Muy buenos días, hermanos y amigos. Que Dios nos bendiga en este
hermoso día que el Señor nos regala. Seamos bienvenidos una
vez más a este tiempo de lectura, meditación y oración. Hoy nos corresponde leer el libro
de Hebreos, específicamente sus capítulos 11 al 13. Y luego vamos a tener lo que
son las meditaciones que están basadas en los pensamientos para
el culto personal y familiar que nosotros encontramos en la
Biblia de herencia reformada. Me gustaría, me gustaría que
usted esté conmigo y de acto, de presencia, a través de escribir
algo en el chat de acá de YouTube para yo saber quién está siguiendo
estas transmisiones, porque yo no tengo forma, si usted no escribe,
si usted no comparte estas transmisiones, de saber quién es que está escuchando
o viendo esta transmisión así que siéntase en libertad de escribir
un hola saludo dios le bendiga lo que usted sienta hacer con
toda confianza para así entonces en una próxima ocasión estarle
enviando sus respectivos saludos si usted así gusta si no pues
no hay ningún problema solamente le estoy pidiendo por favor que
identifique, se identifique, diga a través del chat quién
es usted. ¿Cómo lo sabré yo? Pues sencillamente
cuando usted diga hola, ya yo sabré que usted fue quien escribió
este salud, es lo único. Pero en lo que usted se anima
a escribir, yo le invito por favor a que comencemos la lectura. Capítulo 11, Libro de Hebreos,
nos dice así la palabra del Señor. Ahora bien, la fe es la certeza
de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve, porque por
ella recibieron aprobación los antiguos. Por la fe entendemos
que el universo fue preparado por la palabra de Dios, de modo
que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles. Por la fe,
Abel ofreció a Dios un mejor sacrificio que Caín, por lo cual
alcanzó el testimonio de que era justo, dando Dios testimonio
de sus ofrendas. Y por la fe, estando muerto,
todavía habla. Por la fe, Enoch fue trasladado
al cielo para que no viera muerte, y no fue hallado porque Dios
lo trasladó. Porque antes de ser trasladado
recibió testimonio de haber agradado a Dios. y sin fe es imposible
agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea
que Él existe y que recompensa a los que lo buscan. Por la fe,
Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se
veían, con temor reverente preparó un arca para la salvación de
su casa, por la cual condenó al mundo y llegó a ser heredero
de la justicia que es según la fe. Por la fe Abraham, al ser
llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir
como herencia, y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó
como extranjero en la tierra de la promesa, como en tierra
extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos
de la misma promesa, porque esperaba la ciudad que tiene cimientos,
cuyo arquitecto y constructor es Dios. También por la fe Sara
misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia,
pues consideró fiel a aquel que lo había prometido. Por lo cual
también nació de uno, y este casi muerto con respecto a esto,
una descendencia como las estrellas del cielo en número, e innumerable
como la arena que está a la orilla del mar. Todos estos murieron
en fe sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas visto
desde lejos y aceptado con gusto, confesando que eran extranjeros
y peregrinos sobre la tierra. porque los que dicen tales cosas
claramente dan a entender que buscan una patria propia. Y si
en verdad tuvieran estado pensando en aquella patria de donde salieron,
habrían tenido oportunidad de volver, pero en realidad anhelan
una patria mejor, es decir, la celestial, por lo cual Dios no
se avergüenza de ser llamado Dios de ellos, pues les ha preparado
una ciudad. Por la fe Abraham cuando fue
probado ofreció a Isaac y el que había recibido las promesas
ofrecía a su único hijo. Fue a él a quien se le dijo en
Isaac te será llamada descendencia. Él consideró que Dios era poderoso
para levantar a un de entre los muertos de donde también en sentido
figurado lo volvió a recibir. Por la fe Isaac bendijo a Jacob
y a Esaúd aún respecto a cosas futuras. Por la fe Jacob al morir
bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró apoyándose sobre
el extremo de su bastón. Por la fe José al morir mencionó
el éxodo de los israelitas y dio instrucciones acerca de sus huesos.
Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres
durante tres meses porque vieron que era un niño hermoso y no
temieron al edicto del rey. Por la fe Moisés, cuando ya era
grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo
más bien ser maltratado con el pueblo de Dios que gozar de los
placeres temporales del pecado. Consideró como mayores riquezas
el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto, porque tenía
la mirada puesta en la recompensa. Por la fe Moisés salió de Egipto
sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo
al invisible. Por la fe celebró la pascua y
el rociamiento de la sangre para que el exterminador de los primogénitos
no los tocara a ellos. Por la fe pasaron el mar rojo
como por tierra seca, y cuando los egipcios intentaron hacer
lo mismo, se ahogaron. Por la fe cayeron los muros de
Jericó después de ser rodeados por siete días. Por la fe la
ramera Raab no pereció con los desobedientes por haber recibido
a los espías en paz. ¿Y qué más diré? Pues el tiempo
me faltaría para contar de Gedeón, Barak, Sansón, Hefté, David,
Samuel y los profetas. quienes por la fe conquistaron
reinos, hicieron justicia, obtuvieron promesas, cerraron bocas de leones,
apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada,
siendo débiles fueron hechos fuertes, se hicieron poderosos
en la guerra, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres
recibieron a sus muertos mediante la resurrección. Otros fueron
torturados, no aceptando su liberación a fin de obtener una mejor resurrección. Otros experimentaron insultos
y azotes y hasta cadenas y prisiones. Fueron apedreados, aserrados,
tentados, muertos a espada. Anduvieron de aquí para allá
cubiertos con pieles de oveja y de cabras, destituidos, afligidos,
maltratados, de los cuales el mundo no era digno, errantes
por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas de la tierra.
Y todos éstos, habiendo obtenido aprobación por su fe, no recibieron
la promesa, porque Dios había provisto algo mejor para nosotros,
a fin de que ellos no fueran hechos perfectos sin nosotros. Capítulo 12 Por tanto, puesto que tenemos
en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos
también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve,
y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. puesto
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto
delante de él soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y
se ha sentado a la diestra del trono de Dios. Consideren, pues,
a aquel que soportó tal hostilidad de los pecadores contra él mismo,
para que no se cansen ni se desanimen en su corazón, porque todavía
En su lucha contra el pecado, ustedes no han resistido hasta
el punto de derramar sangre. Además, han olvidado la exhortación
que como a hijos se les dirige. Hijo mío, no tengas en poco la
disciplina del Señor, ni te desanimes al ser reprendido por Él, porque
el Señor al que ama disciplina y azota a todo el que recibe
por hijo. es para su corrección que sufren.
Dios los trata como a hijos, porque ¿qué hijo hay a quien
su padre no discipline? Pero si están sin disciplina,
de la cual todos han sido hechos participantes, entonces son hijos
ilegítimos y no hijos verdaderos. Además, tuvimos padres terrenales
para disciplinarnos y los respetábamos. ¿Con cuánta más razón no estaremos
sujetos al Padre de nuestros espíritus y viviremos? Porque
ellos nos disciplinaban por pocos días, como les parecía, pero
Él nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de
su santidad. Al presente ninguna disciplina
parece ser causa de gozo, sino de tristeza. Sin embargo, a los
que han sido ejercitados por medio de ella, después les da
fruto apacible de justicia. Por tanto, fortalezcan las manos
débiles y las rodillas que flaquean, y hagan sendas derechas para
sus pies, para que la pierna coja no se descoyunte, sino que
se sane. Busquen la paz con todos y la
santidad sin la cual nadie verá al Señor. Cuídense de que nadie
deje de alcanzar la gracia de Dios, de que ninguna raíz de
amargura brotando cause dificultades y por ella muchos sean contaminados. que no haya ninguna persona inmoral
ni profana como Esaú, que vendió su primogenitura por una comida.
Porque saben que aún después, cuando quiso heredar la bendición,
fue rechazado, pues no halló ocasión para el arrepentimiento,
aunque la buscó con lágrimas. porque ustedes no se han acercado
a un monte que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas,
ni a oscuridad, ni a torbellino, ni a sonido de trompeta, ni a
ruido de palabras tal que los que oyeron rogaron que no se
les hablara más. porque ellos no podían soportar
el mandato. Si aún una bestia toca el monte,
será pedreada. Tan terrible era el espectáculo
que Moisés dijo, estoy aterrado y temblando. Ustedes en cambio
se han acercado al monte Sion y a la ciudad del Dios vivo,
la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, a la asamblea general
e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos,
y a Dios, el juez de todos, y a los espíritus de los justos, hechos
ya perfectos, y a Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre
rociada que habla mejor que la sangre de Abel. Tengan cuidado
de no rechazar aquel que habla, porque si aquellos no escaparon
cuando rechazaron al que les amonestó sobre la tierra, mucho
menos escaparemos nosotros si nos apartamos de aquel que nos
amonesta desde el cielo. Su voz hizo temblar entonces
la tierra, pero ahora él ha prometido diciendo, aún una vez más yo
haré temblar no sólo la tierra, sino también el cielo. Y esta
expresión, aún una vez más, indica la remoción de las cosas movibles,
como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas
que son inconmovibles. Por lo cual, puesto que recibimos
un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante
la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor
y reverencia, porque nuestro Dios es fuego consumidor. Capítulo 13. Permanezca el amor
fraternal. No se olviden de mostrar hospitalidad,
porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Acuérdense de los presos, como
si estuvieran presos con ellos, y de los maltratados, puesto
que también ustedes están en el cuerpo. Sea el matrimonio
honroso en todos y el hecho matrimonial sin deshonra, porque a los inmorales
y a los adúlteros los juzgará Dios. Sea el carácter de ustedes
sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque Él mismo ha
dicho, Nunca te dejaré ni te desampararé. De manera que decimos
confiadamente, El Señor es el que me ayuda, no temeré. ¿Qué
podrá hacerme el hombre? Acuérdense de sus guías que les
hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de
su conducta, imiten su fe. Jesucristo es el mismo ayer,
y hoy, y por los siglos. No se dejen llevar por doctrinas
diversas y extrañas, porque es buena cosa para el corazón el
ser fortalecido por la gracia, no por alimentos de los que no
recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban. Nosotros
tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que
sirven en el tabernáculo, porque los cuerpos de aquellos animales
cuya sangre es llevada al santuario por el sumo sacerdote como ofrenda
por el pecado, son quemados fuera del campamento. Por lo cual también
Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció
fuera de la puerta. Así pues, salgamos a su encuentro
fuera del campamento llevando su oprobio. Porque no tenemos
aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está por
venir. Por tanto, ofrezcamos continuamente
mediante él sacrificios de alabanzas a Dios, es decir, el fruto de
labios que confiesan su nombre. Y no se olviden ustedes de hacer
el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se
agrada a Dios. Obedezcan a sus pastores y sujétense
a ellos, porque ellos velan por sus almas como quienes han de
dar cuenta. Permítanles que lo hagan con
alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para
ustedes. Oren por nosotros, pues confiamos
en que tenemos una buena conciencia, deseando conducirnos honradamente
en todo. Es más, les exhorto a hacer esto,
a fin de que yo les sea restituido muy pronto. y el Dios de paz
que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran
Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno, los
haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, obrando
Él en nosotros lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo,
a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Les juego, hermanos, que soporten
la palabra de exhortación, pues se les he escrito brevemente.
Sepan que nuestro hermano Timoteo ha sido puesto en libertad, con
el cual, si viene pronto, he de verlos. Saluden a todos sus
pastores y a todos los santos. Los de Italia los saluda. La
gracia sea con todos ustedes. Amén y amén. esta ha sido la lectura del día
de hoy mis hermanos hebreos capítulos 11 al 13 le invito por favor
a que consideremos lo que son los pensamientos para el culto
personal y familiar correspondientes a estos tres capítulos por favor
preste atención que está muy interesante y mi oración es que
estas lecturas también sean de edificación a su vida capítulo
11 nos dice así Estos héroes de la fe son más que ejemplos
morales. Vivían a la luz de una fe que
en su mayor parte se desarrollaría más allá de su vida. Piensa en
lo que Enoch, Abraham, Moisés y Raab podrían decirte en tu
actual lucha. Piensa en lo que, mejor dicho,
piensa en lo que Enoch, Abraham, Moisés y Raab podrían decirte
en tu actual lucha particular. ¿De qué manera es la doctrina
de la creación, verso 3, un gran ánimo para la fe? Una buena pregunta. Los versículos 36 al 38 nos demuestran
que la fe en Cristo no nos libra de las dificultades de la vida,
sino que nos lleva al corazón de los problemas. Como resultado,
el mundo puede juzgarnos como indignos. Compara aquellos a
quienes el mundo considera como dignos con aquellos a quienes
Dios dice que el mundo no era digno, como dice el verso 18.
¿Cuál de los veredictos nos importa más? ¿Aquellos que hablan en
el mundo que dice éste es digno o los que Dios dice que son dignos? Yo espero que usted escoja aquellos
que Dios dice que son dignos, ¿verdad? Ojalá sea así. Seguimos leyendo capítulo 12,
pensamientos para el culto personal y familiar, nos dice de la siguiente
forma, Cristo soportó sus sufrimientos por el gozo puesto delante de
él. El sufrimiento actual de los cristianos no sobrepasa la
gracia, la gloria y el gozo de los que recibirán en la venida
de Cristo. Vuelvo y repito, el sufrimiento
actual de los cristianos no sobrepasa la gracia, la gloria y el gozo
de los que recibirán en la venida de Cristo. El autor vuelve el
argumento que los creyentes presentan a menudo en cuanto al sufrimiento. Cuando están sufriendo, muchas
veces piensan que si Dios los amara, no estarían experimentando
el sufrimiento. El autor demuestra cómo el sufrimiento
que soportan es precisamente la prueba del amor de Dios, siempre
que ellos sean instruidos por la disciplina. El sufrimiento
es para instruirnos, el sufrimiento es para guiarnos, el sufrimiento
es para corregirnos, el sufrimiento es para ponernos en línea, en
línea del Señor. El autor demuestra como el sufrimiento
que soportan es precisamente la prueba del amor de Dios, siempre
que ellos sean instruido por la disciplina. ¿Cuáles son algunas
maneras en las que los creyentes pudieran asegurar que, a pesar
de ser penoso, el sufrimiento les será de beneficio? ¿Cuáles
serían esas maneras en que en medio del sufrimiento, yo puedo
decir, este sufrimiento, esto que estoy pasando es de beneficio
a mi vida? Yo le podría dar un ejemplo. Yo creo que el sufrimiento
nos lleva a buscar más de Dios. Eso es un ejemplo sencillo. Seguimos
leyendo. Capítulo 13, pensamientos para
el culto personal y familiar, nos dice así. La gloria de Cristo
que se manifiesta a través de esta epístola no elimina las
cosas rutinarias de la vida, más bien embellece y magnifica
las cosas tales como el matrimonio, el respeto hacia los ancianos
y la hospitalidad, como lo vemos ahí en los versos 1 al 6 del
capítulo 13. Ser excluido y despreciado va
en contra de la carne. Sin embargo, no hay riqueza más
grande que estar unidos con Cristo, incluso si es, como dice ahí
el verso 13, si es fuera del campamento. ¿Cómo son a veces
tratados los cristianos que están en tus circunstancias? ¿Cómo podrías ser tentado a comprometer
tu fe para evitar el rechazo? La sangre de Cristo no sólo expía
el pecado, sino que consagra para el servicio. Cristo es el
mediador de la gracia. Haz de los versos 20 al 21 una
oración por ti, tu familia y tu iglesia. Versos 20 y 21, capítulo
13 de Hebreos. Haz de esos dos versículos una
oración por ti, por tu familia y por la iglesia. ¿Qué te parece? Oremos, oremos por el momento
verdad, no basado solamente en estos dos versos sino en estos
tres capítulos que hemos leído en esta mañana y que ya es la
conclusión de este libro de Hebreos. Padre bueno y Dios tú que moras
en las alturas de los cielos A ti te alabamos y te glorificamos
y te damos las gracias infinitas por esta bella oportunidad que
tú nos das cada día de poder estar siendo expuestos a tu palabra. Yo te suplico, Padre, que tú
tengas misericordia de aquellos que por negligencia, por desidia,
por pesadez, por inmadurez, no se acercan a ti a considerar
tu palabra. Obra en sus corazones, Señor,
Permíteles a ellos ser expuestos a algunas verdades del Evangelio,
a través de las predicaciones, a través de las exhortaciones,
y que esto les lleve a buscar tu rostro. Sabemos que tenemos
un gran desafío por delante, Señor, y tenemos grandes héroes
de la fe que nos precedieron, que son el ejemplo a seguir.
No tenemos excusa, no tenemos razón para no buscar tu rostro
en oración y lectura constante de tu Palabra. Es necesario,
Señor, como leíamos al principio de esta carta, que con más diligencia
atendamos las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Le pedimos perdón, Señor, por
nuestros errores. De igual forma, porque no estamos
exentos de cometer nuestros pecados, esos pecados respetables, Señor,
que muchas veces queremos pasar por alto. Te suplicamos que tu
Espíritu Santo esté obrando en nuestras vidas y esté dando convicción
de pecado a nuestro ser, Señor, a todo lo que nosotros somos
y hacemos de tal forma, Padre, que podamos acudir a ti. Usa,
oh Señor, los medios necesarios, incluso la disciplina, las pruebas,
las tribulaciones, los quebrantos, para que nosotros podamos acercarnos
a ti, Señor, en arrepentimiento y fe. Oh Padre, como nuestro
Padre que eres, concédenos también esa gracia, Señor, de poder descansar
en estas bellas promesas, de poder descansar en esos brazos
amorosos que nos disciplinan, Señor. Esto te lo pedimos y a
la vez te damos gracias. Por Cristo Jesús, nuestro Señor
y Salvador. Amén y Amén. que Dios les bendiga mis hermanos,
que Dios les guarde, ha sido un placer estar con ustedes y
acuérdense por favor escríbame, salúdeme, deme alguna palabra
de motivación o de ánimo en los chat de estos vídeos, usted también
lo puede hacer incluso si lo que está viendo ahora es una
grabación y no la transmisión en vivo, les esperamos mañana
si Dios quiere.