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Vamos a leer el Salmo 1. Salmo
1-6. Bienaventurado el varón que no
anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores,
ni en silla de escarnecedores se ha sentado, sino que en la
ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de
noche. Será como árbol plantado junto
a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja
no cae, y todo lo que hace prosperará. No así los malos, que son como
el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los
malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
Porque Jehová conoce el camino de los justos. mas la senda de
los malos perecerá. Vamos a orar. Te pedimos Padre
que tú nos enseñes hoy a comer ese salmo. Que nos ayudes a aprender cómo
andar y cómo no andar. Ayúdanos a ver el contraste tan
importante entre el camino del justo y el camino del injusto. Ayúdanos, Señor, a buscar a ser
bienaventurados, bendecidos por ti. Abre nuestros ojos para que
podamos ver tu ley. Abre nuestros corazones, Señor,
para que podamos entender. Te pedimos que nos cambies. En
el nombre de Cristo. Amén. Hoy vamos a empezar un
estudio de los Salmos. Como dije en los anuncios, no
vamos a estudiar toda la serie a la vez, desde Salmo 1 hasta
Salmo 150. Vamos a estudiar este libro en
secciones a través de los siguientes años, si Dios permite. Y hoy
vamos a empezar con este Salmo tan conocido, el Salmo 1. Por
supuesto, al principio de este estudio de los Salmos, es importante
entender un poco del contexto de los Salmos. ¿Qué es un Salmo?
¿Cómo podemos entenderlos? etc. Ahora, al principio de estudiar
los Salmos, aunque no quiero quitar mucho tiempo del estudio
de este Salmo 1, quiero mencionar algunos puntos en cuanto a los
Salmos para que podamos entenderlos y aprovechar más de lo que Dios
quiere que aprendamos de ellos. Si ustedes quieren apuntar esos
puntos y estudiarlos después, sería bueno, porque voy a decir
algunas cosas de manera rápida, para que podamos llegar a estudiar
el Salmo 1. Los Salmos son himnos. Son alabanzas
cantadas a Dios. Ese libro de los Salmos era el
himnario de Israel. Y aunque nosotros no creemos
que seamos mandados a solamente cantar los Salmos hoy en día,
Quizá lo que hemos estudiado aquí antes es una posición que
yo puedo defender y explicar en otro momento si alguien está
interesado en el tema. Pero aunque no creemos que seamos mandados
a solamente cantar los amos hoy en día, sí debemos cantarlos. No es opcional. Y los otros himnos
que cantamos, deben seguir el patrón, el modelo de los Salmos,
en cuanto a doctrina, enfoque, etc. Aunque cantamos a veces
otros himnos, realmente su base son los Salmos. Cantamos de Dios,
cantamos de la doctrina correcta, como hacen los Salmos. Los Salmos
también fueron escritos para orar. Muchos Salmos son oraciones a
Dios, y se pueden usar aún hoy en día como una ayuda para nosotros
en nuestras oraciones. Podemos orar los salmos porque
son inspirados, porque cuando oramos un salmo podemos estar
seguros que estamos orando en la manera que Dios quiere que
oremos. Los salmos también son buenísimos a usar en la adoración. ya sea en privado o en público,
puesto que se enfocan tanto en Dios, se enfocan en sus atributos,
en sus obras, en su sabonería, en todo. Por eso casi siempre
aquí en la iglesia usamos un Salmo para nuestro llamado a
la adoración, para empezar nuestros cultos. El Libro de los Salmos
es un ejemplo de la poesía hebrea. Tal vez no nos parece poesía.
Pero eso es porque la poesía hebrea no se distingue por el
rima, como en español o en inglés, sino por la estructura, por el
paralelismo ante todo, por el simbolismo. Y la poesía no solamente
comunica las verdades, sino tiene el propósito de también comunicar
los sentimientos y las emociones, para que nosotros entremos un
poco en la experiencia del autor. Por eso el libro de los Salmos
ha sido un refugio para los cristianos a través de los siglos. Porque
cuando leemos o cantamos, oramos los Salmos, no es nada frío ni
seco, no es solamente una lista de verdades espirituales, sino
entramos un poco en las experiencias y sentimientos del autor. Y puesto que muchas veces son
semejantes a nuestras experiencias y a nuestros sentimientos, recibimos
mucho ánimo y mucha ayuda en medio de nuestras pruebas. En
los Salmos encontramos muchas de las verdades del resto de
la Biblia. El conflicto entre el bien y
el mal, el desánimo, la alabanza, la adoración, la oración, la
salvación, la esperanza en Cristo, el juicio final, todo eso se
encuentra en los Salmos. Lutero dijo que el libro de los
Salmos es una Biblia en miniatura. Así es. Otra persona dijo que
es un espejo para el alma. Entonces es un libro muy práctico,
muy aplicable para nuestras vidas. Por supuesto, algunas de las
verdades que encontramos en los Salmos, solamente las encontramos
en forma de sombra, en forma de profecía, en forma de símbolo. Por ejemplo, muchos de los Salmos
sí hablan de Cristo, pero como profecías de Cristo, como símbolos
de Cristo. Pero Cristo mismo dijo en Lucas
24, 44, que los Salmos hablan de Él, así como el resto del Antiguo
Testamento. Yo creo que sería difícil escoger
un solo tema para todo este libro, que incluiría los 150 salmos. Algunos han intentado, pero nadie
está de acuerdo de exactamente el mismo tema. Entonces, yo no
creo que yo sea más inteligente que los demás como para poder
escoger un solo tema para todos los salmos. Pero a mí me gustaría
que pensemos de esta manera. que en los Salmos encontramos
el alma del cristiano clamando a su Dios. Tal vez no es el tema
de todos los Salmos, pero así podemos entender todos los Salmos.
El alma del cristiano clamando a su Dios. Algunos Salmos claman
a Dios en la danza, otros en adoración, otros en confusión,
otros en medio de la prueba, Pero en todos los salmos encontramos
el alma del cristiano clamando a Dios. Y nosotros podemos usar
sus salmos aún hoy en día en la misma manera. Nosotros podemos
clamar a nuestro Dios usando los Salmos inspirados. Vamos a recordar este tema, lo
que sea, a través de todo este estudio. El alma del cristiano
clamando a su Dios. El libro de los Salmos está dividido
en cinco secciones, cinco libros. Hoy vamos a empezar con el primer
Salmo del primer libro. El primer libro son los Salmos
1 a 41. Y esos primeros 41 Salmos hablan,
en general, del conflicto entre el pueblo de Dios y sus enemigos. Un conflicto que empezó en Génesis
3.15, cuando Dios maldijo a la serpiente y todo su simiente. Y el Salmo 1, que hoy vamos a
estudiar, introduce este tema. introduce el tema del contraste
entre el justo y el injusto y la importancia vital de la ley de
Dios. En este salmo uno leemos del
camino del justo y el camino del injusto. Es un contraste
entre el hombre que sirve a Dios y el hombre que rechaza a Dios.
Este salmo nos habla de cómo ser bienaventurado, cómo ser
bendecido, cómo ser gozoso en la vida. Es solamente posible
para el hombre justo. Es solamente posible para la
persona que no anda con los malos, sino que se deleta en la ley
de Dios. Vamos a ver el contraste entre
este tipo de hombre, el hombre justo y bienaventurado, y el
hombre injusto, el hombre malo que vive en contra de Dios. Vamos
a estudiar este primer Salmo, un Salmo que realmente introduce
a los demás Salmos por medio de un contraste entre el justo
y el injusto, entre aquellos que se deleitan a la ley de Dios
y aquellos que la rechazan. Necesitamos hacernos una pregunta
al principio, desde el título del mensaje. ¿Queremos ser bienaventurados? ¿Quieres ser bienaventurado?
¿O no? Si no quieres, ¿qué estás haciendo
aquí? Para ser honesto. ¿Quieres ser bienaventurado por
Dios? ¿Quieres vivir una vida de bendición? ¿Sí? ¿Sí? Todos están muy callados. Ese examen nos dice cómo. ¿Quieres
vivir en bendición? ¿Quieres vivir en el camino de
Dios? Este Salmo nos dice cómo. Vamos a ver en primer lugar el
camino del justo. El Salmo empieza con la palabra bienaventurado.
Es una palabra que también encontramos en Mateo 5 en las palabras de
Cristo, en la lista de bienaventurados. Y la palabra siempre describe
al hombre piadoso, describe al hombre justo, describe al hombre
que es un hijo de Dios y viviendo conforme a sus leyes, porque
no hay ninguna bendición, ninguna, ningún beneficio para la persona
que rechaza a Dios y vive por sí mismo. Es solamente posible
ser bienaventurado como hijo o hija de Dios. Aquí habla del
varón bienaventurado, pero no se refiere solamente a los masculinos,
sino a todos, hombres y mujeres. La palabra bienaventurado no
es usada mucho hoy en día, no la usamos mucho en nuestra conversación
común, y por eso tal vez no se entiende completamente en este
contexto. Podemos traducirlo así, ¡Oh los
beneficios del varón que no anduvo con los malos! O podemos decir,
oh, la condición espiritual gozosa de la persona que está en comunión
con Dios. A veces esta palabra se entiende
o se traduce como feliz. Feliz es el hombre, pero la palabra
feliz o felicidad se puede malentender tan tan fácilmente en nuestro
mundo de hoy. Bienaventurado no se refiere
a un sentimiento superficial y fugaz, que tenemos cuando todo
va bien. Así es la felicidad, o por lo
menos así se entiende la palabra feliz en este mundo. Es algo
que va y viene, va y viene, va y viene, a veces estoy feliz,
a veces no. Si todo va bien, estoy feliz, cuando no, no. Es
algo muy inconstante, es algo que depende de las circunstancias
de la vida. Pero esta palabra aquí es mucho
más profunda. No se refiere a este tipo de felicidad. Bienaventurado
habla del sentido de gozo y satisfacción de saber que uno está en una
relación con Dios, no importa lo que pasa. Que uno es un hijo
de Dios y parte de la familia de Dios, no importan las circunstancias
en la vida. Tu felicidad va y viene, pero
una persona bienaventurada, eso es algo constante. Tu encuentras
tu base, tu gozo, tu satisfacción en quien eres en Cristo. Tenemos este problema, ¿no? A
veces no estamos felices, a veces estamos muy malos. ¿Por qué?
Una persona me habló mal. Mi hija no está bien, mi papá
no está bien, alguien me ofendió en la iglesia, mi trabajo no
va bien, no tengo dinero. Ok, entonces no estás feliz,
claro. Pero si eres hijo de Dios, de todos modos puedes ser bienaventurado,
porque tus bendiciones no dependen de tus circunstancias. Así piensan
los incrédulos, hermanos. No somos ya como ellos. No mejores,
pero Dios nos ha enseñado que mi felicidad, si quieres usar
la palabra, o mejor, mi gozo, mi estado de ser, no depende
de nadie más. Depende de Dios. Punto. El problema
es que la mayoría de nosotros no hemos alcanzado esta verdad.
No hemos alcanzado esta madurez. Caemos mucho en desánimo. Hoy
estamos bien, mañana mal. El martes bien, el miércoles
mal. O peor, el miércoles a las 9
estoy bien, a las 10 estoy mal, a las 11 estoy bien, a las 11
y 1 estoy bien, a las 11 y 2 estoy mal. ¿Por qué? Porque no hemos
aprendido, hermanos, que nuestro estado de ánimo, como cristianos,
no debería depender de mis sentimientos, mi trabajo, mi familia, o cualquier
otra circunstancia. Si quieres ser bienaventurado,
es muy diferente que ser feliz. Aquí podemos ver cómo ser bienaventurado. Entonces, si queremos ser verdaderamente
bienaventurados, bendecidos, gozosos, ese Samo nos va a enseñar
cómo. Empieza hablando aquí de la parte
negativa del hombre justo, de su camino, es decir, la manera
en la cual no vive el justo, la manera en la cual no camina.
Conforme al versículo 1, el hombre bienaventurado, el hombre justo,
no anda, ven conmigo, dice, no anda en consejo de malos, ni
está en camino de pecadores, ni se sienta en silla de escarnecedores. Enfocándonos en estas tres frases,
podemos ver una intensificación del pecado. Primero la persona
anda, después está, otra traducción dice más precisamente, se detiene,
y finalmente dice, se sienta. Anda, se detiene y se sienta. ¿Ven la progresión? Es decir,
la persona no justa, la persona no bienaventurada, en primer
lugar anda con los malos, pasa tiempo con ellos, está mucho
en su presencia, después se detiene, ya está con ellos, ya está con
los pecadores, pasa aún más tiempo con ellos, empieza a formar parte
de su grupo, y al final se sienta con ellos, ya plenamente participando
en sus planes, en sus pecados, en sus burlas. Es una intensificación
del pecado, pero no solamente los verbos. También vemos una
intensificación de pecado en cómo se describen esas personas
con quienes están malos, pecadores, escaneadores, malos. Habla de la condición del corazón.
Pecadores habla de sus acciones, lo que hacen, y escarnecedores
lo intensifica aún más. No solamente cometen el pecado,
sino se burlan de aquellos que obedecen a Dios. Y también vemos la intensificación
del pecado en las palabras consejo, camino y silla. Dice, anden consejo
de malos. Empiece tomando consejo de ellos. Hace caso a lo que los incrédulos
dicen. Después está en su camino, se
detiene para estar en la misma senda y empieza a pertenecer
a los pecadores. Y después se siente en la silla
con ellos, demostrando que ya se identifica con ellos. Ya se identifica con aquellos
que rechazan a Dios y se burlan de aquellos que quieren obedecer
más que identifican, se identifican con los hijos de Dios. Entonces podemos ver la progresión
de la influencia del mal y el pecado en la vida. Primero recibe
su consejo. Después empieza a pensar como
el mundo. Anda como ellos. Empieza a actuar
como el mundo. Al final se sienta con ellos.
Empieza a pertenecer al mundo. Es una situación muy peligrosa.
Y todos aquí tienen que examinarse para ver cómo andan, con quién
andan, con quiénes se identifican ustedes. Tal vez solamente empieces
recibiendo consejos de personas que no conocen a Dios. Tal vez
solamente empieces siguiendo el consejo de aquellos que no
están en el buen camino. Pero muy pronto vas a empezar
a andar con ellos. Muy pronto vas a empezar a pasar
más y más tiempo con ellos. Y al final vas a estar como ellos. Vas a estar sentados con ellos
en sus lugares mal, planeando el pecado y burlándote de personas
que quieren vivir en obediencia a los mandamientos de Dios. Si
tú no empiezas en lo peor, pero poco a poco vas. Pero el hombre justo no. Y si
el hombre justo no es así, no anda de esta manera, su camino
dice no es con los pecadores, no piensa como ellos, no anda
con ellos, no pertenece a ellos, no se identifica con ellos. Que
dice su deleite está en la ley de Dios. Porque vemos en el siglo
II la parte positiva del camino del gusto. Dice, no andan en
consejo de malos, no están en camino de pecadores, no se sienten
ser escanecedores, sino, contraste, verdad, sino que en la ley de
Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Vamos a verlo más adelante, pero
antes de que olvide. ¿Alguno de ustedes piensa que estoy loco?
Porque digo, tienes que leer la palabra constantemente y pensar
constantemente. No, yo tengo que trabajar, tengo
que hacer cosas. No son mis palabras. día y noche. Vamos a ver cómo. Porque, por
supuesto, no puedes andar todo el día así, porque tienes cosas
que hacer. Vamos a ver esto más adelante, cómo meditar. Pero
aquí dice día y noche. Y tú no puedes rechazar esta
parte de la palabra de Dios y llamarte cristiano. Pero no puedes escoger
qué parte de la Biblia te gusta y qué parte no, y rechazar parte
y aceptar parte. Todo es la palabra de Dios, ¿o
no? Tenemos que creerlo. Bueno, vamos a ver esto más adelante.
Estoy adelantándome un poquito. Aquí dice, la ley de Dios es la delicia
del hombre bienaventurado. La ley aquí, este término, se
refiere a toda la Palabra de Dios, no solamente a sus mandamientos,
todo. La persona justa, la persona bienaventurada, encuentra su
deleite, su delicia, en la Palabra de Dios. ¿Qué es una delicia? ¿Qué es un deleite? Es un placer
muy fuerte, ¿verdad? Es un gusto. Es algo que te llena
de contentamiento y satisfacción. Que para muchos su delicia es
el chocolate. Para algunos, los tamales. Para
otros puede ser cualquier otra comida, ¿no? Para otros es el
placer sexual. o puede ser ver un buen partido
de fútbol, o lo que sea, tenemos muchos deleites, muchas delicias,
muchas cosas de las cuales recibimos placer. Pero la Biblia aquí dice
que para el hombre justo, para el hombre bienaventurado y bendecido,
su deleite, su delicia, es en la ley de Jehová. Y hermanos,
yo creo que parte, una gran parte de nuestro problema como cristianos,
una gran parte de nuestro problema de la fealdad cristiana y la
sequedad cristiana y la inmadurez cristiana y las caídas constantes,
es que, aunque tal vez leemos la Biblia, no nos deletamos en
ella. La leemos. No es nuestra delicia. No es un deleite, no es un placer,
no es un gusto. Encontramos nuestra delicia en
lo que el mundo ofrece, en vez de en lo que Dios nos ha dado. Para nosotros es, perdón, puede
ser un deleite, una delicia ir a una fiesta, ver un buen partido,
comer, trabajar, pasar tiempo con la familia, cosas muy buenas.
Esas cosas son nuestra delicia, pero es un deber ir a la iglesia. Es un deber leer la Biblia y
orar y sacrificar nuestro tiempo y recursos para otras personas
en el Cuerpo de Cristo. Y por eso, hermanos, no vivimos en
las bendiciones que podrían ser nuestras diariamente. Porque
encontramos el delete en todo lo que no sea la ley de Jehová. Encontramos nuestra delicia en
todas las cosas. Revenir a la iglesia y leer la
palabra de Dios es un deber. Este es nuestro problema. No nos deletamos en la ley de
Dios. Y por eso no vivimos vidas muy
bendecidas. Si somos hijos de Dios, eso nunca
va a cambiar. pero si perdemos muchas bendiciones. Cuando tu uses todos tus esfuerzos
para ir a una fiesta en el Estado de México, porque es un familiar, que te cuesta raro venir a la
iglesia los domingos, o venir a tiempo los domingos, o venir
los miércoles si sea posible, tu me demuestras algo, no olvides
de mi, tu demuestras algo a Dios, Él no es tu deleite, Él es un
deber. Y por eso tu vida cristiana es
tan difícil. Por eso tu vida cristiana está tan llena de problemas. Porque no es una delicia para
ti, no es un placer, no es un gusto, es un deber. Eso tiene que cambiar en mí,
en ustedes, en todos nosotros. En esta iglesia necesitamos que
la ley de Dios y la iglesia de Dios, y todo lo que sea de Dios,
sea nuestro delete, que nos esforzamos. No, está lloviendo. Sí, está
difícil. Hay mucho tráfico. ¿Cuánto tiempo has vivido aquí
en esta ciudad? Sí hay mucho tráfico. Y si es un deber, no
vas a esforzarte. Si es un deleite, vas a hacer
todo lo posible para recibir lo que quieres de la Palabra
de Dios. Yo podría predicar de vez en tiempo, inconsolamente
eso, pero no tengo tiempo. Pero mediten en eso, hermanos,
piensen, examínense. ¿Dónde está su deleite? ¿Dónde
está la delicia de ustedes? Fíjense aquí, más adelante en
este versículo, que no dice que este hombre bienaventurado solamente
lee la Palabra de Dios. ¿Verdad es lo que dice? No. No
dice que solamente escuche la Palabra de Dios una vez o dos
veces a la semana en la iglesia. No es lo que dice. Ni dice que
esta persona estudia la ley de Dios cada día. Pero todo eso
es necesario, importante, porque es el verbo que se usa. Medita
en ella de día y de noche. ¿Qué significa meditar la Palabra
de Dios? Bueno, en primer lugar, sí significa
leerla. No puedes meditar la Palabra si no la lees. Si no
lees la Biblia, no puedes saber lo que dice, no puedes meditar
en ella, no puedes ser bienaventurado. Así de fácil. Regreso a lo que
siempre digo, que un cristiano tiene que pasar tiempo en la
Palabra cada día, y si no lo hace, no va a recibir las bendiciones
que son suyas. Y como siempre empatizo, eso
no es ningún tipo de legalismo. Que si tú lees la Palabra de
Dios vas a amarte más o vas a ser salvo, para nada. Pero si no
lees la Palabra de Dios, no puedes obedecer a Dios. No puedes ser
bendecido. Es completamente imposible. Pero
el meditar en la palabra, no solamente leerla. Esa es la primera
parte. Tienes que leerla. ¿Qué haces después? Como digo,
no puedes estar con la Biblia abierta en mano cada segundo
de cada día. No lo puedes. Tienes que trabajar, tienes que
comer, tienes que dormir. Claro. Pero ese versículo dice
que esta persona medita en la Palabra de Dios de día y de noche. Esa es la diferencia. Tú no puedes
leer la Palabra de Dios de día y noche. No puedes escuchar la
Palabra de Dios de día y noche. No puedes estudiar la Palabra
de Dios de día y noche. Pero sí puedes meditar en la Palabra
constantemente. Puedes pensar en lo que dice
y obedecerla y usarla para guiar cada acción en la vida y cada
decisión que tomas. Puedes vivir tu vida a la luz
de tu constante meditación en la Palabra de Dios. Desafortunadamente
no tenemos el tiempo para entrar en mucho detalle en cuanto a
cómo meditar. Hay recursos que puedes leer,
puedes platicar con alguien aquí que lo hace como hábito. Pero
básicamente lo que necesitamos hacer es encontrar una manera
en la cual tú puedes estar pensando todo el día en lo que has leído
y escuchado y aprendido de la Biblia, para que puedas estar
lleno de la palabra constantemente. Si significa en el coche, en
el trabajo tener algunas tarjetas con reciclos, perfecto. Si significa
que tienes una cuaderno y escribes algo, algo tienes que hacer. Como digo, eso no es opcional,
hermanos. Pero no es opcional leer la Biblia.
Y no es opcional meditar en la Biblia. Que llene tu mente, que
controle tus decisiones, que controle tus palabras antes de
que salven. A veces decimos, yo no sé por
qué dije eso, esta palabra nada más salió, como que la palabra
misma tiene vida. Pues la palabra salió. No, tu
mente no está allí en la palabra. No estás meditando en la ley
de Dios y pues tus palabras son malas. o lo que sea, la acción,
el pensamiento, todo está basado en si estás meditando y encontrando
tu delicia en la Palabra de Dios. Pero fíjense, esas dos cosas
van juntos. No dice, es un deber leer la Palabra de Dios, medite
en ello, no vas a ser salvo. No. En vez de diciendo, es un
deleite. Para la persona que conoce a
Dios correctamente, es una delicia leer su Palabra. Ustedes que
son casados, piensen en cuando estaban más enamorados. No, es
verdad que no. Pero antes de casarse, ¿qué estaban
haciendo, no? Antes del correo electrónico,
hace muchos años, ¿no? ¿Mandando cartas? ¿O sí? ¿O nunca? Sí, ¿verdad? Pues si yo lo hice
hace muchos años, ustedes también, no soy tan maduro como ustedes,
¿no? ¿Y cómo sentiste recibir una
carta de esta persona? ¿Cómo sentiste? Era un deber para... tengo que
escribir otra carta a mí, a mi novia, a mi novio. Sí o no? No,
porque si fuese así, ibas a buscar a otra persona. Era una iglesia,
una parte. Eso no debería cambiar en nuestros
matrimonios. Si cambia, no debería. Es una
iglesia, era una iglesia, un deleite. Demostrar nuestro amor
y recibir las palabras de la persona que amamos. Esta es una carta de amor de
Dios para ti. Y mucho más también. No quiero
ser irreverente, no quiero ser superficial, como carta de amor,
como corazones y todo eso. Pero me entienden, ¿no? Dios
nos ama tanto que nos ha dado su palabra. No hay mayor demostración
de su amor que su Hijo y el Verbo Encarnado, el Verbo Escrito.
Es la palabra de Dios para ti. Y cuando no la lees, estás demostrando
cuán pequeño y débil es tu amor para con Él. No puedes decir
que amas a Dios si no lees lo que Él ha escrito para ti y si
no le hablas y si no pasas tiempo con su familia. Tal vez sí amas a Dios, pero
no estás demostrándolo. El problema con los sámosas es
que a veces hay tanto que decir, pero no tenemos tiempo. Podemos
regresar a sus casas y profundizarnos en todos sus puntos. O yo puedo
platicar por dos horas también. Entonces, el meditar en la palabra
es lo que el hombre justo hace para vivir en bendición. Y el resultado de ese tipo de
meditación de la Palabra es el crecimiento, como vemos en el
versículo 3. Así como el árbol plantado junto a las corrientes
de agua crece y da fruto y es sano, también el cristiano crece
espiritualmente y da fruto y es sano cuando su deleite está en
la Palabra de Dios y se llena a sí mismo con ella y medita
en ella. Aquí el árbol representa a la
persona, el agua representa la Palabra de Dios, que es lo que
nos hace crecer, es lo mismo. No sé por qué no estoy creciendo
en mi vida cristiana. No sé por qué estoy cayendo constantemente.
No sé por qué hay tantos problemas en mi vida y en mi familia. ¿Estás
plantado junto a las cuernas de las aguas? ¿Estás recibiendo
la alimentación que necesitas o no? Por supuesto, si no estás
recibiendo el agua y la alimentación constantemente, no vas a crecer.
Y vas a tener muchos problemas. Ok, pero aquí dice, como este
árbol, plantado junto a corrientes de aguas, queda su fruto en su
tiempo, y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará. Esto
puede ser nosotros, si nosotros nos deletamos en la ley de Dios.
si nos enfocamos en ella y meditamos en ella. Lo dice aquí, todo lo
que hace prosperará, no significa el éxito ilimitado para el hombre
justo. El contexto mismo restringe la
aplicación, la promesa. Si el justo meditara la palabra
de Dios, dice, es su deleite, entonces la obedecerá, y así
va a vivir en comunión con Dios, que es la prosperidad más importante.
Mientras vive conforme la voluntad de Dios, su vida prosperará. Pero no debemos tomar esta frase
y torcerla para que signifique que podemos esperar el éxito
en todo lo que queramos. Eso no es lo que significa. El contexto
nos dice, vamos a crecer como el árbol. Ese es el éxito, esa
es la prosperidad. No significa que vas a recibir
riquezas, o el coche que quieres, o un nuevo casa, nada así. Espíritualmente
vas a prosperar como el árbol, cuando el árbol, la palabra de
Dios, está alimentándote constantemente. En el siglo VI vemos el fin del
hombre justo. Dice que Jehová conoce sus caminos. ¿Y eso es más que mero conocimiento
intelectual? Pues claro, Dios es omnisciente
y todo lo sabe. Pero esto aquí se refiere a un
tipo de conocimiento especial que solamente se aplica a los
justos, a los hijos de Dios. Dios conoce a sus hijos de manera
diferente que conoce a los demás seres humanos. Es un conocimiento
vivo, amoroso, íntimo. Habla aquí de una relación, habla
del amor de Dios para con su pueblo. Como Cristo dijo en Juan
10, 14 y 15. Yo soy el buen pastor y conozco
mis ovejas. Y las mías me conocen, así como
el Padre me conoce. Y yo conozco al Padre y pongo
mi vida por las ovejas. Cristo puso su vida por aquellos
que conocen. Que no son todos, porque el resto
del capítulo 10 de Juan lo hace claro. Cristo no conoce a todos
de esta manera, sino solamente a sus ovejas. Entonces, el fin
del hombre justo, el fin de este hombre bienaventurado, es que
él no va a perecer. Porque Dios le conoce. Dios conoce
su camino. Y por eso puede tener la confianza
que es amado y salvado y nunca va a perecer. En segundo lugar,
en este pasaje podemos ver el camino del malo. El camino del
malo es diferente. No así los malos, dice Vísco
IV. Fuerte aún con el lenguaje, con
las palabras. No así los malos. El salmista
los contrasta con los justos. Y especialmente en cuanto a esta
ilustración que usó de un árbol. El malo, el impío, no es como
árbol plantado junto a las aguas. sino, dice, es como el tamo que
arrebata el viento, es como la paja que separa el trigo. Hay
una gran diferencia entre el árbol y la paja. ¿Verdad? Uno está fundado, va a durar,
produce fruto, y el otro es ligero, sin valor, sin raíces. Eso nos
dice algo como cristianos. No tenemos que tener envidia
de los incrédulos y lo que tienen, porque muy pronto van a desaparecer. Reconocemos que a veces parece
que los malos tienen todo. Son ricos en sus fundamentos
firmes y van a permanecer para siempre. Pero Dios dice que son
paja, nada más. el viento les va a arrepetar,
van a estar echados y cortados y quemados. Así leemos en el
Salmo 37, 1 y 2. No te impacientes a causa de
los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad, porque
como hierbas serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán. No tengas envidia de los impíos,
hermanos. Ellos pueden disfrutar muchas
cosas temporales ahora, pero no tienen raíces y su fin es
la muerte eterna. Piénsalo o no créelo. Impido. No vas a durar. Vas a ser cortado
y secado. Y vas a perecer para siempre. Es lo que vemos en los ciclos
5 y 7. el resultado final del injusto en su camino. Dice el
versículo 5, que puesto que los malos son como el tamo que arrebata
el viento, ellos no se levantarán en el juicio, ni en la congregación
de los justos. Como otra traducción dice, no
se sostendrán en el juicio. Es decir, ante el gran juez del
universo en el día final, los malos, los pecadores, no van
a tener ningún sustento para su defensa. Su defensa va a derrumbarse
sin sustento ante el juez, y él va a separar el trigo de la paja,
y los incrédulos van a perecer eternamente. Tú tienes que preguntarte,
en el día final, en el juicio final ante Dios, el Santo y Perfecto
Juez, ¿serás como un árbol plantado en Cristo y con un delete en
Dios y su palabra, y así salvado para siempre? ¿O serás como el
tamo, como la paja, sin fe, sin creencia en Cristo, como el único
salvador, y así perecer para siempre? Porque cuando habla aquí de perecer,
no se refiere tanto a la muerte física, sino a la muerte espiritual.
Así es el camino del injusto, del impío, de aquel que rechaza
a Dios. Como termina en el versículo
6, más la senda de los malos perecerán. ¿Tú vas a perecer
para siempre? Quiero terminar enfatizando varias
aplicaciones para todos aquí el día de hoy. En primer lugar,
quiero enfocarme en los jóvenes y niños. ¿Cómo andas, joven? ¿Con quién andas, joven? ¿Con malos? ¿Con pecadores? ¿Con escanecedores? Ten cuidado. Porque tal vez tú no estás en
lo peor ahora. Tal vez no empiezas como escarnecedor,
como burlador de cristianos. Tal vez nada más has empezado
a pasar más tiempo con los incrédulos. Tal vez prefieres estar con incrédulos
que con cristianos. Tal vez prefieres salir con amigos
de incrédulos que estar en la iglesia con personas que te van
a platicar de Cristo. Cuidado. Cuidado que no estás
en terreno respaladizo. Cuidado que no has tomado los
primeros pasos en el camino que termina en la destrucción. Puede ser que no es la intención
al principio, pero cuando empieces a hacer caso al mundo y su consejo,
cuando recibes tu consejo de los incrédulos en vez de recibir
la palabra de Dios, cuando te gusta pasar mucho tiempo con
aquellos que no aman a Dios, eventualmente vas a empezar a
vivir con el mundo y ser como los incrédulos. Ten mucho cuidado, joven. Haz
caso a la palabra de Dios, examínate hoy cómo eres tú. Tal vez tú
eres malo, pecador, sin arrepentimiento, burlador de aquellos que sirven
a Dios. O tal vez solamente has empezado
a andar con esas personas y hacerles caso. Si quieres ser
bienaventurado, si quieres andar con Dios, Si quieres vivir como Dios nos ha mandado,
tienes que encontrar tu consejo en la palabra y en la iglesia
y encontrar tu deleite en él. Pero esta aplicación en realidad
es para todos, no solamente para los jóvenes. ¿Cómo andas tú? Ya deja de pensar tu hijo, hija.
Ya tú. ¿Cómo andas? ¿Con pecadores? ¿Estás en el camino del justo
o andas con malos y pecadores y escarnecedores? Y hermanos,
eso no se refiere de que no puedes trabajar con incrédulos. Eso
no se refiere a que no puedes vivir en una familia con personas
que no son salvas. Eso se refiere a tus decisiones. Cuando es tu decisión, ¿prefieres
estar con cristianos o incrédulos? ¿De quién pides consejo? ¿Con
cuáles tipos de personas sientes más cómodo? ¿Sigues tus propias ideas y tus
propios sentimientos para tomar decisiones? ¿O sigues siempre
lo que Dios dice en su palabra, aun cuando contradice lo que
tú consideras correcto? ¿Tomas tu consejo del mundo?
Y si queremos ser muy específicos, eso significa, ¿tomas tu consejo
del cine, y la tele, y internet, o la palabra de Dios? Y voy a
decirlo otra vez, aunque otra vez los jóvenes tal vez van a
estar, no sé, pero si tú vas al cine cada semana, si tú ves
películas constantemente, tú estás recibiendo tu consejo del
mundo. Punto. A mí no me importan tus
motivos, tus deseos. Es lo que está pasando. Si pasas
tanto tiempo, cada día, cada semana, enfrente de la tele,
viendo programas, estás recibiendo consejos del mundo. Si pasas
horas y horas y horas en Facebook, cada semana, cada día, estás
recibiendo consejos malos. Porque tenemos que pensar tecnológicamente,
¿no? Ustedes dicen, no, no, yo no
tengo amigos del mundo. En tu Facebook, sí, y hablas con ellos,
y ves sus imágenes, y ves sus videos, y ves cómo ellos hablan,
y eso te está afectando. Otra vez, eso es mucho para los
jóvenes, pero para todos. Pero jóvenes, escúchenme. Escúchenme,
jóvenes. Ustedes piensan que sus papás
están locos, y piensan, tal vez, que estoy loco también, pero
honestamente, si ustedes siguen así, constantemente, con la tele,
internet, el cine, pasan tiempo con encrelos constantemente,
ustedes no van a salir bien. van a salir sentados en las sillas
de los escaneadores, sin ninguna duda. No me creen ahora, muchos
de ustedes. Pero hagan caso a sus papás.
Y papás, sean estrictos. Sean estrictos. No permitan que
vean todo en la tele, porque la mayoría es basura. No permitan
que vean muchas películas. La mayoría es basura completa. Y hay unas cosas que no son tan
abiertamente basura. Otra vez, están influenciando
las mentes de esos niños y niñas que están creciendo. Son muy
sensibles a las influencias de lo que ven. Y si ven tantas películas
con personas viviendo juntos, aunque tal vez no ven el sexo
específicamente, van a empezar a pensar que eso es normal. Si
ustedes no están checando su Facebook, Porque ustedes no saben
lo que sus niños están viendo, y yo sí, porque soy amigo de
algunos, y a veces veo cosas que están gustando, y dicen,
¿qué está pasando en mi iglesia? ¿Cómo es posible que a este joven
le guste eso que es completamente inapropiado? ¿Y qué estamos haciendo
los papás? No, mi hijo nunca hacía eso,
es un angelito. No está interesado en el sexo
ahora. Necio. Con mucho desperto, necio. Cada persona es responsable por
sí mismo. Tu hijo o tu hija es responsable por sí mismo. Pero
también como papás, tenemos que cuidarles y cuidarles del mundo. Y hacer cosas que a ellos no
les van a gustar. Otra vez estoy desviándome de
otras cosas. En las clases que vamos a estudiar,
los padres y hijos, vamos a estudiar este punto. Entonces, es importante
que ustedes vengan para ver que los papás tienen la autoridad
en la casa, no los hijos. que ustedes deberían tener todas
las contraseñas de sus hijos. Todos. Deben estar entrando en
sus celulares, deben estar entrando en su Facebook constantemente.
Otro tema. Entonces, tenemos que reconocer,
como dice la Biblia aquí, qué significa andar con manos, qué
significa andar en el camino del justo o en el camino del
injusto. Pero, por supuesto, aún los mejores
cristianos, pero hemos hablado muy fuertemente, pero aún los
mejores cristianos van a caer sus pecados a veces. Algunos
mejores cristianos a veces van a encontrar su deleite en cosas
mundanas. No van a meditar tanto en la
Palabra de Dios. Porque somos pecadores débiles
y todavía no perfectos. Entonces, si queremos un ejemplo
perfecto del hombre del Salmo 1, tenemos que ver a Cristo. Cristo es el hombre perfectamente
bienaventurado. Cristo es el hombre perfectamente
apartado del pecado, el pecador, el hombre que se deletó en y
cumplió perfectamente la ley de Dios. Él es el único que puede
ser un ejemplo perfecto del Salmo 1, porque yo no lo soy, ni ustedes. Pero podemos fijarnos los ojos
en Cristo y ver, así es, es el hombre bienaventurado, es el
hombre perfecto, es el hombre que no ha andado con pecadores,
es el hombre que se deletó en la ley de Dios. Y tú no puedes
ser bienaventurado sin Cristo. No puedes recibir la bendición
que más necesitas en la salvación sin Él. Si sigues en tu propio
camino, si sigues viviendo tu pecado y cómodo con pecadores,
si sigues encontrando tu delicia en todo lo que no sea Dios, vas
a perecer. Pero en Cristo, el hombre perfecto,
el salvador de esos pecados, puedes recibir la salvación y
ser bienaventurado para siempre. Y como aplicación final, rápido,
para terminar. Quiero que pensemos brevemente
en cómo usar este Salmo para orar. Me gustaría hacer esto,
o por lo menos intentar hacer esto al final del estudio de
cada Salmo. Pensar brevemente en cómo usarlo
para orar. Y si Dios quiere, también vamos
a hacer eso los miércoles. Como este miércoles que viene,
vamos a estudiar el Salmo 1 y usarlo para orar. Pues vengan. Pero
pensando muy rápidamente. Conforme al Salmo 1, tú puedes
orar. Dios, enséñame tu camino. Trae a mi vida amigos y compañeros
que me puedan exhortar para que yo no siga el consejo del mundo.
Dios, dame fuerzas para reconocer que la tele, el cine y el internet
no son los lugares para recibir la dirección en mi vida, que
necesito humillarme para pedir ayuda y buscar el consejo de
los sabios. Dios, por favor, dame un mejor
anhelo para leer y meditar en tu palabra. Señor, que sea mi
delicia de día y de noche. Quiero que tu palabra llene mi
mente y mi vida para que constantemente yo medite en quién eres y lo
que has hecho para mí. Y muchísimo más. Hay muchísimo,
muchísimo, muchísimo más que podemos usar para orar. Este
salmo, para hacer un vistazo nada más, para que puedas ver,
podemos usar este salmo. y orar. No solamente repetir
palabras y no ser tan distraídos, sino orar conforme a la Palabra
de Dios. Eso también nos falta. Aquí en
los miércoles, por supuesto, también en nuestras casas, orar
y orar conforme a la Palabra de Dios. Hermanos, así podemos
ser bienaventurados. Podemos ser satisfechos en Dios,
gozosos en Él, bendecidos por Él. Cuando andamos conforme a
la delicia de su palabra, en vez de andar con pecadores. Cuando
meditamos en la Biblia de día y de noche, el hombre bienaventurado
y gozoso no anda con los malos, sino se deleita en la ley de
Dios. Vamos ahora. Para ayudarnos a hacer esto lo
que hemos visto, a examinar nuestras vidas, y ver cómo andamos y con
quién andamos y con quienes estamos cómodos. Ayúdanos a tener un
deseo mucho más grande a deletarnos en tu palabra y meditar en ella
de día y de noche. Ayúdanos a tener un gran deseo
de pasar más tiempo con nuestros hermanos y hermanas en Cristo
y no tomar nuestro consejo del mundo. Te pedimos muchísimo por
los jóvenes aquí porque las tentaciones son muy fuertes. Algunos van
a las escuelas públicas con casi todos en crédulos y es muy fácil
para ellos empezar a andar con ellos y hacerles caso, tomar
su consejo de ellos y empezar con sus pecados. Protéjales Señor,
proteja a nuestros jóvenes, te pedimos. Te pedimos que en sus
familias puedan ver La verdad, que tú puedes dar a sus papás
las fuerzas para estar bien ellos en comunión contigo y enseñar
así también a sus hijos. Te pedimos por los jóvenes aquí
que sí son cristianos, pero ahora están desviados. Que han empezado
a andar con personas con quien no deberían andar. Que han empezado
a pensar con el mundo. Han empezado a identificarse
más con el mundo que con la iglesia. Señor, rescátales, te pedimos.
Rescate a esos jóvenes, Señor, te pedimos que ellos pueden ver
sus pecados, que ellos no tengan ninguna paz hasta que dejen atrás
sus pecados y los confiesen a ti. Señor, realmente eso es para
todos nosotros, adultos así como jóvenes. Ayúdenos, por favor.
No estar en el camino del injusto. sino deletarnos en tu palabra,
meditar en ella y ser como un árbol bien fundado, bien plantado
en Cristo. Para que los vientos de las circunstancias
no nos muevan tanto. Porque nuestro fundamento está
firme. Estamos siendo regados constantemente con el agua de
tu palabra. Señor, ayúdnos por favor a hacer
caso a tu palabra y a aplicarla a nuestras vidas. Te pedimos
en el nombre de Cristo. Amén.
¿Quieres ser bienaventurado?
Series Estudio de los Salmos
El hombre bienaventurado y gozoso no anda con los malos, sino se deleita en la ley de Dios.
| Sermon ID | 1161621131010 |
| Duration | 53:23 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Psalm 1 |
| Language | Spanish |
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