón. Hermanos, el cuidado y la diligencia del corazón es una de las mejores evidencias de sinceridad. Aquellos que no cuidan su corazón puedan hacer que practiquen todos los rituales evangélicos y conozcan todos los himnos y conozcan todas las doctrinas Pero están actuando hipócritamente, hipócritamente. El cuidado y la diligencia de nuestro corazón es requerido para que haya un corazón limpio y es una evidencia de sinceridad.
Decía David, Salmo 119, verso 36.
Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la avaricia. Aparta mis ojos que no vean la vanidad, avívame en tu camino.
Ustedes pueden notar hermano lo que hay implícito en esta oración cuando David dice, inclina mi corazón y no a la avaricia. ¿Qué es lo que implica él? Lo que él está implicando es que la tendencia de su corazón era la avaricia, las riquezas. Y él lo sabía hermano, él luchaba contra eso, tú luchas contra tu pecado, hay pecados en tu corazón que quieren tomar el control de tu vida
Bueno David tenía ese pecado, el pecado de la avaricia Estaba allí constantemente amenazando Y Él dice Señor inclina mi corazón A tus testimonios, no a la avaricia Aparta mis ojos que no vean la vanidad Avívame en tu camino, avívame en tu camino
¿Tú le pides eso al Señor? Avívame Señor en tu camino Estás, estás decayendo espiritualmente, has decaído espiritualmente, tu corazón se ha contaminado Bueno aquí está la oración que tienes que hacer Avívame Señor en tu camino
Pedí y se os dará, buscad y añadéis, llamad y se os abrirá Al que pide, si tú pides que el Señor te avive lo recibirás Al que busca, si tú buscas el rostro del Señor lo encontrarás Y al que llama, si tú llamas pidiendo ayuda abrirá.
Dice el Señor vosotros siendo malos dais buenas cosas a vuestros hijos. ¿Qué padre si su hijo le pide un pez le va a dar una serpiente? Si su hijo le pide un huevo le va a dar una piedra, un pan le va a dar una piedra o si le pide un huevo le va a dar un escorpión. Y si vosotros siendo malos sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos ¿Cuánto más vuestro Padre dará buenas cosas a los que se lo pidan? ¿Cuánto más vuestro Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Pide el Espíritu Santo, pide santidad, pide un corazón limpio Hermano búscalo, búscalo del Señor Él es el único que te lo puede dar Pero necesitamos diligencia, necesitamos examinarnos humillarnos, arrepentirnos, orar, buscar la comunión con los hermanos.
Inclina mi corazón a tus testimonios. En cuarto lugar, son los corazones limpios los que pueden ver a Dios. La bienaventuranza dice, bienaventurados los limpios del corazón porque ellos verán a Dios. Ellos verán a Dios, sin santidad nadie verá al Señor.
Ahora, esa santidad no es una santidad de perfección moral, porque nadie de nosotros puede lograr eso. Una santidad del corazón, que se manifiesta también en nuestros actos, por supuesto, pero proviene del corazón.
El problema, hermano, es que hay gente que sus actos son muy nobles, muy religiosos, muy decentes especialmente el domingo pues el domingo todos nos vemos angelicales hermano y nosotros podemos tener una voz muy melódica y podemos ser muy educados y podemos ser muy nobles y podemos ser muy generosos y hacer todas las cosas bien y tener un corazón contaminado es lo que el Señor le dijo a los fariseos este pueblo con sus labios me honra pero su corazón está lejos de mí por eso lo que el Señor busca hermanos es el corazón el Señor busca el corazón es lo único que Dios acepta el corazón no los actos los actos los acepta si vienen del corazón pero sólo el Señor puede hacerlo Y requiere diligencia de nuestra parte
Pero una vez que nosotros hermano emprendemos Este camino de la búsqueda de un corazón limpio Vamos a conocer la bienaventuranza Bienaventurados los limpios de corazón Porque ellos verán a Dios Nuestros ojos se van a aclarar Vamos a poder ver más de la belleza De Cristo, de la gloria de Cristo el Señor misericordiosamente hermanos nos da ocasionalmente destellos de su gloria y muchas veces aún cuando nuestro corazón no está purificado podemos percibir algo pero hermano que importante es que nosotros no solamente veamos la gloria del Señor o sintamos algo muy especial de Dios ocasionalmente sino que vivamos en su presencia Que podamos decir, como decía el profeta Elías, vive Jehová en cuya presencia estoy. Y podamos contemplar al Señor.
¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón. El que no ha elevado su alma a cosas vanas, el que no ha jurado con engaño, él recibirá bendición de Jehová y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.
Salmo 24 Dice la escritura que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Así que Santiago nos ofrece esta prescripción, esta receta. Escuchen, dice, someteos pues a Dios, resistid al diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Vosotros pecadores, perdón, pecadores, limpiad las manos y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones, afligíos, lamentad, llorad, Vuestra risa se convierta en lloro Vuestro gozo en tristeza Humillado delante del Señor Y Él os exaltará Él pondrá nuestros pies como Como de sierva dice Y en las alturas me hará caminar En las alturas de su presencia Para contemplar su gloria
Hermanos queridos El examen honesto, sincero, arrepentido, humilde de nuestros corazones delante de Dios. Ese cuidado diligente ayudará maravillosamente a nuestro entendimiento en los profundos misterios de la palabra de Dios, en los profundos misterios del carácter de Dios.
Un corazón limpio, un corazón que busca esa limpieza, esa pureza, de motivos, pureza de motivos, pureza de deseos pureza de anhelos sinceridad va a poder ver a Dios lo va a contemplar de una manera gloriosa y se va a poder deleitar en el Señor es inconcebible hermanos, parece inconcebible pero hay cristianos que se aburren en la adoración se aburren en las sermones Los sermones le parecen demasiado largos, la adoración les parece demasiado aburrida. El día del Señor es como una carga pesada para ellos. Y es porque se han cargado, se han abrumado de mundanalidad, se han contaminado, su corazón está contaminado. Entonces no encuentran deleite, no encuentran el deleite, el gozo del Señor.
Gozo del Señor hermanos es nuestra Fortaleza pero va acompañado de un corazón Limpio bienaventurado los de limpio corazón Porque ellos verán a Dios pueden ver a Dios
Hermanos y esa bienaventuranza de un Corazón limpio y la promesa de ver a Dios no son Asuntos escatológicos que tienen que ver Solamente con la eternidad y con la segunda Venía de Cristo aunque allá se va a consumar De una manera plena pero se refieren También a algo actual que podemos nosotros disfrutar hoy en nuestros servicios, en nuestra oración, en nuestro cántico, en nuestras oraciones
y no es que vaya a ser fácil hermanos queridos, no es que nosotros siempre vamos a estar embelezados y vamos a estar siempre en una actitud triunfalista de deleite espiritual, es algo por que tenemos que luchar Pero es algo real, es verdadero, es maravilloso, es lo más sublime que existe, es la mejor bienaventuranza
Es la mejor bienaventuranza Moisés lo entendió hermanos en el desierto, él no quiso avanzar sin la presencia del Señor Y le dijo Señor nosotros no podemos avanzar si tú no vas con nosotros Y yo necesito que me muestres tu gloria Y el Señor le respondió y le dijo yo te haré pasar mi bien delante de tu rostro y proclamaré mi nombre delante de ti y tendré misericordia del que tenga misericordia y me compadeceré del que me compadezca y el Señor le mostró su gloria a Moisés porque él anheló Señor muéstrame tu gloria
Le pides tú eso al Señor Señor muéstrame tu gloria ¿Le pides tú al Señor lo que pedía Pablo? Pablo, hermanos, ¿poder contemplar la gloria de Dios en la faz de Jesucristo? Lo que pedía David, abre mis ojos, Señor, y miraré las maravillas de tu ley.
Dice la pregunta número 38 del Catecismo de Westminster lo siguiente ¿Qué beneficios reciben los creyentes en la resurrección? Y aquí está hablando hermano de aquella visión beatífica de la visión de Dios cuando el Señor venga Dice la respuesta En la resurrección los creyentes serán resucitados en gloria y serán reconocidos y serán absueltos abiertamente en el día del juicio y serán perfectamente bendecidos en el pleno disfrute de Dios por toda la eternidad.
Un día le veremos tal como Él es, ahora le vemos como por espejo, sin embargo hermano podemos contemplar al Señor en su palabra, en la comunión con nuestros hermanos, en la adoración, en la oración, en nuestro caminar, aún en nuestras angustias podemos ver al Señor, podemos decir como el salmista que Él me guiará por senda de justicia, por amor de su nombre que Él nos guía a pastos delicados, a aguas de reposo que en el valle de sombra de muerte Él está con nosotros su vara y su callado nos infunden aliento que Él prepara mesa delante de nosotros en presencia de nuestros angustiadores que su bien y su misericordia nos siguen todos los días de su vida
hermanos, el Salmo 23 es la descripción de la presencia de Dios en la vida del pueblo en la presencia de Dios en la vida de sus ovejas, de su rebaño pero son los limpios de corazón los que verán a Dios.
Así que, hermanos queridos, tenemos que examinar nuestro corazón, limpiar nuestro corazón. Y cuando digo tenemos que limpiar nuestro corazón, es con la salvedad de que es Dios el que nos da los recursos para que lo hagamos. Si Él no nos da esos recursos, no podemos limpiarlo, pero nosotros tenemos que limpiar nuestros corazones. Dice el apóstol Pablo, transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento. Transformados somos nosotros los que lo tenemos que hacer, renovando nuestro entendimiento con la palabra de Dios. No os conforméis a este mundo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que experimentéis la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
No vamos a experimentar la buena voluntad de Dios. No vamos a contemplar la gloria del Señor. No nos vamos a deleitar ni a conocer el gozo del Señor. Hermanos, con un corazón contaminado tenemos que limpiar nuestro corazón. La limpieza del corazón, el análisis de nuestro corazón, el examen de nuestro corazón será el antídoto contra los errores peligrosos e infecciosos que nos rodean y contra los pecados que nos acechan. los pecados que brotan de nuestro mismo corazón.
Cuán fructíferas, hermano, cuán dulces, cuán cómodas se vuelven todos los ejercicios espirituales cuando nuestros corazones están en el Señor, cuando guardamos nuestro corazón. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, ¿por qué? Porque de Él mana la vida, no podemos experimentar la vida, el deleite, la dulzura, la comodidad, el fruto de la presencia del Señor sin un corazón puro.
Hermanos, y esta condición interna de un corazón así purificado nos va a llevar más cerca y más cerca y más cerca del Señor. Nos va a mantener en una actitud de oración De súplica, de dependencia Porque así es como el Señor obra Bienaventurados los limpios de corazón Porque ellos verán a Dios Y lo verán de tal manera que lo desearán más y más Porque esto va unido a la bienaventuranza De tener hambre y sed de justicia Y a la promesa de que los que tienen Hambre y sed de justicia serán saciados
Hermanos, si has perdido el poder, si has perdido el ánimo, si estás en decadencia, si el pecado te ha alcanzado, si te has vuelto cautivo de algún pecado constante en tu vida, ven al Señor Jesucristo. Esa decadencia, hermano, puede ser sustituida por el poder de la gracia. puede ser sustituida por un corazón puro que es el estado más deseable del mundo es donde está la verdadera felicidad así vamos a prevenir hermano los escándalos fatales y los obstáculos que se presentan en los caminos del mundo cuantos aún grandes renombrados teólogos, predicadores han caído en el escándalo por no guardar su corazón Nosotros hermanos tenemos que hacer firme nuestra vocación y elección.
Además, guardar nuestro corazón, limpiar nuestro corazón nos va a hacer útiles, nos va a mantener listos, preparados, afilados, en buenas condiciones para servir al Señor, para servir a nuestros hermanos, para ser más útiles, para que se cuente con nosotros. Para que se sepa que estamos ahí, que somos siervos del Señor No somos siervos del mundo No somos siervos de nuestra propia voluntad Somos siervos de Dios y siervos del pueblo de Dios Pero necesitamos limpiar nuestro corazón
Hermanos, nuestra comunión será más dulce Mientras más limpios sean nuestros corazones Nuestro cántico, nuestra oración, nuestra Nuestros cultos serán más gloriosos mientras más limpios sea nuestro corazón. Los consuelos del espíritu, las ordenanzas serán más eficientes, más eficaces. y preservarán su poder más tiempo de nosotros si tenemos un corazón limpio sobre toda cosa guardada guarda tu corazón dame hijo mío tu corazón bienaventurado lo del limpio corazón porque ellos verán a dios oremos hermanos señor y padre gracias te bendecimos porque nuestro señor jesucristo cuyo corazón era perfectamente acorde a tu voluntad, el único puro, el único limpio. Como dice tu palabra, tal sumo sacerdote nos convenía, santo, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que los cielos.
Él es el que nos limpia, el que nos puede limpiar darnos un corazón, darnos un corazón limpio para que podamos verte contemplarte en la hermosura de tu santidad para que podamos ver las maravillas de tu ley para que podamos regocijarnos Señor en tu salvación que el gozo de nuestra salvación se mantenga vivo, latente para que podamos regocijarnos con tu pueblo en la comunión con tu pueblo para que podamos regocijarnos el día santo que tú has separado cada semana para adorarte Señor Padre queremos verte queremos disfrutarte queremos alabarte adorarte Señor queremos un corazón limpio inclina nuestro corazón Señor hacia tus mandamientos te lo pedimos en el nombre precioso de nuestro Señor Jesucristo Amén
Un corazón limpio
Series Bienaventuranzas
Un corazón limpio
| Sermon ID | 12225181636700 |
| Duration | 1:03:21 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Matthew 5:8 |
| Language | Spanish |
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