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con él para ser también edificados,
desafiados, motivados, como nos dice el libro de Hebreos, al
amor y a las buenas obras. Y este es un honor que el Señor
nos nos permite. Damos gloria y honra a él. Pero
dentro de este día especial que el Señor nos ha dado, pues también
el Señor nos ha dado estos sacramentos de lo que es la cena del Señor
y el sacramento del bautismo. como iglesia reformada que somos,
pues es nuestro deber y es nuestra intención que estos sacramentos
sean celebrados en el contexto de un culto dominical
como es el que estamos celebrando hoy. Este sería nuestra primera ocasión
como iglesia también. en celebrar el sacramento del
bautismo día domingo. Nunca lo habíamos celebrado un
día domingo. Y es nuestra primera ocasión
también celebrando lo que es el bautismo por aspersión. Antes de comenzar este rito,
pues yo quiero invitarles a que nos unamos a cantar este himno
número 307. Soy en tu nombre bautizado. Higno número 307. Los que han sido bautizados,
pues que este higno nos ayude a recordar aquel día glorioso
que el Señor nos dio para celebrar el bautismo. Así que es un es
un gesto que es digno de recordar y reafirmarnos. Esto nos sirva
para reafirmarnos en la fe. esa fe que una vez ha sido dada
a los santos. Por eso yo también quiero motivar
a los que todavía no han sido bautizados, que están acá reunidos
con nosotros, pues que se esfuercen en agotar todo el proceso, todo
el proceso para ser bautizado. Porque yo creo que es un deber
de todo aquel que se identifica como creyente el ir y pedir que
en el nombre del Señor sea bautizado. Como les decía, yo he llegado
a la convicción que en vista de que el bautismo es un sacramento,
o en otras palabras, es algo sagrado, el sacramento del bautismo
debe ser celebrado como parte del culto de la congregación
en el Día del Señor. La persona a ser bautizada debe
cumplir con ciertos requisitos antes de que el bautismo tenga
lugar. Por lo tanto, yo les invito a
que consideremos algunos pasajes de las Sagradas Escrituras. Mateo
28, 18 al 20, nos dice, Acercándose Jesús les dijo, Toda
autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Vayan,
pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en
el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles
a guardar todo lo que les he mandado. Y recuerden, yo estoy
con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Efesios 4,
4 al 6. Hay un solo cuerpo y un solo
espíritu, así como también ustedes fueron llamados en una misma
esperanza de su vocación. Un señor, una sola fe, un solo
bautismo, un solo Dios y Padre de todos que está sobre todos,
por todos y en todos. Gálatas 3, 27 y 28. Porque todos los que fueron bautizados
en Cristo, de Cristo se han revestido. No hay judío ni griego, no hay
esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, porque todos son uno
en Cristo Jesús. Juan 1, 12 al 13. Pero a todos los que lo recibieron
les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. Es decir,
a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni
de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino
de Dios. Génesis 17, 7. estableceré mi pacto contigo
y con tu descendencia después de ti, por todas sus generaciones,
por pacto eterno de ser Dios tuyo y de toda tu descendencia
después de ti. Gálatas 3.29. Y si ustedes son
de Cristo, entonces son descendencia de Abraham, herederos según la
promesa. y Hechos 2.39, porque la promesa
es para ustedes y para sus hijos y para todos los que están lejos,
para tantos como el Señor nuestro Dios llame. Entonces, mis hermanos, el bautismo
es el signo, es el sello de las promesas de Dios a este pueblo
de la alianza. En el bautismo, Dios promete,
sólo por gracia, para perdonar nuestros pecados, para adoptarnos
en el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, que envíe el Espíritu
Santo cada día para renovarnos y limpiarnos y para resucitarnos
a la vida eterna. Esta promesa se hace visible
en el agua del bautismo. El agua limpia, purifica, refresca,
sostiene. Jesucristo es agua viva. Mediante el bautismo, Cristo
nos llama a una nueva obediencia para amar y confiar completamente
en Dios, para dejar el mal del mundo, para vivir una vida nueva
y santa. Sin embargo, cuando nosotros
caemos en el pecado, no debemos de desesperarnos, porque la misericordia
de Dios es amplia. Tampoco debemos de continuar
en el pecado, porque el bautismo es la señal y el sello del pacto
eterno de gracia de Dios con nosotros. La realidad a la que este sacramento
apunta puede estar presente, como les decía en la escuela
dominical, antes o después de que el signo del bautismo ha
sido dado. Como leíamos también hace unos
minutos, en el Antiguo Testamento, el signo de la alianza era la
circuncisión. La circuncisión era, entre otras
cosas, un signo de fe. En el caso de los adultos, como
vimos, en el caso de Abraham, la fe fue previa al signo de
la circuncisión. Con los hijos de los creyentes,
sin embargo, el signo de la circuncisión les era dado antes que tuvieran
fe, como fue el caso de Isaac. Del mismo modo, en el nuevo pacto
nosotros podemos ver que los adultos convertidos deben de
ser bautizados después de haber hecho su profesión de fe. mientras que los hijos de estos
adultos reciben el bautismo antes de profesar la fe. Nosotros damos
gracias a Dios que en el tiempo que tenemos conociendo a Leslie
Maciel, ella ha dado testimonio de la verdad. Y en nombre del
consistorio interino de esta iglesia, yo quiero presentarles
a Leslie Maciel Fernández Encarnación para recibir el sacramento del
bautismo. Puede ponerse de pie, venir acá,
ella va a compartir con ustedes su testimonio. a todos aquí presentes. Yo le
agradezco mucho a Dios por esta oportunidad de que hoy voy a
ser bautizada y voy a tener la oportunidad también de compartir
mis testimonios con ustedes. Bueno, iniciando por cuando yo
era pequeña, yo recuerdo que en mi casa siempre habían Biblias,
diferentes versiones de la Biblia. Mis padres siempre la leían para
mí y mis hermanas, aún después de que nosotras ya sabíamos leer.
Y ellos nos hacían lo mejor que podían para inculcar el temor
de Dios en nosotras. Y nos llevaban a una iglesia
a Pentecostal, a veces, que estaba cerca de la casa. En esa iglesia
yo recuerdo que durante una escuela dominical de niños, para niños,
ahí mencionaron que todos somos pecadores, esa fue la primera
vez que yo lo escuché y eso realmente me dio un poco de disgusto porque
yo entendía que yo era una niña buena y que mi familia también
era una familia buena, que mis amigos eran buenos pero en ese
caso yo estaba ahí ignorando varios versículos bíblicos o
lo que Dios dice en su palabra que, por ejemplo, una de las
citas yo las tengo aquí para que no se me vayan a escapar
nada importante Romanos 10 9 al 10 que dice que si confiesas
con tu boca a Jesús por Señor y crees en tu corazón que Dios
lo resucitó entre los muertos, serás salvo porque con el corazón
se cree para la justicia y con la boca se confiesa para la salvación.
Romanos 3 10 dice que como está escrito no hay justo ni a un
uno también en Efesios dos versículos ocho al nueve, porque por gracia
ustedes han sido salvados por medio de la fe y esto no procede
de ustedes, sino que es don de Dios, no por obras para que nadie
se gloríe. Entonces, luego de esa experiencia
y como a los diez o once años, yo recuerdo que empezamos nosotros
a estudiar un libro con otra religión y Nosotros no nos congregábamos
en ese entonces, solo la persona iba y nos daba el estudio. Eso
duró como un año y algo. Luego de eso, como a los 19,
20 años, yo volví a solicitar el mismo estudio con una señora.
Ella iba a la casa también. Y yo recuerdo que varias de las
enseñanzas de ellos eran, por ejemplo, que Nosotros no podemos
o no debemos adorar a Jesús como Dios, como al Padre, porque ellos
no tienen el concepto de la Trinidad, no creen en la Trinidad. y también
otro es que nosotros al morir no íbamos ni al cielo, ni al
infierno, sino que estábamos en un estado de descanso o durmiendo
hasta que llegara el día del juicio. Esa creencia yo la tuve por mucho
tiempo y yo entiendo que esa creencia puede llevar a muchas
personas y entiendo que me llevó a mí también a no sentir esa
necesidad de un salvador porque pues si yo no tengo ninguna consecuencia
de lo que yo estoy haciendo es difícil buscar o estar consciente
de de lo que puede llevar el pecado o la desobediencia entonces
también yo recuerdo que yo escuchaba personas predicando en las calles
antes eso era más frecuente que ahora que habían personas que
se radicando que Cristo viene, lo
que Jesucristo hizo por nosotros y también en iglesias cristianas
que yo llegué a visitar. En ciertas ocasiones yo llegué
a escuchar de lo que Jesucristo hizo por todos nosotros, el sacrificio
que murió y resucitó entre los muertos para poder darnos vida
eterna a los que en él creemos. Pero en ese entonces yo realmente
todavía no lo aceptaba ni lo entendía como lo hago el día
de hoy. Entonces, después de mucho tiempo de yo sentir vergüenza
y de intentar luchar sola contra el pecado, ahí yo también después
de tener a mi bebé y ver a mis padres y a mis amigos y a mi
familia, yo entendí que yo necesitaba cambiar. y dejar ciertas cosas,
ciertos hábitos y también empezar nuevas costumbres. Bueno, entonces
en ese entonces ya ahí empezó mi arrepentimiento y ahí es donde
yo empecé a tener más conciencia de lo insuficiente que yo soy
para poder obedecer a Dios, obedecer sus mandamientos. No hay forma
de que yo lo haga por mí misma. Entonces ahí entonces, mediante
oración y lectura de la Biblia, siendo consciente de que sin
Jesucristo yo no iba a poder lograrlo, yo empecé una búsqueda
de una iglesia cristiana. Ahí yo le agradezco que en la
providencia de Dios me permitió conocer a una persona muy especial,
se llama Adán Arellano. Me recomendó esta iglesia específicamente
donde gracias a Dios yo hoy estoy siendo bautizada y he contado
con un pastor que está comprometido con predicar la palabra de Dios
y está siempre disponible para cualquier situación o duda que
alguien pueda tener o algo que no pueda entender sobre la palabra
de Dios. Bueno, ya sabiendo también lo que Jesucristo hizo, que él
con su sangre pagó el precio de todos nuestros pecados y nos
compró y que por medio de él sí podemos decir que somos salvos,
no por lo que hagamos, sino por teniendo fe en él y por la gracia
de yo hoy delante de todos ustedes. Quiero confesar que yo decido
entregar mi vida a Cristo y vivir por medio de él para glorificarlo
en obediencia. Vamos a hacer algunas preguntas
a Leslie para confirmar lo que ya ustedes han escuchado. Leslie, ¿deseas ser bautizado
en la fe y la familia de Jesucristo? Sí, deseo. ¿Renuncias al poder del mal y
deseas la libertad de la nueva vida en Cristo? Sí, deseo. ¿Confiesas a Jesucristo como
Señor y Salvador? ¿Prometes por la gracia de Dios
ser discípulo de Cristo, seguir el camino de nuestro Salvador,
resistir la opresión y el mal, mostrar amor y justicia y testificar
las obras y las palabras de Jesucristo conforme a lo mejor de tu capacidad? ¿Prometes, de acuerdo con la
gracia que has recibido, crecer en la fe cristiana y mantenerte
fiel como miembro de la Iglesia de Jesucristo al celebrar su
presencia y continuar su misión en este mundo? Lo prometo contando
con la ayuda de Dios. Muy bien. Mis hermanos, como
ustedes pueden ver, ella ha testificado públicamente este deseo. Yo le
invito a que se ponga acá. Visto el testimonio público de
nuestra hermana Leslie Maciel, con la autoridad que el Señor
me ha dado, yo bautizo a Leslie en el nombre del Padre, en el
nombre del Hijo y en el nombre del Espíritu Santo. Estemos de
pie y oremos al Señor. Padre bueno y Dios, tú que moras
en las alturas de los cielos, te damos gracias, Señor. Gracias
por tu gran amor, bondad y misericordia para con tu hija, Señor. Que tú le hayas concedido que
ella testifique públicamente de esta fe que tú le has dado. Pedimos, Señor, que tú le fortalezcas,
que tú seas con ella en los momentos de debilidad, en los momentos
de prueba y de lucha, que ella pueda acudir a ti a través de
la oración, confiar en ti, y asesorarse, buscar la ayuda también de otros
hermanos en la fe. Pedimos, Señor, que tu Espíritu
Santo siga fortaleciéndole, que le siga preservando, cuidando
hasta aquel día glorioso en el que nuestro Señor y Salvador
se manifieste aquí en la tierra o aquel día glorioso donde nosotros
seamos transformados hasta esperar y ver esta manifestación gloriosa
de Cristo Jesús como Rey de Reyes y Señor de Señores. Esto que
le pedimos y le encomendamos en el nombre de Cristo Jesús. Amén y Amén. Felicidades. Finalizado el culto
pueden felicitar a Alessi.
Bautismo de Leslie Massiel
Series CULTOS
En cumplimiento a la Gran Comisión que nuestro SEÑOR y Salvador nos encomendó en Mateo 28:19-20, el domingo 6 de octubre del 2024 procedimos a impartir el Sacramento del Bautismo a la joven Leslie Massiel.
Haznos llegar tus motivos de oración, acciones de gracias o inquietudes en el chat o a través del número: +1(809)234-7795 y el correo electrónico: [email protected]
La versión de la Biblia que utilizamos es la Nueva Biblia de Las Américas (NBLA)
| Sermon ID | 108241610483671 |
| Duration | 23:02 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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