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Entonces, hermanos, oremos y pidamos al Señor que bendiga nuestro tiempo juntos en su palabra. Oremos. Padre Celestial, gracias por otra oportunidad de predicar tu palabra. Tu palabra es uno de los grandes medios ordinarios de la gracia. Padre, al comenzar el Año Nuevo, por favor, ayúdanos. Ayúdanos a aprovechar esta pausa natural en nuestras agendas para reflexionar sobre cómo podemos conocerte y servirte mejor. Ayúdame como pastor de esta iglesia, Señor, a alimentar bien a tus ovejas. Oro que cada uno de ellos reciba tu palabra con alegría y obediencia. También salva a los que no son tuyos, Señor. Queremos que todos vayan al cielo en el día final. Te pedimos todo esto en el nombre de Jesús. Amén. Amén.
Hermanos, es un nuevo año. Y como es normal con el año nuevo, es un buen momento para pensar en los patrones de nuestras vidas. Es un buen momento para pensar en lo que hacemos a diario. Y yo soy un gran aficionado a los deportes. Me gustan los deportes mucho. Es posible demasiado. Y como estadounidense, me encanta el fútbol americano. El fútbol americano, yo sé, no es muy popular aquí, pero yo sé que ustedes saben lo que es. El fútbol americano es un deporte de equipo que tiene muchas partes móviles. Siempre hay dos equipos con 11 jugadores en la cancha en todo momento, y cada partido se divide en varias jugadas o turnos, podemos decir. Y para ganar, básicamente, hay que anotar más puntos que el otro equipo durante esas jugadas o turnos.
Pero siempre hay una verdad clave en cada partido de fútbol americano. Solo se puede jugar Una jugada, un turno a la vez. Una jugada o un turno a la vez. Es muy similar a béisbol. Un lanzamiento a la vez. No puede lanzar dos bolas al mismo tiempo. Uno a la vez. A veces me gusta pensar en la vida como si fuera fútbol americano. A menudo tendemos a ver el panorama general. Miramos al año, el año. Miramos las décadas. Miramos toda una vida algunas veces. Pero la verdad es que todos esos grandes periodos de tiempo siempre se dividen en periodos más pequeños. ¿Periodos? Periodos. Gracias. Periodos de tiempo. Y esos periodos de tiempo siempre se dividen en periodos más pequeños. Días, horas, e incluso minutos en tu vida. ¿Quién eres hoy? Es una colección. de todos los pequeños momentos de los días pasados. ¿Quién eres hoy? Es una colección de todos los pequeños momentos de los días pasados. ¿Quién serás mañana? Estará determinado en gran parte por cómo manejes todos los pequeños momentos de hoy.
La Biblia también nos habla de esta manera. En el Nuevo Testamento vemos que la vida cristiana se refiere a menudo como un camino o el verbo caminar o andar. La vida cristiana es un andar paciente a través de la vida. Muy parecido a como un buey arrastra un arado de un extremo al otro de la finca. Un paso a la vez, un paso a la vez.
Hoy comenzamos una nueva serie de sermones antes de llegar a nuestra exposición del libro de primera de Juan. El nombre de esta serie es los medios de gracia, los medios de gracia. Repiten después de mí. Wow, qué bueno. Bonito. Y los medios de gracia. El término medios de gracia es un término antiguo que solía ser parte habitual del vocabulario cristiano. Muchos cristianos del pasado utilizaban la frase latina, media gratia. los medios de gracia. Pero ahora parece haber pasado de moda esta frase. Es posible, ahora es la primera vez que algunos de ustedes han escuchado esta frase, medios de gracia. Entonces, ¿cuáles son los medios de gracia. Los medios de gracia es un término que no aparece en la Biblia. Es como la palabra trinidad o encarnación. No vas a encontrar esta frase de la Biblia. pero explica algo que está muy claro en la Biblia. Algunas veces, cuando queremos poner una categoría de algo, creamos una palabra, una frase para definirlo.
Los medios de gracia son los dones que Dios nos da a través de los cuales Él dispensa su gracia. Los medios de gracia son herramientas o instrumentos a través de las cuales él derrama su gracia sobre su pueblo. Y son herramientas que debemos usar. Debemos usar estos dones. En otras palabras, debemos hacer los medios de gracia. Debemos participar en los medios de gracia. Debemos recibir los medios de gracia. Y a medida que hacemos, participamos y recibimos los medios de gracia, Dios obra a través de ellos para santificarnos.
Santificar significa hacer a alguien más y más santo. Es un proceso en la vida cristiana. Dios salva a alguien. Y esta persona, pero no es recibir la salvación en el inicio, no es la parte final. Es el inicio de algo más grande. Y debemos crecer en santidad ante Dios. Y Dios obra a través de estos medios de gracia para hacernos más santos.
Algunas personas les gusta llamar a estos medios de gracia también como disciplinas cristianas. Disciplinas cristianas. Los medios de gracia son disciplinas que debes practicar como parte habitual de tu camino. con Dios.
Entonces, ¿cuáles son estos medios de gracia? Históricamente, los cristianos de épocas pasadas piensan en los medios de gracia en tres categorías principales. Podemos dividirlo en más o menos, pero en general pensamos en tres categorías. Eso se debe a que las escrituras parecen hablar de ellos en general en estas tres categorías principales. Son, número uno, la palabra de Dios. Número dos, la oración. Y número tres, la iglesia. La palabra, la oración y la iglesia. Estas tres cosas son los pilares básicos para una vida cristiana sana y vibrante. Incluso diría que estas tres cosas son no solamente cosas para una vida cristiana sana y vibrante, también para una vida sana y vibrante en sí misma.
En esta nueva serie de sermones dedicaremos poco más de un mes, aproximadamente cinco o seis sermones, a aprender cómo debemos disciplinarnos para alcanzar la piedad. Aprenderemos cómo debemos usar los dones que Dios nos ha dado para el bien de nuestras almas.
El sermón que estoy practicando ahora es una introducción a los medios de gracia. Mi objetivo en este sermón no es hablar tanto de los medios de gracia en sí mismos, sino hablar más de la mentalidad que hay detrás de los medios de gracia. Es algo para motivarte antes de saber los detalles de los medios de gracia.
Para emplear adecuadamente los medios de gracia, es necesario comprender el propósito de Dios para nuestra vida. Es necesario comprender lo que Dios espera de nosotros. Sería una necesidad hacer un montón de ejercicios sin tener en cuenta cuál es el propósito general en primer lugar. No tiene sentido comprar mucha madera si no tienes intención de construir algo. No tiene sentido comprar mucha comida sin tener un plan sobre qué vas a cocinar con esa comida. Debes entender la mentalidad sobre los medios de gracia para entender cómo debemos usar los medios de gracia.
Por favor, van conmigo sus Biblias a Filipenses capítulo 2, versículo 12. Filipenses capítulo 2, versículo 12 al 13. Es un texto corto. No vamos a. .. considerar cada detalle del texto, pero vamos a sacar la mentalidad del texto para nuestro objetivo, aprender de los medios de gracia.
Filipenses capítulo 2, versículo 12, dice así. Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer para su buena intención. Amén.
Muchas personas les dirán todas las cosas que les han ayudado. Les señalarán las escuelas a las que han asistido, las experiencias laborales, el asesoramiento especial que han recibido, los libros especiales que han leído, los consejos de la psicología moderna, las nuevas formas de ahorrar dinero, las nuevas formas de invertir dinero y las nuevas formas de hacer que su vida familiar sea más eficiente. Les darán la idea de que si aprendes a manejar mejor algunas cosas en su vida, tú mismo terminarás mejor.
Y aunque es bueno vivir la vida con orden, debes comprender que administrar las cosas de este mundo no es lo que te trae la verdadera felicidad. Tener un control perfecto sobre tu familia y tu agenda no es lo que más necesitas. Tener suficiente dinero para que cada peso tenga su propia función no es lo que te hará feliz. Estas cosas no te traerán paz y no cumplirán el propósito de Dios para tu vida. Esas cosas no te harán santo.
Y a menudo nos preocupamos por estas cosas. Y la razón por la que tendemos a preocuparnos por las mejoras mundanas es porque olvidamos el verdadero problema. Quizás necesites organizar tu presupuesto, pero tu problema no es el dinero. Quizás necesites rebajar. Pero tu problema no es tu talla. Quizás necesites organizar mejor tu día. Pero tu problema no es tu agenda. Tu problema es el pecado. Es tu problema.
En lugar de distraernos con todas estas otras cosas, debemos centrar nuestra atención en lo que es más importante. debemos centrarnos en lo que Dios quiere que seamos.
Ahora veamos de nuevo nuestro texto en Filipenses, capítulo 2, versículo 12. Consideremos el versículo 12, dice así, de nuevo. Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, pero es la parte principal aquí, Ocúpense, ocúpense en su salvación con temor y temblor.
La vida cristiana es una vida de trabajo. Es una vida de disciplina. Es una vida de ocuparte en tu salvación. Si eres un cristiano genuino y te has arrodillado ante Jesucristo, tienes la responsabilidad de ocuparte en tu salvación. En otras palabras, ser cristiano es más que simplemente convertirse. Hay una salvación que comenzó en ti en el momento de tu conversión y debe completarse. debe completarse hasta el día de tu muerte.
Cuando Pablo habla aquí de ocuparte en tu salvación, se refiere a crecer en santidad. Es algo mejor que rebajar. Es algo mejor que preparar tu agenda. Es algo mejor que organizar tu familia. No estoy diciendo que esas cosas son malas. Pero ocuparte en tu salvación. Este era el gran enfoque de Pablo para la iglesia de Filipos. No le interesaba en el tamaño de sus cuentas bancarias. No le interesaba la calidad de su comida. No le interesaba su estilo de vestir.
Y no estoy diciendo que esas cosas, como dije, no importarán en absoluto. Importaban y siguen importando. Pero ese tipo de cosas no son el centro de tu vida. Lo que Pablo quería de los filipenses era que vivieran una vida de santidad que glorificara a Cristo. Por eso dijo, ocúpense en su salvación. Cuando, obviamente, soy pastor misionero de los Estados Unidos, y muchas veces cuando hablo de personas de mi país que no son cristianos, yo digo, soy misionero pastor en Dajabón, y tengo que explicar dónde está Dajabón porque nadie sabe. Y muchos piensan, ah, sí, es bueno, porque mira, hay mucha pobreza allá. Hay mucha pobreza, muchos problemas.
Pero la razón que estamos aquí no es la pobreza. No estamos aquí para arreglar eso. No estamos aquí para mejorar la ciudad. o cambiar la calidad de la salud de la gente. Estamos aquí para la salvación. Tú estás aquí para la salvación. Si eres cristiano, para ocuparte en tu salvación. Si eres no cristiano, para encontrar la salvación.
Observen que no se limitó a decir, ocúpense en su salvación, en versículo 12. Pablo dijo, ocúpense en su salvación con temor y temblor. En otras palabras, se trata de una necesidad divina. Tu santidad personal es de suma importancia. Es un acto solemne y importante. Es más importante que todas las otras cosas. No puedes decir lo mismo sobre rebajar. O sobre, obviamente tengo problemas con rebajar. No dice que debes arreglar tu problema con dinero con temor y temblor, pero tu salvación sí.
¿Cuántos de nosotros podemos decir que buscamos obedecer a Dios y crecer en santidad hasta el punto de temer y temblar? ¿Cuántos de nosotros podemos decir que reverenciamos tanto a Dios que temblamos ante la idea de desobedecerle? De hecho, podemos aprender mucho sobre quiénes somos cuando reconocemos lo que realmente tememos. Muchas personas temen las opiniones de los demás. Su vida de santidad es una fachada. Actúan de manera santa cuando ser santos les beneficia ante los ojos de los demás. Pero no temen verdaderamente a Dios. Otros temen las circunstancias de este mundo. Temen una crisis financiera. Temen tener problemas de salud. Temen muchas cosas, pero no temen a Dios.
Y observen cómo Pablo no dice simplemente que debemos temer. Dice con temor y temblor. Se trata de un temor real. Es más que simple respeto. Es reverencia. Es una reverencia tan profunda que la idea de desobedecer a un padre amoroso nos hace temblar. Esa es la actitud que debe tener el cristiano.
Pero, ¿cómo es eso de ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor? Veamos juntos el versículo 13, dice así. Así pues, por el versículo 13 podemos deducir que, sea lo que sea, realmente ese ocuparnos de nuestra salvación implica que Dios también obra en nosotros mientras nosotros obramos. Por lo tanto, cuando nos ocupamos de nuestra salvación en esta tierra, no es solo algo que hacemos nosotros, es algo que Dios hace en nosotros. Y no es solo que Dios esté obrando al azar, Al final del versículo 13 vemos que Dios tiene un propósito. Él influye tanto en nuestra voluntad como en nuestras obras para su buena intención. No es para nuestro beneplácito, sino para el suyo. Esto significa que nuestro esfuerzo por alcanzar la santidad personal es un esfuerzo por su gloria y no por la nuestra. Es un esfuerzo por honrarlo a Él y no a nosotros mismos.
Hermanos, este texto junto con muchos otros textos de la Biblia nos da un marco de referencia sobre cómo debemos pensar en nuestro crecimiento personal en la vida cristiana. Ahora bien, tal vez hayan observado que hasta este momento no he mencionado ninguna disciplina que deban seguir. Ni siquiera les he dado un solo consejo. Y la verdad es que lo hice a propósito. Muchas veces cuando llegamos a esta época del año, la gente piensa inmediatamente en las cosas que dejará de hacer y en las cosas que empezará a hacer. Pero nunca se preguntan por qué. Nunca se detienen a considerar cuál es el propósito de sus vidas.
Y mi objetivo ahora mismo no es darles algunas disciplinas todavía. Mi objetivo es ayudarles primero a pensar en su vida, en su conjunto.
Si no eres cristiano, no estás viviendo el propósito que Dios ha hecho para ti. Estás siguiendo tu propio camino. Para algunos, tal vez seas abiertamente rebelde, pecando abiertamente contra Dios. Para otros no cristianos, tal vez estés pecando en secreto. Por fuera demuestran una especie de santidad pública, pero por dentro y en privado son personas diferentes.
Tanto si son personas claramente no convertidas, como si son cristianos falsos e hipócritas, deben arrepentirse y poner su fe en Jesucristo. En su situación aún no pueden pensar en trabajar en su salvación porque ni siquiera la tienen. Pero de hecho, para ustedes, los medios de gracia pueden ser lo que Dios utiliza para salvarlos por primera vez.
Pero si eres un cristiano verdadero, Dios te ha salvado. Él ha cambiado tu corazón. Y tal como leemos en Filipenses capítulo 2, versículos 12 a 13, ahora te ha dado una responsabilidad. No debes simplemente disfrutar de la salvación que has recibido, sino que ahora debes trabajar para que dé sus frutos plenos.
Tu conversión fue el punto de partida de una vida que debe crecer en santidad. Y debes crecer en esta santidad con temor y temblor. Crecer en santidad es tu prioridad número uno. Es más importante que tu trabajo, que tu familia y tu salud. Sin embargo, sí, involucra tu trabajo. Involucra tu familia. involucra tu salud.
Debes conformarte a la imagen de Jesucristo. Debes ser cada vez más como Él cada día. Y mientras trabajas para crecer en santidad, Dios mismo está trabajando en ti para completar la obra. Y si no entiendes esas cosas fundamentales cuando piensas en crecer en santidad, nunca tendrás éxito. De hecho, es posible que tengas que replantearte algunos de tus propósitos de año nuevo.
Todo lo que hagas debe ser por amor a Cristo, por su gloria. Y debe ser por el bien de crecer en santidad. Debe ser por el bien de trabajar en la salvación que Cristo ya ha comprado para ti.
¿Alguien puede decidir hacer ejercicio cada día en el nuevo año para la gloria de Dios? Y también para simplemente tener un buen aspecto para que todos disfruten tu aspecto. Pueden disfrutar tu aspecto. ¿Significa eso que no debes bajar de peso? ¿Significa eso que no debes administrar mejor tus finanzas? ¿Significa eso que no debes mejorar tu horario? No. Pero sí significa que hay cosas más importantes en las que debes enfocarte.
Y esas cosas son los medios de gracia. Los medios de gracia. Recuerda, como dije al principio del sermón, los medios de gracia son herramientas o instrumentos que Dios nos ha dado para nuestra santificación, para hacernos más y más santos. y para nuestra santificación y también para nuestra comunión con Él.
Estas son las cosas que vemos en la Palabra de Dios que Él utiliza para dispensarnos su gracia. Es muy importante que entendemos que son cosas de la Palabra de Dios. No estamos hablando de otras disciplinas y otras tradiciones que no están en la Biblia. Y hay personas que quieren darte otras cosas. Dicen, OK, debes escribir en tu diario tus pensamientos cada día. Puedes si quieres, pero la Biblia no te dice que debes hacerlo. Entonces, esto no es un medio de gracia. Alguien puede decir, debes tener una lista de afirmaciones cada día. Si quieres, puedes. Pero la Biblia no te dice que debes hacer esto. Entonces, solamente vamos a enfocar en cosas que Dios nos dio. Porque la promesa solamente está en las cosas que Él nos dio.
No puedo decir con una conciencia buena que Dios va a utilizar tu ejercicio de escribir en tu diario, porque Dios no nos dio esto. Pero puedo decir esto sobre la palabra, tu estudio y lectura de la palabra. Puedo decir esto sobre la oración. Entonces, en las próximas semanas abordaremos en tres categorías diferentes, como dije, la palabra de Dios, la oración y la iglesia.
Dios te exige que ames a su palabra. Debes leerla. Debes meditar en ella. Debes escucharla, especialmente si no puedes leer. Debes escuchar la predicada, lo que estamos haciendo ahora mismo. También debes orar. Debes encontrar tiempo para orar con devoción y debes orar a lo largo del día. Oramos en público y en privado. Debes llevar todas tus preocupaciones a Dios en oración. Es un mandamiento de Dios. También debes confesar tus pecados y arrepentirte ante Dios en oración. Otro mandamiento de Dios. También debes participar activamente en la vida y el ministerio de la iglesia local. Esto significa asistir fielmente a los cultos. Significa estar atento y participar durante la enseñanza y la predicación de la Palabra de Dios. Significa convertirse en miembro, prepararse para el bautismo y participar en la cena del Señor cuando te conviertas en miembro.
Estas cosas son los medios de gracia que Dios ha dado a su iglesia. Y esas cosas son más importantes que todas las demás resoluciones que puedes tener para el año nuevo. Esas cosas son las disciplinas básicas de la vida cristiana. Si tienes propósitos del Año Nuevo, pero no tienes los medios de gracia, tu concepto está malo. Si quieres hacer ejercicio para beneficiar tu cuerpo, pero no tienes un plan para recibir la buena palabra de Dios tiene su concepto malo. Los medios de gracia son lo más importante.
Es interesante también para los que siguen los medios de gracia, muchos de los otros problemas de la vida arreglan a sí mismos. Es la palabra de Dios y la oración y la vida en la iglesia que puede darte el dominio propio que sigues. Es la palabra de Dios que te da la sabiduría como un cristiano debe manejar su negocio. Es la palabra de Dios que te enseña cómo debes arreglar tu agenda. Es la palabra de Dios más importante que las otras cosas. Y esas cosas son los medios de gracia y esas cosas son las disciplinas básicas de la vida cristiana.
Y una cosa que aprenderán a medida que tratemos estos temas en las próximas semanas es que todos ellos son ordinarios. Y por eso muchos dicen, no solamente los medios de gracia, dicen los medios ordinarios de gracia. Dios hace cosas extraordinarias con disciplinas ordinarias. De hecho, se necesita una gran fe para ser fiel a los medios de gracia. Porque a menudo parece que no está pasando nada Puede que leas la Biblia por la mañana y pienses, no me siento más santo ahora mismo. Pero debes comprender con fe que Dios está obrando en ti mientras tú trabajas a través de los medios ordinarios que Él nos ha dado en su palabra.
Un lanzamiento a la vez. Simple. No puedes ganar un partido de béisbol si intentas hacer un ronron cada vez. Es al paso, paso a paso, cosas ordinarias, diario. También aprenderás que esas son cosas que Dios nos ha dado para hacer. En las próximas semanas examinaremos las escrituras para ver qué dicen sobre cómo debemos vivir. No vamos a crear, como dije, nuestras propias disciplinas, sino que vamos a utilizar las disciplinas que Dios nos ha dado en la Biblia.
Lo último que quiero inculcarles es que Dios exige una fidelidad constante. constante. Él exige una fidelidad constante en las cosas pequeñas. Zacarías capítulo 4, versículo 10, nos enseña a no menospreciar el día de las pequeñeces. Marcos capítulo 4, versículo 24, nos enseña que debemos prestar atención a lo que oímos. Jesús dijo, con la medida con que ustedes midan, se les medirá. Dijo Jesús en Lucas capítulo 16, versículo 10, nos enseña a ser fieles en lo muy poco.
No pienses que crecer en santidad es dar un gran paso tras otro. Es dar un pequeño paso tras otro. No pienses que puedes compensar años de infidelidad haciendo algo grandioso. Es la fidelidad y la obediencia diarias a Dios, incluso en las cosas pequeñas, lo que producirá verdaderos frutos en tu vida.
De hecho, lo que descubrirás es que tu problema no son las inconveniencias de la vida. Tu problema es el hombre que vive aquí. Es el pecado. Eres tu propio enemigo. Y los medios de gracia de la palabra de Dios, la oración, la palabra y la iglesia son lo que Dios utilizará en tu vida para ayudarte a vencer el pecado.
Por eso, este año, hermanos, quiero animarte a que no busques nada nuevo que hacer. Como dijo Salomón, no hay nada nuevo bajo el sol. Mira, somos seres humanos y no somos los primeros. Los problemas son los mismos. ¿Tú piensas que personas no tenían problemas con su agenda en los tiempos de Jesús? ¿Tú piensas que personas no tenían problemas con su salud en los tiempos de David? Nada es nuevo, hermanos. Y como dijo Jeremías, pregunten por los senderos antiguos cuál es el buen camino y anden por él.
Hermanos, requiere humildad, ¿no? Porque muchas veces queremos ser héroes de nuestra propia historia. Pensamos que yo tengo hacer algo grande para tratar mis problemas. Y hacemos cosas estúpidas. Es un tipo de pereza. Es una pereza activa. Porque no queremos hacer lo poco que Dios nos dio, pero queremos hacer algo grande. Es como tenemos una idea mejor que Dios. Y Dios dice, mira, tú quieres hacer esto muy grande, pero ¿por qué no estás leyendo la Biblia? Mira, 15 minutos leyendo la Biblia es más grande que hacer un gran evento en tu casa. Tiempo con él, oración, cada día, múltiples momentos durante el día. Es más grande de todos los planes que vas a encontrar en un libro de autoayuda.
Las cosas pequeñas, hermanos. No tienes el buen conocimiento de la Biblia porque no estás leyendo la Biblia. No tienes paz porque no estás orando. olvidas las cosas fáciles de las promesas de Dios. Es porque no estás en la iglesia mientras recibes la palabra y teniendo comunión con su pueblo. Y mira, son cosas pequeñas. Y en esto podemos ver la fidelidad. En esto podemos encontrar la santidad.
Si vas a enfocarte en algo este año, enfócate en emplear los medios de gracia en tu vida primero. Y puedes añadir las otras cosas encima de eso. Pero primero los medios de gracia. Y descubrirás que el Señor usa esos medios de gracia para hacerte crecer en santidad. Y si no eres cristiano, él puede usar esas mismas cosas para llevarte a la verdadera fe en Jesucristo.
Imagínate, hermanos, imagínate la última parte de este año. Si puedes imaginar, si en este año lees la Biblia cada día, oras con piedad y devoción cada día, y estás asistiendo todos los cultos, aprendiendo cada semana, y tú piensas que vas a llegar a la última parte del año con muchos problemas, posibles circunstancias alrededor de ti, pero para ti mismo vas a mirar atrás y decir, wow, Dios ha sido muy bueno para mí. Este es tu problema, es tu problema los medios de gracia.
Entonces oremos hermanos. Padre Celestial, gracias por los medios de gracia. Oramos para que todos los que están aquí presentes decidan entregarse por completo a los medios de gracia. Por favor, úsalos para hacernos crecer en santidad. Por favor, úsalos para acercarnos más a Ti. También úsalos para salvar, Señor, salvar a los pecadores. Te lo pedimos todo en el nombre de Jesús. Amén.
Introducción a los medios de la gracia
Series Los Medios de Gracia
| Sermon ID | 1102622242438 |
| Duration | 45:10 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Philippians 2:12-13 |
| Language | Spanish |
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