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¿Qué tiempo de bendición tuvimos
esta mañana? ¿Bendecido mi corazón? Buenas
noches. Buenas mañanas. Por favor vaya
al Evangelio de Lucas capítulo 15. Lucas capítulo 15. Se va a acordar usted que Lucas
nos ha dicho que Mientras que Jesús estaba viajando,
los recaudadores de impuestos y los pecadores, todos ellos, estaban viniendo a escucharle
a Él. Y los fariseos y los escribas, observando esto, estaban muy
molestos por ello. Criticaban a Jesús por esto.
Lucas capítulo 15 verso 2, al final del verso 2 dice, Este
recibe a los pecadores y come con ellos. Y luego el verso 3
dice, entonces Él les refirió esta parábola diciendo, así que
Jesús da tres parábolas que explican el comportamiento de Jesús. Explican
su actitud, su mentalidad, su comportamiento. Explican por
qué Jesús es el amigo de los pecadores. Y el domingo pasado vimos la
primera parábola, la parábola de las ovejas perdidas. Están
las ovejas perdidas, la moneda perdida y el hijo perdido. El domingo pasado vimos a las
ovejas perdidas y esta mañana venimos a la segunda parábola,
verso 8 al 10, la parábola de la moneda perdida. Verso 8 dice,
¿O qué mujer si tiene 10 monedas de plata? y pierde una moneda,
no enciende una lámpara y barra la casa y busca con cuidado hasta
hallarla. Cuando la encuentra, reúne a
las amigas y vecinas diciendo, alegrados conmigo, porque he
hallado la moneda que había perdido. De la misma manera, os digo,
hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador
que se arrepiente. Yo no planeé tener una experiencia
en mi vida que me ayudara a introducir este texto, pero esta semana
pasada perdí mi disco duro externo para mi laptop. Un disco de este
tamaño negro se conecta a tu computadora con un cable de USB. No lo podía encontrar por ningún
lado. No estaba en la bolsa de mi computadora. No estaba en
mi mesa de noche a la par de mi cama, donde a veces lo pongo
si trabajo en la noche en mi computadora. Así que esto hizo
que yo tuviera una búsqueda por este disco duro. Usted sabe lo
que es buscar algo que es valioso para usted y no lo puede encontrar. La lógica se va por los lados. No va a estar en el cajón de
los calcetines ni donde está la comida. Este es el tipo de
búsqueda en la que cae uno. Se levanta. Usted busca en el
sofá, busca en la cocina, busca en el dormitorio. Usted ve por
todos lados. ¿Dónde ha quedado esto? Llegué
a la oficina, lo dejé ahí y busqué y busqué por esto por tres días.
Y luego yo fui y busqué en un mueble donde ya había buscado.
Así que decidí sacar las cosas. Así que ya no lo voy a mover.
Y ahí estaba. Ahí estaba mi disco duro. Lo
voy a decir. Yo no lo puse ahí. Yo sé quien lo puso ahí, no voy
a mencionar su nombre ahí ahora, pero yo no lo puse ahí. Pero encontré el disco duro. Hay una celebración privada y
personal en ese momento. pero había interrogado a todos
los demás. Así que cuando Reagan vino y
vio el disco duro en la mesa, él me dijo, ¿lo encontraste?
Sí, lo encontré. ¿Dónde lo encontraste? Le conté
la historia. Y de repente, mi celebración personal se volvió
una celebración compartida porque yo había encontrado el disco
duro que se había perdido y me estaba regocijando. Lo que quiero
que entiendas es que Jesús está comunicando unas lecciones a
nosotros en el lenguaje que podemos entender. está comunicando una
verdad muy importante de una manera en que todos podemos identificarnos
con ella, porque todos hemos tenido experiencias similares.
Cuando él habla acerca de la oveja perdida, podemos identificarse
con eso. Cuando habla de la moneda perdida, ellos podrían identificarse
con eso, y también nosotros, porque hemos conocido lo que
es el perder algo valioso para nosotros, y buscarlo desenfrenadamente
y regocijarnos cuando lo encontramos. y celebrar con otros por lo que
hemos encontrado. La primera cosa que vemos en
verso 8 es algo valioso. Es interesante para mí como Jesús,
en términos de identificarse con su audiencia, a veces Él
balancea sus parábolas para que la primera involucre a un hombre
que era un pastor, la segunda involucre a una mujer. ¿Qué mujer? Si tiene 10 monedas de plata
y pierde una moneda. Ese es un tesoro. Es algo que
es valioso. Se nos dice que tenía 10 drachmas. Un drachma era una moneda griega
de plata. Era el equivalente a el salario
de un día. Eso era lo que valía. Es un buen recordatorio para
mí que Jesús era un hombre verdadero, el Hijo de Dios realmente vino. Este no es un mito, es una realidad.
Él vivió en un lugar verdadero y vivió una vida verdadera. Porque
Lucas no usa una palabra genérica, un término genérico para una
moneda. Es la palabra dracmaí o dracma, que era una moneda
de plata griega verdadera. Si contamos una historia hoy
que involucraba nuestra moneda y mencionamos una una fecha ficha
de 25 o una fecha de un centavo, si alguien viene y lee nuestra
historia, van a necesitar una enciclopedia para saber cómo
se llamaban nuestras monedas, porque esa es nuestra moneda.
Y yo dudo que va a ser la moneda 2000 años después. Y si el señor
se retrasa y las personas todavía viven. Así que de la misma manera
vemos hacia atrás y vemos referencia a un dracma y tenemos que preguntar
qué era eso. Era una moneda. con la cual estas
personas estaban muy familiarizadas. Ella tiene 10, esta mujer tiene
10 de ellas. No se nos dicen qué representaban
las 10 monedas. Pudo haber sido sus ahorros,
pudo haber sido Esta historia hubiera traído a la mente el
pago que el padre le da cuando una mujer se casa. Y a veces
ellos ponían un hilo a través de esas monedas y las usaban
en su cabello en el día de su matrimonio. No sabemos si esto
es lo que representa para esas personas que están escuchando
Jesús en ese día, pero ella tenía 10 de estas monedas. Lo que es
más importante es la siguiente declaración. Si tiene diez monedas de plata
y pierde una moneda, ahora tenemos algo valioso que se ha perdido.
Jesús no nos dice cómo ella perdió esta moneda. No es importante
para la parábola y para el punto. Pues se sabe cómo es. Nosotros
no siempre sabemos cómo es que perdemos algo o dónde lo perdimos.
Obviamente, si no, iríamos y lo conseguiríamos de nuevo. Pero
no incluye eso en la historia. Pero de alguna manera ella la
había perdido. A lo mejor ella la había sacado y había buscado y las
movió de un lugar a otro. Es lo que estamos viendo aquí.
Mientras que él nos cuenta esta historia, realmente no sabemos.
Lo que es importante es la siguiente declaración. Ha perdido uno.
Entonces, ¿qué es lo que hace? Ella va en esta búsqueda frántica,
como yo busqué mi disco duro, y enciende una lámpara, barra
la casa, y busca con cuidado hasta hallarla. Enciende una lámpara. Las casas
en estos días, a propósito, probablemente, todos los detalles que leemos
aquí, es una mujer que es pobre, una mujer común. No tiene mucho.
Por eso es que estas 10 monedas son tan valiosas para ella. Ella hubiera estado viviendo
en una casa pequeña. La mayoría de estas casas no
tenían ventanas, y si tenían ventanas eran pequeñas, así que
no hay mucha luz en la casa. Aún si es el día cuando ella
se da cuenta que ha perdido su moneda, ella va a tener que encender
una lámpara. Y luego ella está barriendo la
casa. Ella saca una escoba y borre, barre las casas. Los pisos eran
de polvo y cubiertos con paja. Así que ella está barriendo y
esperando escuchar algo para que ella pudiera descubrir dónde
estaba su moneda. Así que está barriendo su casa
y buscando esta moneda en las esquinas bajo las cosas donde
está mi moneda. Se nos dicen que ella busca diligentemente. Esa es una palabra interesante
que se traduce diligente ahí. Es una palabra que tiene que
ver con cuidado. o ansiedad, apamelo, esa es la palabra. Una traducción dice que ella
estaba buscando con cuidado. Eso es lo que dice nuestra traducción. Y como describí esta mañana,
si usted ha perdido algo, usted sabe que hay una intensidad a
la búsqueda. Este sentimiento de que usted
está a punto de encontrarlo, es casi como que si lo que usted
ha perdido tiene inteligencia. Bueno, ese es un lugar donde
pudiera haberse escondido. Así es como usted piensa. Y luego se busca y le da vuelta
algo y no está ahí. La ansiedad se aumenta. ¿Dónde
está esta cosa? Así que Jesús usa esta palabra
cuando él dice aquí que ella buscó diligentemente porque él
quiere que su audiencia entienda de que ella no está emocionalmente
desconectada de esta búsqueda. Esta es una búsqueda sincera. Ella quiere encontrarlo. Ella
quiere encontrarlo. Y ella busca diligentemente en
el sentido de que ella no va a parar hasta que la encuentre.
Eso es lo que dice aquí. Y busca con cuidado hasta que
la encuentra. Es el mismo tipo de lenguaje
que él usa con las ovejas perdidas en el verso 4. Yo hablo de usted,
si tiene 100 ovejas y pierde una de ellas, no deja las 99
en el campo y persigue la que se ha perdido hasta que la encuentre. Hasta que la encuentre. Yo no
voy a parar hasta que la encuentre. Y luego, gloriosamente, en el
verso 9 se nos dice que la encuentra. ¿Qué momento tan gozoso es ese
cuando ha encontrado aquello que usted estaba buscando? ¿Y
qué es lo que hace? Reúne, lo celebra. Algo se perdió, algo que fue
buscado, algo que se encontró, algo que debe de ser celebrado.
Estas cuatro cosas están, estas tres parábolas. Algo valioso
se pierde, algo valioso, buscamos algo valioso, encontramos algo
valioso y luego algo valioso se celebra. Y cuando la encuentra, verse
9, reúne a las amigas y vecinas. Y la palabra amigos y vecinas
son femeninas en forma, así que la imagen aquí es que ha reunido
a sus amigas, mujeres y sus vecinas. Solamente un artículo gobierna
esas palabras, así que sus amigas y sus vecinas es el mismo gripo. Las reúne diciendo, alegrados
conmigo. porque he hallado la moneda que
había perdido. Encontré mi moneda. Encontré mi moneda. Y luego nuestro Señor dice en
el verso 10, de la misma manera, os digo, os digo, esto está en la autoridad
del Hijo de Dios. Lo que estamos a punto de decir
y leer, Jesús nos dice que es cierto, es verdadero. Hay una
realidad, se da cuenta, que él está a punto de describir que
corresponde a la historia. Y corresponde por virtud de que
nosotros entramos a esta historia por virtud de que somos capaces
de identificar con la historia. Hay una realidad que Jesús está
a punto de describir que corresponde con la realidad que nosotros
conocemos cuando hemos perdido algo y lo encontramos. Hay una
realidad correspondiente. De la misma manera, os digo,
hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador
que se arrepiente. Hay gozo, cuando él dice, durante
los ojos de Dios, es una manera de decir hay gozo en Dios. Hay gozo en la presencia de los
ángeles. Hay gozo en Dios por un pecador que se arrepiente. Esto no se trata cerca de las
orejas. Esto no se trata acerca de monedas. Esto se trata acerca
de las personas. Esto se trata acerca de las personas
y de la salvación. Y se trata acerca de la actitud
que está en Dios cuando las personas son salvas. Cuando se arrepienten
y confiar en su Hijo, aquel que está hablando, el Señor Jesús,
en tal modo que sus pecados son perdonados. Cantamos acerca de
esto esta mañana. Su sangre ha lavado de nuestros pecados. Cuando
hay fe en Cristo y los pecados son perdonados y los pecadores
son reconciliados con Dios, son traídos a una relación correcta
con Dios a través de la obra terminada de Jesús, hay gozo
en Dios, gozo en el cielo, gozo delante de los ángeles cuando
eso sucede. Cuando hay arrepentimiento, hay gozo. Lo que quiero que usted
piense conmigo es esto. ¿Por qué es que? Jesús quiere que los que están
escuchándolo sepan esto. Es una cosa solamente describirlo,
otra cosa es decir que es cierto, pero es otra cosa decir, y yo
pregunto, ¿por qué es que Dios, Jesús, quería que ellos supieran
eso? Esto fue dado no solamente para
ellos, sino que fue dado para nosotros. el Dios que dio Su
Palabra es omnisciente, ¿no es cierto? Así que cuando Él dio
esto, Él sabía que nosotros íbamos a estar sentados aquí dos mil
años después en este auditorio, escuchando este mensaje, escuchando
este mensaje. Así que esto es para nosotros,
porque es que Jesús quería que nosotros supiéramos esto. Lo dice de una manera en que
nosotros ponemos atención. Él dice, De la misma manera, os digo hay
gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se
arpiente. ¿Por qué Él quiere que sepamos esto? Voy a darle
cuatro razones, pero las últimas dos voy a mencionarles a usted
que son las principales en este contexto. Pero hay cuatro cosas
en las que yo puedo pensar por qué Jesús quiere que sepamos
esto. Primero que nada, anima a los pecadores a saber que el
amor de Dios por ellos es genuino. El saber que Dios realmente desea, desea la salvación de ellos,
el perdón de ellos, la resolución, la reconciliación. Quiero decirle
a cualquier persona aquí esta mañana que todavía no es un cristiano. Usted no ha confesado fe en Jesús
aún. Usted no. Ha tenido sus pecados
perdonados a través de la fe en el Hijo de Dios. No se ha
vuelto usted un seguidor de Cristo y yo quiero que usted entienda
que usted no está aquí esta mañana por accidente. Él que lo invitó a usted a venir.
Hay una razón por la cual el Señor le puso a usted en sus
corazones. Hay una razón por la cual ellos
le pidieron que viniera. Hay una razón por la cual usted
quería venir porque usted estuvo de acuerdo en venir. Una razón
por la cual usted está sentado y la razón tiene que ver con
Dios mismo. El Señor le tiene a usted aquí. El Señor extiende su mano a usted
este día a través de la predicación de su Evangelio. El Señor ofrece
a su Hijo a usted hoy. El Señor ofrece salvación a usted
hoy. Y escuche, Él quiere que usted
sepa que Él se va a regocijar por su conversión. Él se va a
regocijar por su arrepentimiento. Él se va a regocijar por su fe.
Él es el que le dice a usted el día de hoy, yo deseo su reconciliación
conmigo. Yo lo deseo. Yo lo deseo. Jesús lloró por la ciudad de
Jerusalén. El Hijo de Dios. ¿Usted quiere saber quién Dios
es? Vea a Jesús. ¿Usted quiere conocer la naturaleza y el carácter
de Dios? Vea al Hijo de Dios. Vea a Jesús.
Dios, el Dios eterno, la segunda persona de la Trinidad, el Dios
eterno. Él siempre ha sido, siempre ha
sido Dios. Él está encarnado. Él está aquí
en la tierra hace los mil años. Y vea la naturaleza de Él y vea
el carácter de Jesús. Lucas capítulo 13, verso 34.
¡Oh Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas
y apedrea a aquellos que fueron enviados a ti! ¡Cuántas veces
yo te hubiera reunido a tus hijos juntos como una gallina reúne
a sus polluelos bajo sus alas y tú no estuviste dispuesta! ¡Tú no estuviste dispuesta! Yo me alegro de anunciar lo que
la palabra de Dios dice cuando dice que cada vez que un pecador
fuera salvo, él o ella puede rastrear su salvación hacia atrás,
hacia los consejos eternos de Dios. La salvación está determinada
últimamente por la voluntad de los hombres, pero por la voluntad
de Dios. Dios es un salvador soberano de los pecadores. Pero
cuando los hombres rechazan el evangelio, ellos están completamente
responsables por ese rechazo. y Dios verdaderamente, genuinamente
y sinceramente desea la reconciliación de los pecadores. Hay una diferencia
entre los deseos encontrados en Dios y los decretos que Él
ha dado. Es cierto decir que Dios desea
su reconciliación esta mañana. Usted no está aquí por accidente.
El Evangelio está siendo extendido a usted por la voluntad de Dios.
La oferta es verdadera, es sincera. Reconcílese con Dios. Nosotros
como ministros de reconciliación, le regamos de que usted se reconcile
con Dios el día de hoy y ponga su fe en Cristo, no mañana, no
el día siguiente, no una semana después de esto, pero Confío en el Hijo de Dios y conozco
lo que la verdadera vida es. Y es Dios mismo el que da esta
invitación a través de su iglesia a aquellos que están en necesidad
de Cristo esta mañana. Porque es que Jesús nos dice
que se regocija por la salvación de los pecadores. Él quiere que
usted sepa que Él quiere que usted realmente sea salvo. Hay
una segunda razón. Anima a los creyentes al saber.
que Dios realmente ha tomado gozo en la redención de ellos.
¿De alguna manera usted se imagina que su Dios es frío cuando se
trata del hecho de que Él le ha rescatado a usted? ¿Le rescató
a Él de una manera fría, cristiano? ¿Acaso su salvación realmente
le significó muy poco a él, en términos de su actitud hacia
ella, en términos de la emoción que él expresió hacia ella? ¿Acaso
no es de esa manera en que nosotros lo vemos? Porque sabemos de que
Dios necesita nada. Sabemos de que Dios es Dios en
necesidad de nada. y sabemos qué tan desesperados
nosotros, sus criaturas, le necesitamos a Él. Así que a veces estamos
tentados en pensar que nuestro rescate, nuestra redención, fue
para nosotros algo poderoso y emocional y significativo, pero para Dios
solo fue un tipo de decisión fría y una transacción fría.
Estos versos nos enseñan algo muy diferente, ¿no es cierto?
Que cuando usted fue salvo, cuando usted vino a Jesús, cuando usted
se arrepintió de sus pecados, cuando usted confió en el Hijo
de Dios, Dios conoció gozo por su rescate. Hay gozo en el cielo
por su fe en Cristo, por el arrepentimiento que Dios mismo otorgó. Dios lo
otorga. Usted lo ejercita y Dios se regocija. Se da cuenta, Dios realmente
está regocijando por su propia obra, ¿no es cierto? Dios está
regocijándose por su propia obra cuando Él se regocija sobre la
salvación de su pueblo. Pero aquí están las dos razones
que impactan inmediatamente en este contexto. Tercera, Jesús
quiere que sepamos esto porque sirve como una explicación para
su persecución de los pecadores. Eso es lo que está sucediendo
en nuestro texto. ¿No es cierto? Jesús tiene algo que ver con
los pecadores. Él los recibe. Él les da la bienvenida.
Él les habla a ellos. Él sonríe a ellos. Él les escucha.
Él les da verdad. Cuando se le da la oportunidad
de estar con ellos con el propósito de verlos ser salvos, como cuando
Mateo fue convertido y literalmente ofrece una fiesta como Jesús,
el invitado de honor. Y con los recaudadores de impuestos
y los pecadores, Jesús está en medio de ellos. No está con ellos
porque no es uno de ellos. Este es el Cordero sin pecado
de Dios. Él no está con ellos porque Él
es como ellos. Él está con ellos porque ellos lo necesitan. Son
los enfermos los que necesitan a un médico. Es el pecador el
que necesita perdón. Usted no puede alcanzar a un
pueblo con el cual usted no tiene ningún contacto. Usted no puede
alcanzar a un pueblo que no conoce nada en usted de la misericordia
y el amor y la gracia de Dios. Así que aquí está Jesús con los
pecadores, recibiendo a los pecadores y involucrándose con los pecadores
de tal modo que los pecadores puedan ser salvos por él. Y los
fariseos no entienden eso, no lo entienden. Este hombre recibe
a los pecadores, lo que es una manera de decir que no. Lo insultan
de la manera en que se refieren a él cuando dicen, este hombre, ese comentario como ese tipo. Así que lo deshonran
a aquel que debe de ser honrado, admirado y adorado por el hecho
de que Jesús, el Hijo de Dios, es un amigo de los pecadores,
que él iba a tener misericordia y compasión sobre los pecadores.
Jesús no se lo debe a nadie, pero él está explicando su comportamiento,
él está explicando lo que él está haciendo. me pronunció a
la cuarta cosa que voy a mencionar, que está atada a esa tercera
cosa, pero también está en este contexto y eso es que esto sirve
como una reprensión y una advertencia a los fariseos de corazones fríos.
Si usted no sabe lo que Jesús está haciendo, usted no conoce
el corazón de Dios. Si usted no sabe por qué lo está haciendo,
entonces usted no conoce la actitud de Dios hacia los pecadores.
lo que nos lleva a la pregunta. Usted que dice conocer a Dios.
Usted que dice amar la palabra de Dios. Usted que dice ser los
más justos en su sociedad. Ustedes que dicen ser y entienden
la religión. ¿Dónde está su amor por los pecadores?
¿Dónde está su involucración con los pecadores y su compasión
por los perdidos? ¿Dónde están sus esfuerzos para
alcanzarlos? Cuando Cristo explica su propio comportamiento, Él
también está preguntando a los fariseos, ¿dónde está ese mismo
comportamiento en ustedes? ¿No entienden ustedes el corazón
de Dios hacia los pecadores? ¿No saben lo que sucede en el
cielo cuando uno, solamente uno, se arrepiente de sus pecados
y viene a la fe en Jesús? ¿Dónde está su compasión para
los perdidos? Yo no quiero que hagamos esas
preguntas y pensemos solamente en los fariseos. Quiero que hagamos esa pregunta
y preguntemos acerca de nosotros. Quiero preguntarle a usted esta
mañana, a este grupo de personas. ¿Conocen ustedes el corazón de
Dios hacia los pecadores? Si Jesús pudiera llorar sobre
Jerusalén, ¿No indica eso una honestidad? ¿Acaso esa no es una emoción
fuerte? ¿Acaso esa no es una preocupación genuina? ¿No es
un cuidado genuino? ¿No indica eso una carga? Así
que nos pregunto esta mañana, ¿conocemos algo acerca de ese
tipo de carga por las almas perdidas? Cuando usted va a la casa a trabajar,
perdón, cuando usted va a trabajar y usted está trabajando a la
par de ese hombre o esa mujer que usted sabe que ellos no conocen a Jesús,
¿Acaso hace algo en su corazón? Cuando usted va a casa hoy, después
de este servicio de adoración, y usted se parquea al otro lado
de la calle, de ese hombre o esa mujer que usted sabe que no conoce
a Jesús, o el vecino que usted sabe que no conoce a Cristo,
¿hace esto algo en su corazón? Cuando usted tiene un hijo o
una hija, o una nuera o un nuero, o una tía, o un tío, o una abuela,
o un abuelo, o una madre, o un padre, y usted sabe que conoce
a Jesús, hay algo que sucede en su corazón. ¿Le importa a usted? ¿O puede
usted levantarse en la mañana y comer su desayuno, y ir a trabajar,
y hacer lo que tiene que hacer, ir a casa, y ver el juego de
pelota, pero nunca entra en su mente que hay personas alrededor
de nosotros que están pereciendo? ¿Acaso no importa eso a nosotros?
y nos atrevemos a imaginar que el corazón de Dios es tan frío
como el nuestro, que de alguna manera Dios es clínico en su
actitud hacia los perdidos. Porque después de todo, nosotros
somos clínicos. Dios debe de ser como nosotros. Tenemos esto
entendido. Dios es soberano en la salvación.
Yo no tengo nada que hacer en ello. Así que mi corazón se ha
vuelto duro como una piedra, mientras que yo Lo he desechado,
lógicamente y filosófico, porque yo no tengo nada que ver con
la salvación de nadie y todo está en la mano de Dios. Y eso
me da el derecho de ser tan frío como yo quiero a un mundo perdido
y pecador. Le pregunto, ¿es ese el corazón
que se encuentra en Dios? ¿O acaso yo, de hecho, he insultado
al Dios viviente al creer que Él es como yo cuando de hecho
yo, cuando de hecho ese es un muy mal lugar? Lo que nos levanta una pregunta
teológica muy importante. ¿Acaso Dios realmente toma gozo
en la salvación de los pecadores? ¿Acaso Dios está entristecido? ¿Por qué tan perdidas están las
personas? A través del tiempo, ha habido
personas en la iglesia que enseñan una doctrina llamada la impasibilidad
de Dios. Usted encuentra esto mencionado,
la impasibilidad de Dios. La idea es que Dios no es movido
por emociones de la manera que nosotros somos movidos por emociones. De hecho, algunos han tomado
esto para decir que Dios no tiene emoción. realmente no tiene emoción para
nada, que lo que Dios hace es que hay tiempos en que Él ya
está con nosotros de una manera y que nosotros interpretaríamos de nuestras emociones. Así que
lo que Dios ha hecho es que Dios nos ha comunicado a nosotros.
Usando un lenguaje que podamos entender, comunica a nosotros
en términos humanos para que podamos identificarnos con lo
que Él está haciendo, pero realmente de lo que estamos hablando cuando
hablamos acerca de emoción y Dios, simplemente estamos hablando
acerca de una manera en que Dios ha escogido relacionarse a los
hombres. Una manera en que nosotros no nos vamos a relacionar, pero
la emoción realmente no está en Dios. Así que Dios actúa hacia
nosotros de una manera que va en contra de nosotros. Interpretamos
eso como enojo, furia. Dios realmente no tiene furia
y está enojado, pero así es como nosotros lo recibiríamos. Se nos pone a nosotros en esos
términos para que podamos entender lo que Dios de hecho ha hecho. Si usted cree entender lo que
estoy describiendo, diga amén. Así que la idea es que realmente
no hay ninguna emoción en Dios. Yo entiendo lo que la doctrina,
lo que la filosofía de esta doctrina está apuntando. Es la idea de
que Dios no es como nosotros. Dios no es un Dios que tiene
cambios en emoción o que está siendo movido por emociones. Eso es absolutamente cierto.
Es cierto decir que Dios no experimenta emociones de la misma manera
que nosotros lo experimentamos. Eso es cierto. Hablé acerca del
disco duro que perdí, y de la moneda perdida, y de las ovejas
perdidas, pero Dios realmente nunca ha perdido nada. ¿Acaso Dios sabe dónde está usted
esta mañana? ¿Acaso en algún momento Él no supo dónde usted
estaba? Así que Dios no está buscando a los pecadores en ese
sentido, que Él no sabe dónde están. Esto no es Dios para nada. Algunas veces nuestro gozo realmente
es una expresión de sorpresa. Ahí está mi disco duro. Gozo,
yo no sabía que estaba ahí. Eso no es cierto de Dios. Dios
no es sorprendido por nada. Si esta mañana, si esta mañana
algún pecador pobre confía en Dios, es perdonado y viene a
la fe en Cristo. Va a haber gozo en Dios, pero
no va a haber ninguna sorpresa en Dios. No va a estar sorprendido,
pero es lo que ha hecho. la salvación de ellos va a ser
el resultado de la decisión de Dios, la decisión que él tomó
antes del tiempo. Así que, ¿cómo debemos entender
a Dios en términos de emoción? Déjame decir esto en términos
simples y luego voy a leerle unas buenas citas. Pero voy a
decir esto. Dios nunca quiso que nosotros
tuviéramos una reja filosófica sobre Su Palabra de tal modo
de que no unifique lo que claramente Él quería comunicarnos a nosotros. Dios no quiere que yo filosofé
sobre Su Palabra de una manera que ahora no significa lo que
de hecho dice. Si Dios está tratando conmigo
por qué tan pequeño soy yo de una manera en que me comunique
a mí de una manera que pueda entenderlo, entonces yo debo
de reconocer qué tan pequeño soy y tomarlo por lo que Él dice
que es, en vez de tratar de imaginar mi grandeza. Y ahora, entender
completamente el punto de ventaja de donde Él está comunicando
y lo que realmente es, en vez de lo que Él quiso que yo escuchara. Dios se regocija en la presencia
de sus ángeles cuando los perdidos son encontrados. Algunas veces
el que no está informado piensa acerca de Dios como un mar inmenso
donde el mar de su ser está siendo movido, pero este no es el Dios
de la descripción de Jesús. Aquí hay un Dios que se ríe y
abraza. Observa que Él se regocija más
sobre un pecador que se acaba de encontrar que por una multitud
que ya está en su redimisión. Hay una gozo inicial que sobrepasa
los gozos temporales, el gozo de la salvación de alguien que
estaba en peligro, que uno que está asegurado. Así como uno
se reconsiga más por la recuperación de un niño enfermo que la salud
de la familia. Dese cuenta que cuando Dios se
regocija, los ángeles se regocijan también. D. A. Carson dijo esto. Muchas tradiciones cristianas
afirman la impasabilidad de Dios. La confesión de Westminster de
fe acerta que Dios no tiene pasiones. Si esto se entiende como que
si Dios no tiene emoción, es profundamente no bíblico y debe
ser repudiado. Pero las discusiones más entendidas
de la imposibilidad nunca es tan simplística. Aunque Aristóteles
puede ejercitar más que un poquito de influencia reconocida sobre
aquellos que sostienen la imposibilidad, déjenme parar y déjenme saltar
un pensamiento. Lo que Carson está diciendo es que, de hecho,
La filosofía que guió a los cristianos tempranos a pensar en Dios en
estos términos más que en las escrituras. Pero él continúa
diciendo, es la mejor y la imposibilidad está tratando de evitar una imagen
de un Dios que es cambiable, que tiene cambios de emociones
dependiendo de sus criaturas. Nuestras pasiones moldean nuestra
dirección y controlan nuestra voluntad. ¿Qué diremos nosotros
de nuestro Dios? Así que Carson hace el punto
que la Biblia claramente presenta a Dios como que si tiene emoción,
pero no debemos de pensar en Dios como que si Él es como nosotros,
de la manera en que nuestras emociones nos controlan a nosotros.
Yo creo que está correcto acerca de eso. Una cita larga, Wayne
Grudem dice esto. De hecho, el capítulo 2 de la
confesión de Westminster de fe dice que Dios no tiene pasión.
Esta declaración va más allá de lo que hemos afirmado en nuestra
definición arriba de Dios y su falta de cambios, de que Dios
nunca cambia, y afirma más, que Dios no cambia en su ser, perfección
y propósitos y promesas. Déjame parar ahí. Esto es lo
que tenemos que afirmar, que Dios no cambia. Dios es inmutable. Dios no cambia en términos de
su ser, en términos de sus perfecciones, en términos de sus propósitos
o en términos de sus promesas. Eso es cierto. Pero Grudeman
está diciendo, la impasabilidad, como está definida clásicamente,
va más allá de eso. También afirma que Dios no siente
emociones y pasiones. Las escrituras que se da por
la confesión de Westminster es Hechos 14-15, que en la versión
de King James reporta que Barnabas y Pablo están rechazando la adoración
de las personas en distra, protestando que ellos no son dioses pero
que son dioses con pasiones parecidas a las de ustedes. La implicación
de la traducción del Rey de la King James de que alguien que
realmente es Dios no va a tener unas pasiones parecidas a los
hombres, o simplemente puede mostrar que los apóstoles están
respondiendo al punto de vista falso de un Dios sin pasiones
asumidas por las personas de la isla. Pero si el verso se
corrige, se traduce correctamente, realmente no prueba de que Dios
no tiene pasiones o emociones, porque el termo griego aquí,
patios, puede simplemente significar Tener circunstancias similares
o experiencias similares o de tener una naturaleza similar
a alguien más. Por supuesto, Dios no tiene pasiones
pecaminosas o emociones pecaminosas, pero la idea de que Dios no tiene
pasiones o emociones para nada, claramente está en conflicto
con la mayor parte de las escrituras. Y por esa razón, yo no estoy
afirmando la impasibilidad de Dios en este libro. Esta es su
teología sistemática. En vez, lo opuesto es cierto. Porque Dios, quien es el origen
de nuestra emoción, quien creó nuestras emociones, ciertamente
siente emociones. Dios se regocija, Isaías 62.5. Él está entristecido, Salmos
78.40, Efesios 40.30. Su furia quema contra sus enemigos, Esos 32.10.
Él le tiene lástima a sus hijos, Salmos 103.13. Él ama con amor
eterno. Isaías 54 verso 8, Salmón 103,
17. Él es un Dios cuyas pasiones
nosotros debemos de imitar por todo el resto de la eternidad,
así como nosotros, como nuestro Creador, odiamos el pecado y
nos regocijamos en justicia. Cierro la cita. Y a eso yo digo, Amén. Dios no
siente de la misma manera en que nosotros sentimos, en que
Él no está cambiando por lo que Él siente. Pero el decir que Dios no tiene
emoción es poner una reja filosófica sobre las Escrituras que va a
destruir lo que Dios claramente quiso comunicarnos a nosotros
acerca de Sí mismo y nos manifestó a nosotros en Su Hijo. Porque
ahora debemos saber que tenemos a un sacerdote con mucha compasión
que siente por nosotros, que siente por nosotros. Dios no
quiere que nosotros pensemos acerca de él como personas que
no tenemos pasión. Dios quiere que entendamos de
que él se goza verdaderamente sobre cualquier pecador rescatado. Hay gozo en el cielo sobre las
personas que son rescatadas. Si usted cree eso, dígame. Gracias
a Dios de que Él lo hace. Último pensamiento. Llegando
de nuevo a nuestro texto, dese cuenta que por los que Dios se
regocija, verso 10, de la misma manera les digo, Hay gozo en la presencia de los
ángeles de Dios. Me gusta eso. También déjame un pensamiento
rápido ahí. Si solamente se trata de cómo Dios trata con nosotros,
Dios manifiesta algo hacia nosotros, y nosotros tenemos que pensar
acerca de esto en términos de emoción. Entienda lo que Él acaba
de hacer. Él nos acaba de decir acerca de una escena que está
fuera de nuestra vista. Está fuera de nuestra vista.
Fuera de nuestra experiencia. Esto es lo que está sucediendo
en el cielo. cuando las personas son convertidas. Y ya se cuenta
lo que él dice. Delante de los ángeles de Dios,
por un pecador que se arrepiente. ¿De qué? Se arrepiente. Si usted no ha
confiado en Cristo, escúcheme esta mañana. No hay salvación
sin arrepentimiento. No hay salvación sin arrepentimiento. La verdadera fe es una fe penitente. dos lados realmente de la misma
moneda. Es el creer en arrepentimiento.
Es creer que es un creer que es arrepentimiento. ¿Qué es arrepentimiento? ¿De dónde viene? ¿Y hacia dónde
va? Cuando alguien se arrepiente, se están apartando de su pecado
para recibir el perdón de Dios en su hijo. Ese es el arrepentimiento. Yo estoy renunciando a mis pecados.
Estoy reconociendo mis pecados. Yo sé que me merozco el juicio
de Dios. Creo en el testimonio de Dios
acerca de mí, acerca de lo que yo necesito y lo que soy. Así que me doy la vuelta de mi
vida de pecado para recibir al Hijo de Dios para el perdón de
mis pecados. Ese es el arrepentimiento. Es el apartarse del esfuerzo
propio. a la gracia suficiente de Dios. Lo dijimos tantas veces, solo
hay dos religiones en el mundo. Está la religión de los logros
propios, y luego está la religión de los logros divinos. y los
hombres nacen creyendo en la religión de los logros propios.
Yo trato de vivir una vida buena, de ser una buena persona. Si
hay un Dios, a lo mejor si vivo una vida buena, algún día voy
a esas escalas ahí arriba, voy a poner las buenas cosas en contra
de las malas cosas, y por las cosas buenas me dejan entrar.
¿De qué se trata eso de sus logros? Y el Dios viviente ha hecho ver
claro en su palabra que no va a haber nadie que se sabe, nadie
se va a salvar, nadie se va a salvar por los logros humanos, ninguno.
Porque no hay ninguno que es justo, ni siquiera uno. Así que, en ser salvo, yo me
doy vuelta de este mito, de este sueño, este espejismo de que
alguien va a ser aceptado por un Dios santo bajo las bases
de sus logros. Yo lo rechazo y renuncio a eso
y me doy la vuelta a la manera en que Dios salva A los pecadores,
si sabe cómo es, es a través de la gracia. Es un regalo gratis.
Lo recibe usted por fe. Usted no trabaja para recibirlo.
Usted no se lo merece. Usted no se lo gana, pero para siempre
usted va a estar agradecido por ello. Usted va a recibir el regalo
gratis de Dios de la salvación al recibir a su hijo. Será el
arrepentimiento. Usted se va a apartar de los logros propios
a la gracia maravillosa y autosuficiente de Dios. Tercero, significa que
yo me voy a dar la vuelta de una vida que yo he vivido para
mí mismo. a una vida que ahora yo voy a vivir para el Hijo de
Dios, para la gloria de Dios y para el Hijo de Dios. Así que
me doy la vuelta de este. Esta vida centrada en el hombre
y recibo a Jesús como mi vida. Él no va a ser parte de mi vida.
Él no va a ser algo agregado a mi vida. Él no va a existir
en las orillas de mi vida. Él va a ser mi vida y este día
en adelante. Él es mi Señor, no solamente
mi Salvador. Él no solamente es mi Salvador,
Él es mi Señor, lo cual es decir que Él es mi Dios, mi Rey, mi
razón para vivir. El arrepentimiento está determinado
por la vida que estaba viviendo para mí y vivir para las cosas
temporales, a una vida que está siendo mi vida para la eternidad,
una vida para Dios y para Su Hijo. Ese es el arrepentimiento.
Significa que yo voy a apartarme de una vida, si yo la sabía o
no, una vida que se vive como un odiador de Dios, ahora una
vida como un amador de Dios. Ese es el arrepentimiento. Y la Biblia dice que cuando hay
arrepentimiento, Aún cuando solamente hay uno, una persona que se arrepiente. Hay gozo en Dios. Hay gozo en el cielo. Oh, que Dios pudiera conocer
gozo en este día y en este cuarto. Que alguien creyera ahora. Y nos vamos de este cuarto. Mi
oración es que conozcamos el corazón de Dios en nuestros corazones. ¿Qué deseamos por la salvación
de solamente una persona? Que oremos y trabajemos. Vamos a vivir, trabajar y compartir
de una manera que dice, a nosotros no nos importa que los hijos
estén siendo traídos a ser correctos delante de Dios. Y si eso está
ausente de su corazón y de su vida, si usted nunca ha hecho
eso y usted no conoce eso, Entonces usted está en el lugar donde
estos fariseos estaban parados. Usted dice conocer a Dios, pero
revela que usted no conoce a Dios porque usted es un extraño al
corazón de Dios. Que Dios nos ayude y la iglesia
dirá, Amén. Oremos. Nuestro Padre en el cielo, gracias
por tu misericordia hacia nosotros. Somos Ahora es muy fácil evangelizar. Comparte esta predica en Facebook,
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(Spanish) La moneda perdida
Jesús toma tres situaciones con las cuales sus oyentes pudieran identificarse por completo, y con las cuales nosotros podemos identificar también, y los usó para enseñar una lección muy importante. Es una lección por la cual todos debemos estar agradecidos hoy.
Jesús enseñó que Dios se deleita en rescatar a los pecadores. Dios se alegra; Dios conoce la alegría, en el arrepentimiento de los pecadores.
El Pastor Richard Caldwell estudia este tema en el sermón titulado "La moneda perdida", basado en Lucas 15:8-10.
| Sermon ID | 11101313765 |
| Duration | 47:44 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Luke 15:8-10 |
| Language | Spanish |
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