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Daniel capítulo 9, versículos
1 al 5. En el año primero de Darío, hijo
de Asuero, descendiente de los Medos, que fue constituido rey
sobre el reino de los caldeos en el año primero de su reinado,
yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años
en que, por la palabra del Señor, que fue revelada al profeta Jeremías,
debían cumplirse las desolaciones de Jerusalén setenta años. Volví mi rostro a mi Dios El
Señor, para buscar en oración súplicas, en ayuno, silicio y
ceniza, lloré al Señor mi Dios e hice confesión y dije, ¡Ay,
Señor, el Dios grande y temible! que guarda el pacto y la misericordia
para los que le aman y guardan sus mandamientos. Hemos pecado,
hemos cometido iniquidad, hemos hecho lo malo, no hemos revelado,
nos hemos revelado y nos hemos aparatado de tus mandamientos
y de tus ordenanzas. Vamos ahora. Padre, alabamos tu gracia, tu misericordia,
tu sabiduría. Te damos gracias por los medios
que tú has provisto para tu pueblo, para que podamos tener comunión
contigo, para que tú te acerques a nosotros comunicándonos aquellas
bendiciones que nuestras almas necesitan para ser edificadas,
fortalecidas, para que podamos servirte con fidelidad en esta
generación. Enséñanos algo más de estos medios
que tú nos has dado, que nuestros corazones sean animados a ser
fieles en el uso de ellos, para que de esta manera nosotros podamos
conocerte mejor. y servirte, te suplicamos esto
en el nombre de Cristo. Capacita a tu siervo para exponer
tu palabra, y aquellos que escuchan, que tengan un corazón entendido,
y que tú, por tu espíritu y la palabra, ministres a sus corazones. Estas cosas las pedimos en el
nombre de tu Hijo amado. Amén. La semana pasada estudiamos el
tema la adoración privada. El ejemplo de Daniel nos muestra
la importancia de este medio de gracia. Él dedicó un tiempo
específico cada día para adorar a Dios en privado. Allí elevó su alabanza a Dios,
oró y dio gracias al Señor, y tuvo comunión con Él. Allí Dios se
acercó a Daniel para bendecirlo y para fortalecerlo. La espiritualidad,
integridad, fidelidad, piedad de Daniel eran frutos de su comunión
diaria con Dios. Y si tú y yo vamos a dar frutos
como Daniel también Tenemos que tener una relación personal con
Dios en la que le adoramos y tenemos comunión con Él. Esta verdad
nos llevó a considerar tres factores sobre la adoración privada de
Daniel que deben caracterizar nuestra adoración. El primero
es un buen hábito de adoración, un buen hábito de adoración.
Daniel formó un buen hábito de adorar a Dios. Él tenía la costumbre
diaria de dedicar tiempos específicos para adorar a Dios. Daniel capítulo
6 versículo 10 declara, y como solía ser antes continuó arrodillándose
tres veces al día orando y dando gracias a su Dios. No importa
cuán ocupado estuviera, Daniel no dejó que sus quehaceres u
otras cosas, y ahora el decreto del rey le impidiera dedicarse
a adorar a Dios en el tiempo designado. Él ejerció dominio y disciplina
sobre su mente, sobre su corazón, sobre su cuerpo para cumplir
su deber en el momento adecuado. Alguien dijo, disciplina es estar
a tiempo y cumplir con las obligaciones en el momento adecuado. También es la capacidad para
pasar a la acción, aunque no se tenga motivación para ello. La disciplina guarda estrecha
relación con la perseverancia, y yo añado a esta cita, dependiendo
del Señor, se ha de actuar de forma ordenada y perseverante. El valor de la disciplina se
adquiere dotando a la persona de carácter, orden y eficacia
para estar en condiciones de realizar las actividades necesarias,
así como poder desempeñarlas lo mejor posible. Los poseedores
de disciplina aprecian el horario, el orden. No ven el compromiso
como una carga. El Señor al salvarnos nos da
el poder, nos da dominio propio para que nosotros podamos someter
nuestro corazón y nuestra voluntad a su voluntad. Pablo dice, porque
no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de
amor y de dominio propio. Daniel era un hombre disciplinado. Ejerció el poder que Dios le
había dado para desarrollar su carácter y para prepararse para
servir a Dios. Contrario a lo que algunos piensan,
la disciplina no quita la libertad de expresión, no limita nuestro
potencial, tampoco impide la espontaneidad. Una vida disciplinada
abre el camino para alcanzar nuestro potencial. Nos da la
capacidad para dar expresión a nuestro potencial, a nuestros
dones. Alguien ilustró este principio
mostrando cómo la libertad viene mediante el dominio de cualquier
disciplina. Por ejemplo, tocar la guitarra
por un buen guitarrista da la impresión que este hombre nació
con el instrumento en sus manos. o que este instrumento es parte
de su cuerpo. Él toca la guitarra con tal libertad
y destreza que parece que es fácil hacerlo. Sin embargo, cualquier
persona que ha intentado tocar este instrumento se da cuenta
que la libertad y la espontaneidad musical de tal maestro proviene
de décadas de una práctica disciplinar. Libertad por medio de la disciplina
se ve no sólo en los músicos proficientes, se ve también en
los atletas profesionales, en los carpinteros con mucha experiencia,
los ejecutivos exitosos, los estudiantes bien preparados y
las madres que cuidan bien su hogar y su familia. Y créame,
para eso se necesita destrés. Elton Trueblood demuestra la
relación entre la disciplina y la libertad al decir, no hemos
avanzado mucho en la vida espiritual si no hemos encontrado la paradoja
básica de la libertad, es decir, nos encontramos más libres cuando
nos encontramos atados. nos encontramos más libres cuando
nos encontramos atados. Pero no es suficiente cualquier
clase de atadura. Lo que importa es la manera en
que nos atamos. Aquel que quiere ser atleta pero
que no está dispuesto a disciplinar su cuerpo mediante el ejercicio
regular y la abstinencia no está libre para sobresalir en el campo
o en la carrera. Su omisión de un entrenamiento
riguroso no le permite la libertad para correr con la velocidad
y la persistencia que son necesarias. Con unanimidad, los gigantes
de la vida entregada al Señor de esa vida
de devoción aplican el mismo principio a toda la vida. La disciplina es el precio de
la libertad. La disciplina es el precio de
la libertad. Aunque algunos piensan que la
libertad excluye la disciplina o viceversa, la libertad, como
señala Elizabeth Elliot, a quien otro cita, no es de ningún modo
lo opuesto, sino el galardón final de la disciplina. Por tanto,
mientras que enfatizamos que la disciplina es el precio de
la libertad, no olvidemos que la libertad es el galardón de
la disciplina. Piensen otra vez en nuestras
ilustraciones. Un maestro en la guitarra toca
libremente un arreglo difícil por Segovia. Esto se debe a los
muchos años de práctica, una práctica disciplinada. Semejantemente,
los que gozan de libertad al orar son los que se han disciplinado para orar. Ellos oran vuelven a orar, siguen
orando, memorizan la palabra, meditan en la palabra, y el fruto
de una vida disciplinada en lo que respecta a meditar en la
palabra de Dios, según el Salmo 1, versículo 3, es el siguiente,
será como árbol plantado junto a corrientes, de agua que da
su fruto a su tiempo y su hoja no se marchita y todo lo que
hace prospera. No puedes recibir plena satisfacción
y ser todo lo que podrías ser en el campo de la música, la
educación, los deportes, los negocios y en tu vida espiritual
si no eres una persona disciplinada. Dios nos llama a ejercer dominio
propio sobre nuestras vidas. Y esto es necesario si nosotros
vamos a apartarnos a solas diariamente para estar con el Señor, para
tener comunión con Él. Enoch fue un hombre que anduvo
con Dios. Y nosotros cada día tenemos que
andar con Dios. Y en nuestro andar con Dios tenemos
que separar tiempos para poder nosotros entregarnos a adorarle
a Él. A estudiar Su palabra y todas
aquellas otras cosas que deben ser parte de ese tiempo. Pues debemos formar un buen hábito
de adorar a Dios. en privado. En segundo lugar,
y aquí es donde quiero, y esto es lo que yo quiero en
esta mañana enfatizar, en segundo lugar debemos formar un buen
hábito de adorar a Dios con la familia. debemos formar un buen
hábito de adorar a Dios con la familia. La disciplina es igualmente
necesaria para llevar a cabo el culto familiar. De familia
La familia alaba a Dios por lo que Dios es y por las obras de
Dios. Expresa su gratitud a Dios por
las bendiciones y los favores de la gracia que ellos han recibido. Como familia. Durante este culto
los padres deben instruir a sus hijos en el temor del Señor y
dirigirles a la fuente que imparte la sabiduría que conduce a la
salvación. Según depístola a Timoteo capítulo
3 donde dice, y que desde la niñez ha sabido las sagradas
escrituras las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva o
que conduce a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. El célebre escritor cristiano
Arturo W. Pink escribió un artículo sobre
la importancia del culto familiar que se encuentra en nuestra página
de internet bajo el título culto familiar. Quiero citar extensivamente
de este artículo y les animo a ir a ese lugar y leer el artículo
completamente, pues esto Es importante este asunto del culto familiar,
del culto con la familia, la familia reunida para dar gracias
a Dios por las bendiciones que Dios ha derramado sobre la familia
es algo muy descuidado. Y no podemos esperar cultivar
la piedad doméstica si nosotros no apartamos ese tiempo para
adorar como familia a Dios. Dice Pink, o Pink dice, se logra
un fin importante por este medio, refiriéndose al culto familiar,
es así que se prueba el estado de nuestro corazón. Se descubre
el verdadero estado de nuestra mente y se hace manifiesto si
tenemos o no un amor ardiente por Dios y por servirle. Esto
se aplica tanto a la adoración pública como a la familiar. Considere
primero el ejemplo de Abraham, el padre de los fieles y el amigo
de Dios. Fue por su devoción a Dios en
su hogar que recibió la bendición. Y Dios dijo, porque yo le he
conocido, refiriéndose a Abraham, porque yo le he conocido que
mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el
camino de Jehová haciendo justicia y juicio. Génesis, capítulo 18,
versículo 19. El patriarca es elogiado aquí
por instruir a sus hijos y siervos en el más importante de los deberes,
el camino del Señor. la verdad acerca de Su gloriosa
Persona, Su derecho indiscutible sobre nosotros, lo que Él requiere
de nosotros. Note bien las palabras, que mandará. Es decir, que usaría la autoridad
que Dios le había dado como padre y cabeza de su hogar para hacer
cumplir en él los deberes relacionados con la devoción a Dios. Él mandará
a sus hijos. Él no era un padre débil en el
ejercicio de su autoridad. Abraham también oraba a la vez
que enseñaba a su familia. Donde quiera que iba, levantaba
su tienda, edificaba de un altar a Jehová. Génesis 12, versículo
7. Génesis 13, versículo 4. Ahora bien, preguntémonos, ¿somos
simientes de Abraham si no hacéis las obras de Abraham y descuidamos
el serio deber del culto familiar? Si vosotros fuerais hijos de
Abraham, le dijo el Señor, a los fariseos o a los judíos haríais
las obras de Abraham. ¿Hacéis vosotros las obras de
Abraham? Porque según Cálatas, nosotros
por la fe somos hijos y descendientes de Abraham. ¿Cuáles son las obras
de Abraham? Este hombre reunió a su familia,
instruyó a sus hijos, adoró con sus hijos, oró con ellos, instruyó,
usó su autoridad como cabeza del hogar para cumplir el deber
principal como cabeza en ese hogar, dirigir a su familia en
los caminos del Señor. El ejemplo de otros hombres santos
es similar, similar al de Abraham. Considera la devoción que refleja
la determinación de Josué, quien declaró a Israel, yo y mi casa
serviremos a Jehová, el dios del pacto. Josué capítulo 24,
versículo 15. Él no dejó que la posición exaltada
que ocupaba ni las obligaciones públicas que lo presionaban lo
distrajeran de procurar el bienestar de su familia. Pensemos en la
historia de Timoteo, que se crió en un hogar piadoso, Pablo le
hizo recordar la cena fingida que había en él y agregó, la
cual residió primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice. razón pudo decir, desde la niñez
ha sabido las Sagradas Escrituras. Por otra parte, podemos observar
las terribles amenazas producidas contra los que descuidaban este
deber. Jeremías 10.25 declara, derrama
tu enojo sobre las gentes que no te conocen Observen, y sobre
las naciones que no invocan tu nombre. ¡Qué tremendamente saber que
las familias que no oran son consideradas aquí iguales a los
paganos que no conocen al Señor! No basta que oremos como individuos
privadamente en nuestra habitación. Toda familia debe reunirse ante
el Señor, padres e hijos, amo y siervo. ¿Para qué? Para confesar
sus pecados, para agradecer la misericordia de Dios, para buscar
su ayuda y bendición. no debemos dejar que nada interfiera
con este deber. Todos los demás quehaceres domésticos
deben supeditarse a él. La cabeza del hogar es el que
debe de dirigir el momento devocional. Ah, pero si está ausente o gravemente
enfermo, o es un incrédulo, entonces la esposa debe tomar su lugar. Bajo ningún concepto ha de omitirse
el culto familiar. Si queremos disfrutar de las
bendiciones de Dios sobre nuestra familia, entonces reúnan sus
integrantes diariamente para alabar a Dios, para orar a Dios,
para mostrar vuestro agradecimiento a Dios. Debemos recordar lo que
el Señor dice en Su Palabra. Él ha prometido, pues Él dice,
honraré a los que me honran. Esa es Su promesa. Qué triste, ¿verdad?, que la
gente está más animada a reunirse con la familia y promueve tal
cosa para ver una película. Y a veces una película no es
suficiente, hay que ver dos películas. Y la familia se reúne con mucho
entusiasmo, vamos a hacer esto, vamos a hacer aquello, vamos
a hacer lo otro, aquel deporte. ¿Cómo vamos a cultivar la piedad
y el temor de Dios en nuestros hogares cuando no nos reunimos
como familia? ¿Podría en esta mañana el Señor
decir de ti lo que dijo de Abraham? Porque yo le he conocido que
mandará a sus hijos y a su casa después de sí a que guarden el
camino de Jehová haciendo justicia y juicio. No, muchas veces estamos
más preocupados por los estudios académicos de nuestros hijos
porque lleguen a ser supuestamente alguien. Oh, no es que no nos
preocupemos y nos involucremos en sus vidas para que sean ciudadanos
responsables en esta sociedad, para que contribuyan y no sean
de esas personas que son vividoras, vividoras. Hoy más que nunca tenemos que
sentarnos con nuestros hijos a enseñarles la palabra de Dios
con el sudor de tu frente. Estudia, esfuérzate. Pero de
qué vale tu esfuerzo y tus estudios y que ganes todo después. Al final tu alma se pierda. ¿Qué harás con tus estudios?
¿Qué podrán hacer por ti cuando estés en el infierno? ¿Qué hará
tu trabajo, tus riquezas y todo lo demás cuando te encuentres
allí, afligido en angustia, solo, clamando por la eternidad, por
los tormentos que sufrirás? Dios es tan bueno, nos ha bendecido
esta iglesia. A pesar de la situación económica
que ha pasado, sigue pasando nuestra nación. Dios la ha colmado
de tantas bendiciones, oportunidades y muchas otras cosas. ¿Acaso
no debemos entonces nosotros, que como familias hemos recibido
la bendición y tantos favores de nuestro Dios, sentarnos con
nuestros familiares y dar gracias a Dios por tantas bendiciones? Yo honraré a los que me honran.
Esa es su promesa. Un antiguo escritor dijo, una
familia sin oración es como una casa sin techo abierta y expuesta
a todas las tormentas del cielo. Todas nuestras comodidades domésticas
y las misericordias temporales que tenemos proceden del amor
y la bondad del Señor, y lo mejor que podemos hacer para corresponderle
es reconocer con agradecimiento juntos su bondad para con nosotros
como familia. Las excusas para no cumplir este
sagrado deber son inútiles y carecen de valor. ¿De qué nos valdrá
decir cuando rindamos cuenta ante Dios, por la mayordomía
de nuestras familias, que no teníamos tiempo, ya que trabajábamos
sin parar desde la mañana hasta la noche? Cuanto más urgentes son nuestros deberes
temporales, más grande es nuestra necesidad de buscar socorro espiritual. Tampoco sirve que el cristiano
alegue que no es competente para realizar semejante tarea. Los dones y talentos se desarrollan
con el uso y no con descuidarlos. Ay, pastor, pero es que me es
difícil, porque yo no... me es difícil orar. No tengo
esa capacidad que aquel otro hermano cuando tú lo... Sí, mi
amigo, pero ¿cómo llegó aquel hermano a orar de aquella manera?
La práctica. Y la humildad. Y esto mismo los hombres de esta
iglesia deben de aplicar en lo que respecta a la oración pública.
Algunos de ellos se intimidan. Tal vez no son personas de palabras.
Pero este es tu deber. Levántate y clama a Dios. Tres
o cuatro oraciones. El general Jackson, Stonewall
Jackson, entendía que este era su deber. Y por consiguiente,
en el tiempo de oración, comenzaba a orar. Oh, pero qué horror,
al punto que el ministro tuvo que decirle, no ores, no ores. Pero Stonewell Jackson, como
buen soldado, Como hombre de convicciones y de principios,
dijo, no, Dios me ha llamado a orar. Así es que pastor, y
ahí siguió luchando y trabajando, y poco a poco, hasta que el hombre
aprendió a orar. Hazlo así con tu familia. El
culto familiar, dice Pink, debe realizarse reverente, sincera
y sencillamente. Es entonces que los pequeños
recibirán sus primeras impresiones y formarán sus primeros conceptos
del Señor Dios. Debe tenerse sumo cuidado a fin
de no darles una idea falsa de la persona divina. Con este fin
debe mantenerse un equilibrio entre comunicar su trascendencia
y su inmanencia, su santidad y su misericordia, su poder y
su ternura, su justicia y su gracia. Los beneficios y las
bendiciones del culto familiar son incalculables. Primero, el culto evita muchos
pecados. Maravilla el alma. Comunica un
sentido de la majestad y autoridad de Dios. Presenta verdades solemnes
a la mente. Brinda beneficios de Dios sobre
el hogar. La devoción personal en el hogar
es un medio muy influyente bajo Dios para comunicar devoción
a los pequeños. El Salmo 78, versículo 5 al 7
declara, porque Él estableció un testimonio en Jacob y puso
ley en Israel, lo cual ordenó a nuestros padres que enseñaran
a sus hijos para que la generación venidera lo supiera, aun los
hijos que iban de nacer, y éstos se levantarán y lo contarán a
sus hijos, para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no olvidaran,
no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus
mandamientos. ¿Cuánto de la terrible condición
moral y espiritual de las masas en la actualidad puede adjudicarse
al descuido de este deber por parte de los padres de familia? ¿Cómo pueden los que descuidan
la adoración a Dios en su familia pretender hallar paz y bienestar
en el seno de su hogar? la condición cotidiana en el
hogar. La oración cotidiana en el hogar
es un medio bendito de gracia para disipar esas pasiones dolorosas
a las cuales está sujeta nuestra naturaleza común. La oración
familiar nos premia con la presencia y la bendición del Señor. Alguien podría preguntar, ¿cuándo
se debe comenzar el culto familiar con los niños? Desde el momento
en que salen del hospital y llegan al hogar. Esto no significa que
los infantes van a entender lo que se dice en el culto, pero
su participación física poco a poco creará en ellos el hábito
y la necesidad de observar el culto familiar. Al pasar el tiempo, cuando se
acerque la hora de este culto, los niños serán los primeros
en decirle a sus padres que ha llegado el momento para el culto
familiar. Esa es tu experiencia, esa fue
la experiencia con nuestras hijas. Ah, pastor, pero cuando nuestros
hijos se van, ya no tenemos entonces... Sí,
sí. porque tú y tu esposa forman no solamente un matrimonio, sino
una familia. Tú y tu esposa reciben de Dios
bendiciones como matrimonio y familia. Por consiguiente, tú y tu esposa
deben juntos buscar al Señor, leer su Palabra, ¡Ah, himnos
de alabanza al Señor! John Gibson Peyton Un misionero
que procedía de Escocia, que ministró heroicamente la mayoría
de su vida en el campo misionero en las Islas Nuevas Évridas,
que ahora son la República de Vanuatu, al este de Australia
y Nueva Zelanda. Recuerda en su biografía la influencia
piadosa de su padre sobre él. Se dice que su vida fue muy marcada
por su padre en su pasión por Dios. Peyton veía a su padre
ir a orar tres veces al día, en un cuarto aparte en la casa,
y cuando regresaba tenía un resplandor en el rostro. Peyton dice que
nosotros los hijos sabíamos que era el reflejo de la presencia
divina en la cual vivía su vida. Peyton en su biografía habla
de los cultos familiares. Él dice, así comenzó en el año
17 aquella costumbre bendita de oración familiar, por la mañana
y por la tarde, la cual su padre practicó probablemente sin ni
siquiera una omisión evitable hasta que yacía en su lecho de
su muerte a los 77 años de edad. Aún en el último día de su vida
se leyó una porción de la Escritura, y se oía su voz suavemente participando
del Salmo, y sus labios respiraron la oración de mañana y de noche. Ninguno de nosotros puede recordar
que algún día pasó sin ser consagrado de esta manera. Ninguna prisa
para ir al mercado, ningún apuro, ninguna llegada de amistades
o visitas, ninguna turbación o tristeza, ningún gozo o excitación
jamás impidió que por lo menos nos arrodillásemos alrededor
del altar familiar mientras que él dirigía nuestras oraciones
a Dios. Allí se ofreció a sí mismo y
a sus hijos. Esto es una de las cosas que
Peter recordó de su padre. Y hermanos, yo tengo la convicción
de que mucha de la preparación para el campo misionero de este
hombre no comenzó en un seminario, comenzó en el culto de familia. Este hombre fue a un lugar muy peligroso. La gente muy violenta. Eran caníbales. Se comían a la gente. Llegó a aquel lugar con su esposa. Tuvieron un niño. Tanto ella como su hijo murieron. Más o menos un año y tanto de
estar allí en el campo misionero. Él continuó sirviendo a Dios
en aquel lugar. Hizo amigos entre estas personas.
Pero uno de sus amigos le avisó que era el siguiente, lo iban
a matar. y tomó todas las cosas que había
hecho, las traducciones, se las llevó con él y salió de aquel
lugar y llegó a Inglaterra donde estuvo en un tiempo y después
de esto se volvió a casar y regresó nuevamente a aquel lugar a proclamar
la palabra de Dios. Aquel hombre andaba con Dios
porque para ir a sitios así usted tiene que tener pantalones espirituales. Y Dios bendijo a aquel hombre,
el ministerio de aquel hombre, entre muchas personas que se
convirtieron al Señor. ¿Dónde comienza la preparación
de nuestros hijos para ser los hombres y las mujeres que deben
ser? Ahí mismo. Cuando tú te reúnes
a solas para orar a Dios por ellos y cuando te reúnes con
ellos para enseñarles e inculcarles hasta donde sea humanamente posible
el temor de Dios. Y lo que tenemos aquí viene del
Señor. La abundancia y todo esto viene
del Señor. Pero hay cosas más importantes
que esto. Es Él que da la vida. Es Él que da la salvación. Alguien
le preguntó a un pastor como la iglesia que él pastoreaba
había guardado su pureza a través de los años. Y ese pastor le
respondió, puede haber varias razones. En última instancia
se debe a la misericordia de Dios mostrada a un pueblo que
no lo merece. Pero, Creo que un factor importante
que ha guardado a nuestra congregación se debe a que cada padre en nuestra
iglesia tiene que prometer, como una condición para ser miembro,
que él se compromete a adorar a Dios en privado, en la familia
y en público. En otras palabras, él tiene que
asistir fielmente a los cultos de adoración en la iglesia, tiene
que apartar un tiempo para orar y adorar a Dios a solas, y tiene
que dirigir el culto de la familia. Queridos hermanos, si nosotros
realmente queremos honrar y santificar a Dios en nuestras vidas, en
nuestras familias, en nuestra iglesia, y que Dios guarde nuestra
pureza personal y doctrinal, o nuestra santidad personal,
intensifique su reino y su señorío en nuestros corazones, y nos
use para promover y extender en su reino, en esta generación
y generaciones futuras, y podamos procurar el bienestar espiritual
de las almas, cada miembro de esta iglesia tiene que cumplir
su compromiso con Dios, con Cristo y con esta iglesia. que dice
nuestra constitución para que usted pueda ser un miembro de
esta iglesia. Se espera de todo miembro que
ande personalmente con el Señor. Génesis 5, 24. Génesis 6, 9. Enoch anduvo con Dios. Se espera de todo miembro que
ande personalmente con el Señor haciendo uso regular de los medios
privados de la gracia, como la oración privada Mateo 6, versículo
6 al 10. El Señor dio instrucciones sobre
este asunto, ¿por qué? Porque Él esperaba que nosotros
nos íbamos a apartar a solas para buscar su rostro, para orar
al Señor. Y así hay otros salmos y el ejemplo
de Daniel que hablan de este asunto. La lectura diaria de
la palabra de Dios y la meditación sobre la misma es importante
y cada miembro o cada persona que quiere ser miembro de esta
iglesia debe dedicar tiempo para leer las escrituras, para meditar
sobre ellas, lo que dicen, cómo se aplican a su vida. ¿Qué enseñanza hay aquí para
mí? ¿En alguna manera el Señor me está enseñando algo en su
Palabra que me redargulle de pecado para yo confesar mi pecado? Daniel comenzó a leer la Palabra
de Dios, Daniel capítulo 9, y él entendió lo que leía, y esto
creó en él cierta convicción de pecado, confesó su pecado
y el pecado de la nación. Después de leer, esa lectura
le llevó aquí a orar, a clamar, a pedir perdón y a clamar a Dios
que cumpliera su promesa y lo que había predicho anteriormente. Nosotros esperamos que ustedes,
miembros de esta iglesia, tomen tiempo para leer la Biblia. tomen
tiempo para leer la Biblia. Esto es más importante que las
noticias, es más importante que lo que pueda pasar, porque ninguna
cosa que pueda pasar nos va a preparar como nos va a preparar la Palabra
de Dios. El conocer sus promesas, conocer las amenazas de las Escrituras. Nosotros no sabemos lo que están
haciendo en la Casa Blanca, pero no necesitamos del todo saberlo.
Porque cualquier cosa que hagan, aunque hagan algo que no debe
ser, miren, nuestro Dios está con nosotros y Él nos va a dirigir,
y Su Palabra nos va a dar el principio para saber afrontar
tal cosa, y cuando venga la persecución también. ¿Cómo vas a instruir a tus hijos?
¿Cómo vas a poder ayudarle? mantenerse firme contra el error
y las filosofías y esos maestros que cuando los muchachos llegan
en un blavado cerebro salen con cierta clase de temor así hacia
las cosas de Dios y cuando después de haber y después de pasar cuatro
años o antes de los cuatro años ya no quieren saber de Dios ni
de nadie Muchos de los maestros en las
escuelas, especialmente en las universidades, son gente que
no creen en Dios. Son gente que tienen una misión,
y su misión principal es librar a vuestros hijos de lo que ellos
creen. Es algo anticuado. Es algo que
no les permitirá vivir su vida bien. Y el producto de todo eso,
el producto de tanta enseñanza por todo ese paquetón de gente
liberal, ¿cuál es el fruto? Lo estamos viendo. ¿Matrimonio
destruido? ¿La inmoralidad prevalece y aumenta? ¿No hay temor de Dios en los
ojos de la gente ni en sus corazones? Los hijos no respetan a sus padres,
no respetan a los maestros. Los maestros no saben qué hacer
en la escuela. Muchos de ellos quieren salir de ahí. Miren cómo está nuestra sociedad
después del experimento de los liberales. Y todavía piensan que están bien.
de nuestra nación arruinada económicamente, moralmente, religiosamente. Bien, hicieron lo que el diablo
quería. Sacaron a Dios de las escuelas,
sacaron a Dios de cuanta cosa hay. Y como dijo un locutor famoso,
si yo fuera el diablo, haría todo lo que los liberales están
haciendo. No es muy famoso en esta nación.
Ya murió hace unos cuantos años, recientemente. Si yo fuera el
diablo, y después fue a decir cada una de las cosas que hacen
todas estas personas que no temen a Dios. Si yo fuera el diablo,
haría todo lo que los liberales están haciendo. Y es aquí el
producto. Queridos hermanos, El ser miembro
de esta iglesia conlleva responsabilidades. No es porque sea miembro de esta
iglesia, es porque lo que Cristo dice en su palabra acerca de
lo que es ser miembro de una iglesia local. Y se espera de todo miembro que
ande personalmente con el Señor, haciendo uso regular de los medios
privados de la gracia, como la oración privada, la lectura diaria
de la Palabra de Dios y la meditación sobre la misma. El esposo con
la esposa tienen que criar sus hijos en la disciplina, instrucción
del Señor, Efesios 6, versículo 14. ¿Por medio de qué? Por medio de su ejemplo piadoso
ante ellos, por dirigirles en el culto familiar. Se requiere
que todos los miembros regulares y temporeros asistan a todas
las reuniones establecidas de la Iglesia. Eso es lo que dice
nuestra Constitución. Y la Palabra de Dios dice, yo
me alegré cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor. Me alegré. Yo en mi casa serviremos
al Señor. Como lo solía hacer antes, continúa
arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias a
su Dios. Nosotros necesitamos crear buenos
hábitos en la adoración privada y también en el culto familiar. Mi amigo incrédulo, tal vez no
te interese esta enseñanza o pienses que no tiene que ver contigo.
Después de todo, tú no eres creyente, tú dices que no eres cristiano,
ni eres un miembro de esta iglesia. Sí, mi amigo, quiero decirte
hoy, en el nombre del Señor, esta enseñanza es muy pertinente
para ti. Porque tú eres una criatura creada
a la imagen de Dios. Tú no eres un animal, una bestia
o un mono. Tú eres una criatura con una mente que piensa. No solamente piensa, tiene una
conciencia. Se registra en tu ser lo que
no se registra en un animal. Es decir, el bien y el mal. El
asunto de la moral. Tú no eres el producto de la
materia. Tú fuiste creado como una criatura
hecha a la imagen de Dios. ¿Para qué? Para glorificar a
Dios, para adorar a Dios. Pero aquí está tu problema, aquí
está tu pecado. Tú no le adoras. Tú no le adoras
como él manda en su palabra. En Romanos capítulo 1 versículo
19 dice porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro
de ellos pues Dios se lo hizo evidente porque desde la creación
del mundo sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad se
han visto con toda claridad siendo entendidos por medio de lo creado
de manera que no tienen excusa. aunque conocían a Dios, no le
honraron como a Dios, ni le dieron gracias. Es aquí como Dios describe a
estas personas. Ni le adoraban en privado, ni
le adoraban en familia, ni como parte del pueblo de Dios. Una de las acusaciones más fuertes
de Dios contra los hombres es esta, que son unos impíos, son
unos malagradecidos, son unos ingratos, no adoran ni adoran
a Dios, no honran ni adoran a Dios. ni le dieron gracias, sino que
se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido,
profesando ser sabio como muchos de esos liberales en esas universidades,
y se hicieron, se volvieron necios. Cambiaron la gloria de Dios incorruptible
por una imagen en forma de hombre corruptible de hables y de cuadrúpedos
y de reptiles. Por consiguiente, Dios los entregó
la impuriza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron
entre sí sus propios cuerpos. Eso es lo que está pasando hoy.
Dios los ha entregado. Gente con educación. Aceptando,
promoviendo. convirtiendo en una institución
legal lo que es una perversidad. Eso es lo que pasa cuando la
gente son ingratas, son impíos y no adoran a Dios. Se envanece
creyéndose que son unos sabios, se convierten en unos necios.
Versículo 21, porque cambiaron la verdad de Dios en la mentira,
adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es
bendito por los siglos. Mi amigo, esta es una acusación
si tú no estás en Cristo hoy contra ti. Pastor, pero yo no
adoro estatuas. Sí, pero te adoras a ti mismo
o adoras a aquel Dios que es el producto de tu imaginación,
de tu invención o de tu mente, pero no el Dios de las escrituras. Y mi amigo, ¿qué dice Dios al
respecto? ¿Dios es un espectador que no
le importa lo que tú haces? Ajá, no. Dice, porque la ira
de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia
de los hombres, que con injusticia restringen la verdad. La ira
de Dios está sobre nosotros. Y lo sentimos aquí y allá, en
diferentes formas y maneras. Y la gente dice, ¿pero cómo permite
Dios? Sí, sí, Dios no sólo permite,
lo decreta. ¿Por qué? Porque la ira de Dios
está sobre nosotros. ¿Por qué? Porque hemos preferido
adorarnos a nosotros mismos Somos, por naturaleza, cuando no conocemos
a Dios, unos idólatras. Si no adoramos a nuestra persona,
buscamos otra cosa, otra persona para adorarla, pero no a Dios. Yo no concluyo este sermón dejándote
ahí, porque para esto está el evangelio, para esto el Señor
Jesucristo vino. Él vino a salvar pecadores de
su idolatría, egolatría, para que conocieran el poder salvador
de Dios en su propia experiencia. Esto fue lo que pasó a los tesaronicenses
y Pablo dijo, pues, Ellos mismos cuentan acerca de nosotros, de
la acogida que tuvimos por parte de vosotros y de cómo os convertisteis
de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero y esperar
de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos,
es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera. Tú
estás hoy sin Dios, tú estás bajo la ira de Dios. Y estarás,
si mueres en esa condición, bajo la ira eterna de Dios en el infierno. ¿Por qué? Porque rehusas adorar
a Dios como Dios enseña y te manda en su Palabra. Mi amigo,
no hay necesidad de que tú termines en el infierno, porque para eso
Dios mandó a Cristo. Él murió en la cruz para pagar
la deuda por los pecadores. Ahora, Él ofrece perdón y la
salvación. Y te dice, esto es tuyo. Cree en Cristo y serás salvo. Finalmente, hermanos, cuidémonos nosotros del activismo
religioso. Podemos estar en la iglesia haciendo
muchas cosas. Y es un gran privilegio servir en la iglesia. Y qué bueno
cuando hay gente que quiere servir y hacer cosas según la necesidad,
sus dones, etc., en la iglesia. Pero miren, podemos involucrarnos
en tantas cosas en la iglesia, que si sociedad de damas, que
si sociedad de jóvenes, que si aquello, que si lo otro, o convertirnos
en técnicos de primera categoría con todo lo que la tecnología
tiene que ofrecer. Y así está el pastor predicando
y el hombre está al otro, y están bien ocupados y todo el mundo
está en su mundo haciendo algo y en eso puede dar ese sentir
de que yo estoy bien con Dios y a la misma vez descuidar lo
que no se puede de descuidar el andar con Dios, el estar a
solas con Dios. Y si tú eres padre de familia,
el reunirte a adorar a Dios con tu familia. Créeme, tú no sólo
necesitas la adoración pública, lo cual es indispensable, principal. Pero mi amigo, tú también necesitas
apartarte a solas con Dios. Tú también necesitas el dirigir
a tu familia en el culto familiar. Y podemos estar bien y sentirnos
muy bien Podemos sentirnos muy bien porque estamos haciendo
algo en la iglesia y así está la gente. Están muy activas.
Hay muchas cosas. Haciendo esto, haciendo aquello.
Últime, esto es. Ahora sí estamos en algo. Lamentablemente en algunos casos
uno se puede sentir bien, se pueden sentir bien y estar bien
mal. Servir tenemos en la iglesia. Pero no podemos descuidar el
estar a solas con el Señor. El dirigir a nuestros hogares
en el temor del Señor. Reunirte con tus hijos. Ir a tu casa hoy. Decirle a nuestros
que ustedes entendieron de la palabra. Tal vez estaban dormidos y no
pueden recordar algo. No empieces a regañarlos. Ah,
pues aquí tengo una buena oportunidad para decirle cómo lo que se dijo
en la iglesia se aplica a ti. Ay, papá, pero yo no entendí
porque el pastor Piñera a veces usa unas palabras y el español
yo no lo entiendo y que si yo no sé... Los muchachos siempre
tienen una cosa, siempre tienen algo que decir. No hay problema. Yo te lo explico. Esta es mi oportunidad. Y yo
te lo voy a aplicar como el pastor Piñero no puede hacerlo, porque
tú vives aquí, yo te conozco, y te puedo aplicar la palabra
todavía más profundo. Ahí donde te pica. Bueno, un
solo día en así. Créeme, no se necesitaría tantas reuniones de jóvenes. Tantas reuniones de damas, tantas
reuniones de caballeros. Ay, hermano, no me malentiendas.
No es que no haya un momento social y como criaturas sociales
podamos tener esos tiempos y todo tiene su lugar. Muy bien, yo
lo entiendo. Pero uno puede hacer mucho de
lo que no debe hacer mucho. Es decir, si la iglesia no tiene
esto, algo le falta. Me voy a otra iglesia donde tienen
esto, donde tienen aquello, donde tienen lo otro, donde tienen
aquello, donde tienen esto. Tienen actividad, tienen esto, aquello.
Es como el centro este de conferencia. Tienen esto, tienen aquello,
tienen lo otro. Wow, mire, usted puede pasar una semana y no va
a hacer todo lo que ofrece. Pregunto yo, ¿será porque no
tienen el tiempo con el Señor a solas que deben de tener la
calidad de tiempo? ¿O se reúnen realmente a adorar
al Señor como familia, como deben hacerlo? ¿O van a perder tiempo
cuando van a la iglesia? De ahí ese deseo, es esto, vamos
a hacer aquello, vamos a hacer esto, vamos a hacer aquello,
vamos a hacer esto, vamos a hacer aquello... Mucho gozo, mucha excitación,
pero poca piedad. No nos equivoquemos. A nosotros
nos gusta hacer cosas. Y nos gusta. Y pasamos tiempos
fabulosos. Y cuando hay que reír, hasta
el pastor se ríe. Pero ustedes no son necesarias
si tenemos lo que tenemos que tener como iglesia. Tenemos lo
que Dios quiere que nosotros tengamos. Y nuestras almas van
a estar llenas. Llenas de gozo. Llenas de Su
gracia para hacer Su voluntad. Para afrontar la vida. Y aun la muerte... Oremos. Padre, bendice Tu palabra. Perdónanos por el descuido de
la adoración privada y nuestro descuido en todos aquellos elementos
que forman el culto de familia. Mira esta iglesia. Necesitamos
de tu gracia para hacer lo que es más importante. Perdónanos
por dar tanto tiempo a otras cosas que son transitorias, que no
llenan el alma. Te pedimos, oh Dios, te pedimos
de tu gracia, porque sabemos que muchas veces está el deseo,
pero la carne se opone, que por medio de tu espíritu demos muerte
a la carne. para guiar nuestras vidas y la
vida de nuestra familia en el temor del Señor. Te pedimos esto
en Cristo. Concédenos tal cosa. Amén.
El culto familiar
Series La vida de Daniel
| Sermon ID | 115139564610 |
| Duration | 1:03:46 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Daniel 9:1-5 |
| Language | Spanish |
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