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En el último estudio, Pedro expresó
su confianza, su confianza extrema en su propia capacidad de resistir
toda forma de tentación. Eso estaba en Mateo 26, 30. Y cuando hubieran cantado el
himno, salieron al monte de olivos. Entonces Jesús les dijo, todos
vosotros os escandalizaréis de mí esta noche. Porque escrito
está, heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. Pero después que haya resucitado,
iré delante de vosotros a Galilea." Respondiendo, Pedro le dijo,
"'Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.'"
A lo mejor sus intenciones eran buenas. Quería comunicar su lealtad
a Cristo. Pero esa actitud siempre es peligrosa. Es como que Pedro estaba sactándose
de un gran dominio propio, enfrente de toda tentación. Cristo dijo
en el Padre Nuestro que era necesario orar por tal dominio propio,
y no simplemente presumir que nuestra carne esté tan fuerte. Mateo 6, 13, en la primera parte. Y no nos metas en tentación,
mas líbranos del mal. Es una oración que pedimos a
Dios. Pero con esa petulancia, Pedro
impulsó a todos, todos los demás discípulos también a caer en
la misma trampa. Continuando en Mateo 26, 34. Y Jesús le dijo, de cierto te
digo que esta noche antes que el gallo cante, me negarás tres
veces. Pedro le dijo, aunque me sea
necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos
dijeron lo mismo. Muchos cristianos aún en nuestros
tiempos dicen esto con la boca, estoy dispuesto a morir contigo
Cristo. Pero la pregunta es si están dispuestos a vivir con
él. Morir por él sí, vivir para él tal vez. Hoy aprenderemos
unas cosas prácticas sobre cómo enfrentar las tentaciones mientras
estamos en un pasaje que francamente es demasiado profundo para un
ser humano entender completamente. Ahora moviendo a versículo 36.
Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní. Y dijo a sus discípulos, sentaos
aquí entre tanto que yo voy ahí y oro. Todos los discípulos menos
judas llegaron al huerto de Getsemaní. Es el nombre de este lugar, quiere
decir lugar en que se exprime el aceite de los olivos. Pero
Cristo quiere dejar a la mayoría de ellos a la entrada. Había
una gran necesidad de oración. Porque esa noche, una noche de
horrores, todos iban a sufrir tentaciones intensas. Aunque San Mateo no lo mencionó,
nada del diablo, el diablo está. El enemigo sujetará a todos a
la tentación máxima en esta noche que estamos estudiando. Vamos
a Juan 14, 28. En Juan 14, 28, dice, ¿Habéis
oído que yo os he dicho, voy y vengo a vosotros? Si me amaréis,
os habríais regocijido, porque he dicho que voy al Padre. Cristo
estaba hablando de su muerte. Dice, voy al Padre, porque el
Padre es mayor que yo. Y ahora os lo he dicho antes
que suceda para que cuando suceda creáis. No hablaré ya mucho con
vosotros porque viene el príncipe de este mundo. Y él no ha definido
en mí. Cristo estaba preparando. Viene
ese príncipe que es el diablo. Y estaba preparando. Cristo en
su mente estaba preparando. Sabía que el enemigo iba a llevar
sus ataques mayores. y era un momento de preparación,
versículo 37, y tomando a Pedro y a los dos hijos de Cebedeo
comenzó a entristecerse, a angustiarse en gran manera. Ahora Cristo
empezó a pasar por sentimientos que nosotros simplemente no podemos
entender como seres humanos. Tiene que enfrentar algo que
ningún hombre corrompido pudiera ni intentar. Para hacer lo que
Cristo tiene que hacer, primero uno tenía que ser un hombre sin
pecado y también al mismo tiempo Dios en carne. Y aun así, sería
sumamente difícil y sumamente peligroso. Eso estaba motivando
su tristeza y su necesidad de oración intensa. 38. Entonces
Jesús le dijo, mi alma está muy triste hasta la muerte, quedaos
aquí y velad conmigo. No estaba exagerando. La tristeza
que Cristo llevaba era suficiente para matar uno. En otra parte
dice que tan intenso fue que su reacción era como de gotas
de sangre. Lucas 22, 44. Y estando él en
agonía, oraba más intensamente y era su sudor como grandes gotas
de sangre que caían hasta la tierra. Cristo estaba enfrentando
agonías y horrores que ningún humano ha enfrentado en toda
la historia del mundo. Tan grande fue su tristeza que
tenía ese sentimiento, la capacidad
de matar uno. Y por eso un ángel vino para
ayudarlo en estos momentos, Lucas 22, 43. Y se apareció un ángel
de cielo para fortalecerle. Y estando en agonía oraba más
intensamente y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían
hasta la tierra. Cuando se levantó de la oración
y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la
tristeza. La tristeza ya llegó a todos.
Cristo siempre vivía con esa tristeza, sabiendo que su vida
iba a terminar con una prueba inimaginable, un sufrimiento
demasiado horrendo para poner en palabras. Isaías 53, 3, habló
de Cristo, dice, despreciado y desechado entre los hombres,
varón de dolores, varón de dolores experimentado en quebranto. y
como que escondimos de él el rostro fue menospreciado y no
lo estimamos Cristo vivía esto toda su vida pasó con ese peso
sobre sus hombros un peso de tristeza, una tristeza que finalmente
llegó en toda su realidad esta noche 39 yendo un poco adelante
se postró sobre su rostro llorando y diciendo Padre mío Si es posible,
pásame de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como
tú. Primero se separó de la mayoría
de sus discípulos, después estaba solamente con tres, que realmente
eran los líderes, y ahora se separó de ellos y está solo en
oración. Estos tres líderes estaban ahí
para aprender algo. 39 de nuevo, y en un poco adelante
se postró sobre su rostro orando diciendo, Padre mío, si es posible,
pasa de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como
tú. Está hablando de una copa, una
copa de la cual tiene que tomar. Y hermano, la copa es una manera
de hablar en la Biblia de los juicios de Dios. que son presentados
como contenido en una copa o en un cáliz. Cáliz es otra palabra
de una copa. En Salmo 11, 6, dice, sobre los
manos hará llover calamidades, fuego azufre y viento abrazador
será la porción del cáliz de ellos. Está hablando de una copa
o un cáliz de ira de Dios. Salmo 75, 8. porque el cáliz está en la mano
de Jehová, y el vino está fermentado, lleno de mistura, y el derrama
del mismo hasta el fondo, lo apurarán y lo beberán todos los
impíos de la tierra. Y también en Apocolipsis, En
muchos otros lugares, solamente vamos a citar esos tres en Apuglipsis
14, 9. Y el tercer ángel lo siguió diciendo
a gran voz, si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe
la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino
de la ira de Dios. que ha sido vaciado puro en el
cáliz de su ira, ahí está el cáliz de la copa, y será atormentado
con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero. En muchas otras partes de la
Biblia se encuentra el mismo, pero la copa que el Padre estaba
dando a su Hijo era el peor de todos. Él estaba en su agonía
buscando al Padre para ayuda, y el Padre estaba entregándole
una copa. Dentro de esa copa eran los castigos
por todas las transgresiones de tu vida. Y no solamente las
tuyas, sino las mías. Y los de todos los pecadores
perversos que Cristo iba a salvar. Está llena del precio de los
odios, de los asesinatos, de los abusos de niños, de las violaciones
de mujeres, de robos, el costo judicial de toda forma de perversión. y de las inmoralidades más repugnantes
estaban en esa copa. Y Cristo, como una persona completamente
limpia, tenía que metafóricamente tomarla hasta el fondo. Y en
esa copa había una maldición. Cálatas 3, 13. En Galatas 3.13 dice, Cristo
nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros, maldición. Porque está escrito, maldito
todo el que es colgado en un madero. Y pocos versos antes,
en versículo 10, dice, porque todos los que dependen de las
obras de la ley están bajo maldición. Porque escrito está, y eso es
una cita de Deuteronomio, maldito todo aquel que no permaneciere
en todas las cosas escritas en el libro de la ley para hacerlas.
Por pecado, caigamos bajo la maldición. Y esa maldición estaba
en la copa. En una parte dice que Cristo
iba a convertirse en el pecado. Segundo Corintios 5.21. Al que
no conoció pecado por nosotros, lo hizo pecado. para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él. Fue la única manera que
nosotros seamos renovados. Segundo Corintios 5, 17, en el
mismo texto dice, de modo que si alguno está en Cristo, nueva
criatura es. Las cosas viejas pasaron y aquí
todas son hechas nuevas. Pero hubo un costo. Eso se tenía
que comprar. Gratis para nosotros, no para
él. Y en esa primera petición Cristo estaba buscando otra manera,
otra solución del problema de esa cosa. ¿Cómo es posible? ¿Acaso Cristo no estaba determinado
a pasar por ese fuego de una vez? En Juan 12, 27, Cristo dijo,
ahora está turbada mi alma, ¿y qué diré, Padre, sálvame de esta
hora? Mas para esto he llegado a esta
hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces, es que Cristo, ¿cómo se puede
entender esto? En una parte dice, quítame de
esto la copa, y en otra parte dice, por eso vine. ¿Cómo lo
podemos entender con reverencia? Lo que parece ser una inconsistencia. Es que Cristo como hombre estaba
bajo tentaciones extremas y el diablo estaba ahí. Aunque Mateo
no mencionaba su presencia en ese evento santo, el enemigo
estaba atacando. Solamente podemos imaginar lo
que dijo. Tú no puedes, tú no tienes que
hacer esto. No es necesario. A lo mejor hay
otra manera. Con Dios hay muchas maneras de
lograr lo que quieres. Esto siempre fue la misma tentación.
Dicen hebreos que Cristo estaba sujetado a toda forma de tentación,
pero vamos a ver las primeras tres tentaciones en Mateo 4. En Mateo 4, 1 dice, Entonces
Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado
por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta
días y cuarenta noches, tuve hombre. perdón, tuvo hambre,
perdón. Cristo estaba ayunando, tenía
hambre y por eso era un poco débil. En 3 dice, y vino el tentador
y les dijo, si eres hijo de Dios, di que estas piedras se convierten
en pan. ¿Cómo que estabas diciendo, tú
no tienes que sufrir ese ayuno? Tú tienes poder. ¡Complácete! Ciclo 4 Y respondiendo, Cristo
dijo, escrito está, observa hermano la manera que Cristo está peleando
y luchando, escrito está, escrito está. No sólo de pan vivirá el
hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Entonces el diablo le... Llevó a la Santa Ciudad y le
puso sobre el pináculo del templo y le dijo, si eres hijo de Dios,
échate abajo, porque escrito está, a sus ángeles mandará cerca
de ti, y en sus manos te sostendrán para que no tropieces con tu
pie en piedra. Jesús le dijo, escrito está,
también no tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el
diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo
y la gloria de ellos. Y le dijo, todo esto te daré
si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo, vete
Satanás, porque escrito está, al Señor tu Dios adorarás y a
Él sólo servirás. Está dándonos un ejemplo de cómo
luchar. como luchar usando las armas de la palabra en este caso pero
el diablo siempre hermano viene con sugerencias diciendo tu no
tienes que luchar de esta manera hay una manera mas facil y el
diablo va a presentar la manera mas facil a ti tambien Cristo
siempre tenía que luchar en contra de esos pensamientos. Como estudiamos
la semana pasada, ¡así el diablo estaba usando Pedro! En Mateo
16. En Mateo 16.21 dice, Desde entonces
comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario
ir a Jerusalén y padecer mucho de los antianos y de los principales
sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al
tercer día. Cristo hablaba de esto porque
siempre estaba en su mente. Estaba preparándose. 22. Entonces
Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo, Señor,
ten compasión de Ti. De ninguna manera esto te acontezca. Pero él volviendo, dijo a Pedro,
quítate delante de mí, Satanás. Me eres tropiezo porque no pones
la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Cuando
Cristo dijo, quítate delante de mí, Satanás, es porque Cristo
sabía lo que estaba pasando. No estaba engañado. Esto siempre
fue la misma tentación, buscar otra solución diferente de la
cruz. Hay muchos cristianos hoy día
que no quieren nada que ver con su propio cruz. No ha cambiado
mucho. Continuando en nuestro pasaje,
capítulo 40, perdón, versículo 40. Vino luego a sus discípulos
y los halló durmiendo. Tal vez hay hermanos aquí durmiendo
en esta mañana. Vino luego a sus discípulos y
los halló durmiendo y dijo a Pedro, ¿así que no habéis podido velar
conmigo una hora? 41. VELAR Y ORAR PARA QUE NO
ENTRÉIS EN TENTACIÓN. EL ESPÍRITU A LA VERDAD ESTÁ
DISPUESTO, PERO LA CARNE ES DÉBIL. Hermanos, eso es lo que podemos
sacar de este pasaje, un pasaje demasiado profundo para nuestro
entendimiento. Pero sí podemos sacar algo práctico
de la victoria sobre las tentaciones. En esta noche los cristianos
estaban bajo ataque y tenían que prepararse. Pero Pedro, confiando
en sí mismo, no vio la amenaza. Primero dijo, yo nunca voy a
negar a mi Cristo. Y ahora, orar, yo voy a dormir.
Y tu hermano, hermana, en esa mañana, ¿estás tú, como Pedro,
durmiendo en medio de un ataque espiritual? durmiendo mientras
deberías de estar preparándote 42 otra vez fue y oró por segunda
vez diciendo Padre mío si no puede pasar de mí esta copa sin
que yo la beba hágase tu voluntad ahora por las luchas intensas
de oración Cristo estaba poco a poco ganando la victoria Su
petición, si mire cuidadosamente, su petición está cambiando. Estaba
cada vez más bien con el plan de su padre. Primero buscaba
una alternativa, ya no. Porque por medio de la oración
recibía fuerzas, fuerzas para la batalla. 43. Vino otra vez
y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados
de sueño. y dejándolos, se fue de nuevo
y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. Estaba muy tarde. Quedaba poco
tiempo de orar y velar. Los discípulos ya perdieron su
oportunidad de prepararse. Primero, en su arrogancia y su
confianza en la carne, anunciaron que nunca iban a negar a su Señor.
Y ahora cuando hubo oportunidad de orar y preparar, no hicieron
nada más de dormir. Cristo estaba cada vez más cerca
de una preparación adecuada para el momento de la prueba, y ellos
cada vez más lejos de una preparación adecuada. Y cada uno de nosotros
en esta mañana tenemos que preguntar, ¿estamos viviendo más como Pedro
y los discípulos inmaduros, o estamos más semejantes a Cristo? ¿Estamos
humildes delante de la tentación como Cristo usando la palabra,
la oración, el ayuno si sea necesario para conseguir la victoria? ¿O
estamos como Pedro, llenos de la presunción, confiando en nuestra
propia carne, no dedicando tanto tiempo a la oración, porque estamos
asegurados de que somos más grandes que todas las tentaciones que
vendrán? Solamente tú puedes contestar
la pregunta por tu propia situación. 45. Entonces vino a sus discípulos
y les dijo, dormid ya y descansad. El que ha llegado la hora y el
hijo del hombre es entregado en manos de pecadores. Ya pasó. Ya pasó la oportunidad de prepararse. Cristo aprovechó de tiempo orando
y luchando, ganando la victoria sobre la tentación, Y era ya
muy tarde para exhortar a los discípulos más. Como niños durmiendo
en el sofá, dice, pues duérmate ya. El momento de la prueba ha
llegado. 46, último verso del texto de
hoy. Levantaos, vamos, ve, se acerca el que me entrega. Ahora ni había más tiempo de
dormir. Judas estaba llegando. Aunque Pedro, estaba durmiendo,
Judas no, Judas estaba bien activo llevando a cabo su traición Juan
18.3 Judas fue tomando una compañía
de soldados y aguasiles de los principales sacerdotes y de los
fariseos fue ahí con linternas y antorchas y con armas a lo
mejor Cristo ya está levantando a los apóstoles porque ve antorchas
ya llegando se escuchan los ruidos ya venía la amenaza y Cristo
estaba dispuesto a enfrentarlos pero los discípulos no una vez
más en Juan 18 en Juan 18 y 4 dice pero Jesús
sabiendo todas las cosas que habían de sobrevenir se adelantó
y les dijo a quien buscáis Y le respondieron a Jesús Nazareno.
Jesús les dijo, yo soy. Y estaba también con ellos Judas,
el que le entregaban. Cuando él les dijo, yo soy, retrocedieron
y cayeron en la tierra. Cristo no estaba derrotado. Eso
fue una victoria para Él. Ellos estaban cayendo. Cristo
se fue a ellos. Cristo no huía del peligro como
Pedro y los demás van a hacer en lo que siga. Al contrario,
se adelantó a ellos como David corriendo a la batalla de Goliat.
Como dice en 1 Samuel 17, 48. Y aconteció que cuando el Filisteo
se levantó, hablando de Goliat, y echó a andar para ir al encuentro
de David, David se dio prisa y se corrió a la línea de batalla
contra el Finisteo. ¿Cómo está contigo hermano o
hermana en esta mañana? ¿En el momento de la prueba estás
tú en la línea de la batalla? ¿Como David? ¿Como Cristo? ¿O estás corriendo de la batalla
como Pedro y como los demás discípulos cuando aún estaban en su inmadurez? doctrina y ahora estamos cerrando. Hay mucho en ese pasaje que simplemente
no podemos comprender. Los horrores de horrores que
estaban en la copa, el cáliz que Cristo tenía que tragar,
eso es más allá de nuestro entendimiento. Pero Él estaba dispuesto a cumplir
esa tarea horrible por Su obediencia a Su Padre y por el amor que
tiene para nosotros. Por el amor que Él tiene para
ti, estaba dispuesto a sufrir horrores de horrores. En fin,
no había otra manera. Regresando a Mateo 26, 39. Viendo
un poco adelante, se postró sobre su rostro orando y diciendo,
Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa. Pero no. No era posible. No había otra
manera. Tomando en cuenta la justicia de Dios. Hermano, hermana,
todos tus pecados tenían que recibir su justo juicio. y la
justicia de Dios encontró su satisfacción en el sacrificio
de Cristo para todos los que iban a poner su confianza y su
fe en Él. Aplicación. Es probable que nuestras
tentaciones, por más intensas que sean, no serán del mismo
índole de lo que hemos visto en este pasaje, pero sí serán peligrosos, bastante
peligrosos. oportunidades de gran fracaso.
Para nosotros también hay mucho en juego, y las mismas armas
están disponibles. La palabra, como Cristo dialogando
con el diablo una y otra vez, escrito está. La oración, el
ayuno, nosotros también podemos enfrentar las tentaciones preparados,
o podemos continuar como Pedro, dormidos. espiritualmente hablando. La pregunta es, ¿cómo prepararás
tú? Vamos a orar. Oh Padre, estamos
caminando sobre tierra santa, Señor, es una parte de la Biblia
que es muy, muy sagrada, pero ayúdanos, Señor, a por lo menos
sacar esa enseñanza de cómo enfrentar las tentaciones. a cómo tomar
en serio la necesidad de avanzar en conocimiento de Tu Palabra,
porque es una arma eficaz en contra de las tentaciones. Ayúdanos,
Señor, a estar fieles en la oración, y no vivir en la presunción de
Pedro y los demás, simplemente presumiendo que estamos suficientemente
fuertes para luchar en contra de ese enemigo formidable. Oh Padre, pedimos Tu ayuda, queremos
andar en serio y no caer en fracasos vergonzosos. Pedimos en el santo
nombre de Cristo Jesús. Amén.
Horror De Horrores - Horror Of Horrors
Series Mateo - Spanish
Lo que Cristo enfrentó en Getsemaní es mas allá de nuestra capacidad de entender. Pero sí podemos aprovechar de la revelación de lo que pasó, aprendiendo como manejar las tentaciones mas intensas.
| Sermon ID | 1031102116281 |
| Duration | 28:16 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Matthew 26:36-46 |
| Language | Spanish |
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