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Buenas noches hermanos. Otra vez estamos nuevamente en
esta casa de oración. Gracias a Dios por el día, la
vida y también su presencia en esta noche. Pero hermano, en
esta noche queremos continuar aprendiendo de la Palabra de
Dios. Y vamos a buscar la carta a los
Corintios. Capítulo 1 de 1 de Corintios,
hermano. También me mandó un... El hermano Donaín me mandó una... Este es un vídeo que me impactó
hace ratito, lo estuve viendo. Me gustaría que lo vieran, pero
no es posible ahorita, pero ya pronto, a ver si lo retengo en
el cel. Y si alguien lo quiere ver, no
sé si es verídico o es montado nada más, pero es donde pinta o más bien da a entender
que estamos en los últimos tiempos hermano, es decir, pronto el
diablo va a querer ya manifestarse, ¿verdad? Como dice el apóstol
ahí en Corinth, en Tetzalonicenses, que el espíritu del anticristo ya
está en operación, solo que hay alguien quien lo detiene, dice
el apóstol. Y sabemos que se ha detenido
por el pueblo de Dios que está presente, hermanos. Es interesante,
hermano, pues conocer los tiempos en que
estamos. Hay un reloj. Hay un reloj, hermano, de Dios,
así como nosotros tenemos un reloj para las horas que pasan. Dios tiene un reloj, hermano,
es decir, de los tiempos hablando. Este, claro, el reloj de Dios,
por eso dice las señales. Cuando ve y dice que, este, la
higuera brota, este, su hoja y es porque el verano está cerca,
dice el Señor. Entonces, así también, hermano,
nosotros debemos conocer los tiempos que la Biblia nos enseña
y es necesario que nosotros estemos alerta en todos los aspectos
proféticos que tenemos en la palabra de Dios. Últimamente
he estado pensando en la profecía. De hecho, estoy estudiando algunos
libros proféticos. Y es interesante la profecía
que Dios enseña en los últimos tiempos. Y sería bueno, hermano,
que este año, que si llegamos a vivirlo, 2017, estudiamos un
poco de profecía porque a veces nosotros vivimos como los poitos
nada más encerrados en casita y no sabemos lo que está sucediendo
hermano necesitamos conocer el tiempo es decir los tiempos que
van pasando no en vano el tiempo se va cumpliendo hermano se va
cumpliendo conforme la palabra de Dios no vamos a tomar profecía
en esta noche sino vamos a buscar primero de corintios capítulo
uno Vamos a leer a partir del versículo 26 hasta el 31, hermanos. Dice la Palabra de Dios. En el
Primero de los Corintios, capítulo 1, versículo 26 al versículo
31. Dice la Palabra, pues mirad,
hermanos, vuestra vocación, que no soy mucho sabio según la carne,
Ni muchos poderosos, ni muchos nobles. ¿Qué clase de personas
eran los corintios? Pablo dice que no eran gente
noble, gente poderosa. No, no eran gente sencilla. Sino que lo necio del mundo escogió
Dios. para avergonzar a los sabios,
y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a los fuertes,
y lo vil del mundo y lo menospreciada escogió Dios, y lo que no es
para hacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Es el propósito de Dios para
que todos hermanos, dices, demos gloria a Dios y no hagas actancia
en nosotros. Verso 30, dice, más por él estáis
vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios,
sabiduría, justificación, santificación y redención para que, como está
escrito, el que se gloría. gloríese en el Señor. En esta en esta noche hermano,
vamos a a a a mirar algo del de hermano, ¿Por qué debemos
gloriarnos en el Señor? Claro, el contexto dice, hermano,
que ya nosotros estamos en Cristo Jesús, estamos, dice ahí, versículo
treinta, el el cual el sabiduría, justificación, santificación
y redención. El que se gloría, gloríese en
el Señor. Ah, hermano, este, ¿cómo hemos
obtenido esta gracia de la santificación, justificación, de la redención? Hermano, ¿cómo lo hemos obtenido? A dice la palabra que todo es
por pura gracia de Dios. La, la, la, la gracia de Dios,
hermano, se ha manifestado, como dice otra porción de la palabra,
de Dios. Este, cómo entonces el hombre
puede recibir esta gracia que Dios da al hombre, al hombre,
este, al, al, al, cómo es que Dios le comparte su gracia, la
sabiduría, La justificación, la santificación y la redención. Todo lo hace el Señor por pura
gracia. Ahora sí, como dijo el apóstol
Pablo en el primer de Corintios capítulo 4, versículo 7, dice,
¿qué tienes que no has recibido? Claro, todo lo que tenemos hermano
es, dice, un don, es un don. Un don hermano, eso es algo gratuito. En los tiempos antaños los filósofos
griegos llamaban a sus buenas cualidades o sus disposiciones
como hábitos. Ahí viene la famosa palabra hábitos
que significa virtudes. Ahora, el cristianismo nos enseña,
o más bien, la palabra nos enseña a nosotros como dones, como el
hermano Santiago, capítulo uno, versículo siete, el pastor Santiago
lo muestra, toda buena edad debe todo, perfecto, desciende de
lo alto. para nosotros son dones, los
griegos lo llamaban hábitos o virtudes, como si fuera producto de las
capacidades naturales, entonces cuando hablamos de hábitos o
en este caso de virtudes, hablamos de algo que el hombre es capaz
de producir, Mientras que cuando hablamos de los dones, estamos
hablando de algo que el hombre no puede obtenerlo por su propio
medio. Entonces tenían razón los griegos
cuando le llamaban virtudes, las habilidades que ellos llegaban
a tener. como como como producto de sus
capacidades naturales, pero nosotros los creyentes no tenemos virtudes,
sino tenemos el don de Dios que es sinónimo la gracia, la gracia
de Dios este obrada en nosotros por el don por el don de Dios. Ahí en Segunda de Corintios,
capítulo nueve, versículo quince, Pablo muestra, hermano, un don
que había recibido. Ahí en Segunda de Corintios,
capítulo nueve, versículo quince, dice el apóstol, hablando del
don, Segunda de Corintios, capítulo nueve, versículo quince, dice,
gracias a Dios. por su don inefable. Entonces, Pablo llama a las cosas
que Dios ha dado a lo suyo, a su pueblo, como un don inefable,
un don, hermano, más allá de nuestra comprensión. Vamos a
orar y vamos a ver, hermano, esta gracia o este don que Dios
ha dado a los suyos. Vamos a orar. Padre, agradecemos
el día, agradecemos el cuidado, agradecemos, Señor, el perdón
y también, Señor, Tu Palabra a nuestro alcance. Gracias por
el día de hoy que estuvimos, Señor, reunido con mis hermanos
para adorarte, agradecerte y honrarte, Señor. también queremos dejar
en tu mano ah toda necesidad ah toda ofensa o todo pecado
no compensado señor que tú este lo rebeles y también señor lo
perdones. Oramos señor por nuestro hermano
que Berto que está delijado de salud, queremos rogar por él,
que lo bendigan esta noche, lo fortalezca, y también señor le
está enseñando su conciencia. Padre, gracias por su Y su esposa, padre, también,
cada hermano, particularmente, cada familia, cada niño, cada
joven. Señor, queremos aprender lo que
Tú ofreces en una forma gratuita, en una forma, Señor, como un
regalo, como un don. Como dijo el mismo apóstol, gracias
a Dios. por su don inefable. Hay un don,
Señor, que tú has ofrecido en este mundo, que es un don gratuito,
sin precio. Ahora sí, como el antiguo profeta
dijo, venid a comprar vino y leche sin precio, sin dinero. Padre,
queremos, Señor, que nos enseñe en esta noche y nos ayude, Señor,
a entender y descifrar tu palabra con exactitud. Padre, gracias
te damos en esta tarde. También agradecemos por todo
lo que tú has permitido en la mañana. Y nos acordamos también
del hermano Donaín, Señor, que manda saludos. Padre, ayude a
nuestro hermano a seguir fiel, firme, constante, creciendo en
tu gracia, en tu conocimiento. Padre, bendice los tuyos, bendice
tu pueblo, bendice cada joven, cada niño aquí. Señor, que pueda
entender que hay un don, un don inefable, Señor, que podemos
recibirlo gratuitamente, Señor, mediante la fe en Cristo. Gracias
te damos por todo, en el nombre de Cristo oramos. Amén. Amén. Bien, entonces hermano, El don
de Dios no es natural en nosotros. El hombre no puede producirlo
como una virtud. Al contrario, la Biblia dice,
hermano, que nosotros fuimos formados en maldad, como lo enseña
David en el Salmo 51, versículo 5. En maldad me concibió mi madre. Entramos, el ser humano, nosotros
los seres humanos, entramos en el mundo con una naturaleza corrupta. con una naturaleza depravada. Fuimos rebeldes, dice la palabra,
desde el vientre de nuestra madre. Entonces, ¿qué don se le puede
otorgar una criatura con una naturaleza corrupta, depravada,
una criatura que ahora sí, como dice la misma palabra, que somos
rebeldes desde el vientre de nuestra madre? ¿Qué don merece
una criatura semejante? Ahí en el en el en el libro de
Isaías cuarenta y cuatro ahí Dios hermano revelando la la
este la identidad de Israel este Isa Isaías cuarenta y ocho versículo
ocho dice ahí la la palabra de Dios Isaías cuarenta y ocho ocho
dice ahí la palabra este Isaías cuarenta y ocho ocho Dice, este, si... ¿Estoy bien? Sí. Este dice, si
nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido, ciertamente
no se abrió ante tu oído, porque sabía que siendo desleal, había
de desobedecer, por tanto te llamé rebelde, desde el vientre. Entonces, hermano, el profeta,
predicándole a su pueblo, diciéndole, dice, sí, nunca lo había oído,
ni nunca lo había conocido. Ciertamente no se abrió al desoído. O sea que el pueblo era sordo,
este pueblo, porque sabía que siendo desleal, había de desobedecer. Por tanto, te llamé rebelde desde
el vientre. Hermanos, vean, la Biblia dice
que el hombre es rebelde desde el vientre de nuestra madre. Ya traemos esa naturaleza indispuesta,
esa naturaleza corrupta, esa naturaleza depravada, esa resistencia,
hermanos, de todo lo bueno de todo lo relacionado con la vida
espiritual, la vida con Dios. El hombre es rebelde desde el
vientre de su madre. Por eso otro texto dice ahí en
el Salmo 50 que el hombre, hermano, es rebelde. Tiene una ponzoña
desde el vientre de su madre. O sea, habla de la verdadera
naturaleza. Entonces, ¿cómo Dios, por eso dice Pablo, que no hay
nada que gloriarnos en nosotros, si somos justificados, si somos
santificados, si somos redimidos, dice gracias y dice la gracia
de Dios, porque en nosotros no hay nada bueno, dice la palabra,
fuimos atraídos en el mundo por por medio del pecado y aún dice
en el vientre de nuestra madre ya traíamos dice esa esa naturaleza
indispuesta corrupta depravada y rebelde de de ah entonces este
derivamos nuestra naturaleza este es una naturaleza hermano
indispuesta este corrompida desde los lomos de nuestro padre ahora
la fe el amor y la otra gracias que el hombre necesita para la
salvación, hermano, es algo que el ser humano jamás, jamás brota
en su seno, lo que es la fe según Dios, el amor, hermano, y todas
las otras gracias que son solamente flores que crecen en el huerto
de Dios, pero jamás en el huerto del hombre, jamás en la vida
del ser humano. Tanto judíos y gentiles, como
dice Pablo, están ya bajo el pecado. Pablo dice a los romanos,
dice, hemos acusado a judíos y a gentiles. que todo está bajo
pecado como está escrito, no hay justo ni alguno, no hay quien
entienda, no hay quien busque a Dios, todo se desviaron, a
uno se hicieron inútiles y no hay quien haga lo bueno, no hay
ni siquiera uno. Dice Romanos 3, versículo 9 al
versículo 19, lo que he nacido de la carne, dijo el Señor, carne
es. Entonces, nosotros necesitamos
el nacimiento espiritual, el nacimiento del espíritu. Oh hermano,
hay muchos textos que podemos ver donde el hombre, desde la
antigüedad, se describe como un ser que no tiene nada, hermano,
no tiene nada de gracia. No hay nada de gracia. No hay
nada, hermano. Esa gracia que necesitamos para
con Dios, el hombre no lo posee. No lo tiene. Al contrario, todo
lo contrario. Ahora sí, como dice Job 14, 4,
dice que el hombre, hermano, ahí en el libro de Job 14 dice,
vamos a ver lo que dijo el patriarca, ahí en Job 14, Versículo 4, dice
así el libro de Job, Job 14, 4, dice ¿Quién hará limpio lo
inmundo? Dice nadie, nadie hará limpio
lo inmundo. Entonces hermanos, nosotros por
naturaleza ya somos inmundos y por lo tanto no hay nadie que
nos pueda hacer limpio, tanto judíos como gentiles, La Biblia
lo acusa y lo condena como todo está bajo pecado. Porque lo que
nació de carne, dice la palabra, carne es y es corrupta. Todo por naturaleza llevamos
la imagen del terrenal. Ahora hermano, ¿y cuál es la
imagen del terrenal? Hermano, el pecado. Nuestro primer
padre, Adán, perdió la imagen divina o la imagen de la santidad
divina de Dios para sí mismo y para toda su posteridad. Y luego engendró un hijo, dice
el Génesis 5.3. Adán engendró un hijo propio
conforme a su imagen conforme a su imagen dice la palabra de
Dios y cuál fue la naturaleza de ese primer ser que nació en
el mundo Caín un una verdadera víbora hermano nació en este
mundo el primer asesino el el primer rebelde, el primero que
no quería someterse a Dios, que no le importaba las reglas de
Dios, cuando Dios le dijo que llevaba la ofrenda, una ofrenda
de sangre, él no quiso llevarlo, sino que quiso hacer lo que él
le place, lo que como él quería Obedeciendo a Miriam, llevando
entre todo lo que había cosechado en su hortaliza, pero jamás los
frutos de la tierra, pero jamás llevó una ofrenda de sangre.
Entonces hermano, Adán solamente engendró uno a su imagen y a
su semejanza, en otras palabras, un un vil pecador como la que vemos
en la persona, en la persona de Caín. Entonces, hermano, de
Caín, obviamente, entró Higo y así vino la naturaleza, perdón,
la generación humana y creció, la tierra se pobló, pero se pobló,
hermano, de puros pecadores. Por eso, hermano, vimos en la
mañana que Dios, hermano, destruyó el mundo diluviano porque se
habían depravado, dice, hasta el grado que Dios ya no los aguantó
más y mandó el juicio del diluvio. Adán perdió la imagen de Dios
en su vida y solamente se quedó con la imagen del pecado. Incluso el hijo del creyente,
hermano, que nace, nosotros sabemos, hermano, que las gracias no corren
en la sangre, como lo enseña el Evangelio de Juan, capítulo
uno, versículo trece. No, dicen, los cuales no son
engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad
de varón, sino de Dios, nuestra descendencia, hermano. Nosotros
no tendremos hijos creyentes, jamás. La Biblia dice no, no. El hombre tiene que nacer de
nuevo para ver el reino de Dios. No se propaga una santidad inherente,
lo cual, sin embargo, no impide la propagación de la santidad
del pacto, claro. Aunque el linaje de los creyentes ya nace contaminado, o sea, pecador
en otras palabras, esto no significa por ello que no tengan el privilegio,
claro. Israel, aunque era llamado rebelde
desde el vientre, Dios le llamó rebelde a Israel de del vientre
más sin embargo fue uno de los privilegios de los privilegiados
de todas las naciones entonces hermano el hecho de que nuestro
hijo hermano hayan sido rebeldes del vientre hayan sido también
hijos de pecado más sin embargo nosotros entendemos que ellos
tienen un privilegio lo mismo que y el pueblo de Israel, que
ya hermano, aunque son rebeldes, Dios hermano, le ha dado un cierto
privilegio, simplemente. Un hijo que nazca en la cuna
de un creyente ya tiene, hermano, por lo menos la gracia común.
Es decir, hermanos, tiene ese privilegio de escuchar la palabra,
la palabra de Dios. Israel, hermano, aunque Dios
lo llamó rebelde, pero veamos cómo Dios lo sacó, lo enseñó.
le habló su corazón y lo llevó, dice, al desierto. Dios, hermano,
hace la obra, por eso Pablo dice, el que se gloría, gloríese en
el Señor, el que es justificado, el que es santificado, el que
es, hermano, redimido, debe entender que es por pura gracia, no porque
él haya tenido algo de bueno en él. Israel, como simiente
de Adán, era rebelde desde el vientre, pero como simiente de
Abraham, De ello, dice la palabra, era
la adopción, era el pacto. Entonces, hermano, a veces hay
cosas que nosotros no alcanzamos a entender. Los mismos israelitas,
de parte de Adán, ellos, hermano, eran rebeldes. Eran de dura Serbia,
dice. Pero como descendientes de Abraham,
que eran, En la Biblia dice que ellos ya tenían un alto privilegio. Por eso ellos lo sabían. Por
eso ellos sabían cuando Cristo llegó a confrontarse con ellos. Dijeron, nosotros somos hijos
de Abraham. Ellos se jactaban de ser descendientes
de Abraham. Pero nunca se actaron por ser
descendientes de Adán. Porque ellos sabían que las descendientes
de Adán solo heredaron el pecado. Pero en Abraham, dice, heredaron,
hermano, la promesa. Entonces, por eso es que ellos
se creían mucho. Y gracias a Dios, aunque como
hijo de Adán, eran rebeldes, eran necios, eran de dura service,
pero como hijo de Abraham, hermano, ya dice que eran del pacto, eran
de la promesa, dice el Apóstol Pablo. La gracia, entonces, hermano,
no es adquisición nuestra. Jamás nosotros podemos, hermano,
conseguir la gracia por nuestra propia cuenta. Desde luego que
debe emplear, debe haber medios. Se debe asistir a la ordenanza
en este caso, pero si no el terrenal Es decir, hermano, es cierto
que el hombre no puede adquirir la gracia en sí mismo, pero sí,
hermano, hay medios que Dios ha dado. Hay medio. La palabra,
hermano, es un medio. El venir a escuchar la palabra
es otro medio como Dios viene obrando en la vida de cada uno
de nosotros. Mi poder y mi fuerza. de mi mano
me ha traído esta riqueza. Jamás nosotros podemos decir
semejante cosa. El pueblo de Israel se le ordenó,
se le exhortó en la antigüedad que jamás se jactaran diciendo
que ellos hicieron, ellos se la arreglaron solo. Jamás, hermano,
sino que toda la gloria debe ser para Dios. Por eso Pablo
dice, soy lo que soy por la gracia de Dios. Deuteronomio capítulo
ocho. Vamos a ver cómo Dios exhortó al pueblo de no enorgullecerse,
que jamás su corazón se envaneciera de lo que es, sino que le dé
la gloria siempre a Dios. Deuteronomio capítulo 8, versículo
17, dice ahí la palabra de Dios. Este vamos a leer desde el 11.
Vea como Dios exhortó a su pueblo diciendo. Deuteronomio capítulo
8, versículo 11. Cuídate de no olvidarte de Jehová,
tu Dios, para que cumpla sus mandamientos, sus decretos, sus
estatutos que yo te ordeno hoy. No suceda que comas y te sacies
y edifiques buena casa en que habites, y tus vacas y tus ovejas
se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo
lo que tuvieras se aumente, y se enorgullezca tu corazón y te
olvides de Jehová tu Dios que te sacó de tierra de Egipto de
casa de servidumbre que te hizo caminar por un desierto grande
y espantoso lleno de serpiente ardiente y de escorpiones y de
sed donde no había agua y Él te sacó agua de la roca del pedernal
que te sustentó como anán en el desierto, comida que tus padres
no habían conocido, afligiéndote y probándote para a la postre
hacerte bien. Y digas en tu corazón, mi poder
y mi fuerza, de mi mano me ha traído esta riqueza. Si no, acuérdate
de Jehová tu Dios, porque Él te da el poder para hacer las
riquezas a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres como
en este como en este día. Entonces, Dios le ordena a su
pueblo, le exhorta a su pueblo diciendo que jamás se enorgullezca
su corazón, wow, dice mira mi ganado, mira mi vaca, mi oveja,
mira mi hacienda y todo lo que tiene, mi dinero, su prosperidad,
que jamás hermano, atribuyan, se atribuyan a los israelitas
el hacerse grandes, fuertes, poderosos, que no se atribuyan,
hermano, como si ellos fueran muy inteligentes, muy sabios
todos, muy listos para hacer. No, sino que dicen que deben
darle la gloria a Dios, reconocer que Dios era el que les daba
el privilegio. o en este caso como dice el versículo
17, y digaste en tu corazón, mi poder y la fuerza de mi mano
me ha traído esta riqueza. Si no, acuérdate de Jehová tu
Dios, porque Él te da el poder para hacer la riqueza a fin de
cumplir su pacto que juró a tus padres como en este día. Entonces hermano, por eso Pablo
bien entendía, soy lo que soy, por la gracia de Dios. Entonces
jamás nosotros podemos actarnos porque nosotros ya somos salvos,
porque nosotros somos mejores, porque no hermanos, ya no soy
un borracho, no soy un ladrón, no soy un drogadicto, no soy...
hermanos, y nos creen, mira yo, ¿sabe quién soy yo? Mira, ya
no soy esto, ya no soy lo otro. Hermanos, cuidado, dice, no debemos
nosotros enorgullecernos jamás de lo que somos, al contrario,
darle toda la gloria a Dios por lo que nosotros somos. Si nosotros
no somos un drogadicto, gracias a Dios. Si nosotros no somos
un borracho, gracias a Dios. Si nosotros, hermanos, no somos
lo peor de este mundo, es gracias, dice la palabra, a Dios. pero
jamás nosotros podemos creer o pensar que nosotros fuimos
más listos que los demás, jamás. Dice la palabra, hermano, no
hay licencia alguna del orgullo en nuestro corazón, no hay, sino
que al contrario, debe ser todo lo contrario, humildad siempre. es nuestro deber buscar nuestra
propia salvación, pero hermano, claro, pero sigue siendo Dios
quien obra en nosotros, como dice Filipense 2, 12, 13, que
Él es el que produce el querer como el hacer por su buena voluntad,
ahí donde hay verdadera gracia, No se debe al mejoramiento de
las capacidades naturales, ni de ninguna preparación propia
para disponernos para la recepción de la gracia. No, no. La preparación, lo mismo que
la realización, viene de Dios. O sea que Dios es el que nos
prepara y Dios es el que ejecuta también todo. Como dice en Proverbios
16.1. ¿Sabe qué dice Proverbios 16.1?
Vamos a buscar el libro de Proverbios 16.1. El gran sabio Salomón dijo así,
aquí en el Proverbio, dice, es del hombre sola disposición del
corazón, más de Jehová es la respuesta de la lengua. Entonces,
del hombre se dispone, pero Dios, dice, es el que da la última
palabra. Así lo enseña el Proverbio, como
también Salma 10, 17. Sea lo que sea que nos distingue
de otro no se debe a ningún libre albedrío, sino a la gracia, a
la libre gracia de Dios. De modo que la ruina de los que
perecen no es estado carente de gracias. Se debe a que la
propia culpa de ellos, hermano, los lleva a la ruina. A veces,
hermano, cuando nosotros nos comparamos con gente que está
perdida, está desdichada, uno dice, pobrecito, como si nosotros
fuéramos mejores que ellos. Pero, hermano, no es así. Es
la gracia que hace la diferencia. Todo lo que tenemos, dice la
palabra, es recibido de lo alto como un don. El don inefable. Por eso dice el Pastor Santiago,
que el Padre, como dice, toda buena edad y va y todo don perfecto
desciende de lo alto. Todas las cosas proceden de ti. Dijo en Primera Crónica, David,
en Primera Crónica, capítulo 29. Versículo 14. Todas las cosas provienen de
Dios, dice el Rey David. Toda nuestra suficiencia viene
de Dios. Como dice 2 Corintios 5, 3. La
suficiencia del creyente viene de Dios. La capacidad también
viene de Dios. Los santos han estado dispuestos
a reconocerlo, como el mismo apóstol. Soy lo que soy. En 1
Corintios 15, 10. Donde hay verdadera gracia, no
se debe al mejoramiento de las capacidades naturales ni de ninguna
preparación propia. No. La preparación, lo mismo
que la realización y la ejecución, hermanos, viene de Dios. Viene
de Dios. Toda nuestra suficiencia es la
gracia de Cristo en nosotros. Pablo lo reconoce ahí en 1 Corintio
15, 10, dice que soy lo que soy. Pablo reconoce que era, era mejor
que, o era mayor que los otros profetas, vea, los otros apóstoles,
vamos a verlo, nada más, 1 Corintio, 1 Corintio capítulo 15, Pablo
dice que él era más tenaz, más más elocuente, más profundo en
su enseñanza, no sé, es decir, más trabajador, más celoso, todo
era más que los demás. Ah, pero dice Pablo que no era
él, sino la gracia de Dios en él. Es lo que dice el apóstol.
Ahí en primera de Corintios, capítulo quince. Vea que Pablo
reconoce que él ha hecho más que los otros. Primera de Corintios
quince, versículo... 10, ahí dice 1 Corintios 15, 10,
dice Pablo, dice, pero por la gracia de Dios soy lo que soy
y su gracia no ha sido en vano para conmigo. Antes, vea, antes. He trabajado más que todos ellos. Hablando de Pedro, Jacobo, Juan,
Bartolomé. Dice, antes he trabajado más
que ellos, pero no yo. Dice Pablo, pero no yo, sino
la gracia de Dios. conmigo. Entonces, Pablo dice
que había trabajado más que los otros apóstoles que menciona
aquí en su carta, pero no era él, dice, sino la gracia de Dios
con él. Entonces, hermano, ¿qué es lo
que hace la diferencia de uno a otro? Es la gracia de Dios.
No son las capacidades, como dicen los griegos, que eran las
famosas virtudes del hombre. No. Es Dios, hermano. Aún si quieres verlo como una
virtud o una capacidad, es Dios el que da esa capacidad en cada
individuo particularmente. Entonces, es lo que nosotros
entendemos, hermano. No hay nada que nosotros tengamos
que no hayamos recibido. Es lo que Pablo enseña allá en
1 Corintios capítulo 4, versículo 7. Vean lo que dice 1 Corintios. cuatro, siete, dice el apóstol,
porque, porque ¿quién te distingue? ¿Quién te distingue? O ¿qué tienes
que no hayas recibido? Ahora, ¿qué tienes que no hayas
recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te
glorías como si no lo hubieras recibido? Pablo dice que, tienes,
¿qué tienes que no has recibido? Un simple ejemplo. Hermano, unos tienen una mayor
preparación que otros. Pero, hermano, el hecho de que
una persona tenga mayor preparación que otro, hermano, de todas maneras
ese mayor preparado lo ha recibido. Todo, hermano, por eso Pablo
dice, soy lo que soy por la gracia. Todo lo recibimos, hermano, por
pura gracia. Todo lo recibimos. ¿Qué tienes
que no has recibido? Dice Pablo. Y si lo recibiste,
¿por qué? Dice Pablo. ¿Por qué? Y si lo
recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
Como si tú lo hubieras hecho tú solo. Dice Pablo, no, no tenemos
ese derecho, esa licencia, hermano, de creernos más que otros. Por
eso, hermano, siempre el espíritu de humildad es el espíritu de
Cristo, el espíritu del orgullo. La Biblia dice que Dios resiste
a los soberbios y da gracia a los humildes. Tú sabes en la vida
secular que el que tiene un doctorado se cree más que el que solamente
tiene una preparación de bachillerato. Hermano, esa gran diferencia
en el mundo se ve. Hay escalas, hay rangos. Hermano,
reconocemos. Pero ellos nunca reconocen que
lo que tienen es porque Dios les permitió que lo tuvieran
o que llegaran hasta ese rango. Jamás lo ven. Ellos ven, no,
es por mi esfuerzo, por mi inteligencia, por mi capacidad. Y ahí está
el orgullo, hermano. Ahí está el orgullo presente
en todo el tiempo, en cada uno de esos logros que tiene el hombre. Pero la Biblia dice no. La Biblia
dice que es la gracia de Dios en la vida de cada persona. Hay
gracia común, hablando en este caso, gracia común. Algunos hombres
son muy listos para ciertas capacidades. Tienen mucha capacidad para retener.
Aprenden muy rápido. y aprenden otro y así, son mil
usos, hermano, es la capacidad que Dios les ha dado. Y hay otros
que son lentos y no pueden aprender una sola cosa, ¿verdad? Entonces,
así es como Dios hace la diferencia. Todo, dice Dios, es el que hace
todas las cosas. Toda nuestra suficiencia es la
gracia de Cristo. Pablo lo reconoció, Pablo reconoció
que él había hecho más, más que los otros apóstoles, en la vida
espiritual, obviamente. Pero Pablo dice que no él, sino
la gracia de Dios con Él. Lo recibimos todo, claro, todo
lo que poseemos a la gracia lo hemos recibido de Dios. Gracias,
gracias sobre gracias, como dice Juan. Nuestra común salvación,
como lo revela Judas capítulo 3, hermano, es también por la
pura gracia. No importa la condición más indignante
del pecador, su gracia puede siempre alcanzarlo, como lo muestra
1 Timoteo 3, 1 al de la fe cristiana siempre han
reconocido la gracia de Dios en su vida, aunque ellos fueron
héroes de la fe, aunque ellos dieron todo por Cristo, mas sin
embargo como el mismo apóstol fueron de la misma gracia como cualquier otro cristiano en la
vida. Todos nos encontramos en el mismo
nivel. Ahora, creo que como alguien
dijo, la vida cristiana, hermano, la vida con Cristo hay un solo
nivel. Por eso Cristo le dijo, llámense
hermano, de la de la este Dios le dijo, no, tú eres un
pobre desventurado, ciego y desnudo, le dijo el Señor. Entonces, hermano,
cuando hay esa arrogancia es porque hay falta de gracia. No
hay, hermano, entrada en el cielo para los soberbios, dice la palabra,
porque Dios resiste a los soberbios. Más grande, a uno más grande
y famoso del mundo, hermano, si no se humían como un niño,
dijo Cristo, si no se humían como un niño, No pueden entrar
en el Reino de Dios. Es lo que dice la Palabra de
Dios. Aún los más influyentes, los
más poderosos, los más ricos de este mundo, si no se humillan
como un niño ante Cristo, dice la Palabra, no entrarán. en el
reino, en el reino de los cielos. Ahí Lucas, vamos a ver Mateo
18 rápidamente. Mateo 18, entonces, hermano,
hay un solo nivel que Dios quiere que nosotros entendamos, este
es, hermano, la humildad. Capítulo 18, Lucas, capítulo
18, versículo 1, adelante. Dice ahí la palabra, en aquel
tiempo los discípulos vinieron a Jesús diciendo, ¿Quién será
el mayor en el reino de los cielos? Ahora, ellos querían saber a
ver quién era el capitán o el teniente allá en el cielo. ¿Quién
será el mayor en el reino de los cielos? Y llamando a Jesús
a un niño, lo puso en medio de ellos. Ahora vean, y dijo, De
cierto digo, que si no os volvéis y os hacéis como niño, no entraréis
en el reino de los cielos. Ahora el Señor está poniendo
un piso parejo para todo. Que si no nos volvemos y no nos
humillamos como un niño, no entraremos en el reino de los cielos. Así
que cualquiera que se humilla como este niño, Ese es el mayor
en el reino de los cielos. Ahora, ¿quién es el mayor entonces?
Los discípulos querían saber quién será, si acaso era Pedro
el más viejo, o puede ser Juan el más joven, o puede ser Bartolomé
o el mismo Tomás. No lo sabían, ellos querían saber
quién será el mayor en el Reino de los Cielos, pero Cristo les
enseñó hermanos que el mayor es el más insignificante, el
más humilde. Un niño, dice, un niño, llamó
a Jesús a un niño y lo puso en medio, y dijo, de cierto digo,
que si no os volvéis y hacéis como este niño, como, como, hacéis
como niño, no entraréis en el reino de los cielos, entonces
no hay entrada en el cielo para los muchos sabios, para los muchos
nobles, para los grandes, para los famosos, para los influyentes,
para los ricos, hermano, solamente hay entrada para los que se humillan
como un niño, sin la gracia recibida de Jesucristo, hermano, jamás
el hombre se humillará Ah, hermano, si Abraham no hubiera tenido
la gracia de Dios, jamás se hubiera humillado ese hombre rico, ese
hombre poderoso. Aunque tenga, hermano, sin la
gracia de Dios, jamás, hermano, hombres como David, como Salomón,
se hubieran humillado. Pero es la gracia de Dios, hermano,
la que los hizo siempre, los mantuvo siempre humildes. Entonces,
hermano, debemos entender muy bien este camino que la Biblia
nos enseña. Esto es alentador para los humildes,
claro. Para los soberbios, esto es algo
repugnante. Nada más quieren rebajarse, ¿verdad?,
como un niño. Pero para los humildes, claro,
todos hemos recibido gracia. No todos los hijos de los hombres,
hermanos, reciben esta gracia. Pero sí muchos. Muchos están
aún en carencia de gracia. Pero todos los creyentes, todos
los verdaderos creyentes, hemos recibido esa gracia sobre gracia
como dice el apóstol Juan este el ofrecimiento es general claro
es el que quiera venga dice el que quiera tome del agua de la
vida gratuitamente dice el libro de apocalipsis capítulo 22 versículo
17 entonces hermano por mucho por mucho y numerosos que seamos
hay gracia suficiente para todas las personas que quieran estar
con Cristo. Así se verá cuando todos estemos
reunidos en el cielo, hermano, dice la palabra que habrá pueblo,
habrá lengua, habrá nación, habrá hermano, de toda la nacionalidad. Y sabemos hermanos que estos
tarde que temprano hermanos, todos los que van a ser salvos
tendrán que humillarse como un niño en la presencia de Dios. Tendrán que reconocer su necesidad
y tendrán que arrepentirse también hermanos y creer la palabra,
la palabra de Dios. Cristo tiene suficiente para
todo, para toda persona, para toda raza, para toda lengua y
para toda nación. Gracias sobre gracias, o sea
que Dios puede regalar gracias a cualquiera. Hay suficiente. Ahora sí, como
dice, siempre hay más para los hambrientos. Como cuando el Señor
multiplicó los panes y los peces, La Biblia dice que sobró, sobró,
aún si hubiera más hambriento, hubieran sido saciados. Se dice
que el aceite de la viuda, después de llenar todas las tinajas,
todos los vasos y todo lo que encontró aún de sus vecinos,
siempre había más aceite para seguir llenando. Así la gracia
de Dios, hermano, es algo incalculable, algo inagotable, algo, hermano,
que no podemos decir, wow, yo ya no lo alcancé, ya no hay pan
para mí, ya no hay aceite para mí, ya no hay comida para mí.
Hermano, la Biblia dice, Dios tiene una gracia suficiente para
toda criatura, tanto judíos como griegos, judíos como gentiles,
todos los sedientos. Dice la palabra, vení a la agua,
vení a comer, comprad y coméd. Sin precio, vino y leche. Es la gracia, mayor gracia dice
Santiago 4.6 porque dice que Dios da mayor gracia. Por eso
Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Hay suficiente en el Señor Jesucristo,
hay suficiente para todas las naciones. para que todas las
naciones vengan y sean ricos para con Cristo. Por eso dice
Romanos 10, 12, dice que todo aquel que invoca
el nombre del Señor será salvo. Pero hay un texto que dice ahí,
dice que, déjenme leerlo, Romanos 10, 12, a ver cómo dice exactamente. dice ahí en Romanos 10, 12, que
es rico para con todo lo que le invocan, es lo que da a entender
el apóstol. Romanos 10, versículo 12, porque
no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es
Señor de todo es rico Para todos los que le invocan. Dice que Dios es rico en gracia
para todos los que le invocan. ¿Por qué? Porque todo aquel que
invocar el nombre del Señor será salvo. Entonces hay salvación
suficiente para todo el que le invocar. nunca puede decir el
hombre sabe que yo no fui salvo porque ya no había gracia para
mí ya yo no ya no alcancé el pescado que multiplicó o los
panes que que el señor no no puede ninguno decir porque sobraron
12 cesta llena cualquier hambriente que hubiera cualquier hambriente
que hubiera estado ahí se hubiera saciado porque había suficiente
a la viuda que no tenía nada, que no tenía nada de dinero o
hermano dice que cuando Dios lo bendijo llenó todas las vasijas
de aceite para que lo pudiera vender y salir de su deuda aún
se agotó el aceite porque ya no había dónde ponerlo ya no
había vasija para ello entonces así la gracia de dios hermano
en la vida del pecador hermano se jamás se agotará el pecador
primero se va a agotar pero la gracia de dios jamás se va a
agotar entonces hay suficiente para todo el que quiere por eso
esa palabra porque es rico para con todo aquello que le invocan
hay suficiente para con Dios. Ahora, si el hombre no es salvo,
entonces, hermano, no es porque no haya gracia en Dios, no haiga,
hermano, perdón en Dios, no haiga vida eterna en Dios, o no haiga,
hermano, un don para Él. Sí lo hay, nada más. Hermano,
como vimos en la mañana, los antediluvianos se perdieron,
se, se, les llegó el juicio de Dios, porque ellos desdeñaron
la palabra, despreciaron el mensaje, hermano, pisotearon. Cristo por medio de Noé le estaba
predicando. Entonces, hermano, hay suficiente
para todos los humildes. Para todos los humildes, hermano,
alcanzarán gracia. Por eso dice, pero Él da mayor
gracia. Por eso Dios resiste lo soberbio
y da gracia. a lo humilde. Todo lo humilde,
dice, todos los que se hacen como niños alcanzarán la gracia,
mientras que los, hermanos, que se creen tan buenos como el mismo,
el fariseo que se decía, yo no soy como los otros, este, ladrones,
injustos, adultos, ni aún como ese publicano, hermanos, no habrá
gracia para ellos. Jamás para los que se jactan
habrá gracia. Por eso, El Señor le enseñó una
buena lección a su discípulo. Por mucho y por muy numeroso
que seamos, hermano, hay suficiente. El agua que salió de la peña
que Moisés, hermano, golpeó, la peña que Moisés golpeó, dice
la palabra, que fluyeron agua en abundancia. Había, hermano,
suficiente agua para mitigar la sed de miles y miles de criaturas
que estaban en el desierto. Aún Aún si hubiera más, otra,
otra, otra, otra, tanto como la Israelita, también hubieran
saciado su sed, hermano. Entonces, hay suficiente para
con Dios, así como el agua que fluía de esa peña, hermano. que
daba de beber a miles de israelitas. Hermano, así la gracia de la
cruz de Cristo hay suficiente. No podemos decir que alguien
se va a quedar sin alcanzar la gracia de Dios en su vida. Hay
suficiente, así como el pan que el Señor multiplicó. Hay suficiente,
así como el aceite de la viuda que no tenía dónde más guardar. Hay suficiente agua, así como
el agua que fluía del duro pedernal. Ah, hermano, entonces Él da mayor
gracia, dice la palabra. Hay suficiente para todos los
que le invocan, dice el apóstol, el apóstol Pablo. Es rico, dice
Dios. para todos los que le invocan,
aunque seamos tan inmerecedores, aunque seamos tan indignos, aunque
indignos hermano en este mundo, sin embargo Dios en su gracia
hermano es suficiente para darnos hermano lo que nosotros necesitamos,
por eso aunque pobre miserables, hermano, en bienes. Sin embargo,
la pobreza no es obstáculo alguno para no obtener o para no alcanzar
la gracia de Dios en nuestra vida. Ese es lo que, ese es lo
que, este... Este es lo que el rico no entiende. Ellos piensan que ya pueden comprar
el don de Dios con su riqueza, pero la Biblia dice que la redención
de la vida del hombre es de gran precio y no se logrará. No se
logrará jamás. para que vive y no vea corrupción. Así como las mujeres y los niños
fueron alimentados por Cristo entre los cinco mil, así la gracia
alcanzará a todos por igual y a todos los que pudieran venir. Cuando
el rey invitó a sus invitados y no quisieron venir, entonces
el rey mandó a que viniesen a su provisión a su toro, a su vino
y a su mesa, que vinieran, que vinieran todos los cojos, los
mancos, los ciegos, los desdichados, todas aquellas personas que no
merecen estar en la mesa del Rey, mas sin embargo la Biblia
dice que el Rey les hizo una invitación y la casa se llenó,
dice la palabra de Dios, así el Evangelio hermano, el Evangelio
está invitando a todos por igual Porque esa parábola que el Señor
enseñó cuando mandó a sus siervos que vinieron a la fiesta del
rey de la gran boda de su hijo, hermano, dice la palabra que
no quisieron venir, unos se excusaron diciendo, ¿sabe qué? Me compré
una yunta nueva y necesito probarla. Otro dijo, ¿sabe qué? Me compré
una hacienda y necesito ir a tomarla. Otro dijo, no, me acabo de casar
y no puedo. Entonces, todos se excusaron.
Todos dijeron, sabe que no puedo ir a la fiesta. Ahora, esa palabra
hermano, estaba Cristo enseñando a causa del mundo judío. como
el Señor envió profeta le envió este todo el tiempo hermano invitación
a su pueblo y ellos siempre rechazaron buscar una excusa para no ir
a la fiesta del rey entonces el rey se molestó le dice eso
no era digno mejor vayan a los camino a la encrucijada dice
y traigan todos los que encuentren cojo ciego manco paralítico dice
tráiganlo para que mi casa se llene Hermano, la Biblia dice
que salieron los siervos a invitar a todos y la casa se llenó de
todo tipo de personas. Este es la invitación del Evangelio,
tú jamás puedes decir, sabe que la invitación no es para mí,
porque Dios ha invitado mediante el Evangelio, acojo, manco, ciego,
paralítico, para que vengan a la gran fiesta, porque hay suficiente
para todo. O hermano, la provisión del Rey
es grande, aunque seamos miserables, aunque seamos pobres, aunque
seamos vacíos, aunque seamos sin conocimiento, aunque seamos
sin gracia, sin embargo, hallaremos gracia sobre gracia en Cristo,
hallaremos riqueza de de de eh en Cristo alcanzaremos hermano
este compraremos vino y leche como dice el salmo el el profeta
Isaías cincuenta y cinco así es como el Señor ha invitado
lo suyo hermano en el en el capítulo cincuenta y cinco Isaías capítulo
cincuenta y cinco versículo uno ahí la gran invitación también
Isaías cincuenta y cinco uno dice ahí hermano la palabra Dice
a todos los sedientos, ahora. Dice a todos los sedientos, ¡Venid
a la agua! Y a los que no tienen dinero,
¡Venid, comprad y comed! ¡Venid, comprad sin dinero y
sin precio, vino y leche! ¿Por qué gastáis el dinero en
lo que no es pan y vuestro trabajo en lo que no es salsa? Entonces,
Dios dice, oídme atentamente, comed el bien y se deleitará
vuestra alma con grosura. Inclina vuestro oído, venid a
mí, oíd y vivirá vuestra alma. Y haré con vosotros pacto eterno
las misericordias firmes a David. Entonces la invitación del Evangelio,
hermanos, es venir a las aguas. Solamente necesitamos, dice,
tener la sed para ir a las aguas. Para ir a las aguas. Necesitamos,
hermanos, tener una sed para ir a las aguas. Necesitamos tener
hambre para ir a comer, para ir hermano a comer sin precio
y sin dinero, entonces gratuito en otras palabras. Los pobres,
los mancos, los ciegos dicen que se llenaron del banquete
del rey que enseña el Señor en Mateo capítulo 22. Vamos a ir
a Mateo capítulo 22. Dice ahí la palabra de Dios,
Mateo capítulo 22, la gran boa del rey que hizo para su hijo,
ahí Mateo 22 a partir del versículo 9. Este, voy a leer a partir
del uno, respondiendo a Jesús, volvió a hablarle por parábola,
diciendo, el reino de los cielos es semejante a un rey que hizo
fiesta de boda a su hijo, y envió a sus siervos a llamar a los
convidados a las bodas, mas estos no quisieron venir. Volvió a
enviar otros siervos diciendo, decid a los convidados, he aquí,
he preparado mi comida, mis toros, mis animales, engordados, han
sido muertos, y todos están dispuestos, venid a las bodas. más ellos
sin hacer caso se fueron unos a su labranza y otros a su negocio,
y otros tomaron a los siervos, los afrontaron y los mataron.
Al huir el rey de Nojoy envió su ejército, destruyó a aquellos
homicidas y quemó su ciudad. Entonces digo a sus siervos,
la boda la verdad está preparada, más los que fueron convidados
no eran dignos. y después de la salida de los
caminos, y llamaban a la boda cuantos hayáis, y salieron los
siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente
malos y buenos, y la boda fueron llevadas, fueron llenas. de convidados
hermano el evangelio hermano está invitando a todos por igual
el rey hermano ya tan listo dice su su fiesta de boda y está queriendo
hermano invitar a todos por igual obviamente que dice ahí que entró
el rey para inspeccionar a los invitados y vio uno que no traía No traía vestido de boda. Y ya
sabemos que este vestido de boda habla de la justicia de Cristo.
Entonces, todos los desdichados, los pobres. Hermano, el Evangelio
es para los drogadictos, para los patrecidas, matrecidas, para
los homicidas, para los perfuros, fornicarios, todo tipo, hermano. Dios está invitando a todos por
igual. Pero siempre para que vengan
a la gran fiesta de boda que el Rey tiene preparado para su
hijo. Entonces el hijo del Rey es Cristo.
La boda, hermano, es la boda del Cordero. Y así, hermano,
hay muchos que no han querido todavía entrar a venir a la fiesta
del Rey. Los pobres, los cojones, los
desnudos, los inválidos acudieron a Cristo, acudieron a la boda
del Rey. La estabilidad y la mala condición
no era obstáculo para que la gracia a llegar en ellos. Llegaron hermanos, obviamente
que todos estos hermanos agradecidos, contentos, se sentaron en la
mesa del Rey y comieron la comida del Rey. Pablo, la Biblia dice
que Pablo había sido blasfemo, había sido infuriador, perseguidor,
pero fue recibido por pura gracia, como él mismo. Lo enseña ahí
en Timoteo. Pablo se creía, hermano, antes
de conocer la gracia de Dios, se creía tan bueno, tan justo,
pero cuando llegó la gracia de Dios, entiende que no era nada.
Primero en Timoteo, capítulo 1, versículo 12, dice ahí la
palabra. Vean cómo Pablo reconoce que
ahora era lo que era, Por la pura gracia de Dios en su vida. Primero de Timoteo. Primero de
Timoteo, capítulo uno, versículo doce. Dice Pablo, doy gracias. Primero de Timoteo uno doce.
Doy gracias al que me fortaleció. A Cristo Jesús. a Cristo Jesú
Nuestro Señor, porque me tuvo por fiel poniéndome en el ministerio. Siendo yo, habiendo yo sido ante
blasfemo, perseguidor, encuriador, mas fui recibido a misericordia
porque lo hice por ignorancia. y por incredulidad. Pero la gracia de Nuestro Señor
fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos. Que Cristo Jesús vino al mundo
para salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a
misericordia. Para que Jesucristo mostrase
a mí, el primero, toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían
de creer en Él, para vida, para vida eterna. Entonces, ¿cuál
es la excusa, hermano? ¿Cuál es la excusa que puede
dar el hombre para decir, es que no hay pan para mí, no hay
agua para mí, no hay aceite para mí, Dios no fue invitado, no
hay invitación para mí? Es decir, el hombre se puede
excusar diciendo que no hay ninguna invitación para él. Pero la Biblia
dice que a todos los ciegos, bancos, y dice que llamen, vengan
a la fiesta. Ah, hermano, tampoco no puede
decir como ningún israelita cuando vio el chorro de agua que caía
del duro perdón. Bueno, este agua es cierto que
es bueno para mi sed, pero no es mío. Hermano, no podría decir
ninguno. Hermano, era para todo este mundo
sediento que se estaba muriendo en pleno desierto. Hay, hermano,
suficiente gracia de Dios para este mundo pecador. Pero entonces,
¿qué es lo que impide, hermano? ¿Qué es lo que impide que el
hombre no venga a Cristo? Hermano, es el gran orgullo que
hay en el corazón del hombre, la arrogancia, Por eso dice la
palabra que Dios siempre va a resistir a los soberbios, aquellos que
no se humillan. Por eso la gran invitación de
Dios ahí en Isaías, este cincuenta y cinco, quince, donde dice,
dice que el alto y sublime el que habita en la eternidad, cuyo
nombre es el santo, pero dice que habita nada más con los quebrantados
y con los humildes de corazón. David también lo entendió, por
eso dice David que el corazón con triste humillado, Dios jamás
lo despreciaría, jamás despreciaría el corazón contrito y humillado. Entonces, ¿cómo se puede obtener
la gracia que dice la palabra? La gracia de Dios, ¿cómo lo podemos
obtener, hermano? Solamente humillándonos a los
pies de Cristo, podremos obtener gracia. sobre gracia. Si el hombre
no se humilla, no habrá gracia para él. Jamás lo habrá. Por
eso hermano, el que se alabó, el fariseo que se alabó diciendo,
no soy como los otros hombres, no soy ladrón, no soy este, no
soy el otro, soy mejor que todos. La Biblia dice que descendió
a su casa sin haber sido justificado y el otro que se golpeaba el
pecho que verdaderamente era un verdadero pecador de primera
que era un ladrón porque era dice la palabra. que era un publicano,
un publicano era un traidor de su patria y era uno que cobraba
impuesto, obviamente, que ahí robaba, entonces le robaba a
su propio compatriota, pero dice la palabra que el publicano golpeándose
el pecho diciendo, Dios ser propicio a mi pecador. Y la Virgen dice
que este descendió a su casa justificado antes que el otro. Cristo nos enseñó la gran lección
de cómo podemos obtener la gracia de Dios cuando Él tomó el niño
y lo puso en medio y dijo, si no se vuelven como este niño,
dijo el Señor, no entrarán en el reino de Dios. Entonces, Ahora,
es cierto que hay unos que no son grandes, no son influyentes.
Como dice Pablo, por eso le dijo Pablo a los porintios, hermanos,
dice, miren que no son muchos nobles, ni son muchos poderosos,
ni muchos nobles, ni muchos influyentes, sino que lo vil escogió Dios. Ahora, gracias a Dios, hermano,
siempre el pueblo de Dios, ahora sí, como dice Santiago, dice
que el reino de Dios es anunciado a los pobres. Pero muchas veces,
aunque el hombre sea pobre o un desdichado, ni aún así quiere
nada con Dios. Es más triste aún, que no sólo
los ricos, poderosos, influyentes, son arrogantes y son orgullosos,
también el mismo pobre, aún los mismos moribundos, no quieren
nada, no quieren nada con Dios. Entonces es triste. Pues a veces
se puede decir que, claro, ninguno tiene razón para enorgullecerse,
pero hay unos que se enorgullecen por su riqueza. Como dice el
Salmo, dice que los que confían en su bien y en la muchedumbre
de su riqueza, se jactan, se jactan, pensando, ser algo. Pero la Biblia dice que los que
se jactan creyendo ser grande en este mundo, De todas maneras,
perecerán como bestias del campo, dice el Salmo, el Salmo 49. Entonces, no hay nada de, no
hay nada de, de, de, de, de, Samy de Villa, hermano, por muy
rico que seas, por muy poderoso que seas, por muy influyente
que seas, de todas maneras, también vas a terminar así, como una
bestia, así, bueno. Entonces, ¿cuál es el chiste
de creerse algo? Ah, pero si te humilla y reconoces
a tu Creador, y reconoces que solamente eres lo que eres por
la gracia de Dios, entonces hay más ganancia. Hay ganancia. Por
eso, hermano, necesitamos nosotros tener un espíritu siempre humilde
bajo la poderosa mano de Dios. ¿Cómo se obtiene la gracia de
Dios? Hermano, no con dinero, no con
favores, no con buena obra. Dice la palabra, se recibe solamente
por pura, por pura gracia. Entonces, la pregunta para ti,
¿tú ya tienes la gracia de Dios en tu vida? ¿El perdón de tus
pecados? ¿O piensas que no hay suficiente
en Dios para concedértelo? ¿O piensas que no hay suficiente
aceite para ti? ¿No hay suficiente pan? ¿No hay
una invitación específica que te haga creer que eres digno
de ello? Hermano, la vida dice que el
Señor ha invitado. El Evangelio ha invitado a todos
por igual. ha llamado a los de la encrucijada
del camino, a los que estaban desdichados, a los pobres, a
los mancos, a los ciegos, a los paralíticos, que vengan a la
gran fiesta del Rey. Hay, hermano, una invitación
que Dios hace a todos. A todos, vení, dice a las aguas,
vení, comprá. y comer sin precio, sin dinero. Venir comprar, dicen, es de vino
y leche. Lo mejor, lo excelente. Dios tiene para todo, para todo
hombre, pecador. Entonces, hermano, Es muy triste
ver en estos tiempos que el hombre no sea poseedor de una gracia, de
ese don inefable que dice la palabra. Pero gracias a Dios,
dice Pablo, por su don inefable. Hay un don, hermano, hay un don
inefable. Ahora, inefable quiere decir
que no se puede explicar, no puedes tú describir la riqueza
que Dios tiene para todos los que le aman. Por eso Pablo dijo
ahí en Corintio, ahí en Corintio dice que cosas que ojo no vio,
ni oído yo, son las que Dios tiene preparado para los que
le aman. Entonces imagínense, Dios tiene
preparado una gran sorpresa para todos aquellos que le aman. Por
eso Pablo dijo, he peleado la buena batalla, he acabado la
carrera y guardado la fe. Por lo demás me está preparada
la corona de justicia, la cual me dará el juez justo en aquel
día. Y no solo a mí, dijo Pablo, sino a todos los que aman su
venido. Entonces, hay suficiente gracia,
hermano, para todos. Ahora, pero verdaderamente, hermano,
ya poseemos la gracia de Dios. ¿Lo posees o no eres recipiente
de la gracia? Tú no puedes decir, ¿sabes qué?
Yo no soy recipiente, no tengo la invitación. Dios ha hecho
la invitación. Ha invitado que compres, que
comas, que tomes vino y leche. Lo mejor. La crema innata, hermano,
Dios tiene para todos los sedientos, para todos los hambrientos y
para todo tipo y clase de personas y culturas en este mundo. Hay
gracia, dice, suficiente para todo. Gracias a Dios. Entonces,
hay salvación, hermano, hay salvación. Dice Pablo, porque es rico. para
con todos los que le invocan. Cristo es rico para con todos
los que le invocan. Ahora, la verdad, la gracia de
Dios es sin límite. Es sin fin, siempre habrá suficiente
para todo aquel que quiera, para todo aquel que quiera. Gracias
a Dios. Hermano, vamos a dejar esta enseñanza
breve y que Dios nos ayude a valorar lo que Dios tiene para nosotros. ¿Tú piensas que Dios no tiene
nada para ti? Es muy triste para ti. Pero hay una gracia inefable,
una gracia infinita. Hay suficiente, ahora sí como
dice Juan, gracia sobre gracia. O sea que triplicado en otras
palabras, abundante. Hay gracia, dice, hay suficiente
en Dios. Y por eso venimos a Él, con esta
confianza. Vamos a dar gracias, hermano,
y vamos a terminar en esta noche. Gracias por su presencia y su
atención. Eterno Padre, te damos muchas
gracias por el privilegio que nos ha dado de poder estar en
esta tarde, en este lugar. Señor, y en una forma breve,
Consiste, Señor, sabemos que hay perdón, hay salvación, hay
vida eterna, hay todo, Señor, lo que el hombre necesita. Solamente
que hay un requisito, Señor, que encontramos en Tu Palabra,
y es que nosotros seamos humildes, nos volvamos como un niño humillado,
reconociendo nuestra necesidad. a un verdadero arrepentimiento,
como lo hizo el publicano. Y sabemos, Señor, que Tú eres
rico para con todos los que te invoca, toda persona que invoca,
que quiera, Señor, a obtener la gracia en Ti. Sabemos, Señor,
que hay suficiente para todos los hombres de este mundo. Pero
desafortunadamente sabemos que no todos obedecieron el Evangelio. No todos creyeron, Señor, el
mensaje. Así como el mensaje que predicó
el siervo, tu siervo, Noé. No todos
creyeron, sino que solamente su propia familia, su esposa,
sus tres hijos y sus tres nueras creyeron, Señor, que lo que Tú
enseñabas mediante Noé era verdad. Padre, los otros muchos, miles
de criaturas que perecieron mediante el diluvio, No creyeron en el
mensaje y fueron destruidos. Así, el día de hoy, hay muchos
que piensan que el Evangelio no es para ellos. Que no hay
salvación para ellos. Que no hay una invitación para
ellos. Algunos piensan, Señor, que no puedes tú salvarlos a
ellos. Padre, sabemos que eres rico
con todo lo que te invocan. Padre, rogamos que hagas la obra
en los corazones de las personas. y Señor que anhelen tu gracia,
anhelen Señor tu favor, anhelen tu perdón, anhelen tu misericordia. Padre, porque sin ti nada podemos
hacer y ahora sí como dijo el Apóstol Pablo, porque por ti
somos, somos y nos movemos Señor. Entonces no podemos hacer nada,
no podemos tener nada, Señor, sin ti, si tú no nos das tu gracia
y tu favor inmerecidos. Señor, es ciertamente que somos
pobres, somos personas nada influyentes, nada poderosos, nada sabios,
pero sin embargo nos has dado todo, Señor. Gracias por tu gran
favor, tu don inefable, como dice tu siervo el apóstol Pablo.
Padre, los que no son salvos, que ellos entiendan que hay una
salvación para ellos. Hay suficiente, Señor, para todos
los que quieran venir, para todos los que quieran experimentar
el don de tu gracia. Padre, llévanos con bien en cada
hogar, guárdanos, Señor, en esta noche. Bendice a los necesitados,
a los adoloridos, Señor, a los enfermos, y también bendice a
nuestro hermano Alberto, que lo levante, Señor, y que tenga que tenga, Señor, la sanidad
de su dolencia, Señor. Padre, tenga misericordia de
su cuerpo, pon tu mano sobre él, y Padre, que pronto podamos
regocijarnos con él, juntamente en esta casa de oración, en los
próximos días de culto. Gracias, Padre. Llévanos con
bien en cada lugar. Padre, los que no están seguros
de que son salvos, los que no están seguros, Señor, de que
son propiedad divina, los que no están seguros de que si murieran
sus almas serían recogidas por los ángeles de gloria. Padre,
todas esas personas que están dudando de Tu Palabra, están
dudando, Señor, de Tu de tus promesas. Padre, oramos por ellos,
Señor, que puedan descansar en tu gracia, que puedan echar toda
su ansiedad sobre ti, Señor, porque tú tienes cuidado de ellos.
Gracias, Señor. Te damos en esta noche. pedimos
por esta semana que nos ayude, Señor, en todo y que tu gracias,
Señor, nos capacite para vivir en medio de este mundo maligno
y perverso. Padre, que tengamos sabiduría
y también que tengamos la gracia, Señor, también para vivir tu
palabra en medio de esta generación maligna. Gracias, Padre, te damos
por todo. Oramos en el bendito nombre de
Cristo Jesús. Muchas gracias, te damos por
todo, Señor. Amén.
¿Por Qúe Nos Gloriamos En Cristo El Señor?
| Sermon ID | 1212162258429 |
| Duration | 1:17:10 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Language | Spanish |
© Copyright
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