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Mateo capítulo 9, si Dios lo permite vamos a considerar desde el versículo 14 hasta el versículo 17. Mateo 9 desde el versículo 14 hasta el versículo 17. Vamos a empezar leyendo aquí la lectura.
Mateo 9 versículo 14 dice, Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo, Porque nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan. Jesús les dijo, ¿acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado y entonces ayunarán. Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo porque tal remiendo tira del vestido y se hace peor la rotura. Ni echan vino nuevo en odres viejos. De otra manera, los odres se rompen y el vino se derrama. Y los odres se pierden. Pero echan el vino nuevo en odres nuevos. Y lo uno y lo otro se conservan juntamente. Eso es Mateo 9 desde el versículo 14 hasta el versículo 17.
Cristo quiere el corazón. Rechaza el ritual vano. Cristo quiere el corazón. Rechaza el ritual vano.
Aquí en este texto vemos como Jesús, Él desafía las tradiciones antiguas, las tradiciones de los judíos. Las enseñanzas de Jesús y sus actividades no se ajustan a las tradiciones religiosas. Jesús no sólo se asocia con los pecadores, como podéis notar en los versículos anteriores.
En Mateo 9, del versículo 9 al versículo 13, vemos cómo Jesús llama a Mateo y luego se comen juntos y los que están con Jesús a la mesa Dice versículo 10, a la mitad del versículo, he aquí que muchos publicanos, o sea, son recaudadores de impuestos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. Versículo 11, cuando vieron esto los fariseos dijeron a los discípulos, ¿por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores? A lo visto Jesús les dijo, los sanos no tienen necesidad de médicos sino los enfermos. Id pues y aprended lo que significa misericordia quiero y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores al arrepentimiento. Eso es Mateo 9.
He leído, bueno, a la mitad del siglo X hasta el siglo XIII. Pero viendo como Jesús se sienta a la mesa con publicanos que se les consideraba traidores, porque ellos trabajaban para Roma, los cuales eran los que gobernaban, eran como opresores de Israel en ese momento, entonces eran traidores, eran judíos que estaban contratados por Roma, o sea, ganaban dinero por cobrar impuestos para Roma. y luego el pecadores, toda clase de pecado y los líderes religiosos pues ellos se ven como supersantos y entonces ellos critican, son rápidos en criticar a Jesús y sus prácticas y critican de que él se asocia con los pecadores pero no solamente Jesús se asocia con los pecadores e incluso él nos dice la razón es porque vino a salvar pecadores
Y es que cualquiera que se da cuenta de que es pecador, porque todos somos pecadores, pero el que se da cuenta de su pecado, se da cuenta de que necesita un salvador, se da cuenta de que necesita una relación con Cristo. Pero Jesús no solamente se asocia con pecadores, sino que Él no practica las tradiciones religiosas. Donde los líderes religiosos, ellos añadían a la ley, añadían a la Palabra de Dios y ponían sus tradiciones a la par con la Escritura. Y Jesús no acepta eso. Él pone en práctica la Palabra de Dios.
Pero el resto, pues, no es que sean tradiciones malas, pero no son obligatorias. Y, entonces, por ello Jesús, le vemos aquí cómo Él desafía estas tradiciones. Esas tradiciones de los judíos. Y nos dice en el siglo XIV, que vienen los discípulos de Juan. Podéis notar ahí Mateo 9, versículo 14. Entonces vinieron a él los discípulos de Juan. Está identificando los discípulos de Juan el Bautista. Lo cual es la primera vez que se menciona a este grupo de discípulos después de que Juan el Bautista fue encarcelado. Ahí en Mateo capítulo 4, versículo 12.
Ahora, ellos le preguntan a Jesús ¿por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan". Ahora, es interesante la pregunta, ¿no?, porque hay que recordar, están hablando, le están hablando a Dios, o sea, es Dios encarnado. Es su palabra la que deben de cumplir, pero ellos le están cuestionando porque sus prácticas no se conforman a sus tradiciones.
Ahora, la escritura no nos menciona la enseñanza de Juan el Batista sobre el ayuno. Pero en Mateo 11, versículo 18, vemos la crítica popular de Juan, que era que no comía ni bebía. Y por ello le decían, demonio tiene. Entonces le vemos viviendo de una manera donde expresaba arrepentimiento, expresaba lamento. Era todo en la preparación para la venida del Mesías. Es que la preparación para la venida del Mesías requería sobriedad y arrepentimiento.
Pero Jesús es el Mesías. El Mesías ha llegado. Y la venida del Mesías requiere celebración, requiere regocijo. Ahora, podéis notar, como aquí menciona esta pregunta, dice, ¿por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces y tus discípulos no ayunan? Los pasajes paralelos a este texto, que se encuentran en Lucas 5, del 33 al 39, y Marcos 2, del 18 al 22, nos mencionan que los fariseos y los discípulos de Juan están ayunando. En ese mismo momento, o sea, en esos días, en ese día específico, están ayunando. Y por ello vienen a Jesús y le preguntan. O sea, ¿por qué? ¿Cómo es que nosotros ayunamos y vosotros no?
Es interesante porque el hecho de que estos dos grupos tienen una práctica común contrasta con los discípulos de Jesús que no están ayunando. aun cuando muchas veces los fariseos y los discípulos de Juan no tenían relación, se atacaban los unos a los otros, pero aquí los vemos juntos y ahora están criticando a Jesús y a sus seguidores. Ahora, aquí mencionan este día de ayuno y probablemente es un día voluntario de ayuno que los fariseos y los discípulos de Juan practicaban de manera habitual. pero no era un requisito conforme a la ley de Dios. Era simplemente una práctica, era algo voluntario.
Y los discípulos de Juan, en este caso, y los fariseos, ellos coinciden en cuanto al ayuno. Y piensan que la ausencia del ayuno en la vida de Jesús y de los discípulos de Jesús es incompatible con la lealtad a Dios. O sea, la razón por la que El simple hecho de que no están ayunando en los días donde tradicionalmente se ayuna, pero es simplemente por la tradición, no por la ley de Dios, sino por tradición, eso debe de identificarles como personas que no agradan a Dios, que no sirven a Dios.
Lo que hay que recordar también es que Juan el Bautista, él tenía la actitud correcta en cuanto al Mesías, ¿verdad? Porque él vino para preparar el camino para el Mesías y cuando identificó al Mesías y aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Él se echó a un lado y le dirigió a las personas a Jesús. O sea, Juan el Bautista no estuvo celoso del ministerio de Jesús. Sin embargo, aquí podemos notar como los discípulos de Juan tienen otra actitud. Ellos piensan de otro modo. Si recordáis en Juan 3, del 26 al 30, algunos de sus discípulos vinieron a Juan y dijeron, Raví, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza y todos vienen a él.
respondió Juan y dijo no puede el hombre recibir nada si no le fuera dado del cielo vosotros mismos me sois testigos de que yo dije de que dije yo no soy el Cristo sino que soy enviado delante de él el que tiene la esposa es el esposo más el amigo del esposo que está a su lado y le oye se goza grandemente de la voz del esposo así pues este mi gozo está cumplido es necesario que él crezca pero que yo Mengüe.
Eso es Juan 3, del 26 al 30, donde vemos como Juan pone todo el enfoque en Jesús. Dice, a él es necesario que él crezca, es necesario que él sea glorificado. Yo tengo que dar lugar a él, ¿no? Porque Juan el Batista vino para preparar el camino para el Mesías. El Mesías ha llegado, hay que celebrar al Mesías.
Sin embargo, aquí podemos notar como algunos de los discípulos de Juan no tenían esa misma actitud. Y tristemente, algunos de los discípulos de Juan no aceptaron la preeminencia de Jesús.
Ahora aquí, como dije en los pasajes paralelos, aparenta que es un día de ayuno para los fariseos y los discípulos de Juan, de acuerdo a su tradición. Pero Jesús deja claro que ser su seguidor es diferente a lo que hacen el resto de las religiones. Es diferente porque ser seguidor de Jesús hay gozo en vez de solemnidad. Hay banquete en vez de ayuno. Hay vitalidad en vez de formalidad. Y es que los valores del Reino de Dios contrastan con la religiosidad tradicional judía.
Porque Jesús y sus discípulos no ayunan por la llegada del Reino de Dios. Cuando nos dice ahí en versículo en Mateo 12 del 24 al 28 cuando los fariseos decían, éste no hecha fuera los demonios, sino por Belsebú, príncipe de los demonios. Entonces Jesús, sabiendo sus pensamientos, les dijo, todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá. Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido. ¿Cómo pues permanecerá su reino? Si yo echo fuera a los demonios por Belsebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Pero si yo, por el Espíritu de Dios, echo fuera a los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.
Eso es Mateo 12, del 24 al 28, donde Jesús afirma, el reino de Dios ha llegado, ¿no? Con la venida del Mesías. Él, en su vida, su ministerio, su muerte y resurrección, él inauguró el reino de Dios.
De todas formas, el ayuno, vemos que Jesús enseña sobre el ayuno, pero él enseña a que el ayuno sea en privado, no público. No para recibir el aplauso del hombre. No para que te den palmanas en la espalda y digan, wow, qué espiritual eres. Sino es entre tú y Dios. Entonces, no es que Jesús y sus discípulos no ayunasen para nada, sino que lo mantenían en secreto, lo mantenían en privado, porque era una relación entre ellos y Dios, no para ser vistos de los hombres.
Sin embargo, los discípulos de Juan y los fariseos lo hacían para ser vistos de los hombres. Y por ello en Mateo 6, del 16 al 18, Jesús dice, cuando ayunéis, no seáis austeros como los hipócritas, porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan. De cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas. sino a tu padre que está en secreto y tu padre que ve en lo secreto te recompensará en público". Jesús Mateo 6, del 16 al 18. Donde Jesús lo deja claro. Aquel que ayuna para ser visto de los hombres, para recibir aplauso, ya tiene su recompensa. ¿Cuál es su recompensa? La aprobación del hombre. El aplauso del hombre. Es una recompensa que tiene muy poco valor. Pero si quieres una recompensa de Dios, hazlo en secreto. Que ayuna para Dios. Y entonces por ello, por eso los discípulos de Juan y los fariseos nunca ven a los seguidores de Jesús ayunar. Porque no es para ser vistos de los hombres. Sino es para tener una... para acercarse a Dios.
Es que el ayuno verdadero no es una rutina. De todas formas, la ley de Dios solo requería ayuno un día al año. que era el día de la expiación. En Levítico 16 nos lo menciona, el versículo 29 al 31 dice esto tendréis por estatuto perpetuo. Esto es Levítico 16 versículo 29. En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros. Porque en este día se hará expiación por vosotros y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. Día de reposo es para vosotros y afligiréis vuestras almas. Es estatuto perpetuo." Eso es Levítico 16 del 29 al 31.
Pero ese texto menciona esa idea de afligir el alma, de lamentar por tu propio pecado, arrepentirte de tu pecado, mostrar ese arrepentimiento afligiendo tu alma. Entonces, ese es el día, ese es el único día que la ley de Dios requería el ayuno. Entonces, estos otros días que añadieron los líderes religiosos de ese día eran añadidos. No es que fueran malos, sino no son obligatorios. Y asegúrate de que si estás ayunando, lo estás haciendo correctamente. Lo estás haciendo para Dios, no para ser vistos de los hombres.
Ahora, la tradición judía requería ayunar dos veces a la semana. El lunes y el jueves. Por ello, si recordáis, cuando están en Lucas 18, cuando está orando el fariseo dice ayuno dos veces a la semana. O sea, está resaltando su religiosidad. Ese contraste con la oración del publicano y la oración del fariseo. Y ahí mismo Esa es la parábola del fariseo del publicano cuando van al templo a orar, y uno de ellos ora golpeándose el pecho. Y dice, Dios, sé propicio a mi pecador. Eso es en Lucas 18, versículo 13. El publicano, ¿no? Él se da cuenta de lo pecador que es. Y por ello ora, o sea, él ora correctamente, pero el fariseo empieza a justificarse, empieza a gozarse, y una de las cosas que menciona, ayuno dos veces a la semana. O sea, soy súper espiritual, siguiendo la tradición judía, la tradición que se había pasado de los judíos, pero no era de acuerdo a la ley de Dios. Esa es la diferencia.
Y por ello aquí, eso es lo que le están reprochando a Jesús. Oye, ¿por qué no practicas los días de ayuno conforme a la tradición? Es que la religiosidad obligada para el judaísmo en el tiempo de Jesús requería dar limosna, requería las oraciones, el ayuno. Pero por ello Jesús les enseña ahí en Mateo 6 que lo que hacen estos escribas y fariseos es para ser vistos de los hombres. Sí. Sí dan limosna. Sí oran. Sí ayunan. Pero la única razón por la que lo hacen es para ser vistos de los hombres. Y lo que reflejan es hipocresía. Porque esa es la única razón por la que lo hacen. No lo hacen para tener una relación con Dios. Y por ello Jesús enseña en Mateo 6, versículo 2, cuando deis limosna, No hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. De cierto os digo, ya tienen su recompensa.
Mateo 6.5. Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque ellos aman elorar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos de los hombres. De cierto os digo, ya tienen su recompensa.
Mateo 6,16, cuando ayunéis, no seáis austeros como los hipócritas, porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan, de cierto os digo, ya tienen su recompensa.
Eso es Mateo 6, en la ley del versículo 2, versículo 5 y versículo 16.
Es que cuando la forma de orar, de adorar y de servir llega a ser el enfoque, se convierte en una barrera para la piedad. El ayuno de los fariseos y los discípulos de Juan va más allá de lo requerido en la ley. Es una rutina. No lo esconden. Y critican a aquellos que no lo practican como ellos. Eso es lo que vemos aquí.
En Mateo 9, versículo 14, que están cuestionando a Jesús. Oye, ¿cómo es que no ayunáis como nosotros, que somos tan espirituales? O sea, que Jesús y sus discípulos no ayunasen les sorprende. Y les consideran menos espirituales por no ayunar de acuerdo a la tradición judía.
Pero entonces Jesús les responde. Podéis notar ahí versículo 15. Jesús les dijo, esto es Mateo 9, 15. ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado. Y entonces ayunarán.
Lo que hay que notar es que en el Antiguo Testamento a veces se menciona a Dios como el esposo. en Isaías 54 versículo 5 al 6 dice porque tu marido es tu hacedor Jehová de los ejércitos es su nombre y tu redentor el santo Israel dios de toda la tierra será llamado porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová y como la esposa de la juventud que es repudiada dijo el dios tuyo eso es Isaías 54 del 5 al 6 donde vemos a Dios como el esposo
Sin embargo, en el Nuevo Testamento vemos que se aplica a Jesús. Eso es lo que hace Juan el Bautista, que identificó a Jesús como el esposo. Cuando dice en Juan 3, 29, el que tiene la esposa es el esposo. Es más, el amigo del esposo es el que está a su lado, le oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Así pues, este mi gozo está cumplido. Ahí donde Juan el Bautista se identifica como el amigo del esposo. ¿Quién es el esposo? Es Cristo. Es el Mesías.
Incluso nos dice en Apocalipsis 19, 7. Eso es Apocalipsis 19, versículo 7. Donde identifica a Jesús, el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo como el esposo.
De todas formas, en la enseñanza de Jesús, en sus parábolas, él usa la metáfora de una boda para referirse al reino mesiánico, como en Mateo 22, versículo 2, dice, el reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo. ¿no? Entonces, Dios haciendo esta fiesta de bodas a su hijo, quien es el Mesías.
O en Mateo 29 a 1, entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas salieron a recibir al esposo. Eso es Mateo 25 versículo 1. Todo ello para que nos demos cuenta de que Jesús es el esposo.
Y entonces Jesús dice, ¿acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Los que están de bodas se refieren a los seguidores de Jesús, los seguidores del Esposo, del Mesías. Ahora, en una boda, ¿qué es lo que predomina? ¡El gozo! ¡Esto es una celebración! Las bodas, especialmente en el primer siglo, comúnmente duraban siete días. Y los invitados estaban exentos de algunas prácticas religiosas durante la celebración. Una boda no es tiempo de lamentar. Una boda no es tiempo de ayunar. Una boda es tiempo de gozarse, de celebrar. En una boda hay mucho gozo, hay abundancia de comida y bebida.
En contraste, el ayuno representa duelo, representa luto por el pecado. Y por ello, mientras el esposo está con ellos, sería inapropiado ayunar. Era apropiado lamentar y ayunar esperando el rescate de Dios, esperando el día del Mesías. Pero el Mesías ha llegado, es Jesús de Nazaret, es el Cristo. Con la venida del Mesías y el cumplimiento de las promesas de Dios, es necesario celebrar.
Por eso Jesús dice, ¿acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Lo que pasa que para estos líderes religiosos, para los discípulos de Juan y los fariseos, no había conexión entre el ritual y la realidad espiritual. Lo hacían simplemente por ritual, por aparentar ser más espirituales delante de los hombres. Eso no vale para con Dios. El ayuno no vale si no se hace correctamente, si el corazón no está allí. Es hipocresía, es hipocresía.
Si el corazón no está en tu adoración, Si tu corazón no está en la oración, si tu corazón no está en las limosnas, en las ofrendas, si tu corazón no está en el ayuno, es hipocresía. Lo estás cumpliendo como un ritual, como algo que sabes que debes de hacer, pero realmente no quieres hacerlo y no lo haces de una manera correcta. Lo estás haciendo como un ritual y eso es hipocresía. Y eso es lo que da a entender aquí Jesús. Estas personas que le critican, realmente, sí, están ayunando. Pero no están ayunando para Dios. No están acrecentando su relación con Dios.
Y aquí, el tiempo del Mesías, ha venido el Mesías, es tiempo de gozo. Ahora, el gozo no es solo futuro, cuando pasemos a la eternidad y gocemos del Reino Celestial, sino que caracteriza el ministerio del Mesías, como nos dice Isaías, capítulo 61, del 1 al 2.
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí. porque Meugio Jehová me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los presos a apertura de la cárcel, a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de venganza del Dios nuestro, a consolar a todos los enlutados.
Saltando el versículo 10, En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios, porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de mano de justicia, como a novio me atavió y como a novia adornada con sus joyas." Eso es Isaías 61, he leído el versículo 1 y versículo 2 y el versículo 10, donde resaltan que aún el ministerio del Mesías refleja gozo, por ello hay que gozarse en que está el Mesías,
Pero Jesús dice, en la última parte del versículo 15, pero vendrán días cuando el esposo les será quitado y entonces ayunarán. Y Jesús quizás está haciendo conexión con el siervo de Yahweh, de Isaías. Porque podéis notar Isaías 53, versículo 8, dice, hablando del Mesías, dice, por cárcel y por juicio fue quitado. Hablando del sufrimiento del Mesías, el siervo de Yahweh que sufre por nosotros, él toma sobre sí mismo nuestro pecado, él muere por nuestras rebeliones. Y ahí en Isaías 53 dice que por cárcel y por juicio fue quitado, lo cual podéis notar aquí que Jesús dice, pero vendrán días cuando el esposo les será quitado. Y entonces ayunarán. O sea, en el momento cuando Él padezca en la cruz. O sea, Jesús realmente está anunciando su muerte sin dar mucho detalle.
Pero en ese tiempo de cuando Jesús está sufriendo, cuando Él está siendo, como nos dice a Isaías 53, en el Siglo 3, despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. Ciertamente llevó en nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores y nosotros le tuvimos por azotado de Dios, por azotado y por herido de Dios y abatido.
Mas el herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él y afligido, no abrió su boca, como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante de sus trasgladores, embudeció y no abrió su boca. por cárcel y por juicio fue quitado y su generación quién la contará, porque fue cortado de la tierra de los vivientes y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte, aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo esto Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimientos cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado.
Y continúa el texto, pero ahí podemos notar ese tiempo de gran sufrimiento del siervo de Yahweh, del Mesías. He leído Isaías 53, desde el versículo 3 hasta la mitad del versículo 10, en ese momento es tiempo de ayuno. En ese momento es tiempo de lamento. En ese momento, en ese tiempo, sería apropiado ayunar. Y Jesús dice, van a venir días cuando van a ayunar. Cuando Cristo va a ser crucificado y los discípulos no van a entender aún por qué van a ayunar. Van a lamentar. Pero luego vendrá el día de resurrección. Y entonces habrá gozo una vez más. Hay un periodo corto de lamento. Y Jesús, básicamente, está anunciando su muerte sin dar mucho detalle.
Y entonces, Jesús continúa con dos parábolas, el versículo 16 y el versículo 17, para ilustrar que las enseñanzas de Jesús y su práctica, o su ministerio, lo que le enseña cómo sus discípulos deben de vivir, son incompatibles con las tradiciones antiguas de los judíos.
Aquí dice versículo 16. Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo. Porque tal remiendo tira del vestido y se hace peor la rotura. En el pasaje paralelo en Lucas menciona vestido nuevo, pero es el mismo principio, ¿vale? Básicamente, lo que está diciendo es cuando quieres reparar un vestido, Lo que no quieres hacer, o sea, es ponerle un... una tela nueva a un vestido viejo, porque el vestido viejo ya se ha encogido, ya lo has lavado, se ha encogido... Entonces, si hay una rotura, no quieres añadir una tela nueva, porque aún no se ha encogido. Entonces, si coses en un vestido viejo que ya se ha encogido una tela nueva, la próxima vez que lo laves, la tela nueva se va a encoger. ¿Y qué va a ocurrir? Se va a rasgar más el vestido de lo que ya estaba rasgado, ¿vale? Entonces, no estás resolviendo el problema, estás dañando.
Entonces, lo que Jesús está diciendo es que lo antiguo, esas enseñanzas antiguas, son. .. aunque Cristo no abroga la ley, sino que la cumple, pero la enseñanza de Jesús no va a la par con esas tradiciones antiguas. O sea, Jesús no vino para anular, sino para cumplir la ley y los profetas. Es lo que Él nos dice en Mateo 5. del 17 al 19 cuando dice no penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas no he venido para abrogar sino para cumplir porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra ni una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos. Mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Eso es Mateo 5, del 17 al 19, donde Jesús mismo dice, no he venido para anular o para abrogar la ley, sino para cumplirla, cumplir la palabra de Dios.
Entonces, aquí Jesús está diciendo mira coser una tela nueva en un vestido viejo es insensato porque al lavar el vestido la tela nueva encogerá y rasgará la tela vieja entonces Jesús anuncia la realidad que su nuevo camino sus nuevas enseñanzas son incompatibles con lo antiguo el evangelio cumple las antiguas promesas Y Jesús provee perdón total para los arrepentidos, para los que se acercan a Él correctamente. No tiene nada que ver con cumplir un ritual, con cumplir unas tradiciones, conseguir el camino trazado por los líderes religiosos que añaden cosas a la ley.
Porque al final lo que están haciendo es poniendo sus enseñanzas a la par con la Escritura. y no están a la par de la escritura. Porque la escritura es palabra de Dios. Las tradiciones, las enseñanzas de los líderes religiosos muchas veces, o sea, están bien, no es que sean malas. Pero no están a la par de la escritura, entonces no hay que ponerlas a la par de la escritura. Hay que tener cuidado con nuestras tradiciones, con nuestras enseñanzas.
Para ilustrarlo otra vez, vemos en el siglo XVII, ni echan vino nuevo en odres viejos de otra manera los odres se rompen y el vino se derrama y los odres se pierden pero echan el vino nuevo en odres nuevos y lo uno y lo otro se conservan juntamente vale un odre es básicamente podemos pensar en un contenedor o una una botella antigua donde usaban las pieles de las cabras normalmente eran las pieles de las cabras pero también usaban pieles de bueyes o pieles de camellos para hacer odres y básicamente le quitaban la piel de una manera donde simplemente tenían que coser las extremidades y entonces el cuero mismo mantenía el líquido dentro una vez preparadas las pieles podían transportar líquido, ¿vale? Y básicamente hacían un cuero de... como una botella, ¿no? Y al pasar el tiempo, los odres, o sea, lo que es el cuero, se endurecía y se volvía frágil. Y entonces el vino nuevo que estaba en un proceso, empezando el proceso de fermentación, pues había acumulación de gases, etc. Entonces hacía que se expandiese el odre.
vino nuevo, solo se ponían en odres nuevos que seguían teniendo flexibilidad. Cuando el cuero es nuevo, pues tiene flexibilidad, entonces permitía mantener el vino, aún en ese proceso de fermentación, porque había flexibilidad, y entonces no se rompían, pero si son odres viejos, que ya estaban endurecidos, estaban frágiles, pues entonces no tenían esa oportunidad de expandirse. Entonces, por eso no se metían el vino nuevo en odres antiguos. Si se pone el vino nuevo en odres viejos, el nuevo vino al fermentar expande el cuero viejo al punto de que se rompe. Entonces, no solamente pierdes el odre, pierdes el vino. Entonces, no merece la pena hacerlo. Es insensato. Y lo que Jesús está resaltando es que lo nuevo es incompatible con lo antiguo.
O sea, la ley no ha sido abrogada, sino cumplida. Y lo que Jesús enseña es que no se puede reducir o confinar las enseñanzas de Jesús con las tradiciones judías. O sea, a Jesús tampoco se le puede reducir, se le puede confinar en esas tradiciones judías. Hay que escuchar al Mesías, hay que escuchar al Dios encarnado, que ha venido para cumplir la ley.
Entonces, mucho del rechazo hacia Jesús venía en que Jesús añadía a la ley de Dios, porque Él es Dios. Sus enseñanzas sí están a la par de Dios. Pero los líderes religiosos no querían aceptar a Jesús como el Mesías. Entonces, ellos le criticaban por añadir a la ley, para expandir la ley, como vemos en el Sermón del Monte, donde, por ejemplo, en Mateo 5, versículo 21, dice, oísteis que fue dicho a los antiguos, no matarás. ¿Vale? Eso es uno de los diez mandamientos en Éxodo XX. No matarás. Y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero Jesús lo expande. Dice, no solamente es el hecho, el acto, sino es el pensarlo. El tener el deseo de matar a alguien. Por eso dice, pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano será culpable de juicio. ¿Vale?
O, por ejemplo, en versículo 27. Oísteis que fue dicho, no cometerás adulterio". Esto es Mateo 5, 27. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón. O sea, no solamente es el acto mismo, sino es el pensamiento, el pensar. Entonces, puedes romper ese mandamiento con el pensamiento, no solamente con el acto. Etc. ¿No? Vemos como Jesús, Él expande la ley de Dios.
Ah, pero Él está cumpliendo la ley. Él está expandiendo la ley. Y los judíos ya habían hecho sus tradiciones de acuerdo a la ley del Antiguo Testamento y, a su parecer, nadie podía mover esas tradiciones. Entonces Jesús viene y las mueve. y quebranta sus tradiciones porque no son palabra divina. Y le critican. Pero Jesús les dice, básicamente, mira, esta nueva enseñanza no va a caber dentro de vuestras enseñanzas antiguas de la ley. Porque la ley de Dios permanece para siempre y siempre se cumple. Y la enseñanza de Jesús va de acuerdo a la ley de Dios y la expande. Pero las tradiciones judías, que son enseñanzas de hombres, sí, pueden enseñar algunos principios de la ley, pero no son perfectas y erran, los hombres erran.
Entonces, lo que Jesús está diciendo, mira, mis enseñanzas no caben dentro de vuestra caja. pero van de acuerdo a la ley de Dios. Y entonces lo que... lo que Cristo está enfatizando es la importancia de seguirle a Él y de... de... hagas lo que hagas, hazlo de corazón para Dios. Porque Cristo quiere el corazón. Por ello rechaza el ritual vano. Y refleja el gozo de ser un seguidor de Jesús.
Comunica las buenas nuevas de salvación. Vive tu vida para Dios. ¿Qué de tu vida? ¿Refleja tu vida el gozo de la salvación? ¿Comunicas las buenas nuevas de salvación? ¿Haces lo que haces de corazón para tu Señor? ¿Te gozas en la transformación que Dios hace en vidas? ¿O reflejas una actitud de crítica hacia otros? ¿O eres rápido en señalar los errores de otros? ¿O criticas a otros porque no siguen tus tradiciones? Es que Cristo quiere tu corazón. Por ello rechaza el ritual vano.
Vamos a orar.
Cristo quiere el corazón
Series Parábolas
| Sermon ID | 11172515312732 |
| Duration | 42:05 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Matthew 9:14-17 |
| Language | Spanish |
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