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Yo le dije, hermano, porque parece
que no quieren que yo vaya. Yo tengo una fecha y luego me
anuncian que no es esa la fecha, que es otra la fecha, entonces
parece que no quieren que yo vaya. Y bueno, pues al buen entendedor
pocas palabras, ¿verdad? Así es que... No, pero el hermano
me me invitó y me dijo, pastor, yo quiero que vaya. Bueno, pues
hicimos los arreglos y en verdad para mí es un gozo estar aquí
con ustedes. Gracias. Aquí he conocido a tantos
hermanos, buenos hermanos, otros no tan buenos, pero al fin hermanos,
¿verdad? Así es que gracias a Dios por
cada uno de ellos y en verdad me siento muy contento y agradezco
la invitación del Pastor David Acevedo y la hospitalidad de
esta iglesia. Siempre han sido muy generosos,
muy amables, con su servidor. Gracias, hermanos, que el Señor
les bendiga y que les siga usando poderosamente, porque yo sé que
estas conferencias son de ayuda, de bendición para muchísimas,
muchísimas personas. Entonces, gracias a Dios, es
un privilegio, un honor para mí estar aquí con ustedes otra
vez. Bueno, hace tiempo prediqué un
mensaje que titulé, El peligro de una madre dominante y un padre
mandilón. Yo sé que no en todos los países
le dicen a los mandilones, mandilones. Pero un mandilón es uno que su
esposa lo manda, ¿verdad? Ahora, yo no sé si en los demás
países hay ese problema, pero en México yo sé que sí hay ese
problema. Y, bueno, aquí tengo una historia. El hermano Garlick me dice que
ese librito se vende como pan caliente. porque lo imprimió,
lo hizo un librito y lo imprimió, yo no sé si lo tenga allá abajo
en la mesa y dice que se vende mucho todos los hombres lo compran
no para ellos para un vecino, para un amigo para un conocido
son sabios los varones que hacen eso y aquí yo tengo una historia
que quiero contarles relacionada con ese problema Esta historia se llama Amor a
la Mexicana. Miren, luego luego se delatan,
¿verdad? Esa sonrisita. Bueno. Dice esta historia que
era una reunión de feministas. Ustedes saben quiénes son las
feministas, ¿verdad? Esas mujeres que no quieren que
los hombres sean los que manden que digan la última palabra.
Siempre ellas son las que quieren tener la última palabra. Había
un congreso de feministas y en este congreso cada mujer tenía
que dar su testimonio. Se levantó primero una francesa. Se paró allí en el estrado y
empezó a hablar. Y ella dijo, un día yo regresé
de mi trabajo cansada, fastidiada, harta. Y le dije a mi marido,
hoy no voy a cocinar. Dice, pasó el primer día y no
vi nada. El segundo día, tampoco. El tercer día, mi marido entendió
que yo no iba a cocinar, que estaba hablando en serio, El
juez se metió a la cocina, empezó a preparar la comida. Y de ahí
en adelante, así ha sido. No, pues todas las mujeres, ¡bravo,
bravo, bravo! Esta sí es una digna representante
nuestra. Se sentó la francesa, pasó al
estrado una norteamericana, se subió y dijo ella más o menos
lo mismo, yo un día estaba regresé de mi trabajo cansada, fastidiada,
harta y le dije a mi marido de aquí en adelante ya no voy a
limpiar la casa, ya no voy a cocinar, ya no voy a hacer nada y se pasó
el primer día y no vi nada el segundo día no vi nada El tercer
día, dice mi marido, llegó a la casa, tomó la ropa, la llevó
a la lavandería, regresó con la ropa limpia, empezó a limpiar
la casa, terminó de limpiar la casa, empezó a preparar la comida,
y de ahí en adelante, así ha sido nuestra vida. No todas las
mujeres, bravo, bravo, esta mujer, sí, hombre, esta sí se voló la
barda. Se paró la mexicana. pasó al estrado y dice yo también
un día regresé del trabajo cansada, fastidiada, harta y le dije a
mi marido de aquí en adelante ya no voy a limpiar la casa,
ya no voy a cocinar, ya no voy a lavar la ropa y dice pasó el
primer día y no vi nada el segundo día y no vi nada El tercer día
ya empecé a ver un poquito con el ojo izquierdo. Amor a la mexicana. No se enojen conmigo, hermanas.
No se enojen conmigo. para compensar un poquito esta
historia déjenme leerles algo aquí que encontré que me pareció
muy interesante se llama cursos de formación para hombres en
pareja seminario-taller intensivo dice así cupo limitado los costos
serán pagados por sus queridas esposas Objetivos pedagógicos. Curso de formación que permite
a los hombres desarrollar la parte del cerebro correspondiente
a los temas tratados y temas vinculados. Primer curso. Es el curso básico. Esto es para
esposos, nada más. Módulo uno. Es el módulo de introducción. Primer curso. Aprender a vivir
sin su madre. Dos mil horas. Segundo curso, mi mujer no es
mi mamá, 350 horas. Tercer curso, entender que el
fútbol no es más que un deporte, que quedar fuera del mundial
no es motivo de depresión, 500 horas. Segundo módulo, vida de
casados. Primer curso, Tener niños sin
volverse celoso, 50 horas. Segundo curso, dejar de comportarse
como un payaso cuando la mujer recibe a sus amigas, 500 horas. Tercer curso, superar el síndrome
de pertenencia sobre el control remoto, 550 horas. Cuarto curso, No orinar fuera del inodoro,
100 horas. Ejercicios prácticos en vídeo. Quinto curso, entender que los
zapatos nunca van solos al closet, 800 horas. Sexto curso, cómo
llegar hasta el canasto de la ropa sucia sin perderse, 500
horas. Séptimo curso, ¿cómo sobrevivir a un resfrío sin morirse? 500 horas. Tercer módulo, tiempo
libre. Primer curso, planchar en dos
etapas una camisa en menos de dos horas. Ejercicio práctico. Segundo curso, tomar un refresco
sin eructar mientras se pone la mesa. Ejercicios prácticos. No voy a seguir hablándoles de
esto porque si no, algunos maridos se van a molestar conmigo. Hay
muchos cursos. Si quieren saber dónde se van
a impartir, me pueden preguntar y con gusto les digo dónde. Esto es para aquellos que no
han aprendido todavía, ¿verdad? Hay algunos que no han entendido
de qué se tratan estos cursos. Tienen que venir a la próxima
conferencia, hermanos, para entenderlo. Vamos a abrir nuestras Biblias,
hermanos, en Romanos, capítulo 12, por favor. Y vamos a empezar
con el mensaje, porque si no... Yo sé que esto les encanta, pero... Después vamos a informarles de
los cursos. Romanos, capítulo 12. Vamos a leer los primeros dos
versículos y después vamos a orar. Todos puestos de pie, por favor.
Romanos, capítulo doce, versículos uno y dos. ¿Ya lo tienen? Muy bien, dice
así la Palabra de Dios. Yo lo leo en voz alta. Ustedes
síganme con su vista, por favor, en lo que dice la Palabra de
Dios. Así que, hermanos, os ruego,
por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos
en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable
y perfecta. Quiero hablarles en esta noche
acerca de lo que he titulado como experimentando la voluntad
de Dios, experimentando la voluntad de Dios. Hay muchas personas,
muchos cristianos, que creen que la voluntad de Dios es algo
misterioso, es algo oculto, es algo que no se puede saber. La
palabra de Dios es muy clara y por eso, repito, quiero hablarles
acerca de este asunto, experimentando la voluntad de Dios, viviendo
en la voluntad de Dios. Yo encuentro a un montón de cristianos
que no viven en la voluntad de Dios. Yo soy pastor desde hace casi
ya 25 años en la Iglesia Bautista Fundamental Independiente allá
en Celaya. Y si usted me preguntara cuántos de los miembros de nuestra
Iglesia viven en la voluntad de Dios, yo le aseguro que no
le pudiera decir que arriba de un 15-20% de los miembros de
nuestra Iglesia. Yo no sé cuál sea el porcentaje
en las iglesias aquí representadas pero si pudiéramos preguntar
a cada pastor yo creo que el porcentaje no sería más alto
que ese desgraciadamente desgraciadamente digo viviendo en la voluntad
de Dios haciendo la voluntad de Dios y por eso tenemos problemas
Por eso hay dificultades en la vida de familia, en la vida de
una iglesia, en la vida individual de cada cristiano. Si no estamos
en la voluntad de Dios, ¿cómo podemos experimentar las bendiciones
de Dios? ¿Cómo podemos esperar que nos
vaya bien en nuestra vida si no estamos en la voluntad de
Dios? Vamos a hablar de eso en esta noche. Y por favor síganme,
no es nada complicado. Dios nos ha dejado todas las
cosas en una forma tan sencilla, tan práctica, que cualquiera
no solamente lo puede entender, pero lo puede vivir. Y yo creo
que cada cristiano aquí debería de querer vivir en la voluntad
de Dios. Vamos a orar. Todos cierren sus
ojos, inclinen su rostro. Vamos a orar. Señor y Padre nuestro,
gracias te damos en esta noche por la bendición que tú nos das
de estar aquí congregados para estudiar de tu palabra. Indudablemente,
Señor, que tú nos vas a hablar en esta noche. Te pido, Señor,
que seas tú el que dirijas cada parte de esta enseñanza, cada
parte de esta predicación, y usa poderosamente a nuestro mano
parada, Señor, en el siguiente mensaje. Háblanos. Bendice, pues,
esta enseñanza de tu palabra. Te lo suplico en el nombre de
Cristo. Amén. Pueden tomar su lugar,
hermanos. Gracias. Dice aquí la palabra
de Dios otra vez. Así que, hermanos, os ruego por
las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en
sacrificio vivo santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable
y perfecta. Vamos a dividir este estudio
en tres partes. Y voy a pedir a tres hermanos
Ujieres que pasen aquí rápidamente, por favor. Y tráiganse su Biblia
porque quiero utilizarlos aquí durante todo el mensaje. No quiero
durar mucho tiempo. Entonces, hermanos Ujieres, rápidamente,
por favor, si están despiertos los Ujieres. Si hay Ujieres aquí. Bueno, parece que estaban tomando
su siesta los hermanos Ujieres, ¿verdad? Perdónenme, hermano,
pasen aquí. Aquí de este lado. Nada más hay dos aquí. ¿Sí saben
contar, los hermanos Ujieres? ¿Sí hay más Ujieres o no? Pasen rápidamente, hermanos,
por favor. Rápidamente. Parece que estaban
durmiendo los hermanos Ujieres. Se quedaron tan cautivados con
los cursos esos de formación para esposos, ¿verdad? Los hermanos nos van a ayudar
con las tres partes en las cuales voy a dividir este estudio vamos
a hablar en primer lugar este estudio se divide en tres frases
primero vamos a hablar de el propósito ¿de acuerdo? en segundo lugar vamos a hablar
de el plan y en tercer lugar vamos a hablar de el ruego repito
Primero vamos a hablar de el propósito. Segundo, del plan. Y tercero, del ruego. Así se van a llamar los hermanos.
¿De acuerdo? Primero dijimos que Él se llama
cómo? Propósito. ¿Cómo se llama Él? Propósito. ¿Cómo se llama Él? Plan. ¿Cómo
se llama Él? Ruego. Exactamente. Recuerde,
si usted aprende estas tres cosas muy sencillas, muy prácticas,
usted va a andar en la voluntad de Dios. Eso es lo que está explicando
el apóstol Pablo en esta carta. Ahora déjeme explicarle algo,
déjeme decirle algo. Pablo está hablando aquí a cristianos,
no está hablando a gente inconversa. Esas dos primeras palabras del
versículo número uno, así que nos dicen que está hablándole
a cristianos. Usted puede leer todos los capítulos
anteriores a este versículo y va a entender que está hablando
a cristianos. Dice, así que... o sea, ya ha puesto la base sobre
la cual va a edificar todo lo que va a decir a continuación.
Por eso es que dice, así que... y por lo que nosotros vemos en
los capítulos anteriores, entendemos que está hablando a gente cristiana,
no está hablando a gente inconversa. Ahora, ¿cuál es el propósito? ¿Cuál es el propósito? El propósito
está en la última parte del versículo número 2. Mire cómo dice la última
parte del versículo número 2, después de la penúltima coma. Dice así, para que comprobéis
cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. ¿Cuál es el propósito? Que comprobemos
cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. Note lo que está diciendo Pablo.
que comprobemos, o sea, no nada más que nosotros sepamos y que
nosotros vivamos, pero que efectivamente comprobemos, sepamos por experiencia
propia, que la voluntad de Dios es lo mejor para nuestra vida. Eso es lo que Pablo está tratando
de comunicarle a los hermanos romanos a través de esta carta. Y es lo que Dios quiere para
cada uno de nosotros. Ahora, note los tres calificativos que
Pablo da a la voluntad de Dios. Dice, en primer lugar, que la
voluntad de Dios es buena. En segundo lugar, dice que es
agradable. Y en tercer lugar, dice que es
perfecta. Yo no entiendo cómo es que hay
cristianos que simple y sencillamente no les interesa vivir en la voluntad
de Dios. Yo no lo entiendo. Dice la Biblia,
hermanos, que la voluntad de Dios es buena. Es buena. ¿Sabe por qué es buena? Porque
emana de Dios. Dios es 100% bueno. Parte de
la naturaleza de Dios es ser bueno. La Biblia describe a Dios
como un ser bueno, benigno, paciente, misericordioso, bondadoso, generoso. Todas las virtudes que emanan
de Dios son porque Él es bueno. Eso es parte de su naturaleza.
¿Cómo puede querer Dios algo malo para sus hijos? ¡Qué padre
que ama a su hijo! ¡Qué madre que ama a su hijo!
y ve que el hijo está tomando un mal camino no le llama la
atención y le dice hijo por favor mira no sigas en ese camino hijo
te vas a destruir hijo te vas a hacer daño hijo por favor por
tu propio bien detente dice la biblia que la voluntad
de dios es buena cada cristiano aquí debería de
anhelar con todo su corazón, con todo su deseo, el vivir en
la voluntad de Dios. A lo mejor Dios está llamando
a alguna persona aquí para servirle de tiempo completo. Hermano,
hermana, si Dios está poniendo ese deseo en su corazón, usted
debería de querer hacer la voluntad de Dios inmediatamente. Yo no
entiendo cómo es que hay personas, cristianos, que dicen, no, es
que si yo hago la voluntad de Dios, voy a vivir una vida amargada,
una vida triste, una vida miserable. Es que yo no voy a tener todo
lo que quiero. Hermano, la voluntad de Dios
es buena. Y si Dios quiere que usted le sirva de tiempo completo,
eso es lo bueno para usted, hermano. Usted debería de correr y decir
al Señor, sí, Señor, quiero hacer tu voluntad. Yo te quiero servir
donde tú quieras. recuerde la voluntad de dios
es buena pero no solamente la voluntad de dios es buena dice
la biblia que la voluntad de dios es agradable agradable hay
personas que creen que si viven en la voluntad de dios van a
tener que hacer las cosas que no les gusta y no es así yo le
entregué mi vida al señor para servirle a la edad de 14 años no hace mucho tiempo de eso y sabe para mí ha sido lo mejor yo empecé a predicar a la edad
de 16 años y empecé a pastorear a la edad de 17 años puede imaginarse
eso no hace mucho tiempo de eso lo recuerdo muy bien parece que
fue ayer A mí nadie me obliga a estar
trabajando como pastor en la Iglesia Bautista Fundamental
en Celaya. Nadie me obliga. A mí nadie me obliga a estar
aquí predicando en esta noche. A mí me gusta hacerlo. Es más,
yo lo disfruto. Y disfruto cuando empiezo a pisar
los callos de algunos. Porque yo empiezo a ver los rostros,
las caras de enojo, de descontento que empiezan a poner allí algunos.
Caras de pocos amigos. a mí nadie me forza a hacer lo
que hago yo pudiera llegar a mi iglesia y presentar la renuncia
y nadie me diría, bueno, ¿por qué? o no, no te podemos aceptar
la renuncia no, no, no, hermanos eso es algo que yo quiero hacer
yo quiero seguir trabajando como pastor y yo les he dicho a los
hermanos, ustedes van a tener pastor aquí hasta que el Señor
me lleve a su presencia ese es mi plan ¿Por qué? Porque
eso es lo que quiero, porque eso es lo que me agrada, porque
eso es lo que yo sé que Dios quiere para mi vida y nadie me
está forzando. ¿Qué tragedia? Cuando alguien
cree que hacer la voluntad de Dios es hacer cosas que no desean. Y hermano, usted que es hijo
de Dios, Mire, créamelo, si usted no vive en el centro de la voluntad
de Dios, si usted anda haciendo otras cosas que no son correctas
delante de los ojos de Dios, usted va a ser una persona miserable.
Usted no va a disfrutar el pecado. ¿Usted no va a gozar el pecado?
Mire qué perfecta ilustración de esto que estoy diciendo ocurrió
con el pueblo de Israel. El pueblo de Israel salió de
Egipto y el propósito de Dios es que llegara a la tierra prometida.
¿Pero qué pasó en ese terreno que tenían que caminar? Dice
la Biblia que llegaron a ese punto decisivo donde tenían que
ir a la tierra prometida, pero ahí se detuvieron. ¿Por qué?
Porque no creyeron. Dijeron, no, allí hay gigantes,
nos van a destruir, nos van a matar. Moisés nos sacó de Egipto para
meternos a una tierra que traga a sus moradores y no quisieron
entrar a la tierra prometida. Y dice la palabra de Dios que
vagaron en el desierto 40 años. Fueron las personas más miserables.
¿Por qué? Porque no llegaron a donde Dios quería. No hicieron
la voluntad de Dios. Y su destino fue vivir una vida
desdichada, miserable, perdida totalmente. Y así es la vida
del cristiano que no anda en la voluntad de Dios. Déjeme hacerle esta pregunta.
¿Vive usted en la voluntad de Dios? ¿Honestamente vive en la
voluntad de Dios? Y si no vive en la voluntad de
Dios, ¿por qué no decide empezar a vivir? La voluntad de Dios es buena.
La voluntad de Dios es agradable. Y la voluntad de Dios es perfecta. Es perfecta. Dios no se equivoca. Dios no falla. Dios sabe exactamente
lo que nosotros debemos de hacer y por eso es que nos dirige a
veces a través de las circunstancias. Una forma clara de dirigirnos
es a través de su palabra. Aquí hay principios que si solamente
nosotros respetamos, ponemos en práctica, hermanos, no nos
vamos a equivocar. La voluntad de Dios es perfecta. ¡Perfecta! Por eso cada joven
y cada señorita que está aquí debería de querer vivir en la
voluntad de Dios. Hay tantas decisiones que los
jóvenes, las señoritas tienen que hacer enfrente en su vida. ¿Con quién se van a casar? ¿Qué
es lo que van a estudiar? ¿Dónde van a vivir? ¿A qué van
a dedicar su vida? Joven señorita, tú deberías de
querer con todo tu corazón vivir en el centro de la voluntad de
Dios. Esa es la razón de por qué jóvenes
y señoritas echan a perder su vida. Se salen de la voluntad
de Dios. ¡Ay, pastor! Es que yo no quiero
vivir mi vida amargada. Yo no quiero echar a perder mi
vida por eso. Es que si yo hago la voluntad
de Dios, nada más tengo que estar en la iglesia, nada más tengo que estar
leyendo la Biblia, nada más tengo que estar orando, nada más tengo
que estar obedeciendo a mis padres. Es por tu propio bien. Es por
tu propio bien. Dios ha dejado esas autoridades
para dirigir tu vida, para que hagas la voluntad de Él, la voluntad
de Dios, porque ahí vas a tener seguridad, protección, estabilidad,
porque ahí vas a ser feliz. Y déjame decirte una cosa, joven
señorita, tú no le haces ningún favor a Dios si haces la voluntad
de Dios. Dios no va a dejar de ser Dios si tú empiezas a hacer
Su voluntad. Por eso es que Pablo dice aquí
que la voluntad de Dios es buena, que es agradable y es perfecta. Dios conoce el pasado, conoce
el presente y sobre todo conoce el futuro. Él sabe lo que nos
conviene. Él conoce cada día que se va
a vivir. Por eso deberíamos de decirle,
Señor, Tú conoces mi vida. Tú sabes, Señor, lo que va a
venir a mí dentro de 20, 30, 40 años. Por favor, Señor, dirígeme. Yo no entiendo cómo es que hay
cristianos que tienen más fe en los horóscopos que en la Palabra
de Dios. Aunque no lo crea, hay cristianos
que todos los días compran el periódico y lo primero que quieren
averiguar del periódico es qué dice su horóscopo. Hay pastores
que yo soy cáncer y yo quiero saber qué es lo que mi signo
me depara. Cáncer le ha pegado en el corazón
ya y ni cuenta se da. Hay pastores que yo soy Libra,
hay pastores que yo soy Aries. Tú eres un tonto si crees en
esas mentiras. Eso es algo satánico, 100% demoníaco. El cristiano no necesita un horóscopo,
no necesita un brujo, no necesita un adivino para saber qué es
lo que debe de hacer. Lo único que necesita es la palabra
de Dios. Está usted en la voluntad de
Dios. Ese es el propósito. que usted viva en la voluntad
de Dios, que usted haga exactamente lo que Dios dice, que no se salga
ni un centímetro a izquierda o a derecha, que usted viva exactamente
donde Dios quiere. Ese es el propósito. En segundo
lugar, dijimos que, ¿de qué íbamos a hablar? El plan. ¿Cuál es el
plan para vivir en la voluntad de Dios? Aquí nos lo presenta
el apóstol Pablo. Mire otra vez en el capítulo
12 de Romanos, que estamos estudiando, el versículo número 1. Dice,
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios. Y
aquí empieza el plan. El plan consta de tres partes
también. Tres pasos. ¿Cuáles son esos
tres pasos para conocer la voluntad de Dios? de acuerdo al plan que
Dios nos ha dejado en su palabra. Mire la primera parte del plan,
versículo número 1 del capítulo 12. Que presentéis vuestros cuerpos
en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. La primera parte del plan de
Dios para conocer su voluntad es que presentemos nuestro cuerpo
en sacrificio vivo. ¿Sabe? Cuando Pablo está hablando
aquí de que nosotros presentemos nuestro cuerpo en sacrificio
vivo, ¿a qué se está refiriendo? No se está refiriendo a que nosotros
cojamos un cuchillo y nos suicidemos. No, no está hablando de eso.
Pablo está recordando ¿Cómo es que los judíos llevaban a esos
animales para ofrecerlos en sacrificio? Usted debe de recordar y debe
de saber que en la Biblia nos dice que en el Antiguo Testamento
todos los días el pueblo judío estaba ofreciendo sacrificios,
uno en la mañana y uno en la tarde, uno en la mañana y uno
en la tarde, uno en la mañana y uno en la tarde. Todos los
días tenían que traer ese animal, cualquiera que fuese, y tenían
que ofrecerlo allí, lo amarraban, lo ponían sobre el altar, venía
el sacerdote, tomaba ese cuchillo, lo enterraba en el corazón del
animal y ahí lo sacrificaba. cuando Pablo está diciendo que
presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo exactamente
a eso se está refiriendo a que nosotros cada día vengamos delante
del Señor y le digamos Señor aquí está mi cuerpo, aquí están
mis manos, aquí están mis pies, aquí están mis ojos, aquí está
mi mente lo presento para que tú Señor hagas tu voluntad en
mi vida hay una ilustración, una historia
que ilustra perfectamente bien esto que el apóstol Pablo está
diciendo aquí. Esta historia dice que en una
ocasión un cristiano iba viajando en un tren, un tren de pasajeros. Yo no sé si usted ha viajado
en un tren de pasajeros. Póngase Kirkman. Ahí está bien
abajo. El tren de pasajeros tiene un
asiento frente al otro. Dos personas allí y dos personas
aquí, que van de frente. El cristiano llegó y se sentó
aquí junto a la ventanilla del tren. Aquí iba un inconverso, ahí iba
otro inconverso y ahí iba otro inconverso. Y sí tienen la cara
de inconversos estos hermanos. El cristiano llevaba una chamarra. En México le decimos chamarra.
No sé cómo le digan ustedes en su país. Pero eso no es importante. El asunto es que llevaba la chamarra.
Las manos las llevaba en los bolsillos de la chamarra, el
cristiano. Llegó, se sentó. Se sentaron
los tres inconversos. El más malo de los inconversos
sacó una baraja, si tiene la cara de taúr este, ¿verdad? y le dijo a los otros tres pasajeros,
¿juegan? Aquellos dos inconversos con
la cara de malvados que tenían, dijeron, no, no hay problema,
sí, claro que jugamos. Le dijo al cristiano, ¿juegas? El cristiano le dijo, no. El inconverso insistió, ¿por
qué? El cristiano le dijo, porque
no tengo manos. El inconverso se sintió avergonzado,
porque pensó que le estaba pidiendo algo a un minusválido, a un impedido,
a un discapacitado. se sintió apenado y le dijo discúlpame
no te quiso ofender perdóname no sabía que no tienes manos
el cristiano le dijo no no no no te preocupes no hay ningún
problema empezaron a jugar los tres inconversos ahí y apostar
y ahí iban en eso cuando de repente vino el boletero ustedes saben
ese hombre que viene checando revisando los boletos venía gritando
por el pasillo boletos, boletos, boletos, boletos todo el mundo
empezó a sacar sus boletos el cristiano sacó las manos de los
bolsillos de la chamabra y sacó su boleto y se lo entregó al
boletero el boletero lo revisó lo checó
Se lo devolvió. El cristiano guardó su boleto. Cuando el inconverso que había
invitado al cristiano a jugar vio eso, se quedó asombrado. Dijo, ¿y este hombre? Apenas
se fue el boletero y le reclamó al cristiano. Le dijo, ¡Eres
un mentiroso! El cristiano se volteó y le dijo,
¿por qué? Tú me dijiste que no tenías manos.
Estaba enojado. Tiene la cara de enojado, ¿verdad?
Enojón. Tú me dijiste que no tenías manos
y yo acabo de ver que la sacaste. El cristiano le dijo, ¿esto? ¡Sí, eso! ¿Qué es eso? Le dijo
aquel hombre inconverso, bien enojado. Le dijo, estas manos
no son mías. ¿Cómo entonces de quién son?
Le dijo el cristiano, mira, tú no entiendes, pero yo soy cristiano. Yo tengo a Cristo en mi corazón.
Y esta mañana al levantarme, yo le dije a Cristo, Señor, entrego
en tus manos mis manos, mis ojos, mi mente, mi corazón, mis pies. No quiero hacer otra cosa, sino
lo que tú quieres. Entonces le dijo el cristiano
al inconverso, estas manos no son mías, estas manos son de
Cristo. Y yo no creo que a Cristo le
agradaría jugar baraja contigo. Por eso te dije que no tengo
manos. El inconverso entendió y dice la historia que no nada
más entendió eso sino el cristiano terminó hablándoles de Cristo
a los tres y terminó ganándolos para Cristo. ¿Sabe? Eso es exactamente lo
que el apóstol Pablo está diciendo ahí, cuando dice, presenta tu
cuerpo en sacrificio vivo agradable a Dios, que es tu culto racional. Yo le pregunto, hermano, ¿cuánto
fue la última vez que usted conscientemente le dijo al Señor, Señor aquí
está mi cuerpo, aquí está mi mente, aquí están mis ojos, aquí
están mis labios, aquí están mis manos, aquí están mis pies?
que hagan tu voluntad. ¿Sabe que muchas de estas discusiones
tontas que se tienen acerca de la música, acerca del cine, acerca
de ciertos lugares, acerca del alcohol, se acabarían si solamente
cada cristiano se entregara en sacrificio vivo diariamente? Déjeme hacerle una pregunta.
Honestamente, si usted presentara su cuerpo en sacrificio vivo
a Dios, ¿usted cree que Cristo aceptaría que usted viera los
programas de televisión que ve? ¿Entonces por qué los ve? La música que oye, Usted pudiera
decirle al Señor Jesucristo, Señor, esta música la pongo porque
ya te entregué mis oídos, ya te entregué mi mente, y lo que
voy a escuchar te agrada. La ropa que usa, los lugares que frecuenta, ¿Cuántos problemas nos evitaríamos
si solamente le dijéramos al Señor, honestamente, Señor, aquí
está mi cuerpo, lo ofrezco en sacrificio vivo? Mire, cuando
ese animal llegaba al altar, ya no tenía voluntad. ya no tenía
posibilidad de escoger, ya estaba destinado al sacrificio y era
sacrificado. El problema con un montón de
cristianos es que no nos hemos entregado como un sacrificio
vivo al Señor. Por eso es que tratamos de vivir
con un pie en el mundo y un pie en las cosas de Dios. y algunos
cristianos inclusive cuando vienen a la iglesia y se hace una invitación
no vienen al frente no le dicen señor tú me hablaste aquí está
mi voluntad señor perdóname porque yo te he desagradado la biblia
dice que la voluntad de dios es buena es agradable es perfecta
pero el problema es que no nos estamos presentando en sacrificio
vivo esa es parte del plan pero mire la segunda parte del plan
versículo número dos No os conforméis a este siglo. La palabra siglo aquí no se está
refiriendo a ese periodo de tiempo que nosotros conocemos como cien
años. No está hablando de un siglo en cuanto al tiempo, cronológicamente
hablando. ¿Sabe a qué se está refiriendo
aquí? Al mundo. Al mundo. Al sistema de cosas
que hay en este planeta controlado y gobernado por Satanás. Todo
en este mundo, hermanos, está controlado por Satanás. La filosofía,
la economía, los deportes, el arte. Se ha puesto a pensar en la cantidad
de cosas que hoy en día se presentan como arte, que en verdad es pura
pornografía. El año pasado en la Ciudad de
México, en la capital de nuestro país. En el centro de lo que se llama
el Distrito Federal se reunieron más de 18 mil personas. Fíjese lo que le estoy diciendo. Más de 18 mil personas. ¿Sabe
cuál era el propósito de esas 18 mil? Y yo leí en el periódico
que mucha más gente quería llegar. Y llegaron de diferentes países
de Centro y Sudamérica. de todo nuestro país de la Ciudad
de México, no se diga, había un montón de gente ahí más de
18 mil personas ahí para una foto que un fotógrafo de aquí
de Nueva York fue a tomar y ¿sabe cómo tomó esa foto? toda la gente
desnuda más de 18 mil personas y ¿sabe cuál fue el pretexto? el arte arte yo leí en el periódico que
ahora están hablando de ir a las pirámides de Teotihuacán porque quieren tomar una foto
con más gente ahí, el mismo fotógrafo qué de artístico tiene ver ahí
a más de 18 mil personas desnudas dígame dónde está el arte ¿sabe
qué es eso? morbo ¿sabe qué es eso? concupiscencia
¡Ay, pastor, es que usted no entiende nada de arte! ¡Ni quiero
entender! ¿Más de 18 mil personas? ¡Mire,
por eso es que nuestra sociedad está en una decadencia total! ¡Qué autoridad tienen esos padres
de familia, esas mujeres que se fueron a desnudar ahí, que
todo mundo los vio para llamarle la atención a sus hijos! ¿Qué autoridad tiene la policía,
el gobierno, cuando ellos autorizaron esa triste fotografía para vergüenza
de nuestro país? Pero mire, ahí toda la gente
es tan orgullosa. Ay, es que ustedes son una bola de
fanáticos, ¿no entienden? Sí, sí entendemos que tienen
una mente reprobada, una mente totalmente pervertida, degenerada. Eso es lo que entendemos. y yo
no puedo estar de acuerdo con algo semejante. Ese es el sistema que gobierna
este planeta. ¿Sabe qué es lo más ridículo
de esa foto, de esa multitud que se reunió allí? ¿Sabe qué
es lo más contradictorio? Ahí frente a la catedral a la primera catedral de nuestro
país católica, por supuesto. La mayoría de la gente que posó
desnuda dijeron que eran católicos. ¿Y sabe qué era lo que gritaban? Norberto Rivera es el primado
de la iglesia católica en México, el representante del Vaticano
en México. Así se llama, Norberto Rivera Carrera. ¿Sabe cómo le
gritaban a ese hombre? Norberto Rivera, la gente se
te encuera. Así le gritaban y se estaban
burlando de él. Mire qué mente tan torcida. Pero esa es la mente de la gente
de hoy en día. Esa es la mentalidad. Y yo no
entiendo cómo es que cristianos quieren ir detrás de esa corriente
de pensamiento. Por eso, parte del plan es no
os conforméis a este siglo. ¿Qué quiere decir la palabra
conformarse? La palabra conformarse quiere
decir meterse en una forma, meterse en un molde. Eso es lo que quiere decir la
palabra conformarse. Y dice el apóstol Pablo aquí,
que si nosotros queremos experimentar la voluntad de Dios, no solamente
tenemos que ofrecernos en sacrificio vivo, pero debemos de no querer
conformarnos, meternos en el molde que el mundo nos pone. Y ese es el problema con un montón
de cristianos. Se están conformando, se están metiendo al molde. Por
eso es que la música que escuchan en su casa, por eso es que la
forma en que hablan, por eso es la forma en que se visten,
por eso es que las filosofías que tienen, los pensamientos
que tienen, están totalmente adaptados a la filosofía de este
mundo. Y cuando uno les predica la palabra
de... ¡Ay, esa bola de fanáticos, de
exagerados, de extremistas! Cuando un cristiano habla de
esa manera, si verdaderamente es cristiano, está completamente
metido en el molde de este mundo. Hermano, hermana, usted no tiene
nada que aprender de este mundo, nada absolutamente, nada. Lo mejor de este mundo está podrido,
está echado a perder. ¡Ay, pastor, no hable así! Hablo
así porque la Palabra de Dios lo describe de esa manera. ¿Cómo
vamos a vivir en la voluntad de Dios si tenemos pensamientos
humanistas, pensamientos que agradan a este mundo tan perverso,
tan corrompido, tan alejado de la voluntad de Dios? Yo entiendo
que la gente inconversa viva de esa manera, entiendo que la
gente quiera posar desnuda allí y gritar ese tipo de tonterías,
pero un cristiano, un hijo de Dios, una persona que dice creer
en la Palabra de Dios, no lo entiendo. No lo entiendo, ni
lo acepto porque eso no se adapta a lo que la Palabra de Dios dice.
Sí me estoy explicando. pastor no me gusta lo que está
diciendo pues a mí no me gusta lo que usted hace pero aquí no se trata de gustos
aquí se trata de principios Y la palabra de Dios nos dice
que nosotros debemos de querer vivir en la voluntad de Dios,
experimentar la voluntad de Dios, vivir en la voluntad de Dios.
¿Por qué? Porque ya dijimos que es buena, que es agradable, que
es perfecta. Ahora, ¿cuál es el plan para
vivir en la voluntad de Dios? Primero, presentar nuestros cuerpos
en sacrificio vivo. Segundo, no conformarnos, no
moldearnos, no someternos a este mundo. Y tercero, mire la tercera
parte del plan, versículo número 2. Dice, no os conforméis a este
siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento. La tercera parte del plan de
Dios para que nosotros andemos en la voluntad de Dios es que
transformemos nuestra mente. Sabe, la mente que usted tiene
no es como un disco. Usted no puede sacar ese disco
y decirle voy a meter otro limpio. No, no, no, no, no. Todo lo que
ya le metió a través de sus cinco sentidos, oído, ojos, olfato,
nariz y tacto, ya está grabado ahí. Ya está registrado ahí. Y por eso qué celosos deberíamos
de ser. en lo que le metemos a nuestra
mente. Ay, pastores, que yo batallo mucho para hacer la voluntad
de Dios. Sí, porque todo lo que usted
le está metiendo a su mente es lo que este mundo le ofrece,
y todo lo que este mundo le ofrece es basura. Usted le mete basura
a su mente, ¿qué es lo que le va a sacar? ¡Ay, pastor! Es que yo no entiendo
por qué, no puedo tener buenos pensamientos. Yo sí entiendo.
Dígame, ¿qué es lo que está leyendo? Dígame, ¿qué es lo que está oyendo?
Dígame, ¿qué es lo que está viendo? ¿Qué es lo que está tocando?
¿Qué es lo que está oliendo? ¿Qué es lo que está gustando? ¿Sabes, joven señorita? por eso
ustedes jóvenes señoritas que andan noviando deberían de respetarse no andarse tocando ay pastor
ya volvemos a las cosas anticuadas no no no no no no son cosas anticuadas
son principios bíblicos un joven que empieza a tocar
a una señorita eso queda impreso en la mente y como borra esos
pensamientos ¿Cómo los borra? Esas escenas
que usted ve en la televisión, susas, sucias, vulgares, adulterios, fornicaciones, pornografía,
¿cómo las borra de su mente? Esa es la razón de por qué tantos
cristianos batallan para vivir una vida cristiana correcta. Usted le está metiendo tanta
basura a su mente, tanta suciedad, y luego quiere vivir correctamente. Esa es otra de las razones de
por qué los hermanos vienen a la iglesia y dicen, ¡ay, ahí puros
hipócritas! ¡Puros fariseos! ¡A ver que me
enseñen a ver quién vive perfectamente! ¿Sabe por qué usted habla así?
Porque su mente está saturada de este mundo. Tiene que renovar
su mente, su entendimiento. ¿Cómo lo hace? A través de la
Palabra de Dios. Tiene que meterle la Palabra
de Dios. Tiene que meterle la Palabra
de Dios. Tiene que meterle la Palabra de Dios. Yo escuché del hermano Basilio,
el año pasado, Basilio Alfaro, que él estaba leyendo la Biblia
10 veces en un año. ¿Se imagina? 10 veces en un año. Cada 31 días, cada 32 días. Poco más de un mes leer toda
la Biblia. Yo dije, caray, yo pensaba que
leía yo bastante la Biblia, pero este hermanito me dejó en la
calle. Y yo tenía curiosidad de preguntarle,
hermano, ¿cómo le hace? Deme la receta, porque mire,
yo por más que me esfuerzo... El año pasado estaba en unas
conferencias en Cuernavaca, en México, y el hermano estaba hablando
con mi esposa. Tengo años de conocer al hermano
Basilio, veintitantos años. Y mi esposa también había escuchado
que el hermano dijo eso. Y mi esposa le preguntó, hermano,
¿y cómo le hace? El hermano le dijo, dice, el año pasado uno de mis
hijos me regaló uno de esos iPod, esos aparatitos. Desde entonces a mí se me ocurrió
meterle la Biblia allí, hablada. Entonces ahora cada vez que viajo,
yo cargo mi aparatito con mis audífonos. Y en vez de ir escuchando tanta
cosa que hay en los aviones, en los aeropuertos, en los lugares
donde voy, yo conecto mi aparatito y estoy escuchando la Palabra
de Dios. Y yo dije, qué buena idea, qué
tremenda idea. Dios me ha dado el privilegio
también de viajar mucho. Y yo veía a la gente que se conectaba
a sus audífonos y que andaban como locas, moviéndose como si
estuvieran. Yo decía, ¿qué le pasa a esta
gente? No veía nada, pero ya cuando
veía los audífonos, Ah, yo decía, pues quién sabe qué basura traerán
ahí. Pero sí se andaba retorciendo como si tuvieran almorranas o
yo no sé qué. Si estuvieran endemoniados. Pero
yo dije, eso es exactamente lo que yo voy a hacer. Me conseguí el aparatito, le
metí la Biblia y ahora estoy escuchando y escuchando
y escuchando y escuchando la palabra de Dios ¿Por qué no hace usted lo mismo?
¿Cómo vamos a renovar nuestro entendimiento? ¿Cómo vamos a
cambiar nuestra manera de pensar? Si se la pasa escuchando a Alejandra
Guzmán Talía Amor a la mexicana. ¿Verdad? Merengue. Y todas esas corrientes. ¡Ay,
pastores, que no quiero fanatizarme! Debería de fanatizarse por las
cosas de Dios. Debería de fanatizarse por las
cosas que valen la pena. ¡Qué vergüenza que algunos cristianos
sean más fanáticos de la música mundana, de un triste equipo
de fútbol, de béisbol! En vez de la palabra de Dios. Queremos experimentar la voluntad
de Dios. Tenemos que renovar nuestro entendimiento,
hermano. Renueve su entendimiento, cambie
su manera de pensar. Yo escuché una ilustración perfecta de lo
que estoy diciendo. Vamos a suponer que este vaso
esté lleno de agua sucia. ¿Cómo podemos sacar esa agua
sucia de este vaso? Hay dos maneras. Una, tirando
lo que hay ahí, vaciándolo. Pero otra es poniendo y poniendo
y poniendo agua limpia. De tal manera que el agua sucia
empieza a salir, se empieza a derramar, se empieza a tirar. ¿Sabe que
eso es exactamente lo que nosotros tenemos que hacer con nuestra
mente? No podemos vaciar nuestro cerebro y decir, ya quiero tirar
todo lo que yo antes viví, hice, escuché, vi, ya no quiero pensar
en eso. No podemos. Ya lo que le metimos
se lo metimos. Y ahí se quedó. Pero cuando usted
empieza a meter agua limpia, agua limpia, agua limpia, agua
limpia, agua limpia, pensamientos limpios, puros, rectos, que agradan
a Dios, toda aquella basura empieza a salir poco a poquito, se empieza
a limpiar, empieza a ser transformado su entendimiento. Y eso es exactamente
lo que está diciendo el apóstol Pablo. Si queremos comprobar,
si queremos experimentar la voluntad de Dios, hermanos, el plan es
presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo. El plan es no
conformarnos a este mundo. El plan es transformar nuestra
mente. Y luego, primero hablamos del... ¿de qué dijimos? ¿De qué, hermanos? Propósito. Segundo, ¿hablamos
de qué? Tercero, el ruego. ¿Nosotros necesitamos que Dios
nos ruegue? ¿Dios debería de rogarnos? Claro que no. Pero mire cómo
presenta el apóstol Pablo. Así que, hermanos, os ruego,
les suplico Por favor, hermanos, entiendan que la única manera
de vivir correctamente en este mundo es viviendo en la voluntad
de Dios. ¿Pero qué necios somos? Porque
Dios nos ruega, nos pide, nos suplica, nos implora, y nosotros,
en una forma altanera, orgullosa, con una soberbia que se desborda
de nuestro corazón, de nuestra mente, le decimos no. ¡No! ¡No! ¡No! Yo quiero vivir en
mi voluntad. Somos como ese niño caprichudo,
como ese niño necio que no le hace caso a papá y a mamá y que
quiere hacer su voluntad a una costa de su propio peligro, de
su propia vida. Y sale a la calle y viene un vehículo y lo atropella. Así viven muchos cristianos. El Señor Jesucristo hablando
ahí frente a la ciudad de Jerusalén, dice, Jerusalén, Jerusalén, ¿cuántas
veces quise juntarte como la gallina junta sus polluelos debajo
de sus alas? Y no quisiste. Hermanos, Dios
nos está rogando, Él no debe de rogarnos, pero Él nos está
suplicando y dice, Pablo, por las misericordias de Dios, hermano,
hermana, hágale caso al Señor, acéptese, ruego. Viva. en la voluntad de Dios, porque
es buena, porque es agradable y porque es perfecta. ¿Está usted haciendo la voluntad
de Dios? ¿Está usted en el centro de la voluntad de Dios? Honestamente,
usted puede decir, sí, pastor, yo no tengo ninguna duda de que
estoy en la voluntad de Dios. Si así fuera, usted será una
persona dichosa, feliz, aquí y por toda la eternidad. Pero si no, usted va a ser infeliz
aquí, y aunque vaya a la presencia de Dios, usted se lamentará un
día no haber vivido en la voluntad de Dios. ¿Está experimentando la voluntad
de Dios? ¿Está probando la voluntad de Dios? Hágalo. Vamos a orar. Todos cierren sus
ojos, inclinen su rostro. Vamos a orar. Hermanos, pueden
regresar a su lugar. Gracias. Vamos a orar. Nadie
esté viendo. Todos con los ojos cerrados.
Vamos a orar. Señor y Padre nuestro, gracias
te damos por tu palabra. No hay duda de que tú quieres
que nosotros vivamos en tu voluntad. Perdónanos, porque tantas veces
nos salimos de tu voluntad y vivimos como se nos pega la gana. Perdónanos
en esta noche. Así como estamos. Yo sé que viene
otro mensaje y después de ese otro mensaje vamos a tener una
invitación. Pero cuántos cristianos honestamente
dirán en esta noche, Pastor, Dios me ha hablado, Dios me ha
hablado, ore por mí. Yo tengo que tomar unas decisiones.
Levante su mano, yo quiero orar por usted. Levante su mano, alto,
alto, alto. Gracias a Dios, gracias a Dios,
gracias a Dios, gracias a Dios. Pueden bajar sus manos, vamos
a orar. Señor y Padre nuestro, gracias
te damos por tu palabra. Gracias, Señor, porque en tu
infinita paciencia y misericordia nos prestas la vida, nos das
oportunidades de empezar nuevamente. Y estas conferencias, Señor,
son una prueba de ello. Gracias, Señor. Te pido que escuches
la oración de mis hermanos. Bendice el mensaje que tendremos
a continuación. Síguenos hablando. Y Señor, ayúdanos
a recordar Tu ruego. Gracias, gracias por hablarnos. Bendice lo que resta de este
culto. Te lo suplico en el nombre de
Cristo. Amén.
Experimentando La Voluntad De Dios
Series Conferencias 2008
| Sermon ID | 112081933564 |
| Duration | 1:03:40 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Language | Spanish |
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