00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Nosotros hace un par de miércoles
atrás estábamos hablando acerca de lo que es un fiel miembro
de la iglesia, cómo debe de ser un fiel miembro de la iglesia,
cómo se manifiesta. Hoy vamos a hablar de otra característica de un
miembro fiel de la iglesia o un fiel miembro de la iglesia, que
así es que se llama el folletito. Y hoy vamos a hablar bajo el
tema servir a otros por Cristo. Servir a otros por Cristo. Vamos
a buscar en nuestras Biblias dos pasajes bíblicos. El primero
se encuentra en Efesios 4 16. y el segundo se encuentra en
1 Corintios 12, 4 al 7. Efesios 4, 16, es el primero,
dice, bueno, eso lo hemos leído en otras ocasiones, dice así,
de quien todo el cuerpo estando bien ajustado y unido por la
cohesión que las coyunturas proveen, conforme al funcionamiento adecuado
de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación
en amor. Manténganlo allí. La otra cita
bíblica la encontramos en 1 Corintios 12, 4 al 7. Nos dice de la siguiente forma.
Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el
mismo. Hay diversidad de ministerios,
pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones,
pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos. Pero a cada uno se le da la manifestación
del Espíritu para el bien común. Pues a uno les es dada palabra
de sabiduría por el Espíritu, a otro palabra de conocimiento
según el mismo Espíritu, a otro fe por el mismo Espíritu, a otro
dones de sanidad por el único espíritu, a otro poder de milagros,
a otro profecía, a otro discernimiento de espíritus, a otro diversas
clases de lengua y a otro interpretación de lenguas. Pero todas esas,
todas estas cosas las hace uno y el mismo espíritu, distribuyendo
individualmente a cada uno según su voluntad. Y el verso 12, dice,
porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros,
pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen
un solo cuerpo, así también es Cristo. Muy bien, entonces, visto
esto, mis hermanos, es necesario que entendamos algo que es vital. Y es que cada parte de la iglesia
debe de hacer su trabajo. Y cuando hablamos parte de la
iglesia, estamos hablando de miembros. Miembros. Primera de Corintios 12, 4 al
7, lo leí hasta el 12, porque da algunos ejemplos de lo que
son los diferentes dones que Dios ha dado pero por lo menos
hasta el verso 7 nos dice que hay diversidad de dones, pero
a pesar de que hay diversidad de dones, el Señor es el mismo
y que todo se hace para provecho de cada uno, para provecho de
los unos a los otros. ¿Qué aprendemos de acá? ¿Qué
es lo primero que nosotros podemos aprender de esto. Algo sencillo. Algo sencillo
es que todos tenemos diferentes dones y todos nos necesitamos. Mutuamente. Entendieron eso? Todos tenemos. Diferentes dones. y todos nos necesitamos mutuamente. ¿Quiénes son todos? ¿Quiénes son todos? Los miembros, exacto. ¿Quiénes
son los miembros acá? Todo aquel que ha hecho una pública
profesión de fe y que ha agotado el proceso, ¿verdad? Que ha establecido
a la iglesia para ser reconocida reconocido como miembro de una
iglesia local. Básicamente eso. Una persona
que ha hecho una pública profesión de fe, la iglesia lo reconoce
como tal y esa persona acude a ese proceso de discipulado
y luego es bautizado, pues ya ese es un miembro. Todo miembro,
dijimos, tenemos diferentes dones y todos nos necesitamos mutuamente. No estamos hablando solamente
del pastor, no estamos hablando de un diácono o un anciano, estamos
hablando de todos, todos. Ok. Hay diferentes dones, conforme
a lo que acabamos de ver en 1 Corintios 12, ¿verdad? Diferentes dones. Denme un ejemplo de algunos dones
que se pueden manifestar en la iglesia. Algunos ejemplos. Servicio. Excelente. Oye, se
va a ganar el premio, Wendy. Servicio es uno. Bueno, de hecho,
ahí lo menciona. Enseñar. Exacto. Es otro. Qué más? Qué más? Sí, exacto. Qué es el más visible? pero no
es el único. Hospitalidad, se puede. La enseñanza
ya lo mencionaron acá, sí, excelente. Hay diversidad de dones, nos
dice la palabra, pero quien da estos dones es uno solo, es el
mismo espíritu que reparte, que reparte conforme a él le place,
porque no es algo que nosotros podamos, no quisiera decir buscar,
porque hay que orar para que Dios muestre cuáles son esos
tones que yo tengo, si no lo conozco, cuáles son esos tones
que tiene, por ejemplo, Yaceli. Tienes que orar y decir, bueno,
¿para qué yo soy buena? ¿Cómo yo puedo edificar el cuerpo
de Cristo, que es la iglesia? ¿Cómo puedo trabajar con la,
como dice Efesios 4, 16, contribuir a esa cohesión de las coyunturas. ¿Cómo yo puedo contribuir a esto?
Entonces, tenemos que orar por ello, pero es el Espíritu el
que lo da. Esa es la diferencia que quiero
marcar. El Espíritu es el que da los
dones, pero nosotros debemos de pedirlo y también debemos
de como le diría, como probar, si
cabe ese término. Déjame ver si yo soy, es miren,
si yo soy buena atendiendo a la gente cuando llega y recibiéndolo
con una sonrisa. A ver, ahí ya, ahí está, ahí
está. Es decir, todos tenemos diferentes
dones y todos nos necesitamos mutuamente. Nadie puede decir
yo no tengo don. El que yo no conozca cuáles son
esos dones que yo tengo, pues es otra cosa. Por eso debo de
orar. Por eso debo de buscar la asesoría. Debo de ponerme a la disposición
del pastor. El pastor, mire, yo no sé para qué yo soy bueno
o buena, pero aquí estoy. Vamos, ore por mí y donde usted
crea, porque quizá yo no me estoy viendo en un área y usted me
está viendo en esa área. Y quizás usted como pastor es
el instrumento que va a usar para que ese don que yo tengo,
que yo no lo he sabido conocer, pues sea revelado y por ahí me
vaya, por ahí me vaya. Entonces eso es necesario que
nosotros siempre oremos por esto. Nosotros no somos llamados a
ser personas pasivas en la iglesia. Ese es el error en el que caen
muchas veces algunos detractores de lo que es las iglesias reformadas
en cuanto al liderazgo que solamente le corresponde al hombre en la
iglesia, conforme a la Biblia, entonces algunos detractores
de esas iglesias que tienen pastoras y evangelistas y apóstolas y
obispas, etcétera, pues dicen, dicen, no, pero entonces, ¿qué
va a hacer la mujer? No va a hacer nada, pero claro, la mujer tiene muchos,
mucho que aportar a esa comunidad de fe. Ahora, lo que está claro
es que generalmente en una iglesia ¿Quién va a predicar? No son
todos, sino generalmente una persona que ha sido llamada,
que ha sido confirmada y que ha sido preparada para poder
desempeñar esto. Entonces cada miembro tiene un
rol a desarrollar en el avance del reino de Dios. Entonces nosotros
para para ser el cuerpo de Cristo, nosotros debemos ser las manos
y los pies de Él aquí en la tierra y cooperar los unos con los otros
en el Espíritu Santo para cumplir la voluntad del Padre. Somos
nosotros los instrumentos para que el Reino avance, claro, siempre
haciendo las salvedades del lugar. No es que yo soy el que voy a
hacer que avance el Reino, pero yo soy el instrumento que Dios
usa para que el Reino avance, para que el Reino se siga expandiendo,
siga llegando a otros lugares. Y eso nos lleva entonces a entender
que esos dones que Dios ha dado a su iglesia que se manifiesta
en cada miembro de diversas formas, con diferentes manifestaciones,
pero todos lo da el Espíritu Santo, lo que el Espíritu Santo
busca a través de estos dones es que podamos servirnos personalmente
con fervor. El servicio a Cristo debe surgir
del fervor en nuestros corazones. Ese es el desafío que nosotros
tenemos. Cuando nosotros leemos a Romanos 12.1, un pasaje bíblico
que nos exhorta a nosotros a que presentemos nuestros cuerpos
como sacrificios vivos al Señor por causa de sus misericordias
para con nosotros. Entonces, ese sacrificio que
hizo Cristo a nuestro favor, debe de impulsarnos a nosotros
a sacrificarnos, a sacrificarnos nosotros mismos para hacer la
voluntad del Señor. Debería ese gesto de agradecimiento
impulsarnos a estar más que dispuesto. ¿Cómo yo puedo servir al Señor?
bueno, a través de mi servicio fiel a los hermanos de la iglesia. Esa buena voluntad, esa buena
disposición para servir al Señor cuando sirvo a mis hermanos. Entonces, mis hermanos, debemos
de saber que esos dones que el Señor ha dado en ocasiones se
manifiestan a través de ¿Cuál es el término que se podría
usar? A través de talentos naturales que nosotros heredamos, que nosotros
nacimos con ellos. Hay dones específicos que el
Espíritu Santo da luego que una persona es salvada, pero hay
habilidades Hay capacidades que nosotros recibimos, ya sea porque
nuestros padres, lo heredamos de nuestros padres, los enes,
lo heredamos de nuestros padres, o podría ser por mi preparación
académica. Entonces, alguien que estudia
contabilidad, ¿quién estudia contabilidad? ¿Eh? Esmienda dice. bien puede. Ah, bueno, también está por ahí.
Ah, no, Marta se salió. Parece que Marta tiene problemas.
Bueno, también está Marta, que es contable. Entonces, pueden
poner esas, esa preparación que ha recibido al servicio del Señor. Y si déjenme ayudarle a manejar
la contabilidad. Yo voy a ser una secretaria de
la iglesia para ayudar a los diáconos, porque puede ser que
alguien esté llamado al diaconado, pero no tiene las habilidades
para poder conciliar un. Una cuenta bancaria para para
darle un ejemplo, el diácono. Bueno, yo no sé conciliar cómo
se concilia eso. Esa cuenta bancaria. Bueno, ahí
está esa hermana o esa hermana es Mirna o Marta. No, yo lo voy
a ayudar a conciliar las cuentas bancarias y estoy ahí más que
disponible. para el servicio. O una profesora,
¿verdad? ¿Quién es profesora? Puede decir, yo voy a ayudar
a disipular, a catequizar, como se usa en las iglesias reformadas,
a los niños que están asistiendo. Entonces ahí voy a ayudar a Axel,
Y ahí voy a ayudar a Jeremy, ahí voy a ayudar a Daniel, para
darles un ejemplo y todo lo que lleguen después. Vamos a ver
cómo lo hacemos. Y se van a sacrificar, porque
estamos hablando de sacrificio, ¿verdad? Acuérdense que le mencioné
Romano 12.1. Estamos hablando de sacrificio. Y sacrificio cuesta,
duele. pero la Biblia nos manda a que
nos presentemos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios,
que es vuestro culto racional. Entonces, esa es la invitación,
mis hermanos, a que conozcamos cuáles son esos dones que Dios
nos ha dado. Si no lo conocemos, orar por
ello para que el Señor nos lo revele, acercarnos al pastor,
decirle, pastor, aquí yo estoy, No sé cuáles son mis dones o
quizá usted sabe. Bueno, yo yo creo que soy bueno
en esta área. Y el pastor puede confirmar eso
también o decir sí, yo creo que si eres buena, pero podría ser
mejor si te enfoque en esto y vamos a hacer la prueba y vamos a orar.
Y en el proceso el señor va confirmando. Cuáles son esos dones que Dios
nos ha dado, qué le parece? Entonces yo quiero que en esta
noche nosotros oremos, oremos precisamente por esos dones,
esos talentos que Dios nos ha dado para que los pongamos a
trabajar si no lo estamos haciendo, o para que le demos más carácter,
para que nos enfoquemos más en ello. y así podamos entonces llevar
más gloria al Señor, pero también seamos de edificación al Cuerpo
de Cristo. ¿Qué les parece?
Una característica de un fiel miembro de la iglesia
Series Tiempos Devocionales
En esta ocasión meditamos bajo el tema: Servir a otros fervorosamente a causa de Cristo.
Haznos llegar tus motivos de oración, acciones de gracias o inquietudes en el chat o a través del número: +1(809)234-7795 y el correo electrónico: [email protected]
La versión de la Biblia que utilizamos es la Nueva Biblia de Las Américas (NBLA)
| Sermon ID | 110251412527795 |
| Duration | 18:32 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.
