¿Ordena la Biblia a los cristianos que den el diezmo?
Bueno, déjame empezar diciendo que yo siempre he practicado el diezmar, desde que era muy joven. Incluso en los momentos financieros más difíciles de la vida, he practicado el diezmar. No estaba dando en el sentido que quería conseguir más de Dios, sino simplemente porque creía que Dios me había bendecido con lo que tenía y que lo primero, el diezmo, iría para Él.
En el Antiguo Testamento, el diezmo fue ordenado. El Señor Jesús le dijo a los judíos de su tiempo cuando dijo, que dezmáis, pero hay ciertas cosas que no hacéis. Él dijo, esto os era necesario hacer sin dejar de hacer aquello. Así que dijo, sí, tenéis que dezmar, porque así está mandado, trae todos los diezmos al alfolí. Ese es el mandamiento de Dios en el Antiguo Testamento, en Malaquías 3.10.
Ahora, la pregunta es, ¿se aplica ese mandamiento a la Iglesia del Nuevo Testamento? Yo ya he dicho que yo siempre he practicado diezmar, pero voy a decir que no creo que la ley del diezmo como ley se aplica a la Iglesia del Nuevo Testamento.
Digo esto por una razón teológica, como la confesión de fe de Westminster expone muy claramente, y creo que la Biblia claramente lo enseña. Hay una división en tres partes de la ley. La ley moral, la ley ceremonial y la ley civil de Israel. Ahora, la ley moral es vinculante, como una regla de vida para los cristianos. Eso es lo que se llama en teología el tercer uso de la ley. Sigue ahí. La ley ceremonial ha sido aborgada porque ha sido cumplida en Cristo. La ley civil de Israel, esas son las leyes que gobernaban el Estado de Israel en el Antiguo Testamento, en muchas ocasiones transmitirá principios espirituales que pueden ser aplicados a la vida espiritual de la Iglesia del Nuevo Testamento, pero la ley misma, tal como es, no se aplica. La ley civil de Israel no es una ley para la Iglesia del Nuevo Testamento.
Ahora, yo pienso que el diezmar no está en la ley moral, está en la ley civil de Israel. Ahora, intenta juntarlo todo. El dar es una cuestión del corazón para Dios. Si en el Antiguo Testamento daban el diezmo, yo diría personalmente que el diezmo sería el mínimo, aun sin tener ninguna ley. El estándar del Nuevo Testamento es como le dijo Pablo a los corintios, según tus recursos. Según Dios te haya prosperado, así deberías dar.
y la imagen preciosa de los cristianos macedonios de la que leemos en 2 Corintios 8, el apóstol ahí habla de esta gente que de su profunda pobreza dieron con tanta generosidad que había abundancia de su gozo y la obra de Dios se llevó a cabo. Dar es un privilegio. No lo hagamos como algo legalista. Ay, tengo que darle a Dios o a la iglesia. No. Tampoco lo hagamos de la forma carismática, de dar para así recibir más. Tú das esto y Dios te dará muchísimo más.
Démosle a Dios porque le adoramos, por amor, por Aquel que se dio todo por nosotros. Si nosotros, como los macedonios, damos desde un corazón que está enamorado de Cristo y desde nuestra fe en él, Dios bendecirá nuestra ofrenda. y nos bendecirá a nosotros al dar esa ofrenda, y nos prosperará según su voluntad, no permitiendo que tengamos que mendigar. Él cubrirá nuestras necesidades. No cubrirá nuestras avaricias, pero cubrirá nuestra necesidad. Y, por cierto, esa es una muy buena distinción.
Pero aunque el diezmar no es una ley, aún así el dar sí que lo es, pero es más que una ley. Que nos demos primero nosotros mismos, y desde un corazón rebosante, con generosidad, demos para apoyar la obra de Dios.